miércoles, 22 julio, 2026 - 5:40 am

Rusia prepara el primer largometraje de ficción filmado en órbita

Una actriz y un director de cine rusos se lanzaron al espacio esta semana con la misión de hacer la primera película del mundo filmada en órbita. Se anticipan así a proyectos de Hollywood y la NASA (se menciona a Tom Cruise…). En todo caso, es una buena forma de señalar la «Semana Mundial del Espacio», que la ONU fijó entre el 4 y el 10 de octubre de cada año, en homenaje al Sputnik, el primer satélite artificial de la Tierra lanzado el 4 de octubre de 1957.

La actriz Yulia Peresild y el director Klim Shipenko despegaron hacia la Estación Espacial Internacional en una nave rusa Soyuz junto con el cosmonauta Anton Shkaplerov, un veterano de tres misiones espaciales.

El Soyuz MS-19 despegó del centro de lanzamiento espacial ruso en Baikonur, Kazajstán y llegó a la estación después de aproximadamente tres horas y media.

Shkaplerov tomó controles manuales para acoplar la naveen la estación, después de una falla en un sistema de acoplamiento automático, que casi configura una escena cinematográfica en sí misma. El trío informó que se sentía bien y que los sistemas de la nave espacial funcionaban normalmente.

La actriz Yulia Peresild (izquierda), el director Klim Shipenko (derecha) y el cosmonauta Anton Shkaplerov durante la conferencia de prensa previa al despegue
La actriz Yulia Peresild (izquierda), el director Klim Shipenko (derecha) y el cosmonauta Anton Shkaplerov durante la conferencia de prensa previa al despegue. Roscosmos Space Agency

Peresild y Klimenko filmarán escenas de una película titulada El Desafíoen la que una cirujana es enviada de emergencia a la estación espacial para salvar a un miembro de la tripulación que necesita una operación urgente. Después de 12 días en la estación, estarán listos para regresar a la Tierra con otro cosmonauta ruso.

El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, dijo que la misión ayudará a mostrar la destreza espacial de Rusia. “Hemos sido pioneros en el espacio y hemos mantenido una posición de confianza”, dijo Peskov. “Estas misiones que ayudan a publicitar nuestros logros y la exploración espacial en general son excelentes para el país”.

En una conferencia de prensa previa al vuelo el lunes, Peresild, de 37 años, reconoció que fue un desafío para ella adaptarse a la estricta disciplina y las rigurosas demandas durante el entrenamiento. “Fue psicológica, física y moralmente difícil. Pero creo que una vez que logremos el objetivo, todo eso no parecerá tan difícil y lo recordaremos con una sonrisa”.

Miembros del staff espacial ruso ayudan a Yulia Peresild y a Klim Shipenko en una práctica previa al lanzamiento
Miembros del staff espacial ruso ayudan a Yulia Peresild y a Klim Shipenko en una práctica previa al lanzamiento

Shipenko, de 38 años, quien hizo varias películas de éxito comercial, también describió su preparación acelerada de cuatro meses para el vuelo como difícil. “Por supuesto, no pudimos hacer muchas cosas en el primer intento y, a veces, incluso en un tercer intento, pero es normal”.

Shipenko, quien completará el rodaje en la Tierra después de filmar las escenas espaciales, dijo que Shkaplerov y otros dos cosmonautas ahora a bordo de la estación, Oleg Novitskiy y Pyotr Dubrov, también estarán en la película.

“Estoy en shock. Todavía no puedo imaginar que mi mamá esté ahí afuera”, dijo la hija de Peresild, Anna, en declaraciones televisadas minutos después del lanzamiento.

Dimitri Rogozin, director de la corporación espacial rusa Roscosmos, fue una de las figuras claves detrás del proyecto, que describió como una oportunidad para pulir la gloria espacial de la nación.

El despegue del cohete  hacia la Estación Espacial Internacional
El despegue del cohete hacia la Estación Espacial Internacional

“Espero que el proyecto ayude a llamar la atención sobre nuestro programa espacial, a la profesión de cosmonauta. Necesitamos una mejor visualización de la investigación espacial. El espacio merece ser mostrado de una manera más profesional e ingeniosa”, dijo Rogozin.

En la estación espacial, los tres recién llegados se unieron al comandante de la estación, Thomas Pesquet, de la Agencia Espacial Europea; los astronautas de la NASA Mark Vande Hei, Shane Kimbrough y Megan McArthur; los cosmonautas rusos Novitskiy y Dubrov, y Aki Hoshide, de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón.

Después de que se abrieron las escotillas entre la Soyuz y la estación, el trío entró flotando, sonriendo, e intercambiando abrazos con la tripulación de la estación.

“Siento que estoy soñando”, dijo la actriz durante una breve conexión televisada con el Centro de Control de Misión en Moscú. Shipenko se hizo eco de ese sentimiento: “Hemos estado esperando esto durante tanto tiempo y realmente ahora nos sentimos como en un sueño”.

«Recalculando» Argentina y Brasil acordaron una rebaja del 10% del Arancel Externo Común del Mercosur

La primera gira internacional del flamante ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, ha servido para anunciar un giro brusco en las relaciones argentino-brasileñas, que es evidente no se decidió, ni aquí ni en nuestro vecino, en los pocos días de la nueva gestión. El comunicado conjunto que firma con el canciller del Brasil merece ser leído con atención. Al final, agregamos una observación de AgendAR.

