Por los aumentos de los precios de los alimentos, medicamentos, y servicios de la vivienda, la canasta básica de los adultos mayores o jubilados ya vale $ 21.127 mensuales, según los cálculos de la Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires.
El defensor Eugenio Semino dijo que “el 70% de los jubilados y pensionados no pueden cubrir estas necesidades básicas”. Y aclaró que “si bien la Canasta Básica del Jubilado se mide semestralmente en los meses de mayo y diciembre, en virtud del desmedido aumento inflacionario, incorporamos una medición extra en el mes de agosto, como ya ocurrió en 2014 y 2016, años con elevados niveles de inflación”.
De los $ 21.127, el grueso lo absorben los alimentos ($ 4.452), medicamentos ($ 4.129) y gastos de vivienda ($ 6.234). El resto se reparte transporte, recreación ($ 834), vestimenta y artículos de limpieza.
Los números siguen mostrando un gran desfasaje con los haberes de jubilados y pensionados que perciben una remuneración mínima de $ 8.096 y que a partir de septiembre sube a $ 8.637 “quienes no llegan a cubrir el 40% del valor total de la Canasta”.
Con el aumento de septiembre, las jubilaciones y prestaciones sociales acumularán un alza interanual del 19,2%, cuando se descuenta que la inflación rondará el 32 ó 33%.
En la década del ’70, cuando los programas de energía nuclear proliferaban en Europa, surgieron planes para instalar una central en la ciudad alemana de Friburgo, pero entonces la gente dijo no. Durante más de una década, los ciudadanos de la región impulsaron una lucha en su contra y la planta pasó a la historia como la primera en el mundo que no se construyó por la protesta social.
Entre los activistas estaba el arquitecto Rolf Disch, para quien el proceso fue revelador. De allí en más llevaría adelante una pelea personal: derribar los preceptos que hacían que el sector de la construcción absorbiera el 40% del consumo nacional de energía de su país. Los objetivos estaban claros: edificios con un consumo mínimo y que generaran un excedente de energía y abastecer la demanda restante con fuentes que no dañaran el ambiente.
Desde su estudio comenzó a darle forma a proyectos experimentales y en 1994 construyó su primera «casa plusenergy», un edificio bautizado Heliotrope en el que el receptor fotovoltaico que gira para seguir al sol y así optimizar la entrada de energía. Seis años después comenzó una villa solar que alberga en la actualidad un conjunto de 50 viviendas y un edificio comercial con nueve penthouses residenciales.
El complejo consume un 90% menos de energía en calefacción en comparación con la media alemana y sus amplios techos fotovoltaicos producen cada año más kilovatios hora de electricidad que la necesaria para abastecer los consumos básicos.
«En el clima alemán, con veranos cálidos e inviernos crudos, tiene mucho sentido utilizar la luz solar para calentar los edificios durante los meses fríos, porque el 75% de la demanda de energía proviene de la calefacción. Por lo tanto, las casas tienen fachadas completamente acristaladas hacia el sur, con sombra para los calurosos días de verano. Necesitan calefacción solo algunos días de invierno, cuando el clima permanece durante varios días frío, nublado y con niebla», explica. Para mantener el calor dentro del edificio, las viviendas tienen paredes recubiertas con material aislante y las ventanas triple cristal.
Según sus cálculos, los hogares producen 115 kWh por metro cuadrado y consumen 79 kWh, generando en promedio un excedente de energía de 36 kWh al año. En comparación, una casa convencional construida en la misma época consumiría aproximadamente 190 kWh y las más antiguas unos 300 kWh o más.
El debate sobre la huella de carbono que genera cada actividad productiva se da cada vez con más fuerza. Para el arquitecto Santiago Autunno, socio del estudio Galvez Autunno, es casi cuestión de principios: «La buena arquitectura debe ser de bajo consumo energético». «Más allá de la latitud, época y lugar, las construcciones que solucionan cuestiones sencillas como la orientación, el asoleamiento, las fachadas en sombra, etc. han trascendido el paso del tiempo sin necesidad de incorporar demasiada tecnología».
Afirma además que «no necesariamente las viviendas son más caras. Con los avances en los materiales y las soluciones constructivas, es posible lograr un nivel adecuado de confort y eficiencia energética con materiales más livianos y sencillos de montar. Como los paneles térmicos que comúnmente se utilizaban para cámaras frigoríficas y hoy se aplican a edificios de múltiples usos; o el steel frame, que permite reducir considerablemente los tiempos de construcción».
