Desarrollan tests de antígenos nacionales, para impedir una «tercera ola» del covid
Científicos del CONICET en la Fundación Instituto Leloir (FIL) y un equipo interdisciplinario de otros centros de investigación y hospitales se encaminan a desarrollar y producir el kit “COVIDAR-Ag”, un test argentino de detección rápida del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 basado en antígenos. Junto con el de la UNSAM, es uno de los dos tests nacionales a espera de autorización por la ANMAT.
El proyecto recibió un subsidio de la Fundación Williams y es financiado por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC). “El kit estará basado en tiras reactivas, semejantes a los test de embarazo, que detectarán en 15 minutos la presencia del virus a través de la identificación de las proteínas que recubren su material genético en muestras de hisopado nasal. Permite saber si una persona está cursando la infección”, afirma Daiana Capdevila, una de las líderes del proyecto, jefa del Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas en la FIL e investigadora del CONICET. “Se trata de un test fácil de usar y ejecutable fuera del ambiente hospitalario ya que no requiere infraestructura de un laboratorio de análisis clínico. Esto agiliza la capacidad de rastreo de los casos positivos en diferentes ámbitos”, agrega Capdevila. A la fecha los kits de antígenos para COVID-19 se importan. “Después de haber desarrollado exitosamente el primer kit nacional para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y debido a la necesidad de contar con otra herramienta estratégica para el manejo de la pandemia, decidimos trabajar en la creación de un test de antígeno que sea de calidad y de producción nacional”, afirma Andrea Gamarnik, también líder del proyecto, jefa del Laboratorio de Virología Molecular en la FIL e investigadora superior del CONICET. Este proyecto se inició hace más de un año cuando el grupo COVIDAR de la FIL decidió generar herramientas locales como insumos esenciales para el desarrollo de un kit de antígeno. En el proceso se incorporaron investigadores para la generación de elementos de reconocimiento de los antígenos virales que trabajan en el Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB) que depende de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos G. Malbrán”; el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo (hospital escuela de la UBA); las facultades de Medicina, Ciencias Veterinarias y de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA; la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ); y el Hospital de Alta Complejidad El Cruce “Nestor Kirchner”, en Florencio Varela. “En esta pandemia hemos aprendido una nueva forma de trabajo colaborativo y transversal que incluye investigadores y profesionales de la salud de distintas especialidades. Cuando los objetivos son comunes no es difícil sumar voluntades, lo importante es mantener una fluida comunicación entre los miembros del equipo”, destacó Gamarnik. El mayor desafío en el desarrollo de un test rápido de antígeno es lograr una alta sensibilidad que permita detectar a las personas que están cursando la infección. “Hemos identificado distintos anticuerpos monoclonales y policlonales como elementos de reconocimiento que permiten detectar en muestras de hisopado al nuevo coronavirus. Una vez comprobada su eficacia, ‘COVIDAR Ag’ será registrado en la ANMAT y se iniciará su escalado productivo”, concluyó Capdevila.En 2014 se creó @ChemtestLab, una empresa que ofrece soluciones innovadoras para la detección de enfermedades infecciosas en forma simple y precisa, contribuyendo así a mejorar la salud y calidad de vida de nuestra sociedad.
— Agencia I+D+i (@agenciaidiar) October 14, 2021
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La inflación volvió a acelerarse: subió 3,5% en septiembre. Las medidas que intentan controlarla
El Índice de Precios al Consumidor volvió a dispararse. En septiembre fue del 3,5% intermensual, un punto porcentual más que en agosto. En 9 meses de 2021 acumula un 37%.
El sector con mayor alza de precios en septiembre 2021 fue Prendas de vestir y calzado (6%), seguido por Bebidas alcohólicas y tabaco (5,9%). Pero el aumento continuo de los precios se siente sobre todo en los alimentos, que en septiembre de 2021 cuestan un 53,4% más que un año antes, según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta este último dato -que es el que golpea con mayor dureza a los grupos más vulnerables- acercamos un informe del Centro de Economía Política Argentina (C.E.P.A.) que analiza la evolución de precios muy sensibles para los argentinos: Monitor de precios de carnes (para acceder, cliquear sobre el título). El Gobierno quiere tratar de evitar que la inflación le gane la carrera a los salarios en la recta final del año, marcada por las elecciones legislativas del próximo 14 de noviembre. Para lograrlo ha vuelto a la ofensiva con una arma de emergencia: el control de precios de alimentos, en manos de un nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti. Feletti ha mantenido contactos con fabricantes de alimentos y supermercadistas para mantener fijos los precios de 1.245 productos hasta el próximo 7 de enero. Leche, harina, aceite, arroz, pan y otros productos de la dieta argentina forman parte del largo listado anunciado por la Secretaría. “Tuvimos un año duro y necesitamos generar una tregua en la última parte del año para que el salario comience a recomponerse después de cuatro años de caída”, dijo el ministro de Producción, Matías Kulfas, al defender la congelación de precios anunciada por el Gobierno en el marco del coloquio empresarial IDEA. Cuando Fernández asumió en diciembre de 2019, la canasta alimentaria básica representaba el 9% del salario promedio de los trabajadores registrados del país. Hoy, representa el 11%. “El equilibrio social de la Argentina depende de que esta presión sobre el salario por parte de los alimentos baje”, señaló Feletti.Una docente de La Plata, entre las 10 mejores maestras del mundo
Ana María Stelman, una docente de primaria de La Plata, provincia de Buenos Aires, está nominada entre los 10 finalistas al Global Teacher Prize 2021 de Fundación Varkey, en colaboración con la UNESCO, un premio que recibe más de 8.000 postulaciones de 121 países de todo el mundo.
