Finalmente, la Sociedad Argentina de Pediatría apoyó la vacunación de menores de 3 a 11 años con Sinopharm
El presidente de la S.A.P., Omar Tabacco, explicó que el Ministerio de Salud les aportó la evidencia sobre la efectividad de las dosis de Sinopharm en ese grupo etario.
En un comunicado dado a publicidad ayer -pero que pocos medios reprodujeron- la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) expresó su apoyo a «la estrategia de vacunación planteada con eje central en las escuelas» y destacó que recibió «la información requerida, que permitirá de este modo comunicar la vacunación pediátrica a nuestros socios con más solidez científica».El Gobierno confirmó la aprobación de la vacuna Sinopharm para niños de entre 3 y 11 años
El 2 de octubre la SAP se había pronunciado «a favor de la vacunación de menores de 12 años con vacunas seguras, como herramientas de protección para su propia salud«, a la vez que señalaron que esperaban «acceder en los próximos días a las evidencias científicas» que permitieron la autorización «en situación de emergencia, del uso de la vacuna a virus inactivada Synopharm en la población de 3 a 11 años».
En el comunicado se informa que en la sede del Ministerio de Salud de la Nación se reunieron las autoridades sanitarias con el presidente de la SAP, Omar Tabacco, acompañado por Angela Gentile, ex presidenta de la SAP, experta en vacunas e integrante del Comité de Infectologia de la SAP y Charlotte Russ, experta en vacunas, integrante del Comité de Infectología de la SAP y representante de la SAP ante la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIN).
La SAP aclara que con esa información «se ha explicitado claramente la trayectoria del trabajo que viene realizando la Anmat desde hace aproximadamente 60 días, en colaboración permanente con otras agencias regulatorias». En la misma línea, señala que «los resultados observados hasta el momento en relación a la seguridad e inmunogenicidad de Sinopharm en este grupo etario de 3 a 11 años» permitieron «la autorización para su uso de emergencia en las condiciones epidemiológicas de la pandemia Covid-19«. La organización que nuclea a los pediatras en el país concluyó que «habida cuenta de los resultados observados hasta el momento, han permitido la autorización para su uso de emergencia en las condiciones epidemiológicas de la pandemia COVID-19». «Refrendamos la estrategia de vacunación planteada con eje central en las escuelas, de acuerdo a la organización dispuesta por las diferentes jurisdicciones de nuestro país«, afirma el comunicado firmado por la Comisión Directiva de la SAP. «Agradecemos la organización de esta reunión por parte de las autoridades nacionales. Nos ha permitido acceder a información aún no publicada pero de gran importancia para comunicar con evidencia científica a nuestros socios», concluye el comunicado.Nota de AgendAR:
Cuando este martes informamos sobre la decisión del gobierno de empezar con la vacunación con Sinopharm de los menores de 12 años, y la polémica que se había abierto, señalamos la ausencia de una Fase 3, lo que daba argumentos válidos a quienes la cuestionaban. Pero concluimos: «Resulta inevitable añadir que las vacunas a virus entero inactivado, como la vieja Salk de 1955 o la Sinopharm, parecen mucho menos capaces de suscitar eventos alérgicos o coagulatorios que las fórmulas codificantes. No se sabe por qué, pero en los números salen como más seguras que todas las que usan vectores adenovirales y las que emplean directamente fragmentos genéticos del SARS CoV2 en soporte ARN, como la Pfizer. Respecto de las ventajas sociales de la vacunación masiva pediátrica, es por ahora el único modo de complicarle al SARS CoV2 su último reducto demográfico. Por ende, vacunar a los chicos es cerrarle -o al menos dificultarle- sus chances de mutación, escape y rebrote en países bien inmunizados. Esto no debería discutirse, siquiera. ¿A alguien se le hubiera ocurrido impugnar la vacuna Salk en bebés, en medio de la pandemia de poliomielitis de 1955?»Llegan a Argentina 1.625.130 vacunas de Pfizer contra el coronavirus
Ayer, miércoles 6 de octubre, llegó a las 16 horas un vuelo de American Airlines con un cargamento de 848.250 unidades. Fue recibido en el aeropuerto por el secretario de Equidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación, Víctor Urbani.
