
Las grandes farmacéuticas presionan en todo el mundo para acelerar la aprobación de vacunas contra el coronavirus

Carpas sanitarias en las cárceles de Bahía Blanca y Saavedra, prov. de Bs. Aires, para evitar excarcelaciones
Imágenes argentinas. Una piscina en Ezeiza, 70 años atrás
Protocolo de Higiene y Salud en el Trabajo de la provincia de Buenos Aires
La AFIP inicia acciones contra 950 titulares de cuentas en el exterior no declaradas
La AFIP dispuso levantar la feria fiscal para avanzar en la investigación de los titulares de las 950 cuentas no declaradas de argentinos, aportadas por la OCDE.
La medida implica que se iniciará el proceso de fiscalización sobre quienes tengan u$s 1 millón o más y que podrían totalizar en conjunto más de u$s 2.600 millones, hasta ahora en paraísos fiscales. Esta decision involucra, en principio, a 950 titulares. “Los procedimientos de fiscalización que se realizan en función de la información proporcionada por la OCDE resultan de trascendencia institucional y comprometen el interés fiscal en el marco del actual contexto de emergencia”, indica la Resolución General 4703 publicada en el Boletín Oficial. Esto significa que la AFIP mantendrá la feria pero excluirá esta investigación en particular por su relevancia, y ya está avanzando en la notificación de todos quienes figuren como titulares. Hay un dato adicional: hay miles de cuentas más que fueron alertadas por la OCDE con montos inferiores al millón de dólares que ingresarán en una segunda etapa de análisis. Con el avance de las negociaciones entre los países para intercambio de información sensible vía la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el club de los paìses ricos, que cobran sus impuestos), se creó el CRS (Common Reporting Standard), una estructura para la confección de reportes estándar a nivel mundial. Este estándar estaba soportado por una plataforma para compartir archivos que contienen información financiera de extranjeros en cada país en un “hub” ubicado en Panamá. El CTS (Common Transmission System) permitía que cada país presente información de cuentas bancarias e información financiera, identificando a sus dueños u operadores (personas físicas y jurídicas) de los no residentes. Así lo hicieron para Argentina por el período fiscal de 2016 y 2017. El objetivo debía ser cruzarlos con la base del blanqueo de capitales. Lo que hasta ahora no se profundizó es por qué esa información -recibida en 2017- recién dos años después comienza a ser procesada, luego de una maniobra que apuntó a evitar que esos datos fueran desencriptados a favor del fisco. Esos registros que llegaron en diciembre de 2017 a la Unidad de Fiscalidad Internacional que, en ese momento con cinco personas en su equipo, recibió los datos desde la OCDE. Ellos fueron el nexo con el organismo recaudador local respecto a contribuyentes que no tributan en Argentina. Pero en el camino, hubo un intento de bloquear el avance y de eliminar ciertos registros para que nadie pudiera “ver” los “nombres” que contiene ese listado. Fuentes cercanas a las actuales autoridades de la AFIP señalan la necesidad de investigar cuáles fueron los pasos que podrían configurar un delito y por los cuales Alberto Abad y Leandro Cuccioli, los ex titulares de la AFIP durante el gobierno de Mauricio Macri, aparecen como los máximos responsables en el ocultamiento de esos datos. Los nombres invisibles A fines de 2017, con Abad al frente, la AFIP había terminado de desarrollar el software eMIAI (Electrónico Módulo de Intercambio Automático de Información, según sus siglas). Es el sistema que permitía –con los datos proporcionados por otros organismos fiscales y centralizados por la OCDE- acceder a la identificación de los contribuyentes detectados en diversos países, en un procedimiento que se denomina “cuitificación”. Los datos llegaban solamente con los nombres de personas físicas y jurídicas a los que se debía ubicar en la base local, un trámite que no siempre era sencillo y culminaba siendo manual. Pero el problema fue que a fines de 2017, para “bajar” esa información con fuertes parámetros de seguridad se requería dar un “acknowledgement” dentro de los tres días. Ese paso no podía darse porque se adeudaba un pago de cerca de u$s 50 mil en concepto de membresía y soporte a la