Macri y las energías renovables. El plan RenovAr – 3°

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Una pala de 88 metros se va abriendo camino desde la fábrica al puerto. Destino final: una turbina marina Vestas de 8 MW. Arias continúa la saga, crítica, del Plan RenovAr (el capítulo anterior está aquí). Comentamos al pasar que la garantía para proyectos de inversión estadounidenses que se anunció ayer incluye en forma explícita las energías renovables.

LA NECESIDAD, MADRE DE LA INVENCIÓN

Dado que las turbinas eólicas son gigantes y nuestro país también, pero no así su red ferroviaria, vial y portuaria, era inevitable que el modelo iniciado por RenovAr empezara a parecerse en algo al modelo automotriz actual: no logra prescindir de al menos algún grado de generación de trabajo local. Lo predijo en 2017 el ingeniero Hugo Brendstrup, el diseñador eólico de INVAP, con 40 años de pelea en el tema. Y no le creímos. Aprovechamos este artículo para confesar nuestro error. Brendstrup predijo que se abrirían oportunidades para proveedores locales de servicios a parques, y que tal vez luego las “multis” eólicas subcontratarían la integración local de trenes de transmisión. Y efectivamente, como lo muestran los convenios de Vestas con Newsan en Campana, o de Nordex-Acciona con FAdeA en Córdoba, eso empezó a suceder. Pero hasta ahora, en cámara lenta. Ocurre que RenovAr está en el “freezer”. Los 4500 MW subastados se están adjudicando muy lentamente. Ningún ganador parece apurado por cruzar el charco debido al “riesgo país”. Lejos de suministrar el 8% del consumo (previsiones de 2016) el programa hoy llega gateando al 2,4%, y eso con toda la carne en la parrilla: viento, sol, biomasa e instalaciones “micro-hidro”. De aquellos propósitos de llegar al 20% de renovables en la torta eléctrica de 2025 ya no se acuerda nadie. Sin embargo, los ya comprometidos a parques en papeles y fierros deberán generar empleo local para bajar costos. Es inevitable por cuatro causas: del carácter monumental de los equipos y de la pesadilla logística de moverlos por el país, que ya hablamos. La segunda causa es que RenovAr bautiza generosamente como argentino todo fierro que por “mester de contaduría” pueda acreditar un 35% por ciento de valor agregado nacional. Eso logra que el resto de un equipo entre sin pagar tarifas aduaneras, como sucede con nuestros autos llamados “argentinos”. Los eólicos que ahora no cumplan con ese 35%, demostrable sumando torre y tren, deberán pagar tasas aduaneras del 14%. Sin embargo, como no se esperan más rondas tumultuosas, eso es cerrar el establo luego de que el caballo se escapó. La tercera causa es que la hora/hombre de trabajo calificado argentino acaba de quedar bajísima, y seguirá bajando. ¿Qué mejor ocasión de abaratar costos? La cuarta causa es hipotética pero no imposible. La disparada del dólar a la larga podría dejar sin repuestos mecánicos, metalúrgicos y electrónicos una cantidad de parques ya construidos. Y hay varios en construcción. Sus operadores podrían quedar atrapados entre consumidores argentinos nada dispuestos a pagar tarifas eléctricas uruguayas, y la inflación que ingenua o maliciosamente los inventores de RenovAr creían dominable. Si pensamos que esto podría suceder es porque ya sucedió. Si Ud. se da una vueltita por Comodoro Rivadavia y mira los 26 molinos del Parque Eólico Morán, hasta 2011 el mayor del país, cuente cuántos equipos están funcionando. Recuerde que son todos de primeras marcas y que en los ’90 fueron adquiridos con todo entusiasmo bajo la Ley de Convertibilidad de Domingo Cavallo. Recuerde también que ésta aseguraba a la Cooperativa de Servicios Públicos de Comodoro que podría cobrar la luz en pesos tan sólidos como dólares, e importar repuestos y mantenimiento en dólares ni un centavo más dignos de crédito que nuestros pesos. Y recuerde que todo el país -bueno, no todo- creyó la misma gansada. ¿Descontó el equipo Gamesa caído el mes pasado (ver imagen en capítulo 2°) por demasiado estar inmóvil y sin servicio en uno de los sitios más ventosos de la Argentina? Las costas abundan en recurso, pero el aire salino provoca una corrosión tan rápida como la de los equipos marinos. ¿Cuántos están parados? ¿Desde hace cuánto? ¿Cuánta plata perdió la Cooperativa entre lucro cesante y/o juicios de proveedores? Son preguntas ingenuas, ignoramos las respuestas. Eso ocurre en una ciudad donde no faltan aptitudes para fabricar algunos de los repuestos que les faltan a esas máquinas, seguramente no todos. Es que Comodoro es una ciudad muy fierrera, pero no tan electrónica ni ducha en aleaciones especiales, materiales compuestos o aerodinámica. Uno tira una piedra en Comodoro y aterriza en el taller o la fábrica que se puso un ingeniero mecánico de la vieja YPF para dar servicios a las petroleras de hoy. Sin embargo, 26 molinos parados como estatuas podrán simbolizar muchas cosas, pero definitivamente no son un mercado capaz de generar fabricantes locales de repuestos de molinos viejos. “Casting” de un aspa de turbina marina de 88 metros. El diseño es muy científico, pero el trabajo es poco automatizado y sumamente artesanal. Se puede hacer en nuestros muchos astilleros ociosos. La cosa cambia si uno piensa en la musculatura científica y tecnológica ya no de esa ciudad patagónica, sino la de todo el país. Toda la Argentina, con su sistema científico-tecnológico y las aproximadamente 140 firmas industriales que son o fueron proveedoras del Programa Nuclear en la terminación de Atucha II en 2014, en el retubamiento de Embalse terminado este año. También incluya las firmas aeroespaciales que estaban participando exitosamente en dos programas abortados en 2016: el diseño y construcción de satélites de ARSAT en INVAP, y el de “drones” SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino) en la FAdeA, la Fábrica Argentina de Aviones. Néstor Kirchner se puso la banda presidencial en un país con 30 MW eólicos instalados, y su viuda Cristina Fernández se la sacó con 187 MW en línea y 282 más en construcción, que se inauguraron este año. El objetivo ofrecido por plan GENREN de 2010 (1000 MW) quedó por la mitad, la mayor parte de los oferentes se excusó de iniciar obras «porque los bancos externos no ponían un centavo en Argentina», pero IMPSA puso 51,5 MW de potencia nueva en los parques Arauco, La Rioja, y Tordillo, Chubut, así como su primera fábrica argentina (la anterior estaba en Brasil). NRG sumó otra turbina en Tordillo. Resumen: nada «wow», pero nuestros fabricantes seguían en la brecha. RenovAr los eliminó de su propio país. RenovAr tiene el potencial de terminar en un escenario “Mega Comodoro”: miles de molinos parados en todo el país. En tal caso, la fabricación de repuestos argentinos se transformaría en algo intermedio entre un rompecabezas tecnológico, un problema diplomático, un buen negocio no necesariamente temporario, y sobre todo una emergencia nacional. Porque ningún país, ni siquiera éste, tolerará pagar al exterior, y además cara, y con penalidades judiciales, por electricidad que no se genera. En todo caso, recordamos a nuestros lectores el origen de la industria sustitutiva argentina: la carencia y la capacitación. El general Enrique Mosconi logró construir YPF en 1922 porque faltó carbón inglés en la Primera Guerra, y era evidente que se venían juntas de la mano la Segunda y la era del petróleo. El general Manuel Savio fundó Fabricaciones Militares en 1941 porque ya no llegaban fusiles Máuser y cañones Krupp. Y en 1950, ante la inminencia de una tercera guerra, que los políticos y militares de todo el mundo consideraban inevitable, un tercer general, en este caso presidente, Juan D. Perón, fundó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). YPF, FM y la CNEA generaron industrias que a su vez generaron industria en general. Necesitaban desesperadamente abastecedores calificados: los crearon. Y estos necesitaron más proveedores: miles de ellos. La multiplicación de fábricas y talleres fue exponencial. A YPF, FM y la CNEA no las trajo la cigüeña ni salieron de un repollo. Fueron posibles en un país lleno de ingenieros y técnicos gracias a la vigencia plena de la ley 1420 de educación pública, creada para fines muy distintos: «argentinizar» de apuro a los hijos de los inmigrantes e impedir que entre ellos prosperaran corrientes separatistas. Lo cierto es que ante el desafío del desabastecimiento, fuimos por un tiempo el único país sudamericano capaz de crear industrias sustitutivas bastante avanzadas en muy pocos años. La necesidad aquí siempre fue madre de la invención, según el dicho gringo. Que después de los ’60 esas industrias, en lugar de hacerlas crecer, las hayamos rifado, vendido, maltratado o cerrado, es otra historia. Pero cuando escucho que debemos contentarnos con ser el supermercado del mundo y venderle naturaleza cruda, recuerdo cuánto mejor fue, mientras duró, funcionar como la ferretería industrial en plan B del Cono Sur. (Continuará)

