Saudi Aramco: «El mundo necesitara petroleo por varias decadas. Debemos reducir las emisiones, no la producción»

En el Foro de Inteligencia Energética, el director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser señaló que el mundo necesitará petróleo y gas durante décadas, por lo que hay que poner el foco en reducir emisiones y no la producción. Explicó que la empresa tiene proyectos en energía renovable, pero que estas tecnologías, por sí solas, no podrán responder a la demanda mundial de energía. “La atención debería centrarse en las emisiones. Hoy en día, esto no sucede, sino que se enfocan en que tenemos que cerrar o ralentizar a lo grande la energía convencional”, dijo Nasser en el Foro de Inteligencia Energética en Londres. Es más, la demanda adicional de petróleo y gas en la próxima década requiere nuevas inversiones en upstream para compensar las tasas de caída anual del 5-7%, señaló. Las energías renovables por sí solas no podrán soportar la carga de la demanda mundial de energía, dijo, y agregó que los recortes en la producción de petróleo y gas resultarían en escasez de energía y aumentos de precios. En la transición energética, se necesitan países proveedores amplios y diversificados, subrayó Nasser. «Necesitamos un mejor diálogo entre la industria y los delegados de la COP28, ya que la industria es la única capaz de ofrecer soluciones energéticas nuevas o antiguas«, añadió el ejecutivo. El lunes, los ministros de clima de la Unión Europea dijeron que impulsarían un acuerdo, el primero en el mundo, para eliminar gradualmente los combustibles fósiles que emiten dióxido de carbono en la COP28. El presidente designado de la COP28 de la ONU es el Sultán Ahmed Al Jaber, ministro de Industria y Tecnología Avanzada de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y director ejecutivo del grupo Abu Dhabi National Oil Company (Adnoc), una de las mayores compañías petroleras nacionales. “Hay 2.300 millones de personas que disponen de combustibles contaminantes para cocinar, y hay entre 700 y 800 millones de personas sin acceso fiable a la electricidad. Tienen diferentes prioridades. La asequibilidad es importante para ellos, como también seguridad del suministro”, remarcó. Según especialistas, el mundo necesita reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en alrededor de un 43% para 2030 con respecto a los niveles de 2019 para tener alguna posibilidad de cumplir el objetivo del Acuerdo de París de 2015 de mantener el calentamiento muy por debajo de 2 grados Celsius.

Horacio Osuna: Un faro en la tecnología argentina. Fundador de INVAP y de Pilcaniyeu

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A los 91 años falleció Horacio Osuna, uno de los miembros del Instituto Balseiro que fundó la empresa rionegrina INVAP en septiembre de 1976. Activo hasta el final de su vida, fue un tecnólogo en muchos sentidos tan ejemplar como la empresa a la que ayudó a dar vida y prosperidad. El jueves 21 de septiembre, a los 91 años, en la Bariloche de sus mayores logros, falleció Horacio Osuna, uno de los miembros del grupo emergido del Instituto Balseiro (IB) que en 1976, bajo el liderazgo de Conrado Varotto, fundaron INVAP Sociedad del Estado y luego la construyeron en los años posteriores hasta llegar a la actualidad. Químico de formación académica, e investigador retirado de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Osuna fue presidente del directorio de la empresa estatal rionegrina entre 2011 y 2017, órgano que integraba desde 1983. En 2018 fue declarado presidente emérito de INVAP. Osuna no sólo fue un brillante tecnólogo, sino que, a su vez, era un diestro cultor de las relaciones humanas y un intachable poseedor de una línea de conducta siempre comprometida con el desarrollo nacional. Una muestra de la magnitud de su legado fue el homenaje que le brindó en el Senado de la Nación, el senador por la Provincia de Rio Negro, Alberto Weretilneck, una semana después de su fallecimiento. “Osunear” “Te puedo decir sin dudarlo que Horacio dejó una marca en nuestra generación. A tal punto fue eso, que nosotros acuñamos un verbo que es el ‘osunear’”, le relató a TSS, Vicente Campenni, gerente General de INVAP. El “osunear”,era algo que practicaba Horacio y consistía en aparecerse de repente en la oficina de alguno de los miembros de la empresa, saludando con un “hola ¿qué tal?”, para pasar luego a sentarse e iniciar una conversación aparentemente casual. “No importaba lo que vos estuvieras haciendo –continuó Campenni–, él te preguntaba ‘¿y vos que pensás?’ y te sacaba cualquier tema desarrollándose a partir de ahí una charla en la que, por un lado, él te sacaba una radiografía, y por otro, luego te hacía una devolución desde su punto de vista, con una visión más política, más estratégica, de la cuestión planteada”. Esas ocasiones servían para que Horacio compartiera experiencias pasadas que podían servir de referencia para nuevas situaciones, “para no golpearse con la misma piedra”, enfatizó Campenni. “Y eso lo hacía sistemáticamente. La primera vez que uno lo vivía, pensaba que sólo le había tocado a uno, pero luego lo compartíamos con otras personas y veíamos que era una práctica habitual en él, y que lo hacía intencionalmente y no de causalidad. Él pensaba que era la manera de contribuir a la consolidación del propósito de esta empresa”, explicó el gerente general de INVAP. Otra combinación de rasgos que destacaba en Horacio era su audacia, en el mejor de los sentidos, junto con una visión crítica de las situaciones que se presentaban. “Con visión crítica me refiero a tener un análisis desafiante de la situación”, destacó Campenni, y continuó: “Por ejemplo, ante un problema, analizaba su complejidad para buscar ese camino no evidente que te permite salir del mismo y hasta en algunos casos convertirlo en una oportunidad. En general, esos caminos requieren audacia para su implementación”.
Osuna junto a Vicente Campenni (a la izquierda), gerente General de INVAP.
Campenni pertenece a la primera generación de directivos de la compañía estatal rionegrina que no formó parte del grupo fundador que, en 1976, encabezó el célebre Conrado Varotto. Doctor en Física de formación y profesión inicial, en 1988 Campenni dejó la hoy Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) para sumarse a INVAP, a 1.535 km de distancia. En el proceso dio un salto aún más grande, el que lleva de la ciencia académica a la tecnología aplicada. Una versión personal de lo que Varotto había impulsado en términos institucionales 12 años antes, al conducir el alumbramiento de INVAP desde el seno del Centro Atómico Bariloche (CAB) y la CNEA con el decisivo apoyo del gobierno de la Provincia de Rio Negro. Osuna fue una pieza fundamental de esos comienzos, y de todo lo que vendría después. En la forja de lo importante Los inicios de la carrera de Horacio Osuna se hicieron a través de la actividad nuclear cuando se incorporó a la CNEA a principios de la década de 1960. Allí ingresó a la Gerencia de Metalurgia Nuclear que por entonces lideraba Jorge Sábato, protagonista clave, no sólo del desarrollo del sector en Argentina, sino que fue uno de los más prominentes pensadores y realizadores del avance tecnológico nacional. Bajo la conducción de Sabato se lograron fabricar los elementos combustibles para las centrales nucleares, con lo que la Argentina adquirió una capacidad disponible solo en un selecto grupo de países de los más avanzados del mundo. Esos recursos, potenciados, continúan en el presente. La exportación de tapones de blindajes para las centrales nucleares chinas Quinshan 3-1 y 3-2, concretada en el último septiembre desde CONUAR, empresa conformada por la CNEA (32,7%) y el Grupo Perez Companc (67,3%), es uno de los corolarios de las políticas diseñadas desde el Estado en la década de 1950 y 1960 para lograr la integración vertical de la cadena de suministros para el sector nuclear. Sabato fue uno de los artífices clave de ese proceso y Horacio un participante destacado del mismo. A poco tiempo de ingresar a la CNEA, Osuna fue enviado a Estados Unidos, al famoso Laboratorio Nacional de Argonne, a especializarse en la tecnología del plutonio. Cuando regresó a la Argentina se hizo cargo del laboratorio de ese material en la CNEA. A finales de la década de 1970, el Gobierno le encargó a INVAP la construcción de una planta de enriquecimiento de uranio, fundamental por varios motivos: la Argentina estaba entrando en el mercado internacional de los reactores de investigación e irradiación, como los de producción de radioisótopos, que funcionan básicamente con uranio enriquecido, y para tener éxito era necesario poder garantizarle a cualquier potencial cliente la provisión de sus elementos combustibles. Por otra lado, se estaba trabajando en el concepto del CAREM, que también implicaba uranio enriquecido. Adicionalmente, era factible mejorar la eficiencia de los reactores de potencia instalados en el país, basados en uranio natural y agua pesada, utilizando uranio muy levemente enriquecido, y se podía entrar, asimismo, en el mercado de la propulsión nuclear. Por último,esa tecnología colocaba a la Argentina entre los países que dominaban el ciclo completo para la producción de cualquier tipo de combustible nuclear. El enriquecimiento de uranio era, y sigue siendo, una tecnología celosamente guardada por un puñado de potencias nucleares, por sus implicancias civiles y militares. Incluso, en la actualidad, no son más de 13 países en el mundo los que tienen capacidades propias para el enriquecimiento de uranio y la Argentina es uno de ellos.
Horacio Osuna junto a integrantes de la empresa INVAP.
El sitio elegido para erigir la planta en cuestión fue Pilcaniyeu, a 70 kilómetros de Bariloche, en la Provincia de Río Negro. Horacio fue uno de los que condujo el proyecto. “Él se cargó al hombro todo lo que fue la búsqueda del sitio, la gestión para conseguir los terrenos. Así que estuvo recorriendo los parajes de ‘Pilca’, como le decíamos al lugar, para ubicar un sitio disponible que finalmente se compró”, explicó a TSS, Hugo Albani, presidente de INVAP y compañero desde aquellos tiempos de Osuna. “Después se encargó del desarrollo de la infraestructura básica, la construcción de caminos, de puentes sobre el río Pichileufu, las primeras obras de la planta y de la usina. Una tarea ciclópea en esa época” agregó Albani. En 1983, Horacio pasó a conformar el directorio de INVAP, el que años después comenzaría a presidir hasta 2018, cuando fue nombrado presidente emérito. Desde el directorio, Osuna se enfocó especialmente en tareas vinculadas con las relaciones institucionales y particularmente internacionales. “Anduvo caminando todo el mundo con la valijita, vendiendo los productos de INVAP”, señaló Albani. El carácter y el modo de ser de Horacio eran ideales para esas cuestiones. “Adonde iba era un hombre muy querido, muy amigable”, recordó el presidente de INVAP. Con los años, Horacio devendría también en el referente de los cursos que el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto (Cancillería) argentino da a los diplomáticos de carrera que ingresan a la Dirección de Asuntos Nucleares de esa repartición. Esos cursos, cuya duración suele prolongarse por varias semanas, se dan en la sede de INVAP en Bariloche y con el tiempo han ido incorporando las nuevas temáticas en las que esta empresa ha ido incursionando con éxito, como satélites y radares. Estos cursos son fundamentales por dos razones, una de tipo comercial, ya que las embajadas, y la propia Cancillería, son uno de los primeros eslabones de promoción de los bienes y servicios que el país ofrece en el mercado internacional. La otra es de naturaleza político estratégica: sistemas nucleares, satélites y radares son elementos sumamente sensibles por el poder tecnológico que implican, sobre todo cuando no se trata de la mera compra de esos artefactos, sino de contar con la capacidad para diseñarlos y fabricarlos. En la arena internacional, estas cuestiones se encuentran en lo más alto del ranking de lo que se disputa. Según Albani, “en todas las decisiones importantes, las que llevaron a la empresa [INVAP] a ser lo que es hoy, Horacio estuvo presente”. Técnica y corazón “Lo conocí cuando estaba estudiando en el Balseiro, que en ese entonces era el Instituto de Física Bariloche”, comienza Varotto en conversación telefónica con TSS, refiriéndose a Osuna, a quien el fundador de INVAP llamaba, con gran cariño, “el gordito”. Varotto conoció a Horacio más de una década y media antes de aquel hito liminar del desarrollo tecnológico argentino que fue el nacimiento de INVAP, cuando él se encontraba haciendo su tesis doctoral en el Instituto de Física Bariloche, posteriormente denominado Instituto Balseiro. Era los primeros años de la década de 1960. “Entablamos de entrada una amistad increíble, de visitarnos familiarmente“ recordó Varotto en relación a Horacio. “El me dio una mano muy grande cuando yo estaba preparando mi tesis de doctorado –continuó Varotto–.En el Laboratorio de Constituyentes había equipos que yo no tenía en Bariloche y eran necesarios para mi trabajo”. Varotto se refiere al Centro Atómico Constituyentes, de la CNEA, ubicado en la Provincia de Buenos Aires, donde Horacio conducía la Unidad Alfa, dedicada a las investigaciones en plutonio.
En 1983, Horacio Osuna pasó a conformar el directorio de INVAP, el que años después comenzaría a presidir hasta 2018, cuando fue nombrado presidente emérito.
  En 1968, Varotto partió a la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, para hacer un posdoctorado. En ese lugar, en los alrededores de San Francisco, tomó contacto con la sinergia que se venía generando entre el Estado, las universidades y el sector privado,y que había alumbrado al mítico Silicon Valley. Con esa experiencia y la ruta que ya había prefigurado la formulación conceptual del Triángulo de Sábato-Botana, Varotto regresó en 1970 al Balseiro con la idea de emplear los múltiples conocimientos científicos que se venían acumulando en el seno de la CNEA para la solución de problemas tecnológicos específicos que pudiera demandar el sector productivo nacional. Así nació a fines de 1971 el Programa de Investigaciones Aplicadas (PIA) de la CNEA. “Desde el primer día del programa de Aplicadas él [por Horacio] se prendió”, recordó Varotto. A poco de andar, y con proyectos ya en marcha con compañías como FATE Electrónica y ENTEL, Varotto y sus colaboradores se dieron cuenta de que no era posible trabajar para la industria desde la estructura administrativa de la CNEA y que era necesario contar con una forma empresarial ágil para ello. El Gobierno de Rio Negro aportó un mínimo capital inicial y así nació INVAP como sociedad del estado, incubada en el CAB-IFB, con el apoyo del CN Carlos Castro Madero, entonces presidente de la CNEA. En todo ese proceso, antes, durante, y por supuesto, en el futuro, Horacio sería una figura omnipresente en la nueva empresa. “No hay un momento en el que pueda decir que el Gordito vino y se hizo la luz, no –enfatizó Varotto–. Horacio estuvo desde siempre, desde que yo era pibe. Entonces, fue muy natural que cuando empezamos con INVAP él estuviera ahí” Antes de que finalizaran los años ’70, Horacio se había mudado a Bariloche con toda su familia. A partir de ese momento, la ciudad patagónica e INVAP serían sus hogares definitivos. “Horacio se metía en cuanta tarea yo le decía que se metiera. Tenía una enorme capacidad para resolver problemas. Se destacaba tanto en los temas técnicos, como en los no técnicos. Me acompañaba en viajes muy difíciles, en negociaciones internacionales. Tenía un don de gente que compraba a cualquiera. Además, tenía una memoria increíble para recordar gente, lugares y fechas. Para mí tenerlo al lado era una especie de seguro de que no iba a meter la pata”, aseveró Varotto. La gran empatía que generaba Horacio fue un capital fundamental para una empresa que debía abrirse un camino arduo, tanto en el país, como mucho más en el mundo, vendiendo, diseñando y fabricando sistemas tecnológicos de altísima complejidad desde un lugar que no integra la élite internacional de naciones poderosas. “El no estuvo en un desarrollo específico 100% del tiempo. Era un generalista que a mí me dio una mano terrible. Era también una persona de una bondad extrema”, explicó Varotto, destacando tanto la idoneidad técnica de Horacio como sus cualidades propiamente humanas. Su capacidad para congeniar y trabajar de modo fecundo con personas que incluso podían tener ideas muy diferentes a las suyas, fue otra virtud que resaltaba en él. En 1991, Varotto se retiró de INVAP. Las terribles dificultades presupuestarias y económicas que sufrieron la CNEA, y Argentina en general, originadas en las hiperinflaciones del fin del gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989) y de los primeros años de la Presidencia de Carlos Menem (1989-1999), hicieron a INVAP sumamente dependiente de sus contratos con el exterior. Lapérdida de una gran oportunidad de exportación a causa de desavenencias internas en la CNEA, llevaron a la compañía rionegrina al borde del colapso. Como una forma de ayudarla a sobrevivir, Varotto dio un paso al costado. Su sucesor, Héctor “Cacho” Otheguy, vio su tarea adicionalmente complicada al tener que acomodar contratos con el exterior a la nueva política de Menem, de fuerte alineamiento con Estados Unidos. Horacio fue esencial en ayudar a que la empresa se recuperara de todas esas dificultades. Tres años más tarde, Varotto iniciaría otra épica tecnológica al asumir la conducción de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), agencia creada por Menem en 1991 y que el fundador de INVAP dirigiría desde inicios en 1994 hasta su jubilación en 2018. En el camino, en 1998, crearía a VENG, empresa dedicada a la ejecución de algunos aspectos del programa espacial argentino. Pero esa es otra historia. En el difícil proceso de transición de 1991, Horacio fue una de las personas de INVAP que más luchó para que Varotto continuara en la empresa, y una vez consumada su salida de la misma, fue de quienes más apoyó a su reemplazante, Héctor “Cacho” Otheguy. El prestigio de Horacio fue, una vez más, definitorio para volver a abrir caminos para INVAP, primero de esperanza, luego de nuevos éxitos concretados. En los tiempos que corren, una figura como la Horacio Osuna se yergue con su testimonio de vida como un faro para recalibrar pensamientos, acciones y emociones. Su brillo no provino sólo de su aptitud técnica y profesional, que tenía en abundancia, sino también de su calidad como persona. Varotto lo resume hacia el final de la charla: “Si usted buscaba un corazón que fuera dado, que fuera desinteresado, ese era el Gordito”.