Y hoy jueves, otro cargamento, con 776.880 dosis de Pfizer, también por American Airlines, está previsto que aterrice a las 11.30, alcanzando un total de 1.625.130 dosis recibidas esta semana. as vacunas de Pfizer seguirán llegando durante los próximos tres meses hasta completar las 20 millones de unidades previstas por contrato para 2021, y permitirán escalar fuertemente este año la vacunación en adolescentes de 12 a 17 años de manera universal.
Desde el inicio de la campaña, el país lleva recibidas 74.484.175 vacunas. De ese total, 30.000.000 corresponden a Sinopharm, 14.183.210 pertenecen a Sputnik V (10.125.655 del componente 1, y 4.057.555 del componente 2), y 4.759.625 a Sputnik V producidas en Argentina por el Laboratorio Richmond (1.179.625 del primer componente, y 3.580.000 del segundo).
«Antes de fin de año todos los mayores de 3 años tendrán su vacuna disponible». carla vizzotti«El 50% de la población argentinas ya tiene su esquema de vacunación completo», según informa el Ministerio de Salud. Este número refleja no sólo la campaña de vacunación en marcha en las distintas jurisdicciones -y la actual mayor disponibilidad de vacunas- la disposición a vacunarse de la mayoría de nuestros compatriotas, a pesar de la desconfianza fomentada desde algunas usinas. Y aunque la amenaza de la variante Delta no está disipada, el gobierno también confía. Este martes la ministra de Salud, Carla Vizzotti, afirmó en su cuenta de Twitter: «Antes de fin de año todos los mayores de 3 años tendrán su vacuna disponible».
El Banco Mundial publicó su nueva estimación: Argentina crecerá este año un 7,5%
Según el informe que se dio a conocer ayer 6 de octubre, nuestro país necesitará dos años para recuperarse de la caída que sufrió en el 2020.
El Banco Mundial proyecta un crecimiento para la Argentina de 7,5% en 2021 y una desaceleración a 2,6% en 2022, en un contexto de recuperación global tras la pandemia. La institución ha ido mejorando sus proyecciones de crecimiento para la Argentina en 2021 y 2022. En el informe anterior, el organismo proyectaba un crecimiento moderado para 2022 del 1,7% mientras que ahora lo elevó a 2,6%. Sin embargo, todavía se encuentra lejos de la expectativa del ministro Guzmá reflejada en el Presupuesto 2022. Los datos del Banco Mundial surgen del nuevo informe presentado en conferencia de prensa por el economista jefe para América Latina y el Caribe, William Maloney, en la antesala de la reunión anual conjunta del FMI y el Banco Mundial, que tendrá lugar la semana próxima. Según el análisis, a la Argentina le demandaría al menos dos años para recuperar lo perdido en 2020 por el impacto del Covid-19, y tres años para volver a los niveles de fines de 2018. En la rueda de prensa, Maloney, al ser consultado sobre el tema precios, dijo que no ve riesgos de una hiperinflación en la Argentina y opinó que un acuerdo con el FMI permitirá anclar expectativas. «No veo riesgo de hiperinflación, la inflación está en alrededor del 50%, pero el Gobierno sigue contando con algunas herramientas para evitar que la crisis se profundice», consideró el economista jefe del Banco Mundial. En este sentido, Maloney indicó que «llegar a un acuerdo con el FMI anclará expectativas, reduciendo más los riesgos» en el corto plazo. No obstante, señaló que la Argentina sufre «problemas estructurales de largo plazo» y recordó que en la última década previa a la pandemia el crecimiento «no fue tan rápido». A nivel del conjunto de Latinoamérica, las previsiones de crecimiento para 2021 se han actualizado durante el verano (boreal) y se espera que el crecimiento regional se sitúe en el 6,3 % en 2021, con lo que prácticamente se recuperarían las pérdidas del 6,7 % de 2020, indicaron desde el Banco Mundial. Desde 2010 hasta que se desató la pandemia, la región de América Latina creció un 2,2% anual, al mismo tiempo que el resto del mundo creció a un 3,1 %; «los pronósticos para 2022 y 2023 son igualmente mediocres: 2,8 % y 2,6 % respectivamente», indicó el organismo.El Nobel de Química 2021 para los diseñadores de un avance «ecológico» en la química
Los rubros de la actividad que impulsan la reactivación en este año
Se dispara el precio mayorista del gasoil y las petroleras empiezan a fijar cupos de entrega
El precio del gasoil que compran el agro y las industrias aumentó en septiembre casi un 10%. Por primera vez, el importe mayorista supera al del retail minorista. Por eso, las petroleras empezaron a cuotificar la entrega de combustibles para su red de estaciones de servicio. Algo similar está pasando con el precio del gas en Europa y EE.UU., pero eso no nos sirve a nosotros.