Daniel E. Arias

Qué es el G20, qué países lo integran, y quiénes vienen

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(Actualizamos, mínimamente, material ya publicado. No hay cambios importantes, y es posible que no los haya por varios años y reuniones más) El G20 es un foro internacional creado en 1999, cuando la versión anterior, la suma del G7 que reunía a las economías más poderosas del mundo -Estados Unidos, Alemania, Canadá,  Francia, Italia, Japón y Reino Unido- más Rusia, se probó inadecuada para resolver las controversias que surgían en el «nuevo mundo feliz» que resultó del derrumbe de la Unión Soviética. Sobre todo, no tomaba en cuenta el ya notorio crecimiento del nuevo gigante económico: China. Para no ser demasiado evidente la imagen de un «club de los poderosos» -gobernaba en EE.UU. Bill Clinton y eran tiempos de corrección política- se decidió ampliar el número, tomando en cuenta variables como el PBI, la población y el comercio. Además, claro, de las conveniencias políticas del momento de las Potencias. Así, Argentina quedó incluida (un apoyo a las políticas de Carlos Menem, que junto con Clinton habían sido los únicos dos oradores en la Asamblea mundial del FMI de ese año. En el Hemisferio Norte siempre tratan de mostrar su aprobación a los intentos de imponer en nuestro país su ortodoxia económica. Aunque luego terminan mal…). El nuevo foro quedó integrado por 19 países: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y Turquía, más la Unión Europea, como un actor distinto de los países participantes que son miembros de ella. España, curiosamente, no fue seleccionada para participar, aunque ahora es un invitado permanente de las reuniones (y cuando la presidente argentina Cristina Kirchner estatizó las acciones de Repsol en YPF, hubo un lobby en algunos medios internacionales para que ocupase el lugar de nuestro país. Pero quedó en nada. En estos foros, las expulsiones estarían fuera de lugar). También son invitados regulares los países que presiden organizaciones regionales como la Unión Africana, la Nueva Alianza para el Desarrollo de África y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. Este año, estos grupos regionales están representados por Ruanda, Senegal y Singapur, respectivamente. La Comunidad del Caribe (CARICOM) también fue invitada y está representada por Jamaica. Además, Argentina como país anfitrión, eligió a dos invitados: Chile y Holanda. Sobre todo a partir de la crisis del 2008, el G20 se anuncia como un espacio para abordar los grandes desafíos globales y busca generar políticas públicas que los resuelvan. En la realidad, funciona como un espacio de relaciones públicas para los países que lo integran. Sus resoluciones, cuando se consiguen acuerdos en algunos puntos, no tienen cumplimiento forzoso. Aunque, como sucede en las relaciones públicas, crean una presión en su favor, como, por ejemplo, las que se vinculan al problema del cambio climático. Salvo, claro, cuando hay un actor a la vez poderoso y que no le importa la «opinión pública internacional», como, por ejemplo, Donald Trump. Para los países medianos como el nuestro, es una oportunidad para iniciar o continuar contactos personales con algunos líderes y ministros de países que les pueden interesar. Lo que ahora llaman «networking». Se prevén unos 7.000 visitantes, entre ellos presidentes, ministros, funcionarios políticos, guardaespaldas y cerca de 2.500 periodistas. La Cumbre estará presidida por Macri, como anfitrión. En el sitio oficial de la cumbre se anuncia la presencia de las siguientes autoridades: Enrique Peña Nieto, Presidente de México Mark Rutte, Primer Ministro de los Países Bajos (invitado por Argentina) ​Vladimir Putin, Presidente de Rusia Paul Kagame, Presidente de Ruanda (en representación de UA) Mohammad bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita Macky Sall, Presidente de Senegal (en representación de NEPAD) Lee Hsien Loong, Primer Ministro de Singapur (en representación de ASEAN) Cyril Ramaphosa, Presidente de Sudáfrica Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno España (invitado permanente) Recep Tayyip Erdogan, Presidente de Turquía Theresa May, Primera Ministra del Reino Unido Donald Trump, Presidente de Estados Unidos Angela Merkel, Canciller de Alemania Giuseppe Conte, Primer Ministro de Italia ​Joko Widodo, Presidente de Indonesia ​ Narendra Modi, Primer Ministro de la India ​Emmanuel Macron, Presidente de Francia Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo ​Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea ​ Xi Jinping, Presidente de China ​ Shinzo Abe, Primer ministro de Japón ​ Andrew Holness, Primer ministro de Jamaica (en representación de CARICOM) ​ Sebastián Piñera, Presidente de Chile (invitado por la Argentina) Justin Trudeau, Primer ministro de Canadá Michel Temer, Presidente de Brasil ​ Scott Morrison, Primer ministro de Australia

Trump trae regalos

Horas antes de aterrizar en Argentina, el presidente Donald Trump dio otra muestra de apoyo a la administración de Mauricio Macri: se anunció un préstamo por 813 millones de dólares -a empresas estadounidenses- para inversiones -de empresas estadounidenses-en los sectores de infraestructura, energía y logística, por un total de 3000 millones de dólares. El anuncio lo hizo la Corporación para la Inversión Privada en el Extranjero (OPIC, por sus siglas en inglés), una institución del gobierno estadounidense que brinda financiamiento para el desarrollo de proyectos destinados a apoyar el crecimiento económico. Hacía siete años que esta organización, que necesita de la aprobación del Congreso de Estados Unidos para otorgar créditos, no financiaba proyectos privados en la Argentina. «Anunciar estas inversiones no son una coincidencia, son el resultado del compromiso del presidente Macri de tener un mercado abierto y transparente. Por eso el presidente Trump nos pidió que financiemos proyectos de infraestructura, algo que este país necesita mucho», dijo Ray W. Washburne, presidente y director ejecutivo de la OPIC, ayer a la tarde en el palacio San Martín, sede de Cancillería. Algunas grandes empresas locales no recibirán esta noticia con entusiasmo: además que varias de ellas están acosadas judicialmente por los «cuadernos de Centeno», sus competidoras de EE.UU. tendrán apoyo de su gobierno para intervenir en las licitaciones argentinas. Deberían ver el lado positivo: este lunes 26 Clarín anunció que se firmará un acuerdo marco para generar inversiones directas de empresas estadounidenses hasta US$ 20.000 millones anuales en energías convencionales, energía eléctrica y renovables. Probablemente el acuerdo marco se firme -es poco más que un gesto- pero queda claro que el gobierno de los EE.UU. se comprometerá con cifras muchos más modestas ¿Cómo se dice en inglés «tampoco la pavada»?

