Miden niveles de coronavirus en aguas cloacales y recreativas

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Investigadores del CONICET comprueban eficacia de una técnica que ya están utilizando en la provincia de Neuquén.

Científicos de Neuquén comprobaron la eficacia de una técnica convencional de laboratorio para detectar la presencia del nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) en aguas. Ya la están usando para analizar aguas recreativas y cloacales con el objetivo de obtener datos epidemiológicos de la población. “De once técnicas convencionales que probamos, una sencilla de emplear y económica demostró tener un alto nivel de eficiencia para la recuperación del coronavirus SARS-CoV-2. Actualmente estamos utilizándola como una herramienta de vigilancia ambiental de las infecciones de COVID-19 en la provincia de Neuquén, como así también para monitorear la calidad virológica de aguas superficiales que son utilizadas con fines recreativos”, indicó la doctora Patricia Barril, primera autora del estudio e investigadora del CONICET en el Centro de Investigación y Asistencia Técnica a la Industria (CIATI), en Centenario, Neuquén. Los investigadores que participaron del estudio analizaron muestras de aguas residuales tomadas de la planta principal de tratamiento de efluentes cloacales de la ciudad de Neuquén. Y constataron que una técnica, basada en precipitación con un compuesto llamado policloruro de aluminio (PAC), resultó ser la más eficiente para la recuperación de virus a partir de las muestras de agua. En un segundo paso, los científicos emplearon en muestras de agua lo que se conoce como “PCR en tiempo real” o RT-qPCR, la misma técnica que permite amplificar, detectar y también medir niveles de material genético del virus después de los hisopados. Actualmente, en conjunto con la Subsecretaria de Recursos Hídricos de la provincia de Neuquén y el Ente Provincial de Agua y Saneamiento, los investigadores llevan adelante un monitoreo sistemático de efluentes cloacales de la provincia. “El muestreo se está realizando en distintos puntos de la red cloacal con el objeto de poder correlacionar la vigilancia ambiental con los casos clínicos georreferenciados. Asimismo, estamos analizando la presencia de coronavirus en aguas superficiales que se ven afectadas por el vuelco de efluentes cloacales tratados”, indicó la doctora Barril, integrante del Laboratorio de Microbiología de los Alimentos que lidera el doctor Juan Martín Oteiza en CIATI. En los últimos muestreos realizados, los científicos detectaron un aumento en la cantidad de virus presentes en los efluentes de la ciudad de Neuquén, lo que se correlaciona con un aumento en el número de casos registrados. Del estudio, publicado en “The Science of the Total Environment”, también participaron Luis Pianciola y Melina Mazzeo, del Laboratorio Central “Mg. Luis Alfredo Pianciola” del Ministerio de Salud de la Provincia de Neuquén; María Julia Ousset, de la Universidad Nacional del Comahue; María Virginia Jaureguiberry, Mauricio Alessandrello y Juan Martín Oteiza, del CIATI; y Gloria Sánchez, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, en Paterna, España.

«Seis de cada diez infectados de covid se contagiaron de un asintomático»

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Un estudio hecho en Estados Unidos reveló que el 35% de los transmisores del Covid-19 son “presintomáticos” y 24% nunca tuvo síntomas.

La transmisión de coronavirus se ha convertido en uno de los principales focos de estudio para los científicos de todo el mundo. Sobre uno de los aspectos que más controversia y dudas que hay es si los pacientes asintomáticos contagian. La revista JAMA Internal Medicine había publicado un estudio el año pasado que sugería que la carga viral de estos pacientes es muy similar a la de aquellos que presentan síntomas, por lo que abogaba por el aislamiento como medida necesaria en todos los contagiados, independientemente de los síntomas que presenten.
Según la investigación, aproximadamente el 59% de las personas estudiadas (que tenían Covid-19) se contagiaron el virus de asintomáticos. La transmisión fue de 35% de individuos presintomáticos y 24% de individuos que nunca tuvieron síntomas. Los investigadores aseguran que «la infecciosidad máxima se produjo al comienzo de la aparición de los síntomas y que las personas infectadas que nunca desarrollan síntomas son un 75% más infecciosos que aquellos que desarrollan síntomas». Miriam Bruno, jefa de infectología del Hospital Durand, asegura que el mayor problema son los «oligosintomáticos». «En su gran mayoría son jóvenes que tienen alguna molestia en la garganta y o una tosesita y no les dan importancia. Y aún así salen igual y se juntan con otros como no si tuvieran nada«. Explicó que además están «los presintomáticos que también contagian. Y en jóvenes también es peligroso porque «ellos se reunen en lugares cerrados y no se cuidan. Después se ven con personas de riesgo y esto hace que la curva de internados aumente«. El nuevo estudio publicado por Jama respondería la duda sobre si los asintomáticos son los principales transmisores “silenciosos” del virus o si su contribución en lo que respecta a la transmisión del virus es inferior a la de los sintomáticos y pre-sintomáticos. La respuesta es que sí, los asintomáticos, especialmente los jóvenes, tienden a volverse los «supercontagiadores» principales.

Lo que viene: la aplicación – pasaporte – certificado de vacunación

Este artículo de CNN-Business habla de un desarrollo inevitable en el futuro próximo en los EE.UU. y también en la Unión Europea. Y, muy poco después, en la Argentina:

