El valor de la soja subió el viernes un 2,1% en la Bolsa de Chicago, donde el ajuste de la posición mayo de la oleaginosa trepó de 541,79 a 553,18 dólares por tonelada, y completó la semana con una mejora del 5,4% frente a los 524,79 dólares vigentes el viernes anterior.
Entre las razones que posibilitaron la mejora –la semana anterior concluyó con una baja del 3,9%– se destacaron dos informes publicados el viernes por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) sobre existencias trimestrales y sobre las perspectivas de siembras para la campaña 2023/2024.
Lo más valioso para la evolución de los precios estuvo en el primero de esos trabajos, donde el organismo relevó las existencias estadounidenses de soja al 1° de marzo en 45,86 millones de toneladas, un 12,8% por debajo del volumen de igual momento de 2022, de 52,58 millones de toneladas, y también debajo de los 47,41 millones esperados en promedio por los operadores.
En el segundo reporte el USDA proyectó la siembra de soja estadounidense –se inicia a mediados de abril– en 35,41 millones de hectáreas, por debajo de los 35,71 millones estimados por los privados, pero sin cambios respecto del área cubierta en la campaña 2022/2023. Cabe recordar que, a fines de febrero pasado, durante su Foro Anual, el organismo ya había anticipado el dato que confirmó hoy. En esa ocasión, además, pronosticó un rinde promedio nacional de 34,97 quintales por hectárea y un volumen para la nueva cosecha de 122,74 millones de toneladas, datos superiores a los 33,29 quintales y a los 116,38 millones de toneladas del ciclo agrícola anterior.
Brecha entre campañas
Relacionado con esa chance de que la producción estadounidense crezca, aunque sea levemente, pero también con un ritmo de exportaciones de Brasil que se prevé muy ágil gracias a la cosecha récord que está levantando actualmente y a la previsión meteorológica que augura el fin del ciclo de La Niña que afectó el hemisferio Sur durante tres años seguidos, y que dejó como corolario la reducción casi a la mitad la oferta argentina, los precios de la soja en Chicago dejan expuesta una brecha importante entre las posiciones cercanas y las correspondientes a la campaña 2023/2024.
En efecto, hoy la posición noviembre de la soja, que marca la entrada formal de la nueva cosecha estadounidense, subió un 1,2% y cerró con un ajuste de 484,92 dólares por tonelada, 68,26 dólares por debajo del valor del contrato mayo.
Para complementar esta situación, marzo aportó en Chicago un alza del 1,8% para la posición mayo, tras variar de 543,44 a 553,18 dólares por tonelada, mientras que para noviembre dejó un quebranto del 2%, luego de pasar de 495,03 a los 484,92 dólares de hoy.
Por último, en la firmeza semanal de los precios de la soja estadounidense también tuvieron que ver al aumento del valor del petróleo, que saltó un 9,3%, de 69,20 a 75,64 dólares por barril, y la apreciación del real frente al dólar, que resultó del 3,4%, al pasar la paridad de 5,2475 a 5,0678. Este movimiento de las monedas implica una pérdida de competitividad para las exportaciones de Brasil y les resta estímulo a los productores para desprenderse de sus granos.
Mercado desierto en Rosario
Tras la confirmación de que habrá una versión 3 del dólar soja, y en la espera de los detalles de su implementación que el Gobierno difundirá el lunes, el mercado argentino para la oleaginosa disponible hoy quedó desierto. Así lo indicó la Bolsa de Comercio de Rosario, que en su informe diario señaló que “no se registraron ofrecimientos abiertos de compra por parte del sector industrial”. Fuentes privadas relevaron propuestas de las fábricas de 70.500 pesos por tonelada para la zona del Gran Rosario, sin cambios respecto de ayer.
En el Matba Rofex las posiciones abril y mayo de la soja mostraron alzas de US$3,20 y de 1,50, al cerrar con ajustes de 363,20 y de 370 dólares por tonelada. En el balance semanal, y en contraste con Chicago, estos contratos perdieron un 3,9 y un 0,8% frente a los valores vigentes el jueves 23, de 378 y de 372,90 dólares por tonelada.
La posición julio de la oleaginosa en el mercado de futuros argentino, que quedaría por fuera –de momento– de la nueva versión del dólar soja, hoy subió US$5,50 al terminar la jornada con un precio de 400 dólares por tonelada, mientras que en balance de la semana reflejó una mejora del 4,5% en la comparación con los 382,60 dólares del cierre el segmento comercial precedente.
Con el foco puesto en la creciente actividad espacial, VENG S.A., la Universidad de San Martín (UNSAM) y Space Sur presentaron su nuevo proyecto de observación y vigilancia satelital a las Fuerzas Armadas Argentinas. Denominado como “FOCUS”, tiene como fin brindar al Instrumento Militar Nacional capacidades de procesamiento de imágenes satelitales a través de una constelación de microsatélites.
La presentación del Proyecto FOCUS tuvo lugar en el día 29 de marzo, a través de una reunión en la cual participó el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana; siendo acompañado el jefe de Gabinete del MinDef, Héctor Mazzei; el subjefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Pedro Girardi, el subsecretario de Investigación Científica y Política Industrial, Roberto Adaro.
Desde las empresas privadas y estatales involucradas, junto a universidades nacionales, destacaron en su presentación a las autoridades ministeriales las posibilidades y potenciales del Proyecto FOCUS. Si bien fueron enumeradas las capacidades que puede brindar a las Fuerzas Armadas, también expresaron el uso dual del sistema, con el fin de brindar servicios de procesamiento y comercialización de imágenes satelitales de alta resolución. Pensado en clientes nacionales, como internacionales, de forma económica y eficiente.
En lo referidos a lo que puede brindar a las Fuerzas Armadas Argentina, el Proyecto FOCUS se presenta como una constelación de microsatélites de diseño y fabricación nacional, equipados con tecnología de observación SAR Banda X de alta resolución.
Los representantes de VENG S.A. (Vehículo Espacial Nueva Generación), la Universidad de San Martín (UNSAM) y la empresa Space Sur, indicaron que: “a partir de este desarrollo las Fuerzas Armadas contarán con una capacidad inédita de observación y vigilancia sobre el territorio argentino (continental y marítimo) con actualizaciones constantes y en un entorno de comunicación cibersegura”.
Agregaron esto: “Este sistema podrá emplearse tanto en operaciones militares, de vigilancia y control de los espacios, de búsqueda y rescate, y de apoyo logístico a las Fuerzas de Seguridad en cualquier condición atmosférica y de luminosidad solar, así como de una resolución sub-métrica”.
Comentario de AgendAR:Desde el siglo pasado Conrado Varotto, fundador de la CONAE, viene planificando un futuro de satélites de bajo peso, bajo costo, fácil reposición y «arquitectura segmentada». En castellano derecho, eso significa que las muchas funciones concentradas en los satélites típicos de la CONAE, en general monolíticos y de alto costo, se podían dispersar en constelaciones de satélites mucho más baratos e intercomunicados entre sí.En tiempos de Varotto la CONAE se volvió razonablemente exitosa con satélites monolíticos de observación terrestre, exactamente lo contrario de la arquitectura segmentada. El SAC-C, lanzado en 2000, tenía 11 sensores distintos en una plataforma de apenas 480 kg, y un diseño y un manejo evidentemente buenos: debía durar 5 años en órbita, y aguantó 13. En contraposición, el satélite típico de la NASA tenía a lo sumo 2 sensores, pero con el viento a favor del presupuesto de esa agencia, cruzaba del diseño al lanzamiento en no más de 3 años. La NA-SA, generalmente a cargo del mayor costo desagregado de la misión, el lanzamiento, nos felicitaba por nuestra capacidad de integración. A nosotros que ellos no la necesitaran nos daba bastante envidia…A la CONAE, pese a sus mejores intenciones, los satélites se le volvían monolíticos «en mesa de diseño», donde se eternizaban. La repartición nació pobre y vivió y vive pobre. Por ello, tuvo que ir desarrollando una diplomacia satelital extraña, de salir a reclutar agencias espaciales y universidades extranjeras para que pusieran sus sensores en nuestras plataformas, y de paso algunos morlacos, obvio. Esto, por lógica, obligaba al rediseño tanto eléctrico como de comunicaciones de las plataformas. 11 sensores son al menos 8 o 9 rediseños «da capo al fine», y una misión por década.
El punto de inflexión fueron las misiones SAOCOM, de radar en banda L. La CONAE buscó un único socio, la Agenzia Spaziale Italiana (ASI), que dentro del mundo de la Agencia Espacial Europea (ESA) recibía y recibe un trato de pariente pobre. Varotto le hizo a la ASI una propuesta a la que ésta no podía decirle que no: la constelación SIASGE, o Sistema Italo Argentino de Gestión de Emergencias, destinada a prevención y/o control de catástrofes y crisis ambientales, y basada en satélites de radar en órbita polar heliosincrónica baja, de 600 km. de altura. A los ítalos les tocaban los satélites «fáciles», con radar en banda X, y a la CONAE los difíciles (sin comillas), en banda L. Cada cual resolvía su propia ingeniería y sus propios costos. Los resultados, es decir las imágenes, se compartían.¿Cómo se iba a negar la ASI? Salvo los japoneses, nadie estaba tan loco como para lidiar con satélites tan horrorosamente difíciles de resolver como los dos actuales SAOCOM, con sus pantallas de radar del tamaño de canchas de squash. ¿Para qué meterse en semejante camisa de once varas? Para la CONAE, estaba claro desde el vamos: aunque la banda L de onda de 23 cm. de longitud da imágenes de resolución relativamente baja, tiene la virtud de penetrar el follaje y la tierra y detectar el agua, da igual si superficial o subterránea. Nuestros SAOCOM pueden medir el estado de ríos, lagos, napas y acuíferos, y pronosticar desde sequías e incendios a inundaciones y enfermedades ligadas al agua, como el cólera o las 4 virosis (fiebre amarilla, dengue, chikingunya y zika) transmitidas por el mosquito Aedes aegyptii. Y otras tropicales que se nos vienen al humo, por el recalentamiento climático.
Pueden pronosticar el derrumbe de una ladera cubierta de bosque que absorbió demasiada lluvia. O la voladura inminente de un volcán pliniano en la frontera con Chile por cambios altimétricos en la cumbre. Logran determinar el avance de un derrame de petróleo, por río o por mar, sea de día o de noche. No alcanzan a discernir un barco chico, pero sí su estela en el mar, y más aún la de una flota.La banda L recién empieza a mostrar sus capacidades. Es una solución en busca de problemas.Los SAOCOM podrían haber evitado la catastrófica inundación de Santa Fe Capital en 2003, pero estaban en construcción, demorada por la falta de presupuesto. Raro, porque el país estaba resucitando económicamente después del colapso de 2000 a 2002. No era mal momento para darle bola a lo espacial. En 2000, el lanzamiento exitoso del SAC-C fue la única buena noticia que logró dar, como presidente, Fernando de la Rúa, quien -como se evidenció en su insulso discursito y por su ausencia en el sitio de lanzamiento o en el acto en la Estación Terrena Córdoba- no tenía ni idea de para qué servía. Lo mismo pudo decirse entonces de toda nuestra clase política. Pero el campo argentino, por ejemplo, con el SAC-C empezó a consumir por primera vez en su historia imágenes de un satélite argentino, como que había sido diseñado para ese sector productivo. Las cámaras del SAC-C (los expertos las llaman radiómetros) no lograban resolver objetos menores de 100 metros, pero las propiedades rurales en Argentina raramente miden una o dos hectáreas: por lo general van de 100 a las 900.000 que acumula Benetton. Y tener un satélite propio le permite al país apuntar sus cámaras adonde están los problemas del país mientras suceden. No sucede lo mismo con los satélites de la NASA o la ESA. Tienen otras prioridades.Por otra parte, en eso de usar cámaras de baja resolución hubo no poco realismo político, al menos en los ’90. El Reino Unido y los EEUU habrían evitado a todo trance que Argentina tuviera una capacidad de observación óptica capaz de identificar un destructor clase 42 en Port Mare, o determinar cuántos y qué tipo de aviones tenía la RAF en la base de Mount Pleasant, en las islas demasiado famosas. Hoy la alta resolución ha seguido la evolución de sistemas como el GPS: ya no es asunto militar, cualquier satélite comercial la tiene. Con la banda radárica X en los ’90 pasaba lo mismo que con las cámaras ópticas de alta definición: estaba mucho más al alcance tecnológico de Argentina que la L: después de todo, usa antenas más chicas, placas fotovoltaicas menores y baterías menos potentes. Pero esa resolución en radar espacial en los ’90 era cosa de militares.Nadie le iba a objetar a Italia que tuviera este tipo de satélites, dado que «il paese del «bel canto» se abstuvo enérgicamente de hundirle 7 barcos a su Graciosa Majestad en las islas demasiado famosas en 1982. Con nosotros es otra historia. El pacto CONAE-ASI fue tolerado por la OTAN porque era asimétricamente restrictivo: la Argentina no tenía acceso pleno a toda imagen generada por los satélites COSMO-SKYMED italianos, sólo a las carentes de valor militar. Italia, en cambio, no tiene límites para usar las imágenes de los SAOCOM, y en la ASI están encantados con ello, y también con mirar a la ESA, por fin, un poco por sobre el hombro. Por algo en los ’90 no le pudieron decir que no a la propuesta de Varotto. Tardamos, pero cumplimos. Tras dos décadas de avanzar con cuentagotas debido a la permanente inopia de la CONAE, los SAOCOM llegaron al espacio tardísimo, a partir de 2018, con baterías obsoletas y pesadas de níquel-cadmio que ya no existían en el mercado espacial, y una potencia eléctrica acotada a unas 160 imágenes/día. Eran realmente -y son- dos Rastrojeros. Si quisiéramos repetirlos, no conseguiríamos los componentes.Aún así, la información que generan estos Rastrojeros es de un valor impresionante, y máxime por lo escasa. Sólo la JAXA, la agencia espacial académica japonesa, tiene banda L, con el satélite ALOS-DAIICHI-2, que es uno solo. Los países asiáticos bien forrados ya son todos clientes de la CONAE, vía distribuidores. ¿Eso le puede dar suficientes fondos a la CONAE, ahora dirigida por Raúl Kulichevsky, para 2 SAOCOM más, pero livianitos y más potentes? Lo ignoro. También ignoro si frente al éxito comercial y al hecho de que por fin hay dos satélites que vuelven menos «Landsat-dependientes» a los productores rurales y administradores de la Argentina, estos seguirán sin poner un mango en lo espacial criollo. Seríamos muy estúpidos.La CONAE es un hijo tardío de la CNEA, es decir la Comisión Nacional de Energía Atómica, la cuna de la tecnología local realmente alta. Varotto viene de ahí, y mucho antes de fundar la CONAE hizo lo propio con INVAP, la constructora de todos los satélites de la agencia espacial argentina. Jorge Sabato, el verdadero autor intelectual de toda esta movida, en los ’60 escribió junto con el físico Alberto Maiztegui el mejor manual de física de secundaria del país. Carecía de la soporífera solemnidad glacial de otros. Aquel par de volúmenes fue solo una parte de su campaña para educar «a nuestra burguesía chanta», como la llamaba. Dejó la vida en ello.Pero no sin algunos logros. De no haberse muerto en 1983, Sabato hoy diría que hay más mérito para nuestro país en haber puesto en órbita terrestre 2 Rastrojeros que el que tuvo Elon Musk al mandar a órbita solar su autito Tesla Roadster, chiche para niños ricos como él, e inútil incluso en tierra. En cuanto a la ventaja de los radares espaciales contra las cámaras (bueh, radíómetros ópticos) es clarita: no usan la luz del sol para otra cosa que para generar electricidad a bordo. Iluminan la superficie con su propia emisión de microondas, recogen los ecos y mastican matemáticamente esa información hasta sintetizarla en imágenes de calidad visual. De modo que muestran lo que hay de día y de noche, llueva, truene o brille el sol. Si uno tiene una constelación de algunas decenas de estos bichos, y además logra hacerlos baratos y segmentados, su capacidad de observación es casi la de los dioses griegos de la Ilíada, que misteriosamente veían la guerra de Troya como desde el ringside. Pero si además uno puede armar imágenes combinando bandas X y L, su conciencia de qué pasa en el planeta a toda hora y en toda circunstancia se vuelve ya más propia de las teologías monoteístas. Hacia allá vamos.De modo que cuando uno se entera de que VENG, una empresa fundada por la CONAE que trata de seguir el modelo de INVAP ahora planifica radares en banda X, y nada menos que con una universidad pública con un potente perfil científico como la UNSAM y con el Ministerio de Defensa como respaldo, hay que descorchar cerveza. Una IPA artesanal, mínimo. Bienvenida también Space Sur a este consorcio. Es una empresa privada «de garage», que nació haciendo aplicaciones informáticas para uso e interpretación de información óptica y ahora radárica generada por satélites. Empezó en 2006 y no le debe estar yendo mal, porque con el impulso de los SAOCOM y la banda L, está abriendo su primera cabecera de playa en Europa. El champagne en AgendAR lo reservamos para cuando este consorcio llamado FOCUS logre construir el prototipo de una constelación inicial de arquitectura segmentada con radar en banda X, aunque se trate de pocos aparatos. Y nos anotamos con un cajón de Rutini para cuando logren ponerla en órbita, aunque todavía no sea con un cohete Tronador hecho por VENG. Cuando llegue el primer despliegue orbital de los FOCUS, ése va a ser un acto, para decirlo en dos palabras, de «Varottismo explícito». Tratamos deliberadamente de no usar palabras demasiado grossas como «patriotismo», que bajan la credibilidad. Pero bueno, el lector sabrá entender.Daniel E. Arias
En paralelo a la reunión bilateral de Alberto Fernández y Joe Biden en Washington, el Gobierno difundió una mirada muy crítica en términos diplomáticos sobre los alcances del acuerdo por el libre comercio del Mercosur y la Unión Europea. Calificó como «demandas unilaterales» que podrían generar pérdidas millonarias para Argentina y alertó sobre «líneas de acción» que se están tomando para modificar el acuerdo.
