Este gráfico ha sido actualizado al 25 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
Buenos Aires 94 | 1275
– Ciudad de Buenos Aires 55 | 971
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 294
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 1 | 270
– Corrientes 1 | 40
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 3 | 50
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 0 | 6
– Neuquén 0 | 104
– Río Negro 4 | 184
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 42
– Santa Fe 3 | 242
– Santiago del Estero 1 | 13
– Tierra del Fuego 4 | 130**
– Tucumán 0 | 34
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). Coronavirus en Argentina. Totales hasta hoy, 26/4: 3.780 casos. 185 muertes, 1.030 altas
El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 173 nuevos casos de COVID-19. Con estos registros, suman 3.780 positivos en el país.
Del total de esos casos, 888 (23,5%) son importados, 1.641 (43,4%) son contactos estrechos de casos confirmados, 797 (21,1%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.
A la fecha, el total de pacientes dados de alta es de 1.030 personas.
El 24 de abril fueron realizadas 2.752 nuevas muestras. Desde el inicio del brote se realizaron 47.406 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 1044,7 muestras por millón de habitantes.
El número de casos descartados hasta ayer es de 36.610 (por laboratorio y por criterio clínico/ epidemiológico).
Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 44 años.
Se registraron 6 nuevas muertes. Son tres mujeres, dos de 67 y 80 aos, ambas residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); y otra de 90 años, residente en la provincia de Córdoba. También fallecieron tres hombres, dos de 60 y 86 años, ambos residentes en la provincia de Buenos Aires; y otro de 85 años, residente en la provincia de Río Negro. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 185.
Este gráfico ha sido actualizado al 25 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
Buenos Aires 94 | 1275
– Ciudad de Buenos Aires 55 | 971
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 294
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 1 | 270
– Corrientes 1 | 40
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 3 | 50
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 0 | 6
– Neuquén 0 | 104
– Río Negro 4 | 184
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 42
– Santa Fe 3 | 242
– Santiago del Estero 1 | 13
– Tierra del Fuego 4 | 130**
– Tucumán 0 | 34
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés).
Este gráfico ha sido actualizado al 25 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
Buenos Aires 94 | 1275
– Ciudad de Buenos Aires 55 | 971
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 294
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 1 | 270
– Corrientes 1 | 40
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 3 | 50
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 0 | 6
– Neuquén 0 | 104
– Río Negro 4 | 184
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 42
– Santa Fe 3 | 242
– Santiago del Estero 1 | 13
– Tierra del Fuego 4 | 130**
– Tucumán 0 | 34
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). La cuarentena sigue, con excepciones y permisos localizados
El estilo de comunicación del presidente Fernández es muy didáctico, así que recomendamos escuchar -al menos- el video que acompaña esta nota (tolerando 30 segundos de fastidiosos pitidos al comienzo, pero no quisimos alterar la versión que subió la Casa Rosada).
Como ayuda memoria, a continuación está un resumen de las nuevas disposiciones.
? El aislamiento social, preventivo y obligatorio se prorroga hasta el día 10 de mayo de 2020.
? Los grandes aglomerados urbanos son los lugares de mayor riesgo de transmisión del virus. Por ese motivo, todos los aglomerados urbanos de más de quinientos mil habitantes en el país seguirán cumpliendo las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio como lo hicieron hasta ahora.
? La Administración Pública Nacional seguirá funcionando con las dotaciones mínimas establecidas.
? Siguen suspendidas en todo el país las siguientes actividades:
? Dictado de clases presenciales en todos los niveles y modalidades.
? Eventos públicos y privados: sociales, culturales, recreativos, deportivos, religiosos y otros
? Centros comerciales, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, museos, restaurantes, bares, gimnasios, clubes y cualquier espacio público o privado
? Actividades turísticas, apertura de parques, plazas y similares
? Las fronteras seguirán cerradas para el ingreso de extranjeros. El ingreso de los residentes continuará en los términos que sean compatibles con el control sanitario.
? El transporte de pasajeros aéreo de cabotaje e internacional, terrestre interurbano, entre jurisdicciones e internacional continúan sin autorización para funcionar.
? Los gobiernos provinciales podrán decidir excepciones al cumplimiento de las medidas de aislamiento. Estas excepciones serán autorizadas únicamente cuando se cumplan las siguientes cinco condiciones sanitarias:
1) Tiempo de duplicación de casos confirmados no inferior a quince días,
2) Sistema de salud con capacidad adecuada para dar respuesta,
3) Evaluación positiva de las autoridades sanitarias respecto al riesgo socio-sanitario en relación con la densidad poblacional,
4) El porcentaje de la población exceptuada de las medidas de aislamiento no podrá superar el 50% de la población total del departamento o partido,
5) La zona geográfica no podrá estar definida como “con transmisión local o por conglomerado” por la autoridad sanitaria nacional.
? Si alguno de estos indicadores no se cumple, el departamento o partido no podrá avanzar con la excepciones.
? El Jefe de Gabinete de Ministros podrá disponer el cese de las excepciones que no cumplan con los criterios epidemiológicos / sanitarios.
? Las y los trabajadores mayores de sesenta años, embarazadas o personas incluidas en los grupos en riesgo (definidos por el Ministerio de Salud) están dispensados de concurrir a sus puestos de trabajo.
? Todas las personas podrán realizar salidas breves (caminatas de máximo 1 hora), a no más de 500 metros de su domicilio, sin utilizar transporte público y cumpliendo con las recomendaciones de distanciamiento e higiene. ACTUALIZADO: Como los otros puntos, este se adaptará a las necesidades de los distintos distritos. En principio, C.A.B.A., provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Tucumán no habilitarán las salidas recreativas.
Además, Alberto Fernández explicó que ahora entramos en la tercera etapa del aislamiento social preventivo y obligatorio. Hay dos fases más previstas.
El dron argentino quiere levantar vuelo
(Como el 20 de marzo lo presentamos aquí El helidrón de INVAP, Cicaré y Marinelli, en AgendAR nos sentimos un poco tíos de este proyecto argentino. Seguiremos contando, como parientes orgullosos, de sus cualidades y avances. Aquí les pasamos un video, también)
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En marzo pasado, en la Expoagro 2020 se presentó en público por primera vez el RUAS-160, una aeronave no tripulada (UAV por sus siglas en inglés) resultado de la colaboración entre el diseñador y fabricante argentino de helicópteros Cicaré, la empresa estatal rionegrina de alta tecnología INVAP y la pyme de servicios agrícolas Marinelli. La idea era seguir la gira de presentación en la edición 2020 de la chilena FIDAE (Feria Internacional del Aire y el Espacio) pero la pandemia por la COVID-19 canceló la actividad.
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El RUAS-160 (RUAS es el acrónimo de Rotary Unmanned Air System o Sistema Aéreo No Tripulado de Alas Rotativas) es el primer vástago de lo que se pretende sea una familia de sistemas aéreos no tripulados de alas rotativas. Una iniciativa que aspira a ser reconocida como un proyecto de desarrollo tecnológico estratégico nacional con capacidades de empleo dual. Es decir, apto tanto para los ámbitos de defensa y seguridad como para aplicaciones civiles.
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En la primera de las opciones, se espera contar con una aeronave que pueda operar desde tierra o desde embarcaciones, en río y mar, en misiones de búsqueda, salvamento, vigilancia, reconocimiento e inteligencia (ISR, por sus siglas en inglés).
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En el campo civil, está pensado que preste servicios en el apoyo a la lucha contra incendios, el transporte de cargas livianas o críticas, como órganos para trasplantes, trabajos en la industria de gas y petróleo, inspección de grandes infraestructuras como diques y líneas de energía, toma de muestras en aguas abiertas o confinadas (mares y lagos) y, especialmente, en aplicaciones agrícolas.
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Suma de esfuerzos
Cicaré S.A., una empresa de Saladillo, en la provincia de Buenos Aires, fue fundada por el diseñador y fabricante de helicópteros Agusto “Pirincho”Cicaré, quien desde hace más de seis décadas se dedica a este tipo de aeronaves y tiene una formación autodidacta. La compañía produce y exporta helicópteros monoplazas y biplazas ligeros, así como entrenadores de diseño propio.
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Cicaré viene ensayando con sistemas UAV de alas rotativas desde principios de la década pasada, pero recién ahora sus esfuerzos se concretan en un producto que, aunque todavía experimental, ya posee una hoja de ruta para su evolución hacia algo comercializable. En el RUAS, Cicaré aporta el desarrollo del segmento aéreo (la aeronave con sus subsistemas de vuelo, fuselaje, motor y palas, entre otros componentes) y su plataforma de entrenamiento.
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Por el lado de INVAP, tampoco es la primera vez que la empresa incursiona en aeronaves no tripuladas. El proyecto SARA, hoy paralizado, está a la expectativa de que el actual Gobierno nacional lo reactive y ha sido la iniciativa más ambiciosa en su tipo en toda América Latina.
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El SARA apuntaba al desarrollo de un UAV de ala fija (aviones, en términos más llanos), mientras que el RUAS va tras el dominio de los de alas rotativas (helicópteros), con la enorme versatilidad operativa que permiten este tipo de artefactos, principalmente en el despegue y aterrizaje vertical, el vuelo estacionario y omnidireccional. La contrapartida de tanta versatilidad es la complejidad que conllevan estas aeronaves, sean tripuladas o no.
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Con una amplia trayectoria en el rubro de los servicios agropecuarios, que incluye la utilización de drones para agricultura de precisión, Marinelli Technology –oriunda de Venado Tuerto, Santa Fe– aporta al RUAS las especificaciones técnicas y el módulo de aplicaciones para el agro, así como su experiencia en la operación de este tipo de artefactos voladores.
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El RUAS, por partes
Los sistemas aéreos no tripulados incluyen dos segmentos principales: el aéreo, es decir, la aeronave propiamente dicha con sus subsistemas (propulsión, estructura, comunicaciones, aviónica), y el terrestre, conformado por la estación de comando, elemento que existe aún cuando las aeronaves estén dotadas de la capacidad de vuelo autónomo (sin el control directo del piloto en tierra).
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El primer modelo del RUAS es el denominado RUAS-160, un UAV compacto ubicado dentro del segmento aprobado por la Administración Nacional de la Aeronáutica Civil (ANAC) con menos de 150 kilos de peso, una planta motriz de potencia inferior a los 50 caballos de fuerza, y con capacidad para transportar cargas útiles específicas, tales como sensores electroópticos (típicamente, cámaras de video giroestabilizadas), radar y subsistemas de uso agrícola para aeroaplicación selectiva de productos fitosanitarios líquidos o sólidos.
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La familia RUAS está concebida como aeronaves modulares reconfigurables, en las cuales el diseño general y sus componentes y subsistemas elegidos están pensados para que puedan sustituirse unos por otros, especialmente en lo que respecta a la aviónica (electrónica de vuelo) y los sensores y elementos de trabajo. Esto tiene el propósito de que, con una misma plataforma (aeronave), se puedan cumplir diferentes misiones de acuerdo con la configuración elegida. Esto abarata el costo del sistema, tanto en su adquisición como en su posterior mantenimiento a lo largo del ciclo de vida, y le brinda al usuario una mayor versatilidad en su empleo.
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En lo que respecta al segmento terrestre, en el caso del RUAS-160 está compuesto por un maletín robusto para la operación de un solo piloto en el comando, con la posibilidad de un maletín adicional con el control de las cargas útiles como los subsistemas ISR, el monitoreo de las cámaras de video o de los mecanismos de aeroaplicación de productos fitosanitarios, según sea el empleo que se haga de la aeronave.
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Si se requiriesen instalaciones de mayor envergadura, se pueden instalar consolas como puesto de comando. Las diferentes alternativas para el segmento terrestre fueron desarrolladas a partir de la experiencia adquirida por INVAP con el prototipo del SARA y producidas con aportes de los tres socios del proyecto.
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Una de las soluciones más interesantes del RUAS-160 ha sido la brindada para obtener la sustentación y el desplazamiento del artefacto, lo que se consiguen mediante dos rotores coaxiales contrarrotatorios (dos hélices, una encima de la otra, que giran en sentidos opuestos). Esto permite eliminar el rotor de cola, característico de los helicópteros, dado que las hélices girando simultáneamente en sentidos contrarios neutralizan entre sí el efecto de torque que cada una de ellas produce y que, de otra forma, llevarían, por el principio de acción–reacción a que el fuselaje girase también, descontroladamente. En los helicópteros convencionales, de un solo rotor principal, los efectos de este fenómeno se eliminan con un rotor de cola.
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La modalidad de rotores elegida para el RUAS-160 ofrece, asimismo, mayor seguridad en operaciones agropecuarias o navales ante despegues y aterrizajes en zonas poco preparadas o pistas embarcadas, y con condiciones meteorológicas extremas, debido a la ausencia del rotor de cola. Este sistema de propulsión permite, a su vez, disponer de toda la potencia de la planta motriz concentrada en los rotores, que brindan la sustentación sin que sea necesario derivar un porcentaje importante de ella a un rotor antitorque en la cola del artefacto, como normalmente ocurre en los helicópteros convencionales. Otra ventaja adicional de los rotores coaxiales es que se logra un artefacto más compacto y liviano, capaz de transportar una mayor carga útil para el mismo peso máximo de despegue.