Carlos de la Vega

Un comentario personal en AgendAR:

Nunca le hicimos un homenaje al vasco Osuna en AgendAR, creo que porque hablaba muy poco y escuchaba mucho. Soy el primer sorprendido de su rol en la construcción del actual Polo Tecnológico de Pilcaniyeu, en medio de la nada, un lugar sin caminos, electricidad, gas, agua o siquiera puentes para llegar, deliberadamente ubicado donde no lo encontraran ni los satélites de espionaje óptico de los EEUU. ¿Quién iba a pensar que esos galpones de esquila eran una planta de enriquecimiento de uranio…? Y si alguien durante 36 años evitó decirme: «esto lo hice yo», fue el vasco Osuna. La descripción del rol de Osuna como generalista y resolvedor de problemas que hacen Varotto y Albani (dos fundadores de INVAP), y lo que añade Campenni del verbo «osunear» es impresionante. Y cierto. Al Vasco lo conocí en 1987 y me doy cuenta de que en casi cuatro décadas nunca supe mucho de él. Muy callado, modesto, afable y observador, el hombre. No era tan fácil conocerlo, pero probablemente él a mí me junó bastante: me debe haber osuneado lo suyo. Buen viaje, amigo.

Daniel E. Arias

Recorriendo la primera planta de baterias de litio

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Única en Latinoamérica, UniLib es una planta piloto se encuentra en Berisso y puede producir anualmente el equivalente a 1000 baterías. El mineral se puede encontrar en cerámica, vidrio, automóviles eléctricos, teléfonos móviles e incluso productos farmacéuticos que favorecen la estabilidad del estado de ánimo. Se trata del litio, un metal ligero que se puede encontrar en salinas, arcillas y rocas; es muy prometedor para la transición energética global. Aunque la energía solar y eólica son muy beneficiosas, ¿qué pasa cuando el viento cesa o «no hay sol”? La única otra opción es almacenar la energía eléctrica químicamente en una batería de iones de litio, aquí es donde el litio metálico empieza a desempeñar un papel crucial.

UniLib.

La primera planta de desarrollo de tecnología de celdas de baterías de iones de litio está ubicada en La Plata, y el «triángulo del litio» (Bolivia, Chile y Argentina) representa el 60% de los recursos minerales del mundo. Dicho de otra manera, una batería está formada por múltiples celdas, que en conjunto forman su “núcleo” o “corazón”. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el CONICET, YPF Tecnología (Y-TEC) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación colaboraron para constituir UniLib. La instalación de fabricación de 1.300 metros cuadrados se encuentra dentro del Centro de Transferencia de Tecnología de la UNLP. Y-TEC afirma que: “trabaja con la empresa en asociación aportando innovaciones y conocimientos relacionados con la explotación del litio”. Se trata de una planta experimental donde se fabrican prototipos de celdas de litio y materiales relacionados y se realizan pruebas. Antes de pasar a escala industrial, la planta ayuda a evaluar el comportamiento de los materiales en las celdas reales, garantizando su calidad y modificando los parámetros de producción, según Fabio Daniel Saccone, líder de la iniciativa «Misión Litio» de Y-TEC. La tecnológica también señala que un primer grupo de operadores, o personal de apoyo del CONICET, ya recibió capacitación por parte de la Escuela de Oficios de la UNLP para la fase inicial de puesta en marcha de la planta. Los datos de Y-TEC indican que en total se han invertido alrededor de 7 mil millones de dólares en la producción de celdas de baterías de litio. El objetivo del proyecto es «transferir tecnología» a pymes y empresas nacionales/provinciales que quieran producir baterías de litio.

Futuro fascinante.

“El futuro de las baterías es realmente fascinante”, expresa Roberto Salvarezza, Presidente de Y-TEC, quién además afirmó que: “será crucial más adelante para los vehículos eléctricos, que aún no despegan en América Latina con el mismo fervor que lo hicieron en China, EE.UU. o la UE”.

Fabricación de baterías de litio.

La planta, situada en el barrio de Berisso de la provincia de Buenos Aires, tiene una capacidad de producción anual de aproximadamente 13 megavatios hora, o el equivalente a 1.000 baterías para «almacenamiento estacionario de energía renovable» o aproximadamente 50 para autobuses eléctricos. Desde la planta se realiza todo el proceso de fabricación de las baterías de litio, desde la extracción y purificación de las ventas hasta la creación de los componentes de la batería y el montaje final. «En primer lugar, las pinturas se elaboran con los distintos aditivos: el ánodo y el cátodo, que son la base acuosa (que contiene el mineral grafito) y el disolvente (que contiene Fosfato de Litio Hierro LFP, que es la materia prima). La materia prima de esta pintura, que luego se depositará en los electrodos positivo y negativo, es la que realmente provocará la transferencia de esos electrones entre los polos”, según Y-TEC. “Durante todo el proceso, hay varios pasos y máquinas que hacen su trabajo para la unión tanto del ánodo como del cátodo que da como resultado la creación del núcleo”, afirma el autor. «Una vez depositada la pintura sobre el papel de cobre o aluminio, pasa por el horno para secarse dentro de la celda. Una batería de litio se produce uniendo y conectando una serie de celdas, continúa. Debido al compromiso global de reducción de emisiones, Argentina podrá acercarse a lograr su objetivo de una transición energética autónoma al tener capacidad industrial en baterías de litio.

Pero, qué es el litio?

El tercer elemento químico de la tabla periódica es el litio. Plateado y hecho de álcali, lo suficientemente suave como para cortarlo con un cuchillo. Es tan ligero que flota y pesa sólo la mitad que el agua, es el metal menos denso. En la naturaleza, el litio no se encuentra en ese estado metálico, diferente a lo que ocurre con el oro, la plata o el cobre. El litio concentrado está en las salmueras de salinas y otras cuencas que tienen un nivel de recurso económico que es el de iones libres, en algunas rocas graníticas y sus pegmatitas, en las salinas del continente, en algunos tipos de campos y en arcillas tipo hectorita y geotérmicas. El punto de fusión del litio es de 181 °C y su punto de ebullición es de 1342 °C. y se puede reconocer cualitativamente por su distintivo color rojo carmesí. El litio se clasifica como uno de los elementos litofílicos desde una perspectiva geoquímica y en la corteza continental hay alrededor de 20 partes por millón (ppm) de litio. Se forman minerales de varios tipos cuando el litio se combina con otros elementos químicos y se conocen más de cien tipos diferentes de minerales que contienen litio. Los silicatos y fosfatos son las principales fuentes de litio en las rocas pegmatíticas. El aluminio, el sodio, el potasio y el hierro son algunas de las sustancias presentes en el litio; además del berilio, boro, flúor y manganeso. El litio contiene algunos de los minerales más ricos y predominantes.

Un «mapa» de las celulas cerebrales. Esperan que eche luz sobre la generación de conciencia

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La investigación, que se compara con la secuenciación del genoma humano, también explora los cambios que producen las enfermedades neurológicas

En el año 1600 se produjo un momento estelar de la historia de la ciencia. Tycho Brahe, un noble danés obsesionado por medir con precisión los movimientos de los astros, se encontró en Praga con Johannes Kepler, un alemán de origen humilde con una inclinación por la mística y la ciencia que hoy parece contradictoria. Kepler, inspirado por Copérnico, intuía que el sistema solar tenía más sentido con la estrella en el centro, pero necesitaba datos para corroborar su modelo.

En aquella época, los astrónomos elaboraban cartas de navegación y predicciones astrológicas con observaciones burdas recogidas siglos antes y pocos consideraban necesario recabar medidas precisas. Brahe había acumulado esas medidas, pero mantuvo la Tierra en el centro de su sistema solar y ocultó sus observaciones a Kepler, que solo pudo verlas tras la muerte del danés, en 1601. Aquellos datos permitieron a Kepler describir matemáticamente los movimientos de los planetas alrededor del Sol y allanó el camino para que Isaac Newton nos explicase, con la gravedad, por qué se mueven así.

Cuatro siglos después, los científicos aspiran a una revolución científica igual de significativa o más que la liderada por los que descubrieron la posición de la Tierra en el cosmos. Pese al progreso de la neurociencia desde los años de Santiago Ramón y Cajal, lo que se desconoce sobre el cerebro, sobre cómo genera la conciencia o la memoria o sobre cómo curar muchas enfermedades neurológicas sigue siendo muchísimo. La revista Science publicó ayer una serie de artículos que muestran el esfuerzo por obtener los datos que son la base de cualquier avance significativo del conocimiento.

Los trabajos son parte de la Brain Initiative Cell Census Network (BICCN), un proyecto lanzado en 2017 por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. (NIH, por sus siglas en inglés). La iniciativa involucra a cientos de científicos que utilizan las últimas tecnologías para localizar las células en cerebros de humanos y otros animales, y caracterizarlas una a una por su expresión genética, su forma y otros rasgos. Ya lo han hecho con más de 3000 tipos de células humanas, revelando aspectos que las distinguen de las de otros primates y que permitirán identificar, por ejemplo, cuáles de ellas son más propensas a mutaciones específicas que causan enfermedades neurológicas.

Uno de los hallazgos de la colaboración es que, como en la cocina, con los mismos ingredientes se pueden preparar distintos guisos. Aunque hay células propias de algunas regiones cerebrales, muchas diferencias entre regiones se producen porque tienen distintas proporciones de los mismos tipos celulares. Según explican en uno de los artículos Alyssa Weninger y Paola Arlotta, de las universidades de Carolina del Norte y Harvard, respectivamente, hay excepciones a esta regla general. Por ejemplo, la corteza visual primaria contenía tipos de neuronas inhibidoras particulares. Los datos muestran que la evolución no ha producido la aparición de nuevos tipos de células cerebrales que justifiquen las distintas funciones del cerebro, sino que son pequeñas variaciones dentro de los mismos tipos celulares y cambios en la abundancia de estas células por región los que crean circuitos cerebrales distintos.

No hay un cerebro humano

Juan Lerma, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, apunta que la ingente cantidad de datos obtenidos con las nuevas técnicas “no va a darnos la solución a los problemas del conocimiento del cerebro humano y pone de manifiesto cosas que ya se sabían, pero esta es la manera de demostrar que el conocimiento es sólido”. Uno de los aspectos destacados para Lerma es la gran variabilidad que se encuentra entre cerebros, “algo que se había visto en las pruebas de imagen cerebral no invasivas en humanos”.

“Esto nos dice que es importante que los estudios en humanos incluyan un gran número de casos, porque puedes tener un estudio con 500 cerebros que te dé unos resultados y, después, haces un análisis de 30 de esos cerebros y los resultados son diferentes”, ejemplifica. En un estudio liderado por Nelson Johansen, del Instituto Allen, en Seattle, se analizó la expresión genética de células individuales de la corteza cerebral de 75 individuos y solo encontraron pequeñas diferencias que se pudiesen explicar por factores como la edad, el sexo, la ascendencia o si procedía de personas sanas o enfermas. “No existe un humano prototípico”, resumen Weninger y Arlotta.

“El conocimiento derivado de estos estudios va a ser fundamental para responder algunas preguntas clásicas en neurociencia, como cuáles son las diferencias fundamentales entre el cerebro humano y el de nuestros parientes más cercanos, como los chimpancés”, afirma Ignacio Sáez, investigador en el Hospital Monte Sinaí, en Nueva York.

Uno de los trabajos que publicó ayer Science, que firma como primer autor Nikolas Jorstad, del Instituto Allen, analiza la expresión genética de las células del giro temporal medio, una región crítica para la comprensión del lenguaje, en humanos, chimpancés, gorilas, macacos y monos tití. Los investigadores vieron que todos estos primates comparten, en gran parte, los mismos tipos de célula que aparecieron en un momento de la evolución y se han ido conservando con la aparición de nuevas especies. Solo unos pocos cientos de genes mostraron pautas de expresión que solo se ven en humanos. Estos datos sugieren que las obvias diferencias entre un tití y un humano surgen de unos pocos cambios moleculares y celulares.

Entre los artículos de Science, también hay trabajos que analizan células en momentos clave del desarrollo del cerebro antes y justo después del nacimiento. El conocimiento de estos instantes también puede ayudar a producir mejores modelos para estudiar el cerebro humano, algo muy difícil de hacer con voluntarios de carne y hueso, o entender mejor qué modelos animales pueden ser útiles para avanzar en el conocimiento del órgano de la conciencia. Arlotta es una referencia internacional en la construcción de organoides, unos modelos tridimensionales creados a partir de células madre que simulan la estructura del cerebro.

