La combinación de vacunas Sputnik y Moderna triplicó anticuerpos en mayores de 60 años

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Más de 300 personas que recibieron la primera dosis de Sputnik V participaron como voluntarios; “La respuesta fue mayor que en esquemas homólogos (ambas dosis de la misma vacuna)”, advirtió la investigadora Ana Laura Cavatorta.

Un estudio realizado en la provincia de Santa Fe demostró que a las personas mayores de edad que recibieron la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19 Sputnik V y recibieron como segundo componente de inoculación el fármaco de Oxford/Moderna obtuvieron el triple de anticuerpos.

El trabajo fue realizado con profesionales del Ministerio de Salud de Santa Fe, del Centro de Tecnología en Salud Pública (CTSP) de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y del hospital Provincial del Centenario.

La investigadora Ana Laura Cavatorta, responsable del estudio, explicó que el trabajo se llevó a cabo entre agosto y octubre de 2021 en el vacunatorio de la exRural de Rosario, con 303 voluntarios que completaron su esquema de inmunización heterólogo, con una primera dosis Sputnik V y una segunda de Moderna.

“De la totalidad de los voluntarios, el 65% fueron mujeres y el 35% varones, entre los cuales el 67% era mayor a 60 años”, indicó Cavatorta, docente en Virología e investigadora del Conicet.

Cavatorta explicó que en los mayores de 60 que recibieron la primera dosis de Sputnik V (tecnología de adenovirus) y completaron el esquema con una realizada mediante ARN mensajero como Moderna “la respuesta fue mayor que en esquemas homólogos”.

“Este cambio de tecnologías a nivel del sistema inmune de las personas vuelve al esquema más inmunogénico. Dos estímulos con dos vacunas diferentes son reconocidas como muy extrañas para el organismo, y la respuesta es mucho más eficaz, algo que comprobamos a nivel local, y que se corresponde con estudios a nivel mundial”, añadió Cavatorta.

Según detalló la investigadora especialista en virología, los adultos mayores de 60 años que habían recibido la primera dosis de Sputnik V “habían generado un importante impacto en cuanto a la concentración de anticuerpos”.

“Sin embargo, luego de que se les colocó una segunda dosis de Moderna, se triplicó el valor de estos anticuerpos. En los menores de 60 no hubo cambios importantes. La respuesta fue la esperada, pero no como en el grupo anterior”, completó.

A principios de agosto, ante la amenaza de un avance del coronavirus sobre el territorio nacional y frente a la falta de segundos componentes de la vacuna rusa Sputnik V, autoridades sanitarias comenzaron estudios de combinación de vacunas contra el Covid-19.

Según estableció el ministerio de Salud de la Nación, hasta ahora, la recomendación sobre esquemas heterólogos de vacunación habilita la combinación del primer componente de Sputnik V ya sea con AstraZeneca o con Moderna como segunda dosis, a partir de las 8 semanas de la primera aplicación.

Holanda es el primer país de Europa que vuelve a un confinamiento parcial

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El primer ministro interino de Holanda, Mark Rutte, anunció ayer viernes una cuarentena parcial de tres semanas en un momento en que aumentan los casos de COVID-19 en los Países Bajos.

La cuarentena, que iniciará la noche del sábado, es la primera en entrar en vigor en Europa occidental desde que una nueva ola de infecciones comenzó a aumentar en partes del continente. Con la cuarentena los bares, restaurantes y supermercados tendrán que cerrar a las 8 de la noche (1900 GMT), los encuentros deportivos profesionales se jugarán en estadios vacíos y a las personas les pedirán trabajar desde casa lo más que puedan. Las tiendas que venden artículos no esenciales tendrán que cerrar a las 6 de la tarde. “Esta noche tenemos un mensaje muy desagradable con decisiones muy desagradables y extensas”, informó Rutte.
Holanda no es el único país en adoptar medidas para controlar el aumento de infecciones de coronavirus.
Horas antes, el canciller austríaco Alexander Schallenberg dijo que su país implementará la próxima semana cuarentena para las personas no vacunadas en dos regiones muy afectadas y parece estar preparado para implementar medidas similares a nivel nacional. A partir del lunes, las personas no vacunadas en las regiones Alta Austria y Salzburgo sólo podrán salir de casa por motivos necesarios específicos, como comprar víveres o ir al médico. Mientras tanto, el centro para el control de enfermedades de Alemania insta a las personas a cancelar o evitar eventos multitudinarios y a reducir sus contactos conforme la tasa de infección del coronavirus del país llega a niveles máximos. Rutte también dijo que el distanciamiento social regresará y exhortó a las personas a trabajar desde casa cuando sea posible.

Una posible revolución radioterapéutica argentina en Corea

Lectores: están viendo un desarrollo argentino quizás destinado a volverse “de primera línea” en el mundo durante este siglo. Hace 30 años que la radioterapia BNCT (Boron Neutron Capture Therapy), por captura de neutrones en boro, está a punto de revolucionar el tratamiento de los cánceres sólidos más infiltrantes e intratables y de peor localización. Pero hace 30 años que eso no sucede por falta de “fierros adecuados”: se necesita una fuente de neutrones de baja potencia capaz de funcionar dentro de un hospital. Es el único modo de tratar suficientes pacientes como para completar estudios de fase 1, 2 y 3 y ver si la BNCT se puede volver una terapia estándar, en lugar de una rareza experimental. La noticia: los fierros adecuados son argentinos. Son los de la foto que encabeza esta nota. Abajo del cabezal, Suárez Sandín, Igarzábal y Conti, el equipo encargado del montaje mecánico en el KIRAMS, o Korean Institute of Radiotherapy and Medical Sciences. Es la clínica oficial en terapias radiantes de Corea del Sur, está en Seúl y ocupa un edificio monumental, el que se ve abajo. Cuerpo principal del edificio del KIRAMS, Korean Institute of Radiotherapy and Medical Sciences, donde hoy se está montando el acelerador de neutrones de la CNEA Mientras no existían aceleradores de neutrones, en varios países del mundo se usaron reactores nucleares como fuente de neutrones terapéuticos en BNCT, pero con resultados frustrantes. Fuimos parte de esa movida: en los ’90 la Dra. Sara Liberman empezó una propuesta de BNCT desde la CNEA, ella sola con su alma al principio, pero fue reclutando renuentes y escépticos iniciales en radiobiología y entre los físicos y químicos de reactores, y con los radioterapistas del Instituto de Oncología Ángel Roffo, dependiente de la Facultad de Medicina de la UBA. Liberman no trabajó en vano: en 2003, ya de modo oficial, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto de Oncología Ángel Roffo, dependiente de la Facultad de Medicina de la UBA, intentaron ensayos de fase 1 de este tipo de terapia en el reactor nuclear RA-6 del Centro Atómico Bariloche. Cuando empezaba aquel experimento clínico, publiqué un artículo entusiasta en el suplemento científico que dirigía Nora Bär, en La Nación, muy leído entonces por la comunidad médica. Un oncólogo amigo me advirtió: “Arias, la BNCT va a ser la radioterapia del futuro… siempre. Nunca logran juntar suficientes casos”. Mi amigo tenía razón, pero por causas equivocadas. El problema eran y son los fierros, no la terapia en sí. El RA-6 es un aparato inmenso y tan inmóvil como el edificio blindado de contención que lo rodea. Los móviles en este caso debían ser los pacientes, 10 residentes del AMBA con melanomas –los cánceres de piel más agresivos- diseminados en piel y órganos. Aún en fase terminal, los pacientes debían estar lo suficientemente estables como para resistir el traslado. A la Dra. Berta Roth, del Roffo, no le fue fácil armar “un seleccionado”: sólo se trataron 10 pacientes. Es lo típico de una fase 1 destinada no a medir la eficacia del tratamiento, sino únicamente su toxicidad. Acondicionar el RA-6 para armarle un radioquirófano al pie tampoco fue fácil. El producto básico de un reactor de investigación son los haces de neutrones, esa materia prima invisible pero de alta energía con que uno irradia diversos materiales, a veces para ver qué sucede. En uno de los canales de salida de tales haces se colocaron materiales de frenado de los neutrones, de modo de volverlos “epitérmicos”, es decir de muy baja energía. Los de alta energía no tienen utilidad clínica. Apilando ladrillos de plomo en torno a esta fuente de neutrones “casi fríos” se improvisó un radioquirófano de quita y pon, donde el paciente podía sentarse para que se le irradiaran exclusivamente las piernas, el sitio preferencial de brote de las metástasis del melanoma. La base radioquímica de la BNCT es ésta: al paciente se le inyecta una solución nutritiva borada. La de uso en Argentina fue la borofenilalanina, o BPA, un aminoácido de los 20 que componen las proteínas humanas, sólo que “marcado” con un átomo de boro. Dado que las células cancerosas son metabólicamente hiperactivas y están generando proteínas a toda máquina para dividirse, absorben esta solución nutritiva 3,5 veces más que las células sanas.   Un radioquirófano de BNCT estadounidense. La iluminación con neutrones, como se ve, es unidireccional: no necesita de múltiples y sucesivos ángulos de entrada. Y las terapias son breves. A su vez, cada átomo de boro es unas 1000 veces más propenso a atrapar neutrones epitérmicos que los 4 elementos que forman la arquitectura molecular de cualquier organismo terrícola: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Cuando un neutrón epitérmico es atrapado por un atómo de boro, éste último estalla, bum. Bueno, sin efectos de sonido, pero literalmente hace fisión nuclear: se desintegra con violencia en un ión de litio 7 y un núcleo de helio, partículas eléctricamente cargadas y de gran masa que irrumpen en el núcleo de las células como elefantes en un bazar: rompiendo todo. Pero justamente por su alta masa y carga eléctrica, estos productos de fisión tienen recorrido cortísimos, se frenan tras atropelladas de apenas entre 5 y 9 micrómetros. Es decir que en general no logran salir del volumen de la célula cancerosa embebida en boro. Esto hace bien selectiva la radiotoxicidad de la BNCT: las células cancerosas se mueren al toque, con su genoma despedazado, mientras que las sanas contiguas, debido a su escasa captación de boro, son mucho más resistentes a los neutrones. En la práctica, y por otros fenómenos radiológicos que cambian según el tipo de tumor y su profundidad, esa vulnerabilidad diferencial es variable. En oncología sigue sin existir «la bala mágica» que sólo da en el centro del blanco, pero con nuevos abordajes se puede agrupar mejor los tiros… En contraste, la masa tumoral puede haber absorbido selectivamente 50 o 60 Gray de radiación, una dosis letal, en apenas un par de sesiones. Y esto le debería alegrar la vida a todo el mundo: las terapias BNCT en principio no duran semanas sino días, el paciente puede tener algo más de vida personal y extraterapéutica, y el acelerador de neutrones puede tratar a más gente en menos tiempo. Si le parece demasiado perfecto para ser real, tiene razón: el diablo está en los detalles. Por empezar, la circulación sanguínea intratumoral es infernalmente despareja: hay sectores de cada tumor que casi no reciben sangre, y por ende no se embeben de boro, y reniegan de la cortesía de morirse bajo el haz de neutrones. ¿Cómo producir neutrones epitérmicos, ante todo? Es la pregunta del millón, y al parecer aquí finalmente tuvimos la respuesta adecuada. Acelerar cosas con carga eléctrica es bastante simple: un liviano electrón negativo se repele con un campo eléctrico negativo o se atrae con otro positivo. Del mismo modo, un pesado protón positivo se mueve, desvía o frena con campos de signo igual o contrario al suyo, y ése es todo el arte de disparar haces de partículas subatómicas. Pero el neutrón es exactamente lo que dice su nombre: indiferente a la atracción y a la repulsión. La solución Nac & Pop que inventó Andrés Kreiner involucra 2 veces el uso de un artículo de fabricación nacional: agua pesada, o D20, o dióxido de deuterio (el deuterio es el átomo de hidrógeno con el añadido de un neutrón). El acelerador de la CNEA disocia el agua pesada en oxígeno y deuterio, le arranca los electrones al deuterio generando “deuterones” de carga positiva, y los dispara con gran energía contra un blanco de berilio o de carbono 13. Esto provoca el estallido nuclear de los átomos impactados, con gran emisión de neutrones de energía generalmente demasiado alta, medible en un rango de alrededor de un MeV (mega-electrónvolt). Hay que frenarlos brutalmente a una centésima parte de esa potencia, y ahí quedan listos para entrar en el paciente y destruir selectivamente las células que estén embebidas en boro. El físico nuclear Andrés Kreiner en su laboratorio del Centro Atómico Constituyentes, foto de Pedro Roth, gentileza de TSS Un truco que puede mejorar la performance de la BNCT con tumores muy profundos y en gente voluminosa es “embeber” al paciente en agua pesada, haciéndole tomar D20 hasta sustituir 1/3 del contenido de agua de su cuerpo. Esta idea, propuesta por investigadores británicos, vuelve al paciente aún más “transparente” a los neutrones epitérmicos, que sólo se frenan del todo al ser absorbidos por los tumores dopados con boro. Sin usar agua pesada ni acelerador de neutrones, en casi todos los 10 pacientes tratados entre 2003 y 2007 en el reactor RA-6 hubo remisiones sorprendentes en las piernas, lo único irradiado. Pero los tumores desparramados en torso, cabeza y brazos de los enfermos siguieron su trabajo letal. Ninguno de esos está vivo a fecha de hoy. Va de nuevo: de acuerdo con el “Primum non nocere” (ante todo, no dañar) de Galeno (el médico griego, no la prepaga argentina), lo que se estaba midiendo en el RA-6 era la posible toxicidad de la terapia, es decir si había una disminución de la sobrevida esperable. No se estaba midiendo un aumento de la sobrevida (no lo hubo), y tampoco una respuesta clínica (que sí la hubo, con remisiones y disminuciones de tamaño notables de las metástasis en la zona irradiada). ¿Suena cruel? No hay modo de que un «trial» de toxicidad parezca bonito. Creo que quienes diseñaron ese protocolo no esperaban ver cambios dramáticos: en tal caso, quizás habrían apostado a riesgos mayores pero también a beneficios mayores, como la irradiación de cuerpo entero. No se debería diseñar un experimento, incluso de toxicidad, en el cual pudiendo haber alguna pequeña mejora para el paciente, se la excluya. El paso siguiente era intentar la irradiación en otras diez áreas anatómicas, y en otros tumores diseminados: hepático, colorrectal, tiroideo, pulmonar y de cavidad oral. Todo muy ambicioso, pero no sucedió: intercurrió la diplomacia “con efectos adversos”: la Argentina estaba obligada a cambiarle el combustible al RA-6 por acuerdos con el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica). Tenía fecha límite para devolver a los EEUU el uranio enriquecido al 90%, “grado bomba”, de su núcleo (antes de los ’90 todos los reactores eran así), y sustituirlo por otro núcleo de enriquecido al 20%, militarmente inofensivo. Eso obligó al rediseño de toda la planta, asunto que tomó años. Entre tanto, al compás de diversos actos electorales, la dirección política del país, la la CNEA y la de la Universidad de Buenos Aires habían cambiado de titularidad varias veces. Retomar un programa con muchos actores como aquel de 2003 en Argentina normalmente insume el trabajo de retejer alianzas, pasillear, y meta mail y celular hasta volver a alinear todos los patitos… Llega 2008 y recalculando… Recién en 2008, con Norma Boero al frente de una CNEA con bastantes ganas de resucitar, y con el físico Gustavo Santa Cruz sumado al equipo se logró juntar 70 a profesionales para implementar la clínica un proyecto BNCT. Y vista la experiencia pasada, se decidió que un reactor nuclear de investigación en radioterapia es como recargar celulares con un turbogrupo diésel: equipo demasiado potente, demasiado inmóvil, que exige demasiadas adaptaciones y además queda demasiado a trasmano y se usa para otras cosas. Bariloche es Patagonia Norte, y los pacientes del Roffo están a 1580 km., y eso en línea recta y por aire. Por lo demás, al RA-6 el país lo necesita para formar nuevos ingenieros, físicos, químicos y médicos nucleares, que no nos sobran. Sin esos recursos humanos la Argentina no sería capaz de inventar nada nuevo en radioterapias. En 2015, el RA-6 inició nuevos ensayos preclínicos (usando animales cancerizados) con algunas mejoras en el haz de irradiación. Pero se venía un cambio de guardia tecnológico: el doctor en física Andrés Kreiner, experto en aceleradores de partículas subatómicas desde 1974 y estudioso de la BNCT desde 1996, recibió luz verde de Norma Boero para construir una fuente de neutrones epitérmicos en el Centro Atómico Constituyentes. Además del adiós a los reactores, la ventaja geográfica es que si los pacientes deben venir desde el Instituto Roffo, son 5,4 kilómetros por Avenida San Martín hasta la General Paz y Constituyentes. Es media hora de ambulancia y no hay ningún traslado aéreo. El acelerador de neutrones es el futuro. La escueta flota mundial de reactores está ocupada en sus misiones de diseño: formar RRHH y en los casos de los aparatos de producción, crear radioisótopos médicos. Por ende, es irreal exigirles que además sirvan como radioquirófanos. Sólo bajar apenas un 1% la producción mundial de radioisótopos médicos costaría más vidas en varios frentes médicos que las que podrían salvarse con BNCT en el frente oncológico. Esto viene frenando a la BNCT como eventual tratamiento estándar desde los ’90. Y lo otro que lo frena es que no cualquiera hace un buen acelerador de neutrones. Aún así, otros países fueron más audaces y pertinaces y lograron resultados más sorprendentes con BNCT en reactores: por ejemplo, eliminación de melanomas vulvares y peneales, cuyo abordaje con cirugía o con terapias radiantes fotonicas (rayos gamma o equis) habría sido mutilante. La universidad de Pavia, Italia, llegó al extremo de extirparle el hígado a dos enfermos de hepatoma, transporar esos órganos para una “barrida” con neutrones en el reactor académico LENA, y reimplantarlos hora y media después a los pacientes. 100% de remisión sostenida desde 2013, aunque uno de los pacientes sucumbió poco después a un evento cardíaco no asociado. Es increíble y bastante espectacular, pero 2 casos estadísticamente no significan nada. Y no todo paciente resiste ese tiempo en un quirófano sin su hígado, ni todo quirófano universitario tiene un reactor tan a tiro. En Japón se hizo un ensayo con pacientes con glioblastoma multiforme, un cáncer cerebral no sólo muy intratable (por infiltrante, genera tentáculos como de medusa) sino muy radioresistente. Nuevamente, las tasas de sobrevida libre de síntomas de los irradiados excedían lo esperable (12 a 18 meses), pero nuevamente, los casos sumaron algunas decenas y su costo convenció a las obstinadas autoridades médicas japonesas de que llevar un paciente a un reactor era como pretender que la montaña fuera hasta Mahoma. Japón entonces decidió desarrollar otras fuentes de neutrones, lo que provocó el entusiasmo corporativo de Sumitomo, Mitsubishi e Hitachi por llegar primero y con la mejor. Puede haber cierto resentimiento coreano por no elegir los desarrollos BNCT japoneses. Japón fue un despiadado ocupante imperial de Corea entre 1910 y 1945. Pero sospecho que los muchachos del KIRAMS prefirieron la tecnología argentina porque es bastante más sensata. La de Sumitomo, por ejemplo, empieza con un ciclotrón… y luego se complica aún más. También, para el caso, los coreanos prefirieron nuestra oferta a la estadounidense. Estamos compitiendo contra 8 países con desarrollos BNCT. Y no estamos perdiendo. Uno de los puntos imbatibles del acelerador de la CNEA es que, una vez apagado, no presenta radioactividad residual pasados los 2 minutos y medio. Sin embargo, aquí no todo anda tan sobre rieles. En 2016 era obvio que se necesitaba la fuente de neutrones de Kreiner, por ahora incómodamente compactada bajo un techo normal, necesitaba un recinto de al menos a 11 metros de altura para alcanzar su potencia de diseño de uso clínico, como para empezar a testearlo en estudios de fase 1, 2 y 3. Si ese aparato alcanzara una aprobación regulatoria del ANMAT con buenos resultados, no sólo habría cola de pacientes para usarlo, sino cola de fabricantes para producirlo y exportarlo. Pasaron 5 años y ese búnker todavía no está construido. ¿Falta de plata, o también de perspectiva? Mirando el panorama con fríos ojos capitalistas, las terapias radiantes hoy son empleadas como abordaje principal o como refuerzo de algún otro abordaje en el 50% de los casos de cáncer. Incluso una porción chica de esa torta gigante es mucho mercado. Los abordajes emergentes favoritos en tumores complicados y diseminados en lugares difíciles son los aceleradores para protonterapia o hadronterapia. Pero son máquinas desesperadamente caras. Un protocolo completo de hadronterapia en EEUU le sale al paciente entre U$ 30.000 y 120.000. Fieles a la tradición del hogar de los valientes y la tierra de los libres, como se autodescriben en su himno nacional, los estadounidenses enfermos sin seguro médico son libres de no pagar y morirse. Y los que tienen algún seguro médico, libres también de elegir un abogado que ahorque a sus prepagas para que éstas pongan la tarasca, y eso si les alcanza el dinero y su tumor les concede el tiempo. La paradoja de los costos bestiales es que matan el mercado: las clínicas muy avanzadas en EEUU cierran por falta de pacientes, según se puede ver en este artículo de MedPage Today. Me explico: el Scripps Health, clínica de San Diego, California, en 2014 anunció, como si fuera un triunfo, la apertura de su centro de protonterapia, que costó U$ 220 millones. El fierro arranca con un ciclotrón superconductivo, el cual genera un plasma de hidrógeno y oxígeno que a su vez emite protones que circulan a 165.000 km/segundo. Estos haces de protones se derivan a distintos radioquirófanos donde son usados para tratar simultáneamente a varios pacientes con tumores complejos de próstata, cuello y cabeza, mamario, espinal, pulmonar y gastrointestinal. Ah, también se atienden niños. Hasta ahí, tecnología de la Guerra de las Galaxias. Pero como añade, angelical, el comunicado de prensa, la decoración cálida de las instalaciones, con uso de piedra, madera y teja, colabora con la curación. En EEUU esos materiales de construcción deben estar caros, porque el equipo de protonterapia que está adquiriendo el Instituto Roffo cuesta bastante menos de la mitad que el del Scripps. Y no es barato. Uno de los radioquirófanos de un centro de protonterapia en EEUU, con sus cabezales rotativos esterotácticos… y su costo de U$ 220 millones (en 2014) En contraste, un acelerador de neutrones como el de Kreiner para BNCT difícilmente supere ¿diez millones de dólares, con búnker incluido? Eso, o menos, por su sencillez de diseño, y el hecho de que la iluminación de los tumores no es “esterotáctica”. Si se usan neutrones y se dopan los tumores con boro, no hay modo de torcer, dirigir o enfocar los haces de partículas, ni hace falta hacerlo. Con este aparato y desde 2016, el país tuvo una oportunidad REAL de hacer estudios clínicos de fase 1, 2 y 3 con un aparato de ingeniería y costos sensatos. Era el momento de convencer a los radio-oncólogos no creyentes en el neutrón, o a los simplemente desilusionados, de que no han esperado 30 años en vano. Pero eso no sucedió. Bajo la dirección de los caciques petroleros del ciclo macrista, señoras y señores, la CNEA perdió el 53% de su presupuesto en 4 años. En 2015, fue de U$ 363 millones, y en 2019, de U$ 170. Se paró casi todo proyecto de investigación, se atrasaron y luego frenaron obras críticas como las del reactor RA-10 de Ezeiza y el CAREM 25 en Lima, éste con 500 suspensiones, se cerró la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) en Neuquén con el raje de más de 400 profesionales y técnicos especializados, y la lista de daños sigue y sigue. De tener la mayor fábrica de agua pesada del mundo pasamos a ser importadores, para que no se apaguen las Atuchas I y II y Embalse. En cuatro años retrocedimos veinte. En la debacle general, el equipo de Kreiner sobrevivió al “presupuesto cero” que decapitó a muchos otros sólo porque estaba defendido por contratos de construcción y equipamiento firmados antes de 2016. Su caída habría generado juicios contra la CNEA. Julián Gadano, Subsecretario de Energía Nuclear (cargo creado ad-hoc) y presidente de hecho de la CNEA, no se puede ver con Kreiner… y viceversa.  Kreiner no puede perdonarle a Gadano el cierre de la PIAP o la cancelación de la central CANDÚ “Proyecto Nacional”, y Gadano no pudo echar a Kreiner porque además de una foja intachable como físico nuclear, es un jefe sindical de APCNEAN, la asociación de profesionales de la CNEA. Opositor duro y puro a su administración, y desde el día cero. De modo que Gadano sostuvo el proyecto BNCT como la cuerda al ahorcado. La empresa constructora a cargo debió haber terminado en 2017 un búnker donde cupiera una máquina del doble de voltaje que la que se ve en la foto, pero esa firma adoptó la costumbre de detener la obra para renegociar, generalizada hoy entre todos los contratistas de la CNEA, razón por la cual el Programa Nuclear sigue en cierta catatonia. Desde 2016 el proyecto siguió vivo sólo por la vocación de Kreiner de remar en dulce de leche y hacerlo avanzar contra la mala leche y el destrato institucional. En diciembre de 2018 hubo un congreso de BNCT en Taipei, capital de Taiwan, en el cual había 8 países interesados por la presentación argentina, y 3 posibles clientes. Gadano se negó a pagar la asistencia de Kreiner. Para papelón nacional, la plata la puso toda el gobierno de Taiwan. En los congresos de radioterapia suele haber más acción en los pasillos que en las ponencias. Ahí fue que el KIRAMS coreano se acercó a Kreiner con ánimo de comprar la tecnología y un cheque no muy jugoso (U$ 700.000). En la breve negociación, el físico argentino defendió 2 cosas: la propiedad intelectual del desarrollo, y que la plata se depositara en la Fundación Balseiro, de la CNEA, para su empleo en hacer avanzar esta terapia, en lugar de disolverse al cuete en la contabilidad general de la nación. Es lo que permite desde hace años la ley de venta de tecnología argentina. Foto oficial del congreso de BNCT en 2018 celebrado en Taipei donde se vendió la transferencia de tecnología del acelerador criollo de neutrones al KIRAMS coreano. Andrés Kreiner es el tercero desde la izquierda en la segunda línea. Gadano se fue (por ahora), pero episodios y personajes como éste seguirán ocurriendo mientras la CNEA, que se ocupa más de asuntos estratégicos que de prender la luz, no vuelva a depender de la Presidencia de la Nación, como manda la lógica de estado. Y se independice así de los lejanos caciques petroleros, la fauna habitual de la Secretaría de Energía. Según usos y costumbres, los mandamases del Oil & Gas no son gente que vaya a poner un mango en desarrollos radioterapéuticos criollos. Si les hablan de energía atómica, los tipos recuerdan que 1000 megavatios nucleoeléctricos nuevos son 1.600 millones de metros cúbicos anuales de gas natural que no te van a poder vender. Y si se agarran un cáncer jodido, se van a hacer tratar en EEUU. Seguramente en algún sitio de decoración cálida con piedra, madera y teja. La dirección nuclear puesta por el macrismo perduró insólitamente hasta este invierno, si eso sirve como indicador del entendimiento o el entusiasmo del gobierno actual por la tecnología atómica local. Hace pocos meses que tenemos autoridades nucleares nuevas, y sin discusión, mejores. Mucho mejores. Para desconcierto de japoneses y estadounidenses, Kreiner se les coló por un lateral, a lo Messi, y logró vender la tecnología argentina para BNCT en Corea porque es más sensata, punto. Pero no es profeta en su tierra. Y aquí el búnker para su acelerador sigue sin construir.