Autunno destaca que el ahorro energético tiene incidencia «en todos los aspectos» y que es posible lograr confort aun con un menor consumo de calefacción o aire acondicionado. La clave es «el estudio del asoleamiento y las características propias de cada lugar, para lograr un edificio equilibrado en la ganancia de calor en épocas de bajas temperaturas, o en el manejo de la luz natural mediante la posición, dimensión y materiales de las ventanas».
Otros expertos coinciden con esa impresión y señalan que las «inversiones adicionales», ya que permiten ahorrar a sus propietarios costos de calefacción y generar un ingreso por la venta de electricidad, podrían oscilar entre el 2% y el 6% de los costos totales.NE964725 B01
La coyuntura económica de nuestro país, con la mayor parte de las variables económicas en retroceso, no es la mejor para pensar en este tipo de proyectos. Aunque, pasada la «tormenta», el interés internacional por las licitaciones de las renovables, los costos a la baja de la generación de energía y el abaratamiento de los paneles solares, entre otros factores, abrirían la puerta a replicar experiencias similares. Experiencias positivas en algunas localidades -en Santa Fe y provincias del Noroeste- dan motivos para el optimismo, aunque haría falta una política estatal que ordene el juego.
¿Es posible que estos emprendimientos crezcan en Argentina?
Desde luego que es posible. Pero necesitamos políticas transparentes en las licitaciones y concursos, que contemplen un proyecto arquitectónico como un todo y que a la vez cumpla rigurosamente con los requerimientos de los usuarios y el lugar, el presupuesto y el tiempo de las obras.
No se puede tomar un diseño de Alemania y reproducirlo en un contexto totalmente diferente.
¿En qué parte de la Argentina? En todas: las soluciones serían diferentes para Buenos Aires o Ushuaia».
Los padres que todavía no hayan visitado góndolas de jugueterías y traten de comprar algún regalo a último minuto van a descubrir algo que algunos consumidores ya sabían de antes: los precios de los juguetes aumentaron bastante.
De acuerdo a Consumidores Libres, los precios de los juguetes subieron en promedio 28,9% en la Ciudad de Buenos Aires.
El relevamiento de la asociación liderada por Héctor Polino en jugueterías y supermercados porteños reflejó un aumento apenas por debajo de la medición del Indec que se dio a conocer esta semana. En la misma, el organismo estadístico informó que en julio el nivel general de precios de la economía había saltado un 31,2% respecto del mismo mes del año pasado.
Los mayores aumentos en la canasta de juguetes relevadas por Consumidores Libres se vieron en los que usan principalmente plástico como materia prima, como camiones de bomberos (47,37%), volcadores (45,83%) y ambulancias (45%).
La suba de precios en juguetes de cara a un día tan importante para el sector fue una de las razones por las cuales el Ministerio de Producción y la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) acordaron una lista de de precios de referencia para una canasta diferenciada de productos.
De acuerdo al último informe sectorial de la CAIJ, las ventas del sector vienen presentando una ligera caída. En el acumulado para los primeros siete meses del año, las ventas «ex fábrica» llegó a USD 14,57 millones, un 2,1% menos que el total del mismo período.
El Ministerio de Agroindustria informó este viernes que la producción de leche creció un 8 por ciento en julio de este año respecto del mismo mes del año pasado.
La estadística elaborada por el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (SIGLeA) reveló además que el precio pagado al productor por el litro de leche en julio creció un 28 % en términos interanuales, al alcanzar los 7,12 pesos.
La suba de la producción se observa principalmente en las provincias de Santa Fe y Córdoba, que estuvieron por encima del ocho por ciento, mientras que la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, creció, pero en menor porcentaje.
La estadística toma en cuenta la compra de leche cruda de 307 industrias y vincula las bases de datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Ministerio de Agroindustria.
Las cajas de ahorro para chicos ya se ofrecen en una veintena de bancos. Son cuentas especiales lanzadas en 2016 que les permiten recibir plata, sacarla en cajeros y comprar con tarjeta desde los 12 años. También hay alcancías UVA que protegen su dinero de la inflación. Pero hasta ahora se han abierto muy pocas.
Cuando se lanzó, en 2016, la medida generó polémica. Despertó defensas entusiastas y también críticas, ante la perspectiva de que los chicos pudieran volcarse en masa a comprar con tarjeta, usar los cajeros y hacer transferencias desde el celular cuando todavía están en la escuela primaria. Nada de eso pasó.
A casi dos años, 20 entidades del país ofrecen ya estas cuentas. Pero los padres aún dudan y, por el momento, casi no las han pedido.
