Inflación de noviembre: 4,3%. Acumuló 52,1% en los últimos 12 meses

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El Índice de Precios al Consumidor aumentó 4,3% en noviembre, impulsado por las subas en Alimentos y Bebidas; Salud, Transporte, y Comunicaciones, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En los últimos 12 meses, los mayores aumentos se verificaron en salud, 71,6%; comunicación, 61,9%; equipamiento y mantenimiento del hogar, 58,2%, bienes y servicios varios, 55,6%; alimentos y bebidas no alcohólicas, 54,6% y prensas de vestir y calzado, 50,1%.

En menor medida, aumentaron restaurantes y hoteles, 49,3%; recreación y cultura, 48,8%; bebidas alcohólicas y tabaco, 47,7%; transporte, 46,0%; educación, 45,7% y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, 40,6%.

Populismo, patriotismo y Brexit: gana Boris

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Las «bocas de urna» le dan a Boris Johnson una mayoría de 86 diputados, 50 más que en la elección de 2017. Las encuestas previas volvieron a equivocarse, y el primer ministro británico -«charlatán y mentiroso» para la prensa francesa y alemana- aparece como el dirigente Conservador más exitoso desde Margaret Thatcher (de infeliz memoria para los argentinos).

El análisis debe hacerse cuando con el escrutinio definitivo. Pero ya hay algo que puede afirmarse: es la peor elección del Laborismo desde 1945.

En AgendAR creemos que este agudo texto de hace unos días de María Laura Avignolo arroja luz sobre lo que está pasando en Gran Bretaña. Y también en otros lugares.

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«El voto de los mineros del nordeste es clave en las elecciones de Gran Bretaña. Ellos son los perdedores del capitalismo salvaje y financiero, las raíces de su anti europeísmo, del sentimiento anti inmigratorio y el nuevo patriotismo populista británico. Son el Brexit.

Esta elección británica se juega en el noreste del país. Ese territorio que la ex primera ministra británica conservadora Margaret Thatcher arrasó cuando cerró las minas de carbón a finales de los 90, y condenó a los mineros al desempleo sin reconversión y a la nostalgia de un pasado que siempre fue mejor para ellos y su familia que el futuro y horrendo presente, tras años de austeridad económica.

En 1983, Gran Bretaña tenía 174 minas trabajando y en 2019 solo quedan seis. Esa es la paradoja que hoy hace que esos ex mineros y sus familias en los pueblitos cercanos a Durham, esos bisnietos de la revolución industrial de Wigan y los suburbios de Liverpool, esos obreros desempleados de Lancashire y Yorkshire apoyen a los conservadores y a Boris Johnson, aunque toda su vida lleven al laborismo en su corazón. No les gusta el líder laborista Jeremy Corbyn: no entienden si está a favor o en contra del Brexit, que ellos creen que será un maná que les devolverá el esplendor imperial perdido, el trabajo y su calidad de vida. El divorcio europeo le está ganando a la identidad de clase en Gran Bretaña.

El Gran Norte, como lo llaman los británicos. Helado, solidario, gris, con un acento fuerte diferente al del Estuario del Sur y una clase obrera orgullosa de sus orígenes. Más una taza de té oscuro, Earl Gray, con mucha azúcar y leche, en la mano para quien los visita.

El primer ministro británico Boris Johnson​ pasó las últimas 72 horas de su campaña en estas tierras laboristas, que están siendo conquistadas o seducidas por los conservadores Brexiters. Esa “pared roja”, que tradicionalmente votó laborismo, pero que los torys creen que son los votos que ahora definen su elección.

Los votantes Labor deberán olvidarse del racista discurso de Boris cuando visitó Liverpool. En su “blitz” en el norte, este candidato a primer ministro tory, que habla al menos 9 lenguas europeas, creció en Bruselas, se educó en Eton, estudió historia y lenguas clásicas en Oxford, habla griego antiguo con su familia, y nunca fue anti inmigrantes, deberá convencerlos de su “conversión” a su causa.

Boris les dirá que ellos van a sufrir “la gran traición de Jeremy Corbyn​” porque los diputados laboristas ganaron sus bancas bajo “la falsa promesa “de asegurar el Brexit” para “luego olvidarse y darles la espalda”. Visitará cinco lugares laboristas, incluido Sunderland, que fue fundamental en la noche que se impuso el Brexit. La leyenda electoral dice en el reino que quien gana Sunderland, gana la elección.

El mensaje de Boris es simple: ”El partido laborista los decepcionó a todos ustedes. Bajo Jeremy Corbyn, ellos prometieron honrar el resultado del referéndum, antes que votaran contra el Brexit en cada oportunidad que tuvieron en el Parlamento. Ellos ganaron sus bancas bajo falsas promesas. Ahora ellos están proponiendo otro referéndum. Le van a extender la franquicia a otros dos millones de ciudadanos europeos. Es la gran traición, orquestada en Islington (el barrio de Corbyn) por políticos que traicionan sus valores e ignoran los votos”, dirá. Al menos es lo que escribió su jefe de campaña, Dominic Cummings, para que repita.

Jeremy Corbyn, de campaña en Bristol

El primer ministro recicla sus slogans del referéndum del 2016 y todos sus mitos: “Para controlar una incontrolada inmigración”, para “no enviar dinero a la Unión Europea que podemos gastar en casa”, “para recuperar el control de las élites de Bruselas, para forzar a los políticos en Westminster a escuchar a ustedes y no solo a Londres y el sudeste”.

Distritos en Gales, las East Midlands, Yorkshire, y Lancashire son los territorios que atraviesa Boris, en helicóptero y en ómnibus. En ellos busca ganar una mayoría de entre 40 a 60 bancas para poder imponer el Brexit, votarlo el 19 de diciembre en el Parlamento e irse de la UE el próximo 31 de enero. “Let´s get Brexit” done” (Vamos a hacer el Brexit) es su mantra.

Por décadas el noreste de Gran Bretaña fue rojo, territorio laborista y obrero. Creer que podrían apoyar a los conservadores era simplemente impensable. Ahora, el Brexit está dividendo las aguas más allá de la ideología de los partidos. Esa diferencia entre pro y anti europeos ha convertido a la zona en el campo de batalla que define esta elección.

Los candidatos laboristas ex mineros tratan de recordarle a los suyos cómo fue el gobierno de Margaret Thatcher y sus sucesores. ”Queridos amigos, los tories y sus amigos en el partido del Brexit quieren finalizar el trabajo de Thatcher” es la carta que Dave Anderson y Alan Mardghum, dos ex mineros, distribuyen casa por casa en los alrededores de Durham. Un distrito que es laborista desde 1935.

El servicio de salud, los recortes por la austeridad que duraron 10 años, los bancos de alimentos, los híper precarios contratos Cero ( si no hay trabajo, aunque vayan a trabajar, no les pagan), los recortes a la educación, el acceso a los transportes comunes son los temas del debate. Pero la gran discusión es permanecer o irse de Europa. A los votos se los están llevando los conservadores anti europeos. El partido del Brexit de Nigel Farage está en crisis. Sus candidatos lo abandonan y se vuelven a los torys. Son violentos los habitantes con los laboristas que timbrean. Otros los amenazan con votar a los conservadores.

Toda el área estuvo siendo frenéticamente visitada por conservadores y laboristas pidiendo el voto. Los electores laboristas tienen un problema: no le creen a Jeremy Corbyn pero sienten que se traicionan a ellos y a su historia si votan los torys. Este dilema da el resultado en las elecciones británicas.»

