A partir de hoy lunes, por disposición de la circular A 7001 del Banco Central, si alguien compra dólares en el mercado minorista al precio oficial ($ 69,16, este viernes) más el impuesto del 30% -hasta el cupo máximo de 200 dólares por mes y por persona- por los 30 días posteriores a la fecha en que realizó esa compra de divisas, no podrá realizar operaciones de dólar Bolsa o Contado con Liquidación -las otras formas de hacerse de esa moneda.
Esta medida se suma a las ya tomadas por el Central para impedir que los Fondos de Inversión participen en esas operaciones. En esta forma, queda establecido que el dólar tendrá un valor para las operaciones de importación y exportación, y otro, apreciablemente más caro, el «blue», para los que quieran atesorarlo. O fugarlo.
A través de su Centro de Operaciones de Emergencias, la provincia de Córdoba estableció una serie de protocolos que deberán seguirse en las actividades comerciales, obras privadas y ejercicios de profesiones liberales en las localidades incluidas dentro de la zona blanca, es decir donde no circula el coronavirus.
En el caso de las actividades comerciales permitidas, que abarcan a aquellas que no impliquen permanencia del cliente en el local, se estableció una serie de medidas preventivas, que incluyen:
El horario de atención deberá estar dentro de las 8 y las 16 horas.
Aislar a los trabajadores que presenten síntomas.
Evitar concurrir a los lugares de trabajo con objetos personales.
La ropa de trabajo debe colocarse en el lugar y retirarse antes de salir de la empresa. En caso de trasladarla, hacerlo en una bolsa cerrada. Al llegar al domicilio, lavarla con detergente y agua a 40 o 60 grados.
Usar calzado cerrado y, en lo posible, botas descartables para quienes tengan exposición a fluidos.
Utilizar un filtro laboral, de llamados telefónicos permanentes, para conocer el estado de salud de los trabajadores.
Fomentar la higiene y ventilar y desinfectar los ambientes y maquinarias.
Brindar a los trabajadores equipos de protección y capacitarlos para detectar síntomas y actuar en caso de sospechas.
Garantizar medidas de distanciamiento social y/o rotación de personal debiendo mantener mínimo 2 metros de distancia entre una persona y otra.
Estará prohibido el contacto físico, compartir el mate y elementos personales para alimentación y limpieza.
El personal que atienda a clientes deberá utilizar durante su labor barbijo no quirúrgico que cubra boca y nariz y disponer de alcohol en gel para higienización.
Exhibir en lugares visibles del local información sobre “Medidas de higiene”.
Supermercados, bancos y oros locales
En el caso de las actividades específico de los supermercados, bancos y otros locales con atención al público, además de las recomendaciones generales, se estableció una serie de cuestiones específicas que incluyen desde facilitar al personal y al público implementos para la higienización de manos, intensificar la limpieza y evitar el uso compartido de utensilios, entre otras.
A su vez, rigen disposiciones particulares:
El horario de atención deberá estar dentro de las 8 y las 16 horas.
Deberán disponer, en la medida de lo posible, un sistema de turnos rotativos del personal de trabajo de modo de reducir la congestión y circulación de personas.
Quedan exceptuados de estas medidas, los mayores de 60 años de edad que deberlan respetar la cuarentena obligatoria.
Se deberá disponer de personal que controle los acceso y evitar aglomeraciones de personas en locales.
Señalizar los lugares de espera para mantener las distancias de 1,5 metros entre venderor y clientes; y entre cliente y cliente.
Además, se fija como oportunidades de concurrir a los locales de venta, el siguiente patrón de funcionamiento:
Días pares de la semana. Concurren las personas cuyo documento de indentidad coincida con la terminación par del mismo
Días impares de la semana. Concurren las personas cuyo ducumento de indentidad coincida con la terminación impar del mismo.
Los gobiernos provinciales han puesto en marcha esta semana -según la realidad de cada región- una serie de actividades comerciales y sociales, en el marco de la cuarentena focalizada acordada con el gobierno nacional. Mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense se mantienen -seguidas por Chaco y Santa Fe- como las zonas del país donde todavía no es momento de bajar la guardia en la lucha contra el coronavirus.
El “aplanamiento” de la curva de contagios en el resto del país animó la decisión sanitaria y política de avanzar hacia la flexibilización paulatina de determinados aspectos de la vida cotidiana. Así, Mendoza, Corrientes y Jujuy aparecen como las provincias donde el regreso a la “normalidad” va abriéndose camino entre permisos para salidas recreativas, habilitación del comercio minorista en shoppings, trabajo administrativo estatal limitado, peluquerías, centros de estética y puesta en marcha de diferentes sectores productivos.
El último decreto presidencial que extendió las medidas de aislamiento hasta el 10 de mayo delegó en los gobernadores la facultad de disponer en qué zonas de sus provincias podría permitir en esta tercera etapa de la cuarentena diferenciada, actividades y expansiones antes no autorizadas. Por ejemplo, la salida recreativa de los individuos en un radio de 500 metros de su domicilio y por un lapso no mayor a los 60 minutos.
Es la imperiosa necesidad de comenzar a cauterizar rápidamente la herida económica que provocó sin distinción la pandemia, la que aceleró la puesta en marcha de un puñado de circuitos económicos que permitan, sin correr riesgos sanitarios, reanimar al menos parte de la recaudación provincial para hacer frente a compromisos salariales y otras urgencias de caja, como el pago a proveedores. Mientras, esperan que Nación complete el envío de los $120 mil millones en fondos de ATN, prometidos para cerrar parte de ese agujero negro.
Algunas decisiones en el marco de la «cuarentena focalizada»:
Córdoba y Chubut avanzaron en un organigrama para permitir la movilización -limitada- de los ciudadanos. En la primera, el gobierno de Schiaretti resolvió flexibilizar actividades en las zonas libres de coronavirus, como habilitaciones de comercios, obras privadas y profesiones independientes, que alcanzarán a 371 localidades de las 426 de la geografía cordobesa, pero no se habilitarán las salidas recreativas en ningún distrito provincial.
En tanto las denominadas “zonas rojas” cordobesas, que son los conglomerados y localidades con importante números de casos positivos de la Covid-19, continuarán con el aislamiento social preventivo y obligatorio sin medidas de flexibilización.
En Chubut, con apenas dos casos confirmados, el gobierno de Mariano Arcioni dispuso la “circulación libre” en 21 comunas de con menos de cuatro mil habitantes.
En Buenos Aires, que junto a CABA concentran el 60% de los casos de todo el país, algunos municipios habilitados por el gobierno de Kicillof para autorizar las salidas administradas en el marco de la pandemia de coronavirus, ampliaron sus actividades mientras otros decidieron continuar con las restricciones.
Los jefes comunales informaron que en esta tercera etapa de aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional, las medidas fueron evaluadas según las características de la población y la situación epidemiológica de cada distrito. Por ejemplo, en Laprida permitirán las salidas de esparcimiento de 7 a 9 o de 13 a 17; mientras que en Coronel Suárez, en cambio, no habilitarán las salidas y continuarán con el aislamiento hasta el 10 de mayo.
El lunes, la provincia de Neuquén anunció que dividirá el territorio en cinco microrregiones para estudiar respuestas y medidas sobre el aislamiento, para luego disponer qué actividades se permitirán en el marco de la flexibilización anunciada por Nación.
Formosa, con 0 casos de coronavirus, confirmó que “de manera paulatina” se irá normalizando el ingreso “ordenado y administrado al territorio provincial”, luego de que el lunes se suspendiera provisoriamente el acceso de toda persona a ese territorio para adoptar medidas de precaución en los centros de alojamiento preventivo ante la pandemia.
Entre las medidas adoptadas por La Rioja se ratifica la no flexibilización de la cuarentena hasta el 10 de mayo próximo. La negativa tiene una doble razón: la provincia no sólo acumula casos de coronavirus, sino que enfrenta una seria emergencia por dengue, la otra enfermedad que tiene en vilo a miles de argentinos en todo el país.
La importancia del pequeño comercio en las ciudades del interior llevó al gobierno de Entre Ríos a poner en marcha esta semana la plataforma virtual “Compro en casa”, que ofrece productos y servicios de pymes, comerciantes y emprendedores.
La vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario y el intendente Fernando Espinoza, junto al Presidente de la Asociación de profesionales del Hospital de Clínicas, Doctor Luis Sarotto, pusieron en marcha ayer sábado el inicio del sistema que permitirá contar con un registro de los pacientes confirmados o posibles de haber contraído Covid-19.
A través de un sistema digital, que es manejado desde el Centro de Operaciones Municipal (COM), médicos y especialistas podrán controlar la evolución de los vecinos contagiados, “a quienes se les brindará asistencia remota, vigilando a su vez, que cumplan la cuarentena para cortar la cadena de transmisión del virus”.
El Jefe Comunal agradeció la iniciativa y resaltó la rápida ejecución con que el sistema se implementó en el distrito: “Es un orgullo inmenso que estén acá poniendo en marcha este sueño que se logró en sólo 15 días. No hablo solamente del monitoreo de pacientes a través de este software, sino de lo que vienen haciendo hace años por la ciencia y la medicina de nuestro país. Está claro que la Universidad pública y gratuita en Argentina genera oportunidades como esta”.
“Esto nos permitirá optimizar el recurso médico que tenemos, ya que el seguimiento de los pacientes se realizará con médicos que no están en los hospitales por diversos motivos, ya sea su edad o por estar comprendidos en algún grupo de riesgo, y que van a trabajar desde sus casas”.
A suvez, la vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, dijo: “estas herramientas nos están ayudando no sólo a prevenir el Coronavirus, sino que además nos ayudan a trabajar y a poder seguir los casos, controlar a la población, hacer un monitoreo permanente las 24 horas de la situación y de nuestros habitantes. La digitalización y el seguimiento de los casos es una herramienta fundamental, en estos tiempos donde tenemos que estar aislados”.
En una videoconferencia que mantuvieron ayer sábado integrantes del Comité Asesor Presidencial que aconseja a Alberto Fernández en lo relacionado a la pandemia, hubo coincidencia general en que después del fin del actual período de cuarentena el próximo 10 de mayo -dentro de 7 días-, el «distanciamiento social» seguirá. Pero tendrá que comenzar una etapa de «flexibilización: segmentación, por regiones, por ocupaciones y por edades».
Los participantes de la reunión virtual fueron la Dra. Mirta Roses Periago, el Dr. Pedro Cahn, el Dr. Pablo Bonvehí, moderados por el Dr. Omar Sued, de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). En sus intervenciones, que sumaron más de una hora, reflexionaron sobre el desarrollo de la pandemia, en Argentina y en el mundo.
Uno de los consensos generales fue que la política sanitaria aplicada en nuestro país ha sido hasta ahora exitosa, en términos de la comparación con lo que está sucediendo en la mayoría de los países y en particular en los de la América del Sur. Se debe, se sostuvo, a una combinación de decisiones tempranas acertadas y de factores de suerte, algunos que conocemos y otros que no. Uno de los primeros, fue el alejamiento geográfico de los lugares de los brotes iniciales.
También se señaló que, por toda la fama de indisciplinados y transgresores de los argentinos, ha sido notable el acatamiento de la mayor parte de la sociedad a una cuarentena de las más rígidas entre las aplicadas. Y la coordinación que mostraron las autoridades locales con el Ejecutivo nacional, al contrario de lo que se ve en EE.UU. y en Brasil, donde los estados tomaron medidas a contramano del presidente.