No sólo esto. La Argentina sostuvo que los cambios propuestos por la Unión Europea al Mercosur «podrían afectar las concesiones ya negociadas en el Acuerdo» y desechó la posibilidad de que todo esto se vaya a negociar en lo inmediato en la cumbre de jefes de Estado de la Celac-UE en Bélgica en junio próximo.
En la respuesta del jefe de Gabinete, Agustín Rossi, a la pregunta 44 de legisladores de la oposición que figura en el informe 135 de la Jefatura de Gabinete a la Cámara de Diputados que se presentó ayer en el Congreso, aparecen las duras advertencias de la Argentina al acuerdo UE-Mercosur.
El canciller Santiago Cafiero en la última reunión de ministros del Mercosur
«El Ministerio de Relaciones Exteriores informa que desde el cierre del acuerdo en principio en julio de 2019, la UE ha planteado una serie de nuevas medidas y demandas unilaterales que han demorado el avance de las negociaciones», contestó Rossi en su informe al Parlamento.
Pérdidas millonarias
Entre las medidas mencionadas como «unilaterales» se mencionó el denominado «Pacto Verde», un paquete regulatorio por el que la UE busca implementar reformas en aspectos como la energía, el uso del suelo, la deforestación y las emisiones, entre otros, que al entender del Mercosur «podrían afectar las concesiones ya negociadas en el Acuerdo».
Estas regulaciones con nuevas exigencias, que se aplicarán a las empresas de los países miembros de la UE, también impactarán al resto de los proveedores extra UE, incluidas las empresas del Mercosur, según la advertencia lanzada desde Buenos Aires.
Un ejemplo concreto del impacto del «Pacto Verde» sobre las exportaciones al mercado europeo es el del biodiesel argentino. «De aprobarse la regulación que se encuentra en elaboración por parte de la UE, la Argentina podría perder sus exportaciones de biodiesel a estos países, que el año pasado sumaron US$ 1.850 y representaron el 17% del total exportado por nuestro país a dicho bloque», sostiene el informe 135 del jefe de Gabinete.
Argentina alertó sobre el impacto en el comercio si se instrumenta el acuerdo con la UE
Una de las regulaciones vinculadas al tema ambiental es la propuesta de un instrumento común sobre desarrollo sustentable (o «side letter», que también incluye cuestiones laborales y de derechos humanos) de modo adicional a lo acordado en 2019 en el capítulo específico del Acuerdo.
Dudas de la arquitectura
Según Rossi, esta propuesta está siendo analizada en consultas con los Estados Parte del Mercosur para que su texto «contemple los intereses de ambos bloques y una visión compartida sobre el desarrollo sustentable».
También en el informe del jefe de gabinete al Parlamento se destaca que «subsisten dudas sobre la llamada «arquitectura del acuerdo» ahora propuesta por la UE».
Así, remarca, que esas dudas consisten en que no queda claro si el acuerdo de libre comercio sellado entre ambos bloques en el 2016 se tratará de un único Acuerdo como estaba previsto, o será dividido en dos instrumentos.
Finalmente, otro de los aspectos pendientes que mencionó la Argentina es el capítulo de propiedad intelectual, donde aún está abierto el «Anexo de Usuarios Previos» debido a nuevos criterios y «exigencias unilaterales» de la UE.
Al entender del gobierno de Alberto Fernández estos planteos de la Unión Europea «podrían afectar a empresas argentinas que utilizan determinadas indicaciones geográficas para sus productos».
El jefe de Gabinete, Agustín Rossi, emitió ayer su informe a Diputados
Por último, el informe que emitió Rossi al Congreso dice que la Argentina junto a sus socios sigue de cerca todos estos aspectos y evalúa posibles «cursos de acción a seguir», con propuestas y compensaciones que se trabajan en conjunto con los socios del Mercosur.
Así, se insta a una nueva negociación con la UE de modo que «colaboren de forma efectiva a aumentar el comercio, las inversiones, la creación de trabajo y mejorar la calidad de vida en ambos bloques». Esto podría ser de difícil aplicación porque la normativa de acuerdos comerciales no contempla una reapertura de los documentos firmados.
Cláusula especial
Los cuestionamientos de la Argentina a la Unión Europea por los cambios propuestos para el acuerdo con el Mercosur vienen de arrastre, aunque este último informe parece lapidario en términos de objeciones técnicas.
El gobierno de Alberto Fernández heredó la firma del acuerdo UE-Mercosur desde la gestión de Mauricio Macri. Desde el inicio, la nueva administración vio con cautela y recelo los alcances de ese entendimiento y siempre remarcó que para ponerlo en práctica se debía fomentar un «equilibrio» en el que todos ganen.
Sin embargo, en los últimos tiempos se plantearon más quejas y trabas a las propuestas de la UE. De hecho, en una jugada de alto impacto diplomático y económico, la Unión Europea buscó acercar una propuesta concreta al Mercosur para destrabar de una vez por todas y poner en marcha el acuerdo de libre comercio sellado entre ambos bloques en 2019 y que por diferencias de criterio nunca se pudo empezar a instrumentar.
La presidenta de la Comisión de la UE, Ursula Von der Leyen, estará en Argentina en abrilRupert Schlegelmilch, el emisario de la Unión Europea para el Comercio y la Agricultura llegó a Buenos Aires hace 20 días y comenzó a desplegar una serie de reuniones con el gobierno argentino y socios del Mercosur de Paraguay, Brasil y Uruguay bajo un claro objetivo: «avanzar de manera firme para hacer del Acuerdo UE-Mercosur una realidad», según adelantó.
En la ronda de negociaciones con el gobierno argentino y los socios del Mercosur, el enviado de la UE estuvo acompañado por el embajador de la Unión Europea, Amador Sánchez Rico. Allí se planteó una hoja de ruta concreta para salir del estancamiento en que se encuentra el acuerdo en el capítulo de comercio por las objeciones sobre el desarrollo sostenible.
El 14 de abril llegará a Buenos Aires la presidenta de la UE, Ursula Von der Leyen para tratar de destrabar estos cortocircuitos. Desde esa línea, la UE busca avanzar en una cláusula de «instrumento adicional» que los europeos tienen en su legislación para destrabar todo el capítulo de desarrollo sostenible y avanzar de una vez con el capítulo de libre comercio del acuerdo con el Mercosur.
Aportes al debate, reproducimos este interesante artículo de Patricio Giusto, Docente universitario (UNLP/UNDEF).
El presidente Xi Jinping realizó una esperada gira durante tres días a Moscú, que dejó muchas cuestiones para analizar. El mandatario chino y su par Vladimir Putin firmaron dos declaraciones, una muy extensa titulada «Profundización de la Asociación Estratégica Integral de Coordinación para la Nueva Era» y una más breve titulada «Plan de Desarrollo Pre-2030 sobre Prioridades en la Cooperación Económica China-Rusia».
Los textos tienen una clarísima impronta china en cuanto a la terminología, ideas y proyectos contenidos.
Está claro que Rusia tuvo una participación más bien secundaria en la redacción, lo que da la pauta de la nueva realidad en esta relación, cada vez más desbalanceada en favor de China.
Lejos del tono más bien ambivalente y hasta crítico que se vio de parte de Xi hacia Putin en la última cumbre entre ambos en septiembre, esta vez Xi envío señales plenamente positivas al líder ruso, con una reafirmación de la alianza estratégica y una fuerte coincidencia sobre la visión internacional.
Probablemente, esta postura tan «pro-rusa», podríamos decir de Xi, tuvo que ver con que el anfitrión fue Putin.
Pero también cabe destacar otros dos elementos: Xi parece dispuesto a insistir con una salida negociada a la guerra, para lo cual necesita a Putin conforme y perfectamente alineado y, al mismo tiempo, el líder chino quiso enviar una señal inequívoca a EE.UU. de que no va a retroceder en su alianza con Rusia, pese a las renovadas presiones.
El problema es que la reafirmación de la alianza con Rusia y el apoyo tan explícito a Putin, como se vio en esta cumbre, tiende a alejar a China de la posibilidad de lograr una negociación con Ucrania. De hecho, a partir del tenor y contenido de la cumbre en Moscú, se puso en duda la llamada entre Xi y Volodimir Zelenski, que estaba prevista tras la visita a Moscú.
Mientras tanto, EE.UU. respondió a la cumbre Putin-Xi comprometiendo más apoyo militar a Ucrania y criticando con dureza la postura china.
Putin reiteró que el plan de paz de 12 puntos de China podría servir como «base» para una resolución pacífica, una vez que Ucrania y Occidente estén dispuestos a comprometerse. Pero también reiteró que «estamos lejos de ese momento».
Otro dato interesante es que Ucrania, supuesto objetivo primordial del viaje de Xi a Moscú, no fue un tema tan preponderante en las conversaciones. De hecho, ocupó casi el mismo espacio de tratamiento que otros temas, como ser: la delicada situación en la península coreana, las provocaciones de EE.UU. sobre Taiwán y la amenaza que constituye la ascendente alianza del AUKUS, entre otros.
En la cumbre Putin-Xi se reivindicaron valores compartidos que colisionan directamente con la visión de EE.UU. y sus aliados, como ser: visión relativista de los derechos humanos y la democracia, condena a las «revoluciones de color» supuestamente promovidas por EE.UU., apoyo a la multipolaridad y a la mayor representación del «Sur Global», oposición a los bloques de seguridad occidentales, condena a las sanciones económicas unilaterales y defensa de las Naciones Unidas como la fuente exclusiva de toma de decisiones internacionales. De más está decir, cuanto más se reafirmen estos principios y cuántos más adherentes globales sumen, más se profundizará la tensión con EE.UU. y sus aliados.
Hubo también una exaltación del Brics, la Organización de Cooperación de Shanghái y otras plataformas alternativas a las lideradas por EE.UU. Cabe esperar un reimpulso a la ampliación del BRICS, sobre todo a partir de la trascendental visita a fin de mes de Lula da Silva a China.
Respecto a la cooperación en defensa, China mantiene su posición de no involucramiento militar, aunque quedó plasmado el compromiso con Rusia de «brindar un apoyo mutuo con respecto a los asuntos de defensa».
Esto no es novedoso, es un principio que ya era parte de la alianza estratégica antes de la guerra. Lo novedoso sería que China finalmente active ese apoyo en favor de Rusia. La prioridad de Beijing sigue siendo evitarlo a toda costa, por sus graves implicancias en materia de sanciones y afectación de las relaciones con Occidente, en general.
Es más, Xi volvió a marcarle a Putin la «línea roja» que constituye el posible uso de armas nucleares. En esto, paradojalmente China tiene una plena coincidencia con EE.UU.
