Dato oficial: más de la mitad de la niñez argentina es pobre

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Según los datos del INDEC del primer semestre de 2019, la pobreza infantil – menores de 14 años – aumentó del 41,4 al 52,6% y la indigencia saltó del 8 al 13,1% en tan solo 12 meses.

Esta noticia ya fue publicada hace varios días. Pero vale la pena repetirla; ayudar a tenerla presente. Porque hoy se cuestiona a la «ley de emergencia alimentaria», o al plan contra el hambre que esta semana lanzó un candidato -no desde la competencia política, que sería triste pero explicable- sino con el argumento que «en la Argentina sólo puede pasar hambre el que no quiere trabajar».

Esta columna de una destacada periodista científica, Nora Bär, expresa muy bien la cara más terrible de esto:

La peor hipoteca

A los periodistas científicos frecuentemente nos piden que hablemos de robots que cantan mientras lavan la ropa o van al súper, espectaculares remedios que curan el cáncer y naves que llevarán colonos a la Luna. Pero hay días en que las noticias son tan lacerantes que resulta imposible desviar la mirada o distraerse con tramas futuristas. Es el caso del oprobio que acaba de darse a conocer: en el país, el 52,6% de los menores de 15 años, nos informan, son pobres o indigentes.

Quiere decir que la mitad, ¡la mitad!, de los chicos padecen penurias materiales y simbólicas que pueden dejar una huella indeleble no solo en su salud física, sino también en su desarrollo cognitivo y emocional. Como suele advertir Sebastián Lipina, director de la Unidad de Neurobiología Aplicada (Cemic-Conicet), que viene investigando el tema desde hace más de dos décadas, la marca de la pobreza hipoteca el futuro y condiciona las capacidades de las personas desde la concepción.

Se escuchan voces indignadas porque un país que produce alimentos para el mundo es incapaz de asegurar la nutrición de su propia gente. Y es cierto: no hay una prioridad más urgente. Pero con dar de comer no basta. Los neurocientíficos subrayan que, aunque una adecuada nutrición es indispensable para un desarrollo saludable del cerebro, esto solo no lo garantiza. Estudios en animales y en seres humanos sugieren que las modificaciones que introduce la pobreza en el cerebro son múltiples. En el nivel molecular, está asociada con cambios en la expresión de los genes.

Desde hace más de una década se sabe que por su influencia se modifican los volúmenes de distintas áreas asociadas con la autorregulación cognitiva y emocional, y con el aprendizaje. También se generan cambios funcionales (como mayor probabilidad de dificultades para entender cuál es el sonido del habla al empezar a leer) y conductuales (en la atención, el control inhibitorio y la memoria de trabajo).

Cuanta más privación acumulada y más susceptibilidad del chico, mayor es la dificultad para revertir estos cambios. Para superar el lastre de las carencias, son necesarias múltiples intervenciones. Según Lipina, autor de Pobre cerebro (Editorial Siglo XXI, 2016), donde analiza los efectos de la pobreza en el desarrollo cognitivo y emocional, y lo que puede hacer la neurociencia para prevenirlos, no hay una «bala de plata» ni soluciones listas para usar. Tan indispensables como los psicólogos o los neurocientíficos son los maestros, los epidemiólogos, los asistentes sociales.

Hay que atender el sueño, la actividad física y la reducción del estrés, y entender cómo la comunicación ruidosa o el caos en el hogar interfieren sobre la educación, el desarrollo cognitivo y autorregulatorio de los chicos y de los propios adultos.

Especialistas en ciencias de la educación, como Melina Furman, profesora de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés e investigadora del Conicet, destacan, por ejemplo, la importancia de garantizar que la mayor cantidad de chicos accedan a jardines de infantes que les ofrezcan actividades motivadoras temprano en la vida, y subrayan que los beneficios de entornos educativos estimulantes se ven luego en mejores desempeños en el nivel primario y hasta en el futuro ingreso profesional.