Daniel E. Arias

Brasil aprueba la venta del trigo HB4, resistente a la sequía, desarrollado en Argentina

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La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) del Brasil le dio el aval al desarrollo de la investigadora Raquel Chan y Bioceres. Es el primer trigo transgénico del mundo. Tiene resistencia a condiciones de estrés hídrico.

La compañía Bioceres anunció ayer jueves que la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, otorgó la aprobación regulatoria en ese país del trigo HB4. Se trata del primer trigo transgénico autorizado en el mundo, y que se distingue por tener tolerancia a condiciones de estrés hídrico y salinidad. Fue un desarrollo generado por medio de una colaboración público-privada entre Bioceres y el grupo de investigación del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (Conicet-UNL) liderado por la doctora Raquel Chan. Desde los primeros días que este portal estuvo online, en abril de 2018, seguimos de cerca este tema  El CONICET desarrolla nuevas tecnologías para resistir la sequía, y evaluamos que la del trigo HB4 era una de las patentes más valiosas del patrimonio nacional. La autorización de Brasil es solo para la harina producida con el trigo HB4. Y además no significa que se permita todavía su comercialización: la CTNBio lo que dice con esta resolución es que se trata de un alimento seguro para consumo humano.

CONTROVERSIAS

Recientemente, la Federación de Acopiadores le había reclamado al Gobierno nacional que ajustara los controles sobre las hectáreas sembradas con esta semilla, ya que solo estaba aprobado su uso en Argentina y no en los mercados compradores. También formuló un pedido similar la Mesa de Enlace: pidió precisiones sobre los controles al trigo HB4.
Incluso había voces que sugerían “quemar” los campos sembrados con esta variedad, para evitar el riesgo de que se mezclaran con los trigos convencionales y pudiera existir un rechazo en alguna exportación que le generara problemas a Argentina como origen del trigo. El respaldo oficial de Brasil no pone fin a estas controversias, pero al menos significa un fuerte espaldarazo para este desarrollo. Porque nuestro vecino es el principal comprador del trigo Argentina: se lleva entre cinco y seis millones de toneladas anuales, la mitad del saldo exportable actual. Es probable que otras naciones sigan el mismo camino.
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CELEBRACIONES
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Tras conocerse esta noticia, desde Bioceres celebraron con gran algarabía. “La ciencia argentina sigue produciendo impacto. Lo que pasó hoy es un hito más en ese camino”, señalaron desde la compañía con base en Pergamino. Se recordó que las variedades de trigo HB4 tienen incorporado un gen del girasol que incrementa la tolerancia a condiciones de sequía, reduciendo las pérdidas de rendimiento frente al déficit hídrico.
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“La aprobación en Brasil confirma lo que las autoridades argentinas habían dictaminado: el trigo HB4 es seguro para el medio ambiente y para la salud humana y animal. Bioceres presentó toda la evidencia solicitada, fue evaluada y obtuvimos la aprobación”, añadieron. Anticiparon también que el proceso, independientemente de la aprobación por parte de Brasil, continuará a través de la producción de semillas de trigo HB4 bajo el programa de identidad preservada que se utilizó en las últimas dos campañas, para garantizar la trazabilidad de la producción y que no se mezcle con otras variedades.

LO QUE VIENE

“Bioceres continuará implementado los protocolos de Stewardship y bioseguridad, auditando los procesos de siembra, cosecha, almacenamiento, y transporte. Bioceres viene trabajando desde hace más de 10 años con cultivos regulados, y mantuvo siempre altísimos estándares de seguridad y sin ninguna experiencia negativa, ni en trigo ni en soja ni en otros cultivos”, enfatizó la empresa. Y cerró: “Bioceres seguirá trabajando en el aspecto regulatorio. La empresa ha iniciado los procesos de desregulación en Uruguay, Paraguay, Estados Unidos, Colombia, Indonesia, Sudáfrica y Australia”.
También se expresó con gran alegría Gabino Rebagliate, gerente de Comunicación Corporativa de Bioceres, a través de un extenso hilo de Twitter.
Entre otros aspectos, remarcó que “a los productores de alimentos les permite aumentar sus rindes por hectárea y quedar menos expuestos a los efectos de la sequía. Solo como un ejemplo, los resultados en los campos más afectados por la sequía han llegado a ser 42 por ciento superiores con la tecnología HB4″. “Esto también beneficia al conjunto de la economía argentina, porque puede reducir la exposición a los fenómenos climáticos. Por ejemplo: la gran sequía que tuvo Argentina en el 2018 podría haber sido mucho menos nociva”. “También es bueno para el sistema científico argentino, porque se trata de una innovación surgida desde su propio núcleo, que trae una solución a un problema global como es la sequía para la producción de alimentos”. Rebagliate insistió en que esta variedad, que fue autorizada en Argentina en 2020, en las últimas dos campañas se produjo bajo el programa de identidad confinada. “Nunca fue comercializado y por el momento tampoco lo será. El programa sigue protocolos muy estrictos para garantizar la trazabilidad”.
La Dra. Raquel Chan, del CONICET, y parte de su equipo de ingenieros genéticos

El dólar «blue», disparado, se llegó a comprar a $ 207. Pero sigue perdiendo contra la inflación