Stelman da clases en la primaria N°7 del barrio Hipódromo de La Plata a niños de una zona muy vulnerable. «Ya me veía ganadora estando entre los 50 así que imagínate que ahora mi sonrisa no entra en la cara», dice la mujer que es docente desde el año 1984 y pasó por diferentes espacios de enseñanza, desarrollando programas de educación o diversos proyectos vinculados con la búsqueda de empatía y estrategias creativas para llegar a motivar a cada chico. «Siento que estoy representando a todos, es muy importante el trabajo que hacemos todos los docentes del país y siento que los estoy representando a ellos también aunque no los conozca», sostuvo con emoción la maestra. El Global Teacher Prize, premio creado para reconocer «el sobresaliente aporte a la profesión del docente más destacado del año y para subrayar la importancia de su rol en la sociedad», reparte como premio un millón de dólares. El ganador de la séptima edición se anunciará el 10 de noviembre a través de una ceremonia virtual que tendrá lugar en la sede de la UNESCO en París. La historia de Stelman, madre de tres hijos, está vinculada a sus proyectos y también a como trabajó durante la pandemia. En su grado, sólo un alumno tenía computadora. Entonces, no le quedó más remedio que hacer malabares con el celular y WhatsApp para lograr que siguieran adelante con el estudio. A lo largo de su carrera, esta docente busco que los proyectos educativos que encaraba trascendieran las fronteras del aula. Y así, ante cada desafío busco convocar a especialistas, estudiantes avanzados de diferentes carreras o a quienes puedan aportar nuevas y mejores experiencias para generar nuevas preguntas, promoviendo el desarrollo de un pensamiento crítico capaz de cuestionar y buscar alternativas a sus necesidades e intereses. Además, usa herramientas digitales adaptadas a niños con capacidades diferentes, y dirige talleres y cursos sobre educación medioambiental y astronomía. También le encanta llevar a sus alumnos a participar en ferias de geografía y ciencia, y desarrollar programas educativos para la comunidad.Los turistas gastaron más de 17 mil millones de pesos en el fin de semana largo del 8 al 11/10
Un Nobel para el mercado laboral argentino
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«¿Cómo hacemos para aumentar el empleo?
La falta de generación de empleo es, sin dudas, una de las asignaturas pendientes de los últimos años. Los datos del SIPA muestran que el empleo total registrado pasó de 11.118.000 de puestos de trabajo en 2012 a 12.151.400 en la actualidad. Esto significa que, en promedio, se crearon 115.000 puestos por año, lo cual está muy por debajo de la cantidad necesaria para sostener el crecimiento poblacional (alrededor de unos 450.000 jóvenes por año pasan a estar en condiciones de trabajar, aunque no todos deciden buscar trabajo desde el primer año). La situación se agrava si tenemos en cuenta que no todos los empleos son iguales, tanto en términos de calidad como de remuneración. Entre 2012 y 2021 el empleo privado registrado no solo no se incrementó, sino que se redujo: se perdieron casi 194.000 empleos. Eso fue más que compensado por el empleo público (+634.500 puestos) y los monotributistas (+542.400 puestos), mientras que el empleo doméstico (+73.000) y los autónomos (-22.900) se mantuvieron relativamente constantes. El panorama global muestra entonces que el mercado laboral presenta un deterioro significativo, reflejado en la falta de creación de puestos de calidad y el incremento del sector informal. Las elecciones hicieron resurgir este tema, con medidas y propuestas tanto del oficialismo como de la oposición. El gobierno hace unos días lanzó una reducción transitoria de las contribuciones patronales para quienes contraten trabajadores dentro del próximo año, mientras que Cambiemos llevó al Congreso un proyecto para eliminar la indemnización y reemplazarla por un fondo de cese laboral. En ambos casos, la lógica es la misma: el problema por detrás de la falta de generación de trabajo es que el costo salarial es muy elevado, por ende hay que reducirlo y eso llevará a que las empresas contraten a más trabajadores. Respecto de la propuesta oficial, es algo que ya se hizo varias veces. Es más, puede sonar increíble, pero luego de perder las PASO en 2019, Macri anunció una medida prácticamente idéntica. Sin embargo, el caso paradigmático fue el de Ménem, que entre 1994 y 1999 las redujo más del 50%. La medida evidentemente no tuvo el resultado deseado, dado que el desempleo aumentó del 11,5% al 14,2% en dicho período, además de desfinanciar al sistema previsional (a quien le interese el tema, recomiendo este trabajo de Luis Beccaria y Pedro Galin). Una diferencia importante de la propuesta actual del gobierno respecto de la aplicada en