Los PICT (Proyectos de Investigación en Ciencia y Tecnología) son uno de los instrumentos que maneja la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). En la última semana del año anunció una serie de novedades: mayor financiamiento, simplificación de las postulaciones y la ejecución de los proyectos, ampliación de derechos y mayor previsibilidad de los procesos.Financiamiento
PICT 2019: Al momento de la adjudicación, se otorgará un 25% de refuerzo para todos los proyectos aprobados de la convocatoria PICT 2019.
PICT 2020: para los Equipos de Trabajo (Temas Abiertos, Áreas científicas consolidadas internacionalmente y Raíces), los montos de los proyectos aumentan un 62% promedio respecto de las bases del PICT 2019. El aumento varía entre un 52 y un 71% dependiendo de las áreas temáticas y si incluyen o no pedido de beca.
PICT 2020: para las categorías PICT iniciales y Grupos de Reciente Formación, los montos de los proyectos aumentan un 75% respecto a las bases del PICT 2019. Esto representa un mayor apoyo para quienes están comenzando.
Refuerzo durante la ejecución del proyecto: Cuando estén finalizando su segundo año, los proyectos de 3 años de duración que cumplan con una ejecución del 60% del presupuesto y tengan el ITA aprobado a los 24 meses, podrán solicitar un refuerzo presupuestario. La decisión de dar el refuerzo será del Directorio de la Agencia I+D+i.
Simplificación
Digitalización: Las postulaciones serán 100% virtuales, eliminando la obligatoriedad de presentar las carátulas impresas y las solicitudes de firmas.
Ejecución: se reduce la cantidad de Informes Técnicos de Avances (ITA), consolidándose una única presentación en el mes 24 y uno final al cierre del proyecto.
Topes: los rubros “equipamiento informático de oficina”, “viajes y viáticos” y “servicios técnicos especializados” tendrán un tope del 40% sobre el total del presupuesto del proyecto. El resto de los rubros no tendrá tope.
Ampliación de derechos
Se elimina la edad biológica como criterio excluyente para las postulaciones. Para la postulación a PICT Inicial (ex PICT Joven) se la reemplaza por la trayectoria académica considerando hasta 15 años desde la obtención del título de grado. Este plazo se extenderá 1 año por cada maternidad o adopción. Para la postulación a Grupo de Reciente Formación se elimina el requisito etario sin reemplazarlo.
Se incorpora la perspectiva de género en la evaluación de pertinencia y en la conformación de comisiones evaluadoras.
– Previsibilidad
La convocatoria PICT 2020 contará con un cronograma público que anticipe cada una de las etapas del proceso de evaluación.
Se propone un nuevo ordenamiento en las fechas de inicio de las becas entre noviembre y marzo, que facilite la articulación con los programa de becas del CONICET.
Cada proyecto contará con una tarjeta precargada para la ejecución de los fondos.
La autorización de la OMS servirá para que países sin entidades de homologación propias puedan comenzar a aplicar esta vacuna.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció su primera autorización para uso de emergencia de una vacuna contra la enfermedad de COVID-19. Es la desarrollada por las farmacéuticas Pfizer y BioNTech.
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La luz verde a esta vacuna, que ya había obtenido la autorización en mercados como Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea, sirve para países que no tienen entidades de homologación de este tipo de productos, por lo que abre la puerta a su uso especialmente en naciones en vías de desarrollo.
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La OMS señaló en un comunicado que la aprobación también permitirá el uso del inoculante a agencias como la Organización Panamericana de la Salud o el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
“Este es un paso muy positivo para garantizar el acceso global a las vacunas contra la COVID-19”, aseguró la doctora Mariangela Simao, subdirectora general de la OMS para el Acceso a Medicamentos y Productos Sanitarios, al tiempo que resaltó “la necesidad de un esfuerzo mundial aún mayor para lograr un suministro de vacunas suficiente para satisfacer las necesidades de las poblaciones prioritarias en todas partes”.
Simao afirmó que la OMS “trabaja día y noche para evaluar otras vacunas que han alcanzado estándares de seguridad y eficacia”. En este sentido, animó “a más desarrolladores a que se presenten para revisión y evaluación”, dado que esto es “de vital importancia” para asegurar el suministro necesario para todos los países del mundo y “detener la pandemia”.
La organización admitió que el inoculante, con una eficacia en torno al 95% en los ensayos clínicos, presenta desafíos para su uso, debido a la necesidad de ser almacenada entre entre 60 y 90 grados bajo cero.
El organismo comunicó que también se está llevando a cabo una revisión de los protocolos para la vacuna. Así, está previsto que el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización de la OMS se reúna este martes 5 de enero para formular las políticas y recomendaciones específicas para el uso de este producto en las poblaciones, basándose en las recomendaciones de priorización publicadas en septiembre de 2020.
LA PAZ.- Bolivia acordó ayer miércoles 30 con Rusia la compra de 5,2 millones de dosis de la vacuna Sputnik V, que llegarán en marzo próximo para la inmunización gratuita de la población, anunció el presidente Luis Arce, quien agradeció a la Argentina y a México y por apoyar sus gestiones.
«Estamos garantizando 5.200.000 dosis para el pueblo boliviano», afirmó el mandatario en la casona presidencial, donde se firmó el acuerdo con los funcionarios rusos, en un acto que fue transmitido vía Internet. El presidente boliviano anunció que además se gestiona la llegada en enero de unas 6000 dosis de la Sputnik V para la población más vulnerable.
Arce acotó que las dosis de la Sputnik V son adicionales a las otras vacunas que Bolivia obtendrá mediante el acuerdo Covax, que ha sido puesto en marcha por la Organización Mundial de la Salud y la Alianza para las Vacunas (GAVI), de UNICEF.
«Vamos a tener muchas más vacunas y estamos orientando a cubrir el 80% de nuestra población (de 11,5 millones de habitantes). Cuando comience en marzo la inoculación masiva será «gratuitamente para toda la población» y «voluntaria», agregó Arce.
El covid infectó hasta ahora a más de 156.800 personas y ha sumado más de 9.100 fallecidos en Bolivia.
El Presidente argentino quiere cerrar un acuerdo con Xi Jinping, de Estado a Estado.
El anuncio del laboratorio chino Sinopharm de que una de sus vacunas contra el covid tiene una efectividad del 79,34 %, y que ha solicitado autorización a las autoridades del país asiático para comercializarla subraya el interés de esta reciente nota de Diego Genoud:
«Junto a la llegada de las 300 mil dosis de la Sputnik V y el primer operativo de vacunación, Alberto Fernández tomó contacto con Xi Jinping para avanzar en un acuerdo con China que le permita garantizar la provisión de vacunas en los próximos meses.
Mientras aterrizaba el avión de Aerolíneas Argentinas con el cargamento procedente de Moscú y trascendía el conflicto con el embajador en Pekín, Luis María Kreckler, el presidente argentino le envió una carta a su par chino para acelerar en un nuevo entendimiento y recibió una rápida respuesta del líder oriental.
Después de las dificultades con Pfizer y AstraZeneca, Fernández quiere replicar los pasos que dio con Vladimir Putin y apunta a cerrar un acuerdo de Estado a Estado con Xi Jinping. En la residencia de Olivos anuncian que el objetivo ahora es lograr, en los próximos días, una comunicación telefónica entre los dos mandatarios. Al lado del Presidente, aseguran que en el contacto al más alto nivel no se trató el relevo de Kreckler por Sabino Vaca Narvaja.
El martes 22, enterado de que la “licencia ecológica” que se tomó había caído pésimo -tanto en Olivos como en la Cancillería- y de que su despido era un hecho, el embajador saliente difundió cables reservados en los que muestra el principio de entendimiento al que llegó para que Sinopharm se comprometa a enviar un millón de dosis a la Argentina en enero y 30 millones durante todo el año.
Sin embargo, el acuerdo era parte de un movimiento urgente del embajador y tenía dos fallas que Ginés González García cuestionaba: no había precio para la vacuna y China no enviaba la documentación necesaria para que la ANMAT firmara una aprobación provisoria como la que tuvo la Sputnik V. Ahora Fernández busca resolver ese punto ciego en una conversación mano a mano con Xi Jinping.
El gobierno argentino quiere garantizar el abastecimiento para la etapa inicial de vacunación y lograr que Beijing aporte millones de dosis a través de los laboratorios que están más avanzados con los ensayos: el estatal Sinopharm y Sinovac, que produce la llamada Coronavac.
Sinovac tiene sede en Pekín, pero hizo un acuerdo de desarrollo con el Instituto Butantan de San Pablo, en Brasil. El canciller Felipe Solá avanzó por su cuenta para que, desde San Pablo, se envíe un millón de dosis adicionales. El tercer laboratorio que también está en fase 3 es CanSino Biologics, una firma que cotiza en la Bolsa de Hong Kong.
Pese a que tienen tres experimentos en fase 3, las autoridades chinas fueron cautas en extremo y no aceleraron como otras potencias en la carrera global por la vacuna. Uno de los 40 vuelos que conectaron Pekín con Buenos Aires durante los meses de pandemia sirvió para que científicos chinos probaran la fase 3 de Sinopharm con 3000 argentinos que participaron de manera voluntaria. El desarrollo estuvo a cargo del laboratorio Elea Phoenix, de Hugo Sigman.
En la Casa Rosada afirman que Fernández corre con ventaja para llegar a un acuerdo con Xi Jinping porque se puso a su disposición, en marzo pasado, cuando el COVID-19 se expandía desde Wuhan y nadie lo hacía. Ese primer acercamiento redundó para el gobierno argentino, poco después, lograse un nivel de insumos médicos que pocos países recibieron. Está pendiente el ingreso de Argentina a la Ruta de la Seda y un viaje del presidente argentino que el coronavirus postergó por ahora sin fecha.»
Información de AgendAR:
Sinopharm hizo un trial argentino de fase III con 3000 casos que incluía mayores de 60 años, y el gobierno argentino tiene acceso a esos resultados. Muy fiables, además, porque el grupo control era del 50%, en lugar del 25% con que los rusos testearon la Sputnik V.
Por otra parte, la Sinopharm es una vacuna a virus entero inactivado, como la vieja vacuna Salk contra la poliomielitis. Al presentar todos los antígenos del SARS CoV2 como desafío, puede producir una respuesta inmune mucho más rica en tipos de anticuerpos y clones de linfocitos B y T8 que las basadas en un único antígeno viral.