Javier de Felipe, investigador del CSIC que ha participado en grandes colaboraciones internacionales como el Human Brain Project, cree que este tipo de proyectos ayudan “a mejorar la comunicación entre los científicos”, al poder definir con precisión “cuántos tipos de neuronas hay en el cerebro, que es algo que no conocemos, y también ver la relación que tienen esas características genéticas o morfológicas de las células con la función que desarrollan”. “Este tipo de proyectos nos dan muchos datos a los que luego tendremos que empezar a dar sentido”, explica. Juan Lerma coincide en que esto, “de una forma similar a lo que significó la secuenciación del genoma humano, es un mapa”. “Cuando tú tienes un mapa de un territorio, lo siguiente que tienes que hacer es empezar a explorar ese territorio”, afirma.

Como sucedió hace 400 años con Brahe y Kepler, los datos, y las caras y precisas herramientas que se necesitan para cosecharlos, precederán a los grandes descubrimientos que cambiarán nuestra visión del mundo, también la de quienes no entienden de transcriptómica o de movimientos planetarios. Como entonces, detrás de este proyecto para conocer todas las células del cerebro, su localización y sus funciones, está el dinero de un magnate. Paul Allen, cofundador de Microsoft y fallecido en 2018, creó en 2003 el Instituto Allen para la Ciencia del Cerebro, la organización que, junto a los NIH, lidera la iniciativa. A diferencia del noble danés, la institución creada por el tecnomillonario pondrá los datos obtenidos en este proyecto a disposición de todos los nuevos Kepler que intenten conocer la realidad con ellos.

Daniel Mediavilla

4 aviones P3 Orion para control y vigilancia del Atlántico sur

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El ministro de Defensa, Jorge Taiana y el jefe de la Armada Argentina, almirante Julio Guardia, encabezaron hoy la firma de un convenio con el jefe del Departamento D3 de la Norwegian Defense Materiel Agency (NDMA) del Reino de Noruega por la adquisición, a través del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), de cuatro aeronaves P3 ORIÓN que serán utilizadas para vigilancia y control y búsqueda y rescate en el Atlántico Sur.
“La adquisición de estas aeronaves – aseguró Taiana- constituye un gran aporte para fortalecer la política que estamos desarrollando para mejorar la vigilancia y control de nuestras aguas. Para ello, creamos el Comando Conjunto Marítimo, y bajo su dirección se utilizan los cuatro patrulleros oceánicos nuevos, pero, además, necesitábamos un avión de larga distancia de observación como el Orión, que tendrá su base en Trelew, estación específica de observación de la Aviación Naval”. “También estamos en proceso de compra de helicópteros específicos para hangarar en los patrulleros oceánicos, por eso creemos que con todas estas medidas estamos dando un paso muy importante en cubrir y defender nuestra soberanía y cuidar nuestros recursos. Somos nosotros quienes garantizamos el control en nuestras aguas”, aseveró el ministro Taiana. Por su parte, Guardia afirmó: “Estos cuatro aviones son centrales para la Fuerza, ya que permiten la permanencia casi continua en lo que son nuestras áreas de interés, gracias a la enorme autonomía que poseen, a los sistemas radares con los que cuentan y algunos otros elementos técnicos que pensamos agregar mediante el desarrollo nacional”. La adquisición de estas aeronaves permitirá recuperar la capacidad de exploración de largo alcance en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y tener mayor presencia en las áreas marítimas de interés y la Antártida Argentina, sobre todo en lo que respecta al control de los recursos vivos y no vivos y las líneas de comunicación marítimas. Además, estas aeronaves, gracias a sus características y prestaciones, resultan fundamentales para cumplir con las funciones de búsqueda y salvaguarda de la vida humana en el mar (SAR), responsabilidad que la República Argentina asigna a la Armada.  
  Cabe destacar que las negociaciones para esta incorporación fueron iniciadas en el mes de marzo pasado y continuaron durante el año a través de reuniones realizadas en Buenos Aires, como así también en Noruega a partir de la visita técnica llevada a cabo por ingenieros aeronáuticos del Comando de Aviación Naval junto al equipo del Departamento D3 de la NDMA. La NDMA, agencia a través de la cual fueron adquiridos los nuevos aviones, depende del Ministerio de Defensa Noruego cuya tarea es la obtención, mantenimiento y disposición final del material de empleo por parte de las Fuerzas Armadas del Reino de Noruega. En cuanto a las naves, una de ellas es la versión P3-N (SAR y Sostén Logístico Móvil) y las tres restantes en versión P3-C de exploración, con un potencial de vuelo en promedio de 17.000 horas de vuelo, lo cual representa un tiempo de empleo de al menos 15 años. Cabe destacar que el convenio realizado por todo el sistema P-3 Noruego será sustentado íntegramente con fondos provenientes del FONDEF. Por otro lado, su extenso radio de acción de 1.500 millas náuticas (2780 km), sumado a su autonomía de 12 horas de vuelo, permiten cubrir sin inconvenientes el litoral marítimo argentino, plataforma continental y Antártida Argentina, permitiendo la permanencia en una zona o área determinada por períodos prolongados. Su capacidad de operar en todo tipo de clima permite la operación desde cualquier base y aeropuerto del litoral marítimo, lo que facilita su presencia en una área determinada en un período de tiempo relativamente corto, fundamental para una búsqueda SAR (Search & Rescue – Búsqueda y Rescate). Además, la aeronave cuenta con diferentes sensores de búsqueda, como radares y sistemas de cámaras, asociados a los correspondientes sistemas de comunicaciones permitiendo la recolección, procesamiento y transmisión de datos en tiempo real. Todas estas características se combinarán con el trabajo que realiza el Comando Conjunto Marítimo quien asume la conducción de las operaciones de vigilancia y control de los espacios marítimos y fluviales de jurisdicción nacional, a fin de custodiar los intereses soberanos de la Argentina en el Mar y nuestra zona económica exclusiva a través de los Patrulleros Oceánicos A.R.A “Piedrabuena”, “Contraalmirante Cordero”, “Storni” y “Bouchard” Actualmente, estos aviones se encuentran en EE.UU, por lo que el gobierno de ese país otorgó el aval para realizar la transferencia a terceras partes. En esa línea, pilotos de la Aviación Naval se encuentran realizando el adiestramiento en simulador de vuelo en EE.UU para encontrarse en condiciones de proceder a la aceptación y traslado de la primera aeronave hacia nuestro país. La adquisición también incluye todo el sistema de mantenimiento, los accesorios y repuestos, bancos de prueba y componentes que se trasladarán desde Noruega hacia la Base Aeronaval Alte. ZAR, ubicada en Trelew, provincia de Chubut. La directiva política de Defensa Nacional (Decreto 457/21) establece la necesidad de ponderar, desde la perspectiva de la Defensa, la existencia de grandes espacios territoriales efectiva y potencialmente provechosos en materia de recursos naturales, que serán objeto de reclamaciones soberanas en un futuro inmediato. De esta manera, el planeamiento militar para la Defensa identifica tales desafíos y asigna al instrumento militar un rol en la vigilancia y el control estratégico de tales espacios. En las negociaciones participaron el jefe de gabinete del Ministerio de Defensa Héctor Mazzei, el comandante de la Aviación Naval y comodoro de Marina, Juan Mercatelli con su equipo; y el director de Material Aeronaval capitán de Navío Martín Monsalve, dependiente de la Dirección General de Material Naval. Durante la firma también estuvieron el director de la Norwegian Defense Materiel Agency (NDMA), Magnus Hansvold; y el embajador de Noruega en el país, Halvor Sætre.

La quita de subsidios complica el punto de equilibrio de las Estaciones de Servicio de GNC

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La combinación de factores, incluyendo el efecto devaluatorio y el congelamiento de precios de las naftas, derivó en un combo letal para el sostenimiento de las operadoras de GNC, que ahora enfrentan la constante suba de las facturas de servicios eléctricos y un precio significativamente más alto del gas, en comparación con los consumidores residenciales. Según comentó a surtidores.com.ar, Juan Manuel Rumín, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Rosario (CESGAR), “a pesar de que el producto es el mismo, las compañías comercializadoras nos proveen el gas a 62 pesos el metro cúbico, una diferencia de los clientes básicos que lo pagan a 32 pesos“. Esta disparidad de precios se convirtió en una carga adicional para las Estaciones de Servicio de GNC, si se tiene en cuenta la relación con el precio congelado de las naftas que quedó muy por debajo de la media regional.   Respecto a estas variables, Rumín alertó que “la distancia entre el techo y el piso de sustentabilidad se acorta cada vez más, ya que mientras debemos asumir todos los aumentos derivados de las facturas de servicios públicos y el valor del gas, el litro de nafta súper se mantiene en valores demasiado bajos para tentar al consumidor a optar por el GNC“. El empresario analizó con extrema preocupación las consecuencias de lo que él llama “falta de políticas favorables al GNC, como las había durante la década del 80 cuando comenzó a desarrollarse este combustible”. Según expresó, el sector depende de una serie de puntos sensibles a ser tenidos en cuenta para brindar un marco accesible ante los desafíos que enfrenta el país con la explotación del potencial gasífero de Vaca Muerta. En este sentido, Rumín enfatizó que, la solución pasará porque se aborden con decisión ciertas situaciones, como la libertad de elección de comercializadoras para favorecer precios competitivos, un sinceramiento de los costos de las naftas y un acceso al crédito efectivo para la conversión del parque automotor. LOS CRÉDITOS DE MASSA NO LLEGARON AL GNC Por otro lado, el presidente de la Cámara de Fabricantes de Equipos (CAPEC), Federico Baratella, señaló que “las medidas de ayuda directa al consumo implementadas por el gobierno nacional no se han trasladado al nivel de conversiones“. Específicamente, Baratella destacó que se esperaba un impacto mayor en los talleres de conversión, que aguardaban la llegada de trabajadores en relación de dependencia que accedieron a los préstamos de la ANSES de 400 mil pesos para consumir a través de la tarjeta de crédito. El empresario lamentó que en estos primeros días de la implementación de estos beneficios oficiales realmente no se haya notado un incremento en el volumen de adquisición de equipos, ni la llegada de clientes que utilizan ese sistema de subsidio crediticio para instalar GNC.

Hoy se anuncia la aprobación de la primera vacuna argentina que servira como refuerzo contra el COVID-19

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Finalmente llegó el día. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el uso de la primera vacuna desarrollada íntegramente en Argentina como refuerzo contra la COVID-19: la vacuna argentina “ARVAC Cecilia Grierson”.

En este sentido, se realizará una conferencia de prensa el miércoles 18 de octubre, a las 11 horas, en el salón Malvinas Argentinas, ubicado en el Polo Científico Tecnológico (sito en Godoy Cruz 2320) para brindar detalles y el estado de este hecho histórico, con la presencia de autoridades de los ministerios nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Salud, y de la Universidad Nacional de San Martín junto a científicos/as a cargo del desarrollo. La vacuna ARVAC Cecilia Grierson, desarrollada por la Universidad Nacional de San Martín, el CONICET y el Laboratorio Cassará, e impulsado desde el primer momento por la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), demostró ser segura y eficaz como refuerzo contra el virus SARS-CoV-2 en mayores de 18 años. Actualmente, ya se produce en la planta de Cassará en la Ciudad de Buenos Aires y puede adaptarse a nuevas variantes de SARS-CoV-2 circulantes en la región. Este desarrollo fue posible a partir de un consorcio público-privado que contó con más de 600 científicos y profesionales, 25 instituciones y 2.094 personas voluntarias.

Nota de AgendAR:

