INVAP: tecnología para controlar las explotaciones mineras a cielo abierto desde el espacio

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El gobierno rionegrino contrató a INVAP para desarrollar un sistema satelital que, mediante barridos de la superficie, fiscalice la producción autorizada y detecte canteras sin declarar.

La secretaría de Minería de la provincia de Río Negro firmó un convenio con la empresa estatal Invap para el desarrollo de un sistema que permita controlar la actividad minera en la provincia desde el espacio. El objetivo es que mediante satélites y la información georeferenciada que ya existe, se puedan detectar canteras y otras explotaciones similares que trabajan de manera clandestina. La provincia le pagará a Invap, que es propiedad del mismo Estado rionegrino, poco más de 45 millones de pesos por el desarrollo de este modelo que, una vez puesto en funcionamiento, tendrá la capacidad de aprendizaje automático. Una vez que se pongan a trabajar en la planta de la empresa en Bariloche, se estima que las tareas demorarán alrededor de un año y medio. El secretario de Minería de la provincia, Joaquín Aberastain, dice que uno de los beneficios más visibles es la eliminación de la competencia desleal que sufren aquellos que llevan adelante explotaciones de manera legal. Invap utilizará la base de su empresa de servicios al agro Frontec (una sociedad que originalmente integraba Gustavo Grobocopatel). Aberastain contó que se harán barridos de la superficie de la provincia con varios objetivos, desde la detección de actividades no autorizadas hasta la fiscalización de las que cuentan con permiso de explotación. “Una particularidad del programa es que se va a poder utilizar en tiempo real a través de los teléfonos de los inspectores que salgan al campo con una aplicación, donde van a tener la imagen satelital, el catastro minero volcado y van a poder hacer las consultas del expediente de cada productor minero”. Cuando esta herramienta esté disponible “el productor minero va a tener una competencia leal en la actividad, porque podremos identificar de un modo más eficiente a las explotaciones furtivas y a los productores que están sacando de manera irregular o a los que comercializan y transportan de un modo ilegal”. Las actividades que se controlarán con este modelo de inteligencia artificial son las relacionadas con la minería no metalífera, que son los materiales de uso industrial, esencialmente diatomita, yeso, bentonita; y las rocas de aplicación y ornamentación. La cartera de Minería, que depende de la secretaría de Energía, ya avanzó en la apertura de oficinas en los distritos donde hay actividad, contrató geólogos y apuntaló el cuerpo de policía minera, dijo Aberastain. El trabajo del Invap les permitirá dar un salto en la fiscalización extendido en el tiempo porque cada barrido de satélite permitirá comprobar, por caso, si la extracción de minerales avanzó en los volúmenes que cada producto declara. Lo explicó el funcionario: “se hacen barridos satelitales con cierta periodicidad, conocidos como sensado remoto, que van a nutrir al software con distintas imágenes en distintos tiempos, lo cual va a ayudar a moldear y a acondicionar al algoritmo para la identificación de explotaciones mineras”. La calidad de las imágenes permitirá que “el programa por sí solo podrá identificar si una diferencia de volumen en el terreno es por una erosión del río o si es por la construcción de una ruta o si es una explotación minera”, añadió. Para Invap significa la firma de un nuevo contrato y el flujo de dinero hacia el futuro. La empresa no recibe y nunca recibió asistencia del Estado; vive de lo que vende. En mayo Invap logró colocar obligaciones negociables por 400 millones de pesos y poco más de 10 millones de dólares. La compañía está a punto de comenzar a construir su nueva planta en el parque industrial y tecnológico de Bariloche.
La minería de segunda y tercera categoría, que son las no metalíferas, serán controladas de manera mucho más eficiente a partir de este software.

Los riesgos de la baja tasa de vacunación de los animales domésticos: uno de ellos es la rabia

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«En Argentina, los murciélagos son altos transmisores de la enfermedad, y los animales domésticos no están siendo vacunados en el porcentaje requerido», afirmó la médica veterinaria Silvina Muñiz.

Así profesionales veterinarios desmitifican la idea de que los animales domésticos no se contagian de rabia por estar en casas o departamentos, ya que usualmente se pueden infectar con el virus a través de los murciélagos, que son altos transmisores, y alertaron sobre el bajo porcentaje de vacunación anual en la Argentina para prevenir esta enfermedad. Se estima que 59 mil personas en el mundo mueren por año a causa de la rabia, a razón de 160 por día. «Se trata de una enfermedad devastadora en muchas partes del mundo; especialmente en África y Asia, pero también en América y algunas partes de Europa. En Argentina, los murciélagos son altos transmisores de la enfermedad y los animales domésticos no están siendo vacunados en el porcentaje requerido«, dijo la médica veterinaria Silvina Muñiz, presidenta de Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía de Argentina (Aveaca). En el marco del Día Mundial contra la Rabia -que se conmemora cada 28 de septiembre, fecha que corresponde al aniversario del fallecimiento de Louis Pasteur, quien desarrolló la primera vacuna contra esta enfermedad- el médico veterinario Alexis Jaliquias, socio de la Asociación Argentina de Medicina Felina (AAMeFe), coincidió con Muñiz sobre el bajo porcentaje de vacunación contra la rabia en animales domésticos. «El porcentaje de animales vacunados contra esta enfermedad es muy bajo todos los años y, seguramente, con esta crisis haya sido peor», afirma Jaliquias, y agregó que las personas que viven en zonas de menores recursos «son los que menos piensan en vacunar a animales». Una mujer murió el 19 de mayo pasado por rabia en el partido bonaerense de Coronel Suárez tras ser mordida por un gato callejero, en un caso de esa enfermedad que no se registraba en el país desde el 2008 y en territorio bonaerense desde 1981, informaron fuentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. «La mujer, de 33 años, había consultado al servicio de salud el pasado 18 de abril por debilidad en miembros superiores y alteración de la sensibilidad», agregó el Ministerio al indicar que «en los días posteriores tuvo otros síntomas, llegando al estado de coma». Según se explicó, los familiares de la mujer habían indicado como antecedente la mordedura de un felino no doméstico a principios de marzo y que «no había sido objeto de consulta por parte de la paciente en el momento». En las poblaciones de bajos recursos, aseguró Jaliquias, «no los vacunan contra el parvovirus y moquillo, que son virus de mayor incidencia que la rabia en fallecimiento de animales, pero el problema de esta enfermedad es que se transmite a través de la saliva de animales a los humanos». En cuanto a los felinos, la especialidad de Jaliquias, apuntó que se contagian de esta afección a través de los murciélagos, «que en los departamentos se esconden en los taparrollos de persianas o juegan a cazarlos si los ven volando bajo o a la luz del día».Ante estos casos, el especialista recomendó evitar que tomen contacto entre sí, colocar un balde sobre el murciélago, procurar no tocarlo y llamar de inmediato al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur. A su vez, recordó que las vacunas anuales para administrar a los gatos y perros son la rabia, para los felinos se agrega la Triple Felina y la del virus de Leucemia felina; en tanto, para los perros se suma la Séxtuple. «Si uno discontinuó su vacunación y lo hace por prevención, no hay inconveniente; el problema es si se pasó de la fecha y hay contagio, hay que ir al instituto antirrábico y es un mayor riesgo», apuntó. El lema de este año, para el Día Mundial de la Lucha contra la enfermedad, es «Rabia: con hechos, sin miedos», efeméride en la que la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud organizan anualmente campañas de visibilización de la afección. Las entidades internacionales afirman que cerca de 15 millones de personas reciben tratamiento luego de haber sido expuestos a animales de los que se sospecha que padecen rabia, y se estima que 59 mil personas mueren en el mundo a causa de esta enfermedad, 100% prevenible a través de la vacunación.Lo que equivale a 160 personas que fallecen diariamente por la afección. En este contexto, Muñiz desmitificó creencias falsas existentes alrededor de este mal endémico en 150 países del mundo.«El primer mito que me gustaría abordar es que no solo los perros y los gatos transmiten rabia. Los murciélagos, monos, ardillas y otros mamíferos pueden transmitir la enfermedad». La médica coincidió con Jaliquias en que muchas personas creen que los animales que viven en departamentos no requieren vacunas, «porque no están en contacto con animales callejeros». «Ese también es un mito: los animales domésticos «de interior» también pueden contraer rabia, se pueden contagiar, por ejemplo, de murciélagos, que son muy comunes en los edificios y transmiten la enfermedad», aclaró. Según datos de la OMS, la mayor amenaza de la rabia ocurre en las regiones más pobres del mundo, África y Asia, donde no se implementó la vacunación masiva de perros domésticos y dónde el acceso a tratamientos postexposición es limitado. La desatención a esta enfermedad, según la Alianza Global para el Control de la Rabia, conlleva un costo económico estimado global de 8.600 millones de dólares por año.