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EL RUAS-160 presentado en Expoagro todavía es un prototipo, lo que técnicamente se denomina un Modelo de Evaluación Tecnológica (MET). En este caso se trata del MET 1 equipado con propulsión monomotor a pistón de tipo aeronáutico de 39 caballos de fuerza (HP), aunque el diseño ya admite la doble motorización. Este prototipo tiene como función ser un demostrador conceptual de capacidades vinculado con una plataforma de seguridad y entrenamiento de seis grados de libertad desarrollada por Cicaré.
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Las siguientes fases del proyecto son el desarrollo del MET 2, un modelo de vuelo con capacidad plena de demostración operacional de todas las misiones previstas, con excepción de la modalidad embarcada, la que se logrará recién en el MET-3. En los MET 2 y 3 se comenzará con los ensayos de motores de 23 HP especialmente diseñados para UAV, tanto para la versión monomotor, destinada al empleo en agrícola, como para la bimotor, para misiones de seguridad o defensa con capacidad para operaciones embarcadas.
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Despegue
La idea de una aeronave de este tipo comenzó a interesarle a Cicaré a inicios de la primer década del siglo XX. Luego de algunos intentos y ensayos que no avanzaron, en el año 2017 se pusieron en contacto con Marinelli, empresa con más de 40 años en el rubro de los servicios agropecuarios, que ya había desarrollado aeroaplicadores fitosanitarios a partir de helicópteros comerciales para hobby. En 2019 se sumó al proyecto INVAP y la iniciativa tomó una envergadura mayor.
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“Habiendo tenido cierta experiencia con los helicópteros convencionales con las dimensiones de uno tripulado, cuando nos juntarnos con Marinelli empezamos a hablar de algo más chico. En su momento conversamos sobre algo con rotores de 6 metros de diámetro y ahora nos fuimos a uno de 3,10 metros de diámetro. Es pequeño y compacto, y al no tener rotor de cola lo hace más específico”, explicó a TSS, Juan Manuel Cicaré, hijo del fundador de la empresa y responsable del proyecto RUAS en la firma. El nuevo artefacto es un derivado del CH-10, un modelo de helicóptero tripulado de la empresa de Saladillo.
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Para Nicolás Marinelli, quien también es piloto de drones, la asociación en un proyecto de la envergadura del RUAS está directamente vinculada con la evolución del sector. “En el agro, la robotización viene muy fuerte”, le dijo Marinelli a TSS en comunicación telefónica. “[El RUAS] es una muy buena herramienta para la automatización de buena parte de la pulverización aérea y nosotros también queremos ser muy sustentables e hiperselectivos. Ir al lugar adonde está la maleza, por ejemplo, hacer la aplicación correspondiente y regresar, sin necesidad de aplicar en todo el lote. Y si hay que aplicar en todo el lugar, tenemos la ventaja de poder hacer trazabilidad con el detalle del trabajo que realizó el helicóptero”, sostuvo. Y agregó: “El RUAS se puede comunicar con la estación meteorológica, entonces se hace sí o sí bajo las condiciones correctas. Si cambian, la aeronave puede volver a su punto de partida. Esto permitiría bajar un poco la intervención del hombre en lugares cercanos a la población y que no tengamos problemas de deriva de producto o contaminación”.
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Para Darío Giussi, gerente del Área de Gobierno de INVAP, la oportunidad de desarrollar un UAV de estas características está determinada por el hecho de que “se observa en el mercado mundial un crecimiento en este tipo de sistemas aéreos no tripulados, cuyo despliegue ofrece capacidades en múltiples áreas. Fundamentalmente, en seguridad y defensa, tanto en el país como en la región, para tareas que los Estados nacionales llevan adelante como la vigilancia de fronteras, la protección de los espacios marítimos y el apoyo ante emergencias y catástrofes”. A su vez,“las necesidades detectadas pueden ser cubiertas por un desarrollo nacional, sostenible en el tiempo, tecnológicamente avanzado, con ventajas de costo a lo largo de todo su ciclo de vida y con un alto potencial exportador. Adicionalmente, se fomenta la asociatividad entre distintos actores económicos, para el empleo de recursos altamente calificados de manera sinérgica, con impacto sobre segmentos industriales relevantes para el país”, dijo Giussi desde Bariloche.
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El destino previsto
¿Cuál es el objetivo que los socios del RUAS pretenden con esta familia de productos? En primer lugar está finalizar con el prototipo para obtener un modelo a partir del cual se puedan iniciar las certificaciones correspondientes y posteriormente su comecialización. Para aplicaciones civiles, la certificación se realiza ante la ANAC. Para las militares, ante la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (DIGAMC) del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO).
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Se estima que, para el RUAS-160, en un plazo de 9 a 18 meses más se podrían cumplir estas etapas, aunque un modelo de validación para actividades agropecuarias es factible que esté disponible antes, en unos seis meses. Por supuesto, estas son estimaciones sujetas a modificaciones dada la incertidumbre y los trastornos de todo tipo que está provocando la pandemia.
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Desde el punto de vista comercial, “el sistema RUAS-160 apunta al mercado nacional e internacional. Una muestra de eso fue la intención de participar en la cancelada exposición internacional FIDAE 2020 y los lineamientos adoptados de estándares aeronáuticos internacionales para certificar su operación en otros países”, mencionó Giussi.
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Sobre las posibilidades comerciales de los UAV de alas rotativas, “se lo ve como un mercado en expansión aún no cubierto por otros actores internacionales”, dijo el gerente del Área de Gobierno de la empresa rionegrina. Y agregó: “En el caso de los sistemas de aterrizaje y despegue vertical, están tomando un dominio del mercado mayor al esperado para aplicaciones militares y civiles, no previsto anteriormente. Un sistema de estas características se sitúa en un nicho de mercado poco explorado que tendrá un crecimiento explosivo en el segmento que se encuentra, por la capacidad de carga útil y autonomía, por arriba de los drones eléctricos comerciales”, sostuvo.
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Una visión similar tiene Cicaré: “En el mundo hay un nicho muy importante para los no tripulados, tanto sea con combustible, como los híbridos [a combustión y eléctricos] que ofrecen mayor autonomía y capacidad de carga [con respecto a los puramente eléctricos]. En ese nicho somos poco jugadores. Hoy por hoy está Yamaha (japonesa) y Schiebel (austríaca), y no hay muchos más. El resto están con los totalmente eléctricos con autonomía y capacidad de carga bastante limitadas. Después están los de gran capacidad de carga, en donde están Sikorsky, Boeing [ambas norteamericanas] y Airbus [franco, germano, hispana]”, analizó Cicaré.
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El rango de carga útil del RUAS-160 se ubica entre los 50 y los 100 kilos, con una autonomía de entre tres y tres horas y media. Para ser competitivos a nivel internacional,con un equipo de este tipo, una de las variables a cuidar es el precio. En el caso de la versión para el sector agropecuario, Marinelli analiza una alternativa de comercialización: el alquiler de las aeronaves o la venta de los servicios brindados a través de ellas. Un modelo ampliamente difundido en el campo argentino y en la producción agrícola de otros países de la región para el empleo de maquinaria agrícola, fumigación y otros servicios.
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Los tres socios del proyecto coinciden en que el futuro del RUAS debe trabajarse, tanto a nivel nacional, como internacional. Como eje articulador está la oportunidad de situar a la Argentina en un lugar destacado en la concepción y producción de aeronaves no tripuladas de alas rotativas, algo que ya tenía como objetivo el SARA en el caso de las alas fijas. La idea es “salir con tecnología 100% nacional”, enfatizó Cicaré. Un anhelo que tiene una ventana de oportunidad promisoria a nivel mundial mientras el mercado no haya consolidado a los actores principales de ese juego. (Por Carlos de la Vega / Agencia TSS).
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Que el aislamiento obligatorio sirva para combatir el dengue
Bajo el lema “Que el aislamiento social nos sirva también para protegernos del dengue”, un grupo de investigadores del CONICET y de distintas universidades nacionales, nucleados bajo el nombre de Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (GIMA), lanzaron una campaña de concientización.
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El objetivo es que los ciudadanos aprovechen la cuarentena —la medida de aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesta por el Gobierno Nacional para paliar el impacto del Covid 19— para limpiar sus hogares y así evitar la formación de criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad del dengue, el chikungunya, el zika y la fiebre amarilla.
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En el mundo, existen aproximadamente unas 3.500 especies de mosquitos, de las cuales unas 246 habitan en Argentina. “En nuestros hogares puede aparecer más de una especie, no solo el Aedes aegypti. Por eso, para reconocer al vector del dengue se debe prestar atención a su principal característica: tiene rayitas blancas en el cuerpo y en las patas, además es de hábitos diurnos”, señala Nicolás Schweigmann, investigador independiente del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA), miembro del GIMA.
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Para el biólogo, la epidemia actual de dengue es bastante importante por la cantidad de casos registrados (14.237 casos confirmados o probables según el último Boletín Integrado de Vigilancia del Ministerio de Salud), lo que indica que el mosquito transmisor está instalado en varias ciudades. “A toda la red de mosquitólogos del país nos interesa que se aproveche la cuarentena para observar el ambiente de nuestras casas para tratar de controlar todos los recipientes con agua”.
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¿Cómo evitar el dengue en los hogares? Los científicos recomiendan algunas sencillas tareas domésticas y cotidianas que pueden generar un gran impacto:
1) vaciar las regaderas luego de usarlas y guardarlas bajo techo para evitar que se llenen con agua de lluvia
2) vaciar las botellas que suelen ser utilizadas en los patios, balcones y jardines y almacenarlas boca abajo
3) quitar el agua de los platos o recipientes que suelen colocarse debajo de las macetas
4) eliminar la basura que pueda acumular agua de los patios, porque cualquier recipiente puede ser utilizado de criadero
5) no dejar gajos para que echen raíces en agua; utilizar en su lugar arena húmeda, 6) cepillar los bebederos de las mascotas.
Para más recomendaciones, ingresar al sitio web de la campaña, del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE). En Facebook, se puede seguir aquí.
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“Lo que podemos hacer desde casa es lo más importante de todo”, indica Schweigmann. “Tenemos que entender que el Aedes aegypti generalmente está en los fondos de las casas, en el medio de las manzanas, por lo que las fumigaciones municipales en las calles no les llegan”. Por eso, el científico señala también la importancia del diálogo entre vecinos: “Con solo una casa en la manzana que tenga criaderos, van a ser afectados todos los vecinos. En general, el mosquito no cruza las calles, por eso propongo un proyecto llamado ‘Manzana saludable’”.
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Estudios científicos
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El investigador cuenta que se están realizando diversos estudios científicos en relación al Aedes aegypti y otros mosquitos. En la ciudad de Buenos Aires, mediante estudios de ecología, genética y morfometría geométrica de las poblaciones de Aedes aegypti, los científicos han detectado que la dispersión del mosquito depende del ambiente en que se encuentra. Por ejemplo, en el Cementerio de Chacarita la dispersión es mayor porque el ambiente es muy homogéneo y los criaderos están muy cerca los unos de los otros. Puede haber mosquitos hermanos a distancias de 500 metros. “Según mediciones en campo, en general, la gran mayoría de las hembras se mueven muy poco (entre 40 y 50 metros), en el radio de una manzana, donde tienen todos los recursos: el agua donde poner los huevos, las plantas de donde alimentarse y los humanos de donde obtienen las proteínas, mediante la sangre, para la sustancia de reserva de los huevos”, explica Schweigmann.
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Por otro lado, los científicos también realizan el monitoreo de distintas especies de mosquitos silvestres en la ciudad, a través de un convenio con el Gobierno de Buenos Aires. “Capturamos mosquitos en la reserva de Costanera Sur y en distintos parques de la ciudad e informamos sobre qué especies hay. Como miramos los lugares de cría, que son los charcos que se forman con agua de lluvia, podemos hacer alertas tempranas para avisarle al gobierno sobre las posibles explosiones de otras especies de mosquitos para determinar qué medidas se pueden tomar”, detalla.
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En cuanto a la evaluación de herramientas ambientales seguras y sustentables para prevenir enfermedades transmitidas por Aedes aegypti, en el proyecto “Manzana saludable” los científicos utilizan sensores de actividad de ovipostura para buscar criaderos y eliminarlos. “Esta experiencia la estamos haciendo en Ciudad Universitaria dado que en 2016 tuvimos una gran cantidad de obras en construcción, que generaron una gran proliferación de Aedes aegypti”, cuenta el científico y explica que las obras de construcción utilizan maquinaria, tachos y barriles donde los huevos del mosquito suelen quedar adheridos a las paredes. “Las empresas constructoras tienen guardado todo el equipamiento en algún predio que queda expuesto a la lluvia. Si además hay personas que cuidan el lugar, se establecen allí colonias de Aedes aegypti con facilidad. Luego, al iniciarse una obra de construcción, se traslada toda la maquinaria y los barriles o tachos, y se introducen así poblaciones de mosquitos en otros lugares”.
