sábado, 11 abril, 2026 - 8:53 pm

«Hacia una Estrategia Nacional Hidrógeno 2030»

El presidente Alberto Fernández había propuesto en la Cumbre Climática de Líderes mundiales, convocada en el pasado mes de abril por el presidente Biden, “renovar la arquitectura financiera global”, sugiriendo un “canje de deuda por acción climática y nuevas asignaciones de derechos especiales de giro sin discriminar a los países de renta media, para así mejorar nuestro medio ambiente”. Allí también señaló que Argentina había asumido compromisos en el marco del Acuerdo de París, que apuntan a disminuir la huella de carbono y el uso de combustibles fósiles. Al repasar las acciones del Gobierno para conmemorar el Día de la Tierra y generar conciencia sobre los desafíos que enfrenta el planeta, Fernández recordó que se elevó la Contribución Determinada Nacional un 27,7% respecto a la de 2016, algo que calificó como “pasos consistentes con la meta de 1,5° grados centígrados, y con la neutralidad de carbono al 2050″. “Asumimos el compromiso de desarrollar el 30% de la matriz energética nacional con energías renovables. Diseñamos un plan de medidas de eficiencia para la industria, el transporte y la construcción. Promoveremos la adopción de tecnologías de punta para la reducción de emisiones de metano y contaminantes de vida corta”. Es en este contexto que deben leerse sus afirmaciones en el cierre del Foro «Hacia una Estrategia Nacional Hidrógeno 2030», una jornada de debates y propuestas que tuvo lugar en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada, organizada por el Consejo Económico y Social (CES).

El presidente Alberto Fernández afirmó que «en medio de una emergencia climática global, en el país se está definiendo una auténtica política de mediano y largo plazo, en la cual la Argentina una vez más tiene que estar unida”. Y añadió que «desde el Gobierno se impulsa a una estrategia nacional Hidrógeno 2030”.

Muchos lectores de AgendAR apreciarán en particular una de sus frases «La larga y enorme tradición de Argentina en energía nuclear nos abre la puerta a producir hidrógeno rosa». («Hidrógeno verde»: a partir de energía solar y energía eólica; «hidrógeno azul», producido desde el gas natural; e «hidrógeno rosa», a partir de la utilización de la energía nuclear). La apertura del Foro estuvo a cargo del Secretario de Asuntos Estratégicos y Presidente del Consejo, Gustavo Beliz. Los expertos debatieron en paneles como “Articulaciones público-privadas y potencialidades de los encadenamientos productivos”; “Capacidades del sistema científico-tecnológico para apoyar la agenda del hidrógeno y la descarbonización de la economía” y “Cambio climático y transición hacia energías limpias”. Entre los expositores estuvieron Javier Papa, subsecretario de Planeamiento Energético del Ministerio de Economía; Joerg Husar, manager del Programa de América Latina en la Agencia Internacional de Energía; Alejandro Gesino, Instituto Fraunhofer IEE; Adriana Serquis, INN-CNEA-CONICET-Bariloche; Santiago Sacerdote, gerente general de Y-TEC / Consorcio H2.Ar; Ariel Pérez, gerente de Energías Renovables de Hychico; y Santiago Sajaroff, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables. También participaron Carolina Vera, jefa de Gabinete del Ministerio de Ciencia y Tecnología; Daniel Pasquevich, director del Instituto de Energía y Desarrollo Sustentable de la CNEA; Norma Amadeo, directora del Instituto de Tecnologías del Hidrógeno y Energía; Rodrigo Rodríguez Tornquist, secretario de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable; Carola Ramón, subsecretaria de Negociaciones Económicas Multilaterales y Bilaterales de la Cancillería; y los embajadores de Alemania, Ulrich Sante; de Japón, Takahiro Nakamae; y de Corea del Sur, Jang Myung-soo. Del debate final -“Diálogo y consensos para el desarrollo de la economía del Hidrógeno como políticas de Estado”- participaron la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras; la ministra de Producción de Santa Cruz, Silvina Córdoba; y los diputados nacionales Omar Chafi Félix (titular de la Comisión de Energía y Combustibles), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y Gustavo Menna (Chubut). Para acceder a la totalidad de las exposiciones, a partir del minuto 17 de un video preparado por el Consejo Económico y Social, cliquear aquí.

El Gobierno suspende por 30 días las exportaciones de carne vacuna ante la suba de los precios

0

El Gobierno nacional suspendió por 30 días las exportaciones de carne vacuna, una medida orientada a contener la presión sobre los precios que se viene registrando en los últimos meses, según informó anoche el Ministerio de Desarrollo Productivo.

La decisión fue comunicada este lunes por el presidente Alberto Fernández a representantes del sector nucleados en el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, a quienes aclaró que la misma podría levantarse antes si se observan «resultados positivos» por la aplicación de esas y otras medidas que se dispondrán. De esa reunión participaron el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la secretaria de Comercio Interior, Paula Español; y los representantes del sector exportador de carnes Mario Ravettino, Carlos Alberto Rusech, Gustavo Kahal y Martín Costantini. También se informó que se habilitarán mecanismos de excepción para operaciones de comercio exterior en curso. La semana pasada, el Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (Ipcva) había informado que los precios de los distintos cortes de carne vacuna aumentaron 65,3% durante abril, con respecto a un año atrás, unos 20 puntos por encima de la inflación minorista anualizada hasta el primer cuatrimestre. De la misma manera, en abril la carne de cerdo aumentó su valor minorista en 58,7% respecto a igual mes de 2020 y la de pollo del 44,2%. La suspensión temporal de las exportaciones se da a conocer apenas un día después de que el presidente Fernández expresara su preocupación por el aumento «inexplicable» de los precios en los últimos dos meses. «Celebro que la Argentina exporte carne», dijo el mandatario «pero no que hagan pagar a los argentinos el precio que le hacen pagar por la carne, y que les den una migaja de 8.000 toneladas de carne cuando acá se consumen 200.000». La referencia del presidente fue respecto al acuerdo que el Gobierno alcanzó con el Consorcio de Exportadores y otras cámaras del sector frigorífico para sostener hasta fin de año un programa de 11 cortes de alta demanda local, a precios por debajo del promedio de mercado. Ese acuerdo anunciado hace 10 días preveía llegar a 3.000 bocas de expendió en todo el país con un volumen de 8.000 toneladas mensuales, un 25% más de lo que se venía abasteciendo en los últimos meses desde la puesta en marcha de este acuerdo.

El uso de la capacidad instalada industrial llegó al nivel más alto en dos años

0

Según datos relevados por el INDEC, la capacidad instalada de la industria local fue empleada en marzo en un 64,5%. Todas las ramas de actividad incrementaron su potencial productivo y hay cinco sectores por encima del 70%.

La utilización de la capacidad instalada (UCII) en el sector manufacturero alcanzó en marzo el 64,5%, superando ampliamente el nivel al que había tocado en marzo de 2020 (51,6%) y también en marzo de 2019, cuando llegó a 58,8%. Así lo reveló ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), según el cual las doce ramas de actividad analizadas registraron una mejora en términos interanuales. En el desagregado por sectores se destacan Industrias metálicas básicas con un utilización de la capacidad de producción de 79,8%, seguida por Minerales no metálicos (77,4%), Refinación de petróleo (73,8%),  Papel y cartón (71,7%) y Sustancias y productos químicos (70,3%).
Estos cinco sectores con niveles superiores al 70% de la capacidad instalada son indicativos de una recuperación cada vez más consistente y extendida de la actividad económica. Un ejemplo es la industria automotriz, que registró una UCII de 54,8%, mientras que hace doce meses, al decretarse la dura cuarentena por el Covid, se ubicaba en niveles de 25,9%. Así, se observó en esta industria la mayor expansión de marzo, con 29 puntos porcentuales. Otros sectores destacados fueron la Industria de alimentos y bebidas (63,9%), Edición e impresión (57,7%) y la Industria textil, que anotó una utilización de la capacidad instalada de 50,7%, cuando hace un año el registro había alcanzado el 28,7%. El buen desempeño de la actividad industrial se refleja también en el incremento del porcentaje de uso de la capacidad de producción respecto de febrero 2021. En todos los casos se observa un crecimiento en ese sentido, salvo en Refinación de Petróleo, que terminó con 73,8% en marzo, versus 77,3%, en marzo.  

Chile: las urnas reflejaron el estallido social que comenzó en el 2019

SANTIAGO, Chile.- Conocidos los resultados de la megaelección chilena que definió, además de autoridades locales, a los miembros encargados de darle forma a la nueva Constitución, el mapa político del país se reconfiguró de una manera drástica y ofreció diversos hitos, pero una lectura central: nunca le había ido tan mal al bipartidismo chileno: a la centroderecha, y al bloque de centroizquierda, que sumados llegaron a poco más de un 40% y representaron el declive de las fuerzas tradicionales.

Por el lado del oficialismo, además, el desplome fue catastrófico. Pese a evidenciar organización y coordinar una lista única, y aliándose incluso la derecha más radical, el bloque no alcanzó el tercio de escaños necesarios para tener poder de negociación en la Convención Constituyente. La coalición de gobierno obtuvo 37 asientos, lejos de los 52 que requería para poder vetar cambios y así influir en la nueva ley fundamental chilena. Empieza a quedar atrás la política de vetos que predominó durante toda la transición posterior a la dictadura de Augusto Pinochet.

El impacto de la protesta social

El otro aspecto trascendente tuvo que ver con la exitosa performance de la izquierda antiliberal, que totalizó 31 puestos en la Convención constituyente. La alianza entre el Partido Comunista y el Frente Amplio emergió con fuerza y terminó por superar a los partidos de la antigua Concertación, el último bastión de la socialdemocracia de Chile, y que también asomó en la foto de los derrotados. La victoria de la comunista Irací Hassler en la comuna de Santiago por sobre el conservador Felipe Alessandri, fue probablemente la gesta más icónica de la jornada y elevó la efervescencia en las huestes de la izquierda. A ello se sumaron a otras victorias simbólicas como la gobernación de Valparaíso, que consiguió Rodrigo Mundaca, y la elección de Macarena Ripamonti en la alcaldía de Viña del Mar. En Recoleta, en tanto, el posible candidato presidencial comunista Daniel Jadue aseguró su reelección con una votación importante y todavía se perfila como el representante de la oposición mejor aspectado para los comicios de noviembre de este año. Sin embargo, y como elemento más destacado, la incursión de los independientes en los comicios fue la gran sorpresa del fin de semana, con un marcado origen en los movimientos sociales que surgieron tras la revuelta de octubre 2019. Con 45 escaños, este grupo se transformó -en su sumatoria- en el bloque con mayor representación de constituyentes y reflejó la distancia entre los electores y el centro político.

Golpe para el oficialismo

En contraste, se vio la postal del presidente Sebastián Piñera cabizbajo flanqueado por todos sus ministros y reconociendo el golpe. “No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas y anhelos de la ciudadanía”, dijo Piñera, en una declaración que sonó extemporánea y que, incluso, puede poner a prueba la fuerza de la lealtad de los partidos de gobierno antes que deba entregar el poder en marzo del próximo año. La bajísima popularidad del mandatario se convirtió en un lastre que fue reconocido por sus representantes de su propio sector y terminó por minimizar su figura, ya condicionada por su manejo en el tema del retiro de los fondos de pensiones para sortear la crisis económica. En todo caso, la centroderecha se desvaneció en una zona que durante años dominó. En la elección de alcaldes, por ejemplo, el bloque oficialista perdió 62 ediles de sus actuales 145, lo que podría significar una señal que va más allá de esta votación puntual y que se puede extrapolar a las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. Con todo, la Convención Constitucional comenzará a trabajar en los próximos meses y en 2021 se debería votar un plebiscito que la ratifique. En esa oportunidad el sufragio será obligatorio, pero esta elección estimuló un clamor que desde todos los sectores políticos se repitió: que el voto pase a ser obligatorio y así no repetir el 41% de participación que se alcanzó en estos comicios.