130 años: el límite teórico, y alcanzable, de la vida humana

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El creciente número de supercentenarios en el mundo sugiere que la esperanza de vida humana podría alcanzar esa edad ya durante este siglo.

Un estudio publicado ayer 29 de septiembre en la revista Royal Society Open Science indica que, en teoría, los humanos podrían vivir hasta los 130 años o más. En su investigación, los científicos utilizaron una combinación de estadísticas de valores extremos, análisis de supervivencia y métodos informáticos evaluando los datos de supercentenarios (personas de 110 años o más) y semisupercentenarios (de 105 o más). Los autores del estudio sitúan el límite superior actual de la esperanza de vida humana en unos 130 años. Esta conclusión no significa que pronto las personas vivirán hasta esa edad, ya que la probabilidad de vivir hasta los 130 años si se llega a los 110 años es muy baja. «Más allá de los 110 años, uno puede pensar que vivir un año más es casi como lanzar una moneda al aire», afirma Anthony Davison, profesor de estadística de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), que dirigió la investigación. Sin embargo, el creciente número de supercentenarios en el mundo sugiere que la esperanza de vida humana podría alcanzar los 130 años ya durante este siglo. Al mismo tiempo, Davison reconoció que «en ausencia de imprevisibles avances médicos y sociales» es poco probable que las personas vivan más allá de esa edad. Para acceder al estudio original, cliquear aquí.