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Para los supermercados: como abrir el refrigerador, sin tocar la manija con la mano
El aislamiento social también es ocasión de ideas prácticas. Hasta en Finlandia
Manillas “manos libres” son probadas en #supermercado de #Finlandia ??? pic.twitter.com/4mTYtvssgq
— Reuters Latam (@ReutersLatam) April 25, 2020
Coronavirus en Argentina. Totales hasta hoy, 25/4: 3.607 casos. 176 muertes, 976 altas
El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 172 nuevos casos de COVID-19. Con estos registros, suman 3.607 positivos en el país.
De ese total de casos, 887 (24,6%) son importados, 1.562 (43,3%) son contactos estrechos de casos previamente confirmados, 755 (20,9%) son de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.
A la fecha, el total de pacientes dados de alta es de 976 personas.
El 23 de abril fueron realizadas 2.868 nuevas muestras. Desde el inicio del brote se realizaron 44.654 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 984,1 muestras por millón de habitantes.
El número de casos descartados hasta ayer es de 34.431 (por laboratorio y por criterio clínico / epidemiológico).
Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 44 años.
Se registraron 11 nuevas muertes. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 176.
Este gráfico ha sido actualizado al 24 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 61 | 1181
– Ciudad de Buenos Aires 79 | 916
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 287
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 3 | 269
– Corrientes 4 | 39
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 2 | 47
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 1 | 6
– Neuquén 0 | 104
– Río Negro 11 | 180
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 1 | 42
– Santa Fe 3 | 239
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 1 | 126**
– Tucumán -1*** | 34
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
***Un caso notificado en la provincia de Tucumán, se reclasificó por residencia en Córdoba
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés).
Este gráfico ha sido actualizado al 24 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 61 | 1181
– Ciudad de Buenos Aires 79 | 916
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 287
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 3 | 269
– Corrientes 4 | 39
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 2 | 47
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 1 | 6
– Neuquén 0 | 104
– Río Negro 11 | 180
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 1 | 42
– Santa Fe 3 | 239
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 1 | 126**
– Tucumán -1*** | 34
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
***Un caso notificado en la provincia de Tucumán, se reclasificó por residencia en Córdoba
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). La Comisión de Energía Atómica y una universidad se unen para fabricar dispositivos médicos que faltan en el país
Esta pandemia, al igual que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial, obliga a los argentinos a improvisar soluciones tecnológicas para lo que no se puede importar. La diferencia es que en este conflicto no somos neutrales…
Médicos, investigadores, docentes y becarios de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTreF) y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se presentaron en la convocatoria «Ideas-Proyecto COVID 19», realizada por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, para avanzar en el desarrollo de dos proyectos vinculados al coronavirus.
Se trata de dos dispositivos hospitalarios faltantes en el país para el tratamiento de pacientes con COVID-19: una válvula Venturi de flujo variable para uso en máscaras de oxígeno y un videolaringoscopio de diseño nacional con tecnología de impresión 3D.
«El videolaringoscopio es un instrumento que reduce el contagio del personal sanitario que realiza la intubación de pacientes, mientras que un Venturi es un dispositivo empleado en diferentes máquinas de uso general, desde bombas limpias, generadores de espumas, instrumentos de medición hasta respiradores de uso médico», explicaron con un comunicado.
En el contexto de la pandemia del coronavirus en el país se registra faltante de este insumo para el uso médico, debido a su escasa producción y a la falta de disponibilidad en el extranjero.
«Esto, sumado a la experiencia del grupo de investigación de Aerogeneradores de la UNTREF sobre ingeniería de los fluidos, materiales e impresión 3D y la cooperación con investigadores de la CNEA y médicos de diferentes especialidades, hizo que se comenzara a trabajar en una válvula Venturi de origen nacional», contaron desde la casa de altos estudios.
«Existen diferentes modelos de tubo Venturi en función al caudal de aire que se necesita que le ingrese al paciente y se diferencian en colores», explicó Julio Sola, director de la carrera de Ingeniería Ambiental. Además informó que para la impresión de estos modelos existen planos de libre disposición.
«Se trata de modelos económicos que vienen diseñados para entregar una determinada cantidad de mezcla aire/oxígeno al paciente», explicó el ingeniero.
La válvula Venturi
A partir de estos planos disponibles el equipo realizó el diseño y comenzó a imprimir las piezas con éxito. Sin embargo, como en Argentina no hay un modelo universal porque es altamente costoso, el desafío de los investigadores fue diseñar y construir un dispositivo de válvula que permita regular el caudal del aire, es decir que se adapte a las distintas condiciones de oxigenación del paciente.
En este sentido, el grupo de investigación interdisciplinario comenzó a desarrollar desde cero, una válvula Venturi nacional de flujo variable, construido de PLA (Ácido Polilactico) y que cumpla con las siguientes características:
– De Flujo Variable con parámetros de FiO2 entre 24% y 60%.
– Diseño simple y de fácil uso.
– Construible con impresión 3D con materiales de origen nacional y biodegradable.
– De rápida producción y económico.
– Adaptable a los respiradores y máscaras de oxígeno de los hospitales y centro de salud Nacionales.
– Posibilidad de reproducción del modelo en diferentes regiones.
– Con potencial para ser reutilizado.
Inventan un dispositivo que transforma un laringoscopio …
Un videolaringoscopio puesto a prueba.
Universidades y organismos de ciencia, articulados
Julio Sola destacó que: «Lo novedoso de este desarrollo que estamos trabajando desde la Universidad, en combinación con otros organismos de ciencia y colegios científicos de médicos, es la fabricación de una válvula de flujo variable nacional mediante impresión 3D con materiales biodegradables».
En consecuencia, «esta válvula puede ser reproducida en otras regiones del país, sin necesidad de que se tenga que fabricar en una región específica, eliminando los tiempos asociados al transporte y distribución tan urgentes en la pandemia», agregó el director de Ingeniería Ambiental.
Videolaringoscopio
Paralelamente, el equipo está trabajando en la impresión de otro insumo faltante que es el videolaringoscopio: «un dispositivo para manejar en modo avanzado la vía aérea del paciente al realizarle asistencia respiratoria mecánica», explicaron los investigadores.
Los especialistas destacaron la importancia de disponer de un videolaringoscopio durante la pandemia COVID-19 porque permite una menor exposición al contagio para el profesional de salud que realiza la intubación del paciente. «El profesional se aleja de la boca del paciente al realizar la intubación porque lo hace mirando una pantalla» aclararon los expertos.
A su vez agregaron que «si bien todos los organismos internacionales y nacionales recomiendan la utilización de un videolaringoscopio para intubar pacientes COVID-19 positivos, existe escasa disponibilidad en el mercado local, con precios unitarios que exceden los U$S2000».
El equipo ya comenzó con la primera impresión del prototipo de un modelo que la organización Air Angel (Reino Unido) dispone en forma libre en países de bajos recursos. «Este videolaringoscopio, construido mediante impresión 3D, es empleado en varios centros médicos del mundo dando muy buenos resultados», destacaron los investigadores.
Según informaron los expertos para la fabricación de este dispositivo se usó como material de impresión el polímero PETG (politereftalato de etileno modificado con glicol) usado ampliamente en la impresión 3D por su bajo costo y fácil empleo.
Este material se encuentra aprobado por la FDA (Food and Drug Administration, EEUU) y existen empresas nacionales fabricante de bobinas de este material. Una de las principales ventajas de estos materiales es su biocompatibilidad y sus propiedades mecánicas, que al igual que el PLA lo hacen en muchas ocasiones empleables para su uso en aplicaciones médicas.
A su vez adelantaron que están analizando una mejora de este videolaringocopio para que se pueda adaptar a personas adultas como niños, lo cual implica un desarrollo de ingeniería.
Respuesta a una demanda sanitaria
Los investigadores enfatizaron que «para ambos insumos se realizarán los ensayos requeridos por la ANMAT, para demostrar la seguridad y eficacia del producto médico desarrollado, para su aprobación de uso en los centro de salud de la Argentina».
Ambos proyectos surgieron a partir del pedido de sociedades médicas por la necesidad de estos dispositivos en falta en nuestro país. Los equipos de trabajo dirigidos por el Dr. Lucio Ponzoni se conforman de manera multidisciplinaria por investigadores y alumnos de las carreras de Ingeniería Ambiental y Licenciatura en Higiene y Seguridad de la UNTREF, investigadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica junto con médicos y especialistas que asesoran al equipo de diseño científico.
Buenos Aires crea un fondo para el auxilio de los municipios en la emergencia sanitaria
La provincia de Buenos Aires asistirá financieramente a los municipios a través de Aportes del Tesoro Provincial (ATP) y mediante la creación del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal” en el marco de la estrategia para combatir el avance del coronavirus. El gobernador Axel Kicillof dispuso una asistencia financiera inmediata de $1.000 millones para que sean distribuidos a los municipios.
Este fondo dispuesto por el Decreto 264/20), tendrá el objetivo de contribuir con el pago de sueldos de los empleados municipales, las prestaciones habituales de los municipios bonaerenses y las necesidades adicionales determinadas por la emergencia del COVID-19.
La ayuda financiera, destinada mediante este fondo, será reembolsable, no se percibirán intereses ni gastos administrativos de ningún tipo y se otorgará tras la solicitud de cada municipio.
El decreto expresa que “la crisis sanitaria, económica y social impacta sobre el normal funcionamiento de las administraciones provincial y municipal, que se ven en la necesidad de atender mayores demandas de gastos en un contexto de caída de la recaudación de tributos”.
Los municipios bonaerenses son actores principales para enfrentar esta pandemia. En cada uno de ellos se ha constituido un Comité de Emergencia (COE) compuesto por las áreas de salud, seguridad y desarrollo social para atender las necesidades extraordinarias y contribuir al cuidado y protección de los vecinos y vecinas de la provincia.
En el marco de estas políticas conjuntas, funcionarios nacionales y provinciales se reunieron ayer viernes con intendentes de la primera sección.
El ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, y la ministra de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia, Fernanda Raverta, acompañados por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, lideraron un encuentro con los intendentes de la primera sección bonaerense, en la localidad de San Fernando, para dialogar sobre las estrategias para mitigar las consecuencias de la pandemia, y el trabajo mancomunado en los distritos.
Participaron los intendentes de San Isidro, Gustavo Posse; Pilar, Federico Achaval; Vicente López, Jorge Macri; Escobar; Ariel Sujarchuk; San Miguel, Jaime Méndez; San Martín, Fernando Moreira; Tres de Febrero, Diego Valenzuela; Morón, Lucas Ghi; Hurlinghan, Juan Zabaleta; Ituzaingó, Alberto Descalzo; Merlo, Gustavo Menéndez; Moreno, Mariel Fernández; y el Presidente del HCD de San Fernando, Santiago Aparicio, el funcionario del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Gustavo Aguilera, y otros funcionarios.
El ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, y la ministra de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia, Fernanda Raverta, acompañados por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, lideraron un encuentro con los intendentes de la primera sección bonaerense, en la localidad de San Fernando, para dialogar sobre las estrategias para mitigar las consecuencias de la pandemia, y el trabajo mancomunado en los distritos.
Participaron los intendentes de San Isidro, Gustavo Posse; Pilar, Federico Achaval; Vicente López, Jorge Macri; Escobar; Ariel Sujarchuk; San Miguel, Jaime Méndez; San Martín, Fernando Moreira; Tres de Febrero, Diego Valenzuela; Morón, Lucas Ghi; Hurlinghan, Juan Zabaleta; Ituzaingó, Alberto Descalzo; Merlo, Gustavo Menéndez; Moreno, Mariel Fernández; y el Presidente del HCD de San Fernando, Santiago Aparicio, el funcionario del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Gustavo Aguilera, y otros funcionarios.
Encuesta: el 62,4 % de las personas continuará evitando lugares concurridos luego de la cuarentena
Esta pandemia de coronavirus, y las medidas de aislamiento que dictó el gobierno, han cambiado la conducta de los argentinos en un grado que nadie -tampoco los que analizamos la opinión pública- hubiéramos creído posible sólo tres meses atrás.
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Pensemos: lo raro no es el porcentaje de los que, desesperados o irresponsables, rompen la cuarentena; lo sorprendente es que la mayoría cumpla con el confinamiento. Ahora, la pregunta clave ¿cuánto de los cambios de conducta que impone la cuarentena -y el temor- son perdurables? Este es uno de los primeros intentos para encontrar respuesta. Que no será definitiva, por supuesto, pero da indicios.
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Una encuesta de opinión pública hecha por una Universidad indica que el 62,4 % de las personas del Área Metropolitana de Buenos Aires continuará evitando lugares concurridos luego del aislamiento social. Y un 16,6 % de los consultados manifiesta que evitará el contacto personal una vez concluida la emergencia sanitaria.
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El estudio, realizado por la Secretaría de Medios y Comunicaciones de la Universidad Nacional de La Matanza, analiza 1.250 casos encuestados de forma online durante los días 18 y 20 de abril en la Ciudad de Buenos Aires y en las zonas norte, oeste y sur del Gran Buenos Aires.