Éstas últimas son las que emplean carriers adenovirales de genes Spike. Es la tecnología de las dos vacunas que Argentina ya tiene aseguradas (AstraZeneca y Sputnik V).
La vacuna de Sinopharm podría ser la vacuna «de batalla» argentina, y por su relativa sencillez, yo estaría tratando de fabricarla aquí.
En cualquier caso, es evidente que se necesita sí o sí un tercer proveedor para llegar al otoño con los no menos de 13 millones de argentinos de mayor riesgo vacunados. Es por completo verosímil que Alberto Fernández esté tratando de conseguir la vacuna de Sinopharm.
La CEPAL, Comisión Económica para la América Latina y el Caribe, ha publicado un extensivo informe sobre la estructura sanitaria en nuestro país. Que abarca no solamente el sector público, el sindical y el privado, sino también la industria farmacéutica y el equipamiento médico.
Afirma sus autores:
«La pandemia ha puesto de manifiesto que el fortalecimiento de los sistemas de salud de la región constituye un desafío no solo sanitario y social, sino también productivo y tecnológico.
El sistema de salud de la Argentina se destaca por la densidad de su entramado científico-institucional y los encadenamientos productivo-tecnológicos y de demanda. En este trabajo se analiza su estructura y financiamiento, en particular los atributos y desafíos que enfrentan los sectores farmacéutico, de equipamiento médico y de kits de diagnóstico.
Asimismo, se destacan las capacidades de una serie de actores empresariales, segmentos de la industria y espacios de innovación que potenciar, y se identifican la elevada fragmentación y el déficit comercial de estos sectores como los principales desafíos para ganar autonomía sanitaria.
Finalmente, se postulan diferentes lineamientos de política industrial y tecnológica, y se sugiere explorar el diseño de una política orientada por misiones para lograr una mejor articulación entre actores públicos y privados y una mayor complementariedad e impacto de la política sanitaria, productiva y de ciencia, tecnología e innovación.
Su título es: «La salud como desafío productivo y tecnológico: capacidades locales y autonomía sanitaria en la Argentina pospandemia».
ÍNDICE:
Introducción .– I. Sistema de salud argentino. .– II. El sector farmacéutico .– III. Equipamiento médico y kits de diagnóstico .– IV. La autonomía sanitaria como desafío productivo y tecnológico.Para descargar el texto completo del informe, se debe acceder aquí.
El Volkswagen, el «auto del pueblo» en alemán, su versión más famosa, más conocido como el Escarabajo, comenzaba su fabricación hace 75 años y a partir de allí trascendió en prácticamente todos los lugares del planeta. Se fabricó hasta 2003 y en total se hicieron más de 21,5 millones de unidades.
Un 27 de diciembre de 1945 se inició la producción en serie del auto Volkswagen (Tipo 1) y ese fue el verdadero comienzo de la historia de la compañía.
El modelo había sido planeado originalmente como un proyecto de prestigio interno por el gobierno de Hitler, pero también como una forma keynesiana de dar movilidad a los trabajadores alemanes que además fortificara el PBI industrial nacional. La idea está resumida en el nombre del vehículo: «Voks» significa pueblo, «Wagen», coche, según esa acepción amplia española en la que caben desde una carreta a un automóvil.
El proyecto estuvo liderado por uno de los genios mecánicos de la época, Ferdinand Porsche, ingeniero aeronáutico, el mismo que en la posguerra fundó la marca de autos deportivos que lleva su nombre. Las ideas fundacionales de Porsche saltarían de una marca a la otra, fueron muy disruptivas en su momento -lo son aún hoy- y estaban destinadas a perdurar en la industria automotriz alemana y mundial.
A diferencia de los autos de su tiempo, el motor del VW no se refrigera con circuito de agua sino con circulación natural de aire, lo que simplifica y abarata enormemente su fabricación y mantenimiento. Además, al prescindir del circuito de enfriamiento, el radiador y la bomba de agua, este motor se reduce y libera espacio para el habitáculo. Pero además el sistema blinda la planta motriz contra recalentadas. Ésa fue una idea de origen aeronáutico y sólo funciona si hay una corriente de aire poderosa, como la generada por un avión, o si el motor es de una cilindrada lo suficientemente baja como para desprenderse de excesos de calor por aletas de irradiación. Obviamente, el VW, con un motor que empezó en 800 centímetros cúbicos en la preguerra y llegó a los 1600 en los últimos modelos, está en la segunda categoría.
El motor va atrás del habitáculo en lugar de adelante. Es de aleación liviana, en lugar de acero, y forma un block o «puente» con la transmisión para que el peso recaiga sobre y no detrás del eje trasero. Entre otras rarezas aeronáuticas, es de tipo «boxer», con 4 cilindros opuestos de a pares, en 180 grados, lo que contribuye a facilitar el enfriamiento (por ventilación forzada), a achatar el block, bajar el centro de gravedad, y a cancelar la «inercia polar». A diferencia de otros autos con motor trasero, el VW no es sobrevirante.
La carrocería, de sólo dos volúmenes, logra una curva aerodinámicamente casi continua, libre de protrusiones, desde la trompa hasta la terminación del auto, lo que le confiere a un vehículo muy proletario la limpieza aerodinámica de un deportivo. El CX o «coeficiente aerodinámico» es de sólo 0,41. Esto baja el consumo de combustible a velocidades medias y altas. Sólo basta comparar esa estética tan funcional y fina con la cuadrada y desmañada del otro «vehículo del pueblo» de la historia automotriz hasta esa época, el Ford T, para entender que Porsche venía del mundo aeronáutico. Y alcanza con mirar un Porsche 911 de hoy para entender cómo esa rara «estética de iglú» del Volkswagen pasó a los autos deportivos, y sigue viva en cualquier Volkswagen, Mercedes o Audi de hoy, perfectamente viva y conservada como marca de auto familiar alemán de alta gama.
El techo curvado del habitáculo compatibiliza esa aerodinámica con la función de transporte familiar: adentro de esa burbuja caben 4 o 5 integrantes, y su equipaje va alojado bajo la curva del capot, que en realidad funge de baúl y sacrifica volumen (único punto flojo de este auto) a la aerodinámica.
El vehículo fue concebido como simple, versátil, confiable y, sobre todo, económico. Más que confiable, resultó casi indestructible: sencillamente no se rompía. Debido a ello, desde 1939 en adelante, los planes militares del Tercer Reich provocaron que la planta de Wolfsburg produjera el Kübelwagen Type 82.
Éste fue una versión «todoterreno», reforzada y militar del Escarabajo que, como vehículo de enlace y propósitos generales, en la Wehrmacht dió el mismo servicio excelente que el Jeep en el Ejército de los EEUU, pese a no tener doble tracción. De formas lineales y cuadradas en oposición a su antecesor civil, el Kübelwagen se las arreglaba bien para moverse por el barro y la nieve pese a su tracción trasera por la buena relación potencia/peso y su caja autoblocante. La feroz resistencia del motor VW a temperaturas extremas lograda por la refrigeración a aire logró que el Kübelwagen peleara sin problemas tanto en los desiertos abrasadores del Norte Africano como en el frente ruso, con sus inviernos de 45 grados bajo cero.
En abril de 1945, tropas estadounidenses liberaron la planta de Wolfsburg, al norte de Alemania.
Pero como paradoja, fue solo bajo la tutela británica, una vez finalizado la guerra, que la historia de éxito de VW recomenzó en Wolfsburg gracias a la visión estratégica del mayor Ivan Hirst.
Porque la producción realmente masiva del Volkswagen civil, denominado internamente como «Tipo 1», que más tarde se hizo mundialmente famoso como el Escarabajo, no comenzó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el 27 de diciembre de 1945, cuando la administración fiduciaria de Volkswagenwerk GmbH quedó bajo el gobierno militar británico.
El Ejército de su Majestad tenía la intención de utilizar el Volkswagen Tipo 1 para realizar tareas de transporte liviano general de personas y pertrechos dentro de su zona de ocupación. Y hacerlo con vehículos alemanes era un modo de no agravar la impagable deuda británica de guerra con los EEUU pidiéndoles más Jeeps.
Sectores de la planta de Wolfsburg seriamente dañados por distintos bombardeos aéreos.
Fue este pragmatismo británico el que finalmente protegió la planta contra una demolición inminente. El Mayor Ivan Hirst, oficial residente superior, jugó un papel clave en este desarrollo.
Hirst tuvo visión de futuro: se venía el Plan Marshall, es decir la reconstrucción industrial y social de Alemania con capitales y expertos de los EEUU para mitigar la pobreza y desalentar el resurgimiento del Partido Comunista Alemán. Pero además, Hirst tenía el talento de un «manager» y de un ingeniero para la improvisación. Ambas virtudes hicieron posible iniciar la producción de automóviles en los años de racionamiento en condiciones dominadas por la escasez, cuando el consumo alimentario de los alemanes promediaba 1000 calorías diarias.
La determinación de Hirst logró transformar una antigua planta de vehículos militares y otros armamentos en una empresa industrial civil en un espacio de tiempo impresionantemente corto.
La producción del Volkswagen Escarabajo fue uno de los emblemas del «milagro alemán»
El gobierno militar británico ya había emitido un pedido de 20.000 vehículos en agosto de 1945. El inicio de la producción era una señal visible de un nuevo comienzo en la fábrica que había sido destruida en gran parte al final de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, existían problemas considerables para suministrar alimentos y espacio vital a la mano de obra, y la producción se veía obstaculizada por cuellos de botella en el suministro de materias primas y energía. Los bombardeos entre 1943 y 1945 habían dejado a Alemania no sólo sin industria, sino sin recursos humanos, infraestructura eléctrica, de gas y de transporte.
Trenes cargados con Volkswagen Escarabajo salían de la planta de Wolfsburg rumbo a múltiples destinos en Alemania.
A pesar de estas restricciones, el primer Volkswagen salió de la línea de producción poco después de Navidad. A fines de 1945, se habían producido 55 vehículos.
Desde 1946 hasta la reforma monetaria que inventó el Deutschmark, se produjeron alrededor de 1.000 vehículos por mes. No fue posible fabricar más vehículos debido a la escasez de material y al racionamiento, así como a la falta de personal.