En cuanto a los nuevos proyectos de cooperación, fue una gran frustración para Putin que finalmente no se firmó el acuerdo referido al mega-proyecto de segundo gasoducto para exportar gas a China vía Mongolia.
Pero probablemente esto suceda dentro de algunos meses. Rusia necesita desesperadamente expandir las exportaciones de gas natural a China e India, a medida que las sanciones económicas han ido reduciendo notablemente las ventas a Europa, con nuevos proveedores.
De todas formas, hubo importantes avances en materia de cooperación comercial, financiera, e infraestructura. Y algo muy relevante desde el punto de vista geopolítico: se firmaron compromisos para seguir mejorando la comunicación marítima a través del Ártico.
Vale resaltar que el Ártico y la Antártida son dos grandes temas en los cuales China y Rusia tienen intereses económicos y geoestratégicos compartidos.
Más allá del curso de la guerra, no hay que perder de vista un elemento fundamental: los intereses geopolíticos de China y Rusia son sólo coincidentes en materia económica (muy coincidentes, por cierto) y respecto a la seguridad regional, sobre todo en relación a Asia Central y Corea del Norte.
En cuanto a la visión del orden internacional, las miradas entre China y Rusia ya eran divergentes antes de la invasión a Ucrania. Y esta guerra, que tanto ha incomodado a China, no hizo más que agudizar esas diferencias.
La Rusia de Putin es un actor disruptivo del orden internacional, algo contrario a los intereses globales de China que, si bien puede ser considerado un actor revisionista en algunos aspectos, es ante todo una superpotencia que busca contribuir al sostenimiento del actual orden económico internacional, del cual se ha beneficiado ampliamente en los últimos 45 años.
Por supuesto, con las aspiraciones lógicas de cualquier superpotencia para imponerle su impronta de acuerdo a sus intereses.
En definitiva: Xi volvió a demostrar lo importante que Rusia es para China. Pero ni ahora ni nunca lo será tanto como el vínculo con Occidente, lo que incluye desde luego a su principal socio comercial, que es EE.UU.
China seguirá sosteniendo y utilizando a Rusia en todo lo que pueda, pero jamás sacrificaría su relación con Occidente. En el marco de ese intrincado dilema, que incluye a múltiples actores con intereses contrapuestos, sigue palpitando la esperanza del fin de la guerra.
Desde Estados Unidos, Massa confirmó la implementación de un dólar especial para el campo, que incorpora a las economías regionales y busca alcanzar un nivel de liquidaciones de u$s15.000 millones entre el segundo y el tercer trimestre del año.
Esta tarde el Gobierno confirmó la implementación de un nuevo tipo de cambio diferenciado para el campo, en el marco de la puesta en marcha de un plan de estabilización cambiaria. La medida llega luego de arduas negociaciones entre Economía y el sector respecto de qué mecanismo se implementaría para generar una mejora en la competitividad a la hora de exportar. Así lo confirmaron fuentes oficiales a Ámbito en un contexto en el que se busca para promover la liquidación de dólares en los próximos meses ante la faltante de oferta de divisas comerciales.
El nuevo programa consiste en una versión ampliada del dólar soja, en línea con lo que solicitaron los exportadores, que estaban pidiendo un “dólar agro». Comenzará a aplicarse desde abril a exportadores de otros productos: además de la soja, se sumarán vino, la manzana, el arroz y el maní, entre otros.El Gobierno espera alcanzar una liquidación de u$s15.000 millones entre el segundo y el tercer trimestre del año. Aún no se conoce el valor que tendrá el dólar agro, pero se espera que rondará los $300 (aunque teniendo en cuenta que las anteriores versiones del dólar soja superaron en un 30% el valor del tipo de cambio oficial, debería ubicarse entre los $270 y los $280).Para el campo, es una buena noticia, ya que, según indica el economista y asesor financiero Salvador Vitelli, «si uno mira los valores de la soja, con el tipo de cambio oficial, el productor termina recibiendo un 33% de lo que debería cobrar porque pierde 33% por la diferencia de precio y otro 33% por los impuestos». Así, considera que tratar de sincerar el tipo de cambio es lo más adecuado porque no afectaría la recaudación.Es por eso que, como se dijo, esto será en el marco de un programa de estabilización cambiaria, en el que también se buscará simplificar los diversos tipos de cambio para no tener tantas variedades de dólar, como «tarjeta», «ahorro», «Qatar» o «Coldplay». Esto iría en línea con otro de los reclamos fuertes del campo, según el economista Juan Pablo Albornoz, de Invecq, tender hacia la unificación cambiaria.Y es que esto está ligado a que, por un lado, a que «el productor accede a un tipo de cambio oficial muy apreciado en términos históricos y, por otro, en caso de querer dolarizar su producido, la brecha le carcome buena parte del retorno en dólares y le impacta en materia de insumos, gastos, etcétera», según aporta Vitelli.
Dólar agro: esto es lo que se conoce hasta ahora
Los detalles del nuevo dólar agro se terminarán de acordar este fin de semana, según informaron fuentes oficiales. Pero, por lo que se sabe hasta el momento, el programa contempla la puesta en marcha de un dólar diferenciado para los sojeros (lo que sería el dólar soja 3), que se implementará por un plazo de 30 días (abril), mientras que, para las economías regionales, el plazo de aplicación previsto es de 90 días (durante mayo, junio y julio), con posibilidades de extenderlo durante otros tres meses.
Los dos objetivos centrales de la medida, son por un lado, hacer más competitivas a las cadenas en el mercado internacional y el otro, apoyar con financiación la ampliación de las superficies sembradas, que se implementará a través del Fondo de Incremento Exportador.
Asimismo, uno de los elementos que se acordará en los próximos días es cómo amortiguar los impactos colaterales del nuevo dólar agro. Y es que, tal como apunta Albornoz, «este nuevo tipo de cambio más abarcativo tiene un problema: se puede prever el impacto a nivel macro, pero no, a nivel micro. Esto significa que hay que acordar con los distintos ramos productivos (sector por sector) precios para el mercado interno para que la mejora de la competitividad que se logre en el exterior no perjudique la dinámica local.
Dólar agro: ¿entrarán el trigo y el maíz?
Claro que en el listado de productos alcanzado por este nuevo dólar faltan dos grandes protagonistas del agro argentino: el maíz y el trigo. Y, en este punto, radicaría una de las cuestiones de más polémicas que se trataron en la negociación entre el campo y el Gobierno. Porque el primero es un insumo clave para otros sectores del campo y el segundo tiene mucha incidencia en la evolución de los precios de la canasta alimentaria básica, ya que muchos componentes básicos de esta, como el pan, se producen en base al trigo.
Esas situaciones fueron origen de tires y aflojes entre el Gobierno y los productores, tal como lo refleja Horacio Salaverri, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), quien sostiene que “se utilizó al campo, en realidad a una parte de él, que es la sojera, para incrementar las reservas del BCRA, pero muchos sectores, como la ganadería lechera y la de carne, se vieron afectados por su implementación porque aumentó mucho el costo de la suplementación alimentaria de los animales”.
Por otro lado, según fuentes especializadas, “los productores de pollo estaban haciendo fuerza para que no se incluya al maíz en esta iniciativa porque se les encarecería mucho la producción y hay sectores dentro de ese colectivo que se quejan de que incluso no se ha cumplido aún con el desembolso de algunos subsidios por parte del Gobierno”. Así, lo ven como un obstáculo más que se sumaría a la producción. Y es un sector clave, ya que se consumen alrededor de 48 kilos de pollo por persona por año en Argentina.
Un mensaje positivo en un contexto complejo
Los detalles se irán conociendo desde hoy a la tarde y a medida que se vaya reglamentando el nuevo programa, pero el Gobierno entiende que la implementación debe ser urgente, dado que las reservas tocaron niveles mínimos en lo que va del año.
De hecho, el Banco Central (BCRA) lleva vendidos este mes u$s1.800 millones en el mercado oficial de cambios, mientras que el campo liquidó poco más de u$s1.100 millones en el mismo plazo. Este jueves, se vendieron u$s76 millones más y las proyecciones hacia adelante son negativas dadas las condiciones climáticas. Por eso, en el marco de las negociaciones que está llevando adelante Sergio Massa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por estas horas, se tomó la determinación de avanzar en este anuncio.
Además, el ministro Massa lanzó desde la capital estadounidense la promesa de sumar u$s3.000 millones de organismos internacionales para las arcas del Central, dijeron en Economía. Otra apuesta importante que lleva adelante en su objetivo de aumento de reservas.
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Este verano fue uno de los más calurosos de la historia argentina. Desde diciembre del año pasado hasta ahora, hubo diez olas de calor extremo, una de ellas, en marzo, fue de 13 días consecutivos de alerta roja en la ciudad de Buenos Aires. Pero no se trata de un fenómeno aislado, sino que se repite cada vez más en distintas partes del mundo.
Actualmente, “más de 200 millones de personas que viven en más de 350 ciudades enfrentan temperaturas extremas, el 14% de la población urbana mundial”, contó Rolf Rosenkranz, del Grupo de Liderazgo Climático C40 Cities, una red de alcaldes de casi 100 grandes ciudades del mundo que buscan tomar medidas urgentes para enfrentar la crisis climática.
Se trata de una nueva normalidad climática. “Estamos viviendo cada vez más eventos extremos, más frecuentes y más intensos”, señaló por su parte Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de la ONG ambiental FARN.
Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de FARN.
Pero además, «de los eventos extremos, las olas de calor son las que más muertes generan, muertes silenciosas”, aseguró María Victoria Boix, directora del programa Ciudades de CIPPEC. Sus palabras resuenan 10 años después de una de las peores olas de calor que azotaron al país y dejó, solo en CABA, 544 muertes en 2013.
La problemática se multiplica en la mayoría de las grandes urbes del mundo, donde se produce el denominado efecto de “islas de calor”, por el que la temperatura en las ciudades puede llegar a ser hasta 10 grados más alta que en las áreas periurbanas, según CIPPEC. La cementación, asfaltos y edificios absorben el calor más rápido de lo que lo liberan durante la noche, y es por eso que distintos actores replantean la forma de pensar a las ciudades para volverlas más resilientes.
Soluciones e iniciativas concretas para enfrentar el cambio climático en las ciudades
Más allá de disminuir las emisiones de carbono producidas principalmente por el transporte, robustecer el sistema de servicio eléctrico para evitar los cortes de luz y contar con buena refrigeración artificial y acceso al agua, hay otras soluciones concretas que tienen que ver con cómo están construidas y cómo funcionan las ciudades.
Infraestructura verde
Aunque hay múltiples iniciativas que pueden implementarse, para reducir el calor en las urbes “lo más eficiente”, según Boix, son las vinculadas a la “infraestructura verde”. No hay mucha vuelta: se necesitan más árboles, más vegetación y más espacios verdes en más lugares. Es decir, soluciones basadas en la naturaleza.
En ello se incluyen parques, espacios de césped, jardines comunitarios y hasta huertas. Las plantas y árboles, además de producir sombra, reducen la temperatura ambiente por el proceso denominado “evapotranspiración”, donde la vegetación impactada por el sol libera el agua que tiene dentro a través de la evaporación.
Medellín creó 30 corredores verdes en distintos puntos de la ciudad. (Foto: @AlcaldiadeMed)
Hay casos en otras ciudades en donde se avanzó en propuestas innovadoras. Boix señala el ejemplo de Medellín, Colombia, donde se crearon 30 corredores verdes que redujeron hasta en cuatro grados la temperatura en “zonas relegadas” y en donde la «clave» es la «vegetación nativa, que es de fácil mantenimiento”.
También los denominados “bosques de bolsillo”, como los que se están probando en Santiago de Chile. La directora del programa Ciudades los describió como «pequeños ecosistemas accesibles, en lugares clave y de por ejemplo de 100 metros cuadrados».
Fernando Bercovich, sociólogo, especialista en urbanismo y consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
Estas soluciones y microintervenciones en la trama urbana, tanto para la experta de CIPPEC como para el sociólogo de la UBA y especialista en urbanismo Fernando Bercovich, se pueden implementar en ciudades como Buenos Aires. De hecho hay algunas experiencias en barrios populares, como en el Barrio 20 de Villa Lugano.
Bercovich, también consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), contó que en Barcelona y otras ciudades europeas “se cerraron al tránsito vehicular varias arterias”, se unieron nueve manzanas y se crearon las llamadas “supermanzanas” con “espacios públicos hacia adentro”.
“Pienso también en parques metropolitanos, cordones verdes en los márgenes de la ciudad”, sumó el urbanista. La General Paz “en sus inicios se había pensado en ese sentido y después se convirtió en autopista”, dijo.
Los techos verdes pueden bajar la temperatura dentro de los edificios sin la necesidad de refrigar de manera activa los ambientes. (Foto: Télam)
En los últimos años creció la cantidad de “techos verdes”, en los que se cubre el techo de una casa o edificio con una capa de vegetación. Sobre esto, Rosenkranz mencionó la posibilidad de implementar “techos fríos”, otra alternativa que no está basada en soluciones naturales.
Reflectividad, sombreado, vientos y agua
Los «techos fríos» forman parte de otro tipo de iniciativas en las que no se usa infraestructura verde pero sí se reduce el calor, ya que al pintarse de blanco u otros colores o tejas de mayor reflectividad, “reducen el uso de energía del edificio hasta en un 20%”, según el portavoz de C40 Cities.
En el mismo sentido van los “pavimentos fríos”, de colores más claros o con hormigón permeable o asfalto poroso. Rosenkranz menciona “métodos alternativos de sombreado”, como toldos o marquesinas, que son una forma eficaz de evitar la radiación solar directa.
Existen por otra parte medidas vinculadas a la “infraestructura azul”, asociadas al uso del agua, con corredores fluviales, fuentes, bebederos en plazas o los “parques de rocío” que rescata Rosenkranz.
La ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos, pintó algunas de sus calles de colores claros para reducir el calor (Foto: Ayundamiento de Los Ángeles)
También hay soluciones en función del viento. En la zona de Vallecas, en Madrid, España, se modificó la inclinación de algunas calles para adaptarlas a los vientos dominantes. Para el caso porteño, Bercovich planteó por ejemplo que se debería “recuperar el frente ribereño, que está muy dejado de lado” para “aprovechar los vientos del Río de la Plata”.