Argentina necesita los Astilleros Río Santiago

Ayer AgendAR subió la noticia Llega un nuevo buque para la Armada Argentina. Y dijimos «Es un paso necesario, frente a la indefensión actual. Pero seguimos sosteniendo que una sabia política de defensa debe apoyarse en el desarrollo y fabricación nacional del equipamiento. En agosto del año pasado dijimos que Argentina necesita los Astilleros Río Santiago. Es una asignatura pendiente para el nuevo gobierno nacional.» Y Daniel Arias, que había escrito esa nota hace más de un año, furioso con Macri, Aguad y Faurie, está ahora esperanzado conque el nuevo gobierno cumpla con esa con esa asignatura pendiente. Ha reescrito la nota, en el marco de la consigna con que comienza. «Es hora de reflotar el mayor astillero argentino y con él, nuestra presencia en nuestro mar. Con un Presidente de la Nación «a estrenar» y ganoso de reflotar la industria nacional, con un Ministro de Defensa que ya dio pruebas de estar interesado en defender a su país y que además es ingeniero, con un gobernador bonaerense que debe lidiar con la desocupación en La Plata y además es economista y keynesiano, con un Ministro de Interior que fue Secretario General de Presidencia y sabe de qué estamos hablando, compatriotas, con más de 500 pesqueros piratas operando impunemente en el Mar Argentino, es el momento de poner en quilla las Patrulleras Oceánicas OPV-80 de la Prefectura Naval Argentina. Son barcos cuya ingeniería ya tenemos comprada, y cuya construcción puede devolverle la vida a los enormes Astilleros Río Santiago (ARS). Además, de su radarística, sistemas de tiro y comunicaciones puede ocuparse INVAP, la firma nuclear y aeroespacial barilochense. Acabamos de comisionar en la Flota de Mar una patrullera oceánica francesa de 2da. mano comprada a precio de escándalo. Hay 3 más por venir, un total de 4 «peludos de regalo», decisiones del gobierno anterior que habrá que bancarse o afrontar juicios internacionales. Pero el rumbo general puede y debe revertirse: la AFIP puede recaudar mucha plata si dejamos de regalar el mar, y ARBA mucha más si esas magníficas instalaciones industriales en Ensenada se reactivan. Entro en materia. El 26 de julio de 2018 el presidente Mauricio Macri y su par francés, Michel Macron, decidieron indirectamente -otra vez sopa- el cierre de los Astilleros Río Santiago (ARS), que eran hasta la década de los ’80, los mayores, mejor equipados y calificados de Sudamérica. Lo hicieron al firmar la compra para la Armada Argentina de 4 patrulleras francesas OPV de Naval Group, nuevo nombre de la constructora naval más vieja del mundo (la fundó Luis XIII en 1631). Antes, Macri coqueteó con españoles e israelíes, pero en ningún momento él o su Ministro de Defensa, Oscar Aguad, consideraron llevar a término un plan que ya cumple 20 años dando vueltas por las cancillerías de Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y Chile, y que sólo estos dos últimos países vienen cumpliendo. El plan es (era) el de equipar a todo el Cono Sur con un diseño común de patrullera, la OPV-80 del astillero alemán Fassmer. La estandarización regional de partes, componentes, respuestos, equipamiento y procedimientos de reparación de las Fassmer habría bajado el precio de construcción y asegurado muchos años de servicio de estos barcos en las cinco marinas de guerra. Esos planes regionales arruinan negocios pestilentes de compra de chatarra de la OTAN, y asustan a nuestros colonizados mentales, con o sin gorra, y que son unos cuantos.
OPV de la Armada de Chile
En números fríos, Macri prefirió pagarle a Francia U$ 328 millones por 4 patrulleras “llave en mano”, en lugar de construir 5 unidades nuevas en los Astilleros Río Santiago, con el agravante de que la primera en entregarse a la Argentina, «L’Androit», ya tiene 7 años de uso en la Marina Francesa. Es la que acaba de recibirse en el inventario naval, con el nombre de ARA Bouchard. Es decir, el ex presidente Macri y su ex ministro Aguad evitaron pagarle al estado argentino un total de U$ 250 millones por 5 naves nuevas, y prefirieron darle U$ 78 millones más a Francia por sólo 4 unidades, todas menos modulares y polivalentes que las Fassmer. Barcos inferiores en todo sentido. Habida cuenta de que las 4 «nuevas» patrulleras deberán vigilar 1 millón de km2 de mar, no parece que puedan cambiar mucho la situación de descontrol de pesca en nuestra Plataforma Continental. Y de tener una flota patrullera estandarizada para la región, capaz de intercambiar repuestos y mantenimientos, a olvidarse. Aguad y Macri también prefirieron sacrificar 1200 puestos de trabajo calificado en el inmenso astillero de Ensenada, que desde 2016 está nuevamente a punto de cerrar. Pero la buena noticia (al menos para Francia) fue que con esta firma en Francia se aseguraron 2000 puestos en Naval Group, que revistó hasta hace poco con nombre francés (DNCS). ¿Y qué decir del rol que tuvo en esto el Palacio San Martín? El más famoso canciller francés, Charles de Talleyrand, conservó su puesto a través de gobiernos ríspidamente diferentes: los de la Revolución Francesa, el Consulado, el Imperio de Napoleón y la restauración monárquica. Pero en todas sus volteretas (se justificó), siempre defendió los intereses permanentes de Francia. Intereses que según el propio Talleyrand, no son muy diferentes de los de Europa en general. El ex canciller Jorge Faurie, nuestro Talleyrand criollo, no logró la firma del Tratado de Libre Comercio con Europa: nadie es perfecto. Pero su jefe, Mauricio Macri, compensó de sobra no a toda Europa, pero sí al menos a Macron. Cuyos intereses, Talleyrand dixit, no son muy diferentes de los de Europa en general. En cuanto a la Armada Argentina, supuesta beneficiaria, no está acostumbrada al autoequipamiento. En 1974 fue forzada a dotarse de naves nuevas y de construcción local, cuando el presidente Juan D. Perón pagó a Blöhm und Voss, de Hamburgo, por los planos y la tecnología de las corbetas alemanas Meko 140 “clase Espora”. Perón eligió bien. Se construyeron 6 unidades en los Astilleros Río Santiago, entonces llamados AFNE. Aunque las Meko están viejas, tienen un diseño modular que permite cambiar o renovar en pocos días todos los sistemas de armas y sensores. Todavía hoy, 45 años después de firmada aquella operación, las Meko siguen siendo los mejores barcos de combate de la Armada. Desde la derrota argentina en Malvinas el cierre de los ARS, así como los del complejo submarinístico CINAR, colindante con Puerto Madero, se volvió agenda de los gobiernos argentinos (no de todos, pero sí de casi todos). Ese cierre es una parte de las cláusulas de desarme unilateral exigidas por el Reino Unido en el Pacto de Madrid, el que posibilitó la rendición argentina. Documento que al parecer sigue gozando de buena salud. El presidente Raúl Alfonsín no se propuso el cierre de los ARS, pero los dejó sin plata y sin trabajo y esperó que se murieran solos. Sin embargo, estas enormes instalaciones tienen una propensión a resucitar. De hecho, la última Meko 140 se entregó a la Armada recién en 2004. Más proactiva, en el sentido funerario, fue la política de su sucesor, el presidente Carlos Menem. Por una parte, intentó cerrar y privatizar el CINAR, entonces llamado Tandanor-Domecq García, para hacer un barrio paquete colindante con Puerto Madero (hubo denuncias, juicios por estafa, ningún preso). Y contra los ARS, Menem fue con los tapones de punta. El 21 de septiembre de 1992 para garantizar su rápido cierre lo hizo invadir desde el río por el Grupo Albatros, de la Prefectura Naval Argentina. No tuvo en cuenta, sin embargo, que la población y la municipalidad de Ensenada se jugaban su mayor fuente de trabajo. Más de 5000 lugareños sitiaron a los comandos dentro del astillero. Los desembarcados no iban a pasar hambre, dado que podían ser reabastecidos desde el río… pero incluso Menem tenía cierta aversión por el ridículo, o al menos el ridículo extremo. A las 60 horas, los guerreros se tuvieron que retirar. Hubo represalias. A partir de aquel momento los ARS pasaron a ser de dominio provincial y entraron a 12 años de estado de coma y abandono, administrados (es un decir) por el gobernador Eduardo Duhalde. Vale la pena googlear las fotos de esos enormes hangares vacíos, invadidos por la vegetación, las ratas y las palomas, y a punto de derrumbe. Todavía estaban llenos de las enormes máquinas-herramienta que hicieron posible que allí se construyeran desde locomotoras hasta componentes para centrales nucleares. Esas son imágenes que están en la memoria colectiva de Ensenada. Los ARS fueron resucitando trabajosamente a partir de 2004, con pedidos de petroleros, tanqueros, graneleros y pesqueros de países y empresas nacionales y de la región. Salieron exitosamente barcos de hasta 60.000 toneladas. Pero los negocios con PDVS, la petrolera de Venezuela siempre fueron difíciles: ellos lerdos para pagar, y el ARS lerdo para construir. Y es que si no te entra un dólar del cliente, resulta difícil. Durante el período kirchnerista las esperanzas de ARS estaban muy puestas en la construcción de las OPV-80 para la Armada, pero pasaron los años sin ningún pedido formal: el presupuesto de Defensa era bajísimo y, puestos a elegir, los ministros del área durante los gobiernos kirchneristas pusieron sus fichas en reflotar los astilleros TANDANOR y Domeq García, redenominados CINAR. En lo cual tuvieron éxito más allá de lo predecible, además. Ojalá no hubieran faltado cinco para el peso. Los planos y la tecnología de los OPV-80 ya habían sido comprados al astillero militar chileno ASMAR en 2009. Sólo había que poner uno de estos barcos «en quilla» para salvar el plan, vacunarse contra adquisiciones externas, y más importante aún, insuflarle oxígeno al astillero platense… La última alegría económica de ARS es de 2014, una orden por 4 grandes remolcadores de diseño original para Abadía del Mar, un grupo privado. Después, la nada. Ante la cachetada del acuerdo Macri-Macron en 2018, los ARS perdieron como cliente a su viejo dueño, la Armada, y desde entonces –paradojas de la historia- la fábrica estuvo ofreciéndole las OPV a la Prefectura, esa misma fuerza que la tomó por asalto. La oferta fue el reemplazo de los viejos patrulleros “clase Mantilla”, todos jubilables. Sin embargo, dado que la idea fija del gobierno de Macri era el cierre, estaba cantado que el ofrecimiento sería rechazado por la ex Ministro de Seguridad, Patricia Bullrich.  ¿Es tan polivalente esta patrullera de diseño alemán como para equipar a fuerzas marcadamente distintas, como la Armada y la Prefectura? Extrañamente, sí. Tiene dimensiones parecidas a las de la corbeta Meko 140 de la Armada, aunque ésta ostenta un armamento mucho más poderoso y diverso, incluyendo un cañón automático de 76 mm, 4 de 40 mm., y misiles antibuque MM-38 Éxocet. Las velocidades se parecen un poco. La Meko está en los 27 nudos, y la OPV motorizada según la última oferta de ARS a la PNA tendría una velocidad de persecución apenas menor (24 nudos), pero a cambio, una autonomía larguísima, de 8000 millas. Y es que una patrullera no está hecha para enfrentarse con buques de guerra, sino para detener la pesca ilegal, razón por la cual su armamento se reduce a un modesto cañón automático de 30 mm. en proa, y un par de ametralladoras cal. 50. Pero no es imposible reconfigurar una OPV-80 para tareas más militares: es una nave inherentemente dual. Lo central es que tiene un casco diseñado para soportar mar gruesa, es cómoda y espaciosa para su treintena de tripulantes, y puede y debe aguantar un mes seguido en campaña porque le sobra mar para custodiar. La OPV-80 tiene incluso un diseño “stealth”, es decir evasivo al radar. Dado el oleaje habitualmente brutal del Mar Argentino, que genera «clutter» o ecos falsos en los radares no militares, es difícil que los barcos chinos (los intrusos más frecuentes en la milla 201) la puedan detectar hasta tenerla a alcance visual, situación en la que se pueden dar por presos. Generalmente no lo hacen, pero tampoco es fácil patotear a una OPV-80 embistiéndola entre varios pesqueros. Esa es una práctica habitual de los invasores de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, y la sufren rutinariamente los pequeños patrulleros clase Mantilla de la PNA. La OPV-80 aún en la versión propuesta para Prefectura, dotada únicamente de armas livianas, tiene otros activos con qué contraatacar: carga un helicóptero de al menos 5 toneladas, con plataforma de apontaje de 240 m2 y hangar en popa, y en su flanco de babor tiene una abertura para el despliegue de hasta 2 botes semirrígidos inflables, para partidas de abordaje y captura. Y el helicóptero no sirve únicamente para someter a capitanes chinos o españoles que no quieren ser traídos de arrastrón ante un juez argentino. Con el equipamiento necesario de sonoboyas y bombas de profundidad, el helicóptero es la mejor arma antisubmarina desde los años ’50. Cinco unidades de capacidades tan potencialmente duales en nuestro mar serían un gesto poderoso de parte de la Argentina. El momento es adecuado no sólo porque hay nuevos y mejores gobernantes. El permanente intento de cierre de los ARS sufrido durante el gobierno de Macri vino con cambios interesantes de titularidad sobre el Mar Argentino, que en realidad desde Puerto Madryn al sur podría llamarse Mar Español. Desde la presidencia de Menem y hasta hoy, el poder pesquero real fue la flota alturera ibérica “legal”, las firmas con planta de fileteo en tierra. Son realmente creativas: no dejan infracción por cometer, pero además inventan nuevas. En 2006, a fuerza de sobrepesca, captura incidental, pesca de juveniles y “melliceo” o “trilliceo” de buques congeladores, los hispánicos habían vaciado de tal modo y con tanta impunidad nuestros caladeros que hubo literalmente que cerrar el mar. La merluza hubbsi había desaparecido comercialmente, y no se sabía si “rebotaría”, o cuándo. Más de 30.000 obreros en puertos patagónicos perdieron sus trabajos. Luego de un par de años, el stock de la especie se recuperó rengamente, aunque con cada crisis, cada vez queda más debajo de sus valores pre-malvineros. El Instituto Nacional de Investigaciones y Desarrollos Pesqueros, INIDEP, en Mar del Plata, resumió la situación en un informe de 2017: desde 1989 España es la revendedora oficial al resto de la Unión Europea de la materia prima generada por el Mar Argentino, dijo el INIDEP sin ambages. Y añadió que el control comercial y político de España sobre nuestro mar es férreo. Inhibe toda posibilidad de las empresas locales de pescar en altura o agregar valor a la pesca criolla exportada. Es difícil que el INIDEP vuelva a repetir opiniones tan crudas: en 2018 Macri nombró como su director a Fernando Georgiadis, como lo había sido ya 2 veces antes en épocas de Menem y de Fernando De la Rúa. Abogado de las pesqueras españolas, en su primera intervención Georgiadis entró al INIDEP como Atila en Europa: echó de sus cargos a decenas de investigadores oceanográficos para disciplinar a la tropa científica y manejó al resto con mano de hierro. Eso sí, obtuvo laureles académicos: en diciembre de 2001, cuando su segunda aparición en el Instituto, fue declarado directamente «persona no grata» por el Concejo Deliberante de Mar del Plata, a pedido de las pesqueras y los científicos locales. Lo central del trabajo de Georgiadis fue hacer que el INIDEP inventara un andamiaje estadístico falso que diera cierto soporte legal a las matufias que terminan invariablemente con el vaciamiento del mar. Y en 2018, el personaje estuvo de regreso: no hay 2 sin 3. Pero el panorama general del Mar Argentino está cambiando. La más  expoliadora de las firmas españolas, Arbumasa, con base operativa en Puerto Deseado, fue comprada en 2018 por una pesquera china. De creerle al «Faro de Vigo», muy pendiente de todo lo que pasa en nuestra plataforma continental, ya se hicieron chinas otras pesqueras grandes y medianas, incluso en Mar del Plata: Altamare, Chiarpesca, Lan Fish, Patagonian Seafood, Ardapez, Arhepez, al compás de U$ 760 millones a fecha de julio de 2017. Y siguen los pases. De modo que hoy sí que somos el choripán del sandwich. Hay chinos operando legalmente desde la costa, en lugar de los españoles, y chinos ilegales en la milla 201, metiéndose 50 o 60 millas de noche en la ZEE. Los ilegales forman ciudades flotantes de hasta 500 barcos. Esas armadas que de noche brillan tanto como el alumbrado público de Comodoro Rivadavia, pertenecen un 40% a China, un 20% a Corea del Sur, otro 20% a Taiwan y un 15%… a España, siempre firme. Son barcos «poteros», que con sus luces atraen y capturan más de 500 toneladas/año de calamar Illex argentinus y Loligo. Ese robo nos cuesta alrededor de U$ 1000 milones/año. Pero además, como los calamares son especies «forrajeras», de las cuales dependen indirectamente los superpredadores escasos y de alto precio (como la merluza negra austral), su sobrepesca constituye un desastre para el ecosistema pesquero y la industria local. En 2017 la pesca «conservacionista» (haceme reir) bajo licencia de Port Stanley generó U$ 228 millones, y el 75% de las capturas fueron compradas por… sí, adivinó, España. Los «islanders» pueden pasar de los Windsor: son súbditos económicos reales de la monarquía equivocada. De triunfar el Brexit, los reinos borbónicos, por mandato de la UE, podrían verse obligados (a su pesar) a ponerle tarifas aduaneras a la pesca malvinera, por británica y «extrazona». Y si esto sucede, Port Stanley, sitio fundacionalmente pragmático, le venderá directamente el calamar a China. Como escenario de pérdida agravada de soberanía, todo va consolidando una pesadilla cada vez más perfecta para cualquier gobierno con intenciones de que seamos un país y no simplemente un lugar. No sólo la Prefectura necesita los OPV-80. También la Armada. También La Plata. También el país. Según el experto en pesquerías Dr. César Lerena, estamos perdiendo aproximadamente U$ 2000 millones/año de peces de aleta y de moluscos por extraccionismo irrestricto, y si se tiene en cuenta la torta de valor agregado de los productos finales, suman U$ 14.000 millones. Vigilar a los pesqueros piratas no es tarea para submarinos, como el lamentado ARA San Juan. Los submarinos son naves que para ser silenciosas no tienen siquiera armamento de cubierta, lo necesario para detener a un pesquero. O a muchos. Y es que la vigilancia policial del mar no pasa por la doctrina Chocobar: no podemos torpedear y hundir a quienes nos roban. Sí podemos traerlos a puerto, juzgarlos ante la ley local, decomisar sus barcos y, mucho más doloroso aún, dejarlos sin sus artes de pesca. En muchos casos, valen más que las naves. Aceptar el cierre de los Astilleros Río Santiago con 5 patrulleros que deberían estar ya operativos, es perder la poca fuerza de negociación que nos queda sobre nuestro propio mar. AgendAR no cree que esto haya sido un plan del gobierno de Macri, si no otra avivada de Macron. AgendAR no cree que el gobierno de Macri haya tenido siquiera planes para el Mar Argentino. Pero China sí.»