Pero se sentaron las bases para un mayor crecimiento de la empresa en 1949. Ya con alemanes al frente de la empresa, se estableció una organización de ventas y de servicio de posventa. Increíblemente, ya se había empezado a exportar el Volkswagen desde 1947..
Las exportaciones fueron tan viento en popa que el Escarabajo terminó siendo una pieza clave para contribuir al “milagro alemán”, el resurgimiento de un país desde sus cenizas, y se volvió un representante positivo de la idea de una Alemania democrática para otros países del mundo. Y así fue como el Escarabajo fue concesionado para fabricarse en diversos lugares del planeta. Lo produjeron 20 fábricas en todo el mundo, incluidas las 5 plantas en suelo alemán occidental.
La decisión de desarrollar una fábrica civil y comenzar la producción en serie del Volkswagen Tipo 1 fue el punto de partida de una historia de éxito única. Técnicamente, es la de un auto que sufrió 78.000 modificaciones desde el modelo de tiempos de Hitler hasta el último fabricado en México, y todo sin apartarse casi nada de su estética y funcionamiento inicial.
Línea de montaje del Volkswagen Escarabajo en Wolfsburg, Alemania, en junio de 1954. Foto: AP
Bajo la designación no oficial de «VW Escarabajo», el automóvil se hizo más popular que cualquier otro modelo de automóvil en todo el mundo.
En 1972, con 15.007.034 unidades vendidas, el modelo de Volkswagen superó el número de ventas del Ford T y se convirtió en el auto más vendido en todo el mundo. En 1978, en la planta de Emden, se fabricó el último Escarabajo hecho en Alemania.
También fue un récord en términos de duración y volumen de producción. Volkswagen solo suspendió la producción del VW Escarabajo en México en 2003, después de que se fabricaron 21.529.464 vehículos, incluidos unos 15,8 millones en Alemania.
Hasta mariachis hubo en un acto de Volkswagen en su planta de Puebla (México), para despedir a la última generación del Escarabajo, en julio de 2019. Foto: EFE
Luego llegaron dos nuevas generaciones pero con otras intenciones. En 1997 Volkswagen relanzaba el Escarabajo con el nombre de New Beetle. Lejos estaba de ser el modelo simple, económico y popular de los años 50, 60 y 70. Esta nueva edición era resueltamente más conservadora en lo técnico (motor delantero y refrigerado a agua), bastante cara, de mantenimiento caro y complejo, y estaba pensado para quedar claramente fuera del alcance de un trabajador industrial.
Una propuesta similar fue la tercera generación, que apareció en 2011 y se dejó de fabricar en 2019. A diferencia el modelo precedente, al último se lo dotó con un estilo de corte más deportivo. Pero no fue un auto económico, como el Escarabajo desde sus orígenes hasta su «demise» mexicana.
Y es que un «Escarabajo» barato, sencillo y respetuoso de la intención original de Ferdinand Porsche («el auto del pueblo») sería un problema para cualquier fabricante de hoy. Un auto demasiado bueno de ayer no te deja vender tu auto de hoy, se vuelve competencia intraespecífica y generalmente ruinosa para los modelos más «modernos». El uso de comillas es intencional.
Inevitablemente, cualquier argentino mayor de ’60 se quedará pensando en que nuestro «Rastrojero» fue, a su modo, una especie de Escarabajo nacional. Y como al Escarabajo, quitarlo de en medio fue más bien una decisión política que económica: el Rastrojero seguía vendiéndose bien por indestructible. Ocupaba 1/4 del mercado argentino de camionetas cuando el dictador Jorge Rafael Videla, a pedido del ministro José Martínez de Hoz, decidió cancelar su fabricación.
La vacuna de «Oxford», desarrollada por el laboratorio AstraZeneca ha sido aprobada por el organismo regulatorio británico. También, como la vacuna Sputnik V, se comenzará con la vacunación sin publicación previa de los resultados en revistas científicas. Empezarán a aplicarla este lunes 4 de enero.
En el anuncio se ven algunos cambios en relación al esquema aplicado en la fase 3: se inyectará 1 dosis completa y la otra a las 12 semanas, en lugar de las 4 semanas que separaban las aplicaciones en el ensayo.
También este miércoles, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos, y Tecnología Médica (ANMAT) precisó que la vacuna “presenta un aceptable balance beneficio-riesgo, permitiendo sustentar el otorgamiento de la inscripción y autorización condicional del producto para la indicación solicitada”.
“Se deberá cumplir con el Plan de Gestión de Riesgo (PGR) establecido para el seguimiento estrecho de la seguridad y eficacia del medicamento y presentar los informes de avance, las modificaciones y las actualizaciones correspondientes ante el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME)”. La Argentina, así, es el 2° país en autorizarla, después de Gran Bretaña.
Esta vacuna era esperada con impaciencia porque es más fácil de distribuir a gran escala, ya que puede ser almacenada a la temperatura de una heladera común. Además, es más barata: el precio estimado en Gran Bretaña es de 3 euros la dosis (aunque en muchos países, como entre nosotros, las vacunas se aplican gratuitamente, los Estados deben pagarla.
Por su parte, AstraZeneca detalló en un comunicado que la autorización es para la inmunización activa en adultos de 18 años o más. Y que recomienda dos dosis administradas con un intervalo de entre 4 y 12 semanas.
Esta es una buena noticia para Argentina, porque esta vacuna de AstraZeneca ya se está fabricando aquí, en la planta que el Grupo Insud tiene en Garín.
La planta en Garín donde se fabrica la vacuna de Oxford
En los primeros días de noviembre, Argentina firmó un acuerdo con el laboratorio británico AstraZeneca por 22,4 millones de dosis. El proceso de autorización en la ANMAT se había iniciado un mes antes, el 5 de octubre.
El ministro de Salud, Ginés González García, anunció que a fines de marzo o principios de abril «empieza masivamente» la distribución de las dosis de AstraZeneca. Y detalló que el contrato está «terminado, firmado, y parcialmente pagado».
AstraZeneca confirmó que «tiene un acuerdo para suministrar al gobierno argentino 22,4 millones de dosis a partir del primer semestre de 2021». “Comienza una nueva etapa en este proceso, nos sentimos esperanzados y confiados en alcanzar aquello que nos planteamos desde un principio: un acceso amplio y equitativo, sin ganancias mientras dure la pandemia. Esto es una gran noticia para cerrar el año”, dijo Agustín Lamas, presidente de AstraZeneca Cono Sur.
Ayer, martes 29 de diciembre, se comenzó en forma simultánea en todo el país a aplicar las primeras 300 mil dosis de la vacuna rusa Sputnik V contra el covid, que en esta etapa está destinada exclusivamente al personal de Salud.
La vacunación se inició a las 9 en todas las provincias, que entre el domingo y lunes recibieron las vacunas en el marco de un operativo que incluyó para su logística cientos de conservadoras, toneladas de hielo seco y un gran número de camiones.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, su viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, y una enfermera, fueron los primeros en su provincia en recibir la dosis de la inmunización desarrollada por el centro Gamaleya. También se vacunaron ayer el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto; de Corrientes, Gustavo Valdés; de Neuquén, Omar Gutiérrez; y de Catamarca, Raúl Jalil.
La inauguración oficial de la campaña de vacunación la hizo el ministro Ginés González García en el hospital Posadas, en la Ciudad de Buenos Aires, donde el primero en recibir la vacuna fue el médico de terapia intensiva Francisco Traverso.
El ministro de Salud de la Nación lanza la campaña de vacunación en el Posadas
Afuera del vacunatorio, sí frente a los periodistas, González García agradeció al personal de salud que “ha trabajado mucho más que siempre, con más riesgos y exigencias y ha respondido y sigue respondiendo”, remarcó que la campaña empieza por ellos porque son «los que tienen más exposición al riesgo y a los que más necesitamos” y reiteró que la población tiene que seguir cuidándose “ya que hasta que la vacuna tenga un efecto comunitario van a pasar unos meses”.
También el ministro señaló que la segunda dosis está indicado aplicarse después de 21 días de la primera y hasta 60 o 75 días más tarde.
En base a resultados de una prueba piloto, se determinó que el trámite para recibir la dosis puede tardar entre 8 y 12 minutos, desde que la persona llega, es vacunada, registrada y deja el centro de salud con su carnet, un dispositivo que requiere gran cantidad de personas trabajando en cada instancia. Por eso, es necesario señalar que esto es lo que sucede en un hospital nacional, en la Capital Federal. Cada provincia es la que determina el procedimiento a aplicar.
Flavia Loiacono, médica terapista, recibe la vacuna en el PosadasEn la ciudad de Buenos Aires, la vacuna se aplica -a través de un sistema de turnos- en 37 hospitales: 17 del sistema público de salud y 20, del privado (o dependientes de otras jurisdicciones).
Según informó el Gobierno porteño, las primeras cinco dosis se aplicaron a profesionales del Hospital Argerich, ubicado en el barrio porteño de La Boca. Puntualmente, a la jefa de Enfermería, a una bioquímica del Laboratorio de Biología Molecular, a una médica, a una kinesióloga y al jefe de camilleros.
Los primeros en recibir la dosis «1» de la Sputnik son trabajadores de las Unidades de Terapia Intensiva, de las guardias, de los laboratorios que manipulan muestras de Covid-19 y de las ambulancias, ya que son los que trasladan a personas contagiadas. Las aplicarán profesionales que fueron capacitados online por el ministerio que conduce Fernán Quirós.
En la provincia de Buenos Aires, la primera etapa del plan de vacunación arrancó en 110 hospitales de 89 municipios bonaerenses, a los que les llega la vacuna rusa entre ayer y hoy.
En este caso, se organizó un sistema de turnos a través del sitio oficial vacunatepba.gba.gob.ar. Según la cartera que conduce Daniel Gollan, ya hubo 315 mil inscriptos. El plan continuará priorizando a trabajadores y trabajadoras de la Seguridad y la Educación; personas mayores de 60 años y aquellas de entre 18 y 59 años que integren grupos de riesgo por presentar enfermedades preexistentes.
Aplican la vacuna al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof
Compartimos esta estimulante columna de Jorge Argüello, Embajador de la Argentina ante los Estados Unidos.
«El 2020 ha sido un año de profundas transformaciones a escala planetaria. Frente a la enorme incertidumbre que nos gobierna, muchos se han preguntado si la pandemia implicará “el fin de la globalización”.