Cambios en la planificación y hábitos de las personas
Así como se puede pensar en cómo adaptar a las ciudades al calor extremo, se puede pensar en cómo adaptar a las personas que viven en ellas. Por ejemplo, adecuando los horarios de ingreso y salida de las escuelas, fechas de inicio y finalización de los ciclos lectivos. “Es vital, porque en general no tenemos estas olas de calor en marzo, entonces las escuelas no estaban tan preparadas para el calor”, opinó Boix.
“En muchas ciudades del país siempre estuvo institucionalizado el horario de siesta y eso es una buena práctica. Porque lo que hace, por ejemplo, es tener el comercio cerrado en los horarios de mayor calor. Esto se podría extender y protocolizar”, propuso la especialista de CIPPEC.
También contó que “en algunos lugares se están viendo protocolos para las personas que trabajan al aire libre y están más expuestas que el resto, con medidas de descanso, hidratación cada tanto tiempo”.
Polideportivo Costa Rica (Foto: GCBA)
Por su parte, Bercovich propuso «recuperar los clubes de barrio y pensar en polideportivos municipales para que haya piletas públicas o a un precio accesible, sobre todo para los chicos”.
A su vez se debe garantizar una respuesta adecuada ante estos eventos cada vez más repetitivos de olas de calor, lo que desde CIPPEC llaman “gestión de riesgos”. “Todos los primeros respondedores deben estar bien capacitados. Hay que protocolizar estas cuestiones, qué hacer, cómo preparar a los equipos, a los bomberos y personal de salud”, precisó Boix.
¿Cómo deberían adaptarse las ciudades de América Latina?
Según las investigaciones de C40 Cities, “regiones que actualmente tienen pocas ciudades que lidian con el calor extremo, como América Latina, verán como la exposición aumentará drásticamente por el aumento de su población urbana en los próximos 30 años”, alertó Rosenkranz.
Pero la experiencia local no es la misma que en el resto del mundo. “Es importante que las ciudades tengan en cuenta el contexto local, ya que las soluciones que pueden funcionar en una pueden no funcionar en otra”, afirmó Amy Buitenhuis, senior manager de calor urbano de C40 Cities.
“Vemos que hay grandes soluciones a nivel global que parecen bastante inaccesibles para nosotros. Estamos buscando entre todos soluciones más acordes a nuestra realidad local”, contó por su parte Boix.
En contrapartida, Bercovich consideró que “los recursos están, pero no se suelen volcar a este tipo de iniciativas” y aseguró que “generar espacio público no es algo demasiado caro”. “Se privilegia el desarrollo inmobiliario por sobre el espacio público de calidad, que suele verse como una prioridad de segundo orden”, agregó.
La importancia de atender a los focos vulnerables: niños, adultos mayores y embarazadas
Como plantea CIPPEC , “el calor no le pega a todos igual”. La directora del programa Ciudades precisó que afecta “principalmente a los niños y niñas, adultos mayores, personas que tienen alguna inmunosupresión y embarazadas”.
Pero además, el calor extremo produce un especial perjuicio en hogares y familias de bajos recursos. “Si vas a cualquier villa o asentamiento de la ciudad vas a sentir un calor mucho mayor”, explicó Boix. En estos lugares suele haber menos vegetación, más hacinamiento y problemas o falta de conexión a servicios esenciales como el agua o electricidad.
Vista aérea de la Villa Zavaleta, Ciudad de Buenos Aires. (Foto: AFP)
Por eso el think tank de políticas públicas desarrolló un Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres, donde se mapeó “manzana por manzana” el grado de vulnerabilidad ante la aparición de eventos extremos como estos.
Respecto a esto, Rocco Predassi subrayó que “los impactos del cambio climático exacerban las inequidades que ya existen en nuestras sociedades”. Además, la ambientalista de FARN aclaró que la adaptación de las ciudades “es una parte de cómo lidiar con el cambio climático, pero si no se toman medidas de mitigación” de emisiones de carbono, “no necesariamente va a ser exitosa”.
El problema del calor extremo en las grandes ciudades no es menor. Según consignó Rosenkranz, de C40 Cities, la población urbana del planeta llegará a 3.500 millones de personas en 2050y un 45% de ella (1.600 millones) “vivirá bajo estas condiciones de calor”, lo que significa “un aumento de ocho veces en el número de residentes urbanos que enfrentan estrés por calor sostenido”.
El Grupo Techint, a través de varias de sus empresas controladas, acaba de acceder a la mayoría accionaria de la brasileña Usiminas en el marco de una operación por la que el holding que controla Paolo Rocca pagará u$s25,4 millones.
Según los términos de la transacción, Ternium Argentina, junto con su subsidiaria Prosid Investments y con Ternium Investments Sàrl y Confab Industrial celebraron un acuerdo para adquirir de Nippon Steel Corporation, Mitsubishi Corporation y MetalOne Corporation (el Grupo NSC) 68,7 millones de acciones ordinarias de Usiminas a un precio de 10 reales por acción ordinaria.
De esta forma, las empresas de Techint, que forman dentro de Usiminas el llamado Grupo T/T, sumarán 13,2 millones de acciones ordinarias de la siderúrgica brasileña, aunque la transacción está sujeta a la aprobación de las autoridades antimonopolio brasileñas.
De todos modos, y luego del cierre del acuerdo, el Grupo T/T tendrá una participación total del 61,3% en la sociedad de control de Usiminas, mientras que el Grupo NSC y Previdência Usiminas (el fondo de pensión de los empleados de la compañía) quedarán con una participación del 31,7% y 7,1%, respectivamente.
Este nuevo posicionamiento en la firma del país vecino le permite a Ternium acceder a ciertos beneficios como desarrollar una nueva estructura de gobierno corporativo y que podrá nombrar a la mayoría del directorio de Usiminas, así como al CEO y a otros cuatro miembros del comité ejecutivo.
Además, las decisiones ordinarias podrán ser aprobadas con una mayoría del 55% de las acciones del grupo de control, mientras que a partir del segundo aniversario del cierre de la transacción, el Grupo T/T tendrá el derecho a adquirir las acciones remanentes del Grupo NSC sindicadas en el grupo de control de Usiminas (153,1 millones de acciones ordinarias) pagando el valor más alto entre el precio de 10 reales por acción y el precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores a la fecha de ejercicio de la opción.
Desde ahora, Ternium posee el control total de las decisiones en UsiminasPor otra parte, el Grupo NSC tendrá derecho, en cualquier momento a partir del cierre de la transacción, a retirar sus acciones remanentes sindicadas en el grupo de control y venderlas en el mercado abierto luego de dar al Grupo T/T la oportunidad de adquirirlas al precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores al aviso de retiro del Grupo NSC, así como el derecho, en cualquier momento luego del segundo aniversario del cierre, a vender dichas acciones al Grupo T/T a 10 reales por acción.
Según un comunicado enviado por Ternium a la Comisión Nacional de Valores (CNV), «el Grupo T/T continuará trabajando para llevar a Usiminas a su máximo potencial. Todos los miembros del grupo de control de Usiminas están comprometidos a mejorar la competitividad y el valor de la compañía, en el mejor interés de Usiminas y sus grupos de interés».
Gigante brasileño
Usiminas es la mayor siderúrgica de Brasil. Con sede en Minas Gerais es además el principal fabricante integrado de aceros planos de Latinoamérica.
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones y en los años siguientes, incrementó su participación en esa compañía. En 2014, adquirió otro 10%, en u$s248 millones. Dos años más tarde, recibió acciones a cambio de una inyección de otros u$s90 millones.
Hasta antes de la actual operación, tenía un acuerdo de convivencia con su socio en esa empresa, la japonesa Nippon Steel & Sumimoto Metal Corporation, con la que mantuvo disputas legales.
El conflicto entre los controladores partió tras el despido en septiembre de 2014 del presidente ejecutivo Julián Eguren y otros dos altos ejecutivos que contaban con el respaldo de Ternium.
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones
Como resultado, Ternium acusó a sus socios japoneses de comportamiento fraudulento.
En los años siguientes, el conflicto osciló entre períodos de tregua y luchas que quedaban de manifiesto en tribunales.
En el marco, de la tercera etapa del Proyecto del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SINARAME), el Servicio Meteorológico Nacional (MSN), dependiente del Ministerio de Defensa, contará con nuevo equipamiento, y con la instalación de 10 nuevos radares, que alcanzarán una cobertura del 70 % del territorio del país.
El SINARAME es un proyecto que se inició en 2011 financiado desde su inicio por el Ministerio de Obras Públicas, y cuya construcción e instalación está a cargo de la empresa INVAP, la que desarrolló el Radar Meteorológico Argentino (o RMA) como base del sistema. El MSN es el principal usuario -pero no el único- de esta red, cuya utilidad primera es generar alertas rápidas de tormentas. Desde su fecha de inicio ya se instalaron 11 radares RMA y un prototipo -que fue el primero de todos- en el territorio nacional.
En esta tercera etapa, además de la instalación de los 10 RMA el SINARAME prevé la ampliación de las capacidades del Centro de Operaciones (COP).
El coordinador del Proyecto, Carlos Lacunza, afirmó que “el sistema es un ejemplo a nivel sudamericano. Argentina es el único país que tiene un sistema integrado, que se maneja desde un solo lugar. Funciona muy bien y es conocido en el mundo. Así que empezamos la tercera etapa con muy buen pronóstico”.
Esta etapa comenzó con la instalación de nuevo equipamiento para procesar, visualizar y administrar los datos en el Centro de Operaciones del SMN. Se suman veinte nuevas pantallas de alta resolución para visualizar mejor la información que proveen los radares ya existentes, y de los RMA a instalarse durante 2023.
Además, desde la Etapa 1 funciona en el predio del SMN el corazón del SINARAME: un datacenter con servidores que almacenan todos los datos e imágenes actuales e históricas, y las baterías que alimentan estos equipos y las consolas de los pronosticadores en caso de apagón de la red eléctrica. La actual Etapa 3 prevé renovar y ampliar todos estos aparatos.
En esta fase del proyecto también se ampliará el sistema de comunicaciones, se instalarán 18 oficinas locales de vigilancia e interpretación (Nodos Locales), y 9 oficinas de Vigilancia y Estudio. Se trata de oficinas en las cercanías de cada RMA que se entregarán a las autoridades provinciales o municipales que dan el sitio, la energía y el servicio de comunicaciones. Gobiernos y municipios interesados tienen acceso directo al sistema.
Estas oficinas, además, recopilan y redistribuyen en tiempo real la información adicional producida por las estaciones meteorológicas automáticas terrestres, sensores remotos instalados sobre grandes espacios geográficos en torno a cada RMA.
Además, está en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles abierta a toda la ciudadanía. Cada habitante con la app puede acceder a todo el sistema de radares en tiempo real.
2023: Diez nuevos radares en el país para mejorar la alerta temprana
Por su parte, el coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN, Pedro Lohigorry, explicó: “Con el radar podemos ver dentro de las tormentas, ver si hay lluvia, granizo y de qué tamaño. Es una herramienta fundamental. Pero cada radar tiene una cobertura de 240 km a su alrededor, por eso es importante tener muchos radares. La superposición de esas coberturas es lo que se conoce como mosaico”.
Así, para ampliar la cobertura, entre los años 2023 y 2024 se sumarán 10 nuevos radares a la red, que se ubicarán en lugares estratégicos:
Villa Reynolds, San Luis (RMA12)
Las Lajitas, Salta (RMA13)
Las Catitas, Mendoza (RMA14)
Bolívar, Buenos Aires (RMA15)
Tostado, Santa Fe (RMA16)
Chamical, La Rioja (RMA17)
Alejandro Roca, Córdoba (RMA18)
Ituzaingó, Corrientes (RMA19)
Las Grutas, Río Negro (RMA20)
Santa Isabel, La Pampa (RMA21)
Finalizada la tercera etapa de su despliegue, habrá en total 21 radares RMA del SINARAME y la cobertura alcanzará el 70% del territorio continental americano de Argentina. Con esto, una mayor cantidad de habitantes recibirá alertas inmediatas por tormentas severas, entre otros fenómenos.
Comentario de AgendAR:
La espina dorsal del SINARAME (Sistema Nacional de Alerta de Radares Meteorológicos) son los RMA de INVAP, con un alcance efectivo de 240 km, ya que a esa distancia la mayor parte de las tormentas quedan bajo la línea del horizonte, por muy alta que sea la torre del radar. Inconveniente poco subsanable, no causado no por la tecnología del RMA en sí, sino por la esfericidad de la Tierra.
Pero una tormenta muy severa, de 15 o más km. de altura, sobresale de la línea del horizonte a mayor distancia y se puede detectar su parte superior a 440 km, lo que permite generar alertas mayores de 4 horas, incluso de 8. Y pueden ser más largas aún cuando una tormenta va avanzando por territorio donde se solapa, como un mosaico, el alcance de distintos radares. Lo que vale es la red.
En 2015 los RMA nacionales costaban unos U$ 15 millones cada uno, entre la mitad y un tercio menos que sus equivalentes importados. Su segunda ventaja sobre el incoherente parque de aparatos anteriores a la creación del SINARAME es que operan en la misma banda de microondas, la C, y lo hacen como red unificada, monitoreada por el Servicio Meteorológico Nacional desde su sede en CABA. La tercera ventaja es la alta disponibilidad, posible porque la actualización, el mantenimiento, los repuestos y el service están dentro del país, y pesificados.
En 2016 el nuevo gobierno nacional suspendió a INVAP el pago de radares ya instalados, a espera de lograr la quiebra de la empresa, y paró la segunda fase del despliegue del SINARAME. Pero en 2018 debió reanudarlo por el alto costo político de esa medida, especialmente en las ciudades y provincias ya designadas para recibir un radar, y que se habían quedado sin él.
Cada radar desplegado tiene una cantidad variable, según el caso, de estaciones meteorológicas remotas terrestres, en algunos casos, decenas. Son totalmente automáticas. Miden y transmiten en tiempo real datos sobre lluvia, presión atmosférica, temperatura, humedad, viento, su orientación y velocidad, y en caso de granizo, el tamaño de las piedras.
Es un trabajo que desde el Río Negro hacia el Norte hacían tres veces por día los jefes de las estaciones ferroviarias, y comunicando los resultados al SMN por telégrafo. Desde la privatización ferroviaria y el cierre de tantos ramales, pasaron décadas sin que eso lo hiciera nadie. Ahora la medición es automática y la comunicación va por internet y en tiempo real.