Esta vacuna de refuerzo fue testeada sobre población ya vacunada, en muchos casos, con más de 4 dosis previas. Lógicamente, los dosajes iniciales de los voluntarios, al inicio del estudio, mostraban que ya tenían anticuerpos neutralizantes contra el covid, aunque bajos: entre el 30,5% al día 1 y el 28,6% el día 14, tras una inyección de placebo. Como se ve, la solución salina no tuvo efectos. Pero las cosas cambiaron mucho cuando se inyectaba «La Cecilia», como llama AgendAR a la vacuna de la UNSAM. La primera cohorte de voluntarios que recibió vacuna contra la variante Gamma del virus (la de inicios de la pandemia) pasó de un 33,6% a un 85,5% por ciento entre los días 1 y 14. La segunda cohorte, que fue inyectada contra la cepa Ómicron (la de mayor circulación actual), pasó del 36.9% al 86,7% entre los días 1 y 14, y la tercera cohorte, con vacuna bivalente (ambas variantes virales), inició con 32,3% y al día 14 estaba en el 89,2%. Para los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de las Naciones Unidas, ésta es una eficacia enorme. La Dra. Juliana Cassattaro, la jefa del equipo que desarrolló La Cecilia, me dice que los médicos informaron de muy pocos efectos adversos, especialmente en mi grupo etario (arriba de 60 años), edad a la cual la respuesta inmune es menor. Certifico que fui una excepción: pese a que el estudio fue ejecutado impecablemente «a doble ciego», y recibí dos inyecciones y bien separadas cronológicamente una de otra, la segunda fue evidentemente de placebo y mi sistema inmune ni se enteró. Pero la primera, que me dieron allá por Julio, me volteó una noche, con algo de fiebre y bastante cansancio. Casi como una vacuna a ARN de las bravas, estilo Moderna. La falta de efectos adversos, que fue la norma, y el bajo precio marcan posibles rumbos a seguir. Claramente, la vacuna de la UNSAM debe ser testeada en menores de 18 años e incluso bebés. Es que además de posibles perjudicados por el Covid (y en algunos casos, muy perjudicados), los pibes son vías rápidas de transmisión social de cualquier respiratoria, debido al jardín de infantes y la escuela. Por otra parte no es previsible que entre pibes aparezcan reacciones adversas notables: La Cecilia no es una vacuna a virus recombinante, sino a anticuerpos, conceptualmente idéntica a las que nos protegen de la hepatitis B y del virus HPV del papiloma. Y éstas, que protegen respectivamente de virosis que pueden cronificarse y evolucionar  cáncer de hígado y de útero, se dan sin problemas a población juvenil, o preferentemente a población juvenil, como la anti HPV.  Sólo espero que el Ministerio de Salud no se tome otros 3 años para autorizar un estudio de fase 2/3 en jóvenes, como sí se los tomó para aprobar el estudio de adultos del que acabo de participar. De haberlo aprobado en 2020/1, en el pico de contagios, nos habríamos evitado algunos miles de muertos. ¿Decenas de miles? También, muchos dólares de la reserva. ¿Centenares de millones? Es más difícil vacunar a un alto porcentaje de la vacunación cuando ya pasó el terror de la pandemia: casi todo el mundo se olvidó de este virus. Y como ningún candidato quiere siquiera recordarlo, y menos querría aún hablar de volver obligatoria esta vacuna (o cualquier otra), la persistencia del SARS CoV2 en Argentina está garantizada. Por causas parecidas, sucede lo mismo en casi todo el resto del mundo que tiene algún sistema de salud pública. Lo que a su vez garantiza futuras mutaciones del virus, que probablemente seguirá el modelo de otra respiratoria pandémica por ahora menos temible, la gripe A. Cada año, una gripe nueva. Y cada tantas décadas, una mala en serio, pero malísima. Eso abre una segunda vía a La Cecilia: la de ir haciendo seguimiento antigénico de las mutaciones anuales del SARS CoV2, e imitar el patrón de inoculación de la antigripal, que aquí no es obligatoria pero sí gratis para la población «de riesgo»: mayores de 60, personal de salud, población inmunodeprimida. Y a razón de una dosis nueva cada año, porque el virus cambió. Desde el punto de vista regulatorio argentino esto es bastante fácil: autorizada la polivalente a partir de hoy, el trámite para hacer nuevas actualizaciones antigénicas de la misma vacuna ante la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) es casi automático. En cambio no lo es algo que se cae de lógico: juntar en una misma dosis la ultimísima versión de La Cecilia con esa nueva antigripal de diversas marcas que un canoso como yo se tiene que clavar disciplinadamente cada año, porque hacer una neumonía a los 69 no es ningún chiste. Eso, tan aparentemente sencillo, y que simplificaría bastante la presentación espontánea del vacunado (un solo día de concurrencia, un único pinchazo), además de un desafío comercial, implica hacer estudios preclínicos, y luego de fases 1, 2 y 3. Y eso hoy es una apuesta millonaria. Pfizer, a la que le llueve un Niágara de fondos del estado federal de los EEUU, hace años que corre tras una vacuna respiratoria triple, contra el virus sincicial, el gripal y el SARS CoV 2. Y todavía no la tiene. El sistema inmune humano es muy complejo, y hay desafíos farmacológicos que no se curan con chequera. Después de charlar con Cassattaro, quien desbordaba de emoción, AgendAR llamó también a Jorge Cassará, que desde 2020 invirtió u$ 7 millones en reequipar de tecnología y recursos humanos su laboratorio (Pablo Cassará). El empresario quería fabricar y suministrar masivamente La Cecilia cuando todavía era una fórmula sin nombre. Ayer pudo leer el triunfal comunicado: «Finalmente, llegó el día». Sí, imposible que llegara no fue… al final. Pero había que importar muchas vacunas, aunque la Argentina no tiene un mango y es una potencia biotecnológica (no asumida). Dijo Cassará: – Te adelanto que la ARVAC le va a costar menos al estado que las importadas a ARN que se están usando, y además se va a pagar en pesos argentinos en lugar de en dólares de la reserva. – ¿Debajo de los U$ 30 a 35 la dosis que cobran Pfizer o Moderna?, quisimos saber. – Esos precios de las importadas a ARN son los publicados para las primeras compras de los EEUU de las versiones bivalentes. La verdad es que no sé a cuánto se las vendieron a nuestro Ministerio de Salud. – ¿Y Ud. a cuánto las va a vender al Ministerio, Cassará? – Va a depender del volumen de compra. Si deciden una cantidad razonable de algunos millones de dosis, o si compran apenas una cantidad simbólica. Pensó un poco, y añadió: – Igual, mirándolo como país, tenemos más para ganar de las exportaciones que de ahorrar en importaciones, y en esa línea un primer precio de referencia local muy bajo no permitiría ganar de las exportaciones. Es muy paradójico pero muy claro. Y por fin un empresario nacional que es las dos cosas, empresario y nacional: se quemó con leche, pero no ve una vaca y llora. Eso sí, tampoco se chupa el dedo. Lectores, parece que además de exportar vacunos, vamos a exportar vacunas.

Daniel E. Arias

     

La mineria en la transición energetica y una estrategia posible para la Argentina

Raúl Bertero, presidente del CEARE (Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética) y vicedecano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, analiza el rol que tendrá la actividad minera y la posibilidad que se le presenta a la Argentina en cuanto a la transición energética.

La transición energética implica la incorporación a la matriz energética mundial de una enorme potencia de generación eléctrica de fuentes renovables en los próximos años. Por lo tanto, se requerirá un amplio conjunto de minerales, metales y tierras raras, que no son ni tierras ni necesariamente raras, sino el nombre común de elementos químicos con propiedades electromagnéticas que los hacen indispensables para la fabricación de alta tecnología (figura 1). En este sentido, es necesario resaltar que es imposible pensar una nueva matriz energética libre de carbono y, por lo tanto, comprometida con la disminución del calentamiento global, sin considerar a la actividad minera como un eslabón clave en su desarrollo. En efecto, a escala mundial, el sector minero debería crecer a un ritmo sin precedentes para permitir los cambios tecnológicos necesarios que sustenten un escenario de calentamiento global por debajo de 1,5° (McKinsey, 2022).
Figura 1: Minerales utilizados en tecnologías energéticas limpias seleccionadas. Fuente: IEA (2021).
Gracias a sus recursos en materiales clave (figura 2), la Agentina tiene una gran oportunidad para producir una fracción cada vez mayor de la oferta mundial de minerales para la transición energética, especialmente como proveedora de litio para las baterías de vehículos eléctricos y, sobre todo, de cobre como veremos a continuación.
Figura 2. Recursos de minerales clave para la transición energética existentes en Argentina. Fuente: Key minerales for the energy transition (2023). Secretaría de Minería.
El triángulo del litio, compartido por Bolivia, Argentina y Chile (figura 3), concentra el 60% de los recursos conocidos de ese metal en el mundo. Por su parte, la Argentina posee las segundas reservas mundiales de litio, apenas por detrás de Bolivia, pero es el único de esos tres países con producción automotriz para aprovechar la cadena integral litio, baterías, vehículos eléctricos.
Figura 3. Argentina tiene las segundas reservas mundiales de Litio. Fuente: Martín Perez de Solay, CAETS 2021.
La figura 4 muestra los proyectos de litio avanzados y en operación en Argentina ubicados en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy. En la actualidad, hay dos grandes minas de litio en operación en Argentina: el Salar Olaroz en Jujuy y el Salar del Hombre Muerto en Catamarca. Sólo en el Salar de Olaroz existen reservas por 12 millones de toneladas del metal, suficientes para producir baterías de lithium-ion para alrededor de 350 millones de vehículos eléctricos (Martín Pérez de Solay, CEO de Allkem, CAETS 2021).
Fig. 4 Operaciones y proyectos avanzados de litio en Argentina. Fuente: Secretaría de Minería.
La figura 5 muestra el Plan para el Desarrollo Productivo, Industrial y Tecnológico del Ministerio de Economía de Argentina. En ese documento se proyecta producir en el 2030 unas 280.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, convirtiendo a la Argentina en el primer productor mundial de este mineral.
Figura 5. Producción global de litio por país (2010-2030) en miles de toneladas de carbonato de litio equivalente. Fuente: Argentina productiva 2030. Plan para el Desarrollo Productivo, Industrial y Tecnológico (2023).

El rol del cobre

A pesar de la importancia del litio, en las proyecciones del Ministerio de Producción y Trabajo no se asigna al litio, sino al cobre, el principal potencial exportador en el año 2030 (7,021 millones de dólares por año para el cobre y 2,425 millones de dólares por año para el litio, figura 6), convirtiendo a Argentina en el 8° productor mundial de cobre en el año 2030 (figura 7). Los principales yacimientos de cobre se ubican en la provincia de San Juan con una producción esperada al año 2030 de unas 793.000 toneladas de mineral.
Figura 6. Proyectos avanzados de cobre en Argentina y exportaciones potenciales según escenario base (2019-2030). Fuente: Catálogo de Proyectos Avanzados de Cobre en la República Argentina (2020) y Cartera de proyectos mineros: Oferta Minera y Potencial de Desarrollo de la Minería Argentina y Evolución en Exploración. Ministerio de Producción y Trabajo (2019).
Figura 7. Producción global de cobre por país en miles de toneladas (2010-2030). Plan para el Desarrollo Productivo, Industrial y Tecnológico. Fuente: Argentina productiva 2030 (2023).

Litio, baterías y autos eléctricos

En relación con el litio, es importante tener en cuenta la cadena de valor desde la fase minera hasta la producción de baterías (figura 8). La exportación del mineral solamente dejaría en el país una proporción muy pequeña de la cadena de valor del litio (apenas el 9%). Sería imprescindible generar las condiciones para incorporar el segmento siguiente, que constituye el de mayor valor agregado de la cadena (40%), y que consiste en la producción nacional del cátodo, el ánodo y electrolito. Esto requiere de varios minerales disponibles en Argentina (figura 2) y contar con profesionales con altas calificaciones, conocimientos tecnológicos y poder de innovación.
Figura 8. Cadena de valor del litio. Fuente: McKinsey & Company, 2023. En la figura 9 se muestra la cadena de valor del litio y las baterías según distintos niveles posibles de participación de Argentina. La Secretaría de Asuntos Estratégicos proyecta exportaciones de mineral de litio del orden de los 10.500 millones de dólares para el año 2030. Si el país exportara el material activo se alcanzarían los US$ 17.500 millones por año, que podrían llegar a los US$ 30.000 millones por año con la exportación de las celdas combustibles y los US$ 47.000 millones por año con la exportación del pack de baterías. La necesidad de la industrialización del litio en la Argentina (al menos parcialmente) para su conversión en baterías y autos eléctricos es todavía más evidente cuando se analiza el mercado internacional de autos. En la figura 10 se muestra el pronóstico de ventas de vehículos eléctricos de la IEA para los años 2025 y 2030. Aún en el escenario conservador se prevé la producción de 15 millones de vehículos eléctricos en el 2025 y 25 millones en el 2030.
Figura 9. Cadena de valor del litio y las baterías según distintos niveles posibles de participación de Argentina. Fuente: Secretaría de Asuntos Estratégicos en base a datos de McKinsey (2023).
Contrariamente a los que sostienen que la Argentina debería limitarse a la exportación de materias primas, en el año 2022, el país exportó aproximadamente 320.000 vehículos. De acuerdo con la información del Indec, en ese año el complejo automotor exportó vehículos y autopartes por un valor de US$ 6.860 millones. En la figura 11 se muestra la cantidad de terminales automotrices en el mundo. Argentina y Brasil, con 11 y 17 terminales respectivamente y con una producción integrada, son los únicos países de Sudamérica con producción automotriz. A partir de la demanda generada por la Transición Energética mundial, la Argentina podría pasar progresivamente de las exportaciones de litio a la producción de baterías y de vehículos eléctricos. Si no lo hiciera, no solamente perdería un mercado mundial de electromovilidad que se le presenta favorable, sino que irremediablemente terminaría cerrando sus fábricas de autos a combustión que irían quedando sin mercado rápidamente.
Figura 10. Pronóstico de ventas de vehículos eléctricos (2020-2030). Fuente: “Global EV Outlook 2021” IEA.
Mediante el establecimiento de condiciones razonables para las empresas en cuanto a la seguridad de sus inversiones y de acceso al flujo de divisas, el país, con sus excepcionales reservas de litio, rodeadas de energía solar de bajo costo, con la capacidad tecnológica de producir baterías y su larga experiencia en la producción de automóviles estaría en condiciones de alcanzar, en asociación con Brasil, el 5% del mercado mundial de vehículos eléctricos. Esto representa una exportación mínima de 1,250,000 vehículos eléctricos en el año 2030, con ingresos por la venta de baterías de litio y vehículos del orden los 17,000 millones de dólares anuales en esa fecha.
Fig. 11 Cantidad de terminales automotrices operativas. Fuente: Secretaría de Asuntos Estratégicos (2023). Sin duda, el fortalecimiento de la relación con Brasil para la generación de un polo de producción de autos eléctricos debería formar parte de la estrategia nacional, así como el desarrollo de una minería sustentable, que proteja el medio ambiente con el acuerdo y el progreso económico, social y educativo de las comunidades locales.

 Dr. Ing. Raúl Bertero

Argentina exporta carbonato de litio para que lo industrialicen en Chile

Reproducimos esta noticia de La Tercera, el diario chileno, que nos informa que en algun punto de la cadena de valor del litio nos estamos durmiendo. Una filial de Tsinsgshan Holding Group fue seleccionada por Corfo para recibir la mitad de la cuota preferente de SQM, por poco más de 11 mil toneladas de carbonato de litio, para desarrollar productos de valor agregado. Sin embargo, la producción de la planta que levantará en Mejillones, proyectada en 120.000 toneladas métricas anuales de material catódico, considera la importación de parte de la materia prima requerida desde el otro lado de la cordillera.

Una relevante noticia tenía preparada para su gira por China el Presidente Gabriel Boric. Desde Beijing, el mandatario comunicó uno de los avances ligados a la estrategia gubernamental para el desarrollo del litio: la asignación de la segunda mitad de la cuota del carbonato de litio que produce SQM. El proceso se enmarca dentro del contrato que la minera chilena mantiene con Corfo hasta 2030, y que la obliga a entregar a precio preferente hasta un 25% de su producción teórica de litio a un productor especializado, seleccionado por Corfo, para impulsar actividades que agreguen valor al litio chileno.

El segundo proponente seleccionado -después de BYD, anunciado en abril pasado– resultó ser Yongqing Technology Co. Ltd. La compañía es filial de Tsingshan Holding Group, que controla el 92% de su propiedad, y se erige como la empresa privada número 18 de China, y la número 80 entre las empresas más grandes del gigante asiático, según Corfo.

Según detalló el organismo público, la propuesta seleccionada, denominada “Fase 1: Antofagasta Global Green Lithium Eco Industrial Park. Planta de material catódico de fosfato ferroso de litio (LFP)”, requerirá de una inversión estimada en US$233 millones y contempla producir en Chile 120.000 toneladas métricas anuales de material catódico del tipo LFP (LiFePO4). Según explicaron en Corfo anteriormente, el LiFeP04 es la fórmula de ferrofosfato de litio y corresponde a un material esencial para fabricar cátodos para las baterías.

La asignación corresponde al acceso preferencial de 11.244 toneladas por año de carbonato de litio grado batería (Li2CO3) que estaban disponibles en el mercado.

El Presidente anunció la inversión en Beijing.

Sin embargo, para alcanzar la capacidad de producción de baterías de litio-ferrofosfato proyectada por Tsingshang, el holding no solo usará la materia prima que se extrae desde el Salar de Atacama, sino que también importará litio desde una de sus operaciones que actualmente desarrolla al otro lado de la cordillera. La gigante asiática está asociada con la francesa Eramet en el Salar Centenario Ratones en Salta, Argentina, consorcio que espera producir -en una primera fase- 24 mil toneladas de carbonato de litio, iniciando su producción a partir del segundo trimestre de 2024.

Si bien se desconoce el volumen exacto de importación de litio argentino que deberá realizar Tsingshan, la capacidad de producción informada más que duplica lo que elaborará el primer adjudicatario que tendrá la misma cuota de SQM. Ello porque BYD Chile, tras adjudicarse la misma cantidad de carbonato de litio en abril pasado, anunció que su proyecto, en Antofagasta, estaba diseñado para producir 50.000 toneladas año de material catódico del tipo LFP (LiFePO4), utilizando como insumo carbonato de litio.