Pero se insistió en que hay mucho que todavía no se conoce de este virus. Por ejemplo, qué va a pasar cuando llegue el invierno.
Al final, surgió la inevitable pregunta: ¿Cómo es la siguiente etapa?
La más explícita fue la Dra. Roses Periago, embajadora mundial de la OMS para el coronavirus. Afirmó: «Tenemos que prepararnos para la flexiblización de la cuarentena. Hay que llegar a una segmentación geográfica, ocupacional y por edades. No podemos llegar al punto de la explosión social, donde la gente se largue desesperada del aislamiento debido a que se agrava su situación económica«.
Aseguró también que lo hecho hasta ahora para combatir la pandemia permitirá «establecer esa segmentación social y por edades, geográfica, que permita reactivar la vida, quizás no de la misma manera, con más respeto por la naturaleza». E insistió en dos criterios que entiende fundamentales: se debe dialogar con los líderes comunitarios, que conocen su región en particular y también las ocupaciones que pueden o deben reactivarse.
El otro principio básico es «La gente no debe concurrir al centro de salud; el centro de salud debe ir a la gente».
Cahn, otro de los que se sienta en la mesa de asesores, aseguró: «Coincido con Mirta. El distanciamiento social en sus nuevas formas va a seguir. Hay que flexibilizarlo, pero tenemos que saber que hay ciertas cosas que han llegado para quedarse por mucho tiempo«.
Bonhevi se mostró de acuerdo con sus colegas, y marcó la necesidad de priorizar la protección de los grupos de riesgo». A futuro:»Nos vamos a tener que enfocar, como hacen los países que han sido razonablemente exitosos en la contención, en el rastreo de los contagios y aislamiento de los posibles infectados. Eso es fundamental. Soy optimista».
Todos coincidieron en destacar el coraje y la dedicación de los equipos de salud que se dedican a la atención de los enfermos, y la necesidad e protegerlos.
China comenzará a ensayar el uso de su nueva moneda digital en cuatro ciudades importantes a partir de mañana lunes 4 de mayo, según los medios nacionales.
«En los últimos meses, el banco central de China ha intensificado su desarrollo del e-RMB, el «renminbi electrónico» que se convertirá en la primera moneda digital operada por una gran economía.
Según los informes, han comenzado las pruebas en varias ciudades, incluidas Shenzhen, Suzhou, Chengdu, así como en una nueva área al sur de Beijing, Xiong’an, y áreas que albergarán algunos de los eventos para los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022.
El medio de comunicación estatal China Daily dijo que había sido formalmente adoptado en los sistemas monetarios de las ciudades, con algunos empleados del gobierno y servidores públicos para recibir sus salarios en la moneda digital a partir de mayo.
Sina News dijo que la moneda se usaría para subsidiar el transporte en Suzhou, y en Xiong’an la evaluación se centrará principalmente en alimentos y venta minorista.
Una captura de pantalla supuestamente de la aplicación requerida para almacenar y usar la moneda digital ha estado circulando desde mediados de abril.
Algunos informes también afirman que empresas como McDonald’s y Starbucks han acordado ser parte del ensayo. Sin embargo, en un comunicado Starbucks ha dicho que no era un participante. McDonald’s no ha hecho comentarios.
Las plataformas de pago digital ya están muy extendidas en China, a saber, Alipay, propiedad de Ant Financial de Alibaba, y WeChat Pay, propiedad de Tencent, pero no reemplazan la moneda existente.
Xu Yuan, profesor asociado del instituto nacional de investigación de desarrollo de la Universidad de Pekín, dijo a la cadena de televisión CCTV que debido a que las transacciones en efectivo estaban fuera de línea y los datos de transacciones de las plataformas de pago existentes estaban dispersos, el banco central no pudo monitorear el flujo de efectivo en tiempo real.
«Aunque hay pocos cambios desde la perspectiva del uso del usuario, desde la perspectiva de la supervisión del banco central, las formas futuras de finanzas, pagos, gobierno corporativo y social, etc., esto es lo más importante».
El 17 de abril, el instituto de investigación de moneda digital del Banco Popular de China, que está desarrollando el sistema, dijo que la investigación y el desarrollo de un renminbi digital estaban «avanzando de manera constante» y que el diseño de alto nivel, la investigación y el desarrollo funcional y la depuración tenían en gran parte completado, según un informe de CCTV.
Según los informes, el avance de la moneda digital fue impulsado por el anuncio de Facebook en junio de que tenía la intención de lanzar uno.
La moneda digital soberana, que estará vinculada a la moneda nacional, ha estado en desarrollo durante algunos años, pero en agosto el banco dijo que estaba «casi lista». Sin embargo, al mes siguiente, el gobernador del banco, Yi Gang, dijo que no había un calendario para la liberación.
«Una moneda digital soberana proporciona una alternativa funcional al sistema de liquidación en dólares y mitiga el impacto de cualquier sanción o amenaza de exclusión tanto a nivel de país como de empresa», dijo el informe de China Daily de la semana pasada.
«También puede facilitar la integración en los mercados de divisas que se comercializan a nivel mundial con un riesgo reducido de interrupciones de inspiración política».
Se espera que continúe una disminución en el uso de efectivo en medio de la creciente popularidad de las plataformas de pago digital y que las personas eviten el contacto físico durante la pandemia de coronavirus.»
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Como señala hoy Esteban Magnani, las criptomonedas en general son formas digitales de dinero protegidas por algún tipo de cifrado. Las más conocidas que irrumpieron en la escena en los últimos años son las que se basan en un sistema de controles llamado blockchain. Entre ellas se destaca bitcoin cuya principal característica es su control distribuido y la imposibilidad (supuesta) de que una o pocas personas la controlen.
Pese a no contar con el aval de un banco central, algunas criptomonedas lograron lo imprescindible para considerarse dinero: ser aceptadas. Su difusión y la especulación en torno a ellas plantearon un problema para los gobiernos, porque los movimientos pasan a estar en una caja negra inaccesible para cualquier control. Es por eso que en algunos países, en particular China, prohibieron recientemente su uso y el procesamiento necesario para su funcionamiento: en China tenía lugar cerca del 70% del «minado» global de bitcoin.
Las grandes corporaciones, ansiosas de ampliar sus negocios a otros sectores rentables, también pusieron el ojo en esta tecnología. Facebook en particular, propuso su propia criptomoneda, Libra , para realizar transacciones “sin fricción”. Los bancos parecieron haber aprendido la lección de las empresas cinematográficas, hoteleras, medios de comunicación y otras víctimas de la digitalización, y salieron rápidamente al cruce reclamando al gobierno más controles. Facebook no dió respuestas claras y quedó en un limbo.
Se especula, dice Magnani, que el repentino apuro de China por la implementación luego de años de amagues tiene que ver con la amenaza que representan monedas como la de Facebook: una vez que los hábitos se instalan, es muy difícil para los competidores ganar una parte del mercado. Otra razón es el terreno abierto por la cuarentena y la multiplicación de transacciones digitales.
En nuestra opinión, también debe tomarse en cuenta un elemento que está implícito en las declaraciones chinas: el uso de esta moneda electrónica haría más difícil implementar las sanciones que a veces lanza EE.UU. contra las empresas que ignoran los límites para comerciar que traza su gobierno.
Un relevamiento del impacto psicológico de la cuarentena en la población de Argentina indica que los jóvenes son quienes más riesgo y sintomatología muestran a la hora de soportar el encierro y la cuarentena.
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“A medida que las personas aumentan su edad, se observan menores niveles de síntomas psicológicos. Es decir, las personas más jóvenes tienen más síntomas que las personas mayores. Y se observó que las mujeres presentan más que los hombres”, dice el informe que fue realizado por la Facultad de Psciología de la Universidad de Buenos Aires.
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El estudio, coordinado por el Doctor Martín J. Etchevers, tiene como objetivo conocer el estado de salud mental de la población argentina y las conductas que implementa para lidiar con el malestar psicológico durante el período de cuarentena implementado a partir de la pandemia de COVID-19. Para este trabajo se administró una encuesta online, con muestreo incidental, estratificado según regiones geográficas del país sobre un total de 2.631 casos. Allí se analizaron además algunas conductas problemáticas tales como el abuso de alcohol, drogas ilegales y tabaco. Por otro lado se estudiaron conductas saludables como la actividad física/deportiva, la vida sexual y la práctica religiosa.
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El estudio dice que más de la mitad de la población no realiza ninguna de las siguientes actividades: ejercicio físico, meditación, práctica religiosa o yoga. Cuándo se les preguntó a los participantes “¿Qué hace cuando experimenta malestar psicológico o tiene problemas emocionales?”, las respuestas fueron: el 37,06 % dialoga con amigos (a través de medios virtuales), el 15,05% practica el rezo, el 13,34% practica deporte, el 10,53% toma medicación, sin especificar cuál, el 8,09% consume alcohol y el 4,79% recurren a su profesional psicólogo/a.
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Más de la mitad de la población no realiza ninguna de las actividades que se consideran saludables.
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El cierre de establecimientos deportivos y áreas de esparcimiento obligan a la población a buscar alternativas más restrictivas tales como tutoriales, clases a distancia y ejercitación en el reducido espacio de la mayoría de los hogares. “La conductas saludables permiten tolerar la cuarentena, amortiguando su impacto en el malestar psicológico. De no practicar tales conductas, podría predecirse que si la cuarentena se extiende en el tiempo, su impacto psicológico podría ser mayor”, afirman desde la UBA.
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Al preguntar específicamente por la medicación, 33,33% de los participantes refirieron tomar medicamentos para diferentes fines. “Los fines relacionados con el estado emocional o psicológico (ansiedad, “nervios”, ánimo, relajación, dormir) fueron elegidos por 477 participantes. Los fines relacionados con enfermedades o condiciones médicas (hipertensión, diabetes, alteraciones tiroideas, etc.,) fueron elegidos por 648 participantes”, indica el estudio.
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Con respecto al sueño, el 74% de los participantes, presenta alteraciones de diferente tipo. Entre las alteraciones más frecuentes, se observa un aumento (44%) o disminución (14%) en el tiempo de sueño y el insomnio (42%), según reportan los participantes. La vida sexual en la cuarentena fue otro de los ítems. Un 44% de los consultados dice que su vida sexual es poca o nada satisfactoria, un 32% moderadamente satisfactoria y un 24% muy satisfactoria.
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Se les preguntó a las personas si debido a la cuarentena había aumentado el consumo de alcohol, tabaco o drogas. En el caso de los que ya consumen alguna de estas sustancias, un 49 por ciento aumento más su consumo de tabaco, un 27,4 incrementó el alcohol y un 27,5 incremento el consumo de de drogas.
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El informe sostiene que la medida de cuarentena obligatoria prioriza el salvamento de vidas y ese fin, de alta prioridad, debe incluir su impacto psicológico. «El incremento del malestar psicológico puede a su vez aumentar el consumo de alcohol, sustancias u otras conductas de riesgo para sí o para terceros, y el cumplimiento de la cuarentena a mediano plazo depende de la comprensión y capacidad de regulación emocional de las personas durante la misma”, dejaron expresando. Entre las conclusiones, el estudio hace foco en el tema de los quienes jóvenes son quienes reportan mayor sintomatología desde lo psicológico.