Reflexionando sobre las retenciones

0

Desde el punto de vista distributivo, los impuestos a la exportación perjudican a los propietarios rurales, y benefician a los destinatarios del gasto público y a los consumidores de alimentos, sostiene Francisco Eggers, secretario de Finanzas de la provincia de Buenos Aires en el ministerio de Jorge Sarghini y miembro del Grupo Fénix de economistas.

Reproducimos su artículo en AgendAR para contribuir a un debate en el que el ruido político ahoga muchas veces los argumentos.

ooooo

«En general, no se discute la necesidad de que haya Estado, y que sus gastos sean financiados con impuestos. Algunos tienen buena aceptación por parte de los tributaristas, como el IVA, siempre que la alícuota no sea demasiado alta. Y otros son fuertemente criticados, como los que gravan a las exportaciones (los que se suelen llamar “retenciones”). El Banco Mundial da cuenta de sólo 10 países en los cuales este tipo de impuestos representa más del 2% de la recaudación impositiva; entre ellos, junto con Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Guinea, Guinea Bissau, Costa de Marfil, Níger, Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón, está nuestro país. El entonces presidente Macri dijo en julio de 2019 que “las retenciones a la exportación son un mal impuesto que tiene que desaparecer”; pocas semanas después, lejos de ese propósito, las aumentó.

Toda acción del Estado debería tratar de lograr el mayor bienestar posible para la población. Para eso, debe contribuir a que la utilización de los recursos productivos disponibles logre la máxima capacidad de satisfacción de las necesidades económicas (eficiencia) y que esa capacidad de satisfacer necesidades se distribuya entre los miembros de la sociedad de la forma más justa posible (equidad). Entonces, para analizar un impuesto, nos preguntamos: ¿cómo afecta a la eficiencia y a la equidad?

Eficiencia en la recaudación

Podemos descomponer el análisis sobre la eficiencia, diferenciando la eficiencia interna al proceso de recaudación y la «eficiencia asignativa». La primera es la relación entre eficacia y costos de la recaudación, y constituye el mayor atractivo de los impuestos a las exportaciones, en particular cuando gravan “commodities” con precios internacionales conocidos (soja, maíz, trigo, petróleo, etc.). Son capaces de recaudar en poco tiempo sumas muy importantes y, en relación con la recaudación, los costos de calcular el impuesto, pagarlo y cobrarlo no representan un monto significativo ni para el contribuyente ni para el fisco. Probablemente sean algo mayores los costos vinculados con los esfuerzos de los contribuyentes para pagar lo menos posible, a través de subfacturación y contrabando, y del fisco para impedirlo. Pero podemos suponer que no son demasiado altos, en comparación con la recaudación.

Efectos sobre la eficiencia

La mayor crítica que se hace a los impuestos a las exportaciones es que causan ineficiencia asignativa: al resultar en un menor precio percibido por los exportadores, desalientan la producción de bienes exportables. Todo país necesita exportar para poder comprar en el exterior lo que no produce internamente; pero para Argentina la necesidad de exportar es especialmente importante, ya que cuando crece la actividad económica aumenta la necesidad de divisas y, sin suficientes exportaciones, se desemboca en una crisis externa que frena el crecimiento. Se ha puesto como ejemplo (de lo que no se debe hacer) a los impuestos a las exportaciones de combustibles que formaron parte de una política energética que condujo a un fuerte retroceso de la producción desde 2002 hasta 2014, cuando pasamos de ser exportador neto a importador neto de energía; aunque sería muy injusto atribuirles ese resultado a esos impuestos exclusivamente. Pero no quiero concentrarme en el análisis de la política energética sino en las “retenciones” a las exportaciones del complejo sojero, que han sido este siglo la mayor fuente de recaudación fiscal proveniente del comercio exterior.

Estos impuestos fueron establecidos a principios de 2002, y se han mantenido hasta hoy, con tendencia creciente hasta 2008; se redujeron recién a fines de 2015. Ante eso, se podría esperar que hubiera ocurrido lo mismo que con el petróleo: caída de la producción. Lejos de eso, la cosecha 2014/2015 duplicó a la de 2001/2002; con lo, cual el peso del complejo sojero en la economía, a pesar de la presión impositiva, creció. Las variaciones en la producción parecen más asociadas a cuestiones climáticas que a la presión tributaria.

Hay al menos cinco variables que hacen a la rentabilidad de la soja: precio internacional, impuestos que gravan su producción (como las “retenciones”), tipo de cambio real, productividad física y precios de los insumos. Los tres primeros factores deberían reflejarse en el precio interno del producto, una vez que se corrigen los valores en pesos con un índice de precios, para tener una unidad de medida de valor más estable. Aquí utilicé el Índice de Precios al Consumidor; de haber utilizado un índice de costos de la producción de soja, probablemente las variaciones serían menores, dado que parte de los costos están vinculados con el precio del producto. Pero seguramente las tendencias serían las mismas y, por lo tanto, también las conclusiones.

La lógica económica nos dice que la producción de cualquier bien debería variar en el mismo sentido que la rentabilidad ex ante (la estimada antes de tomar la decisión de producción); porque cuando baja la rentabilidad, se hace menos atractivo producir. Entonces, deberíamos ver que, más allá de los vaivenes climáticos, las variaciones en la producción deberían seguir los movimientos de los precios. Pero cuando comparamos ambas variables, no se ve una clara relación. Los precios más altos se registraron en los años 2002, 2003 y 2008 y no fueron seguidos inmediatamente por las cosechas más importantes. La cosecha récord fue la de 2014/2015; y fue precedida por precios con tendencia decreciente y bien por debajo del promedio de las últimas dos décadas.

Este resultado, en principio, nos estaría diciendo que la elasticidad-precio de la producción de soja es baja en el mejor de los casos; si es así, no podemos afirmar con seguridad que la imposición de impuestos a la exportación de soja en Argentina ha tenido un impacto significativo en la producción. Con lo cual, el argumento principal contra estos impuestos (que implican un sesgo anti-exportador significativo) no se ve confirmado por los datos.

¿Cómo se explica esto? Mi hipótesis es que, siendo fijo el principal factor productivo (la tierra cultivable), a partir de un cierto umbral de rentabilidad, un mayor precio no conduce a un incremento importante de la producción. Desde ya, debe haber un precio por debajo del cual se reduce la siembra, ya que, si la perspectiva es una rentabilidad muy baja, no valdría la pena apostar a la producción. En 2015 confluyó el retraso cambiario, las “retenciones” en su máximo y precios internacionales relativamente bajos, para que los precios internos fueran más de 40% inferiores, en valores reales, al promedio de los últimos 20 años. Entonces, se decía que se había llegado a ese umbral de rentabilidad. Pero, de ser así, la producción debería haberse derrumbado. No ocurrió. La tierra se siguió cultivando: señal de que la rentabilidad seguía siendo suficiente para hacerlo.

Pero la lógica económica nos dice que, en ausencia de retenciones, algo más de producción pudo haber habido. ¿Cómo? A partir de un uso más intensivo de agroquímicos, y ampliando el área sembrada con soja, desplazando a otros usos del suelo. Pero ¿eso sería socialmente conveniente? No estamos seguros.

La extensión del cultivo de soja ha sido acusada de provocar externalidades negativas: consecuencias sobre terceros, que no son tenidas en cuenta por los productores. Son bastante conocidas las denuncias acerca de la toxicidad de agroquímicos usados en el cultivo extensivo de soja. Pero, además, la expansión de ese cultivo se hizo en buena medida a expensas de reemplazar pastizales y montes nativos, vegetación con menor valor de explotación económica, pero con rica biodiversidad; su reemplazo por un monocultivo como la soja no es ambientalmente neutral. Además de su impacto sobre la emisión de gases de efecto invernadero, se señala que la vegetación nativa cumple funciones de regulación hídrica. Según decía un guía de Sierra de la Ventana, el pastizal nativo es como una esponja, que retiene el agua de lluvia. Eso implica que, al llover, aguas abajo la velocidad del agua se amortigua y, al irse escurriendo con más lentitud, los cursos fluviales tienen un régimen más estable. Si se reemplaza la vegetación nativa por un monocultivo como la soja, la absorción pluvial disminuye y la velocidad de escurrimiento aumenta, lo que intensifica la erosión y hace más probables las inundaciones, alternadas con períodos de bajo caudal de los ríos en épocas de sequía, cuando más se los necesita.

El cultivo de soja en Argentina tiene una competitividad internacional mayor que otras actividades; los impuestos a las exportaciones ayudan a nivelar esa diferencia. Sin ellos, y suponiendo que la mayor rentabilidad condujera a que se asignen mayores recursos a la soja, habría sido en detrimento de otros bienes, perdiéndose diversificación productiva. Esto haría al país más dependiente de su principal producto de exportación (“enfermedad holandesa”). ¿Qué tiene de malo? La economía sufriría más las fluctuaciones producto de avatares climáticos o del precio internacional. Y cuando los ingresos por el producto “estrella” menguan, no se los puede reemplazar rápidamente con otros bienes que han sido desplazados, si requieren un período de maduración para su desarrollo. Es el caso de Venezuela: dada la alta competitividad del petróleo, prácticamente no exportaba otro bien. Cuando el precio se derrumbó, Venezuela entró en crisis.

Además, la concentración de la producción en un bien como la soja, que emplea relativamente poca mano de obra, puede repercutir también en la riqueza y diversidad de los avances tecnológicos internos: no habría mayor interés en desarrollos que involucren a bienes que no son competitivos, por quedar opacados por el producto de exportación dominante.

Un dato poco conocido es que Argentina, en el primer trimestre de 2021, importó más soja en grano de lo que exportó. Esto fue porque los impuestos a las exportaciones de soja procesada (aceite, subproductos para alimentación animal, biodiesel) han sido en general inferiores a los de la soja en grano. Debido a esta diferenciación, se instaló en el país una moderna industria de procesamiento de la soja, con gran capacidad instalada, que cuando la cosecha local no alcanza para abastecerla de la materia prima, importa soja desde Paraguay.

En definitiva, en cuanto a la asignación de recursos productivos, no estamos seguros de que los impuestos a las exportaciones de soja hayan causado una disminución significativa de su producción; y, si lo hubieran hecho, no está claro que ese resultado fuera opuesto a los intereses del conjunto de la sociedad.   

Efectos sobre la distribución del ingreso

¿Quiénes se perjudican con los impuestos a las exportaciones? Principalmente, los propietarios de las tierras productoras. Estos tributos reducen el precio recibido por el productor y, por ende, su rentabilidad. Si se perciben como habituales, harán que el valor de la tierra disminuya. Los cambios repentinos pueden afectar a arrendatarios y exportadores; pero, normalmente, los exportadores trasladarán el impuesto a los productores, y los arrendatarios a los dueños de los campos.

¿A qué estrato de ingresos pertenecen los dueños de los campos dedicados al cultivo de soja? Gran parte de ellos son de medianos ingresos; pero es posible estimar, en base a información del Censo Agropecuario y a estimaciones de precio de los campos, que el grueso de la producción se obtiene en explotaciones cuyo valor supera el millón de dólares;  aun sin datos precisos, parece lógico suponer que la mayor parte de la recaudación incide sobre propietarios cuyo patrimonio supera al que tiene, en promedio, el resto de la población.

¿Quién se beneficia con los impuestos a las exportaciones? En su ausencia, podría ocurrir una combinación de tres cosas: que se recaude más de otros impuestos, que se reduzca el gasto público, o que aumente el déficit fiscal nacional. Podría plantearse, como hipótesis, que sin impuestos a las exportaciones habría habido menos gasto público: menos jubilaciones (al menos por moratoria), menos planes sociales, menos empleados públicos, menos inversión pública. Lo más probable es que el ingreso promedio de los beneficiarios de este gasto público sea inferior al promedio nacional.