En Argentina aparece una historia repetida. Se configura, con diferentes detalles, cada vez que el precio interno del petróleo se atrasa demasiado con relación al internacional. En esa clave, el Brent —la principal referencia del barril en el mundo occidental— orilló el viernes los 80 dólares. Es, junto con la suba explosiva del gas natural licuado (LNG), uno de los emergentes del escenario de precios al alza que se registró en las últimas semanas. El aumento del precio internacional empezó a resquebrajar el congelamiento de los combustibles que estableció el gobierno para el 2° semestre del año. La última suba en los surtidores se registró en mayo y no se prevén cambios hasta que pasen las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Sin embargo, en el canal mayorista sí se sintió el impacto de la suba del Brent y de derivados del petróleo. El precio del gasoil que compra el agro y empresas industriales venía aumentando en los últimos tres meses, pero en septiembre se incrementó casi un 10 por ciento. Con un dato sobresaliente: después de mucho tiempo, el precio del gasoil mayorista superó en muchas regiones al del gasoil que consumen los automovilistas particulares en las estaciones de servicio. Después de las subas consecutivas de marzo, abril y mayo, el precio del gasoil en el mercado minorista llegó a ser hasta un 18% más caro que el mayorista. Esa diferencia se fue puliendo en los últimos meses. Y se dio vuelta definitivamente a partir del 1º de octubre, cuando las petroleras informaron sus nuevos precios de venta para sus clientes industriales. Nueva dinámica El quiebre está a la vista: como no pueden aumentar sus precios en el retail porque YPF —la petrolera controlada por el gobierno, que lidera el mercado con una participación superior al 55%— no aumenta, funciona como un dique de contención, el resto de las refinadoras —Axion Energy, Raízen, Puma (Trafigura), Gulf, Dapsa y Voy, entre otras— empezaron a trasladar el margen del negocio al canal mayorista. ¿Cuál fue la consecuencia de ese quiebre en la dinámica de precios dentro del mercado de combustibles? Varias refinadoras empezaron a cuotificar la asignación de combustibles para su red de estaciones de servicio. Eso significa que las estaciones de bandera que no son propiedad de las petroleras (pertenecen a terceros) no podrán solicitar un cupo superior de gasoil que el que vendieron el mes pasado. Con esta medida, las refinadoras buscan evitar dos cuestiones: primero, que los estacioneros sobre-almacenen combustible a la espera de que el precio del gasoil siga subiendo. Y, segundo, que revendan gasoil a clientes en el mercado del agro y también a industrias. ¿Mangueras cruzadas? En la medida que sea más negocio comercializar gasoil en el segmento mayorista, que representa entre un 20% y un 30% de las ventas totales de las refinadoras, es probable que se empiecen a ver mangueras cruzadas en las estaciones de servicio. “No es que vaya a faltar gasoil en el corto plazo. Pero el mercado siempre trata de encontrar los mecanismos para direccionar producto hacia los segmentos que defiendan margen. Si vender gasoil a precio congelado en las estaciones no es negocio, las petroleras y estacioneros van a competir para quedarse con los clientes en el mercado mayorista”, analizó el gerente comercial de una petrolera.Nobel de Física: a dos pioneros sobre el calentamiento global y a investigador sobre sistemas complejos
Los ganadores del Premio Nobel de Física 2021 fueron el alemán Klaus Hasselmann, el japonés Syukuro Manabe y el italiano Giorgio Parisi, por sus “contribuciones innovadoras” a nuestra comprensión de sistemas físicos complejos.