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“Una línea de explicación es que las personas de menor edad afrontan estresores mayores característicos del ciclo vital, incertidumbre en cuanto a la vivienda, inserción profesional, laboral, parejas menos consolidadas, embarazos, hijos pequeños. La cual se incrementa por la crisis económica preexistente que se agrava con las significativas pérdidas económicas que implican las cuarentenas en toda la población. Los jóvenes, el sector etario menos consolidado desde el punto de vista económico y laboral, reciben con mayor fuerza el impacto financiero de la cuarentena así como las restricciones que acarrea. Podría pensarse sobre este punto que los jóvenes perciben más la sintomatología. Esta es otra explicación parcialmente consistente con la anterior se explicaría por una desensibilización o habituación de los adultos a sus propios síntomas psicológicos”, dice el informe.
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Una pregunta que surge de los hallazgos sobre grupos etarios es la siguiente: ¿Cómo puede explicarse que los adultos mayores tienen menos sintomatología frente a un estrés que los amenaza en mayor medida? “Podría pensarse que la población de mayor edad percibe a la cuarentena obligatoria como una protección frente al riesgo al cual se encuentran expuestos y reciben estas restricciones de manera positiva”, expresan los psicólogos que trabajaron en este estudio de la UBA.
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Las alteraciones del sueño son uno de los síntomas más frecuentes tanto en la ansiedad como en la depresión. “La disminución de la actividad física y la menor exposición a la luz solar en las grandes urbes alteran los ciclos del sueño. El dormir más de lo habitual es considerado un síntoma depresivo atípico que suele acompañarse de falta de interés por el mundo externo y baja autoestima.
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Con respecto a la vida sexual la mayoría de la población ha reportado un empeoramiento de la misma. La cuarentena obligatoria para las personas solteras o divorciadas/separadas impide los encuentros sexuales. “Es de prever que finalizada la cuenta estas dificultades vinculares persistan por el temor al contagio. Aún en parejas consolidadas la sexualidad humana puede explicarse en la tensión entre la presencia ausencia que incrementa la fantasía y el deseo. Por último este ítem debe ser tomado con cautela porque la mayoría de los encuestados prefirió no contestar”, refiere el texto.
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Respecto del consumo de tabaco, teniendo en cuenta que casi la mitad de los fumadores reportó incrementar esta conducta, mientras que el aumento de alcohol y drogas ilegales fue menor, “el consumo de todas estas sustancias es una de las conductas que se implementan, erróneamente, para manejar o disminuir el malestar. Si bien proporcionan un alivio porque impactan en la neurotransmisión produciendo placer o sedación, pasado su efecto deterioran la salud general”.
Cuando termine la cuarentena -tal vez mejor dicho, cuando se vaya flexibilizando- por la pandemia del Coronavirus, hay muchas actividades que tardarán en reanudarse. El ejemplo más clásico son los espectáculos públicos, que reúnen a muchedumbres en espacios cerrados.
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Cuando se conocieron los primeros casos de Covid-19, los cines en la Argentina fueron obligados -en primer lugar- a dejar una butaca vacía de distancia entre cada espectador. Después fueron cerrados por completo. Y no hay fecha cierta para esa reapertura.
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En esta escenario, la empresa argentina Cinergia Producciones anunció que ya está planeando el regreso del cine en forma de autocine. Este antiguo formato, que tiene casi 90 años de historia, se ofrecerá como una manera de volver a ver cine en pantalla gigante, pero respetando las reglas de distanciamiento social que seguirán por un tiempo más.
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Los autocines nacieron en Estados Unidos en 1933 y tuvieron su momento de gloria en los años ’50 y ‘60. Su decadencia coincidió con la masificación de la televisión color y el video hogareño.
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Los autocines de Cinergia Producciones utilizan pantallas inflables de 16×10 metros. Permiten la presencia de hasta 400 autos por función. También tienen una pantalla más chica: 10×7 metros, para 150 autos.
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Las proyecciones se realizan con sistemas que combinan leds con lásers. Y el audio se emite a través de una señal de radio FM, para que cada uno la sintonice y ecualice a su gusto, en el interior del vehículo.
(Esta nota debió haberse publicado ayer, Día del Trabajador. Pero AgendAR es un portal de noticias, y así como la pandemia desplazó a las tradicionales movilizaciones del Primero de Mayo, una nota sobre un medicamento que muestra algo de eficacia contra el coronavirus, que pocas horas después fue aprobado por la Food & Drugs de los EE.UU., tomó precedencia.No importa. Este informe ya ha esperado 116 años para que los argentinos lo aprecien en todo su significado).
El reporte fue terminado hace algo más de un siglo, pero más allá de los círculos de especialistas nunca tuvo demasiada difusión. En 1904, Juan Bialet Massé, un polifacético médico catalán (además fue abogado, ingeniero agrónomo y empresario) recibió el encargo de realizar un estudio sobre el estado de los trabajadores y la producción en la Argentina. La idea de realizar un Informe sobre el Estado de las Clases Obreras se gestó en la misma entraña del segundo gobierno de Roca, a través del entonces ministro del Interior, Joaquín V. González.
¿Llama la atención la repentina preocupación social de la Generación del ‘80? No del todo. El descubrimiento del conflicto social, las reivindicaciones obreras y el proceso de incorporación del aporte inmigrante ya eran temas centrales en ese momento. Seguramente por eso, los grupos dirigentes dieron lugar a la idea de construir una nueva percepción sobre los trabajadores y las condiciones del trabajo en todo el país. De alguna forma, se trataba de reunir información para intentar comprender los alcances del desafío al modelo de país imperante.
Los objetivos quedaron explícitos en el propio informe: «Conocer las condiciones en que se verifica el trabajo en el interior de la República; los resultados prácticos y experimentales de las diversas jornadas adoptadas, así como los higiénicos, morales y económicos de ellos y el descanso dominical en los ramos de la industria; la importancia y forma de las retribuciones y salarios y sus relaciones con la alimentación y alojamiento.»
Bialet Massé dirigió su mirada hacia las bases mismas de la expansión economía argentina, tan florecida entonces de embarques de granos como de miseria. Y al cabo, logró una verdadera radiografía social del país.
“Bialet, para confeccionar su informe, recorre la campaña argentina. En todas sus direcciones. Lo hace en trenes de carga, en sulky, a pie, a caballo, en barco. Visita talleres, recorre estancias y penetra en tolderías indias. Inspecciona obrajes. Baja a galerías y socavones mineros. En su largo peregrinaje por mundos apartados, completa su recorrido sin tregua. Como un cirujano en la búsqueda de una solución, presenta las llagas del problema en toda su desnudez”, señala Raúl Altamira Gigena, profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Córdoba.
Se trata de unas 1.500 páginas organizadas en tres volúmenes. En los dos primeros, examina la situación del trabajador en las diversas provincias y territorios nacionales. Los títulos de cada capítulo indican especificidad: “El obrero criollo”; “El trabajador indígena”; “La inmigración extranjera”; “El trabajo agrícola”; “Los cereales (Los potenciales de la agricultura argentina)”; “El Azúcar (su explotación en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy)”, “La Rioja (minería)”; “Córdoba (El riego, la fuerza hidroeléctrica, la cantera)”; “Entre Ríos (La colonización)”. El tomo II incluyó los informes referidos a la provincia de Santa Fe. Y el tercer volumen amplió los dos primeros, a pedido del propio Joaquín V. González. Allí se concentraron estadísticas, estudios comparativos, exámenes de suelo, climas, producciones y las características de cada población.
El Informe Bialet Massé describe y anuncia el mundo urbano que estallaría en la Semana Trágica y la vida semifeudal de los obrajes rurales, que adelantaba la huelga de peones de Santa Cruz, en los años ‘20 y que concluiría con cientos de trabajadores fusilados. Pero para entonces, la investigación ya estaba “bien cajoneada”. Es que el Informe de Bialet Massé es un trabajo de brutal honestidad intelectual. A punto tal, que sus conclusiones pusieron en tela de juicio a quienes ordenaron hacerlo, a la clase dirigente argentina y en definitiva- al sentido mismo de sus políticas.
“No se ocultan las llagas ocultándolas o velándolas a la vista del cirujano por un pudor malentendido: es preciso, por el contrario, presentarlas en toda su desnudez, en su verdad, manifestando sus antecedentes con toda sinceridad, para aplicarles el remedio más conveniente”, sostenía Bialet en 1904. Quizás por esto mismo, su destino obligado fue el olvido.
Algo nuevo llamado “derecho del trabajo”
Bialet Massé era médico y en su estudio remarcó las consecuencias de la fatiga en el organismo, al mismo tiempo que el movimiento obrero daba su pelea por el acortamiento de la jornada laboral. En materia de trabajo de menores, Bialet se volvió decididamente contra el Código Civil para preconizar la incapacidad legal de los menores para obligarse ampliamente -como era costumbre- en materia de trabajo. En igual sentido, se expidió por una reglamentación del peso en las bolsas en los movimientos de estiba, por considerarla como una actividad nociva y peligrosa. Pero también sentó su criterio respecto de una modalidad de vivienda obrera muy habitual por entonces en las grandes ciudades: el conventillo. “Se trata de una ratonera que se arma contra el pudor y la virtud del pueblo, un dogal a su progreso y redención”.
Bialet Massé llegó incluso a apelar para que las viviendas sean la principal obra pública de gobiernos progresistas, incluso “con el arma de la expropiación y el lote”, se animó a proponer. Decididamente, el suyo no era el discurso políticamente correcto para su época.
Sin embargo, el informe no es sólo un descriptivo de las condiciones sociales, de desempeño laboral, de la agremiación obrera o de la situación de los indígenas. Además, se dedica a estudiar a cada uno de los sectores industriales y sus posibilidades de desarrollo. Observa y prescribe puntualmente la realización de obras públicas y, en cada caso, concluye proponiendo hasta el articulado de la ley pertinente. “Es un diagnóstico con críticas, pero también con propuestas de soluciones”, sostiene Altamira Gigena en su trabajo dedicado a Bialet por su condición de precursor del Derecho del Trabajo en nuestro país.
Es que -precisamente- ese viaje a las profundidades de la vida cotidiana nacional, se convirtió en uno de los cimientos doctrinarios de nuestro derecho laboral. Allí quedaron plasmadas ideas para reglamentar el contrato de servicio, el descanso semanal, los accidentes de trabajo y el rol de la mujer en el campo laboral (Ver “Mujeres argentinas”).
En el mundo de la zafra
Un párrafo referido a la realidad tucumana, pinta como pocos la necesidad de una legislación del trabajo para regular las prácticas laborales del obraje zafrero. “Mucho temo que pasada la cosecha, que ofrece tan pingües utilidades, pase también el deseo de remediar, o mejor, el convencimiento de la necesidad de hacerlo; pero en el pecado irá la penitencia. Junto al cereal está el obraje, y la huelga que amenaza a Tucumán no hay poder público que pueda evitarla. O viene la ley reglamentando la jornada, los descansos y estableciendo el arbitraje, o los patrones organizan el trabajo racionalmente y hacen conocer por todos los medios de publicidad esa organización y las garantías que ofrecen, o los obreros no irán. Y entonces aprenderán por los registros de caja”.
Bialet Massé fue un hombre especial. ¿O acaso fueron varios reunidos bajo un mismo nombre y apellido? Fue primero médico, educador y escritor, luego abogado, también fue el empresario impulsor del uso de las cales nacionales en los proyectos hidráulicos de Córdoba. Más tarde fue ingeniero agrónomo. Y también el fundador del derecho laboral argentino. Pero por sobre todos “ellos”, sobrevoló siempre un hombre sensible que supo ver el entramado íntimo de una Argentina “exitosa” fundada sobre la miseria del conjunto.