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En la anteúltima jornada antes de las elecciones del domingo, las diferentes cotizaciones del dólar siguieron ganando terreno, presionadas por rumores que se alimentan a sí mismos. El denominado «blue» llegó al récord de $ 207, y sobre el cierre recortó 50 centavos y cerró a $ 206,50, superando la brecha con el oficial el nivel del 100%. El Gobierno respondió ratificando que no va a haber cambios en el régimen cambiario. Es decir, que no devaluará. Nos parece oportuno entonces reiterar una nota que publicamos el 24 de octubre, en medio de otra disparada: el dólar «blue», el que se compra y vende en efectivo en las «cuevas», había llegado el viernes 22 a $ 195, con lo que igualaba el máximo histórico que había alcanzado justo un año atrás. El 23 de octubre de 2020 el billete verde había llegado por primera vez a $ 195, en medio de fuertes tensiones cambiarias. El gobierno logró entonces estabilizarlo, y luego tomó un sendero a la baja hasta tocar un piso en abril de este año. El dato clave, decía Enrique Pizarro, del Cronista, es que, si en valores nominales el dólar billete tenía el mismo precio en pesos que hace exactamente un año atrás, en términos reales, debido a la pérdida del poder adquisitivo que ha tenido el peso argentino en estos 12 meses por la inflación, ese dólar «vale» mucho menos. Hasta el mes pasado, según el INDEC, la inflación acumulada durante los últimos 12 meses alcanzó al 52,5%. En octubre se mantendría cerca del 52%, se estimaba. Por lo tanto, los $ 195 de octubre del año pasado equivalían, a unos $ 297, aproximadamente. No necesitamos subrayar que, con las cifras oficiales del INDEC para octubre, el desfasaje es todavía mayor. En AgendAR repetimos entonces que, como demuestran estos números, el dólar no es la apuesta más segura. Pero para muchos argentinos, en realidad, para todos los que no tienen acceso a los mercados financieros ni saben de mecanismos sofisticados de inversión, es la moneda que cumple la función de reserva de valor. Porque el peso argentino no, desde hace muchos años. En esta gestión, la dupla Guzmán-Pesce, a pesar de algunas diferencias entre ellos, había conseguido disminuir el déficit fiscal y colocar deuda en el mercado. Ahora, varios factores se han combinado para crear expectativas de devaluación: el alza de los precios internacionales, que ha causado que aún en la conservadora Alemania la inflación anual llegue al 14,2%; la necesidad electoral del gobierno de emitir para socorrer a los sectores más perjudicados; la puja distributiva que generó la reactivación, con empresas que quieren recuperar sus márgenes de ganancia; y una oposición que promete cambiar las reglas si gana. Nuevamente entonces el alza del precio del dólar «blue» sirve de termómetro de las preocupaciones de todos los sectores que no están en el escalón más bajo y tienen la preocupación más apremiante de sobrevivir día a día. Alentada, es probable, por grupos económicos furiosos con el gobierno: después de todo, es un mercado marginal, y con algunos millones de dólares pueden impulsarse aumentos…, si el gobierno no tiene otros recursos que imponer restricciones al acceso legal al dólar. Nuestra conclusión es la misma que mantuvimos en 2018, cuando el gobierno de Macri perdió el control de la variable cambiaria: el problema fundamental no es el precio del dólar, legal o marginal, sino la inflación. Hasta que esa variable no se controle, todas las medidas que se implanten serán de corto plazo.

El representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, habla sobre lo que está negociando Argentina

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El tipo de cambio y las proyecciones de crecimiento y recaudación son las claves de la negociación en curso entre la Argentina y el FMI. Así lo indicó ayer el representante argentino ante el organismo, Sergio Chodos.

“Estamos discutiendo, entre otras cosas, el sendero fiscal, las proyecciones de crecimiento, las proyecciones de acá a varios años de recaudación y el tipo de cambio”, señaló. Chodos aseguró que “en el corazón del mandato de 2019 está arreglar el problema de endeudamiento que dejó Mauricio Macri”.
En declaraciones radiales, Chodos explicó que “con el FMI se está discutiendo el esqueleto de los programas que vamos a tener que tener”. Y admitió que “está claro que la Argentina no va a poder pagarle en estas condiciones al Fondo”.En referencia al estado en que se encuentran las negociaciones, señaló que “se está discutiendo el formato de programa que tiene que haber para que los fondos del nuevo programa vayan a financiar los vencimientos del programa anterior”. Explicó que con el FMI, “técnicamente, no hay refinanciación y tampoco técnicamente hay default; vos tenés un nuevo financiamiento para pagar los vencimientos existentes. En el nuevo financiamiento tenés que tener un cronograma y un programa atrás que lo sustente”. Al hacer hincapié en el rol que debe asumir el país en las negociaciones, remarcó que el gobierno “tiene que defender a la Argentina y al futuro de los argentinos”. Puntualizó que “lo importante es tener un programa en el que uno tenga la certeza que no va a generar una nueva recesión y no va a eliminar este crecimiento”. Con respecto a la reciente gira presidencial por Europa, señaló que “hay un diálogo que sirve y funciona, y va en la dirección de cuáles son las características y por dónde la Argentina podría salir”. “Por eso son tan importantes las reuniones del G20 como la que acaba de venir el Presidente, los diálogos técnicos y el diálogo internacional para ir generando mayor masa crítica de comprensión”, explicó. Al mismo tiempo, apuntó contra el endeudamiento propiciado por la gestión de Macri y consideró que “estaban defendiendo políticas determinadas que estaban en la causa de la insustentabilidad, y lo que se presentó como problema real era la crisis de confianza, cuando claramente el problema pasaba por otro lado”. Chodos sostuvo que “arreglar en cinco minutos significa firmar un contrato de adhesión a lo que te den”. Otras definiciones: «No hay un problema con el tipo de cambio, en todo caso es con la brecha. Los controles se irán aflojando cuando la situación se normalice, dentro de bastante tiempo». «El FMI exige un recorte del déficit fiscal, la emisión y la inflación, pero el programa será sin recesión. Está claro que debería estar finalizado a más tardar en marzo 2022».

La propiedad de las líneas de código

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Junto con la publicación de trabajos académicos, se multiplica la creación de algoritmos y programas informáticos asociados a innovaciones y nuevas tecnologías. ¿Cómo impactan en su producción y uso las regulaciones internacionales en propiedad intelectual? ¿Cuál es el rol de las políticas públicas para que los desarrollos en este campo se traduzcan en beneficios para la sociedad?

 Los desarrollos informáticos hoy están presentes en una gran variedad de áreas de investigación y aplicaciones tecnológicas. Las capacidades computacionales no solo le otorgan “inteligencia” a dispositivos electrónicos de uso común o sistemas empresariales, sino que también le dan mayor autonomía a vehículos, electrodomésticos y maquinarias industriales. Los algoritmos se vuelven imprescindibles para avanzar en disciplinas tan diversas como la química y las denominadas ciencias de la vida, para resolver cuestiones tan disímiles que van desde conocer la estructura de las proteínas hasta rastrear los orígenes de la humanidad, e incluso crear vacunas como las que hoy se están utilizando para enfrentar a la COVID-19.
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“Si un investigador o investigadora produce un paper, trata que publicarlo, lo comunica y se le pide que lo suba a un repositorio. Pero, si en esas publicaciones se produjeron líneas y líneas de código, como cada vez más ocurre, eso no se pide, no se informa. Todavía no hay un espacio específico para eso y es un problema a atender, porque quizás el mismo código para secuenciar una proteína o para hacer un procesamiento estadístico en R lo escriben muchos investigadores”, sostuvo el investigador del CONICET Mariano Zukerfeld, especializado en temas de economía del conocimiento y propiedad intelectual, durante una capacitación organizada por la Red Argentina de Periodismo Científico (RADPC).
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“Más allá de la modalidad de apertura o de cerrazón que se regule, nos encontramos con situaciones en las cuales el Estado financia conocimientos que están relativamente disponibles y son aprovechados por privados extranjeros con fines de lucro”, dijo Zukerfeld, que también asesor de la Agencia I+D+i en aspectos de gestión del conocimiento, transferencia de tecnología y propiedad intelectual. Y destacó que es necesario pensar cómo lograr que los desarrollos financiados con fondos públicos sean aprovechados por la sociedad: “Hay que darles un tratamiento específico, porque eventualmente esos datos se comparten en repositorios extranjeros y no son accesibles para quienes trabajan en instituciones financiadas por la Argentina y América Latina. Podemos analizar distintas modalidades para hacerlo, pero necesitamos pensar en repositorios en términos técnicos, legales y sociales, para que funcionen y sea abiertos”. Sin embargo, también advirtió que no se trata de una apertura por la apertura en sí, sin considerar los efectos que esta pueda tener en el uso total de esos conocimientos, ya que esta puede generar el aprovechamiento extranjero o de otras economías, en contra del objetivo que se quiere lograr, de un encadenamiento virtuoso con el aparato productivo naciona. Al respecto, Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Via Libre, una organización de la sociedad civil que trabaja en temas vinculados al software libre, la propiedad intelectual y la libre expresión, afirmó que en la actualidad hay muchas discusiones sobre qué pasa con la producción masiva de grandes volúmenes de datos, que solo las grandes corporaciones están en condiciones de explotar para generar valor, al punto que llegan a tener más capacidades en este campo que muchos países. “No es un problema estrictamente de apertura o cerrazón, sino de la creación de las capacidades locales para apropiarse y hacer un uso innovador de esas tecnologías y de esos desarrollos”, consideró Busaniche. El software libre permite que quienes se ocupan de estos desarrollos lo dejen disponible para que otros puedan tomarlo, revisarlo y generar nuevos desarrollos con ellos. Es, de algún modo, similar a lo que ocurre con las publicaciones científicas, mediante las cuales el conocimiento generado puede ser tomado por otros investigadores para seguir avanzando en la creación de nuevos conocimientos y descubrimientos. En contraposición, los instrumentos de propiedad intelectual “cerrados” limitan el uso de esos conocimientos, con el argumento de otorgar incentivos económicos para que las empresas inviertan en investigación e innovaciones. En la Argentina, por ejemplo, las invenciones y aplicaciones industriales pueden ser protegidas por patentes (que otorgan monopolios), entre otras herramientas jurídicas. Las creaciones, en cambio, se rigen por derechos de autor. Es el caso de las obras literarias, audiovisuales o musicales, incluidos los desarrollos de programas informáticos, tal como lo expresa artículo 6 de la Ley de Propiedad Intelectual 11.723 (a diferencia de lo que ocurre en otros países, como Estados Unidos, adonde sí está permitido el patentamiento del software). “La razón por la cual el software se protege como obra literaria es que se escribe, son códigos que se escriben en lenguajes y que luego, a través de un proceso técnico, se transforma en código binario o código fuente, que es el idioma que lee la máquina”, explicó Marcos Santiváñez Vieyra, director del Departamento de Servicios Técnicos y Jurídicos en el estudio ClarkeModet. Además, agregó que las directrices incluyen “una suerte de flexibilización” y que en la Argentina se han dado casos “muy aislados” de algunas invenciones que tienen un software embebido o que está íntimamente relacionados con el funcionamiento de esa invención, en los que se aceptó la patentabilidad. “Dos casos que vimos en el estudio eran un sistema muy moderno de frenado de auto y un dispositivo para la administración de suero y medicamentos en personas internadas”, recordó el abogado. Esta legislación rige en el país desde el año 1998, adaptada según las disposiciones del  acuerdo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), firmado en 1994 en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que establece estándares mínimos que los países miembros deben cumplir, no solo en cuestiones de propiedad intelectual sobre los desarrollos informáticos, o lo que hoy se está evaluando como disposiciones para el comercio electrónico, sino que también establece regulaciones para la agricultura y las tecnologías para la salud. Como este tipo de acuerdos son vinculantes, los países que los incumplan pueden ser sancionados comercialmente, a pesar de que estas regulaciones muchas veces limiten el acceso a tecnologías clave que, incluso, pueden poner en riesgo el cumplimiento de derechos humanos como el acceso a medicamentos y vacunas, imprescindibles para la preservación de la vida, tal como ha quedado en evidencia desde que comenzó la actual pandemia. “En este momento se está negociando una agenda de comercio internacional, en la OMC, que va a tornar abstractas todas las discusiones sobre políticas que demos a nivel nacional, porque si se aprueba tal como está previsto implica un montón de limitaciones a las regulaciones que los Estados nacionales pueden hacer en materia de regulación de datos y código fuente”, advirtió Busaniche, que también es docente en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y se ha especializado en temas vinculados con propiedad intelectual y derechos humanos. “Si no miramos la agenda internacional de la OMPI (Oficina Mundial de Propiedad Intelectual) y de la OMC, cualquier desarrollo que hagamos en materia nacional puede tornarse abstracto, no lo vamos a poder implementar porque vamos a estar atados por la regulación del comercio internacional”. Patear la escalera Con el argumento de que la propiedad intelectual es necesaria para incentivar la inversión en investigación e innovaciones, los discursos hegemónicos han logrado que muchas voces condenen la llamada “piratería” de datos o conocimientos. En el siglo XIX, el escritor inglés Charles Dickens se cansó de recorrer los Estados Unidos, reclamando sin éxito que se reconocieran sus derechos sobre los libros de su autoría, que se vendían en ese país. De manera similar, luego de la Primera Guerra Mundial, la incipiente industria farmacéutica estadounidense aprovechó la victoria militar y obligó a los laboratorios de Alemania, adonde la industria química era muy prestigiosa, a ceder sus patentes a precios ínfimos (compraron las que consideraron más valiosas a 250.000 dólares, aunque el valor de mercado de solo cuatro de ellas era de 18 millones de dólares). Poco después, ocurrió algo similar tras el surgimiento de la industria informática. En 1980, IBM necesitaba un sistema operativo para lanzar al mercado las primeras computadoras personales. Como Bill Gates había reconocido que su empresa, Microsoft, tampoco tenía la capacidad de desarrollarlo, consultaron al científico Gary Kindall, que había creado un sistema operativo denominado CP/M, pero no llegaron a un acuerdo. Poco después, IBM le compró a Gates un sistema operativo que era casi igual al CP/M. Tanto que, según los estándares de propiedad intelectual actuales, hubiera sido considerado una violación a los derechos de Kindall, pero que con las leyes de esa época no significaba ninguna infracción. Luego, fue el mismo Bill Gates quien más tarde elevó los estándares de propiedad intelectual. Es lo que se conoce como “patear la escalera”: después de que un país se desarrolla y genera su industria, eleva los estándares de propiedad intelectual que deben cumplir los países periféricos. Esta situación quedó regulada a nivel global en 1994 con la firma del ADPIC, que dificultan e impiden recorrer caminos de desarrollo alternativos, sin romper con esas reglas. “Varios economistas de la innovación han probado, con la investigación histórica, que ningún país se desarrolló respetando los altos estándares de propiedad intelectual impuesto por los organismos internacionales. Se podría decir que sí lo hicieron India y China, pero a fuerza de no cumplir con los compromisos de la OMC”, afirmó Busaniche. En este sentido, la especialista reiteró la importancia de observar y analizar las políticas de propiedad intelectual, en general, y las de derecho de autor, en particular, desde el punto de vista de las políticas públicas, estableciendo objetivos e indicadores para evaluarlas y analizar si sirven al interés público y al desarrollo nacional, e incluso regional. “Eso implica hacer un trabajo que hoy no existe en ninguna de las materias reguladas por el derecho de autor, ni para el software, ni para la literatura o el mundo audiovisual”, dijo la especialista, y concluyó: “Considerar que la propiedad intelectual es la clave regulatoria para todos estos procesos limita la posibilidad de pensar otras estrategias e incentivos a la creatividad, que pueden ser superadores”.
Vanina Lombardi

El gobierno argentino avaló flexibilizar las reglas del Mercosur para preservar la relación con Brasil

Brasil anunció una reducción unilateral del 10% a los aranceles de importación. La Argentina fue consultada previamente y aceptó con la condición de preservar sectores industriales muy sensibles.