Por otra parte, los impuestos a las exportaciones, al tener el efecto de bajar el precio interno, benefician a los consumidores internos de los bienes gravados. En el caso de la soja, el consumo interno no es muy grande, pero existe: no tanto en forma de grano –excluyendo el que se usa para siembra– sino procesado en forma de aceite comestible, alimentos balanceados y biodiesel. Pero, como sería poco probable que la soja no tenga “retenciones” y otros productos agropecuarios sí, podemos pensar que la ausencia de impuestos a las exportaciones sobre materias primas alimenticias habría resultado en mayores precios de los alimentos, y por lo tanto en menor poder adquisitivo del salario.

Sobre esta base, se podría afirmar que, desde el punto de vista distributivo, los impuestos a la exportación perjudicaron a los propietarios agrícolas, y beneficiaron a los destinatarios del gasto público y a los consumidores de alimentos. Y parece lógico suponer que los primeros tienen un ingreso promedio superior a los últimos, con lo que la distribución del ingreso habría sido menos desigual que si no hubieran existido estos tributos. Pero si eso es justo o injusto, depende de lo que piense cada uno, lo que excede al análisis económico.

En conclusión, mientras que no hay elementos suficientes para afirmar que las “retenciones” a la exportación de soja hicieron que la asignación de recursos sociales productivos sea más ineficiente, hay indicios de que habrían hecho que la distribución del ingreso sea menos desigual. Pero si eso hace que esa distribución sea más o menos equitativa, es una cuestión opinable.

Así que, si usted empezó a leer mi nota porque creyó que iba a dar una respuesta a la pregunta, pido disculpas: sólo le he podido dar elementos para pensarla.»

«Pensamos Argentina como pampa húmeda pero somos el país latinoamericano con más áreas áridas»

0

Son declaraciones del presidente del Instituto Nacional del Agua, Juan Carlos Bertoni, que se refirió a algunas de las problemáticas de Argentina hoy: la desertificación, la pérdida de nutrientes de la tierra, agroquímicos, la expansión de la frontera agropecuaria y la bajante del río Paraná.

Bertoni, quien es ingeniero en recursos hídricos por la Universidad del Litoral y doctorando en recursos hídricos en Francia, se refirió a la realidad general del país, que hoy día tiene dos tercios de tierras consideradas áridas o semi-áridas. «No se vivía una bajante del Paraná hace más de 50 años», dijo Bertoni, en referencia a la bajante histórica del río que hoy impacta a la navegación de buques, incluso, y al acceso a Rosario, uno de los principales puertos exportadores de la Argentina. «Este año vamos a tener una situación más compleja, con un impacto en la navegación muy importante con una limitación en el calado de los buques, fundamentalmente en el sector oceánico», dijo Bertoni, y agregó que «la bajante que ocurre en el río Paraná tiene que ver con un déficit de precipitaciones en una gran región como es la cuenca del Plata, no tiene que ver con operación de compuertas de represas de Brasil». «Desde la gestión pública nos preparamos para una situación crítica», dijo Bertoni, y asoció el fenómeno de las precipitaciones «con el cambio en el uso del suelo», y manifestó que «estábamos acostumbrados a grandes cantidades de precipitaciones, por lo que no tenemos preparados hoy los planes de contingencia para afrontarlo». «Los incendios los tocamos porque tienen afectación hidrológica, por la falta de cobertura vegetal», explicó Bertoni sobre los incendios producidos en 2020 en 14 provincias del país, y sostuvo que «las primeras lluvias, arrastran las cenizas y lo depositan en los cursos de agua o en los embalses, y si son pequeños los embalses la afectación en la calidad del agua es tremendamente importante, y hay un impacto económico para el tratamiento del agua». «Hubo localidades en Córdoba que tuvieron que suspender el servicio del agua», dijo Bertoni, y sostuvo que «el 90% de los incendios son causados por el hombre». El agua potable, en pandemia  El INA pertenece al Ministerio de Obras Públicas de la Nación y posee uno de los laboratorios de hidráulica más importantes de América Latina, donde se realizaron simulaciones físicas y computacionales, como por ejemplo el estudio del Canal de Panamá. El Instituto Nacional del Agua posee, además, cuatro centros: uno en Santa Fe, uno en Córdoba, uno en Mendoza y otro en la provincia de San Juan y trabaja, además, con el sector privado con las empresas constructoras de grandes represas hidroeléctricas. «Originalmente había muchos ingenieros en el INA pero hoy es un crisol de especialidades, pero en general se tiene profesionales con gran nivel de capacitación en doctorado y másters», sostuvo Bertoni, sobre el organismo en el que trabajan trescientas personas. «En pandemia una de las cuestiones más importantes es la disponibilidad de agua potable», dijo Bertoni al referirse a la seguridad hídrica en situaciones de contingencia sanitaria, como la actual, y agregó que para ello hay que hablar del manejo de las cuencas hidrográficas, de contar con volumen y cantidades de agua, y para eso hay que controlar el buen manejo de agua en las zonas urbanas, en las zonas rurales, de las sequías, las inundaciones y los planes de contingencia». Por último, Bertoni aseguró que «América Latina ha hecho grandes avances en materia de agua potable y seguridad hídrica». La propuesta de trabajo con la CONAE  El INA se encuentra en proceso de trazar un acuerdo con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) para el control de los cursos de agua, a través de imágenes de los satélites SAOCOM. Bertoni se refirió a la relación con otros organismos e instituciones, y sostuvo que «la relación entre los organismos de ciencia y técnica están en un momento óptimo». Bertoni aseguró que «hay un apoyo muy fuerte al trabajo interinstitucional desde el Ministerio de Ciencia a los 16 organismos de ciencia y tecnología del país» y particularizó en la relación con ACUMAR, el organismo encargado del control y el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo: «El INA trabaja en la temática del Matanza-Riachuelo y en la calidad del agua allí». El presidente del INA habló del acuerdo con la CONAE y explicó que el organismo tiene un trabajo previsto combinando imágenes satelitales con la aparición de floraciones algales en cuerpos de agua de la Argentina. «Esto tiene que ver con la seguridad hídrica porque las floraciones algales tienen que ver con las cianobacterias». «Le estamos haciendo una propuesta a la CONAE para ligar las imágenes del SAOCOM, para detectar problemáticas de distintos cuerpos de agua, y con el tiempo prever las problemáticas que se generan en esos cuerpos de agua para abastecimiento, y eso tiene que ver, también, con la seguridad hídrica», dijo Bertoni. Argentina, un país árido en dos tercios de su territorio  Bertoni habló de la situación que atraviesa el país, en el cual dos tercios de su territorio están considerados tierras áridas o semiáridas. «Cuando se piensa en la Argentina se piensa en la pampa húmeda pero somos el país latinoamericano con más áreas áridas y semiáridas en su territorio, inclusive mucho más que Chile, que tiene Atacama», dijo Bertoni. Por último el presidente del INA se refirió al impacto ambiental en el uso del agua que existe en la actividad agropecuaria, con el uso de agroquímicos, por ejemplo. «Hoy en día es inconcebible que en un país agroexportador un Instituto Nacional del Agua no se relacione con el INTA y con la problemática de la producción, la huella hídrica y la economía circular», dijo Bertoni, quien explicó que «en el futuro la huella hídrica de cada producto va a ser importante en el futuro para la exportación de nuestros productos, Europa va a analizar la huella hídrica de nuestros productos antes de comprarnos para estudiar el uso óptimo del agua».

Nuevas normas de edificación, para prevenir enfermedades de contagio aéreo

0

Científicos de 12 países hacen un llamamiento a establecer normas en la construcción de viviendas y locales para la prevención de la transmisión aérea de infecciones respiratorias.

Un grupo internacional de 40 especialistas en virología, medicina, aerosoles, calidad del aire y ventilación de 14 países publicó un artículo en la prestigiosa revista Science en el que llaman a mejorar la regulación de la ventilación para combatir las enfermedades de transmisión aérea, como el covid-19. Los firmantes piden que se cambien o elaboren normas para regular la ventilación, como en los siglos XIX y XX se aplicaron otras para eliminar los patógenos del agua potable y para evitar las infecciones en los alimentos. El trabajo  fue encabezado por la científica Lidia Morawska de la Queensland University of Technology de Australia, y contó con la participación de dos investigadores españoles, Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC (IDAEA-CSIC), y José Luis Jiménez de la Universidad de Colorado (EEUU). (Para acceder al artículo original «A paradigm shift to combat indoor respiratory infection», cliquear aquí) Los firmantes exhortan a lograr «un cambio de paradigma» en la lucha contra patógenos transmitidos por el aire, exigiendo el reconocimiento universal de que las infecciones se pueden prevenir mejorando los sistemas de ventilación interior. En marzo y junio del 2020, este equipo científico internacional pidió a la Organización Mundial de la Salud que reconociese la necesidad de controlar el riesgo de la transmisión aérea de infecciones respiratorias. También en 2020 el mismo grupo publicó un artículo en Environment International con recomendaciones para reducir el riesgo de transmisión aérea del covid-19. Mejorar los estándares de ventilación El equipo pide que los estándares obligatorios de ventilación de los edificios incluyan un mayor flujo de aire, tasas de filtración y monitores que permitan al público observar la calidad del aire en los espacios interiores compartidos. Según los investigadores, dadas las pruebas de que la transmisión por el aire propaga infecciones, debería haber estándares nacionales e internacionales de ventilación para controlar los patógenos. La mayoría de los estándares mínimos de ventilación fuera de las instalaciones de investigación y atención médica especializadas solo controlan el olor, los niveles de CO2, la temperatura y la humedad. Morawska manifiesta que los sistemas de ventilación “también deben controlarse según la demanda para adaptarse a las diferentes ocupaciones de los espacios interiores y las diferentes actividades y ritmos respiratorios, como hacer ejercicio en un gimnasio o sentarse en una sala de cine”. Esto no significa que cada espacio interior debe convertirse en una instalación de bioseguridad, pero un edificio debe diseñarse y operarse de acuerdo con su propósito y las actividades que se llevan a cabo allí, de modo que el riesgo de infecciones transmitidas por el aire se mantenga por debajo de un nivel aceptable”, aclara la investigadora. Por su parte, José Luis Jiménez recuerda que un llamamiento similar sobre la importancia de la ventilación ya fue publicado en Science en 1945 por el profesor de Harvad William Wells: “Dos décadas más tarde, Wells consiguió demostrar que la tuberculosis se transmitía por el aire, rompiendo el dogma de que ninguna enfermedad se contagiaba así. Pero no fue escuchado, y las normas y sistemas de ventilación en casi todos los países siguen siendo insuficientes para prevenir infecciones, lo que ha ayudado mucho a propagar la pandemia de covid-19”. Si bien aún no se ha realizado un análisis económico detallado, Morawska señala que las estimaciones “sugieren que las inversiones necesarias en sistemas de construcción podrían ser menos del 1 % del costo de construcción de un edificio estándar, y se puede obtener un ahorro mucho mayor al reducir los costes sociales de las infecciones”.

El Servicio Meteorológico Nacional informa que las temperaturas promedio han seguido creciendo

0

El informe «Estado del Clima en Argentina 2020», se  elabora anualmente y presenta una evaluación de las condiciones climáticas que afectaron a la Argentina el año pasado.

El Estado del Clima de Argentina (cliquear para acceder) es uno de los informes más amplios, detallados y profundos que se realizan en el país en materia climática. Tiene por objetivo resumir y documentar los principales indicadores del comportamiento del clima durante el año y se publica coordinadamente con el informe mundial Estado del clima global (ver State of the Global Climate 2020, OMM 2021), de tal manera de aprovechar sus resultados y, al mismo tiempo, tener una visión a nivel país y mundial. El contenido de este reporte se concentra en aquella información que pueda ser de interés para quienes deseen conocer cómo la evolución de factores meteorológicos pudo haber impactado las diferentes actividades durante el 2020. Además, este año se suma al informe, una mirada sobre las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en los gases de efecto invernadero y el ambiente.

