El precio spot del gas llegó este semana a rozar los 15 dólares por MMBTU, lo que disparó las alarmas en el gobierno. Por eso, la cartera que dirige Darío Martínez convocó para ayer sábado al mediodía a las comercializadoras que se encargan del suministro de gas para industrias. La tensión sobre el valor del hidrocarburo se suma a las dudas acerca de cómo gestionar la escasez de gas durante el invierno.
La Secretaría de Energía convocó a una reunión con empresas comercializadoras de gas —las firmas que se dedican a la venta del hidrocarburo sin ser productores— para analizar medidas que permitan contener la escalada del precio del gas en el mercado spot que se registró esta semana. Según indicaron cuatro fuentes privadas sin contacto entre sí, el valor del hidrocarburo para algunas industrias llegó a tocar en los últimos días los 14 dólares por millón de BTU. En Energía existe preocupación no sólo por el abastecimiento físico de gas para el sector industrial, tal como quedó en evidencia esta semana con las reuniones tanto con referentes de Córdoba que sufrieron restricciones, como con dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA). También por el impacto en la inflación de la fuerte suba del gas, que en algunos rubros productivos tiene un peso importante en la estructura de costos. “Me dirijo a Ustedes con el objeto de convocarlas a una reunión virtual, para el día de mañana, sábado 23 de abril a las 12 hs, a fin de de analizar la situación del mercado de Gas para la Industria”, dice el breve comunicado enviado a empresas comercializadoras, entre las que se destacan Albanesi, Energy Traders (que fue duramente cuestionada por la Secretaría por los problemas registrados en Córdoba) y Metro Energía, entre muchas otras. La premura del gobierno obedece a una cuestión puntual: las comercializadoras están cerrando en abril buena parte de los contratos anuales que empiezan a regir, por lo general, el 1 de mayo de cada año. Como en mayo de 2021 ya hubo problemas con la disponibilidad física de gas durante el bimestre abril-mayo, muchas comercializadoras tomaron la decisión de ser más conservadoras a la hora de contratar por 12 meses la venta de gas. Prefieren cerrar contratos sólo con sus principales clientes y reservarse el resto del gas al que pueden acceder para venderlo en el mercado spot de corto plazo. Desde la óptica de los privados, es la mejor opción para monetizar un precio más alto en un mercado que estará corto de gas en los próximos meses. Esa situación deja a Energía frente a la decisión de convalidar —por acción o por inacción— precios del gas crecientes que terminan impactando en las expectativas inflacionarias de muchos fabricantes de manufacturas e incluso productos alimenticios. Resta saber qué rol jugará IEASA, la empresa estatal que está cargo de la importación de Gas Natural Licuado (LNG, por sus siglas en inglés), que suele operar en la praxis como proveedor de última instancia de gas. La primera pregunta que deberá responder el gobierno es a qué precio está dispuesta IEASA a revender el GNL que importó a un promedio de 39 dólares por MMBTU. Está claro que trasladar ese precio a las industrias es inviable, porque las industrias podrían decir, de manera verosímil, que con esa decisión el Estado estaría fogoneando la inflación, pero tampoco puede revender el gas a un precio que esté super desfasado de ese indicador.Creció el caudal del Paraná, pero pronostican una bajante severa a partir de junio
El caudal llegó hasta los 4 metros en las últimas semanas, pero mayo y junio serán meses secos. Se prevé una nueva bajante, fenómeno hídrico que se viene repitiendo estos tres años y afecta a la región sur del continente.
La pronunciada bajante del río Paraná, que empezó en 2019, continuará este año con fuertes impactos en la provisión de agua para hogares, la navegación y la generación de energía. La falta de lluvias en las cuencas brasileñas de los ríos Paraná e Iguazú figura entre las causas principales del fenómeno, que se registró once veces entre 1909 y 1969. Investigadores y docentes de las universidades nacionales del Litoral (UNL), Misiones (UNaM) y Nordeste (UNNE) advierten sobre el estado actual de la situación y la proyección a mediano plazo. “La condición de bajante del Paraná persiste. Hay un leve repunte, que va a terminar en cuestión de semanas. Depende de la ubicación del tramo en territorio argentino. Pero lo importante no es el corto plazo de los próximos tres o cuatro meses”, explicó Carlos Ramonell, geólogo y docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL. Ramonell señaló que “hay un tema del que no se habla desde los organismos oficiales, que hacen pronósticos muy cortoplacistas, y que llegan a decir que hasta abril o mayo persiste la condición de la Niña (fenómeno global que afecta a las lluvias), por un exceso de cautela”. “En realidad, ya sabemos que termina la época de lluvias ahora y listo. El río Paraná tiene que sobrevivir con lo poco que caiga. Pero la condición de estiaje (nivel más bajo de un río) acá en Argentina se vive en los meses de agosto y setiembre e incluso en octubre hacia el Paraná inferior. Entonces ahí va a estar la situación crítica”, advirtió. Por su parte, Hugo Rohrmann, ingeniero en Recursos Hídricos de la UNNE, subrayó que “ahora en Resistencia y Corrientes el río ha crecido y superó los tres metros en Corrientes, que es el límite para considerar agua baja o media”. “En toda la cuenta del Paraná superior, en Brasil, las lluvias no fueron tan significativas y volverán las aguas bajas. Los servicios meteorológicos de Argentina y Brasil informan que hasta mayo o junio no van a mejorar las lluvias”, destacó Rohrmann. Sin embargo, mostró cierto optimismo al asegurar que “las últimas lluvias hacen que uno vea las próximas temporadas de lluvias con buenos auspicios” y enfatizó: “Da la impresión de que podría ser normal la temporadas de lluvias y entonces allí se habrá terminado esta gran bajante”. Alarmante impacto ambiental Respecto de los efectos de la bajante del Paraná, Rohrmann aseguró que el contexto es un fenómeno “excepcional, porque hace cincuenta años que no se daban valores tan bajos”. “El impacto ha sido variado. Lo más evidente es la toma de agua de Santa Fe al norte. Más del 60 por ciento de las tomas han tenido problemas. En Puerto Iguazú se interrumpió, porque las bombas quedaron en el aire y el agua abajo. Y tres años consecutivos con bombas exigidas no es bueno. Todas las prestadoras tuvieron que trabajar con bombas auxiliares”, remarcó. Por otra parte, destacó que de Rosario al norte “la navegación fluvial comercial está muy afectada” y que en Puerto Barranqueras “también se vieron interrumpidas las terminales de descargas de empresas que abastecen de combustibles, por lo que, como eso no se podía hacer, se llevó a cabo en camiones”. El ingeniero de la UNNE advirtió que “otro aspecto es el impacto en la fauna, que fue muy directo, porque la mayoría de las especies necesitan salir del cauce del Paraná e ir a los afluentes para alimentarse y reproducirse”. Añadió que esa actividad “en estos tres años de bajante no se dio” y señaló que hay “problemas entre las jurisdicciones de Argentina y Paraguay”, al momento de controlar y buscar soluciones. Por otra parte, hizo hincapié en que a raíz de la bajante del Paraná “hay un agua de menos calidad”. “El sedimento también es un problema muy evidente. Cuando menos agua trae el río, también se genera un impacto, porque es menos agua y los sedimentos son los mismos y eso afecta mucho el trabajo de plantas de