Las estaciones terrestres remotas complementan, verifican o contradicen la información generada por la imagen del radar sobre estos mismos asuntos. Esta información se envía no sólo al SMN sino a las municipalidades y provincias para su interpretación local, que a veces puede llegar a diferir de la del SMN. En un país tan grande, y con tanto sistema climático local, vale mucho el conocimiento regional.
El SINARAME logró integrar por informática los escasos, dispersos y desconectados radares preexistentes, como los del INTA o los anti-granizo de Mendoza o los de la Armada en Puerto Belgrano. El problema es que todos ellos operaban u operan -los que resisten la discontinuación de modelos y falta de repuestos- en bandas distintas, y por ende de una misma tormenta podían ver cosas también diferentes e incluso contradictorias. La integración de todos esos con los RMA en una red común supuso años de calibración y trabajo por prueba y error.
Cortándose sola, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2020 compró un radar alemán Klayton Doppler en banda doble S, lo instaló en Merlo, Pcia. de Buenos Aires, y tiene su propio Centro Único de Coordinación y Control (CUCC) en el barrio porteño de Chacarita. Da alertas de 2 horas, y acepta también, entre otras fuentes internacionales, la data generada por el SINARAME. El SMN tiene ya mucho entrenamiento para interpretar la información de del CUCC. Si la recibe, pese a tanto excepcionalismo porteño.
Incluso cuando se haya cubierto la etapa III del SINARAME con 10 radares más, es llamativo cómo la Argentina más poblada, desde el Río Negro hacia el Norte, empieza a quedar bajo cobertura casi integral con 21 RMAs. Pero la Patagonia, con 1/4 de la superficie nacional y sólo 1,3 millones de los 45 millones de argentinos, sigue con poca capacidad de tener alertas tempranas.
Aún con esa vacancia, que probablemente se vaya subsanando, la Argentina es el único país de la región con un sistema de este tipo.
Doblemente único por estar construido sobre tecnología propia. Y exportable.
El Presidente Joseph R. Biden, Jr. se reunió hoy con el Presidente Alberto Fernández de Argentina en la Casa Blanca. Los dos líderes discutieron la segunda Cumbre para la Democracia actualmente en curso, y se comprometieron a cooperar para fortalecer las instituciones democráticas y las prácticas de buen gobierno en la región. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también hablaron de la cooperación entre Estados Unidos y Argentina para seguir apoyando al pueblo de Ucrania y responder a las consecuencias de la brutal invasión rusa, incluso en materia de seguridad alimentaria.
El Presidente Biden elogió a el Presidente Fernández por su trabajo para hacer frente al cambio climático, y expresó su apoyo a la cooperación continua en los sectores de energía y minerales críticos. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también se comprometieron a profundizar la cooperación entre Estados Unidos y Argentina en materia de tecnología de punta, así como a colaborar con otros países del G20 en la reforma de los bancos multilaterales de desarrollo para abordar mejor los desafíos globales.
El Gobierno presentó un programa para duplicar exportaciones y reducir la pobreza a la mitad para el final de la década. Quieren discutirlo con la oposición.
El Gobierno lanzó un plan llamado “Argentina Productiva 2030”, que se propone objetivos ambiciosos de cara al final de la década: duplicar las exportaciones y llevarlas a más de u$s180.000 millones, disminuir la pobreza a la mitad, generar más de 3,5 millones de puestos de trabajo, reducir el desempleo al 5%, crear más de 100.000 empresas y que haya un crecimiento per cápita del 30% al 2030.
Para eso, la Secretaría de Industria, que encabeza José Ignacio “Vasco” de Mendiguren, presentó este martes los 11 ejes del plan, que se propone cambiar la matriz productiva, a través de 500 lineamientos de políticas, que incluyen desde proyectos de ley de alivio fiscal, baja de retenciones o libre acceso a divisas. Buscarán discutirlo con la oposición para lograr consenso, dada la proximidad de las elecciones presidenciales.
El detalle del plan fue presentado en el ex Ministerio de Desarrollo Productivo por su coordinador Daniel Schteingart. Explicó que el problema argentino es la “imposibilidad de crecer en forma sostenida, el insuficiente empleo de calidad y los elevados niveles de pobreza y desigualdad”. Desde 1974, Argentina fue el segundo país del mundo que más años pasó en recesión.
El diagnóstico del plan es que existen crisis recurrentes por “falta de dólares y una matriz productiva insuficientemente densa y desarrollada”. Es por eso que el programa, plasmado en un documento de más de 3000 páginas, cuenta con una radiografía de los problemas productivos del país, una revisión de qué ocurre en el mundo y una hoja de ruta con recomendaciones de política, con más de 200 metas cuantitativas medibles.
El plan fue anunciado hace un año, luego de cerrado el acuerdo con el FMI, en un gran acto en el CCK, en el que había participado hasta el Presidente Alberto Fernández. Allí, el ex ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció que su redacción llevaría un año. Durante la presentación de este martes, Schteingart aseguró que el programa está basado en 11 misiones, una metodología de la economista ítalo-estadounidense, Mariana Mazzucato.
Las 11 misiones son: duplicar las exportaciones; desarrollar la economía verde para una transición ambiental justa; producir más bienes y servicios ligados a la salud; impulsar la movilidad del futuro con tecnologías nacionales; robustecer la defensa y la seguridad nacional a partir de desarrollos nacionales de alta tecnología; adaptar la producción de alimentos; profundizar el avance de la digitalización; desarrollar el potencial minero con cuidado del ambiente; modernizar los sectores industriales tradicionales; crear encadenamientos productivos a partir del sector primario para generar más trabajo; y, finalmente, potenciar la actividad turística para el desarrollo territorial sustentable.
“Hoy la grieta más grande que tiene Argentina es entre la real y la potencial, es incalificable que estemos donde estamos con las posibilidades que tenemos”, aseguró de Mendiguren, ante un auditorio con investigadores, funcionarios y algunos pocos empresarios. “Estamos en un momento bisagra, podemos saltar al desarrollo en forma definitiva”, agregó. Pero resaltó: “Con los recursos que tenemos podemos decidir si queremos ser Nigeria o Noruega”.
Luego de leer en detalle cada una de las 11 misiones, Schteingart habló sobre el cómo llegar a las proyecciones: “Todo muy lindo, pero el cómo sería a través de lo que llamamos políticas de Estado, que incluya por un lado la estabilización macroeconómica. Sin estabilización es difícil invertir y crecer, pero también cambiar la matriz y generar divisas ayuda a la estabilización, es un perro que se muerde la cola”, afirmó. Además, agregó que se necesita la aprobación de proyectos de ley pendientes, algunos sin tratarse en el Congreso, y otros en elaboración: la ley de electromovilidad, de promoción del hidrógeno, de GNL, de hidrocarburos, una ley agroindustrial y una de grandes inversiones, que habiliten proyectos a gran escala en sectores como la petroquímica.
En la hoja de ruta para duplicar las exportaciones, la proyección es que para el 2030 el sector que siga aportando la mayor cantidad de divisas sea el agroindustrial, con u$s60.931 millones, aunque será el de menor crecimiento, debido a que en parte esperan una baja en el precio de los commodities. Los sectores que esperan que más sumen al aumento de las exportaciones son la energía, con Vaca Muerta y el GNL (u$s30.806 millones); los servicios, con el conocimiento y el turismo (u$s22.150 millones); y la minería, con el auge del litio, el cobre y el potasio (u$s15.931 millones).
Ante la cercanía con las elecciones presidenciales, de Mendiguren reveló, durante un almuerzo con la prensa, que tuvieron diálogo con parte de la oposición durante el armado del proyecto, tanto con el PRO como con el radicalismo. “Esto nos tiene que obligar a discutir en campaña si queremos un modelo exportador de materias primas o de agregado de valor”, afirmó de Mendiguren. Por su parte, Schteingart aseguró: “Hay muchos puntos de contacto, se puede diferir en cuánto invertir en política industrial, pero en los sectores potenciales hay más consenso que el que se cree”. De todos modos, el plan no incluye puntos que están en los programas económicos de Juntos por el Cambio, como el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur.
De Mendiguren también admitió las dificultades de la implementación del plan. Por un lado, políticas, con un Congreso prácticamente paralizado y sin acuerdo interno entre la misma coalición del Frente de Todos. “Estamos dispuestos a que las leyes salgan o, si no, las implementaremos de alguna forma”, anticipó. Pero, por otro lado, dificultades económicas, como la falta de dólares producto de la histórica sequía. Sobre ese punto, anticipó que el plan de este año es conseguir divisas desde Brasil y China, y asistir al sector agropecuario. “Estamos desesperados por bajar la brecha, pero no por una devaluación brusca”, concluyó.
Para acceder al documento del plan clickea aqui
El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, se reunió con el presidente de Tenaris Brasil, Renato Catallini, para analizar el financiamiento para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner que unirá el yacimiento hidrocarburífero no convencional neuquino de Vaca Muerta con la localidad bonaerense de Saliqueló.
“Estamos construyendo el gasoducto, la obra de integración energética más importante de la historia”, afirmó Scioli en Twiiter.
Al respecto, resaltó que la misma “permitirá exportar el excedente de gas y generar los dólares para el shock productivo”.
“Con el presidente de Tenaris Brasil, Renato Catallini, trabajamos el esquema de financiamiento”, destacó el embajador.
En los últimos días, la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) alcanzó un pico de ocupación con más de 3.000 trabajadores distribuidos a lo largo de los 573 kilómetros de tendido de caños, en una obra cuya finalización está prevista para el 20 de junio próximo.
Diez años después de un estudio histórico sobre la esperanza de vida en Estados Unidos, las noticias son sombrías: el número de años que una persona puede esperar vivir ha descendido por segundo año consecutivo, hasta los 76 años.
La mortalidad materna e infantil está aumentando. Y muchas de las múltiples causas que acortan la esperanza de vida afectan más a los jóvenes: la muerte por armas de fuego, coches y sustancias adictivas, por ejemplo. Una cosa que podría ayudar, dicen los investigadores en salud pública, es que la gente abra su mente a lo que funciona en otros países. «Si nos fijamos en estos países más sanos, son países libres -Inglaterra, Francia, Italia- que no prohíben comidas deliciosas. No encadenan a la gente a cintas de correr», señala Ravi Sawhney, coautor del informe.
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El reactor de investigación RA-10 ya terminó el 99% de su obra civil y el 80% de la obra total, por lo que se espera que el año próximo se encuentre en funcionamiento. Asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y abastecerá buena parte de su demanda en América Latina. También permitirá realizar investigaciones en el área nuclear tanto a nivel local como en colaboración con otros países.
El RA-10 es un un reactor multipropósito que comenzó a construirse en 2010, en el Centro Atómico Ezeiza (Provincia de Buenos Aires) y que, tras diversos retrasos, el año que viene entrará en operación, con lo que asegurará el autoabastecimiento de decenas de radioisótopos de uso médico (entre ellos más importante comercialmente, molibdeno 99), contando con capacidad para atender buena parte de la demanda de América Latina. También permitirá hacer investigaciones de gran demanda internacional, por lo que se espera que equipos de diversos países vengan a la Argentina para hacer ensayos en el nuevo reactor.
A partir de una invitación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), TSS pudo recorrer las obras verificar el avance y obtener detalles sobre el centro de investigación que se está formando alrededor del reactor en construcción. Su combustible, de uranio con un enriquecimiento de 19,7% (el máximo permitido para el uso civil), ya está siendo fabricado en CONUAR, en el mismo predio de Ezeiza, y el agua pesada para la operación del reactor ya fue comprada el año pasado. Se trata de 6 toneladas que fueron producidas en la Planta Industrial de Agua Pesada en Neuquén (antes de que en 2018 la cerraran y echaran al personal).
El RA-10 tendrá posiciones internas en su núcleo para insertar elementos diferentes de su combustible para poder ser bombardeados con neutrones. Un ejemplo de esto es el silicio, que cuando absorbe un neutrón se puede convertir en fósforo, dando un material, silicio dopado, con algunos átomos de silicio y otros de fósforo que lo hacen semiconductor. Eso le da valor para la industria microelectrónica. El reactor de Ezeiza tendrá una capacidad de producción de 80 toneladas/año de este material, y ya está recibiendo pedidos de precio.
El reactor también tendrá aberturas alrededor de su núcleo que le permitirán el escape controlado de neutrones. Estos serán usados por el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN) de la CNEA, que tendrá 14 posiciones para insertar instrumentos de medición y también muchos gabinetes para que diferentes grupos de investigación de todo el mundo puedan realizar sus investigaciones luego de ser evaluados por científicos argentinos.
El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para comprar instrumentos a Rusia que ya habían sido comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar.
En el mundo solo hay un puñado de instalaciones de estas características y pocas que se puedan usar de forma abierta, por lo que se espera que la colaboración internacional sea muy importante y ya cuentan con tres instrumentos que han sido donados por laboratorios de otros países. Dos provienen de Alemania, quien se encuentra en un plan para cerrar instalaciones nucleares por lo que ya no podrán usarlos, y otro de Suiza, que tienen una reactor similiar pero con solo cuatro posiciones para instrumentos.
Otros dos instrumentos se están desarrollando en el país, llamados Andes y Astor. “Estas instalaciones son difíciles de cuantificar a nivel económico pero está demostrado que en el largo plazo las colaboraciones internacionales generan un impacto muy positivo en el PBI”, explicó Karina Pierpauli, directora ejecutiva del LAHN.
El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para el pago de instrumentos rusos ya comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar con un retraso de cuatro años según lo planteado inicialmente. Herman Blaumann, gerente del proyecto RA-10, dijo: “Estos proyectos, desde la idea hasta que se terminan, suelen llevar 10 años. A nosotros nos llevó 13 con condiciones realmente difíciles. Bueno, creo que la otra novedad es que esto se termina”.
Los diseñadores son la CNEA e INVAP, en forma conjunta, para la parte de ingeniería, y el constructor es Caputo S.A. (rebautizada GCDI). La constructora recibió la adjudicación en 2016 y empezó el vertido de hormigón en 2017. Hoy el RA-10, en pico de obra, tiene 1500 trabajadores directos, y cuando esté en operación tendrá 200. Ya se han invertido unos 289 millones de dólares y la operación costará 15 millones de dólares anuales. Pero hay que añadir unos 50 millones de dólares solo de molibdeno 99, amén de decenas de otros radioisótopos de menor demanda mundial, y otros 40 millones en otros productos y servicios.