«Ahora que las vacunas contra el coronavirus están comenzando a implementarse en los EE. UU. y en el extranjero, muchas personas pueden estar soñando con el día en que puedan viajar, comprar e ir al cine nuevamente. Pero para realizar esas actividades, es posible que eventualmente necesiten algo además de la vacuna: una aplicación / pasaporte que acredite que está vacunado. Varias empresas y grupos de tecnología han comenzado a desarrollar aplicaciones o sistemas para teléfonos inteligentes para que las personas carguen detalles de sus pruebas y vacunas de Covid-19, creando credenciales digitales que podrían mostrarse para ingresar a salas de conciertos, estadios, cines, oficinas o incluso países. Common Trust Network, una iniciativa de la organización sin fines de lucro The Commons Project y el Foro Económico Mundial con sede en Ginebra, se han asociado con varias aerolíneas, incluidas Cathay Pacific, JetBlue, Lufthansa, Swiss Airlines, United Airlines y Virgin Atlantic, así como con cientos de sistemas de salud. en los Estados Unidos y también en el gobierno de Aruba. La aplicación CommonPass creada por el grupo permite a los usuarios cargar datos médicos como el resultado de una prueba Covid-19 o, eventualmente, una prueba de vacunación por parte de un hospital o profesional médico, generando un certificado de salud o pase en forma de código QR que se puede mostrar a las autoridades sin revelar información confidencial. Para viajar, la aplicación enumera los requisitos del pase de salud en los puntos de salida y llegada según su itinerario. «Puedes hacerte la prueba cada vez que cruzas una frontera. No tienes que ser vacunado cada vez que cruzas una frontera», dice Thomas Crampton, director de marketing y comunicaciones de The Commons Project. Hizo hincapié en la necesidad de un conjunto de credenciales simple y fácilmente transferible, o una «tarjeta amarilla digital», en referencia al documento en papel que generalmente se emite como prueba de vacunación. Las grandes empresas tecnológicas también se están sumando. IBM desarrolló su propia aplicación, llamada Digital Health Pass, que permite a las empresas y lugares personalizar los indicadores que requerirían para ingresar, incluidas pruebas de coronavirus, controles de temperatura y registros de vacunación. Las credenciales correspondientes a esos indicadores se almacenan en una billetera móvil. En el esfuerzo por volver a la normalidad después de que las vacunas se distribuyan ampliamente, los desarrolladores enfrentan otros desafíos, que van desde problemas de privacidad hasta representar la eficacia variada de diferentes vacunas. Pero el desafío más urgente puede ser simplemente evitar la implementación inconexa y el éxito mixto del intento anterior de la tecnología para abordar la crisis de salud pública: las aplicaciones de rastreo de contactos. Al principio de la pandemia, Apple y Google dejaron de lado su rivalidad con los teléfonos inteligentes para desarrollar conjuntamente un sistema basado en Bluetooth para notificar a los usuarios si habían estado expuestos a alguien con Covid-19. Muchos países y gobiernos estatales de todo el mundo también desarrollaron y utilizaron sus propias aplicaciones, no necesariamente compatibles. Para fomentar una mejor coordinación esta vez, la Fundación Linux se ha asociado con la Iniciativa de Credenciales Covid-19, un colectivo que representa a docenas de organizaciones en los cinco continentes y también está trabajando con IBM y CommonPass para ayudar a desarrollar un conjunto de estándares universales. para aplicaciones de credenciales de vacunas. «Si tenemos éxito, cualquiera debería poder decir: tengo un certificado de vacuna en mi teléfono que obtuve cuando me vacunaron en un país, con un conjunto completo de sus propias prácticas de gestión de la salud … que utilizo para subirme a un avión a un país completamente diferente y luego presenté en ese nuevo país una credencial de vacunación para poder ir a ese concierto para el cual la asistencia estaba limitada a aquellos que han demostrado que han tenido la vacuna «, dijo Brian Behlendorf, director ejecutivo de la Fundación Linux. «Debería ser interoperable de la misma manera que el correo electrónico es interoperable, de la misma manera que la web es interoperable», dijo. «En este momento, nos encontramos en una situación en la que hay algunas partes móviles que nos acercan a eso. Creo que hay un compromiso sincero de todos en la industria». Parte de garantizar un uso amplio de los pasaportes de vacunas es tener en cuenta el gran subconjunto de la población mundial que todavía no usa ni tiene acceso a teléfonos inteligentes. Algunas compañías dentro de la Iniciativa de Credenciales Covid-19 también están desarrollando una tarjeta inteligente que encuentra un término medio entre los certificados tradicionales de vacunas en papel y una versión en línea que es más fácil de almacenar y reproducir. «Para nosotros se trata de cómo se puede almacenar esa credencial digital, se puede presentar, no solo a través de teléfonos inteligentes, sino también de otras formas para aquellas personas que no tienen acceso a Internet estable y también que no poseen teléfonos inteligentes». dijo Lucy Yang, codirectora de la Iniciativa de Credenciales Covid-19. «Lo estamos investigando y hay empresas que están haciendo un trabajo realmente prometedor. Una vez que construyan un pasaporte para vacunas, las empresas deberán asegurarse de que las personas se sientan cómodas usándolo. Eso significa enfrentar las preocupaciones sobre el manejo de información médica privada. CommonPass, IBM y la Fundación Linux han enfatizado la privacidad como un elemento central de sus iniciativas. IBM dice que permite a los usuarios controlar y dar su consentimiento para el uso de sus datos de salud y les permite elegir el nivel de detalle que desean proporcionar a las autoridades. Con las vacunas fabricadas por múltiples compañías en varios países en diferentes etapas de desarrollo, hay muchas variables que los fabricantes de pasaportes deberán tener en cuenta. «Un punto de entrada, como una frontera, querrá saber, ¿recibió la vacuna Pfizer, recibió la vacuna rusa, recibió la vacuna china? Tampoco está claro qué tan efectivas son las vacunas para detener la transmisión del virus, dice la Dra. Julie Parsonnet, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Stanford. Por lo tanto, si bien una aplicación de pasaporte de vacunas mostrará que recibió la vacuna, es posible que no sea una garantía de que asista a un evento o tome un vuelo de manera segura. «Todavía no sabemos si las personas vacunadas pueden transmitir la infección o no», dijo a CNN Business. «Hasta que eso se aclare, no sabremos si los ‘pasaportes’ serán efectivos». Aún así, Behlendorf anticipa que la implementación y adopción de pasaportes de vacunas sucederá con bastante rapidez una vez que todo esté en su lugar y espera que una variedad de aplicaciones que pueden funcionar entre sí estén «ampliamente disponibles» en la primera mitad de 2021. «Tenga la seguridad, los nerds están en eso».» —————————————————————————————————— Una reflexión de AgendAR: la acreditación de haber recibido una de algunas de las vacunas anti-Covid autorizadas por agencias regulatorias estatales debidamente coordinadas entre sí se perfila como legalmente necesaria. Y eso pese a que no se sepa si las vacunas realmente cortan el contagio. Y es que la limitación de transmisibilidad no figura como «endpoint», o meta a cumplir, en ninguno de los estudios de fase III terminados o en curso en el mundo. Por sentido común profesional, como recomienda el Dr. Anthony Fauci, director desde los ’80 del NIAID (National Instituto of Allergy and Infectious Diseases de los EEUU), para generar «inmunidad de manada», es decir una sociedad global que ofrezca una resistencia casi perfecta a la transmisión del SARS CoV2, se necesitará la vacunación de entre el 80% y el 90% de la población de la población mundial. Las presunciones de Fauci allá a comienzos de la pandemia eran mucho menores: suponía que alcanzaría con un 60% de vacunados, y suponiendo vacunas casi perfectas, con eficacias cercanas o superiores al 90% demostradas en fase III. Pero al igual que la mayoría de los infectólogos de fuste, Fauci fue modificando su criterio del límite estadístico donde la «inmunidad de manada» se vuelve una fuerza efectiva a medida que esta zoonosis recientemente adquirida por la humanidad fue mostrando sus facetas desconocidas y socialmente más peligrosas. Entre ellas, su enorme capacidad de «contagio silencioso» a través de la población juvenil (e incluso infantil) asintomática, o casi asintomática, o presintomática. Fauci, ciudadano de un país donde a principios de la pandemia las encuestas medían un 60% de estadounidenses remisos a la vacuna, hoy se atreve a hablar de la necesidad de un 80 o 90% de vacunación nacional porque, a fuerza de entierros, los «antivaxxers» -al menos los no muy fundamentalistas- han ido disminuyendo: muchos murieron, y los más vieron morir a demasiados compatriotas de su misma lana por estupideces como amucharse o no usar tapabocas. Como dice el Martín Fierro: «No hay cosa como el peligro/pa’ refrescar a un mamao». Hoy los «antivaxxers» estadounidenses se han reducido al 40%, y se prevé que, fuera de algunas comunidades que viven dentro de «tupperwares ideológicos» especialmente blindados, sigan a la baja a medida que las vacunas muestren su efectividad. Pero es mucho más seguro que la fuerza de cambio sean los estados y las corporaciones, que o logran restablecer cierta «nueva normalidad» educativa, económica y tributaria, o revientan. Y por ello serán la fuerza motriz de las diversas formas de pasaporte sanitario respecto del Covid. Y eso es inevitable incluso en sociedades como la estadounidense, donde el «libertarismo» ideológico ha impedido, desde la propia constitución, que el estado federal emita documentos nacionales de identidad. Por ello, en los trámites municipales, los contractuales e incluso en las transacciones inmobiliarias, la identificación de las personas se hacen con una licencia de conductor, o con un número de seguridad social. Pero a los autodenominados «americanos» se les vienen encima no sólo las vacunas sino las apps, o las tarjetas que las certifiquen. La explicación es evidente: todo OK con la libertad del que no se vacuna y no vacuna a sus hijos. Pero yo también tengo la libertad de que ese tipo/a no se suba a mi avión, no trabaje en el escritorio contiguo al mío, y no mande a sus hijos no vacunados a infectar a los míos a la escuela. Libertad, pero para todos. Y tiene un precio. En los países anglosajones esto ya se condensó en una consigna muy sintética: «jab or job» (pinchazo o trabajo). En castellano derecho: si no te vacunás, que te contrate Magoya. La eficacia de estos certificados de vacunación irá creciendo desde muy abajo. ¿Por qué? Porque el licenciamiento de las vacunas hoy en fase III o por completarla dará inicio a lo que se llama «fase IV», o de fármacovigilancia, en la que cada una de ellas se suministra, según su orden de arribo, su facilidad de fabricación, de distribución y también a su precio, a centenares e incluso miles de millones de personas. En esta nueva etapa se vuelve inevitable que cada fórmula exprese en números mucho más fiables que los actuales su efectividad real, e incluso que surjan a la superficie los problemas de seguridad que quedaban ocultos en las respectivas fases III. Nuevamente, por matemáticas. Los estudios de fase «a doble ciego» para licenciar vacunas se hicieron inevitablemente de apuro y han involucrado entre 30.000 a 60.000 personas por fórmula. Todas las vacunas licenciadas o por licenciar tienen pendientes la realización de «trials» especiales, de mayor potencia estadística, para poblaciones especiales, particularmente los mayores de 60; y máxime con una virosis que se ha mostrado especialmente «mataviejos». Las comparaciones no estarán libres de interferencias corporativas, gubernamentales y mediáticas, que embarrarán deliberadamente la cancha. Pero, también por pura necesidad corporativa y de gobierno, en los próximos 2 o 3 años se empezarán a perfilar las mejores vacunas, e incluso se las podrá ranquear en orden descendente por su capacidad para cortar el contagio. Por ahora, mientras no haya estudios «ad hoc» sobre transmisibilidad, el sentido común infectológico supone que las buenas vacunas en despliegue podrían empezar a mitigar el contagio al ir disminuyendo la circulación viral comunitaria. Es aritmética, no biología. Pero se sabe que la biología, a diferencia de la física, se rige por matemáticas sumamente enrevesadas, complejas y a veces refractarias a la modelización computacional. Y pese a las idioteces conspiranoicas pseudocientíficas en circulación, como el Corbett Report, mucho más sofisticado que las patrañas de los antivacunas criollos, el macaneo irá a la baja. Porque con una inmunidad de rebaño que parece sólo alcanzará su eficacia con un casi 90% de vacunación universal, hoy todavía impensable, la tolerancia social, laboral y educativa para con los «antivaxxers» sólo lograría que tengamos que seguir años y años parando todo a toque de silbato, y volviendo a las catacumbas del ASPO o del DISPO con cada rebrote. Ya alcanza con los cuellos de botella del licenciamiento, amén de los de la fabricación de suficientes vacunas, más los cuellos de botella añadidos por sus dificultades de distribución, amén de la eventual baja eficacia de algunas de ellas, para que tengamos garantizado (y esto lo dice la Organización Mundial de la Salud) que el SARS CoV2, en lugar de desaparecer como especie viral, siga en circulación, aunque más reducida, y matando gente aquí y allá, y estropeando la vida económica, afectiva y social del resto. No se necesitan, como asegura el Corbett Report, chips intradérmicos para la identificación de los vacunados. Nadie exigirá que hagamos cambios en nuestros cuerpos. Tampoco harán falta apps dependientes de celulares inteligentes, recursos a lo sumo válidos para quienes pueden/quieren comprarlos. Por el contrario, confiamos en algo tan aparentemente bobo como el papel moneda y también en nuestros DNIs y pasaportes, porque tienen recursos gráficos de altísima resolución, tintas invisibles salvo bajo iluminación ultravioleta o infrarroja, y bandas magnéticas de seguridad. ¿Son «truchables» nuestros billetes y nuestros plásticos? Absolutamente sí, pero a costa de bastante plata, tecnología y organización, por ahora únicamente accesibles a estados delincuentes, o a organizaciones sub-estatales como las maffias más poderosas. No nos imaginamos que la N’Draghetta o los cárteles narcos de México y Colombia vayan a arriesgar recursos o aumentar sus riesgos en proteger a los no vacunados. Los no vacunados hoy hacen que el país más vacunado de la Tierra, Israel, tenga una bomba de tiempo infectológica imposible de desactivar. Efectivamente, la comunidad ortodoxa «haredim» no se vacuna, no usa tapabocas y practica una vida de ceremonias que implican amuchamiento multitudinario, por lo cual pese a ser el 10% de la población nacional, tienen el 40% de los infectados de Covid-19. En EEEUU es todavía inmedible la cantidad de «antivaxxers» dispuestos a defender con las armas sus cuerpos de vacunas satánicas que les inyectarán microchips para teledirigirlos, como pregonan. Pero están a la baja. Por el contrario, somos muchos quienes pagaremos gustosos el incordio de llevar encima un plástico más u otra app en el celular. Y eso a cambio de poder salir de la cueva de nuestros departamentos, abrazar a nuestros amigos sin matarlos, y hacer uso efectivo y pleno del cacho de mundo a nuestro alcance, durante el cacho de vida que nos queda.  

“Las playas de la Costa Atlántica pierden más de un metro por año”

El director del Instituto de Geología de Costas y del Cuaternario -de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires-, Federico Isla, advirtió que “no se respeta” la ley N° 8.912 de ordenamiento y uso de suelos que prevé dejar los primeros 150 metros costeros libres de forestaciones y urbanizaciones, y que los principales playas bonaerenses están perdiendo “de medio a más de un metro de playas por año”.


“Ya salió la ley de glaciares, está por salir la ley de humedales, pero nunca salió la ley de costas porque hay muchos intereses en juego. La costa es un gran negocio para los municipios”, apuntó Isla.
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Según lo indicado por el titular del organismo que pertenece a la Universidad Nacional de Mar del Plata y a la Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense (CIC), los partidos más afectados por la erosión costera son el Partido de la Costa, Mar Chiquita, Villa Gesell, Pinamar y Necochea.
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Isla explicó que se está perdiendo patrimonio provincial como “lotes, terrenos, que van quedando bajo el agua”. “Se destruyen los balnearios”. Y agregó: “Por otro lado, hay gente que ya no entra a su casa por la calle, sino que lo hace por la playa. Hay avenidas costaneras que se las comió el mar”.
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La situación afecta a todos los distritos costeros de la provincia, desde el Partido de la Costa hasta Carmen de Patagones, y “en los últimos tiempos hubo problemas de erosión en costas de la Patagonia, playas que son de grava”.

Este fenómeno, según divulgó la CIC, se debe tanto a causas naturales como a cuestiones vinculadas a la intervención humana. Al respecto, el investigador afirmó que “las tormentas y sudestadas son cada vez más usuales”, lo que genera un incremento en la frecuencia y en la altura de las olas.

Playas erosionadas

Asimismo, subrayó que las playas de Pehuen Có, Marisol y Claromecó están teniendo erosión a pesar de que no llegan sudestadas. Luego de 48 horas de viento sur se generan olas de tamaño considerable que se descargan sobre los médanos, los protectores naturales del ecosistema.

El geólogo también se refirió al aumento del nivel del mar. “El IPCC en último ejercicio dijo que debido a derretimiento de los glaciares -que es indefectible- espera que para el año 2100 de mínima el nivel del mar va a aumentar 40cm, y en un escenario pesimista prevén un aumento de 80cm”.

Equilibrio natural

Del mismo modo, Isla explicó que si bien las playas cuentan con la capacidad de reponerse naturalmente debido a que la arena que se retira vuelve a su lugar con el debido tiempo, las tormentas débiles seguidas provocan que la erosión sea más seguida que una tormenta fuerte.

Sin embargo, existe por otro lado la intervención humana. El especialista indicó que “el problema de la erosión es común en el mundo porque se construye donde no se debería construir”. “Los puertos, por ejemplo, obstruyen la deriva litoral. Además, hay un mal manejo de los balnearios que mueven la arena y esto es contraproducente”.

Sobreforestación

Un ejemplo de mal gestión de las playas se puede observar en Villa Gesell, Valeria del Mar o Pehuen Có, donde el principal problema fue la sobreforestación de la primera línea de dunas, lo que causó que se perdiera el movimiento natural que tiene esa arena provocando que quede retenida en la forestación y no vuelva a la playa.