los ’90 es que es una reducción transitoria de las cargas sociales. Por otro lado, el problema más grave de la propuesta de la oposición es que cercena derechos laborales de los trabajadores, por lo que no solo no sería aceptado por los sindicatos sino directamente por la Corte Suprema, como destaca Eduardo Levy Yeyati, especialista en estos temas (y que difícilmente pueda ser asociado con el oficialismo, más bien todo lo contrario). Como dijimos antes, el razonamiento que está por detrás de ambas propuestas es una idea muy arraigada en la economía de que el desempleo -o la falta de generación de trabajo- se explica por el hecho de que los salarios son muy elevados (técnicamente, que se encuentran por encima del nivel de equilibrio de la economía y eso provoca un “exceso de oferta” de trabajadores, es decir desempleo). Por ende, la solución sería reducir el salario y/o sus costos asociados -cargas sociales, indemnización, entre otras- de modo que eso incentive la contratación por parte de las empresas. Este modo de razonar tiene varias objeciones. Una que nos interesa mencionar acá es la cuestión empírica. En abril de 1992, el Estado de Nueva Jersey aumentó el salario mínimo casi 20% (pasando de USD 4,25 a 5,05 la hora). A partir de eso, los economistas David Card y Alan Krueger buscaron estimar el efecto que eso tenía en el nivel de empleo. Para eso, se les ocurrió una idea brillante que era comparar con lo sucedido en el Estado de al lado, Pensilvania, donde el salario mínimo no se aumentó y se pagaba exactamente lo mismo (USD 4,25 la hora). De esta manera, tenían lo más parecido a un experimento de laboratorio: dos muestras muy similares (dos Estados aledaños de Estados Unidos), donde una se mantuvo igual, y en la otra solo se modificó una variable: el salario mínimo. Con lo cual, la diferencia entre ambos resultados podía ser atribuida exclusivamente a lo sucedido con el salario mínimo. ¿Cuál fue el resultado? El aumento del salario mínimo en Nueva Jersey llevó a un aumento del 13% en el empleo, concluyendo lo contrario de lo que predecía la teoría. Por ese trabajo, y varios posteriores, David Card obtuvo esta semana el premio Nobel de economía (junto a otros dos colegas). ¿Cómo se explica esto? Pueden haber varios argumentos, pero creo que el más relevante está vinculado al hecho de que el principal motivo que está por detrás de la decisión de una empresa de contratar a un trabajador es para aumentar su producción. Por lo tanto, lo que podría haber sucedido en Nueva Jersey es que el aumento del salario mínimo llevara a que los trabajadores gasten y consuman más. Frente a ese aumento de la demanda, las empresas deciden expandir su producción, y para eso necesitan aumentar el empleo. Fíjense que esta explicación lleva a una relación entre el nivel de empleo y el salario diametralmente opuesta a la que plantea el enfoque anterior. Acá deberíamos observar que el salario y el empleo se mueven en sintonía (mayores salarios llevan a un mayor nivel de empleo, y viceversa), mientras que el enfoque anterior sostiene lo contrario (mayores salarios reducen el nivel de empleo, y viceversa). Como muestra el gráfico a continuación, los datos del mercado laboral argentino avalan la idea de que el aumento del salario viene acompañado de mayores niveles de empleo. Salario real (RIPTE) y empleo privado registrado (en miles de puestos)
Juan Manuel Telechea
Observaciones de AgendAR:
Este análisis de Telechea y coincidimos con su conclusión: los trabajadores son la mayor parte, por lejos, del mercado al que las empresas aspiran. Pero eso es válido para el conjunto del aparato productivo de un país. Aún los sectores de la exportación requieren una economía en equilibrio y una sociedad que les pueda proporcionar los insumos y los servidos que necesitan. Pero eso es cierto para el conjunto. Para el empresario individual, el salario es un costo, que tratará de disminuir, porque sus empleados son una parte infinitesimal de su mercado. La época de Henry Ford y los sueldos que pagaba a sus trabajadores para que ellos y sus pares pudieran comprar su modelo T ha quedado más de un siglo atrás en el tiempo. Hoy gran parte de la industria produce para cadenas de valor globales, y eso es aún más cierto para el agro. ¿Cómo puede lograrse que el interés individual del empresario coincida con los intereses del conjunto? Esa es la pregunta clave de la economía capitalista. Hay casos de éxito en el mundo que demuestran que es posible. Pero no es fácil.A. B. F.
Finalmente, se inaugura «Cero + Infinito». Un edificio de la UBA para la ciencia de datos y la informática
La vieja Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, ahí en la Ciudad Universitaria, tiene desde ayer un nuevo edificio. Para nuevos desarrollos de la ciencia argentina.