Daniel E. Arias

La conferencia de prensa de Martín Guzmán

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El ministro de Economía Martín Guzmán planteó ayer los objetivos de lo que será su programa macroeconómico: frenar la caída de la actividad, eliminar los desequilibrios heredados y devolver la tranquilidad a los mercados, con la cuestión social como foco.

Sus anuncios puntuales fueron: continuará el control de cambios implantado por Macri (el límite a la compra de dólares para atesorar); y, por ahora, no habrá desdoblamiento cambiario.

Guzmán ratificó la renegociación de la deuda, y dijo que ya se está negociando con el FMI para adaptar el programa existente que -afirmó- el Fondo reconoce que ha fracasado. Mencionó una reunión previa a ser designado ministro con la directora Kristalina Georgieva. Pero no anticipó si se pagarán o no los vencimientos urgentes de la deuda.

Afirmó rotundamente que puede haber «un diálogo bien constructivo y abierto, pero hay que tomar decisiones. Este es nuestro proyecto y el programa es nuestro. No es un programa diseñado por el FMI sino por nosotros. Vamos a buscar adecuar el acuerdo a los objetivos macro de este programa«.

Dijo no habrá ajuste fiscal, pero que se buscará un sendero hacia el superávit. Lo que sugiere que habrá nuevos impuestos. Señaló que no puede haber emisión monetaria descontrolada, que «sería desestabilizante» en el marco de su programa.

Anunció la creación de una unidad de seguimiento de la deuda externa y una comisión de ex secretarios de Finanzas para aprovechar su expertise en la negociación de la deuda, sobre la que dijo también que ya existen contactos con acreedores privados. No se precisó sobre si habrá o no igual tratamiento a los bonistas que tienen papeles con ley local y extranjera.

Adelantó que presentará en el Congreso, en extraordinarias, un proyecto de ley de Solidaridad y Reactivación Productiva, del que no dio detalles. Cuestionó severamente los cambios aplicados por Macri a la fórmula de cálculo de las ubilaciones, lo que sugiere que propondrá una reforma jubilatoria.

El primer cuestionamiento -muy argentino- que ha surgido a su exposición es que tuvo «gusto a poco». En cuanto a la deuda -el problema económico inmediato central, en lo que están de acuerdo el presidente y el ministro, la vaguedad es necesaria. Se está negociando, y no se va a conceder nada al otro lado de la mesa antes de un acuerdo definitivo. Por eso habla de un «default virtual»; ese «otro lado» también debe esforzarse para que no llegue a ser formal.

Por el resto, se puede sintetizar las definiciones del nuevo ministro de Economía, en la afirmación -el reconocimiento- que Argentina tiene que converger a un superávit primario: es decir, que los gastos no pueden ser mayores que los ingresos. Pero no puede haber un ajuste en 2020; la población ha sufrido demasiado y la caída de la actividad fue muy grande. También, que la emisión no es solución.

Frente a este cuadro -realista- de situación Guzmán ha sido un buen comunicador, para el sector del público que no es partidario de este gobierno ni opositor furioso. No tendrá la aprobación de «emisionistas» ni de «ajustadores» dogmáticos, pero eso era completamente previsible.