Este informe final actualiza los datos preliminares emitidos en enero de 2021 y es el documento oficial que registra algunos indicadores del sistema climático, entre los que se incluyen las concentraciones de gases de efecto invernadero, el incremento de las temperaturas, las variaciones de las lluvias, los incendios, el impacto de La Niña y los fenómenos meteorológicos extremos entre otros.

Clima de Argentina 2020

El 2020 resultó uno de los tres años más calientes nunca antes registrados en Argentina, además de ser 2011-2020 la década con mayor temperatura media registrada, evidenciando así la tendencia del incremento de la temperatura media global atribuida a las emisiones de gases de efecto invernadero.

También se destacaron eventos puntuales de calor extremo, como los récords en las bases argentinas de Antártida durante febrero y los 39.6°C registrados en Formosa durante agosto.

La tendencia ascendente de la temperatura anual no excluye que se sigan experimentando inusuales períodos fríos de manera esporádica, como sucedió durante este invierno en Perito Moreno, con -20°C registrados, y en la Antártida, que presentó desvíos negativos de temperatura.

Con respecto a las precipitaciones, el 2020 estuvo marcado por una sostenida y amplia sequía que lo convirtió en el quinto año más seco de los últimos 50. El último cuatrimestre del 2020 estuvo modulado por el desarrollo del fenómeno La Niña que continuó durante los primeros meses de 2021 y, posiblemente, haya favorecido las pocas lluvias de algunos sectores del país.

Los efectos de la pandemia

La pandemia también tuvo efectos en el medioambiente, a través de las restricciones a actividades y movimientos de la población. Las mediciones de ciertas variables, especialmente de aquellas relacionadas con la contaminación provocada por el tránsito de vehículos, muestran la huella de la pandemia a través de una baja significativa, pero temporaria, de algunos gases. Aún así, el efecto fue poco marcado en lo que respecta a la acumulacion de dióxido de carbono en la atmósfera, que continuó creciendo.

Con respecto a la radiación ultravioleta, el año resultó con características muy cercanas al promedio, aunque se vivieron días donde la extensión del agujero de ozono llegó a mínimos históricos en Ushuaia y la península Antártica.

Una represa milenaria en la Puna catamarqueña

Lo que hoy es un desierto, en el pasado era un paisaje agrícola. En territorios que siguen siendo hostiles para la subsistencia, las sociedades de hace miles de años habían desarrollado tecnologías para hacer sustentable la vida en la Puna.

El sistema hidráulico descubierto por el equipo de arqueología del proyecto Miriguaca demuestra la existencia de diversas redes de riego con diferentes escalas de uso y magnitudes. El descubrimiento fue posible a través del estudio de imágenes satelitales que revelaron trazados que llamó la atención al equipo dirigido actualmente por la arqueóloga Lorena Grana. Ya en el terreno, los trazados resultaron ser canales de riego, y en una zona donde los trazos convergían, la excavación reveló una represa. El estanque se enclava en la mitad de la red de riego, a 5 kilómetros del río Miriguaca, de un recorrido total de 10 kilómetros hasta el fin de los campos de cultivo. Para Lorena Grana, esto significa que el propósito con que acumulaban el agua, era para recuperar el caudal. “Posiblemente iban perdiendo el caudal por filtración o evaporación, entonces lo que hicieron fue poner el estanque para poder recuperar el caudal. Claramente lo que están mostrando es un conocimiento muy acabado del manejo del agua y del manejo de las pendientes, porque los canales son simplemente cavados en la tierra. Y lo que nos sorprende es cómo con simples tecnologías los agricultores del pasado pudieron dar soluciones a las limitaciones como es la escasez de agua en una zona tan desértica, y el manejo de las pendientes”, detalló la arqueóloga. La represa consiste en una construcción muy sencilla, un semicírculo de tierra. Las excavaciones permitieron entender que se compone de un estanque de al menos 370 metros cúbicos y un ducto de salida construido con piedras lajas. El marco de salida tiene una forma trapezoidal y el extremo final del ducto está construido como una pequeña cámara de aquietamiento, para controlar la velocidad de la salida del agua. La función de la cámara es frenar el agua cuando sale de la represa para evitar la erosión de los canales. Las técnicas de construcción se basaron en aprovechar la pendiente natural del terreno para acumular el agua, luego hicieron un montículo de tierra para contener el agua, y el ducto de salida lo hicieron con piedras talladas y acomodadas.

Según Grana, uno de los análisis más complejos en este tipo de estructura es conocer en qué momento se construyó. La datación se realiza a través de un análisis por radiocarbono, con el cual se puede determinar la edad de materiales hasta 50.000 años de antigüedad. Pero en el país no se realiza. Por lo que una datación con este sistema se ha hecho insostenible entre la pandemia y la crisis económica. Grana explicó que otro recurso que tienen los arqueólogos para fechar, es tener en cuenta el contexto en que se encuentra el hallazgo y los materiales del entorno. A partir de esto se estima que la red de riego y la represa fue usada en los últimos 1000 años, incluso podría ser anterior al periodo incaico. Además, las vasijas encontradas en la excavación, permiten determinar que la población tenía contacto con otras poblaciones de Belén. Para Grana, una de las importancias del hallazgo es que muestra “los fuertes conocimientos que tenían estos campesinos del pasado para el manejo del paisaje. Lo sorprendente no es tanto la represa en sí, sino estos conocimientos acabados que le permitieron generar oasis agrícolas en una zona tan desértica. El momento de uso, era igual de árido a los actuales, y pudieron, con tecnologías muy sencillas, generar grandes extensiones de cultivo”, concluyó. El equipo que viene trabajando en la zona desde 2006, ha revelado 21 sitios arqueológicos hasta el momento que datan de los últimos 4000 años.

El robo, el fraude y el secuestro en gran escala se trasladaron al ciberespacio

La semana pasada Colonial Pipeline, la empresa estadounidense que opera la red de oleoductos más grande de EE.UU., pagó un rescate de 5 millones de dólares a los piratas informáticos que la atacaron. Ante eso, y recordando que en el ciberespacio no hay fronteras, especialmente para el delito, nos parece oportuno reproducir esta nota de The Economist, traducida por La Vanguardia, de Barcelona: «A nadie le gusta que lo llamen de la AFIP, o sus equivalentes en otro país. Si Donald Rumsfeld, que como secretario de Defensa de Estados Unidos supervisó un presupuesto superior al de la economía de un país normal, las normas fiscales le parecían tan confusas que todos los años escribe a la agencia estadounidense para quejarse de que no tiene «ni idea» de si ha cumplimentado bien su declaración. No es de extrañar, pues, que cualquier ciudadano corriente se eche a temblar si suena el teléfono y una voz que suena a oficial le dice que ha pagado menos impuestos de los que le corresponden y que le pasarán con un asesor para que regularice su situación. Sin embargo, se trata siempre de una estafa. Pocas autoridades fiscales llaman a los particulares en relación con sus impuestos; si uno tiene suerte, le enviarán una carta un año después… a la dirección equivocada. No amenazan, como suelen hacer las llamadas falsas, con detener al interlocutor en el caso de que no deposite el dinero en el acto. Esas estafas son cada vez más frecuentes. Según UK Finance, una asociación de bancos, el año pasado casi se duplicaron en Gran Bretaña las llamadas telefónicas de estafadores que decían ser inspectores fiscales. En otros países, se registran unos aumentos al menos igual de espectaculares. Aunque las tasas de delincuencia suelen ser generalmente bajas en los países ricos, se destaca el espectacular crecimiento de la ciberdelincuencia, cometida toda o casi toda ella a través de Internet. Según la Encuesta sobre Delincuencia en Inglaterra y Gales, el mejor indicador de las tendencias a largo plazo en Gran Bretaña, en 2019 se produjeron 3,8 millones de incidentes de fraude, la mayoría online, lo que representa un tercio de todos los delitos cometidos.
Los incidentes de fraude online representan cerca de un tercio de todos los delitos cometidos.
Esa cifra no dejado de aumentar desde 2017, año en el que el gobierno comenzó a recopilar datos. En torno al 7% de todos los adultos ha sido víctima de ese tipo de delito. Tres cuartas partes ha perdido dinero, y un 15% ha perdido más de 1.000 libras. En Estados Unidos, el número de casos denunciados de fraude por Internet aumentó en un 69% el año pasado. Las pérdidas declaradas en ese país (excluyendo las estafas bancarias o con tarjetas de crédito) alcanzaron los 4.200 millones de dólares, tres veces más que en 2017. También crecen otros tipos de delitos relacionados con Internet. Las llamadas telefónicas y los mensajes de texto masivos, un típico intento de estafa, consiguen obtener miles de millones de dólares al año. Los sitios web de apuestas ilegales, muchos de los cuales roban a sus clientes, se han multiplicado. Y las nuevas tecnologías facilitan que se cometan muchos delitos tradicionales. Los narcotraficantes utilizan bitcoins, una criptomoneda, para recibir pagos y mover el dinero. Gestionan sus asuntos con programas informáticos especializados en comunicaciones delictivas encriptadas. «No hay delincuencia organizada importante que no tenga un componente digital», afirma Nigel Leary, de la Agencia Nacional contra la Delincuencia británica (NCA).
Los narcotraficantes utilizan bitcoins
. Ese tipo de ataques antes eran burdos. El ransomware llegaba en correos electrónicos de spam y se dirigía a los ordenadores de personas corrientes. Las sumas exigidas solían ser pequeñas, para alentar el pago.   Pero en la actualidad, los hackers se centran en grandes organizaciones y exigen grandes rescates (véase el gráfico). El software malicioso (malware) se inyecta en sistemas informáticos específicos. Roba los datos antes de bloquearlos. A continuación, se pide un rescate para desbloquear los archivos o, cada más con más frecuencia, para impedir que se hagan públicos (las copias de seguridad de los datos importantes son ahora habituales). El pago casi siempre es en bitcoins. Según Chainalysis, una empresa de ciberseguridad, la cantidad pagada en bitcoins en concepto de rescates aumentó el año pasado en un 311%, en comparación con 2019, y alcanzó los 350 millones de dólares. Las víctimas suelen ser empresas, pero cada vez más incluyen gobiernos y sus departamentos, incluida la propia policía. El 27 de abril, la policía de Washington (D. C.) hizo público un ciberataque con la amenazaba de exponer los nombres de sus informantes a las bandas organizadas. El ransomware es «la mayor amenaza» procedente del mundo de la delincuencia organizada, según Alan Woodward, informático de la Universidad de Sussex que asesora a Europol, la agencia policial de la Unión Europea. El 29 de abril, Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, lo calificó de «amenaza para la seguridad nacional». El daño es enorme.
El ransomware es la mayor amenaza procedente de la delincuencia organizada
Maersk, compañía naviera mundial, anotó 300 millones de dólares (250 millones de euros) en pérdidas relacionadas con un ataque de ransomware en 2017. Travelex, un operador de divisas británico, se hundió el año pasado, y su ruina llevó a la pérdida de 1.300 puestos de trabajo. Un ataque que derribó sus sistemas a finales de 2019 tuvo parte de culpa. A pesar del pago de 285 bitcoins (valorados en ese momento en unos 2 millones de euros), la empresa perdió unos 25 millones de libras ese trimestre (unos 30 millones de euros). La compañía atribuyó al ataque la mayor parte de esas pérdidas. Los rescates pueden llegar a ser astronómicos: en marzo, un ataque contra el sistema escolar del condado de Broward, que cubre gran parte de Fort Lauderdale en Florida, exigió 40 millones de dólares en bitcoins. En los mensajes filtrados por los hackers, uno de los negociadores del distrito se mostraba incrédulo: «No es posible pensar que disponemos ni de cerca de esa suma». La mayoría de los organismos gubernamentales no dispone de ella, pero las consecuencias de no pagar pueden ser igual de costosas. En el condado de Baltimore, en Maryland, las escuelas tuvieron que paralizar el año pasado la enseñanza online durante varios días después de que sus sistemas quedaran bloqueados por un ataque de ransomware. En 2019, un ataque contra la vecina ciudad de Baltimore costó a sus contribuyentes 18 millones de dólares (15 millones de euros). Durante la pandemia, también los hospitales se han visto afectados. Francia informó de 27 ataques a hospitales ocurridos el año pasado, como parte de un aumento general del 255% en los ataques de ransomware. En Alemania y Estados Unidos, se han retrasado tratamientos médicos por causa de los ataques. Los delincuentes responsables de esos ataques forman un grupo heterogéneo. Muchos parecen tener su base en Rusia, otras partes de Europa del Este o China. En Rusia y Bielorrusia, los ciberdelincuentes prosperan porque el Estado los tolera siempre que sólo estafen a extranjeros. Al parecer, algunos tienen vínculos con los servicios de seguridad. De todos modos, los ciberdelincuentes no parecen operar en grupos delictivos estrechamente organizados, como los cárteles de la droga o las mafias. Su fuerza reside en su descentralización. Las diferentes partes concretas de cada delito se proporcionan como servicio a los organizadores. Un grupo puede escribir y vender el software. Otros pueden introducirlo en los ordenadores de los objetivos. Otros, cobrar y blanquear el rescate. Y un puñado de cabecillas puede financiar toda la operación, y es posible que nunca lleguen a conocer los nombres o la ubicación de los demás implicados. Los delitos como el robo de bancos solían ser artesanales, dice Leary, de la NCA. Los grandes golpes, como el robo de Brink’s-Mat en 1983, en el que se robaron 26 millones de libras de la época en oro, diamantes y dinero en efectivo de un almacén del aeropuerto de Heathrow, requerían un gran número de especialistas que se conocían y confiaban entre sí. Ahora la delincuencia a gran escala se está industrializando gracias a la tecnología. «Los obstáculos a la intrusión son bajísimos», afirma Leary.
La ciberdelincuencia opera en forma descentralizada
Eso se debe, en gran medida, a que se ha desarrollado toda una ciberinfraestructura que permite los ataques. La criptomoneda es la clave. A los delincuentes del ransomware les gusta utilizar bitcoin, dice Kemba Walden, abogado de la unidad de delitos digitales de Microsoft, porque es una moneda muy líquida y relativamente anónima. El destinatario final es anónimo a menos que sea posible relacionar la dirección virtual con una identidad en el mundo real. Los delincuentes pueden comerciar entre ellos con bitcoins. Convertir las ganancias en dinero real es arriesgado; en la mayoría de los países ricos, los intercambios de bitcoins aplican de modo estricto la obligatoriedad de «conocer al cliente». Pero no es algo imposible. Algunas Bolsas de países menos regulados aplican criterios más laxos. Además, las criptomonedas pueden ser «mezcladas», es decir, intercambiadas entre criptomonedas por blanqueadores de dinero, para ocultar su origen y ser vendidas luego en Bolsas bien reguladas. En Rusia y China «es dificilísimo» rastrear el dinero robado, dice Walden. Otras innovaciones tecnológicas son también vitales. Las cajas de SIM, que permiten «suplantar» (ocultar el origen de) las llamadas telefónicas, se venden con fines legítimos (a empresas de márketing, por ejemplo). Sin embargo, también permiten a los delincuentes enviar spam o comunicarse sin revelar su ubicación. TOR, un software que anonimiza las conexiones a Internet haciendo rebotar los datos por todo el planeta, permite que prospere la «web oscura», donde se albergan foros en los que los delincuentes comercian anónimamente con sus productos. Los «alojamientos blindados» (granjas de servidores con un alto nivel de seguridad y privacidad) funcionan como puertos francos virtuales, donde pueden trasladarse los datos comprometedores en cualquier momento, siempre antes de que la policía pueda llegar hasta ellos. ¿Cuál es el futuro de esos delitos? A medida que ha crecido el ransomware, también lo ha hecho el sector que promete proteger a las empresas. Según Michael Levi, de la Universidad de Cardiff, la delincuencia está adquiriendo «cada vez más relevancia». Las organizaciones intentan reforzar sus defensas. Aunque muchas no quieren denunciar los intentos de piratería ni las estafas. Las fugas de datos no sólo son perjudiciales en sí mismas, sino que también son embarazosas. Los particulares rara vez piensan en denunciar los ciberdelitos a la policía. Los costos quizás se imputen indirectamente. Los bancos y las aseguradoras suelen compensar a los clientes de las pérdidas. La seguridad está mejorando, pero los delitos son cada vez más rentables. La preocupación de las fuerzas del orden es que un mayor número de delincuentes más tradicionales se esté trasladando al ciberespacio, y viceversa. «Ahora la web oscura se utiliza para el comercio de productos básicos [bienes robados], el tráfico de drogas y las armas de fuego», dice Leary. En redadas llevadas a cabo en Bélgica durante el mes de marzo, la policía incautó 28 toneladas de cocaína, así como dinero en efectivo, armas, uniformes de policía y una cámara de tortura en el interior de un contenedor envío. Al parecer, los delincuentes utilizaban Sky ECC, una red telefónica cifrada vendida por una empresa canadiense. Los teléfonos estaban diseñados para ocultar la actividad delictiva, con encriptación de extremo a extremo, desaparición de mensajes y sin datos de GPS. Las suscripciones se pagaban en bitcoins. Eso les proporcionó un gran anonimato, al menos hasta que las fuerzas policiales europeas consiguieron inyectar su propio malware en los teléfonos para espiarlos. Los gobiernos están empezando a tomarse más en serio la ciberdelincuencia. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha designado un equipo para hacer frente al ransomware. Los «Cinco Ojos» aliados (Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña, Canadá y Nueva Zelanda) comparten ya información sobre el tema. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer. En Gran Bretaña, sólo uno de cada 200 agentes de policía se dedica a combatir el fraude, a pesar de su enorme impacto, según las cifras reveladas gracias a la Ley de Libertad de Información y publicadas por el periódico The Times. Y las oportunidades son cada vez mayores. En los últimos seis meses, el valor de los bitcoins en el mundo se ha disparado hasta superar los 800 millones de euros. Ese aumento de la liquidez facilita aún más la ocultación de los delitos. Y como dice Woodward: «¿Por qué va a entrar alguien en un banco con una escopeta recortada para robar 30.000 libras cuando, con algo de dinero para invertir, puede entrar en la web oscura y lanzar una campaña de ransomware con la que ganar millones?».