agua potable”, advirtió. Problemas energéticos que crecen Para Alejandro Ruberto, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNNE y la UNaM, durante el período comprendido entre julio de 2019 y marzo de 2022 las lluvias en el área de influencia del ente binacional argentino-paraguayo Yacyretá y de Itaipú (gestionado por Paraguay y Brasil) “fueron inferiores a las normales, con lo cual al extenderse más de mil días han almacenado sustancialmente menos volumen de agua”. Ruberto puntualizó que “al ser las presas de llanura de paso por su casi nula capacidad de retención, esta bajante prolongada mostró la faz almacenadora y de regulación que ejercen las presas de llanura en situaciones extremas”. Con la bajante “se muestra que en estiaje pasa a tener preponderancia el almacenamiento y la regulación de caudales para mantenerse cerca de la cota de funcionamiento y así generar mayor energía posible”. “En abril de 2022, Itaipú está operando con 80 por ciento de su volumen útil, lo que invita a reflexionar acerca de la importancia del manejo y regulación en aguas bajas en la operación de las represas tanto para el abastecimiento de agua potable, cuidado del medio ambiente y capacidad de drenaje de aguas grises, entre otras circunstancias”, aseguró. Rohrmann, en tanto, recordó que en 2021 la generación de energía en Itaipú y Yacyretá fue menor, porque estuvieron trabajando con algunas turbinas sí y otras no, por la sencilla razón de que no había agua, algo que también sucede en 2022”. Ramonell, por su parte, precisó que la bajante extraordinaria del Paraná “no afecta la infraestructura vial y ferrovial de cruces del río, como el Túnel Subfluvial y los puentes”. “Sin embargo, las pérdidas económicas que genera la bajante a la Hidrovía, en promedio, se estima en el orden de 2 millones de dólares por día”, resaltó el especialista en El río Paraná en su tramo medio (puede consultarse en este link). La Hidrovía Paraná-Paraguay -arteria principal del comercio exportador- tiene una extensión de 4.122 kilómetros, desde Buenos Aires hasta Corumbá–Cáceres por el río Paraguay, y hasta Puerto Iguazú por el Alto Paraná, además de 239 kilómetros en el estuario del Río de la Plata, desde Buenos Aires hacia el Atlántico. Transita por cinco países, con longitudes similares en Brasil, Paraguay y Argentina, y puntos de contacto en Bolivia y Uruguay.El director de la OIEA, Rafael Grossi, encabezará una misión a Chernobyl en Ucrania
El director general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, encabezará una misión de expertos a la central nuclear de Chernobyl (NPP) de Ucrania esta semana para ayudar a prevenir el peligro de un accidente nuclear durante el conflicto actual.
El equipo del personal de seguridad, protección y salvaguardias nucleares de la OIEA estará en Chernobyl a partir del 26 de abril para entregar equipo vital y realizar evaluaciones radiológicas y de otro tipo en el sitio, que estuvo en manos de las fuerzas rusas durante cinco semanas antes de que se retiraran el 31 de marzo.
“La presencia de la OIEA en Chernobyl será de suma importancia para nuestras actividades de apoyo a Ucrania en su intento de restaurar el control regulatorio de la planta y garantizar su operación segura”, dijo el Director General. “Le seguirán más misiones del OIEA a esta y otras instalaciones nucleares en Ucrania en las próximas semanas”.
Gross viajó a otro sitio nuclear clave de Ucrania el mes pasado, la central nuclear del sur de Ucrania, para comenzar la implementación de la iniciativa de asistencia del OIEA destinada a reducir el riesgo de un accidente nuclear importante que podría tener graves consecuencias tanto para la salud humana como para el ambiente. en Ucrania y más allá.
Desde el comienzo del conflicto a finales de febrero, el Director General ha expresado su gran preocupación por la seguridad de las instalaciones nucleares de Ucrania. También destacó el compromiso y la disposición de la OIEA para ayudar a garantizar que se respeten los siete pilares indispensables para garantizar la seguridad y la protección. Varios de ellos, incluida la integridad física de las instalaciones, la capacidad del personal operativo para trabajar sin presiones indebidas y el acceso a energía externa, se han visto gravemente comprometidos en los últimos dos meses.
En marzo, por ejemplo, la central nuclear de Chernobyl perdió las comunicaciones externas y la energía fuera del sitio, lo que la obligó a depender de generadores diésel de emergencia durante varios días.
Durante su primera misión de este tipo a Chernobyl, la OIEA proporcionará al operador diferentes tipos de equipos de vigilancia de la radiación, incluidos dispositivos de identificación de radionúclidos y medidores de tasa de dosis gamma. También se entregarán equipos de protección personal a la planta.
“Con base en nuestras mediciones científicas y evaluaciones técnicas, podremos comprender mejor la situación radiológica allí”, dijo el Director General Grossi..
Desde la retirada de las fuerzas armadas rusas de la central nuclear de Chernobyl, Ucrania ha tomado medidas importantes para la operación segura del lugar del accidente de 1986, donde ahora se encuentran varias instalaciones de gestión de desechos radiactivos. Ha llevado a cabo la primera rotación de personal en tres semanas y, a principios de esta semana, restableció las comunicaciones directas entre la central nuclear y la OIEA que habían estado inactivas durante más de un mes.
Pero la situación general en el área alrededor del sitio conocida como Zona de Exclusión sigue siendo difícil, en parte debido a los puentes dañados y las actividades de remoción de minas, dijo Ucrania al OIEA esta semana.
Al igual que hizo en la central nuclear del sur de Ucrania, el director general Grossi se reunirá con el personal en Chernobyl para agradecerles personalmente su coraje, resiliencia y determinación en el desempeño de sus importantes funciones laborales en circunstancias extremadamente difíciles. Incapaces de volver a casa y descansar durante varias semanas, muchos de ellos trabajaron sin parar en el sitio cuando estaba controlado por las fuerzas rusas.
“Espero poder hablar con el personal y expresar mi profunda gratitud por todo lo que han logrado durante condiciones tan inmensamente estresantes y desafiantes. Han pasado por más de lo que podemos imaginar, y merecen todo nuestro respeto y admiración por preservar la seguridad del sitio a pesar de la terrible situación”, dijo.
En estrecha coordinación con Ucrania, el OIEA ha elaborado planes detallados para su asistencia en materia de seguridad y protección a los sitios nucleares del país, que incluyen quince reactores en cuatro plantas, así como la central nuclear de Chernobyl, donde tuvo lugar el peor accidente nuclear del mundo hace exactamente 36 años, el 26 de abril de 1986.
“Durante los últimos dos meses, la seguridad nuclear en Ucrania se ha visto gravemente comprometida en varias ocasiones. Hasta ahora, se ha evitado el peor de los casos. Pero debemos intensificar nuestros esfuerzos para asegurarnos de que siga siendo así. La OIEA hará todo lo posible para ayudar a evitar que el conflicto desemboque también en un accidente nuclear, además del enorme sufrimiento humano y la gran destrucción que ya ha causado”, dijo el Director General Grossi.
En las últimas décadas, la OIEA ha brindado apoyo para la clausura y la gestión de desechos radiactivos y combustible nuclear gastado en Chernobyl.
Se espera que el Director General celebre una conferencia de prensa a su regreso a Viena el jueves.