Una crítica aparentemente menos dogmática que se escucha es que falta «un plan». La Argentina debería esforzarse en tener un plan con metas y objetivos para la infraestructura vial y energética, para la vivienda, para el reordenamiento demográfico… Pero no sería serio plantear en estas condiciones -como se hizo varias veces en el gobierno anterior- un detalle de metas de inflación, niveles de emisión, tasas de interés… Que a pocos meses ya estaban descartados.

El plan de Guzmán es, parece evidente, acordar las mejores condiciones posibles para la Argentina con los acreedores, y, al mismo tiempo, aminorar gradualmente (¿les suena?) los desequilibrios que ha denunciado, sin causar intranquilidad a los «mercados» y, sobre todo, a la población. Que en dos años estará volviendo a votar.

Las medidas sorpresa -que las habrá- vendrán por el lado de obtener los recursos necesarios, y deberá elaborarlas con el ministro Kulfas y, sobre todo, el presidente Fernández.

A. B. F.

(Se agrega, para que juzguen por sí mismos, el video oficial de la conferencia del ministro Guzmán).

Argentina hace equilibrios. Trump y el New York Times

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Ayer AgendAR publicó El enviado de Trump deja Argentina y expresa disgusto por presencias en la asunción (del presidente Fernández).

También ayer, en su segundo día en la Casa Rosada, Alberto Fernández​ -cuenta la informada periodista de Clarín Natasha Niebieskikwiat- almorzó con el embajador Michael Kozak, secretario en funciones del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. Fue tras una reunión previa y un recorrido de oficinas del funcionario estadounidense con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, el canciller Felipe Solá, y el futuro embajador en Washington, Jorge Argüello. Por la parte estadounidense también estuvo el embajador Edward Prado, el consejero político Chris Andino y la asesora Mariju Bofill.

El encuentro en la Casa de Gobierno tuvo fotos con sonrisas. Pero se produjo luego de la contundente decisión del asesor directo de Donald Trump en la Casa Blanca, Mauricio Claver-Carone, de marcharse del país sin asistir a la jura de Alberto Fernández, el martes. En un comunicado oficial, el Gobierno informó que en la reunión con Kozak acordaron «crear un sistema de consulta permanente para trabajar coordinadamente entre ambos países». Es lo que había reclamado Claver-Carone, cuando dijo que su retirada temprana obedecía a la falta de información del nuevo Gobierno argentino sobre el contexto de su viaje.

Nos parece que es un manejo acertado. Argentina no debe «comprar» problemas por falta de comunicación; ya vendrán bastantes por defender nuestros intereses.

Pero nos parece útil reproducir esta nota del New York Times (nuestra traducción; hemos conservado las expresiones que ellos usan) sobre el incidente. Es la mirada de un medio muy influyente, y muy poco cercano a las posiciones de Donald Trump.

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«El enviado de Trump se va de la inauguración presidencial argentina. Dispara una advertencia sobre Venezuela

Un asesor principal del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se saltó la toma de posesión del nuevo presidente argentino Alberto Fernández y las reuniones de trabajo previstas para el día siguiente, descontento con la presencia de funcionarios del gobierno del venezolano Nicolás Maduro.

El enviado especial, Mauricio Claver-Carone, le dijo al periódico local Clarín que se había ido temprano después de estar «sorprendido» por la presencia de invitados, incluido el ministro venezolano de Información, Jorge Rodríguez.

Los comentarios fueron confirmados por un portavoz de la embajada de Estados Unidos, quien dijo que no se habían cancelado las reuniones programadas.

Estados Unidos y muchas naciones occidentales han pedido a Maduro que renuncie y han reconocido al líder opositor venezolano Juan Guaidó como el presidente legítimo del país.

El líder peronista Fernández enfrenta un acto de malabarismo diplomático entre Estados Unidos y aliados izquierdistas, incluida Venezuela. Su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, estuvo cerca de Maduro al final de sus dos mandatos 2007-2015.

«Desafortunadamente, debido a algunas invitaciones y algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano. No tendré las reuniones de trabajo que tenía programadas para mañana», dijo Claver-Carone a Clarín.

El enviado dijo que los lazos con Maduro «no traen ningún beneficio a Argentina», y dijo que deberían centrarse en «cómo pueden trabajar bilateralmente con nosotros y con otros aliados».

Otros funcionarios estadounidenses asistieron (a la jura) y se reunieron con Fernández, incluidos el Secretario de Salud de EE. UU. Alex Azar y Michael Kozak, el secretario asistente interino de EE. UU. para la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

El portavoz de la embajada de Estados Unidos dijo el miércoles que Azar y Claver-Carone ya habían salido de Argentina, mientras que Kozak se quedó.

El ex líder conservador argentino, Mauricio Macri, que entregó el poder a Fernández el martes, había sido un aliado cercano de Estados Unidos sobre Venezuela.

Fernández ha sido cauteloso con su postura sobre el gobierno de Maduro, aunque ha enfatizado los lazos con otros políticos de izquierda en la región, incluido el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, el líder desalojado de Bolivia, Evo Morales, y el ex líder (sic) brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

El líder cubano Miguel Díaz-Canel y el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, también estuvieron presentes en la inauguración, mientras que el presidente derechista de Brasil, Jair Bolsonaro, no asistió, sino que envió a su vicepresidente.

Argentina, que recibió una línea de crédito de $ 57 mil millones del Fondo Monetario Internacional el año pasado, esperará recibir el apoyo de EE. UU., ya que busca reestructurar una gran deuda en medio de una crisis económica y temores de incumplimiento crediticio.»

(Reporte de Adam Jourdan, Cassandra Garrison y Hugh Bronstein; Edición de Steve Orlofsky y Nick Macfie)

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Como dijimos, el New York Times está -como la dirigencia Demócrata con la que simpatiza- muy lejos de Trump. Pero en lo que se refiere a Latinoamérica, hoy sus posturas son muy parecidas.

El nuevo gabinete de Economía

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El ministro de Economía Guzmán, dio a conocer ayer el gabinete que lo acompañará en su gestión. Designó a los secretarios de Hacienda, Raúl Rigo; de Finanzas, Diego Bastourre; de Política Económica, Haroldo Montagu y de Política Tributaria, Roberto Arias.

También integrará el gabinete de Economía la directora de la Unidad de Relaciones Internacionales, Maia Colodenco. Sergio Chodos será propuesto por la Argentina como director ante el Fondo Monetario Internacional.

“Rigo es de las personas que mejor conocen el funcionamiento de la Secretaría de Hacienda y tiene predicamento sobre la línea técnica”, cuenta uno de los economistas que mejor conoce los pasillos de Economía. Rigo era subsecretario de Presupuesto de la época de Juan Carlos Pezoa, hombre de confianza de Alberto Fernández.

Bastourre viene del Banco Central. Es un economista de la Universidad de La Plata como Guzmán y fue profesor suyo allí. Llegó en la época de Martín Redrado -junto a Miguel Pesce- y se desempeñó siempre en el área de investigaciones económicas. Publicó un trabajo en coautoría con Martín Redrado sobre la evidencia en el mundo para que los países acumularan reservas y cuál era su nivel óptimo. Tiene 42 años. Da clases en la UNLP en Finanzas Internacionales y su perfil es más teórico. Desde ahora tendrá el rol de renegociar la deuda y sentarse con los bancos y tenedores de bonos.