Un planteo así formulado sería erróneo por varios motivos. Antes que nada, porque en la historia de la humanidad ha habido varias “globalizaciones”, cada una más profunda y acelerada en el tiempo que la anterior. Las dos más importantes fueron entre fines del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial; y entre la década del setenta del siglo pasado y la crisis de 2008.
Cada edición de globalización amplificó los intercambios de bienes, servicios, ideas e información que la anterior había forjado. Es demasiado precipitado augurar el fin de la globalización como patrón. Lo que se está gestando es una nueva globalización, que sostiene la esencia de mayor volumen y rapidez de interacción pero que cambia en sus dinámicas.
Lo primero que hay que notar es que esta nueva globalización, la que saldrá de esta pandemia, será muy cercana a su antecesora. Esto es importante porque las anteriores globalizaciones estaban espaciadas por lapsos de proteccionismo, crisis demográficas o hipo-producción. Más allá, la confusión es entendible porque mientras que la globalización de fines de siglo XX se está yendo, ya está operando por lo bajo la primera del siglo XXI. Novedades.
Seguramente es muy pronto para dar una explicación detallada de esta nueva edición de globalización, pero ¿cuáles son sus principales novedades?
* Primero, esta globalización será renuente. El principal contraste con la etapa que estamos dejando es el proceso de reversión de las deslocalizaciones productivas que habían armado una amplia segmentación geográfica de la producción mundial. La pandemia le enseñó a los Estados que además de los costos en términos de ventajas comparativas la economía de un país debe calcularse sobre la base de un cálculo de seguridad.
Según el país del que se trate, seguridad de provisión de materias primas, seguridad de suministro de bienes finales, seguridad de mercados de consumidores.
* Segundo, esta globalización será digital. Esta nueva edición ocurrirá en el marco de la Cuarta Revolución Industrial. Lo hemos comprobado este año: la digitalización está cambiando cómo trabajamos, cómo vivimos y cómo nos relacionamos.
A propósito de ello, la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) definió como prioridad en su centenario la transformación del mundo del trabajo por las nuevas tecnologías y la robotización.
La posición de cada país en la carrera tecnológica determinará si estará entre los países ricos o entre los países pobres; si irá por la senda del desarrollo o de la dependencia; si estará en la mesa donde se arman las reglas o si solo las acatará.
*Tercero, esta globalización será mucho más regional. En los últimos treinta años, el mundo se acostumbró a una economía global que funcionaba a una velocidad y eficiencia nunca antes conocidas gracias a complejas cadenas globales de valor. Hasta los últimos tiempos, la mayoría de los procesos productivos en todo el mundo estaban verticalmente fragmentados como resultado de la creciente desagregación de tareas y funciones y su abastecimiento desde diferentes lugares geográficos.
Sin embargo, para muchas de las cadenas la mayoría de los eslabones se encuentran en una misma región. En 2020, la pandemia del Covid-19 y la incertidumbre del sistema internacional parecen auspiciar la (re)construcción de las cadenas a escala regional, pero la capacidad de lograrlo en el mediano plazo difiere según qué parte del mundo se examine.
Según el consenso entre los especialistas y las propias tendencias registradas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), con la desmundialización de la economía internacional la mayor parte del comercio se está dando dentro de tres aglomeraciones (clusters) regionales: la “Fábrica Asia”, la “Fábrica Europa” y la “Fábrica América del Norte”.
Sin ir más lejos, en tan solo dos años se firmaron cuatro acuerdos económicos regionales de gran importancia: el T-MEC en América del Norte, el Tratado de Libre Comercio Africano, el Acuerdo Mercosur – Unión Europea y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) en Asia Pacífico.
Los dos primeros, de Norteamérica y África, ya están en vigor; el tercero entre Sudamérica y Europa está paralizado y se acaba de firmar el cuarto, el de Asia.
Así, entre el G20 en Buenos Aires de 2018 y el G20 en Riad de 2020, las principales regiones económicas del globo dieron un salto cualitativo en sus proyectos de integración económica. Esta globalización irá de la mano de las Cadenas Regionales de Valor (CRV).
* Cuarto, esta globalización no será tan unívocamente pautada por Occidente. Como todos sabemos, los últimos cincuenta años, y en particular los últimos treinta, tuvieron la fuerte impronta de las economías desarrolladas de Occidente, en particular Estados Unidos. En el terreno económico, esto significa que en la globalización que estamos dejando el capital y el consumo estaban más concentrados en los países del G-7, por agrupar de alguna manera.
En adelante, la parálisis de la OMC contrasta con nuevas plataformas como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB). Ahora el capital y el consumo también del Sur global tendrá más peso. Ese viraje también se expresa en el plano ideológico.
La globalización que estamos dejando atrás tenía inscriptos los proyectos de democratización y el cosmopolitismo del orden internacional liberal. Por el contrario, en la próxima globalización, la autocratización y el choque cultural serán más abundantes.
* Quinto, está en debate la capacidad inclusiva de esta globalización. La anterior ya había sido una novedad por su escala verdaderamente planetaria y con miles de millones de personas involucradas. Esta nueva etapa puede, en potencia, alcanzar a todos los seres humanos. Pero también puede ser una nueva globalización que excluya a franjas importantes de las sociedades en desarrollo, resultando en una economía global “a dos velocidades”.
La pregunta fundamental para tener presente es ¿hasta qué punto es dable una fase superior de prosperidad global con altísimos niveles de concentración de la riqueza?
De todos modos, el mundo comenzará el 2021 todavía signado por el Covid-19. Está claro que el entramado global que emergerá después de la pandemia será diferente a todo lo que conocíamos. Ahora, frente a nosotros se abre la oportunidad de remediar los excesos de lo que Dani Rodrik llamó “un mundo hiperglobalizado”. La construcción de consensos locales, la coordinación regional y una nueva etapa de multilateralismo solidario serán los elementos indispensables para pautar los términos de una nueva globalización más próspera, equitativa y sostenible que la anterior.»
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Comentario de AgendAR:
Todos los puntos que marca Argüello tienen que ver con el mundo en el que viviremos nosotros, los argentinos, y nuestros hijos. Pero hay uno en particular, el 3° que plantea un desafío inmediato a nuestras capacidades técnicas, empresarias, políticas y diplomáticas.
El punto 3° apunta a que habrá tres grandes concentraciones industriales en los próximos años: la “Fábrica Asia”, la “Fábrica Europa” y la “Fábrica América del Norte”.
Es muy probable; en realidad, ya se están perfilando. La cuestión es que, si además de nuestro rol como proveedores de commodities, podrá existir una «Fábrica Mercosur».
Esta gigantesca sacudida del escenario global no puede decirse que sea imprevista. Las negociaciones para este acuerdo entre ambos actores han estado en marcha por siete años. Pero nuestras pujas internas nos distrajeron. Hasta donde sabemos, entre nosotros sólo un periodista, Gabriel Fernández, de la Señal Medios, adelantó que este paso podía ser inminente.Hoy, El País, de España, publica esta nota, que reproducimos. Escrita desde una mirada muy europea, por cierto. Pero no importa desde donde se mira. Si hoy se firma el acuerdo, como todo hace prever, el escenario global habrá cambiado.
«La Unión Europea y China se disponen a dar un último movimiento al tablero geopolítico mundial a dos días del fin de 2020. Los dos bloques prevén cerrar hoy miércoles 30 el gran acuerdo de inversiones que llevan siete años negociando, después de que Bruselas haya arrancado a Beijing concesiones en derechos laborales y política climática.
El pacto da un vuelco a las maltrechas relaciones entre la UE y China, pero puede provocar el primer desencuentro con el futuro presidente de EE UU, Joe Biden, cuyo equipo pretendía hacer frente común con Europa para combatir las malas artes comerciales de la potencia asiática.
En un ahora o nunca en toda regla, el equipo negociador europeo recomendó a los líderes de la UE que cierren el acuerdo de inversiones con China. No es un tratado comercial, pero Bruselas sí lo considera el pacto económico más ambicioso jamás firmado por China con cualquier país o bloque, tanto porque permitirá allanar el terreno a las empresas europeas que operan en China como por las concesiones logradas en derechos laborales.
El acuerdo, sin embargo, tiene sus límites, y ayer martes la UE se veía obligada a exigir la liberación “inmediata” de la periodista Zhang Zhan, condenada a cuatro años por su cobertura sobre la crisis de la covid-19 en la ciudad de Wuhan.
Tras siete años de negociaciones, los contactos parecían haber entrado en vía muerta la pasada primavera. Entonces, la UE y China constataron sus enormes diferencias. No solo en la concepción del libre mercado, sino también de los derechos humanos. En los últimos días del año, sin embargo, se ha abierto una enorme ventana de oportunidad. Y lo suficientemente grande para que, según fuentes diplomáticas, ningún socio se haya opuesto al acuerdo.
Beijing empezó a constatar ya en el verano boreal que necesitaba a la UE a su lado ante la presión de EE UU. Si ganaba Donald Trump, la escalada de las hostilidades estaba asegurada. Y si lo hacía Biden, nada garantizaba una rebaja de las tensiones. Al contrario: había el peligro de una mayor coordinación con Bruselas.
A su vez, la canciller alemana Angela Merkel, que tiene la presidencia de turno de la UE, se había fijado como prioridad la firma de un acuerdo que acabara con unas prácticas que están perjudicando a la industria de su país.
El acuerdo, pues, significa el primer choque con Biden cuando este aún no ha tomado posesión del cargo. Hace apenas una semana, el asesor de seguridad nacional del presidente electo, Jake Sullivan, afirmó a través de Twitter que la próxima Administración de EE UU agradecerá que su país y la UE se consulten con premura acerca de sus “preocupaciones comunes sobre las prácticas económicas de China”. Un alto funcionario comunitario quitó importancia al asunto y se mostró convencido de que el acuerdo favorecerá las relaciones transatlánticas, que habían quedado maltrechas durante la época de Donald Trump, que concluye el próximo día 20 de enero.
Según las fuentes consultadas, el acuerdo que, si nada se tuerce, se anunciará hoy miércoles, es un salto adelante en la definición de un tablero de juego más igualado entre los gigantes empresariales chinos y las compañías europeas. Antes de la cumbre entre la UE y China de septiembre, la Administración de Xi Jinping había adquirido compromisos sobre transferencia tecnológica o transparencia en las subvenciones a empresas que incluso sorprendieron a Bruselas.