Esta semana, la revista británica The Economist se escandalizó en Twitter porque en los Estados Unidos (ellos lo llaman «America») uno de cada seis chicos es pobre. «¿Cuál es el futuro de un país que no invierte en sus generaciones más jóvenes?», se preguntaba. ¿Qué nos cabe entonces a nosotros, una comunidad en la que uno de cada dos inicia su vida con semejante handicap? Si hubiera que embarcarse en una epopeya que nos involucre a todos, creo que no habría ninguna más justificada que desafiar esta injusticia indecible.

Ya funciona el radar meteorológico más austral del mundo, construido por INVAP

Se ubica en instalaciones de la Armada Argentina en Río Grande, Tierra del Fuego, y fue desarrollado por INVAP en el marco del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SINARAME). Puede detectar una tormenta grave a 480 kilómetros de distancia, además de obtener datos sobre sequías, temperaturas y la calidad de nieve que caerá.

Se trata del Radar Meteorológico Argentino (RMA), una de las novedades más importantes en materia científica en la provincia con la meteorología más cambiante de la región con lluvias, ventarrones, galernas, nevadas y calmas chichas más impredecibles del Cono Sur: la Patagonia Austral. Trata de mejorar los pronósticos para brindar mayor seguridad sobre las actividades que se realizan en el territorio y sobre las personas. El nuevo RMA fueguino es el radar meteorológico más cercano al Polo Sur en todo el planeta.

Estos aparatos pueden detectar una tormenta a 480 kilómetros de distancia, debajo de la línea del horizonte, y a 200 kilómetros determinar el tamaño y densidad de las gotas de lluvia. Puede determinar si tiene o no granizo, calcular la velocidad del viento, y verificar si contiene tornados o «células» capaces de originarlos. Puede generar alertas de varias horas antes de que sucedan todas esas cosas graves de siempre: techos arrancados por el Suroeste, o derrumbados por nubes de ceniza volcánica, incendios forestales en los veranos secos fogoneados por el viento, estancias, escuelas rurales y ciudades aisladas días enteros por la nieve en temporada fría, etc. El RMA puede bajar el costo individual y colectivo de lo que significa ser no sólo patagónico, sino además fueguino, o vecino santacruceño austral.

La información relevada también irá generarando estadísticas en un momento en que el recalentamiento global se aceleró y va dejando rápídamente desactualizados los registros promedios de hace dos o tres décadas. Servirá para planificar adecuadamente obras hídricas en la región, como puentes y alcantarillas, así como también para el ordenamiento y zonificación territorial.

Desde el gobierno provincial se informó que el radar permitirá a Tierra del Fuego, obtener datos sobre sequías, temperaturas y la calidad de nieve que va a caer, entre otros datos. Y para orgullo nacional y regional, es uno de un primer grupo de radares argentinos diseñados en la patagónica Bariloche, por INVAP. Para alegría del Servicio Meteorológico Nacional, como opera en iguales longitudes de radiofrecuencia y determina si lo que viene es granizo o ceniza del mismo modo que la mayor parte de la flota del SINARAME. Y para alivio del fisco nacional, los repuestos y el mantenimiento son locales, garantizados, y se pagan en pesos.

Y finalmente, éste es el único país de la región con una red radarística meteorológica propia. No es poco.

Las ventas minoristas cayeron 14,5% (interanual) en septiembre

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Las ventas minoristas de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) cayeron 14,5% en septiembre frente a igual mes del año pasado, según un informe elaborado por CAME.

De acuerdo con la entidad, la actividad en los comercios arrancó firme durante los primeros días, pero el movimiento se fue conteniendo desde la segunda semana. CAME estima que la caída no fue mayor gracias a las cuotas sin interés y a que un tercio de los negocios no aumentó sus precios.

Nobel de Física 2019: un cambio en la concepción del mundo

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Hoy se conocieron los ganadores del Premio Nobel de Física 2019. Una mitad fue para el canadiense James Peebles, de 84 años, “por sus descubrimientos teóricos en cosmología física” y la otra mitad resultó compartida entre los suizos Michel Mayor, de 77, y Didier Queloz, de 53, “por el descubrimiento de un exoplaneta que orbita una estrella de tipo solar”.

La Academia Sueca destacó en su comunicado que estos logros “cambiaron para siempre nuestra concepción del mundo”. Y agregó: “Los galardonados han contribuido a responder preguntas fundamentales sobre nuestra existencia. ¿Qué pasó en la primera infancia del universo? ¿Qué pasó después? ¿Podría haber otros planetas por ahí, orbitando otros soles?”.