Montagu será el secretario de Política Económica. Es investigador y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires desde 2004. Es economista y con una Maestría Política de FLACSO. Fue co-director del Grupo de Modelo de Consistencia del Plan Fénix.

Arias, es doctor en Economía recibido en la Universidad Nacional de La Plata y master en Administración Pública de la Universidad de Columbia (al igual que Cecilia Todesca, vicejefa de Gabinete). Arias, fanático de River, ha sido un tuitero activo en los últimos años conocido por sus debates con Lucas Llach, economista y ex vicepresidente del Banco Central en la gestión Macri. “Felicitaciones a @RobertoJArias, un gran profesional y una de las voces más constructivas aquí. (Y un entusiasta del pagoQR: promovámoslo!). Lo mejor para él y todo el equipo de Guzmán”, tuiteó ayer Llach.

Colodenco es una economista de la UBA y Universidad Di Tella que se desempeñó en el equipo de sherpas que organizó la preparatorio del G-20 en Buenos Aires. Fue entre 2017 y 2018.

Chodos volverá a la silla de la Argentina como representante del FMI. Ya ocupó ese rol cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. Chodos escribió un capítulo de un libro en el que Guzmán y Joseph Stiglitz recopilaron trabajos técnicos sobre reestructuraciones de deuda. Es abogado de la UBA y también estudió en Columbia. Estuvo en la Secretaría de Finanzas de Economía, y así lo justificaba, cuando se autorizó el uso de las reservas para pagar deuda pública.

Hallan en la Patagonia uno de los más antiguos dinosaurios carnívoros del Jurásico

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Hace 170 millones de años, un feroz cazador acechaba en lo que hoy es la Patagonia argentina. Perseguía a sus presas en un ambiente muy distinto de lo que es hoy. Por entonces, frecuentes erupciones volcánicas causaban lluvias de cenizas en una región del mundo cálida y húmeda, dominada por bosques de coníferas como las araucarias que se extendían alrededor de grandes lagos. Aquel fue el reino del Asfaltovenator vialidadi, un dinosaurio carnívoro hasta ahora desconocido dado a conocer hoy por paleontólogos de Argentina y Alemania en la revista Scientific Reports (grupo Nature).

“Todo indica que era el depredador más grande de aquella época en la región”, cuenta a Sinc (Servicio de Información y Noticias Científicas) el argentino Diego Pol, investigador de Conicet y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF). «La longitud corporal estimada es de ocho metros. Es uno de los más antiguos y completos dinosaurios carnívoros del Jurásico descubiertos hasta el momento”.

Su menú era diverso. Este depredador convivió con grandes herbívoros de cuello largo como el Patagosaurus (de 18 m de largo) o el Volkheimeria, saurópodos cuyos restos fueron hallados en la misma zona, la Formación Cañadón Asfalto, en el centro de la Provincia del Chubut.

“En el sitio donde se encontraron partes fosilizadas del Asfaltovenator había un hueso que no pertenece a este animal”, revela el paleontólogo alemán Oliver Rauhut de Universidad de Múnich, quien participó en la investigación. “Se trata de una tibia de un saurópodo. Estaba entre la columna vertebral y los brazos del Asfaltovenator por lo que podría haber sido su última cena. No sabemos en realidad la causa de muerte de este depredador. Quizás aquel hueso, con marcas de dientes, fue demasiado grande”.

Si bien esta nueva especie ha sido dada a conocer ahora, los fósiles de este espécimen fueron hallados hace casi dos décadas. Ahí estuvieron, ocultos del mundo, hasta que el técnico Leandro Canessa del MEF los encontró durante una campaña en 2002.

“El fósil estaba en un lugar muy inaccesible”, explica Pol, conocido por haber hallado los restos del dinosaurio más grande del mundo, el Patagotitan mayorum también en Chubut. “La excavación comenzó en 2005 pero hasta 2007 no se logró extraer, gracias a que la Administración de Vialidad Provincial hizo un camino para poder llegar al sitio donde estaba el fósil, a 1500 metros de la ruta. Por allí pudo acceder una grúa que hizo posible el rescate de los restos”.

Extracción de los fósiles de Asfaltovenator, en la provincia de Chubut (Argentina). / MEF

Los restos estaban en rocas sedimentarias extremadamente duras por lo que su preparación tardó cinco años. “Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que este animal tenía una combinación de caracteres única en terópodos o dinosaurios carnívoros, lo cual hizo que tuviéramos que revisar la anatomía de muchos otros grupos de especies emparentadas”, recuerda Rauhut. «Así, entre 2013 y 2015 viajé a colecciones en todo el mundo para compararlo con nuestro bicho».

Un mosaico de características
La paciente investigación tuvo sus frutos. Los científicos pudieron recuperar aproximadamente el 50 % del esqueleto del animal. “Pero en especial, tenemos el cráneo y mandíbulas completos, algo muy inusual en carnívoros”, destaca Pol. “En la parte superior del hocico y adelante de las órbitas tiene una serie de crestas y depresiones que son únicas. Es el representante más antiguo conocido de uno de los principales linajes, los alosauroideos, una familia de dinosaurios carnívoros”.

Lo que más intrigó a los investigadores desde un principio fue la mezcla de características únicas que tenía este ejemplar. “Nos habla del momento de explosión evolutiva en el que aparecieron la mayoría de las familias de dinosaurios carnívoros”, detalla el investigador argentino. “Durante estos períodos, la evolución se acelera rápidamente y se vuelve más caótica. Son usualmente seguidos de etapas de evolución más lenta en las que no surgen muchas novedades. Esto se conoce como ‘equilibrio puntuado’ en la teoría evolutiva y está presente en la historia de los dinosaurios. Este dinosaurio pertenece a uno de estos momentos de evolución acelerada y es una pieza clave para entender este período tan especial”.

Una nueva pieza del rompecabezas
Esta nueva especie vivió durante una época convulsionada del planeta. Por entonces, el supercontinente Pangea comenzó a desmembrarse en Laurasia y Gondwana y se formó el Océano Atlántico. Fue durante el Jurásico Medio en el que los dinosaurios y mamíferos se diversificaron.

El Asfaltovenator carga en su nombre con la historia y lugar de hallazgo: “Asfalto” por la Formación Cañadón Asfalto –que se formó hace alrededor de 171 millones de años–, “venator” (cazador en griego) y “vialidadi” en honor al trabajo de la Administración de Vialidad Provincial de Chubut que ayudó en la extracción.

Con un cráneo de 80 cm de largo y filosas garras, Asfaltovenator no fue el único depredador de su época pero sí el más grande en comparación con el Condorraptor, Eoabelisaurus y Piatnitzkysaurus, con los que convivió. Pero, como indica Rauhut, “esta especie es bien distinta de todos los otros terópodos que conocemos”.

E nuevo integrante de la familia de dinosaurios hallados en Argentina –un paraíso paleontológico solo comparable con Estados Unidos, China y Mongolia– pone de manifiesto la incertidumbre que aún rodea las relaciones de los principales linajes de dinosaurios carnívoros.

Su árbol genealógico es aun brumoso: “Estas etapas de ‘revolución evolutiva’ son sumamente difíciles de reconstruir –explica Diego Pol– porque precisamente la evolución se acelera y los linajes comienzan a diferenciarse tan rápidamente que es difícil trazar la historia de cómo ocurrieron los cambios y por lo tanto las relaciones entre las familias y las especies”.

Los fósiles del Asfaltovenator exhiben la diversidad biológica que hubo a lo largo de la historia de la vida. Como detectives del pasado profundos, Pol y Rauhut intentan descubrimiento tras descubrimiento armar el rompecabezas, reconstruir procesos y patrones, analizar las relaciones entre todas esas formas de vida.