“Cero + Infinito” nació como proyecto en el año 2006, como parte de la solución al nudo ocasionado por la revitalización del sistema científico argentino en esos años. Para la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, ese desarrollo significó un aumento significativo de la cantidad de investigadores, la suma de líneas de investigación y el consiguiente incremento en equipamiento de todo tipo. En ese año el entonces decano Jorge Aliaga y la vicedecana Carolina Vera elaboraron un análisis detallado de la situación y propusieron un proyecto integral de mejora y ampliación de los espacios de docencia e investigación de ExactasUBA, con eje en la creación de un nuevo edificio. Este proyecto avanzó en forma lentísima, e irregular, durante casi 15 años, en medio de todos los avatares que atravesaron el sistema nacional de ciencia y tecnología y el estado argentino. Con el aporte y compromiso del graduado Sebastián Ceria y el impulso del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación fue posible terminar de desarrollar la propuesta y contar hoy con el edificio concluido. «Cero + Infinito» estuvo durante su construcción bajo la esfera del Ministerio y ahora quedará en la esfera de la Universidad de Buenos Aires. “Cero + Infinito” fue el nombre que le dio Sebastián Ceria al ver la propuesta del reconocido arquitecto Rafael Viñoly, quien donó su diseño. El edificio se encuentra emplazado en Ciudad Universitaria, anexo al Pabellón 1 de Exactas UBA, en el barrio porteño de Belgrano. En consonancia con la tradición de Exactas -como la de toda verdadera universidas- en un mismo espacio se integran docencia e investigación, con un marco de diseño moderno y características arquitectónicas únicas. Son 8.500 metros cuadrados destinados a aulas, oficinas y salas de uso diverso. El edificio cuenta con dos plantas y subsuelo de servicios. Su concepto se apoya en dos jardines internos arbolados: el “cero” y el “infinito”, nombradas de esa manera por las figuras que representan su contornos. Su perímetro está completamente vidriado, lo que permite que todos y cada uno de los ambientes dispongan de luz natural. El área perimetral externa de la planta baja está destinada al sector de aulas. Las áreas restantes, establecidas alrededor de los dos patios, están destinadas a salas de reuniones, de servidores, bibliotecas, bares y áreas de lectura. Dispone de 10 aulas de computadoras, con capacidad para 50 máquinas cada una; 19 aulas con capacidad para 60 alumnos y con mesas y sillas móviles, adaptables a diversas modalidades de enseñanza, y 5 aulas de seminarios en forma de anfiteatro para 100 personas. El primer piso cuenta con 56 oficinas destinadas a los grupos de investigación de los Departamentos e Institutos que se alojarán en el edificio: Departamento de Computación, el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, el Instituto de Cálculo UBA-Conicet, el Instituto de Ciencias de la Computación UBA-Conicet y el recién creado Centro Interinstitucional en Ciencia de Datos, de doble pertenencia MINCYT-UBA. Cero + Infinito tiene la particularidad de contar con techo verde en toda su superficie y un sistema de climatización termomecánica que permite un ahorro del 70% de la energía. Manuel Sadosky, que trajo en 1960 a Clementina, la primera computadora para fines científicos que llegó a nuestro país, habría sonreído. Y planteado nuevos desafíos.Las lecciones de la reciente caída de WhatsApp
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«La reciente caída masiva del servicio de WhatsApp es una buena oportunidad para reflexionar sobre algunos aspectos de la tecnología actual. Una pregunta puede servir cómo disparadora: ¿podría el mail caerse de manera tan masiva? ¿Cuál es la verdadera diferencia entre el mail y el WhatsApp? No se trata de la velocidad de respuesta, no se trata de la facilidad de uso, no se trata de poder o no mandar audios. La verdadera diferencia es que el mail está basado en un protocolo abierto y el WhatsApp es un producto cerrado. ¿Pero qué significa eso?Cáncer de mama: durante la pandemia 7 de cada 10 mujeres no se hicieron el chequeo médico
Siete de cada diez mujeres argentinas no realizaron la visita al médico para los controles preventivos del cáncer de mama durante la pandemia y solo el 22% realizó consultas virtuales para mantener la frecuencia anual de sus chequeos, según la Encuesta Nacional de Opinión Pública sobre Cáncer de Mama presentada por la Fundación Avón en el mes de la concientización sobre esta enfermedad.
La postergación de la visita al médico fue más común entre las mujeres menores de 40 años (69%), y de los estratos medio (74%) y bajo (76%). Entre las razones predominó el miedo a contagiarse de Covid (51%) seguido por la falta de turnos (34%), falta de tiempo (13%) y dificultad laboral (10%). “Entendemos que la demora excesiva en las consultas puede acarrear riesgos mayores a los que se pretende evitar. Es por esto que sugerimos a quienes hayan retrasado sus controles, retomar los mismos de manera de no perder la posibilidad de la detección oportuna de las patologías de la mama», indicó la Sociedad Argentina de Mastología. Por otro lado, solo el 23% afirmó haber realizado los controles médicos con la frecuencia de siempre, casi 3 de cada 10 aseguró haber disminuido la frecuencia y casi la quinta parte de las encuestadas dijo no haberse hecho ningún chequeo. No obstante, el 74% de las argentinas considera el cáncer de mama como un problema muy grave, el 93% de las encuestadas consideró que es “muy importante” realizarse los chequeos anuales para prevenir la enfermedad y solo el 1% opinó que es “poco importante”. El relevamiento nacional forma parte de un estudio más amplio, la Encuesta Regional de Opinión Pública sobre Cáncer de Mama 2021, desarrollada durante julio y agosto de 2021 en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay, a 7.000 mujeres mayores de 16 años. “El propósito de esta encuesta es escuchar las voces, los temores, el conocimiento o la ausencia de información que tienen las mujeres de los países de Latinoamérica sobre el cáncer de mama, una enfermedad que detectada a tiempo tiene más del 90% de posibilidades de curación”, dijo Ana Inés Álvarez, directora ejecutiva de la Fundación Avón. La mamografía como método de detección temprana Además de repetirse a nivel regional el dato de que 7 de cada 10 mujeres no realizaron la consulta médica preventiva o controles mamarios durante la pandemia de Covid-19 por miedo a contraer la enfermedad, el informe enciende otras “alertas”. El estudio contó con el apoyo de organizaciones como el Instituto Nacional del Cáncer en Argentina, la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, la Fundación Arturo López Pérez (Chile), la Fundación Clarita Berenbau (Uruguay), Sociedad Argentina De Mastología, Laboratorio Roche, Observatorio de Salud Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), Mamotest, Economía Feminista y Fundación Directorio Legislativo y las médicas especialistas Dra. Flavia Sarquis, Dra. Karina Pesce y Dra. Mariana Araujo (Uruguay).Y el capitán Kirk volvió al espacio, a los 90 años
“Fue increíble, estoy tan lleno de emoción”, dijo William Shatner, estrella de la serie televisiva “Star Trek” (“Viaje a las estrellas”), quien, a los 90 años, se convirtió ayer en la persona de mayor edad en ir al espacio.