En busca de preservar una relación que por momentos ha pasado serias tensiones, el Gobierno decidió otorgar su consentimiento para que Brasil reduzca unilateralmente un 10% sus aranceles de importación de aproximadamente el 87% de los bienes y servicios provenientes de países ajenos al Mercosur, una medida que Brasilia propuso para moderar las expectativas inflacionarias. El pasado viernes, el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, comunicó que la medida «se justifica en la situación de urgencia traída por la pandemia, y en la necesidad de poder contar, de forma inmediata, con instrumentos que contribuyan a aliviar los efectos negativos sobre la vida y la salud de la población brasileña». El recorte de los derechos de importación, que pondría en pie de igualdad a los oferentes de otros países y continentes con los operadores económicos de la Argentina, Paraguay y Uruguay, fue validada hasta el 31 de diciembre de 2022. Previamente, Brasilia tanteó al Gobierno argentino para pedirle cierto grado de acuerdo con la medida. En efecto, el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, fue convocado al palacio de Hacienda, para anticiparle el anuncio dado 24 horas después. Por fuentes diplomáticas, se supo que «Brasil decidió una apertura respetando todo lo que había acordado con la Argentina. Así, exceptuó el régimen especial automotriz, los textiles, el calzado, los lácteos y juguetes«, sectores que se consideran sensibles a estos cambios en el comercio exterior. La rebaja de aranceles comenzó a conversarse a principios de octubre, durante la visita que hicieran a Brasil el canciller Santiago Cafiero y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Allí hubo un principio de acuerdo para rebajar conjuntamente las tarifas, reflejando casi dos años de arduas negociaciones para modificar el Arancel Externo Común (AEC), y llevar esa propuesta a paraguayos y uruguayos. La falta de acuerdo entre los cuatro miembros fundadores del Mercosur desenlazó en esta decisión unilateral de Brasil, que se aleja del «consenso» por el que brega la Argentina. En el Gobierno explicaron que la jugada anticipada de Brasil, además de explicarse por una necesidad interna, viene a cuenta de la intención de Uruguay de atar la aprobación de una rebaja del AEC al permiso que espera obtener de los demás países para negociar un acuerdo de libre comercio por su cuenta con China. La Argentina se opone fervientemente, y ha logrado que Brasil, por ahora, no acompañe a Montevideo. «Es importante mantener al armonía y toda la agenda bilateral con Brasil», recaló una fuente muy empapada de los vínculos entre países. Es que, en octubre, las exportaciones a Brasil tocaron la mayor marca en siete años. En todas las terminales del Gobierno, por tanto, se empeñan en mostrar sintonía, a pesar de la confrontación política que distancia a los presidentes, Alberto Fernández y Jaír Bolsonaro. Los datos de la Secretaría Especial de Comercio Exterior y Asuntos Internacionales (Secint), del Ministerio de Economía de Brasil, indican que los productos argentinos exportados totalizaron los u$s 1.218 millones, en tanto que el ingreso de bienes desde el socio más grande del Mercosur se ubicó en u$s 1.126 millones. Además, la semana pasada el gobernador bonaerense Axel Kicillof lideró una visita a San Pablo para propiciar un mayor comercio entre el aparato productivo de la Provincia y el sector industrial paulista, como informó AgendAR aquí. También, varias compañías brasileñas prometieron en las últimas semanas inversiones para iniciar o expandir operaciones en la Argentina.

Preocupación por la pandemia en Europa. «Para el 1 de febrero puede morir otro medio millón de personas”

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El director regional de la OMS en Europa, Hans Kluge, alerta de una “infodemia” de noticias falsas sobre las vacunas.

Europa vuelve a ser el foco de la pandemia de covid y la Organización Mundial de la Salud no esconde su preocupación. Las restricciones sociales se han flexibilizado en algunos países y el ritmo de vacunación tiene mucho margen de mejora, admite el director regional de la OMS Hans Kluge (Roeselare, Bélgica, 52 años). En una visita a Barcelona este martes para participar en el Congreso Mundial de Hospitales, organizado por la patronal catalana La Unió, el médico belga pone de ejemplo a España y su alta cobertura vacunal (en torno al 80%), pero cree que no se puede bajar la guardia. Tampoco en España. La pandemia no ha terminado. Pregunta. En apenas cuatro semanas, los casos de covid en Europa han crecido un 55%. ¿Por qué está pasando esto? Respuesta. Hay dos motivos principales: el primero es que en la mayoría de los países de Europa la vacunación se ha ido estabilizando en lugar de crecer y, en segundo lugar, hay varios países que están relajando las medidas de salud pública y las restricciones sociales en un momento en el que aumentan los casos. Sobre lo primero, la cuestión no es ya el acceso, sino el escepticismo hacia las vacunas, por ello crearé un grupo de trabajo europeo sobre las personas que no quieren vacunarse. Y tenemos que ser más proactivos para encarar las fake news. Sobre las medidas de salud pública, hay que explicarle mejor a la gente que no suponen un ataque a la libertad de nadie. Las medidas preventivas que los gobiernos están aplicando son precisamente para evitar el confinamiento estricto. P. ¿Está preocupado por la situación de la pandemia en Europa? R. Sí estoy preocupado, sin duda. Estamos trabajando con el Instituto de Evaluaciones de Salud (en Seattle), y se hizo una proyección: para el 1 de febrero puede morir otro medio millón de personas en Europa [la región europea de la OMS consta de 53 países, incluidos Rusia y repúblicas ex soviéticas]. Pero sabemos lo que hay que hacer: vacunación, barbijos y ventilación. Y esperemos que pronto dispongamos de tratamientos. P. La cobertura vacunal en Rumania es del 30%; en Bulgaria, del 22%. En España, en cambio, casi del 80%. ¿Hay dos Europas? R. Hay 53. Creé una unidad sobre estudios conductuales e hicimos un estudio para entender cuál es la percepción de la gente que no se quiere vacunar, y en cada país era distinta. Muchas políticas se basan en suposiciones, pero necesitamos datos y, a partir de ellos, diseñar una estrategia según cada comunidad. No una estrategia nacional, sino por comunidad. P. ¿La gente ya no confía en sus políticos o en las autoridades sanitarias? R. En muchos países es un problema, sin duda. Digamos que en países donde los políticos escuchan a los científicos, como en España, la situación es mejor. Pero hay varios países donde los políticos adoptan medidas populares o bajo presión de la oposición. En este momento de la historia, necesitamos la unidad de todos los partidos políticos porque solo hay una forma de salir de la pandemia: los políticos con los científicos y con la gente para que avancen en la misma dirección.
La tercera dosis no es un lujo, es parte del estándar de vacunación porque la inmunidad baja”
P. ¿Cuál es el poder de los grupos antivacunas en Europa? R. Los antivacunas son todo un reto, pero en muchos países [el escepticismo hacia la vacunación] es por información errónea. Tenemos la pandemia y, luego, una infodemia. Incluso gente bien formada a veces cree en ellas. A los del ala dura no hay que dedicarles mucho tiempo porque no les vamos a hacer cambiar de opinión, pero esos tal vez sean un 1% o un 2% de la población. Hay que centrarse en el resto para transmitirle información adecuada de una forma que la gente lo entienda. Las vacunas salvan vidas. P. ¿Cómo se resuelve esta nueva ola en Europa? R. Vamos a lanzar una campaña de comunicación a nivel europeo con personalidades influyentes, país por país, con tres mensajes: primero, las vacunas salvan vidas; segundo, por favor, llevadel barbijo, sobre todo en interiores, y donde no se pueda garantizar la distancia social; el tercer mensaje es la ventilación, porque no se habla lo suficiente de ello. Y en cuanto la Agencia Europea del Medicamento apruebe el tratamiento, incidiremos en ello. Porque incluso con la vacuna vamos un poco rezagados, y si se dispusiera de un fármaco que redujera la mortalidad al 50%, sería un gran avance. P. ¿Cuál es la influencia de las variantes? La delta plus todavía no se considera de preocupación. R. No todavía. Pero cuanta más transmisión, más mutaciones. Por ello necesitamos que todos se vacunen y necesitamos tratamientos. Porque si tenemos una delta súper plus donde la vacuna es menos eficaz, necesitaremos, sobre todo, tratamientos. Pero que no cunda el pánico. La OMS ve cada día 100 mutaciones y la mayoría no son motivo de preocupación y las vacunas funcionan. P. En países con bajas tasas de vacunación, ¿debería ser obligatoria la inmunización? R. Hay varios países que lo están considerando y hay varias cosas a tener en cuenta que le corresponde decidir a cada país. Primero, lo que decida tiene que encajar con el marco jurídico y cultural de ese país. Sabemos que la vacunación obligatoria en muchos casos puede tener el efecto contrario: aumenta el escepticismo sobre la vacuna. Si un país opta por la vacunación obligatoria debería ser como último recurso, si ya se ha intentado todo lo demás. Primero hay que hacer un estudio del comportamiento de las personas porque en muchos países, cuando lo analizamos, vimos que el problema era que resultaba demasiado complicado vacunarse. Antes de optar por la vacunación obligatoria habría que asegurarse de que todas las barreras para acceder a la vacuna están eliminadas. P. ¿Es pertinente promover la tercera dosis en países ricos cuando hay países pobres sin acceso a la vacuna? R. Aquí hay un error de comprensión: la tercera dosis no es un lujo, es parte del estándar de vacunación porque la inmunidad va bajando. Y si no lo hacemos para la gente mayor ahora, volveremos a tener fallecimientos entre este colectivo. Hay que hacerlo todo, como en España: dar la tercera dosis y donar 50 millones de dosis a otros países. Si todos los países hubiesen hecho lo mismo, se habría resuelto. Pero hay muchos Estados que tienen excedentes de vacunas sin hacer nada, a punto de caducar. Necesitamos compromiso y liderazgo político. Es la única forma de salir de la pandemia. P. ¿Se llegará a saber el origen de la covid? R. Es muy difícil, pero los países deberían compartir los datos de forma transparente. A finales de noviembre hay una sesión especial para abordar un nuevo tratado mundial sobre pandemias y una de las cuestiones clave que deberán decidir los Estados miembros es qué poder le ceden a la OMS. A día de hoy, yo no tengo el mandato para ir de forma independiente a un país y analizar todos los datos y todos los equipamientos. La OMS no es una inspección internacional, estamos simplemente ahí para ayudar a los países y son los Estados miembros lo que nos gobiernan y los que deben darnos más capacidades. P. La OMS fue muy criticada por su investigación sobre el origen de covid y por la lentitud en los primeros días. ¿Cuáles han sido los grandes errores y qué han aprendido? R. Antes de detectar el primer caso en Europa, yo ya tenía al equipo sobre el terreno. Desde la OMS Europa podríamos haberlo hecho mejor, seguro, y los países también. Pero hay que contarle a la gente que estamos en una situación sin precedentes y es normal que no tengamos todas las respuestas. Vamos aprendiendo cada día. Creo que esto es una lección importante para la OMS porque necesitamos seguir el principio de precaución: si uno no está seguro y puede aplicar una medida que no perjudique, como la mascarilla, mejor hacerlo antes de disponer de las evidencias. La OMS ha aprendido tres cosas. En primer lugar, el papel de las oficinas regionales tiene que ser mayor, deberían estar capacitadas para llamar y alertar antes de declarar la pandemia. Otra lección: el marco jurídico que orienta el comportamiento de la OMS y de los países durante la pandemia se llama Normativa de Salud Internacional, pero no tiene previsiones para ver qué sucede en el caso de que algunos Estados miembros no lo cumplan, y esto habría que abordarlo. En tercer lugar, hubo un panel independiente que analizó el rendimiento de la OMS y dijo claramente que estaba falto de financiación. Necesitamos una financiación más flexible y sostenible. P. ¿Qué esperan de los otros virus respiratorios este invierno? R. Habrá muchos más porque el año pasado hubo muchos menos debido a las medidas públicas, pero esto también significa que este año habrá menos inmunidad contra estos virus. La gente que pueda debería aplicarse las dos inyecciones [contra la covid y la gripe] y hay que proteger al personal sanitario. Estoy muy preocupado. Dos de cada 10 profesionales sanitarios están quemados [agotados] y tenemos un problema. De hecho, acordamos con la ministra Darias trabajar conjuntamente con España en salud mental del personal sanitario.
«La OMS necesita una financiación más flexible y sostenible”
P. ¿Qué pasa con otras enfermedades, como la tuberculosis o el VIH? P. España tendrá la presidencia de la UE en 2023 y trabajaremos con Darias y su equipo en un documento político importante para reducir el estigma y la discriminación del VIH, porque es el principal obstáculo para su eliminación en 2030. El año que viene tenemos dos planes de acción que aplicaremos en Europa: uno para acabar con la tuberculosis y otro plan para tratar VIH, hepatitis e infecciones de transmisión sexual a partir de una buena atención primaria. Este es el principal reto hoy. Con la covid tendremos muchas dificultades, pero no podemos olvidarnos del resto de enfermedades, incluyendo el cáncer. P. ¿Cuándo se acabará la pandemia de covid? R. No puedo decir cuándo terminará, pero sí cómo terminará: con un despliegue igualitario de vacunas y tratamientos, escuelas seguras y las dosis de refuerzo. También hay que seguir presionando al virus con medidas preventivas, como el barbijo, ventilación, control de la movilidad transfronteriza, y hay que aumentar las pruebas, incluyendo las pruebas genómicas para que se puedan detectar pronto las nuevas variantes. Pero soy optimista. No es que el año que viene se haya acabado, pero habremos superado la fase aguda, siempre y cuando la gente en Europa se vacune.

El largo reportaje a Martín Guzmán – Conclusión

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  (La primera parte de este reportaje está aquí; la 2da., aquí; la 3ra, aquí; y la 4ta., aquí). —Ahora entramos nosotros. Cuando te hice la entrevista de junio del año pasado, una de las preguntas fue: cuando Fernando Henrique Cardoso, el presidente brasileño, que quizá fue el padre de la transición democrática de aquel país, llegó al poder, también venía del ámbito académico y había vivido en el exilio trabajando de profesor y les hizo un pedido a los periodistas: ‘Olvídense de mis libros’. Y agregó: ‘Era la obra de un académico, ahora me toca gobernar’. Pasaron dos años.  —No me pasó eso. —¿No hay diferencia con lo académico?  —No me tengo que olvidar de ningún libro. —Ni de lo que escribiste.  —Al contrario. —La pregunta que todo el mundo se hace respecto de qué cambiaría la línea económica un resultado distinto de las elecciones el próximo 14 de noviembre. ¿Puede la Argentina tener un plan económico distinto del tuyo en la circunstancia actual?  —Trabajo con todo el Frente de Todos para que la economía argentina mejore. Es lo que ocurre. Segundo, hay una pregunta realmente muy interesante sobre el punto de vista factible. Todos quisiéramos tener muchas menos restricciones a la hora de diseñar la política pública. Si Argentina tuviese las condiciones crediticias de los países avanzados, tendríamos más espacio para aumentar mucho más rápido la inversión en infraestructura pública. Pasó del 1,1% del producto en el 2019 al 2,2 en el 2021. Se duplicó y se proyecta que siga creciendo. Pero uno hace la política económica, la que mejor puede con las restricciones que tiene. La realidad argentina tiene enormes necesidades sociales, lo que produce cierta falta de entusiasmo a muchísima gente en la Argentina cuando uno diseña un presupuesto. Las necesidades sociales superan lo que Argentina puede financiar. Pero por otro lado, también está la cuestión que se hablaba anteriormente, de las restricciones de crédito. Entonces, ¿qué ocurre? El presupuesto que uno diseña, cuando lo miran quienes solo miran la óptica de mercado, encuentran que tiene un déficit que está más allá de lo que entusiasma a otras partes. Es normal que a ninguna de las partes de nuestra sociedad le genere demasiado entusiasmo el proyecto de ley de Presupuesto. La Argentina debe transitar por un estrecho camino, un estrecho corredor con restricciones muy fuertes, e ir dando pasos cada año más positivos para tener una economía más fuerte. Hagamos este ejercicio: tomemos una foto de finales de 2020 y tomemos una foto de finales de 2021. Cuando en la revisión histórica comparemos esas dos fotos ¿qué vamos a encontrar? Que a finales de 2021 la economía produce mucho más, alrededor de 9 por ciento más. Que tiene más empleo y capital porque la inversión creció. Que el poder adquisitivo del salario creció. Que tiene menor déficit, que también es importante. No sólo menor déficit, sino un mucho menor déficit corriente, es decir, excluyendo la inversión de capital está el tema de la inflación, que es un tema que hay que seguir resolviendo. Pero cuando miremos las dos fotos vamos a ver que 2021 fue un año de progreso para la economía argentina. Y con todas las restricciones que enfrentamos nosotros tenemos toda la confianza en que el año 2022 también va a ser un año de progreso. Y para que ese progreso se pueda sostener en el tiempo no hay que pasarse de la raya ni de un lado ni del otro. No hay que salirse de ese estrecho corredor de estabilidad por el que la Argentina puede transitar. Si nos vamos de un lado, es desestabilizante. Si no vamos del otro lado también es desestabilizante. Eso es lo que nos toca entender. —Comparás con 2020, año obviamente complejo, difícil, en todas partes del mundo, pero si lo comparás con 2019, evidentemente las expectativas que tenía la sociedad que votó al Frente de Todos de mejorar respecto de la situación de 2019, no se están cumpliendo. ¿Aguanta la política?, ¿te acompañan los demás?  —La política somos todos los que participamos de esto. Es un proceso de construcción de entendimientos. Crear una sociedad que aprende para una economía más vibrante también significa que en todos los niveles de la sociedad hay un proceso continuo de aprendizaje. Hubiéramos querido que no haya pandemia, que la recuperación del salario real sea más rápida. Pero la realidad que vivió el mundo y la Argentina en particular fue la de una situación en donde había enormes restricciones de financiamiento. Es la realidad con la que nos toca lidiar y hay que estar a la altura de las circunstancias.

“Las necesidades sociales superan lo que Argentina puede financiar.”