Encuesta: la actitud de los argentinos hacia la vacunación
Según la encuesta online realizada por Fundación Huésped en colaboración con la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y la Universidad ISALUD, la opinión generalizada es positiva.
El estudio se realizó entre mayo y julio de 2021 y participaron 23.264 personas. El objetivo era identificar las actitudes y prácticas en relación con las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación y las vacunas contra COVID-19 en la Argentina.
Los principales hallazgos de esta investigación revelaron que 7 de cada 10 personas dicen haber recibido todas las vacunas del calendario nacional. Asimismo, la encuesta informó que 9 de cada 10 personas tuvieron una intención positiva hacia la vacunación para prevenir el COVID-19.
En lo que respecta a las fuentes de información para tomar decisiones sobre la vacunación, un 66,1% de las personas encuestadas refirieron recurrir a la televisión. En segundo lugar, el 57,6% mencionó hacerlo a través de diarios y portales de noticias, mientras que un 24,2% indicó que consultó con médico/a de cabecera y un 31,4% con otros médicos, enfermeros, etc. (Por supuesto, estas fuentes de información no son excluyentes).
“El rol del personal de salud es clave en este sentido, son quienes pueden generar un vínculo de confianza con las personas y responder ante sus dudas y consultas. Sin ese intercambio, el éxito de una estrategia de vacunación es muy dificil” declaró Florencia Cahn, Presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología.
Sobre las personas que indicaron no haberse dado todas las vacunas (27, 8%), un 40,2% apuntaron que el motivo para no haberlo hecho fue que desconocían las vacunas que podrían aplicarse. Por otro lado, solo un 15,8% mencionaron que no quisieron darse la o las vacunas correspondientes.
En relación con este último punto, Virginia Zalazar, investigadora de Fundación Huésped a cargo del estudio, explicó que “Cuando se analizan las razones por las cuales aumenta la actitud negativa hacia las vacunas, aparece la preocupación sobre los riesgos o efectos a futuro” y concluye que “esto indica la necesidad de fortalecer la información sobre la seguridad y los beneficios de las vacunas”.
Revisitamos un Especial de AgendAR: La sociedad argentina, el campo, y un capitalismo de enemigos
Como nuestros lectores habituales saben que, cada tanto, a intervalos irregulares, publicamos uno de los Especiales de AgendAR (se los encuentra en la página de inicio del portal, a la derecha). En cada Especial reunimos, y volvemos a subir a las redes sociales, artículos que analizan un tema que creemos importante repasar en ese momento.
Este es un caso … especial entre los Especiales. Reponemos, con el único cambio de estos cinco párrafos iniciales, un Especial de marzo del año pasado. Consiste en un trabajo del historiador Roy Hora que publicamos en 3 notas en junio de 2020! Cierto, agregamos unas palabras en el título: «un capitalismo de enemigos».
En todos los países hay «capitalismo de amigos», en unos más, en otros menos. En el nuestro pasa algo extraño: el sector que produce la mayoría de las divisas que el país necesita desesperadamente, y que con sus intereses se identifica una buena parte de la sociedad, está enfrentado y con mucha bronca (no hay otra forma de describirlo) con el gobierno actual y con otra parte numerosa de la sociedad argentina. Ninguno de esos dos sectores puede manejar el país sin el otro, pero no pueden aceptarlo.
Reponemos este Especial en el dia que comienza un «tractorazo» de protesta. Y un agudo analista nos decía anoche que el episodio puede terminar, paradójicamente, fortaleciendo al gobierno. Ya sucedió hace 14 años: el «campo» hizo una demostración de fuerza impresionante, pero terminó cohesionando a los que habían votado al gobierno. Que hoy están -lo muestran todos los análisis de la opinión pública- desconcertados y desmoralizados.
Lo que es evidente es que este «empate» irresuelto es destructivo para la Argentina. Los invitamos a leer, cuando tengan tiempo, la introducción original y el artículo de Hora. Tiene sus opiniones políticas, por supuesto, pero trata de ser una voz razonable. Las necesitamos.
ooooo
Argentina es, entre muchas otras cosas, un país productor de alimentos. Y es como exportador de alimentos que llega a ser un jugador fuerte en el escenario global. Varía su posición en ese «ranking» según como se mida, y también según las vicisitudes del clima, pero en ningún caso deja de estar en los primeros puestos de esa docena de países cuyas producciones determinan los precios de los alimentos y el forraje en los mercados. Esto ha sido así a lo largo de su historia. En buena parte ha determinado su historia, y sus problemas. En actas del Cabildo de Buenos Aires del siglo XVII se lee sobre las pujas con los productores de trigo y la necesidad de garantizar al provisión de pan para los vecinos. Pero eso sería historia antigua, no? En AgendAR hemos reproducido el año pasado estos artículos sobre lo que sucedió en los últimos 100 años y está sucediendo ahora en las relaciones entre la actividad rural y el resto de la Argentina. El autor es Roy Hora, doctor en Historia Moderna por la Universidad de Oxford, profesor en la Universidad de San Andrés y en la Universidad Nacional de Quilmes, e investigador principal del CONICET. Invitamos a leerlo a quienes se animen a reexaminar los «relatos», convencionales y contradictorios que todos hemos escuchado, una y otra vez. . .La sociedad argentina y el campo. Primera parte
.La sociedad argentina y el campo. Segunda parte
.La sociedad argentina y el campo. Conclusión
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Desde el Instituto Balseiro crean una empresa de micro y nanotecnología.
Científicos del Instituto Balseiro crearon una empresa especializada en equipos con tecnología láser para la fabricación de desarrollos de micro y nanotecnología. Son unos de los pocos proveedores del mundo de este tipo de maquinarias, que ya se están utilizando en empresas e instituciones educativas y académicas del país y el exterior. Con uno de sus productos, incluso, llegaron al espacio.