La Universidad Nacional de La Plata, cada vez más cerca de tener su propia constelación satelital

0

La UNLP está desarrollando un satélite propio, de tipo «cubesat«. Utilizará la información de constelaciones satelitales de GPS para analizar características de la ionósfera y de la superficie de la Tierra.

El proyecto, que inicialmente iba a constar de una sola misión, a partir de una gran convocatoria fue replanteado como una serie de satélites cada vez más complejos. El concepto cubesat se refiere a un modelo de diseño de nanosatélites, de estructura escalable en cubos de 10 cm de arista y masa no mayor a 1,33 kg. Este proyecto, Satélite Universitario, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), actualmente en desarrollo, consistirá en un satélite de la categoría cubesat 3U, un pequeño artefacto de 10 centímetros de lado y 30 de altura que tendrá dos misiones principales. La primera deberá demostrar que es posible analizar la ionósfera captando cómo las ondas de los satélites de sistemas de geoposicionamiento global (GPS) que la atraviesan. La segunda analizará la superficie de la Tierra a partir de cómo las señales de los satélites GPS rebotan en ella. La iniciativa iba a constar de un único satélite pero, tras una gran convocatoria abierta, fue replanteado como una serie de misiones cada vez más complejas. La primera será un demostrador tecnológico que buscará validar la tecnología. Este pequeño satélite funcionará como una especie de sonar pasivo de submarino, ya que no necesita emitir una señal para conocer su rebote, tal como lo hacen los radares, sino que utilizará las señales emitidas por otros satélites de los que se conocen sus especificaciones y su posición. Se trata del segundo satélite universitario argentino después del Pehuensat 1, de la Universidad Nacional del Comahue, un satélite de seis kilos de peso lanzado en 2007 que envía información para radioaficionados. El proyecto será a la vez una fuente de trabajos académicos y generó mucho interés en la comunidad universitaria. La idea se concretó el año pasado mediante una convocatoria en la que se buscaron misiones entre los laboratorios universitarios con interés en el área espacial. Se recibieron 24 propuestas de 19 instituciones diferentes, por lo que se espera que este satélite sea el primero de varios.

Los cubesat son satélites de tamaño pequeño y tecnología estandarizada cada vez más utilizados por las universidades.

Las técnicas que utilizará el satélite de la UNLP son GNSS RO (radioocultación de sistemas globales de navegación por satélite) y GNSS R (reflectometría de sistemas satelitales de navegación global). El mayor desafío, además de lo que implica lanzar un satélite en el ámbito universitario, será el de desarrollar una antena en miniatura capaz de cumplir con los requerimientos de la misión. El proyecto también plantea el desafío de la reducción de ruidos de señales, ya que deben ser antenas muy sensibles para poder detectar los cambios. El satélite analizará las señales enviadas por satélites de las constelaciones GPS, de Estados Unidos, y Glonass, de Rusia. Las antenas que analizan la RO no se diferencian demasiado de las antenas de GPS que usan de los celulares, ya que detectan las mismas señales. Sin embargo, en este caso analizan cómo se deforma esa señal y así estudiar cómo viaja a través de la atmósfera neutra así como en la ionósfera (atmósfera ionizada). En el caso de la otra técnica, la reflectometría, ahí sí cambia la antena porque se debe observar una señal que está reflejada y, por lo tanto, cambia su polarización, el sentido de la onda y, por lo tanto, la antena tiene que ser diferente. Esta técnica utiliza la reflección de las señales GNSS en la superficie terrestre para estudiar la humedad del suelo, rugosidad, altitudes, entre otros. Como se espera que sea el primero de varios satélites universitarios, se deberá comprobar que todos los componentes diseñados para este satélite funcionen bien, como la estructura, las placas electrónicas, las baterías, la computadora de a bordo y las comunicaciones, entre otros. La mayor parte del satélite se está diseñando en la universidad, aunque hay componentes como procesadores, memorias y celdas de baterías que son importados. El receptor GNSS (GPS) que se va a usar es un desarrollo propio de la UNLP, hecho por el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENYT) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP. La ingeniera aeroespacial Sonia Botta, coordinadora del proyecto, dice: “En el grupo GEMA (Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados, un equipo de trabajo integrado por profesionales pertenecientes al Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería de la UNLP) hace más de 25 años que trabajamos en la industria espacial. A partir de la infraestructura con la que contamos y todos los profesionales formados surgió esta idea de que quizás podíamos hacer un satélite universitario nosotros, inspirándonos en otras universidades de Argentina y del mundo”. El GEMA participó del diseño y construcción del SAC B, el primer satélite de investigación argentino, lanzado en 1996. Según Botta, las resoluciones que se obtendrán por las mediciones del satélite “son bajas, estamos hablando del orden de los kilómetros y tendrían aplicaciones científicas en las áreas de hidrología y estudios atmosféricos”. Permitirán conocer la interacción entre la ionósfera y la atmósfera, y su relación con los vientos solares, que son los responsables de la meteorología solar que afecta a los aviones y satélites. Se espera que el proyecto pueda ser lanzado a fines del año próximo, por lo que ya están en conversaciones con diferentes lanzadores para incorporarlo como carga secundaria. La iniciativa demandará una inversión de 50.000 dólares, de los cuales el 40% será aportado por la UNLP con fondos propios y el 60% a través de un crédito del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación. “Esperamos que sea un catalizador, un proyecto que inicie un efecto cascada o dominó para que se generen más proyectos de este tipo, ya que vemos que hay muchísimo interés de parte de los estudiantes”, dijo Botta.

Matías Alonso

La cantidad de vacunas que se plantea conseguir el gobierno para la campaña de vacunación

0

La asesora presidencial Cecilia Nicolini indicó la cantidad de dosis que intentará conseguir el Estado para inmunizar a la población objetivo.