Para el doctor en física Esteban Calzetta, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, fue una grata sorpresa. “Honestamente, no esperaba que le dieran el Nobel a ellos. El premio a Peebles es merecido, pero es raro porque generalmente se dan por un logro puntual. Aquí es un premio claramente a toda la trayectoria. Él ha sido un referente en cosmología por lo menos desde los años 60. Mientras que Mayor y Queloz son premiados por sus observaciones de 1995. O sea, se tomaron su tiempo para darles el Nobel”, observa el investigador del CONICET.

Peebles, físico canadiense, quien realizó su trabajo recientemente premiado en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, estudió el origen del universo, y descubrió nuevos procesos físicos. “El modelo Big Bang describe el universo desde sus primeros momentos, hace casi 14 mil millones de años, cuando era extremadamente caliente y denso. Desde entonces, el universo se ha expandido, volviéndose más grande y más frío. Apenas 400 mil años después del Big Bang, el universo se volvió transparente y los rayos de luz pudieron viajar a través del espacio. Incluso hoy, esta antigua radiación nos rodea y, codificada en ella, se esconden muchos de los secretos del universo. Usando sus herramientas y cálculos teóricos, James Peebles pudo interpretar estos rastros desde la infancia del universo y descubrir nuevos procesos físicos”, puntualiza la Academia Sueca.

En este sentido, Calzetta remarca que el trabajo de Peebles fue “monumental, de muchísimos años. Él empezó a empujar la teoría del Big Bang cuando era una teoría rara. De hecho, el nombre de Big Bang se lo pusieron los adversarios para ridiculizarla. Es un logro haber insistido con esto y haberlo llevado al punto actual, que es una de las teorías con más poder predictivo que tenemos en la física”. Para tener una cabal idea de lo que su nombre significa, Calzetta grafica: “Peebles para todos los que estamos trabajando en cosmología, es el que escribió el libro con el que todos hemos estudiado”.

La otra mitad del Nobel de este año es compartida por Mayor y Queloz. Ellos han explorado nuestra galaxia natal, la Vía Láctea, buscando mundos desconocidos. En 1995 hicieron el primer hallazgo de un planeta fuera de nuestro sistema solar, un exoplaneta, orbitando una estrella de tipo solar. “Su descubrimiento –marca la Academia Sueca– desafió nuestras ideas sobre estos mundos extraños y condujo a una revolución en astronomía. Los más de cuatro mil exoplanetas conocidos (hoy) son sorprendentes en su riqueza de formas, ya que la mayoría de estos sistemas planetarios no se parecen en nada a los nuestros, con el Sol y sus planetas. Estos descubrimientos han llevado a los investigadores a desarrollar nuevas teorías sobre los procesos físicos responsables del nacimiento de planetas”.

Un verdadero “alegrón” fue la noticia para Rodrigo Díaz, investigador del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE, CONICET-UBA), quien conoció personalmente a Mayor cuando fue a Suiza a trabajar en el equipo de Mayor en la Universidad de Ginebra. “Siempre sonaba fuerte Mayor para el Nobel porque hizo un descubrimiento que cambia un poco la comprensión que tenemos de cómo se forman los sistemas planetarios, y eso nos toca de lleno. Es realmente fundamental. Y abrió a la consideración científica,un campo que no existía y es uno de los más activos de la astrofísica”, remarca Díaz, quien lideró la investigación que, a principio de año, descubrió el tercer exoplaneta más cercano al sistema solar.

Cuando los recientes Nobel hallaron en 1995 el primer exoplaneta, Queloz estaba haciendo su doctorado bajo la dirección de Mayor, según comenta Díaz. “Resulta valioso –añade- que se premie el trabajo de un investigador en formación o investigador joven. Muchos de ellos trabajan muy duro, y a veces en condiciones precarias y con mal salario, para avanzar el conocimiento científico. La inclusión de Queloz es también un reconocimiento para todos ellos y ellas”.