El juez Bonadío procesa a Paolo Rocca. Se abre una etapa distinta en la causa «cuadernos»

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El juez Claudio Bonadio procesó como miembro de una asociación ilícita y por cohecho a Paolo Rocca, CEO de Techint. Además, le aplicó un embargo de $ 4.000 millones y le prohibió salir del país. El empresario apeló la resolución. Sus abogados sostuvieron en el escrito que la resolución de Bonadío «carece de pruebas y fundamentos». Las acciones de Tenaris, una empresa metalúrgica multinacional subsidiaria del Grupo Techint, se desplomaron ayer un 10%, y arrastró en la caída a la bolsa local, de la cual es el valor referente. La compañía también cotiza en Nueva York y en Milán, así que las repercusiones negativas en el Hemisferio Norte, entre inversores y reguladores, están garantizadas. Los medios internacionales, como el Financial Times, ya han largado la noticia. A través de comunicados emitidos en Luxemburgo por las empresas Ternium y Tenaris, las dos principales firmas del Grupo Techint, el empresario ítaloargentino fue respaldado por el conjunto de los directivos. El Consejo de Administración de Ternium y el de Tenaris dicen que «tras monitorear la situación en consulta con sus asesores legales internos y externos y, luego de revisar la decisión adoptada por el juez, han confirmado a Rocca como presidente de la sociedad». Así, ambos órganos empresarios instruyen al CEO de Techint «a continuar desempeñando sus responsabilidades con nuestro completo apoyo». Hasta ahora, la causa de los «cuadernos de Centeno» tenía un contenido sobre todo político. Con consecuencias en el mundo empresarial y en la economía argentina, es cierto. Las empresas mencionadas en la instrucción se encontraron de inmediato en problemas para conseguir financiamiento, lo que paralizó hasta ahora un ambicioso plan de obras públicas que el gobierno imaginó bajo la modalidad «PPP». Un buen número de empresarios importantes fue indagado y algunos quedaron con prisión preventiva. Pero el ser aceptado como «arrepentido» dependía de su disposición a contribuir en la investigación. Y la investigación, en la causa que lleva adelante Bonadío y en los medios, se centraba en las acusaciones a miembros del gobierno anterior. Ya no es así. Ese aspecto continuará vigente, sin duda. Pero esta decisión de Bonadío involucra al poder económico en Argentina. En una magnitud sólo comparable a la prisión de Odebrecht en Brasil. En realidad, mayor, considerando las proporciones de empresas y personajes.

Empleados de Comercio cierran paritaria. Aumento del 45% en el año

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El Sindicato de Empleados de Comercio anunció este martes que acordó un aumento salarial del 20%, lo que acumula un incremento total del 45% en el año. El aumento que se logró convenir con la cámara empresaria es independiente del bono previsto para fin de año y se compone de la siguiente manera: 7% en enero, 7% en febrero y 6% en marzo, lo que totaliza un 20%, y se suma al 25% ya acordado. Cabe recordar que en octubre ya se había resuelto adelantar el 10% de incremento que estaba previsto abonarse en dos cuotas (noviembre y enero) para los trabajadores bajo convenio. Además, se anticipó para noviembre la negociación prevista en la cláusula de revisión, que se iba a realizar en enero. De esta manera, los trabajadores del sector cobrarán un 45% (en marzo se había acordado el 15%), más cercano al monto de inflación proyectado para el cierre del año.

Los argentinos que emigran

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El periodista Matías Ortega relata en Ámbito una anécdota que esta vez -no sucede siempre- refleja una realidad que se extiende en buena parte de los jóvenes pertenecientes a los sectores medios profesionales o técnicos: «Hace poco más de un año, una joven pareja de argentinos, ambos profesionales y con varios años de carrera, tuvo la oportunidad de estudiar en el Reino Unido. El plan original era volver cuando terminaran. Por estos días volvieron a Buenos Aires a ver a sus familias y amigos y les comunicaron la novedad: consiguieron empleo y se quedarán al menos algunos meses más fuera del país. “Íbamos a volver ahora, pero nos salió un trabajo, y como están las cosas acá preferimos seguir allá”. El testimonio, con las variantes propias de cada historia personal, varía pero se repite entre miles de migrantes que dejan el país en busca de nuevas oportunidades. Es parte de la sangría de talentos que enciende alertas en el mundo profesional. No hay estadísticas precisas al respecto, pero quienes estudian el fenómeno migratorio estiman que hay entre 150.000 y 180.000 profesionales argentinos viviendo fuera de nuestras fronteras. Un reciente relevamiento de la reclutadora PageGroup reveló que “por el deterioro de los salarios ejecutivos, como consecuencia de los desequilibrios macroeconómicos, y un mayor interés por completar la formación con una experiencia”, casi un 40% de los profesionales argentinos está dispuesto a emigrar. En concreto, el 37% de los consultados expresó que aceptaría una propuesta laboral proveniente del exterior; dentro de este grupo, un 40% dijo que su principal motivación sería percibir ingresos en monedas más estables o confiables, mientras que el otro 60% manifestó que su principal interés sería completar su formación académica.

