La curva de contagios en Argentina, la «segunda ola» en Europa

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Frente a los números de la pandemia en nuestro país que conocimos ayer 14 de octubre -931.967 contagios, total de muertos 24.922, quienes superaron la enfermedad 751.146, de acuerdo a los registros oficiales- en AgendAR nos pareció adecuado mirarlos en el contexto de esta crónica reciente sobre lo que está sucediendo en los países europeos. Después de todo, los argentinos siempre hemos mirado, tal vez demasiado pendientes, lo que pasa en Europa. Nuestra idea no es refugiarnos en el consuelo de tontos, el mal de muchos. Creemos que puede ayudarnos a ver nuestro problema en contexto, para evaluar las medidas tomadas y, más importante, las medidas a tomar. Damos nuestra posición en el tema al final.

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«Los mapas de Europa que indican las zonas de alto contagio de coronavirus comienzan a tomar de nuevo tonalidades oscuras, mientras los gobiernos buscan soluciones para evitar una nueva ronda de confinamientos totales, incluso implementando medidas impopulares como el cierre de escuelas, bares y gimnasios. La República Checa, Bélgica y Holanda se unieron a España como los principales focos de infección en el continente durante el repunte actual de COVID-19. Rusia y muchas otras naciones siguen la misma perturbadora tendencia. Francia ha declarado toque de queda en París y otras regiones, y reimpondrá un estado de emergencia sanitaria, lo que facilita la aplicación de controles adicionales en caso de ser necesarios. A grandes rasgos, los centros médicos están mejor preparados que durante la primera oleada de la pandemia. Pero muchos profesionales de la salud están frustrados por lo que perciben como un inefectivo liderazgo de las autoridades, que han intentado proteger la salud pública y al mismo tiempo ayudar a las castigadas economías. Las naciones europeas, e incluso regiones dentro de los propios países, están aplicando estrategias completamente contrastantes. En un área, los bares se consideran focos de contagio, mientras que del otro lado de la frontera o en los límites de la ciudad, son las escuelas las que se perciben como caldos de cultivo. A continuación una mirada a los principales aspectos del virus en Europa: La República Checa optó por cerrar escuelas el miércoles a fin de reducir una tasa acumulada de 521 infecciones por cada 100.000 habitantes durante los últimos 14 días, la más elevada de Europa. «Me disculpo con los directores de escuelas. Me disculpo con los padres de familia por la incertidumbre permanente. Pero es necesario hacerlo y hacerlo rápido», dijo el ministro de Educación checo, Robert Plaga. La impopular medida fue necesaria para evitar un colapso en el sistema de salud, dijo el ministro de Salud Roman Prymula durante un discurso a nivel nacional el martes, que fue visto por casi la tercera parte del país. Prymula dijo que el número de maestros y empleados de educación infectados se ha disparado desde septiembre, hasta sumar 4.500 casos, que es incluso mayor a la cifra del personal de salud que ha enfermado por el virus. Los estudiantes representan el 16% de las infecciones, más que cualquier otro grupo, dijo el funcionario. El número de pacientes hospitalizados se ha duplicado en dos semanas y el ministro del Interior Jan Hamacek advirtió que los hospitales podrían llegar a su máxima capacidad a finales de octubre. Irlanda del Norte también se enfocó en el sistema educativo al presentar el miércoles las restricciones más estrictas contra el COVID-19 en todo el Reino Unido, ordenando el cierre de escuelas por dos semanas y el cierre de bares y restaurantes por un mes. En la región de Granada, en España, las autoridades ordenaron que todas las clases a nivel universitario se lleven a cabo exclusivamente online, mientras que la vida nocturna no sufrió cambios. «Me entristece profundamente que se valoren más los bares que la formación universitaria», dijo Pilar Aranda, rectora de la Universidad de Granada, en declaraciones al diario El País. «Dejan abiertos los bares y cierran las aulas, los seminarios, los laboratorios y las bibliotecas». Liverpool, en el norte de Inglaterra, se convirtió el miércoles en la primera ciudad en la que entraron en vigor las restricciones gubernamentales más estrictas contempladas en un sistema de tres niveles que obliga al cierre de tabernas y bares que no vendan alimentos. Las inminentes restricciones causaron caóticos festejos la noche del martes en Liverpool, donde los bebedores salieron a las calles a bailar y provocar a la policía mientras las tabernas cerraban. Las imágenes de las concentraciones inundaron las redes sociales, incluyendo un video en el que se ve a una multitud golpeando un vehículo policial. «Esas imágenes avergüenzan a nuestra ciudad, es inaceptable atacar a nuestros valientes policías», dijo el alcalde de Liverpool, Joe Anderson, en un tuit. «Nuestro servicio de salud está al límite, 300 hospitalizados y 30 muertos en una semana. Ignorar estos hechos es el motivo por el que estamos en la fase 3 de las medidas. Además, se prohibieron las reuniones sociales en interiores con personas que vivan en otra casa, y se les recomendó a los habitantes no salir de la zona. Las medidas serán revisadas regularmente, pero podrían prolongarse hasta por seis meses. Paul Brant, del ayuntamiento de Liverpool, dijo a la BBC que alrededor del 90% de las camas en los pabellones de cuidados intensivos y atención crítica están ocupadas. Las unidades de terapia intensiva en Bélgica alcanzarán su máxima capacidad a mediados de noviembre si no se hace algo por reducir los contagios, de acuerdo con las autoridades de salud. Bélgica es el segundo país más afectado de Europa con 429 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Todos los indicadores del virus han empeorado en las últimas semanas, mientras que el número de hospitalizaciones y fallecimientos relacionados con el virus va en aumento. La semana pasada, Bélgica implementó toques de queda locales y ordenó el cierre de bares en Bruselas durante al menos un mes. Rusia, con la cuarta mayor cantidad de casos confirmados a nivel mundial: más de 1,3 millones, ha reportado más de 10.000 nuevos casos por 11 días en fila. Las 14.231 nuevas infecciones reportadas el miércoles son la cifra más alta desde el inicio de la pandemia. Rusia levantó la mayoría de sus restricciones durante el verano. A pesar del deterioro de la situación, las autoridades rusas han descartado la posibilidad de un segundo cierre y no han implementado medidas restrictivas adicionales. Autoridades de Moscú han instado a los ancianos a permanecer aislados y extendieron las vacaciones escolares una semana. Los alumnos del 6to al 11er grado de la capital ahora tomarán clases en línea durante dos semanas. «Los estudiantes de mayor edad son más susceptibles al riesgo de contraer el coronavirus», dijo el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin. «Representan dos terceras partes de los menores infectados». España se convirtió este miércoles en el primer país de la Unión Europea en rebasar los 900.000 casos. Alemania rebasó las 5.000 nuevas infecciones diarias por primera vez desde mediados de abril, mientras que Suiza reportó un nuevo récord de contagios confirmados por día, principalmente entre adultos jóvenes. El papa Francisco se disculpó el miércoles con sus feligreses por no poder salir a saludarlos y estrechar su mano luego del repunte de infecciones en Italia y el Vaticano, lo que ha desatado nuevas restricciones. Con 83 años de edad y sin parte de un pulmón, el papa encaja en la descripción de alto riesgo de complicaciones por COVID-19. Aun así, se ha mostrado renuente a portar mascarilla, y el miércoles nuevamente apareció con el rostro descubierto, a pesar de que muchos en su séquito y todos los miembros de la Guardia Suiza utilizaban barbijo. «Me gustaría bajar como siempre y acercarme a ustedes y saludarlos, pero con estas nuevas restricciones, lo mejor es mantener la distancia», dijo a la multitud.» Esta nota fue preparada por Karel Janicek y Joseph Wilson, de Associated Press, y publicada en Argentina por Clarín.