En la actualidad hay descriptas alrededor de cuarenta especies de dinosaurios terópodos sudamericanos. Una lista en continua expansión, como lo demuestra el hallazgo del antiguo Asfaltovenator.

La central nuclear china en el gobierno de Macri

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Este reportaje al secretario de Energía del gobierno anterior fue publicado el lunes 2, y ya es conocido en el ámbito nuclear argentino. Seguramente también en Beijing. Lo que tal vez no sea tan conocido son las afirmaciones del embajador de Macri en China, Diego Guelar, que agregamos al final.

De todos modos, nos parece útil reproducirlo, por dos motivos. Porque muestra cómo se procede cuándo se quiere impedir algún una decisión en el Estado: no hace falta «operar» en la cima; alcanza si se hace en el nivel medio adecuado. Y también, porque el nuevo gobierno debe sentarse a conversar con China sobre este tema. Los argentinos debemos conocer la historia.

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“Yo no construiría nuevas centrales nucleares en Argentina”. La frase la pronunció el entonces secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, el pasado 20 de noviembre al presentar el balance energético del macrismo en una reunión con periodistas. Si se observan los avances registrados en el área nuclear desde diciembre de 2015, la revelación no sorprende, aunque lo que no termina de quedar claro es qué estuvieron negociando con China durante los últimos cuatro años.

El 18 de julio de 2014, el gobierno argentino firmó con el director de la Administración Nacional de Energía de China, Xu Xinxiong, un convenio de cooperación para la construcción de una cuarta y una quinta central de potencia. El 15 de noviembre de 2015 ambos países cerraron los convenios técnicos y comerciales de Atucha III en la ciudad turca de Antalya y acordaron la versión final del contrato marco por la quinta central.

Atucha III iba a ser un reactor de uranio natural y agua pesada para aprovechar la experiencia y los recursos que el país tiene en el uso de la tecnología CANDU. Sin embargo, el interés principal de los chinos era vender su reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana. Para conformar a ambas partes, el acuerdo inicial contempló financiamiento chino para la construcción de una cuarta central de uranio natural y agua pesada de 760 MW y una quinta de uranio enriquecido y agua liviana de 1000 MW.

Las obras debían comenzar en 2016, pero luego del cambio de gobierno el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, confirmó que durante ese año no habría novedades porque se estaban revisando los contratos. La negociación se fue demorando. Mientras tanto, el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, anunció que la quinta central no se instalaría en Zarate sino en Rio Negro. El problema es que antes de esa comunicación no hubo un trabajo previo destinado a disipar los temores que la energía nuclear genera en parte de la población y en septiembre de 2017 Gadano se terminó llevando de Río Negro una ley que prohibió la instalación de reactores atómicos en la provincia .

Luego de ese fracaso hubo un nuevo golpe de timón. En mayo de 2018 el presidente de Nucleoeléctrica, Rubén Semmoloni, les informó a los gerentes de la empresa que el Gobierno había decidido no construir la central nuclear Candú y se construiría solo la central que querían los chinos en Zarate.

El 13 de junio de 2018, Aranguren sorprendió al afirmar que finalmente no se construiría ninguna de las dos centrales . “La actual situación fiscal que tiene la Argentina nos obliga a ser prudentes. Por lo tanto, le hemos propuesto al gobierno chino suspender o postergar la construcción de la cuarta y la quinta central».

El 3 de octubre el gobierno volvió a pegar otro volantazo. En una jornada en el Centro Argentino de Ingenieros, Gadano negó que se haya cancelado la construcción de nuevas centrales nucleares en Argentina. “Eso no es cierto”, dijo. El plan que desde entonces venían sosteniendo algunos en el gobierno era avanzar solo con el reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana. De hecho, la cuarta central Candu fue oficialmente descartada por Nucleoeléctrica.

En este reportaje Lopetegui fue un paso más allá al asegurar que en realidad no tiene sentido que Argentina avance con la construcción de una nueva central nuclear de potencia. La novedad surgió porque en la presentación del balance energético no incluyó el tema al reseñar los avances en el área nuclear.

-En el punteo no figura la negociación con China para la construcción de una nueva central nuclear de potencia.

-Yo no construiría nuevas centrales nucleares en Argentina. Lo nuclear es puro costo de capital. Además, son proyectos que sabés cuando empiezan, pero no cuando terminan ni cuánto pueden terminan costando. En Argentina la matriz tiene que ser gas, renovables y algunos aprovechamientos hidroeléctricos. Endeudarse en 5000 o 6000 millones de dólares para construir una nueva central nuclear no tiene sentido.

-Pero otras fuentes del gobierno hasta el día de hoy dicen que se sigue negociando con China para construir una nueva central nuclear.

-Yo descubrí algo este año. Antes pensaba que la generación a gas, hidroeléctrica y nuclear eran distintas fuentes de energía. Vos podías elegir entre usar gas, combustibles líquidos, nuclear o hidroeléctrica, pero ahora me di cuenta que no son distintas fuentes de energía. Son cultos, son religiones. Entonces si vos hablás con los sacerdotes de lo nuclear lo único que hay en la vida es lo nuclear.

-¿Pero el subsecretario de Energía Nuclear no depende del secretario de Energía?

-Es uno de los principales sacerdotes. Es el cardenal.

-¿No depende de usted?

-Sí, pero es libre, cada uno puede pensar lo que quiera.

-Pero tampoco puede ser que cada uno diga lo que quiera. Forman parte del mismo gobierno.

-Bueno, conseguimos que durante cuatro años no pase nada.

-Pareciera que dentro del gobierno hay un sector destinado a que no pase nada y otro que quiere que pase.

-¿Dónde vos trabajás todos piensan igual?

-No.

-¿Y entonces el jefe cómo hace?

-El jefe impone una línea de trabajo. Cuando no la impone termina siendo un desbande.

– Es lógico que el de Nuclear diga eso. Si hablás con (Sebastián) Kind lo único que importa son las renovables. El secretario está para armonizar, pero cada uno defiende su punto de vista.

-Pero (Juan José) Aranguren dijo el año pasado que la cuarta y la quinta central nuclear no se iban a construir y después (Julián) Gadano dijo que se seguía avanzando.

-Lo que tenés que entender es que hay contratos firmados con China y yo como secretario de Energía tengo que tener cuidado con lo que digo públicamente. Entonces podés ir manejándolo y tratar de negociar para hacer otra cosa en lugar de la central nuclear. Eso es lo que se ha tratado de hacer.

-El acuerdo del gobierno anterior contemplaba la construcción de dos centrales y esta administración renegoció para construir solo una. Hay papeles firmados, pero no se ejecutó nada. –agregó un asesor de Lopetegui.

-Entiendo, pero lo que usted dice es diferente a lo que dice Gustavo (Lopetegui). Una cosa es que yo me siente con los chinos para negociar construir solo una central, pero si después el funcionario dice que en realidad no quiere construir nada los chinos van a decir: “pero si no querés construir nada, ¿para qué me tuviste cuatro años negociando el rediseño del proyecto?

-Se negocia permanentemente. –agregó otro asesor y Lopetegui ya no se refirió al tema.»

Llega un nuevo buque para la Armada Argentina

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El nuevo ministro de Defensa, Agustín Rossi, debutará con la bienvenida del navío a la Argentina. Se desplegará para proteger recursos marinos en la plataforma continental, misión que adelantó el presidente Fernández en su discurso ante el Congreso.