Lautaro Espino y Soraya Atencio, operadores de reactores de investigación formados en el Instituto Dan Beninson (CNEA-UNSAM), durante la visita al RA-10.
El proyecto es otro hito en el desarrollo nuclear de la Argentina, que necesitó de los conocimientos acumulados con sus siete reactores de investigación construidos en el país y los cinco exportados. “Una vez que esté construido, el reactor no va a tener grandes costos, es económicamente sustentable con un modelo de negocios bien armado. Ya hemos recibido demanda para irradiación de silicio dopado, así que no parece muy complejo lograrlo. La venta del molibdeno es más compleja pero la calidad del producido en nuestro país es la mejor, por lo que habrá que hacer la logística para llevarlo adonde se lo necesite. Hay interés de una empresa japonesa en comprar la producción del RA-10 para distribuirla en esa región, por ahora es solo un interés, pero parecería que hay una oportunidad siempre y cuando haya, de parte nuestra, una organización que permita abordar la parte comercial con eficiencia, agilidad y con un modelo competitivo”, explicó Blaumann.
Varios actores internacionales han solicitado ya reuniones para adquirir el molibdeno 99 que producirá el RA-10. Se trata de un radioisótopo que se produce en el reactor RA-3 en Ezeiza, de muchos usos en medicina (este elemento decae en tecnecio 99m, que se utiliza en el 80% de los estudios de medicina nuclear en todo el mundo), especialmente para diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, y que es producido por pocos países. El mayor productor era Canadá hasta que tuvo que sacar de operaciones al National Universal Reactor que lo producía y no pudo mantener en operaciones a dos reactores que había hecho para reemplazarlo (MAPLE) ya que tuvieron problemas técnicos en la operación, por lo que el RA-10 tiene una oportunidad de mercado única.
Actualmente, la mayor producción de molibdeno 99 se da en Europa y en Australia, gracias al reactor OPAL diseñado por INVAP. También están cerca de terminar su licencia reactores en Bélgica y en Países Bajos. “Si bien hay proyectos para suplantarlos, están lejos en el tiempo y nosotros estamos en el momento justo. Todo esto está pasando en los próximos dos años y estamos ante una oportunidad espectacular para convertirnos en líderes en el mercado mundial”, dijo Blaumann.
El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales.
El LAHN también podrá dar servicios a la industria. Los haces de neutrones son capaces de atravezar la materia, de la misma forma que los rayos x, pero, a diferencia de éstos, no interactúan con los electrones sino con los núcleos de los átomos, que ocupan mucha menos superficie, por lo que pueden penetrar más profundamente, especialmente en materiales sólidos. Esto permite, por ejemplo, analizar el estado de componentes de diversas industrias, como rieles de trenes.
El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales. Hoy, los ensayos de combustibles de CONUAR se envían al exterior, lo que ocasiona grandes gastos y burocracia. En el futuro se podrán hacer sin salir del predio y hasta se podrán recibir muestras de fabricantes de otros países, lo que permitirá conocer la forma de trabajo de ellos y sus investigaciones en la materia. Esto es muy importante porque la Argentina es de los pocos países capaces de fabricar sus propios combustibles y, además, al ser fabricante de reactores en nuestro país y en el exterior, debe poder garantizar que estos tengan combustibles adecuados.
Una particularidad del RA-10 frente a otros reactores de investigación es que podrá tener un ciclo de operación de 29 días y medio frente a los de tres a cinco días de operación de otros reactores, lo que le permite producir más en menos tiempo. Esto se debe a que la carga y descarga de elementos se podrá hacer mientras el reactor esté en operación. Tomás Avallone, quien tendrá responsabilidad en la operación del reactor cuando esté en funcionamiento, explicó: “Hasta diciembre del año pasado estuve desarrollando prácticas operando el RA-3 y la verdad es que son reactores distintos, es una tecnología diferente. El RA-3 tiene 55 años y se ha actualizado, los dos van a producir radioisótopos”.
“Es muy importante entender que este tipo de instalaciones, más allá de sus potenciales de investigación, desarrollo, innovación y producción para la industria, tienen un impacto social muy trascendental desde la salud. Eso es para mí lo más importante, porque para desarrollar proyectos nucleares antes de la capacidad técnica necesitamos la licencia social. Necesitamos que primero nuestra sociedad entienda que hay que desarrollar este tipo de proyectos, que tenemos que desarrollar la tecnología nuclear para llegar a cada rincón del país”, dijo Avallone.
Matías Alonso
Opinión de AgendAR: Poniendo la lupa sobre los números que da el colega Alonso, el mercado mundial de radioisótopos cerrará 2023 con una facturación de U$ 8.8820 millones. Traccionado por el producto estrella, el molibdeno 99, y la aparición de otros novedosos, como el talio 201, se espera que crezca entre un 8 y un 9% anual para llegar a U$ 19.040 millones en 2033. Con capturar sólo el 20% de ese mercado (para lo cual le sobra tamaño), el RA-10 podría -en teoría- exportar U$ 1905,12 millones en 2024 y U$ 3808 millones en 2033.Son números conservadores: con un reactor similar pero más chico, menos complejo y más viejo, el OPAL de Sydney, empezando desde 2006 y remándola desde abajo, Australia aprovechó la salida de servicio y/o la baja disponibilidad de un par de monstruos proveedores (Canadá y Holanda) y logró capturar el 40% del mercado mundial de radioisótopos. ¿Podemos repetir esa hazaña?Durante los 50 años de primera vida útil del RA-10 se esperan algunas bajas de proveedores mundiales importantes, de modo que a la planta de Ezeiza podría transitar algunos tiempos no totalmente monopólicos, pero sí MUY interesantes. Desde 2009 falta molibdeno 99 en el Hemisferio Norte, se usa para producir los mejores diagnósticos por imagen nuclear, sean oncológicos, cardíacos, neurológicos, metabólicos o de autoinmunidad. Su falta en los países ricos de Norteamérica, la UE y Japón es una tragedia médica bien disimulada: en esos países los estudios de imagen nuclear se hacen con menor potencia resolutiva sin que los pacientes tengan idea de que existen otros mejores desde hace 20 años… pero no hay suficientes reactores en el planeta. Entre eso, y una vida media de apenas 66 horas que no permite estoquearlo sin que se inutilice por decaimiento radioactivo, el molibdeno 99 viene costando precios de escándalo.Como sea, sólo con la primera proyección de ventas, el RA-10 podría ganar U$ 3808 en 2033, lo que equivale -en ese año- a pagar su costo de diseño y construcción en… un mes y medio.Y eso lo podría hacer sin torcer ninguna ley ambiental ni destruir cuerpos de agua superficiales o subterráneos, ni emporcar ecosistemas y ciudades de llanura con pesticidas o devastar otros de bosque, o deshacer conquista laboral alguna, sin exigir a gritos libre repatriación de capitales, sin ceder 520.000 hectáreas rionegrinas sumamente reales a una minera australiana para fabricar bienes imaginarios como el hidrógeno verde, y sin desplumar de sus garantías en dólares a nuestros jubilados para vendérselas a los fondos buitre. Son U$ 3808 millones/año en 2033 sin hacer nada de eso. Lo que teníamos que hacer ya lo hicimos, y durante 73 años y bien, desde que existe la CNEA. Son U$ 3808 millones/año ganables sin destruir la Argentina, más bien haciéndola crecer.Por eso me dan ternura (no me crean) los economistas que se dicen tecnólogos (haceme reír) y piden todo eso y más, y para que la Argentina pueda exportar más y más naturaleza cruda «y salir de deudas», ja. De bitcoins y bicicletas, manyan lo que quieras, pero de lo material, esos tipejos no diferencian un chip de un poroto de soja. No hablan del RA-10 por alevosos, sino más bien por estúpidos. Todavía no se enteraron de que existe. Y de que el gobierno anterior lo atrasó 4 años.Este reactor de Ezeiza, como en su momento también el OPAL de Australia (construido por INVAP, detalle que faltó decir), pueden generar más negocios indirectos que directos, a la larga. Uno de ellos es el de diseñar, construir y exportar reactores multipropósito: casi todo el mundo quisiera tener una vaca lechera de éstas, pero hay que diseñarlas, construirlas y pagarlas. La Argentina ya tiene 7 reactores de estos exportados: los RP-0 y RP-10 de Perú, el NUR de Argelia, el Inshas de Egipto, el citado OPAL de Australia, la ingeniería básica del RMB brasileño, y últimamente un reactor chico de docencia en Arabia Saudita y el reemplazo del Pallas, el segundo más potente del mundo en Holanda. Salvo Perú, donde la venta la hizo la CNEA, el resto son operaciones de INVAP. Firma creada «ad hoc» por la CNEA y considerada actualmente como la mejor proveedora del mundo en materia de reactores. Estatal, además, apa.El RMB se pactó en tiempos de Dilma Rousseff, pero Michel Temer y Jair Bolsonaro lo frenaron. Se espera que Lula lo resucite. El sustituto del Pallas no está en obra sino en rediseños de los rediseños, porque en Holanda un reactor de 40 MW debe tener consenso de toda la sociedad. Esto a veces fuerza a rehacer planos cuando algún grupo por los derechos animales arguye que no hay recovecos de anidamiento previstos para los murciélagos (sic) en el enorme edificio. Lo cual es cierto, no se entiende cómo a INVAP no se le ocurrió ese asunto. Eso quiere decir que durante bastantes años el RA-10 no tendrá que soportar la competencia de otros reactores multipropósito, al menos argentinos. Da para descorchar champagne. Son lo mejor. Y somos un peligro vendiendo.
El otro gran negocio indirecto de tener el reactor multipropósito más potente y moderno del Hemisferio Sur es la cantidad de ingenieros, físicos y químicos (todos ellos nucleares) que vendrán desde otros países a completar sus estudios, tesis, doctorados y otras publicaciones aquí. No hay ninguna planta en esta parte del mundo que produzca neutrones en semejante cantidad y densidad. Y pasar aquí unos años irradiando cosas y publicando «papers» suena bien: la vida en Argentina por ahora es carísima sólo para los argentinos.Algunos visitantes vendrán becados, otros pagando, pero todos se irán bastante impresionados por la capacidad tecnológica del Programa Nuclear Argentino. Alguno entre las muchas decenas tal vez se vuelva Ministro de Salud de su país y nos compre muchos radioisótopos, o un reactor. La educación multiplica negocios porque multiplica imagen.Otro profesional extranjero, no necesariamente de la región, becado o pago, quizás devenga en Ministro de Energía, y quiera una central de potencia CAREM, que no produce neutrones sino electricidad, probablemente de modo muy seguro y barato, más aún que las mejores plantas PWR de la actualidad. Máxime si durante su estadía en Ezeiza, ese estudiante se toma un bondi hasta Lima, provincia de Buenos Aires, y junto al Paraná de las Palmas y las Atuchas 1 y 2 ve el prototipo de 32 MWe en construcción. O si tiene suerte (si tenemos suerte y «esos economistas» no lo vuelven a parar), en funcionamiento. Otro proyecto que suma atrasos. Pero éste, desde 1984.Ahí con el CAREM ya no estamos hablando de un mercado de 4 o 5 unidades por década, como el de los reactores multipropósito de investigación. Ahí estamos hablando de máquinas de potencia compactas y modulares, que, como el CAREM, se pueden fabricar en serie, transportar semi-ensambladas en barco, camión y riel, montar en meses en destino y vender de a decenas de módulos por año. Estamos hablando de cifras de exportación como las que maneja el campo. Cuando llueve, al menos.Como sea, el RA-10 es un posible punto de inflexión para la economía argentina. Si algún partido político se cura del extractivismo puro de los ´90 y redescubre el átomo, ¿quién dirá que el negocio nuclear es vender electricidad? Eso es una idiotez.El negocio nuclear es vender tecnología.Durante el próximo medio siglo, el RA-10 será una vidriera de esa idea. Tal vez algún partido político argentino la compre. O recompre.Daniel E. Arias
Unas 1.800 personas tuvieron dengue en lo que va de la temporada en la ciudad de Buenos Aires. Según el último boletín de CABA, entre julio de 2022 y el pasado 26 de marzo (semana 12 de 2023) se confirmaron por prueba 1.166 casos de dengue, de los cuales el 42% estaban en la comuna 9 integrada por los barrios de Parque Avellaneda, Liniers y Mataderos.
Desde el Ministerio de Salud porteño informaron que se estima que los casos ascendieron a 1.800 en lo que va de la temporada, y se mantienen principalmente en esos tres barrios, aunque también hay casos en otros de las comunas 4 (Barracas, La Boca, Nueva Pompeya y Parque Patricios), 7 (Flores y Parque Chacabuco), 8 (Villa Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo), 11 (Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita), y en menor medida en las comunas 14 (Palermo), 15 (Agronomía, Chacarita, La Paternal, Parque Chas, Villa Crespo y Villa Ortúzar) y 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución).
Actualmente, existen cuatro serotipos de dengue: 1, 2, 3 y 4; en la actualidad en la ciudad de Buenos Aires están circulando los tipos 1 y 2.
En las redes sociales, desde el ministerio porteño destacaron los cuidados y recomendaciones a tener en cuenta para prevenir la transmisión de la enfermedad. Por ejemplo, recomiendan el uso de repelente y espirales, vaciar recipientes que acumulen agua, tirar agua hirviendo en desagües, entre otras medidas.
La situación del Dengue en los hospitales porteños
El aumento de casos de dengue en la Ciudad de Buenos Aires llevó al Hospital Muñiz a habilitar una sala específica para esta enfermedad, aunque sus directivos advirtieron que no se registran casos de mayor gravedad que años anteriores y que si las temperaturas comienzan a descender «la curva va a empezar a declinar». «En el hospital hemos tenido que abrir una sala específica para dengue, las cifras fueron creciendo de una manera exponencial, aunque esta semana se estabilizaron», dijo el subdirector del Hospital Muñiz Juan Carlos Cisneros en diálogo con Télam.