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Empecemos por descartar, para enfocar con claridad lo que sucede entre nosotros, la tontería tantas veces repetida de «la cuarentena más larga del mundo». La cuarentena estricta duró en nuestro país aproximadamente 60 días: desde el 20 de marzo de este año, todo abril y parte de mayo. Y tengamos presente que una cuarentena estricta no significa «total». Es imposible, aquí y en la China: deben seguir en circulación quienes reparten alimentos, medicamentos, combustibles, el personal de salud, las fuerzas de seguridad… Y en Argentina, como en la mayor parte del mundo, las tareas rurales -y el transporte vinculado- no se interrumpieron. Aún así, con esos límites de sentido común, esa cuarentena fue, en su medida, exitosa. Logró aparentemente demorar los «picos» tempranos de contagios que asolaron a la mayoría de los países de nuestra región -con la excepción de Paraguay y Uruguay- y permitió preparar mejor el sistema sanitario en la mayor parte del país. Ese éxito temporal tuvo, sin embargo, consecuencias negativas. Hizo pensar a muchos, también en el gobierno, que el «modelo argentino» de manejo de la pandemia era el adecuado. Y congeló las respuestas oficiales, y la imaginación de los responsables, en un modelo de «aislamiento obligatorio» que se ha mostrado insostenible en el tiempo. Porque no se sostiene: los números de contagios que citamos al principio son una evidencia indiscutible. Todavía -fruto probablemente de esa inicial cuarentena- los números de muertes por millón son significativamente más bajos que en otros países de América del Sur. Pero esa diferencia está disminuyendo. Sugiero que pongamos en su lugar, menor, la influencia de la «grieta», que domina y oscurece el debate político. Un sector de la oposición trata de capitalizar el fastidio de los ciudadanos con las restricciones que siguen en vigencia. Tal como en EE.UU. y Brasil lo hace el oficialismo. Nada nuevo, lamentablemente, en las sociedades modernas. Pero ese no es el factor decisivo. Nuestros compatriotas -salvo grupúsculos- no enfrentan las restricciones tan belicosamente como sucede en algunos países europeos (los bebedores ingleses y los juerguistas italianos, por ejemplo). Simplemente, las pasan por alto. Por necesidad, por irresponsabilidad, por cansancio… (Hace pocos días publicamos en AgendAR un estudio sociológico de Semán y Wilkis sobre los motivos de esta extendida desobediencia. Es una lectura útil). Cualquiera que se moleste en ver lo que sucede en las aglomeraciones urbanas, en las autopistas argentinas, se dará cuenta que un porcentaje muy alto de la población ignora esas restricciones vigentes. «La cuarentena no existe», como reconoció el presidente (¿en un momento de descuido?). Y tratar de volverla a poner en vigor -salvo en algunos rubros o en algunas localidades pequeñas- es imposible. El Estado argentino no cuenta con los medios de coerción para eso. Sería necesario reimponer el servicio militar, para contar, en algunos meses, con centenares de miles de jóvenes con una disciplina rígida y sin contacto con sus familias. En realidad, creemos que buscar una solución completa y satisfactoria es un camino engañoso, hasta que lleguen las vacunas (que también representarán nuevos y complicados problemas). Asimismo, hay que descartar las frases que la política ha convertido en clichés, como el de «aislar a los contagiados y a sus contactos cercanos» ¿Dónde encerramos a algunos cientos de miles de personas? Es necesario volver a usar la imaginación para buscar respuestas puntuales y paliativos. Y enfrentar el hecho que los argentinos vamos a seguir conviviendo en estos meses con este virus, con confinamientos parciales y con rebrotes. Como en Europa. Como en el resto del mundo.