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La investigación indaga si las nuevas prácticas en relación a la emergencia sanitaria son transitorias o si algunos de los cambios en la vida social y en los hábitos de consumo prevalecerán en el futuro al superar la pandemia. “En términos generales, observamos que las personas perciben que nos dirigimos a cambios en las conductas y en los vínculos, principalmente mediados por una mayor interacción virtual”, observó el consultor Manuel Zunino.
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La encuesta de opinión también examina la posible mayor utilización a futuro de las plataformas de video y de las compras online. Respecto a los hábitos de cuidado personal, el 99,2 % de los encuestados afirma haber incorporado prácticas recomendadas para evitar la transmisión del COVID-19 y el 96,7 % dice que continuará con algunas de estas prácticas una vez que termine el aislamiento.
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“Si bien no podemos hacer previsiones y todavía es temprano para sacar conclusiones, parecería empezar a estar claro que esta crisis sanitaria va a generar cambios en la forma en que las personas nos relacionamos en nuestras prácticas cotidianas”, aseveró Zunino. E indicó: «Solo resta ver cuál será la dimensión de estos cambios”.
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La vida social luego del aislamiento
A partir de la reclusión obligatoria, las plataformas de video adquirieron un lugar protagónico como soporte en la comunicación interpersonal, profesional y para el entretenimiento. El 81,8 % de los encuestados utilizó alguna plataforma o aplicación de video y el 73,1 % asegura que continuará utilizándolas en el futuro.
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En relación a lo que las personas querrían hacer al concluir la cuarentena, la posibilidad de ver a un familiar (51,4 %), ir a trabajar y ver a los amigos se ubican entre los principales deseos. En segundo orden, aparecen actividades vinculadas a caminar, hacer deporte o viajar. Por último, se agrupan las categorías que tienen que ver con ir a espectáculos, a bares o ir a ver un partido de fútbol.
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Respecto a las compras on-line, el porcentaje de personas que nunca habían implementado esta práctica y que comenzaron a realizarla desde el inicio del aislamiento es leve (un 5,7 %). Sin embargo, entre los que no han utilizado estos servicios aún, un 37 % manifiesta que en el futuro podría utilizarlos.
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En la Ciudad de Buenos Aires, las personas que compraron online superan en un 10 % a quienes realizaron esta práctica en el GBA. Si bien no se observan diferencias entre hombres y mujeres, sí existen diferencias por rangos de edad y por nivel socioeconómico.
Teletrabajo y educación a distancia
Los aspectos que consideran favorables quienes realizaron educación a distancia es el manejo de los horarios y el ahorro de tiempo o gastos. Por otra parte, son pocas las personas que dicen sentirse más cómodas (16,3 %) y que consideran que es más práctico (13,3 %).
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Respecto al teletrabajo, el 65,7 % de los encuestados valoró de forma positiva esta práctica y un 9,5 % manifestó rechazo. Los principales aspectos que destacan quienes realizaron la experiencia son el manejo de los horarios y el ahorro de tiempo o gastos, solamente el 7,3 % dice sentirse más cómodo y el solo 3,5 % considera que es más práctico.
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Por otra parte, el 18,9 % dice no encontrarle ningún beneficio e indica como aspectos negativos el tener que trabajar más de lo habitual, el encontrar dificultades para concentrarse, los problemas de comunicación y el acceso o calidad de la red, además de las incomodidades propias de la falta de infraestructura adecuada en el hogar.
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Al respecto, Zunino comentó: “Las personas perciben que nos dirigimos hacia nuevas conductas y un número importante de encuestados aprueba la implementación parcial del teletrabajo y la educación a distancia”.
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Según se desprende de este estudio, tanto en relación al teletrabajo como a la formación virtual, para incrementar su implementación es necesario generar mejoras en el acceso y calidad a las herramientas digitales, modificar la infraestructura del hogar para generar ámbitos acordes a las diferentes actividades y revisar la organización de los usos del tiempo en estos contextos.
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El universo de esta encuesta de opinión estuvo comprendido por mayores de 16 años residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires según parámetros de sexo, edad, nivel socioeconómico y región. El estudio indica tener un margen de error de un 3,2 % y una confianza del 95,5 %. El equipo a cargo de su realización estuvo compuesto por Manuel Zunino, Santiago Giorgetta, Sebastián Zunino, Francisco Martinelli y Patricia Giollo.
La carrera de las vacunas COVID-19 tiene una nueva competidora
Hace dos semanas informamos en AgendAR sobre Setenta y ocho vacunas distintas, «candidatas», para el coronavirus. 5, ya en pruebas en humanos. Hoy reproducimos esta nota de Science a propósito de otra que también comienza esa fase. Con algunas características que la hacen interesante para los países de bajos recursos. Atención: el camino a una vacuna eficaz distribuida en gran escala todavía es largo. Pero hay señales alentadoras:
Por primera vez, una de las muchas vacunas COVID-19 en desarrollo ha protegido a un animal, los monos rhesus (primates frecuentemente usados en las pruebas de tratamientos médicos), de la infección por el nuevo coronavirus. La vacuna, una formulación anticuada que consiste en una versión químicamente inactivada del virus, no produjo efectos secundarios obvios en los monos, y los ensayos en humanos ya comenzaron el 16 de abril.
Investigadores de Sinovac Biotech, una compañía privada con sede en Beijing, dieron dos dosis diferentes de su vacuna COVID-19 a un total de ocho monos rhesus. Tres semanas después, el grupo introdujo el SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19, en los pulmones de los monos a través de los tubos por sus tráqueas, y ninguno desarrolló una infección.
Los monos que recibieron la dosis más alta de vacuna tuvieron la mejor respuesta: siete días después de que los animales recibieron el virus, los investigadores no pudieron detectarlo en la faringe o los pulmones de ninguno de ellos. Algunos de los animales con dosis más bajas tenían un «virus viral» pero también parecían haber controlado la infección, informa el equipo de Sinovac en un artículo publicado el 19 de abril en el servidor de preimpresión bioRxiv. En contraste, cuatro animales de control desarrollaron altos niveles de ARN viral en varias partes del cuerpo y neumonía severa. Los resultados «nos dan mucha confianza» de que la vacuna funcionará en humanos, dice Meng Weining, director senior de asuntos regulatorios en el extranjero de Sinovac.
«Me gusta», dice Florian Krammer, virólogo de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, coautor de un informe de estado sobre las diferentes vacunas COVID-19 en desarrollo. “Esta es la vieja escuela pero podría funcionar. Lo que más me gusta es que muchos productores de vacunas, también en países de ingresos bajos y medios, podrían fabricar dicha vacuna».
El SARS-CoV-2 parece acumular mutaciones lentamente; aun así, las variantes pueden suponer un desafío para una vacuna. En experimentos con probetas, los investigadores de Sinovac mezclaron anticuerpos tomados de monos, ratas y ratones que recibieron su vacuna con cepas del virus aislado de pacientes con COVID-19 en China, Italia, Suiza, España y el Reino Unido. Los anticuerpos «neutralizaron» todas las cepas, que están «muy dispersas en el árbol filogénico», anotaron los investigadores.
Sinovac es un fabricante de vacunas experimentado: ha comercializado vacunas virales inactivadas para la enfermedad de manos, pies y boca; hepatitis A y B; y gripe H5N1 o gripe aviar. Pero Meng dice que podría producir, como máximo, alrededor de 100 millones de dosis de la vacuna y podría necesitar asociarse con otros fabricantes si la vacuna COVID-19 de la compañía resulta segura y efectiva en ensayos en humanos.
La compañía comenzó los ensayos clínicos de fase I en la provincia de Jiangsu, al norte de Shanghai, cuyo objetivo es evaluar la seguridad y las respuestas inmunes en 144 voluntarios. Un número igual de participantes recibirá las dosis altas y bajas o un placebo. Aunque los placebos no se usan típicamente en los estudios de fase I, que no evalúan la eficacia, Meng dice que esto puede ayudar a evaluar mejor si la vacuna causa algún efecto secundario peligroso. La compañía espera comenzar estudios de fase II a mediados de mayo que tengan el mismo diseño pero que inscriban a más de 1000 personas, y que los resultados estén listos para fines de junio.
Para obtener rápidamente más datos de eficacia después de los ensayos de fase I y II y potencialmente ayudar a las personas, Meng dice que Sinovac puede solicitar a las agencias reguladoras en China y otros países autorización de emergencia para dar la vacuna a aquellos con alto riesgo de infectarse, como los agentes de aduanas y agentes de policía que generalmente no usan el equipo de protección utilizado por los trabajadores de la salud.
MERCOSUR: Argentina no participará, por ahora, en la negociación de futuros acuerdos comerciales
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Paraguay dio a conocer la siguiente declaración: «La República del Paraguay, en ejercicio de la presidencia pro témpore del MERCOSUR, cumple en informar que la República Argentina anunció la decisión de dejar de participar en las negociaciones de los acuerdos comerciales en curso y de las futuras negociaciones del bloque, excluyendo de esta determinación a las ya concluidas con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
El anuncio fue hecho por la Delegación Argentina, en oportunidad de la reunión de Coordinadores Nacionales del Grupo Mercado Común sobre relacionamiento externo, que tuvo lugar en la fecha vía videoconferencia.
La República Argentina informó que adoptó esta determinación en atención a prioridades de su política económica interna, agravada por la pandemia del COVID-19, e indicó que no será obstáculo para que los demás Estados Partes prosigan con los diversos procesos negociadores.»
Habían comenzado, muy tentativamente, negociaciones con Corea del Sur, Singapur, Líbano, Canadá y la India, entre otros. La cancillería argentina no hizo, todavía, una declaración oficial, pero importantes funcionarios del área hicieron saber, informalmente, que el objetivo estratégico es proteger las empresas y el empleo argentinos.
Más allá que la pandemia pone en pausa todas las negociaciones, en todos los bloques -hasta la del Brexit- puede verse la decisión también como una muestra de la falta de armonía entre la cancillería argentina y la que responde a Bolsonaro. Tampoco esto es muy sorprendente.
Despidiendo a Marcos Mundstock
Esta semana que termina uno de Les Luthiers, Marcos Mundstock, salió de gira. Esa para la que no se consiguen entradas. Y con él se fue parte de un humor especial, nada «popular» y a la vez muy argentino. Que puede ver lo risible en todo, inclusive en uno mismo.
Aquí, 3 minutos con otro grande, Daniel Rabinovich.
Coronavirus en Argentina. Totales hasta hoy, 24/4: 3.435 casos. 165 muertes, 919 altas
El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 147 nuevos casos de COVID-19. Con estos registros, suman 3.435 positivos en el país.
De ese total de casos, 875 (25,5%) son importados, 1.490 (43,4%) son contactos estrechos de casos confirmados, 722 (21%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica. Del total de casos, el 49,3% son mujeres y el 50,7% son hombres.
A la fecha, el total de pacientes dados de alta es de 919 personas.
El 22 de abril fueron realizadas 2.558 nuevas muestras. Desde el inicio del brote se realizaron 41.786 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 920,9 muestras por millón de habitantes.
El número de casos descartados hasta ayer es de 32.414 (por laboratorio y por criterio clínico/ epidemiológico).
Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 44 años.
Se registraron 6 nuevas muertes. Son tres mujeres, de 86, 68 y 75 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; y tres hombres, uno de 55 años, residente en provincia de Buenos Aires, otro de 76 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y uno de 59 años, residente en la provincia de Mendoza. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 165.
Este gráfico ha sido actualizado al 23 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 84 | 1120
– Ciudad de Buenos Aires 37 | 837
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 10 | 280
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 2 | 266
– Corrientes 1 | 35
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 0 | 45
– Mendoza 1 | 75
– Misiones 0 | 5
– Neuquén 1 | 104
– Río Negro 4 | 169
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 41
– Santa Fe 6 | 236
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 1 | 125**
– Tucumán 0 | 35
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés).
Este gráfico ha sido actualizado al 23 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 84 | 1120
– Ciudad de Buenos Aires 37 | 837
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 10 | 280
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 2 | 266
– Corrientes 1 | 35
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 0 | 45
– Mendoza 1 | 75
– Misiones 0 | 5
– Neuquén 1 | 104
– Río Negro 4 | 169
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 41
– Santa Fe 6 | 236
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 1 | 125**
– Tucumán 0 | 35
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). COVID-19 ¿Estamos testeando lo suficiente?
Un texto del blog “Ciencia Nuestra” y varios desatinos de La Nación, Clarín e Infobae nos obligan a opinar sobre si Argentina está o no “haciendo lo que hay que hacer” en materia de testeo de Covid-19.
La respuesta preliminar es “No”, y la nota inevitable al pie, es la siguiente: es difícil mejorar lo logrado por el Ministerio de Salud en “achatar la curva”, en evitar el aplastamiento de la precaria salud pública nacional bajo un alud de contagios y de muertes. Pero también se ganó tiempo en desarrollar un arsenal propio de diagnóstico.