En ese encuentro, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, consiguió dar un empujón a que China acepte que las empresas europeas puedan operar en el país asiático en las mismas condiciones que el resto. Solo quedaban dos asuntos, y no menores: el desarrollo sostenible, clave para el objetivo europeo de prescindir de los combustibles fósiles en 2050, y los derechos laborales.
China ha accedido finalmente a que los avances en sostenibilidad sean evaluados por un panel de expertos. En el ámbito laboral, fuentes comunitarias explican que Pekín se compromete a cumplir con las convenciones que ya ha firmado de la Organización Internacional del Trabajo y a ratificar los tratados que prohíben los trabajos forzados. Eso sí, con una redacción ambigua que no evitará un tormentoso proceso en el Parlamento Europeo y una fuerte presión de amplios sectores de la sociedad civil.
A cambio, China logra tener como socio a un mercado de más de 450 millones de consumidores ante el incierto rumbo que pueda emprender la Administración de Biden. Beijing mantiene, además, la posición inversora que había logrado en Europa e incluso la amplía, al conseguir acceder a sectores como las energías renovables.
Y todo ello justo cuando las capitales europeas empezaban a estar más unidas en el convencimiento de que había que plantar cara a las prácticas poco leales de Beijing, si era necesario vetando a sus empresas de los concursos públicos. El acuerdo de inversión hace ya poco probable esa opción, aunque fuentes comunitarias sostuvieron que la UE mantendrá su instrumento para controlar las inversiones sobre activos que puedan ser considerados estratégicos.
Ofensiva diplomática
Ante la urgencia de alcanzar el acuerdo, el gigante asiático ha aumentado la presión diplomática en el tiempo de descuento. La víspera de Nochebuena, el primer ministro Li Keqiang llamó por teléfono al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como a su homólogo holandés, Mark Rutte, con la intención de recabar su apoyo. “Esperamos que la UE siga proporcionando un entorno comercial justo, abierto y no discriminatorio para las empresas chinas”, comentó Li a Sánchez, según recogía la agencia de noticias Xinhua.
“Xi parece haber instruido a su equipo a hacer generosas cesiones para completar un acuerdo tras la victoria de Biden en las elecciones presidenciales”, apuntaba Emre Peker, director para Europa de la consultora Eurasia, en un informe reciente. “El foco principal reside en el acceso a los mercados y la protección de la propiedad intelectual”, añade.
El Gobierno chino ya estaría acomodando su marco legal para acoger estos nuevos cambios. La semana pasada, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y el Ministerio de Comercio promulgaron de manera conjunta las bases de una nueva regulación para la inversión de capital extranjero.»
Comentario de AgendAR:
Hace cuatro días nos preguntábamos, en otro comentario nuestro, a propósito de una nota sobre el RCEP, si, después de Trump, Biden retomaría el impulso globalista que no alcanzó a cimentar Obama. Y que haría entonces China. Ya tenemos la primera respuesta.
Las compañías aseguran que se debe a las limitaciones de la movilidad pública que generó la pandemia e impulsaron la búsqueda de alternativas propias.
Las limitaciones en la movilidad pública por el coronavirus provocaron un auge de ventas de medios de locomoción individuales -hoy impulsados por las líneas de créditos especiales como el plan Mi Moto del Banco Nación o los programas Ahora 12 y Ahora 18 para bicicletas y monopatines-, lo que se vio reflejado en una mayor demanda de seguros, según un relevamiento realizado por Télam.
«Claramente hubo mayor demanda de estas coberturas en los últimos tiempos», señaló Francesco Miani, director técnico de La Caja, en relación con el aseguramiento de motos, bicicletas y monopatines.
«Al comienzo de la pandemia, en abril, la demanda bajó mucho. Sin embargo, a julio ya habíamos recuperado los volúmenes de inicio de año y desde agosto estamos viendo una demanda muy superior a los números del verano pasado, producto del mayor uso que están teniendo las bicicletas y los monopatines».
Si bien estas pólizas ya se ofrecían con anterioridad a la pandemia, en La Caja preparan «novedades para los productos de bicicleta y monopatín que anunciaremos para el primer semestre de 2021», dijo Miani.
Nación Seguros es otra de las compañías que ofrece la protección para estos bienes. «Desde el comienzo de nuestra gestión pusimos especial foco en la movilidad sustentable, para lo cual desarrollamos seguros de bicicletas y monopatines, ya sean convencionales o eléctricos», dijo a Carlos Soria, subgerente general Técnico Comercial de la compañía estatal.
«En estos últimos meses notamos una creciente demanda en los seguros de bicicletas y monopatines eléctricos, sobre todo luego de la flexibilización del aislamiento. Estos bienes, originalmente vinculados a la recreación, se han consolidado como un medio de transporte económico, que además trae beneficios a la salud y al cuidado del medio ambiente», añadió Soria.
En la carpeta de proyectos para 2021 figura también el lanzamiento de seguros para bicicletas y monopatines en Provincia Seguros, donde señalan la mayor demanda de seguros de motos, de la mano del incremento de ventas respaldado por acciones del Gobierno.
«Observamos un incremento en el ramo, en línea con lo que sucede habitualmente en esta época del año», señaló Ezequiel Pérez Staracci, subgerente de Automotores de la compañía del Grupo Provincia, quien detalló que la actividad «se focaliza en la contratación de seguros de responsabilidad civil (RC)».
«En nuestro caso, el segmento de seguros con cobertura de casco se centraliza en algunos modelos de motos urbanas entre 200 y 500cc y del tipo scooter«, dijo el directivo.
Pérez Stracci explicó que «algunos modelos de motos presentan una mayor tasa de robo, por lo cual los seguros se analizan según el modelo y la zona de riesgo».
Siempre para motovehículos, en Sancor Seguros apuntaron que brindan «un seguro específico a través del cual, en unidades de mediana y alta gama, además de la RC se puede cubrir el robo o los posibles daños totales».
En relación a bicicletas o monopatines eléctricos se ofrecen coberturas dentro de las pólizas de Combinado Familiar, en particular para robos, agregaron voceros de la empresa, que esta semana cumplió 75 años.
Desde Sancor Seguros advierten sobre el nivel de riesgo, sobre todo de robos, de bicicletas y monopatines, dadas «las escasas medidas de seguridad que poseen, situación que se ve agravada en los grandes centros urbanos».
En coincidencia, Carlos Soria agregó que «uno de los principales motivos de esos delitos es la fácil reducción del bien o de sus piezas en el mercado ilegal».
El holding Pampa Energía vendió el paquete accionario controlante -51,8% del capital- de la principal empresa de distribución de electricidad en Argentina, Edenor, al grupo de Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti.“
Según afirmaron en Pampa Energía, el grupo decidió salir del segmento de distribución para focalizarse en dos principales negocios: la producción de gas en Vaca Muerta, con una inversión de u$s 250 millones que se suman al Plan GasAr. Y el cierre de ciclo combinado de la central térmica Ensenada Barragán que opera la compañía junto a YPF, con otros u$s 200 millones de inversión.
“Todo lo que se recaude de la venta de Edenor se invertirá en esos dos proyectos”, destacaron ejecutivos al tanto de los planes de la firma de Marcelo Mindlin.
Edenor opera la mayor red de distribución de electricidad, por su cantidad de clientes. Pampa Energía posee 56% en Edenor, que se estima tiene un valor de mercado de alrededor de u$s 160 millones. La firma eléctrica cuenta con 3,2 millones de clientes y representa aproximadamente el 20% de la demanda total de electricidad en el país.
En Pampa Energía también aseguran que el desprendimiento de Edenor no fue motorizada por el congelamiento de tarifas durante la pandemia, ni por los planes a futuro del Gobierno nacional de incrementar las boletas de luz con sintonía fina. “Es una empresa con 15 años en Pampa. Se compró en 2005 y durante mucho tiempo hubo tarifas congeladas y no por eso se vendió, al contrario, se mantuvo, y cuando hubo recomposición de tarifas, y pudo sacar ganancias, se reinvirtió. Por ese motivo no es”, sentenciaron.
Como se informó aquí, Edenor recibió casi $ 3.200 millones del Estado nacional en compensación por brindar el servicio a barrios populares desde 2017 al 2020. Este importe, anunció hace 3 días, se utilizarán para mantener y sostener la calidad del servicio y la red eléctrica.
Una vez comunicada formalmente la intención de venta a los mercados, se notificará al Ente Nacional de Regulación Energética (ENRE), quien deberá aprobar la cesión. Después de logrado ese permiso, la asamblea de Pampa Energía se reunirá para dar el último adiós a Edenor en el grupo.
Los nuevos dueños de Edenor:
Rápidamente, el periodista Alfredo Sainz preparó para La Nación un breve «dossier». Lo reproducimos:
José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti son los socios del consorcio inversor que en tiempo récord completó la compra de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica de la Argentina.
José Luis Manzano
De los tres, Manzano es el más conocido, pero llamativamente también es el que tiene el perfil más bajo en la actualidad. En los últimos cuarenta años, el empresario mendocino logró una particular capacidad para reciclarse. Estudió medicina y se recibió de médico en la Universidad Nacional de Cuyo, pero su primera pasión fue la política, y de hecho su conocimiento por parte la mayoría de la gente proviene de su pasado como dirigente político.
Entre 1983 y 1989 fue diputado del Partido Justicialista y uno de los dirigentes que encabezó la renovación peronista tras del cimbronazo que significó para su partido la derrota ante Raúl Alfonsín en las primeras elecciones presidenciales tras la dictadura militar.
En 1989 asumió como ministro del Interior de Carlos Menem, y después de dejar el cargo, en 1993, emigró a los Estados Unidos, donde vivió durante tres años. Cuando volvió a la Argentina, colgó el traje de político y decidió focalizarse en el mundo de los negocios.
Daniel Vila
Su incursión como empresario se llevó adelante en gran medida asociado con su coprovinciano Daniel Vila en el grupo Uno, un holding de medios con base en Mendoza. Vila se convirtió en uno de los principales empresarios de medios con Supercanal, su empresa de televisión por cable que tuvo un espectacular crecimiento durante la década del ’90 y que hace dos años pasó a manos del fondo de inversión CVI Austral LLP.
Manzano ingresó a la sociedad como advisor (consejero) en 1996 y cuatro años después se convirtió en socio de Vila. Hoy los dos empresarios son los dueños del grupo América, que reúne a América TV y la señal de noticias A 24. Además, comparten la propiedad de varios medios en Mendoza, como el canal 7 de Mendoza y el 8 de San Juan, y varias radios provinciales. En Buenos Aires Aires el multimedios también incluye a las radios Blue y La Red.