A. B. F.

Brasil planea probar su microlanzador orbital, el VLM-1, en el 2022

El director de la Agencia Espacial Brasileña estimó que en menos de dos años se realizará al primer vuelo del microlanzador orbital VLM-1. El nuevo vehículo de propulsante sólido consta de tres etapas y será capaz de situar 150 kg en órbita baja terrestre. El Programa Espacial Brasileño y los desafíos que enfrenta el sector fueron los temas del diálogo público entre el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovaciones, el teniente coronel Marcos Pontes (que participó del programa de la NASA y en 2006 fue el primer astronauta brasileño, en la Estación Espacial Internacional) y el presidente de la Agencia Espacial Brasileña, coronel ingeniero Carlos Teixeira de Moura. El evento tuvo lugar el domingo 4 de octubre. para dar comienzo al “1er Mes Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovaciones”. Durante la conversación con el ministro, el presidente de la AEB reveló que el mayor desafío de la agencia es poner en órbita un satélite utilizando un vehículo de lanzamiento nacional. Moura explicó que el proyecto de acceso al espacio depende del compromiso y de más recursos. “Estamos trabajando en el desarrollo de un motor más potente, que es el S50, un proyecto realizado en alianza con la industria nacional instalada en São José dos Campos (SP). Incorpora una serie de avances tecnológicos. Pretendemos empezar a probar el motor en 2021 y hacerlo volar en 2022”. Moura también comentó que es común que muchas personas se pregunten si tiene sentido que Brasil, un país que tiene problemas básicos, invierta en el sector espacial. El director de la AEB explicó que estas personas piensan que el espacio es algo muy alejado de sus realidades, sin embargo “con la pandemia de coronavirus, las cosas que citamos como ejemplos de tecnología espacial se convirtieron en ejemplos concretos como la telemedicina y la teleeducación”. Moura también recordó problemas de movilidad urbana que benefician a muchas personas: “¿Cuántas personas usan aplicaciones para pedir comida o transporte? Todas estas tecnologías solo son viables porque hay sistemas espaciales que dan soporte, permiten una infraestructura para eso”, explicó. EL VLM-1 El VLM-1 (Vehículo Lanzador de Microsatélites) es un lanzador orbital en desarrollo por el Instituto de Aeronáutica y Espacio (IAE) en conjunto con la DLR. Este microlanzador se compone de tres etapas, de las cuales las dos primeras son idénticas y están conformadas por motores S50, de fibra de carbono, conteniendo 12 toneladas de combustible sólido cada uno. La tercera etapa está compuesta por un motor S44, ya calificado, que había sido usado en las misiones del VLS-1. Dado a que este vehículo no posee una etapa superior de propelentes líquidos para la inserción de alta precisión de un satélite en órbita, el VLM-1 no atenderá misiones donde se requiera esta característica. El VLM-1 despegará desde el Centro Espacial de Alcántara, que recientemente quedó habilitado para recibir la operación de servicios de lanzamiento de empresas de los Estados Unidos.

La Universidad de Rosario quiere instalar una base en el Delta del Paraná, investigando los incendios

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La Universidad Nacional de Rosario avanzará en los próximos días con la instalación de una base de investigación científica contra incendios en el Delta del Paraná, pese a la controversia generada por un decreto de la municipalidad entrerriana de Victoria que prohibió la circulación en la zona. La polémica aparece porque la sede de monitoreo de la UNR se localizará en un predio de esa provincia cedido a la comuna rosarina. Así lo afirmó el rector de la UNR, Franco Bartolacci. En diálogo con radio Dos, consideró «insólito que dediquen tiempo a notificar a la Universidad que quiere hacer un aporte con una base para terminar con las quemas y cuidar los humedales, y no a perseguir a quienes hacen las quemas» en las islas entrerrianas. El último 2 de octubre, autoridades de la universidad y del municipio rosarino firmaron un convenio para instalar un centro experimental de investigación científica en la reserva Los Tres Cerros (del legado del filántropo Carlos Deliot) que pertenece a la ciudad de Rosario, en las islas ubicadas en jurisdicción de Victoria, Entre Ríos. La base científica servirá como sede de los equipos de investigación de la UNR que trabajen la problemática ambiental del delta del Paraná, para analizar posibles focos de incendios y la calidad del aire, entre otras acciones. La zona donde se instalará la base comprende 2.204 hectáreas, ubicadas en la isla El Charigüé. El municipio de Victoria, que tiene jurisdicción sobre las islas, decretó días atrás la emergencia ambiental en esa zona y prohibió la circulación de personas.  

Noticia de interés para el grupo de riesgo «65 años y más»

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Los medicamentos antienvejecimiento podrían combatir el COVID-19 El sistema inmunológico humano es increíblemente complejo y el envejecimiento afecta a casi todos los componentes. En medio de la pandemia actual, es particularmente urgente entender el impacto del envejecimiento en el sistema inmunológico, que hace a las personas más vulnerable a esta pandemia y, posiblemente, menos receptivas a las vacunas. Algunos investigadores están abordando esto ajustando las vacunas para provocar una respuesta más fuerte en las personas mayores, pero otros están tomando un rumbo completamente diferente: en lugar de trabajar con las limitaciones del sistema inmunológico envejecido, planean rejuvenecerlo. Para acceder al artículo publicado en Nature (en inglés) cliquear aquí.