Sin duda, harán falta más testeos de suficiente calidad. ¿Qué significa “suficiente calidad”? Por supuesto, no nos referimos a los 170.000 kits de detección de anticuerpos regalados por China: tienden a dar falsos negativos durante el período “de ventana inmunológica”, entre 5 y 10 o más días en que el contagiado tiene el virus pero nada o poca respuesta de anticuerpos. Si es para tener un mapa de situación, los tests de anticuerpos dan el panorama de la semana anterior.
Dentro de los tests llamados genéricamente «serológicos», hay otros diseñados para funcionar incluso en el período de ventana: lo que detectan es proteínas virales, es decir antígenos, no la respuesta inmune ante ellos, los anticuerpos.
Para decirlo en fácil, los tests de antígenos determinan si hay chorros dentro del banco, no si hay patrulleros rodeando la manzana. Pero debido a que la viremia (cantidad de virus circulante en sangre) puede ser real pero cuantitativamente indetectable, su confiabilidad está entre el 34 y el 80%. Eso depende demasiado del momento de la infección en que a unos paramédicos vestidos como el hombre en la Luna nos pinchan el dedo y ven cómo se porta esa gotita de sangre.
Los tests serológicos son muy rápidos (de pocos minutos a una hora). Idealmente, resultan baratos y descentralizados. El kit perfecto se parecerá a un Eva-Test: una plaquita de plástico con una reacción química de color que da al toque un positivo o un negativo francos, y permitirá hasta la autodetección. Salvo, por supuesto, dentro del “período de ventana”.
En cambio los tests que se vienen haciendo aquí (todavía en cantidad insuficiente, estamos de acuerdo) son el “golden standard” de la disciplina: detectan genoma viral amplificado centenares de veces en cantidad. Es decir, señalan a los chorros con muy poco error, porque antes multiplican “in vitro” su cantidad mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
Qué es tecnológicamente la PCR lo explicamos otro día. Fue el acontecimiento más importante de los últimos 50 años de la biología molecular, y en 1993 le valió el premio Nobel a su creador, Kari Mullis. Baste saber que en este caso la PCR incrementa la cantidad de ARN viral. Siguiendo con la metáfora, un caco o dos en el banco quizás no llaman la atención, pero si son decenas de miles es inevitable verlos. Y si los patrulleros tardan en llegar, (ese punto ciego de los kits de anticuerpos), tampoco importa gran cosa. Sabemos que hay chorros o que no los hay, punto. Con 97% de certeza.
Esa certeza cuesta lo suyo: entre U$ 30 y 50 cada determinación. Peor aún, es una detección centralizada: nada de hacerla en un kioskito al paso o en casa. Las muestras (hisopados nasales o faríngeos) deben obtenerse con gran pulcritud y llegar desde laboratorios de periferia a otros más complejos y bien equipados de fierros y de personal. Pero estos tests baten sin macanear eso que desvela al bando “¡Queremos más tests ya!”: cuándo y cómo ir saliendo del cepo de la cuarentena.
Respecto de esto, cantidad de notas en Infobae, La Nación y Clarín piden una política de testeo “a la chilena”, que cabalga mayormente sobre detectores serológicos de anticuerpos, y últimamente de antígenos. Al pedir eso, adolecen de ese combo insuperable de ignorancia técnica y mala leche que les es propio.
Pero como en este país no faltan giles, en lugar de rezongar “Ladran, Sancho”, vamos a ladrarles un poco a ellos.
Elogio de la ceguera (y del freno)
Parte del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, tal vez nuestro salvavidas mientras no llega una vacuna.
Los que ladran “Imitemos a Chile” prefieren ignorar que el tiempo ganado aquí con un frenazo a ciegas, como fue nuestra cuarentena, no sólo hoy permite recauchutar de camas y respiradores un sistema de salud público. Imposible omitir que fue destripado (nuevamente) entre 2016 y 2019, y que en 2018 perdió hasta el rango ministerial que tuvo desde su creación, en 1949.
Pero no quiero perder el hilo. Esta pausa brutal, la cuarentena, permitió también descentralizar el diagnóstico RT-PCR, que en enero se hacía sólo en el deteriorado ANLIS-Malbrán, respondiendo a eso de que Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires. Eso era un tremendo cuello de botella: éste es el 8vo país del planeta, por superficie.
Bajo la frágil tregua que nos dio el virus durante esta cuarentena, se consiguieron cosas. El RT-PCR hoy se efectúa no en uno sino en 34 laboratorios distribuidos por todo el territorio argento. Con esto la determinación dejó de ser una pesadilla logística y en las provincias se bajaron los tiempos de espera de resultados de 4 o 5 días, en febrero, a 1 a fecha de hoy. En suma, que el cuadro de situación será más un croquis que una pintura, pero corresponde cronológicamente con la realidad, en lugar de atrasar casi una semana. No es poco decir, con una virosis que se transmite tan rápido.
¿Y esto cómo se logró? El personal del Malbrán salió a dar capacitaciones con urgencia. Se rescató del olvido la red de laboratorios provinciales de referencia creada para el diagnóstico de enfermedades respiratorias. Se la urdió cuando aquella gripe pandémica tan temida, la porcina H1N1, de 2009, ésa que resultó no ser tan mala. ¿Se acuerda?
El resultado: hoy la red para el Covid-19 puede hacer entre 3500 y 4000 determinaciones por día, lo que excede totalmente la demanda actual. Pero esta capacidad va a usarse “a full” cuando empiece a levantarse la cuarentena y el contagio recrudezca.
Acordado, el RT-PCR actual es lerdo (toma 6 horas) y caro, pero la cuarentena nos compró un par de meses para tener mejores medios de detección, y además nacionales. No sólo Salud Pública recuperó voz, voto, cintura y chequera de Ministerio en el Gabinete, sino también Ciencia y Tecnología, y el nuevo ministro Roberto Salvarezza fusionó en la Unidad Coronavirus alrededor de 800 proyectos (sí, ochocientos) de investigación y desarrollo antes independientes.
El arma nueva del arsenal de la Unidad Coronavirus es bioinformática: un secuenciador de genes instalado en el Malbrán que irá detectando todo cambio en el ARN viral circulante. La información se circula, convenios mediante, con los países de la región para difundir las novedades genéticas en tiempo real.
Esto importa: que el virus mute (y lo hará) no sólo afecta la clínica (puede volverse más benigno o más jodido). Afecta también el diagnóstico: se necesitarán reactivos argentos para señalar su presencia o ausencia. Además de que estos costarán pesos, y no dólares (algo decisivo en tiempos de inflación), la velocidad de cambio de los virus a ARN pide a gritos que la Argentina y la región sean autosuficientes en materia de diagnóstico rápido.
Por ello Jorge Geffner, uno de los líderes de la Unidad Coronavirus, apunta a una PCR “Nac & Pop” que dé resultados en una hora, no en 5 o 6. Y ya casi está a la mano, pero debe validar su calidad el organismo de licenciamiento nacional, el ANMAT.
Otra novedad más para los que piden grandes testeos, como los tienen Italia, España, el Reino Unido, EEUU y Chile. Son excelentes, aunque les resulten un tanto decorativos, porque -por su rechazo a la cuarentena- hoy sus sistemas de salud ya están desbordados.
Sin embargo, es incontestable que necesitamos un test de anticuerpos nacional, aunque tenga el vicio inherente de detectar patrulleros en lugar de ladrones. ¿Para qué servirá, entonces? Porque el plasma sanguíneo de pacientes recuperados aquí será usado como sucedáneo de una vacuna con pacientes graves que no responden a nada.
Esa línea de combate se abrió bajo dirección de la bioquímica argentina Laura Bover desde Estados Unidos y entre sus más de 60 profesionales milita nuestro célebre Gabriel Rabinovich, del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME).
La idea, ya plasmada en un decreto del lunes 20 de abril, es utilizar la capacidad de fabricación y la robusta logística del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, que data de 1964. La historia de este emprendimiento público del presidente Arturo Illia, que hoy atiende a más de 2 millones de pacientes en la región, domina el 50% del mercado de hemoderivados y evita U$ 60 millones/año de importaciones. Eso merece conocerse, y está aquí.
Lo cierto es que con este potente recurso cordobés, el plasma anti-Covid podrá llegar hasta las aproximadamente 2800 terapias intensivas del país donde hay y habrá enfermos graves luchando por sus vidas. Hoy son menos de 150 pacientes, gracias a la criticada cuarentena a ciegas. Pero esperemos a ver los números cuando ésta se vaya levantando.
Ese tipo de tratamiento con plasma extraído de humanos es el que usó Julio Maiztegui, del Malbrán, para atacar la fiebre hemorrágica argentina hace medio siglo. La causó otra zoonosis viral novedosa: el virus Junín, y sembró terror continental hasta que se vio que no sería una pandemia, sino un fenómeno circunscripto geográficamente a la Pampa Maicera, parte de la llamada “zona núcleo” de la Pampa Húmeda. Aunque los virus causantes son taxonómicamente muy distintos, morirse por virus Junín es tan horrible como hacerlo de Ébola: hemorragias difusas y masivas. No hay agujero humano que no sangre, incluídos nariz y ojos. El vector del virus Junín es –afortunadamente- la orina seca de un ratón local, la laucha maicera (Calmys musculinus), no la respiración o el contacto de la gente.
Maiztegui tuvo resultados espectaculares: a partir de 1958 bajó la mortalidad inicial del Junín del 30% al 1%. Hasta 1991, cuando se tuvo la vacuna CANDID-1, el recurso de los sueros de convalecientes salvó centenares de vidas por año durante 33 años en la zona núcleo de la agricultura de la Pampa Húmeda. Luego la vacunación con CANDID-1, que logró acorralar el virus en menos de 10.000 km2, fue suspendida por el gobierno de Mauricio Macri. (¿Qué le hace otra mancha al tigre?).
La terapia con sueros –similar a la antiofídica, en un punto- podrá parecer brutal, inespecífica y atrasada, pero mientras no tengamos buenos antivirales y/o una vacuna, estas gammablobulinas son lo que hay. Y para el caso, Argentina es LA referencia regional en la materia. Si funcionan, podemos salvar incluso a algunos vecinos.
Este proyecto, en marcha desde hace pocos días, es lo que más puede darle sentido a un test serológico de anticuerpos, pese a su inutilidad durante el “período de ventana”. Quien se haya curado de una infección leve o severa de Covid-19, e incluso quien haya cursado un contagio subclínico, sin siquiera enterarse, tendrá anticuerpos sí o sí. Una detección barata y rápida puede “achicar el pánico” de centenares de miles de argentinos, pero además hacer de algunos de ellos dadores voluntarios de sangre para fabricar sueros anti Covid-19 en la Universidad de Córdoba. Eso –si funciona, el éxito de Maiztegui puede repetirse, o no- podría sacar del brete a más de uno en las terapias intensivas.
Razón por lo cual necesitaremos un test de anticuerpos Nac & Pop: no se puede vivir de la caridad china. La caridad siempre es cara, a la larga. Pero además es posible que si el «corona» circulante en la región muta, dentro de un tiempo los kits chinos se vuelvan bioquímicamente inútiles.
En esto del kit detector de anticuerpos argentino están trabajando a destajo Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL), dos laboratorios más de la FIL dirigidos por Julio Caramelo y Marcelo Yanovsky, y el grupo de Diego Álvarez de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Financian y coordinan el MINCyT, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. Hay equipo.
Lucha real o masturbación académica
La viróloga Andrea Gamarnik y el biólogo molecular Gabriel Rabinovich, parte del arsenal humano argentino contra el Covid.19. Pueden ser más efectivos que la policía.
Una opinión a tener en cuenta al respecto es la de el CDC (Center for Disease Control) de la Unión Europea, una comunidad cuyos estados –con excepciones como Alemania y la República Checa- han hecho casi todo mal respecto de esta pandemia, y vienen sufriendo las consecuencias. Sin embargo, lo que dice el CDC de la UE respecto del testeo es inobjetable:
“Ningún país sabe realmente el total de personas infectadas con Covid-19. Todo lo que sabemos es el estado infectológico de aquellos que han sido testeados. Todos los que tengan una infección confirmada por laboratorio se cuentan como casos confirmados.
“Esto significa que las estadísticas de casos confirmados dependen de cuánto testee cada país. Sin testeo no hay datos válidos.
“El testeo es nuestra ventana hacia la pandemia y nos muestra cómo se propaga. Sin datos sobre quién está infectado con el virus no tenemos modo de entender la pandemia. Sin tales datos no podemos saber qué países están actuando bien y cuáles sencillamente está sub-reportando tanto casos como muertes».
“Para interpretar cualquier dato sobre casos confirmados necesitamos saber cuánto testeo de Covid-19 lleva a cabo el país en cuestión”.
Bueno, sí y no, según un “número mágico”, uno que no miente. Es la cifra de número de muertos de Covid-19 por millón de habitantes. Y define bastante la cuestión de si Argentina está haciendo las cosas bien o mal.
No es una cifra tallada en inmutable granito: resulta fácil (si no te descubren) truchar la realidad atribuyendo muertes por Covid-19 a otras causas respiratorias, circulatorias, nefrológicas, infectológicas, oncológicas o inmunológicas. Como dice Jorge Luis Borges:
(Our world in data) El gráfico indica el número de muertes registradas por COVID-19 al 23/4, ajustadas por población del país. Los que están en blanco no tienen estadísticas regulares
Parte del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, tal vez nuestro salvavidas mientras no llega una vacuna.