El mundo que nos rodea es complejo e inabarcable. Para poder conocer algunos de sus aspectos, es necesario hacer modelos, simplificaciones que permiten analizar la relación entre algunas de las variables que intervienen en un fenómeno determinado. Los elegidos para recibir el premio Nobel de Física de este año hicieron justamente eso. Los ganadores de la mitad del premio -y por tanto de la mitad del dinero a repartirse entre ambos-, que hicieron sus contribuciones en modelos que permitieron entender algunos aspectos del calentamiento global, fueron el alemán Klaus Hasselmann y el japonés Syukuro Manabe. Hasselmann, actualmente investigador en el Instituto Max Planck de Meteorología de Hamburgo, Alemania, desarrolló en la década de 1980 –junto a su equipo- una forma de eliminar el “ruido” de la variabilidad del clima para poder analizar las tendencias a mayor escala del cambio climático. Posteriormente, también desarrollaría junto a colegas una forma de ver las “huellas” de la actividad humana, tanto en los modelos como en las observaciones registradas, pudiendo entonces allanar el camino hacia entender que éramos los seres humanos los responsables de la suba de la temperatura media mundial observada. Manabe, actualmente investigador de la Universidad de Princeton, Estados Unidos, propuso en la década de 1960 un modelo que, contemplando la incidencia del vapor del agua y del dióxido de carbono en una columna de la atmósfera, permitió establecer que el calentamiento global de la superficie del planeta se debía al aumento del dióxido de carbono atmosférico y no a otras posibles causas. El tercer laureado, el italiano Giorgio Parisi, investigador de la Sapienza Università di Roma, Italia, se llevó la otra mitad del premio por sus contribuciones -¡y las de su equipo!-, un poco menos sencillas de apreciar por todos que las referentes al cambio climático, pero igual de relevantes. El comité del Nobel resume que le dieron el premio “por el descubrimiento de la interacción del desorden y la fluctuación en los sistemas físicos, desde escalas atómicas a planetarias”. Vayamos, entonces, a ver un poco en qué consiste la ciencia que hicieron, hace ya varias décadas, y que hoy es galardonada.CO2 y calentamiento
Hoy estamos familiarizados con el concepto del calentamiento global y de una de sus consecuencias, el cambio climático. Ese calentamiento se debe a un aumento del efecto invernadero de la atmósfera. Por “efecto invernadero” nos referimos al hecho de que parte de la energía que llega del sol y nos calienta -radiaciones de onda corta- y que es reflejada por nuestro planeta bajo radiación infrarroja -de onda larga-, queda atrapada por determinados componentes de nuestra atmósfera al igual que el calor queda atrapado en un invernadero (facilitando así que las plantas que necesitan calor se desarrollen mejor). Ese efecto invernadero es necesario para la vida en el planeta, y aquellos planetas y satélites sin atmósferas apropiadas nos lo recuerdan. Pensemos en la Luna, que está prácticamente a la misma distancia del Sol que la Tierra, y por tanto recibe casi la misma energía. En nuestro planeta, con su fabulosa atmósfera, hoy la temperatura en Uruguay rondará los 22 °C, y al caer la noche no bajará más allá de los 12 °C; mientras que en la Luna, sin atmósfera que retenga el calor en ambas direcciones, fuera de los polos habrá una temperatura máxima cercana a los 200 °C y una mínima de unos -180 °C. De no haber tenido atmósfera con gases de efecto invernadero, tal vez la vida no se hubiera desarrollado nunca aquí, como no lo ha hecho en la Luna. El asunto es que ese efecto invernadero deseable en nuestro planeta se ha salido de los límites en los que nos beneficia y empieza a ser preocupante. ¿La razón de este desequilibrio del efecto invernadero? Los seres humanos venimos liberando cantidades enormes de gases que justamente lo producen. El más famoso de ellos es el dióxido de carbono, o CO2, pero también están el metano y hasta el vapor de agua. Cerquita tenemos a Venus y su infierno ardiente como un ejemplo de lo que pasa cuando la atmósfera tiene elevados niveles de CO2. Todo eso que hoy sabemos y conocemos, en realidad llevó años de investigación, modelos, cálculos e hipótesis, algunas tiradas a la papelera, otras que forman el acervo del conocimiento científico actual. Demostrar que un aumento de la temperatura no se debe a la variación natural del clima, sino a un fenómeno constante a escalas temporales mayores y que, además, la causa de ese fenómeno es la actividad humana, requiere ciencia de la buena. Los dos premiados por el Nobel de Física de este año -¡y sus equipos!