«Abran paso a una vacuna argentina» – 1° parte

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Hace días un lector adulto aún no vacunado contra el Covid-19 (algo ya no tan frecuente en Argentina), nos escribió para formar parte de la fase 1 de la vacuna de la UNSAM (Universidad Nacional de San Martín). Le deseamos buena suerte y lo derivamos. Va a tener que esperar. Este “trial” empieza recién en enero de 2022, noticia que ya dimos un par de veces y el 15 de agosto repetimos en este exhaustivo artículo de Nora Bär. Sin embargo, para los lectores que nos leen ocasionalmente sigue siendo novedad. La fase 1 es un ensayo de seguridad sobre 100 voluntarios sanos, y lo seguirá otro de fase 2/3 sobre 4000. Ambos grupos deberán haberse vacunado antes con otras fórmulas, porque lo que se intenta es explorar la inmunogenicidad como dosis de refuerzo de la ARVAC Cecilia Grierson. El equipo de la Dra. Juliana Cassataro votó por ese nombre con carga histórica. Grierson, primera argentina en ganarse el título de médica en el archimachista siglo XIX fue un monumento a la persistencia. Cassataro, por suerte para el país, también. Por brevedad y para diferenciar esta vacuna de las decenas en danza en el planeta, cada cual con su galimatías de cifras y acrónimos, en AgendAR llamamos “la Cecilia” a esta propuesta Nac & Pop. La vacuna de la UNSAM está pensada para tres usos:
  • Dosis de refuerzo
  • Fórmula de respuesta rápida ante la aparición de nuevas variantes virales en la región
  • Vacuna pediátrica y para personas inmunodeprimidas (esto requeriría de dos estudios más)
Para frustración del lector que nos preguntó, la performance de “La Cecilia” sólo se estudiará en pre-vacunados: a mediados de 2022 habrá poca gente sin su par de pinchazos, y no será población representativa. Y es que en mayo de 2021 se dio vuelta la taba y la Argentina arrancó (y era hora), con su inmunización masiva mediante vacunas importadas. Ésas ya costaron más de U$ 1661 millones. La vacuna china Sinopharm, por dar un caso, en lo peor del desabastecimiento de 2020, llegó a U$ 20 por dosis. Razón de más para tener una fórmula nacional que no le falte a nadie, que no haya que esperar en Ezeiza, libre de patentes extranjeras y cláusulas restrictivas a la exportación, de fabricación 100% local, con una base tecnológica simple y fácil de modificar para seguirle las gambetas evolutivas al SARS CoV2. Y por último, que cueste no más de U$ 8. Y que esos dólares queden en el país. 1. Qué vino haciendo Argentina en la materia El verdadero vacunatorio VIP de la Argentina fue la cancha de básket del “Equipo Millonario”. El país entró al baile de esta pandemia tarde y a tropezones. Pagó con exceso de muertes el incumplimiento de las entregas de la vacuna AstraZeneca. Esta firma anglosueca fue el plan A del gobierno en 2020 y en AgendAR, por lo que valga nuestro apoyo, estuvimos en total acuerdo. Nos equivocamos. ¿Por qué estuvimos de acuerdo? La marca parecía tener un buen cruce de curvas de efectividad y precio. Nos pareció previsor que se fabricara bajo licencia en el país, por aquello de que más vale pájaro en mano que cien volando, visto que durante uno o dos años reinaría un enorme desabastecimiento mundial de vacunas. La escala de producción era otra garantía: se empezaría por 25 millones de dosis/mes para escalar luego a 50. No habría modo de que faltara. ¿O sí había? Lo hubo. Un acuerdo horroroso (para Argentina) permitió que la AstraZeneca se produzca a granel en mAbxience, Garín, provincia de Buenos Aires, planta perteneciente al grupo Insud de Hugo Sigman, para luego exportarse en tambores en un 100% a México con vistas a su fraccionamiento. Luego, supuestamente, la primera cuotaparte argentina -22,4 millones de dosis- debía volver al país, ya filtrada y encapsulada. El Estado pagó el 60% de la operación por adelantado. Y la cuotaparte la seguimos esperando. De suyo, ese ida y vuelta de la fórmula carecía y carece de todo sentido logístico. Nuestra compra preliminar podría haberse cumplido con menos de un mes de la producción inicial de mAbxience, la cual pudo y debió haber hecho el proceso de “filtering-filling” sin salir del país. No es tecnología extraterrestre, y aquí la tenemos. Y cerquita, además, y de empresas del mismo grupo o asociadas. A 400 metros de mAbxcience está la planta de Biogénesis Bagó, copropiedad de Bagó y del grupo Insud, el del mentado Sigman. Y Biogénesis algo de “filtering-filling” debe entender: fabrica 330 millones de dosis/año de inyectables para aftosa, además de otras enfermedades virales y bacterianas, entre ellas brucelosis y rabia. Biogénesis es parte de la mayor exportadora de inmunizantes anti-aftosa del mundo. Desde Canadá hasta el Cono Sur, 4 de 10 bovinos reciben sus fórmulas. No es la mayor fábrica del mundo en su tipo porque Insud y Bagó instalaron otra planta considerable en Sao Paulo, Brasil y está construyendo una cuarta aún mayor en Arabia Saudita, dado que la tercera la abrió en 2016 en la provincia de Shaanxi, China, donde produce 400 millones de dosis/año. Pero el grupo Insud tiene otra planta más que hasta 2020 se dedicaba únicamente al “filtering-filling” de vacunas importadas a granel: Sinergium Biotech, que está a 260 m. de distancia de mAbxience, en Garín. Como dice en la página web de Insud el dueño del grupo, Dr. Hugo Sigman, Sinergium “tuvo que dedicar un año y medio a la búsqueda de equipos y la capacitación de sus profesionales para poder fabricar completamente la vacuna de gripe de Novartis y la de neumococo de Pfizer”. En suma, que aquí había y hay filtros, botellitas, planta y recursos humanos para la terminación local de la AstraZeneca, todo a un minuto de distancia de garinense “a pata”. Visto lo cual el acuerdo de “todo va a México y después vemos” parece una imposición de:
  • el financista del acuerdo, el magnate mexicano Carlos Slim, quien privilegió a su país (“Who pays the piper calls the tune”, dicen los ingleses. “El que paga al flautista elige la música”)
  • la costumbre de AstraZeneca por fabricar en algunos países (y desabastecerlos totalmente) para vender en otros, algo que le ganó en la Unión Europea odios vehementes en los medios, denuncias parlamentarias, allanamientos de fábricas, juicios y decomisión de vacunas,
  • vocación nacional medible en números negativos por parte de Insud, que está en 40 países, es tan argentina como Barcelona (la ciudad, no la revista), y cuyos negocios con el estado argentino –Sigman dixit- representan sólo el 1,5% de su facturación,
  • y la distraída ausencia o presencia del Ministerio de Salud (MinSal) argentino en una mesa donde se decidía la vida de decenas de miles de compatriotas.