Los que ladran “Imitemos a Chile” prefieren ignorar que el tiempo ganado aquí con un frenazo a ciegas, como fue nuestra cuarentena, no sólo hoy permite recauchutar de camas y respiradores un sistema de salud público. Imposible omitir que fue destripado (nuevamente) entre 2016 y 2019, y que en 2018 perdió hasta el rango ministerial que tuvo desde su creación, en 1949.
Pero no quiero perder el hilo. Esta pausa brutal, la cuarentena, permitió también descentralizar el diagnóstico RT-PCR, que en enero se hacía sólo en el deteriorado ANLIS-Malbrán, respondiendo a eso de que Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires. Eso era un tremendo cuello de botella: éste es el 8vo país del planeta, por superficie.
Bajo la frágil tregua que nos dio el virus durante esta cuarentena, se consiguieron cosas. El RT-PCR hoy se efectúa no en uno sino en 34 laboratorios distribuidos por todo el territorio argento. Con esto la determinación dejó de ser una pesadilla logística y en las provincias se bajaron los tiempos de espera de resultados de 4 o 5 días, en febrero, a 1 a fecha de hoy. En suma, que el cuadro de situación será más un croquis que una pintura, pero corresponde cronológicamente con la realidad, en lugar de atrasar casi una semana. No es poco decir, con una virosis que se transmite tan rápido.
¿Y esto cómo se logró? El personal del Malbrán salió a dar capacitaciones con urgencia. Se rescató del olvido la red de laboratorios provinciales de referencia creada para el diagnóstico de enfermedades respiratorias. Se la urdió cuando aquella gripe pandémica tan temida, la porcina H1N1, de 2009, ésa que resultó no ser tan mala. ¿Se acuerda?
El resultado: hoy la red para el Covid-19 puede hacer entre 3500 y 4000 determinaciones por día, lo que excede totalmente la demanda actual. Pero esta capacidad va a usarse “a full” cuando empiece a levantarse la cuarentena y el contagio recrudezca.
Acordado, el RT-PCR actual es lerdo (toma 6 horas) y caro, pero la cuarentena nos compró un par de meses para tener mejores medios de detección, y además nacionales. No sólo Salud Pública recuperó voz, voto, cintura y chequera de Ministerio en el Gabinete, sino también Ciencia y Tecnología, y el nuevo ministro Roberto Salvarezza fusionó en la Unidad Coronavirus alrededor de 800 proyectos (sí, ochocientos) de investigación y desarrollo antes independientes.
El arma nueva del arsenal de la Unidad Coronavirus es bioinformática: un secuenciador de genes instalado en el Malbrán que irá detectando todo cambio en el ARN viral circulante. La información se circula, convenios mediante, con los países de la región para difundir las novedades genéticas en tiempo real.
Esto importa: que el virus mute (y lo hará) no sólo afecta la clínica (puede volverse más benigno o más jodido). Afecta también el diagnóstico: se necesitarán reactivos argentos para señalar su presencia o ausencia. Además de que estos costarán pesos, y no dólares (algo decisivo en tiempos de inflación), la velocidad de cambio de los virus a ARN pide a gritos que la Argentina y la región sean autosuficientes en materia de diagnóstico rápido.
Por ello Jorge Geffner, uno de los líderes de la Unidad Coronavirus, apunta a una PCR “Nac & Pop” que dé resultados en una hora, no en 5 o 6. Y ya casi está a la mano, pero debe validar su calidad el organismo de licenciamiento nacional, el ANMAT.
Otra novedad más para los que piden grandes testeos, como los tienen Italia, España, el Reino Unido, EEUU y Chile. Son excelentes, aunque les resulten un tanto decorativos, porque -por su rechazo a la cuarentena- hoy sus sistemas de salud ya están desbordados.
Sin embargo, es incontestable que necesitamos un test de anticuerpos nacional, aunque tenga el vicio inherente de detectar patrulleros en lugar de ladrones. ¿Para qué servirá, entonces? Porque el plasma sanguíneo de pacientes recuperados aquí será usado como sucedáneo de una vacuna con pacientes graves que no responden a nada.
Esa línea de combate se abrió bajo dirección de la bioquímica argentina Laura Bover desde Estados Unidos y entre sus más de 60 profesionales milita nuestro célebre Gabriel Rabinovich, del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME).
La idea, ya plasmada en un decreto del lunes 20 de abril, es utilizar la capacidad de fabricación y la robusta logística del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, que data de 1964. La historia de este emprendimiento público del presidente Arturo Illia, que hoy atiende a más de 2 millones de pacientes en la región, domina el 50% del mercado de hemoderivados y evita U$ 60 millones/año de importaciones. Eso merece conocerse, y está aquí.
Lo cierto es que con este potente recurso cordobés, el plasma anti-Covid podrá llegar hasta las aproximadamente 2800 terapias intensivas del país donde hay y habrá enfermos graves luchando por sus vidas. Hoy son menos de 150 pacientes, gracias a la criticada cuarentena a ciegas. Pero esperemos a ver los números cuando ésta se vaya levantando.
Ese tipo de tratamiento con plasma extraído de humanos es el que usó Julio Maiztegui, del Malbrán, para atacar la fiebre hemorrágica argentina hace medio siglo. La causó otra zoonosis viral novedosa: el virus Junín, y sembró terror continental hasta que se vio que no sería una pandemia, sino un fenómeno circunscripto geográficamente a la Pampa Maicera, parte de la llamada “zona núcleo” de la Pampa Húmeda. Aunque los virus causantes son taxonómicamente muy distintos, morirse por virus Junín es tan horrible como hacerlo de Ébola: hemorragias difusas y masivas. No hay agujero humano que no sangre, incluídos nariz y ojos. El vector del virus Junín es –afortunadamente- la orina seca de un ratón local, la laucha maicera (Calmys musculinus), no la respiración o el contacto de la gente.
Maiztegui tuvo resultados espectaculares: a partir de 1958 bajó la mortalidad inicial del Junín del 30% al 1%. Hasta 1991, cuando se tuvo la vacuna CANDID-1, el recurso de los sueros de convalecientes salvó centenares de vidas por año durante 33 años en la zona núcleo de la agricultura de la Pampa Húmeda. Luego la vacunación con CANDID-1, que logró acorralar el virus en menos de 10.000 km2, fue suspendida por el gobierno de Mauricio Macri. (¿Qué le hace otra mancha al tigre?).
La terapia con sueros –similar a la antiofídica, en un punto- podrá parecer brutal, inespecífica y atrasada, pero mientras no tengamos buenos antivirales y/o una vacuna, estas gammablobulinas son lo que hay. Y para el caso, Argentina es LA referencia regional en la materia. Si funcionan, podemos salvar incluso a algunos vecinos.
Este proyecto, en marcha desde hace pocos días, es lo que más puede darle sentido a un test serológico de anticuerpos, pese a su inutilidad durante el “período de ventana”. Quien se haya curado de una infección leve o severa de Covid-19, e incluso quien haya cursado un contagio subclínico, sin siquiera enterarse, tendrá anticuerpos sí o sí. Una detección barata y rápida puede “achicar el pánico” de centenares de miles de argentinos, pero además hacer de algunos de ellos dadores voluntarios de sangre para fabricar sueros anti Covid-19 en la Universidad de Córdoba. Eso –si funciona, el éxito de Maiztegui puede repetirse, o no- podría sacar del brete a más de uno en las terapias intensivas.
Razón por lo cual necesitaremos un test de anticuerpos Nac & Pop: no se puede vivir de la caridad china. La caridad siempre es cara, a la larga. Pero además es posible que si el «corona» circulante en la región muta, dentro de un tiempo los kits chinos se vuelvan bioquímicamente inútiles.
En esto del kit detector de anticuerpos argentino están trabajando a destajo Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL), dos laboratorios más de la FIL dirigidos por Julio Caramelo y Marcelo Yanovsky, y el grupo de Diego Álvarez de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Financian y coordinan el MINCyT, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. Hay equipo.
Lucha real o masturbación académica
La viróloga Andrea Gamarnik y el biólogo molecular Gabriel Rabinovich, parte del arsenal humano argentino contra el Covid.19. Pueden ser más efectivos que la policía.
Una opinión a tener en cuenta al respecto es la de el CDC (Center for Disease Control) de la Unión Europea, una comunidad cuyos estados –con excepciones como Alemania y la República Checa- han hecho casi todo mal respecto de esta pandemia, y vienen sufriendo las consecuencias. Sin embargo, lo que dice el CDC de la UE respecto del testeo es inobjetable:
“Ningún país sabe realmente el total de personas infectadas con Covid-19. Todo lo que sabemos es el estado infectológico de aquellos que han sido testeados. Todos los que tengan una infección confirmada por laboratorio se cuentan como casos confirmados.
“Esto significa que las estadísticas de casos confirmados dependen de cuánto testee cada país. Sin testeo no hay datos válidos.
“El testeo es nuestra ventana hacia la pandemia y nos muestra cómo se propaga. Sin datos sobre quién está infectado con el virus no tenemos modo de entender la pandemia. Sin tales datos no podemos saber qué países están actuando bien y cuáles sencillamente está sub-reportando tanto casos como muertes».
“Para interpretar cualquier dato sobre casos confirmados necesitamos saber cuánto testeo de Covid-19 lleva a cabo el país en cuestión”.
Bueno, sí y no, según un “número mágico”, uno que no miente. Es la cifra de número de muertos de Covid-19 por millón de habitantes. Y define bastante la cuestión de si Argentina está haciendo las cosas bien o mal.
No es una cifra tallada en inmutable granito: resulta fácil (si no te descubren) truchar la realidad atribuyendo muertes por Covid-19 a otras causas respiratorias, circulatorias, nefrológicas, infectológicas, oncológicas o inmunológicas. Como dice Jorge Luis Borges:
“Manuel Flores va a morir, eso es moneda corriente; morir es una costumbre que sabe tener la gente”.