Las aplicaciones que utilizan micro y nanotecnología son cada vez más diversas y transversales a distintos sectores el mercado, como informática, salud, agroindustria y telecomunicaciones. Las empresas que desarrollan dispositivos para abastecer a esa demanda son también variadas y múltiples. Pero los emprendimientos especializados que proveen el equipamiento necesario para la micro fabricación de esos desarrollos son muy pocos en el mundo y uno de ellos surgió de la mano de científicos del Instituto Balseiro (IB) y el CONICET. “Para empezar, obtener el premio IB50K –que otorga el IB a proyectos innovadores de potenciales empresas de base tecnológica–, en el año 2017, fue un aporte estratégico”, dice Martín Sirena, director de Negocios de Mutech Microsystems. Ese fue el único aporte económico con el que contaron para poder crear la empresa, para lo que sumaron una inversión inicial propia de alrededor de 20.000 dólares y a partir de entonces se sostuvo mediante la venta de equipos. “La mayoría llega al IB50K con un plan de negocios más bien abstracto y sin probar. Nosotros, en cambio, ya teníamos el equipo de litografía láser terminado. Después se refinó para la producción, durante el siguiente año, pero en el concurso gustó mucho que nuestra tecnología ya estaba probada y teníamos un par de ventas confirmadas”, explica Lucas Neñer, director científico de esta empresa que, según recuerda, surgió por una necesidad propia mientras cursaba una maestría. “Necesitaba el equipo de litografía láser y decidí tomar la iniciativa de ver si se podía fabricar de cero. Cuando vi que era viable y razonable, pasamos al arduo proceso de refinarlo para transformarlo en un producto comercial y fabricarlo”, afirma Neñer, magíster y doctorando en Física en el IB. Tras iniciar sus actividades comerciales con ese primer equipo fueron sumando otros. Hoy, con un equipo de cinco especialistas y una estructura basada en la tercerización de servicios, ofrecen cuatro equipos distintos. El de fotolitografía láser inicial, µLaser, es una especie de grabadora láser de muy alta resolución, alrededor de 100 veces más precisa que los equipos estándar, que fue diseñada para escribir estructuras micrométricas en materia foto sensible con las cuales se fabrican las denominadas fotomáscaras, las matrices que se usan para fabricar circuitos integrados y otros sistemas de microelectrónica. Con ella, por ejemplo, hicieron una placa micro fabricada que fue al espacio en un satélite de la empresa Satellogic. Otro de los equipos es el denominado µAligner, que, como su nombre lo indica, permite alinear foto máscaras contra obleas de silicio con patrones preestablecidos para hacer dispositivos de alta complejidad multimedia. Un tercero, llamado µCoater, sirve para aplicar películas delgadas de fotopolímeros en la superficie de obleas de silicio o de otros tipos. Y, por último, el µExposer, para exponer los dispositivos y las microfabricaciones a luz UV. “Gran parte de los equipos son desarrollados por nosotros desde cero, es decir, que partimos desde la I+D. También hacemos consultorías y desarrollos a medida. Por ejemplo, ayudamos a desarrollar procesos de microfabricación en otras empresas, porque fabricar este tipo de cosas en general requiere un conocimiento muy específico”, dice Neñer. Sirena destaca que la empresa fue pensada con tres ejes que consideran claves: educación, investigación e industria. Por eso, también han desarrollado un kit específico para universidades y centros académicos. En la Argentina, han asesorado y le han vendido equipos a la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (FCEN/UBA), la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) y al Departamento de Física de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El mes pasado lograron llegar con sus equipos a una Universidad en India, y también se usan sus equipos en el Instituto Nacional de Química de la Academia Nacional de Ciencias de China. En la industria, en el país han asesorado y trabajado con la empresa biotecnológica Stämm, entre otras. “Logramos darle capacidad de microfabricación a un costo muy bajo, que una empresa que se está iniciando puede hacerlo”, destaca Sirena y advierte que esto es similar para instituciones públicas o consorcios. “Nosotros los ayudamos desde el punto de vista técnico y científico: si necesitan desarrollar un proceso, saber qué tipo de insumos utilizar o cuál es la mejor manera de hacer el dispositivo”, ejemplifica. Una de las grandes ventajas de estos equipos, que además los vuelven una alternativa accesible para institutos y centros de investigación, es que su costo, de alrededor de 35.000 dólares, es inferior al de los importados, que pueden tener un precio superior a los 100.000 dólares. Para abastecer al mercado externo, trabajan con distribuidores en China, Europa e India, y esperan ampliar el alcance de mercado y masificar el uso de estos equipos. Actualmente, están inicando una segunda etapa en la cual esperan “ser más ambiciosos” y buscar socios estratégicos para tener un alcance regional, como podría ser la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN), en la UNSAM, y abrir nuevos mercados. “Si bien tenemos la parte académica, nos gustaría que consolidarnos, incrementar las ventas y convertirnos en una empresa que venda a nivel global”, concluye Sirena.El boom del mosto: un desarrollo agroindustrial exitoso
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Era un producto marginal en la industria vitivinícola y ahora vive un boom.
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Se trata del mosto, un endulzante versátil demandado por diversas industrias de jugos, vinos, dulces, mermeladas y repostería;
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Argentina es el mayor exportador en volumen.
El mosto argentino llega a Estados Unidos, Japón, Canadá, Arabia Saudita, Sudáfrica y ChinaSin dudas, la industria del JUC se fue diversificando y haciéndose más sofisticada para atender la demanda externa, vinculada a los alimentos saludables. “Se han ido desarrollando y consolidando nichos que a futuro tienen un enorme potencial para seguir creciendo como son los mostos orgánicos, las certificaciones religiosas, mostos blancos y tintos, aromáticos y de distintos tipos”, aportó Colombo. En tanto, José Alberto Zuccardi, presidente de la Coviar, dio su visión del producto. “El JUC es de una importancia clave y de extraordinaria nobleza que, por un lado, permite incrementar las exportaciones del sector vitivinícola puesto que tiene una gran demanda mundial por ser un alimento sano; mientras que, a la vez, presta un gran servicio a la industria del vino al absorber una parte importante de la producción de uvas, lo que permite mantener el equilibrio en los distintos mercados y tener precios razonables para toda la cadena”, dijo el empresario bodeguero. Los mayores importadores mundiales de mosto concentrado de uva producido en la Argentina son Estados Unidos (capta 35% de las exportaciones locales), Japón (21%), Sudáfrica (18%) y Canadá (9%). Le siguen: Chile, Turquía, Rusia, Países Bajos, España, China, Arabia Saudita, México y Colombia.
«La prohibición es el verdadero peligro para la salud pública»
Volvemos al tema del «vaping» -o, como se acostumbra a llamarlos «cigarrillos electrónicos»- y tomamos este editorial de Vaping Today, un medio especializado en el universo de los productos alternativos de bajo riesgo para el consumo de nicotina. En este caso hace referencia a la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil. Podría ser perfectamente válido para nuestro país en varios de sus puntos ya que de igual manera están prohibidos en Argentina.
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Acá el editorial:
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«Sí, los cigarrillos electrónicos no son seguros en Brasil. Pero la causa de esto es, precisamente, la falta de regulación.
En el Reino Unido los dispositivos de electrónicos de consumo de nicotina están disponibles incluso en hospitales públicos; en Nueva Zelanda los promueve el Ministerio de Salud. El Parlamento Europeo los aprobó recientemente como un instrumento de la lucha contra el cáncer. Y en todos estos lugares se puede considerar que el vapeo es seguro porque está adecuadamente regulado y supervisado.
Por el contrario, al cerrar los ojos y cruzar los brazos, fingiendo que con la prohibición dejarán de existir y circular los cigarrillos electrónicos en los mercados ilícitos, la Agencia de Salud Brasileña (Anvisa) hace que un producto disruptivo que ha ayudado a millones de fumadores adultos en todo el mundo a dejar el tabaco sean inseguros, de acceso poco controlado y sin restricciones para los menores.
Oportunidad perdida
Brasil está perdiendo una oportunidad histórica en el control del tabaquismo al mantener por más de una década la prohibición de los cigarrillos electrónicos.
El avance del control del tabaco en el país es innegable, especialmente entre las décadas de 1980 y 2000. Con un cierto pionerismo, los números alcanzados, la legislación aprobada, Brasil tiene mucho de qué enorgullecerse en términos de reducción de los índices de tabaquismo. Pero, según la propia OMS, queda mucho por hacer si las tasas siguen estando por encima del 5%.
Y tal vez los cigarrillos electrónicos y otros productos para el consumo de nicotina sin tabaco, sin humo o sin combustión podrían ser los elementos que faltaban para alcanzar las marcas históricas que llenarían de orgullo a las entidades de salud brasileñas. Si estos productos de reducción de daños estuvieran bien regulados en el país, podrían evitar que muchos fumadores se enfermaran; salvaría vidas.