- fueron parte de quienes la vienen haciendo desde hace décadas. En 1961, Syukuro Manabe -y su colega F. Möller- publicaron el artículo “Sobre el equilibrio de la radiación y el balance de calor en la atmósfera”, en el que comenzaban a analizar las diferencias entre el calor recibido por la Tierra, el eyectado al espacio y el retenido por la atmósfera. Unos años después, en 1964, llegaría uno de los trabajos que se reconocen como mérito para este Nobel y que se tituló “Equilibrio térmico de la atmósfera con un ajuste convectivo”, ya que ese modelo, que publicó con RF Strickler, fue más allá de medir el balance de calor y agregó complejidad al calentamiento atmosférico. Años después agregaría al problema estudios sobre la humedad y el vapor de agua en la columna de aire, pero el otro gran trabajo, que de cierta manera reconoce este premio de 2021, es el que publicó en 1975. Bajo el título “Los efectos de duplicar la concentración de CO2 en el clima en un modelo de circulación general”, Manabe, esta vez en colaboración con RT Wetherald, dejaba en evidencia que era el aumento del dióxido de carbono el responsable de que la temperatura superficial de la tierra se elevara, ya que si el responsable fuera el vapor de agua, principal gas de efecto invernadero, ese cambio debería verse en toda la columna atmosférica y no sólo en las capas más cercanas a la superficie terrestre. Según reseña el comité del premio Nobel de Física, “Manabe demostró cómo el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera conduce a un aumento de la temperatura en la superficie de la Tierra”, y también señala que “fue la primera persona en explorar la interacción entre el balance de radiación y el transporte vertical de masas de aire” (ey, ¡recuerden que trabajó con Strickler!). “Su trabajo sentó las bases para el desarrollo de modelos climáticos actuales”, agregan a continuación.Tras la huella humana en el cambio climático
Ya en la década de 1970 estaba claro que la temperatura media de la superficie del planeta estaba aumentando. Tras esa constatación, había luego que ir por la causa de ese aumento. No faltaba quienes sostenían que el aumento de las temperaturas se debía a fluctuaciones que ya habían sucedido naturalmente en el planeta en reiteradas ocasiones (de hecho, aún pueden encontrarse personas que desechan la evidencia y se aferran a convicciones o intereses personales). La Tierra había pasado por grandes glaciaciones y por períodos mucho más calientes que los de nuestros días. Para hacer el tema más complejo, en esta tendencia de calentamiento observada se intercalaban años con temperaturas bajas más extremas. Es difícil convencer a alguien de que el planeta se está calentando en una noche con temperaturas bajo cero. Y como todos sabemos, el tiempo es algo bastante impredecible. Justamente al problema de cómo extraer tendencias a gran escala -climáticas- de un fenómeno tan cambiante y aleatorio como el tiempo de todos los días, se abocó Klaus Hasselmann, físico interesado en fenómenos oceanográficos pero que en la década de 1970 se vería inmerso en el turbulento mar de la ciencia del cambio climático. En 1967, Hasselmann, esta vez sí firmando solo -aunque ello no implique que la ciencia no sea una actividad colectiva y colaborativa-, publicó el artículo por el cual, en gran parte, ahora la academia sueca reconoce su trabajo. “Modelos climáticos estocásticos parte 1. Teoría” se llamó el artículo. Y por primera vez en los modelos climáticos se incluyó el azar como algo intrínseco del fenómeno a modelar. En 1979 volvió a la carga, nuevamente firmando solo, con el artículo “Sobre el problema señal-ruido en los estudios de respuesta atmosférica”. Como dice el comité de los Nobel, “Hasselmann demostró cómo los fenómenos meteorológicos