Cecilia Nicolini, politóloga, investigadora de la Universidad de Harvard y el MIT, quien forma parte del equipo encargado de las negociaciones con los distintos laboratorios para acceder a las vacunas contra el coronavirus, planteó que se necesitan “alrededor de 60 millones de dosis” para vacunar a la población objetivo.

Se tomó la decisión de que sean un poco más de dos tercios de la población

La funcionaria explicó que hay una planificación y tres estrategias que se definieron para la compra de las vacunas: “Por un lado, tomar la decisión de cuál va a ser la población objetivo y a cuántas personas queremos vacunar. Se tomó la decisión de que sean un poco más de dos tercios de la población y para eso tenemos que tener casi 60 millones de dosis, que son las que tenemos contratadas”. La segunda estrategia del plan de vacunación fue que el Estado se haga cargo de la compra. “Veíamos que, en el contexto global, las farmacéuticas y los países productores decidían solamente empezar, por esta escasez, trabajando con los estados. Por eso decidimos que compre el Estado y la distribuya equitativamente a las provincias”, sumó. Y se refirió a la producción de vacunas en la Argentina. “En tercer lugar, dijimos de trabajar en conseguir dosis que estén fabricadas y podamos importarlas. Lo hicimos con la Sputnik, Sinopharm y el mecanismo Covax. Pero el segundo eje fue pensar cuáles eran las capacidades productivas que tenemos en el país y ahí comenzaron los distintos acuerdos”. Por último, explicó que el Gobierno no denunció a AstraZeneca por las demoras en las entregas, ya que el contrato especifica que las dosis llegarían dentro del primer semestre de 2021.

La misión ‘Tianwen-1’ se posó en Marte y marcó un hito en la carrera espacial china – Video

0

China se convirtió en la tercera nación, después de Estados Unidos y la extinta Unión Soviética, que amartiza con éxito en la superficie del llamado planeta rojo, con la diferencia que logró el objetivo en su primer intento.

Tras el éxito, el programa se concentrará en el lanzamiento del explorador ‘Zhurong’, cuya misión será la de recolectar información para ser enviada a la Tierra.

Con la finalidad de llevar adelante el programa espacial de China, esa nación invirtió cerca de 8.000 millones de dólares. Con ello, dio un paso importante en sus aspiraciones para jugar un papel importante en la carrera hacia la exploración del universo.
.
«La misión de exploración marciana ha sido un éxito total» dijo Zhang Kejian, director de la Administración Nacional China del Espacio (CNSA por sus siglas en inglés) luego de confirmarse el amartizaje exitoso de la nave.
.
De acuerdo con la agencia de noticias china Xinhua, la nave se posó sobre la superficie de Marte alrededor de las 7:18 horas de Beijing (23:18 GMT del viernes 14 de mayo). Esta se encontraba orbitando desde febrero, tras un viaje de seis meses, antes de acceder a la atmósfera del planeta.
.
“Cada paso tenía una sola oportunidad y las acciones estaban estrechamente vinculadas. Si hubiera habido alguna falla, el aterrizaje habría fallado”, dijo Geng Yan, funcionario de la CNSA.
.
Tras conocer la noticia, el presidente chino, Xi Jinping, envió una carta al equipo de trabajo de la misión enviando sus felicitaciones. “Es un paso importante en el viaje de exploración interplanetaria de nuestro país, al dar cuenta del salto de la Tierra-Luna al sistema planetario y dejar la marca de los chinos en Marte por ‘la primera vez’ (…) ¡La patria y el pueblo siempre recordarán sus hazañas sobresalientes!».
.
Asimismo, miembros de la comunidad científica internacional también felicitaron al equipo chino. Uno de ellos fue Thomas Zurbuchen, director asociado de la NASA, quien indicó las expectativas de los científicos a través de un mensaje publicado en la red social Twitter. «Junto con la comunidad científica mundial, espero con interés las importantes contribuciones que esta misión hará a la comprensión del planeta rojo por parte de la humanidad»
.
90 días para investigar una parte del planeta Marte  Tras posarse con éxito en la superficie del planeta, los planes se centran en que el rover (o vehículo de exploración espacial) ‘Zhurong’, que recibe su nombre de un dios del fuego de la mitología china, permanezca dentro de la sonda unos días desarrollando pruebas antes de bajar por una rampa para explorar el área de Marte conocida como Utopia Planitia, lugar en el que se posó el módulo de la misión Viking 2 de la Nasa en 1976 y en el que se cree hay hielo debajo de su superficie. Para desarrollar su misión, el rover chino está equipado con seis ruedas y paneles solares que le hacen lucir como una mariposa azul. Adicionalmente, este equipo cuenta con un tamaño de 1,85 metros de altura y un peso de 240 kilogramos. Se espera que este equipo desarrolle su trabajo durante 90 días marcianos, o su equivalente a 93 días terrestres.
Un modelo del rover ‘Tianwen-1 Mars’ se muestra durante una exposición en el Museo Nacional de China en Beijing el 4 de marzo de 2021.
Un modelo del rover ‘Tianwen-1 Mars’ se muestra durante una exposición en el Museo Nacional de China en Beijing el 4 de marzo de 2021. © Wang Zhao / AFP
2021, un año de avances en la carrera por conocer más de Marte 
Por primera vez en la historia, tres misiones de países diferentes logran llegar al planeta rojo. Esta situación se presenta luego de aprovechar la ventana que deja la relación favorable entre las órbitas de Marte y la de la Tierra, algo que ocurre aproximadamente cada dos años. Además de ‘Tianwen-1’, en febrero amartizó con éxito el vehículo Perseverance de Estados Unidos y el orbitador ‘Hope’, desarrollado por Emiratos Árabes Unidos y que opera como un satélite científico para estudiar la atmósfera y la meteorología marciana. Por su parte, la NASA se embarcó en un programa más ambicioso y ha puesto en marcha, además del rover ‘Perseverance’, el helicóptero ‘Ingenuity’ el cual ha dado sus primeros vuelos en la ligera atmósfera marciana. China ha llevado adelante su programa espacial de una manera más cautelosa que sus pares de Estados Unidos y la otrora Unión Soviética. En 2011, China y Rusia lanzaron una misión conjunta pero los asiáticos decidieron continuar de manera solitaria luego del fracaso de la iniciativa. En abril, China lanzó con éxito el primer módulo de lo que será su futura estación espacial siendo la primera de un total de 11 misiones planificadas para construir y aprovisionar la estación que espera enviar a sus primeros tripulantes para finales del año 2022. Por otro lado, las autoridades del gigante asiático han expresado su deseo de llevar seres humanos a la luna y la construcción de una base científica allí, aunque no se han publicado cronograma para el desarrollo de estos proyectos.

Invitación a una conferencia sobre la Industria Naval Argentina: miércoles 19, por zoom

0

Cuándo: 19 may. 2021 06:00 p. m. Buenos Aires

 
Link de inscripción:
 
Luego de la inscripción, recibirá un correo electrónico de confirmación con información para unirse al seminario web

Ya que hablamos de ciberseguridad: no usar estas contraseñas, por favor.

0
No importa que -como informamos en una nota central de hoy en AgendAR- los delitos informáticos casi se duplican año a año, y hoy es la rama del delito que más crece. La mayoría de las personas cree que, «después de todo, no hay nada en mi celular, en mi PC tan importante que quieran robarme». En realidad, la mercadería más valiosa -para los delincuentes y para los empresarios legales- son los datos personales. Entonces, según la compañía de detección de amenazas informáticas, NordPass, ¿Cuáles son las contraseñas más utilizadas? 123456 fue la contraseña más encontrada en el ranking global de contraseñas débiles. Se detectaron 665.016 veces en todo el año 2020. Las siguientes contraseñas débiles más encontradas en los países de Latinoamérica fueron 123456789 (en 320.211 ocasiones), password (176.306 veces) y senha (167.140 veces) y le siguieron 12345678, 1234567890, qwerty, 12345, iloveyou y onedirection. Desde LACNIC, el Registro de Direcciones de Internet de América Latina y Caribe, se destaca la importancia de utilizar contraseñas únicas, seguras, complejas y aleatorias, sin embargo como muestran las estadísticas, los usuarios tienden a usar contraseñas simples y fáciles de recordar a expensas de su propia seguridad. Respecto a los 20 países con más contraseñas débiles en internet durante el 2020, cuatro son latinoamericanos según el reporte de LACNIC. El podio a nivel mundial lo encabeza el Reino Unido (13%), seguido de Rusia (9,8%) y Colombia (8,8%). De la región, el país con mayor cantidad de contraseñas débiles es Colombia 8,8% de contraseñas débiles seguido por Brasil con 8,7%, Argentina con 1,6% y luego México con el 1,3%. Como dato relevante: el año pasado se pagaron US$ 350 millones de dólares para rescatar equipos a causa de los robos de las contraseñas.

El Gobierno bonaerense anunció el envío de 180 mil nuevos turnos de vacunación

0
El ministro de Salud de la Provincia, Daniel Gollan, y su vice, Nicolás Kreplak, informaron en las redes sociales que la provincia de Buenos Aires envió 180 mil nuevos turnos para las segundas dosis de la vacuna contra el coronavirus Sinopharm elaboradas en China. Las inmunizaciones se aplicarán desde hoy sábado 15 de mayo. En tanto, el Gobierno nacional completaba también hoy sábado la distribución en todas las jurisdicciones del país de la última partida de las 489.600 dosis del componente uno de las vacunas rusas Sputnik V que arribaron a la Argentina. De acuerdo al criterio de distribución dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación, y avalado por el COFESA, en base a la población de cada distrito, a la provincia de Buenos Aires le corresponden 193.200 dosis, a la Ciudad Autónoma 33.600, a Catamarca 4.800, Chaco 13.200, Chubut 6.600, Córdoba 41.400, Corrientes 12.600, Entre Ríos 15.000 y Formosa 6.600. A Jujuy 8.400, La Pampa 4.200, La Rioja 4.200, Mendoza 22.200, Misiones 13.800, Neuquén 7.200, Río Negro 8.400, Salta 15.600, San Juan 8.400, San Luis 5.400, Santa Cruz 4.200, Santa Fe 39.000, Santiago del Estero 10.800, Tierra del Fuego 1.800 y Tucumán 18.600.

Argentina: en los últimos 12 días se detuvo la caída en la cantidad de contagios y de muertes por covid

0
Ayer, viernes 14, se registraron en muestro país 601 muertes debidas al covid, según los datos del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud. Es la mayor cifra informada en la última semana. La suma total de fallecimientos registrados llega a 69.853. En AgendAR no usamos el alarmismo para conseguir la atención de los lectores. Pero no podemos dejar de ver que es una situación grave. El sistema sanitario argentino está haciendo una labor heroica, pero está cerca de sus límites en muchas regiones de nuestro país. Y aunque resista, no es consuelo para los que murieron y sus familias. La campaña de vacunación avanza, y la próxima semana se esperan varios millones de dosis. Pero el virus parece avanzar más rápido. Reproducimos aquí la crónica de la situación más precisa y con menos «alarmismo» de las que leímos (sin optimismo forzado, tampoco), y agregamos al final una reflexión de AgendAR.

ooooo

Luego de que, producto de las restricciones al movimiento instauradas a mediados de abril, durante casi dos semanas bajara la cantidad de nuevos casos registrados de coronavirus en Argentina, ahora la curva de contagios se estabilizó y está estancada en un promedio de alrededor de 20 mil por día desde el 2 de mayo.

Cuando hace un mes el país registraba el récord de nuevos casos y se encontraba de lleno en la segunda ola –el 16 de abril el Ministerio de Salud informó 29.472 contagios-, el Gobierno decidió reponer las restricciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otros sectores del país para contener el avance del virus.

En principio, esa decisión tuvo impacto en la cantidad de casos y, en las dos últimas semanas de abril, cuando comenzaron a regir las limitaciones en el horario nocturno, las reuniones sociales y la suspensión de clases presenciales en el AMBA, el promedio de nuevos contagios tuvo un descenso del 21%.