En Centenario Ratones, Tsingshan ha sido el principal financista para la planta que desarrolla junto a Eramet. De los US$735 millones invertidos a la fecha, el holding asiático aportó US$450 millones mediante un aporte de capital, que se sumó a los US$285 millones que aportó la francesa desde abril de 2020. Con todo, la participación de cada una llega al 50,1% para Eramet y 49,9% para Tsingshan.

Cabe recordar que los contrato de Corfo con las empresas productoras de litio en Chile también obliga a la norteamericana Albemarle entregar una cuota de su producción a precio preferente. Corfo anunció que ese proceso se desarrollará durante el primer trimestre de 2024.

El anuncio sobre el arribo de Tsingshan al país viene a consolidar la participación de empresas chinas a la largo de la cadena de valor del litio chileno. Tianqi, otro gigante chino, cuenta con presencia desde 2018 en Chile, tras convertirse en el segundo accionista de SQM, donde actualmente tiene el 22% de la propiedad, detrás del 26% del grupo Pampa, ligado a Julio Ponce Lerou.

Tianqi busca expandir su presencia en el mercado del litio chileno. Entre sus planes se encuentran inversiones por US$4.000 millones para construir plantas para elaborar baterias de litio en el país. Sus planes también incluyen aumentar la participación que mantiene en SQM, pero éstos han sido truncados por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), que en marzo pasado rechazó la solicitud para levantar las restricciones que le impiden participar en el gobierno corporativo de la minera privada chilena.

Sin embargo, dichas limitaciones no les impiden “participar en nuevas inversiones o licitaciones privadas como las anunciadas para el año 2024″, dijo recientemente la firma a Diario Financiero, aludiendo a otras de las definiciones de la estrategia nacional del litio que se mantienen pendientes: la protección ambiental y declaración de salares estratégicos, donde se pretende desarrollar alianzas público-privadas con control estatal.

Una misión de la NASA al asteroide metálico Psyche

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Una sonda de la NASA despegó el viernes con destino a Psyche, un objeto a 3.600 millones de kilómetros de distancia que podría ofrecer pistas sobre el interior de planetas como la Tierra. Psyche es un mundo como ningún otro: un asteroide rico en metales que podrían ser los restos de un pequeño planeta, o quizás un tipo completamente nuevo de cuerpo celeste desconocido para la ciencia. «Hemos visitado en persona o robóticamente mundos hechos de roca, mundos hechos de hielo y mundos hechos de gas… pero esta será la primera vez que visitemos un mundo que tiene una superficie metálica», dijo la científica principal Lindy Elkins-Tanton a periodistas durante una sesión informativa esta semana.

Misión conjunta NASA-SpaceX

La NASA y SpaceX realizaron este viernes el lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, a bordo de un cohete SpaceX Falcon Heavy, con una ventana de respaldo el sábado si es necesario. Con un resplandor azul proveniente de su sistema de propulsión eléctrica de próxima generación y flanqueada por dos grandes paneles solares, la sonda del tamaño de una camioneta debería llegar a su destino en el cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter, en julio de 2029. Durante los dos años siguientes, desplegará su conjunto de instrumentos avanzados para sondear a Psyche en busca de evidencia de un antiguo campo magnético y estudiar su composición química y mineral, así como su topografía.

Asteroide con corazón de hierro y níquel

Los científicos creen que Psyche (Psique), que lleva el nombre de la diosa del alma en la mitología griega, podría ser parte del núcleo de hierro y níquel de un «planetesimal», un bloque de construcción de todos los planetas rocosos, que quedó expuesto después de que una antigua colisión desprendiera el exterior. También podría ser otra cosa: un objeto primordial del sistema solar que nunca antes había sido documentado. «Decimos irónicamente que vamos al espacio exterior para explorar el espacio interior», dijo Elkins-Tanton. Se cree que Psyche tiene una forma irregular, parecida a una patata, y mide 280 kilómetros (173 millas) de ancho en su punto más ancho, aunque en realidad nunca se ha visto de cerca. Hasta hace poco, los científicos pensaban que estaba compuesto abrumadoramente de metal, pero los análisis basados en radar reflejado y luz ahora indican que el metal probablemente comprende entre un 30 y un 60 por ciento, siendo el resto roca.

Misión con varias innovaciones tecnológicas

La nave espacial Psyche, que lleva el nombre del asteroide, probará comunicaciones de próxima generación basadas en láseres, un paso que la NASA compara con actualizar las viejas líneas telefónicas de la Tierra a fibra óptica. Deep Space Optical Communications, como se llama el sistema, «fue diseñado para demostrar de 10 a 100 veces la capacidad de retorno de datos de los sistemas de radio más modernos utilizados en el espacio hoy en día», dijo Abi Biswas del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en una declaración.

Probando nuevos tipos de propulsores

Psyche también utiliza un tipo especial de sistema de propulsión llamado «propulsores de efecto Hall» que aprovecha la energía de los paneles solares para crear campos eléctricos y magnéticos que, a su vez, expulsan átomos cargados de gas xenón. El empuje que ejerce es aproximadamente igual al peso de una batería AA en la mano. Pero en el vacío del espacio, la nave espacial acelerará continuamente a decenas de miles de millas por hora. Estos sistemas evitan la necesidad de transportar miles de libras de combustible químico al espacio, y Psyche será la primera vez que se utilicen más allá de la órbita lunar.

Se inaguro el Museo Oficial del «Fitito» en 3 de Febrero, Buenos Aires

Gracias a una iniciativa de la Municipalidad de Tres de Febrero, Buenos Aires, el emblemático automóvil argentino ahora cuenta con un espacio dedicado a repasar su historia y el impacto que dejó en la localidad de Caseros y en todo el país. El viernes 13 de octubre, Stellantis Argentina acompañó a la Municipalidad de 3 de Febrero en la presentación del Museo del Fitito. Un espacio conmemorativo que honra a las más de 297 mil unidades producidas en la antigua fábrica de Fiat en la localidad de Caseros y que cuenta con imágenes de la planta, cartas, documentos y distintas versiones del vehículo que movilizó a más de una generación de argentinos. También se exhiben publicidades de la época, vestimenta de los trabajadores y piezas mecánicas donadas por fanáticos y coleccionistas. Además, cuenta con un sector conmemorativo para que cada admirador pueda dejar su recuerdo vinculado al 600 y un simulador que recorre diferentes lugares a bordo del icónico vehículo. Complementando esta presentación, el Museo realizará el 5 de noviembre, la Fiesta del Fitito, un evento que reunirá a centenares de ejemplares del Fiat 600. Comenzará en el Autódromo de la Ciudad y finalizará en el Playón Municipal de Caseros, a pocas cuadras de la fábrica de donde salieron todas las unidades producidas en el país. Próximamente, se conocerán los días y horarios de visita para el público en general. El Fiat 600 en Argentina Los inicios de la década del ’60 en la Argentina estuvieron signados por marcados contrastes que transcurrieron entre luces y sombras. Mientras el país caminaba hacia el autoabastecimiento petrolero, uno de los pilares de la estrategia de desarrollo del Presidente Arturo Frondizi, que también hacía foco en la promoción de la siderurgia, la petroquímica, el sector celulósico y la industria automotriz, complementado por la asignación de un rol fundamental al capital extranjero para dinamizar las inversiones en dichas actividades, no cesaban los enfrentamientos internos que erosionaban las bases de sustentación de la administración desarrollista. Pese a ello, el gobierno de Frondizi logró sentar las bases para que se diera un nuevo ciclo de desarrollo de la industria automotriz en el país. Con la prioridad puesta en darle impulso a un sector con fuerte poder multiplicador y como fruto de la sanción del decreto 3693/59, llamado «Régimen de Promoción de la Industria Automotriz», Fiat definió la construcción de una planta en la localidad bonaerense de Caseros dedicada al core business de origen: la producción de autos. Puntualmente el 8 de abril de 1960 salió de la línea de producción de la planta de Caseros el primer vehículo de la marca fabricado en el país y, por si fuera poco, uno de los más exitosos y referencia de la motorización masiva de los argentinos: el Fiat 600 d. Diseñado en 1951 por Dante Giacosa, el Fiat 600 d tenía peso y dimensiones casi iguales a su antecesor, el Fiat 500 c, pero su precio a la venta se fijó por debajo, aunque sus prestaciones mecánicas y de carrocería fueron superiores. Aquel primer 600 color gris claro marcó el comienzo de un prolongado «romance» entre los argentinos y el recordado Fitito que se extendió por más de dos décadas y se prolongó hasta 1982, año en que se discontinuó con leves mejoras y retoques estéticos, pero sin abandonar el diseño y filosofía con que fue presentado en Italia en 1955. En total se produjeron 294.197 unidades de lo que es uno de los vehículos más fabricados por la marca en nuestro país.

CAREM, el proyecto nuclear argentino para el mercado mundial de pequeños reactores modulares

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En un contexto inmejorable a nivel internacional, nuestro país cuenta con grandes posibilidades de posicionarse en este nuevo nicho del mercado de los reactores nucleares. Reproducimos la entrevista de DEF a Alejandra Calvo, responsable del área de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM

Los reactores nucleares modulares están llamados a ocupar un lugar destacado en la estrategia de descarbonización de la economía y de transición energética. Conocidos como small modular reactors (SMR, por su sigla en inglés), esta nueva tecnología viene a dar respuesta a dos grandes limitantes que tenían hasta ahora los proyectos de reactores nucleares convencionales: los altos costos y los prolongados tiempos de construcción.

Un nuevo paradigma

Tal como señaló la doctora Alejandra Calvo, responsable de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM, se trata de un “nuevo paradigma” que da paso a “un nuevo modelo de negocio de reactores más pequeños, de fabricación más sencilla y de un escalado industrial”. En cuanto a la licencia social, indispensable para la viabilidad de este tipo de proyectos, añadió: “Son reactores muchísimo más seguros, imposibles de sufrir un accidente, y su acoplamiento a las energías renovables permite conformar un dúo perfecto para la transición energética”.

En este contexto global, al que se suma la invasión de Rusia a Ucrania y la aparición de potenciales nuevos clientes, el reactor CAREM –sigla de “Central Argentina de Elementos Modulares”– está en pole position para disputar un nicho de mercado muy apetecido. “Somos los únicos que tenemos una obra real que se puede ir a ver, con un grado de avance muy significativo”, destacó Calvo, en referencia a la planta demostrativa de 32 megavatios que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) está construyendo en la localidad bonaerense de Lima, en un predio ubicado en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha. “Contamos con estudios que nos muestran que el mercado internacional que tenemos es muy atractivo”, enfatizó.

– ¿Por qué son tan atractivos los reactores modulares en términos de su ecuación económica?

-Los reactores modulares son una forma de reinventar la energía nuclear en términos de su modelo económico. La fabricación modular es más sencilla y baja los costos, ya que no se necesita hacerlo in situ. También cambia la ecuación económica respecto de cómo se instala y cómo financia su construcción. Los modelos más elaborados hablan de un sistema de “cascada de inversiones”; es decir, se instala el primer módulo y con la producción de electricidad se financia un segundo módulo. De esta manera, se autofinancia el crecimiento de la capacidad de la planta.

Fabricación del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)Fabricación del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)

– ¿Cuáles son sus principales aplicaciones?

– Los grandes nichos que tienen los reactores de esta escala son, por un lado, complejos industriales que pueden o no estar conectados a la red. También puede ser el primer reactor de países pequeños que quieren incursionar en el mercado nuclear y que tienen matrices energéticas de menores dimensiones. La escala de este tipo de reactores también es muy buena para la generación de hidrógeno rosa, tal como se conoce al producido a partir de energía nuclear. La huella de carbono asociada a ese hidrógeno es quizás un poco menor a la del hidrógeno verde, obtenido de fuentes renovables, si consideramos toda la cadena de producción, algo que en los análisis se suele omitir. Este tipo de proyectos no necesita gran uso de tierras y suele estar cercano a la red eléctrica. El área de exclusión de una planta nuclear es menor al de un proyecto eólico o solar.

Un proyecto competitivo

– En este marco, ¿por qué es tan competitivo el CAREM?

– Estamos en un momento único en el mundo. Argentina ha venido desarrollando un proyecto durante muchos años y el CAREM tiene un grado de madurez importante. En este momento, dadas las cuestiones geopolíticas que vivimos, se ha generado un mercado. Hay entre 20 y 30 proyectos competitivos de SMR, que no tienen la historia del CAREM. Muchos de ellos no pasan de ser renders (representaciones gráficas) y grandes estrategias comerciales. Nosotros estamos cabeza a cabeza con los proyectos más competitivos.

– ¿Qué nos falta todavía?

-No hay ningún proyecto que tenga el estadio de avance del CAREM. Podemos partir de un análisis de la Agencia para la Energía Nuclear (NEA, por su sigla en inglés), que toma seis parámetros totalmente objetivos. Comparado con otros cuatro proyectos (Nuward de EDF, BWRX-300 de GE Hitachi, Rolls-Royce SMR y VOYGR de NuScale), lo único que nos está faltando son asociaciones y vínculos con terceros. Tengamos en cuenta que el CAREM ha sido un proyecto íntegramente financiado por el Tesoro Nacional. Los otros proyectos son modelos distintos, en general consorcios público-privados. Por eso, hace un año y medio, se armó el área de Estrategia de Proyecto que yo estoy liderando.

Render del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)Render del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)

– ¿Qué importancia tiene el prototipo que se está construyendo en Atucha?

-Vamos a demostrar, por primera vez en el mundo, ciertos avances tecnológicos de los SMR. Esto es un hito no solamente para el CAREM, sino para la historia nuclear en general. Todos los avances van a ser disruptivos. Ahí se va a evaluar el funcionamiento del núcleo, los generadores de vapor, las barras de control, etc. Estas innovaciones no solo nos ponen a la vanguardia del desarrollo nuclear, sino que además nos generan un mercado nuevo en la venta de cada uno de esos componentes.

En carrera hacia 2030

– ¿Es correcto afirmar que va a haber un 70 % de componentes de industria nacional?

– El espíritu del proyecto es que tenga la mayor proporción de componentes nacionales posible. Hasta ahora, la inversión mantuvo esa proporción. Todo lo que se pudo desarrollar acá fue estratégico para generar el know-how y la cadena de valor local. Tenemos una cadena de proveedores enorme. Todos son actores fundamentales en distintas etapas. En los casos de INVAP, NA-SA, CONUAR-FAE e IMPSA, más que proveedores, son socios estratégicos. Son parte de la estrategia del proyecto y, para salir al mundo, la idea es que sean nuestros socios explícitos para salir a competir en el mundo en el mercado de los SMR.

El predio del CAREM en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha (Germán Cornejo)
El predio del CAREM en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha (Germán Cornejo)

– ¿Tienen algún plazo previsto para la finalización del prototipo o planta demostrativa?