El directivo informó que para el 19 de febrero habían tenido sólo un paciente con dengue, pero ayer llegaron a los 177 diagnosticados por test en el Muñiz. Hoy el centro de salud tiene quince personas internadas con esta infección, de las cuales tres son pacientes pediátricos, y sólo dos se encuentran en terapia intensiva.
En el caso del Muñiz, por tratarse de un hospital centinela en cuanto al dengue, es decir referente de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico se sigue realizando a través de la prueba; mientras que en otros centros de salud desde el viernes se diagnostica por síntoma y zona de residencia, ya que hay barrios muy afectados, como Mataderos.
En relación a si este año la gravedad de los casos es mayor que temporadas anteriores, Cisneros señaló que «lo que estamos viendo en el hospital es que no hay casos graves; de todos los pacientes que atendimos sólo dos están en terapia intensiva, uno es una persona inmunocomprometida severa, y el otro caso es una persona que tuvo dengue hace unos cuántos días atrás, por lo que es difícil determinar si es o no por este virus. No estamos viendo que haya una gravedad particular».
Hospital de Infecciosas Francisco Javier Muñiz
El especialista recordó que el último gran brote nacional de dengue fue en 2020, en coincidencia con el comienzo de la pandemia por coronavirus; en tanto que específicamente la ciudad de Buenos Aires se vio más afectada por el brote de 2016.
«En 2016 en el hospital tuvimos que poner para atender a las personas con dengue algo similar a lo que fueron las Unidades Febriles de Urgencia (UFU) para Covid. En el Muñiz estamos teniendo más casos que en 2020 pero a nivel global, lo que se observa en la ciudad de Buenos Aires es que el brote es menor todavía que el que hubo ese año», precisó.
Respecto a las formas graves, señaló que «el cuadro más complicado que puede generar el dengue es la fiebre hemorrágica que afecta a todos los órganos». «Cuando se tiene dengue por primera vez se estima que sólo el 3 por ciento de los pacientes desarrolla ese cuadro; la segunda vez puede afectar entre un 15 y un 20 por ciento y la tercera vez afecta a más del 20 por ciento de las personas infectadas«, precisó.
Cisneros explicó que «esto tiene que ver con la reacción del sistema inmunológico frente al virus; por un lado el cuerpo genera anticuerpos para el tipo de dengue con el que la persona se infectó, pero si se infecta con otro serotipo aumenta mucho la respuesta inflamatoria y puede derivar en cuadros como la fiebre hemorrágica».
«Si el tiempo acompaña con la baja de temperaturas la situación va a comenzar a declinar por la propia dinámica del mosquito que a menos de 14 grados ya no se reproduce; sin embargo, si tenemos otra ola de calor la situación puede empeorar e incluso superar el brote de 2020», concluyó.
Un informe dado a conocer ayer por Lancet Countdown Sudamérica–el brazo regional de la tradicional revista de medicina británica enfocado en las consecuencias locales del calentamiento– muestra en detalle el nivel de estas amenazas, alerta sobre los limitados planes sanitarios de adaptación y respecto de los problemas financieros existentes que hacen más difícil enfrentar la situación en toda la región. “El mensaje clave”, dijo Stella Hartinger, directora del Centro Regional Lancet Countdown Sudamérica, durante una rueda de prensa en la que se dieron detalles del trabajo, “es que el cambio climático perjudica la salud de los sudamericanos y estos efectos adversos se están acelerando, en particular sobre los más vulnerables; la tendencia va a continuar si no se toman las medidas inmediatas” que además detallan.
El informe, que reúne la colaboración de 28 investigadores de 21 instituciones académicas y agencias de la ONU incluidas la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indica –entre otros efectos– que en los últimos diez años se han visto más intensas y más frecuentes olas de calor que pusieron en riesgo la vida de niños de menos de un año y de los adultos de más de 65. “El número estimado de muertes relacionadas con el calor se ha incrementado un 160% en el período 2017-2021 comparado con el período 2000-2004″, dice el estudio que agrega que partes de la Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela tuvieron anomalías (es decir, promedios superiores al rango normal) de hasta 2°C. “Las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas, y ponen en peligro la salud y la supervivencia de estos grupos etarios”, señaló Yasna Palmeiro-Silva, investigadora de la Universidad Católica de Chile y del London College y autora del reporte.
Incluso se menciona el valor en dinero de esta mortalidad por calor como “el equivalente al ingreso promedio de 485.000 trabajadores en 2021″ y se añade la limitada productividad de quienes sobreviven: “Las pérdidas de la región asociadas por la reducción de la productividad debido al calor en 2021 fue de US$22.000 millones, con los sectores de la construcción y la agricultura como los más afectados, el 68% del total de la región” de 420 millones de habitantes. El mecanismo por el cual el calor excesivo puede matar es a través de daños cardio y cerebrovasculares y empeoramiento de las condiciones respiratorias, además de agravar cualquier otra comorbilidad. Por una cuestión de cierre de los datos que el trabajo recopila no está la ola de calor más grave de la historia argentina, que sucedió este mes y resultó el corolario del verano con más olas de calor jamás registrado. En este contexto, los autores señalan un dato a favor de la Argentina y que debería ser imitado por otros países, según se afirma: el sistema nacional de alerta temprana de calor argentino es “el único sistema de alerta temprana que se ha puesto en marcha y evaluado” (Brasil le sigue, pero no fue evaluado aún).
El informe alerta sobre las sucesivas olas de calor que se dieron en la región
Dengue
Como todo está interrelacionado, que haya calor más sostenido en el tiempo genera las condiciones para que el Aedes aegypti, la especie de mosquito que puede transmitir el virus del dengue, esté a sus anchas durante más tiempo. Esa es otra pata del ataque del cambio climático a la salud sudamericana, que en estos días daña particularmente la argentina con una epidemia desbocada en el centro del país, como parte de la región que también está atacada por el virus chikungunya, que provoca una enfermedad similar al dengue y es transmitido por el mismo mosquito.
“Los cambios en las condiciones ambientales también afectan la distribución geográfica de las enfermedades infecciosas”, subraya el trabajo de Lancet Countdown, ya que “la región es endémica en dengue, que tiene ciclos periódicos de brotes en la región y alcanzó un pico de incremento del 35,3% en 2012-2021 comparado con la línea de base de 1951-1960″. Por el corte temporal efectuado deja de lado a la Argentina y a Surinam, pero al señalar 16 millones de casos en la región en el período 2011-2017 admite que son daños sustancialmente subcuantificados, con la urbanización creciente y el aumento de la movilización de las personas como causas que ayudan al fenómeno. “Al punto de corte de datos de 2021 no había incremento de las zonas de dengue en la Argentina, pero es posible que las olas de calor y la ampliación de la idoneidad climática se muestre en futuros reportes con un incremento de la transmisión y se vea relacionado con los brotes hoy observados”, dijo Andrés Lescano, del Centro Latino Americano de Excelencia en Cambio Climático y Salud (Universidad Peruana Cayetano Heredia), coautor del informe.
Pero las vulnerabilidades de América del Sur no terminan ahí, según el informe que abarca en total 25 indicadores que incluyen metodologías para “monitorear el impacto de las temperaturas extremas en la inseguridad alimentaria, la contaminación del aire en los hogares y la alineación de la industria de los combustibles fósiles con un futuro saludable”. También se incluyen incendios forestales, relacionados con altas temperaturas y sequías como la que ha sufrido la Argentina últimamente. “A nivel regional, la exposición a un incendio forestal ha aumentado en nueve de los 12 países”, dice. Las sequías, por otra parte, también dañan la seguridad alimentaria y la subsistencia de millones de personas, dado que “las cambiantes condiciones medioambientales suponen una amenaza para la producción; la duración media de la temporada de crecimiento de cultivos del trigo de primavera, trigo de invierno, el maíz, la soja y el arroz disminuyó en un 2,5%, 2,2%, 1,6%, 1,3% y 0,4%, respectivamente” comparado con la línea de bases 1981-2010.
Los incendios forestales, otro de los efectos del cambio climáticoGentileza Greenpeace Argentina
Por último, los autores también dejaron espacio para la salud mental. Pese a que “no hay un indicador global o regional, en el reporte aparece su importancia”, dijo Hartinger. “Hay ansiedad climática entre los jóvenes, pero es algo difícil aún de mensurar, por lo que debemos estar preparados y echarle un ojo”, explicó. “Los problemas de un cambio climático que erosiona el bienestar psicosocial varían desde desórdenes mentales comunes a problemas mentales severos y suicidios”. Y por si fuera poco son mal atendidos: “Solo uno de cada cuatro personas con algún desorden mental en América del Sur recibió tratamiento de algún tipo”, dice el trabajo.
Diagnóstico y solución
Como en otros informes de este tipo, el reporte se esfuerza no solo por trazar un diagnóstico, sino que del mismo modo enfatiza soluciones posibles que se deben poner en marcha cuanto antes. Por un lado, dice que “en los últimos diez años, las poblaciones de todos los países de la región han visto su salud cada vez más afectada por los peligros relacionados con el cambio climático. Esta tendencia no hará más que continuar si no se toman medidas inmediatas de mitigación y adaptación al cambio climático”. Pero enseguida agrega que los planes de descarbonizar la economía, para reducir las emisiones de gases contaminantes en línea con los objetivos de Naciones Unidas, “no solo ayudarán a la región a cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París, sino que también proporcionará importantes e inmediatos beneficios para la salud”.
“Estos indicadores muestran cómo el cambio climático provoca graves impactos en la salud en la región, y la importancia de la preparación y la prevención, acelerar nuestros esfuerzos hacia una transición con cero emisiones de carbono y la necesidad de compromisos financieros para responder a los retos que impone el cambio climático”, finalizó Hartinger. La clave en definitiva es dar el cambio climático como un hecho, hacerles caso a las previsiones de los científicos y adaptar también los sistemas de salud a los problemas que vienen.
Martín De Ambrosio
Comentario de AgendAR:
Esta advertencia del brazo regional de Lancet- una prestigiosa revista que se publica en Inglaterra- nos parece válida pero mal dirigida. El aporte de los países Sudamericanos al calentamiento global es mínimo y en gran parte está compensado por la fijación de carbono que hace sus bosques y praderas. Son E.E.U.U., China, la unión europea, los mayores responsables del calentamiento global antropogénico, es a ellos a quienes debe dirigirse la exhortación. Aunque será muy difícil descarbonizar, por ejemplo, la guerra en Ucrania.
El oficialismo aprobó este martes en la Cámara de Diputados el proyecto de Monotributo Tecnológico. Juntos por el Cambio se abstuvo y el interbloque Federal votó en contra. La iniciativa obtuvo 111 votos positivos, 11 negativos y 85 abstenciones.
El debate en torno a la iniciativa que establece un régimen simplificado y cambiario para pequeños contribuyentes tecnológicos estaba casi saldado cuando comenzó la sesión. Los legisladores de la alianza opositora no acompañaron el dictamen de mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda, sin embargo hasta esta tarde había algunas dudas sobre que postura adoptarían al momento de la votación.
Después de varias conversaciones, más allá de algunas diferencias internas, la principal fuerza opositora resolvió abstenserse.
Un sector importante del interbloque opositor quería que el proyecto fuera aprobado, sin embargo no estaba dispuesto a votar a favor. La principal crítica que plantearon es que «estos regimenes de excepción generan distorsiones» y pidieron que el Gobierno «revise» la política económica para resolver las cuestiones de fondo.
En la coalición opositora machacaron una y otra vez con que la iniciativa que impulsa el Frente de Todos es simplemente un «parche». «Genera un nuevo impuesto y genera desigualdad en todo el sistema tributario», dijo el diputado radical Víctor Romero, quien a su vez remarcó que «afecta la competitividad de las industrias del software».
«Lo que le venimos a resolver a este sector es algo que el mismo gobierno ha creado y deberiamos dar una respuesta a todos los sectores», apuntó Alejandro Cacace, de Evolución Radical. Los diputados de izquierda también se abstuvieron. En tanto, el interbloque Federal y los legisladores de derecha optaron por rechazar la iniciativa.
Carlos Gutiérrez, de Córdoba Federal, criticó la propuesta del oficialismo, al sostener que el Gobierno se dedica a «poner parches» en lugar de elaborar «políticas sustentables que equilibren la vida de nuestros compatriotas y en este caso de esa industria del conocimiento que se viene desarrollando a pesar de las dificultades”.
«Es un nuevo esquema tributario para que las y los profesionales que facturan en dólares en pequeñas escalas puedan cobrar en esa moneda”, dijo el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller.
El diputado oficialista remarcó que con este proyecto se podrá «aumentar el ingreso de divisas por servicios de importación no registrados en la actualidad», a la vez que ayudará a «reducir la informalidad y fermentará la ampliación en el registro del sistema tributario”.
«Se establece un régimen tributario integrado y simplificado (“Mono-Tech”) relativo al impuesto a las ganancias, al impuesto al valor agregado y al sistema previsional, destinado a los Pequeños Contribuyentes que realicen actividades de la economía del conocimiento enunciadas en el artículo 2º de la Ley N° 27.506 del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento y sus modificaciones y/o efectúen cualquier tipo de prestación de servicios, deben tratarse de actividades desarrolladas en el país cuya utilización o explotación efectiva se lleve a cabo en el exterior”, indica el texto que impulsa el Ministerio de Economía.
Además, se instituye un Régimen cambiario para pequeños contribuyentes tecnológicos que posibilita que estos sujetos se encuentren exceptuados de la obligación de liquidar las divisas percibidas por las actividades alcanzadas por la presente medida en el Mercado Libre de Cambios (MLC). El objetivo es tengan un esquema ágil y sencillo para tributar en el país y, así, generar un incentivo para que opten por ingresar las divisas a la Argentina y eviten recurrir a mecanismos de opacidad fiscal en el exterior.
La situación en Francia se agrava cada día, como consecuencia de la protesta social contra la reforma en las jubilaciones del presidente Emmanuel Macron. Ayer martes fue la décima huelga consecutiva, en reclamo a las medidas impuestas por el gobierno.La situación se está volviendo incontrolable, a tal punto que se dispuso que unos 5.000 policías saldrán a las calles de París para «contener» la protesta, agudizada cada día, en los diferentes eslabones de la economía francesa. Industriales, comerciantes, sindicalistas y estudiantes, todos ellos han expresado su rotundo rechazo a las medidas económicas de Macron.
EN LA PANTALLA. Emmanuel Macron brindó ayer entrevistas a los principales medios televisivos de Francia, pero no logró aplacar el descontento con su reforma previsional.