Juntos, Manzano y Vila también fundaron en 2007 la compañía Andes Energía, una empresa petrolera, y pusieron un primer pie en la distribución de energía eléctrica con la compra de Edemsa, la distribuidora eléctrica de Mendoza.
Como buenos mendocinos, también participan en el negocio del vino. Juntos son socios en la bodega Altus y en forma individual Vila es el dueño de Punta del Indio.
Mauricio Filiberti
La tercera pata en la compra de Edenor es Mauricio Filiberti. Él es el mayor productor de cloro de la Argentina, uno de los pocos negocios que se vio muy favorecido por la pandemia.
El principal cliente de su empresa Transclor es AySA, la proveedora del servicio de agua y cloacas en el AMBA (Capital Federal y el conurbano), que hoy está dirigida por Malena Galmarini, la mujer de Sergio Massa. El dato no es menor, ya que en el mercado se comenta la buena llegada que tiene Filiberti con el presidente de la Cámara de Diputados.
Transclor también es el proveedor de materia prima de Clorox, la multinacional que lideró el negocio doméstico de lavandina con su marca Ayudín. Hace dos años, la empresa de Filiberti además se alzó con una planta de producción de cloro que tenía la multinacional en Pilar.
El periodista Ricardo Benedetti divulgó hace dos días parte del expediente interno de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) que recomendó al Ministerio de Salud de la Nación la «autorización de emergencia» de la vacuna del Fondo Ruso de Inversión Directa , Sputnik V, que comienza a aplicarse a médicos y otros trabajadores de la salud argentinos desde esta mañana en todo el país.
El texto que expone parte de la información sobre el total de voluntarios de «fase 3» que tuvieron efectos adversos y cuáles fueron los mismos, ha sido usado para afirmaciones políticas sin base científica. Ni experiencia médica práctica. Por eso, en AgendAR consideramos útil reproducir esta nota de un medio que no puede ser considerado favorable al gobierno.
Titulado: «Informe Dirección de Evaluación y Registro de Medicamentos», el texto de cinco páginas está fechado el 23 de diciembre a las 11.13.04, forma parte del expediente: NO-2020-89948949-APN-DERM#ANMAT y lleva la firma de Nélida Agustina Bisio, analista técnico y titular de la Dirección de Evaluación y Registro de Medicamentos. La doctora Bisio no fue una de los cuatro técnicos de la Anmat que viajaron a Moscú junto a Carla Vizotti, secretaria de Acceso a la Salud de la Nación.
El documento va dirigido Marcelo Alberto Carignani, titular del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME); y a Manuel Limeres, titular de la Anmat y su segunda al frente del organismo, Valeria Teresa Garay.
El informe llegó dos horas antes de que el Ministerio de Salud diera luz verde a la Sputnik V, atribución que se enmarca en la ley 27.573, que aprobó el Congreso durante la pandemia, y allí la Anmat actúa «en el marco de sus competencias», que es elevar un informe al Ministerio de Salud de la Nación con la recomendación de aprobar o no. Ese informe, de una carilla y media, fue el que se conoció durante la Navidad y que generó algunas dudas por lo escueto del mismo.
Según el texto del informe, el evento adverso más frecuente observado fue un síndrome similar a la gripe. Además, tres adultos mayores de 60 años, uno de los grupos de riesgo frente al SARS-CoV-2 y prioritario en la línea de vacunación después del personal médico, sufrieron efectos adversos graves tras recibir las dos dosis de la vacuna Gam-COVID-Vac. Pero según los expertos consultados, estos últimos serían efectos que no tendrían relación directa con la aplicación de la vacuna.
«La Anmat hizo un análisis correcto y es favorable a la vacuna», declaró Eduardo López, médico infectólogo y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez tras leer el documento.
En el texto se explica que el análisis de la Anmat se basó en la información enviada desde Gamaleya sobre 12.269 voluntarios, entre 18 y 87 años, de los 40.000 que participaran de la Fase 3 del ensayo clínico. 10.900 participantes tenían hasta 60 años y los 1.369 más de esa edad. De estas personas, al 10 de diciembre, 9.258 habían recibido la vacuna Gam-COVID-Vac y 3.038 un placebo. Es decir, tres de cada cuatro voluntarios recibió la Sputnik V.
«Plantean una eficacia del 96% para este primer grupo y, cuando se amplía a los 22.714 que comunicó el RDIF el 14 de diciembre baja al 92%. Los datos en ambos casos son sustentables y coherentes», dijo López al comparar el documento de la Anmat y los partes de prensa difundidos por RDIF que aún no publicó en ninguna revista científica los detalles de estos «análisis interinos» de la fase 3 que terminará en mayo del año próximo.
En el documento de la Anmat se detalló que de los 1.369 voluntarios mayores de 60 años solo se confirmaron dos casos de Covid-19 positivo entre los 340 voluntarios que recibieron el placebo y ninguno entre los que recibió la vacuna. Sin embargo, no recomendó su aplicación en mayores de 60 porque «debido al pequeño número de casos, no alcanzó un nivel de significancia estadística (p= 0,062)».
Sobre este punto, López explicó: «Por lo pequeño de esa muestra y los pocos casos de Covid-19 que se dio entre los voluntarios no se permite sacar, en este corte, un resultado estadístico concluyente, pero tiene una tendencia a demostrar que es efectiva, ya que está muy cerca de ese 0,062. Esto significa que con un mayor número de personas analizadas, podrían alcanzar es piso».
«Los datos que analizó la Anmat son muy consistentes con los datos que liberó, a través de un comunicado, la gente de RDIF en el tercer análisis interino. El que analizó la Anmat fue el segundo», dijo López.
Los efectos adversos en detalle
Entre la información más detallada que figura en el documento dentro del expediente de la Anmat se encuentra el «análisis de seguridad». Que indicó que de los 12.296 voluntarios, hubo 8.704 efectos adversos leves en un total de 4.401 pacientes. «El evento adverso más frecuente observado fue un síndrome similar a la gripe en las personas que recibieron la vacuna en comparación al placebo. Además, se registraron reacciones locales en el sitio de inyección más frecuentemente que en grupo placebo», dice el texto de Bisio.
Sobre los «efectos adversos serios», detalla que fueron 12 en total y que tres de ellos se dieron en adultos mayores de 60 años. «Cólico renal, trombosis venosa profunda y un absceso en miembro», fueron las complicaciones que sufrieron tres de los voluntarios del grupo de riesgo.
«Probablemente no estén relacionados con la vacuna. Casi seguro. Un absceso es poco probable que se relacione con la vacuna. Lo mismo que el cólico renal y la trombosis. No es habitual. Es poco probable que se vincule a la vacuna. Si la Anmat no lo marca es porque considera que no es crítico», analizó López.
En las consideraciones, el documento detalló que «se reporta un perfil de seguridad aceptable, no hubo eventos adversos inesperados hasta el momento del análisis».
Luego hace una distinción entre los de menos y más de 60 años. En el primer grupo la eficacia llega al 96% con una «diferencia estadísticamente significativa con respecto al grupo placebo».
En tanto, para los mayores de 60, «considerando que los sujetos expuestos al producto en investigación fueron 1.029, se sugiere un nuevo análisis de seguridad e la espera de eventos adversos que podrían observarse en un mayor número de sujetos expuestos».
El documento cierra: «En base a estos datos para mayores de 60 años se recomienda esperar un reporte de más datos de eficacia, inmunogenicidad y seguridad».
«Fue correcta la decisión de la Anmat, con los datos que disponía, de no sugerir la aplicación en mayores de 60 años porque le faltan más datos sobre el porcentaje de eficacia. No es que no sea eficaz, sino que falta probarla en más personas», dijo López sobre este punto.
El infectólogo que forma parte del comité de expertos que asesora al Gobierno de Alberto Fernández, agregó: «El análisis de la Anmat es interino. Fue correcto, sobre lo que le envió el Instituto Gamaleya».
López luego recordó que los datos adversos no habían sido informados en forma pormenorizada por parte del RDIF: «No fueron prolijos en la comunicación y eso es lo que provocó parte de las dudas que existen».
Así lo anunció el organismo internacional con sede en Italia, fundado por el premio Nobel de Física 1979, el pakistaní Abdus Salam, y cuya misión es promover la capacidad y excelencia científica en los países en desarrollo.
María Teresa Dova es doctora en física e investigadora del CONICET en el Instituto de Física La Plata (IFLP). Sus líneas de trabajo cobraron visibilidad mundial cuando en 2012 participó del descubrimiento del bosón de Higgs, una partícula elemental que permite explicar el mecanismo por el que las partículas fundamentales adquieren masa.
El hallazgo, descripto en las revistas científicas más importantes del mundo, se realizó con el empleo del Gran Colisionador de Hadrones (LHC según sus siglas en inglés): la máquina más grande y compleja de la historia, construida en un túnel circular subterráneo de 27 kilómetros debajo de la frontera entre Suiza y Francia.
Hugo Luján es doctor en Ciencias Químicas, investigador del CONICET y director del Centro de Investigación y Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas (CIDIE), con sede en la ciudad de Córdoba.
Tiene trabajos publicados en revistas científicas de prestigio internacional como Nature y Nature Medicine, y es responsable del desarrollo de una vacuna oral para la giardiasis, una de las diarreas más comunes en países en desarrollo. Esta preparación resultó efectiva y segura en perros y gatos. Fue patentada y licenciada por CONICET a la multinacional Zoetis (antes Pfizer Salud Animal) para su uso en animales domésticos, y resta probarla en humanos en ensayos clínicos.
“Recibir un reconocimiento es siempre un gran honor y una gran alegría, y muy particularmente en este año tan diferente y difícil en todos los niveles. Esta distinción es muy especial además porque considera los logros conseguidos y aportes relevantes realizando investigación en un país como el nuestro, con tantas dificultades para el desarrollo de la ciencia”, señaló Dova, del IFLP, que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata, y premiada por la TWAS en la categoría Física “por su trabajo sobre el descubrimiento del bosón de Higgs y su caracterización y búsqueda de una nueva Física”.