Sin embargo, muchas de estas organizaciones públicas (y privadas) que abogan por el mantenimiento de la prohibición siguen perjudicando a la población al difundir conceptos e ideas descontextualizadas, fragmentadas y tergiversadas –o vergonzosamente mentirosas– con una clara intención de imposición ideológica del imperativo de la abstinencia, del irrealista ideal de la salud perfecta, fomentando un cierto pánico moral, promoviendo como únicas opciones dejar el cigarrillo por fuerza de voluntad o sumisión a los productos de la industria farmacéutica. La otra opción es fumar hasta enfermar y morir.
La responsabilidad de las entidades de salud
De los organismos públicos en el ámbito de la salud esperamos siempre el apego al rigor científico, a los buenos procesos, al compromiso con la comunidad, con las personas. Por eso es especialmente preocupante la desinformación y la falta de educación por parte de los organismos de salud, especialmente los gubernamentales.
A lo largo de los años, desde la prohibición de los cigarrillos electrónicos en el país en 2009, hemos visto cómo los órganos responsables no logran promover una discusión madura, sino una siempre inclinada hacia el prohibicionismo, bajo una mentalidad mezquina.
¿No es acaso la función de un organismo público atraer y escuchar a expertos, visualizar escenarios, experiencias, promover el debate e incluso crear campañas educativas informando, por ejemplo, qué es realmente vapear, cuáles son sus riesgos y beneficios, para qué público está destinado?
“A nosotros consumidores, legos, sin conocimientos científicos, lo que nos queda es nuestra experiencia de haber dejado de fumar con estos productos y de haber percibido en nuestro propio cuerpo los diversos beneficios para la salud. También tenemos la opción de creer en la ciencia, de contrastar los argumentos contrarios y optar por los más razonables, los que parezcan más cercanos a la realidad”.
Las autoridades brasileñas podrían aprender de las prácticas foránea que llevan a avances en la lucha contra el tabaquismo e inspirarse en sus pares, como los ministerios e instituciones de salud de Nueva Zelanda, Francia, Reino Unido. O, mínimamente, hacer tomar de manera crítica y reflexiva las experiencias y referencias contrarias a las suyas entre muchas otras entidades profesionales, científicas o académicas que ya han logrado avances considerables en el tema (algunos con más de quince años de conocimiento empírico y científico acumulado). Sin embargo, para ello es necesario abrazar la ciencia, optar por el esfuerzo de la regulación y no por el camino fácil del prohibicionismo. Hay que pensar en las personas.
En Brasil, parece que estamos en una dimensión paralela, en una realidad que no convive con la de algunas otras partes del mundo. Pareciera que ni siquiera estamos tratando el mismo tema.
Aprender de otros
Solo por nombrar algunos ejemplos: la British Lung Foundation dice que «cambiar de cigarrillos [combustibles] a un cigarrillo electrónico puede mejorar los síntomas de enfermedades pulmonares como el asma y el EPOC». La entidad similar brasileña afirma exactamente lo contrario.
Cancer Research UK, probablemente el principal organismo de investigación del cáncer del Reino Unido, dice que no hay suficiente evidencia para respaldar una prohibición general del uso de cigarrillos electrónicos, incluso en interiores. La entidad similar brasileña continúa apoyando el discurso de que los cigarrillos electrónicos fueron responsables de muertes y hospitalizaciones por lesiones pulmonares graves en los EE. UU. (que finalizaron cuando se retiraron del mercado ilícito cartuchos de THC líquido, no nicotina, que contenían acetato de vitamina E).
Las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y los numerosos tipos de cáncer provocados por el tabaquismo se deben casi en su totalidad a la inhalación del humo con múltiples sustancias tóxicas que se producen en la combustión. La nicotina, a menudo satanizada, no tiene nada que ver con estos daños. Además, cuando no se asocia a este humo, es decir, como componente de parches y chicles o se consume por vía oral como en inhaladores farmacéuticos y cigarrillos electrónicos, simplemente no representa riesgos graves para la salud. Esto es lo que evalúa y avala el Real Colegio de Médicos de Londres (prestigioso grupo médico fundado en 1518).
En cuanto a su carácter “adictivo”, la dependencia a la nicotina parece estar relacionada con el resultado de la interacción química cerebral y el cóctel químico que la acompaña en cada producto que la introduce al organismo. Por lo tanto, no hay evidencia de adicción cuando se consume en parches o cigarrillos electrónicos. En los cigarrillos existen potenciadores de adicción como el acetaldehído y los alcaloides del tabaco, que contribuyen a promover la dependencia, influyendo en el efecto recompensa e inhibiendo el metabolismo de los neurotransmisores que liberan dopamina.
Por último, hay que añadir los factores psicosociales que también favorecen la dependencia. Así lo explica el protocolo de la guía para médicos del Reino Unido emitida por el National Institute of Health and Care Excellence (NICE). Absolutamente lo contrario que propugnan sus pares brasileños.
La realidad de los cigarrillos electrónicos
O las autoridades sanitarias brasileñas que satanizan los cigarrillos electrónicos son maliciosas o realmente tienen la convicción de que las autoridades sanitarias del Reino Unido, la Unión Europea y muchos otros países desarrollados son irresponsables y están poniendo en riesgo a sus ciudadanos. Si se trata de algo bueno para el Reino Unido, ¿por qué no lo sería para Brasil?
El caso es que en ningún estudio o informe serio se afirma que los cigarrillos electrónicos sean inofensivos (o dañinos). Lo que explican los expertos es que al no contener tabaco, los cigarrillos electrónicos no queman, no tienen humo y no contienen los componentes tóxicos que genera la combustión, que son en gran parte responsables de las enfermedades asociadas al tabaquismo.
Lo que varias y acreditadas autoridades sanitarias informan y confirman es la virtud que presenta esta innovadora tecnología a la hora de minimizar los riesgos y daños asociados al consumo de nicotina por medios tradicionales al eliminar la combustión del proceso. Sencillo, ¿no? Es por eso que se les conoce como productos de reducción de daños por fumar. Productos de nicotina más seguros, como los llaman algunos británicos.
Eso sí, son seguros siempre y cuando estén regulados y se apliquen normas y controles que garanticen la calidad de estos productos de consumo. De estar prohibidos, evidentemente circularán sin ningún tipo de control sanitario y únicamente en el mercado ilegal.
¿Y los ciudadanos?
A nosotros los consumidores legos, sin conocimientos científicos, lo que nos queda es nuestra experiencia de haber dejado de fumar con estos productos y de haber percibido en nuestro propio cuerpo los diversos beneficios para la salud. Y también tenemos la opción de creer en la ciencia, de contrastar los argumentos contrarios y optar por los más razonables, los que parezcan más cercanos a la realidad.
Sin embargo, siempre vale la pena recordar que el argumento basado en el sentido común también puede ser vil, porque puede disfrazarse y promover la desinformación. Por supuesto, sería genial si nadie fumara, pero no es realista suponer que todos los fumadores pueden, quieren o dejarán de fumar. Y es en este sentido que el cigarrillo electrónico, como producto de menor riesgo para la salud que imita el hábito de fumar, se convierte en una importante herramienta para reducir el consumo de cigarrillos y evitar la toxicidad del humo del tabaco. Es una opción. La mejor que tenemos en estos tiempos.