Premian a los físicos de la CNEA, Torroba y Ghiselli, «autores» de la antena del SAOCOM

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Los investigadores Gonzalo Torroba y Alberto Ghiselli y su equipo, fueron reconocidos por la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) con el Premio Estímulo en Física “Dr. Mario Bunge” y el Premio Innovación Tecnológica, respectivamente. Ambos galardones serán entregados en el mes de noviembre y son una distinción al trabajo científico y tecnológico en el país. Gonzalo Torroba es Investigador del CONICET, con lugar de trabajo permanente en la CNEA, Gerencia Física-División Partículas y Campos, en el Centro Atómico Bariloche. Alberto Martín Ghiselli fue quien coordinó el proyecto ARAS (Antena Radar de Apertura Sintética) para la Misión SAOCOM y es uno de los principales responsables del equipo de trabajo que se conformó en el Centro Atómico Constituyentes de la CNEA. Ambos recibirán los máximos reconocimientos por la ANCEFN en sus categorías a finales de noviembre, en un acto que se realizará excepcionalmente de forma virtual. Gonzalo Torroba recibió el Premio Estímulo en Física “Dr. Mario Bunge” 2020. Nació en Buenos Aires y desde el colegio secundario se interesó por las matemáticas y la astronomía: “Ahí me di cuenta de que, combinando experimentos, con imaginación y razonamiento, uno puede llegar a entender las leyes que rigen el funcionamiento de las cosas”, confiesa. Se graduó de la carrera de Física en el Instituto Balseiro y luego continuó su formación en el exterior. En el año 2014 regresó con su familia a la Argentina y desde entonces se desempeña como investigador y docente en el Centro Atómico Bariloche. Trabajar allí “ha sido una experiencia muy enriquecedora; me parece el mejor lugar para investigar. Mis colegas forman una comunidad científica muy creativa, trabajadora y tolerante, que siempre busca progresar. También me ha resultado muy importante el enfoque que combina la investigación con la formación de estudiantes en el Balseiro, tan crucial para nuestro futuro”. Torroba es físico teórico y ha realizado importantes aportes en una variedad de áreas de investigación, resaltando la perspectiva interdisciplinaria a problemas diversos como los superconductores de altas temperaturas, la teoría de campos a temperaturas finitas y la evolución cosmológica. Se dedica al estudio de la naturaleza a escalas microscópicas, “donde aparece la mecánica cuántica y todas nuestras intuiciones cotidianas dejan de funcionar. En especial, trabajo en sistemas cuánticos que tienen muchos grados de libertad, que hemos aprendido a entender utilizando la ‘teoría cuántica de campos’”, resume el investigador. En el año 2017 había recibido el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos de la Fundación Bunge y Born, por lo que el nuevo reconocimiento significa para él “un gran honor y un impulso para seguir adelante. En tiempos tan difíciles como los que estamos viviendo, creo que es muy importante difundir el papel de la ciencia y la tecnología en nuestra vida. Este premio de la Academia va en esa dirección. Por la forma en la que hacemos ciencia y tecnología hoy en día, estas iniciativas de la Academia, la Fundación Bunge y Born, y muchas otras instituciones, nos muestran el valor de trabajar en equipo, de ser críticos pero tolerantes, y de ponernos de acuerdo para progresar juntos”. El Premio a la Innovación Tecnológica este año fue para Alberto Martín Ghiselli y su equipo, por el proyecto Antena Radar de Apertura Sintética (ARAS), un trabajo desarrollado íntegramente en la CNEA, que contó con la colaboración de aproximadamente 70 personas. “Creo que lo más importante es que se reconoce un esfuerzo de 20 años, en el que se comenzó desde cero y se desarrolló todo el conocimiento, los recursos humanos, la tecnología y las capacidades de fabricación y ensayo con los que hoy cuenta la CNEA para encarar proyectos de estas características”, comenta Ghiselli. Este proyecto comprende la estructura, los mecanismos de despliegue y los módulos radiantes de la antena del Instrumento SAR (Radar de Apertura Sintética), necesarios para realizar las mediciones en las observaciones de la Tierra que llevarán a cabo los dos satélites del Proyecto SAOCOM de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Su desarrollo implica desde el diseño e ingeniería de innovación, hasta la fabricación y ensayos de un desarrollo de alto valor tecnológico, incluyendo investigación aplicada en el campo de los materiales y que también tiene aplicaciones en distintas ramas de la ingeniería, incluyendo el sector nuclear. El proyecto de la Antena SAR es un desarrollo que lleva varios años, donde Horacio Quiróz, del Departamento de Reactores del Centro Atómico Constituyentes, aportó el concepto del diseño original adoptado, que la CONAE aprobó inmediatamente. “Todo el desarrollo estuvo marcado por el hecho de que ninguno de los participantes tenía experiencia en otros proyectos espaciales por lo que las ideas no estaban influenciadas inicialmente por conocimientos previos”, remarca el investigador. “Después, fue cuestión de ponerse a estudiar y ver como hacíamos para que esas ideas se adaptaran a las normas y procedimientos de cálculo que requiere la industria aeroespacial. En particular, el sistema de colchón de aire que se usó para simular la condición de falta de gravedad en los ensayos de despliegue de la antena, fue una apuesta a superar la experiencia que tenían en INVAP y en CONAE sobre sistemas de ese tipo (pórticos con contrapesos), que resultó adecuada dado que cada uno de los paneles de la antena tiene una masa mucho mayor que cualquier conjunto desplegable que se haya ensayado previamente en nuestro país.”, amplía Ghiselli. La relevancia de este proyecto radica en que los conocimientos y experiencias adquiridas en el desarrollo de la Antena SAR ya se aplican en otros proyectos y actividades de CNEA. El exitoso lanzamiento de los satélites SAOCOM 1A y 1B y el despliegue de las Antenas SAR avalan la capacidad de CNEA para suministrar productos innovadores en sectores de alta tecnología, generados por profesionales altamente capacitados -gracias a estas iniciativas- en las distintas tecnologías involucradas. Comenta Daniel Arias: «Esta fue una patriada múltiple: Torroba y Ghiselli inventaron todo, desde el patrón de interferencias para generar el apuntamiento del haz del radar espacial en banda L, al despliegue físico de esa antena espacial como ninguna otra en el mundo, de 1500 brutales kilogramos!»

