«Los niveles de producción de petróleo y gas son los más altos desde 2011, pero puede haber cortes en el invierno»
Comentario de AgendAR:
Por supuesto, todas estas afirmaciones están hechas desde el interés de las empresas que se reunieron en Argentina Oil&Gas. Es la lógica del capitalismo, y los petroleros están entre los más lógicos de todos. Pero la situación es la que describen. En septiembre 2021, el Gobierno ya estaba diseñando la que iba a ser la gran obra de infraestructura de su gestión, una idea que ya había sido planteada en la administración anterior: construir un nuevo gasoducto que uniera la producción de Vaca Muerta con la localidad de Salliqueló (Buenos Aires), en un primer tramo, y después extenderlo a San Jerónimo (Santa Fe). En un área donde hay distintos puntos de vistas sobre la política energética, esta obra genera apoyo unánime de todos los sectores, porque la falta de transporte se volvió un cuello de botella para la creciente producción no convencional. Además, el gasoducto permitiría sustituir parte de las importaciones de Bolivia y de gas licuado (GNL), así como otros líquidos en invierno, lo que ahorraría divisas en un contexto en el cual escasean las reservas del Banco Central. Las diferencias dentro de la coalición de Gobierno pasaban (¿y pasan?) por cómo se financiará. Las ideas que se barajaban, de acuerdo a la nota que escribió la misma periodista que cubrió AO&G 2022: «Según las proyecciones de la Secretaría de Energía, la obra costaría US$ 1491 millones, ya que incluye también la ampliación de otros gasoductos menores, que ayudarían a ampliar el transporte. La cartera energética contaba con US$ 183 millones de una partida que se incorporó al presupuesto 2021, y estaba a la espera de que el Congreso apruebe el proyecto de Presupuesto de 2022, en el cual se le destinaban otros US$ 487 millones. Al mismo tiempo, en la Secretaría están buscando mecanismos para poder hacer uso también de los US$ 520 millones que se recaudaron por el impuesto a la riqueza, y que tenían como destino proyectos de producción de gas de la empresa estatal IEASA (ex-Enarsa) junto con YPF. Una alternativa era modificar la ley o hacer que IEASA utilizara ese dinero como una inversión financiera, para colocarlo en un fondo del Banco Nación, que pueda ser utilizado para financiar el proyecto. “IEASA no puede invertir en ningún proyecto de producción de gas si no hay caños para evacuarlo”, justificaban en la cartera que dirige Darío Martínez. El resto del dinero se pensaba aportado por el sector privado. Entre las alternativas también se analiza pedir algún aporte con repago de capital e interés del fondo de la Anses, o crear un fideicomiso financiero o administrativo, que permita que las empresas puedan invertir.» Como cualquier otro problema de la realidad, éste no debe ser simplificado. Cuando informamos sobre la propuesta de Marcos Bulgheroni -también en esa exposición, de un gigantesco fideicomiso de 15 mil millones de dólares para cerrar el anillo de gasoductos y construir una planta de GNL, tanques de almacenaje y obras portuarias, también advertimos que el gas y el petróleo son el insumo vital de toda la actividad del agro y la industria. El precio de los combustibles es un dato clave de los costos de la producción, del transporte, y de la vida cotidiana. Hoy la industria y el agro argentinos no están en condiciones de pagar los precios internacionales de los combustibles. Es un equilibrio delicado para cualquier gobierno, entre la exportación y el consumo interno, y más ahora que nuestro país necesita las divisas. Pero esto no debe ser un obstáculo para decidir las obras de infraestructura. Porque para llegar a los puertos, o a los centros de consumo, se necesitan oleoductos. Están en marcha los preparativos de la licitación prevista. Pero no podemos dejar de pensar que se necesita más decisión en los más altos niveles.El gobierno está negociando con Bolivia la compra de gas para el invierno
Argentina y Bolivia siguen negociando una nueva adenda anual al contrato original suscripto en 2006. El nuevo esquema comprometería a Bolivia a cumplir con el envío de hasta 14 millones de metros cúbicos diarios en el invierno, a cambio de un precio adicional que llegaría a los US$ 18 por millón de BTU.