Como recuerda el Dr. Roberto Sussman, profesor de la UNAM y uno de los más grandes estudiosos del tema en América Latina, sin duda, el mejor de los casos sería elegir no fumar ni vapear. Así mismo, es mejor no beber alcohol, no comer alimentos grasos y azucarados y hacer ejercicio regularmente. Sin embargo, en la vida real pocas personas alcanzan este ideal utópico de salud perfecta y ausencia absoluta de vicios menores o adicciones. “Por lo general, la perfección, inalcanzable, es enemiga de la mejor opción, que es alcanzable”.
A nosotros, consumidores, nos queda el deseo de creer absolutamente en la buena fe y las mejores intenciones de las organizaciones de salud. Pero la elección de la prohibición parece contraria a la noción de buena fe. También queremos creer que las organizaciones de atención médica están de acuerdo en que los resultados de salud pública más satisfactorios generalmente ocurren cuando somos capaces de reducir los riesgos de manera aceptable. Lo hemos experimentado intensamente en los últimos dos años con la pandemia.
¡Abajo la prohibición!
Es urgente regular el vapeo para proteger a los consumidores, de forma que se dificulte el acceso a los menores y se desincentive el consumo por parte de los no fumadores.
Mantener la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil solo garantiza que haya más enfermedades y muertes relacionadas con el tabaquismo, impidiendo que los fumadores adultos tengan acceso a alternativas menos riesgosas y favoreciendo el monopolio de los cigarrillos.
La prohibición también nutre el ya inmenso mercado ilegal que existe en el país y la circulación de productos sin supervisión regulatoria, en lugar de establecer un mercado regulado, con proveedores legalizados, tiendas especializadas, que fomente el emprendimiento y la generación de empleo y renta, así como el pago de impuestos al Estado que pueden invertirse directa o indirectamente en la salud pública.
Y, al fin y al cabo, mantener la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil también es una violación a la libertad y autonomía de las personas que quieren tener control sobre las opciones para proteger su propia salud. Además, deja abierta una pregunta: ¿Por qué? ¿Quiénes se benefician con la prohibición?»
Tal vez sea tiempo, también aquí en la Argentina, de empezar a pensar en la salud pública con perspectivas más modernas. De abrir el debate.
Esteban Terranova
El diagnóstico de Kulfas «Hay una economía que está vigorosa en términos de crecimiento” – Conclusión
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dio la semana pasada un extenso reportaje a Jorge Fontevecchia, de Perfil. Reproducimos las evaluaciones y expectativas de uno de los dos hombres claves de la gestión de Alberto Fernández. La primera parte está aquí; la segunda, aquí. Concluye con esta, la tercera.
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—¿Qué relación hay entre reducción de desempleo e inflación? La muy discutida curva de Phillips, siendo Argentina un país muy destacado en términos de inflación. —No, esas son visiones antiguas. Si fuera así, el mundo no hubiese tenido el empleo abajo nunca, porque la inflación bajó muchísimo en los últimos años. Claramente la inflación es un problema, hay que reducirla, requiere un abordaje integrador, es un problema multicausal. No es solo política monetaria, así como tampoco es solamente controlando precios. Ninguna de esas dos cosas van a resolver por sí solas el problema. Pero insisto, es necesario reducir la inflación y eso de ninguna manera va a implicar que el desempleo suba.—Recientemente salió el índice de pobreza latinoamericana: 27% de pobres mientras que Argentina, 37. ¿Hay un error estadístico al medir Latinoamérica? —Se mide distinto, cada país tiene una canasta distinta de pobreza, para que se entienda, acá en Argentina para no ser pobre tenés que tener el dinero para comprar tantos kilos de carne, de verduras, frutas, pagar un alquiler, todo esto. Y cada país lo mira distinto, porque también tiene que ver con su propia estructura y su idiosincrasia, entonces, comparar tasas de pobreza de esa manera es un error. Cuando se mira la tasa de inflación correctamente medida comparable, que es un dato del Banco Mundial, Argentina termina entre los países de menor inflación, no el más bajo, claramente no, pero está entre los de menor pobreza en América Latina. —¿No hay también una cantidad de monotributistas que no declaran su ingreso real? —No, está bien declarado. No es que esté mal la medición, lo que digo es que la canasta es distinta. A lo mejor en Bolivia, para decirlo de una manera muy simplificada, se dice que para no ser pobre tenés que tener plata para poder comprar dos kilos de carne de vaca y dos kilos de verduras. En Argentina es más lo que se le pide a la canasta, en calorías y a otros productos, eso hace que si se midiera la pobreza argentina con la canasta boliviana, sería mucho menor seguramente el nivel de pobreza. —Algunos economistas de la oposición dicen que el crecimiento de este año va a ser menor al 3% y que todo se deberá al arrastre estadístico del año anterior. ¿Tu visión es que puede estar al 5% de crecimiento o más? ¿Y a qué atribuís la diferencia de diagnóstico de un sector y de otro? —El primer dato del año, enero dio 5,4%, muestra que hay una economía que está vigorosa en términos de crecimiento. Hay una diferencia de diagnóstico. Muchos sectores de la oposición están subestimando la política que está implementando el Gobierno, o piensan que no es sostenible este tipo de cosas que suelen aparecer. Estoy confiado en que el crecimiento argentino va a estar arriba de 4% y que la industria va a crecer entre 5% y 6%. —¿Es un problema de ceguera paradigmática, un problema ideológico? —No lo sé, puede ser un poco de todo lo que mencionás, puede ser también una manera de plantear una posición crítica. —Recientemente tuvimos a Boric de visita, quien decía que el equilibrio fiscal no es un tema ideológico, tuvimos al propio ministro Guzmán, que decía que el déficit fiscal no era ni de derecha a izquierda. ¿Sería correcto decir que el déficit no es un problema ideológico, lo que es ideológico es la discusión de cómo solucionarlo? ¿Y que hay por lo menos cinco formas de resolverlo, emitiendo, tomando deuda, creciendo, ajustando, o vendiendo activos? ¿La discusión ideológica cómo se resuelve o financia? —Efectivamente hay mucha gente en Argentina que piensa que no es un problema, y otra que piensa que éste es el problema fundamental. Nuestra visión no es ni una ni la otra. Primera cuestión, coincido con lo que dijo el presidente de Chile, (Gabriel) Boric. Debería ser un consenso básico social tener las cuentas públicas equilibradas, que cuando crecemos hay que ahorrar, hay que reducir déficit y si hay superávit, aumentar el superávit y ahorrar. Y si hay recesiones, ahí sí utilizar recursos fiscales, ahorros o endeudamiento para contrarrestar lo que va a padecer el sector privado. Después, respecto a cómo resolverlo, la emisión no resuelve nada, la emisión financia en todo caso. —Resolverlo o solventarlo. —Hay sectores en Argentina que piensan que la emisión no es un problema, que se podría emitir indefinidamente, y esa emisión en definitiva genera más actividad económica, sigo ese razonamiento, no lo comparto, pero para que se entienda. —Explicá cuáles son las diferencias ideológicas. —Esos dirían, en realidad, emitís, pero como hay más actividad económica, la economía crece y se licua la emisión. La realidad es que eso puede ocurrir en momentos particulares. No es que esté en contra y que nunca hay que emitir. De hecho, en 2020 con la pandemia había que emitir, lo hicimos y lo hicimos bien, era correcto para financiar el ATP, el IFE y salvar a buena parte del sector productivo, que estaba muy afectado por los efectos de la pandemia. Ahora, pensar que eso se puede hacer indefinidamente ojalá fuera tan fácil. —William Phillips decía que con el paso del tiempo los agentes económicos se acomodan en el comportamiento de la ilusión monetaria que inicialmente se puede producir cuando se trata de estimular la economía por encima de la tasa natural de