Insud puso U$ 60 millones en mAbxience para su reconversión. La planta, recién inaugurada, estaba inicialmente equipada para producir otro tipo de biológicos: anticuerpos monoclonales. Si eso es difícil, fabricar vacunas con adenovirus transgénicos como vectores está en otro orden de complejidad tecnológica mayor. El acuerdo se firmó en agosto de 2020 y la adaptación se hizo a velocidad warp. La planta de mAbxience ya estaba produciendo a todo vapor vacunas AstraZeneca a granel en noviembre de 2020. Según lo acordado, las primeras 2,3 millones de inoculaciones debían haber regresado fraccionadas a Argentina en marzo de 2021 y otras 4 millones en abril. No llegaron. ¿Por? Porque en México, donde el “filtering-filling” quedaba a cargo de Laboratorios Liomont, faltaban filtros y frasquitos. O sobraban contagiados, una de dos. El hecho es que la vacuna se quedó atrancada en tierras aztecas, y sin servir siquiera para inmunizar a los mexicanos. Es difícil de creer (pero no imposible) que Liomont careciera totalmente del equipamiento de terminación cuando se firmó el acuerdo. México todavía paga aún un precio muy alto por lentitud en la vacunación: cerró agosto con 525.000 contagios nuevos. Se dijo después que el entonces presidente Donald Trump retuvo en EEUU los insumos necesarios aplicando una ley de emergencia de 1948. Es “la tesis del yanqui malvado”. En Sudamérica, no hace falta ni venderla. Pero quien haya negociado por Slim sin cotejar antes las capacidades mexicanas no parece una lumbrera. Y sin embargo, comparado con quien haya negociado por Argentina (no veo alzarse ninguna mano) es un genio. En febrero de este año el presidente Alberto Fernández viajó a México con comitiva, presuntamente para eventos diplomáticos. Sin gran sarasa protocolar y junto a su par mexicano, Andrés Manuel López Obrador, visitó Liomont. Si esperaba volver con un anuncio de regreso de vacunas, eso no sucedió. En un sálvese quien pueda a fines de marzo, al año y 8 días de empezado el “lockdown” antipandémico, el MinSal activó el sistema Covax de Naciones Unidas e hizo llegar 218 mil dosis de AstraZeneca “made in South Korea”, cuando ya traíamos 55.000 muertos en el “debe”. El Serum Institute hizo llegar 580.000 Covishield, que es la AstraZeneca “made in India”, y la empresa SK de Corea, 864.000 dosis de la AZ-SK Biol, igual vacuna “made in Corea”: todo de a puchitos, todo demasiado poco, todo demasiado tarde. Y ahí se terminó el Covax. La AstraZeneca “made in Garín” empezó un regreso sin gloria en otoño de 2021, también en cuentagotas. Promediando septiembre, Liomont debía aún unas 9 millones de dosis sobre las 22,4 millones comprometidas, y eso sobre mucho más de 100 millones fabricadas y exportadas a granel. Cuellos de botella parecidos o de otro tipo tuvieron todas las multinacionales que fabrican vacunas para el Covid: pasar de escala laboratorio a producción masiva es ripioso. Siempre hay algún aparato o insumo que falta, o una partida que sale mal, según los procedimientos GMP, y que hay que tirar. Pero las estupideces llegan a lo épico cuando la gestión de recursos únicos para la Argentina –en este caso, de la mayor y más compleja planta de biológicos de la región- la deciden entre una multinacional anglosueca, otra española y distantes filántropos como Bill Gates y el citado Slim, todo según derecho privado y con el estado argentino como mirón. ¿Qué puede salir mal? Por ejemplo, estar hoy en el puesto mundial número 13 por muertos de Covid-19. No es compatible con una población de sólo 45 millones, y se da de palos con la tradición de ser uno de los 3 países de la región con sistemas fuertes de salud pública. Los otros dos son Cuba y Uruguay. En el número que cuenta, el de muertos por millón de habitantes, Argentina está en 2511,04 contra 1944,95 de Chile, 1735,36 de Uruguay, 1577,29 de Bolivia, y 2761,56 de Brasil (si las cifras de Brasil pueden tomarse a valor nominal), aunque debajo del desastre peruano, con 5966,41 muertos. Estamos algo peor que Colombia, con 2456,29, país que ya cursa 61 años de guerra civil y jamás incurrió en la salud pública. Las cifras son de Our World in Data, 20 de septiembre. No habrán cambiado mucho esta semana. Algo habremos hecho mejor que Brasil y Perú, pero peor que Uruguay o Chile. AgendAR da por buenas estas cifras, pero no las brasileñas. Aquí –mérito indiscutible del MinSal- jamás colapsó el sistema de salud salvo en Jujuy. En Brasil, en cambio, hubo ciudades como Manaos que se quedaron sin oxígeno medicinal y la gente se ahogaba en los pasillos de los hospitales, o ante sus puertas. Damos plena razón a los epidemiólogos de la Universidad Federal de Pelotas, en Rio Grande do Sul: ya en mayo de 2020 decían que en su país había 7 veces más infectados que los declarados por el gobierno nacional. Para el caso, el horror intraducible de la India, donde no sólo colapsaron los hospitales sino también los crematorios, es reportado angelicalmente en apenas 319,64 muertos/millón por el gobierno nacionalista religioso de Narendra Modi. Tal vez el líder hinduista esté descontando de los muertos a los que ya reencarnaron. Vacuna antiaftosa de Biogénesis Bagó, 200 millones de dosis/año producidas en Garín, provincia de Buenos Aires, y 130 más para otras enfermedades. En general, no les falta frasquito. Pero aunque nuestros muertos criollos parecen más definitivos, deberíamos tener menos que la media regional. Y eso por algunas consecuencias impensadas e indirectas del desarrollo de un sistema educativo público de calidad, como tuvimos, y del cual salió una industria farmacológica sustitutiva muy atípica. Porque aguantó lo que no soportaron nuestras otras industrias sustitutivas básicas: la electrónica, la electromecánica, la aeronáutica, la naval, la del acero, la de armamento, la de locomotoras y vagones, la de máquinas herramienta. La farmacológica aquí factura arriba de U$ 6000 millones de dólares, abarca el 5% del PBI industrial, el casi 9% del mercado regional y conserva la posición 43 entre las de su mismo palo en el planeta. Detrás de la protección de los Ministerios de Salud, el de la Nación y de algunos provinciales, así como de las obras sociales sindicales, la industria farmacológica argenta acomodó el “jab” antiindustrial setentista sin desmayarse, seguido por el “cross a la mandíbula” noventista, esa combinación de box que dejó en la lona a tantos otros sectores otrora fortísimos. Y no cayó. Pero empeoró. La diversidad de coberturas amplía el mercado interno farmacológico mucho más allá de las prepagas, y logró evitar que las multinacionales barrieran con las empresas locales. En este país hay 210 laboratorios con 190 plantas manufactureras, pero de ellas 160 son de capital argentino y 30, “multis”. Y a sumar: 40 laboratorios públicos de medicamentos. De los 15 laboratorios que más facturan aquí, 12 son argentinos, y las 160 empresas locales mueven el 69% del mercado interno. Eso es la consecuencia de un ecosistema que compra nacional no porque lo mande una ley, sino porque le conviene a los 4 grandes actores del sistema de salud, de los cuales 3 son el estado federal en forma directa u obrando a traavés de sus muchos avatares. Alrededor del 36% de nuestros compatriotas tienen una obra social nacional o provincial, el 13% son jubilados o discapacitados a cargo del PAMI, un 13% se atiende con “prepagas”, o seguros de salud privados, y un 36% tiene la cobertura universal exigida por la Constitución Nacional a nuestros hospitales públicos. El estado, en sus diversos niveles, es el garante final del sistema. Funciona muy al límite de sus instalaciones y recursos humanos, visible en las colas de aspirantes a paciente a deshoras de madrugada para sacar un número y agendar una consulta, pero la salud pública da garantías de atención que la salud privada no otorga. En América Latina seguimos siendo más la excepción que la regla. En este raro ecosistema sanitario vive una farmacología que emplea a 43.000 personas en forma directa y a más de 120.000 de forma indirecta, mayormente técnicos y universitarios. Ese sector gasta el 20% de la inversión nacional en