El 6 de diciembre pasado se concretó la incorporación del buque ARA Bouchard (ex L’Adroit de la marina francesa) a la Armada Argentina. Recibió el nombre de un navío veterano de la Guerra de Malvinas, el destructor ARA Bouchard (D-26) que junto al gemelo ARA Piedrabuena (D-29) integraron el grupo de combate con el crucero ARA Belgrano y rescataron más de 400 náufragos del crucero luego de que éste fuese torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror.

El acto formal de traspaso de la unidad gala al dominio del Estado nacional se llevó a cabo en el puerto de Toulon, Francia, tras arriar el pabellón francés e izar la Bandera Nacional Argentina en el mástil de la nave. El jefe naval, almirante de Infantería de Marina José Villán, encabezó la ceremonia junto al director de Material de la Armada, vicealmirante José Burden; participó Alain Guillou, director general del astillero Naval Group -planta fabril encargada de la modernización del Bouchard y de la construcción de los tres restantes-, además de integrantes de la marina francesa.

El comandante del patrullero Bouchard es el capitán de fragata Daniel Giudici, que junto a 32 tripulantes se adiestraron en la operación de la nave y se aprestan a iniciar la singladura de cruce del Atlántico hasta el puerto de Buenos Aires.

El arribo a aguas territoriales se producirá a mediados de enero de 2020. La ceremonia de recepción e incorporación a la Flota de Mar se hará en la Base Naval Mar del Plata. Esta es el asiento de la División de Patrullado Marítimo, desde allí se despliegan los navíos para el control del mar, una tarea que preocupa tanto al Ejecutivo como a los empresarios del sector.

Está comprobada la presencia de cientos de pesqueros extranjeros que capturan especies marinas, en particular, calamar illex y merluza hubbsi; en la zona adyacente a la denominada “milla 201”. Estimaciones del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y de la Subsecretaría de Pesca coinciden en que el país pierde entre 800 y 1.200 millones de dólares anuales por esa actividad no controlada ni regulada. El problema viene de lejos. Felipe Solá (actual canciller), en 1989, cuando estaba al frente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, suscribió un convenio con la Armada Argentina para intensificar la vigilancia marítima y otorgó partidas especiales para la operación intensiva de los navíos de guerra en la zona caliente del Atlántico sur.

El Bouchard es el primer patrullero oceánico que entrega el astillero Naval Group de cuatro que adquirió el país. El contrato para financiar la compra de los patrulleros oceánicos, tres nuevos y uno usado (el actual ARA Bouchard) se cerró en noviembre de 2018. Se autorizó una cifra de 319.034.689 de euros para la adquisición de cuatro OPV de la clase Gowind OPV-90. La Armada recibirá el último de los tres patrulleros nuevos en 2022. Dos ya están avanzados en la línea de producción y el cronograma prevé la próxima entrega para mediados de 2020. Cuenta con sistemas de combate Polaris, 1 cañón de 30 mm y 2 ametralladoras 12,7 mm, tiene una autonomía de 8 mil millas náuticas, y refuerzos en el casco para navegar en aguas próximas a la Antártida.

Es un paso necesario, frente a la indefensión actual. Pero AgendAR sigue sosteniendo que una sabia política de defensa debe apoyarse en el desarrollo y fabricación nacional del equipamiento. En agosto del año pasado dijimos que Argentina necesita los Astilleros Río Santiago. Es una asignatura pendiente para el nuevo gobierno nacional. Y, en su esfera, para el de la provincia de Buenos Aires.

El enviado de Trump deja Argentina y expresa disgusto por presencias en la asunción

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El enviado especial de Donald Trump a la asunción de Alberto Fernández, Mauricio Claver-Carone, se fue ayer de la Argentina, antes de lo que estaba previsto. Decidió no asistir a la ceremonia de traspaso de mando en el Congreso y suspendió entrevistas que tenía agendadas con el nuevo presidente argentino y su canciller Felipe Solá​, entre otras figuras.

Claver-Carone expresó ante el periodismo su disgusto por la presencia como invitado a la asunción de Fernández del ministro de Comunicación de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez. También por la visita del ecuatoriano Rafael Correa, y por los planes del nuevo gobierno de Fernández de asilar en Argentina al boliviano Evo Morales.

El propio Claver-Carone confirmó en una entrevista con Clarín que transmitió ese disgusto al nuevo secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz: «Desafortunadamente, debido a unas invitaciones y a algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano. No voy a tener las reuniones de trabajo que tenía programadas para mañana«.

Al Congreso sí asistió el secretario de Salud, Alexis Azar, quien saludó a Fernández, pero también se fue ayer a la tarde. Quedará en Buenos Aires, el embajador en funciones del Hemisferio Occidental, Michael Kozak.

Pero es razonable suponer que el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional y «Special Assistant to the President» transmite el mensaje político de Trump:

M. C.-C. destacó que el gobierno de Fernández no le informó a Washington sobre la presencia de funcionarios del régimen de Maduro que permanecen bajo el esquema de sanciones internacionales, y que son «cuestiones más que sensibles en la alianza entre Estados Unidos y la Argentina«.

«Queremos ayudar a la Argentina a enfocarse en sus problemas domésticos, en sus problemas económicos, para que triunfe. Una Argentina democrática, estable, y con prosperidad es del interés de todos nosotros en el hemisferio occidental«.

«El mensaje que conversé en su momento con el presidente Fernández siendo presidente electo en México (se reunieron cuando Alberto Fernández viajó a verse con Andrés López Obrador) es que tenemos la mejor intención de tener una relación productiva para ayudar a la Argentina a progresar y para que él tenga éxito. Sin embargo, estas distracciones, no le traen ningún beneficio a la Argentina«.

En uno de los tramos de la entrevista señaló que Alberto Fernández «tal vez esté mal aconsejado«, y que esto «no se hace entre amigos«.

La periodista de Clarín preguntó: «¿Cree que esta situación puede complicar la negociación de la Argentina que viene con el FMI? La palabra del presidente Trump es crucial«.

«Es lo último que queremos, nuevamente el presidente se comprometió a ayudar, es lo que a mí me pidieron cumplir, poder ayudar. Quisiera tener y sigo con las mejores intenciones, pero obviamente no bajo estas condiciones. Y entre amigos, creo que es muy importante que no haya sorpresas. Y creo que estas sorpresas son desagradables

«Jorge Rodríguez y Maduro no le traen ningún beneficio a la Argentina, Evo Morales no le trae ningún beneficio a la Argentina. Rafael Correa no le trae ningún beneficio a la Argentina. Son cuestiones al revés. Le quitan beneficio a la Argentina, y desenfocan lo que debe ser la prioridad de Argentina, que es el bienestar del país, y como pueden trabajar bilateralmente con nosotros y con otros aliados«, cerró.

Mauricio Claver-Carone, Elisa Trotta Gamus, Michael Kozak.

Haciendo todavía más clara la posición de EE.UU., Claver-Carone y Michael Kozak se habían reunido a la mañana con Elisa Trotta Gamus, la representante de Juan Guaidó en la Argentina, reconocida por Mauricio Macri como embajadora. No se espera que lo haga el gobierno de Alberto Fernández.

Alberto Fernández reiteró en su mensaje la posición tradicional argentina, de amistad con todos los países del mundo. Pero el mensaje de Trump es de una sinceridad brutal: Argentina, y los demás países de América del Sur que no tienen la capacidad de afectar temas claves para EE.UU. del México de López Obrador, pueden ser amigos de EE.UU., o de Venezuela. Pero no de ambos.