Al filo del vencimiento del cuarto intermedio sellado en febrero hasta el 31 de marzo, directivos de IEASA y funcionarios del Ministerio de Economía seguían negociando con autoridades de YPFB la firma de una nueva adenda anual al contrato original de importación de gas suscripto en 2006 con un cambio en los precios originalmente pautados. Inicialmente el foco de la negociación había estado puesto en las cantidades que iba a aportar el país del altiplano, ya que el gobierno de Luis Arce aseguró que no estaba en condiciones de garantizar los volúmenes acordados en el contrato. Sin embargo, en las últimas semanas, a raíz de la suba en la cotización del gas, también entró en debate el precio. Fuentes cercanas a la negociación aseguran que finalmente Argentina habría accedido a pagar un premio diferencial por sobre el valor establecido en el contrato, que de acuerdo a la fórmula polinómica prevista está en torno a los 8 dólares por millón de BTU. El nuevo esquema que está terminando de definirse prevé que Argentina pague una oferta base de 10 millones de metros cúbicos diarios al precio pautado originalmente y por sobre esa cantidad acceda a desembolsar 10 dólares adicionales por millón de BTU. De ese modo, el precio del gas incremental llegaría a 18 dólares por millón de BTU. El contrato prevé que Bolivia tiene que enviar en invierno 14 millones de metros cúbicos por día, pero el país vecino había anticipado que ni siquiera estaba en condiciones de llegar a enviar 12 millones, lo mínimo que necesita Argentina en función de las proyecciones realizadas por la Secretaría de Energía. De hecho, según la información que manejaba la Subsecretaría de Planeamiento Energético, Bolivia iba a inyectar entre 8 y 10 MMm3/día de gas durante el invierno. ¿Qué cambió? La modificación del despacho de energía eléctrica en Brasil generó las condiciones para reencauzar la discusión comercial con Bolivia. Las lluvias registradas en marzo recompusieron los embalses del complejo hidroeléctrico de Brasil, que hoy se ubican en torno al 65% de su capacidad. Es más, el costo marginal de la energía en el mercado spot brasileño está prácticamente regalada, dado que cotiza a unos 10 dólares por megawatt por hora (MWh) requerido. A raíz de eso, Brasil, que tiene prioridad para adquirir el gas de Bolivia, tiene previsto tomar menos oferta del hidrocarburo producido en ese país. Eso deja un espacio para que la Argentina pueda importar más gas desde el país del Altiplano. Lo que se está negociando es cuánto se pagará por ese gas adicional. Se estima que, por sobre la base de los 10 MMm3/día, la Argentina reconocerá un premio, a modo de incentivo, de 10 dólares por millón de BTU por sobre el precio fijado en el contrato. Es decir, el precio final de ese gas incremental —que tendrá la condición de interrumpible y que Bolivia enviará sólo en la medida que tenga capacidad para hacerlo— rondará los US$ 18 por MMBTU. Se apunta a que YPFB se comprometa a inyectar, al menos durante una buena cantidad de días, hasta unos 14 MMm3/día de gas entre mayo y agosto, según confiaron fuentes al tanto de la negociación. Para la Argentina es conveniente porque ese precio está por debajo del costo del gasoil importado, que ronda los 28 dólares y es muy inferior al costo del GNL, que en la última licitación de IEASA promedió los 39 dólares. Además del ministro Guzmán y de funcionarios de la Secretaría de Energía, que dirige Darío Martínez, de la negociación con autoridades bolivianas también participó el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, que en las últimas semanas mantuvo intercambios con productores argentinos de gas para entender mejor el escenario. Fuentes del Energía se limitaron a responder que «se sigue negociando con Bolivia en busca de una solución».Nuevo documento de la ONU: «reducción inmediata de los gases que causan la crisis climática. Es ahora o nunca»
«Si no se cortan drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, es imposible contener el recalentamiento del planeta que está alterando el clima. Una reducción rápida, profunda, incluso inmediata”, exige el Panel Científico de la ONU (IPCC) en su último informe.
Los cálculos que muestra esta evaluación global sobre mitigación del cambio climático no engañan. Contener el calor extra de la Tierra en 1,5ºC implica, físicamente, que, como muy tarde en 2025, las emisiones de CO2 caigan y en 2030 sean la mitad. “Estabilizar la temperatura exige que haya emisiones netas cero en 2050”, repiten los científicos del IPCC. La diferencia en cuanto a daños que supone detener el calentamiento en 2ºC en lugar de 1,5 es muy significativa. Implica admitir demasiados efectos irreversibles para la salud, la seguridad y los ecosistemas. La cuestión es que los números no cuadran. Por un lado, entre 2010 y 2019, el promedio anual de emisiones de gases invernadero ha estado en su máximo así que la acumulación en la atmósfera no ha parado de crecer. Por otro, las políticas actualmente puestas en marcha por los países, lejos de atajar el calentamiento del planeta a 1,5ºC o, al menos, 2ºC al final de siglo predicen un incremento de las emisiones más allá de 2025 y, por lo tanto, “el recalentamiento se irá a 3,2ºC”. “Es ahora o nunca. Sin esas reducciones en todos los sectores implicados será imposible”, ha asegurado el codirector de la investigación, Jim Skea , que ha remarcado que el cambio climático es “el resultado de más de un siglo de uso insostenible de la energía y el terreno, además de los modelos de consumo y producción”. El calentamiento del futuro depende del presente Es una cuestión de ahora o nunca porque el pico de calentamiento que experimentará la Tierra en futuras décadas depende directamente de la acumulación de gases de efecto invernadero que provocan actualmente las actividades humanas. El CO2 que se libera ahora mismo –que dura activo cientos de años– se suma al que se liberó desde finales del siglo XIX a lo que se le añade, por ejemplo, el metano, para espesar la costra gaseosa que retiene el calor en el planeta. El informe destaca que los recortes en las emisiones, el abandono de los combustibles fósiles y el cambio hacia fuentes de energía limpia son “la única opción real de evitar un cambio climático desbocado”, analiza la red Climate Action Network que aúna a 1.500 organizaciones de todo el mundo. “Alcanzar y mantener unas emisiones netas cero hace que el calentamiento vaya declinando después de marcar su máximo”, indican los investigadores. Pero, al mismo tiempo, se ha comprobado que la acumulación de emisiones que conllevarán las infraestructuras de combustibles fósiles existentes y planeadas excede la que permitiría limitar el calentamiento en 1,5ºC. Todas las fórmulas posibles para conseguir el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5ºC o 2ºC extras pasan por eliminar gran parte de los combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón de la generación de energía. “Todos los modelos incluyen pasar de esos combustibles a fuentes renovables o que tengan sistemas de captura de carbono”, dice el informe. Lo del sistema de captura es una estrategia desplegada por los productores de combustibles fósiles que afirman que pueden atrapar las emisiones de CO2 y que no se instalen en la atmósfera. El informe dice que, para que esto funcionara, deberían capturar el 90% de las emisiones de plantas térmicas y el 50-80% de las fugas de metano. En este sentido, el IPCC explica que los costes de generar electricidad con fuentes renovables se han abaratado constantemente desde 2010. El coste por megavatio de la energía solar ha caído un 85% y el de la eólica un 55%, indica el trabajo. También se apunta a la economía circular de materiales para no mantener la dinámica de extracción, uso y desperdicio que, a la larga, impone emisiones de CO2. Nos encontramos en una encrucijada. De las decisiones que tomemos ahora depende conseguir un futuro vivible “La manera de funcionar de las ciudades son una fábrica de CO2. Puede recortarse, para empezar, con el cambio a modelos de transporte urbano más eficientes: los vehículos eléctricos alimentados por fuentes limpias son los que más posibilidades de reducción ofrecen”. El IPCC admite que los biocombustibles sostenibles y otros productos como el hidrógeno pueden servir para atajar los gases de la aviación, el transporte marítimo y el trasporte pesado por carretera. En cuanto a la construcción hay mucho campo: los edificios, tanto los que ya existen como los que vayan a levantarse, deberían estar pensados para no provocar emisiones de CO2. Utilizar electricidad renovable, impedir las fugas y conseguir que demanden menos energía. Los científicos del IPCC insisten en que “la evidencia es cristalina”. “El momento de actuar es ahora y pueden rebajarse a la mitad las emisiones para 2030”. Nos encontramos en una encrucijada“, resume el jefe del IPCC Hoesung Lee. ”De las decisiones que tomemos ahora depende conseguir un futuro vivible“.Comentario de AgendAR:
Esta nota de Diario.AR transmite el consenso prácticamente unánime de los expertos en las ciencias de la atmósfera, con la intensidad de las organizaciones ambientalistas. Pero… la invasión de Ucrania ha cambiado las prioridades de los gobiernos, aún de los más favorables a este enfoque. La agencia Deutsche Welle presenta este mismo informe con un título menos inquietante «Lograr la neutralidad de carbono es «complicado, pero posible», concluye panel de la ONU». Por otro lado, en un país interesado en la protección del ambiente, como Australia, una parteimportante de sus exportaciones es… carbón. Resumiendo: si se encara en serio la descarbonización, los «verdes» deberán repensar sus tabúes en forma realista. Por ejemplo, Alemania tendrá que dejar de lado su superstición antinuclear.de La Asociación de Profesionales de la CNEA y la Actividad Nuclear rechaza una medida
Por el Secretariado Nacional de la APCNEAN
Dr. Andrés J. Kreiner
Secretario General de la APCNEAN
Alemania toma el control de la filial de la empresa rusa Gazprom para garantizar el suministro de gas
El Ministro de economía alemán, Robert Habeck, dispuso que la Bundesnetzagentur (la Agencia Federal de Redes) asuma el control de Gazprom Germania, la filial alemana del gigante energético ruso. De acuerdo a lo comunicado oficialmente, será transferida al regulador alemán para «garantizar la seguridad energética».
«La orden de la administración fiduciaria sirve para proteger la seguridad y el orden públicos y para mantener la seguridad del suministro», afirmó Habeck, que representa a los Verdes en el gobierno de coalición, en conferencia de prensa. Y agregó «Esta medida es obligatoria». Al mismo tiempo, confirmó que la seguridad del suministro está garantizada en la actualidad, en un momento de crisis en los lazos energéticos entre Alemania y Rusia a raíz de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero. «Nuestro objetivo será dirigir Gazprom Germania en interés de Alemania y Europa», dijo Klaus Mueller, jefe de la Bundesnetzagentur, en un comunicado. Gazprom no dio detalles ni explicaciones sobre su decisión de poner fin a su participación en Gazprom Germania y a todos sus activos, que incluyen filiales en Reino Unido, Suiza y la República Checa. La firma rusa lleva meses en el punto de mira de los reguladores de la Unión Europea por acusaciones de que estaba reteniendo gas que podría haber liberado para reducir los precios en alza. La semana pasada, las autoridades antimonopolio de la Unión Europea registraron sus oficinas en Alemania. Según informó el semanario alemán «Der Spiegel», Gazprom ya había intentado en los últimos días reasignar acciones de su filial de Berlín por un valor de 226 millones de euros y transferirlas a una organización con sede en San Petersburgo, como medida de prevención para evitar la nacionalización por parte de las autoridades alemanas y después de que el diario alemán ‘Handelsbaltt’ adelantase que el Ministerio de Economía estaba estudiando una posible expropiación.Los cambios en el directorio de ARSAT. Qué significan
Arístides Silvestris
Ingeniero en Telecomunicaciones y Magíster en Ciencias de la Ingeniería (UNRC). Director del Observatorio de Energía, Ciencia y Tecnología (OECYT)
FAdeA presenta el avión entrenador IA-100 y el avanzado IA-63 Pampa III, en FIDAE 2022
FIDAE, Feria Internacional del Aire y del Espacio, es la exhibición aeroespacial de defensa y seguridad de mayor trayectoria de américa latina. La de este año se realizará entre el 5 y el 10 de abril en Santiago de Chile. Estará presente el Airbus A220-300 de SWISS; exhibirá sus modelos Embraer, y, naturalmente, la Fábrica Argentina de Aviones, FAdeA.
Dentro de los sistemas que la Fabrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martin” (FAdeA) destacará están la última versión del entrenador-avanzado IA-63 Pampa III Bloque II y el avión entrenadores primario el IA-100. El IA-63 Pampa III Bloque integra tecnología de vanguardia que permitDos investigadores argentinos trabajan con la ESA en una misión a las lunas de Júpiter
“De chicos rompíamos los juguetes para conocer cómo funcionaban. También muchos dispositivos electrónicos, que nunca se pudieron reparar, y una vez incluso prendimos fuego a una frazada en casa de nuestros padres. Las cuestiones técnicas siempre nos atrajeron”.
Fernando y Andrés Lasagni tenían nueve años cuando su padre los llevó, sin previo aviso, a un instituto de computación. “Ahí empezó todo. Solo nos dijo ‘vengan’. No llevábamos ni una hoja de papel para anotar. Pero nos fortaleció mucho el pensamiento lógico, porque cuando aprendimos a programar y el lenguaje de la computación, y nos favoreció para pensar en estructuras. En el pensamiento científico es muy importante saber desarrollar una idea”, relató Andrés.