De estos nuevos mundos, cada vez más cercanos, Calzetta observa que el campo de búsqueda de exoplanetas avanza a una velocidad impresionante y que la única limitación es lo difícil que es observar estos objetos. “Cada vez que se encuentra una forma de mejorar la precisión de las observaciones, se descubre una familia nueva de planetas que nadie hubiera sospechado que existía. Acá se da el premio por la primera detección, en 1995, hace 24 años. Ahora, ya se han detectado miles. Y nos estamos acercando a lo que sería la frutilla del postre, que es encontrar uno parecido a la Tierra. Es muy difícil porque son muy chiquitos y están orbitando estrellas, entonces están tapados por su luz. Pero, nos estamos acercando cada vez más”.

Por .

Greta Thunberg y la cancillería argentina

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Nos parece oportuno -en especial porque como se dice en la nota, en muy pocas semanas cambiamos de gobierno- compartir esta columna de Mariano Turzi, profesor de Relaciones Internacionales en la UCEMA:

«Greta Thunberg parecía representar todo lo bueno en el mundo. Niña, autónoma, ecologista. Su sola presencia presentaba un contraste e impugnación a la sociedad global: su inocencia idealista frente a la corrupción consumista, su pedido de responsabilidad intergeneracional por sobre la inmediatez de la producción, su apelación trasnacional superadora de los “egoísmos” nacionales.

Pues bien, esta pequeña “valquiria verde” siglo XXI y quince aliaditos han presentado una demanda contra la Argentina (y contra Brasil, Turquía, Alemania y Francia). Para un país como el nuestro que cambiará de gobierno en un mes, este hecho es revelador de tres niveles de disrupción que crecientemente acecharán a nuestra política exterior.

Uno: Actores. La globalización ha causado que los estados-nación pierdan parte de su soberanía frente a las actividades de actores no gubernamentales transnacionales, sean sociales como las ONG´s, económicos como las compañías multinacionales o militares como el crimen organizado internacional.

Incluso pareciera que una niña nórdica ha cuestionado la validez moral y la autoridad política de cinco de las economías más grandes del planeta. Por todos los conflictos que los gobiernos de esos cinco estados puedan tener, ellos fueron elegidos. Nadie –ni en los cinco países demandados ni en el mundo- eligió a Greta Thunberg.

Dos: Arenas. Los intereses nacionales de los Estados se manifiestan por canales diversos. La diplomacia tradicional ya no puede abarcar exclusivamente el conjunto de los intereses externos de un país.

Las Cancillerías se han diversificado, coordinando con otros ministerios, sumando unidades subnacionales, teniendo en cuenta intereses privados y anticipando reacciones de la sociedad civil global. La demanda de Greta afecta a nuestro país porque es signatario de la Convención de Derechos del Niño de Naciones Unidas.

Tres. Agenda. Ninguna persona de buena voluntad o pensamiento serio puede dudar de que el reclamo por el cambio climático es científicamente válido y humanitariamente legítimo. Pero imponerlo de modo maniqueo no auspicia buenos resultados.

La niña sueca que supuestamente está “por encima” de los estados nación ha elegido a cinco de ellos en su demanda. Pero no son los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo (India, Estados Unidos y China). Greta no es una niña solitaria luchando: está patrocinada por uno de los 100 estudios de abogados más influyentes de Estados Unidos. Greta es un producto del sistema que critica.

El cuerpo diplomático argentino debe prepararse para una era de riesgo político global imprevisto, que trasciende las dicotomías ecología-economía, individuo-estado o soberanía nacional-bien público global. Imprevisto pero no imprevisible

Anuncian que Amazon construirá un «data center» en Bahía Blanca

La compañía Amazon planea construir un centro de datos regional en una zona de libre comercio cercana a Bahía Blanca, informó la agencia Bloomberg en base a fuentes vinculadas a la operación.

La empresa fundada por Jeff Bezos tendría planeado invertir cerca de US$ 800 millones en el proyecto a lo largo de 10 años en el país. Se trata de la construcción de un centro de datos en los partidos de Bahía Blanca-Coronel Rosales de la provincia de Buenos Aires. Desde Amazon Web Services (AWS), la unidad de negocios de Amazon especializada en servicios informáticos y cloud computing de la empresa, no confirmaron la decisión. «Es un rumor y AWS no comenta sobre estos temas», indicaron voceros de la compañía.