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El canciller argentino Santiago Cafiero y su par brasileño, Carlos Alberto Franco França, anunciaron haber alcanzado los «consensos necesarios» para la revisión del Arancel Externo Común que rige el Mercosur, luego de una reunión que mantuvieron en el Palacio de Itamaraty, en la que se repasó también la agenda bilateral. La reducción de las tarifas de importación de productos fuera del Mercosur «contempla las distintas necesidades de los países miembros», manifestó el comunicado conjunto, en el que también se indicó que la propuesta deberá ser presentada a los otros socios, Paraguay y Uruguay. Cafiero mencionó un «robustecimiento» del Mercosur y destacó que la adecuación arancelaria en el bloque acordada con Brasil preserva al sector productivo más sensible, como el automotriz, el textil y el calzado. «Se han podido contemplar los intereses productivos de cada uno de los países», dijo el canciller en el marco de la visita que realiza en ese país junto al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el embajador argentino en Brasilia, Daniel Scioli. Por su parte, el canciller de Brasil, Carlos França, afirmó que es un «gran entusiasta» de lograr un acuerdo con Argentina para comprar gas del yacimiento de Vaca Muerta, destinado a los consumidores brasileños. «Para Brasil, Argentina es una prioridad absoluta», dijo França en una declaración a la prensa luego de reunirse en Brasilia con el canciller argentino. El comunicado conjunto difundido sostiene que «los Ministros lograron los consensos necesarios para definir juntamente con los demás socios del Mercosur los alcances y características de la revisión del Arancel Externo Común». El comuncado conjunto destaca que se trata de «un paso importante hacia el aumento de la competitividad de los Estados Partes y hacia el fortalecimiento de los procesos productivos regionales», que «impulsen una inserción beneficiosa de la producción del Mercosur en las cadenas globales de valor». Ambos cancilleres convinieron trabajar con Paraguay y Uruguay para la «pronta aprobación de una Decisión del Consejo del Mercado Común» que permita «reducir en un 10% las alícuotas de la mayor parte del universo arancelario, resguardando las excepciones que ya existen dentro del bloque«. Los cancilleres subrayaron que el entendimiento alcanzado «contempla las distintas necesidades» de los países miembros, demostrando la capacidad del Mercosur para «avanzar con vocación constructiva hacia la actualización y adaptación de su estructura arancelaria a las condiciones actuales del comercio regional y mundial en forma equilibrada respecto de las capacidades productivas del bloque». Sobre la crisis hídrica que afecta a la Cuenca del Paraná, los ministros «valoraron la cooperación entre ambos países para mitigar sus efectos en la navegación, en el uso del agua para consumo humano, la generación hidroeléctrica y el medio ambiente». El comunicado expresó que ambos manifestaron «su satisfacción por la cooperación en el área energética, que incluye las exportaciones de electricidad de origen termoeléctrico por parte de la Argentina» y «el consiguiente ahorro de agua en los embalses de las centrales hidroeléctricas brasileñas, en beneficio mutuo de ambas poblaciones». «Coincidieron también en profundizar las discusiones sobre la venta de gas por parte de Argentina en el mercado brasileño». Y acordaron convocar «a la mayor brevedad posible», la próxima reunión de la Comisión Técnica Mixta a cargo del proyecto hidroeléctrico binacional de Garabí, en el tramo compartido del río Uruguay. Por otra parte, saludaron «el excelente nivel de la cooperación nuclear bilateral» y en particular «celebraron el papel ejemplar de la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), que cumplió 30 años el 18 de julio de 2021 y que representa un hito en la construcción de un camino común de transparencia y de cooperación en ese campo». En el área de infraestructura, acordaron retomar el diálogo acerca de los nuevos puentes sobre el río Uruguay, incluido el proyecto de cruce vial entre Porto Xavier y San Javier. En ese contexto, resolvieron instruir a sus cancillerías a coordinar los trabajos para acordar un régimen de gestión del Puente Internacional Santo Tomé-Sao Borja y su Centro Unificado de Frontera, luego del fin de su actual concesión. Coincidieron, asimismo, en la importancia de dar un impulso firme a la finalización de un corredor vial bioceánico que conectará los océanos Atlántico y Pacífico, atravesando Brasil, Argentina, Paraguay y Chile. En esta «cumbre» argentino-brasileña acompañaba a Cafiero el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la secretaria de Relaciones Exteriores, Cecilia Todesca; el secretario de Industria, Ariel Schale; y el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli. Por el lado brasileño, França estaba flanqueado por Roberto Fendt, secretario especial de Comercio Exterior del ministerio de Economía de Brasil; el secretario de Asuntos Estratégicos, Flavio Viana Rocha; y Pedro Miguel da Costa e Silva, secretario de negociaciones bilaterales y regionales en América de Itamaraty.

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Observación de AgendAR:

Cualquier cambio importante en las relaciones argentino-brasileñas es un cambio en en el equilibro político y las corrientes comerciales de la América del Sur y en sus relaciones con el resto del mundo. ¿Es este un cambio importante? En la superficie, al menos, sí. Hasta ahora se asumía, en la región y afuera de ella, que las relaciones entre los gobiernos de Jair Bolsonaro y de Alberto Fernández serían de frías a hostiles. Un dato que confirmaba la irrelevancia de la región, para los EE.UU., cuyos intereses concretos parecían limitarse a México y el Caribe, de donde proceden las olas migratorias y las sustancias adictivas. Y para la Unión Europea, que no mostró ningún interés en avanzar con el Tratado que ilusionó a Macri y a Bolsonaro. Un acuerdo entre Brasil y Argentina no nos transforma en una potencia, por cierto, pero nos hace menos irrelevantes. Creemos que en un nivel más profundo, este acuerdo informal es una señal también importante. Hay dos hechos obvios: este giro en las posiciones previas lo dan la Argentina y el Brasil: la rebaja del 10% en el AEC es mucho menos que la flexibilización proclamada por Paulo Guedes (actualmente citado por el Congreso brasileño por su aparición en los Pandora Papers). También es mucho menos que los los tratados de libre comercio que anuncia el presidente de Uruguay, Lacalle Pou. Que se enfrenta a un hecho injusto pero geopolíticamente indiscutible: para China, como para cualquier otro socio comercial posible, el Mercosur es un «partner» mucho más interesante. El otro dato que me interesa resaltar es muy obvio: los puntos de este acuerdo -bah, de este comunicado conjunto- se vienen conversando desde tiempo antes del reemplazo de Solá por Cafiero; los temas mencionados ahí no se improvisan en un mes, y menos en Itamaraty. Quizás el reemplazo de Trump por Biden ha «pinchado» dos ilusiones opuestas: una, que la presidencia de Trump era el comienzo de una nueva era «antiglobalista»; otra, que las políticas de Biden iban a ser muy distintas de las del Donald. Como sea, lo cierto es que el giro más decisivo es el de la posición argentina, al menos en el discurso y en su proyecto industrialista original, que nace en la década del ´40 (como el brasileño). Se ve en el texto que firman Cafiero y França «una inserción beneficiosa de la producción del Mercosur en las cadenas globales de valor». El giro no es tan grande en la realidad, porque hace décadas que, en ambos países, la industria automotriz, por ejemplo, es la manifestación local de una industria globalizada.

A. B. F.

Rusia busca vender aviones de combate a la Argentina, nuevamente. Un breve comentario de AgendAR

Ayer, viernes 8, el diario Ámbito publicó que el gobierno de la Federación Rusa, a través del embajador Dmitri Feoktiskov reiteró al ministro de Defensa, Jorge Taiana, el interés de suministrar equipamiento militar a la Argentina.