Hace muchos años, Dova inició un largo camino para que nuestro país participase en una investigación que marcaría el futuro de la física de altas energías para las próximas décadas y que desembocaría en el hallazgo del bosón de Higgs. “Es imposible pensar que hubiera alcanzado el objetivo si no fuera porque transité este largo camino siempre acompañada: desde mis profesoras y profesores, mis colegas de las colaboraciones internacionales y, por supuesto, mi grupo de altas energías que hoy cuenta con 20 miembros”.
Luján, del CIDIE, que pertenece al CONICET y a la Universidad Católica de Córdoba, afirmó “Recibir este premio es un reconocimiento no solo al esfuerzo propio, sino al de muchos investigadores, quienes seguimos apostando a generar conocimientos científicos de calidad”. Él fue reconocido por la TWAS en la categoría Ciencias Médicas “por sus estudios sobre los mecanismos moleculares de adaptación y diferenciación de parásitos, utilizando Giardia lamblia como sistema modelo”.
Dova y su equipo siguen colaborando con proyectos del LHC cuya potencia aumenta conforme la tecnología avanza. “Estamos muy abocados al estudio de la materia oscura. Lo que entendemos al presente es solo un 4% de la materia total del universo, y tenemos aún un 96 % por conocer”.
En 2019, el grupo de Luján describió en la revista “Nature Communications” el desarrollo de una plataforma para la producción masiva de vacunas orales contra agentes virales, como los que causan la hepatitis, el zika y la bronquiolitis. Y también mostraron haber podido proteger por esa ruta a ratones contra el virus de la influenza. “Las posibilidades que se abren con esta plataforma son inmensas y podemos generar importantes recursos para el país”, indicó el investigador cordobés.
El Comité Directivo de la TWAS está compuesto por representantes designados por la UNESCO, el Gobierno de la República de Italia, y países en desarrollo de todos los continentes. Además de Dova y Luján, fueron distinguidos 19 investigadores más de otros continentes en las categorías Ciencias de la Agricultura, Biología, Química, Ciencias de la Tierra, Astronomía y Espacio, Ciencias de la Ingeniería, Matemáticas y Ciencias Sociales. (Agencia CyTA-Leloir)
Los exámenes y los expedientes de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, que solían ser oscuros análisis técnicos, que seguían con atención solamente las empresas involucradas, hoy son tema en los medios masivos.
No es de extrañar entonces que el periodista Diego Cabot dijera hace dos días que el Gobierno está a punto de anunciar, antes de fin de año, que la ANMAT aprobará, en modo emergencia, la vacuna que elaboraron el laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford.
Esta es la vacuna cuyo suero ya está produciendo en nuestro país mAbxience, una de las empresas del Grupo Insud, de Hugo Sigman.
El gobierno nacional ya firmó hace tiempo un acuerdo con AstraZeneca y según lo que se informó, se negoció la entrega de 22 millones de vacunas, es decir, para once millones de argentinos. Y la nota afirma que desde el Banco Nación ya se hizo un adelanto de once millones de dólares para asegurarse el stock.
Más allá de la aprobación, nada será inmediato. Si bien Sigman ya produce en sus plantas la vacuna, el acuerdo con el laboratorio inglés solo reservó para su par argentino la elaboración del activo en el país. El resto se completará en México. Por eso es que en el laboratorio insisten en que entre febrero y marzo recién estará disponible en territorio argentino para iniciar la vacunación masiva.
La aprobación de la Anmat sería la primera en América Latina. Pero como ya se señaló aquí, el ministro de Sanidad de Gran Bretaña anunció que en pocos días será autorizada por el organismo regulador británico.
Fuentes de la empresa aclaran que ni AstraZeneca ni Insud participarán de ningún convenio con vacunatorios privados. El único cliente será el Estado.
Inglaterra registró este lunes 41.385 nuevos contagios de covid y otras 357 muertes, según informaron las autoridades sanitarias británicas, que han alertado de que el alto nivel de casos no tiene precedentes. Esta es la primera vez que la cifra diaria de contagios en Gran Bretaña supera la barrera de los 40.000.
Y estos datos son de Inglaterra. No se incluyen los correspondientes a Escocia e Irlanda del Norte, que hasta mañana no tienen previsto hacer públicas las cifras de coronavirus.
Las autoridades han manifestado su preocupación por los contagios en el sur y sureste del país, que relacionan con la aparición de una nueva variante del coronavirus.
La directora médica de la Sanidad en Inglaterra, Yvonne Doyle, dijo hoy lunes que, «a pesar de los niveles sin precedentes de infecciones, hay esperanza en el horizonte», en referencia al programa de vacunación iniciado el 8 de este mes con la fórmula de Pfizer/BioNTech.
Doyle pidió a la población que ayude a detener la propagación del virus, porque los «hospitales están en (el momento) más vulnerables, con nuevas admisiones aumentando en todas las regiones».
Los hospitales del sureste de Inglaterra, donde se detectó la variante británica del coronavirus, están bajo una creciente presión por el fuerte incremento de los contagios. Los servicios de ambulancias están recibiendo cerca de 8.000 llamadas de urgencia por día, unos niveles no vistos desde el pico de casos en la primera ola el pasado abril.
Londres y numerosos condados del sur y este de Inglaterra están en el nivel 4 de riesgo de covid-19 -grave-, lo que ha obligado al cierre de tiendas no esenciales, gimnasios, cines, peluquerías, salones de belleza, mientras que se ha pedido a la población que evite usar el transporte público y se quede en casa.
Mientras, se espera que los reguladores británicos aprueben esta misma semana la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, lo que permitirá acelerar el programa de inmunización de la población británica, iniciado el pasado
Las otras regiones británicas – Escocia, Gales e Irlanda del Norte – también mantienen diversas medidas restrictivas para contener la propagación del covid y su nueva variante.
Hace una semana publicamos en AgendAR La industria electrónica argentina, la de Brasil, y el Mercosur que no fue. Ahí Daniel Arias contó de Cifra, la rama informática de FATE, del físico Carlos Varsavsky, del fundador de la computación científica en el país, Manuel Sadosky, y cómo entre la empresa nacional y los expertos formados por la Universidad Nacional de Buenos Aires entre 1969 y 1976, hicieron de la Argentina uno de los 10 mayores fabricantes mundiales de electrónica de oficina.El «Proceso» tronchó ese desarrollo, como tantas otras cosas, pero en los ’80 volvió a surgir una posibilidad de que la Argentina recuperara algo de su relevancia en esta industria, esta vez en asociación con Brasil. Ésta es la crónica (tengan presente que Daniel la escribió en 2017, para un blog personal) de cómo se frustró ese otro desarrollo informático que nos quiso embarcar, el de los vecinos.Y es un buen ejemplo de algo que dijimos aquí el viernes: más decisivo que presiones o amenazas para que un país dominante imponga sus intereses es el control del acceso a su mercado interno, si éste es lo bastante tentador.
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El Gran Comunicador nos hunde también la balsa
El Gran Comunicador Ronald Reagan y su gabinete en actitud natural.
En 1983 uno de los cinco mejores oncólogos clínicos argentinos, el Dr. Pedro Politi, era “fellow” en el National Cancer Institute de Bethesda, Maryland. A diferencia de muchos de sus colegas, que toman distancia para no terminar con la cabeza quemada, Politi “adopta” emocionalmente a sus pacientes y deja el cuero por ellos. Cree con razón que eso contribuye a curar, pero a veces provoca reacciones impensadas. Aquel año, un alto oficial de la Marina de los Estados Unidos, con una “papa” irremediable, en su agonía le pidió perdón: el año anterior, durante nuestra guerra de Malvinas, aquel hombre había debido pasarle a la Royal Navy la posición del ARA Belgrano, posteriormente torpedeado y hundido.
La historia viene a cuento, porque tras el hundimiento de CIFRA, nave insignia de la electrónica argentina, por Celestino Rodrigo y Martínez de Hoz, el presidente Ronald Reagan nos hundió la balsa salvavidas: Brasil. Y bien a lo Reagan, sin siquiera saberlo.
En 1986, los vecinos nos habían remplazado como potencia informática regional. Su país era el 6° mercado mundial de hardware y software. Con no poca envidia, uno veía computadoras brasileñas en todos los aeropuertos de los primos, pero también en las oficinas públicas y las empresas privadas. Era bastante impresionante: sin todavía aquella presencia dominante que había sabido lograr FATE Cifra en el mercado latinoamericano, dentro del propio los brasileños estaban llegando aún más lejos que nosotros entre 1969 y 1976, y no con una única firma sino con varias.
Y era esperanzador: los vecinos se habían asociado a nosotros en la ESLAI, la Escuela Latinoamericana de Informática, por nuestros recursos humanos y nuestra capacidad de reproducirlos. Capaz que al menos salvábamos eso, no nuestra otrora temible industria electrónica, pero sí los cerebros y las universidades, la fábrica de los mismos.
En medio del auge informático brasileño, el 15 de agosto de 1986, según información ya desclasificada por EEUU, Ronald Reagan reunió su gabinete para encarar un “encuentro cumbre” con su contraparte brasileña, Jose Sarney. Esta reunión a puertas cerradas terminó con toda esperanza de un Mercosur Informático. Trato de resumirla:
William Casey, el director de la CIA, tildó al nuevo presidente brasileño de izquierdista, un crítico de la política de EEUU hacia Cuba y hacia Angola, opuesto además al régimen racista de Pretoria (Sudáfrica era todavía el pilar militar de los EEUU en África). Sarney, de yapa, era renuente a aplicar los programas de ajuste del Fondo Monetario Internacional. El espía en jefe yanqui acusó también a Sarney de estar desarrollando vínculos comerciales con la URSS y de proponer una “Zona de Paz en el Atlántico Sur” (verbigracia, la exclusión de la 4° Flota de la Armada estadounidense en el área). Y además, había restablecido relaciones diplomáticas con Cuba.
El Vicesecretario de Estado, John Whitehead, abundó con que Brasil creaba centenares de asuntos irritantes en lo económico: estaba armando lío en la última ronda de los acuerdos de tarifas GATT, ignoraba abiertamente a los acreedores del Club de París, copiaba sin pagar patentes farmacológicas estadounidenses…
El almirante John Pointdexter, consejero de seguridad de la Casa Blanca, sopesó la seriedad del caso: Brasil, dijo, aunque el estadounidense de a pie no tiene la más peregrina idea de ello, ocupa la mitad de Sudamérica, era (en 1986) la 8° economía del mundo por tamaño, y su PBI registraba un crecimiento del 8% anual, entonces el mayor del planeta (sí, más alto que el de China en aquel momento). Whitehead dejó caer que con semejante rampa a Brasil le sobraba dinero y que no tenía que pedirle nada al FMI, lo cual era (sic) un verdadero problema.