Daniel GollanDaniel Gollan

Hace unos días, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, aseguró que “las medidas de restricción, o mejor dicho medidas de cuidados, han llevado a que se cortara la subida exponencial de casos positivos de COVID-19. Empezamos con un descenso la semana pasada”.

En coincidencia con Gollan, su par porteño, Fernán Quirós, dijo la semana pasada que “continuar a la baja en los próximos días depende de seguir intensificando la estrategia de rastreo, testeo y aislamiento, y la vacunación. Pero también de que todos nosotros evitemos al máximo los encuentros en lugares cerrados, sobre todo con los fríos que estamos teniendo. Es fundamental que no nos encontremos en lugares cerrados mal ventilados”.

De todas formas, la curva de casos indica que esa caída producto de las restricciones a la circulación encontró un freno. Entre el 2 de mayo y ayer, el promedio de nuevos contagios se mantuvo siempre en los 20 mil, cuando en los 12 días anteriores fluctuó entre los 23 mil y los 21 mil.

Un trabajador de la salud en el hospital General San Martín de La Plata (Foto: Franco Fafasuli)Un trabajador de la salud en el hospital General San Martín de La Plata (Foto: Franco Fafasuli)
.

Al mismo tiempo, producto de 12 días en los que se estabilizaron los nuevos contagios también dejó de aumentar la ocupación de Unidades de Terapia Intensiva (UTis): desde el 2 de mayo ese porcentaje pasó del 68,10% al 69,30% de ayer; la misma situación se da si se toman solo las UTIs del AMBA, ya que la cifra en la que se estabilizó la ocupación es entre 75,10% y 77,00%.

El Gobierno estará atento a la evolución de estos dos indicadores para definir qué hará luego del 21 de mayocuando se terminen las restricciones que anunció Fernández el 30 de abril.

Ayer, el Ministerio de Salud de la Nación informó que se reportaron en todo el país 448 muertes y 26.531 nuevos contagios de coronavirus. Desde el inicio de la pandemia, en marzo de 2020, el total acumulado de contagios se elevó a 3.242.103 y las víctimas fatales a 69.254.

Además, se informó que los pacientes que permanecen internados en las distintas unidades de terapia intensiva (UTI) del país son 5.420, mientras que el porcentaje de ocupación total de camas en las UTI adulto es 69,30% en la nación y de 76,40% en el AMBA.

De acuerdo con el reporte, del total de casos, 2.869.341 son pacientes recuperados y 277.424 permanecían activos, y del total de decesos, 261 corresponden a hombres, 183 a mujeres y cuatro personas fueron registradas sin dato de sexo.

Con respecto a la vacuna, hasta ayer, y según el Monitor Público de Vacunación, se distribuyeron 11.373.872 dosis en todo el país, de las cuales 9.541.511 personas ya se vacunaron. De ese total, 7.912.175 personas recibieron una sola dosis, mientras que 1.629.336 completaron el proceso de vacunación.

Una reflexión de AgendAR

En estos días hemos escuchado a funcionarios del gobierno nacional y de varias provincias decir que, si la curva de contagios sigue en estos niveles, habrá que dictar nuevas restricciones. El presidente Fernández, en marzo del año pasado, tomó decisiones muy importantes y audaces, lo que recordamos como Fase 1. Luego esas medidas sufrieron el previsible desgaste. En unos pocos meses una parte numerosa de nuestros compatriotas, por necesidad o por irresponsabilidad, las ignoraron. Tampoco los funcionarios del gobierno mostraron demasiada sensibilidad en el tema. Reuniones, apariciones en público sin barbijo, y algunas hechos multitudinarios, como el sepelio de Maradona -que eran «populares» y por eso no aumentarían los contagios… Ha cambiado. Ahora todos los funcionarios aparecen en público y en las redes sociales con barbijo. Pero todavía muestran vacilación en imponer lo que pueden y deben imponer. Que no es mucho, pero -como el barbijo en público- es una señal necesaria. Ayer, una manifestación de un puñado de activistas -con motivos válidos o no, ese no es el punto- interrumpió la salida de los trenes en Constitución. Y obligó a miles de personas en el Área Metropolitana a viajar amontonados. No es simpático impedir los piquetes, sobre todo con nuestra historia. Pero si no se lo hace, es más difícil que se tomen en serio las restricciones.

La polémica por la Sputnik V y la «guerra de las vacunas»

0

Con un artículo breve publicado en su sección Correspondence, la revista The Lancet inició un nuevo capítulo de la novela que podríamos llamar «Los científicos también son seres humanos. La guerra de las vacunas».

De acuerdo con los autores de la nota, Enrico Bucci, Johannes Berkhof, Gowri Gopalakrishna, Raffaele Calogero, Lex Bouter et al., los resultados de los estudios de fase 3 de la vacuna Sputnik V adolecen de inconsistencias y algunos números resultan “problemáticos”. Bucci y colegas se quejan también de que sus pedidos para acceder a la base de datos crudos del ensayo clínico no fueron contestados. Es más: plantean que “los resultados inspiran preocupaciones serias”; entre otras cosas, por la homogeneidad que se informa en los diferentes grupos etarios. En la misma edición, la revista científica publica la respuesta de Denis Logunov, Inna Dolzhikova y Dmitry Schcheblyakov, autores del trabajo cuestionado, que reafirman que el estudio cumple plenamente con los estándares regulatorios, explican que no iban a dar a conocer las bases de datos antes de que se terminara el ensayo y alegan que lo que pudo haber fueron errores tipográficos luego corregidos y enviados junto con el resto de los documentos sometidos a revisión. Por supuesto, la noticia corrió como un reguero de pólvora y muy pronto era tendencia en Twitter. A pesar de haber sido desarrollada con una plataforma tecnológica bien conocida, la vacuna rusa nació envuelta en controversias, en parte por la renuencia a hacer públicos los datos de los ensayos clínicos (que eran muy buenos) y en parte por motivos geopolíticos, ya que durante muchos meses en Europa y los Estados Unidos se la pasaba por alto y ni siquiera se la mencionaba entre las que estaban en etapa de desarrollo más avanzado. La mezcla de marketing y datos científicos no ayudó a evitar suspicacias. Lo importante es si las críticas ponen en tela de juicio la efectividad de la vacuna. ¿Son sustentables las afirmaciones de Bucci y colegas? Un dato para tener en cuenta es que el primero declara conflictos de interés por ser el dueño de una compañía que comercializa servicios de “detección de fraudes en publicaciones científicas” (Resis SRL). Para el virólogo Humberto Debat, integrante del consorcio PAIS de vigilancia genómica, la evaluación de pares pospublicación es “una excelente innovación en el sistema de publicaciones académicas”. “La posibilidad de reanalizar resultados publicados es propia de una actividad científica gradual, humana y perfectible. Este tipo de intercambios ayudan a entender las bases de un proceso de consolidación de la información veraz, mas allá del procedimiento genérico de evaluación en la revista científica. Este caso y tantos otros respaldan la postura de diversas publicaciones que están implementando protocolos transparentes de revisión de pares, donde este proceso de verificación se realiza de cara al lector, lo que aumenta la confianza en el proceso”. Sin embargo, considera que las observaciones que hacen Bucci y colegas son meramente “cosméticas, demagógicas, parciales”. “Es interesante que una de las críticas principales de Bucci y colegas apunta a que no dispone de datos sobre ajustes al ensayo clínico; sin embargo, Logunov et al aclaran que estos datos fueron provistos a la revista para su análisis. Esta información no estuvo disponible solamente para la revista, sino también para el medio centenar de países que la evaluaron para autorizar este desarrollo vacunal. Aplaudo y acompaño la inquietud desinteresada del doctor Bucci, dueño de una compañía que lucra con el mercado de integridad en la investigación, de un acceso irrestricto a datos crudos de un ensayo clínico, lo cual esperamos suceda en cuanto se haya completado. Este ideal debería ser la regla, pero no lo es, y tampoco es una razón para invalidar los resultados presentados por los autores y evaluados por otros expertos que quizá considera menos aptos que él”. Y continúa Debat: “Bucci sugiere que el ensayo carece de información crucial, como los parámetros clínicos que determinan la sospecha de Covid-19, qué protocolos de diagnóstico se utilizaron, cuándo se realizó la prueba de PCR, qué método específico se utilizó o cuántos ciclos de amplificación se utilizaron. Sin embargo, todos y cada uno de esos parámetros, equivalentes a los de diversos desarrollos vacunales, están disponibles en el anexo de la publicación de análisis interino de fase 3 en la misma revista. También sugiere inconsistencias en el número de voluntarios enrolados y evaluados; los autores aclaran en el propio protocolo que esto de ningún modo es una inconsistencia, sino que fueron excluidos de acuerdo con los criterios de exclusión o no cumplieron con los criterios de inclusión. Otra crítica es una ‘peculiar homogeneidad’ de los resultados de eficacia en los distintos grupos etarios, que justamente los autores aclaran que es consistente con los altos niveles de eficacia en los diversos grupos y que la variabilidad es observada no en estos valores absolutos, sino lógicamente en los intervalos de confianza. Esta última crítica no es menor, porque sugiere fabricación de datos, una acusación grave que requiere información concreta que la respalde. De más está decir que una supuesta homogeneidad de valores de eficacia no es ni siquiera evidencia anecdótica o circunstancial que indique de forma directa manipulación de datos”. Daniela Hozbor, coordinadora de la Subcomisión de Vacunología de la Asociación Argentina de Microbiología e investigadora principal del Conicet, coincide: “Los que tienen que disponer de toda la información son los entes regulatorios. No es cierto que sea obligatorio darla a conocer en las revistas científicas. Creo que esto es en parte la guerra que hay contra esta vacuna. Los investigadores ya admitieron que habían cometido algunos errores. Sí, me parece que tienen alguna debilidad en la forma en que dan a conocer los datos, en ese sentido puede valer la crítica. Pero muchos países ya los analizaron y la autorizaron, y eso es un aval. Anvisa (la Anmat brasileña) también la criticó duramente, pero no aportó ninguna evidencia”. Incluso quienes confían en la fórmula desarrollada en el Instituto Gamaleya conceden que sus papers (y los de la mayoría de otras), puestos bajo la lupa, pueden contener algún error. “En ese caso –dice el biólogo molecular Ernesto Resnik–, más que una crítica al protocolo, el artículo en realidad pone en tela de juicio el proceso editorial de The Lancet. Porque errores en los números se cometen todo el tiempo, para eso está la revisión por pares”. Mientras tanto, los resultados de fase 4 (en población real y no en grupos de voluntarios seleccionados) arrojan altos niveles de protección en personas inmunizadas. Uno de los estudios para verificarlo es mencionado en la respuesta de Logunov y colegas, y fue realizado en la provincia de Buenos Aires por investigadores del Instituto Leloir e integrantes del equipo de salud de siete hospitales públicos: utilizando el test CovidAR, tres semanas después de recibir la primera dosis de la Sputnik V, el 94% mostró presencia de anticuerpos específicos neutralizantes. El esquema completo de dos dosis generó respuesta de anticuerpos en el 100% de los vacunados. Con una dosis, las personas previamente infectadas producían cinco veces más anticuerpos que los que recibían el esquema completo. Observación de AgendAR: El análisis que hacen estos especialistas no requiere comentarios de legos. Pero sentimos que corresponde plantear un criterio que podemos usar quienes no somos biólogos: Nuestro país recibió hasta el momento un total de 6.535.850 dosis de la vacuna Sputnik V, de las cuales 5.475.690 corresponden al componente 1, mientras que 1.060.160 son del componente 2. Con menos precisión, podemos estimar que al menos 5 millones de personas han sido inoculadas con al menos una dosis. Algunos de ellos se han contagiado posteriormente -el presidente Fernández es uno- pero el número de enfermos graves y de fallecidos entre ellos… es mínimo, si alguno.