El geólogo destaco que es necesario modificar la ley actual, precisando que “hace unos años logramos que se pusieran de acuerdo los municipios, la provincia y los científicos para sacar la Ley de manejo costero de la provincia, pero hay muchas urbanizaciones que se están realizando y esto detuvo el proyecto”.


  Una reflexión al respecto de AgendAR: la ley de manejo costero en la provincia de Buenos Aires sigue siendo burlada por la llamada «maffia de la arena», un grupo de constructoras e inmobiliarias que, generalmente bajo protección municipal y policial, sigue robando millones de toneladas de este material para fabricar el hormigón con que se construye edificación (ilegal) incluso sobre la primera línea de médanos. Los médanos son -donde todavía persisten- la caja de seguridad que fondea el stock de arena de las playas, una cuenta corriente de la cual las fuerzas naturales del viento, la lluvia, las sudestadas y la «corriente de deriva» ponen y sacan arena constantemente. El equilibrio relativo de las playas bonaerenses, enormes y anchas hasta los años ’50 y ’60  se mantuvo, gracias a los médanos, hasta que entraron en juego varias fuerzas erosivas. Una de ellas fue el aumento del nivel marino, secundario al recalentamiento global, que se disparó notablemente en los ’70. El Atlántico (y todos los océanos, mares y otros cuerpos de agua) aumentan de volumen al atrapar calor en sus capas superficiales. Pero además la cantidad de agua marina es mayor, por derretimiento de hielos continentales en la Antártida, en Groenlandia y en las grandes cordilleras de todos los continentes. Desde inicios de la revolución industrial hasta la década de los ’60 en el siglo XX, cuando la atmósfera mundial pasó de 290 partes por millón de dióxido de carbono a 360 ppm, la suma de calor atrapado y de derretimiento glaciario venía haciendo subir 1,7 mm. por año el nivel marino promedio mundial. Pero desde los años ’70 el C02 atmosférico se disparó con nuevos añadidos de carbono fósil y acaba de superar las 410 ppm., con lo que los mares de todo el mundo están subiendo, en promedio, 3 mm. por año. En realidad, las costas argentinas se vienen salvando de erosiones mayores porque están sometidas a un ascenso «en bloque» de su basamento geológico pétreo, que es de 2 mm. por año. Este pequeño salvavidas de la geología mitiga el impacto del ascenso del nivel marino, pero no lo neutraliza en absoluto. La cuenta sigue dando ascenso neto. Y de acuerdo a la pendiente de cada tipo de costa, en Argentina cada centímetro extra de nivel marino relativo implica la pérdida de hasta 10 metros de playa, si ésta es de baja pendiente. De esto no se puede responsabilizar mayormente a los argentinos, porque siendo pocos y viviendo en un país enorme pero con poca industria, nuestra contribución al recalentamiento global es ínfima. Sin embargo, las fuerzas erosivas mayores que se ven en las costas argentinas son obra directa de los argentinos, y en general, locales, habitantes de los balnearios. Por un lado está el robo sistemático de arena: no hay ciudad balnearia bonaerense cuyos edificios no hayan sido construídos con áridos que antes estaban en la playa. Pero además la edificación costera en altura, como la de Santa Teresita, Mar del Plata o Miramar, interrumpe la llegada de arena transportada por el viento, oriundo mayormente del cuadrante SO (sudoeste). Con ello, las playas bonaerenses al noroeste (NO) de las ciudades altas empezaron a adelgazarse drásticamente a partir de los ’50 y ’60, época de gran boom de rascacielos costeros. Pero la época de mayor edificación disruptiva la disparó El Proceso, cuando inventó el llamado Municipio de la Costa. Éste tuvo un impacto urbanístico impensable sobre San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Costa Chica, Santa Teresita, Mar del Tuyú, Costa del Este, Aguas Verdes, Lucila del Mar, Costa Azul, San Bernardo, Mar de Ajó, Nueva Atlantis, Pinar del Sol y Costa Esmeralda. Antes de la municipalización de este corredor de balnearios, cada uno dependía, desde el otoño a la primavera, del aporte continuo de fondos que generaba la actividad agropecuaria de tierra adentro en cada viejo partido. Pero el nuevo municipio se vio impelido, mayormente, a construir en altura, para recaudar del turismo de verano y luego sobrevivir a la fase fría del año. En Miramar y Mar del Plata, en algunos sitios la playa existente hace 30 años desapareció y las municipalidades respectivas tratan de reconstruirlas trayendo arena en camiones desde otros sitios, sin que nadie pregunte de dónde sale. De todos modos, incluso haciendo trampa, es una lucha perdida de antemano: al NO de cualquier macizo de edificación costera alta la playa estará en extinción, y no hay tu tía. La construcción alta costera sigue de moda, incluso en sitios donde en los ’90 era anatema, como Cariló. Islas (y otros expertos en costas, como el Dr. Jorge Codignotto) también aseguran que la fijación con árboles de la primera línea de médanos contribuye al angostamiento de playas, ya que impide que vientos y lluvias redistribuyan este stock de áridos sobre la berma playera. De todos modos es poco lo que va quedando de los pinares y eucaliptales sembrados por Carlos Gessell o Manuel Guerrero en los enormes médanos de los años ’30, donde sólo vivían puesteros de estancia y ganado cimarrón, o por el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia cuando creó las 523 hectáreas de bosque del Vivero Dunícola de Miramar. Lentamente, por derecha rara vez y más por izquierda, todo ese bosque se fue volviendo tejido urbano. Sin embargo, Islas y Codignotto son unánimes en su apreciación de que lo que arrasó la primera línea de médanos no fueron los bosques artificiales como la creación de avenidas costaneras frente a los centros comerciales de la mayor parte de los municipios. Era «moderno». Codignotto es particularmente severo con otros factores viales con que los argentinos estamos liquidando las playas. Uno de ellos es la cuadrícula urbana convencional y pavimentada. Por declive, las calles que interceptan la playa en ángulo recto, durante las tormentas, se vuelven torrentes que cruzan las avenidas costaneras, entran imparables en la playa y cavan conos de erosión. La arena termina bajo las olas, a decenas e incluso centenares de metros de la costa, cuando las grandes sudestadas invernales escupen torrentes en cada bocacalle lindera con la costa. Como consecuencia indirecta del calentamiento del Atlántico, además, añade el climatólogo Vicente Barros, las sudestadas severas pasaron de 2 por año, en la década del ’60, a 8,5 por año a comienzos de este siglo… y subiendo. Estamos llegando a promedio 10. Por falta de verdaderos huracanes, la sudestada es el tipo de tormenta marina más violenta que tenemos en estas latitudes del Sur. El fenómeno de erosión por cuadrícula pavimentada es mucho menos notorio en los balnearios bonaerenses creados por alemanes, como Villa Gessell, Cariló, Mar de las Pampas y muy pocos otros casos, donde las calles son de trazado curvo y en general se mantienen de arena permeable. En Cariló la primera línea de médanos es casi intocable para las constructoras, y no hay avenida costanera. Pero en la mucho más conservacionista Mar de las Pampas, donde los hoteles costeros están prohibidos más o menos por «fatwah», los médanos resisten. Entre uno y otro factor, las playas en ambos lugares siguen conservando cierta anchura, aunque no en comparación con lo que eran en la década de 1970. Codignotto e Islas concuerdan en otra cosa: dicen que los espigones con que los intendentes marplatenses y miramarenses trataron de rescatar las playas de los daños causados por sus propias municipalidades son un caso claro de «remedio peor que enfermedad». La «corriente de deriva» en las playas bonaerenses tiene un componente marino, además de uno eólico, y con buen tiempo, ese componente marino es pro-sedimentario: tiende a depositar más arena de la que se lleva. Y por la dirección predominante del oleaje, que viene desde el sureste (SE), esa arena se deposita siempre hacia el noreste (NO). Cuando, para rescatar la playa remanente se ponen espigones perpendiculares, sucede algo curioso: la corriente de deriva forma una pequeña «pocket beach», una playita triangular y de gran pendiente en la pared sur de cada espigón. Pero en el lado norte del mismo, la imposibilidad de llegada de oleaje que aporta sedimentos va cavando una trinchera de 2 o 3 metros de profundidad a pie de pared. El fenómeno se agrava hasta que el espigón se descalza del fondo, y se fractura. Además de no servir para nada, los espigones son de alto mantenimiento. Peor aún, la playa resultante de estos intentos de rescatar con ingeniería el desmanejo geológico de la costa es bastante inútil, y máxime cuando hay una importante fuerza planetaria (el recalentamiento global) que opera en contra. Hasta los ’90, las playas miramarenses todavía eran caminables a lo largo de kilómetros para gente de cualquier edad, desde su arranque cercano al Muelle de Pescadores hasta los pequeños acantilados de tosca donde desaparece, muy sobrepasada la desembocadura del Arroyo del Durazno. Al norte de ese pequeño hito hidrográfico, se respetaba aún una alta línea de médanos, al pie de los cuales las playas -no por casualidad- conservaban su esplendor de siempre. Tiempos pasados. Hoy toda esa berma está interrumpida cada 100 o 200 metros por enormes espigones de hormigón o piedra arenisca, fracturados, además. No da para caminata. A lo sumo, para hacer «parkour», si uno tiene 30 años y muy buen estado físico. Frente a la ciudad, donde en los ’50 la anchura playera y el poco declive de la berma permitían que, sobre la arena mojada dura, aterrizara en emergencia alguna avioneta del aeroclub local, hoy la costa es tan transitable en longitud como la Muralla Atlántica del mariscal Rommel, y resulta más o menos así de linda. No por nada este municipio viene perdiendo vida playera diurna, y la juventud prefiere la noche y las discos. Tampoco es que le hayan dado mejores opciones. Es un caso de cambio cultural secundario a un fenómeno erosivo, y no el único. Hoy la erosión antrópica y climática se va comiendo las playas antes inacabables de los balnearios bonaerenses más australes, como Clamorecó. Cuando a fuerza de vacunas la pandemia de coronavirus afloje, va a ser tiempo de que el gobierno provincial cuide el mejor recurso turístico permanente que tiene, y que no es nada permanente. Cuando lo haga, si lo hace, chocará sí o sí con los intendentes locales, que viven en el aquí y el ahora, mandando sobre ciudades que, sin playas, no tienen futuro alguno.    

Controles en la provincia de Buenos Aires. Multas de 3,3 millones por fiestas clandestinas

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El gobierno de la provincia de Buenos Aires publicó las medidas y restricciones horarias que entrarán en vigencia mañana lunes 11 de enero, a partir de las 01.00 horas, con el objetivo de contener el rebrote de casos de coronavirus que se registra en el país. En particular, se advierte que se aplicarán multas de hasta 3,3 millones a propietarios y asistentes de fiestas clandestinas.