El Secretario de Defensa, Caspar Weinberger, opinó que los brasileños fabricaban muy buen armamento y se lo vendían a cualquiera, incluyendo países a los que EEUU preferiría que no… Y que seguían negándose a firmar el TNP (Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares). Y que podían tener algún proyecto nuclear “non sancto”.
Entrando en materia informática, el attaché comercial Clayton Yeutter le explicó a su presidente que los brasileños creían –erróneamente, según Yeutter- poder competir con los EEUU y Japón. Dejó claro que la “reserva de mercado” con que Brasil amparaba su desarrollo en TICs le estaba costando a los exportadores estadounidenses hasta U$ 1000 millones/año. En su opinión, se podrían quebrar tales barreras gravando en represalia las exportaciones agroindustriales y las manufacturas brasileñas a EEUU, aplicándoles el artículo 301. Añadió que la cancillería brasileña, ya anoticiada, le había advertido a Yeutter que eso significaría una crisis, y la posibilidad de que Sarney levantara unilateralmente su reunión con Reagan. Los brasileños tenían la pelota en su campo, y debían contestar en 10 días.
Fiel a la imagen que dejó de sí mismo a la posteridad, Reagan no tenía la más mínima idea de nada de lo dicho, ni siquiera de que Brasil a la sazón tuviera 130 millones de habitantes. Pero estaba interesado en saber si el dictador militar Joao Baptista Figueiredo seguía vivo, y en ese caso, si se llevaba bien con Sarney.
No se llevaban, le contestaron.
Impertérrito, el Gran Comunicador confesó que Figueiredo le había regalado un caballo de salto fantástico, cruza de pura sangre y de Hannaford alemán, capaz de salvar vallas de 6 pies y 9 pulgadas. Y dio más detalles.
Yeutter y los demás presentes esperaron, pacientes, a que Reagan terminara sus divagaciones equinas para rematar los detalles prácticos del “meeting” con Sarney, y también echar pestes de la prensa yanqui, siempre crítica. Los curiosos pueden leer aquel documento desclasificado, la reunión del National Security Council del 15 de agosto de 1986, la tienen aquí.
Luego del encuentro Reagan-Sarney, sucedido sin sobresaltos el 9 de septiembre de 1986, el 13 de noviembre Reagan anunció sorpresivamente unas tasas mortíferas sobre U$ 107 millones de exportaciones brasileñas de frutas, jugos, cueros, calzado, carnes e incluso aviones de Embraer. Por circuitos más oficiosos, Yeutter le hizo saber a Sarney que del total de compras yanquis a Brasil (U$ 6.200 millones el año anterior), en realidad eran U$ 700 millones las que se caían. Sao Paulo ardía.
El New York Times explicó que la ofensa principal de Brasil a los EEUU había sido su renuencia a importar el sistema DOS de Mycrosoft “por tener sistemas operativos propios superiores”, según la opinión brasileña. Habida cuenta de cómo funcionaba el DOS, no es difícil creer que los primos tuvieran razón. Pero el presidente Sarney reculó en chancletas y cambió la ley informática de 1984, dando fin a un despegue rampante industrial de 8 años. Ahí fue cuando tras habernos hundido el barco en los ’70, los EEUU nos pincharon la balsa en los ’80.
Hoy Brasil en informática es la sombra de lo que fue, un importador neto. El hardware y el software no figuran en absoluto en los 15 primeros renglones de exportaciones brasucas de valor, aunque sí los aviones (puesto # 10) y los motores tipo turbojet (puesto #15).
Si alguien entiende que insinúo que un país que deja estas cuatro tecnologías, la nuclear, la aeroespacial, la informática y las biociencias en manos extranjeras tiene toda la vocación de evaporarse como estado-nación, la respuesta es: “Sí”. Y hablo más de nosotros que de los vecinos.
El gobierno nacional decidió cancelar una deuda que el Estado mantenía con Edenor y Edesur por el servicio que las distribuidoras prestan en los barrios de emergencia de la provincia de Buenos Aires y de la Capital Federal. Por su parte, Edesur y Edenor se comprometieron a invertir el dinero en nuevas obras en las mismas zonas. Es decir, en 32 municipios de la provincia y 12 comunas porteñas, que beneficiarán a 1,5 millones de usuarios.
La firma del convenio se llevó a cabo este miércoles 23 de diciembre. El contrato establece que parte de los fondos serán transferidos por el gobierno nacional a la provincia de Buenos Aires para pagar esa deuda histórica con las distribuidoras por el consumo de energía eléctrica en barrios populares, que utilizan medidores comunitarios.
Del total de lo adeudado, cerca de $ 3.000 millones corresponden a Edesur y otros $ 1100 millones a Edenor, propiedad de Pampa Energía, en el marco de un conflicto que se había iniciado en el 2011 por la falta de cumplimiento del Estado nacional del pago de ese consumo.
En octubre, las distribuidoras eléctricas le habían acercado al Presidente un plan para solucionar la disputa. Alberto Fernández puso la propuesta bajo análisis del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que dio el visto bueno.
La reunión fue encabezada por el secretario de Energía, Darío Martínez y también estuvieron presentes la interventora del ENRE, María Soledad Manin; el presidente y CEO de Edenor, Ricardo Torres; el presidente de Edesur, Juan Carlos Blanco, y el subsecretario de Energía de la provincia de Buenos Aires, Gastón Ghioni.
La reunión se concretó un día después del corte masivo de energía que afectó a más de 300.000 usuarios de barrios porteños bajo concesión de Edesur. Si bien la empresa asegura que la interrupción se generó por el incendio intencional de pastizales cercanos a una de sus estaciones transformadoras, en el Gobierno analizan aplicar sanciones a la distribuidora.
Comunicados de las empresas:Desde Edenor informaron que, a partir del acuerdo, el Estado Nacional «se compromete a realizar un aporte público y transferir a la empresa los montos equivalentes a los consumos de energía eléctrica provistos a ciertos barrios populares dentro de su área de concesión, realizados durante el período octubre 2017 a diciembre 2020».
Por su parte, la distribuidora, propiedad de Pampa Energía, se compromete a aplicar la totalidad de dichas sumas a la ejecución de un plan de trabajo preventivo y correctivo por la suma de $ 3.143 millones, «con el objetivo de mejorar la calidad del servicio y el estado de su red eléctrica, con especial foco en el suministro a barrios populares con medidores colectivos».
Desde Edesur también informaron sobre la firma del acuerdo con el Ministerio de Economía y el ENRE, «conforme el cual el primero realizará un aporte público para aplicar a la ejecución de determinadas obras en la red a cargo de la empresa vinculada a los citados barrios populares, con miras a una mejora en la calidad del servicio, por un monto equivalente a los consumos energéticos efectivamente brindados en los barrios populares de la Provincia de Buenos Aires comprendidos en el Nuevo Acuerdo Marco, desde el mes de octubre de 2017 y a brindarse hasta el mes de diciembre de 2020».
Comentario de AgendAR:
Sobre los servicios públicos concesionados concesionados de discute mucho, y no sólo en Argentina. Usualmente, se trata de «monopolios naturales», es decir, aquellos servicios que por su naturaleza tienen un sólo prestador en cada zona geográfica.
Eso requiere la vigilancia del Estado, para verificar la calidad del servicio y el retorno de la inversión. Lo que siempre despierta cuestionamientos.
El caso es que en los últimos 30 años, desde los primeros años de la presidencia de Carlos Menem y bajo gobiernos muy distintos, este «capitalismo concesionario» ha continuado. Y ha crecido el esquema de subsidios para los sectores más vulnerables de la sociedad.
La diputada nacional Fernanda Vallejos, FdT, economista, presentó un proyecto de ley para tipificar a la pesca ilegal extranjera en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) como un delito. Establece la reclusión o prisión de tres a quince años a quien afectara el ecosistema pesquero y marítimo y la sostenibilidad de las especies en esta área, o sus recursos pesqueros migratorios originarios de la ZEE argentina que se encuentren más allá de las doscientas millas marinas.
También presentó un proyecto de resolución que pide al Ejecutivo nacional la instalación de radares para la ”vigilancia y control” del tráfico irregular de los barcos en la ZEE argentina.
El proyecto de ley modifica el artículo 186 del Código Penal, al incluir las penas por el delito de la pesca ilegal. Entre los delitos, contempla la pesca ilegal no declarada y no registrada (INDNR); el transporte de explosivos o sustancias tóxicas como método de extracción o pesca; utilizar artes de pesca no autorizadas por la Autoridad de Aplicación; impedir o dificultar el desplazamiento de los peces en sus migraciones naturales; y capturar o extraer recursos pesqueros en áreas o épocas de veda.
«Se busca evitar la pesca ilegal que se realiza (alrededor de las islas) Malvinas, donde se otorgan licencias infringiendo todas las leyes nacionales e internacionales. También, impedir que cientos de buques extranjeros depreden los recursos migratorios argentinos en el Atlántico Sudoccidental. China, España y Corea del sur son los principales países de donde provienen los barcos», indica el proyecto.
Por año, más de 300 buques extranjeros han llegado a pescar hasta 800 mil toneladas de recursos pesqueros (calamar, merluzas, entre otros) fuera de la plataforma argentina, libres de todo control, regulación ni ordenamiento, según un informe de la Organización para la Protección de los Recursos Pesqueros (Opras). Asimismo, la pesca ilegal y la no reglamentada en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) representan, al menos, una pérdida para el país de entre USD 1.000 y USD 2.000 millones al año, según estimaciones de esta organización civil.
Ambos proyectos cuentan con la adhesión de diecinueve diputados del bloque oficialista: Carolina Yutrovic, Aldo Leiva, María Jimena Lopez, Graciela Landriscini, Liliana Schwindt, Blanca Osuna, Mayda Cresto, Alicia Aparicio Rosa Muñoz, Mabel Caparrós, Claudia Ormachea, Lía Caliva, Alejandra Obeid, María Rosa Martinez, Marcelo Koenig, Claudia Bernazza, Héctor Fernandez, Nancy Sand y Ayelén Sposito.