—Ese aprendizaje. ¿Incluye también a Cristina Kirchner? —Cristina Kirchner es una persona de gran inteligencia y capacidad de análisis. Es un baluarte en el Frente de Todos. En el Frente de Todos nos hace muy bien poder trabajar con ella. —Esas expectativas a que después del día 14 haya una transformación en la línea económica, a tu juicio, ¿te resultan plausibles?  —No le doy el menor sustento a esas especulaciones. En este contexto electoral hemos visto todo tipo de especulaciones; también de gente hablando de un salto devaluatorio que no ocurrió y no ocurrirá. Y yo tengo una agenda definida para seguir trabajando. —¿No ves entonces que esas diferencias de perspectiva entre lo que se podría llamar la línea económica del Instituto Patria y la del Ministerio de Economía sean tan grandes? —Trabajamos juntos. Nos sentamos a la misma mesa y discutimos lo que se tenga que discutir. Buscamos llegar a las conclusiones que cuiden a la Argentina. —¿A qué atribuís esas diferencias en la percepción entre la versión que vos das tranquilizadora y la que se lee y se escucha en una parte importante de la prensa?  —La única verdad es la realidad. Veamos los datos. La economía argentina está mejorando. Hacia adelante hay una cuestión de expectativas y ahí es donde volvemos a esta cuestión que discutíamos antes. —¿Es ignorancia? —No me voy a poner a juzgar por qué cada quién hace lo que hace. —¿No te interpela? ¿No tendrán un poco de razón? ¿No te hacen preguntar si el equivocado sos vos? —¿Razón de qué? —Que haya posibilidad de otra política económica. —Podrá haber diferencias de interpretación, pero miremos e interpretemos los datos. Lo que analizamos se condice con la realidad. Si queremos una Argentina con más fuerza, con más fuerza también en el mundo, en su relación con los estados nación del mundo, debemos transitar un proceso colectivo de fortalecernos, que haya menos virulencia y más paz a la hora de constituir entendimientos colectivos. Todos los factores de poder deben estar a la altura de las circunstancias. —¿La polarización, lejos de amainar, crece? —Y no ayuda. Tiene un costo económico. Además, tiene un costo también para las empresas. Esto es clave. Tiene un costo para las personas. Tiene un costo para todos los sectores de nuestra sociedad. Por eso es tan importante que los liderazgos se eleven y se pueda construir una Argentina más tranquila. —¿Leíste “Diario de una temporada en el quinto piso”, del sociólogo Juan Carlos Torre? —He leído alrededor de 200 páginas. Me lo recomendaron varias personas. Fue en dos aviones, en dos vuelos, recientemente tuve la oportunidad de leer parte. Es muy interesante. —¿Te sentiste en algún momento parte de esa misma historia reflejado? —Noté muchas diferencias con respecto a ahora. Me gustaría tener una buena relación con él. —Tengo buena relación con Torre. Planteo armar esa charla después de las elecciones con mucho gusto. —O cuando termine de leer el libro. —Pero bueno, por lo menos, por las primeras 200 páginas, ¿cuáles serían las diferencias?  —La situación económica es muy diferente. Yo lo vivo muy desde adentro también. El peronismo tiene una fuerza que hace que se tomen decisiones, que a veces son más fáciles, a veces más difíciles, pero siempre con la lógica de que la estabilidad se cuide. Y también en ese sentido, encontré muy interesantes todas las discusiones de lo que fue la reestructuración de la deuda externa y las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Cuando termine el libro da para una charla más extensa. Vemos la diferencia ante una situación similar. Había que elegir qué hacer y se fue por distintos caminos. REPORTAJE DE FONTEVECCHIA A MARTIN GUZMAN 20211105 —No lo puedo entender y supongo que la audiencia tampoco. —Nosotros, antes de esperar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para luego reestructurar la deuda, reestructuramos la deuda primero y no seguimos pagando los intereses y el capital en una situación de insostenibilidad más allá del 30 de abril de 2020. —¿Ves como virtud algo que habitualmente se te critica? —Lo que ocurre es que cuando un país se queda sin dólares, tiene enormes problemas para crecer, enormes problemas inflacionarios. Entonces nosotros dijimos: “Hasta aquí hay tiempo. Vamos a tener unos meses en los cuales establezcamos un proceso de negociación ordenado, pero después no hay más”. Primero está el poder privilegiar el uso de los dólares para las importaciones que se requieren para el crecimiento, privilegiarlos para la actividad interna. Como los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional venían después, teníamos una urgencia en resolver el tema con los acreedores privados y se tomó una decisión de arrancar con eso. —El título de la entrevista anterior era algo que incluso Carlos Melconian repetía como que le parecía el núcleo, la piedra Rosetta, de tu interpretación de la política: “Tranquilos, el peronismo está a cargo”. ¿Qué significa que esté a cargo’ —Significa que cuando toca tomar decisiones difíciles y que implican confrontar, como pasó con la reestructuración de la deuda externa, el peronismo no dudará. El peronismo siempre va a estar del lado de privilegiar los intereses del pueblo. Es lo mismo que estamos haciendo con el Fondo Monetario Internacional. Cuando nos apuran a nosotros, respondo lo que respondí hace unos días: que apuren al Fondo Monetario Internacional. —Melconian lo llevaba al nivel de su estilo metafórico y teatral. Él decía: “Tranquilos, el peronismo está cargo. Quédense tranquilos que hay piloto”. Independientemente de su actitud, podríamos decir ‘decisionista’, de que no tiene temor a tomar decisiones, nos encontramos con el hecho de que el peronismo tiene poder. ¿Se está debilitando la idea de invencibilidad del peronismo unido? —El peronismo perdió en muchas elecciones legislativas y siguió gobernando. Esa capacidad de no dudar es la base de sustentación que tiene el peronismo. —¿Qué te pasó cuando Horacio Rodríguez Larreta dijo que los monopolios también son causa de la inflación? —Es una pregunta más para Larreta, porque es un tema muy técnico. —Sí, el nivel de la modificación. —Obviamente es muy importante que se tome una posición en contra de lo que genera abusos de poder de mercado, pero eso es una pregunta tal vez para Larreta. —Estamos llegando al final de la entrevista. Entonces quería entrar en una especie de construcción de puentes para después del 14. La pregunta de Rodríguez Larreta viene a cuento de que vos marcabas que no necesariamente solo el peronismo va a tener decisionismo, estabas planteando que no creías que fuera un monopolio del actual gobierno. Y también marcaste a lo largo del reportaje que había mucha gente de la oposición que no polarizaba, que trataba de contribuir en la misma dirección. En ese proceso de aprendizaje, desde tu perspectiva, ¿ves a la oposición también desarrollando conocimientos más afines a tu mirada? —Vi un comportamiento muy diferente en el año 2020 que en el año 2021. En el año 2020, hubo un comportamiento más cooperativo en lo que fue el proceso de la reestructuración de la deuda externa, sobre todo cuando fuimos al Congreso de la Nación con dos proyectos de ley que obtuvieron casi unanimidad en ambas cámaras. En cambio, en el año 2021 lo que vi fue una defensa de lo indefendible, como no reconocer el problema del endeudamiento en moneda extranjera que tomó la administración anterior, que aumentó la deuda en moneda extranjera en 100.000 millones de dólares. Eso es una cantidad enorme y hay que entender lo que esto implica para la vida de las personas en nuestro país. Implica mucho daño. Y lo que vi es buscar sacarse el problema de encima e inclusive dar información engañosa, a veces falsa. Esto no quiere decir que todo el mundo haya hecho lo mismo. Lo que busco y buscamos hacer es llevar los comportamientos al lugar civilizado y racional. Que haya diferencias de visiones, fenómeno. Podemos tener diferencias de visiones, absolutamente. Eso es, inclusive, sano. Lo que no está bien es o no querer discutir en los ámbitos correctos, como es el Congreso de la Nación, como ocurrió cuando yo fui a la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda Externa, que no fue ningún senador de la oposición y discutieron por redes sociales sobre la base de información engañosa o falsa, o tener comportamientos que terminan dañando a la posición de la patria. Lo que buscamos es corregirlo. ¿Lo vemos posible? Sí. Y por supuesto que nosotros queremos trabajar de una forma constructiva con la oposición. Y también es sano para la Argentina que dentro de la oposición los líderes que vayan ganando peso sean aquellos que están más a la altura de las circunstancias y que tienen un principio filosófico de construcción de poder, en el cual buscan construir consensos, entendimientos y acuerdos, en lugar de buscar conflictos sobre la base de cuestiones engañosas.   —Va a haber elecciones. Hay obviamente turbulencias económicas de todo tipo que son también habituales. Me gustaría que vos usaras los últimos minutos para dejar el mensaje que te parezca más constructivo. —Gracias por la entrevista. Siempre es de mucho valor tener este espacio de reflexión y es valioso para la Argentina este espacio que has construido. Desde el punto de vista de en dónde hoy estamos y hacia dónde vamos, es importante entender que el Gobierno nacional está haciendo todo lo que se puede hacer para construir un ambiente de mayor tranquilidad en lo económico, donde haya más inclusión sobre la base de la generación de trabajo. Está pasando. Hoy, de hecho, la distribución del ingreso es más equitativa que hace un año. Hay mucho por recorrer en ese sentido. Segundo, un país que genere más oportunidades, que sea más dinámico desde lo productivo, que vaya también anticipándose a lo que se viene en el mundo, un mundo que está cambiando. Muchas cosas se están reseteando en el mundo, y eso también está ocurriendo. Hoy la Argentina tiene un tránsito en la estructura productiva que nos pone en un sendero de más oportunidades en el mundo que se viene. Tercero, la estabilidad. Se requiere un país que vaya resolviendo sus problemas de volatilidad económica que genera tanta angustia y ansiedad en nuestra población. Y si vemos los números, esas condiciones también se han ido construyendo. Aún falta y lo que falta lo haremos y trabajaremos con toda la firmeza para que eso sea así. Y desde el punto de vista político, la línea que nos marca nuestro Presidente siempre es la de entender que tranquilizar a nuestra sociedad y a nuestra economía es una tarea colectiva y que por eso debemos siempre apostar por la construcción de consensos, entendimientos, acuerdos. Que cuando uno toma una posición fuerte, que dice palabras fuertes, no se hace con la intención de romper, sino con la intención de corregir comportamientos. Todos podemos tener que corregir comportamientos, pero nosotros debemos construir una Argentina que viva más en paz. Y para eso es tan importante, desde lo político, avanzar en una dirección de consensos y, desde lo económico, discutir sobre la base de la realidad, de lo que se observa y de la realidad de las decisiones que se enfrentan. Se ha avanzado. 2021 es un año de progreso. Nosotros vemos hacia adelante una continuidad de ese progreso y consideramos que vamos a dejar una Argentina mejor el día que terminemos nuestro gobierno.

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«Hay que adaptar las metas de descarbonización a la realidad económica argentina»

Los economistas Cristian Folgar y Mauricio Roitman debaten sobre la especificidad del proceso de transformación de la matriz energética en la Argentina, las consecuencias en el país de un avance demasiado rápido en este camino y la necesidad de hablar de transiciones en plural.

Cristian Folgar y Mauricio Roitman, que fueron funcionarios durante las presidencias de Néstor Kirchner y Mauricio Macri, respectivamente, explican cómo hacer frente a los objetivos de la transición energética y las múltiples formas de desarrollo que habilita. Durante el sexto seminario virtual sobre energía, organizado por la Sociedad Científica Argentina, los especialistas coincidieron en la necesidad de adaptar las metas de descarbonización a la realidad macroeconómica argentina. “Argentina representa el 0,6% de las emisiones de gases de efecto invernadero y en materia de descarbonización no solo es importante hacer algo bien sino elegir puntualmente dónde lo vamos a hacer. Por eso, cabe preguntar ¿cuáles son nuestros problemas ambientales?”, planteó Folgar, ex subsecretario de Combustibles durante la gestión de Néstor Kirchner. En la misma línea, Roitman, ex subsecretario de Escenarios y Evaluación de Proyectos durante la presidencia de Mauricio Macri, indicó: “debemos elaborar un plan de transición energética específicamente para Argentina. Sobre todo, porque nuestros problemas no tienen tanto que ver con la mitigación sino con la adaptación”. Además, el también ex presidente del Enargas (desde enero de 2018 hasta marzo de 2020) manifestó que “para el país no hay nada más importante en el corto plazo que la estabilidad macroeconómica. Esto resulta fundamental para atraer inversiones especialmente caras en el caso de las energías renovables”. Por su parte, Folgar describió las complejidades de importar modas: “los objetivos de desarrollo sustentable están marcando agenda no solo a nivel político e institucional, sino que están empezando a calar también en la demanda. En ese sentido es importante que desarrollemos las soluciones que nosotros necesitamos. No encaremos el problema ambiental mejorando la matriz energética que ya es buena, comparada con el resto del mundo, encaremos el problema limpiando el riachuelo, solucionando los residuos sólidos urbanos y fomentando las economías circulares. Esas son cosas que nos atañen como país”. Después, el economista ejemplificó su postura al formular un interrogante en torno al proyecto de Ley de Promoción de Movilidad Sustentable que anunció el gobierno: “con un 50% de la población pobre, ¿realmente creemos que en 20 años la demanda estará en condiciones de comprar autos eléctricos?” Los costos de pisar el acelerador Con el fin de romper la dependencia respecto de fuentes de energía contaminantes, Europa decidió dejar atrás los procesos que suponen emisiones de gases de efecto invernadero y trató de prescindir también del gas natural. Pero lo hizo de una forma demasiado acelerada: “como si fuera una revolución, los países europeos se propusieron reemplazar tres fuentes de generación de energía de manera contemporánea y sustituir todo con renovables. Si bien tuvieron éxito con el desarrollo eólico y solar, los resultados no fueron buenos a la hora de aumentar la oferta lo suficiente en función de los requerimientos de la demanda. Así, hoy vemos en Europa precios de la energía altísimos e incluso se plantea la posibilidad de racionar la oferta eléctrica”, sentenció Cristian Folgar. En Argentina es más viable llevar adelante una transición paulatina que una revolución inmediata que implique cambiar fuentes de energía a toda velocidad, porque no estamos en condiciones de reposar en las energías renovables tanto como querríamos y la demanda no está dispuesta a reducir sus necesidades. Así lo consignó el especialista en servicios públicos y apuntó que “una cosa no tiene porqué sustituir a otra y en este sentido tenemos que pensar la matriz desde la óptica de la complementariedad”. Transiciones, en plural ¿Hay una sola transición o una multiplicidad de transiciones?”, preguntó Roitman, y expresó que “hablar en plural da cuenta de la mirada científica que la Argentina sostiene ante la transformación de la matriz energética. En nuestro país, las políticas públicas en torno al proceso de descarbonización deberán ser justas, seguras, cautelosas a la hora de asumir compromisos, federales, flexibles y orientadas a la digitalización”. En sintonía, el economista añadió que, si bien la problemática ambiental nos obliga a accionar, es preciso tener presente que las aristas de la transición energética son múltiples: hay que pensar la equidad en el acceso a la energía en los países subdesarrollados, la neutralidad tecnológica que posicionará a determinados países en roles de liderazgo y la posibilidad de gestionar políticas industriales verdes más horizontales, que eviten al Estado elegir ganadores y perdedores”, concluyó Roitman.

La CNEA empezó la instalación de un acelerador de protones exportado a Corea del Sur

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Argentina fabricó y entregó todas las piezas. Un equipo de investigadores viajó a Seúl, para instalarlo . Será utilizado para controlar tumores cancerígenos de tratamiento no habitual.

Investigadores de la Subgerencia de Tecnología y Aplicaciones de Aceleradores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) viajaron a Corea del Sur para llevar a cabo la primera etapa del montaje y armado de un acelerador de protones de alta corriente, que funcionará en el KIRAMS (Korean Institut of Radiological and Medical Sciences). La CNEA y el Instituto KIRAMS firmaron un contrato de innovación tecnológica para transferir un acelerador de protones de alta corriente como primer paso para avanzar con una máquina completa para la Terapia por Captura Neutrónica en Boro (BNCT), una técnica novedosa que permite el tratamiento de algunos tipos de cánceres para los cuales no hay abordaje posible con las técnicas convencionales disponibles. Como parte de este convenio, durante el 2020 y parte de 2021, se fabricaron y entregaron todas las piezas del instrumento a Corea del Sur, que actualmente está siendo montado por personal especializado de la CNEA en el KIRAMS, un instituto asociado a un hospital de Seúl en el que se hace investigación y desarrollo en medicina nuclear y radioterapias. El objetivo es que, con este acelerador de protones de alta corriente, los científicos coreanos avancen en el manejo de BNCT gracias a la experiencia de los investigadores argentinos. La exportación consiste en un prototipo de menor energía que la final requerida para los tratamientos, que les permitirá conocer los principios del funcionamiento de la técnica.

¿Qué es BNCT?