OCDE, imprescindible para avanzar en el “acuse de recibo” por la información. Finalmente, en enero de 2018 comenzó a abrirse el archivo en formato .XML para lo que se denomina internamente “apropiación” y comenzar a cruzar los datos de quienes no habían declarado los bienes en el exterior, una tarea considerada urgente. Hubo discusiones técnicas entre Fiscalidad Internacional, Auditoria y Sistemas, donde se trazó un esquema complejo para garantizar la seguridad de los datos, y se implementó un plan de auditoría muy fuerte sobre el sistema. Pero el 5 de enero de 2018 y en pleno ajuste del software eMIAI, el área de Sistemas –con Sandra Rouget a cargo- por orden del subdirector de Auditoría Néstor Sosa (que había quedado a cargo de Sistemas luego de que hubiese filtraciones del blanqueo) decidió borrar el “usuario” que había procesado todos los datos, y dejar solo resguardados los archivos sin procesar (es decir los que no tenían identificación positiva). Dos días antes, Abad, Sosa y el subdirector general de Fiscalización Marcelo Costa –de quien dependía Fiscalidad Internacional- convocaron al personal del área con la orden de que trajeran impreso un reporte con los listados de nombres procesados hasta el momento por el sistema, una instrucción inusual. Abad lo recibió en mano. A mediados de enero de 2018, se reconstruyó el usuario dado de baja pero el software había sido modificado por orden de Auditoría, aduciendo normas de seguridad; ya no era posible visualizar los “nombres” en el sistema, sino que corrían sin que ningún agente accediera a ellos. Desde entonces, no se conoce otra acción tomada por la AFIP respecto a los reportes de la OCDE, tampoco luego de que un mes después desembarcara Cuccioli en reemplazo de Abad.Día del Trabajador, en medio de la cuarentena
Coronavirus en Argentina. Totales hasta hoy 1/5: 4.428 casos. 218 muertes, 1.256 altas
Este gráfico ha sido actualizado al 30 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 66 | 1598
– Ciudad de Buenos Aires 45 | 1168
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 3 | 314
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 2 | 278
– Corrientes 1 | 48
– Entre Ríos 0 | 23
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 0 | 52
– Mendoza 5 | 83
– Misiones 0 | 12
– Neuquén 2 | 111
– Río Negro 14 | 228
– Salta 0 | 4
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 1 | 49
– Santa Fe 0 | 243
– Santiago del Estero 0 | 15
– Tierra del Fuego 2 | 139**
– Tucumán 2 | 38
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). El aumento descontrolado de los contagios en Brasil causa preocupación en los países vecinos

Luciana Ghiotto: “Un acuerdo Mercosur-Unión Europea profundizará las asimetrías económicas”
Kicillof lanza seis medidas para comercios, pymes y agroindustrias
Las seis medidas del Plan de Impulso Productivo:
- Comercios Abiertos
- Plan Provincial de Producción de Insumos Esenciales
- A Toda Máquina
- Garantías de Crédito
- FINDE
- Consejos Consultivos Regionales
Coronavirus: en Singapur, la ciudad estado que se manejó mejor, ahora hay un rebrote
Encuesta: ¿Cómo llevan la cuarentena los sectores medios de la Capital y el Gran Buenos Aires?
- El 75% de las personas encuestadas ha salido a comprar alimentos al menos una vez durante el periodo.
- 2 de cada 3 personas de más de 60 años ha realizado alguna salida.
- Los motivos principales de salida fueron porque era indispensable para comprar comida (31%) y/o quería comer productos frescos (29%).

- El 35% ha utilizado los servicios de entrega de productos a domicilio y el 31% los de comida lista.
- 9 de cada 10 personas lavaron todos los alimentos (frescos y envasados). El 46% los lavó con lavandina diluida.
- El mayor cambio de comportamiento ha sido comer por aburrimiento (33%).
- 6 de cada 10 resaltaron que el gasto en un alimentos y bebidas fue mayor a la habitual.
- Un 70% destaca que ha cocinado (comidas especiales) como actividad de tiempo libre.
- Un 48% manifiesta haber consumido más alimentos dulces.
- El agua ha sido la bebida preferida (66%), pero en relación con las bebidas alcohólicas un 25% ha incrementado su consumo durante el aislamiento.

- El mate es la infusión más escogida con un 42%, y la mitad de las personas que lo toman lo continúa compartiéndolo con sus convivientes (52%).