caóticamente cambiantes pueden describirse como un ruido que cambia rápidamente, colocando así los pronósticos climáticos a largo plazo sobre una base científica firme”. Pero Klaus no se detuvo allí. Ya en la década de 1990 Hasselmann se dedicó a desarrollar formas de encontrar huellas distintivas –fingerprints en inglés- que permitieran apuntar a causalidades en algunos de los fenómenos climáticos predichos por los modelos así como en los registros en los que se ajustaban. ¿Podrían encontrarse marcas distintivas que nos permitieran encontrar explicaciones para lo observado? Hasselmann estaba convencido de que sí, y en 1993, otra vez trabajando como un lobo solitario, publicó el artículo “Huellas óptimas para la detección de cambios climáticos dependientes del tiempo”. En 1997 fue más allá, y nuevamente en solitario, publicó “Método multipatrón de huellas para la detección y atribución del cambio climático”. Hoy ya sabemos el final de la película: el cambio climático es atribuido a la actividad humana desde la Revolución industrial (sino desde un poco antes). Hasselmann fue entones uno de quienes allanó el camino para afirmarlo científicamente. “Sus métodos se han utilizado para demostrar que el aumento de temperatura en la atmósfera se debe a las emisiones humanas de dióxido de carbono”, resume el comité del Nobel.Desorden y fluctuaciones
Señales
Es una buena señal que este premio se haya dado a investigadores que han hecho contribuciones al estudio del calentamiento global y el cambio climático. Ya era hora, pues estos trabajos llevan décadas mostrando que vamos mal. Sin embargo, una vez más la academia sueca falla en acompañar los tiempos que corren. Desde 1901 a 2021 sólo cuatro mujeres han recibido el Premio Nobel de Física: Marie Curie en 1903, Maria Goeppert-Mayer en 1963, Donna Strickland en 2018 y Andrea Ghez en 2020. De los premios a la ciencia anunciados para este 2021 hasta ahora, las investigadoras tienen un rotundo cero frente a cinco investigadores hombres. Mucho se ha dicho que alcanza con mirar los retratos de todos los premiados en más de un siglo para ver que la cara de la ciencia que los Nobel proyectan es la de hombres blancos. Parece que estamos más cerca de tomar en serio el cambio climático que los problemas de género dentro de la ciencia.Graves denuncias contra Facebook ante el Senado de Estados Unidos
WASHINGTON.- Frances Haugen, la informante que reveló secretos de Facebook, brindó un demoledor testimonio ante un comité en el Senado de Estados Unidos y acusó a la red social más popular del planeta de poner sus “astronómicas ganancias antes que las personas”, operar sin transparencia ni control, alentar las divisiones, el extremismo y la violencia, provocar un daño a la salud mentad de los niños y adolescentes, y debilitar la democracia.
Haugen, una ingeniera de computación de 37 años que trabajó hasta mayo de este año en Facebook, responsabilizó además de manera directa al cofundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y su círculo de más cercano al indicar que prefirieron descartar mejoras en las plataformas de la empresa que pueden reducir el riesgo al que se exponen sus usuarios para sostener las ganancias de su emporio tecnológico.
“El liderazgo de la empresa conoce formas de hacer Facebook e Instagram más seguras y no hará los cambios necesarios porque han puesto sus astronómicas ganancias antes que las personas. Se necesita la acción del Congreso. No pueden resolver esta crisis sin su ayuda”, dijo Haugen, al leer el testimonio que preparó.
“Las decisiones finales son de Mark. No hay nadie que haga responsable a Mark más que él mismo”, agregó luego, al responder preguntas de los senadores.
La audiencia del Subcomité de Protección de Consumidores, Seguridad de Productos y Seguridad de Datos del Senado dedicada a Haugen ocurrió un día después de que Facebook sufriera la peor caída en sus plataformas desde 2008.
La presentación de Haugen en el Congreso despertó un enorme expectativa porque por primera vez una experta en tecnología con información interna de la empresa ofreció una mirada de primera mano sobre el funcionamiento de Facebook, y se ofreció a responder preguntas de los legisladores.