«En vistas de la publicación del Decreto N° 4/2021 del Poder Ejecutivo Nacional, el gobierno de la provincia de Buenos Aires dispone las siguientes medidas, que entrarán en vigencia el lunes 11 de enero a partir de las 01.00 horas. 1. Continuar empleando el sistema de fases vigente para la habilitación de actividades y servicios en los 135 distritos de la provincia, de acuerdo con su situación epidemiológica y sanitaria. En la actualidad 17 municipios se encuentran en Fase 5, 109 en Fase 4 y 9 en Fase 3. 2. En los municipios que se encuentran en fases 3 y 4 se suspenderá entre las 01.00 y las 06.00 horas toda actividad comercial, artística, deportiva, cultural, social y recreativa, exceptuando las actividades productivas manufactureras, agropecuarias y todas aquellas definidas como esenciales de acuerdo a la normativa vigente. 3. Reducir las actividades sociales, recreativas y familiares a grupos de hasta 10 personas en espacios cerrados y abiertos. 4. Restringir el uso de transporte de pasajeros urbano a personas alcanzadas por las actividades y servicios definidos como esenciales. 5. Reforzar todos los controles, tanto provinciales como municipales, para disminuir la circulación de personas en horarios nocturnos y evitar la realización de actividades no permitidas. Las denuncias de fiestas clandestinas se reciben a través del 911 y de la línea (221) 429-3386, dispuesta por el Ministerio de Seguridad, la cual funciona viernes, sábados y domingos de 22.00 a 06.00 horas exclusivamente para este tipo de delitos. 6. Habilitar a las autoridades municipales el control del cumplimiento de la obligación de utilizar tapabocas, previsto en el Decreto N° 255/2020 y modificatorios, y la aplicación de las multas correspondientes, de acuerdo a lo establecido en el artículo 2 del Decreto-Ley N° 8841/77 y modificatorias. 7. En el caso de fiestas y/o reuniones que vulneren lo permitido legalmente * en el marco de las medidas de “aislamiento social preventivo y obligatorio” y de “distanciamiento social preventivo y obligatorio” en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, además de las *sanciones previstas en el art. 205 del Código Penal, podrán aplicarse multas de hasta tres millones trescientos sesenta y cuatro mil pesos ($3.364.000), tanto a los asistentes, organizadores como a los propietarios de los inmuebles donde se realicen. 8. El día martes 12 de enero se actualizarán las disposiciones en base a la nueva situación epidemiológica y sanitaria de la provincia y sus 135 distritos.»

Rebrotes del covid en el mundo. Los diez países que hoy tienen más contagios diarios

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Edouard Mathieu, @redouad, a cargo de la incorporación de datos en Our World in Data, subió a las redes sociales este listado. No es el «ranking» de los países con más contagios o con más muertes, aunque algunos de ellos están en los primeros lugares. Esta lista la encabeza Irlanda, que hasta hace poco mantenía números muy moderados de contagios. También está arriba Israel, con un porcentaje muy alto de vacunados, contrapesado por el hecho de que las comunidades ortodoxas rechazan tanto el aislamiento como las vacunas. Los ortodoxos, o «haredim», son el 10% de la población israelí, pero concentran el 40% de las infecciones de Covid. Si como asevera el Dr. Anthony Fauci, director del National Institute of Allergy and Infectious Diseases de los EEUU, la «inmunidad de manada» se adquiere con entre un 80 o 90% de población vacunada, Israel tiene asegurada la reinfección permanente, pese al impresionante esfuerzo de vacunación. Todavía nos falta entender mejor la dinámica de esta ´pandemia

Un trabajo de 23 años que amplió el territorio argentino

El 25 de mayo (una fecha apropiada, aunque no fue elegida deliberadamente) de 2018 publicamos en AgendAr Los Nuevos Territorios Argentinos. Dijimos en esa 1° nota: «La Argentina, como se recuerda en documentos de nuestra Cancillería, fue uno de los primeros países que destacó el alcance de sus derechos de soberanía sobre la plataforma continental, en su condición de Estado con costas oceánicas. En 1916 el almirante Segundo Storni desarrolló una doctrina que reivindicaba los derechos sobre la plataforma continental y todos los recursos que en ella existían». Desde entonces escribimos varias veces sobre esa epopeya, que hizo crecer a nuestra patria, sin disparar un solo tiro, con tesón y conocimientos. Ahora Alejandro Horvat agregó más detalles a esa crónica, y se los contamos para compartir el orgullo:

«Era 1997. Frida Armas Pfirter trabajaba en la Corte Suprema de Justicia y daba clases de derecho internacional. Un día sonó su teléfono y le ofrecieron un empleo. Se había creado la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA), con la misión de marcar el límite de la plataforma marina argentina. «Yo no sé cómo se marca el límite de la plataforma», les dijo Armas Pfirter. «Nosotros tampoco», le contestaron.

Todo comenzó con dos oficinas en el viejo edifico de la Cancillería argentina, sobre la calle Reconquista, donde Armas Pfirter tenía dos sillas y un escritorio. Allí se puso en marcha una política de Estado que duró 23 años. Más de una docena de campañas en el océano Atlántico e innumerables horas de trabajo documental y científico lograron que la Argentina agregue de manera oficial 377.000 kilómetros cuadrados a su plataforma marina. También crearon un nuevo mapa bicontinental y dejaron abierta una pregunta cuya respuesta podría representar un punto de inflexión para el país, tal como le sucedió a Brasil en 2007 ¿Será este vasto territorio subacuático una versión ampliada de Vaca Muerta?
Más de una docena de campañas en el océano Atlántico lograron que la Argentina agregue 377.000 kilómetros cuadrados a su plataforma marina
Desde ese único escritorio, Armas Pfirter, que fue nombrada como la coordinadora general de Copla, empezó a reunir la información disponible. Analizaron los datos recopilados por la Armada en expediciones anteriores, solicitaron a la secretaría de Energía la información recopilada por las empresas petroleras acerca del lecho marino entre las 150 y 350 millas mar adentro y consultaron a hombres y mujeres de la ciencia para saber con qué tipos de buques debían trabajar en futuras campañas.

Primeros recursos

En 1998, ya con un presupuesto financiado por la Cancillería, a Armas Pfirter le dieron la capacidad de contratar recursos. «Empecé por una cartógrafa y terminamos siendo 52 personas en 2009, cuando presentamos toda la información a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar)». De las campañas en alta mar participaron geofísicos, cartógrafos, oceanógrafos, geólogos, geodestas, expertos en información geográfica y expertos en derecho internacional. Como dice Armas Pfirter, debían hacer una «ecografía del mar». Lucila Dalmau es oceanógrafa y forma parte de Copla desde 1998. En ese entonces tenía 29 años y recién había terminado sus estudios universitarios. Ella participó en una de las expediciones por el Atlántico.
Algunas de las campañas se hicieron con el Puerto Deseado, el buque oceanográfico del Conicet
Puerto Deseado, el buque oceanográfico del Conicet
Algunas de esas campañas se hicieron con el Puerto Deseado, el buque oceanográfico del Conicet, al que le instalaron una sonda que llegaba a los 5000 metros de profundidad. Pero, en ocasiones, tuvieron que contratar servicios de empresas multinacionales que contaban con la tecnología para escanear el fondo marino.

Buque contratado

«Nuestra primera gran campaña fue con un buque contratado a una empresa. Fue de diciembre de 2001 hasta febrero de 2002. Ese barco tenía equipos de sísmica marina, que te permiten hacer un estudio que penetra el fondo y así es posible analizar el espesor sedimentario. De ese modo ves hasta dónde llega la plataforma marina», explica Dalmau. Para «penetrar el fondo» disponían de unos cañones de aire que generaban una onda acústica que rebotaba en el fondo y luego era recogida y analizada por una línea de hidrófonos de seis kilómetros de largo. Hasta 2009 realizaron un trabajo exhaustivo. Ese año presentaron todo el trabajo a la Convemar. Les entregaron 13 tomos como cuerpo principal, otros 13 solo con datos y 24 tomos de bibliografía, más una gigantesca base de datos. La Convemar recién empezó a analizar toda esa información en 2012 y el trabajó duró hasta 2016. Ese año, la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas aceptó la presentación que hizo la Argentina sobre el límite exterior de la plataforma continental. Es decir, se marcó el nuevo límite más allá de las 200 millas marinas de la zona económica exclusiva.

El nuevo mapa de la Argentina

 
En agosto de este año, el Congreso argentino sancionó la ley 27.557 de Espacios Marítimos, en donde se indica que los límites de la plataforma argentina debían ser marcados según los puntos consignados por el trabajo hecho por Copla. «Con los nuevos límites, la plataforma continental es el doble de grande que la Argentina continental. Agregamos 377.000 kilómetros cuadrados y tenemos derecho sobre todo el lecho marino y sus recursos naturales, como también tenemos derecho sobre la pesca sedentaria, es decir, sobre las especies que se encuentran en el suelo, como la centolla. Pero no tenemos derecho sobre la columna de agua, como si lo tenemos hasta las 200 millas», señala Daniel Filmus, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería argentina.

La Antártida

El nuevo mapa de la Argentina incorpora a la Antártida, mientras que antes ese territorio helado solo aparecía en un recuadro. Este mapa bicontinental fue creado en 2004 por el equipo de Copla. «Buscábamos una forma de representación geográfica que pudiera mostrar todo junto, y así se llegó a esta representación bicontinental. En 2010 se sancionó la Ley 26.651 que establece como obligatorio usar este mapa y nosotros este año le agregamos todos los espacios marinos y los límites de la plataforma», señala Armas Pfirter.
Brasil se convirtió en una potencia petrolera de la región por los yacimientos que encontraron en el Atlántico, dice Filmus.
Brasil se convirtió en una potencia petrolera de la región por los yacimientos que encontraron en el Atlántico, dice Filmus. Crédito: Ignacio Sanchez
Si bien, como se ve en el mapa, el nuevo límite de la plataforma marina va incluso más allá que las Islas Malvinas, todas las áreas territoriales en disputa, como también sucede con las Georgias del Sur y Sandwich del Sur, están marcadas con una línea punteada. Esto se debe a que la Comisión de Límites de la Plataforma Continental no se pronuncia sobre esas áreas. Algo similar sucede con la Antártida, en donde la Argentina reclama su soberanía sobre una porción de ese territorio pero existe un Tratado Antártico que congela los reclamos. Estos 377.000 kilómetros cuadrados, que en algunos casos se extienden más allá que las 350 millas desde la costa, no solo cambiaron el mapa argentino. Que el nuevo límite de la plataforma haya sido convalidado por la comisión de las Naciones Unidas, les da a las empresas la seguridad jurídica que necesitan para comenzar a explotar la pesca sedentaria y explorar en busca de minerales, gas y petróleo. «Ya hay licitaciones de la secretaria de Energía para iniciar tareas de exploración. Ese territorio tiene un potencial económico enorme. El caso brasilero es un ejemplo de eso. Brasil se convirtió en una potencial petrolera de la región por los yacimientos que encontraron en el Atlántico», agrega Filmus. «Mientras más sedimentos haya, más posibilidades tenés de encontrar hidrocarburos, y en la parte norte de la plataforma hay una gran capa de sedimentos», asegura Dalmau.
«Hay posibilidades de gas y petróleo, pero también hay nódulos polimetálicos que son clave en la industria de las baterías de litio y otros minerales. A eso se le agrega la pesca de vieiras y de centollas que se encuentran sobre el suelo», señala Mario Volpe, vicedirector del Instituto de Política Soberana de la Universidad de La Plata, en donde hace años estudian el potencial económico de esa zona. «Ese territorio, de ser aprovechado, podría traer ganancias que representarían entre 4 y 40 puntos del producto bruto interno de la Argentina».

Comentario de AgendAR:

Hay mucho publicado sobre la tarea de COPLA, y seguramente haremos una recopilación (parcial). Pero ahora queremos insistir en un punto clave que no se debe pasar por alto: Nuestro país tiene -como se menciona en la nota- un conflicto de límites con la potencia ocupante de las Islas Malvinas. La pesca ilegal saquea su mar todos los años. Es evidente entonces que Argentina, su Armada y su Prefectura necesitan los recursos necesarios para hacer respetar sus derechos.