El hecho es que el ministro Taiana recibió el miércoles pasado en el Edificio Libertador al diplomático ruso, a poco de haberse conocido que el proyecto de Presupuesto 2022 consignaba la operación de Crédito Público (644 millones de dólares) destinada a la adquisición de aeronaves para la Fuerza Aérea con cita expresa del modelo: JF-17 Thunder Bloque III, de fabricación china. Extrañó la inclusión del caza chino en la norma sujeta a la aprobación del Congreso cuando aún no se conoce la selección definitiva del avión que reemplazará al desprogramado sistema Mirage. La comunicación oficial reflejó que el ministro y el diplomático ruso dialogaron sobre la cooperación de sus respectivos países en defensa. Además el mensaje señaló que conversaron sobre posibles acuerdos para capacitar al personal militar argentino y abordaron la situación de los convenios que están en curso. El embajador siguió la hoja de ruta que había mencionado a Agustín Rossi, al comienzo de la gestión de Alberto Fernández. Acuerdos de cooperación en instrucción de personal militar, cursos específicos para submarinistas, aviadores y dotación de tanques todos a cargo y coste de la Federación Rusa. Taiana, prudentemente, publicó en las redes sociales la noticia de esta visita, así como la de otro posible proveedor El interés de los proveedores no es un dato nuevo. El 29 de enero, hace más de 9 meses, publicamos Rusia se interesa en vender armas a la Argentina. Entre ellas, sus cazas Mig29M y Su-30. Sobre este tema, reiteramos nuestra modesta opinión hace menos de un mes en una extensa nota, aquí. Ahora sólo agregaremos unas breves observaciones. Una, es que somos conscientes que la Fuerza Aérea debe ser reequipada con aviones de combate modernos. Argentina tiene el territorio continental 8° en extensión en el mundo, y una vasta jurisdicción marina sobre la cual nuestra soberanía es sólo nominal. No va a ser respetada sino contamos con los medios para hacernos respetar. Ahora, en esta oferta puntual… los MiG 35 son aviones magníficos, pero cuestan U$ 50 o 60 millones cada uno, sin armamento lanzable. Y su hora de vuelo es muy cara, por ser bimotores. No es una opción práctica: no hay modo que nuestro país pueda pagarlos ni operarlos. Hay alternativas mejores. El ministerio de Defensa está en condiciones de evaluarlas, y deberá hacerlo a la brevedad. Eso sí, como insistimos en este reciente Especial, no debe perder de vista que el futuro, y hasta cierto punto el presente, de la guerra aérea pasa por los drones.

En Argentina, la producción de videojuegos es una industria que ya factura U$S 86 millones

Desarrollar videojuegos en nuestro país es cosa seria, y así lo muestran las cifras presentadas por el informe 2021 del Observatorio de la Industria Argentina de Desarrollo de Videojuegos de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf).

A partir de un relevamiento que indaga sobre las actividades de las empresas del sector, sus equipos de trabajo, productos y mercados -y que este año contó con la participación de 84 firmas- pudo estimarse el tamaño de la industria argentina de desarrollo de videojuegos en U$S 86.716.560. Los datos volcados en el informe permiten concluir que en la actualidad predominan en el sector las microempresas (51%) con pocos años de antigüedad (el 71 % comenzó a operar entre 2015 y 2020). El 66% se financia a través de los aportes del emprendedor, dueño o socio. Sólo en un 9% de los casos fue identificada la figura del publisher como la principal fuente de financiación. El rol del publisher en la industria de los videojuegos puede compararse con el de la editorial o del sello discográfico en otras industrias culturales. Aumentar el acceso a financiamiento a través de publishers es el anhelo de la mayoría de las empresas participantes en el relevamiento. Made in Argentina Los videojuegos que se desarrollan en el país son en su mayoría (53%) de género casual, es decir, los que sirven como entretenimiento para períodos cortos de tiempo, como una sala de espera o un viaje en colectivo y que apela a un jugador social. Lo siguen los de género educativo y de acción. Estos juegos, en el país, se desarrollan principalmente para dos tipos de plataformas: PC y dispositivos móviles. A la hora de comercializar los videojuegos argentinos, en promedio, el principal destino es Estados Unidos y Canadá (37%), luego sigue el consumo local (26%) y Europa es el tercer destino con un 17%. Trabajar en videojuegos El relevamiento contabilizó un total de 1.916 personas trabajando, desde diferentes perfiles, en la producción de videojuegos; la cuarta parte lo hace de manera “freelance”. El informe también detalla la participación según género y, en este sentido, apenas el 13% de las personas empleadas en el sector son mujeres, y el porcentaje se reduce al 6% cuando se observan los puestos gerenciales o directivos según género. También se relevó que las personas trans o no binarias representan el 1% de la industria. A la hora de valorar cuáles son los conocimientos requeridos para desempeñarse en el desarrollo de videojuegos, las empresas destacaron en primer lugar el dominio del idioma inglés; en segundo lugar, la capacidad de programación y, en tercero, tener “cultura lúdica”, es decir, ser o haber sido gamer. Por otra parte, las empresas “rankearon” los perfiles más difíciles de conseguir en el sector; las firmas colocaron en primer lugar la comercialización, en segundo el rol de producción y en tercero el game design. “La profesionalización de los recursos humanos va a permitir ir al siguiente nivel en la industria y eso es algo que ya estamos viendo. En estos nuevos profesionales hay todo un pensamiento sistémico en la generación de productos, que en el autodidacta es guiado por la intuición“, destacó Andrés Rossi, director de la Licenciatura en Producción de Videojuegos y Entretenimiento Digital a la hora de evaluar el mercado laboral. “La transformación se vive en el presente y está generando las bases para que la industria pueda escalar a más y mejores proyectos”, subrayó. Ecosistema El Observatorio de la Industria Argentina de los videojuegos fue creado por la UNRaf y realiza relevamientos e informes anuales desde 2018. Esta iniciativa de la Universidad tiene como socio estratégico a la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos de Argentina (ADVA) que nuclea a los actores del sector.

La OCDE anuncia el acuerdo de 136 países para imponer un impuesto mínimo global

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anunció ayer viernes que se alcanzó un acuerdo sobre un impuesto de sociedades del 15% para las multinacionales a partir de 2023, que recibió el respaldo de 136 países. El acuerdo será discutido en la reunión del G20 en Roma los próximos 30 y 31 de octubre, donde se estudiarán los próximos pasos para aplicar lo pactado.