investigación y desarrollo. Sin embargo, habida cuenta de que ésta no llega ni a palos al 1% del PBI (hoy está en el 0,28%), la industria resultante ya no es autónoma en generación de patentes y desarrollo de fármacos. De hecho, ésta es su principal renguera: la farmacología argentina importa unos U$ 800 M en principios activos, lo que contrapesa sus exportaciones, que a veces llegaron a U$ 1500 M/año. Las cosas que importamos no son tanto las farmoquímicas, sino las biológicas, refinadas y caras: enzimas, hormonas, anticonceptivos, insulinas, hemoderivados y vacunas. Muchas vacunas esenciales hasta los ’70 las fabricaba el estado a través del Instituto Malbrán (hoy ANLIS), o los laboratorios universitarios provinciales como el Biológico de La Plata y el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba. Y se fueron dejando de fabricar durante el Proceso y luego en los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa. Son pocas las empresas privadas argentinas que incursionaron en biológicos por ingeniería genética de cultivos celulares, o de animales recombinantes. La más famosa fue Biosidus, cuya asombrosa trayectoria entre 1983 y 2018 empezó por enzimas, siguió por hormonas y citoquinas, y llegó a la clonación de vacas transgénicas para producir hGH (hormona del crecimiento humano) en su leche. Pese a algunos logros así de espectaculares, más que ser toro en ruedo propio, Biosidus prefirió el ancho mundo: se volvió un proveedor de genéricos de las primeras marcas del Norte de Europa y EEUU. En ello, siguió un destino parecido a las firmas gigantescas como el Serum Institute de la India, Aché de Brasil o SK de Corea. Pero le fue demasiado bien: en 2018, Biosidus fue comprada por dos fondos de inversión estadounidenses (ver aquí). Desde el punto de vista del país, fue el fin de una aventura. Hasta que cambió de rumbo con la pandemia, parecía que mAbxience haría un derrotero parecido: exportación de anticuerpos monoclonales genéricos para las Big Pharma. Sin embargo, al toque de inaugurada empezó la pandemia y fue reclutada por AstraZeneca para producir vacunas por vector viral recombinante. Hoy, junto con Biogénesis Bagó y Sinergium Biotech, que importa principios activos de vacunas y les da “filtering-filling”, forman un polo biotecnológico muy de avanzada, cuyo dueño es mayormente Hugo Sigman (comparte el 50% de la propiedad de Biogénesis, y el resto de las firmas es de él). Sinergium le da terminación a 6 vacunas para humanos a razón de 30 millones de dosis anuales. La antineumocóccica la vende con marca propia, pero también como genérica para Pfizer, que la rotula como propia. Muchas primeras marcas mundiales, entre ellas Glaxosmithkline y Novartis, pagarían costos de producción muy altos si no tercerizaran parte de su producción en países como la India, Corea, Rusia, Brasil o Argentina. Es algo poco sabido, aunque la pandemia lo reveló de un modo dramático. Cuando AstraZeneca nos falluteó con nuestra propia vacuna (la de ellos, según la ley), estaba haciendo desastres similares pero peores en otras partes del mundo. Con Bélgica incendiada de casos, la producción entera de la planta de genéricos de Seneffe, cercana a Bruselas, se iba a Inglaterra. La UE le hizo juicio a la firma anglosueca por 90 millones de dosis no entregadas sobre 120 comprometidas. Italia empezó a decomisar dosis dirigidas a Australia. En la India, AstraZeneca tenía contratado al Serum Institute, el mayor fabricante genérico de vacunas del planeta, para producir y exportar la fórmula anglosueca a mercados de alto poder adquisitivo bajo la marca Covishield. Nadie lleva la cuenta de cuánta gente murió en la India porque TODA la Covishield se exportaba y todavía no había vacunas nativas licenciadas. No sólo colapsaron hospitales y clínicas, sino también los crematorios, el oxígeno medicinal desapareció, y el SARS CoV2 tuvo el ecosistema perfecto para generar una cepa nueva, más contagiosa y letal que la Wuhan, la Kent, la Sudafricana, la Manaos y la Andes: es la delta. Preferimos no llamarla “la India” para no manchar a una nación por la hijeputez de sus clases dirigentes. Estamos tratando de dar un pantallazo del talento biotecnológico ya inherente a nuestro país, expresado en recursos humanos y capacidad instalada. Somos una subpotencia biotecnológica que no se asume, y paga su cobardía con muertos. Es infumable que aquí 2020 terminara sin provisión propia de vacunas contra el Covid-19. La fabricación local de punta a punta de alguna fórmula pudo haber achatado el pico de la 2da ola causada por la cepa Manaos entre abril y junio de 2021, que llegó a picos de más de 760 fallecimientos diarios. En la página web de Insud, el Dr. Hugo Sigman dice: “Hay otras preguntas que se suelen enunciar. ¿No podríamos utilizar parte del principio activo que produce mAbxience para formularlo, envasarlo y distribuirlo directamente en Argentina? Como señalé, mAbxience no es la propietaria del principio activo, solo lo fabrica, de modo que no puede disponer del mismo como si le perteneciera”. ¿A quién le pertenecía el transatlántico Queen Mary II cuando el gobierno británico lo incautó como transporte de tropas para retomar las Malvinas en 1982? A la Cunard Line, pero eso no le importa a nadie: Su Graciosa Majestad lo tomó, lo llenó de tropas, lo llevó a la guerra, logró traerlo milagrosamente de regreso en un solo pedazo, lo emprolijó, lo repintó y lo devolvió. Para construir aquella Task Force de 127 barcos, Su Graciosa hizo lo mismo con un total de 62 naves de transporte pertenecientes a firmas particulares. La mayor de todas fue misileada, quemada y hundida por un par de Exocet argentinos: la containera STUFT “Atlantic Conveyor”, también de la Cunard Line. Quien firmó las 62 requisas –sin preguntarle a la Cunard ni a Magoya- fue la difunta baronesa Maggie Thatcher, entonces Primera Ministra, aún sin rango nobiliario. Maggie no era exactamente una socialista, pero los gobiernos que gobiernan hacen esas cosas ante las emergencias nacionales: incautan activos, a veces bajo alquiler temporal. Para el caso, cuando los muertos se pudrían en las calles de Delhi por el colapso técnico de los crematorios, hasta el complaciente premier nacionalista Narendra Modi, corrido por izquierda por el Congress Party, radicó la producción de la Covishield en la India. No sale una ampollita más, muchachos, le dijo al Serum Institute. (Y ahí nos perdimos 580.000 dosis que venían para aquí). Dada la necesidad pública, ¿era lícito que el gobierno argentino requisara un mes (en realidad, menos) de la producción de mAbxience, así como la capacidad de “filtering-filling” de sus casi vecinas de puerta, Biogénesis Bagó, y especialmente la de Sinergium Biotech, para cerrar el verano con 22,4 millones de dosis en Argentina? Según derecho privado, legal no era. Pero no es ésa la pregunta. Y además, la necesidad pública es parte de nuestra constitución: bastaba un decreto, no era siquiera necesaria una ley. El gobierno no usó ninguno de esos recursos. La discusión sobre ética hoy es académica: tenía sentido político y sanitario cuando terminaba 2020 con una rampa de 43.245 argentinos muertos y una necesidad desesperada de vacunas, en lugar de los 115.038 fallecidos de hoy. Pero seguir comiéndose la historia del gringo malo que nos dejó sin filtros ni frasquitos de vidrio; eso en mi país es comer vidrio. Hay gente a la que le sale bien.