¿Qué informaría Bialet hoy si recorriera otra vez aquellos mismos caminos? ¿Qué nueva rebeldía jurídica propondría? Más aún, ¿qué haríamos hoy si un Bialet imaginario radiografiara por segunda vez a la Argentina del siglo XXI? ¿Remitiríamos otra vez al olvido sus conclusiones durante los próximos cien años?
Mil disculpas. Quizás sean preguntas incómodas para una tarde de sábado.
Juan Bialet MasséLa biblioteca del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, reúne los tres tomos de la primera edición de 1904. Se puede descargarlos entrando en la página de la biblioteca cliqueando aquí.
La paralización industrial por el aislamiento obligatorio empieza a mostrar señales de salida con la reactivación de plantas en distintas provincias. Ante una situación que no deja de ser crítica, diversos sectores preparan protocolos para retomar la actividad, y al mismo tiempo hacen pedidos al gobierno para obtener oxígeno en los próximos meses y negocian con gremios acuerdos salariales..
Esta semana dos automotrices anunciaron que retomaban sus trabajos: la alemana Volkswagen en Córdoba y la sueca Scania en Tucumán. En ambos casos, se trata de plantas de componentes que se destinan en un 100% al mercado de exportación: otras plantas propias ensamblan el modelo final.
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En ambos casos, el funcionamiento se da bajo estrictos protocolos de seguridad e higiene para evitar contagios, y son un leve alivio para un sector que ya venía muy golpeado desde antes de la pandemia del coronavirus. Vale destacar que los gobernadores de esas provincias, el cordobés Juan Schiaretti y el tucumano Juan Manzur, mantienen rigidez sobre las excepciones al aislamiento y en ambos distritos siguen prohibidas las salidas recreativas a la población, por caso.
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En Chubut, en tanto, el mandatario Mariano Arcioni habilitó el viernes 22 a las empresas textiles del parque industrial de Trelew, y esta semana comenzaron a trabajar las firmas laneras. La provincia, además, inició gestiones para que se autorice a unas tres fábricas. Además de textiles, de insumos médicos o que producen cajones para pescados.
La industria textil estaba inactiva con la pandemia, y de hecho esta semana el secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Hugo Benítez, y la Federación de Industrias Textiles (FITA) acordaron el pago de sumas fijas no remunerativas de entre 17.000 y 20.000 pesos durante tres meses, según la categoría, para el personal eximido de realizar tareas en el contexto de la pandemia. El sector tiene también un polo importante en La Rioja, donde el gobernador Ricardo Quintela se reunió con el Centro Comercial e Industrial de la provincia para tratar la gradual salida del aislamiento, y exceptuar más actividades.
Entre los mandatarios que ya habilitaron la actividad industrial en sus distritos se cuenta al sanjuanino Sergio Uñac y al puntano Alberto Rodríguez Saá. Ambos gobernadores activaron las fábricas de todos los rubros, aunque previamente debe aprobarse un protocolo desde el gobierno para que se permita la apertura. El paquete de flexibilización también incluyó profesionales liberales, obras privadas y peluquerías.
“Tanto fábricas, industrias y obra privada, el traslado del personal correrá por cuenta exclusiva de los empleadores, a fin de evitar el uso del transporte público”, menciona la normativa de San Luis.
En San Juan, en tanto, se consideran autorizadas las empresas que realizan un proceso de fabricación con destino final de exportación, “las que deberán acreditar órdenes de compra internacionales y haber registrado ventas durante los años 2019/2020”, y los procesos industriales específicos que tengan por finalidad “la producción de bienes destinados a la provisión directa de las actividades y sectores” ya habilitados, dice un comunicado de la administración de Uñac. En esta provincia se estima que podría reactivarse el 80% de las industrias, que en la provincia giran con mayor fuerza en torno a la minería y la vitivinicultura.
En tanto, una provincia donde el empleo depende mayormente de la industria es Tierra del Fuego, con epicentro en las electrónicas. Desde el gobierno de Gustavo Melella esperan que Nación apruebe el regreso a la actividad de las empresas, que están sin producción desde mediados de marzo; un golpe extra a los dos años consecutivos de caída que registraba el sector.
AFARTE, la cámara que agrupa a las electrónicas fueguinas, aseguró que ya envió los protocolos al comité de emergencia y que las fábricas fueron reacondicionadas para que los operarios puedan trabajar con las distancias necesarias, entre otras medidas preventivas.
Las dificultades de las electrónicas había llevado a un pago del 70% del salario este mes, lo que llevó a una negociación con el gremio de la UOM que deja la puerta abierta para reducción de jornadas laborales y suspensiones. También hubo acuerdos entre empresas y gremios de Gastronómicos, Comercio, Petroleros y SMATA que contemplan reducciones de salarios.
En la otra punta del país, días atrás la Unión de Industrias del Norte Argentino (UNINOA) pidió una audiencia con Alberto Fernández para lograr un auxilio adicional para las empresas de la región, ya que -advierten- “las medidas de asistencia crediticia y financiamiento” instrumentadas por la Casa Rosada “no impactaron en la medida que se esperaba” porque “apenas alcanzaron a un 5% de las industrias radicadas en el NOA y NEA”.
Las crisis no pueden servir como excusa para relajar los criterios científicos que rigen las investigaciones y el desarrollo de ensayos clínicos, alertan expertos de bioética en una publicación de la revista Science.
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Esas voces se suman a las de varias instituciones de bioética por todo el mundo que advierten de que la urgencia provocada por la pandemia de coronavirus pone en peligro la seguridad de las vacunas y fármacos en desarrollo.
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El consenso extendido es que la epidemia no es motivo para saltarse los procesos establecidos para el desarrollo de ensayos clínicos y los científicos señalan dónde se encuentran los principales riesgos. Por su parte, las farmacéuticas y biotecnológicas piden flexibilizar la regulación para acelerar la llegada de una vacuna o tratamiento efectivo al mercado.
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La biotecnológica estadounidense Moderna, la primera en empezar ensayos en humanos, se saltó las pruebas en animales. Algunas voces señalan los riesgos derivados de este tipo de prácticas gracias a lecciones aprendidas de brotes anteriores.
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La propia UNESCO ha recordado que la investigación científica es un deber durante el brote ético, pero insta a los Comités de Ética y a las autoridades sanitarias a que «apliquen las normas con más rigor para autorizar la investigación de acuerdo con los principios de justicia, equidad y solidaridad».
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«Todas las crisis presentan situaciones excepcionales en cuanto a los desafíos que plantean a la salud y el bienestar. Pero la idea de que las crisis implican que puede hacerse una excepción a los desafíos de evaluar los efectos de los medicamentos y las vacunas es un error», aseguran Alex John London, de la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos), y Jonathan Kimmelman, de la Universidad McGill (Canadá), autores del estudio.
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«En lugar de generar permiso para llevar a cabo investigaciones de baja calidad, la urgencia de las pandemias aumenta la responsabilidad de los principales actores de investigación de coordinar sus actividades para mantener las normas necesarias para avanzar en esta misión», afirman.
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Los expertos aseguran que «muchos de los primeros estudios sobre esta pandemia han sido mal diseñados, no están bien justificados o se han comunicado de manera sesgada».
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Los expertos ofrecen recomendaciones a las instituciones que quieran participar de ensayos clínicos porque aseguran que «el diluvio de estudios amenaza con duplicar los esfuerzos, concentrar los recursos en estrategias que han recibido una atención mediática desmesurada y aumentar las posibilidades de generar resultados positivos falsos por pura casualidad».
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En esa línea, London y Kimmelman recomiendan priorizar las investigaciones que prueben múltiples tratamientos de forma paralela, evitar los ensayos que no incluyan grupos de control y buscar la colaboración entre centros para realizar ensayos con una muestra considerable.
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London está especializado en las cuestiones éticas y de política que rodean el desarrollo y el despliegue de nuevas tecnologías en la medicina, según detalla la Universidad Carnegie Mellon. Además, formó parte del comité de la Academia Nacional de Medicina encargado de examinar la rigurosidad científica y ética de los ensayos clínicos que se pusieron en marcha en respuesta al brote de ébola de 2014-2015 en África occidental.
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Una de las conclusiones de ese informe es que los ensayos clínicos deben iniciarse en las primeras etapas de un brote. London dice que algunos de los estudios sobre el Ébola empezaron demasiado tarde y su diseño no carecía de rigor científico —como la falta de aleatorización y la existencia de un grupo de control — que hicieron que sus conclusiones fueran menos fiables.
Los peligros de acelerar la aprobación de un tratamiento solo porque esté basado en fármacos ya aprobados contra otras enfermedades
«Las primeras informaciones sobre la hidroxicloroquina se han basado en pequeños estudios, algunos de los cuales tienen deficiencias metodológicas», asegura London. «Son oportunidades perdidas. Antes de fomentar el uso generalizado de una droga, necesitamos mejores evidencias de que merece la pena».
«Más de 100 tratamientos contra el COVID-19 están listados en el registro público de ensayos clínicos de China. La mayoría de ellos involucran un fármaco que ya ha sido aprobado para otra enfermedad. Eso significa que no actúan específicamente contra los coronavirus humanos y no han sido probados en modelos animales de COVID-19, a pesar de que eso sería normalmente requerido por los reguladores chinos«, explica.
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London también advierte de los riesgos que supone acelerar la aprobación de fármacos ya aprobados para otras enfermedades. «Los ensayos realizados para obtener la aprobación del tratamiento para otras enfermedades a menudo no consideran las combinaciones con otros medicamentos. Es necesario evaluar el potencial de toxicidad sinérgica antes de que esos medicamentos entren en los protocolos de tratamiento contra el COVID-19″, explica.
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Shibo Jiang recuerda a su vez la importancia de pensar en el largo plazo. «También debe considerarse otro factor: la posibilidad de que los coronavirus emergentes y reemergentes causen futuros brotes», advierte el científico. «El virus que está detrás de COVID-19 bien podría mutar de manera que las vacunas y los antivirales anteriormente eficaces no servirían para nada. Por lo tanto, cualquier agencia reguladora que esté considerando formas de acelerar los tratamientos en las pruebas también debería sopesar la probabilidad de que estos medicamentos funcionen más allá de este coronavirus en particular», concluye.
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Las compañías piden acelerar la aprobación de vacunas y saltarse algunas de las fases requeridas en los ensayos, incluso abogando por las pruebas con personas que se infecten voluntariamente. A Moderna, la primera biotecnológica en probar su vacuna en humanos, se le ha permitido alterar el orden de los ensayos y ha comenzado a probar su candidato vacunal en humanos sin antes haber hecho las pruebas en animales, según explica en The New Republic.
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La razón era que los ratones que se suelen utilizar no parecen verse afectados por el virus, por lo que se tendrían que criar ratones que si son susceptibles, lo que lleva más tiempo.
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En cualquier caso, Jeffrey Khan, director del Instituto de Bioética del John Hopkins explica que, aunque no es lo usual, alterar el orden de los ensayos no está prohibido en circunstancias extremas. Sin embargo, asegura que, por razones de seguridad, eficacia y ética, normalmente es mejor probar en animales antes que en humanos.
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«Hay que tener una buena razón para decir: ‘Tenemos que ir directamente a los humanos'», explica a The New Republic.
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Otras biotecnológicas con candidatos vacunales también están pidiendo flexibilizar los procesos para acelerar la llegada de la vacuna al mercado.
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«Hay algunas razones para pensar que esto es algo que no deberíamos hacer», declara al The News Republic Nicholas Evans, profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Massachusetts Lowell.
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El ensayo de Moderna no solo se está saltando un paso de seguridad significativo, asegura, sino que también se está saltando el importante paso de conocer, a través del ensayo con animales, si la vacuna será útil. «Así que esto es algo muy importante», asegura.