La decisión de Amazon de colocar parte de su infraestructura en la nube en la Argentina es atribuida por Bloomberg a las «considerables» ventajas impositivas. En la región, Chile era considerado en el mercado como el destino potencial de esta inversión.

Amazon, como cualquier empresa que se beneficia de la nueva Ley de Economía del Conocimiento, recibirá exenciones tributarias a la exportación, una reducción de la alícuota del impuesto a las ganancias de 35% a 15% y pagará efectivamente menores costos laborales.

Además, al ubicarse en la zona de libre comercio, Amazon no pagará impuestos nacionales o provinciales sobre el consumo de energía, un beneficio generoso para un centro de datos.

A fines de junio, la compañía anunció la instalación en la Argentina de un ‘edge’, una solución informática que amplió la capacidad de su infraestructura y de gestión de información en la nube dentro del país. Si bien no hubo confirmación oficial, se estima que la inversión rondó los US$ 20 millones.

Tener cerca un centro de datos de Amazon ayuda a empresas a reducir costos y mejorar la velocidad de los datos en comparación con tener que depender de sitios fuera del país.

Argentina ahora está entre los países que venden menos autos por habitante

Como en un tobogán, las ventas de autos siguen su tendencia descendente, según los últimos datos difundidos por ACARA, la asociación que agrupa a las concesionarias. La baja a septiembre, en el acumulado anual, es de 45%.

El agravamiento de la situación en septiembre se debe al impacto en los precios como consecuencia de la devaluación, sumado al levantamiento del plan de subsidios que dispuso el Gobierno entre junio y agosto pasado. Con este escenario, el mercado del 2019 cerrará en alrededor de 430.000 unidades. Muy lejos de las 800.000 vendidas un año atrás. O del millón vendido en 2012.

Con estos números, la Argentina queda muy debajo de los niveles de consumos de países de la región y, ni qué hablar de Europa o Estados Unidos. Sin duda, hay otros mercados con peores resultados pero se tomaron estos ejemplos como países representativos. Con el volumen de ventas que se estima alcanzar en diciembre y una población que ronda los 44.500.000 habitantes, en 2019 sólo un argentino de cada 100 puede acceder a un 0 km. Si se toma de referencia a otros países, el contraste es significativo. Incluso, en una comparación con datos propios. El año pasado aún se vendía un 0 km cada 55 habitantes.

En Brasil este año se venderá un vehículo cada 79 habitantes. Hay que destacar que el principal socio del Mercosur tampoco está pasando por su mejor momento: crece pero despacio. De mantenerse la tendencia, la brecha crecerá en 2020, ya que se proyecta que el mercado argentino puede profundizar su caída.

Otros dos ejemplos cercanos son el de Chile y Uruguay que, a diferencia de Brasil, no tienen industria automotriz alguna –el país trasandino- o tienen una muy incipiente -el caso del vecino oriental-. Este último es el que más se aproxima a la realidad argentina aunque está ligeramente mejor. Se están vendiendo autos a un ritmo de un 0 km cada 97 habitantes. En el primer caso, la diferencia es más notoria. Chile vende un vehículo nuevo cada 47 personas. Es decir que duplica el nivel de consumo que en la Argentina. Con una población de sólo 19.000.000 de habitantes, tendrá un mercado similar al argentino, en el orden de las 400.000 unidades.

La comparación con un país como España, con una población ligeramente superior a la Argentina, es preocupante (para nosotros): allá se vende un auto cada 36 personas. Un ejemplo inalcanzable es el de Estados Unidos, un ícono del consumo. En ese caso la diferencia es abismal: una de cada 20 personas accederá a un 0 km este año.

Hay varios motivos – algunos coyunturales, otros estructurales -que explican este derrumbe argentino. En el primer grupo hay que ubicar a la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos como consecuencia de que la inflación corre más rápido que la recomposición salarial. Además, la devaluación encareció abruptamente el valor 0 km en un mercado donde más del 70% de los modelos son importados y el resto – los “nacionales” –tienen mayoría de autopartes que llegan del exterior. Entre las causas de fondo, la principal es que tradicionalmente los autos en el país son caros por distintos motivos: presión fiscal récord, falta de escala, costos de intermediación abusivos y falta de financiación. Este último factor es clave.