Argentina y México impulsan la Agencia Espacial Latinoamericana y del Caribe (ALCE)

Entre las metas de la Agencia Espacial Latinoamericana están los satélites para mejorar telecomunicaciones, transporte y telemedicina.

El canciller Felipe Solá y el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard Casaubon, acordaron el 9 de octubre un Mecanismo Regional de Cooperación en el Ámbito Espacial, tendiente a sentar las bases para la constitución de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio. La Declaración, firmada en el marco de la Semana Mundial del Espacio de las Naciones Unidas, es producto de los acuerdos alcanzados en el Encuentro Latinoamericano y Caribeño sobre el Espacio, informó la cancillería en un comunicado. Esa reunión fue celebrada en julio, como parte del primer punto del Plan de Trabajo 2020 de México, en su calidad de Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Durante la ceremonia virtual junto a su par mexicano, Solá destacó el papel del Espacio como «factor del desarrollo» y recordó que la Argentina impulsa el objetivo de la creación de un «mecanismo regional de cooperación en materia espacial» que permita un «mejor uso los recursos para afrontar proyectos de y para la región». El secretario de Telecomunicaciones y de Transporte mexicano, Jorge Arganis Díaz Leal, celebró la firma de la declaración que «hace historia, después de que durante muchos años se anheló llegar a este momento, en el que el Espacio pudiera convertirse en herramienta de justicia social para la región y significar un paso hacia la consolidación de la unidad latinoamericana». Diego Hurtado, secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación nacional, destacó que para la Argentina el «sector espacial es considerado estratégico desde hace décadas como industria, permitiendo y abriendo la participación de empresas y actuando como vector de escalamiento para el sector económico». Agregó que «en la actualidad, la Argentina posee 4 satélites en órbita, 2 geostacionarios y 2 de observación de la tierra para la generación de imágenes (en alusión a SAOCOM 1A y 1B), y que en el presente se encuentran en desarrollo un Lanzador o Inyector Satelital y un Satélite Oceánico». Del encuentro también participaron el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Graue Wichers y la rectora de la Universidad Nacional de Colombia y Presidenta de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, Dolly Montoya.  

Un brote de coronavirus en China dispara 9 millones de testeos en solo 5 días

Las autoridades comenzaron a testear a todos los habitantes de la ciudad de Qingdao tras detectar unos 12 casos relacionados con un hospital.

Una vez más -dice La Vanguardia, desde Barcelona- China vuelve a demostrar que en la lucha contra el coronavirus el país va a una velocidad diferente al resto. Tras casi dos meses sin registrar ni un solo contagio local, la aparición de un pequeño brote en la ciudad costera de Qingdao -doce casos confirmados, la mitad de ellos asintomáticos- se va a afrontar sometiendo a la prueba de ácido nucleico a sus más de nueve millones de habitantes en tan solo cinco días.
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La espectacularidad de la medida sigue las pautas marcadas al tratar rebrotes anteriores, y con ella pretenden evitar que el foco se extienda por otras ciudades del territorio.
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El nuevo brote está ligado al Hospital Municipal de Dolencias Pectorales de Qingdao, donde normalmente son ingresados aquellas personas que, al venir a China desde el extranjero, se detecta que son enfermos de la Covid-19 durante las pruebas y cuarentena obligatoria a las que se les somete a su llegada al país.
El hospital donde se detectó el foco ha sido clausurado y los edificios en los que residen los afectados, confinados.
Por ahora, la gran mayoría de los infectados guardan relación directa con el centro de salud. Según la Comisión Municipal de Salud de Qingdao, uno de los contagiados es un taxista casado con una enfermera del hospital. Cuando el hombre acudió al centro médico, se le hizo el test de coronavirus y dio positivo, lo que provocó cierta preocupación dado que por la naturaleza de su trabajo podría haber estado en contacto con mucha más gente.
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Además de clausurar el hospital y confinar los edificios donde viven los afectados, las autoridades han lanzado una campaña de testeo masivo que se prolongará cinco días y pretende abarcar a sus más de nueve millones de habitantes.
Por ahora, las pruebas realizadas a los casi 162.000 empleados y pacientes de hospitales de la ciudad han dado negativo. Algunas imágenes y vídeos que circulan en internet mostraban a los residentes locales haciendo cola pacientemente el domingo antes de hacerse la prueba en los lugares designados a tal efecto.
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El rebrote se ha detectado justo después de que termine la conocida como “semana dorada”, uno de los periodos vacacionales más importantes del país en el que se registraron más de 600 millones de viajes internos.
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Según los datos oficiales, en todo el territorio hay poco más de 85.500 casos y 4.600 fallecidos, de los que la gran mayoría se produjeron a principios de año en Wuhan.
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Aún así, la aparición de estos brotes esporádicos demuestra lo difícil que es detener por completo su propagación, incluso en aquellos lugares en los que apuestan por la mano dura a la mínima señal de su aparición.
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Observaciones de AgendAR:
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La misma CNN reconoce aquí que los países de la región Asia-Pacífico han mostrado mucha más eficacia en el control de la pandemia que el resto del mundo. No cabe duda que esos países han aprovechado la experiencia del brote de SARS en 2003, pero también es cierto que los recursos tecnológicos de esas sociedades y gobiernos que ejercen un alto grado de control social han contribuido a su éxito. No es fácil duplicar ambas condiciones en nuestro continente, por ejemplo.