Estos gemelos idénticos nacieron en Cinco Saltos, provincia de Río Negro, el 27 de agosto de 1977. Los dibujos de naves espaciales, aviones y cualquier vehículo de transporte inundaron su infancia y cuando terminaron el secundario en un colegio industrial de orientación técnica, no dudaron en iniciar la carrera de Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Comahue, Neuquén. “Nos interesaba mucho la química y tuvimos que hacer un estudio de mercado, dejando de lado por ejemplo la música, que nos atraía, pero iba a ser difícil vivir de ella. A mí también me encantaba jugar al voley, pero me hice una autoevaluación y asumí que nunca iba a ser profesional”, contó Fernando.
Sus caminos se separaron por primera vez en 2002. Andrés viajó para hacer su tesis de grado a Alemania y el destino de Fernando fue Austria; donde se doctoraron con mérito en 2006 en Ciencias de Materiales.
“Irte del país y dejar a todos tus afectos no es algo sencillo, pero teníamos ganas de demostrar que podíamos. Además, teníamos muchas cosas de las que preocuparnos: no hablábamos alemán, era una nueva ciudad y un nuevo equipo de trabajo”, dijo Fernando. “Y mucho miedo, que nos generó la necesidad de sobrevivir y encarar la situación con otra valentía”, apuntó Andrés.
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Su trayectoria fue amplia y diversa. Andrés fue investigador en el Georgia Institute of Technology en Atlanta, Estados Unidos; y ahora vive en Dresden, Alemania, donde es profesor en la Universidad Tecnológica y director del Center for Advanced Micro-Photonics en el Instituto Fraunhofer IWS. Se convirtió en un referente mundial en tecnologías láser para el tratamiento de superficies.
“Se trata de darle a la superficie nuevas propiedades y funciones para elevar su valor agregado y generar características únicas. Esto lo hacemos a través de tecnología láser y lo llevamos a sistemas competitivos para la producción. También de desarrollar una tecnología, para generar este tipo de funciones, para abaratar los costos de producción; lo cual significa incrementar la velocidad de fabricación de las estructuras, que son muy específicas y pequeñas. Lograr una alta resolución y definición a esas velocidades, hacer las dos cosas en simultáneo, en general es complicado”, explicó.
“Ayudamos a las empresas del sector a mejorar sus procesos de fabricación e inspección para que sean más competitivos y para que no dejen de ser punteros tecnológicos en lo que hacen. Así, desarrollamos nuevas tecnologías de fabricación, como lo es la impresión 3D, para fabricar estructuras aeronáuticas, en satélites, y atomizar procesos y bajar los costos. De esta manera, mejoramos la competitividad de las empresas y eso se consigue con investigación”, detalló.
Trabaja con más de 300 empresas del sector y su equipo desarrolló aplicaciones para plataformas aeroespaciales utilizando esta tecnología de fabricación adivita, como los cohetes lanzadores Ariane 5 y VEGA, o aviones de transporte como el Airbus A400M.
«Hay un déficit de ingenieros y tecnólogos en el mundo. Los países mejoran su calidad de vida cuando son capaces de desarrollar tecnologías por sí mismos, como Irlanda o Corea del Sur. Pero se necesita, además de inversión, personas que se decidan por el mundo de la ingeniería y las ciencias duras»
Andrés Lasagni:
“En Sevilla hay uno de los tres polos aeronáuticos de Europa, donde se ensambla un avión completo, junto a Toulouse (Francia) y Hamburgo (Alemania). Cuando llegué, hice inversiones de en torno a ocho millones de euros solo para empezar a trabajar, y de ahí luego pueden salir esas cosas punteras a nivel mundial que hacemos hoy en día”, añadió.
Y apuntó: “Poner un kilo en el espacio cuesta entre 20.000 y 30.000 euros. Si buscamos una tecnología de fabricación que nos permita hacerlo más ligero, podemos ahorrar mucho dinero”.
“Hicimos dos vidas distintas, pero seguimos siendo muy unidos. Cuando uno está bajo de energía, el otro tira del carro”, dijo Fernando. “Aunque estemos lejos, siempre nos apoyamos”, apuntó Andrés. Hacía tres años que no visitaban la Argentina, desde 2019, pero se vieron por última vez la pasada Navidad en Dresden, y la semana pasada se reencontraron en Buenos Aires por unos días.
Por un lado, desarrollaron un proyecto conjunto: fabricar piezas de impresión 3D metálicas para aviones y modificar su superficie, cambiando los materiales por otros más ligeros. “Hay piezas que se fabrican en el sector en titanio, porque son muy resistentes a la corrosión y no se oxidan; pero con los tratamientos que hace Andrés se pueden fabricar en aluminio, que pesa prácticamente la mitad, y que no estén en contacto con entornos húmedos. Las podemos reemplazar”, destacó Fernando.
«Poner un kilo en el espacio cuesta entre 20.000 y 30.000 euros. Si buscamos una tecnología de fabricación que nos permita hacerlo más ligero, podemos ahorrar mucho dinero»
Fernando Lasagni:
Además, el equipo de Fernando en el Catec fabricó los componentes de impresión 3D en aluminio pertenecientes a la estructura de la sonda espacial Juice, que volarán el próximo agosto en una misión histórica de la Agencia Espacial Europea (ESA) a las lunas de Júpiter, en busca de vida extraterrestre.
“Conseguimos aligerar la sonda en 15 kilogramos, que es muchísimo cuando hablamos de sistemas para el espacio. Son 11 componentes con distintas funciones: los soportes de los sensores de misión para los trabajos de investigación en la luna, los soportes de los star trackers que ayudan a establecer la posición de la sonda en el espacio, y los soportes de las ruedas de inercia”.