(continuará mañana)

Daniel E. Arias

(La segunda parte de este artículo está aquí)

Se abren las exportaciones de carne con destino a China. Declaraciones de Domínguez

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Se podrá exportar el 100% de la producción de vaca de conserva y manufacturera, la que se destina a China, y continuará limitada la venta al exterior de los siete cortes que más se consumen en el mercado interno.

el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, anunció una apertura gradual del cepo a las exportaciones de carne. Los productores de cría y tamberos podrán vender al exterior la vaca manufacturera cuyo principal comprador es China. El ministro mencionó los pedidos de los gobernadores de provincias ganaderas. Actualmente, está prohibida la exportación de siete cortes populares con el objetivo de contener el precio de la carne y se permiten solo las ventas al exterior a aquellos embarques que no superen el 50% exportado el año pasado, con excepción de las cuotas con preferencias arancelarias con Estados Unidos, Europa e Israel. La principal novedad es que se permitirá la exportación desde el lunes de la vaca de conserva y manufacturera -que se destina principalmente a China y no se consume en el mercado interno. Específicamente sería un cupo de 50.000 toneladas de vaca de las categorías D y E. Así, según las proyecciones oficiales, el año terminaría con un 89% de las exportaciones habilitadas, respecto al año anterior. En la charla con el periodismo, Domínguez, que asumió hace menos de diez días, aclaró: «No esperaba ser Ministro, pero me comprometí a trabajar». Explicó que puso una condición antes de asumir, luego de los que enfrentó el anterior, Luis Basterra, en torno a la falta de poder para la toma de decisiones. «Lo que planteé sí o sí es que el Ministerio recupere las competencias que había perdido. Por eso, el presidente tienen un decreto que en breve firmará para que todos los temas de agricultura  ganadería, pesca se resuelven acá». Sobre el tema puntual, el Ministro indicó que los frigoríficos se beneficiaban con el cupo vigente a costa de los pequeños productores. «Son vacas de productores chicos. Estos meses los frigoríficos estaban exportando y el más perjudicado fue el productor por la pérdida de valor de esos animales, que a su vez hacía que los frigoríficos puedan comprar barato». Según anticiparon fuentes del Ministerio de Agricultura estarán permitidos todos los cortes de este tipo de animales. Argentina actualmente exporta un 30% del total que produce. Por otro lado, la normativa para la «vaca gorda» que es el otro 70% y la que se destina a los argentinos continuará sin modificaciones. La noticia se dio a conocer luego de que el Ministro de Agricultura se reunió de manera presencial con los cuatro presidentes de la Mesa de Enlace: Nicolás Pino de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Elbio Laucirica de Coninagro, Carlos Achetoni de la Federación Agraria Argentina (FAA) y Jorge Chemes de Confederaciones Rurales Argentina (CRA). También participaron el jefe de Gabinete, Juan Manzur, el ministro del Interior, Wado de Pedro y cinco gobernadores: de Buenos Aires, Axel Kicillof, de Santa Fe, Omar Perotti, de La Pampa, Sergio Zioliotto y de Entre Ríos, Gustavo Bordet.

Estudio en padres y niños: los alimentos ultraprocesados provocan aumento de peso y acumulación de grasas

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La evidencia creciente sobre los efectos potencialmente dañinos del consumo de alimentos ultraprocesados en la salud ha dirigido la atención hacia los efectos en la salud pública del procesamiento industrial de alimentos.

Los alimentos ultraprocesados, tal como lo define el sistema de clasificación de alimentos NOVA, son formulaciones industriales de ingredientes que se someten a una serie de procesos físicos, químicos y biológicos. Típicamente, no tienen componentes alimenticios saludables intactos e incluyen varios aditivos. Los alimentos ultraprocesados tienden a ser más densos en energía y nutricionalmente más pobres (es decir, altos en niveles de azúcar libre, sal y grasas saturadas, pero bajos en niveles de proteínas, fibra dietética y micronutrientes) en comparación con las alternativas menos procesadas y están diseñados para ser baratos, apetecibles, duraderos, convenientes y atractivos.9 Estos productos son comercializados agresivamente por el industria alimentaria para promover la compra y dar forma a las preferencias dietéticas, y los niños son los principales consumidores. La rápida expansión de los sistemas alimentarios globales e industrializados ha desplazado gradualmente los patrones dietéticos tradicionales basados en alimentos frescos y mínimamente procesados, a favor de los UPFs listos para consumir. Según el estudio publicado en Intramed, los UPFs representan el 65,4% y el 66,2% de la ingesta diaria de calorías entre los niños en edad escolar de Gran Bretaña y EE. UU., respectivamente. (No tenemos números precisos en Argentina, pero todo indica que el porcentaje ha llegado a ser similar en los últimos años): El creciente consumo en todo el mundo, incluidos los países de ingresos bajos y medianos, ha reflejado un aumento paralelo de la prevalencia de obesidad infantil y adulta globalmente, sugiriendo que el consumo de UPFs puede ser un factor clave impulsor subyacente de la epidemia de obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta. Un ensayo clínico reciente encontró que el consumo de UPF lleva a la ingesta excesiva de calorías y al aumento de peso en adultos y estudios de cohorte han reportado asociaciones entre un mayor consumo y un riesgo elevado de obesidad, diabetes tipo 2 enfermedades cardiovasculares, cáncer, y mortalidad en adultos. Las asociaciones del consumo de UPF con la adiposidad en niños y adolescentes siguen siendo escasas, con solo unos pocos estudios previos a pequeña escala disponibles. Este estudio investiga las asociaciones prospectivas entre el consumo de UPF y evaluó objetivamente las medidas de adiposidad desde la niñez hasta los adultos jóvenes en una gran cohorte de niños británicos. El estudio longitudinal de padres e hijos de Avon (ALSPAC) es un estudio prospectivo de cohorte de nacimiento que inicialmente inscribió a 14.541 mujeres embarazadas residentes en Avon, Inglaterra. En este estudio, los niños fueron seguidos desde 7 a 24 años durante el período de estudio a partir del 1 de septiembre de 1998 al 31 de octubre de 2017. Se invitó a los niños a un total de 10 evaluaciones clínicas casi anualmente desde los 7 a los 17 años de edad y luego a los 24 años. Los resultados primarios incluyeron índice de masa corporal (IMC), índice de masa grasa (IMG), índice de masa magra (IMM) y porcentaje de grasa corporal total. Resultados Se siguió un total de 9025 niños (4481 [49,7%] mujeres y 4544 [50,3%] varones) durante una mediana de 10,2 años. En este gran estudio prospectivo de seguimiento de niños británicos de 7 a 24 años, encontró que
  • Los hallazgos de este estudio de cohorte sugieren que un mayor consumo de UPFs en la infancia se asocia con una progresión más rápida del índice de masa corporal (IMC), índice de masa grasa (IMG), el peso y la circunferencia de la cintura en la adolescencia y adultez temprana.
  • Se necesitan con urgencia acciones de salud pública más radicales y eficaces que reduzcan la exposición y el consumo de UPFs en los niños para abordar la obesidad en la infancia en Inglaterra e internacionalmente.