desempleo, pero en el largo plazo provoca la misma tasa de desempleo con mayor inflación. —Por eso, más allá de esta apreciación, está claro que eso se puede hacer de manera puntual en momentos particulares. —Si lo hace de manera sostenida, finalmente pierde el efecto. —Lo que genera finalmente es una acumulación de moneda que termina incidiendo en la compra de activos externos, en dólares, por ejemplo, y la suba del dólar después impacta en el nivel de precios. Si hay restricciones cambiarias, impactarán en el paralelo, si no, impactarán en el dólar oficial. —Un error sería creer que la emisión no tiene consecuencias y no hay efecto monetario en la inflación. —Es un error pensar que todo el problema inflacionario tiene que ver con lo monetario. Hemos tenido un laboratorio de Argentina. —Vuelvo nuevamente a que tenemos este trimestre con contracción de la base monetaria, cero de déficit fiscal y más inflación. —No lo diría así porque es un período corto. Lo que sí queda claro es que el plan (Guido) Sandleris, que sí tuvo un período más largo para extenderse, mostró que esa restricción monetaria no solo no controla la inflación, sino que además la terminó acelerando. Terminó entregando Macri el gobierno con el doble de inflación de la que había recibido.«En el gobierno de Macri hubo un montón de preceptos que fueron puramente ideológicos»

—Tratando de ser ecuménicos, decías que la diferencia es que ellos creen que primero hay que estabilizar para crecer, y ustedes creen que primero hay que crecer para estabilizar, y tratando de imaginar que pueda haber gente razonable que quiera el bien para la Argentina, pero que tenga un diagnóstico distinto, ¿dónde está el peligro de que venga alguien razonable, sensato, bien formado, que crea que primero hay que estabilizar para crecer? —Probablemente termine ahogando el proceso de reactivación, que está en curso y está permitiendo crecer, recuperar empleo, reducir la pobreza, y lo termine frenando en aras de un supuesto plan estabilizador. Hay que crecer, por supuesto este crecimiento va a generar un marco de estabilización, más muchas medidas que se irán implementando y sobre todo tener claro el rumbo hacia delante. En el gobierno de Macri hubo un montón de preceptos que fueron puramente ideológicos. Lo digo con conocimiento de causa. Hablo con los industriales a diario y ellos mismos me contaban que iban a presentarles a mis antecesores proyectos industriales, y la respuesta que tenían era que no les convenía producir acá, que se quedaran con la marca, con la tecnología y que en todo caso manufacturaran en China o en otro país de América Latina. Era una cosa medio loca decirles a los industriales que dejen de ser industriales y que se metan en importación. La primera vez que lo escuché, mucho no lo creí, luego vi que se repetía, que eran varios casos similares. Ahí hay una cuestión ideológica muy delicada que esperemos que no se repita nunca. —Me da la sensación de que por lo menos por quienes asesoran a Horacio Rodríguez Larreta, economistas como (Pablo) Gerchunoff, no plantearía algo así. ¿Es posible que haya una posibilidad de que la Argentina pueda tener un plan de estabilización que no frene el crecimiento y en el que crean determinados economistas de Juntos por el Cambio? —Esperaría que sí, estamos trabajando con varias iniciativas, con el Consejo Económico y Social, con este plan productivo para pensar a largo plazo. —¿Evolucionan en el sentido de tu propio pensamiento? —Si me tengo que basar en los que pasaron por el gobierno de Macri, no evolucionaron. A Pablo Gerchunoff lo conozco, lo he leído, es un gran historiador económico, no tengo ninguna duda, aprendo mucho con él. Hay cosas que no comparto, pero hay muchas cosas que sí, no sé qué rol tendría en un gobierno de Macri o de Larreta o de Patricia Bullrich, no sé quién va a ser el candidato de Juntos por el Cambio. —Por ejemplo, Melconian, quien está en la Fundación Mediterránea para construir un plan, ¿sería una de las personas que pondría en riesgo la economía, porque buscaría en exceso la estabilidad antes que el crecimiento? —Por supuesto, Melconian tiene una mirada fiscalista, lo conozco, lo he escuchado y he tenido alguna ocasión en que pude conversar con él durante el gobierno anterior, en algún seminario o encuentro de economistas. Él decía que los dólares no importan, lo importante era cerrar el tema fiscal. Se burlaba y decía: “El problema es que hay algunos radicales en el gobierno de Juntos por el Cambio que piensan que el problema es del sector externo, pero el problema en realidad es fiscal”. Cada vez que Argentina se focalizó en lo fiscal se desenfocó. Y con esto no estoy diciendo que lo fiscal no es importante, digo que Argentina sufre cuando tiene un desequilibrio externo, cuando le faltan dólares. Estamos hoy en un camino muy claro a recuperar el equilibrio del sector externo, estamos exportando muchísimo más, fabricando en el país muchos bienes que antes se importaban. —¿Vamos camino a los superávits gemelos? —Vamos camino a eso, va a llevar tiempo, no va a ocurrir el año que viene. Pero claramente Argentina está creciendo, exportando más y va a mejorar su balance fiscal justamente por ese crecimiento, vamos en el camino correcto. —El Plan 2030 sería de superávits gemelos. —Por supuesto, el Plan 2030 pretende terminar la década con un nivel de exportaciones y de desarrollo industrial y tecnológico que le va a permitir tener los superávits tanto externo como fiscal necesarios para estar estabilizados económicamente. —¿Y cuando escuchás a (Hernán) Lacunza? ¿Es distinto a (Carlos) Melconian? —En algunas cosas sí, pero no lo he escuchado mucho en detalle. —¿No sería deseable que la alternancia, que es inevitable a la democracia, permita que haya un grado de mayor cercanía de la mirada económica entre el oficialismo y la oposición? —Sí, sería deseable, pero para que eso ocurra también tienen que haber miradas políticas menos extremas. Macri hizo un daño enorme, cuando dijo “el problema de la Argentina son los setenta años de peronismo”. ¿Qué cercanía puede haber cuando se plantea semejante distancia? Además con una falacia enorme, setenta años en los que habían gobernado peronistas, radicales, militares. Fue un planteo muy absurdo y muy nocivo para ese diálogo constructivo que planteás y que coincido en que es necesario. —Llegamos al final y quiero que envíes el mensaje que a vos te parezca oportuno a quien te parezca, los empresarios, los asalariados. —Mi mensaje es para toda la comunidad, para el pueblo, para los empresarios, para el sector productivo, para las pymes, para las cooperativas, para las empresas grandes también. Todas son necesarias para que Argentina se ponga de pie, para los trabajadores y trabajadoras. Argentina está en un proceso de reactivación donde los resultados son positivos y se van a extender paulatinamente a toda la población. Ya hay muchos que están viendo los resultados, a otros les van a ir llegando de manera más paulatina, pero por sobre todas las cosas hay un gobierno que está pensando no solamente en crecer este año, que lo vamos a hacer y el que viene también lo vamos a hacer, en seguir bajando el desempleo y la pobreza, sino que estamos pensando en el futuro por primera vez. Hay un gobierno que planifica, porque hace mucho tiempo que tiene un plan. Se plantea seriamente crecer toda la década y lograr que los sectores tecnológicos y científicos se desarrollen. Tenemos ingenieros, tecnólogos, programadores, que puedan desarrollarse acá, aportar al país y no tener que emigrar. Estamos en el camino correcto, eso es lo que quiero transmitir. Un mensaje fuertemente optimista a pesar de las dificultades de corto plazo, que no las negamos y estamos también trabajando en eso.«Es un error pensar que todo el problema inflacionario tiene que ver con lo monetario»
El «Día de la Tierra», y la guerra que en 8 semanas ya destruyó la agenda ambiental
Fernando Diez, integrante de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente y profesor en las universidades de Palermo y Torcuato Di Tella, es el autor de esta columna de opinión que se publicó el miércoles pasado.