- La actividad física es una de las actividades que más pueden verse restringidas durante el aislamiento. Del total de los encuestados un 59% realizaban ejercicios físicos de manera regular (más de una hora, dos veces por semana) en una semana normal. Durante el aislamiento, el 55% afirma que ha realizado actividades físicas dentro de su domicilio durante el aislamiento, siendo los ejercicios preferidos el entrenamiento funcional (42%) y la actividad física aeróbica (24%). Un 47% ha realizado clases virtuales de ejercicio.
- En lo que se refiere al presupuesto destinado a los alimentos y bebidas, la mayoría (57%) de los encuestados confirma que ha incrementado su gasto en alimentos con relación a una semana normal, un 25% dice que fue similar y el resto se distribuye entre los que gastaron menos y los que no lo puede cuantificar.
- Cobertura: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Universo: Población adulta (mayor de 18 años) de CABA y el Gran Buenos Aires. Por las características de la muestra, los resultados apuntan a un sector socioeconómico alto y medio alto. Tamaño Muestral: 2308 encuestas. Método Muestral: No probabilístico. Técnica de Recolección: Encuestas online voluntarias. Fecha de Campo: Realizada entre 31 de marzo y el jueves 9 de abril de 2020.
«No es la Argentina quien quiere irse del Mercosur»
Este tweet del diplomático argentino Ricardo Arredondo apunta al trasfondo de lo que se está discutiendo en estos momentos, y que comentábamos aquí. El Brazil – US Business Council es la cámara que reúne a las filiales en Brasil de grandes empresas estadounidentes -la lista puede verse aquí– y es obvio que están en favor de lazos más estrechos con sus casas matrices. Pero no son los únicos. Hay un sector influyente en la clase dirigente brasileña que ve en las «relaciones carnales» con los EE.UU. la mejor apuesta que pueden hacer. Como lo hay en Argentina. Se resisten a considerar la posibilidad -ya experimentada por nosotros en los tiempos de Menem- que la Gran Potencia no esté interesada en esas relaciones y prefiera un «touch and go». Como sea, la cuestión sigue siendo la que planteamos en la nota de referencia: ¿hay en la sociedad argentina una mayoría comprometida con un desarrollo industrial propio? ¿La hay en Brasil? Las respuestas a esas dos preguntas las sabremos en no mucho tiempo.El Brazil – US Business Council envío nota a ministros de comercio y de relaciones exteriores presionando para la firma de un acuerdo de libre comercio Brasil-Estados Unidos. No somos nosotros los que estamos rompiendo el Mercosur. pic.twitter.com/QAWVQaAedC
— Ricardo Arredondo (@arredondos) April 29, 2020
Manual de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo: Cómo deben proteger las empresas a su personal durante la pandemia
El Malbrán optimiza el diagnóstico del COVID-19
«Es un orgullo y una enorme alegría contarles que el @ANLIS_Malbran logró adaptar herramientas que se utilizan en la detección de otros virus para optimizar el diagnóstico de COVID-19.
Se trata de una técnica que permite la detección de anticuerpos específicos de SARSCoV-2 en personas contagiadas de COVID-19. Es un avance fundamental para dar inicio al desarrollo nacional de un “test de diagnóstico de anticuerpos”.
Posee múltiples usos: lograr la determinación del título de anticuerpos en plasma de personas contagiadas para ser utilizado como tratamiento de COVID-19, la confirmación de personas con inmunidad al SARSCoV-2 y la evaluación de nuevos inmunosueros como estrategias terapéuticas.
Fernando Polack «El coronavirus está matando el rigor científico»
La Comisión Nacional de Valores obliga a los Fondos Comunes a invertir en pesos
Los empresarios que apoyan en público al gobierno para la negociación de la deuda externa
Sandra Goñi «La mayoría de las nuevas virosis se vinculan con cambios en el ambiente causados por humanos»



Modelos del “antígeno Spike” con que el virus SARS-CoV-2 se pega a las proteínas ACE-2 de superficie de los tejidos respiratorios, renales, intestinales y cerebrales. Instituto Paul Ehrlich.