Spotify suma suscriptores pagos y domina el negocio de la música on demand

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En estas semanas, las grandes empresas dan a conocer sus reportes trimestrales, y dado que es la recta final del año, permiten tener una idea de cómo han funcionado -y cuál es el estado del negocio del entretenimiento y la comunicación- de cara al futuro. Queda cada vez más claro que los verdaderos protagonistas en cada campo del entretenimiento son muy pocos, y que en música la delantera la lleva Spotify a pesar de la enorme competencia que representa Itunes.
  • El balance de la empresa sueca indica que alcanzó los 87 millones de usuarios pagos, y proyectan terminar el año con entre 93 y 96 millones de suscriptores.
Lo interesante no es tanto la cifra sino que implica un 40% más de usuarios pagos respecto del trimestre anterior. Los usuarios registrados totales son 191 millones, lo que implica un crecimiento del 28%. Si parece haber una diferencia rara entre nuevas suscripciones pagas y el total se debe a que muchos de los usuarios gratuitos se pasaron a pagos, lo que prueba que la estrategia de Ek -quien había anunciado en 2017 que ese era el horizonte- está dando resultados. Spotify lanzó nuevos planes pagos más económicos para estudiantes y familias; el primero tiene un precio menor y el segundo, mayor cantidad de dispositivos que pueden acceder desde la misma cuenta. Este fue el motor básico del crecimiento en las utilidades de la empresa. Además, invirtió en el gigante chino Tencent, lo que le permitió en esta tercera parte del año obtener por primera vez números negros, aunque dado el tamaño de la inversión realizada en los últimos tiempos se estima que aún permanecerá con pérdidas cuando termine el presente año fiscal.

Complicaciones porteñas: Qué está restringido a causa del G20

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Es probable que la mayoría de los lectores de AgendAR ya estén informados. O bien lejos de este incordio. Pero, sólo en caso, tendrán estos datos, lo más actualizados posible, en su celular.

Transporte público

COLECTIVOS: Recorridos limitados entre: Av. Independencia, Av. Callao, Av. Las Heras y Av. Sarmiento, entre las 21 hs del jueves 29/11 hasta las 0 hs del domingo 2/12. ECOBICI: Afectación en algunas estaciones cercanas a las inmediaciones donde se apliquen restricciones de seguridad, desde el jueves 29/11  hasta el domingo 2/12.

Jueves 29

SUBTES: Servicio limitado entre las 15 hs hasta medianoche:
  • Línea B: No funcionan las estaciones Florida y Alem (el resto funciona con normalidad)
  • Línea H: No funcionan las estaciones Las Heras y Facultad de Derecho (el resto funciona con normalidad)
TRENES: Todas las líneas funcionan con normalidad

Viernes 30 y Sábado 1

SUBTES: Sin servicio para todas las líneas TRENES: Sin servicio para todas las líneas

Domingo 2

SUBTES: Servicio normal entre cabeceras TRENES: Servicio normal, a excepción del la Línea Mitre que retomará sus servicios a partir de las 00 hs. del lunes 3/12

Cierre y desvíos de calles y autopistas

Illia, Lugones y Cantilo estarán cerradas entre Av. 9 de Julio y La Pampa, según el siguiente detalle:
  • Mano a CABA: del jueves 29/11 a las 15 hs. hasta el sábado 1/12 a las 22 hs
  • Mano a Provincia: del jueves 29/11  a las 21 hs. hasta el sábado 1/12  a las 22 hs. (aproximadamente); desde el jueves 29/11 a las 15 hs. se cerrarán las bajadas Sarmiento y La Pampa
  • La doble mano de Av. Del Libertador (contracarril): Funcionará del jueves 29/11 a las 00 hs. hasta el lunes 3/12 a las 00 hs

Metrobus

  • Metrobus del Bajo:  cortado a partir de las 15 hs. del jueves 29/11 hasta las 22 hs. del sábado 1/12
  • Metrobus 9 de Julio: cortado a partir de las 21 hs. del jueves 29/11 hasta las 22 hs. del sábado 1/12.
  • Metrobus 25 de mayo: cortado entre las 5 hs del jueves 29/11 hasta las 00 hs. del viernes 30/11.

Zonas de la ciudad en las que habrá afectaciones: áreas vedadas, restringidas y afectadas