La nave será impulsada por un cohete Ariane 5 desde la Guayana Francesa y se calcula su llegada al sistema joviano en 2030, ya que el viaje a Júpiter dura casi ocho años; y operará en el planeta y sus lunas alrededor de tres años y medio. “En 2033 la nave espacial debería entrar en órbita alrededor de Ganímedes, después de completar varias órbitas y maniobras sobre Júpiter y las lunas Europa y Calisto.
Durante el recorrido, la gravedad de las lunas Calisto y Ganímedes ayudarán a dar forma a la trayectoria de la sonda espacial, y se realizarán dos sobrevuelos en la luna Europa para estudiar la composición del material de la luna y el primer sondeo del subsuelo”.
Y agregó: “También se realizarán observaciones de los polos de Júpiter. Los frecuentes sobrevuelos de Calisto permitirán observaciones remotas únicas de la luna y mediciones in situ en sus proximidades. La misión culminará con un recorrido orbital dedicado de 8 meses alrededor de Ganímedes”.
Los instrumentos que la sonda llevará a bordo, explicó el experto, incluyen cámaras, espectrómetros, magnetómetros y un radar de penetración en el hielo. “Es una misión muy compleja porque hay una ventana única para el lanzamiento. Los planetas están alineados en un espacio temporal muy pequeño y, si nos pasábamos de agosto, teníamos que esperar muchos años más para volver a tener una oportunidad. Es muy desafiante y la tecnología es única”, dijo, y aseguró que comenzaron la fabricación de las piezas 3D en 2018 y las entregaron a principios de 2021.
Ambos fueron galardonados con la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento del Senado de la Nación Argentina en 2019. Aseguran que su éxito exige no más sacrificio que cualquier trabajador. “Es mucho, pero no más que cualquier ciudadano que se levanta a las 5 de la mañana para abrir su negocio y mantenerse. Aprendimos a ser eficientes con el tiempo, a ser multitarea, día a día y durante muchos años”, señaló Fernando.
“Mi consejo a todos mis estudiantes doctorados es que sepan escribir bien. Una de las herramientas más importantes para tener éxito en el ámbito científico es que sean buenos escritores: ser breve y conciso desarrollando una idea y poder explicarla al resto es fundamental”, apuntó Andrés.
Y añadió: “Hay un déficit de ingenieros y tecnólogos en el mundo. Los países mejoran su calidad de vida cuando son capaces de desarrollar tecnologías por sí mismos, como Irlanda o Corea del Sur. Pero se necesita, además de inversión, personas que se decidan por el mundo de la ingeniería y las ciencias duras”.
China expandirá las pruebas del yuan digital a más ciudades
Más de 20,8 millones de personas en China han abierto una billetera virtual que almacena la moneda digital y han realizado más de 70,7 millones de transacciones en total. Pero todavía el Banco Central no definirá un calendario para su implementación total.
China expandirá su prueba de yuan digital a más áreas de las 11 ciudades y regiones actuales, según el banco central. La prueba del yuan digital de China alcanzó a un total de u$s 5.300 millones en transacciones. «La respuesta del mercado hacia el uso del yuan digital en ciudades piloto y sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno ha sido buena, y las escalas de usuarios y transacciones han estado creciendo constantemente», dijo Yi Gang, desde 2018 gobernador del Banco Popular de China. En el próximo paso para promover el uso del yuan digital, el banco central dijo que trabajará en la protección de la privacidad y la prevención del delito, y realizará una «investigación profunda» del impacto en el sistema financiero del país. Ya se han realizado pruebas en Shenzhen, Suzhou, Xiong’an, Chengdu, Shanghái, Hainan, Changsha, Xi’an, Qingdao, Dalian y el ciclo cerrado de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. China agregará a Tianjin, Chongqing, Guangzhou, Fuzhou, Xiamen, Hangzhou, Ningbo, Wenzhou, Huzhou, Shaoxing y Jinhua a la lista de ciudades de prueba. Beijing y Zhangjiakou, las ciudades coanfitrionas de los Juegos Olímpicos de Invierno y los Juegos Paralímpicos de Invierno, continuarán utilizando el yuan digital después de que finalicen las pruebas dentro de las sedes de los Juegos. Hasta ahora, el banco central ha completado la investigación y el desarrollo del diseño y la función de la moneda digital. En el futuro, el banco dijo «ampliará aún más el alcance de las pruebas y los escenarios que cubren». El impulso de China para desarrollar un yuan digital aceleró el movimiento a nivel mundial, lo que ha llevado a más bancos centrales a considerar el desarrollo de monedas virtuales. Al mismo tiempo, algunos de ellos han expresado su preocupación de que la moneda digital de China pueda desafiar el lugar del dólar estadounidense como la moneda de reserva dominante en el mundo, incluso cuando los funcionarios chinos dicen que se utilizará principalmente para transacciones minoristas nacionales. China comenzó la prueba de su moneda digital a fines de 2019 y desde entonces ha expandido la prueba a 11 ciudades y provincias. Los ensayos han aumentado la comprensión del público sobre cómo funciona. El yuan digital es una moneda digital del banco central minorista (CBDC) que circulará entre el público, a diferencia de una CBDC mayorista emitida a bancos comerciales y otras instituciones para transacciones de gran volumen. Técnicamente, el yuan digital se puede utilizar para transacciones transfronterizas, pero por ahora se utilizará principalmente para fines minoristas nacionales. El Banco Popular de China afirmó que explorará los ensayos transfronterizos basados en las necesidades en el extranjero y respetará la soberanía monetaria de otros países en el proceso.Convenio del Ministerio de Ciencia, el CONICET y la UBA para construir 8.000 m2 de laboratorios
El MinCyT firmó un convenio con la Universidad de Buenos Aires y el CONICET para realizar construcciones de una superficie cubierta total de aproximadamente 8.000 metros cuadrados.