La AFIP denunció ante la Justicia por intento de fraude al proyecto solar Caucharí

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La AFIP denunció ante la Justicia al proyecto de energía solar Cauchari Solar II y III de la provincia de Jujuy por tentativa de fraude a la administración pública: intentó percibir créditos fiscales que ya habían sido otorgados. Los parques son controlados por la empresa estatal Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (Jemse). En la presentación judicial se menciona que Caucharí Solar II y III notificó a la AFIP el 6 de diciembre de 2019, por pedido de su presidente Guillermo Hoerth, la cesión a la provincia de Jujuy de créditos fiscales obtenidos por la aprobación de devoluciones encuadradas en la ley 26.190 de Fomento de Fuentes Renovables de Energía. Los contratos de cesión entre Cauchari II y III y la provincia de Jujuy habían sido celebrados el 5 de diciembre, apenas un día antes de la presentación, e involucraban reintegros ya solicitados el 21 de octubre por las sumas de $390,7 millones y $410,6 millones. La AFIP devolvió el pedido por falta de cumplimiento de formalidades exigidas para tramitar este tipo de cesiones, ya que los documentos no estaban protocolizados, eran copias simples, tachaduras sin salvar y firma de autoridades provinciales sin sello aclaratorio, entre otras cuestiones. El problema surgió cuando el organismo fiscal detectó que la efectiva devolución del crédito fiscal a Cauchari III ya se había efectivizado entre los días 2 y 3 de diciembre, orden de pago y salida de fondos. Es decir, antes de la celebración del contrato de cesión (5/12/19) y de la presentación ante AFIP (6/12/19). En lo que refiere al crédito de Cauchari Solar II, la orden de pago había sido el 9 de diciembre y los fondos se giraron al día siguiente. “Se advierte de lo expuesto, el encuadre del caso, a priori, en un delito tributario (artículo 3 Régimen Penal Tributario) –en grado de tentativa-, lo que se concluye a partir del intento de obtener de parte del organismo una disposición patrimonial no correspondida con causa en un beneficio fiscal, todo ello mediante un engaño consistente en presentar ante esta administración la notificación de la cesión de créditos fiscales cuyo cobro ya se había producido, casi en simultaneo”, afirma la AFIP en su denuncia firmada por Juan Capello, subdirector general de Coordinación Técnico Institucional y Juan Arturo Siegenthaler , subdirector general de Administración Financiera. Este tema seguramente tendrá repercusiones políticas, ya que se trata de un «proyecto de bandera» del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.

Se aprobó el presupuesto para la fabricación de un IA-63 Pampa III

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El Gobierno argentino avanzó con la contratación entre el Ministerio de Defensa y la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín”, FAdeA, para la fabricación de un nuevo avión de entrenamiento avanzado IA-63 Pampa serie III. Mediante la Decisión Administrativa 1839/2020 se establece la orden de fabricación y los montos asignados para la misma. Respecto del presupuesto mencionado, se establecen que se asignan u$s 13.401.093 para la compra de materiales para la fabricación de la aeronave en las instalaciones de FAdeA. Para mano de obra de la tarea, se asigna una partida de $ 198.153.820. A partir de aquí, queda en la Fuerza Aérea Argentina continuar con la emisión de las órdenes de trabajo, a partir de su DIRECCIÓN GENERAL DE MATERIAL. En FAdeA hay unas 3 unidades en fabricación del Pampa III Bloque I, en diferente grado de terminación y este presupuesto sería para finalizar con los trabajos de la unidad que debe entregarse antes de que finalice el año. Mientras tanto, FAdeA sigue trabajando en los prototipos del Pampa III bloque 2, que cuenta con ciertas modificaciones y actualizaciones, entre ellas la más importa es la incorporación del sistema de entrenamiento Embeded Virtual Avionics (EVA) de la empresa israelí Elbit Systems, que permite un entrenamiento simulado de gran realismo. EVA proporciona un conjunto de simulación completamente integrado para todas las plataformas, incluida la aviónica virtual, armas, sensores y un entorno sintético. EVA permite una visualización a todo color de entidades en vivo, virtuales y constructivas (LVC) en la pantalla del casco o en la pantalla del cockpit, creando así una experiencia de entrenamiento avanzada, personalizable y realista tanto para el aprendiz como para el instructor.