Aumentaron en 270% los casos diarios en Ciudad de Buenos Aires. Las medidas del gobierno de Larreta

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Aunque hasta ahora los medios masivos no han puesto énfasis en la situación sanitaria en C.A.B.A, creemos necesario reproducir la información que el gobierno de la Ciudad Autónoma subió ayer viernes a su página:

SITUACIÓN Y MEDIDAS PARA LA PRÓXIMA ETAPA EN LA CIUDAD (8/01/2021)

DATOS DE LA SITUACIÓN SANITARIA EN LA CIUDAD

• Hace un mes había un promedio diario de 350 casos, hoy está en 942. Este promedio es de los últimos 15 días, entre los cuales hubo algunos días con 1.500 casos. • El R está en 1.05 y la ocupación de camas de terapia intensiva del sector público se encuentra en 28%, un número bajo respecto a otros momentos con la misma cantidad de casos diarios.

MEDIDAS PARA ENFRENTAR ESTA SITUACIÓN SANITARIA.

En la Ciudad de Buenos Aires se establecerán medidas para hacer frente a la suba de casos de COVID en las últimas dos semanas. Las mismas entran en vigencia el domingo 10/1/2021 a la 1hs:

• Se reducirán de 20 a 10 la cantidad de personas en los encuentros sociales tanto en espacios abiertos como cerrados. • La actividad comercial, gastronómica, cultural y de entretenimientos deberán cerrar de 1 a 6 de la mañana, a excepción de las farmacias. • El transporte público seguirá reservado para los trabajadores que cumplen tareas esenciales y para aquellos que ya están habilitados para hacerlo. • No se avanzará con la restricción a la circulación.

La estrategia sanitaria de la Ciudad contra el virus se basa en tres pilares: 1) Estrategia de testeos: • El primer pilar es el operativo de rastreo, testeo, aislamiento y seguimiento de contactos estrechos, que permite encontrar rápido a las personas contagiadas para aislarlas y evitar que el virus se siga propagando. • Hoy en la Ciudad se testea a todas las personas con síntomas; a todos los convivientes y contactos estrechos de las personas contagiadas; se sumarán todos los profesores de las colonias, a los docentes de escuela de verano, a los voluntarios de los hoteles, y se armará un circuito para que los agentes de tránsito y de la Policía se testeen al regresar de las vacaciones • Además, a todos los turistas que ingresan a la Ciudad y a los que viven en Buenos Aires y vuelven de vacaciones. Hay un centro de testeo en Ezeiza para los que vienen en avión, en la terminal Dellepiane para los que vienen en micro y otros cuatro centros para quienes vienen en auto: en Costa Salguero, en el Centro de Exposiciones y Convenciones, en el edificio de la Munich, y en una unidad móvil en Callao y Tucumán. • En total, por los Centros de Testeo al Turista ya pasaron más de 130 mil personas, de las cuales casi 1.500 dieron positivo y hoy están aisladas sin contagiar. • Y en total en la Ciudad, desde que empezó la pandemia, se hicieron más de 1.800.000 testeos, entre PCR, por antígeno y serológicos. • En el último mes, en la Ciudad se triplicaron la cantidad de tests que se realizan por día. Pasó de 5.000 testeos diarios a más de 15 mil en promedio. 2) Campaña de vacunación • En la Ciudad se recibieron 23.100 vacunas por parte del Gobierno nacional y se aplicó la primera dosis a más de 7.200 trabajadores de la salud, que son el primer grupo prioritario por ser quienes más expuestos están al virus. • En los próximos se espera la llegada de la segunda dosis para completar este grupo. Y ya tenemos lista toda la logística para avanzar con el plan de vacunación una vez que lleguen al país más vacunas: están listas 37 postas de vacunación en toda la Ciudad acondicionadas para conservar las dosis y ya tenemos más de 400 profesionales capacitados por el Ministerio de Salud de la Ciudad. • Primero al personal de salud, y en la próxima etapa a geriátricos y paradores de tercera edad. 3) Responsabilidad Social: • Es fundamental la responsabilidad en el cumplimiento de los protocolos: respetar las distancias, usar tapabocas, lavarse las manos, reunirse en espacios abiertos. • Hay 76 puntos de la Ciudad donde habitualmente se concentra mayor cantidad de personas, 39 zonas gastronómicas y 37 espacios verdes. Allí se distribuirán inspectores, agentes de prevención, agentes gastronómicos y personal de Espacio Público, de Fiscalización Urbana, de las Comunas y de Atención Ciudadana para concientizar y acompañar a los vecinos y controlar que estas disposiciones se cumplan.

La experiencia de clases presenciales que se hizo en la Ciudad de Buenos Aires

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Después de siete meses con las escuelas cerradas, el 13 de octubre volvieron los primeros alumnos de sexto año a los colegios técnicos de la Ciudad. En los días sucesivos se sumaron los estudiantes de los últimos años de las escuelas primarias y medias. Recién un mes después, el Gobierno porteño habilitó el regreso de todos los estudiantes, desde jardín maternal hasta adultos, a partir del lunes 9 de noviembre. Claro que no fue un regreso normal. En realidad, ni siquiera se trató de clases presenciales. Por la realidad epidemiológica que afrontaba en octubre, con los casos en una curva descendente pero todavía con circulación comunitaria, la ciudad solo estaba en condiciones de desarrollar actividades de revinculación, encuentros recreativos y lecciones de apoyo al aire en formato burbuja. Es decir, un docente con no más de nueve estudiantes. Siempre el mismo docente con los mismos estudiantes para que no haya interacción entre los distintos grupos. El ministerio de Educación porteño puso a disposición los pedidos de licencia con motivo de COVID-19 durante el año pasado. Los datos muestran que entre octubre y diciembre, el período en el que estuvieron abiertas las escuelas, las licencias disminuyeron al compás de la evolución de la pandemia en la Ciudad. La curva porteña refleja el piso de contagios en los primeros días de diciembre y después un rebrote paulatino hasta los casi 1.500 casos diarios que registra hoy. Según los registros oficiales, entre los 46.627 docentes porteños del sector público, 727 solicitaron licencia por coronavirus. Si bien no estuvieron en las aulas, los maestros sí siguieron dando clases virtuales y entregando los bolsones de comida. Por lo cual, también podían pedir una licencia. “El número de licencias solicitadas por coronavirus fue bajísimo. Una mirada rápida puede indicar que fue gracias a que no hubo clases presenciales, pero si observamos la evolución de las licencias todo el año, podemos ver que no existe correlación alguna entre el regreso a instancias presenciales y el aumento de casos de contagio entre docentes”, señaló Manuel Vidal, subsecretario de Carrera Docente. Solo el 1,56% de los docentes porteños se pidió una licencia por COVID-19 durante 2020. El pico de los registros coincidió con el punto más álgido de la pandemia en la Ciudad de Buenos Aires: entre agosto y septiembre, cuando todavía las escuelas seguían cerradas. En cambio, la apertura educativa no parece haber influido en la tasa de contagios entre los maestros. “La curva de contagios siguió el mismo comportamiento que en el resto de la sociedad”. “Lo que certifican los datos es que la vuelta a la presencialidad no es riesgosa cuando se lleva a cabo con los cuidados y los protocolos pertinentes. Cumpliendo pautas claras, las escuelas de la Ciudad son espacios seguros para que los chicos y sus docentes puedan encontrarse”, advirtió Vidal, que reconoció que la asistencia de alumnos entre octubre y diciembre no fue masiva por “lo restrictivo de los protocolos”. La Ciudad de Buenos Aires tiene previsto iniciar el ciclo lectivo 2021 el miércoles 17 de febrero. El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, ha dicho: “Las medidas restrictivas pueden convivir con el inicio de las clases presenciales”. Pero será necesario saber qué pasa con el aumento de los contagios diarios en la Ciudad que informamos en otra nota de hoy.

Distribución de los casos de covid detectados en Argentina. La mayor incidencia NO es en el AMBA

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Por supuesto, es en el Área Metropolitana donde se encuentran la mayoría de los contagios de la pandemia. Es la mayor concentración urbana de la Argentina. Y también es cierto que desde hace un mes crecen en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires. Pero este mapa que subió Lucas Medrano a las redes sociales nos muestra con claridad en qué lugares los compatriotas que viven allí tienen más chances de contagiarse.

Buenas noticas desde EE.UU.: «las reacciones alérgicas a las vacunas contra el covid son raras»

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Las reacciones alérgicas a las vacunas contra el coronavirus siguen siendo raras y no deberían disuadir a los estadounidenses de ser vacunados, dijeron los expertos del CDC (Centers for Disease Control), la agencia del gobierno de los EE.UU. que supervisa la lucha contra la pandemia.

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De los 1,9 millones de personas que ya recibieron una inyección durante las dos primeras semanas de vacunación, 21 experimentaron reacciones alérgicas graves, según un estudio de los CDC publicado el miércoles. La mayoría de esas personas tenían antecedentes de reacciones alérgicas y 20 de ellas se han recuperado por completo.
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Dado el pequeño riesgo de una reacción alérgica grave y su naturaleza tratable, el riesgo de contraer el coronavirus y enfermarse gravemente o morir supera con creces el de una posible reacción alérgica, dijeron los funcionarios de los CDC.
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“Los beneficios conocidos y potenciales superan el riesgo conocido y potencial de recibir la vacuna”, dijo Nancy Messonnier, directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los CDC, en una rueda de prensa. Messonnier dijo que a los funcionarios de los CDC les preocupa que las personas se muestren reacias a vacunarse, incluidos los trabajadores de la salud que estaban en el grupo de primera prioridad para las vacunas.
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Todas las vacunas conllevan un riesgo poco común de reacción alérgica potencialmente mortal, conocida como anafilaxia. Para la vacuna contra la influenza, el riesgo de anafilaxia es de 1.3 por cada millón de vacunas. El riesgo es mayor, pero aún relativamente pequeño con las vacunas contra el coronavirus con 11,1 casos de anafilaxia por 1 millón de vacunas, según el informe de los CDC.
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La pequeña cantidad de casos dificulta sacar conclusiones sobre quién puede estar en riesgo, pero de los 21 casos estudiados, 17 de las personas tenían antecedentes documentados de alergias o reacciones alérgicas y siete tenían antecedentes de anafilaxia. De los 21 pacientes con reacciones alérgicas, la edad promedio fue de 40 años.
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Casi todos los pacientes desarrollaron síntomas dentro de los 15 minutos de recibir la vacuna. Es por eso que los CDC recomiendan que los pacientes permanezcan durante 15 minutos en el sitio donde recibieron la vacuna. Para las personas con antecedentes de reacciones alérgicas graves, el tiempo de espera recomendado después de la vacunación es de 30 minutos.