Están asignados 6.500 metros cuadrados al Sector Ciencias de la Salud, en Ciudad Universitaria, y 1.500 metros cuadrados al Sector Ciencias Sociales.
En el Aula Magna de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires, se firmó un convenio de cooperación entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Universidad de Buenos Aires (UBA). El objeto es la construcción de un Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud en la Ciudad Universitaria, y del nuevo edificio del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG) en la sede de la calle Santiago del Estero de la Facultad de Ciencias Sociales. En el Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud de Ciudad Universitaria funcionarán: el Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay (IFIBIOA); el Instituto de Inmunología, Genética y Metabolismo (INIGEM, CONICET-UBA); el Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO, CONICET-UBA); el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS, CONICET-UBA) y el Instituto de Química y Fisicoquímica Biológicas (IQUIFIB, CONICET-UBA). Encabezaron el anuncio el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la Presidenta del CONICET, Ana Franchi y el Rector de la UBA, Alberto Barbieri. Estuvieron presentes, además, el Secretario de Ciencia y Técnica de la UBA, Aníbal Cofone y las decanas y decanos de las facultades de Ciencias Sociales, Carolina Mera; Farmacia y Bioquímica, Cristina Arranz y Ciencias Médicas, Ricardo Gelpi.«Big Data» y estadística: de qué se trata
A diferencia de las encuestas o los experimentos, los datos de big data no provienen de ninguna estructura, sino de información creada por un mecanismo secundario, pasivo. Si alguien les preguntase qué están haciendo, posiblemente respondan “estoy leyendo el diario” y no “estoy generando datos”. Pero, si mientras leen esta nota tienen sus celulares prendidos, lo están haciendo.
Sin embargo, por muchos que sean estos datos, no son más de lo mismo. En una encuesta o experimento hay una estructura: una relación explícita entre los datos y lo que estos pretenden representar. Los cerca de 1500 hogares que conforman la Encuesta Permanente de Hogares del Gran Buenos Aires deberían poder representar el comportamiento de los casi 5 millones de la región. Es la estadística la que garantiza que es posible extrapolar conclusiones de la muestra a la población, a través de un vínculo probabilístico explícito en ellas.
Por el contrario, los datos de big data no tienen una estructura trivial, de modo que no refieren a ninguna población obvia y, justamente, proveer esa estructura es tal vez la tarea más desafiante de la ciencia de datos. Cualquier encuesta implementada en las redes sociales recoge muchos más datos que los que usa el Indec para medir la pobreza. Pero, sin una estructura obvia, estas encuestas son solo representativas de los seguidores de Twitter o Instagram de una persona o institución. Y esta cuestión es la madre de casi todos los problemas de big data.
Así, las encuestas de usuarios de una plataforma esconden la opinión de quienes no la usan; los datos de automóviles obtenidos vía sensores en una autopista no muestran información de quienes la evitan, creando peligrosos sesgos, de los que la estadística se ha ocupado desde sus inicios.
Se habla de big data como si fuese la primera revolución de datos de la historia. Pero no es obvio ni que sea la primera ni que sea realmente revolucionaria.
Ya no sorprende que, luego de googlear “Italia”, las redes sociales nos ataquen con ofertas de pasajes a la tierra de Dante Alighieri o imágenes del Coliseo; ni que Google Maps nos lleve eficientemente de un lugar a otro. Pero llama la atención que los éxitos de big data convivan con yerros notables, cuando no con silencios llamativos acerca de fenómenos cruciales.
En 2022 todavía no sabemos con precisión cuándo terminará la epidemia de Covid-19, quién ganará las próximas elecciones o cómo saldrá un partido de fútbol. Peor aún, tampoco ha mejorado la capacidad predictiva de estos fenómenos, aun cuando la cantidad de datos y la potencia de los algoritmos hayan crecido a tasas exorbitantes.
Desde la perspectiva de que big data es simplemente un fenómeno de “más datos”, la estadística debería ser la primera agradecida al verse librada de la escasez de materia prima con la cual trabajar. Pero como big data no es un fenómeno de más de lo mismo, no solo no resuelve los problemas que tenía la estadística, sino que los magnifica.
Los sesgos que afectan a los algoritmos son de una naturaleza idéntica a la de los que atentaron contra las herramientas de la estadística clásica, como los que en 1936 condujeron a uno de los fracasos más estrepitosos de la disciplina, cuando una masiva encuesta predijo que Alfred Landon ganaría las elecciones presidenciales en los Estados Unidos sin darse cuenta de que había sido implementada mediante el sistema de correo, que sobrerrepresentaba a los votantes ricos y cultos.
La impredecibilidad del valor del dólar o del resultado de un partido de fútbol obedece a razones que fueron estudiadas hace más de medio siglo por la economía, las finanzas y la matemática. Las dificultades a la hora de lidiar con datos faltantes fueron analizadas por la estadística y, algunas de ellas, por la economía, como los métodos que le valieron el Nobel en 2000 a Daniel McFadden y James Heckman, o las técnicas casi experimentales por las que Joshua Angrist, Guido Imbens y David Card obtuvieron el galardón en 2021.
Más aún, se habla de big data como si fuese la primera revolución de datos de la historia. Pero no es obvio ni que sea la primera ni que sea realmente revolucionaria. A mediados del siglo XVI, Tycho Brahe provocó una auténtica revolución de datos astronómicos que luego dieron lugar a las teorías de Kepler, Galileo y Newton acerca del movimiento de los planetas, y a la física de los tres siglos posteriores. A mediados del siglo XIX, el monje austríaco Gregor Mendel gestó otra revolución de datos al cultivar más de 28.000 variedades de un guisante, cuyo estudio minucioso lo llevaría a postular las “leyes de Mendel” que conforman los principios básicos de la genética.