La Terapia por Captura Neutrónica en Boro, más conocida como BNCT, es un tipo de radioterapia que está indicada para el control local de algunos tumores sólidos (aquellos que afectan tejidos del organismo, excluyendo los del sistema circulatorio), infiltrantes y muy radioresistentes. Puede usarse en caso de melanoma, que es el cáncer de piel más agresivo, y en otros tipos de cáncer (cerebro, cabeza y cuello, hígado y pulmón). A diferencia de otras modalidades radioterapéuticas, BNCT tiene capacidad de poder generar daño localizado a escala de células individuales, logrando minimizar la dosis entregada al tejido normal que está cercano al tumor. Hasta ahora este tipo de terapia se ha ensayado en reactores de investigación (por ejemplo, en el RA-6 del Centro Atómico Bariloche), los cuales se usan como fuente de neutrones. Sin embargo, estas instalaciones tienen un nivel de radioactividad que exige grandes blindajes y una operación muy compleja que dificulta su instalación en hospitales. Pensando en estas complicaciones, surgió el proyecto de desarrollar y construir en la CNEA un acelerador que sirviera para producir fuentes de neutrones utilizables para BNCT, y que además se pudiera instalar en centros de salud. De hecho, una gran ventaja de este acelerador de partículas es que una vez apagado no produce radiación ni tampoco genera radioactividad residual, por lo que tiene una operación más simple y segura.

Un acelerador, múltiples aplicaciones

Este tipo de aceleradores de alta corriente tiene muchas otras aplicaciones además de su prometedora aplicación en BNCT. Algunas de ellas son: producción de radioisótopos de usos médicos e industriales; estudios de daño por radiación inducido por neutrones; detección de materiales nucleares especiales, explosivos y drogas en cargamentos marítimos y aéreos. Mañana AgendAR publicará una nota en la que daremos detalles de este fruto de las capacidades argentinas, y de la trayectoria que llevó a lograrlo.

El largo reportaje a Martín Guzmán – 4ta. parte

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(La primera parte de este reportaje está aquí; la 2da., aquí; la 3ra., aquí) —Como te decía, yo acá tengo preguntas de académicos, preguntas de personas que han pasado por situaciones parecidas a la tuya a lo largo de más de dos décadas y aparece cierta coincidencia en las preguntas. Esta es otra de otra persona, la deuda en pesos reperfilada por Mauricio Macri valía 30 centavos sobre 100 de valor nominal y estaban fuera de los balances de los bancos y de los fondos de inversión. Además, dos terceras partes de esa deuda estaban en manos de fondos del exterior que metieron presión sistemática en la brecha cambiaria. Para limitar las presiones cambiarias, se les dio salida a esos fondos no residentes, emitiendo 50% más de bonos para evitar mostrar la brecha implícita en la operación, operación que el propio Roberto Lavagna criticó. ¿Cómo tomás esa crítica de Lavagna? —Lo hemos hablado. Estoy convencido de que lo que hicimos es lo correcto cuando miramos todo el cuadro y, de hecho, la brecha cambiaria bajó fuertemente, no solamente por la situación de un canje financiero. Y además lo que hubo fue una pesificación neta elevada, además de 5.000 millones de dólares, hubo deuda en dólares que se convirtió en pesos y el neto dio muy elevado. Roberto Lavagna fue un ministro de Economía muy valioso para la Argentina. Es una persona a quien le tengo mucho respeto. Le hizo mucho bien a la Argentina. —Esta semana avisaste que se paga el vencimiento de diciembre de 1.883 millones de dólares con el Fondo. ¿Qué pasa si llegamos a marzo y no se logró un acuerdo?  —Uno puede plantear cualquier pregunta hipotética. Negociamos con la plena voluntad de llegar a un acuerdo. Pero no cualquier acuerdo, sino el que cuide a la Argentina. Queremos lograrlo antes de marzo. —La hipótesis y la pregunta son pertinentes. ¿Qué pasa si llega marzo y el acuerdo bueno no se produce?  —De aquí a marzo, en los tiempos de la Argentina, es mucho tiempo. Las hipótesis son infinitas.

“Las políticas que llevamos adelante en la pandemia permiten que la Argentina hoy esté creciendo.”

—¿La respuesta sería que tenés confianza en que se acordará antes de llegar a marzo?  —Seguiremos trabajando para llegar a un acuerdo antes de marzo. Uno que cuide a Argentina. —En muy pocos países un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional pasa por el Congreso. ¿Será una instancia que agregue complejidad al problema?  —Vale la pena hacer un poco de revisionismo. En 2016, cuando el gobierno de Juntos por el Cambio planteó el acuerdo con los fondos buitre. Tuvo que ir al Congreso para dar por tierra una ley que impedía pagar a los fondos buitre. En ese momento hablé en el Congreso de la Nación. Planteé la necesidad de un proyecto de ley, gobierno de Macri, que lograse que todo endeudamiento público en moneda extranjera en la forma de títulos públicos bajo la ley extranjera tuviese que ser aprobado por el Congreso de la Nación. Que todo programa con el Fondo Monetario Internacional tuviese que ser aprobado por el Congreso. Las consecuencias de esos endeudamientos trascienden a cualquier gobierno. En muy pocos días se puede dejar un enorme problema de décadas al país. Fue lo que pasó. El gobierno anterior llegó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y se negoció en tres semanas. Así nos fue. Nosotros planteamos, habiendo terminado la reestructuración de la deuda con los acreedores privados, que debíamos ser consistentes. En adelante, todo endeudamiento con acreedores privados en moneda extranjera bajo ley extranjera, o acuerdo con el FMI debería ser aprobado por el Congreso de la Nación, haciendo que la sostenibilidad de la deuda pública fuese política de Estado y no del gobierno. —¿No te agrega un problema en el hoy? —No es un activo. El activo más importante de este acuerdo. —¿Se precisa que lo apruebe también la oposición?  —La oposición deberá decidir de qué lado está. Pero para la Argentina es un activo. —Descontás que la oposición va a tener que aprobarlo.  —No descuento nada. Además, no soy miembro de la oposición. Descuento que la oposición deberá votar. Como lo haga no es una pregunta para mí, sino para los referentes de la oposición. Nosotros desearemos que la oposición vote a favor y que toda la Argentina apoye la propuesta de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. —Otra pregunta es si no es una imprudencia la doble contabilidad, la del Banco Central y la del Tesoro de los Decks para eludir el límite normativo de financiamiento monetario al Tesoro en un contexto de debilidad de la demanda de dinero y si amplía el límite de giro en descubierto contra una garantía en cobrarle como una letra intransferible.  —Los ministros preguntan de forma anónima y no tienen la posibilidad de repregunta. No hay doble contabilidad. El problema es que ahí ese ministro seguramente querría repreguntar —¿Qué repreguntaría? —Los derechos especiales de Giro fueron emitidos para que puedan utilizar los tesoros. Lo que hicimos fue poder obtenerlos por parte del Banco Central.

“Se recuperará casi el 100% de la caída de la pandemia.”

—¿No es peligroso? —Consideramos que era lo adecuado. Actuamos en forma consistente. —Luego de los ingresos extraordinarios por 13.000 millones de dólares este año, 8.500 por el mayor precio de la soja y 4.300 por las Degs, las reservas netas terminaron el año, igual que como empezaron, 1% del producto bruto, perdieron a razón de 1.000 millones por mes, aún con un hipercepo y buenos términos de intercambio ¿Cómo se podría evitar una devaluación? Y aquí ya se anticipa a la repregunta. No me diga que el año pasado los analistas también predecían una devaluación que no ocurrió porque es una falacia. “La exactitud del pronóstico de lluvia de mañana no depende de la precisión del pronóstico de lluvia ayer, sino de las condiciones atmosféricas”. —Hay nuevamente un problema con los números. En la Argentina están creciendo las exportaciones no solamente en valor, sino también en cantidades. Allí se adjudica el crecimiento del saldo comercial o de la cantidad de divisas a dos factores: al precio de la soja y a los degs. No es correcto. Es muy incompleto, porque en la Argentina crecen las exportaciones de la manufactura de origen agropecuario, de origen industrial, también de los combustibles. Creció la producción de gas. Se frenó el decline.
INFLACIÓN Y GRADUALISMO. “La Argentina necesita ir venciendo este componente de persistencia en el proceso inflacionario. Es una tarea que requiere de la cooperación de todos los sectores”
—Lo que decís es que creció la capacidad de exportaciones en número, sustitución de importaciones. Finalmente lo que planteás es que los 8.500 millones que no vinieron por lo de adicionales se van a lograr en el año próximo de un combo distinto de exportaciones e importaciones.  —La trayectoria de las cuentas externas no es esa, sino no se debe a esos factores solamente, sino que tiene que ver con un esquema que está funcionando. —¿De cuánto fue exactamente por el aumento del precio de la soja? Fueron números históricos. —60% por ciento es valor y 23% aumento de cantidades en el interanual. De modo que el resto se atribuye a un componente precios. Por supuesto, los términos de intercambio aumentaron. Desde el punto de vista de la dinámica externa fue favorable. Ahora, yendo a la otra parte de la pregunta, lo que hay que ver justamente es que el Banco Central hoy tiene más reservas que hace un año y la brecha cambiaria que está, por supuesto, a niveles que queremos seguir bajando hoy también está aproximadamente 50 puntos porcentuales por debajo de lo que estaba aproximadamente hace un año. ¿Quiere decir que esto se acaba allí? No, hay que seguir bajando ya. Nosotros tenemos esta situación externa que describo, que nos da las condiciones para seguir manteniendo la política cambiaria que planteamos. Y más allá de que el año pasado tuvimos muchas voces diciendo que iba a haber una gran devaluación. —El pronóstico de lluvia. —Y yo tuve razón. Lo planteo desde el punto de vista de las condiciones macroeconómicas. Hoy podemos darle continuidad a la política cambiaria planteada sobre la base de la realidad y los datos. —Se anunció esta semana el congelamiento de la tarifa de luz hasta abril. No es lo que postula el proyecto del presupuesto 2022. Tampoco se cumplió lo que preveía 2021. Las tarifas ya representan 40 por ciento de los costos de generación y distribución. ¿Cómo se va a resolver?  —Pero eso es protocolar. Eso no implica que después no pueda haber las audiencias correspondientes. Planteamos para 2022 una reducción de los subsidios, que principalmente proviene de que caduca la llamada resolución 46, que empezó dando un precio para la producción de gas de siete con cincuenta dólares por millón de BTU convergiendo en el año 2021 a seis dólares por millón de BTU. Esa resolución caduca el 31 de diciembre de este año. El actual plan GAS tiene un costo más bajo. Paga en promedio 3 dólares con 50 por millón de BTU y ha funcionado muy bien. Es lo que hablábamos anteriormente: ha frenado el decline en la producción de gas. Permite una reducción importante en los subsidios. Y también estamos avanzando en la segmentación de los subsidios, de modo que estén mejor focalizados. —Otra pregunta. El salto de la inflación del 36 al 50 por ciento anual no obedece a los precios internacionales de los alimentos. A lo sumo podría explicar 2 por ciento de la inflación, como en el resto del mundo agregado. Y también como los monopolios no explican la inflación porque variación y nivel son cosas distintas. ¿Cómo lo respondés?  —Lo segundo, es correcto. El poder de mercado explica que haya un nivel de precios mayor que el de competencia. Refiere al nivel. Pero si hay una mejora es una transición que puede afectar a la variación de los precios.

Nos importa bajar el riesgo país, pero nuestra perspectiva no es solo la de los mercados.”

—Pero decís que es un nivel alto, en un momento en que puede haber recuperación, que puede haber una recuperación de márgenes o un deseo de aumentar los márgenes, o de cubrirse.  —Lo que puede ocurrir es que aumenten. Lo hablamos cuando nos referimos a los componentes multicausales de la inflación. Y uno de ellos refería al rol de las expectativas que le dan persistencia al proceso inflacionario. Estas conductas de actualizar de forma precautoria o de incrementar de forma precautoria los márgenes de ganancia. Por otra parte, la inflación internacional fue un tema importante. No hay que minimizarlo. No explica el 100% de la diferencia, eso está claro, con respecto al 29%, pero sí parte del salto con respecto a lo que se había proyectado en septiembre del año pasado, cuando no se había dado este proceso de inflación internacional de alimentos tan fuerte.

(Concluirá mañana)

Los beneficios para la salud de una costumbre nacional: tomar mate

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La yerba mate tiene propiedades quimiopreventivas y antitumorales en el cáncer de colon y mama; no daña la mucosa gástrica; disminuye el tejido graso y la glucemia y fortalece la densidad mineral ósea. Además, tiene un efecto neuroprotector asociado con la locomoción, y colabora con el descenso de colesterol total y triglicéridos.

Esas son las conclusiones a las que llegaron los expertos que presentaron diferentes estudios durante las VI Jornadas de Divulgación Científica Yerba Mate y Salud.

En su página de Internet, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) presentó un resumen de las investigaciones.

Ingesta de alimentos y glucemia

La doctora del Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay, de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet, Viviana Bumaschnydemostró que el consumo de infusiones preparadas con yerba mate disminuye el tejido graso y la glucemia en animales de experimentación, se destaca en el resumen.

La investigación está enfocada en el impacto del consumo de mate en los circuitos cerebrales que cumplen un papel esencial en la regulación del balance energético y la glucemia; en este sentido, el hipotálamo cumple un rol protagónico, agrega el INYM en su informe.

Según se detalla, los resultados preliminares de esta investigación han demostrado que la ingesta de yerba mate aumenta la tolerancia a la glucosa y disminuye la glucemia basal en modelos animales de laboratorio. El grupo de investigación continúa con los ensayos para dilucidar si son los circuitos hipotalámicos responsables de estos hallazgos y el mecanismo de acción involucrado en esta regulación.

Se destacan los beneficios de tomar la bebida
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Colesterol y triglicéridos

“El consumo diario de mate colabora con el descenso de colesterol total y triglicéridos, como en el control del peso corporal. Esto fue demostrado por el doctor Rafael Pérez Elizalde y su grupo de trabajo, quiénes llevan a cabo sus investigaciones en Mendoza, en el Laboratorio de Enfermedades Metabólicas, de la Universidad Juan Agustín Maza”, dice el trabajo de INYM.

Según se explicó, los investigadores trabajaron con dos grupos de mujeres con sobrepeso. A un grupo, le indicaron un plan alimentario que incluía tomar dos litros de agua por día y al otro grupo, dos litros de mate por día. Tras dos semanas de tratamiento se pudo observar que las mujeres integrantes del grupo que consumió los dos litros de mate diarios descendieron mucho más de peso que las que tomaron agua, por lo que concluyen que el consumo de mate, acompañado de un plan alimentario, colabora con el descenso de peso corporal en personas que padecen de sobrepeso.

Salud ósea

Se detalló que la incorporación de la yerba mate a la dieta contribuye a fortalecer la densidad mineral ósea. “En nuestro trabajo hallamos que el consumo de yerba mate incrementa la cantidad de hueso trabecular y por consiguiente la densidad mineral ósea, en particular cuando la dieta de calcio es insuficiente”, dijo Lucas Brun, investigador del Laboratorio de Biología Ósea de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario y del Conicet.

La producción de yerba mate se da principalmente en las provincias de Corrientes y Misiones
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La yerba y la mucosa gástrica

“Las infusiones de yerba mate por sí mismas no dañan la mucosa gástrica. Informes de la ciencia médica indican que las causas de daño lesivo de la mucosa gástrica son múltiples. Entre las más importantes figuran la infección por Helicobacter pylori, el consumo de antiinflamatorios no esteroideos, el consumo de alcohol y tabaco, el estrés oxidativo, entre otros. El vínculo entre el consumo de mate y la aparición de acidez y/o gastritis es bien conocido”, indica el organismo de la yerba mate.

Al respecto, indica que en la investigación de la doctora del Laboratorio de Biología Ósea de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, Verónica Di Loretose demostró que el efecto del consumo de infusiones de yerba mate sobre la integridad de la mucosa gástrica de ratones “por sí sola no produce alteraciones en la misma”.

Cáncer de colon y de mama

“La yerba mate tiene propiedades quimiopreventivas y antitumorales en el cáncer de colon y mama. Es lo que reflejan los resultados preliminares de un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes”, indicó INYM en su resumen.

Según precisó, la investigación se basó en la inducción química de la enfermedad en ratones y la administración de una infusión preparada con yerba mate desde que el animal estaba sano hasta la etapa de formación de tumores. Esto ocurrió durante nueve meses.

“En ese tiempo observamos que aquellos que consumieron la infusión de yerba mate, presentaron una menor cantidad de tumores”, destacó Rocío García Lázaro, doctora del Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad Nacional de Quilmes e integrante del equipo científico, quien desde hace seis años se dedica a investigar el tema.