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Shibo Jiang, también expresa sus preocupaciones en torno a no realizar a pruebas en animales y revela el tipo de información que puede perderse si no se hacen.
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«El trabajo con el virus del SARS muestra que se observaron respuestas inmunológicas preocupantes en hurones y monos, pero no en ratones. Además, algunos fragmentos de proteínas virales pueden provocar respuestas inmunológicas más potentes o menos arriesgadas que otras, y tiene sentido aprender esto en estudios con animales antes de probarlos en personas», asegura.
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El científico asegura que seguir todos los protocolos que establece la regulación implica tener que esperar meses e incluso años para tener tan solo un modelo, pero asegura que «es un tiempo bien empleado».
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El Consejo Nuffield sobre Bioética señala que los ensayos clínicos que han sido acelerados contra el COVID-19 en Estados Unidos despiertan dudas sobre si sus criterios éticos han sido relajados.
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«Además de plantear problemas de seguridad, el hecho de omitir los ensayos con animales podría tener repercusiones comerciales, ya que los ensayos con humanos se llevarían a cabo sin una buena comprensión de la probabilidad de que la droga sea eficaz», añade.
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Otro debate que se ha planteado con la crisis de la pandemia es la posibilidad de exponer un grupo de voluntarios al patógeno para ver si la vacuna les ha protegido. Es una estrategia que se sigue con enfermedades que tienen terapias aprobadas, como la malaria. Si la vacuna no funciona, el paciente es «rescatado» con el tratamiento habitual.
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El Consejo Nuffield sobre Bioética asegura que esto no se puede hacer para el COVID-19 puesto que no hay tratamientos oficiales y específicos.
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Sin embargo, Nir Eyal, el director del Center for Population-Level Bioethics at Rutgers University in New Brunswick asegura en Nature que este tipo de ensayos se pueden realizar seleccionando solo a grupos de menos riesgo, como pacientes jóvenes sin enfermedades previas.
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La idea de este tipo de ensayos es saltarse la fase III de los estudios clíncos, que requiere que miles o decenas de miles de personas reciban la vacuna o el placebo para ver los resultados.
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En cualquier caso, todos están de acuerdo en que, de fallar, las consecuencias serían terribles. «El peor resultado para la industria médica sería una vacuna que no funcionara o, lo que es peor, que fuera dañina o que tuviera efectos secundarios«, escribe para The Guardian Julian Savulescu, bioeticista director del Centro Uehiro para la Ética Práctica en la Universidad de Oxford.
Las autoridades judiciales analizan instalar carpas sanitarias en las cárceles de Bahía Blanca y Saavedra, para atender eventuales casos de coronavirus leves u otras patologías. La iniciativa es impulsada por magistrados locales, que buscan coordinar acciones con los responsables de las unidades penales N° 4 (Bahía Blanca) y 19 (Saavedra).
El proyecto pretende que estos espacios puedan contener a unos 60 pacientes en Villa Floresta y alrededor de 90 en Saavedra. Dos de los principales problemas para avanzar con este plan tienen que ver con el lugar disponible así como de recursos económicos. No obstante, los funcionarios judiciales intentarán que se concreten estas carpas de primera atención, teniendo en cuenta que las áreas de Sanidad de los penales son reducidas y no darían abasto para contener un brote.
Los penales cordobeses de Bouwer, Río Cuarto y San Francisco ya dispusieron este tipo de instalaciones, que apuntan a restringir la necesidad de otorgar beneficios excarcelatorios por razones sanitarias.
El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (un gran proyecto, un gran ministro) tenía pocos años de construido. Esta foto, encontrada en las redes sociales, nos parece la demostración de una magnífica idea: refrescarse mientras se espera el vuelo de uno. Era alrededor de 1950…
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó la Resolución 135/2020 que establece un Protocolo de Higiene y Salud en el Trabajo en el marco de la EMERGENCIA PANDEMIA COVID-19. Es de cumplimiento obligatorio para el empleador, sus socios, representantes e integrantes de los órganos en caso de tratarse de sociedades de cualquier tipo, trabajadoras/es y todas aquellas personas ajenas al establecimiento que ingresen al mismo.
Según explicó la titular de Trabajo, Mara Ruiz Malec, cuando se verifique que las condiciones de trabajo “no se ajusten a la normativa, en especial respecto de las indicaciones de distanciamiento interpersonal, del lavado de manos con agua y jabón en forma frecuente, de la provisión y utilización del alcohol en gel para las manos cuando se manipulen cosas a causa del trabajo, de la ventilación del lugar y la desinfección de los objetos y herramientas de uso frecuente, o incumpliera las previsiones dispuestas, la conducta será considerada como infracción muy grave” y se podría incurrir en la suspensión de tareas.
“Las medidas que así se dispongan no afectarán de forma alguna el derecho de los trabajadores al cobro íntegro y regular de las remuneraciones, como tampoco a ningún otro derecho o garantía que los proteja y que se deriven de la relación de trabajo”, subrayó la ministra.
CEPBA, la Confederación Económica de la provincia de Buenos Aires, ha puesto a disposición el Manual, que compartimos con nuestros lectores.
Para acceder al Protocolo, cliquear aquí.
Hablemos de remdesivir, porque parece la primera cosa con alguna efectividad real contra el Covid-19. Tal vez no sea la última.
Quizás estamos “en un momento Fauci”, como en 1987, cuando el infectólogo Anthony Fauci, jefe del National Institute for Allergy and Infectious Diseases (NIAID) de los EEUU, hizo oficial que el AZT frenaba bastante la replicación del virus HIV, causante del sida. Desde entonces, transcurrió mucha química y como 6 presidentes, el sida pasó de condena de muerte a ser otra enfermedad crónica manejable y Fauci sigue en su puesto.
El NIAID forma parte del National Institute of Health (NIH), el equivalente de un ministerio de salud pública en un país que prácticamente carece de ella. Por prestigio, Fauci es el único alto funcionario del gobierno de Donald Trump capaz de llevarle públicamente la contra y sobrevivir. Con esta fúnebre novedad del virus SARS-CoV-2 lo desmintió ante cámara varias veces. Por ende, el mundo entero paró la oreja ayer cuando Fauci anunció que el remdesivir acelera un poco la recuperación de los enfermos de Covid-19 que necesitan de hospitalización.
Se espera que la FDA, el organismo de licenciamiento farmacológico de los EEUU oficialice la noticia. Fauci fue mucho más cauteloso que en 1987, cuando presentó el AZT, cuyos efectos eran más taxativos. Con el remdesivir, Fauci dijo que este antiviral es más bien un “proof of concept”, una demostración conceptual de cómo entrarle al virus atacando una de sus enzimas, la “polimerasa ARN-dependiente del ARN” (no es una mala traducción, juro que se llama así). Ese engendro lingüístico es una maquinita química que le sirve al virus para ir uniendo nucleótidos cuando copia su cadena de genes, en su negocio de hacer miles de réplicas de sí mismo.
¿Da para sacar el champagne? Mejor dejarlo que se siga enfriando. En el primer ensayo clínico a doble ciego hecho en EEUU, que empezó con sólo 13 pacientes pero al que se sumaron los de 68 hospitales yanquis y 21 europeos y asiáticos, el remdesivir acortó el tiempo de recuperación de 15 a 11 días. Este “trial” gigantesco de un millar de pacientes lo inició y dirigió el Dr. André Khalil, de la Universidad de Nebraska, quien por su actuación anterior con virus zoonóticos emergentes (Ebola, SARS, MERS) tiene acceso directo a un bloque de 10 grandes hospitales estadounidenses llamado “UNMC Biocontainment Unit”. El bloque está preparado para gestionar incendios pandémicos inesperados, como el actual.
Con un testeo multicéntrico masivo, el del remdesivir es un efecto clínico claro, medible estadísticamente, indiscutible pero modesto. Nadie puede decir a ciencia cierta que el remdesivir haya salvado a nadie, pero lo puede sospechar. También ilustra para qué lado volarán los tiros ahora: seguramente se lo testeará contra otros antivirales, pero también en combinación con ellos.
Si sirve como modelo histórico de lo que podría suceder, el AZT viene de 1964. Se desarrolló inicialmente para combatir cánceres disparados por retrovirus en aves, y luego en el sarcoma de Harvey o el de Friend, también mediados por virus. Pero en 1985 mostró una eficacia clínica contundente contra el HIV y en 1987 se lo licenció como monoterapia. Inmediatamente tuvo que acompañárselo de otros anti-retrovirales para preservarlo, porque el virus de cada paciente se volvía resistente a gran velocidad cuando el AZT era empleado en solitario. Esto provocaba casos iniciales de retroceso de la enfermedad, pero ningún alargamiento de la esperanza de vida.
Desde 1995 cualquier terapia estándar contra el sida usa no menos de 5 moléculas dirigidas contra 5 procesos mediados por 4 enzimas virales del HIV. De la monoterapia se pasó a los cócteles. Si bien no hay modo de extirpar los genes virales del ADN del infectado, lo que se logra es que éste no contagie la enfermedad y logre alcanzar su expectativa normal de vida.
El costo de los cócteles, por supuesto, es ruinoso para casi cualquier individuo, y sólo se vuelve accesible cuando de las compras y el suministro se encarga el estado.
Como sucedió con el AZT, el remdesivir también se desarrolló y testeó en humanos contra otro blanco, el virus del Ebola, durante el brutal brote de 2014 y 2015 en África Occidental. Antes había funcionado bien en modelos animales (monos rhesus, mayormente) con dos respiratorias regionales muy letales pero menos infectivas, ambas a coronavirus, el SARS y el MERS.
Aunque el remdesivir formalmente no terminó su testeo en fase III y no está licenciado por la FDA, eso está por cambiar muy rápido, y las acciones de Gilead están subiendo como un misil antiaéreo.
La historia sirve como recordatorio de que ante las virosis emergentes, las farmacológicas prefieren usar primero su arsenal viejo: podrá haber sido inefectivo contra el virus tal, podría ser mejor contra el virus cual, pero lo fundamental es que ya se conocen los efectos adversos.
Por lo demás, en la lucha contra virus a ARN se usan “nucleótidos truchos”: en eso el AZT y el remdesivir se parecen. Al copiarse a sí mismo, el virus echa mano de los nucleótidos “legítimos” que encuentra dentro de la célula para ir armando una cadena lineal, un polímero que codifica la información para construir nuevos virus. La molécula de AZT o la de remdesivir sustituyen a dos nucleótidos verdaderos, y logran que el copiado de la cadena se interrumpa ahí. Es un truco efectivo, pero los virus a ARN mutan rápido y logran evadir este tipo de trampas dirigidos contra una única enzima de copiado. Lo que sirve es acorralar al virus, atacar tres o cuatro enzimas de copiado con varias moléculas, pero en el caso del SARS-CoV-2 tenemos sólo un arma inicial. Hasta ayer, no teníamos nada.
El Dr. Pedro Politi, un oncólogo y farmacólogo relevante, me viene diciendo desde fines de febrero que el remdesivir iba a ser lo primero efectivo, aunque no necesariamente lo más efectivo. Habiendo hecho parte de su carrera en el National Cancer Institute de Bethesda, Maryland, lee regularmente lo que está “in the pipeline”, es decir atravesando ensayos clínicos de fase monitoreados por la FDA. Es información pública, pero no todo el mundo médico la lee. Sí lo hacen los fondos de inversión.