Por qué se plantea un impuesto mínimo global: Las principales economías -en especial EE.UU., pero también Alemania- pretenden disuadir a las multinacionales de trasladar sus ganancias a países donde se cobran bajos impuestos, sin importar el lugar donde se realicen sus ventas. Cada vez más, los ingresos procedentes de fuentes intangibles, -las patentes de medicamentos, los programas informáticos, los derechos de propiedad intelectual, han emigrado a estas jurisdicciones, lo que permite a las empresas evitar el pago de impuestos más altos en sus países de origen tradicionales. AgendAR informó del desarrollo de la propuesta en varias notas, entre ellas aquí. «Este histórico acuerdo (…) redistribuirá a países de todo el mundo más de 125.000 millones de dólares en beneficios de unas 100 de las multinacionales más grandes y rentables del mundo, que pagarán su justa parte de impuestos», reza un comunicado de la OCDE, coordinadora de las negociaciones. «El acuerdo de hoy hará que las disposiciones fiscales internacionales sean más justas y funcionen mejor. Esta es una gran victoria para un multilateralismo eficaz y equilibrado», afirmó el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.
Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, en una imagen reciente.Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, en una imagen de junio.
Los 136 países integrados en el acuerdo, de los 140 que participaban en las negociaciones, abarcan más del 90% del PIB mundial. Tres países europeos de baja fiscalidad para las empresas (Irlanda, Hungría y Estonia) se sumaron al acuerdo, acordado en julio pasado, aunque Pakistán decidió salirse. Imposición en el país donde está la sede y en los que se opera El acuerdo se basa en dos pilares. El primero fija el volumen del beneficio residual de las empresas, el que queda en cada uno de los países en los que opera la multinacional después de que el país donde esté la sede haya recaudado el impuesto correspondiente al 10% de la rentabilidad. La cifra acordada hoy fue del 25% de ese beneficio residual. Esto se refiere a grandes empresas con una facturación mundial superior a los 20.000 millones de euros y una rentabilidad superior al 10%, y el reparto de beneficios se realizaría entre los países donde cada compañía tiene ingresos superiores a un millón de euros (250.000 en pequeños estados). El segundo pilar establece ahora que un impuesto de sociedades mínimo del 15%. En su anterior formulación, se preveía «al menos el 15%», lo que abría la puerta a que en el futuro se exigiera un porcentaje mayor. El cambio se interpreta como una flexibilización para atraer a los países más remisos, como los tres europeos. La suma de Irlanda y Estonia ayer y de Hungría hoy hace que ya el acuerdo tenga el apoyo de todos los países del G20 y de la OCDE. Además de la salida de Pakistán, siguen sin sumarse al actual consenso otros tres países que ya estaban fuera: Nigeria, Kenia y Sri Lanka.