Más de 50 años después de su debut como el Capitán James T. Kirk de la nave espacial Enterprise en la popular serie, Shatner viajó a bordo de un cohete y una cápsula desarrollados por Blue Origin, la compañía privada de vuelos espaciales del fundador de Amazon, Jeff Bezos. El histórico viaje de placer convirtió a Shatner en la persona de mayor edad en llegar al espacio. “Hay un azul suave”, dijo. “Y es tan delgado. Y lo superas en un instante”.
Argentina frente a la pandemia del coronavirus: luces y sombras
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«Desde hace 19 semanas disminuyen las infecciones por covid. De hecho, junto con Portugal, Argentina encabeza la lista de naciones que, a nivel mundial, exhibe el descenso más sostenido. Si se compara con el pico de la segunda ola, cuando la cifra alcanzaba los 33 mil casos diarios; en el presente, ese número apenas llega a 1.058. Lo mismo puede advertirse con la ocupación de Unidades de Terapia Intensiva: se quebró la barrera de los mil (981), cuando en julio ascendía a 7.969. Para advertir una situación similar hay que remontarse a julio, pero de 2020. Ciertamente, el sistema sanitario –aunque siempre estuvo al borde del colapso– cumplió con el objetivo trazado al inicio de la crisis: todos los pacientes accedieron a una cama. Por último, el cuadro de cifras que representan buenas noticias lo completa el promedio de fallecidos reportados en el presente: se contabiliza un promedio de 34 cuando, hace solo cuatro meses, se alcanzaba las 600 muertes. “Estamos muy bien, pero hay que cuidar esto que hemos logrado juntos. Esta pandemia ha costado sangre, sudor y lágrimas. Más de 115 mil fallecidos y un trabajo impresionante del Ministerio de Salud para una muy positiva campaña de vacunación. Ni hablar de los sacrificios personales, psicológicos y emocionales de cada uno de nosotros. Si pagamos ese costo tan alto para llegar hasta acá, no nos cuesta nada cuidar un poco lo conseguido”, señala Rodrigo Quiroga, doctor en Ciencias Química y bioinformático del Conicet. Este escenario favorable también se comprueba a partir del retorno paulatino de actividades. Si la gente en los estadios configuraba una postal que la mayoría de los argentinos y las argentinas pensaba volver a ver en varios meses más, la presencia masiva en eventos populares no deja de sorprender. Los teatros y los cines también recuperan el terreno perdido. Ni mencionar la eliminación del uso del barbijo obligatorio al aire libre y en sitios sin aglomeraciones. Auténtico símbolo de la crisis sanitaria cuyo uso, a partir de las últimas medidas, comenzó a ser regulado. Diversos especialistas aseguran que esta actualidad epidemiológica no debería causar ninguna sorpresa: Argentina vacunó rápido y bien, con una cartera diversificada de tecnologías seguras y eficaces. Esta semana se llegó al objetivo de contar con más del 50 por ciento de los habitantes inoculados con dos dosis y el proceso continúa profundizándose en los adolescentes, niños y niñas. La autorización de Anmat –y el aval de la Sociedad Argentina de Pediatría– para aplicar la Sinopharm desde los 3 años no deja de configurar una excelente noticia. A la fecha, el 66 por ciento de la población recibió la primera y el 52 por ciento el esquema completo. En esta línea, algunas jurisdicciones, entre ellas CABA, se acercan a superar al 70 por ciento con ambas dosis, y conquistar la tan mentada inmunidad de rebaño. “En las últimas simulaciones que realizamos vemos que los casos con Delta podrían recién incrementarse en noviembre. E incluso, si la vacunación marcha como hasta ahora, y si los adolescentes y la población pediátrica puede protegerse con velocidad, nosotros vemos un efecto de inmunidad colectiva muy fuerte que podría hacer que una nueva ola sea muy pequeña, en comparación a las previas”, advierte Quiroga. Luego completa: “Asimismo, de aumentar un poco el mes que viene, en diciembre y enero podría disminuir a niveles más bajos de los que registramos hoy”.La variante Delta y su singular propagación en Sudamérica
Delta provocó grandes conflictos sanitarios en aquellas naciones que no habían inmunizado lo suficiente. En cambio, en aquellos países que ya habían avanzado con la campaña, la variante no causó crisis muy significativas. “Claramente, las restricciones a los vuelos de junio y julio, y el aislamiento de las personas que ingresaban al país, sirvieron mucho, y es lo que en definitiva nos diferenció de las naciones vecinas. En Chile y Brasil, Delta es predominante”, observa el científico del Conicet. En el último reporte del ANLIS Malbrán, se puede observar que si al 22 de agosto, tan solo el 2.1 por ciento de lo secuenciado correspondía a casos de Delta, un mes después, la cantidad de positivos con esta variante llegaba al 13 por ciento. Con lo cual, el incremento fue de seis veces en apenas un mes. De acuerdo al informe que elabora Proyecto País (MinCyT), en Gran Buenos Aires Delta representa el 13.5 por ciento y en CABA el 9 por ciento. Al momento, Gamma (Manaos) y Lambda (Andina) son las de mayor prevalencia en el territorio nacional. “Estamos viendo un aumento en la proporción de nuevos casos asociados a Delta. Sin embargo, la particularidad que exhibe América del Sur en relación a otras regiones en las que ingresó es que no se plasma con un aumento significativo en el número total de contagios que se reportan”, expresa Carolina Torres, doctora en Bioquímica y viróloga del Conicet. En naciones como Reino Unido o Israel, como ejemplos paradigmáticos, Delta no solo había reemplazado con velocidad a las variantes previas, sino que también había provocado nuevas olas. En esta región del globo, sin embargo, los casos se mantienen estables, o bien, a la baja. Esto se observa en el vecino trasandino que, aunque –como apuntaba Quiroga– tiene a Delta como predominante, demuestra un presente epidemiológico estable, con un promedio de 500 casos y 6 fallecimientos por jornada. “En Chile aumentaron de manera simultánea los casos con Delta y Mu, que reemplazaron a Gamma y Lambda. Hoy Delta representa el 80 por ciento de las detecciones y Mu un 13 por ciento”, explica Torres. En Brasil, el 90 por ciento de las nuevas detecciones corresponden a Delta, sin embargo, las cifras totales se mantienen estables, con un promedio de 15 mil casos diarios y 400 muertes.La vida que queremos
“Ante un relajamiento total de cuidados, la situación puede volver a empeorar, parecido a lo que sucede en Reino Unido, en que los no-vacunados se infectan todos. En cambio, si se mantienen los cuidados básicos y algunas de las restricciones a los eventos masivos puertas adentro, sumado a la consolidación de la vacunación pediátrica y adolescente, el problema de Delta puede ser prácticamente nulo”, proyecta Quiroga. “Todavía no podemos vivir como en 2019, pero no haría falta demasiado para llevar el número de casos prácticamente a cero”, se ilusiona. La pandemia enseñó que realizar proyecciones es muy complejo, de hecho, al coronavirus hay que comprenderlo a la luz de las dinámicas sociales y culturales de cada contexto. En este marco de incertidumbres variopintas, la ciencia funcionó como la mejor herramienta disponible. “El panorama es sumamente prometedor, pero hay que ir con bastante cautela todavía porque no tenemos un número cero de casos y se realizan aperturas para el ingreso de viajeros internacionales. Todos los que lleguen con virus, llegarán con Delta. El desafío será cubrir a toda la población pediátrica que, aunque suele no desarrollar cuadros graves, puede configurarse como un nicho de transmisión importante”, remata Torres.»Observaciones de AgendAR
La Argentina no vacunó rápido y bien, como dice mi colega Pablo Esteban. A lo sumo, está vacunando bien ahora, con fórmulas eficaces. Pero de rápido, nada. Nuestro país no se destaca en el Cono Sur ni en la región por su porcentaje de población con doble vacuna. Tiene un 52,2%, contra el 74,5% de Uruguay, el 74% de Chile, el 46,5% de Brasil y, como referencia muy divergente, el 55,7% de los EEUU. De modo que hoy estamos casi iguales a los EEUU en cuanto a números, pero por motivos muy diferentes: aquí porque todavía no llegaron suficientes vacunas, y allá porque el 33% de la población se niega a vacunarse. Las muertes acumulativas por millón de habitantes confirman un mal desempeño argentino en una región que, este año, llegó a ser la de peores números. La Argentina acumula 2531,98 muertes por millón, contra 1759,95 de Uruguay, 1955,20 de Chile, 2808,55 de Brasil (cifra muy dudosa, es necesario aclarar), y 2141,31 de los EEUU. La dinámica del Covid-19 en Argentina vio sólo dos olas: la de fines de invierno de 2020, en la que el país llegó a un pico de 788 muertes en un solo día el 1ro de Octubre, y la de otoño-invierno de este año, en que llegó a 602 muertes el 11 de junio. El primer pico fue motorizado por la cepa Kent inglesa, y el segundo pico por las dos regionales, la Manaos brasileña y la Andes de los países andinos, con muy poca aparición de la cepa Delta de la India, ya dominante sin embargo en toda la región, incluidos Brasil y los países andinos. El colega Esteban no se equivoca en esto: el cierre de fronteras, especialmente las aeronáuticas, este año hizo la diferencia. La zona más poblada de la Argentina, el cinturón de megalópolis desde La Plata hasta Córdoba y Mendoza, quedó aislada de la entrada masiva de la cepa Delta mientras se avanzaba con la vacunación. Esta última fuerza, la inmunización, ahora está pisando por primera vez los números de Argentina a la baja dentro de la región. Es una caída muy brusca desde el pico de la segunda ola. Y mayor que la de nuestros vecinos de mapa. Argentina tiene ahora 19,17 contagios por millón de habitantes, contra 34,97 de Uruguay, 43,96 de Chile y 71,9 de Brasil. Tal vez estamos empezando a ver la diferencia de performance entre vacunas. La población de esos países fue básicamente vacunada con Sinovac, muy disponible pero sólo de un 51% de eficacia a doble dosis, mientras que los dos caballitos de batalla del MinSal argentino tuvieron como piso el 79% de