Y morir por morir la gente, cuando no lo hace por accidentes sino en una cama, sea propia o la de un hospital, suele hacerlo por una o varias de las 7 causas mencionadas. Pero aquí es difícil barrer muertos de Covid-19 bajo una gruesa alfombra de estadísticas. Entre otras cosas, porque el actual gobierno no ganó por goleada electoral sino por sólo 8 puntos, y está más bien huérfano de blindaje mediático o judicial, y esgrime más frágiles razones razonables que razones de estado. Alberto Fernández, no importa si a su pesar o no, no es el tío Xi Jingping. Por ello y porque en sus hechos económicos van a contramano del gobierno anterior y de la ortodoxia imperante en la región, el presidente Alberto Fernández y su ministro de Salud, Ginés González García, tienen demasiados enemigos como para andar truchando causas de muerte. Por eso, para tranquilidad de ortodoxos, estas cifras a fecha del 23-04, desplegadas en un sistema de información geográfica del sitio «ourworldindata.org«, las santifican los epidemiólogos de la UE, si llegan a merecer más confianza que los propios. Se pueden consultar aquí. Y las cifras no nos muestran tan feos. A fecha de hoy Argentina tiene 3,52 muertos de Covid-19 por millón de habitantes. No son cifras sobresalientes respecto de algunos vecinos inmediatos (Uruguay tiene 3,45 muertos por millón, Bolivia 3, 43, Paraguay apenas 1,26), pero nos diferencian de un Brasil que parece estar pagando tan caro como los EEUU el tener un presidente negacionista. Jair Bolsonaro llamó “una gripecita” al Covid-19, y hoy su país tiene 13,67 muertos por millón. EEUU, que parece fatalmente encaminado a terminar esta pandemia con no menos de 200.000 muertos, ya raya 141,34 (sic), y sumando. La Gran Democracia del Norte entró a la cuarentena desordenadamente, ya incendiada de casos, cada estado por la suya, muchos a contramano de la voluntad del presidente Donald Trump y así también se preparan para salir de la misma, en caótico malón. Lo cual no promete nada bueno a futuro. Canadá, tan cercano y tan lejano, capea muy mal la tormenta con 52,3. Siempre es bueno compararse con los canadienses, esos defensores de la salud pública, al menos hoy, compatriotas, cuando parecemos mejores. Mañana, no sabemos. Los suecos creyeron poder navegar la ola con distanciamiento social pero sin parar la economía, y hoy hacen agua: 191,8 muertos por millón. Cifra feísima que indica capacidades hospitalarias desbordadas, y eso en un estado que dentro de Europa es como Canadá en las Américas: de los últimos catalogables como “de bienestar”, con buena inversión en salud pública. Señoras, señores, los argentinos estamos 17,27 veces menos mal que uno de los mejores países de Europa para sobrevivir en estos tiempos: Alemania, que casi triplica nuestras capacidades en camas de terapia intensiva. Alemania hoy cuenta 60,8 muertes por millón. Pero por dar un ejemplo futbolero, poniendo 33 jugadores en la cancha. Probablemente (eso cree Abel Fernández, dueño de este portal) hay «un factor X» oculto que explica tantas disparidades, y que no es ni el equipamiento ni la política sanitaria. Una posible «X» es geográfica: estar fuera del atestado Hemisferio Norte ayuda, y que la Argentina quede en un extremo de esa remota península, tan austral, que es el Cono Sur, ayuda más aún. Pero si tuvimos un mérito fue haber visto a tiempo el incendio sanitario de dos países europeos que nos resultan fundantes, España (hoy con 466,49 muertos por millón de habitantes) e Italia (418,89), y haber frenado a fondo sin perder tiempo. Estamos también en la mitad que el Chile actual, esa distopia de Milton Friedman donde no sólo se testea a lo grande sino donde cada ciudadano debe pagar por ello. Los vecinos andan en 8,37 muertos por millón, pero la prioridad del presidente Sebastián Piñera es ver cómo levanta la cuarentena (¿cuál cuarentena?). Toda cifra puede dibujarse, por supuesto. La propia UE admite no tener números de la Guayana Francesa, un subestado colonial de Francia donde sería rarísimo que los indicadores sean bonitos, cuando los de la metrópoli (326,93 muertes) resultan impresentables. Un sólido artículo de Nora Bär muestra la evolución del R0 (una medición instantánea del contagio) del Covid-19 en Argentina. Antes de la cuarentena en Argentina estaba en 3,5 (cada portador del virus contagiaba a 3,5 personas) y ahora, con la economía en coma inducido y la circulación de personas un 56% abajo, está en 1,3. Es una falsa tregua, 1,3: el contagio sigue avanzando, pero por ahora con curvas achatadas como las de China (3,22 muertos por millón) o Corea (4,86), los países que dicen haber pasado sus picos máximos de infección. Lo que AgendAR prefiere subrayar es que achatar la curva de contagios sin cuarentena general aquí fue una opción perfectamente binaria, a todo o nada. No somos un país culturalmente confucianista, donde el estado tiene razón siempre y los mandarines, presidentes o primeros ministros, poderes casi divinos. China, confucianista, asiático y gigante, evitó el colapso de su salud pública con la cuarentena regional de la ciudad de Wuhan, y luego de toda la provincia de Hubei. Pero de “micro” esa cuarentena no tuvo nada. Afectó a unos 40 millones de personas y fue de una crudeza como sólo la tiene un fortísimo estado burocrático-autoritario. Tampoco Corea llegó a su status actual testeando a toda su población: lo hizo con apenas 500.000 habitantes, y tiene 55 millones. No tiene sentido estadístico o económico alguno testear a más personas, y máxime ante una emergencia de duración impredecible, y en medio de un recesión interna y mundial. Hay que administrar la plata. Lo que sí hizo Corea –usando toda la fuerza de un estado monolítico- es poner en cuarentena a todo caso positivo, y luego también a quienes hubieran tenido contacto de cercanía, pesquisa retrospectiva de la que se encargaban las autoridades. Te enterabas del resultado de tu RT-PCR y de que que ibas a estar encerrado 14 días en tu casa cuando te tocaba el timbre la policía, y entraban señores trajeados de hombre en la Luna y te ponían una tobillera electrónica. Si más tarde te faltaba efectivo, o una pizza, o trabajar, o tomar un poco de sol y te atrevías a sacar la nariz de tu casa, ibas preso. Corrijo: vas preso. Tolerancia cero con los posibles supercontagiadores avisados. Misma cosa para Hong Kong, misma cosa para Singapur, esos modelos que dice imitar más de un vecino. Si hay una política sanitaria a evitar es justamente la de Felipe Piñera: mucho test, pero libre desplazamiento, «laissez faire» total para los chetos de Las Condes que importaron el virus al volver de vacaciones en el Hemisferio Norte, y que después lo contagiaron libremente a los barrios pobres por vía de su personal doméstico obligado a trabajar, y que después se fueron a sembrarlo en Valparaíso, donde tienen sus casas de fin de semana. No confundamos el énfasis en el testeo del ingeniero, empresario y presidente Piñera con una masturbación académica. El tipo sabe de estadísticas, y tener una cantidad de positivos no sintomáticos diluye convenientemente la cifra de muertos y afirma la idea de que no hacía falta parar la economía. “Quod erat demonstrandum”, como se decía tras demostrar la hipótesis de un teorema en tiempos de mi abuela. Pero Chile tiene algo más del doble de muertos por millón que nosotros.Daniel E. Arias
(Our world in data) El gráfico indica el número de muertes registradas por COVID-19 al 23/4, ajustadas por población del país. Los que están en blanco no tienen estadísticas regulares Pymes temen que el «pico» de la crisis económica llegue a mediados de mayo
La cuarentena ya generó numerosos despidos, suspensiones y bajas de salarios, pero el pico de la crisis se espera para mediados de mayo: desde el sector pyme advierten que el 15% de las pequeñas y medianas industrias, que no lograrán acceder al salario complementario por no cumplir los requisitos, no podrán pagar los sueldos de la primera quincena. Así lo advierte una presentación de IPA, Industriales Pymes Argentinos.
En IPA destacan que los requisitos para acceder al salario complementario dejaron afuera a una buena cantidad de empresas. El salario complementario tiene como requisito que las empresas no hayan facturado entre el 12 de marzo y el 12 de abril más que la recaudación nominal del mismo período del 2019. La norma tiene dos inconvenientes: la inflación en torno del 50% que transcurrió entre un año y otro y el hecho que las empresas trabajaron hasta el 20 de marzo, lo que implicó que algunas facturaciones se cerraran entre 15 y 20 días después.
El presidente de IPA, Daniel Rosato, presentó por video conferencia el segundo informe de su observatorio económico. Luego explicó: «Hay un 50% delas pymes que no va a cobrar el subsidio salarial por sus requisitos. Hoy las pymes están cerradas, no pueden facturar. Si se tomara el período de abril a mayo sería distinto». A ello se le suma la, por ahora, escasa llegada de la liquidez bancaria al canal del crédito.
Agregó: «Hay 80.000 empresas industriales en Argentina. De ellas, unas 75.000 son pymes. El 15% está en una situación ya más que crítica y puede cerrar cuando tenga que pagarlos salarios de la primera quincena de sus operarios. Otro 20% más está compuesto por empresas que ya van a entrar en crisis también en ese entonces. Hasta acá se sostuvieron con recursos propios, pagaron los sueldos entre 100% y 75%, o en algunos casos con arreglos internos a cuenta, ya que los empleados ven que no hay actividad. Ahí van a empezar los problemas, al cierre de quincena. Estamos hablando de que si cierran las pymes va a haber un incremento de la pobreza y una caída en la miseria».
Las quejas de los empresarios pymes son una tradición entre nosotros, pero es cierto que nunca en más de un siglo han atravesado una situación de estas características. El aspecto más grave: un informe del CEPA -Centro de Economía Política Argentina– publicado este jueves señala que, en lo que va de la cuarentena, 309.672 trabajadores fueron alcanzados por las suspensiones, las rebajas o retrasos salariales temporales y los despidos.
La brecha entre el dólar «blue» y el legal se acerca al 70%. Preocupación y medidas
Después de otra jornada más de vorágine cambiaria en la Bolsa y en el mercado paralelo, donde el dólar blue llegó a $ 120, la Comisión Nacional de Valores decidió establecer límites a la tenencia de depósitos en moneda extranjera que están en cartera de los Fondos Comunes de Inversión (FCI), tratando de frenar la demanda del billete verde. Una medida para tratar de evitar las maniobras -bautizadas como «contado con liqui», CCL, y MEP- para hacerse de dólares, al precio que sea, y llevarlos al exterior (o a cajas de seguridad).
La CNV, como ente regulador, emitió ayer la Resolución General N°835/20, fijando un límite del 25% a la tenencia de divisas en los fondos en pesos y también los nominados en dólares pero que emitieron cuota partes en moneda local, de acuerdo con los términos de l emitida este jueves.
Para evitar perjuicios a los inversores, dispuso un cronograma escalonado de adecuación de las carteras (liquidación de la tenencia por encima del tope fijado), mientras que suspendió la suscripción de cuota partes en una moneda distinta a la moneda del Fondo. Al mismo tiempo, aclaró que habrá una excepción para los fondos bajo el Régimen de Repatriación de Activos.
Además de estas regulaciones de la CNV que buscan aplacar la fuerte suba de CCL y MEP, el Banco Central dispuso ayer una suba de la tasa de pases de 11,4% a 15,2%, y decidió que los fondos T+0 no tengan la obligación de contar con encajes, lo que permitirá una mayor remuneración de esos depósitos y, por ende, un menor atractivo a la participación en cauciones para obtener dólares
La semana pasada la autoridad monetaria ya había prohibido a los bancos operar con cauciones en la bolsa, y había definido una tasa mínima para los plazos fijos a 30 días (70% de la tasa de referencia, hoy en 38%), con el objetivo de quitarle presión a los dólares bursátiles.
Sin embargo, la tensión se incrementó esta semana en los dólares libres, en medio de la renegociación de la deuda soberana. El dólar blue alcanzó ayer un nivel histórico de $ 120 en el circuito financiero informal, mientras el contado con liquidación avanzó por encima de los $ 114, aunque luego se desinfló, y la brecha con el mayorista llegó a superar el 72%.
El Gobierno señala que detrás de las recientes subas existen maniobras especulativas, tal como afirmó la semana pasada el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Por eso, la Unidad de Información Financiera salió ayer a recordarles a las entidades financieras su obligación de informar las operaciones de gran volumen, las que impliquen transferencias al exterior y de todas las cuentas comitentes, para identificar a quienes están operando con Contado con Liquidación y Dólar MEP.
En un documento titulado «Comunicado a Sujetos Obligados sobre Operaciones CCL y Dolar MEP», la UIF exhorta a las entidades a «cumplir responsablemente con sus obligaciones» y les pidió que «extremen sus recaudos tendientes a valorar adecuadamente los factores de riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo de esas operaciones».
Según manifestó la UIF, el organismo «observa activamente el aumento de las magnitudes en las operatorias de Contado con Liquidación y Dólar MEP generado durante las últimas semanas». En ese sentido, señaló que «la necesidad de que los Sujetos Obligados efectúen, en tiempo y forma, los reportes sistemáticos previstos en el artículo 42 incisos a) y b) de la Resolución UIF N° 30/2017 y en el artículo 38 inciso a) de la Resolución UIF N° 21/2018».
Estos artículos establecen la obligación de reportar sistemáticamente el Reporte de Transacciones en Efectivo de Alto Monto (RTE), que incluye a las transacciones realizadas en moneda local o extranjera que involucren movimientos superiores a $ 280.000.
También abarca el Reporte de Transferencias Internacionales (RTI) para todas las transacciones que involucren transferencias de fondos entre cuentas radicadas en el país y cuentas radicadas en el exterior. Por último, las entidades deberán informar el listado de cuentas comitentes y las transferencias internacionales de valores negociables.
En la falible opinión de AgendAR, el factor central de esta «tormenta cambiaria» -más allá de las previsibles operaciones- es la huida del peso; la decisión de los que tienen fondos, grandes o pequeños, de cambiarlos por dólares, hasta arriesgando sanciones legales. Aunque, ya lo dijimos hace poco, no es un buen momento para la divisa norteamericana.
No se trata entonces -estimamos- de «presiones inflacionarias causadas por la emisión». No hay ninguna presión del consumo sobre los precios, salvo en pequeños sectores de insumos médicos y artículos de limpieza. Pero si las autoridades económicas no consiguen que los poseedores de pesos no corran a cambiarlos por dólares, habrá dos consecuencias negativas e inevitables: los exportadores no querrán vender al cambio oficial, y esta devaluación desordenada se trasladará, más temprano que tarde, a los precios.
La propuesta de la provincia de Buenos Aires para la renegociación de su deuda en moneda extranjera
La provincia de Buenos Aires anunció la propuesta de canje para los tenedores de bonos externos en moneda extranjera por nuevos bonos que van a ser emitidos por la Provincia.
Estos nuevos títulos tendrán 3 años de gracia total (2020, 2021 y 2022), y comenzarán a pagar un cupón de interés promedio inicial en 2023 de 1,97%, que se incrementará en forma escalonada en el tiempo hasta un cupón máximo de 5,375% a partir de 2026, para las opciones en dólares, y 3,875% para las nominadas en euros.
El cupón promedio, una vez alcanzados los niveles máximos, quedaría en 4,56% / 2,94% para dólares y euros, respectivamente, contra niveles actuales en 8,21% y 4,59%, respectivamente.
La operación propone lograr una extensión de la vida promedio de los bonos desde 4 años actuales a 13 años, y, como se había anticipado, un ahorro de intereses durante el período 2020-2027 de 55% comparado con el monto actual a pagar.
La Provincia señala que éste es un paso más para restablecer la sostenibilidad de la deuda pública, recuperar la economía y la capacidad de pago. La propuesta culmina el camino iniciado en diciembre, con la convocatoria a los acreedores a consultas para asegurar la sostenibilidad de la deuda pública provincial, y luego ratificado en febrero con el inicio del proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera anunciado por el gobernador Kicillof.