Un test para volver a la cancha, al colegio, al trabajo y a la vida

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Cuando aterrizan 4 jets al hilo en Ezeiza, los tests de antígenos son lo que hoy pone orden en el caos de 400 o 500 desembarcados que tratan de pasar al galope los controles sanitarios de acceso. Al respecto, dos comentarios: el primero es que desde que Ezeiza se abrió un poco, esos kits nos vinieron salvando del “deltazo”, la explosión de contagio con la cepa delta, mientras avanzaba, despacio, ay, tan despacio, la vacunación. El segundo es que AgendAR (somos así de obvios) apoya la fabricación de un test nacional que cueste U$ 7 en lugar de U$ 14. Algo de este tipo está desarrollando el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) para la empresa CHEMTEST. Y esa es la noticia. Lo que sigue es interpretación. Si es lo suficientemente disponible y barato, este kit tal vez evite eventos de supercontagio. ¿Un ejemplo cercano? El desmadre de 54.000 hinchas futboleros –legalmente, debían ser sólo 36.000-, todos sin barbijo e intercambiando con alegria sus aerosoles respiratorios en el superclásico Boca-River. Eso sucedió en el estadio Monumental este 3 de octubre. Para sorpresa de nadie, ocurrió bajo la mirada impávida de 1200 miembros de la Policía de la Ciudad y 300 guardias privados. Según el teflón legal que evita que los capitostes de los clubes grandes se manchen con sus actos, nada preanuncia acciones penales. Si las hay, recaerán sobre los clubes de todo tamaño bajo la forma de más partidos sin hinchadas, en un ya clásico “justos por pecadores”. Si el del domingo 3 fue un evento de supercontagio, lo estamos por descubrir. La situación tal vez anticipe el funcionamiento general de la economía y la sociedad argentinas en 2020, y por eso merece una mirada tecnológica y económica, antes que sociológica o jurídica. Para hacerla clara, si pagaste sin pestañear $ 3000 por una entrada al estadio, recargale U$ 7 (hoy son $ 1300 a precio “blue”) y entrá con la tranquilidad de que tus chances de contagiar a alguien son muy bajas. Lo cual no quiere decir que puedas obviar el barbijo. Y eso porque estos kits tienen una fiabilidad del 98%, no del 100%. De modo que los cabeza de termo que gritan a tu alrededor a cara pelada bien pueden estarte contagiando. De haberse desplegado un test de antígenos a la entrada de River el 3 de octubre, la única noticia digna de mención habría sido que Boca perdió por 1 gol contra 2. Por si hace falta aclarar, estamos contra el “derecho” de los hinchas a romper los aforos legales en las canchas, o el de los clubes a llenar las tribunas. Preferimos ver fútbol argentino por la tele argentina y no tener que enterrar, en las semanas posteriores al partido, a un exceso de ciudadanos por sobre la media diaria esperable. Que hoy, todavía, sigue en descenso. Derecho por derecho, nos interesa mucho más el derecho del argentino común a trabajar, estudiar y pasar fronteras en ese dudoso escenario de 2022 que los optimistas honestos (y los no tanto) se apresuran a llamar “de la postpandemia”. Se lo llame como se lo llame, es un escenario con rebrotes regionales, y la posibilidad casi inevitable de que algunos, motorizados por cepas emergentes más contagiosas, se vuelvan eventos pandémicos. Especialmente, en los países y regiones del planeta con un patrón vacunatorio “overo”: aquí sí, allá no. EEUU, con ya más de 700.000 muertos, como ejemplo perfecto. ¿Cómo funciona hoy un test rápido de antígenos en Ezeiza o Aeroparque desde fines de marzo? ¿O para el caso, en el aeropuerto internacional cordobés Ing. Taravella desde el martes 5 de octubre? Tests de antígenos en Aeroparque Se hace por hisopado, no por gotita de sangre. Detecta en 15 minutos o menos si uno tiene el SARS CoV2 en nariz y garganta. Y es binario: el bicho lo tenés o no lo tenés, con un porcentaje de certeza que -va de nuevo- no es del 100%, pero arrima bastante. Si salís negativo, luz verde, pasás a Migraciones, sellitos en tu pasaporte, aduanas e ingresás al país. Pero te comprometés a hacerte un test PCR en 7 días y enviarlo a las autoridades. Infectológicamente, no es una barrera perfecta, pero es la que hay. Si salís positivo en el test de antígenos, te agarran por las orejas ahí nomás en el aeropuerto y te aislan de prepo, en lugar a decidir. Lo que te sacará de aislamiento es no hacer síntomas en 7 días y un test PCR limpio. Si violás el aislamiento y contagiás a alguien, los medios, la justicia y los vecinos no tendrán mucha piedad con vos. Vos preguntás: el test de antígenos ¿es ése que detecta anticuerpos? No, para nada. Se puede ser portador sano del SARS CoV2, o portador próximamente enfermo, y sin embargo no tener respuesta de anticuerpos. Normalmente, ésta se vuelve detectable con un test de anticuerpos entre el 5to y el 7mo día de la infección. Pero la portación asintomática puede prolongarse aún más. En ese caso, durante el período de “ventana inmunológica”, uno se vuelve una máquina bípeda e indetectada de contagiar al prójimo. Máxime si lo que trae uno adentro de las vías respiratorias es una variedad del SARS CoV2 como la delta, un 160% más contagiosa que la alfa, la beta y la gamma, todavía prevalentes en el país. ¿Pero para esto no hay una detección directa y más o menos rápida del genoma viral, llamada PCR? Claro que la hay, y la seguirá habiendo y probablemente se la siga considerando confirmatoria, la que saca de dudas. Desde inicios de la pandemia fue mérito del Ministerio de Salud (MinSal) y de laboratorios como el citado IIB-UNSAM y el ANLIS (en mi barrio, el Instituto Malbrán) el hacer que la PCR: * se pudiera hacer sin reactivos chinos (resultaron caros y malos), * lograr que cada determinación saliera no en un día sino en una hora y media, sin emplear aparatos termocicladores importados del tamaño de un lavarropas y un precio U$ 70.000 la pieza, sino usando maquinitas nacionales “homeotérmicas” del tamaño de una caja de zapatos y comprables por U$ 180, * que se sacara la PCR de un único laboratorio porteño de equipamiento carísimo (el Malbrán), donde se hacía el 20 de marzo de 2020, para llevarlo a todo el país, * que esa descentralización bajara la espera del diagnóstico de una semana a uno o dos días, según cada lugar. No obstante, para la impaciencia nacional y popular, una hora es mucha espera en un aeropuerto. Y ni te cuento en la puerta 12 de Boca Juniors, si se repite el superclásico en la Bombonera y el equipo xeneixe pide venganza. Además, lo que iba quedando bastante claro ya en septiembre de 2020 era que todos las PCR, incluso nuestras mejores versiones criollas, daban falsos negativos en hasta un 15% de personas cuyos cuadros de Covid-19 resultaban clínicamente incontestables: fiebre muy alta, oxigenación a la baja, postración extrema y neumonía bilateral, por dar un ejemplo. La constatación impuso el criterio razonable de que sano está quien tenga una PCR limpia, y además demuestre seguir clínicamente asintomático durante 7 días. Evadiendo “el deltazo” El Dr. Diego Comerci en el IIB, durante el desarrollo del test de antígenos de CHEMTEST La lentitud con la que la cepa delta del SARS CoV2 viene avanzando en la Argentina es producto de la geografía y de la política vacunatoria. Con una sola de estas condiciones, estaríamos incendiados como Brasil. La geografía de nuestro país es la de una península muy larga de Norte a Sur, con casi todas sus megalópolis en la zona central. Estas ciudades, salvo Tucumán, están a más de 1000 km. de las fronteras porosas del Norte. Y a su vez el transporte terrestre masivo de personas entre nuestros límites boreales y la zona central desapareció en los ’90, junto con el ferrocarril de pasajeros. Menem lo hizo: en el desastre logístico que dejó para la movilidad humana, el transporte por autobús y automóvil es menos eficiente que el tren como vía de infección. Simplemente es más caro y menos masivo. Las fronteras con Chile, en comparación con las que tenemos con Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay, no pasan por cruzar un arroyo a pie sino por trasponer barreras en pasos de montaña. Ahí el flujo humano y su dirección dependen más del “turismo cambiario”: invasión de clase media transandina cuando la Argentina está barata, excursiones de compra de argentos clasemedieros a Chile cuando la electrónica argenta se pone cara. Pero todo ese ir y venir está suspendido por pandemia desde 2020. Es difícil que puedan reinfectarnos los estados vecinos: tienen menos circulación viral que nosotros. El único acceso rápido al centro del país para las nuevas variantes del SARS CoV2 que vienen desde el ancho mundo son los aeropuertos. De modo que ésos son los sitios lógicos para desplegar todo el blindaje de tests de antígenos. Según la ANAC, Administración Nacional de Aviación Civil, tenemos 30 aeropuertos internacionales. Según la realidad, son menos. Los de alto tránsito (alto para los escuálidos estándares actuales) y con acceso a megalópolis de gran densidad son tres: el Newbery, llamado popularmente