La estadística y la ciencia formal serán un componente clave para que big data se trasforme en una revolución.
La historia de la ciencia provee varios ejemplos de este tipo, que sugieren dos cuestiones llamativas: que la de big data no es la primera revolución de datos y que a las que hubo les sucedió una auténtica revolución de ideas, que cambiaron radicalmente la forma de interactuar con el universo.
Es la conjunción de datos y mentes brillantes lo que produce revoluciones en el conocimiento; la estadística y la ciencia formal serán un componente clave para que big data se trasforme en una revolución. Mientras tanto, nos obliga a ver a big data como una promesa y, fundamentalmente, a tener una postura madura, capaz de apreciar sus enormes ventajas y, a la vez, lidiar con sus limitaciones, para lo cual la estadística es una disciplina esencial. Recién cuando aparezca el (¡y ojalá que “la”!) Newton o Mendel de big data es que realmente podremos darle al fenómeno la entidad revolucionaria que reclama.
A fines de 2021, The Economist publicó un artículo sobre las posibles acciones de Putin, como parte de una sección futurista llamada “El Mundo en 2022″ y titulado “Putin renovará sus ataques sobre internet y las elecciones”. La palabra “Ucrania” no aparece por ningún lado. A big data se le escapó la tortuga, una vez más, como con la irrupción de la pandemia, la elección del Papa Francisco y otros eventos cruciales.
La estadística no solo no ha muerto, sino que está más viva que nunca, porque big data, más que resolver sus problemas, los ha vuelto a poner sobre la mesa. El reciente libro del autor de esta nota, Qué es (y qué no es) la Estadística, publicado por Siglo XXI Editores, es una introducción informal y a la vez rigurosa de las contribuciones de esta disciplina clave para las sociedades y su rol crucial en tiempos de big data y algoritmos.
Otros 40 años: los de CONUAR, Combustibles Nucleares Argentinos S. A.
Rafael Grossi, director del OIEA, visitó Ucrania y Rusia e informa: «la situación de Chernobyl es bastante normal»
El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, indicó que la situación radioactiva de la antigua planta nuclear de Chernobil es «bastante normal» tras la toma y retirada de las fuerzas rusas y anunció que visitará la central «cuanto antes».
Al volver a Viena, sede de la agencia, tras visitar Ucrania y Rusia, dijo que los representantes de ambos países coincidieron en la necesidad de «proteger la integridad física» de los sitios nucleares en el territorio ucraniano en medio de la guerra. Las tropas rusas se retiraron el miércoles por completo de la central que ocupaban desde el inicio de la invasión el 24 de febrero, informaron autoridades ucranianas y estadounidenses. La ocupación encendió la alarma por la falta de información sobre la situación de la planta y la ausencia de rotación del personal encargado de su control.El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica encabezará una «misión de asistencia y apoyo» a la planta nuclear.No aclaró cuándo viajará, más allá de decir que irá «cuanto antes», informó Europa Press. El jefe del OIEA espera que sea «la primera de varias» visitas para garantizar la seguridad de las centrales nucleares de Ucrania, después de advertir en estas últimas semanas del riesgo de que se produzca un accidente en zonas como Chernobil o Zaporiyia, que alberga la mayor central nuclear de Europa. Grossi llegó a Ucrania a principios de esta semana y posteriormente viajó a Rusia, donde se reunió con el director general de la agencia nuclear rusa Rosatom y otros altos cargos. A continuación reproducimos el informe más reciente del OIEA, con fecha 2 de abril: «Ucrania informó hoy al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que estaba “analizando la posibilidad” de reanudar el control regulatorio de la Central Nuclear de Chernobyl, luego de que las fuerzas rusas se retiraran del sitio, dijo el director general Rafael Grossi. Ucrania también dijo que se estaba preparando para la rotación del personal de la central nuclear de Chernobyl, incluida la evaluación de su seguridad, pero aún no se había fijado una fecha para esto. La rotación de personal técnico más reciente en el sitio tuvo lugar el 20 y 21 de marzo, que a su vez fue el primer cambio de turno de trabajo desde fines de febrero. Ucrania le dijo al OIEA el jueves que las fuerzas rusas abandonarían la central nuclear de Chernobyl después de controlar el sitio durante cinco semanas. La retirada fue confirmada por altos funcionarios rusos en una reunión con el director general Grossi en la ciudad rusa de Kaliningrado el viernes por la mañana. Ucrania le dijo más tarde al OIEA que, si bien todas las fuerzas rusas habían abandonado el sitio de la central nuclear, la situación en la zona de exclusión alrededor de la planta no estaba clara. Gran parte del personal de la central nuclear vive en la ciudad de Slavutych, fuera de la zona de exclusión de 30 kilómetros establecida tras el accidente de 1986. Las fuerzas rusas entraron en la central nuclear de Chernobyl, donde se encuentran las instalaciones de gestión de residuos radiactivos, el 24 de febrero. El 4 de marzo, también tomaron el control de una de las cuatro centrales nucleares operativas de Ucrania, la central nuclear de Zaporizhzhya en el sur del país. El Director General Grossi tiene la intención de encabezar una misión de asistencia y apoyo del OIEA a Chernobyl tan pronto como sea posible, la primera de una serie de misiones de seguridad y protección nuclear que planea enviar al país, que tiene 15 reactores de energía nuclear operativos en cuatro sitios además de la planta de Chernobyl. Los expertos del OIEA proporcionarán asesoramiento y evaluación técnica tanto en el lugar como fuera del lugar. El OIEA también entregará equipo de seguridad, cuando sea necesario. De los reactores operativos del país, Ucrania dijo que siete estaban en funcionamiento, incluidos dos en la central nuclear Zaporizhzhya controlada por Rusia, tres en Rivne y dos en el sur de Ucrania. Los otros reactores están cerrados para mantenimiento regular, incluidas ambas unidades en la central nuclear de Khmelnytskyy. En relación a las salvaguardias, la Agencia dijo que la situación se mantuvo sin cambios con respecto a lo informado anteriormente. El Organismo aún no recibía la transmisión remota de datos de sus sistemas de vigilancia instalados en la central nuclear de Chernobyl, pero esos datos se estaban transfiriendo a la sede del OIEA desde las demás centrales nucleares de Ucrania.»