Costanera Norte Area vedada para vehículos y peatones salvo acreditación Entre Calle 12, AU Illia, Av.Lugones, Guillermo Udaondo, Av. Costanera Rafael Obligado Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12 Area con afectaciones al tránsito momentáneas Entre Av. Antártida Argentina, San Martín, av. Del Libertador, Suipacha, Juncal, Guido, Junín, Av. del Libertador, Av. Pres. Figueroa Alcorta, La Pampa y Av. Lugones Período: del jueves 29/11 al domingo 2/12 Av. 9 de Julio y Microcentro Area vedada para vehículos y peatones salvo residentes Entre Lavalle, Talcahuano, av. Córdoba, Cerrito, Marcelo T. de Alvear, Carlos Pellegrini. Período: viernes 30/11 Area restringida salvo residentes o usos frentistas, de forma peatonal  Entre av. Corrientes, Uruguay, Paraguay, Libertad, Av. Del Libertador, Carlos Pellegrini, Av. Santa Fe y Suipacha. Período: viernes 30/11. Area restringida con acceso peatonal para residentes o usos frentistas Entre: Bouchard, Tte. Gral. Perón, Av. Leandro N. Alem y Av. Corrientes. Período: jueves 29/11 Area con afectaciones al tránsito momentáneas Entre Av. Independencia, Av. Entre Ríos/Av. Callao, Av. Córdoba, Uruguay, Av. Santa Fe, Suipacha, Av. Córdoba, Av. Eduardo Madero/Av. Huergo. Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12 Palermo Area restringida salvo residentes o usos frentistas, de forma peatonal  Entre: Av. Figueroa Alcorta, Jerónimo Salguero, Martín Coronado y San Martín de Tours. Período: sábado 1/12 Area con afectaciones al tránsito momentáneas Entre: Castex, Cavia, Chonino, Juez Tedín y Ortiz de Ocampo. Período: del  jueves 29/11 al sábado 1/12 Puerto Madero Area con afectaciones al tránsito momentáneas Entre: Av. Alicia Moreau de Justo, Cecilia Grierson, Av. Int. Giralt/Av. Dr. Achaval y Av. Elvira Rawson de Dellepiane. Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12