Reina un exitismo infundado con el tema vacunas. Un ensayo británico a doble ciego liderado por la Universidad de Oxford acaba de inyectar al primer paciente de un grupo de 1100 voluntarios sanos adultos, la mitad de los cuales recibirá un placebo sin saberlo. Luego se comparará la performance clínica de las dos cohortes, con la esperanza de que quienes recibieron realmente la vacuna estén más blindados ante el SARS CoV-2.
Podría haber resultados preliminares en agosto. Pero de aquí a que haya una vacuna licenciada y lista para uso masivo en un año, o un año y medio, como se dice, es irreal. Lo que vale para la de Oxford vale para otras de las más de 100 formulas que compiten por llegar primero al licenciamiento, que de suyo es un hito difícil. Pero si se le suma el doble cuello de botella que significan la producción masiva y la logística, empieza a entenderse por qué el tiempo promedio de desarrollo de una vacuna supera los 10 años y 8 meses.
La excepción reciente fue la vacuna contra el Ebola, que desde su formulación hasta su despliegue tomó 5 años. Lo que aceleró todo con el Ebola fue su llegada masiva a las ciudades-puerto atlánticas de África Subsahariana en 2015: desde allí, el salto inminente a Europa, Asia y las Américas era cantado. Eso abrió muchos bolsillos normalmente cerrados.
En promedio, de todas las fórmulas de vacuna consideradas para todas las enfermedades, según la revista británica New Scientist, sólo el 6% llega a pruebas de fase I, II y III, y las que cruzan estas tres barreras aún tienen una chance de licenciamiento y despliegue del 33,4%, asunto en el que pesa mucho el apoyo financiero.
Puede decirse que todo esto era verdad antes de la pandemia, y que ahora la presión por salir de la cuarentena obligará al mundillo del licenciamiento farmacológico a mover las tabas como jamás antes. El asunto es cuántos recaudos de seguridad pueden perderse en los estudios de fase.
En el caso de la vacuna de Oxford, Matt Hancock, el Ministro de Salud del gobierno de Boris Johnson, dijo que el estado británico pondrá la plata que haga falta para llegar a su producción masiva, o la de la fórmula del Imperial College de Londres. Y estamos hablando de proyectos que recién inician una fase 1. Bill Gates, en plan filántropo desde hace tiempo, dice que apoyará simultáneamente 7 vacunas, una estrategia que (asegura Gates) le hará perder plata pero ganar tiempo. Por supuesto, nadie cree que Gates sepa siquiera cómo perder plata.
El asunto es que tirarle eso mismo, plata, al virus SARS CoV-2 tal vez no alcance para matarlo. Los virus corona que más conocemos son los 4 del resfrío, y no dejan mayor huella antigénica. Quien se resfrió y se curó no tiene anticuerpos suficientemente durables como para no resfriarse de nuevo, y con la misma especie, 3 meses después. La reinfección parece norma con los únicos 4 corona que tenemos bien estudiados. ¿Y si el SARS CoV-2 se pareciera a esos parientes?
Hay demasiado de este bicho nuevo que ignoramos. Como virus a ARN hasta el momento ha sido relativamente estable en su genoma, pese a haberse desparramado por todos los continentes menos la Antártida. Pero lo característico de los virus a ARN, que carecen de sistemas de corrección de error en el copiado genómico, es la mutación constante.
Eso es lo que hace que cada año debamos cambiar de vacuna antigripal. De un año a otro, el genoma del virus viral prevalente ha cambiado y la vacuna que servía antes ahora protege menos, y la actualizada da una cobertura parcial, porque en el curso de la temporada fría el virus sigue mutando. Estamos resignados a ello.
Por ahora, tiene vigencia la observación de Mark Woolhouse, epidemiólogo de la Universidad de Edinburgo, citada por New Scientist: “No me parece que haya que glorificar con la palabra ‘estrategia’ eso de esperar una vacuna. No es una estrategia: es una esperanza”.
La salida de cuarentena del mundo está sucediendo a la brava, sin “balas mágicas” antivirales y sin vacunas efectivas y seguras. A todo eso le falta demasiada cocina. Habrá que arreglarse un tiempo como los coreanos o los chinos: testeo intensivo con mejores tecnologías que las de hoy, rastreo de contactos toda vez que alguien da positivo para poner en cuarentena a los posibles infectados, y nuevos cierres de la economía, pero geográficamente acotados a los sitios de reinfección.
Durante unos años, no habrá tiempo para aburrirse.