¿Cuáles son los efectos colaterales de este antiviral? “Los imaginables serían anemia y leucopenia (disminución de glóbulos blancos) –dice Politi- Puede haber daño renal, porque el remdesivir es un nucleótido con fosfato que usa el mismo sistema de excreción de otros ácidos orgánicos, como la aspirina: a través de los túbulos renales. Y puede haber otras toxicidades… es temprano para saber.
“¿Un ‘tip’?- se pregunta Politi- El remdesivir se parece químicamente al tenofovir, que se usa contra el HIV. ¿Una evaluación? 11 versus 15 días… Es cierto, mejor irse a casa.
“¿Eso es todo? No –sigue Politi- Desde el punto de vista de la salud pública, son 4 días ganados para que haya camas de intensiva para los pacientes agudos cardíacos. Estos fueron olvidados, como acaban de denunciar en el New England Journal of Medicine un grupo de 6 cardiólogos del hospital universitario de Turín, Italia. De modo que el remdesivir ayuda. Pero no es ‘la bala mágica’. No es un ‘home run’”.
¿Y CÓMO VENIMOS DE VACUNAS?Modelos del “antígeno Spike” con que el virus SARS-CoV-2 se pega a las proteínas ACE-2 de superficie de los tejidos respiratorios, renales, intestinales y cerebrales. Instituto Paul Ehrlich.Reina un exitismo infundado con el tema vacunas. Un ensayo británico a doble ciego liderado por la Universidad de Oxford acaba de inyectar al primer paciente de un grupo de 1100 voluntarios sanos adultos, la mitad de los cuales recibirá un placebo sin saberlo. Luego se comparará la performance clínica de las dos cohortes, con la esperanza de que quienes recibieron realmente la vacuna estén más blindados ante el SARS CoV-2.
Podría haber resultados preliminares en agosto. Pero de aquí a que haya una vacuna licenciada y lista para uso masivo en un año, o un año y medio, como se dice, es irreal. Lo que vale para la de Oxford vale para otras de las más de 100 formulas que compiten por llegar primero al licenciamiento, que de suyo es un hito difícil. Pero si se le suma el doble cuello de botella que significan la producción masiva y la logística, empieza a entenderse por qué el tiempo promedio de desarrollo de una vacuna supera los 10 años y 8 meses.
La excepción reciente fue la vacuna contra el Ebola, que desde su formulación hasta su despliegue tomó 5 años. Lo que aceleró todo con el Ebola fue su llegada masiva a las ciudades-puerto atlánticas de África Subsahariana en 2015: desde allí, el salto inminente a Europa, Asia y las Américas era cantado. Eso abrió muchos bolsillos normalmente cerrados.
En promedio, de todas las fórmulas de vacuna consideradas para todas las enfermedades, según la revista británica New Scientist, sólo el 6% llega a pruebas de fase I, II y III, y las que cruzan estas tres barreras aún tienen una chance de licenciamiento y despliegue del 33,4%, asunto en el que pesa mucho el apoyo financiero.
Puede decirse que todo esto era verdad antes de la pandemia, y que ahora la presión por salir de la cuarentena obligará al mundillo del licenciamiento farmacológico a mover las tabas como jamás antes. El asunto es cuántos recaudos de seguridad pueden perderse en los estudios de fase.
En el caso de la vacuna de Oxford, Matt Hancock, el Ministro de Salud del gobierno de Boris Johnson, dijo que el estado británico pondrá la plata que haga falta para llegar a su producción masiva, o la de la fórmula del Imperial College de Londres. Y estamos hablando de proyectos que recién inician una fase 1. Bill Gates, en plan filántropo desde hace tiempo, dice que apoyará simultáneamente 7 vacunas, una estrategia que (asegura Gates) le hará perder plata pero ganar tiempo. Por supuesto, nadie cree que Gates sepa siquiera cómo perder plata.
El asunto es que tirarle eso mismo, plata, al virus SARS CoV-2 tal vez no alcance para matarlo. Los virus corona que más conocemos son los 4 del resfrío, y no dejan mayor huella antigénica. Quien se resfrió y se curó no tiene anticuerpos suficientemente durables como para no resfriarse de nuevo, y con la misma especie, 3 meses después. La reinfección parece norma con los únicos 4 corona que tenemos bien estudiados. ¿Y si el SARS CoV-2 se pareciera a esos parientes?
Hay demasiado de este bicho nuevo que ignoramos. Como virus a ARN hasta el momento ha sido relativamente estable en su genoma, pese a haberse desparramado por todos los continentes menos la Antártida. Pero lo característico de los virus a ARN, que carecen de sistemas de corrección de error en el copiado genómico, es la mutación constante.
Eso es lo que hace que cada año debamos cambiar de vacuna antigripal. De un año a otro, el genoma del virus viral prevalente ha cambiado y la vacuna que servía antes ahora protege menos, y la actualizada da una cobertura parcial, porque en el curso de la temporada fría el virus sigue mutando. Estamos resignados a ello.
Por ahora, tiene vigencia la observación de Mark Woolhouse, epidemiólogo de la Universidad de Edinburgo, citada por New Scientist: “No me parece que haya que glorificar con la palabra ‘estrategia’ eso de esperar una vacuna. No es una estrategia: es una esperanza”.
La salida de cuarentena del mundo está sucediendo a la brava, sin “balas mágicas” antivirales y sin vacunas efectivas y seguras. A todo eso le falta demasiada cocina. Habrá que arreglarse un tiempo como los coreanos o los chinos: testeo intensivo con mejores tecnologías que las de hoy, rastreo de contactos toda vez que alguien da positivo para poner en cuarentena a los posibles infectados, y nuevos cierres de la economía, pero geográficamente acotados a los sitios de reinfección.
Durante unos años, no habrá tiempo para aburrirse.
La AFIP dispuso levantar la feria fiscal para avanzar en la investigación de los titulares de las 950 cuentas no declaradas de argentinos, aportadas por la OCDE.
La medida implica que se iniciará el proceso de fiscalización sobre quienes tengan u$s 1 millón o más y que podrían totalizar en conjunto más de u$s 2.600 millones, hasta ahora en paraísos fiscales. Esta decision involucra, en principio, a 950 titulares.
“Los procedimientos de fiscalización que se realizan en función de la información proporcionada por la OCDE resultan de trascendencia institucional y comprometen el interés fiscal en el marco del actual contexto de emergencia”, indica la Resolución General 4703 publicada en el Boletín Oficial.
Esto significa que la AFIP mantendrá la feria pero excluirá esta investigación en particular por su relevancia, y ya está avanzando en la notificación de todos quienes figuren como titulares. Hay un dato adicional: hay miles de cuentas más que fueron alertadas por la OCDE con montos inferiores al millón de dólares que ingresarán en una segunda etapa de análisis.
Con el avance de las negociaciones entre los países para intercambio de información sensible vía la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el club de los paìses ricos, que cobran sus impuestos), se creó el CRS (Common Reporting Standard), una estructura para la confección de reportes estándar a nivel mundial. Este estándar estaba soportado por una plataforma para compartir archivos que contienen información financiera de extranjeros en cada país en un “hub” ubicado en Panamá.
El CTS (Common Transmission System) permitía que cada país presente información de cuentas bancarias e información financiera, identificando a sus dueños u operadores (personas físicas y jurídicas) de los no residentes. Así lo hicieron para Argentina por el período fiscal de 2016 y 2017. El objetivo debía ser cruzarlos con la base del blanqueo de capitales.
Lo que hasta ahora no se profundizó es por qué esa información -recibida en 2017- recién dos años después comienza a ser procesada, luego de una maniobra que apuntó a evitar que esos datos fueran desencriptados a favor del fisco. Esos registros que llegaron en diciembre de 2017 a la Unidad de Fiscalidad Internacional que, en ese momento con cinco personas en su equipo, recibió los datos desde la OCDE. Ellos fueron el nexo con el organismo recaudador local respecto a contribuyentes que no tributan en Argentina. Pero en el camino, hubo un intento de bloquear el avance y de eliminar ciertos registros para que nadie pudiera “ver” los “nombres” que contiene ese listado.
Fuentes cercanas a las actuales autoridades de la AFIP señalan la necesidad de investigar cuáles fueron los pasos que podrían configurar un delito y por los cuales Alberto Abad y Leandro Cuccioli, los ex titulares de la AFIP durante el gobierno de Mauricio Macri, aparecen como los máximos responsables en el ocultamiento de esos datos.
Los nombres invisibles
A fines de 2017, con Abad al frente, la AFIP había terminado de desarrollar el software eMIAI (Electrónico Módulo de Intercambio Automático de Información, según sus siglas). Es el sistema que permitía –con los datos proporcionados por otros organismos fiscales y centralizados por la OCDE- acceder a la identificación de los contribuyentes detectados en diversos países, en un procedimiento que se denomina “cuitificación”. Los datos llegaban solamente con los nombres de personas físicas y jurídicas a los que se debía ubicar en la base local, un trámite que no siempre era sencillo y culminaba siendo manual. Pero el problema fue que a fines de 2017, para “bajar” esa información con fuertes parámetros de seguridad se requería dar un “acknowledgement” dentro de los tres días. Ese paso no podía darse porque se adeudaba un pago de cerca de u$s 50 mil en concepto de membresía y soporte a la OCDE, imprescindible para avanzar en el “acuse de recibo” por la información.
Finalmente, en enero de 2018 comenzó a abrirse el archivo en formato .XML para lo que se denomina internamente “apropiación” y comenzar a cruzar los datos de quienes no habían declarado los bienes en el exterior, una tarea considerada urgente. Hubo discusiones técnicas entre Fiscalidad Internacional, Auditoria y Sistemas, donde se trazó un esquema complejo para garantizar la seguridad de los datos, y se implementó un plan de auditoría muy fuerte sobre el sistema.
Pero el 5 de enero de 2018 y en pleno ajuste del software eMIAI, el área de Sistemas –con Sandra Rouget a cargo- por orden del subdirector de Auditoría Néstor Sosa (que había quedado a cargo de Sistemas luego de que hubiese filtraciones del blanqueo) decidió borrar el “usuario” que había procesado todos los datos, y dejar solo resguardados los archivos sin procesar (es decir los que no tenían identificación positiva).
Dos días antes, Abad, Sosa y el subdirector general de Fiscalización Marcelo Costa –de quien dependía Fiscalidad Internacional- convocaron al personal del área con la orden de que trajeran impreso un reporte con los listados de nombres procesados hasta el momento por el sistema, una instrucción inusual. Abad lo recibió en mano.
A mediados de enero de 2018, se reconstruyó el usuario dado de baja pero el software había sido modificado por orden de Auditoría, aduciendo normas de seguridad; ya no era posible visualizar los “nombres” en el sistema, sino que corrían sin que ningún agente accediera a ellos. Desde entonces, no se conoce otra acción tomada por la AFIP respecto a los reportes de la OCDE, tampoco luego de que un mes después desembarcara Cuccioli en reemplazo de Abad.
(Un primero de mayo muy extraño. Acercamos vistazos a lo que está sucediendo en diversas partes del mundo, junto a algunas inquietudes, relevantes, del historiador francés de las relaciones sindicales Stéphane Sirot).
En el mundo de 2020, confinado debido a la pandemia de covid-19, el 1 de mayo, sin sus tradicionales marchas, será muy distinto de los tradicionales. Pero los sindicatos aprovecharán esta fecha para hacer hincapié en el papel crucial de los trabajadores en primera línea durante la crisis sanitaria.