Macri y las energías renovables. El plan RenovAr – 2°

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Una Gamesa española quebrada en Cerro Chenque, Comodoro Rivadavia, en octubre de 2018. En este 2° capítulo (el 1°, aquí) se muestra que los componentes de cualquier generador eólico -molino de viento- son gigantescos. Y que los subsidios, también. Como se vio, un modo de definir a RenovAr es que no le dio chance a ningún fabricante nacional: IMPSA, NRG e INVAP estuvieron pintados en la pared. La Unión Europea y EEUU pasaron el trapo. Pero hasta la mentalidad más compradora o más vendida encuentra límites. En este caso, en la física. Una turbina está hecha de miles de componentes resumibles en tres piezas: la torre, la góndola, las palas. Dado su tamaño y peso, casi todos los oferentes de RenovAr prefirieron comprar las torres, “el componente bobo”, aquí. Ahora Vestas y a Nórdex descubrieron que los números logísticos les cierran mejor si las góndolas llegan a la Argentina despiezadas y se ensamblan localmente. ¿Y las palas? Una de las 3 que gasta una V-150 mide 77,30 m. y pesa al menos 15 toneladas: no quiera ver cómo colapsa un puerto o se trancan las rutas, en este país ya sin trenes, cuando entran 300 aspas para algún parque de 100 turbinas en Loma del Peludo. Y RenovAr creó 63 parques. ¿No estamos un poco cortos de puertos y rutas –ni hablemos de trenes- para tales traslados? Abajo, una muestra de a qué me refiero.
Uruguay: % de cada fuente de energía ¿Alguien dijo renovables?
Lo lógico es que los parques estén lejos de sitios poblados. La emisión sónica de una V-150, según Vestas, está en 104.9 dB (decibeles). Es más ruido que el producido por un jet de pasajeros DC-8 despegando a 300 metros del oyente. Para tener casa a tiro de un parque de 50 o 100 turbinas grandes, conviene ser muy ecologista y/o totalmente sordo o ambas cosas. ¿Distancia conveniente entre su casa y el parque? Tomando en cuenta los carámbanos que se forman en las aspas en inviernos crudos en zonas frías, y su costumbre de desprenderse y salir volando, más incendios, derrumbes y eventuales desprendimientos de una pala, al menos 1,5 kilómetros. Y en lo posible, a barlovento. Las municipalidades deben establecer sus zonas de exclusión, o dejar que se las dibujen a puertas cerradas. Con tanto parque en construcción y la pesadilla logística de nuestro sistema de transporte, otros fabricantes harán lo mismo que Vestas o que Nordex-Acciona: buscarán generar armaderos locales en fábricas duchas en electromecánica y metalúrgica, y sin duda los encontrarán fácil por el colapso de la industria automotriz y naval domésticas. “Yours for the taking”, como dicen los gringos cuando un negocio es regalado. Pero el gigantismo fuerza a los proveedores eólicos al “outsourcing” no sólo aquí sino en todo el mundo. Dado que las licitaciones suelen estar organizadas por el estado comprador, sólo los países técnica y/o políticamente idiotas no aprovechan la volada para obligar a los proveedores externos a un 100% de fabricación local, y de yapa, a una transferencia de tecnología exhaustiva y obligatoria. Es lo que hace el estado de Ceará, Brasil, con 2 de los mayores oferentes mundiales, Vestas y Enercon. Ceará, sin ser un estado nacional, es más soberano que Argentina. Como botón de muestra, el MATER, o “Mercado a Término”, tiene acuerdos discutibles. YPF-Luz, es decir el estado nacional, en 2022 se habrá transformado en el tercer proveedor eléctrico del país, para ello habrá invertido U$ 2000 millones en renovables, y ha contratado parques eólicos enteros de turbinas General Electric “llave en mano”. Ni un cupo mínimo de “compre nacional”. ¿Las empresas del estado argentino, entonces, fueron hechas para crear trabajo en EEUU? Aldo Ferrer, uno de nuestros mejores ministros de Economía y un humorista corrosivo solía decir que hay que nacionalizar las empresas nacionales. Uruguay, donde este año casi el 40% de la electricidad consumida fue eólica, no tiene metalúrgicas capaces de aportar las torres. Pero en su esfuerzo por elevar como sea del 20 al 30% la participación charrúa en los últimos de sus 28 parques en construcción, el Pepe Mugica le taladró la cabeza a los fabricantes europeos para que sus turbinas usen torres hechas de cilindros huecos de hormigón “made in Uruguay”. ¡Vamos La Celeste! Y los tipos aceptaron esta ingeniería poco ortodoxa sin pestañear, en parte porque en 2008, debido a la crisis de Lehman Brothers, la UE empezaba a quitarles subsidios domésticos y tenían que salir a ganarse el mango (el euro, bah) afuera. Pero la garra negociadora del “paisito” viene de otra causa. La firma estatal de electricidad, UTE, jamás privatizada, tiene casi un siglo de historia y cero défaults, aunque vivió importando fueloil. En cuanto a la población oriental, vive puteando porque el despliegue eólico disparado en 2008 (que continúa) no logró bajar nada la horrorosa tarifa domiciliaria. El precio del MW/h residencial en Uruguay es de U$ 302 (el brasileño promedio, U$ 206, el argentino promedio, U$ 144). “Nos dolarizaron el viento”, rechinan los orientales. Sin embargo, al enojado yorugua de a pie se le escapa que la opción a estas tarifas aniquiladoras eran los apagones estivales, al estilo Argentina 1988/9. Fatal para un país