Entender el mecanismo de las células y el oxígeno: premio Nobel de medicina 2019

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Por el descubrimiento de los mecanismos fundamentales por los cuales las células de los seres humanos y de todos los animales “perciben” y se adaptan a cambios en la disponibilidad de oxígeno, los médicos y científicos Peter J. Ratcliffe, de la Universidad de Oxford y director de Investigación Clínica del Instituto Francis Crick de Londres, en el Reino Unido; Gregg Semenza, de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos, y William Kaelin Jr., del Instituto Dana Farber, de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, obtuvieron el premio Nobel de Medicina.

“El estudio de la hipoxia (falta de oxígeno) tiene claras implicancias en medicina porque abre caminos para el diseño de nuevas terapias para una amplia gama de patologías asociadas. Ejemplos de esto son diferentes tipos de cáncer, anemia, enfermedades isquémicas del sistema cardiovascular y el pie del diabético entre otras”, afirma el doctor Wappner, jefe del Laboratorio de Genética y Fisiología Molecular del Instituto Leloir y profesor del Departamento de Fisiología y Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la UBA. Este laboratorio coopera con Ratcliffe desde hace más de 20 años en diferentes proyectos científicos que han contado con el apoyo de la prestigiosa Fundación Welcome Trust, con sede en el Reino Unido.

El aporte fundamental de los tres científicos

Ratcliffe identificó los mecanismos por los cuales las células de los seres humanos y de todos los animales detectan y se adaptan a cambios en la disponibilidad de oxígeno, lo cual promete derivar en nuevos medicamentos para condiciones tan diversas como la anemia, las enfermedades cardiovasculares, o el cáncer.

“En ciencia, la suerte juega un rol fundamental. Pero hay que estar preparado para el momento en que la suerte se presenta. Y ser lo suficientemente flexible para cambiar la perspectiva y aprovechar la oportunidad”, dijo Ratcliffe a la Agencia CyTA-Leloir en una conferencia de prensa que dio a comienzos de junio en Argentina.

A principios de la década de 1990, Ratcliffe trabajaba como médico nefrólogo en un hospital de Oxford. Además de dedicarse a la clínica, decidió establecer simultáneamente el Laboratorio de Hipoxia en la Universidad de Oxford y desarrolló estudios sobre la eritropoyetina o EPO, que es la hormona responsable de estimular la producción de glóbulos rojos. El gen de la eritropoyetina típicamente se activa en las células renales que han sido deprivadas de oxígeno. Pero, de manera inesperada, Ratcliffe y su equipo descubrieron que muchos otros tipos de células en el cuerpo también son sensibles a la falta de oxígeno, aunque lo hacen con propósitos diferentes.

“Al comienzo, pensamos que era un error del experimento. Pero luego nos dimos cuenta de que había una explicación alternativa. Fue un momento eureka”, recordó Ratcliffe quien fue nombrado caballero de la corona británica por sus aportes a la biomedicina a comienzos de los años 2000.

En estudios posteriores, otros investigadores liderados por Gregg Semenza, de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos, descubrieron el rol clave que jugaba en este proceso una proteína llamada HIF-1 (Factor Inducible por Hipoxia): una especie de proteína maestra o director de orquesta que controla la activación de los genes de hipoxia, incluyendo el de la eritropoyetina para la producción de glóbulos rojos y genes responsables de la proliferación de vasos sanguíneos (angiogénesis), así como también la de muchos otros que mejoran la adaptación de las células a bajos niveles de oxígeno.

Tanto Ratcliffe como Semenza veían que en las células deprivadas de oxígeno se acumulaba HIF-1. En situaciones con niveles normales de oxígeno (normoxia), ese factor casi no se podía detectar; más tarde, comprendieron que lo que ocurría era que, ante la presencia del oxígeno, HIF-1 se destruía rápidamente. Y en 1999 otro colega estadounidense (William Kaelin Jr., del Instituto Dana Farber, de la Universidad de Harvard) descubrió que la función de destruir a HIF la cumplía una proteína que funciona como “tijera molecular”, llamada VHL.