Kulfas y Morales anuncian acuerdo con empresa china para fabricar baterías de litio en Jujuy

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y el gobernador Gerardo Morales, firmaron un acuerdo entre nación, provincia y la empresa china Ganfeng Lithium Co. Ltd para concretar la instalación de una fábrica de baterías de litio en Jujuy.

El ministro Kulfas destacó en el acto: “Argentina es un lugar propicio para poder avanzar en el desarrollo de un recurso natural tan importante como es el litio. Es un proceso donde todos los que estamos sentados acá vamos a salir ganando. Este hito va a ser fundamental en este camino que hemos aprendido de trabajo conjunto y estratégico entre Argentina y China con beneficios para ambos pueblos”. “Aprovechemos la extraordinaria red de recursos humanos, científicos y tecnológicos de la Argentina. El mundo avanza hacia cambios muy importantes en las formas de movilidad, transporte y del consumo de energía”. El acuerdo establece, según se informó oficialmente, la cooperación para el desarrollo de estudios, intercambio de información y asistencia mutua para identificar y analizar la viabilidad de proyectos que puedan desarrollar conjuntamente; así como identificar y evaluar la viabilidad de oportunidades de inversión en actividades de exploración y explotación; y buenas prácticas en materias de minería y movilidad sustentable. Acompañado por el secretario de Minería, Alberto Hensel, para Kulfas “la nueva ley de movilidad sustentable es un paso fundamental para que Argentina sea en Sudamérica un jugador sumamente importante en esta industria tan estratégica”. El gobernador Gerardo Morales aseguró: “Quiero reivindicar la política que está implementando el Gobierno Nacional en materia de impulso a las inversiones mineras no solo en litio sino en distintos minerales como recursos importantes que tiene la Argentina. Sabemos que es un impulso del presidente Alberto Fernández y del ministro Kulfas. El proyecto de movilidad eléctrica va a generar un antes y un después en la matriz productiva, energética y de transporte en nuestro país”. “Agradezco a Ganfeng por haber apostado e invertido en Jujuy. En Exar, el objetivo es arrancar el año que viene con 40 mil toneladas de litio de alta calidad, y hoy, solo en obra civil, hay más de 1000 trabajadores, generando proveedores locales y una gran cantidad de recursos para Jujuy y la República Argentina». «Pero también estamos muy agradecidos con la responsabilidad social de esta empresa para con el desarrollo y la salud de las comunidades en nuestra provincia”, sostuvo Morales quien agradeció además el trabajo conjunto con la embajada argentina en la República Popular China. Por su parte, el presidente de Ganfeng Lithium Co. Ltd, Li Liangbing, afirmó: “Estamos trabajando en Argentina en varios proyectos. Queremos apoyar el desarrollo industrial de Argentina para que sea uno de los países productores de litio más importantes del mundo. Nos comprometemos a trabajar comprometidos en el cuidado ambiental. Deseamos una exitosa cooperación entre Argentina y China”. Del encuentro también participó el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, quien aseveró: “Este camino comenzado con la electromovilidad está rindiendo frutos. Quiero destacar el trabajo para desarrollar el potencial minero, el trabajo con provincias como Jujuy o San Juan, en el marco de una agenda bilateral. Esta embajada tiene una mirada federal. Así que cuenten con nosotros”. Por su parte, el embajador chino Zou Xiaoli, resaltó que “gracias a los esfuerzos aunados se consolida un nuevo mundo de conocimiento entre Argentina y China, más provisorio que nunca”, y puntualizó el trabajo entre ambos países para “adoptar las medidas efectivas para apoyar a las empresas, y juntos formar una fuerza competitiva que preste más atención a la ciencia, a los recursos naturales y a la conservación del medio ambiente en la minería con el objetivo de desarrollar un papel más importante en el desarrollo económico de Argentina y China”.

ooooo

AgendAR había publicado en diciembre del año pasado Repunta el precio del litio y China reaviva su interés en la puna argentina, donde mencionamos entre otras empresas a Ganfeng. Y China no está interesada solamente en el litio, por supuesto. Para el caso, este mismo mes el gobernador Morales firmó un preacuerdo con empresas chinas para ampliar el Parque de Energía Solar Caucharí. En realidad el interés de China, y de Argentina, por hacer negocios en común viene de bastante antes. Y puede ser muy beneficioso para nuestro país, si sabe cuidar sus intereses estratégicos así como los de corto plazo.

Chile vota para una nueva Constitución

0

Tras el terremoto político que provocó el “Estallido” social de 2019, Chile ha iniciado una maratón electoral histórica que a lo largo de un año definirá una nueva arquitectura constitucional que reemplace al régimen heredado de la dictadura de Pinochet (1973-90), y renovará el Congreso y la Presidencia.

En Chile se está eligiendo ahora a los 155 constituyentes que redactarán una nueva Constitución, además de 345 alcaldes, 2.252 concejales y gobernadores de las 16 regiones del país que antes eran eran designados por el Ejecutivo, en una doble jornada electoral histórica por sus implicancias institucionales.

Siete meses después, el 21 de noviembre, se elegirá al sucesor del presidente Sebastián Piñera (para 2022-26) y al nuevo Congreso. En 2022, se plebiscitará el nuevo texto de la Constitución. Para entonces, Chile habrá completado uno de los ciclos de transformación política más importantes de su historia, que comenzó con el plebiscito que aprobó la reforma constitucional, en 2020.

Estos comicios se celebrarán, todavía, bajo la persistente crisis sanitaria que plantea la pandemia de COVID-19, y pese a una elogiada campaña de vacunación nacional (53% de adultos con primera dosis y 44% con la segunda).

La pandemia, que se cobró hasta ahora más de 26 mil vidas y obligó a postergar las elecciones dos veces, generó presión social y económica como en otros países. El gobierno respondió con un operativo de vacunación ejemplar y pronto comenzará a inmunizar a personas de entre 35 y 45 años. Sin embargo, el presidente Piñera exhibe un bajísimo índice de aprobación popular (en abril había caído ya al 9%).

Esa debilidad política, sumada a la demanda de respuestas frente a la crisis económica, llevó en abril pasado al Congreso y al gobierno a autorizar otro retiro del 10% de las Administraciones de Fondo de Pensiones (AFP) privado, el tercero en un año, entre reclamos adicionales de asistencia estatal. Los chilenos llevan retirados más de USD 37 mil millones y 2,9 millones de futuros jubilados ya vaciaron sus cuentas.

LOS CONSTITUYENTES

 

Este fin de semana, unos 14,9 millones de ciudadanos (un millón de ellos de pueblos originarios) estarán en condiciones de elegir por primera vez a los 155 chilenos que estarán a cargo de redactar una nueva Constitución que reemplace a la que ha regido la vida política del país desde 1980 (con 25 reformas posteriores).

En el plebiscito de 1980, cuando los chilenos volvieron a las urnas por primera vez en siete años, se impuso la opción «Sí» a la nueva Constitución, la décima del país y que reemplazó a la de 1925 bajo la que terminó gobernando el derrocado Salvador Allende en 1973. El régimen anunció el triunfo del Sí (67%), pero nunca hubo registros ni controles adecuados para confirmarlo y el texto, que apenas se conocía, fue redactado hasta dos semanas antes por el régimen cívico-militar.

En América Latina, hay antecedentes de reformas constitucionales democráticas durante las últimas tres décadas: desde la de Brasil (1988), Colombia (1991), Argentina (1995) y Venezuela (1999), hasta las más recientes de Ecuador (2008) y Bolivia (2009). Todas procuraron expandir derechos.

Esta elección de convencionales de Chile nació del plebiscito del 25 de octubre de 2020, que con un 78% aprobó la reforma de la carta magna, un año después de las masivas manifestaciones (las primeras motorizadas por estudiantes, unas pocas muy violentas) que durante largas semanas inundaron las calles de Santiago.

Las movilizaciones demandaron cambios políticos, económicos y sociales en un país estable, sólido y en crecimiento y desarrollo, pero caracterizado por una gran desigualdad. En Chile, la nación con el mayor PIB per cápita de Sudamérica, el 1% de la población acumula un 26,5% de la riqueza del país, según la CEPAL

El gobierno de Piñera decidió celebrar simultáneamente varios comicios (locales, regionales y constituyentes) en dos jornadas consecutivas, algo sin precedentes en la historia chilena. Una de las razones fue la pandemia de COVID-19: de hecho, las elecciones se iban a realizar en abril y fueron postergadas un mes para prevenir contagios en plena segunda ola.

Pero también influyó en la novedad de la doble jornada electoral -tramitada y aprobada a través del Congreso nacional- la complejidad de las boletas para el votante, la gran cantidad de candidatos (unos 14.500 en total). Las autoridades estiman que esta vez votar llevará a los chilenos tres o cuatro veces más tiempo que el plebiscito del 25 octubre de 2019.

Los ciudadanos podrán elegir si votan sábado o domingo, pero los sufragios serán contados solamente al final de la doble jornada. Entre uno y otro día, las urnas serán selladas y quedarán bajo custodia de las Fuerzas Armadas, además de la supervisión de apoderados partidarios y autoridades de mesa.

La Convención Constitucional que surja de estas elecciones será paritaria, que por primera vez en la historia del país facilitará que la redacción de una Constitución sea redactada en igual cantidad por hombres y mujeres, además de los cupos reservados para diez pueblos originarios.

LOS PARTIDOS

Los principales partidos políticos de Chile, oficialistas y opositores, adquirieron su protagonismo en el proceso de transformación cuando un mes después de iniciado el “Estallido” social en las calles firmaron, el 15 de noviembre de 2109, el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, que descomprimió la situación y abrió las puertas a esta inédita sucesión de participación popular en las urnas.

Ese acuerdo entre los grandes partidos chilenos de centroizquierda y centroderecha permitió el plebiscito de 2020. Al votarlo, los ciudadanos les negaron a los legisladores del Congreso la opción de convertirse ellos mismos en Convención.

Pero el acuerdo condiciona también las posibilidades de introducir cambios radicales en la Convención Constitucional (no es Asamblea). Así, cada reforma necesitará dos tercios de la convención, lo cual la limitará como poder constituyente originario. Sin esa mayoría calificada, los cambios deberán pasar por el Congreso Nacional para revalidarse y pasar al plebiscito de 2022, que a su vez sólo confirmará si obtiene mayoría absoluta de los votantes.

Así, la coalición oficialista de derecha Chile Vamos (Renovación Nacional, UDI, los Republicanos y Evópoli) podrán bloquear cualquier cambio progresista con sólo reunir 33% de los votos, una posibilidad cierta. Fuera de ese acuerdo quedaron los partidos Progresista, Humanista, Comunista y parte del izquierdista Frente Amplio.

La oposición ofrece dos grandes listas. Hacia el centro chileno, la Lista del Apruebo, heredera de la Concertación de centroizquierda que gobernó la mayor parte de la etapa democrática post pinochetista, con socialistas, democristianos, radicales y progresistas. Hacia la izquierda, la lista Apruebo Dignidad, liderada por el Partido Comunista, con movimientos sociales protagonistas de las movilizaciones de 2019. En total, unas 70 listas acudirán a las elecciones para la Convención.

Durante al menos nueve meses, con otros tres de prórroga, los discutirán la redacción de una nueva Constitución, a partir de una «hoja en blanco», sin referencias vinculantes con la carta magna de 1980, y con libertad para incluir nuevos derechos, como el del agua. Pero esa condición de los dos tercios dificulta transformaciones radicales en el sistema político chileno.

Los asuntos que abordará la Convención incluyen la posible reforma del actual régimen presidencialista de gobierno, el poder del Estado y su rol económico y social, y el reconocimiento constitucional de derechos clásicos (educación, salud, vivienda, trabajo, seguridad social, consumo) y de segunda generación (medioambiente, no discriminación, participación).

También estará a consideración la posibilidad de crear un Estado plurinacional con una definición específica de derechos para las comunidades originarias.

Fundación Embajada Abierta