Facebook ya estaba bajo un fuerte escrutinio en Washington. Varios legisladores, republicanos y demócratas, creen que ha acumulado demasiado poder, es una amenaza para la democracia y debe ser regulada. Algunos, como la senadora Elizabeth Warren, ícono progresista de los demócratas, han llegado a sugerir que Facebook debe ser partida en varias empresas (como lo fue en 1983 la teléfonica AT&T).
El tema de la audiencia fue por demás sensible: el impacto de las redes, y, en particular, de las plataformas de Facebook sobre la salud mental de niños y adolescentes. Al final, el testimonio de Haugen le dio oxígeno a la posibilidad de una ofensiva política más agresiva contra Zuckerberg y su empresa.
Antes de ir a testificar al Senado, Haugen ya había ganado notoriedad al brindar una entrevista al programa 60 minutes difundida el domingo en el que reveló que era la informante y principal fuente de una serie de reportajes publicados por el periódico The Wall Street Journal que revelaron las fallas y los daños de las plataformas de la empresa liderada por Zuckerberg, que quedó acorralada como nunca bajo fuertes críticas, y ante la amenaza de una intervención regulatoria que puede llegar a alterar para siempre la composición de la compañía.
Una de las revelaciones más fuertes del W. S. Journal fue que Facebook sabe que Instagram es tóxica para los adolescentes. Un estudio de la empresa indicó que el 32% de las adolescentes mujeres afirmó que Instagram las hizo sentirse peor respecto de sus cuerpos. Una y otra vez, Haugen apuntó contra los algoritmos de la empresa, y dijo que Facebook alienta la anorexia y la adicción, y llegó a comparar a Instagram con el cigarrillo.
“Vi que Facebook encontró conflictos repetidamente entre sus propios beneficios y nuestra seguridad. Facebook resolvió constantemente esos conflictos a favor de sus propios beneficios. El resultado ha sido más división, más daño, más mentiras, más amenazas y más combate”, dijo Haugen. “En algunos casos, una peligrosa charla en línea ha provocado una violencia real que daña e incluso mata a las personas”.

La respuesta de Facebook
Facebook ha negado o minimizado las acusaciones de Haugen y las historias publicas en el Journal. Antes y después de la audiencia en Senado, la compañía desplegó una fuerte campaña comunicacional –varios ejecutivos ofrecieron entrevistas en la televisión– para refutar su testimonio.
“No estamos de acuerdo con su caracterización de los muchos temas a los cuales se refirió”, dijo Lena Pietsch, directora de Comunicación de Políticas Públicas de Facebook, en un comunicado. “A pesar de todo esto, estamos de acuerdo en una cosa: es hora de comenzar a crear reglas estándar para Internet. Han pasado 25 años desde que éstas se actualizaron, y en lugar de esperar a que la industria tome las decisiones sociales que le corresponden a los legisladores, es hora de que el Congreso actúe”, agregó.
Haugen imploró a los senadores que intervengan para monitorear y regular a la empresa, y proteger a sus usuarios, sobre todo los niños. La compañía, señaló, esconde información al público y al gobierno, y, por lo tanto, el Congreso debe intervenir para saber qué sucede y proteger a los usuarios. Este punto, en especial, pareció resonar con los senadores, demócratas y republicanos, que hablaron de un testimonio “catalizador” y se mostraron proclives a la idea de exigirle a la empresa que divulgue las investigaciones sobre sus plataformas.
“Casi nadie fuera de Facebook sabe lo que sucede dentro de Facebook. La compañía oculta intencionalmente información vital al público, al gobierno de los Estados Unidos y a los gobiernos de todo el mundo”, dijo Haugen. “Facebook es una caja negra”, coincidió al final el presidente del comité, el senador demócrata Richard Blumenthal.
Atípico en Washington, la audiencia sirvió para mostar que Facebook cerró la grieta entre demócratas y republicanos: desde “ambos lados del pasillo”, como se dije en la jerga política norteamericana, mostraron una fuerte inquietud por el poder que acumuló Facebook, la falta de vigor en la respuesta de Zuckerberg y su equipo a las preocupaciones de usuarios, políticos y organizaciones civiles, y la necesidad de actuar para prevenir un daño mayor a la gente, y a la democracia. La senadora demócrata Amy Klobutchar anticipó que el testimonio de Haugen será un “catalizador” para la acción parlamentaria.