La opción más común es una caja de ahorro en pesos que permite a niños de al menos 12 o 13 años, según la entidad, tener una tarjeta de débito a su nombre para comprar y operar con su dinero casi como adultos, ya sea por ventanilla, en cajeros automáticos o con las plataformas de banca móvil y home banking.
Con esta herramienta, los niños pueden también pagar cuentas y en algunos bancos hasta les permiten invertir la plata que van juntando. Por ejemplo, con depósitos a plazo fijo o comprando dólares. Eso sí, siempre un adulto responsable -que figura como titular hasta que el menor cumpla 18 años- fija los límites de las operaciones y puede seguir todos los gastos y movimientos en tiempo real.
Hace un año, estas cuentas sólo estaban en los bancos Nación, Provincia, Credicoop e Itaú. Luego llegaron a casi todos los demás. En octubre las lanzó el Macro, donde destacan que permite a los chicos “ahorrar, comprar e ir conociendo las herramientas bancarias”. En diciembre lo hizo el Ciudad, con la idea de “iniciar en el mundo financiero” al chico y darle “seguridad al evitar el manejo de efectivo”. En abril se agregó el HSBC. Luego llegaron al Galicia y al Hipotecario, que es uno de los que deja a menores comprar y vender dólares, además del Itaú.
En el interior, los bancos de Córdoba, Santa Fe, San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz también las ofrecen.
A través de dos resoluciones publicadas el Ministerio de Hacienda oficializó la emisión de LETES (Letras del Tesoro) por $ 100 mil millones, parte de los cuales fueron ya licitados esta semana, y que son una estrategia del Banco Central para la «eliminación gradual» del stock de Lebac.
Hacienda colocó el miércoles Letes por más de $ 23.000 millones. Para las Letes a 105 días se recibieron órdenes por $ 18.254 millones de los cuales fueron adjudicados $ 14.227 millones a un precio de corte de $ 987,50 por cada $ 1.000, lo cual representa una tasa nominal anual de 42,23%. En tanto, para las Letes a 224 días se recibieron órdenes por $ 10.623 millones de los cuales fueron adjudicados $ 8.862 millones a un precio de corte de $ 988,50 por cada $ 1.000, a una tasa nominal anual de 39,81%. El total de órdenes de compra recibidas fue de 1.075.
«Estamos satisfechos con el resultado obtenido ya que, con esta licitación, hemos dado un primer paso importante hacia el desarrollo de un mercado doméstico en pesos para instrumentos del Tesoro», expresaron fuentes del Banco Central.
El objetivo de sustituir deuda con deuda expresa la necesidad de evitar el «suspenso» de los vencimientos de los vencimientos semanales de LEBACs. Pero sigue siendo deuda, sino del Banco Central, del Estado argentino.
En su primer año de funcionamiento, la planta de recuperación de residuos plásticos del campo de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) procesó 2000 toneladas de producto terminado.
La mayor parte provino de silobolsas y una menor proporción de bidones triple lavado de fitosanitarios. La perspectiva de la firma es, en un año, duplicar ese volumen. La planta funciona en Cañada de Gómez (Santa Fe).
La capacidad de producción alcanza las 7000 toneladas anuales, apenas el 10% del plástico que desecha el campo.
Hace dos meses, en la planta comenzaron a procesar bidones porque recibieron la autorización ambiental del Gobierno de Santa Fe (ya contaban con la habilitación necesaria para residuos no peligrosos). Así incrementaron la cantidad de material que reciben y que proviene de cooperativas y de recolectores.
Víctor Accastello, director de Insumos Agropecuarios e Industria de ACA, calificó de «paso importante» el acuerdo que se firmó hace una semana en el marco del congreso de AAPRESID con una proveedora de bidones fitosanitarios con planta en Campana, ya que empezará a usar para la capa central de su producción el material que genera la cooperativa.
Además, en el establecimiento de ACA, que produce polietileno en General Pico (La Pampa), están empleando parte de lo que generan para geomembranas de 500 micrones y film cobertor de 100 micrones. El resto de la producción la venden a industrias que usan plásticos recuperados de baja densidad para mangueras o cobertores de cables y a las que emplean polietileno de alta densidad para pisos, varillas o separadores de obras viales.
Para poder apreciar el significado para una economía sustentable el desarrollo de emprendimientos como éste, sugerimos leer una reciente nota de AgendAR: Europa quiere prohibir los plásticos para descontaminar los océanos.
Con una marcha que reunió a casi 2000 investigadores, docentes y becarios en la explanada de la Plaza del Congreso y una jornada realizada en la Cámara de Diputados, la comunidad científica se movilizó esta semana para pedir un aumento de presupuesto destinado a la ciencia y técnica y el tratamiento en Diputados de la Ley de financiamiento, que ya tiene media sanción del Senado.