turístico. Uruguay antes de los ’80 era térmico y comprador, sin un barril de petróleo o un metro cúbico de gas propios. Pero desde los ’80 se alumbra con hidroelectricidad generada por tres embalses (el mayor es Salto Grande, compartido miti-miti con Argentina). Sin embargo, los ríos Uruguay y Negro le van quedando chicos al paisito y el cambio climático viene con sequías fuertes, como la de 2011/2 o la de 2017/18. Cuando ocurren en la alta cuenca del río que le da nombre al país, y agua turbinable a Salto Grande, Uruguay entra en “brown out” prolongado. Y aquí entra a tallar el viento. En la sequía de 2011/12, Uruguay tuvo que comprarnos electricidad a nosotros y a Brasil a entre U$ 350 y U$ 400 el MW/h. Pero en la de este año, ya se las arregló solo. Y es que en ese país chico, de relieve modesto y con frentes marítimos hacia el Sur y el Este, a 100 metros de altura hay viento de al menos 8 m/s en casi todo el territorio, llueva, truene o brille el sol. A fuerza de negociar bien y con su foja de buen pagador, el costo del MW/h eólico mayorista bajó de U$ 83 a U$ 63 el MW/h. ¿Qué no harían los yoruguas si tuvieran nuestra industria? ¿Qué harían si tuvieran la industria de la provincia de Buenos Aires, que eólicamente hablando es bastante parecida al Uruguay? En suma, otro ángulo de la noticia es éste: vamos pasando de importador bobo a país-armadero, pero para ser Brasil, nos falta autorrespeto por nuestros industriales metalúrgicos y metalmecánicos, y para ser Uruguay, nos sobran industria y población consumidora. Que RenovAr haya transado precios uruguayos con una matriz energética como la Argentina, a la que no le falta ningún recurso, y en un país que sabe diseñar desde centrales y reactores nucleares a aviones, y de yapa dueño de una industria dotada desde enormes astilleros para hacer aspas y torres a una automotriz que en 2012 fabricaba (y vendía) 1 millón de automóviles… Eso es de escándalo. Lo malo es que desde el rebote industrial de 2003 pudimos ser fabricantes de turbinas por derecho y diseño propio, como España con Gamesa, la India con Suzlon y China con Goldwind. No lo logramos por los traspiés técnicos de IMPSA en su país y también en Brasil, y por una grave perrada política contra INVAP en 2006, amén de un desinterés inmemorial del estado por fogonear a sus fabricantes “hacia el viento” que duró hasta 2016. Así perdimos decenas de oportunidades de ser competidores mundiales, no compradores. Las multis europeas que se llevaron puesto RenovAr son el fruto de casi 4 décadas de promoción y protección de los estados donde nacieron. En cambio aquí hoy IMPSA está en quiebra y concursada y NRG quedó fuera. Mientras INVAP viva, vive la esperanza, pero la firma barilochense viene peleando sola desde 1987 por inventar el mercado local. El programa RenovAr no es ningún camino hacia la autonomía eólica. Si Ud. juntara 5 CEOs petroleros y 5 banqueros y les pidiera un plan eólico, saldría RenovAr: tarifas altas, apalancamiento puro de multinacionales, plata a cobrar del estado durante 20 años con garantías del Banco Mundial y tribunales extranjeros en caso de quiebra. Y de transferencia de tecnología ni hablar, no se nos vayan a asustar los comensales. RenovAr garantiza en cambio que a los que se adjudicaron parques eólicos se les compre el 100% de la producción a precio “premium”, aunque CAMMESA, la administradora del mercado “spot”, detecte que haya MWh más baratos en la oferta instantánea, o incluso que no haya demanda. Si sopla, cobran. Eso se llama “feed in tariffs” y se inventaron en Europa. Brasil las otorgó, pero a cambio de fabricación 100% local y con transferencia. El Vestas V-150 del cual aquí se arma la góndola, en Brasil se fabrica hasta el último tornillo. Para pagarle a los ganadores se creó un fondo llamado FODER: lo juramos, se llama así (un traductor allí, y que por una vez sepa algo de castellano). FODER está fiduciado por el estado y les paga sí o sí a los productores, con tarifas de entre U$ 60 y U$ 70 el MWh, más una actualización anual del 1,7%. “Sí o sí” se refiere no a incendios de turbinas, sino de país. Los productores y distribuidores de electricidad que afligen mes a mes al consumidor argentino de electricidad con su combo de apagones y facturas dibujadas, con RenovAr quedaron apalancados contra su pesadilla perfecta: una baja del precio del crudo y el gas (Vaca Muerta pasaría a llamarse Re-Muerta) en conjunción con un crack financiero del estado. En realidad, como musita en voz baja el Banco Mundial, lo primero podría suceder si se desata una nueva recesión pandémica, y como dijo AgendAr, lo segundo técnicamente ya sucedió. Sólo que al gobierno y al FMI por ahora les conviene ignorar ese detalle contable: es un problema para el próximo gobierno. El tercer elemento de la pesadilla es el más improbable, un cisne negro:  que ese presidente no defienda el derecho a superganancias. Jurídicamente previsor, el plan RenovAr viene a ser como un bono nacional a 20 años pero muy a prueba de défault. Además, añade imagen ecologista a tenedores que, por prontuario, no lo son en absoluto, y también produce algo de energía: lejos del 48% yorugua, un 2,4% de la que consume el país, 20 veces menos en proporción. Y re-cara, eso sí. No son molinos, Sancho: son bicicletas.