– Preferimos no hablar de una fecha exacta. Lo importante es llegar a la ventana comercial, en el año 2030. Para esa fecha, el que tenga el primer reactor demostrativo va a poder quedarse con una parte importante del mercado. Por eso, debemos tener terminado el prototipo, a fin de poder aprovechar la ventana de oportunidad comercial. Además, hay que salir con un fuerte aparato de marketing a vender el proyecto. Estamos preparando el despegue comercial del CAREM.

Mariano Roca

El castor, la plaga que arrasa los bosques de Tierra del Fuego

Lo que van a leer es bastante apasionante y poco mentado fuera de Tierra del Fuego.
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Típicamente, el artículo de Mongabay es muy ecologista y no mira las cosas desde ninguna industria, y en este caso hay dos imposibles de obviar: el turismo receptivo y la madera.
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Los castores, traídos en 1946 por la Armada Argentina, la autoridad real en Tierra del Fuego hasta 1983, colonizaron todas las cuencas fluviales y al hacerlo derribaron directa e indirectamente 140.000 hectáreas de lengal primario.
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Directamente, para hacer diques con los árboles que tumban. Indirectamente, porque la creación de embalses por los castores eleva la altura de las napas y pudre a los árboles desde la raíz, tras matarlos por anoxia radicular.
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La enorme superficie de orillas desnudadas de árboles, antes forestadas, contribuye a la erosión de los arroyos y el sedimento mata las huevas de los salmónidos, que serán muy exóticos y habrán barrido con los puyenes, percas y madrecitas nativos, pero le hacen ganar mucha plata a la isla. Una apertura de tranquera para que vengan gringos con plata a pescar truchas de 10 kg. y otras rarezas fueguinas se cobra a U$ 1000 dólares por cabeza y por noche.
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La madera de lenga que se pierde ocupa el doble de la que pensaba derribar la Trillium Corporation en la parte argentina de la isla. Esa corporación  fue echada de la isla por la movilización común de los hoteleros y los madereros locales, y el apoyo de los medios nacionales, que se desmarcaron del gobierno nacional y provincial.
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La empresa estadounidense traída por María Julia Alsogaray pensaba transformar 75.000 hectáreas de lengal primario en montañas de chips de madera para fabricar papel de fax en Japón. Los americanos se tuvieron que ir de la isla en 1998.
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Los castores, sin ninguna colaboración de vendepatrias y con ayuda de centenares de especies locales de hongos de la tierra, transforman en gelatina mohosa miles de toneladas anuales de una de las mejores maderas de mueblería y construcción que quedan en Argentina. Ahí hay puestos de trabajo locales legítimos, y posibles exportaciones industriales, que se pierden.
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Los castores, según Mongabay, causan daños anuales de U$ 66 millones en la parte argentina de Tierra del Fuego, U$ 73. La campaña binacional para exterminarlos ha sido discontinuada en la Argentina, lo que significa que la plata que Chile gasta en cumplir su parte se desperdicia. Los castores no se detienen en las fronteras, y repueblan la parte chilena de la isla grande desde la Argentina.
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Como son muy acuáticos, tampoco se detienen en esa frontera interglacial que es el Estrecho de Magallanes. Ya están colonizando bosque y estepa magallánica en Chile y Argentina, donde con algunas adaptaciones geniales a un medio ambiente muy distinto del bosque, estropean pastizales y tierras de ganadería con sus diques. Los construyen de piedra y barro. Son ingenieros de paisajes, bichos increíbles. Pero tenemos intereses muy contrapuestos.
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Una de las causas por las que fueron traídos por la Armada desde Canadá es que se esperaba que dieran origen a una industria peletera. No sucedió, porque el frío fueguino está muy atemperado por el mar, que rodea la isla y no permite descensos extremos de temperatura invernal. Eso hace que los castores acriollados a tantas décadas de traidos tengan un pelaje de menor densidad en cantidad de pelos por superficie de piel, es decir de calidad poco peletera.
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Si los castores siguen subiendo hacia el Norte, los 2 millones de km2 de bosque fueguino de Argentina van a estar en problemas, porque por el cambio climático, la disminución de lluvias, los incendios y el avance de la ganadería, están en retroceso. Para más datos, en el censo forestal de 1911 eran 5 millones de km2.
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Daniel E. Arias
 

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Sucesos Argentinos” era el nombre de un breve resumen de noticias que se proyectaba en los cines y era el aperitivo a la emisión de las películas. Nacido en la década de los treinta, en tiempos anteriores a la televisión, era el único registro audiovisual de hechos políticos, deportivos, económicos o sociales al que se podía acceder. Fue en uno de esos resúmenes donde, en 1946, se incluyó una novedad que, según decía la voz en off, apuntaba a “enriquecer la fauna fueguina”. Las imágenes mostraban la llegada de los 20 primeros ejemplares de castores introducidos en Argentina, más concretamente en las muy lejanas y solitarias latitudes de Tierra del Fuego. “El imaginario social de la época concebía como más valioso el modelo de desarrollo del hemisferio norte y traer especies desde allí se veía como una oportunidad de crecimiento económico”, explica Christopher Anderson, biólogo doctorado en Ecología y profesor asociado de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. De esa manera, la Patagonia a ambos lados de los Andes se fue poblando de animales hasta entonces desconocidos, como el castor, el visón americano y la rata almizclera, en todos los casos pensando en explotar comercialmente sus pieles. “Sería injusto juzgar a quienes tomaron aquellas decisiones. No había estudios suficientes para entender lo que podía ocurrir en un futuro”, señala Alejandro Valenzuela, bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. Foto: Cristopher B. Anderson.
Por supuesto, nadie podía imaginar en esos tiempos que, menos de un siglo más tarde, el castor (Castor canadensis), un roedor natural de los bosques estadounidenses y canadienses, sería considerado una plaga a exterminar en el archipiélago más austral de América. En Argentina, la especie fue oficialmente declarada como exótica e invasora en 2014, aunque ya en 2006 la provincia de Tierra del Fuego le había dado tratamiento legal de “dañina y perjudicial”. Chile, por su parte, decretó que los castores eran “dañinos” en 1992. “En general, los ecosistemas de las islas suelen ser más simples, menos resilientes. Es decir, se adaptan peor a un disturbio como el que puede provocar la explosión de un volcán, la actividad humana o una especie exótica”, comenta Valenzuela y explica que “algo parecido ocurre con las zonas frías, porque la cantidad de especies nativas es menor respecto a las que hay en regiones tropicales. Tierra del Fuego posee ambas cualidades: es una isla en una región subantártica. Un ‘nuevo invitado’ cuenta con muchas más probabilidades de éxito que en ecosistemas similares [a nivel continental]”, agrega. Sin depredadores nativos que los molesten y rodeados de un entorno que durante miles de años fue ajeno a una especie con sus características, los castores se multiplicaron sin ningún tipo de oposición. Hoy se estima que su número absoluto estaría entre los 100 000 y 150 000, aunque se le otorga más trascendencia al hecho de que la invasión afecta el total de las cuencas hídricas. Los efectos pueden verse ahora. Primero colonizaron toda la Isla Grande del archipiélago, luego hicieron lo mismo con las ínsulas más pequeñas y, desde los años ochenta, incluso las franjas más al sur de las tierras continentales sudamericanas. “En Tierra del Fuego la frontera es un alambre, no hay barrera física entre los países. Tenemos múltiples cuencas hídricas compartidas, y el castor cruzó de Argentina a Chile sin necesidad de pasaporte”, señala Cristóbal Arredondo, coordinador del programa Conservación Terrestre en Wildlife Conservation Society (WCS) en Chile. El proceso de invasión fue progresivo e imparable. En el norte, osos, lobos y águilas ejercen una función limitante para el crecimiento de la población de castores. En el sur no existe ninguno de esos depredadores y a esto se le sumó el rotundo fracaso del proyecto de desarrollo económico. “En ningún lugar del mundo los castores se crían en granjas. Están sueltos y para aprovechar su piel hay que salir a cazarlos con trampas, pero aquí no existe esa cultura y nadie sale a hacerlo espontáneamente”, cuenta Anderson con conocimiento de causa, ya que proviene de tierra de castores. Nacido en Carolina del Norte, Estados Unidos, este investigador del Conicet se instaló primero en Puerto Williams, Chile, en 1999, para más tarde trasladarse a Ushuaia, en el lado argentino. La reproducción libre y la falta de incentivos para la caza facilitó la expansión del castor.

De bosques a praderas de pasto

De tamaño mediano —unos 75 centímetros de largo más una cola de 25 centímetros, y entre 15 y 20 kilos de peso—; 100 % vegetarianos; con hábitos familiares, ya que viven en parejas junto a una o dos camadas de crías (cada pareja suele tener un par de descendientes al año); territoriales y con una longevidad limitada a cinco o seis años, los castores no hacen más que reproducir en el extremo sur del mundo el comportamiento que evolutivamente aprendieron a hacer en sus hábitats del norte. Estos roedores construyen sus madrigueras con la boca de acceso sumergida para dificultar el acceso de sus depredadores, sin importar que no tengan alguno en Tierra del Fuego. Para ello necesitan aguas más o menos tranquilas, que consiguen a partir de la creación de pequeñas represas. Con sus cuatro poderosos dientes incisivos roen los troncos de los árboles hasta voltearlos y con ellos fabrican los diques. La diferencia, con respecto a su entorno original, es que la naturaleza circundante no responde del mismo modo. La consecuencia es un profundo desequilibrio ecosistémico.
El anillo blanco alrededor del lago indica la muerte del bosque de ribera, en la Isla Navarino de Chile. Foto: Cristopher B. Anderson.
“Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género Nothofagus que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. En cambio los pinos en Estados Unidos o Canadá crecen en cinco años”, subraya Alejandro Valenzuela. El resultado es demoledor: una vez que las lagunas artificiales se van drenando, los pastos —algunos también exóticos— ocupan el lugar del bosque, convirtiéndolo en lo que se denomina una “pradera de castor”. “Como se trata de un animal cuya vida transcurre junto a los cursos de agua, el principal impacto ecológico que ha producido es una transformación del paisaje de todo el archipiélago en las riberas de ríos y arroyos. Los castores son ‘ingenieros de ecosistemas’, construyen diques con troncos, crean lagunas y, en definitiva, fragmentan el bosque ribereño”, resume Anderson. El cambio es tan considerable que el propio investigador lo considera “el mayor impacto en el paisaje de la isla desde el retroceso de la última glaciación. Se estima que hay unas 40 000 hectáreas de bosque afectadas”. Pero la presencia de los castores no se detiene en las zonas arboladas. En áreas sin tanta vegetación, como las estepas del norte de Isla Grande o las alturas montañosas, modelan sus espacios con piedras y barro, y satisfacen su necesidad roedora con los postes que sostienen los alambrados de las haciendas. Su actividad también afecta a las turberas, humedales compuestos por material orgánico muerto o en descomposición, de enorme valor por su capacidad para retener dióxido de carbono. Y en pueblos como Porvenir, el más populoso del sector chileno de la Isla Grande, se ha detectado que pueden contaminar el agua de consumo con Giardia lamblia, un parásito intestinal transmisible de animales a humanos. Las consecuencias que ha provocado la presencia del castor en estas tierras promueve un caso sin antecedentes en el mundo: toda campaña destinada a combatir a esta especie invasora y restaurar los bosques tiene que ser compartida por Argentina y Chile. “Los esfuerzos sí o sí deben ser binacionales. Si Chile no actúa, a Argentina no le valdrá nada lo que haga, y viceversa”, confirma Arredondo, de WCS Chile.
Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género Nothofagus que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. Foto: WCS Chile.

Controlar o erradicar, el gran debate

La primera voz de alarma acerca de la invasión de castores surgió en Chile en la década de los ochenta, cuando se tuvieron evidencias de que la especie había cruzado el Estrecho de Magallanes rumbo a la península de Brunswick, en la Patagonia continental. Unos años más tarde comenzaron los intentos —frustrados— de eliminarlos en el Parque Nacional Tierra del Fuego, en el sector argentino. Pero se tuvo que esperar hasta este siglo para que ambos países empezaran a valorar la necesidad de encarar un trabajo conjunto. “El primer debate se planteó en 2008 y fue sobre la actitud a tomar: controlar o erradicar la especie”, recuerda Erio Curto, biólogo y magíster en manejo de vida silvestre, quien por entonces trabajaba en la Dirección de Fauna de la provincia argentina de Tierra del Fuego. La opinión de los expertos consultados en esa época llevó a tomar la decisión de eliminar por completo a los invasores. En ese año, los dos países firmaron un Acuerdo Binacional sobre la Restauración de los Ecosistemas Australes Afectados por el Castor Americano. El siguiente paso fue plantearse la posibilidad de solicitar el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) para implementar pruebas piloto y comprobar si la erradicación era factible. Con algunas diferencias de enfoque, y en distintos momentos, ya que en Argentina comenzó en 2016 y en Chile en 2017, la iniciativa se concretó a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Andrés Schiavini, biólogo e investigador del Conicet, fue el encargado de diseñar el proyecto argentino: “La idea consistió en aprender a hacer una remoción experimental de animales en siete áreas diferentes, combinando por un lado tierras fiscales [de la nación] y propiedades privadas; y por el otro, ambientes diversos: bosque fueguino, estepa magallánica y la zona de transición entre ambos”, explica el experto que se encargó de coordinar las tareas desde su inicio en 2016 hasta 2018. Erio Curto, su reemplazo durante el año siguiente, confirma que “estaban representadas todas las situaciones de tenencia de la tierra y todos los paisajes de la isla, abarcando una extensión aproximada de 180 000 hectáreas”. Ambos coinciden en la valoración de los resultados: “Fue un éxito”. “Seleccionamos diez cazadores, algunos con experiencia en castores y otros con conocimientos de campo. El objetivo se alcanzó en las siete áreas piloto y removimos, en total, más de 1000 ejemplares. Es decir, comprobamos que técnicamente la erradicación es posible”, asegura Schiavini. El experto considera que la especie ya ha alcanzado el límite de individuos que pueden habitar el archipiélago, o está muy cerca de hacerlo. “Por lo tanto, si se caza con la conciencia de eliminar a todos los ejemplares de cada valle o área en los que se trabaje, a largo plazo las islas podrían quedar liberadas de castores”, afirma.