Aeroparque, el Pistarini (el nombre correcto que nadie le da a Ezeiza) y a partir de ayer, el Taravella (el nombre correcto que todo el mundo le da al de Córdoba Capital por evitar el chiste fácil). Dentro de un tiempo habrá que considerar otros aeropuertos turísticos a los que se pueda llegar en vuelo directo por charter, como el de Puerto Iguazú, cercano al Parque Nacional de las cataratas, o el de Río Gallegos, acceso habitual de trasbordo hacia el Parque Nacional Los Glaciares. Ninguno está en contacto pleno con ciudades superpobladas. Y seguramente tendrá prioridad el Mosconi, de la populosa Comodoro Rivadavia, y por asuntos no de turismo sino de petróleo. La decisión de cerrar todos los accesos aéreos masivo al país, salvo Ezeiza y Aeroparque, fue correcta. La de irlos abriendo sin apuro y a medida que se iba llegando al 50% de población con doble vacuna y el 67% con dosis inicial, también lo fue. La llegada de los nuevos tests de antígenos mejoró mucho las cosas. Todo esto nos ganó tiempo. El candado aeronáutico, tan impopular con la clase media alta viajera, nos puso a cubierto de la gente linda que TIENE que ir a Miami o se muere, y que habida cuenta del horroroso panorama infectológico del estado de Florida, es factible que vuelva con algún regalo viral impensado. Regalo que, como ya se vio, suele llevarse puestos al portador, a familiares y a vecinos. El MinSal, cuyos acuerdos ruinosos con AstraZeneca y el grupo Insud hemos criticado de sobra por atrasar meses la vacunación, aprovechó bien el tiempo ganado por el candado aéreo de Ezeiza, y avanzó como mejor pudo con las vacunas de plan B, Sinopharm y Sputnik-V. Éstas resultaron no sólo más disponibles que la de plan A sino mejores en efectividad. La Sputnik-V, particularmente, da una protección contra enfermedad sintomática, internación y muerte del 79,4% con sólo la primera dosis. A dosis única, resulta un 16,31% más eficaz que la AstraZeneca a doble dosis. De modo que tenemos bastante para agradecerle a estos híbridos del viejo test instantáneo de embarazo (tienen soportes idénticos) con la inmunología y la nanotecnología del siglo XXI. Hoy están donde se requiere. Y vienen evitando “el deltazo”. Cómo funcionan estos pendorchos Las tiras reactivas ante antígenos desarrolladas por el IIB, todavía sin su casette de plástico. Los soportes físicos de estos tests son casettes o tarjetas de cartón impermeable con tira reactiva. La duración de anaquel prevista para el kit del IIB-UNSAM es de un año, sin cadena alguna de frío ni otra precaución que la del “packaging”. Aquí, una aclaración del Dr. Diego Comerci, a cargo del desarrollo: “Ojo al atribuir los créditos. En el IIB-UNSAM nos limitamos a desarrollar los antigenos recombinantes y los anticuerpos monoclonales y policlonales, que vienen a ser los bioinsumos, a pedido de CHEMTEST. Añade Comerci, con no poca proliferación de siglas: “CHEMTEST es la empresa que tiene la plataforma tecnológica para producir las tiras reactivas bajo normas de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). El fondo FONARSEC de la Agencia financió a CHEMTEST para que la firma desarrolle los test rápidos de antígenos y subcontrate los servicios de I+D del IIB-UNSAM para sacar adelante en exclusiva los bioinsumos necesarios. Se generó un círculo virtuoso entre los sectores productivo y académico. Vale la pena aclararlo para no mezclar los tantos”. Puede ser, pero para aclarar lo aclarado, CHEMTEST –firma que viene sacando conejos biotecnológicos de la galera desde antes de la pandemia- es un start-up incubado con éxito por la UNSAM, y sin “la Agencia”, que viene a ser la caja para desarrollos tecnológicos del Ministerio de Ciencia, la empresa no habría tenido plata para llegar a término con este test. Aún así, para llegar a libre distribución del kit, éste todavía tiene que recibir agua bendita de la ANMAT. Si el estado a través de sus varios avatares no pone la capacidad instalada, los recursos humanos y la tarasca, aquí no pasa nada. La iniciativa privada viene bastante privada de iniciativa. Esto es la Argentina, no California. El modo de diagnóstico es tan elemental que el kit de CHEMTEST sirve para determinación casera, uso que no se descarta. Pero aún si lo autoriza la ANMAT, el casette no abundará en las farmacias y los precios al público serán salados. Los precios al estado y a la salud pública, en cambio, serán casi al costo. La venta a prepagas y a empresas andará en lugares intermedios de la escala de precios, sujeta a cantidad. Nuestra suposición: serán el mayor mercado. La detección se basa en los cambios de color de las nanopartículas de oro ligadas a anticuerpos al combinarse con algunos antígenos del SARS CoV2. La respuesta de si hay o no virus toma de 10 a 15 minutos. Al igual que los tests de embarazo, los de antígenos de SARS CoV2 deben dar dos reacciones de color, visibles como rayas azules-negras en una tira roja. La primera certifica que el kit funciona y no está vencido. La segunda (si aparece) es un positivo: ojo, virus. Como se dijo, estos kits por ahora se importan. Los usa ahora en tres aeropuertos la Fundación Stamboulián, y vienen protegiendo hace meses el AMBA –y por ende, el país todo- de un “deltazo” aerotransportado. Desde ayer lo hacen también con Córdoba y su propio conurbano. En términos de tecnología, no había mucho que inventar: sólo hubo que reinventarlo aquí con otras moléculas y otras vías químicas de fabricación para no pagar patentes al cuete. El resto para CHEMTEST será fabricar en masa para que el costo unitario sea banal. Esto se puede lograr eliminando importaciones de movida a puro precio y calidad. Las que circulan por EEUU y la UE andan entre los U$ 14 y U$ 12 por unidad. De los U$ 7 que se estima puede salir un casette nacional de antígenos, el componente más intensivo en tecnología son las  tiras de detección, tapizadas de anticuerpos anti-Covid invisibles marcados con nanopartículas de oro metálico. Esa tira, como la que muestra el Dr. Comerci en la foto, sale solamente U$ 1 dólar. Y eso porque el plástico adsorbente (sí, con “d”) que soporta los reactivos viene de China: hay 5 proveedores, pero están todos en ese país. Los otros U$ 6 del kit del IIB son elementos plásticos de baja tecnología: hisopos, goteros, packaging protector, esterilización, impresos con instrucciones. Nada que no se pueda hacer aquí, probablemente no más barato que en Extremo Oriente, pero con una cadena de proveedores locales, en pesos y sin exportar dólares. Los anticuerpos de la tira reactiva detectan antígenos virales. Se les acoplan con un encaje perfecto de superficies moleculares tridimensionales, como las de una llave con una cerradura. Cuando sucede eso, el oro en nanopartículas al que están ligados los anticuerpos se agrega, y las nanopartículas cambian simultáneamente de tamaño, de patrones de absorción y emisión de la radiación electromagnética y por ende, también de color. Cuando pasan de menos de 30 nanómetros a más de 80 en las tiras de detección aparece la línea azul deseada que indica que el test funciona. Al rato, eventualmente pinta una segunda línea nada deseada: la que “bate” detección de antígenos. Y ésta también es una aplicación –algo más medioeval- del oro en nanopartículas Es curioso, pero los cambios de tamaño y color del oro formulado en nanopartículas fueron la base de los gloriosos azules, los anaranjados espléndidos y los rojos saturados de los vitrales de las viejas catedrales góticas del Norte de Europa. No han cambiado de tinte desde que se montaron. Son colores mucho más intensos y durables que los de los vidrios teñidos de hoy. Y hace más de 700 años que sirven para atraer visitantes a esos edificios vertiginosos. Los maestros laminadores de vidrio de los siglos XIII y XIV no entendían la química de la Tabla de Mendeleiev, tampoco conocían los nanómetros como unidad de medida, ni les hubiera parecido posible que pudieran existir objetos metálicos tan chicos. Pero por prueba y error con los materiales, habían desarrollado una nanotecnología empírica de molienda, mezclado, reacción y dilución del oro nanoformulado, transmitida de maestros a aprendices por recetas generalmente secretas. La cosa es que funcionaba. Todavía funciona. Y así como atraen fieles a la catedral, las nanopartículas de oro pueden rebotar hinchas en la puerta de un estadio. O justificar ausencias laborales. O no justificarlas. O determinar sobre bases legales científicas, y sin conflictos con profesores ni padres, que un colegio puede seguir abierto. O que no. Sin que tenga que opinar la Corte Suprema. Es curioso saber que explicada y sistematizada por la física cuántica y la biología molecular, esa nanotecnología del oro va a servir para que, en el pedregoso futuro que se viene, vayamos reconquistando, centímetro a centímetro, tanto terreno perdido ante el SARS CoV2 en el trabajo, el estudio, los viajes, la diversión e incluso el fútbol. Comerci cree que tendrá los prototipos necesarios para presentar ante la ANMAT a fines de 2021. Sería un golazo.