Daniel E. Arias

La UIA pide medidas de shock para salvar a las pymes

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La Unión Industrial Argentina le presentará al Gobierno un documento con 35 medidas de corto y mediano plazo para que las pymes en emergencia puedan sortear la crisis y evitar más achiques y cierres de fábricas. El texto incluye reclamos para ser implementados en forma urgente: reducción de la presión impositiva, reinstalación de la línea de créditos Licip, eliminación del scoring aplicado por la AFIP, exención de retenciones a pymes exportadoras y bonificaciones de tarifas para las fábricas electrointensivas. Las propuestas -dice la UIA- «son producto del diálogo permanente con las entidades socias sectoriales y regionales y cuentan con 6 ejes de trabajo»: la actual Ley PyME, que tiene puntos pendientes de reglamentación; reformas tributarias; más y mejores instrumentos de financiamiento para las PyMEs; la promoción de la producción y el consumo nacional a través de iniciativas tales como «Compras Públicas» y «Políticas de Góndola»; el diseño de estrategias para fomentar las exportaciones; e iniciativas que amortigüen el impacto del actual esquema tarifario en los sectores productivos. Es decir, medidas que las doctrinas económicas a las que adhieren economistas que Macri escucha considerarían «prebendarias» o, al menos, una interferencia con el libre juego de los mercados. Pero la recesión que se profundiza cada vez más ha desvalorizado esas ortodoxias. Ante el Gobierno y ante la UIA. El director de Departamentos Técnicos de la UIA, Gabriel Vienni, confirmó que el paquete de medidas propuesto busca dar soluciones a corto y mediano plazo para las pymes industriales, que «serán presentadas al Gobierno en un plazo de diez días, luego de que sean unificadas las nuevas propuestas con la revisión del Comité Ejecutivo». «Habrá un eje tributario, que incluye el pedido de reponer algunos beneficios, como el decreto 814, que es central para las industrias de las provincias. Esa medida, si bien tiene costo fiscal, en este marco de preocupación por la actividad reviste en beneficios por producción. Si no tiene respuesta positiva, se pedirá adelantar algunos beneficios de la reforma fiscal». Vienni explicó que la UIA también pedirá que se «elimine» el scoring que impuso la AFIP para ingresar a planes de pago por atrasos. Si bien en la entidad hubo un apoyo a la medida meses atrás, el contexto recesivo generó «rezagados». La alta tasa de interés de referencia impuesta por el Banco Central generó un ahogo financiero para las pymes. Por eso, la UIA pedirá que se reinstalen las líneas de crédito para inversión productiva (LICIP) que obliga a los bancos a utilizar parte de sus depósitos para fondear préstamos con tasas subsidiadas. «No tiene costo fiscal para el Estado y sería muy importante para las pymes que no tienen acceso al financiamiento para capital de trabajo y bienes de capital», destacó Vienni. Estas medidas son necesarias, y es posible que al menos algunas sean implementadas. Los técnicos de la UIA trabajan en contacto con las segundas líneas del gobierno. Pero nos sentimos obligados a hacer dos observaciones:
  1. Para la mayoría de las pymes industriales y de servicios, que no son exportadoras, es imprescindible reactivar el mercado interno. Y eso no puede hacerse en el marco de las políticas centrales de este gobierno. Ni sin renegociar el acuerdo con el FMI.
  2. No sólo las pymes industriales están en problemas. También las grandes empresas. De las que a su vez dependen las pymes, como proveedoras, clientes o contratistas.