Pruebas exitosas, pero sin continuidad

El millón de dólares aportado por el GEF sirvió para la compra de todo el instrumental necesario, la capacitación y el pago de los cazadores, y para hacer frente a la logística que incluyó valles cerrados de muy difícil acceso y no se detuvo ni siquiera con la crudeza del invierno fueguino. “Todo quedó registrado”, enfatiza Curto, “los costos de kilómetros recorridos en vehículo, la cantidad de vuelos de helicópteros, las distancias de las caminatas… Pero también se midieron indicadores ambientales, el número de árboles afectados aguas arriba y abajo de un embalse, los cambios en la sedimentación y el fondo de los estanques, o qué pasaba con la ictiofauna [peces] o los invertebrados en esos ríos y arroyos”. En Chile se llegó a la misma conclusión, más allá de que el proyecto se manejó de una manera distinta. “El GEF argentino estaba centrado en especies exóticas invasoras en general, y el castor era uno de los componentes. Aquí estaba enfocado solo en el castor por lo que la financiación fue más alta, unos dos millones de dólares”, comenta Cristóbal Arredondo, que comenzó su participación en el proyecto instalando las trampas —el método que se utiliza para la caza— y acabó siendo su coordinador general. Contar con más fondos ayudó a prolongar el tiempo de trabajo, porque si bien las tareas de campo duraron poco más de un año, los análisis continuaron hasta septiembre de 2022. “El impacto del castor en bosques y turberas es igual del lado chileno que del argentino, solo que para nosotros [chilenos] la mayor preocupación es el avance hacia el norte en la Patagonia continental”, indica Arredondo y agrega que “por eso nuestro GEF constó de tres áreas piloto y una de ellas estuvo ubicada en el continente, en la Reserva Nacional Laguna Parrillar”.
Vista aérea de los diques levantados por los castores. Foto: WCS Chile.
Que la invasión comience a dañar los valiosos bosques andinos es el gran temor en ambos lados de la cordillera de los Andes, aunque los datos señalan que, de ocurrir, sería un proceso más lento que en el archipiélago fueguino. “La hipótesis es que en el continente hay más presencia de depredadores [pumas, perros, otros carnívoros] que están frenando la progresión de la especie”, sugiere Arredondo. De hecho, Chile ya ha trazado un plan de gestión a partir de las enseñanzas obtenidas en el GEF. Se propone comenzar la erradicación de arriba hacia abajo. Arredondo lo explica en detalle: “Se determinó que la prioridad número uno es sacar a los castores del continente. El inicio de las tareas debería estar en la zona límite, a la altura de la ciudad de Punta Arenas, para ir descendiendo hacia el Estrecho de Magallanes. El costo estimado está entre 700 000 y un millón de dólares anuales en un trabajo que necesariamente tiene que ser continuo y a largo plazo”. Como suele suceder en estos casos, conseguir la financiación es el gran obstáculo para poner en marcha el programa. En ese sentido, Argentina ha quedado un paso atrás. Si bien en los últimos dos años se realizaron reuniones y talleres bilaterales para encarar el problema de manera conjunta, las autoridades argentinas todavía no han elaborado una estrategia concreta de trabajo. “La realidad es que desde 2018 prácticamente no se hizo nada. La pandemia fue un argumento perfecto para poner todo en el freezer. No tenemos información de cuál es la idea macro ni mucho menos qué se piensa hacer en el corto plazo”, sostiene Schiavini. “No hay políticas de Estado que permitan que este tipo de tareas se mantengan durante el tiempo que la especie demande. Habría que plantear un proyecto a 15 o 20 años”, añade Curto. Mongabay Latam buscó insistentemente a la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego para preguntarle si avanzan en la elaboración de una estrategia para controlar la población del castor, pero hasta la publicación de este reportaje no se obtuvo respuesta.
En Argentina se calcula en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por esta especie. Y en Chile, en 2020, se estimó en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por los castores. Foto: WCS Chile.

Pérdidas de 66 millones de dólares anuales

Según los cálculos realizados por los coordinadores del GEF argentino, la erradicación del castor necesitaría una inversión de 15 millones de dólares en el transcurso de 15 años, es decir, un millón anualmente. “Esa cifra representa el 0,14 % del presupuesto provincial de 2021”, dice Schiavini para dejar en claro que la falta de decisiones es más por razones políticas que económicas. “El error”, subraya Erio Curto, “es que a la hora de tomar una decisión no se consideran los impactos ecosistémicos que genera el castor, como los vinculados con la fijación de carbono que realizan las turberas, no se les da valoración económica, aunque estén cuantificados”. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible argentino estima en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por los castores, en tanto que en Chile, un informe de 2020 calculaba en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por la especie. Lucila Apollinaire es la presidenta de la Asociación Rural que agrupa a los productores y dueños de haciendas en el lado argentino de la Isla Grande, y enumera los problemas que provocan esas pérdidas: “Los castores destruyen el bosque, anegan zonas enteras, cambian los regímenes de los acuíferos. Su presencia afecta la rentabilidad de la producción ganadera y la forestal”, dice antes de esgrimir las mismas quejas de los científicos: “El plan de trabajo conjunto con Chile suena muy bonito en leyes y discursos, pero en la práctica no se sostiene en el tiempo y todo depende de lo que quiera o pueda hacer cada propietario”. “El 70 % de los productores preferiría que el gobierno saque a los castores”, estima Christopher Anderson, refiriéndose al sector argentino, aunque aclara que “para ellos, la prioridad son los perros asilvestrados, porque les matan las ovejas”. Al otro lado de la frontera, Cristóbal Arredondo aporta una mirada distinta: “Una de las áreas piloto del GEF fue una zona ganadera que pertenece a 14 o 15 propietarios. Dialogamos mucho con ellos para que entendieran el proyecto y se crearon dinámicas conjuntas de trabajo muy interesantes. Incluso, algunos nos facilitaron ayuda logística gracias a su conocimiento del lugar. Llegamos a buenos acuerdos y resultados”. Christopher Anderson, especialista en socioecología, va un poco más lejos en la comprensión de la “desidia” en la puesta en marcha de un plan a largo plazo en el lado argentino: “En Tierra del Fuego, el 98 % de la población es urbana, por lo general llegada desde fuera de la isla, y su vínculo con el paisaje es puramente estético. Nadie tiene una abuela en el campo. El castor no afecta la vida cotidiana en Ushuaia o Río Grande. Esto disminuye el conocimiento y el apoyo que puedan recibir esfuerzos como la erradicación de una especie invasora”. A 26 kilómetros de la capital fueguina, en un cerro de 1 000 metros de altura se encuentra el centro de esquí más austral del planeta, que congrega buena parte del turismo que recibe el archipiélago. Su nombre explica por sí solo el desapego de la población local a las cuestiones medioambientales y su incomprensión de los desequilibrios que provoca una especie exótica invasora. El lugar se llama Castor.

La fábrica de vajillas DURAX recuperada en 2002 se proyecta al mercado europeo

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Una propuesta de AgendAR:

Esto es una noticia mejor de lo que podría imaginarse el lector. Un tercio de los Durax que me regaló mi viejo en 1977 cuando empecé a vivir solo siguen intactos, cosa que no se puede decir de la vajilla vítrea de presunta alta resistencia termomecánica francesa Arco-Roc que me compré en tiempos de Cavallo. La vieja marca criolla es claramente superior. No hace falta ser un león para vender Durax. Tener una fábrica local de vidrios borosilicados alcalinos, o al fosfato sódico de aluminio, o al fosfato de hierro (ignoro qué base química volvía tan resistente al Durax) puede ser importante para la gestión definitiva de residuos tóxicos perdurables, sean químicos o nucleares. Los productos de fisión y metales transuránicos originados en las centrales nucleoeléctricas suelen diluirse en vidrios especiales en Bélgica, China, Alemania, India, Japón, Rusia, Eslovaquia, el Reino Unido y los EEUU. La idea es que el vidrio solidificado resista el calor y sus propias emisiones radioactivas, y evite que el agua subterránea pueda diluir las sales de metales radioactivos. Casi medio siglo de testeo físico y de simulaciones computadas muestran una resistencia predecible mayor a 10.000 años. Es bueno que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sepa de esta fábrica de vidrios especiales. La fábrica probó ser tan resistente como sus platos. Y como la propia CNEA.

Daniel E. Arias

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Se trata de la fabricante de la mítica marca de vajillas Durax. Hoy cuenta con 300 trabajadores, exporta a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia, y es una de las más de 300 empresas distinguidas en la 12° edición del Sello de Buen Diseño argentino. Cuando en 1999, la fábrica Cristalux, fabricante de la mítica marca de vajillas Durax, cerró sus puertas, pocos podían imaginar que sólo unos años después un grupo de trabajadores lograrían convertir una de las tantas experiencias de desindustrialización argentina de los años 90 en un virtuoso ejemplo de recuperación industrial y esfuerzo productivo. Hoy, 21 años después, Durax recobró el brillo de sus mejores años: cuenta con 300 trabajadores, exporta a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia, se proyecta al mercado europeo, y es una de las más de 300 empresas distinguidas en la 12° edición del Sello de Buen Diseño argentino (SBD), una iniciativa de la Secretaria de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación que reconoce a aquellos proyectos que mediante procesos innovadores, lograron ampliar su productividad y abrir nuevos mercados internacionales. “El caso de Cristalux es emblemático por muchas razones. Representa el impacto demoledor de las políticas desindustrializadoras de los años 90 que nos dejaron con miles de fábricas cerradas, representa también el ímpetu que se recuperó a partir de 2002 cuando el país apostó por políticas productivas y no por alquimias financieras, y ahora con este reconocimiento y el crecimiento exponencial que tuvo en estos últimos años, encarna lo que puede hacer una pyme argentina cuando cuenta con el apoyo de políticas concretas, como las que impulsa el ministro Sergio Massa, que apuestan por la industria y el trabajo argentino”, subrayó el secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren. La Cooperativa Cristal Avellaneda nació en 2002 sobre los restos de la vieja fábrica de Cristalux en la localidad bonaerense de Avellaneda, una planta que había superado dos intentos de remate y se encontraba inoperativa desde su quiebra en 1999. Cuando un grupo de trabajadores ingresó en el predio, constató que la fábrica no disponía de servicio eléctrico por lo que solo se podía trabajar de día. Sin embargo, decidieron apostar por el proyecto y ponerlo nuevamente en funcionamiento. De a poco se fueron ampliando, primero con un pequeño horno donde elaboraban elementos de decoración, y luego con uno más grande donde ya podían fabricar platos y vasos. El problema comenzó cuando empezaron a crecer, no sabían cómo manejar la gerencia y volvieron a quedar al borde del abismo. En ese momento, convocaron a un gerenciamiento encabezado por Antonio Bucci y Cora Pena, quienes se encontraron con un aviso de corte de gas, un insumo fundamental para la fabricación del vidrio. 14 años y mucho trabajo después, la cooperativa recuperó las marcas Durax-Cristalux, lidera hoy más del 55% del mercado de vajillas, pasaron de 50 a 300 trabajadores, y operan con un horno de 90 toneladas y 4 líneas de fabricación lo que les permite tener una capacidad productiva de más de 250.000 unidades diarias y stock permanente en productos de línea. “La nuestra es una historia de superación; estamos orgullosos de dónde salimos y hasta dónde llegamos. Nos llena de emoción y nos hace generar más compromiso y redoblar los esfuerzos para nunca bajar los brazos, aún en los momentos más adversos”, destacó Pena. Actualmente, Durax-Cristalex exporta sus productos a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia. Además, a partir del reconocimiento otorgado por el SBD a sus platos de alta gama de la línea Firenze, Firenze-Malbec y Milano, la firma estuvo presente en la exposición Maison et Objet en París, la feria de diseño de interiores más grande del mundo, lo que les permite avanzar en un contrato de distribución con un posible representante para Francia y otros países europeos interesados en su producción. “Vimos que un público tan selecto como el europeo recibió de una muy buena manera nuestros productos y todos los productos argentinos que estaban en la mesa, eso nos demuestra que estamos a la altura de cualquier país en el diseño. Somos un gran país y esa es nuestra motivación para hacer más grande la industria nacional de la que formamos parte”, agregó la subgerenta.

China se prepara para la cumbre de la Franja y la Ruta a la sombra de la guerra en Gaza y en Ucrania

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China acogerá a representantes de 130 países en un foro sobre su Iniciativa de la Franja y la Ruta, que probablemente se verá eclipsado por la guerra en Medio Oriente y el conflicto que persiste en Ucrania. El presidente ruso, Vladimir Putin, encabeza la lista de invitados al Foro, en su primer viaje a una gran potencia mundial desde que la invasión de Ucrania desató las sanciones de EE.UU. y la U.E.l, y llevó a la Corte Penal Internacional a emitir una orden de arresto contra él. Los líderes comenzaron a llegar a Pekín ayer lunes para asistir a un evento en el que se mostrará el alcance mundial de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, un proyecto emblemático del Presidente Xi Jinping. Aunque China espera que el foro contribuya a reforzar su posición como potencia mundial, es probable que los continuos bombardeos de Israel sobre la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, y el agravamiento de la tensión en la fronteran norte de Israel, dominen los titulares.

Presentación del libro “prospectiva del siglo xxi”

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Para entender las megas-tendencias y la nueva globalización para construir futuros desde la Prospectiva Estratégica. 18 de octubre, 18 hs. (arg.) actividad presencial y virtual con inscripción previa presencial en av. corrientes 1723 – aula 107

India descarta la agricultura mecanizada, para conservar el empleo de cientos de millones de sus habitantes

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Enrique Erize, director de la consultora Nóvitas, había estado en India en 2006 para observar que la mayor parte del área agrícola se produce de manera manual. Es decir: cientos de millones de personas siembran, riegan, cuidan y cosechan los cultivos con sus propias manos en pequeñas unidades productivas Este año Erize regresó a India, junto con un grupo de empresarios agropecuarios argentinos en un viaje también organizado por Nóvitas, para observar que nada había cambiado. “La mayor parte de la población, que supera los 1400 millones de habitantes, vive de la agricultura y no tienen ninguna intención de cambiar eso porque de lo contrario no sabrían qué hacer con la gente”, explicó Erize. Lo mismo sucede en el ámbito comercial: la distribución y venta de los granos se hace de manera artesanal y no existe nada que muestre que eso vaya a cambiar en lo inmediato. “Las empresas transnacionales que operan en India e hicieron grandes inversiones en instalaciones con el propósito de implementar un sistema moderno fracasaron de manera estrepitosa”, expresó. “En cada ciudad y pueblo de India existe algo así como una ‘plaza de las carretas’, como podía haber en la Argentina cien años atrás, donde llegan los productores con carros con tracción a sangre que llevan sus granos en bolsas de arpillera y, por turnos, descargan los mismos en galpones para discutir los precios de venta a los gritos”, añadió. Ese sistema, que está diseñado para sostener a una gran población que vive –vale recordar– en una nación democrática, ha permitido, con la ayuda de subsidios estatales y una férrea intervención estatal, lograr la autosuficiencia alimentaria e incluso transformarse en exportador de legumbres y cereales. India es actualmente el mayor productor mundial de leche –los bovinos son sagrados para el hinduismo y no pueden ser sacrificados– y legumbres y el segundo en el ranking global de trigo, arroz y caña de azúcar. “El único producto que no han podido producir para autoabastecerse son los aceites vegetales, razón por la cual son grandes importadores de aceite de palma en primer lugar, seguido por aceite de soja y, por último, aceite de girasol”, comentó Erize. El presidente de Nóvitas indicó que, si bien India no está en el radar usual de los factores internacionales que hacen a la formación de precios de los principales granos, al tratarse de un gigante agrícola, cada cambio circunstancial que se produce en el país democrático más poblado del mundo promueve sacudones importantes. El ejemplo más reciente es la prohibición de exportar arroz que tomó este año y que provocó un alza extraordinaria en el precio internacional del cereal (algo que tuvo repercusiones en las góndolas argentinas). Y entre 2021 y 2022 generó también oportunidades en el mercado oleaginoso porque, al no habilitar en su territorio la siembra de soja modificada genéticamente, los “premios” ofrecidos por la harina de soja sin transgénicos hicieron irresistible la exportación de ese producto hacia Europa y EE.UU., lo que hizo por entonces que el país se quedara sin reservas internas de ese insumo. Como los exportadores de harina de soja –fundamentalmente Argentina, Brasil y EE.UU.– sólo elaboran el producto en base a granos modificados genéticamente, entonces India no tuvo otra salida que autorizar de manera temporaria la importación de harina elaborada en base a soja transgénica para poder recomponer reservas. Y eso contribuyó a generar una oportunidad comercial para la Argentina (que es el mayor exportador mundial de ese commodity) “Mucho de lo que vimos diecisiete años atrás lo volvimos a apreciar este año. La agricultura en India está enfocada no solamente a consolidar la seguridad alimentaria, como es el caso de China, sino también a dar empleo a la mayor parte de la población de ese país”, resumió Erize.