Daniel E. Arias

En la UNLP crean un reactor que convierte biomasa en carbón, el insumo básico para descontaminar agua

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Un grupo de investigadores de la Universidad Nacionl de La Plata diseñó un reactor químico que, construido a partir de materiales reciclados, convierte a la madera en carbón vegetal. De bajo costo y accesible, el producto sirve para descontaminar agua: remueve arsénico, pesticidas o metales pesados. El proyecto es de interés social, ya que pequeñas comunidades de la provincia no tienen acceso al agua de red; y de gran impacto científico: podría tener aplicaciones en catálisis y almacenamiento de energía. El reactor es un equipo que permite que una reacción química se produzca en su interior: en las moléculas de la maderas se producen roturas y nuevas uniones químicas que, como piezas de lego, se reordenan produciendo cambios en sus propiedades. Este reactor químico permite convertir la madera en un carbón vegetal para construir filtros de manera casera y que tengan la capacidad de remover contaminantes del agua. “Este tipo de reactor puede servir para convertir cualquier biomasa y sus aplicaciones podrían ser múltiples”, aclaró Pablo Arnal, investigador del CONICET en el Centro de Tecnología de Recursos Minerales y Cerámica (CETMIC, CIC-UNLP-CONICET). Pablo Arnal y Leonel Long lograron reemplazar un equipo estándar, de laboratorio, que en el mercado cuesta alrededor de 10 mil dólares. “Esto se contrasta con el costo de nuestro equipo: dos latas que nos donaron de un restaurante, una chapa que compramos en una zinguería y un pedazo de caño de extracción de una chimenea que la encontramos tirada en un container”, enumeró Arnal. Pero este equipo completamente artesanal y reciclado presenta otros beneficios comparados con uno convencional: reduce los tiempos de producción, bajos costos en insumos y accesibilidad. La técnica actual para convertir la biomasa en carbón (a escala de laboratorio) permite producir en el orden de 1 gramo de material. “Nuestro reactor permite generar en menos tiempo (2 horas y medias contra casi un día) hasta 200 veces más de carbón que un reactor convencional”. Pero no es lo único. Para hacer funcionar un reactor convencional se usan gases inertes como helio, argón y nitrógeno. “Los dos primeros son carísimos y a veces hay problemas de suministros a nivel mundial”, aseguró el experto. “En cambio, a nuestro equipo no tenemos que agregarle energía eléctrica o gas, y tampoco necesitamos gases inertes. Lo diseñamos de forma tal que aprovechamos los mismos gases que salen de la biomasa que se carboniza para que empujen el aire hacia afuera”, explicó. Además, para hacer el reactor estándar de laboratorio se necesitan unos tubos de cuarzo “que no siempre se consiguen”. Desde el punto de vista de los costos, este reactor tiene una gran ventaja. “Nosotros ofrecemos una alternativa que es muchísimo más interesante”, aseguró Arnal. Y agregó que: “toda la comunidad argentina se puede beneficiar con esto para hacer estudios científicos sólidos porque convertir la biomasa en carbón ya no es un problema”. “En Argentina tenemos un montón de pequeñas comunidades que acceden a un agua local (sea subterránea o superficial) que está contaminada y la población queda expuesta”, contó Arnal. Estas aguas tienen dos contaminantes principales: una contaminación microbiológica, esto es, parásitos, bacterias y virus; y otra relacionada a la contaminación química. Esta puede ser natural o generada por acción del hombre. Esto es: arsénico, pesticidas o metales pesados. “Nosotros tenemos una economía con un fuerte componente agroindustrial que utilizan agroquímicos que terminan en el agua”, explicó. Por esto, hace unos años los investigadores se preguntaron ¿cómo bajar la concentración de contaminantes de manera tal que el agua se convierta en potable? “En 2019 empezamos a construir Filtros de Arena Lentos por toda la provincia”. Se instalaron 8 filtros y hay otros en construcción en municipios de la provincia de Buenos Aires. “Lo que hacemos es utilizar una tecnología muy sencilla, recomendada por la OMS, que consiste en construir un filtro de arena en el cual se forma naturalmente un biofilm que remueve toda la contaminación microbiológica”, explicó. Pero ¿qué pasa con la contaminación química? “El proyecto de los carbones busca cerrar la idea, complementarla, removiendo también la contaminación química”, dijo Arnal y siguió: “el carbón es una de las maneras y hay mucha biomasa disponible”. En general, hay dos grandes grupos de carbones: los que tiene capacidad de generar mucho calor (el que usamos para hacer un asado) y, por otro lado, hay carbones que no generan tanto calor y que modificando sus propiedades por medio del reactor son buenos para remover contaminantes químicos del agua. El proceso para obtener el carbón es así: “La madera la chipeamos, la cortamos de un par de milímetros de espesor, se introduce en el reactor y obtenemos el carbón con las características que buscamos”. ¿Qué pasa en el interior del reactor? “el carbón es un material como una esponja, con espacio en su interior, y en la superficie externa tiene grupos químicos, como ‘ganchitos’, donde quedarán retenidos los contaminantes”. “Lo que sabemos hacer es cómo cambiar esos ‘ganchitos’ para que remuevan distintos tipos de contaminantes”. Es así que mediante el reactor se cambian las propiedades de la materia, reordenando los átomos, como un lego. “Por ejemplo, si queremos que remueva arsénico tiene que tener un tipo de ‘ganchito’ para engancharse al arsénico. Lo mismo si queremos remover colorantes o pesticidas o metales pesados. Para remover uno de estos contaminantes hay que ir ajustando el carbón, tuneándolo, durante la preparación”, explicó. El carbón que se obtiene se muele y tamiza. “Lo que nos queda es el carbón con un tamaño de partículas para rellenar un filtro”. “Todo lo hicimos a escala de laboratorio”, aclaró Arnal. “Estamos con un proyecto en marcha para probar el carbón en condiciones reales en una escuela rural en Coronel Pringles. La idea es convertir la biomasa local en carbón y probar los filtros en condiciones reales de uso”, afirmó. Los investigadores esperan tener resultados concretos en uno o dos años.