Parkinson

“El consumo habitual de yerba mate se suma a la lista de alimentos que reducen el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson, tal como lo evidencian las investigaciones realizadas por Emilia Gatto, investigadora del Instituto de Neurociencias de Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires; e Irene Taravini, doctora de la Universidad Nacional de Entre Ríos y del Conicet”, indicó el resumen.

“Se trata de una enfermedad que tiene un cierto componente genético, pero mayoritariamente estaría originada por factores ambientales, muchos desconocidos, y que son potencialmente modificables”, sostuvo Gatto.

“Los estudios que realizaron las profesionales indican claramente que, en quienes durante su vida han sido grandes consumidores de yerba mate de manera tradicional (mate con bombilla), la enfermedad de Parkinson tiene una incidencia menor respecto de aquellos no toman mate o lo consumen en bajas cantidades”, señaló el reporte de INYM.

Neuroprotector

El mate tiene un efecto neuroprotector. Así lo determinó el estudio titulado “Efecto neuroprotector de la yerba mate en neuronas dopaminérgicas en cultivo”, que realizó Juan Ferrario, quien se desempeña en la Universidad de Buenos Aires y el Conicet.

“Los neuroprotectores son compuestos químicos que mejoran la salud celular de las neuronas, fortaleciéndolas y mejorando sus funciones. Muchos de estos compuestos son producidos por el mismo organismo, pero otros son ingeridos a través de la dieta. Las investigaciones demostraron experimentalmente que los extractos de yerba mate resultan neuroprotectores para un tipo de neuronas asociadas con la locomoción y la enfermedad de Parkinson”, según se destaca en el resumen del INYM.

La otra provincia: 409.152 argentinos residentes en el exterior empadronados para votar

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En las elecciones generales legislativas de este domingo 14 se sumarán 409.152 argentinos que residen en el exterior y que están habilitados para votar. Esos votos cuentan, pero además serán una indicación del número de compatriotas que viven y trabajan fuera de Argentina, pero mantienen lazos suficientes para decidir votar.

No votaban en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 12 de septiembre, porque eran elecciones internas de las fuerzas políticas, que no suponen emisión de votos para argentinos que no viven en el país. Están habilitados para votar en los comicios generales aquellos argentinos que hayan efectuado su cambio de domicilio a algún país del extranjero hasta el 18 de mayo último, y que esté asentado en su Documento Nacional de Identidad (DNI), ya que el pasaporte no es un documento permitido para votar. La directora nacional Electoral, Diana Quiodo, explica que «hay 133 representaciones en el exterior donde los argentinos pueden ir a votar. Votan con el sistema de boleta única papel y en las categorías nacionales, es decir, candidatos a diputados y senadores nacionales, pertenecientes a la última provincia en la que estuvieron domiciliados en la Argentina». Quiodo comentó que una vez realizado el cambio de domicilio al exterior, «el empadronamiento es automático, y no se tiene que hacer ningún otro trámite, porque anteriormente los electores tenían que manifestar su intención de ser incluidos al padrón». El voto de los argentinos en el extranjero fue habilitado a través de la ley 24.007, de 1991, que creó el Registro de Electores Argentinos Residentes en el Exterior, que es permanente y está confeccionado por la Cámara Nacional Electoral (CNE), según se señaló en un informe de la Cancillería, en el que se recuerdan los requisitos y el procedimiento para emitir el sufragio. Para poder participar de los comicios generales se deberá ser mayor de 16 años, tener actualizado el DNI con el domicilio en el exterior, y se votará en forma presencial entre las 8 y las 18 en la embajada o consulado de la jurisdicción que le corresponda al residente y cuente con padrón de electores. El listado puede consultarse en esta página, en la cual figura un ítem dedicado a esos ciudadanos argentinos, y que representa aproximadamente el 1,13% del padrón nacional, integrado al día de hoy por 34.332.992 electores, de acuerdo con las cifras oficiales Los argentinos residentes en el exterior no están obligados a participar de los comicios, sino que su voto es voluntario, y se diferencia con la votación que se realiza en la Argentina efectúa en el territorio nacional, ya que se emplea una boleta única, en papel, diseñada por la CNE y que es idéntica para todos los países. En esta boleta se distingue cada distrito, el que incluye las listas para diputados o senadores, según corresponda, de cada agrupación política que compite identificada con nombre y número, y un espacio en blanco que el elector deberá marcar para optar por su preferencia. Los documentos válidos para votar serán tanto el DNI tarjeta, como el DNI libreta celeste; además del DNI libreta celeste que contiene la leyenda «No válido para votar», el DNI libreta verde, la libreta de enrolamiento y la libreta cívica, precisó la cancillería. Los distritos que más electores tienen residiendo en el exterior son Capital Federal, con 152.093; Buenos Aires, con 125.076; Mendoza, 27.935; Córdoba, 26.983, Santa Fe, 25.043; Entre Ríos, 6.441; Misiones, 6.139; Tucumán, 5.153; Salta, 4.246; San Juan, 3.769; Río Negro, 3.301; Formosa, 3.268; Corrientes, 3.012; Chaco, 2.674; Chubut, 2.357; Neuquén, 2.304; Jujuy, 2.197; San Luis, 1.693; Santiago del Estero, 1.429; La Pampa, 1.300; Santa Cruz, 947; Tierra del Fuego, 720, y La Rioja, 509, de acuerdo con cifras de la CNE. Las ciudades con más electores argentinos son, entre otras, en España: Barcelona, con 36.534, Madrid; 28.861, y Cádiz, con 10.622; en Estados Unidos: Miami, con 31.707, Nueva York, 22.393, y Los Ángeles, con 18.995; en Asunción del Paraguay, 14.723; Montevideo, Uruguay, 13.988; Santiago de Chile, 13.277; Tel Aviv, Israel, con 13.172, y Milán, Italia, con 11.263, según cifras del 2019 proporcionadas por la Cancillería.

El largo reportaje a Martín Guzmán – 3ra. parte

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(La primera parte de este reportaje está aquí; la 2da., aquí) —Entro con preguntas de orden más académico. Con la información que ahora tenés, ¿es peor un mal arreglo con el Fondo Monetario que no arreglar? ¿Qué respondería tu amigo Yanis Varoufakis y qué respondés vos? —A Yanis Varoufakis lo respeto, pero no tuve la posibilidad de conocerlo para llamarlo amigo.
COVID. “Siempre fui parte de esa mesa de discusión y de análisis. Se tomaron decisiones sobre la base de distintos principios. El primero era que había que cuidar la salud de todos”.
—Lo llama así el académico que te pregunta a través de mí, intuyo que se refiere a cierta afinidad. —Vale mucho escuchar a todos los analistas, la cuestión de qué buscamos con el Fondo y las preferencias. Lo peor que se haría para la Argentina es un mal acuerdo. No hay nada peor que eso. Dañaría muchísimo la credibilidad ya golpeada luego del colapso del modelo económico del gobierno anterior, que sucedió a una gran ola de optimismo. Un mal acuerdo sería como el que hizo el gobierno anterior. Significaría abortar la recuperación económica y no abordaría ninguno de los problemas estructurales de la Argentina. Buscamos un acuerdo que funcione. Uno bueno. Que nos permita darle continuidad al proceso de resolución de los problemas estructurales y coyunturales de la economía argentina en la línea del esquema de políticas públicas que el Gobierno nacional plantea. Trabajamos para ello. —¿La dilación no empieza a ser más costosa que un acuerdo no tan bueno? —Apurarse a hacer un mal acuerdo agrava problemas. Hay que seguir negociando hasta llegar a un acuerdo que funcione. Es la misma lógica que seguimos con la reestructuración de los acreedores privados. —¿Varoufakis tenía razón y Alexis Tsipras se equivocó en el caso griego?  —Fue una situación que se prolongó por más de una década de crisis económica. El desempleo aumentó a niveles inaceptables. Hubo un gran problema de falta de oportunidades y motivaciones, y muchísima gente joven dejó el país. La troika puso a Grecia en una situación realmente muy difícil. Tuvo un costo social muy grande. Después el ex presidente griego llamó a un plebiscito, el pueblo dictaminó una cosa y después se hizo otra. Grecia claramente no es ejemplo de algo que haya funcionado bien. —Paul Kurgman dijo: “El hecho de que la escasez y la inflación ocurran en todo el mundo es una indicación de que las políticas nacionales no son la principal causa de los problemas”. ¿Argentina es un caso aparte o se aplica esa idea? —El mundo está muy interconectado y por lo tanto los shocks globales tienen consecuencias para cada economía. Lo acabamos de vivir con la pandemia. Ahora se vive con la situación de la inflación internacional con el shock sobre los precios de los alimentos. Es algo que reconoce las Naciones Unidas. —30 y pico por ciento es el aumento de la canasta alimentaria a nivel mundial. —Y eso repercute en un mundo muy interconectado. Después, Argentina tiene sus propios desafíos. Debemos abordarlos entendiendo la situación mundial y el funcionamiento global.

“Las dos grandes prioridades de la política económica son generar empleo y reducir la inflación.”

—El 26 de octubre dijiste que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal sostienen posiciones “anti-soberanía y anti-Argentina”. ¿Te arrepentís? —Dije lo que consideraba pertinente, dado lo que observaba, la información que tenía. Fue en un contexto en que Argentina está negociando a nivel internacional con el resto del mundo. Hay comportamientos que dañan a la patria. Cuando alguien pone la carga de la culpa de no cerrar del lado de la Argentina, y también cuando se hace lobby en contra de la Argentina en el que contexto en que el país con claridad presentó qué busca lograr, hace mucho daño. Cuando se acusa a alguien de mentir, por hablar, por manifestar que lo que se dio en el año 2018 con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional fue privilegiar intereses de acreedores privados que estaban por encima del pueblo, están jugando también en contra de la patria, porque efectivamente lo que ocurrió en ese momento fue una elección. Fue elegir no reestructurar deuda insostenible, usar 21.000 millones de los 45.000 millones de dólares que se desembolsaron del Fondo Monetario Internacional para privilegiar los intereses de acreedores privados, en lugar de resolver el problema del pueblo argentino. Después nosotros reestructuramos la deuda. Este es un momento muy delicado del desafío del país con el Fondo Monetario Internacional. Sería bueno que todos estén a la altura de las circunstancias. Que quienes fueron parte del problema, que le hizo mucho daño a la Argentina, ahora ayuden. —¿Estamos en una fase de reactivación o dirías que estamos creciendo? —Claramente es una fase de reactivación. Argentina está aumentando la capacidad productiva y se evitó destrucción de capacidades. Crece la inversión. Vuelvo a la pregunta anterior: en las bases de todo movimiento político hay gente que quiere muchísimo a la Argentina y que milita con la idea de construir un país mejor. Lo valoramos y respetamos. Pero hay gente que tiene más responsabilidad a los que hago una invitación. No es algo que agrade lo que dije en ese momento. Pero lo hice con el espíritu de que todos estemos en la misma página de trabajar para que la Argentina resuelva sus problemas. Me consta que en la oposición hay gente que quiere que a la Argentina le vaya bien. —Una pregunta más histórica. A la salida de la convertibilidad, el tipo de cambio se multiplicó por cuatro y la inflación fue 40%. La economía se había desindexado. ¿El kirchnerismo nos llevó a una economía indexada? —La economía indexada se da cuando se viven procesos de inflación. La pregunta es si nos devolvieron inflación. Hay que mirar los datos. Está claro que hubo un momento a partir del cual empezó a haber mayores tensiones inflacionarias, mucho de esto tuvo que ver con lo que ocurría en la balanza de pagos. Por eso es tan importante que el crecimiento del mercado interno venga acompañado por un crecimiento de las exportaciones netas. Fue lo que ocurrió durante el gobierno de Juntos por el Cambio. La inflación terminó alcanzando el 53,8% en el año 2019. —Vuelvo con preguntas de alguien afín a la coalición de gobierno. Dice: cuando hubo algún acierto temporal más o menos duradero del manejo de la economía, hubo un enfoque integral emanado del ministerio que vos conducís apoyado desde la Presidencia. Se pregunta si uno de los grandes problemas de la economía argentina es la capacidad de conducción económica que se fragmentó institucionalmente. Si el hecho de una mayor coordinación y mayor poder en el ministro de Economía es esencial. —Hoy hay un gabinete económico que actúa en forma coordinada. Fue una decisión del Presidente. Yo tengo la última palabra. —¿No sentís que tenés las manos atadas?  —No. —En la decisión del nuevo secretario de Comercio Roberto Feletti, ¿compartís su estrategia? —Lo manifesté públicamente, luego de las charlas con el secretario de Comercio y con el ministro de Desarrollo Productivo. Entender la lógica de la necesidad de los acuerdos de precios en la Argentina y de controlarlos requiere entender la lógica multicausal de la inflación. Una causa es productiva, la falta de dinamismo productivo en cuanto al sector que genera divisas. La importancia de que las cantidades exportadas crezcan para que el país cuente con más divisas y no se choque contra presiones cambiarias. También está, por supuesto, el tema del financiamiento de los déficits públicos. Cuando conjuga falta de dinamismo en la generación de dólares con financiamiento monetario excesivo, también pone presiones sobre el tipo de cambio, y por ende, sobre la inflación. Es un tema que atacamos a la velocidad que podemos. Y tercero, acá entra la cuestión de los acuerdos de precios, algo que no es usual en el mundo, que se presenta en economías que padecieron procesos de descoordinación macroeconómica de escala grande. El hecho de las expectativas que le dan persistencia al proceso inflacionario. Como todo el mundo piensa que los precios van a subir, entonces se dan comportamientos de cobertura, precautorios de actualización de márgenes de ganancia y termina autovalidando la inflación. Para eso es muy importante tener políticas de precios e ingresos que permitan una coordinación más positiva de las expectativas. Es importante que haya una tarea colectiva en donde el sector público y el privado trabajen juntos. El sector privado incluye a las empresas y a los trabajadores. A sus representantes, los sindicatos. Por eso es tan importante que haya acuerdos de precios cuando no se logra obtener cooperación para llegar a una situación de acuerdo de precios. Esto no quiere decir congelar para siempre, para nada. Si el Estado plantea que el tipo de cambio se deprecia 24% y que los costos en promedio crecen de tal manera, los acuerdos de precios van con esa lógica. Pero si hay algunos pocos que no cooperan, el Estado no se puede quedar de brazos cruzados, porque tiene un rol coordinador. ¿Será para siempre? No, pero llevará un tiempo. Será necesaria en la Argentina la política de precios e ingresos por un tiempo, hasta que la inflación alcance los niveles que consideramos acordes para el funcionamiento del sistema económico.

“Este año, la emisión monetaria bajó de más del 7% a menos del 3% del producto bruto.”

—Hiciste una proyección de inflación que fue muy superada. Por esas mismas expectativas psicológicas, esa misma actitud inercial, componentes sociológicos, históricos, culturales y toda esa convergencia que no es simplemente monetaria, ¿la Argentina no requeriría un plan antiinflacionario un poco más heterodoxo, como lo que fue el Austral por ejemplo? —Es clave reforzar la importancia de continuar en el sendero de la política macroeconómica, que resuelve los desequilibrios macroeconómicos. Y por el otro lado, profundizar las políticas de precios e ingresos. La Argentina necesita ir venciendo este componente de persistencia en el proceso inflacionario. Es una tarea que requiere de la cooperación de todos los sectores. Estabilizar y tranquilizar la economía argentina, y en particular, poder darle continuidad y más fuerza al sendero de reducción de la inflación, es una tarea colectiva en la cual el gobierno conduce, pero tiene responsabilidades de muchos participantes de la economía. —Cuando Juan Sourrouille hizo el Plan Austral, ¿el desagio no era un control de precios implícito dentro de un marco de un paquete más complejo? —Hubo congelamiento en ese momento. Pero hoy estamos en una situación en que el tipo de cambio nominal va siguiendo una pauta que consideramos macroeconómicamente consistente. Para este año habíamos planteado una tasa de depreciación de alrededor del 24% del producto y eso es un comportamiento que va a continuar el año próximo. Entonces, congelar de forma permanente no es una solución. —Hubo versiones sobre que a tu alrededor había un proyecto político más allá del Ministerio de Economía. Siempre se les asigna a los ministros de Economía exitosos, el caso de Domingo Cavallo, o Roberto Lavagna, haber sido candidatos a presidente y tener una proyección política. No conseguiste sus resultados. ¿Es verdad que existe ese proyecto —Mi absoluto compromiso es ayudar al presidente Alberto Fernández a tranquilizar la economía argentina. Considero que el lugar donde tengo más capacidad de hacerlo es el que ocupo hoy. —¿Te imaginás compitiendo por cargo electivos? —Hoy no pienso en eso. Sí en ayudar a nuestra Argentina. Mi compromiso es con la Argentina y con quien lidera el proceso, el Presidente. —Se dice que estamos cerca de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, desde Washington nos informan que Argentina no presentó el programa plurianual con metas fiscales, monetarias y financieras. ¿Sólo por la buena performance fiscal de este año y el presupuesto 2022 el Fondo Monetario otorgaría el acuerdo? —¿Quién informa desde Washington? —Fuentes desde Washington de una persona que ocupó un cargo similar al tuyo.  —Eso es falso. La Argentina dejó muy en claro cuál es la programación macroeconómica plurianual a la que apunta. Sobre esa base buscamos un acuerdo. Es muy importante poder construir los apoyos de la comunidad internacional y de toda la comunidad nacional, de todos los factores de poder, que le den soporte a un proceso que generará también más confianza. Cuanto más extensivo y extendido sea el apoyo de los factores de poder en la Argentina, más fuerza tendremos en las negociaciones. Así será el proceso para seguir recuperando confianza y que la recuperación sea más sólida. Las negociaciones llevan tiempo y trabajamos en detalle.