Francia: décima huelga consecutiva golpea a Macron
Desde el 19 de enero, fecha de la primera manifestación, lograron movilizar a cientos de miles de personas (3,5 millones el 7 y el 23 de marzo, según el sindicato CGT) en grandes protestas pacíficas, pero sin éxito.
La última convocatoria dejó el jueves pasado 457 detenidos y 441 policías y gendarmes heridos, en su mayoría en los disturbios que siguieron a las marchas con más de un millón de personas en toda Francia, según las autoridades.Las imágenes de batalla campal volvieron a la primera plana el sábado durante las protestas contra un embalse agrícola destinado a la agroindustria en Sainte-Soline (centro-oeste), que dejaron dos manifestantes en coma.En este contexto de creciente tensión, Macron y la primera ministra, Élisabeth Borne, aseguraron «tender la mano» a los sindicatos, punta de lanza de las protestas desde enero, pero sin ceder en su reclamo de retirar la reforma.
La respuesta de los sindicatos
Laurent Berger, líder del sindicato moderado CFDT, dijo que aceptaría negociar pero sólo si «se dejaba de lado» la reforma, especialmente el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años. El martes, instó a la creación de un «proceso de mediación» para «encontrar una vía de salida» a la crisis social.
Las centrales sindicales piden la retirada de esta reforma que retrasa la edad de jubilación para 2030 y adelanta a 2027 la exigencia de cotizar 43 años (y no 42) para cobrar una pensión completa.
Para este martes, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, anunció un «dispositivo de seguridad inédito» de 13.000 agentes en Francia y advirtió de la presencia en París de «más de 1.000 radicales, algunos desde el extranjero».
Las autoridades esperan «de 650.000 a 900.000″ manifestantes» y alertan que la presencia de los jóvenes en las marchas «se dupliquen o tripliquen», según fuentes policiales.
Aumenta la tensión en las calles
Las protestas adquieren desde hace semanas múltiples formas: miles de toneladas de basura acumuladas en las calles de París, bloqueos de depósitos y refinerías que dejaron a un 15% de gasolineras sin combustible, entre otros.
A la espera del dictamen del Consejo Constitucional sobre su validez, el gobierno busca pasar página rápidamente con otras prioridades como la salud, la educación y buscar cómo garantizarse una mayoría estable en el Parlamento.
Los sindicatos ya habían advertido a mediados de marzo a Macron de la situación explosiva que se generaría si no escuchaba el malestar con la reforma, que rechazan más de dos de cada tres franceses, según los sondeos.
Su adopción definitiva el 20 de marzo implicó un aumento en intensidad de las protestas, cuya represión por parte de la policía hizo saltar las alarmas de las oenegés de derechos humanos, abogados, magistrados y hasta el Consejo de Europa.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) anuncian la apertura de inscripciones, hasta el 10 de abril, para la nueva edición de CANSAT, una iniciativa internacional dirigida a estudiantes de escuelas secundarias, que propone reproducir a escala todo el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.
El objetivo de la competencia es contribuir al desarrollo de habilidades tecnológicas y a la promoción de una cultura científica e innovadora, ampliando la base de futuros profesionales y fortaleciendo los medios que aseguren la sostenibilidad del sector espacial en la Argentina, con un criterio federal.
El año pasado, este concurso fue organizado por primera vez en la Argentina, por la CONAE y el MINCyT, con la participación de la Universidad Nacional Tecnológica (UTN). Participaron 4.500 estudiantes de 20 provincias del país.
En diciembre de 2022, los cinco equipos provenientes de CABA, Córdoba, Formosa y Misiones que llegaron a la instancia final, lanzaron sus cargas útiles del tamaño de una lata de gaseosa – de allí, el término CAN (lata) y SAT (satélite), por sus siglas en inglés- en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), de la CONAE, ubicado en Córdoba.
Cronograma 2023
Los equipos inscriptos comenzarán a participar de la competencia a mediados de abril de este año, con una capacitación virtual, a cargo de profesionales de la CONAE y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), destinada a docentes y estudiantes, para adquirir los conocimientos, las herramientas y los materiales necesarios para llevar adelante el desarrollo del proyecto.
Luego deberán concentrarse en la escritura y presentación del proyecto para continuar hacia la siguiente etapa. Los equipos que superen esta instancia recibirán un kit de materiales para construcción del CANSAT, el seguimiento y la validación de los satélites.
Los equipos deberán ir entregando pruebas de avance para dar cuenta del desarrollo de sus cargas útiles. Luego tendrán una validación final, a partir de la cual se seleccionarán los cinco equipos finalistas que viajarán en septiembre al centro espacial de la CONAE en Córdoba, para participar de la campaña de lanzamiento de sus CANSAT.
Reproducimos este polemico articulo del portal especializado en temas de energia EconoJournal
En el sector eléctrico coinciden que para evitar un nuevo apagón como el del 1 de marzo es indispensable ampliar la red de transporte. AMBA I es una obra prioritaria que iba a ser financiada por China, pero la negociación está empantanada desde hace más de un año.
¿Es posible evitar que el humo de un incendio produzca el desenganche de tres líneas de 500 kilovolt (kV) que confluyen en un punto neurálgico del sistema, como ocurrió el último 1 de marzo? Los expertos coinciden en responder que no hay manera de evitarlo, pero sí hay forma de minimizar su impacto una vez que la falla se produjo. ¿Cómo? Con una red de transporte eléctrico más grande.
La demanda argentina ha venido creciendo al 2,9% anual durante los últimos diez años. Sin embargo, las obras destinadas a acompañar ese crecimiento no se concretan. En los últimos 10 años las obras de expansión del sistema estuvieron prácticamente paralizadas. El caso más emblemático es el proyecto AMBA I, una línea de alta tensión que unirá Vivoratá – Plomer en el norte de la provincia de Buenos Aires. Tiene un costo de 1100 millones de dólares y se supone que tiene el financiamiento asegurado por parte de China desde hace más de un año, pero el tiempo pasa y, como suele ocurrir con otras tantas obras de infraestructura acordadas con el gigante asiático, no hay ningún avance.
Obra clave
AMBA I reforzará el anillo energético del Área Metropolitana de Buenos Aires a través de la construcción de un nuevo nodo, la Estación Transformadora (ET) Plomer 500/220/132 kV, dado que las estaciones de Ezeiza y General Rodríguez ya operan al límite de su capacidad en términos de carga. De este modo, ampliará el ingreso de energía eléctrica desde el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante el tendido de más de 500 km de alta tensión en 500kV, 220kV y 132kV. A su vez, ayudará a disminuir las solicitaciones de cortocircuitos en las estaciones de Ezeiza y Rodríguez
La obra fue impulsada por la Secretaría de Energía en septiembre de 2020. A partir de entonces, se trabajó en la preparación de pliegos y documentación general. Toda la información se le entregó al ENRE en julio de 2022. Desde ese momento el organismo regulador está en condiciones de llamar a Audiencia Pública para avanzar en las tramitaciones previas para proceder a licitar, pero aún no lo hizo.
El factor chino
El problema va más allá del ENRE. En enero de 2022, el secretario de Energía, Darío Martínez, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, ambos desplazados en agosto de ese mismo año, se reunieron con las autoridades de la empresa China Electric Power Equipment and Technology (CET), y su sucursal CET Argentina, para la conformación del contrato de diseño de ingeniería, suministro y construcción de la obra. “La inversión de más de 1.100 millones de dólares va a ser posible gracias a la colaboración, al trabajo en conjunto y la cooperación entre la Argentina y China”, afirmó Martínez ese día. El proyecto fue encuadrado en el Convenio Marco de Cooperación en Materia Económica y de Inversiones entre Argentina y China.
Darío Martínez y Federico Basualdo en enero de 2022, cuando anunciaron el financiamiento chino para la obra AMBA I.
Cuando se presentaron los papeles, se estableció que la construcción de la obra estará a cargo de la firma china State Grid, una de las mayores compañías de transporte eléctrico del planeta. La provisión del 65% de los materiales electromecánicos correrá por cuenta de proveedores nacionales y la construcción de la obra civil debería quedar en manos de empresas locales, según precisaron a este medio fuentes al tanto del proyecto. Sin embargo, hasta el momento no ha habido ningún avance. “El acuerdo comercial y los estudios ambientales ya estás listos. Pero todavía resta negociar el contrato financiero”, aseguró una fuente oficial. Nada más y nada menos que el contrato financiero.
El déficit de infraestructura que enfrenta Argentina en el sector energético es alarmante y los tiempos de las distintas negociaciones que se llevan adelante con China nunca parecieran estar a la altura de esa urgencia. Los contratos para construir las represas de Santa Cruz y una nueva central nuclear son el mejor ejemplo de eso. Pese a la falta de resultados, el kirchnerismo fue quien presionó, a través de Federico Basualdo, para sumar AMBA I al listado de proyectos que debería financiar China. Ahora la obra está atrapada en la telaraña del gigante asiático y nadie sabe cuándo podría comenzar a construirse.
Esto no significa que la responsabilidad de la demora sea de China. Más allá de las presiones del cristinismo, el gobierno nunca se mostró demasiado entusiasmado en avanzar en esa dirección y cuando Sergio Massa desembarcó en Economía la situación no cambió. Un factor que influye son las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional, donde Estados Unidos es el principal accionista.
“La mayoría de los acuerdos energéticos que se firmaron con China funcionan como la historia del Perro del Hortelano, que no come ni deja comer. Cuando se inicia una negociación con China y se firma algún tipo de acuerdo o memorando, después es difícil tirar para atrás esas tratativas, porque desairar a una de las dos grandes potencias del mundo tiene un costo, nunca es gratis”, analizó un ex funcionario que estuvo a cargo de gestionar varios de esos contratos (represas de Santa Cruz y la cuarta y quinta central nuclear). En la otra vereda, una fuente energética del Instituto Patria cuestionó esa visión. “Si el gobierno quisiera no avanzar con State Grid y dejar sin efecto el contrato comercial, podría hacerlo sin problemas, sin conflicto alguno. Lo determinante es el contrato financiero”, indicó.
Sistema vulnerable
El informe oficial sobre el apagón del pasado 1 de marzo dejó una conclusión inquietante: los sistemas de protecciones y automatismos funcionaron correctamente y de acuerdo a su diseño. Es decir, la respuesta del sistema fue la esperada para una falla triple en un escenario de alta demanda.
Si hubiera habido un error de Transener, la empresa que realiza la operación y el mantenimiento de las redes de transporte, significaría que si se produce un evento similar éste podría evitarse. Sin embargo, en este caso la única forma de evitar que vuelva a pasar lo mismo es ampliando el sistema de transporte y cualquier obra va a demorar 36 meses como mínimo.
En California, por ejemplo, también suele haber incendios forestales y el humo ocasionalmente afecta a las líneas de alta tensión, pero ellos tienen un sistema de N-3. Esto significa que el sistema de transporte resiste la salida simultanea de tres líneas de alta tensión sin que pase nada. En Argentina, en cambio, cualquier desenganche de una línea de 500 kV en un escenario de alta demanda afecta automáticamente a los usuarios finales.
Alguno podría sugerir que la solución es evitar nuevos incendios, pero no es una tarea sencilla. Las tierras por donde pasan las líneas de alta tensión son propiedades privadas que suelen destinarse al cultivo de cereales, oleaginosas o caña de azúcar. Lo que sí está prohibido es que la vegetación supere los 4 metros de altura para evitar descargas por acortamiento y garantizar la accesibilidad, pero en este caso ese tope se había respetado. Además, lo que provocó la falla no fue el fuego sino el humo que contiene partículas de carbón que convierten al aire en conductor y puede producir un cortocircuito entre los conductores lo que produce la desvinculación automática de la línea.
La alternativa de mantener “tierra rasa” debajo de las líneas tampoco es una solución, no solo por antieconómica sino porque en caso de lluvias la vegetación es el principal resguardo frente a la erosión de la tierra, la cual podría terminar arrastrando a las torres producto de un desplazamiento.
La única solución de fondo es ampliar la red, sobre todo si se tiene en cuenta que, según proyecciones oficiales y privadas, la demanda energética podría crecer un 30% en los próximos diez años. Eso significa que será necesario abastecer 10.000 MW adicionales con un sistema que ya está operando al límite de sus posibilidades.
Durante la jornada en las instalaciones de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), donde el Ministerio de Defensa realizó la presentación oficial del Libro Blanco de la Defensa 2023. El evento, presidido por el titular de la cartera de defensa, Jorge Taiana, y el rector de UNDEF, Jorge Battaglino, fue oportuno para realizar una serie de anuncios que abocan a la producción y el estado de las Fuerzas Armadas de Argentina.
Uno de los principales anuncios fue entorno a la reapertura de Fanazul, planta de producción de pólvoras y explosivos perteneciente a Fabricaciones Militares localizada en Azul, Provincia de Buenos Aires, cerrada a fines del 2017. De acuerdo a lo confirmado por el Ministro Jorge Taiana, gracias a una inversión inicial de US$5 millones, la fábrica tendrá su reapertura en menos de un mes y, en un principio, estará abocada a la producción de explosivos para el mercado externo, especialmente para Perú. A posterior, se espera que se instale una planta de producción de chalecos antibalas para satisfacer las necesidades del mercado interno, no solamente contando a las Fuerzas Armadas, sino a las Fuerzas de Seguridad.
Chaleco antibalas RB2 por Fabricaciones Militares.
Si bien la reactivación de la planta productiva de Fanazul es un hito importante, el titular de la cartera expresó que desde el Ministerio de Defensa se tiene la intención de realizar una inversión adicional para que la misma se convierta en la productora principal de insumos explosivos para la fabricación de munición para las Fuerzas Armadas, es decir, para que finalmente cumpla su función principal. Cabe destacar que, tal y como informo el portal especializado Zona Militar, dentro del marco del Plan de Adquisición Plurianual (PAMP) tanto el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas como el Ministerio de Defensa mantienen un trabajo y gestión activo junto a Fabricaciones Militares para encarar la producción de municiones destinadas a la reserva de las FF.AA. a fin de reponer las unidades tanto para armamento personal como para sistemas de armas de mayor calibre, específicamente proyectiles de mortero de 120mm, de artillería de 105mm para cañones OTO Melara, y cohetes de 105mm para SLAM Pampero.