Nos parece oportuno reproducirla hoy, 22 de abril, Día de la Tierra. Aunque en AgendAR tenemos algunas observaciones que volcamos al final de la nota.
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«Cuando la comunidad científica comenzaba a conseguir que se escucharan las evidencias sobre el cambio climático, cuando los gobiernos de todo el mundo comenzaban a invertir seriamente en energías renovables y el ya desesperado reclamo por disminuir el uso de combustibles fósiles comenzaba a ser atendido por el electorado. Cuando Donald Trump (su lema sigue siendo Make America Great Again) ya había sido derrotado en las elecciones de Estados Unidos y las naciones más poderosas pudieron comenzar a acordar metas de políticas sustentables, cuando la pandemia de Covid-19 hizo evidente la necesidad de políticas coordinadas y globales de salud y cuando la cooperación entre las naciones parecía comenzar a hacerse posible ante la necesidad de políticas globales contra el cambio climático, entonces, Rusia invadió Ucrania. El tono de esta larga introducción puede resultar exagerado, pero es el que requiere este brutal, bochornoso error de cálculo (porque se pensó que Ucrania seria ocupada como Checoeslovaquia en 1968, con muchos tanques y poca sangre), estaba destinado a una escalada militar que resultaría políticamente inevitable para Putin, de trágicas proporciones y horrorosas consecuencias para Ucrania, pero también decisivas para el resto del mundo.De un solo golpe se cambió la agenda del siglo XXI por la agenda del siglo XX.La agenda de una creciente cooperación entre las naciones por la agenda de un retorno a la confrontación de bloques. La confrontación económica, la confrontación militar, la de la supremacía en el espacio, la del dominio de las bandas electromagnéticas. La propia idea de una hegemonía mundial ha revivido con insoportable descaro. Una agenda del siglo XX que nos obliga a volver al pasado tanto en el terreno de lo real como en el terreno de lo mental. Que no nos permite pensar en el futuro, sino que nos obliga a pensar en el pasado. La guerra, sabemos, nunca beneficia al pueblo, menos todavía a los soldados, pero permite a los gobernantes abolir la oposición y abroquelarse en el poder por tiempo indeterminado, designando a los disidentes como traidores, encarcelándolos y acallando toda libertad de disenso. El resurgimiento del nacionalismo, la apelación a la raza, a derechos territoriales pretéritos, la concepción del mundo como territorio de intereses imperiales, la amenaza armada e incluso, la amenaza de guerra nuclear (si, Putin nos hizo saber que puso en alerta el comando nuclear) reordena las prioridades de las políticas nacionales abriendo un nuevo armamentismo. El complejo industrial-militar pasa al frente, las acciones de las petroleras suben y las de las compañías de energías renovables bajan. Si por un momento pudiese suspenderse el horror por la muerte y el sufrimiento humano que la invasión de Ucrania ha producido, si eso fuese posible, podríamos pensar en el daño a las futuras generaciones que este cambio de agenda significa. ¿Quién puede pensar en los derechos de las futuras generaciones cuando ahora mismo poblaciones indefensas, ancianos y niños, perecen bajo bombas teledirigidas? Pero la guerra, habilitando el cinismo de la realpolitik, la arbitrariedad de la razón de estado, y la crueldad de la contabilidad de la muerte como una forma de victoria, significa el total e instantáneo abandono de las consideraciones ambientales. Un día de guerra genera más emisiones de dióxido de carbono y más residuos que un año entero de paz. No solo en la voracidad de combustible de aviones y misiles, de los camiones y pesados tanques, también en la de las gigantescas explosiones y los voraces incendios que estas producen. Ni qué decir de las infraestructuras destruidas, cuya reconstrucción exigirá nuevos esfuerzos materiales y económicos, pero también nuevas emisiones de gases dañinos para la atmósfera. Basta ver las escenas de destrucción para contabilizar visualmente las montañas de edificios reducidos a escombros, tanques destruidos, decenas de automóviles incendiados, puentes, caminos, cañerías y líneas eléctricas destruidas, por no mencionar la destrucción de edificios de valor histórico. Toda esa destrucción, visible a simple vista, es apenas una fracción de las emisiones que producirán lo que ahora aparece, para unos y para otros, como el urgente e inmediato mandato de restitución de los stocks de municiones y armamentos. Un forzoso desvío de los esfuerzos humanos que en el siglo XXI debían orientarse a restablecer una relación sostenible con el planeta, que se ven en cambio dirigidos hacia un esfuerzo armamentista de proporciones incluso mayores que los ya descabellados presupuestos militares precedentes, produciendo un retorno a los parámetros del siglo XX. Aunque la muerte y la destrucción inútil, la espiral de abyecta y voluntaria violencia y el dolor humano que desatan nos paralizan de indignación moral, es inevitable una dolorosa pero necesaria contabilidad: todos los muertos y heridos y toda la destrucción de la guerra es apenas una fracción de las víctimas que producirán el cambio climático, la contaminación ambiental y las mutaciones virales. Lo que en la guerra se contabiliza en miles, se contabilizará en millones en las víctimas de las sequías, el hambre, nuevas enfermedades, incendios e inundaciones. La estupidez de la agenda de la confrontación queda reflejada en la nueva amenaza que ahora se cierne sobre Europa: la amenaza de la radiación nuclear a que la exponen los límites que ya se han cruzado. La aterradora escena de centrales nucleares sin energía o bajo fuego de artillería ha sido inmediatamente superada por el horror que produce el retorno de las bombas nucleares como argumento de presión militar, consiguiendo resucitar el fantasma de la Mutua Destrucción Asegurada. ¿Y el resto del mundo? ¿Y las futuras generaciones? ¿Qué pueden importar si no importa la propia? La agenda del siglo XX, la agenda de la confrontación alimentada por los combustibles fósiles, en sólo unas pocas semanas, se ha impuesto sobre la agenda de la cooperación ambiental del Siglo XXI. No por el cálculo, no por la inteligencia, sino por la estupidez.»