FAdeA, la Fábrica Argentina de Aviones, recuerda la Guerra de Malvinas, y su papel en esa pelea. Video
Daniel E. Arias
Malvinas. 40 años, y más de 200
ooooo
También nos parecen valiosas las sugerencias que hace Alejandro Winograd en Naufragios Argentinos. Un punto de interés es que las publica en el portal Seúl, de orientación opositora al actual gobierno, al que parece atribuirle -como esa publicación- un nacionalismo declamatorio. Declamaciones hacemos todos, los políticos y todos los que comunicamos; debemos ser juzgados por lo que hacemos y por lo que hicimos. Pero vamos a las propuestas: «… Un camino, menos transitado, tendría que iniciarse con una serie de preguntas acerca de las cosas que nosotros podríamos hacer para presentar, también bajo la mejor luz posible, nuestra historia y las perspectivas de nuestro futuro en el Atlántico Sur. Se me ocurren, sólo como ejemplos, las siguientes iniciativas: la restauración y puesta en valor del sistema de Faros del Fin del Mundo, desde el cabo San Pío hasta la Isla Observatorio; la creación de un área protegida que abarque el oriente de Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, o el desarrollo de un programa de estudios de alto nivel acerca de distintos aspectos de la ecología y la historia de las regiones australes y de la Antártida. Para el caso de alguien quisiera extenderse más allá de lo estrictamente cultural o educativo, el diseño de un programa de manejo de los recursos pesqueros del Mar Austral; la generación de combustibles limpios que puedan ser usados por las embarcaciones turísticas, científicas y logísticas que operan en la región; la construcción de una planta que ofrezca las mejores y más seguras tecnologías de tratamiento de los residuos generados en las bases antárticas; y tantas cosas más. No sé cuál es el peso específico que se les puede atribuir a este tipo de iniciativas en las discusiones acerca de la soberanía. Pero quizás sirvan, cuando menos, para demostrar y para demostrarnos que estamos al tanto de la importancia de ese sector del mundo y que tenemos ideas acerca de lo que puede hacerse en él. Al fin y al cabo, el futuro llega para todos, y nosotros también tenemos el derecho de decidir —o, al menos, el de intentar decidir— cómo queremos que sea.»ooooo
Con acuerdos y desacuerdos, nos sentimos satisfechos de abrir nuestras páginas a estas formas de pensar las Malvinas, el Sur, la Argentina. Es que hoy también es otro aniversario, menor: desde el 2 de Abril de 2018, AgendAR está online.A. B. F.
Crean papas que toleran mejor las sequías por medio de la biotecnología
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Como el cultivo de la papa requiere mucha agua, se lo produce en contadas zonas del país, incluso bajo riego.
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La Facultad de Agronomía de la UBA y el CONICET obtuvieron plantas que toleran la escasez de agua y que pueden contribuir a elevar los rindes.
“La papa es uno de los cultivos más importantes a nivel mundial»En la Argentina se producen anualmente 2,8 millones de toneladas que se destinan sobre todo a la demanda interna, ya sea para consumir fresca, para abastecer a la industria o para producir papa semilla. Por cuestiones climáticas, el cultivo se concentra en pocas zonas. Cerca del 50% se hace en la localidad bonaerense de Balcarce y otra parte en las provincias de Mendoza y de Córdoba”, explicó Gabriel Gómez Ocampo, docente de la cátedra de Fisiología Vegetal en la FAUBA e investigador en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA; UBA-CONICET). Por medio de la biotecnología, el grupo de investigación que integra Gómez Ocampo, liderado por Javier Botto, docente de la cátedra de Fisiología Vegetal de la FAUBA e investigador del CONICET en el IFEVA, generó una nueva genética de papas de la variedad Spunta, la que más se produce y consume en la Argentina. Cuando las comparamos con las plantas ‘normales’, vimos diferencias marcadas en su fisiología, su bioquímica y su morfología. Ya sabíamos que rinden un 15% más en condiciones óptimas, entre otras características. Los resultados del reciente trabajo del grupo, publicado en la revista científica The Plant Journal, sugieren que esta nueva genética también es más tolerante a una eventual restricción hídrica. Bajo condiciones de sequía moderada, las líneas transgénicas que generaron Gómez Ocampo y colaboradores produjeron tubérculos un 11% más pesados que los de las plantas ‘normales’.
Tecnología moderna para un cultivo ancestral
Gómez Ocampo destacó que esta papa con nueva genética podría tener diversos beneficios, entre los que remarcó la posibilidad de aumentar los rendimientos en las actuales zonas de producción y de realizar el cultivo sin ayuda de riego. Esto permitiría ampliar el abanico de ambientes y condiciones en los que se lleva a cabo.Javier Botto indicó que “las plantas de papa modificadas genéticamente producen más cantidad de ciertas proteínas —llamadas BBX21— que le aportan una mayor capacidad de tolerar estrés hídrico y otros estreses. Por ejemplo, responden mejor a las irradiancias elevadas durante las horas del mediodía, lo que se traduce en un aumento del rendimiento de tubérculos. Esta tecnología optimiza el crecimiento y el desarrollo de las plantas de papa, y se podría usar en programas de mejoramiento para cultivos como alfalfa, soja u otros”.Los investigadores afirmaron que los tubérculos de la papa transgénica y los de la ‘normal’ tuvieron calidades similares