Vacunación en Argentina, por edades y sexo

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Con una dosis el sistema inmunológico inicia el proceso de generación de anticuerpos, el cual se potencia con la segunda (depende un poco de cada vacuna)! Eso está informado en el gráfico para entender la inmunidad de la población.

El cambio climático, un factor muy importante en el armado de la coalición que gobernará Alemania

«Se espera que las políticas climáticas y energéticas ocupen un lugar preponderante en las conversaciones para determinar qué partidos formarán el próximo gobierno de Alemania, después de las muy anticipadas elecciones federales del 26 de septiembre. Los socialdemócratas de centroizquierda, socio menor en el actual gobierno de gran coalición, ganaron las elecciones por un estrecho margen antes que los demócratas cristianos de centro derecha de la canciller saliente Angela Merkel. Esta elección fue la primera en la que Merkel no se presentó desde que se convirtió en canciller en 2005. Los líderes de los socialdemócratas y los demócratas cristianos han afirmado que tienen el mandato de formar un gobierno. Es poco probable que los dos partidos continúen su coalición, y un nuevo gobierno, quienquiera que lo lidere, podría incluir al Partido Verde y los liberales Demócratas Libres, que obtuvieron el 14,8% y el 11,5% de los votos, respectivamente, según los resultados preliminares. Pueden pasar semanas o meses de discusiones antes de que se forme una coalición. El cambio climático fue un tema clave en esta elección, y el nuevo gobierno deberá diseñar un plan para lograr los objetivos climáticos del país: una reducción del 65% en las emisiones de gases de efecto invernadero en relación con los niveles de 1990 para 2030 y convertirse en carbono neutral para 2045. “Los verdes y los liberales tienen diferentes preferencias en cuanto a la combinación de instrumentos basados ​​en el mercado, subsidios y leyes reguladoras para lograr la neutralidad de carbono en las próximas décadas”, dice Ottmar Edenhofer, director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático. Los Verdes quieren revisar la ley de energía renovable de Alemania para aumentar el uso de energía baja en carbono en los sectores de transporte e industria, y para calefacción. También quieren adelantar una eliminación planificada del carbón en ocho años, hasta 2030. Los liberales son reacios a abordar el cambio climático a través de leyes reguladoras o subsidios estatales a las tecnologías verdes.» En cambio, quieren ampliar los sistemas de comercio de emisiones nacionales y europeos para cubrir todos los sectores de la economía, incluido el transporte. Tanto los socialdemócratas como los demócratas cristianos también se han comprometido a intensificar la acción climática de acuerdo con los objetivos climáticos de la Unión Europea y el acuerdo de París para limitar el calentamiento global a 1,5 ° C por encima de los niveles preindustriales. Transición energética La investigación básica ha hecho contribuciones significativas en los últimos 20 años a las nuevas tecnologías verdes, desde la producción de acero a base de hidrógeno hasta las tecnologías de almacenamiento de energía, dice Martin Stratmann, presidente de la Sociedad Max Planck, una de las organizaciones de investigación líderes en Alemania. Pero ahora, dice, es el momento de implementar la Energiewende, la transición del país hacia una economía baja en carbono. Es un proyecto de escala sin precedentes que el nuevo gobierno debe buscar desencadenar en todos los sectores, agrega Stratmann. “La ciencia guiará el proceso. Pero la implementación práctica es una gigantesca tarea económica, social y política que necesita mucho apoyo más allá de la investigación científica y la tecnología «. Los Verdes y los liberales están en condiciones de elegir qué socio político más grande podrían preferir en un gobierno de coalición, dice Edenhofer. Los analistas esperan que los Verdes puedan reclamar la responsabilidad ministerial de medio ambiente y transporte, ministerios clave para las políticas climáticas, mientras que los liberales podrían reclamar el ministerio de economía. Es demasiado pronto para decir qué partido podría conseguir el ministerio de ciencia y qué podría tener reservado el nuevo gobierno para los investigadores. Los verdes y los liberales han prometido seguir aumentando el gasto total en investigación alemán en al menos un 3% cada año. Ambas partes también han dicho que quieren mejorar las oportunidades profesionales de los científicos jóvenes mediante la creación de puestos académicos más permanentes y la ampliación de los programas de permanencia en las universidades. “Desafortunadamente, la investigación y la educación, además de los debates sobre las acciones climáticas, fueron severamente descuidadas como temas durante las campañas electorales, lo que dificulta juzgar qué esperar de los diferentes partidos”, dice Gisela Kopp, bióloga del comportamiento del Instituto Max Planck. de ornitología en Radolfzell, que es miembro de Die Junge Akademie, la academia científica alemana para jóvenes científicos y académicos. “No espero ver cambios fuertes en la política científica”, agrega. “Muchos investigadores esperan que el nuevo gobierno impulse importantes reformas estructurales. Las condiciones laborales en el mundo académico, donde la mayoría de los investigadores tienen contratos de duración determinada, han estimulado acalorados debates durante los últimos meses y este tema debe ser abordado con urgencia por el nuevo gobierno. (En AgendAR somos escépticos del ambientalismo alemán. Una decisión de Ángela Merkel, a nuestro entender profundamente equivocada, decidió el cierre de las plantas nucleares en Alemania. En completo contraste a la política de su vecina, Francia, por ejemplo. Así, Alemania importa una gran parte de su energía… de las centrales térmicas, de carbón, de su otra vecina, Polonia. Hablemos de huella de carbono).