«El dólar no es un problema cultural»

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El economista Emmanuel Álvarez Agis examina aquí un problema fundamental de la economía argentina, la «restricción externa». Lo hemos debatido muchas veces, en AgendAR y en otros sitios. Pero es interesante compararlo con el reciente trabajo del matemático Martín Maas, que publicamos aquí. Porque la diferencia es que Maas lo encara desde lo que el país puede exigir, legítimamente, a sus ciudadanos. Mientras que Alvarez Agis se referencia en lo que esos ciudadanos van a tratar de hacer. En este tiempo, donde entre otras cosas las transferencias de fondos son digitales e instantáneas y las capacidades del Estado nacional son las que son, nos parece que el enfoque de E.A.A. es más cercano a la realidad.

Haciendo puré verde

Se estima que el mes pasado unas 5 millones de personas sacaron un turno, fueron hasta un banco y compraron sus 200 dólares. La mayor parte de ellas, no contenta con eso, se llevó esos billetes a su casa. Y se estima que la inmensa mayoría lo hizo para hacer puré. No, no es que con esos 200 dólares compraron papa, la hirvieron, le pusieron un poco de leche e hicieron puré, sino que vendieron esos dólares en el mercado ilegal -el blue- y se hicieron con una diferencia nada desdeñable: unos $ 5.000. Pero ¿tanto lío para ganar “nada más” que $ 5.000? Bueno, tal vez si a usted le toca leer esta nota en la comodidad de su casa o departamento de 4 ambientes, en alguna zona acomodada de CABA o el norte de la provincia de Buenos Aires, la suma le podrá parecer menor. Pero si usted es una de las 4 millones de personas que se quedó sin empleo a causa de la crisis del COVID-19, $ 5.000 no son poca cosa. Máxime si se toma en cuenta que es lo mismo que puede recibir esa persona por el subsidio que el gobierno nacional decidió otorgar en el marco de pandemia. El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) es de $ 10.000, pero hasta el momento, el Gobierno lo otorgó 3 veces, con lo cual el beneficiario recibe un IFE aproximadamente cada 60 días, es decir, $ 5.000 por mes. Para muchos argentinos, la única alternativa para poder comer durante la pandemia fue “hacer puré”.

Sobre la clase media cipaya y los empresarios garcas

A las personas que empezaron a “hacer puré” a causa de la diferencia entre la cotización del dólar oficial y el paralelo hay que sumarle, claro está, a todas las personas con capacidad de ahorrar que eligen al dólar como vehículo y también a todas las empresas que deciden dolarizar sus excedentes. El diagnóstico “cultural” ve a esas personas de diversas formas. Serían algo así como una clase media que no solo vota, sino que ahora también, “ahorra en contra de sus propios intereses”. Algunos directamente optan por diagnósticos más sintéticos: cipayos. Para el empresariado, los motes van desde “fugadores seriales” hasta “garcas”, en el mejor de los casos. Personas y empresas con mayor o menor capacidad de análisis financiero llevan en su experiencia algo que los números muestran de manera contundente: si cualquiera de ellos hubiera decidido vender 100 dólares en el 2010, por ejemplo, pasarlos a pesos y dejar esos pesos depositados en un plazo fijo tradicional, hoy tendría nada más que 50 dólares. No solo habría perdido sus dólares, sino que ese rendimiento habría estado muy por debajo de la inflación.

La consistencia interna de la tesis cultural: la alegría siempre fue brasileña

Así y todo, y a pesar de que los números le dan la razón a los compradores de dólares, no son pocas las voces que siguen insistiendo con el “problema cultural”. La tesis cultural se impone a fuerza de repetición, porque mínimamente analizada nos lleva a conclusiones ridículas. Muchas veces esta irritante tesis viene de la mano con un ejemplo no menos irritante: el de Brasil. Al parecer en Brasil no tienen este problema, porque tienen otra cultura. El brasileño no piensa en el dólar, ni siquiera sabe cuánto está el tipo de cambio. La tesis cultural dice entonces que la razón por la cual Brasil no tiene un problema con el dólar es, básicamente, porque está llena de brasileños. Y, por tanto, que Argentina tiene un problema con el dólar porque está llena de argentinos.

Un experimento para contrastar la tesis cultural

Acompáñeme usted a ver si la tesis cultural tiene algún sentido. Tratemos de realizar el siguiente experimento mental: piense en un país “serio”, donde las cosas funcionan, en el que la gente respeta los semáforos y no tira la basura en el piso, donde el transporte público da gusto y los ricos se atienden en hospitales públicos. Un país en el que los ricos pagan más impuestos que los pobres, pero los hijos de ambos se encuentran en la misma escuela pública. Piense en unos de esos países donde daría gusto vivir, tanto en lo que refiere a indicadores sociales, económicos, de igualdad, etcétera. Déjeme adivinar: pensó en los países nórdicos, ¿no? Bueno, hagamos el siguiente experimento: vamos a someter a una sociedad nórdica a las mismas condiciones que la argentina se vio sometida en muchas oportunidades con el dólar y ahí vamos a ver si los nórdicos siguen siendo tan nórdicos como dicen, qué tanto. Vamos a someter a prueba la tesis cultural: si hacemos que una sociedad nórdica se tope con una mega devaluación, una crisis cambiaria, una aceleración de la inflación, una suba del desempleo y un mega cepo, y aun así sus personas y sus empresas se siguen comportando como “nórdicos”, entonces pediremos perdón y le daremos la razón a la mayoría: el problema del dólar será cultural. Veamos.