«Este Día del Trabajador, acontecimiento colectivo por excelencia, será «inédito en la historia sindical», señala el historiador francés Stéphane Sirot, especialista en movimientos sociales.»Es como un 1 de mayo en tiempos de guerra. Pero es la primera vez que la situación sanitaria entra en juego».
En momentos en que la mitad de la humanidad está confinada y en que el nuevo coronavirus ha matado a más de 200.000 personas, las manifestaciones están prohibidas, pero los sindicatos imaginan otras formas de movilización.»Aunque estemos confinados, manifestémonos todos el 1 de mayo con pancartas, banderas o invadiendo las redes sociales, y demos a este día una verdadera fuerza colectiva», escribieron varios sindicatos en Francia, donde se suelen celebrar grandes marchas en esta fecha.
Buscan homenajear en particular a los «olvidados» e «invisibles» de nuestras sociedades, que siguen trabajando, a menudo poniendo en riesgo su propia vida, como el personal sanitario, los empleados de los supermercados o los recolectores de basura.
En Italia, uno de los países europeos más afectados por la pandemia, con más de 25.000 muertos, el gran concierto que tradicionalmente organizan el 1 de mayo en Roma las principales centrales sindicales se celebrará este año sin público. Sin embargo, se ha invitado a varios artistas a presentarse en el Auditorium, la principal escena musical de la capital, para un espectáculo bautizado «Trabajo seguro: construyendo el futuro», que se transmitirá en directo por el canal público Rai 3.
Los sindicatos del Reino Unido cancelaron también los eventos planeados pero señalaron que «era más importante que nunca marcar la contribución que hacen los trabajadores» en estos tiempos de crisis. Han instado a la gente a publicar un «vídeo corto en los medios sociales agradeciendo a un trabajador que ha hecho la diferencia».
En Grecia, un país con una fuerte tradición sindical, no hay planes oficiales, y el mayor sindicato griego, la Confederación de Trabajadores del Sector Privado (GSEE), dijo que «respeta las instrucciones relativas a la prohibición de reuniones de más de diez personas». Sin embargo, ante el espectro de una nueva recesión tras diez años de crisis, no está descartado que los sindicatos comunistas organicen un mitin simbólico frente al Parlamento de Atenas.
En Cuba, la Central de Trabajadores (CTC, única), llamó a celebrar el 1 de mayo desde las casas y alentó iniciativas en las redes sociales.»La conmemoración de esta fecha tendrá en esta ocasión como escenario nuestros hogares, hoy convertidos junto a la familia en trinchera decisiva en la crucial batalla frente a la pandemia que nos azota, la que exige de todos cada vez mayor disciplina social, responsabilidad individual y colectiva»,dijo su secretario general, Ulises Guilarte, a la prensa local. Según Guilarte, se están promoviendo otras iniciativas, como postear las fotos en Internet de las casas cubanas engalanadas por la efemérides o de carteles que han sido diseñado para conmemorarla fecha este año.
«Día de Mayo: Más fuertes juntos, pero cada uno por su cuenta». Esta es la consigna en Dinamarca,donde el Día de los Trabajadores será exclusivamente virtual, liderado por la mayor organizaciónsindical FH, que reúne todas las iniciativas en Facebook. Las celebraciones se llevarán también a cabo en internet en Suecia y Noruega, donde el lema de este año será «seguridad para la salud y el trabajo».
En Uruguay, la mayor central obrera, PIT-CNT, solicitó al presidente Luis Lacalle Pou que les permitiera realizar una emisión nacional de radio y televisión para difundir un mensaje que sustituya al tradicional acto masivo del 1 de mayo con el objetivo de que «la voz de los trabajadores alcance la mayor difusión posible». Lacalle Pou rechazó esa posibilidad, argumentando que la política gubernamental sobre el uso de este recurso «sólo contempla necesidades de carácter nacional que involucran a las instituciones gubernamentales». La central sindical, que primero había decidido realizar cuatro «pequeños actos», resolvió finalmente conmemorar la fecha a través de caravanas de vehículos en los 19 departamentos del país. Éstas mantendrán «todos los criterios de cuidados de seguridad y salud de todos los participantes manifestantes y del pueblo en general», indicó en un comunicado.
En Indonesia, los sindicatos tienen la intención de mantener las manifestaciones del 1 de mayo en Yakarta, que suelen congregar a decenas de miles de personas, a pesar de la prohibición de la policía.
En China, donde el coronavirus apareció en diciembre, la situación no sólo ha vuelto casi a la normalidad, sino que el gobierno ha extendido dos días más el tradicional feriado del 1 de mayo con la esperanza de impulsar el comercio y el turismo.
Más allá del símbolo del primero de mayo, la verdadera cuestión, según el historiador Stéphane Sirot, es cómo se desarrollará la acción sindical en los próximos meses, ante una «fractura social» que promete generalizarse en la mayoría de los países.
«La acción de los sindicatos va a ser más difícil. Las concentraciones masivas, que son una de sus herramientas esenciales, seguirán estando prohibidas incluso cuando los países pongan fin a sus estrictos confinamientos». «El activismo sindical se basa en marchas, reuniones, manifestaciones, contactos», pero en una época de distanciamiento social, eso va a ser complicado», añadió Sirot.
(AgendAR dejó de publicar diariamente este informe. Los datos están disponible en todos los medios, y no queremos contribuir a la obsesión con este tema. Pero nos pareció que correspondía, al empezar un nuevo mes, precisar cómo llegamos).
El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 143 nuevos casos de COVID-19. Con estos registros, suman 4.428 positivos en el país.
Del total de esos casos, 915 (20,7%) son importados, 1.904 (43%) son contactos estrechos de casos confirmados, 1149 (25,9%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.
A la fecha, el total de pacientes dados de alta es de 1.256 personas.
El 29 de abril fueron realizadas 2.627 nuevas muestras. Desde el inicio del brote se realizaron 58.685 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 1.293,3 muestras por millón de habitantes.
El número de casos descartados hasta ayer es de 45.446 (por laboratorio y por criterio clínico / epidemiológico).
Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 43 años.
Se registraron 3 nuevas muertes. Son todos hombres, dos de 80 y 61 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; y otro de 48 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA). Al momento la cantidad de personas fallecidas es 218.
Este gráfico ha sido actualizado al 30 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 66 | 1598
– Ciudad de Buenos Aires 45 | 1168
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 3 | 314
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 2 | 278
– Corrientes 1 | 48
– Entre Ríos 0 | 23
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 0 | 52
– Mendoza 5 | 83
– Misiones 0 | 12
– Neuquén 2 | 111
– Río Negro 14 | 228
– Salta 0 | 4
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 1 | 49
– Santa Fe 0 | 243
– Santiago del Estero 0 | 15
– Tierra del Fuego 2 | 139**
– Tucumán 2 | 38
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la NaciónPara más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés).
Brasil registraba hasta ayer, según cifras oficiales, 85.380 casos de COVID-19, y 5.901 muertes por esa causa. Se ha convertido en el país más golpeado por el virus de la América del Sur. Ese es el motivo tras la siguiente nota distribuida por Associated Press:
«El aumento prácticamente incontrolado de casos de coronavirus en Brasil despertó el miedo a que trabajadores de la construcción, conductores de camión y turistas del mayor país de Latinoamérica puedan propagar la enfermedad en países vecinos.
Brasil, una enorme nación que comparte frontera con casi todos los demás países de Sudamérica, confirmó un número más elevado de contagios y decesos que cualquiera de sus vecinos, pero incluso se cree que el dato real de infectados y muertos es mucho mayor por el número limitado de pruebas de detección.
Las fronteras del país siguen abiertas, no hay casi cuarentenas ni limitaciones y su presidente, Jair Bolsonaro, sigue negando la gravedad de la pandemia mientras el país de 211 millones de habitantes superó esta semana a China, lugar donde se originó el virus. «Lo siento», dijo el presidente. Y se justificó: «¿Qué quieren que haga?».
En Paraguay, los soldados que velan por el cumplimiento de las normas contra el virus cavaron una zanja junto a los primeros 244 metros de la principal ruta de entrada a la ciudad de Pedro Juan Caballero desde la vecina ciudad brasileña de Punta Porá, para evitar que la gente cruce a pie desde Brasil y desaparezca en la ciudad. Paraguay tiene menos de 250 casos confirmados de coronavirus y sus fronteras están cerradas desde el 24 de marzo, con un refuerzo centrado especialmente en la de Brasil.
Soldados paraguayos controlan la frontera con Brasil
Funcionarios argentinos dicen estar especialmente preocupados por el tránsito de camiones desde Brasil, su principal socio comercial. En las provincias que limitan con el país vecino, Argentina está trabajando para establecer corredores seguros donde los conductores brasileños puedan acceder a cuartos de baño, conseguir comida y descargar sus productos sin entrar siquiera en contacto con argentinos.
«Me preocupa mucho Brasil», dijo el presidente de Argentina, Alberto Fernández, el sábado. «Muchos transportes vienen del mercado de Sao Paulo y allá el foco infeccioso es altísimo y pareciese (que) el gobierno no lo está tomando con la seriedad que el caso requiere. Eso me preocupa mucho, por el pueblo del Brasil pero también porque se pude trasladar a la Argentina».
Una de las ocho infecciones registradas en la provincia argentina de Misiones es la de un conductor de camión de 61 años que aparentemente se enfermó en Sao Paulo y luego regresó al país, donde murió luego de infectar a su esposa. En Argentina hay alrededor de 4000 casos confirmados y más de 200 fallecidos, según el conteo de Johns Hopkins.
Incluso autoridades en Estados Unidos, donde hay ya más de un millón de casos registrados y los decesos superan los 60.000, manifestaron su preocupación por Brasil. Florida, que tiene una gran población con ascendencia brasileña, podría enfrentarse a la amenaza de que los pasajeros de vuelos procedentes de Brasil lleven el coronavirus al estado, advirtió el gobernador republicano, Ron DeSantis, al presidente, Donald Trump.
El gobernador explicó que la decisión de Trump de vetar los vuelos desde China ayudó a controlar el virus en el oeste de Estados Unidos, a lo que Trump preguntó si esto suponía suspenderlos con Brasil. DeSantis respondió que una de las posibilidades era «no necesariamente suspenderlos» pero sí pedir que las aerolíneas realicen pruebas a los pasajeros antes de embarcar en vuelos con destino a Florida.
Las autoridades en Colombia también están preocupadas, dijo Julián Fernández Niño, epidemiólogo de la Universidad Nacional en Bogotá. «En un mundo globalizado, la respuesta con el problema de la pandemia no pueden ser fronteras cerradas», afirmó. «Brasil es un país de un gran desarrollo científico y capacidad económica (pero) es claro que hay una postura anticientífica del liderazgo de su gobierno con respecto a la respuesta de combatir el coronavirus».
En Uruguay el presidente, Luis Lacalle Pou, apuntó que la propagación del virus en Brasil encendió «luces amarillas» de advertencia en su gobierno y que las autoridades estaban endureciendo los controles en varias ciudades fronterizas. Recientemente, 30 trabajadores cruzaron de Brasil a la ciudad fronteriza uruguaya de Río Branco para ayudar a construir una planta de concreto. Cuatro de ellos dieron positivo al virus, lo que llevó a Uruguay a poner a toda la plantilla en cuarentena. Funcionarios en algunas ciudades fronterizas uruguayas discutieron la creación de «corredores humanitarios» a través de los cuales los brasileños puedan abandonar el país con seguridad.