Mientras en la plaza del Congreso se realizaba una feria de ciencias con pancartas que rezaban #SOSciencia -el hashtag de la convocatoria en las redes sociales-, y con el lema «Sin ciencia y tecnología no hay futuro», en el anexo de Diputados hubo un debate en las que intervinieron varios referentes del sector. Encabezados por el diputado Roberto Salvarezza, ex-presidente del Conicet, y los candidatos ya electos al directorio de la institución, Mario Pecheny y Alberto Kornblihtt, los científicos reclamaron más fondos para la investigación y denunciaron el vaciamiento del sector.
«Según datos recopilados y publicados por los directivos de la Facultad de Ciencia Exactas de la UBA, la evolución del presupuesto para ciencia y técnica viene en disminución: en 2016 fue el 1,53% del presupuesto nacional; el 1,4% en el 2017 y el 1,27% en el 2018. “Estamos pidiendo mayor presupuesto para toda el área, incluyendo INTI, INTA, universidades, CNEA y otros organismos”, dijo Julieta Haidar, delegada de ATE Conicet. “Y para eso necesitamos que los diputados empiecen a tratar el proyecto de ley de financiamiento específico para este sector”.
Ese proyecto de ley propone subir gradualmente el porcentaje del PBI dedicado a la ciencia y la investigación de manera de llegar con el 3 % al año 2030.
Según el diputado Roberto Salvarezza, este reclamo no es algo que afecta sólo a investigadores de la Ciudad de Buenos Aires. “En la jornada nos reunimos con representantes del Frente Federal Ciencia y Universidad y participaron representantes de Santa Fe, Rosario, Córdoba, Puerto Madryn, Salta, Tucumán, Entre Ríos, Jujuy, Bariloche, Mendoza, La Rioja, Quilmes, entre otras”.
El reclamo también es por los salarios de investigadores y becarios que “son los más bajos de toda nuestra región”.
Mauro Greco, de la Red Federal de Afectadxs, que agrupa a más de 400 becarios que hace ya más de un año quedaron sin ingresar al Conicet, aseguró que “estamos empezando a ver lo que dijimos entonces: volvimos a tener fuga de cerebros y muchos colegas que no ingresaron al Conicet -pese a estar en condiciones de hacerlo- ya están emigrando. Tenemos datos de investigadores que están yéndose a Alemania, EE.UU. Inglaterra y también a Chile”.
El científico Alberto Kornblihtt durante la marcha.
Hace tres meses subimos a AgendAR una encuesta, también de la consultora Synopsis, y advertimos que las encuestas son sólo fotos, borrosas, de un momento dado. Pero sirven para un vistazo necesario, también para los que no actúan en política, de lo que están pensando distintos sectores de nuestra población.
Sus resultados no son muy distintos, en líneas generales, a los de otras consultoras. Y también se asemejan a los que nos informa la agencia que se encarga de nuestra difusión en las redes sociales. Pero brinda detalles interesantes. Y, sobre todo, muestra que las opiniones colectivas cambian lentamente. Para verla entera (25 páginas), cliqueen en la línea de abajo:
La actividad industrial en junio cayó 8,4% interanual y 5,2% mensual en junio, con los sectores de petroquímica y automotriz entre los más afectados, aseguró un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA).
La caída de junio se debió fundamentalmente al bajo desempeño del rubro químico y petroquímico (-19,3%), en parte por cierres de plantas. También por las fuertes caídas del sector automotriz (-13,4%), con fuerte incidencia del paro de camioneros de Brasil y los pocos días hábiles de actividad.
También presentaron resultados interanuales negativos los rubros textil y metalmecánica (-4,4%) por caídas en maquinaria agrícola y autopartes, y minerales no metálicos (-4,4%) por la retracción de la construcción, alimentos y bebidas (-3,5%).
Los únicos sectores que crecieron fueron metales básicos (7,3%) impulsado por la expansión del acero, y papel y cartón (5%), sostuvo el informe de la UIA.
La actividad del primer semestre presentó un resultado positivo de 0,4% y, según la UIA, “el crecimiento alcanzado durante los primeros cuatro meses del año todavía absorbe la caída de los últimos dos meses”.
Proyecciones
La UIA espera que en el segundo semestre continúe la caída de la actividad industrial entre un 2% y 3%, principalmente por la desaceleración de los rubros relacionados a la construcción, la obra pública, y la agroindustria (producto de la sequía).
Además, el Gobierno recorta los reintegros a exportaciones para ahorrar $ 65.000 millones.