La producción de shale gas es un nuevo record en agosto: 43,9 millones de metros cúbicos diarios

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Tecpetrol, brazo petrolero del Grupo Techint, volvió a encabezar la producción con 15,6 MMm3/d, un 19,1% más que un año antes. Pero el mayor crecimiento lo registró YPF: en sus tres principales bloques productores sumó 10,9 MMm3/d, un 159,5% más que en agosto de 2020.

La producción de shale gas alcanzó en agosto un nuevo record: con 43,9 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), un 36,3% más que en el mismo mes de 2020, según informó la consultora Economía y Energía. Tecpetrol, brazo petrolero del Grupo Techint, fue el mayor productor con 15,6 MMm3/d, un 19,1% más que un año antes. Sin embargo, el mayor crecimiento lo registró YPF que en sus tres principales bloques productores sumó 10,9 MMm3/d, un 159,5% más que en agosto de 2020. La fuerte recuperación de YPF en términos absolutos y porcentuales se debe a la baja base de comparación, ya que la producción de la compañía controlada por el Estado Nacional se había desmoronado en 2020.
Luego de la puesta en marcha del Plan Gas.Ar, YPF reactivó de manera decidida su producción. En Rincón de Mangrullo pasó en un año de 1,6 a 4,7 MMm3/d, un 193,7% más. En El Orejano trepó de 1,8 a 3,8 MMm3/d, un 111,1% y en Aguada de la Arena elevó su producción de 0,8 a 2,4 MMm3/d, un 200%. En el tercer lugar del ranking empresario aparece Pluspetrol que en La Calera mejoró en un año de 2,7 a 4,1 MMm3/d, un 51,8%. Luego aparece Total que en Aguada Pichana Este produjo 3,6 MMm3/d, aunque su producción cayó 23,4% respecto a los 4,7 MMm3/d que aportó en agosto de 2020. Entre los bloques más significativos, por último figura PAE en Aguada Pichana Oeste que pasó de 1,7 a 2,8 MMm3/d en un año, lo que representa una mejora de 64,7% en su producción.
El mensaje de hoy de Carlos Lamiral en Ámbito puede ser acusado de triunfalista, en un enfoque muy de sector: Por el Plan Gas, Argentina quedaría al margen de crisis energética que azota a Europa. Pero no se puede negar que tiene una base de verdad. El aumento del precio del gas natural en el mundo tiene en jaque, en especial, a los gobiernos europeos, que tratan de mitigar los efectos de una escalada de precios históricos de la electricidad. Europa se prepara para el invierno del Hemisferio Norte con sus reservas de gas en un 60% de las acostumbradas. En Gran Bretaña se habla de usar el ejército para asegurar un abastecimiento interno equitativo de combustible. No es la situación argentina, por suerte (y porque los costos del transporte de gas a ultramar son mucho más altos que los del transporte del petróleo. Si fuera fácilmente exportable, tendríamos el mismo problema que con la carne. Aunque, como pasa con la carne vacuna, las divisas nos vendrían muy bien…). De cualquier modo, los combustibles son el insumo clave de la industria y del agro. El Plan Gas.Ar se ha mostrado exitoso en lograr aumentos en la extracción de gas, pero el Estado debe evaluar el costo de los privilegios y subsidios que se otorgan a las empresas extractoras, que forman parte del precio real del combustible que pagamos todos. Esa es la discusión que se abre ahora en el Congreso de la Nación, en el debate del proyecto de Ley de Hidrocarburos.

Argentina hoy cuenta con más de 68 millones de dosis de vacunas contra el covid

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Argentina superó ayer las 68 millones de vacunas contra el coronavirus recibidas con la llegada de un cargamento de más de 549.600 dosis del fármaco elaborado por AstraZeneca.

Un nuevo lote de 200.000 unidades de la vacuna monodosis CanSino había arribado este domingo, con lo cual la Argentina ya recibió 68.257.645 dosis de vacunas contra el coronavirus desde el comienzo del plan de inmunización. Hasta el viernes pasado se habían recibido 67.708,045 dosis. De ese total, 28.856.000 son Sinopharm, 14.234.820 son Sputnik V (9.775.655 del componente 1 y 4.459.165 del componente 2) y 3.129.125 Sputnik V terminadas en Argentina por Laboratorio Richmond (1.179.625 del primer componente, y 1.949.500 del segundo). A la firma AstraZeneca corresponden 16.966.900 dosis (580.000 de Covishield; 2.493.600 recibidas por el mecanismo COVAX, 13.200.500 de AstraZeneca y Oxford cuyo principio activo se produjo en la Argentina y 1.242.400 donadas por España). En tanto, 3.500.000 corresponden a Moderna donadas por Estados Unidos, 600.000 a CanSino y 421.200 a Pfizer. De acuerdo al Monitor Público de Vacunación, hasta esta tarde se distribuyeron 56.031.629 dosis en todo el territorio, al tiempo que las aplicaciones totalizan 51.153.324. A su vez, 29.518.605 personas recibieron la primera dosis y 21.634.719 ya tienen dos aplicaciones.

Ante estos datos, la primera de las dos jornadas previstas para una nueva reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa), que se realiza en Mar del Plata, dejó conformidad entre las autoridades por los resultados del plan de vacunación en marcha, la caída en la cantidad de contagios, internaciones y muertes por coronavirus y, frente a dudas y algunas cuestionamientos, una nueva ratificación a la seguridad de la vacuna Sputnik V, la primera a la que recurrió el gobierno nacional.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, presidió este encuentro y afirmó: “El consenso con las provincias es avanzar hacia el mayor número de personas con al menos una dosis e ir casa por casa, duda por duda, con las personas que aún no se han inscripto”.

En la conferencia de prensa agregó que esperan llegar la semana próxima a 70 millones de dosis recibidas y 50% de la población del país con las dos aplicaciones requeridas para inmunizar.

Junto al ministro de Salud bonaerense y anfitrión en esta edición, Nicolás Kreplak, reclamaron a la comunidad que atienda y responda a los turnos para vacunarse con la segunda dosis y coincidió con Vizzoti en descartar por ahora la opción de una tercera para alguna de las variantes que se están aplicando en el país. “En el futuro se verá, pero hay que pensar en otras necesidades”, y consideró mucho más importante que toda la población tenga al menos una dosis para prevenir o enfrentar el Covid-19.