Una fuerza de submarinos para Argentina: el plan Génesis

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Reproducimos para el debate sobre un tema que en AgendAR consideramos clave para defender la integridad territorial y los intereses de Argentina, el aporte que hizo el licenciado Federico Della Colleta para la publicación especializada Zona Militar: «¿Es necesaria una Fuerza de Submarinos? ¿A quién beneficia la capacidad submarina? ¿Existe la voluntad política qué posibilite la recuperación de estas capacidades? Dichos interrogantes tendrán distinta respuesta según quién lo analice. Por lo tanto, considero que debe instalarse el debate sobre cómo se defenderá el patrimonio que alberga nuestro litoral marítimo, el cual cuenta con una longitud de costa cercana a los 4.500 kilómetros. Custodiar estos miles de kilómetros implicará dotar al Comando de Submarinos de unidades modernas y diseñadas para enfrentar largos periodos de patrulla en las profundas aguas del Atlántico Sur. Por lo tanto, el Plan Genesis se erige como una herramienta de política pública que permitiría recuperar capacidades estratégicas que se han perdido. Orígenes, presente y futuro El Comando de Submarinos tuvo cinco generaciones de sumergibles. Entre 1933 y 1985 la Fuerza de Submarinos fue evolucionando tecnológicamente, en este sentido la incorporación de los submarinos de la clase “Santa Cruz” o tipo TR-1700, como quinta generación de submarinos, representaron la cúspide de dicho proceso. Según el Dr. Pablo A. Costa, colaborador del elSnorkel.com, las prestaciones excepcionales del modelo TR- 1700, tales como su capacidad de inmersión a grandes profundidades, su baja tasa de indiscreción (TIS) y su versatilidad táctica, le valieron una reputación destacada en ejercicios con otras marinas. En noviembre del 2017 el ARA “San Juan” pasaría a la inmortalidad junto con sus 44 tripulantes luego de naufragar a la altura del Golfo de San Jorge a 900 metros de profundidad. Este suceso impactaría sobre el Comando ya que el resto de la flota de submarinos se encuentra inoperativa. El ARA “Salta” de la clase U209/1200 se encuentra amarrado como medio de instrucción, como así también el “Santa Cruz” correspondiente a la clase TR-1700 se encuentra fuera de servicio por reparaciones mayores en las instalaciones de Tandanor. Por consiguiente, después de 87 años la fuerza se quedó sin capacidad submarina con proyección oceánica, capacidad de sigilo e instrumento disuasorio. Habiendo descripto el pasado y presente del arma submarina es necesario avizorar el futuro de este sistema estratégico que, en palabras del Comandante del Área Naval Atlántica e inspector del Arma Submarina Gabriel Eduardo Attis, estaría representado por el “Plan Génesis”. Según el comandante, el plan génesis consiste en “reevaluar toda la doctrina y procedimientos, especialmente en torno a la seguridad, y rever todo lo que tenemos escrito para establecer cuáles son las condiciones que debe cumplir la sexta generación de submarinos de la Armada Argentina». Attis sostiene que la nueva generación de submarinos debería contar con una autonomía, como mínimo de 90 días de patrullaje, como así también contar con pantallas digitales e intercambiables que faciliten los sistemas de control. Otro de los datos aportados por el comandante seria la necesidad de incorporar una dotación de seis submarinos con la finalidad de sostener una presencia en las tres grandes áreas focales estratégicas de nuestra plataforma marítima, es decir que debería contar con proyección oceánica. A largo plazo, consideró que es apropiado incorporar submarinos de la clase U-212 fabricados por ThyssenKrupp. En primer lugar, estos submarinos cuentan con la tecnología AIP – Air Independent Propulsion-, lo que sería un salto cualitativo respecto de la propulsión diésel-eléctrica convencional. Esto permitiría al submarino realizar patrullajes más amplios, asegurando la permanencia en la zona de operaciones en inmersión de una manera sigilosa durante largos periodos. Con relación a su precio, según el sitio Deagel.com, este sería de unos 500 millones de dólares. En segundo lugar, sería conveniente de acuerdo con el adiestramiento y la experiencia que ha adquirido el comando en la utilización de tecnología alemana. Esto permitiría que las futuras tripulaciones de submarinos se familiaricen rápidamente. En tercer lugar, se encuentra el costo-beneficio de la futura adquisición, ya que se conoce al fabricante y la confiabilidad de sus productos, como así también sus prestaciones operativas. Prestaciones que ya han sido probadas con unidades de la clase U-209/1200 y TR-1700 en ejercicios navales con otras marinas occidentales y que han demostrado amplias capacidades de sigilo. En conclusión, trascurrirán varios años para que el “Plan Genesis” se concrete con la botadura de algún submarino. Sin embargo, la urgencia es ahora, nuestro Mar Argentino anualmente pierde 2 mil millones de dólares debido a la pesca ilegal, no declarada ni reglamentada. Aceptando esta premisa es posible que la Armada haga las averiguaciones pertinentes con otras marinas con el fin de obtener un sustituto transitorio hasta tanto se implemente el Plan Genesis. Argentina tiene un potencial provisorio si las autoridades políticas realmente piensan en su instrumento militar, en este caso el submarino, desde una visión estratégica que ayude a resguardar el patrimonio de los argentinos y a garantizar su desarrollo. Considero, que el FONDEF (Fondo para la Defensa) puede ayudar en este intento de recuperar las capacidades perdidas. Como dijo el Comandante Attis: “El submarino es la única arma estratégica de la que puede disponer Argentina, y es la que le permite hacer un control silente del mar sin ser detectado pudiendo desplegarse en cualquier lugar que sea necesario; y teniendo en cuenta la extensión del Mar Argentino se vuelven una capacidad necesaria de la que no nos podemos dar el gusto de prescindir”.

Infectólogo Tomás Orduna: «Hay un duro rebrote y en el Área Metropolitana hay que poner restricciones»

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El médico que integra el comité asesor del Ministerio de Salud, sostuvo que «de seguir así, la segunda ola que esperábamos para fines de marzo o principios de abril se habría adelantado».

El médico infectólogo Tomás Orduna, quien integra el comité asesor del Ministerio de Salud, afirmó este miércoles que la Argentina atraviesa «un duro rebrote» de casos de coronavirus y dijo que «en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hay que poner algún tipo de restricciones«, en referencia a posibles medidas que frenen el movimiento de personas o el transporte. «Estamos en un bruto rebrote», aseveró el especialista, y sostuvo que «de seguir así, la segunda ola que esperábamos para fines de marzo o principios de abril se habría adelantado».
Orduna indicó que el país atraviesa «una curva en ascenso, hay que ponerle algún tipo de restricciones»
Respecto a las aglomeraciones sociales de jóvenes que se vieron en los últimos días en la ciudad de Buenos Aires y balnearios de la Costa Atlántica, el infectólogo señaló que «hay una inconsciencia asociada a la juventud de entre los 20 a 40 años» y aseguró que «uno de cada 4 contagiados tienen entre 18 a 20 años, un 25%». «Espero que podamos hacer algo para que esto sea un rebrote de la primera ola y no el inicio de la segunda ola», afirmó y agregó que «no se pueden tomar medidas de media tinta, habría que restringir al menos un tercio del día, desde las 21/22 horas hasta las 6 de la mañana, porque si hago algo muy corto, no cambia las cosas».
«Para lograr inmunidad de rebaño con la vacuna, hay que tener un 70% de población vacunada. Para eso, falta mucho: son 30 millones de argentinos»
Orduna mencionó los rebrotes de casos de Covid-19 en varios países europeos, dijo que «Gran Bretaña comenzó una brutal estrategia de cierre» e insistió en que a nivel local «evidentemente tenemos que ir por el lado de las restricciones». Aunque admitió que el inicio de la vacunación «puede haber actuado de alivio para algunas personas», afirmó que «la vacuna no es una bala mágica». El profesional admitió que con la vacunación «vamos a tener menos cantidad de personas susceptibles a los contagios, la calidad de la ola cambiará porque habrá menos casos graves con demanda de terapia intensiva». «En capital y AMBA también hay reuniones masivas, la Costanera es una casa quinta al aire libre, el domingo a la mañana amanece como un cementerio de botellas que muestran claramente la cantidad de gente que hubo, y eso es cadena de contagio todo el tiempo«.

Préstamos para inversión a tasas subsidiadas, disponibles para pymes

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La Línea de Inversión Productiva LIP PyMEs ya está disponible en 21 bancos públicos y privados de todo el país. Son créditos con tasa de interés bonificada diseñados por el Ministerio de Desarrollo Productivo, y financiarán proyectos de hasta $70 millones por empresa, con un primer cupo de $20.000 millones.

Estos créditos LIP PyMEs tendrán un plazo de hasta 61 meses con seis de gracia, y una tasa de interés subsidiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) del 25% anual los dos primeros años. De esa tasa se podrán bonificar dos puntos porcentuales más en el caso de PyMEs que registren exportaciones en los últimos 24 meses, y un punto porcentual extra en el caso de las PyMEs que sean lideradas o propiedad de mujeres. Así, la tasa bonificada puede llegar hasta el 22% anual de acuerdo a las características de la empresa solicitante. El préstamo podrá destinarse a la adquisición de bienes de capital de producción nacional -incluyendo leasing- y a la construcción o adecuación de instalaciones con un tope del 20% de capital de trabajo asociado. Los bienes de capital a ser financiados podrán tener hasta un 30% de componentes importados y la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) actuará como entidad de consulta de fabricación nacional de las entidades bancarias. El secretario de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores, Guillermo Merediz, resaltó: “Estamos trabajando en la reactivación productiva y las pequeñas y medianas empresas son actores fundamentales de este proceso. Nuestro objetivo es acompañarlas para que puedan llevar adelante proyectos a mediano plazo que les permitan crecer y producir más. Cuando las PyMEs invierten en maquinaria, en tecnología para actualizar sus líneas de producción, en ampliar sus instalaciones, estamos generando más trabajo”. La línea LIP PyMEs se suma a las 21 líneas que ya puso en marcha la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores a lo largo del 2020, a través de las cuales ya se otorgaron 642.000 créditos a PyMEs, monotributistas y autónomos. Para garantizar una oferta crediticia federal, esta línea estará disponible en las sucursales de todo el país de los siguientes bancos: Banco de la Nación Argentina, Banco de la Provincia de Buenos Aires, Banco HSBC, Banco Credicoop, Banco Santander, Banco Macro, Banco de Córdoba, Banco ICBC, Banco Hipotecario, Banco Patagonia, Banco de Santa Fe, Banco Galicia, Banco de la Ciudad de Buenos Aires, Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Banco de la Pampa, Banco Rioja (BACS), Nuevo Banco de Entre Ríos, Banco de Corrientes, Banco de la Provincia del Neuquén, Banco de San Juan, Banco de Santa Cruz. A estas entidades se le sumarán próximamente el BBVA Banco Francés, Banco Supervielle, Nuevo Banco del Chaco y Banco del Chubut. Una vez colocado este primer cupo, se realizará una nueva subasta de $ 20.000 millones en las próximas semanas.

2020, mal año para la industria automotriz. Pero en Argentina creció 54% el patentamiento de autos eléctricos

La cantidad de vehículos eléctricos patentados en todo el país durante 2020 creció 53,9% interanual, al sumar 2.833 unidades, informó  la Asociación de Concesionarios de Automotores de la Argentina (ACARA). Los modelos eléctricos más patentados fueron el Toyota Corolla, el Toyota RAV 4 (ambos con el 67% del total) seguidos muy de lejos por el Ford Kuga (poco más del 8% del mercado). Esto, en un año en que l producción de autos nacionales tuvo una caída del 18,3%. Sin embargo, hay que tener claro que los autos eléctricos son todavía una porción muy menor del mercado. ACARA destaca que la Argentina tiene proyectos de ley en agenda desde hace tiempo para promover la utilización de vehículos eléctricos y sistemas de movilidad sostenibles. Pero esas iniciativas «no avanzan por múltiples motivos». Sin embargo, están vigentes decretos que benefician la importación de este tipo de vehículos (331/2017 y 230/2019) los que otorgan aranceles preferenciales para la importación. Estos decretos reducen la alícuota al 5% para los híbridos (HEV/PHEV) y 2% para los eléctricos puros (BEV). Pero dado que todos los vehículos eléctricos que se ofrecen en el país son producidos fuera del Mercosur, el arancel extrazona aplicable sería del 35%. Según ACARA, uno de los mayores desafíos de esta tecnología en la región es el que representa la propia geografía de los países: Brasil, Argentina y México tienen mayores dificultades que Uruguay, Costa Rica o Ecuador a la hora de diseñar los llamados «corredores eléctricos», por obvias razones de distancia. Por otra parte, ACARA considera clave (y tiene razón) la matriz energética de cada país. Para algunos como Chile (carbón), Argentina o Perú (gas natural), la electrificación del parque vehicular implica también un desafío extra para aumentar la participación de energías renovables en la matriz. «Sin eso, sólo se produciría un desplazamiento de emisiones del sector transporte al de generación eléctrica», alertó. Lo fundamental es el desafío de los países que hoy tienen industria automotriz nacional, como México, Brasil y Argentina, ya que deben encontrar la forma de armonizar el desarrollo de políticas de electromovilidad con un modelo industrial de producción local.