Incendios forestales arrasan 30.000 hectáreas en la provincia de Córdoba

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Avanzan en los departamentos Tulumba, Río Seco y Sobremonte, en el norte provincial.

Los incendios que desde hace unos días azotan a la provincia mediterránea arrasan cerca de 30.000 hectáreas y dejan al menos dos víctimas fatales, mientras que centenares de bomberos continuaban combatiendo los focos. Según informó este miércoles el Gobierno de Córdoba en un comunicado, 470 brigadistas combaten los diferentes focos de incendio que se desataron el viernes último y que avanzan en los departamentos Tulumba, Río Seco y Sobremonte, en el norte de la provincia. Siete aviones hidrantes participan también del operativo en la zona. Otros dos aviones y un helicóptero enviados por el Ministerio de Ambiente de la Nación se sumarán en breve a las labores, informaron fuentes oficiales. Dos muertos y un herido «Sigue soplando el viento sur, por lo que la Policía ha implementado cortes de ruta por la escasa visibilidad, polvo y cenizas en suspensión. Hay que tener muchísima precaución y evitar la circulación», dijo el director general de Protección Civil de Córdoba, Diego Concha. De acuerdo con datos difundidos este miércoles por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, las imágenes de satélite muestran que hasta el momento se han quemado unas 30.000 hectáreas en el norte de Córdoba. Dos personas fueron halladas muertas con severas quemaduras en los últimos días en las zonas rurales afectadas por los incendios. Una tercera persona, un joven de 27 años, hermano de una de las víctimas fatales y que permanecía ingresado desde el domingo en un hospital por graves quemaduras, habría fallecido también, según reportaron medios locales.

En la ciudad de Buenos Aires analizan dar una 3° dosis de refuerzo contra el covid a principios de 2022

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El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, estimó que “es probable que antes del otoño podamos hacer una tercera dosis del refuerzo” de la vacuna contra el coronavirus.

Según Quirós, entre fines de este año y comienzos de 2022 “seguramente se dará una discusión sobre el modo de fortalecer la inmunidad de las personas que fueron vacunadas a principios de 2021, como el personal de la salud y otros grupos priorizados”. “Probablemente, este virus se vuelva endémico en 2022 con casos de contagio, pero de bajo impacto”, dijo el ministro en su habitual conferencia de prensa. Quirós se mostró esperanzado de que la circulación de la variante Delta del coronavirus pueda no crecer en demasía o, incluso, disminuir acorde siga avanzando el plan de vacunación. “En algún momento puede haber un aumento de casos, sin daño significativo, pero tal vez podamos volverlo más lento”, dijo el funcionario. “En algunos países, cuando se alcanzó el 70% de la población con doble dosis – la Ciudad lleva hoy 65% – la circulación de la variante Delta empieza a disminuir o se hace más lenta”, reforzó Quirós.

Finalmente, la Sociedad Argentina de Pediatría apoyó la vacunación de menores de 3 a 11 años con Sinopharm

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El presidente de la S.A.P., Omar Tabacco, explicó que el Ministerio de Salud les aportó la evidencia sobre la efectividad de las dosis de Sinopharm en ese grupo etario.

En un comunicado dado a publicidad ayer -pero que pocos medios reprodujeron- la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) expresó su apoyo a «la estrategia de vacunación planteada con eje central en las escuelas» y destacó que recibió «la información requerida, que permitirá de este modo comunicar la vacunación pediátrica a nuestros socios con más solidez científica».
El Gobierno confirmó la aprobación de la vacuna Sinopharm para niños de entre 3 y 11 años

El 2 de octubre la SAP se había pronunciado «a favor de la vacunación de menores de 12 años con vacunas seguras, como herramientas de protección para su propia salud«, a la vez que señalaron que esperaban «acceder en los próximos días a las evidencias científicas» que permitieron la autorización «en situación de emergencia, del uso de la vacuna a virus inactivada Synopharm en la población de 3 a 11 años».

En el comunicado se informa que en la sede del Ministerio de Salud de la Nación se reunieron las autoridades sanitarias con el presidente de la SAP, Omar Tabacco, acompañado por Angela Gentile, ex presidenta de la SAP, experta en vacunas e integrante del Comité de Infectologia de la SAP y Charlotte Russ, experta en vacunas, integrante del Comité de Infectología de la SAP y representante de la SAP ante la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIN).

La SAP aclara que con esa información «se ha explicitado claramente la trayectoria del trabajo que viene realizando la Anmat desde hace aproximadamente 60 días, en colaboración permanente con otras agencias regulatorias». En la misma línea, señala que «los resultados observados hasta el momento en relación a la seguridad e inmunogenicidad de Sinopharm en este grupo etario de 3 a 11 años» permitieron «la autorización para su uso de emergencia en las condiciones epidemiológicas de la pandemia Covid-19«. La organización que nuclea a los pediatras en el país concluyó que «habida cuenta de los resultados observados hasta el momento, han permitido la autorización para su uso de emergencia en las condiciones epidemiológicas de la pandemia COVID-19». «Refrendamos la estrategia de vacunación planteada con eje central en las escuelas, de acuerdo a la organización dispuesta por las diferentes jurisdicciones de nuestro país«, afirma el comunicado firmado por la Comisión Directiva de la SAP. «Agradecemos la organización de esta reunión por parte de las autoridades nacionales. Nos ha permitido acceder a información aún no publicada pero de gran importancia para comunicar con evidencia científica a nuestros socios», concluye el comunicado.

Nota de AgendAR:

Cuando este martes informamos sobre la decisión del gobierno de empezar con la vacunación con Sinopharm de los menores de 12 años, y la polémica que se había abierto, señalamos la ausencia de una Fase 3, lo que daba argumentos válidos a quienes la cuestionaban. Pero concluimos: «Resulta inevitable añadir que las vacunas a virus entero inactivado, como la vieja Salk de 1955 o la Sinopharm, parecen mucho menos capaces de suscitar eventos alérgicos o coagulatorios que las fórmulas codificantes. No se sabe por qué, pero en los números salen como más seguras que todas las que usan vectores adenovirales y las que emplean directamente fragmentos genéticos del SARS CoV2 en soporte ARN, como la Pfizer. Respecto de las ventajas sociales de la vacunación masiva pediátrica, es por ahora el único modo de complicarle al SARS CoV2 su último reducto demográfico. Por ende, vacunar a los chicos es cerrarle -o al menos dificultarle- sus chances de mutación, escape y rebrote en países bien inmunizados. Esto no debería discutirse, siquiera. ¿A alguien se le hubiera ocurrido impugnar la vacuna Salk en bebés, en medio de la pandemia de poliomielitis de 1955?»