“Si redujéramos más la emisión monetaria, se detendría el crecimiento actual.”

—¿Qué reformas estructurales incluyen esas proyecciones para un acuerdo con el FMI? —Es muy importante para la Argentina el marco conceptual sobre el que se debe basar la programación económica para tranquilizar la economía argentina. Es el que planteamos en la negociación. El punto de partida es reconocer que la gran restricción al crecimiento sostenido fue la externa. Las medidas orientadas a promover el crecimiento económico deben apuntar a una mayor capacidad productiva en los sectores transables, que generan divisas, y también a contar con un mercado de capitales que permita más opciones de activos financieros en nuestra moneda. Atacar así el problema del bimonetarismo que exhibe nuestra economía. Las ex reformas estructurales, hoy llamadas políticas para promover el crecimiento van en el camino de lo que hicimos: fomentar el desarrollo de la agroindustria, del sector energético, la economía del conocimiento, ciertas industrias con capacidad de generación de divisas, también muy importantes para el mercado interno. Al mismo tiempo continuar con la reconstrucción del mercado de deuda pública en pesos y profundizar el desarrollo del mercado de capitales. —¿Ese plan plurianual plantea también una reducción de la cantidad del déficit, de la emisión monetaria o en los subsidios a las tarifas públicas?  —Todos esos números están en el proyecto de Ley de Presupuesto 2022. —Pero como es plurianual, también debe incluir a 2023. —Hay un escenario plurianual. Quizás no se presta tanta atención a eso, pero el presupuesto de 2022 también establece un escenario plurianual. Alguien que quiera una indicación de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional podría mirar ahí. El tema subsidios se planteó redefiniendo el uso de los recursos del Estado hacia aquello que genera más capacidad productiva, que da más dinamismo a la economía y hace que tengamos una economía de mercado más vibrante. Hoy lo que le da la ventaja comparativa a una nación es diferente que lo que se la daba en la época en que David Ricardo escribía sobre el concepto de ventaja comparativa. En el siglo XIX, Inglaterra tenía abundancia de capital físico, India abundancia de trabajo y por lo tanto Inglaterra se debía especializar en aquello que era intensivo en capital e India en aquello que era intensivo en trabajo. Hoy el mundo es muy diferente. Casi todo se mueve. Y lo que le da la ventaja comparativa a una nación es tener abundancia en aquello que no se mueve. La infraestructura pública, la logística, las instituciones que generan conocimiento y también la marca del Estado nación. Vinimos planteando una redefinición del rol del Estado sobre esa lógica. El presupuesto 2021 refleja esa lógica y el presupuesto 2022 también refleja esa lógica. Construir una sociedad con más infraestructura pública, con mejor logística y, sobre todo, con más capacidad de generar conocimiento y de aplicar ese conocimiento de la producción y lograr ir fortaleciendo a nuestra patria, a nuestro Estado nación, construyendo entendimientos y consensos que ayuden a que la Argentina tenga un ambiente de más paz.
El ministro de Economía Martín Guzmán, en la entrevista con Jorge Fontevecchia.
ENDEUDAMIENTO. “Buena parte del endeudamiento que se tomó en pesos fue a tasas de interés reales por debajo de la tasa de crecimiento real de la economía”. (Foto: Juan Obregón)
—El presupuesto presenta un financiamiento neto de organismos multinacionales de 2,5 del producto bruto. Tocamos este tema antes.  ¿Cuántos dólares significarían? —Eso en términos de dólares, un punto del producto es algo más que 4 mil millones de dólares. En términos de dólares, estaríamos hablando de alrededor de 5.300 millones. Lo digo sin entrar en detalles. —¿Cuál sería la fuente de financiamiento? —Dependerá de lo que se logre con el Fondo Monetario Internacional. —¿Podrían llegar del propio Fondo? —Esto no está resuelto. Uno presenta un presupuesto sobre la base de hipótesis y se trabaja para que esas hipótesis se verifiquen. —¿Provendrían del Fondo Monetario o el Banco Mundial? —Con el Fondo Monetario Internacional teníamos un préstamo de 45.000 millones de dólares. El 22 de septiembre se amortizó una cantidad de capital de 1.900 millones de dólares, y hay otro vencimiento el 22 de diciembre de 1.900 millones de dólares. Si hubiese un refinanciamiento completo de 45.000 millones de dólares, ahí el país recuperaría casi un punto del producto por vía de ese acuerdo.

“Debemos tener mejor crédito y una moneda más fuerte.”

—¿A qué atribuís la diferencia entre el balance comercial de bienes y el cambiario, que se ubica en mil millones de dólares por debajo? —Hay factores financieros. Esa siempre es la diferencia. Lo que ocurre es que hay, por un lado, pagos de deuda. Servimos los intereses, además de la cuota de amortización al Fondo Monetario Internacional. Después, hay que mirar la posición de financiamiento neto con los otros organismos multilaterales. —Es mucho más que mil millones. —Hay que mirar la posición de refinanciamiento o no de las empresas que tienen deuda en moneda extranjera. Fue un gran tema el año pasado: no hacer roll over de los financiamientos en moneda extranjera. Después teníamos las operaciones del Banco Central que discutíamos previamente en títulos públicos. —Otro ministro de Economía que le tocó pasar momentos muy difíciles pregunta si el canje de la deuda fue un éxito como afirmaste reiteradamente, ¿por qué no deja de bajar su precio? —No planteamos una cuestión de fuegos artificiales cuando se cerró el canje de la deuda pública en moneda extranjera, porque era una situación muy difícil para la Argentina. Son problemas graves y lo que debemos lograr es conciencia para que no vuelva a ocurrir una situación de endeudamientos tan abultados, tan insostenibles y tan mal usados en la moneda extranjera. Nunca hablé con esas palabras. —No hablemos de éxito  ¿Por qué baja? —Sí fue un avance muy importante para la Argentina. Es lo que planteamos. Es algo positivo para la Argentina, pero nosotros elegimos no ser grandilocuentes. Lo positivo hay que mirarlo desde el punto de vista de la carga de intereses y de pagos en general. Quien pregunta eso mira solamente el riesgo país. Se rige por la perspectiva de los mercados, y no de la gente. ¿Nos importa bajar el riesgo país? Por supuesto, pero es un proceso. La Argentina tiene un conjunto de problemas que resolver. Mejorar el perfil productivo, especialmente en el sector que genera divisas y resolver los problemas de deuda que quedan, como el de los 45.000 millones de dólares que tomó el gobierno anterior con el Fondo Monetario Internacional. —Hermenéuticamente, una renegociación tiene dos objetivos: reducir a veces el capital, los intereses y que finalmente la cantidad de dinero que tengas que pagar sea menor, pero por el otro lado, si redujeras el riesgo país, reaparece la posibilidad de endeudarte. —Pero no nos queremos endeudar en dólares en el mercado. No hay ningún vencimiento de capital de deuda en moneda extranjera hasta el año 2024.

“No fue la deuda lo que elevó el riesgo país.”

—Si pudieras endeudarte, la necesidad de emisión sería menor. —Pero hay que tener mucho cuidado con la fuente del endeudamiento. Queremos profundizar el desarrollo del mercado de deuda pública en pesos. Endeudarnos en pesos cuando toca e ir bajando el déficit para endeudarnos menos. Además, buscamos mejor financiamiento por parte de los bancos multilaterales de desarrollo. —Que son los que cobran tasas de interés menor que el mercado. —Y con plazos mucho más largos. No estamos buscando endeudarnos con el mercado ahora. Nos importa por supuesto que baje el riesgo país. Pero actuamos en función de prioridades. Quien hace esa pregunta de forma anónima, está mirando solamente los intereses del mercado y no los del país. Un ministro de Economía debe mirar los intereses de toda la gente. —El Banco Central acaba de congelar la posición en dólares durante noviembre. ¿Es una señal de desesperación del equipo económico ante la suba del precio del paralelo y la pérdida de reservas? —Es una protección ante comportamientos potenciales especulativos en un contexto de elecciones. —El déficit fiscal de 2020 fue 6,5% del producto; este año es de alrededor de 3,3. Un ajuste impresionante como dice quien formula la pregunta, y sin embargo, vos tratás de ocultarlo. Existe desde aquella frase de Néstor Kirchner cuando le dice a Bush: “Usted no preste atención a lo que yo digo, mire lo que yo hago”. ¿Se cumple en este caso? —Hago lo que digo. Ahí alguien se esconde bajo el anonimato, pero en la Argentina lo que hubo fue una política fiscal contracíclica. El gasto público apunta a la recuperación, 9%. Aproximadamente será el crecimiento del año. ¿Hubiese pasado ante mayor austeridad fiscal? Redujimos el déficit sin hacer un ajuste del gasto. Redujimos porque hubo una reestructuración de la deuda que bajó mucho la carga de intereses y porque hubo un aumento muy importante de la recaudación, que en parte fue destinado a reducir el déficit y en parte destinado a la política fiscal contracíclica.

(Continuará mañana)

La firma francesa Eramet anunció la inversión de US$ 400 millones en una planta de litio en Salta

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El presidente Alberto Fernández recibió en su despacho de Casa Rosada a las autoridades del grupo minero francés Eramet, quienes anunciaron una inversión de 400 millones de dólares para retomar la construcción de una planta de litio en la Argentina, que generará más de 2.000 puestos de trabajo.

La construcción de la planta comenzará en el primer trimestre de 2022 para entrar en producción a principios de 2024, anunció Eramet en un comunicado de prensa. La planta será operada como parte de una empresa conjunta. Con un 50,1% propiedad de Eramet, que asumirá la gestión operativa, mientras que su socio, el holding chino Tsingshan (49,9%) financiará la construcción de la planta. «Hace posible ir rápido y compartir los riesgos. Es un win-win», explicó durante una conferencia telefónica con periodistas el CEO de Eramet Christel Bories. Eramet y Tsingshan ya son socios en Indonesia en una mina de níquel y una planta de procesamiento. Los dos grupos apuntan a una producción anual de 24.000 toneladas de litio equivalente en carbono (LCE), un nivel que debería alcanzarse en la segunda mitad de 2025, según Christel Bories.Se espera que el proyecto genere un EBITDA (resultados antes de impuestos) anual de 165 millones de dólares cuando se alcance la meta de producción, agregó. La construcción de esta planta de litio forma parte de la estrategia de Eramet para convertirse en un actor de referencia en metales para la transición energética. Christel Bories dijo que Eramet estaba en conversaciones con fabricantes de automóviles y baterías en Europa para vender litio. Estas discusiones incluyen en particular a los dos principales fabricantes de automóviles franceses, Stellantis y Renault.

A pesar de sus traspiés, Biden consiguió que el Congreso apruebe su plan de infraestructura por U$S 1,2 billones

Se trata de un plan gigantesco, y su impacto en la economía de los Estados Unidos tendrá repercusiones -es inevitable- en la del resto del mundo. Para que quede claro: estamos hablando de billones como usamos el término en nuestros países: millones de millones. En EE.UU., es 1,2 trillones de dólares.

La Cámara de Representantes aprobó el viernes por la noche el plan de infraestructura de 1,2 billones de dólares impulsado por el presidente Joe Biden, tras una jornada dramática por las pugnas dentro del Partido Demócrata. El plan, aprobado en el Senado en agosto y llevaba meses atascado en la Cámara. fue aprobado 228 votos a 206, por lo que ahora solo requiere de la firma de Biden. Aunque los demócratas tienen mayoría en la Cámara, seis de sus legisladores , los más progresistas, se opusieron al texto, haciendo necesario el apoyo de 13 republicanos. El desacuerdo entre demócratas tiene su origen en una puja entre los dos extremos del partido sobre sus prioridades. Los progresistas reclamaban que esta ley fuera sometida a voto a la par de la agenda social de Biden, un paquete de $ 1.75 billones, algo a lo que el propio presidente se había comprometido, pero los centristas se negaron. Esta disputa se ha alargado durante meses, con presiones continuas del liderazgo demócrata, de la Casa Blanca y del propio Biden a los dos sectores para que aprobaran su agenda. Algunos analistas han señalado a esto como uno de los motivos del descalabro electoral demócrata en las elecciones del pasado martes, donde perdieron la gobernación de Virginia. Todas estas presiones hicieron que la mayor parte del ala progresista sucumbiera este viernes y accediera a aprobar el plan de infraestructuras solo con el compromiso de los centristas que apoyarán el plan social en las próximas semanas. Estaba previsto que se sometiera a votación comenzar el debate sobre este paquete social una vez fuese aprobado el plan de infraestructuras. En un comunicado, el propio Biden “urgió a todos los legisladores” demócratas de la Cámara a aprobar las dos iniciativas “esta noche”. El plan de u$s 1.2 billones aprobado, que solo contempla unos u$s 550.000 millones en nuevos gastos, es sustancialmente menor al paquete inicial presentado por Biden en marzo pasado, de 2,25 billones. Ahora el paquete contempla más de u$s 110.000 millones para reparar carreteras, puentes y autopistas, y u$s 66.000 millones para fomentar el ferrocarril de pasajeros y cargas. Esta última inversión supone la mayor inyección de fondos en la red de ferrocarriles del país en medio siglo El texto legislativo pone su atención, además, en la lucha contra la crisis climática y dedica u$s 7.500 millones para crear una red de estaciones de carga de vehículos eléctricos, una de las prioridades de Biden. En este apartado aporta u$s 47.000 millones para responder a los incendios, sequías, la erosión de la costa y las olas de calor, entre otros. En total, se trata la mayor inversión en obras públicas en el país en varios años.

Científicos evalúan la 1ra. semana de la COP 26: cómo los países encaran el cambio climático

La primera semana de la COP 26, la Cumbre del Clima, sorprendió a muchos observadores de la COP desde hace mucho tiempo: comenzó con una explosión. Muchos grandes nombres hicieron grandes anuncios, en contraste con años anteriores, en los que las figuras de más alto perfil llegaron cerca del final de la reunión para hacer una declaración consensuada. Esta vez, las promesas se hicieron espesas, rápidas y tempranas.

Un acuerdo internacional para frenar las emisiones de metano, liderado por Estados Unidos y la Unión Europea, y reforzado por nuevas reglas sobre el metano en Estados Unidos. «Es un buen comienzo», dice el científico climático Tim Lenton. «Es una palanca adicional que realmente podría ayudarnos a limitar el calentamiento». Un compromiso del primer ministro indio, Narendra Modi, de que su país buscará lograr emisiones netas cero para 2070. “Definitivamente nos toma por sorpresa: esto es mucho más de lo que esperábamos escuchar”, dice la economista Ulka Kelkar. Un plan de compañías financieras para mover 130 mil millones de dólares en inversiones cuyos destinatarios se comprometan a alcanzar emisiones netas cero para 2050 (aunque son libres de seguir invirtiendo en combustibles fósiles). Los gobiernos también anunciaron nuevas inversiones en tecnologías limpias y algunos nuevos compromisos para eliminar gradualmente la energía del carbón. “Todo esto es significativo”, dice el ecologista Cristián Samper. “La participación del sector financiero y de los ministros de finanzas y energía” en la reunión “cambia las reglas del juego”. Los países que albergan el 90% de los bosques del mundo se comprometieron a detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030. Los investigadores dicen que es poco probable que la última meta, como otras similares recientes, se cumpla sin un mecanismo de aplicación. Un grupo de países de altos ingresos ha prometido 12.000 millones de dólares en fondos públicos para la protección forestal entre 2021 y 2025, pero no ha especificado cómo se proporcionará el dinero. Los observadores dicen que están felices de ver que la biodiversidad se hace notar, porque la biodiversidad y el clima son tratados como desafíos separados por las Naciones Unidas. «Nunca habíamos visto tanta atención», dice Samper. «Podría ser un punto de inflexión». Al mismo tiempo, es necesario hacer notar que el número de delegados en la COP26 asociados con la industria de los combustibles fósiles -503- es mayor que el número de delegados de cualquier país de los que asisten.