Pero faltaba responder la pregunta de mayor relevancia: ¿Cómo se daba cuenta la célula si había mucho o poco oxígeno? ¿Cuál era el sensor que medía oxígeno y regulaba en función de esa información la destrucción del factor de transcripción HIF-1 para que se “prendieran” genes asociados con las respuestas de adaptación a la escasez de ese gas vital?

Finalmente, el «detector» de oxígeno fue descubierto por el grupo de Ratcliffe y reportado en dos papers históricos publicados en 2001 en las revistas “Science” y “Cell”.

Ratcliffe y su equipo identificaron ese detector empleando una estrategia genética en un gusano muy utilizado por los biólogos, llamado Caenorhabditis elegans. El sensor de oxígeno resultó ser una proteína llamada PHD que modificaba químicamente a HIF-1 –sólo en presencia del gas- de manera tal que solamente cuando HIF-1 sufría esa modificación química, podía luego ser destruido por VHL. Más tarde verificaron la presencia de PHD en ratones, en seres humanos y en todas las especies de animales en las que se lo ha buscado. PHD era la pieza fundamental que faltaba en el rompecabezas de tres elementos centrales.

Los primeros medicamentos basados en estos hallazgos, inhibidores de PHD como daprodustat, están en fases finales de ensayos clínicos como tratamiento de la anemia asociada a la enfermedad renal crónica. Pero las aplicaciones podrían extenderse a otras áreas terapéuticas.

“Manipular las tres moléculas o ‘tres jugadores centrales’ de la maquinaria descubierta por Ratcliffe, Semenza y Kaelin inspira hoy en día a numerosos grupos de todo el mundo a tratar de desarrollar fármacos que puedan promover la formación de vasos sanguíneos para mejorar la circulación de oxígeno en enfermedades cardiovasculares, o por el contrario, bloquear su acción para impedir que diferentes tumores puedan seguir creciendo”, explicó Wappner quien también es investigador del CONICET. Y agregó que “estos descubrimientos sobre un proceso clave de la biología celular son un hermoso ejemplo de cómo la ciencia básica –totalmente básica- puede impulsar avances fundamentales en medicina con posibilidades de mejorar radicalmente la vida de las personas”.

Fernández presentó su plan «Argentina sin hambre»

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«¿Porqué en Argentina, con todo el potencial de producción de alimentos que tiene, hay argentinos con hambre?«, «Los más solidarios son los más pobres«. «No tenemos que esperar al 10 de diciembre para empezar a solucionar este problema«.

Hace unos minutos el candidato del Frente de Todos hizo estas afirmaciones en un acto en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, donde presentó el plan «Argentina sin hambre».

Se puede acceder al texto completo cliqueando aquí.

Lo acompañaron en la presentación Daniel Arroyo, que estará a cargo de la coordinación, el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, el candidato a Jefe de Gobierno por el FdT Matías Lammens, entre una numerosa presencia de dirigencia política, gremial y organizaciones sociales. Alberto Fernández insistió en que esta campaña contra el hambre debería ser protagonizada por la sociedad, y no por un sector político, no importa si es mayoritario o no.

Los empresarios, por su parte, manifestaron su intención de participar, desde una gran amplitud de sectores. El titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), Daniel Funes de Rioja, mencionó que las empresas alimentarias podrían colaborar con la donación del 1% de su producción. Un referente del universo Pyme, Guillermo Siro, de la Confederación Empresaria de Buenos Aires (CEPBA), anunció el apoyo de su sector.

Ahora, como le gustaba decir al fundador del peronismo «Todo el arte está en la ejecución«.

La Fuerza Aérea despidió al Pucará, un avión argentino. Lo reivindicamos

La Fuerza Aérea Argentina llevó a cabo este sábado 5 de octubre en la III Brigada Aérea de Reconquista, provincia de Santa Fe, la ceremonia de homenaje al Sistema de Armas IA-58 Pucará.