Año 2023: firme candidato a ser el año más caluroso registrado en la historia de la Tierra

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La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos prevé que 2023 puede ser el año más caluroso jamás registrado a nivel mundial, con una probabilidad superior al 99%, anunció este viernes luego de un mes de septiembre con temperaturas récord en el hemisferio norte.
«Existe una probabilidad superior al 99% de que 2023 sea el año más caluroso jamás registrado», aseguró este viernes el organismo estadounidense. La «predicción fatídica» llega semanas antes de que los líderes mundiales se reúnan en noviembre en Dubái para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023 (COP28), cita en la que abordarán el futuro de los combustibles fósiles, considerados como los principales culpables del calentamiento global, explicó la agencia de noticias AFP. Septiembre fue el mes más caluroso en 174 años de registros globales, según datos de la NOAA, a la vez que el Observatorio Europeo Copernicus confirmó el mismo récord a principios de octubre. «Septiembre de 2023 fue el cuarto mes consecutivo con temperaturas récord», afirmó en un comunicado Sarah Kapnick, científica jefa de la NOAA.
Septiembre fue el mes más caluroso en 174 años de registros globales
En este sentido, precisó que «no sólo fue el mes de septiembre más caluroso registrado, sino, el más atípicamente caluroso» en los registros de la agencia. «Para decirlo de otra manera, septiembre de 2023 fue más caluroso que el julio promedio de 2001 a 2010», añadió Kapnick. La temperatura global en septiembre fue 1,44 grados por encima del promedio del siglo XX, según la agencia estadounidense. En tanto, el Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus también estimó -a principios de septiembre- que 2023 sería probablemente el año más caluroso de la historia.

Un editorial de AgendAR, ante la elección del próximo domingo

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Hemos dicho muchas veces que el único compromiso que asume nuestro portal es con la producción argentina y con las capacidades de nuestros compatriotas. Y hoy lo reiteramos.
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Pero parte de ese compromiso es afrontar, como ciudadanos, las opciones que la democracia ofrece, y exige, a quienes comparten la ciudadanía de un país. Por eso hoy este portal anuncia su apoyo a la fórmula del frente Unión por la Patria, Massa-Rossi.
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En AgendAR colaboramos hombres y mujeres con distintas historias y pensamientos políticos. Así, tomo la responsabilidad como editor de anunciar este apoyo. Se puede decir, y es cierto, que por mi historia personal y mi actividad, no soy «neutral». No, no lo soy, y creo que nadie podría ni debería serlo.
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Pero al plantear este apoyo no se está pasando por alto los errores y los aciertos de los últimos años -muchos de unos y otros los publicamos aquí. Y, por encima de todo, en AgendAR somos conscientes que desde hace casi medio siglo Argentina no encuentra el camino de un crecimiento industrial estable que mantuvo hasta el año 1975, Y que hace 10 años que no crece el conjunto de nuestra economía.
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El hecho que nos parece indiscutible es que de las tres principales opciones electorales -que hace dos meses han sumado la mayor cantidad de botos -por muy lejos- en todo el territorio de nuestro país, una –La Libertad Avanza– plantea propuestas que, o no se aplican en ningún país de la Tierra, o se han ensayado, con dudosa viabilidad, en países pequeños y empobrecidos.
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Y Juntos por el Cambio… nos aparece hoy sólo unida por la campaña electoral. Sabemos que en las sociedades actuales ninguna fuerza política numerosa mantiene un pensamiento uniforme y rígido. Pero cierta mínima coherencia y disciplina política es necesaria para gobernar. Pese a sus notorias diferencias, algunas muy recientes, Unión por la Patria las está mostrando.
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Nos definimos entonces en esta contienda electoral. Y desde las 18 horas del próximo domingo, y en adelante, nos definimos por la unidad nacional. Valen las palabras de un gran estadista conservador «Sepa el pueblo votar». Por nuestra parte, estamos convencidos de que sabe.
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Abel B. Fernández

Satélites argentinos de observación de la Tierra. La CONAE ampliará la familia SAOCOM

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A poco más de tres años de haber completado la Misión SAOCOM 1, con la puesta en órbita de dos satélites gemelos, únicos en el mundo, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) está trabajando en el desarrollo de una nueva generación de satélites con Radar de Apertura Sintética (SAR) en banda L, denominada SAOCOM 2, los cuales incorporan tecnologías innovadoras para mejorar la performance y la calidad de la información que se brinda a los usuarios. Su lanzamiento está previsto para 2030. El proyecto aúna las capacidades de diversas instituciones públicas y empresas del sistema de ciencia y tecnología de la Argentina, como INVAP, principal proveedor, que estará a cargo del diseño y la construcción de la plataforma de servicios de los satélites y de la electrónica central del radar. El diseño del instrumento SAR y la antena seguirán a cargo de la CONAE y de la firma VENG junto a múltiples contratistas, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). “Buscamos volver a trabajar con los equipos que participaron en la misión SAOCOM 1, para aprovechar su experiencia”, dijo Juan Pablo Cuesta, jefe de Proyecto SAOCOM de la CONAE. “Además apuntamos a nacionalizar algunos componentes, desarrollando las tecnologías en el país y reforzando el derrame tecnológico en otras áreas no espaciales, como se logró con la primera generación de SAOCOM”, agregó, y subrayó que se busca incrementar el conocimiento de la tecnología de radar en Argentina. La nueva generación de los satélites SAOCOM brindará información útil para la producción y para la gestión de emergencias de origen ambiental y antrópica a través del Mapa de Humedad de Suelo y otros productos derivados, como la identificación de cultivos y enfermedades para la agricultura como fusiariosis y la estimación de rendimientos, entre otros, que se mantendrán como objetivos de la misión. Además se sumarán otros productos de interés. “Vamos a reforzar las aplicaciones vinculadas con la interferometría, en todos los modos del satélite”, indicó Cuesta. Esta incorporación permitirá generar información valiosa para desarrollar a mayor escala, por ejemplo, modelos de elevación digital y hacer mediciones de desplazamientos en la tierra, para prevenir y monitorear catástrofes naturales a escala global, e incluso monitorear obras de ingeniería, como edificios y puentes, e infraestructura relacionada con diferentes industrias, como la petrolera, entre otros aspectos.  
Modelo Digital de Elevación (DEM) de la zona de El Leoncito, en San Juan, realizado mediante Interferometría SAR, a partir de la banda VV de un par interferométrico de SAOCOM 1A de fechas 16 de febrero de 2019 y 4 de marzo de 2019. Imágenes StripMap Dual Pol, en órbita descendente, con Polarización VV-VH. Las tonalidades muestran la altura de la región, desde azul (más bajo) a rojo (más alto). Fuente: Gerencia de Observación de la Tierra, CONAE.
  Uno de los objetivos centrales de la nueva misión satelital será brindar una continuidad de la información radar en banda L que hoy ofrece la CONAE a sus usuarios a partir de la Constelación SAOCOM 1, con una mejora en la resolución espacial, que aumentaría de 10 a entre 3 y 5 metros. Hoy existen proyectos de otras agencias internacionales que apuntan a lanzar nuevas misiones en la banda L del espectro electromagnético, como la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), con las cuales podrían establecerse convenios de cooperación para el intercambio de datos. Los nuevos satélites SAOCOM tendrán dimensiones similares a sus hermanos mayores, con una enorme antena de 10 por 3,5 metros. Uno de los cambios previstos va a ser la aviónica de la plataforma de servicios, debido a que se va a utilizar una más moderna desarrollada para el satélite SABIA-Mar, que cuenta con las últimas tecnologías disponibles. Este segmento del satélite incluye el sistema de propulsión, la batería, los paneles solares y la computadora principal, que brinda servicios a los instrumentos, como el radar SAR. “Si bien vamos a hacer algunas adaptaciones porque un radar necesita más energía para funcionar, respecto de los sensores ópticos, con esta decisión apuntamos a reducir costos y tiempos, porque el diseño ya fue desarrollado para otra misión”, sostuvo Cuesta.

Nuevas tecnologías

Los trabajos para avanzar en la nueva generación de satélites SAOCOM 2 comenzaron a llevarse a cabo en diciembre de 2021. Durante 2022 se hizo un análisis de la obsolescencia y viabilidad de construcción del satélite. Para esto se relevaron las distintas piezas que se usaron en los satélites radar argentinos de la primera generación, se contactaron a todos los proveedores y se investigó si aún se siguen fabricando o si existen tecnologías novedosas para reemplazarlas. En este aspecto, Cuesta destacó: “Cuando revisamos la carga útil del satélite (el radar de apertura sintética), encontramos una obsolescencia en ciertos componentes que ya no están disponibles en el mercado. Por eso ahora estamos trabajando en modernizar el diseño electrónico de la computadora central del radar, incorporando una nueva tecnología, denominada Radio Definida por Software (SDR, por sus siglas en inglés), que también nos permite abrir un camino de evolución para una siguiente generación SAOCOM, y que a futuro va a simplificar el diseño y la construcción del radar, incluso aumentando sus prestaciones”. “Esta tecnología se está usando en telecomunicaciones y, de manera incipiente, en satélites de radar, como el que desarrolla la NASA para su próxima misión. Entre sus beneficios, se destaca por tener un hardware genérico y versátil, posible de configurar por software, que evita la necesidad de realizar diseños específicos. Además, la SDR es el paso previo para alcanzar otra tecnología que se viene a futuro, denominada Digital Beam Forming (Formado Digital de Haces), que permitiría lograr imágenes más grandes y con mejor resolución”, aseguró. En el caso de la antena de los SAOCOM, al realizar el análisis de obsolescencia y viabilidad, los profesionales de la CONAE comprobaron que las tecnologías implementadas continúan vigentes, debido a que su diseño representó, ya en la primera versión de los satélites argentinos, una innovación para la industria espacial. “Su diseño es estado del arte, en cuanto a lo que está orbitando en el espacio”, afirmó Cuesta. “SAOCOM 1 logró el desarrollo de transmisores de radio y receptores muy pequeños y de muy alta potencia (MTR), que fueron financiados por la Agencia Espacial Italiana (ASI) en el marco del Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE). Fue un logro tecnológico alcanzado por el acuerdo de cooperación entre la CONAE y la ASI, que no se quedó ahí, porque a partir de esta innovación la ESA se encuentra desarrollando su misión en banda L, que se inspira en SAOCOM, y siguió invirtiendo para evolucionar aún más en la tecnología MTR. Ahora esa inversión de la Agencia Espacial Europea también va a ser aprovechada por la CONAE para el desarrollo del SAOCOM 2”, detalló. En 2023 se estuvo trabajando más profundamente en el diseño de la plataforma de servicios de SAOCOM 2, adaptando, combinando y modernizando conceptos de los satélites SABIA-Mar y SAOCOM1. En esa línea, iniciamos en octubre un proceso de revisión de diseño preliminar de esa plataforma, algo que en la jerga espacial se denomina PDR (Preliminary Design Review).  
Equipo de profesionales de INVAP y de la CONAE que integraron el proceso de revisión de diseño preliminar de la plataforma de servicios de la nueva generación de los satélites SAOCOM. También participaron profesionales de la CNEA por videoconferencia.
 

Más instrumentos

Además del radar de apertura sintética, la segunda generación SAOCOM llevaría a bordo otros instrumentos. Uno de ellos se denomina Sistema de Identificación Automática (AIS, por sus siglas en inglés), que permite detectar barcos que pescan ilegalmente en Mar Argentino. Otra de las cargas útiles en evaluación es un sistema de comunicaciones con tecnología láser, que permite enviar la información a un satélite geoestacionario (en vez de hacerlo a una estación terrena), con una mayor ventana de tiempo para trasmitir y bajar datos a más velocidad. También se analiza la posibilidad de realizar concursos de proyectos orientados las universidades y otras instituciones del sistema científico y tecnológico nacional, para luego seleccionar las propuestas que sean de interés para la CONAE y subir sus instrumentos de demostración tecnológica al satélite.

Sinergia con la serie SARE

El desarrollo de nuevas tecnologías que llevarían a bordo los nuevos SAOCOM 2 también se vincula con otros proyectos de la CONAE, como la serie SARE, de arquitectura segmentada, que estará conformada por una constelación de pequeños satélites capaces de compartir recursos y combinar información de sus instrumentos. Con esta iniciativa apuestan a validar las tecnologías y disminuir costos, haciendo una sinergia entre el desarrollo de diferentes proyectos espaciales de la agencia espacial nacional. Este concepto también incluye al satélite SABIA-Mar. La Misión SAOCOM 2 incluirá uno o varios segmentos SARE que vuelen alrededor, llamados “compañeros”, con un pequeño receptor de radar en banda L, que es muy útil para diferentes aplicaciones nuevas e innovadoras. El vuelo en formación y el trabajo conjunto de los satélites SARE y SAOCOM 2 permitirá tomas de datos del terreno denominadas “tomográficas”, que proporcionan una tercera dimensión a las imágenes y mapas clásicos de dos dimensiones; y “biestáticas”, que permiten ver la señal de eco de radar desde diferentes ángulos, con lo cual se genera información adicional y complementaria, útil para la identificación y caracterización de los terrenos observados. Además “prevemos adaptar la electrónica central que estamos desarrollando para SAOCOM, con la nueva tecnología SDR, para subirla a un satélite de la serie SARE, con un radar más pequeño en banda X. También estamos planteando hacer un primer prototipo del detector de barcos AIS para que vuele con SARE”, dijo Cuesta. Este sistema permite consultar información sobre el barco con la cooperación de la tripulación, para saber si se trata de una embarcación habilitada para pescar o no. “A su vez, la tecnología AIS podría complementarse con la cámara de alta sensibilidad que llevará a bordo el SABIA-Mar, para detectar la pesca ilegal de calamares, por las noches, y con las tecnologías del SAOCOM 1, que también pueden detectar barcos en el agua, ya sea de día o de noche. O sea, de manera combinada, el radar del SAOCOM podría detectar los barcos y, con el AIS, podría saberse si están habilitados o no”, finalizó Cuesta.