la Sinopharm y el 91,6% de la Sputnik-V como techo. Su único problema es lo que tardaron en ir llegando. Todavía los números argentinos de muertos por millón podrían ir mejorando a principios de 2022 comparados con los del resto del Cono Sur, si se comprobara que estas dos fórmulas, Sinopharm y Sputnik-V, promueven una respuesta inmune no sólo más eficaz sino más duradera y basada no tanto en anticuerpos como en la acción de los linfocitos T8. Chile y Uruguay ya están dando terceras dosis, por si las moscas. A recordar, estas fórmulas eran un plan B. El gobierno, como plan A, tuvo la AstraZeneca fabricada a razón de 25 y luego de 50 millones de dosis por mes a partir de agosto de 2020 en mAbxcience, Garín, Provincia de Buenos Aires. Inexplicablemente, el MinSal aceptó la imposición del financista mexicano Carlos Slim y el consentimiento del grupo Insud, dueño de mAbxcience, según la cual la vacuna formulada en bruto aquí se exportaría sin el fraccionamiento y distribución local de al menos el pedido inicial pactado y pagado por Argentina, de 22,4 millones de dosis. Ese ida en tambores y vuelta en ampollas de 14.800 km. por aire es de suyo un sinsentido logístico, aunque seguramente calmó la ansiedad de Slim de que aquí no nos quedaríamos con las vacunas de México. Por el contrario, México se quedó con las nuestras. Toda la producción de mAbxcience se lleva al país azteca, donde debía hacerse el proceso de terminación, o «filtering-filling», en laboratorios Liomont… que por empezar carecía de los filtros y redomas para ello. Aquí había y de sobra, a 240 y a 400 metros de distancia de mAbxcience, en Biogénesis Bagó y en Sinergium Biotech, empresas donde el grupo Insud es copropietaria y propietaria total respectivamente. Biogénesis es la mayor exportadora mundial de vacunas anti-aftosa, por dar una idea. Cuando empezaron a pasar la primavera y el verano sin que las 22,4 millones vacunas de AstraZeneca fabricadas en Argentina se pudieran suministrar en Argentina, el gobierno nacional prefirió priorizar el derecho privado sobre la necesidad nacional. Tenía argumentos de sobra para incautar menos de un mes de producción de mAbxcience, terminarla en Biogénesis o en Sinergium (¡sin salir siquiera de Garín!) y distribuirla rápidamente. Por el contrario, cuando en Liomont encontraron por fin los filtros y los frasquitos, las dosis de AstraZeneca fueron regresando al país en cuentagotas, mientras la rampa de contagios y muertes en Argentina se iba literalmente al demonio. Todavía en agosto de 2021 Liomont nos debía 9 millones de vacunas. Un éxito, lo de dejar decisiones críticas del estado en manos de multinacionales y billonarios amigos y re-filantrópicos. ¿Qué puede salir mal? Que Página 12 diga que aquí se vacunó rápido y prefiera no preguntarse cuántos argentinos murieron por la doble negativa del gobierno de intervenir en un contrato tan a contramano del interés argentino, periodísticamente hace ruido. Entiendo menos aún su distracción frente a la renuencia del gobierno a actuar de oficio y gobernar, cuando incluso ese mal contrato fue incumplido. Esta discusión hoy, gracias a el creciente aluvión de arribos de Sinopharm y Sputnik, se volvió contrafáctica y casi académica. Pero cuando estábamos finalizando 2020 ya con 55.000 muertos (muchos miles de los cuales no deberían haberse siquiera contagiado) la discusión era sanitaria, política, urgente y de vida o muerte. Ningún medio de opinión importante, fuera pro-gubernamental u opositor, quiso darla. Y todavía hoy se prefiere no mentar esa soga en casa del ahorcado. Pero ahí está. No llegamos por casualidad a tener 116.000 millones de muertos. Nos salvó la rápida reacción de la actual ministra de Salud, Carla Vizzotti, al comprar Sputnik-V y Sinopharm cuando todavía sus ignotos fabricantes no tenían publicaciones en revistas occidentales u aprobaciones de la OMS, y menos aún de las agencias regulatorias de EEUU y la UE. De hecho, a la vacuna rusa la OMS todavía le encuentra el pelo en la leche, pese a que a una sola dosis da un 78,6% de protección, un 15,51% más que la AstraZeneca con dos (63,09%). Por esas cifras, la fórmula del Instituto Gamaleya ya fue autorizada por 70 países que suman 4000 millones de habitantes, la mitad de la humanidad. Recordamos que en la emergencia y cuando aún no era ministra, Vizzotti no sólo fue previsiblemente vapuleada por la oposición por decidir en soledad, ojeando traducciones precarias de informes escritos en cirílico y mandarín, y a puro talento de vacunóloga, a favor de fórmulas «flojas de papeles». También le pegaron varios popes de su propio palo político. En EEUU, donde sólo se usaron fórmulas de altísima eficacia (94,1% Moderna y 95% Pfizer BioNtech), el contagio sigue altísimo, con 281,8 casos por millón frente a nuestro 19,17%. Esto vuelve a sugerir que, dentro de ciertos parámetros, parece mejor tener más vacunados que mejores vacunas. Y es que los EEUU son un caso extremo que se va de registro: el tercio de población anti-vacunas está enfermando al resto del