El acto empezó con la revista de efectivos y el Himno Nacional. Luego de una invocación religiosa, se homenajeó a todo el personal de los IA-58 Pucará caído en la Guerra de Malvinas, y se hizo un minuto de silencio. La Fuerza Aérea tuvo 55 muertos en Malvinas, la mayoría pilotos.

En el acto se anunció el IA-58 Pucará Fénix, “una evolución lógica y coherente del noble IA-58 Pucará Alfa«. Lamentamos tener que decir de acuerdo a la información que llegó a la redacción de AgendAR, el presunto nuevo modelo, el Pucará Fénix, no es nuevo en absoluto.

Sería el prototipo remotorizado con turbinas Pratt & Whitney por iniciativa de INVAP en FAdeA en el año 2009. Y habría uno solo construído. Sigue demorada su homologación (necesita unas 40 horas más de vuelo) desde 2018. Y las células de Pucará necesarias para una pequeña flota remotorizada se siguen descartando como esculturas donadas a intendentes para mostrar en plazas. En suma, el programa Fénix por ahora sólo es un gesto, o una expresión de deseos.

El IA-58 Pucará fue diseñado y construido en la entonces Fábrica Militar de Aviones (FMA), hoy Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” SA (FADEA) de la ciudad de Córdoba. Su nombre en quechua significa “Fortaleza”. En un comunicado oficial, se explicó que se lo configuró como “un avión para apoyo de fuego aéreo cercano y de reconocimiento ofensivo, de gran maniobrabilidad, con dos motores turbohélice, cabina biplaza en tándem de asientos eyectables y capacitado para transportar gran cantidad de armamento”.

En 1969 realizó su vuelo inaugural, en las instalaciones de la Fábrica Militar de Aviones y la etapa de producción duró entre 1974 y 1999, alcanzando un total de 107 aeronaves construidas. En la Fuerza Aérea Argentina el sistema de armas ha estado operativo desde 1975, manteniéndose en servicio a lo largo de 44 años.

La Argentina exportó aviones Pucará a Uruguay, Colombia y Sri Lanka. Estas naves tuvieron una participación importante en la Batalla Aérea de las Islas Malvinas, desplegados desde el Grupo 3 de ataque y operando en la Base Aérea Militar Cóndor, en Puerto Darwin, donde desempeñaron misiones de exploración, apoyo cercano a la tropas, escolta armada de helicópteros, exploración marítima y ataque a posiciones de artillería, logrando el derribo de un helicóptero inglés.

Durante el Conflicto del Atlántico Sur, el IA-58 Pucará alcanzó y superó “con creces todos los límites para los que había sido diseñado a mediados de los ‘60”.

La legendaria robustez de la cual hacía gala, “había protegido a sus pilotos de la lluvia de proyectiles que los cubrían en cada incursión que efectuaban sobre la cabeza de playa en el estrecho de San Carlos, así como también al cerrarse el cerco de las fuerzas británicas sobre la Base Aérea Militar Cóndor, en el istmo de Darwin”.

Otra prueba de la resistencia estructural de esta nave argentina, se dio “con el recuento de los impactos sufridos el 28 de mayo de 1982, por el IA-58 matrícula A-537, en ocasión de efectuar tareas de apoyo de fuego sobre las tropas inglesas que atacaban Darwin. Dicha aeronave piloteada por el Capitán Roberto Vila, contaba con más de cincuenta impactos solo en el blindaje de la zona de cabina y, a pesar de ello, siguió volando y regresó de manera segura a su base de despliegue”.

Otra de sus características más notables fue su maniobrabilidad a bajas velocidades, lo que la convirtió en un letal “cazador de helicópteros”. En efecto, la sección conformada por los tenientes Miguel Giménez y Roberto Cimbaro logró derribar ese 28 de mayo al menos un helicóptero “Scout” británico, haciendo que un segundo se escapara sin poder completar su misión de traslado de Royal Marines a la línea de contacto.

Los invitamos a ver el breve (2 minutos) video de abajo, y acceder a la evaluación de los posibles usos hoy de este avión argentino y de la necesidad de retomar la fabricación nacional de aviones, en estas tres notas de AgendAR.

Entierro en vida del «Pucará

El Pucará en Malvinas

El Pucará en el Atlántico Sur