Lista de países por el porcentaje de vacunados en la población, hasta el 6 de enero

Como era previsible y así lo anticipamos, Argentina descendió en esa tabla -a los dos días de comenzar su campaña llegó a estar 8°- a medida que más y más países empiezan a vacunar. De todas formas, se mantiene entre los primeros 30, el único de Latinoamérica. Es el n° 29, y Chile y México, los más cercanos, son n° 39 y 40. De todos modos, es una larga carrera, y falta mucho para la meta de vencer al covid. Sí volvemos a señalar que dado que somos el 8° país del mundo en extensión, con más población que la mayoría de los que tienen un % mayor de vacunados, y, sobre todo, teniendo en cuenta el estado de nuestra economía, no es una mala posición en este ranking.

El asalto al Congreso de los Estados Unidos

La política internacional no es el área específica de información y análisis de AgendAR, excepto en lo que afecta directamente a los intereses de Argentina, en especial de su economía. Pero el impacto que han provocado los acontecimientos de ayer en Washington D.C. nos afectarán indirectamente -es inevitable- como al resto del mundo. No entraremos en los hechos en sí -ya todos los medios se los han acercado, y lo seguirán haciendo- acompañados del contexto que conviene a sus agendas, por supuesto. Aquí ponemos, simplemente, las reflexiones, seguramente apresuradas, del editor de este portal. Empiezo señalando que, en mi opinión, la sorpresa ante lo que sucedió ayer es injustificada. Es cierto que un sector numeroso de nuestros compatriotas se aferra a una convicción firme que hay «países serios» en los que «esas cosas» no pasan. «Esas cosas» pueden ser, según el caso, el 17 de octubre, el bombardeo a la Plaza de Mayo, o el velorio de Diego Maradona. Creo que esa convicción responde a una necesidad interna de los que la sienten, pero eso no la hace más realista. También es cierto que muchos estadounidenses están sorprendidos y asustados ante lo que pasó, incluso entre su dirigencia política. Pero eso se debe a que este hecho en particular, la irrupción de gente armada en el mismo edificio del Capitolio, no había sucedido en la memoria de la mayoría de los que hoy viven (En 1954, fueron nacionalistas puertorriqueños los incursores). Pero su sociedad es heterogénea y violenta, y una mayoría de sus ciudadanos considera la posesión de armas como un derecho constitucional irrevocable. En el último medio siglo, las protestas contra la guerra de Vietnam y contra la discriminación racial incendiaron, literalmente, muchas ciudades de los EE.UU. en los ´60 y ´70. «Burn, baby, burn» fue una consigna. Un grupo de los contestarios, los Black Panthers, abogó durante un tiempo por el asesinato de policías. La Guardia Nacional fusiló a estudiantes en Ohio… Más recientemente, actos terroristas individuales han sido reivindicados por la «derecha alternativa» (Alt Right), la policía ha asesinado afroamericanos, sectores entre los manifestantes de Black Lives Matter y Antifa han usado la violencia… (No debe verse en esto un cuestionamiento prejuicioso a la sociedad estadounidense. Ciertamente, nosotros en el último medio siglo tuvimos nuestra cuota de masacre. Todas las regiones del mundo la han tenido. Hasta los budistas han perseguido musulmanes en Birmania… Los europeos, cierto, han logrado encauzar sus bombardeos y acciones militares fuera de Europa por 60 años (salvo en la península balcánica). Pero con su historia previa… no pueden levantar el dedo). Al punto: los estadounidenses hoy están amarga, furiosamente, divididos. El presidente actual, Donald Trump, les ha dicho a sus partidarios -cerca de la mitad de la población, recordemos- que la elección que perdió fue fraudulenta, y los convocó a marchar sobre Washington para impedir, con su protesta, que el Congreso formalizara el resultado favorable a su rival. No veo como puede sorprender esta irrupción de los más motivados -y pintorescos- de sus seguidores. Lo llamativo es la escasísima eficacia de las fuerzas policiales y de seguridad en contener la protesta y, luego, detener el ingreso al Capitolio. Hay quienes ven en esto un mensaje al futuro gobierno, y es posible. Pero no lo creo. Cualquier servicio de mensajería es más simple, y mucho menos caro para el «poder blando» y la influencia de los EE.UU. en el mundo. Y mantenerlo le resulta necesario aún a los «globalistas» más convencidos ¿En qué otra potencia pueden confiar para mantener las reglas del orden mundial que requieren? Mi falible opinión se inclina a poner énfasis en un dato bastante evidente: los partidarios de Trump están sobrerrepresentados en los niveles inferiores de las fuerzas de seguridad. Reluctantes a reprimir, entonces, a hombres blancos descontentos, como muchos de ellos mismos. ¿Consecuencias de este hecho? En lo inmediato, veo pocas (aunque debo recordarme que mi bola de cristal está empañada). Este aparatoso desafío al sistema legal de su país hará, creo, que los niveles dirigenciales de la política, la economía y la defensa cierren filas en torno a las instituciones. Entre las que se contará el nuevo gobierno y sus funcionarios. El consenso bipartidista que en lo esencial se ha mantenido por muchas décadas se verá fortalecido… en lo inmediato. Hasta podrá, demonizando la experiencia Trump, afirmarse explícitamente. Aunque el triunfo de los Demócratas en Georgia afectará la relación de poder legislativa -podrían controlar ambas cámaras- la mayoría del sistema judicial seguirá siendo conservadora. Todo esto si la economía sigue marchando bien, como apunta un talentoso amigo. Si no… se fortalecerán los desafíos a ese consenso. De parte de un trumpismo furioso, con o sin el Donald. Y también, quizás, de fuerzas a la izquierda de la conducción del Partido Demócrata, expresadas en nuevas figuras como Alexandria Ocasio-Cortez. El que viva lo verá, como acostumbraba a remarcar en mi blog personal. Y detrás de todo esto, y más importante, está el desafío que representa el crecimiento de China. El rival que ha surgido, y con el cual Biden y sus futuros funcionarios plantean un enfrentamiento más enconado que el que Trump llegó a encarar. La sombra de Tucídides, el gran historiador, advierte que el surgimiento de una nueva Potencia es mirado con desconfianza y temor por la Potencia establecida.

A. B. F.

Jóvenes y contagiados: un relevamiento encuentra que 1 de cada 4 casos de covid tiene entre 18 y 20 años

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Es una muestra en un sólo distrito. Pero uno lo bastante típico para que sea una advertencia. Una investigación de la Universidad de Hurlingham sobre la presencia del covid entre la población mostró que la seroprevalencia en ese municipio del conurbano es 3 veces más alta que lo que registran las estadísticas del sistema de salud. Mostró también que el virus avanzó mucho más sobre los barrios con necesidades básicas insatisfechas que sobre las zonas urbanizadas. Finalmente, en un dato que impacta más ante la suba de los contagios en estos días y la falta de cuidados de los jóvenes, los análisis detectaron que la franja etaria con más casos positivos es la de quienes tiene entre 18 y 20 años. “El estudio de seroprevalencia nos pareció importante porque es un insumo para la toma de decisiones”, dice Walter Wallach, vicerrector a cargo de la Universidad de Hurlingham. El estudio fue dirigido por Ezequiel Consiglio, director del Instituto de Salud Comunitaria de la UNAHUR. El estudio de seroprevalencia permite conocer qué porcentaje de la población tiene anticuerpos, es decir quienes cursaron la enfermedad, más allá de si acudieron o no al sistema de salud o si tuvieron síntomas.
La investigación testeó a 1.182 personas en 130 zonas del municipio. Las muestras fueron tomadas por estudiantes de enfermería que recorrieron casa por casa una serie de domicilios seleccionados de manera aleatoria, estratificada para respetar la composición sociodemográfica de Hurlingham.
Los resultados mostraron que el 12,1% de los  testeados habían desarrollado anticuerpos. Esto contrasta con las estadísticas para el distrito del el sistema de salud, que registra una tasa de incidencia acumulada de sólo el 3,8%. Esta última estadística registra los casos de personas que se contactan con la red de salud por presentar síntomas o tener sospechas de haber contraído covid. Pero los datos más impactantes son los relacionados con los jóvenes y con la incidencia del virus en los barrios que carecen de servicios de agua potable o sufren hacinamiento. En la zona mejor urbanizada, la del centro de Hurlingham, donde prácticamente no hay villas, la prevalencia de casos fue del 8,6%, mientras que en las zonas con mayores necesidades básicas insatisfechas, como Villa Tesei o Williams Morris la prevalencia fue cinco puntos más alta. En cuanto a las edades, el mayor índice de prevalencia se verificó en el rango de entre 18 y 20 años, al que pertenecen el 25,8% de quienes dieron positivo. Dividida la población en tercios de acuerdo a su situación socioeconómica, los testeos revelaron que entre las personas del primer tercil, con mejores condiciones de vida, los que dieron positivo en el test de anticuerpos fueron un 8%. En contraste, entre los del tercer tercil, es decir con mayores necesidades básicas insatisfechas, los positivos treparon casi a un 15%.
  La universidad está procesando una segunda parte de su investigación, que es un cuestionario que debió llenar cada uno de los testeados sobre si acudió al sistema de salud, si presentó síntomas, si salió o no trabajar. Para detectar anticuerpos se utilizaron kits COVIDAR,  desarrollados por el equipo de la investigadora Andrea Gamarnik, que fueron cedidos de manera gratuita por el laboratorio de Virología Molecular del Instituto Leloir. Las muestras fueron procesadas por el laboratorio  de diagnóstico de la Universidad de Hurlingham.

En Corea del Sur se logró fusión nuclear controlada durante 20 segundos, a 100 millones de grados

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Científicos surcoreanos establecieron un nuevo récord mundial al encender y mantener estable durante 20 segundos un sol artificial. Se trata del dispositivo de fusión nuclear conocido como KSTAR (Investigación Avanzada Tokamak Superconductora de Corea). Consiguieron mantener el plasma con una temperatura de iones de más de 100 millones de grados, más caliente que el Sol.