Incluso la socialista Venezuela, donde el sistema de salud lleva años colapsado, dice estar preocupada por la situación en territorio brasileño. «Mandé a reforzar toda la protección de la frontera con Brasil, donde se garantice el cerco epidemiológico, sanitario y militar», sostuvo el presidente, Nicolás Maduro, en la televisora estatal la semana pasada.
El gobierno de Bolivia, aliado del de Bolsonaro, declinó comentar las medidas de su vecino contra el virus, pero el ministro de Defensa, Fernando López, prometió este mes aplicar con firmeza el cierre de la frontera. «Si seguimos siendo flexibles en la frontera, de nada va servir la cuarentena nacional», manifestó.»x
La investigadora del CONICET Luciana Ghiotto fue una de las elegidas por un bloque del Parlamento Europeo (Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea) para elaborar un estudio de impacto sobre el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. En este reportaje se refiere a los riesgos que implica el acuerdo no solo en lo comercial, sino también en aspectos ambientales, regulatorios y de derechos humanos.
«El 24 de abril de 2020, la Argentina abandonó las negociaciones por tratados futuros de libre comercio (TLC) desde el Mercosur. Con esa decisión, se interrumpen también las conversaciones del bloque con Corea del Sur, Singapur, Canadá, Egipto e Israel, ya que el Mercosur sólo puede negociar en conjunto. Con la convicción de que esos acuerdos perjudicarían el sistema productivo nacional, el Gobierno dio un paso al costado, pero en el comunicado oficial anunció que “seguirá acompañando la marcha de los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea y la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio)”.
“¡Presidente, tenemos acuerdo!”, le decía el canciller Jorge Faurie al entonces presidente Mauricio Macri, el 28 de junio de 2019. Ese día concluyeron las negociaciones más largas de la historia de los Tratados de Libre Comercio (TLC). Fueron 20 años de tires y aflojes entre gobernantes y grandes empresarios de los países del Mercosur y la U.E., durante los cuales hubo poca información pública ni estudios de impacto serios que dieran cuenta de los posibles efectos del tratado, de uno y otro lado del océano.
Hoy, el texto final del Acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea está en etapa de revisión técnica, también a puertas cerradas. Los únicos datos disponibles surgen de un estudio de la Universidad de Manchester, del año 2007, y de otro de la Escuela de Economía de Londres, de octubre de 2019, que utilizan metodologías cuestionadas por organizaciones académicas y de la sociedad civil en Europa.
Ante esta situación, diputados del bloque Los Verdes del Parlamento Europeo realizaron una convocatoria en busca de académicos capaces de realizar un estudio de impacto serio que analizara los posibles efectos del acuerdo para los dos bloques intervinientes. Los elegidos fueron Luciana Ghiotto, docente e investigadora de la Escuela de Política y Gobierno (EPyG) de la UNSAM, y su colega Javier Echaide, de la UBA, que estudiaron punto por punto el acuerdo y publicaron los resultados en el libro El Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Estudio integral de sus cláusulas y efectos.
“Antes del fin de las negociaciones no hubo datos serios de ninguno de los dos bloques. La Argentina se movió sin ningún tipo de estudio de impacto, lo que muestra que los negociadores trabajan a ciegas y que esas negociaciones son completamente ideológicas”, critica Ghiotto y adelanta: “Si el acuerdo prospera, se van a profundizar las asimetrías entre ambas regiones”.
Actualmente, está en desarrollo la revisión técnica del texto del acuerdo, y una vez lista debería ser aprobado por cada uno de los parlamentos en ambos bloques. ¿De qué factores depende su aprobación?
La Argentina hoy es el país clave para presionar para que no se apruebe. Del lado del Mercosur es el único país donde hay ciertas tensiones dentro del nuevo Gobierno, con sectores dentro de la coalición que se manifiestan fuertemente en contra y otros que no. Hay que mostrar los impactos que tendrá este acuerdo, no solo en lo productivo, en las pymes y en las cadenas de valor locales, regionales y nacionales, sino también en el ambiente. Este acuerdo implica temas que van más allá del comercio y que tendrán una cantidad de efectos sobre distintos sectores sociales, sobre las mujeres y los más vulnerables, no solo en el empleo, sino que va a empeorar la calidad de vida en la Argentina.
En cuanto al comercio de bienes, ¿cuáles sectores se verían más afectados, tanto en el Mercosur como en la Unión Europea?
El acuerdo va a tener consecuencias graves. Va a profundizar las asimetrías económicas existentes en el comercio bilateral: el Mercosur importa bienes con medio y alto valor agregado, y exporta productos primarios o con bajo valor agregado. Esa diferencia se va a profundizar, lo que implica que los sectores que exportan productos manufacturados con alto nivel tecnológico desde la Unión Europea al Mercosur saldrán ganando.
¿Y qué sectores serán beneficiados del lado del Mercosur?
Aquellos vinculados al agronegocio. Especialmente, los grupos concentrados de la industria del alimento. Los sectores que arriendan los campos y que avanzan en el proceso de deforestación para la producción de soja y para dedicar tierras al pastoreo de las vacas para carne de exportación serán los más beneficiados. También la industria pesquera, la industria de la miel, los productores de vinos premium y los grandes explotadores de materias primas. Es decir, se profundizará la producción de estos sectores que hoy ya afectan el desarrollo local, el medio ambiente y las poblaciones, también por el uso de pesticidas.
¿Y qué puede pasar con el sector manufacturero del Mercosur?
Pueden ser los grandes perdedores. El acuerdo, si entrase en vigencia, obligaría a las empresas del Mercosur a que en 15 años reestructuren toda su estructura productiva. El Mercosur está históricamente ligado a la producción de autos, es uno de los pocos sectores que ha funcionado. Este sector, que se benefició y logró ciertos equilibrios entre Brasil y la Argentina, se vería seriamente perjudicado. Al reducirse a cero los aranceles va a suceder el “efecto Cristiano Ratazzi” (presidente de Fiat Argentina), que dijo que la Argentina tiene que dejar de importar autos de Brasil, que según él son malos y caros, y que al sector empresario le conviene mucho más traer el auto terminado de Alemania que fabricar partes acá para la producción local. Estas industrias generan un enorme encadenamiento productivo regional, nacional y local que se va a ver desestructurado a partir de una liberalización. Si no se le da una respuesta a estos sectores, que emplean a una enorme cantidad de gente en la Argentina y Brasil, ese sector va a dejar de existir y la gente va a quedar en la calle. La más afectada es la pyme local que produce la autoparte y a todo el encadenamiento productivo alrededor de la actividad automotriz.
Según el informe, el Estado debería retirarse de algunos procesos regulatorios y aduaneros del Mercosur para adaptarse a las reglas de la Unión Europea. ¿Qué representa esto para los productores regionales?
La certificación para los importadores hoy se hace a través del Estado. Ese control local pasaría a la autocertificación del importador. El Estado supone que el importador respetará las reglas y hará controles aleatorios en los contenedores que lleguen desde la Unión Europea. Pero, ¿qué pasa con el resto de los contenedores? Eso beneficia al importador y esos productos competirán en el mercado interno con productos locales. Entrarán al mercado a competir libremente sin ninguna barrera. Para poder anular eso, una vez que entre en vigencia el TLC, hay que salir de él, y no hay ejemplos en el mundo de eso. Por eso hay que evitar que el acuerdo entre en vigencia.
¿Cómo afecta esto a la soberanía regulatoria de los países?
Así como el tratado profundiza la asimetría económica entre ambos bloques, también tiende a reducir la asimetría regulatoria que actualmente existe entre ellos. La Unión Europea tiene estándares más altos de protección del consumidor y del ambiente. En cuanto al uso de pesticidas y hormonas en la producción de alimentos, por ejemplo, utiliza el principio precautorio, que significa que se guardan el derecho a no importar productos que puedan tener un daño sobre el consumidor, aunque no haya sido científicamente probado. La intención del Mercosur es que la Unión Europea reduzca esos estándares para facilitar el acceso de productos que se producen más baratos acá. Esto tendría un efecto negativo sobre el consumidor europeo, pero también en el Mercosur, porque si en la Argentina tenemos pueblos enteros que pelean para que paren de fumigar, revertir eso va a ser imposible con el acuerdo.
¿Es lo que en el informe se menciona como “círculo de pesticidas”?
Claro. Las empresas están viendo que cada vez se cerca más uso del glifosato en tierra europea, pero los países del Mercosur producen el glifosato. Solo en la Argentina hay 50 fábricas de plaguicidas y los venden para que se utilice en la soja, que vuelve a la Unión Europea y entra sin problema porque allá no se permite la siembra, pero sí la importación de productos con pesticidas que no sean para consumo humano, como la soja que se usa para forraje. Así, las grandes empresas europeas como Monsanto-Bayer son las que se llevan la mayor tajada con el acuerdo.
Sin embargo, el tratado incluye algunas cuestiones que tratan de atender la cuestión ambiental.
Lo que muestra este acuerdo es que hay una hipocresía muy fuerte en la política comercial europea. La Unión Europea es uno de los grandes importadores de la deforestación, no solo del Mercosur, sino también de países como Indonesia, con la palma. La intensificación del sector sojero y ganadero en países como Brasil y la Argentina muestra que no hay un interés real por trascender ese modelo. Si se sigue intensificando la lógica del libre comercio en los países del Mercosur se va a profundizar esa tendencia. Es un incentivo a la producción que genera desmonte para el ganado y el agronegocio.
Además, el incremento en el comercio de productos alimenticios aumenta lo que se conoce como “huella de carbono” de los alimentos.
Es la irracionalidad del libre comercio. Se promueve la importación de productos agrícolas que se producen en el país, como tomates, peras, uvas, damascos y papas congeladas. Todos estos productos van a entrar con cero arancel cuando entre en vigencia el acuerdo. Esto que digo está sustentado en datos y ejemplos globales, como ocurre en Perú, que es uno de los grandes productores de papa en el mundo y cuya producción es ancestral, pero es un importador neto de papa congelada de Holanda. Holanda no produce papa, la importa desde Perú, la congela y la exporta a Perú a cero arancel, porque tienen un TLC. La papa va y vuelve en barco, uno de los mayores emisores de CO2 globales. Con este acuerdo pasará algo similar, el comercio internacional es realmente irracional en términos ambientales y humanos. Nosotros importaremos cosas que se producen localmente, como el aceite de oliva, que competirá con el aceite de oliva italiano que entrará al país con arancel cero. Habrá que ver qué hace el consumidor argentino cuando vea en la góndola un aceite de oliva nacional al lado de uno italiano al mismo precio, o más barato. Es más, una buena campaña de compre nacional estaría prohibida por el acuerdo, que establece que se le tiene que dar el mismo trato a todos los productos.
¿El acuerdo prohibiría que los gobiernos establezcan requisitos a las empresas que se quieran radicar en los países del Mercosur? ¿Cómo puede afectar esto al empleo y la producción local?
Para las compras públicas, el acuerdo establece que no podría haber una política direccionada del Estado hacia ciertos sectores nacionales. Los sectores locales que puedan acceder a una licitación pública tendrían que competir de igual a igual con empresas extranjeras europeas. No hay ninguna pyme que pueda competir así. El acuerdo establece que de ninguna manera el Estado puede direccionar sus compras públicas o el acceso a servicios para el desarrollo nacional.
¿Qué impacto puede tener el acuerdo sobre la propiedad intelectual de productos médicos y biotecnológicos?
A todo el capítulo de propiedad intelectual, la Unión Europea le soltó la mano en los temas más complejos, especialmente en medicamentos y en productos biotecnológicos, aunque se incorporó el PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes). En el caso de los medicamentos, sí se verán afectados por la apertura de las compras públicas.»