país. Ahora lo que está sumando diferencia protectora al cepo aéreo argentino es el despliegue vacunatorio y el testeo rápido de antígenos en los sitios de ingreso. Dentro de no mucho serán evaluados por la ANMAT dos de fabricación nacional, el de la UNSAM (Universidad de San Martín) y el de la FIL (Fundación Instituto Leloir). Sin herramientas de ese tipo, un regreso rápido al egreso e ingreso irrestricto a través de nuestras fronteras promete ser un búmerang. Con poco más de la mitad de su población con doble vacuna y alrededor de 15 millones de habitantes sin ninguna vacuna (un tercio del total, exactamente como en EEUU), si se eliminaran totalmente las restricciones a los viajes internacionales la Argentina estaría muy a tiempo de una irrupción de cepa delta y una tercera ola. Cepa que en el Cono Sur, salvo aquí, ya se impuso sobre las demás porque es un 160% más contagiosa que la cepa original Wuhan del SARS CoV2. Sucedió en Gran Bretaña y en Israel, y cuando sus respectivas poblaciones estaban mejor vacunadas que la nuestra a fecha de hoy. Hasta que más de un 80 por ciento de los argentinos, adultos y niños, no tenga su doble dosis de fórmulas efectivas, aquí no se puede hablar de inmunidad colectiva.Daniel E. Arias
Comenzó la vacunación contra el covid de menores de 3 a 11 años en la provincia de Buenos Aires
El Gobierno bonaerense comenzó ayer martes a vacunar contra el coronavirus a niños de 3 a 11 años en los 135 municipios de la provincia, lo que constituye «un paso clave en términos epidemiológicos», según dijo el ministro de Salud, Nicolás Kreplak.
Oficialmente se indicó que son 2.600.000 los niños de entre 3 y 11 años en condiciones de ser vacunados, y 1.600.000 los jóvenes de entre 12 y 17 años.
Ley de Movilidad Sustentable: fijará en 20 años el plazo para reemplazar los autos con motor de combustión
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez negó un cierre de las exportaciones de maíz
En rueda de prensa, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, negó explícitamente que el Gobierno haya aplicado un cierre a las exportaciones de maíz y aclaró que las últimas medidas regulatorias puestas en marcha el lunes apuntan a garantizar la provisión del mercado interno y buscan enfrentar maniobras de especulación.
El funcionario salió al cruce de una manifestación de sectores del campo sobre una pérdida para los productores y destacó que la cartera a su cargo lo único que hizo “decidió priorizar las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) fehacientemente respaldadas por compras físicas y con barcos nominados con fecha cierta. Esta decisión no tiene ninguna implicancia en los mercados de futuros, porque sólo rige para la presente campaña comercial”.
En un comunicado oficial, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de la subsecretaría de Mercados Agropecuarios, afirmó que la Argentina se encamina este año a exportar un volumen histórico de maíz, superior a todo precedente, con una producción récord de 60,5 millones de toneladas, de las cuales 38,5 millones tienen como destino la exportación.
“No existe limitación ni cepo, cuando al mismo tiempo se llegó a este récord”, expresó Domínguez.
Según la información que difundió oficialmente el organismo, “nueve empresas exportan el 96% de este registro, con volúmenes individuales que van de 1,5 a 5,9 millones de toneladas. El productor rural tiene que tener la plena certeza de que es la base de esta cadena de valor y que en ningún momento se actuará con alguna medida que lo perjudique. Finalmente, para esta campaña 2021/2022 que se inicia, las estimaciones de siembra del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca prevén una intención que superará las 10 millones de hectáreas”.
.Críticas de entidades agrarias:
Las aclaraciones de Julián Domínguez se produjeron luego de que referentes del sector rural cuestionaron la puesta en marcha de las nuevas medidas sobre la exportación. Alberto Morelli, presidente de la cadena de maíz y sorgo, dijo que “hay posibilidades de exportar más sin necesidad de generar este tipo de medidas que se llevaron adelante. Nuestra posición respecto de la intervención en los mercados es clara: Si lo que necesitamos es más maíz, la cadena requiere de más previsibilidad y reglas claras de principio a fin de la campaña. Nunca faltó maíz para el mercado, nunca sucedió aún con campañas menores. No nos satisfacen para nada este tipo de medidas que producen desaliento”.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, quien desde su cuenta de Twitter comentó: “Seguir interviniendo y burocratizando los mercados es una pésima señal que trae desconfianza en los productores. Ya lo vivimos desde abril con la carne y ahora con el maíz. Nuestro país necesita que todos podamos trabajar libremente para producir sabiendo que vamos a poder vender”.
A esas declaraciones, el ministro Julián Domínguez respondió que las medidas “no afectan en nada a los productores, porque ellos ya entregaron, sino que apunta a los exportadores y a los que acopian.