El hecho ocurrió el 24 de noviembre pasado. Fue llevado a cabo por el Centro de Investigación KSTAR del Instituto Coreano de Energía de Fusión (KFE), en un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Seúl (SNU) y la Universidad de Columbia de los Estados Unidos. De acuerdo al portal especializado Phys.org, para recrear las reacciones, los isótopos de hidrógeno deben colocarse dentro de un dispositivo de fusión como KSTAR para crear un estado del plasma (gas totalmente ionizado a altas temperaturas, diríamos los legos). La «sopa» de núcleos atómicos desnudos y electrones libres resultante es, por la ley de dilatación calientes, tan enrarecida que calificaría como alto vacío en un laboratorio común. Y es que está a 100 millones de grados, una temperatura casi 6,70 veces mayor que, por ejemplo, la del núcleo de nuestro sol. Ponemos al sol como comparación, porque a fecha de hoy es el único lugar del sistema solar donde se ha podido sostener una fusión de isótopos de hidrógeno que se transforman en helio, pero de manera prolongada. Obviamente, el sol gana por goleada en esto de la permanencia: entró en «ignición termonuclear» hace 4500 millones de años. Los coreanos, en cambio, han construído un «sol artificial» que ahora logró mantener la ignición durante 20 segundos. Suficiente para ganarle por muerte al resto de las instalaciones tipo Tokamak del resto del planeta, pero nada frente a la muy persistente fusión solar. Y nuevamente, también nada si lo que se busca es una fuente de calor artificial capaz de generar electricidad. En el núcleo del sol, la fusión se logra por un combo de presión (26,5 peta Pascales) y temperatura (15 millones de grados) imposible de imitar en la Tierra. Un Tokamak, por definición, es una imitación del núcleo solar que tiene que compensar con temperatura lo que no logrará jamás por presión. Se comprende: el sol logra esa compresión fantástica del plasma de isótopos de hidrógeno de su núcleo por fuerza bruta (en realidad, por masa). Sobre el núcleo se está ejerciendo, por gravedad, el peso del resto de su inmenso corpachón gaseoso. Para ponerlo en numeritos un tanto enloquecedores, el núcleo de nuestro sol está tan comprimido que forma apenas el 0,8 por ciento del volumen de esa estrella, pero contiene el 34% de su masa. La presión de gases de la atmósfera sobre nosotros nos comprime a una atmósfera. La presión de gases en los neumáticos de un auto urbano grande está a entre 2 y 3 atmósferas. La del centro del sol, a 26.474 trillones de 73 atmósferas. ¡Eso es presurizar! El plasma de tritio (los isótopos más pesados del hidrógeno) están contenido en una especie de botella magnética. Se trata de un túnel circular cuyas paredes están anilladas por afuera de electroimanes de gran potencia. Esos imanes no están hechos de materiales ferrosos comunes, como cualquier imán de heladera, sino de cerámicas que se vuelven superconductivas a temperaturas al menos inferiores a las del nitrógeno líquido. Así las cosas, para poder confinar a 100 millones de grados sobre cero el plasma embotellado magnéticamente, afuera hay que gastar horrores de electricidad en refrigeración. Una contradicción difícil de resolver, si uno lo que quiere, finalmente, es obtener electricidad. En el «momento mágico» de la ignición, el plasma de tritio empieza a fusionarse en helio, como sucede en el núcleo del sol, porque los núcleos arremeten unos contra otros con tal furia que logran sobreponerse a la repulsión magnética recíproca, ya que ambos tienen carga positiva. La fusión es exactamente la inversa de la fisión: une núcleos de átomos livianos y obtiene átomos más pesados. Y si compara la fusión de tritio con la fisión del uranio 235 de nuestras centrales nucleares, ésta libera millones de veces más energía por masa de reactivos. La cantidad de tritio que emplearía un Tokamak comercial imaginario capaz de suministrar 500 megavatios eléctricos (máquina imaginaria, por ahora, subrayamos) sería demasiado escasa para mover la aguja de una balanza electrónica de precisión: hablamos de microgramos de materia. Hidrógeno en el universo hay a patadas, es el elemento químico más común. Pero hidrógeno con 2 neutrones en el núcleo, es decir tritio, ésa es una figurita rara. ¿Y de dónde se sacaría el tritio, cuando exista (si llega a existir) una flota comercial de centrales de fusión? Eso hoy no es problema. La fuente más barata serían los reactores nucleares de fisión tipo CANDU, como la Central Nuclear Embalse, de Córdoba. De modo que el tritio es el problema más banal de un Tokamak. Los problemas en serio, en orden de gravedad, son:
  • ¿Cómo calentar y mantener estable en temperatura el anillo de tritio supercomprimido magnéticamente?
  • ¿Cómo lograr que su brutal desprendimiento de energía no destruya las paredes metálicas del recinto en forma de rosca?
  • ¿Cómo capturar parte de esa energía para volverla calor capaz de generar electricidad?
Todo esto es para disuadirlo de tratar de construir un Tokamak en el fondo de su casa. Es complicado. Hay otro método de fusión, llamado «de confinamiento inercial», que consta en hacer implotar (es decir explotar hacia adentro), una tras otra, pequeñísimas esferitas que contienen tritio iluminándolas simultáneamente con centenares de rayos laser de muy alta potencia. En esas implosiones, el tritio es comprimido brevísimamente a presiones ésta vez si comparables con las del núcleo del sol. Cada esferita es, técnicamente, una bomba termonuclear en miniatura, y explota dentro de un búnker metálico blindado llamado hohlraum (cámara hueca, en alemán). Este método, cuyo máximo exponente es la National Ignition Facility del Lawrence Livermoore Lab de California, EEUU, es tan o más tecnológicamente endiablado que los comparativamente más comunes Tokamaks existentes en varios países. Nuevamente, la cuenta de luz de cada ignición es temible, pero se va acercando lentístimamente a un balance neutro, en el que la energía gastada por los láseres empieza a parecerse a la liberada por la explosión de cada pellet. La recuperación de esa energía para volverla electricidad es también un asunto bastante misterioso, incluso para quienes, como nosotros, estamos mentalmente acostumbrados a no maravillarnos de que una serie de violentas explosiones de un aerosol de nafta y aire logren mover un auto, y eso sin que el motor salte en pedazos. La cuenta de mantenimiento de un hohlraum es probablemente peor que la de los Tokamaks, lo que explica que haya más laboratorios de éste último tipo. Decir que mantienen entre sí relaciones colaborativo-competitivas no alcanza siquiera para entender cómo se vinculan. Lo de Corea es un récord mundial, dado que en ocasiones anteriores sólo se logró mantener temperaturas de 100 millones de grados durante lapsos de tiempo más acotados. En 2018 el experimento sólo logró mantener la temperatura durante 1,5 segundos. En  2019, alcanzaron la hazaña al menos dos veces, pero sólo durante ocho segundos. El anterior récord correspondía al Joint European Torus, otro Tokamak situado en Gran Bretaña, que logró mantener ese «sol artificial» por 10 segundos en las mismas condiciones. Aunque Gran Bretaña ahora quedó legalmente fuera de Europa, éste experimento al cual aporta cantidad de plata la UE se mantiene multilateral. La contención magnética del plasma, en un Tokamak, cumple dos funciones: comprimir el plasma y mantenerlo bien lejos de las paredes metálicas del toroide. A 100 millones de grados, por muy incorpóreo y enrarecido que sea este gas ionizado, no le es indiferente a la integridad de ninguna aleación. Pero además, el contacto del plasma con la pared lo enfría instantáneamente y estropea el experimento. En su corrida de 2020, el KSTAR coreano mejoró el rendimiento de lo que los físicos llaman «modo de barrera de transporte interno», una tecnología desarrollada en 2020 destinada a mantener la compresión y el calor del plasma el mayor tiempo posible, y del cual no dan detalles. Obviamente, pasada la barrera de los 20 segundos y pulverizado el orgullo europeo, los físicos coreanos habrán brindado largamente con varias botellas de Soju (el licor nacional), y se descuenta que irán por más (por más tiempo de fusión). El KSTAR comenzó a operar el dispositivo en agosto pasado y su objetivo es lograr una operación continua de 300 segundos con una temperatura de iones superior a 100 millones de grados para 2025. «Las tecnologías requeridas para operar largo tiempo el plasma a 100 millones de grados son clave para hacer viable la energía de fusión», explicó el director del KSTAR, Si-Woo Yoon. Agregó que el logro de su plataforma representa «un importante punto de inflexión en la carrera por asegurar las tecnologías para operar el plasma de alto rendimiento a largo plazo», lo que en el futuro servirá para la «fusión nuclear comercial». En esta tecnología se está trabajando también en el Reino Unido, Francia y otros países europeos, aparte de EEUU y China, según informa el portal RT.

Comentario de AgendAR:

Se trata de un logro impresionante, en especial si tenemos en cuenta que Corea del Sur era hace 60 años un país agrícola empobrecido y destruido por la guerra. Merece nuestra admiración. Pero estos son experimentos de ciencia aplicada: están lejos de ser una tecnología comercial reproducible y predecible. El objetivo de la fusión nuclear comercial, presentada por sus cultores como fuente de energía supuestamente inagotable y limpia, sigue siendo conjetural. Como dicen los físicos del palo, «hace 60 años que estamos a 10 años de conseguir la fusión nuclear controlada estable». Lo cierto es que están arrimando un poco la bocha. Vamos los coreanos.

La ANMAT autorizó el uso del kit FlashPrep®ARN SARS- CoV-2 para hacer PCRs más rápidos y baratos

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El nuevo kit permitirá aumentar la capacidad de testeos a menor costo y mayor rapidez mejorando la vigilancia

El equipo de investigación dirigido por Valeria Levi, investigadora del CONICET en el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (IQUIBICEN, CONICET-UBA), y Valeria Genoud (FCEN, UBA) desarrolló un procedimiento para el tratamiento de hisopados nasofaríngeos/ orofaríngeos que reemplaza la extracción del ARN. En la actualidad, este paso de extracción resulta costoso, laborioso y lento, y, además, depende de insumos importados por lo que ha complicado los testeos a gran escala en muchos países, incluyendo Argentina. El kit FlashPrep® ARN SARS-CoV-2 Highway, recientemente autorizado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), logra procesar una mayor cantidad de muestras de manera más rápida y económica. Levi destacó que el asesoramiento del MINCyT “nos posibilitó, por un lado, orientar el desarrollo de las investigaciones de acuerdo con las necesidades existentes y, por otro, tanto el Ministerio como el CONICET cumplieron un rol fundamental en la conexión con Inbio Highway, que es una empresa argentina, que garantiza la disponibilidad de los insumos sin depender de la importación y cuyas instalaciones permitieron la aprobación de ANMAT”. El kit involucra el procesamiento de la muestra en dos pasos sucesivos: en una primera etapa se incuba la muestra con FlashPrep® ARN SARS- CoV-2 Highway, que contiene la enzima Proteinasa K que fragmenta proteínas que podrían interferir con la detección del ARN viral. En una segunda etapa, se realiza una incubación durante 5 min a 98°C con el fin de inactivar la proteinasa K, evitando así que la enzima afecte la reacción de RT-PCR en el paso siguiente de detección. Este paso de calentamiento resulta además en la inactivación del virus. Levi explicó que durante el primer pico de contagios “se producía un cuello de botella en el análisis que estaba vinculado con la extracción del ARN. El uso de FlashPrep® ARN SARS CoV-2 Highway va desempeñar un importante papel en este sentido ya que permitirá aumentar la capacidad de testeos a menor costo y mayor rapidez mejorando la vigilancia”. La investigadora agregó que este método “facilita la tarea del personal de laboratorio porque reduce los múltiples pasos de procesamiento de la muestra a uno solo que es, además, muy simple. Y luego de este paso la muestra se vuelve inactiva por lo que el personal no puede contagiarse”. El desarrollo y la evaluación de desempeño del kit se llevó a cabo conjuntamente con el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS, CONICET-UBA), reconocido centro de referencia para el análisis de SARS-CoV-2 en muestras humanas en el contexto actual de pandemia de COVID-19. El equipo que participó del desarrollo está compuesto, además, por las y los científicos: Martín Stortz (IQUIBICEN, CONICET-UBA), Federico Remes Lenicov (INBIRS, CONICET-UBA), Paula Verneri (IQUIBICEN, CONICET-UBA); Ariel Waisman (FLENI), Bruno Berardino (IQUIBICEN, CONICET-UBA), Virginia Dansey (UMYMFOR, CONICET-UBA). El reactivo ha sido licenciado a la empresa Inbio Highway con el nombre comercial de FlashPrep® ARN SARS CoV-2 Highway y su producción ha comenzado para abastecer las necesidades del Sistema de Salud público y privado.