Como no podía ser de otra forma, esta oferta acompaña los lineamientos de la oferta hecha en el plano nacional por el presidente Fernández y el ministro Martín Guzmán.
Coronavirus en Argentina. Totales hasta hoy, 23/4: 3.288 casos. 159 muertes, 872 altas
El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 144 nuevos casos de COVID-19. Con estos registros, suman 3.288 positivos en el país.
De ese total de casos, 870 (26,5%) son importados, 1.408 (42,8%) son contactos estrechos de casos confirmados, 669 (20,3%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica. Del total de casos, el 49,4% son mujeres y el 50,6% son hombres.
A la fecha, el total de pacientes dados de alta es de 872 personas.
El 21 de abril fueron realizadas 2.617 nuevas muestras. Desde el inicio del brote hasta esa fecha se realizaron 39.228 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 864,5 muestras por millón de habitantes.
El número de casos descartados hasta ayer es de 30.362 (por laboratorio y por criterio clínico/ epidemiológico).
Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 44 años.
Se registraron 7 nuevas muertes. Son 4 mujeres, dos de 88 y 85 años, residentes en la provincia de Buenos Aires, otra de 57 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y otra de 84 años, residente en la provincia de Córdoba. Además tres hombres, de 55, 60 y 57 años, todos residentes en la provincia de Buenos Aires. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 159.
Este gráfico ha sido actualizado al 22 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 61 | 1036
– Ciudad de Buenos Aires 39 | 800
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 270
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 4 | 264
– Corrientes 0 | 34
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 5 | 45
– Mendoza 1 | 74
– Misiones 0 | 5
– Neuquén 1 | 103
– Río Negro 17 | 165
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 41
– Santa Fe 5 | 230
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 0 | 124**
– Tucumán 4 | 35
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados
por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Rectificación: en el día de ayer se informaron 112 casos nuevos sin contabilizar el caso sumado a las Islas Malvinas. El número debió ser 113. En el total de casos, sí estaba sumado.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés).
Este gráfico ha sido actualizado al 22 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 61 | 1036
– Ciudad de Buenos Aires 39 | 800
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 7 | 270
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 4 | 264
– Corrientes 0 | 34
– Entre Ríos 0 | 22
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 5 | 45
– Mendoza 1 | 74
– Misiones 0 | 5
– Neuquén 1 | 103
– Río Negro 17 | 165
– Salta 0 | 3
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 0 | 41
– Santa Fe 5 | 230
– Santiago del Estero 0 | 12
– Tierra del Fuego 0 | 124**
– Tucumán 4 | 35
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados
por provincia de carga.
**Se incluyen 12 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Rectificación: en el día de ayer se informaron 112 casos nuevos sin contabilizar el caso sumado a las Islas Malvinas. El número debió ser 113. En el total de casos, sí estaba sumado.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). Un modelo matemático muestra que puede no haber «pico», sino una sucesión de pequeñas elevaciones
Reproducimos una importante nota de Nora Bär:
«Hace semanas, ante una posible saturación por de las capacidades de su hospital, El Cruce, en Florencio Varela, la neurocientífica e investigadora del Conicet Silvia Kochen se comunicó con investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA para pedirles que desarrollaran un sistema que permitiera optimizar el uso de los recursos sanitarios. Diez días más tarde, ya estaba listo y en este momento se utiliza para administrar eficientemente los recursos de El Cruce y otros nueve hospitales de la zona.
Este desarrollo, de Inés Caridi y Leonardo Boechi, del Instituto de Cálculo, es solo uno de los ejemplos de numerosos modelos, simulaciones y prototipos que, con distinto grado de avance, está preparando un grupo de más de 50 matemáticos, estadísticos y científicos de datos de la UBA con colaboradores de la Universidad Nacional de San Martín, de Quilmes y de General Sarmiento, entre otras.
Uno de los resultados interesantes que surge de las simulaciones es que, si la situación no varía sustancialmente y si se implementan ciertas estrategias, no se produciría el famoso «pico» con miles de casos, sino una sucesión de pequeñas elevaciones «administradas» producto de intervenciones , pero de órdenes de magnitud muy inferiores a lo que se imagina como el pico natural de la epidemia.
«Armamos varios grupos pensando en las capacidades que tenemos para aportar al trabajo en la pandemia -cuenta Diego Garbervetsky, subdirector del Instituto de Ciencias de la Computación y coordinador del grupo (junto con Willy Durán, director del Instituto de Cálculo). Algunos son muy fuertes en temas de probabilidades, como el que dirigen Victor Yohai (premio Bunge y Born), Ana Bianco y Graciela Boente, que sigue temas de estadística aplicada. Otros investigan en modelado numérico, simulaciones a escala nacional, otros que trabajan más en teoría de grafos y redes para hacer estos modelos en el nivel ‘micro’; es decir, que pueden ser aplicados en barrios, localidades, asentamientos. Son herramientas muy potentes para asistir en la toma de decisiones«.
Los estadísticos aplican diferentes métodos para hacer lo que se llama «clustering», que permite analizar, por ejemplo, a qué país de los que ya pasaron por distintas etapas se parece más la Argentina y así entender hacia dónde puede ir la curva. Otros se ocupan de calcular, para las simulaciones, lo que se llama «intervalos de confianza» para lograr mayor robustez estadística. También trabajan en «machine learning», que puede ayudar con el triage (o cribado, que es la clasificación rápida de urgencias).
«Ahora no, porque la situación está controlada, pero si tuviéramos 10.000 ingresos por día se necesitaría asistencia computacional -dice Garbervetsky. Otro prototipo muy importante es el que analiza las comorbilidades y da un estimador, con cierto margen de error que se va mejorando con el tiempo, de cuál es la chance de que esa persona necesite un respirador o internación en terapia intensiva. Todo esto puede ayudar a predecir qué necesidades habrá por zonas o a hacer un diagnóstico asistido. Siempre pensando en lo peor, aunque por supuesto uno desea que no pase nada».
La idea de los científicos es tener todos estos instrumentos listos para el momento en que podría ser necesarios. «En un par de semanas o menos de un mes podemos estar en condiciones de dar respuestas relevantes y útiles -afirma Rodrigo Castro, director del Laboratorio de Simulación-. Hay preguntas que podemos responder muy rápido».
Escenarios
En particular, el grupo de Castro desarrolló varios miles de escenarios hipotéticos con aislamiento intermitente o alternado de distinta cantidad de días de acuerdo con el índice de reproducción (el famoso número R0, que indica a cuántas personas un portador puede transmitirle el virus). «Uno le pide al modelo que los analice y nos diga cuál es compatible con el requisito de que no se sature el sistema de salud -explica el investigador-. En este caso, el objetivo no es erradicar la epidemia, sino mantenerse por debajo de la capacidad del sistema sanitario». Para encarar estas preguntas en forma interdisciplinaria, el Laboratorio de Simulación del ICC colabora con investigadores en epidemiología clínica y salud pública del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS).
Una simulación es un modelo simplificado de un cierto fenómeno que nos permite analizar distintos comportamientos para tomar decisiones informadas. En el caso de la propagación de la pandemia de Covid-19 en la Argentina, el hecho de que en otros países el brote se había iniciado antes permitió ir teniendo estimaciones valiosas del comportamiento del patógeno en otras sociedades, otros climas, y otros estilos de manejo político de la situación.
«En nuestro grupo, decidimos adecuar una variedad de modelos con los que investigamos usualmente para dar respuesta a un conjunto de preguntas relevantes -destaca Castro-. Una de las primeras fue si era posible mantener la epidemia bajo control sin saturar el sistema de salud aplicando una única intervención de aislamiento de duración muy larga. Y si la respuesta fuera negativa, ¿cuál sería una alternativa viable?».
Esto depende fuertemente de la cantidad de infectados diarios (el R, o número de reproducción). Si el R es mayor (>) que 1 la cantidad de infectados crece más rápido que la de recuperados. Este escenario es conocido como «mitigación», y es lo que podemos asociar con la idea de «aplanar la curva», y para distintos valores de R0 corresponderán distintas fechas para los picos de esta curva. En cualquier caso de R>1 el crecimiento sigue siendo exponencial, solo que se suaviza tanto la velocidad del crecimiento que en una ventana de tiempo de pocos días puede parecer como un crecimiento suave.
Si es R=1 la cantidad de nuevos infectados diariamente se equipara con la de personas que dejan de estarlo, lo que equivale a decir que el «stock» de infectados activos se mantiene constante. En este escenario, la curva de infectados activos queda (idealmente) plana. Esto elimina la noción de pico, porque la curva de infectados activos no crece.
Si es R es menor (<) que 1 la curva decrece y estamos en un escenario de «supresión». Idealmente esta situación haría tender la cantidad de infectados a cero, pero no hay que confundirlo con haber eliminado la epidemia, ya que al no haber conseguido inmunidad de grupo ni contar al momento con una vacuna, ni bien se libere la medida de supresión el proceso comenzaría nuevamente con su carácter exponencial.
«Diversos escenarios que consideran a R en un rango cercano a 1 (por ejemplo entre 0,85 y 1.15) -detalla Castro-, muestran que, de liberarse abruptamente el distanciamiento social hacia fines de abril y si se regresara a valores de R en torno de 3.5, como los previos al aislamiento, la dinámica retomaría una velocidad de crecimiento que haría saturar el sistema sanitario. Con una capacidad efectiva de camas de terapia intensiva para pacientes Covid-19 de aproximadamente 5000, se superaría la capacidad de las unidades de terapia intensiva a mediados de mayo.
Varios otros escenarios con valores de R poscuarentena que consideren un comportamiento de distanciamiento social administrado (por ejemplo mitigaciones administradas con flexibilizaciones que representen un R equivalente de 1,5) dan como resultado que la demanda se superaría hacia mediados de junio. Si se ampliase la capacidad (de camas de intensiva) en un 50%, estas fechas se moverían solo una o dos semanas hacia el futuro. Es decir, nuestra conclusión parcial es que la estrategia de mitigación actual, exitosa hasta el momento, no es compatible en lo sanitario con un relajamiento en el corto plazo«.
Al mismo tiempo, un aislamiento indefinido es poco realista desde el punto de vista social y económico. ¿Cuál sería una alternativa viable?
«Analizamos los aislamientos administrados e intermitentes, una idea ya sugerida por investigadores del Imperial College de Londres a mediados de marzo -continúa el científico-. Se trata de administrar ventanas de tiempo intermitentes de mitigación y de supresión. Por ejemplo, entre dos y tres semanas de un tipo, seguidas por dos o tres de otro tipo. Las duraciones no tienen porqué ser iguales, e incluso podrían ir adaptándose a lo largo del el tiempo. Con este enfoque se podría hacer descender la curva lo suficiente como para aliviar la demanda del sistema sanitario e implementar reactivaciones moderadas y administradas de la actividad socioeconómica.
Estos análisis tendrían que ser complementados con estrategias de selectividad geográfica. Es decir, diferentes localidades con distintas necesidades y estructuras socioeconómicas pueden ser administradas de manera tal que las ventanas de tiempo se adapten de manera razonable a esas poblaciones, manteniendo un control importante sobre las vías de comunicación entre ciudades«.
Los equipos de investigadores y muchos de los becarios dejaron de lado sus papers y están ciento por ciento dedicados a esto. Y lo más importante, ponen sus habilidades a disposición de quienes las necesiten. «Estos modelos y herramientas de simulación están a disposición de todas las administraciones, desde las municipales hasta la nacional, para complementar la batería de recursos disponibles para asesorar la toma de decisiones y la definición de políticas públicas. Nuestro objetivo es ayudar», resume Garbervetsky.»
El Malbrán obtuvo la primera imagen de la cepa del coronavirus que circula en la Argentina
El ministro de salud de Argentina, Gines Gonzalez García, reveló ayer en Twitter una foto impactante: la primera imagen por microscopía electrónica que se obtuvo de la cepa circulante en Argentina del virus SARS-CoV-2 , responsable del COVID-19.
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«Fueron profesionales del instituto Anlis Malbran, de la UBA y del CONICET quienes lograron estas imágenes microscópicas inéditas», dijo el ministro. «Es un aporte que se suma al de la secuenciación del genoma del virus que circula en nuestro país y constituye un aporte relevante para el diagnóstico y para el potencial desarrollo de estrategias terapéuticas.
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«Es un orgullo y un honor contar con profesionales e instituciones nacionales que son reconocidas a nivel mundial», continuó. «Estamos siendo parte del avance para poder diagnosticar el coronavirus. Nuestros científicos están siendo parte de la historia.
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Hace pocas semanas esos mismos científicos terminaron de secuenciar el genoma completo de las cepas SARS COV-2 que circulan en Argentina, datos que servirán, según el Ministerio de Salud, para “asegurar la calidad del diagnóstico, complementar la vigilancia epidemiológica y contribuir al desarrollo de una vacuna representativa”.
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Esta es la primera foto que se logra tomar del virus SARS-CoV-2 del COVID-19 que circula en Argentina. El @ANLIS_Malbran y UBA CONICET lograron imágenes a nivel microscópico. pic.twitter.com/ibE1GmWxFG
— Gines González García (@ginesggarcia) April 21, 2020