El experimento, o cómo volver argento a un nórdico en unos pocos meses

Los países nórdicos constituyen una región geográfica y cultural que comprende cinco Estados: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. Los nórdicos son conocidos entre otras cosas por sus altos estándares de vida para ser economías comparativamente pequeñas. En el año 2007, medidas por el Índice de Desarrollo Humano, esas economías se ubicaban en la siguiente posición en el ranking que lleva adelante la ONU sobre un total de 186 países: Dinamarca (8), Finlandia (10), Islandia (13), Noruega (1) y Suecia (7). Solo para tener una referencia, durante ese año Argentina se ubicó en el puesto 46. Lo primero es llevarle tranquilidad al lector: en este experimento no haremos sufrir a ningún ciudadano nórdico. El experimento ya tuvo lugar en Islandia en el 2008. En ese año, Islandia sufrió la peor crisis bancaria y cambiaria que una economía desarrollada recuerde. En los años anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria en los EEUU, la economía islandesa había estado impulsada por enormes ingresos de capitales extranjeros que transformaron a Islandia en la economía con el sistema financiero más grande del mundo (midiendo al sistema financiero en relación al tamaño de su economía). Ese ingreso de capitales impulsó el crecimiento de Islandia. Cuando la crisis financiera estalló en EEUU, el sistema financiero de Islandia colapsó. La corona se devaluó, subió la inflación, cayeron las reservas y aumentó el desempleo. Islandia llegó al punto de tener que estatizar la banca y acudir al FMI parar estabilizar la economía. Debido al enorme proceso de fuga de capitales (recordemos, nuevamente, que la mayor parte del crecimiento de Islandia hasta el estallido de 2008 estuvo apalancado en el ingreso de capitales desde el exterior), el FMI obligó a Islandia imponer controles muy estrictos a la salida de capitales. Un cepo, como diríamos en estas tierras. El FMI era tan consciente de la necesidad de imponer un cepo para evitar que los fondos prestados a Islandia se fueran por la canaleta de la fuga que obligó al parlamento a votar el cepo por ley. La normativa se promulgó la noche anterior el primer desembolso del FMI, como parte de un acuerdo equivalente a la mitad del PIB de Islandia. Algo así como que el FMI le hubiera prestado a Argentina en 2018 unos 250.000 millones de dólares en lugar de los 44.000 que efectivamente nos prestó.

Islandia y la involución cultural (del cepo)

Como consecuencia del cepo implementado de común acuerdo entre el FMI y el Banco Central de Islandia, los islandeses comenzaron una involución cultural: se empezaron a comportar como argentinos. Las empresas comenzaron a utilizar estrategias para eludir el cepo y evitar ingresar las divisas al país. Las empresas pesqueras llegaron al límite de operar con bandera de Islandia sin ingresar siquiera una divisa al país nórdico. Muchas otras empresas comenzaron a usar estrategias como los precios de transferencias para eludir el control de cambios. Cualquier similitud entre los pesqueros islandeses y los sojeros en Argentina no es mera coincidencia. Los empresarios islandeses comenzaban a comportarse como sus pares argentinos: fugando y garcando al Estado. Pero lo más interesante es lo que pasó con las personas. La involución cultural de los islandeses fue notable. Como consecuencia del cepo, la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo creció. Para 2009, el tipo de cambio oficial cotizaba a 160 coronas por euro y el paralelo a 250 coronas por euro, una diferencia del 56%. La única forma que los islandeses tenían de acceder a divisas al tipo de cambio oficial era si acudían a un banco con un pasaje de avión, demostrando así que realmente necesitaban las divisas para poder solventar su estadía en el exterior. Si el islandés podía demostrar que tenía un pasaje para volar fuera de Islandia, entonces el banco podía venderle una cierta cantidad de divisas. La dinámica que comenzó a observarse es que una cantidad creciente de islandeses comenzaron a comprar el pasaje más barato de avión al exterior y con eso acudían a los bancos para comprar el máximo de divisas permitido. Con la diferencia que obtenían vendiendo esas divisas en el mercado paralelo, no solo podían pagar ese pasaje de avión que nunca utilizarían, sino hacerse unos buenos pesos, digo, unas buenas coronas.

La tesis que el problema del dólar es cultural es chamuyo

La economía es una ciencia porque, entre cosas, predice que, enfrentados a los mismos incentivos económicos, las personas y las empresas reaccionarán de la misma forma sin importar si son argentinos, islandeses o estadounidenses. Parafraseando libremente al maestro Aldo Ferrer, si usted trajera a un empresario alemán y lo instalara en Argentina, a los 3 meses estaría comprando dólares. Ni la clase media que ahorra en dólares es cipaya ni los empresarios que fugan divisas son garcas. Ambos grupos no son otra cosa más que racionales. El dólar no es un problema cultural sino económico. Si la economía moldea la cultura, es un problema que se lo dejamos a los marxistas. Argentina lleva ya muchos años destruyendo su moneda y en la actualidad el problema se vuelve acuciante gracias a la pandemia. Comprender que el problema no es cultural, sino económico, es el primer paso para encarar una solución tanto de corto como de largo plazo. Si el dólar fuera un problema cultural, la solución serían las palabras, hablar, componer canciones y obras de teatro que nos alejen del dólar y nos acerquen al peso. Si, en cambio, el problema es económico, la solución son números, medidas concretas de política económica: aumentar la tasa de interés, disminuir la brecha con el tipo de cambio paralelo, ofrecer opciones al ahorrista que estén a mitad de camino entre el dólar y el peso y, sobre todo, empezar a construir un programa de largo plazo que recupere al peso como moneda. Es fácil decirlo y muy pero muy difícil hacerlo, pero imposible si se parte de diagnósticos equivocados.

‘Science’ denuncia “inacción” de la FDA en la supervisión de ensayos clínicos en EE.UU.

El periodista de investigación Charles Piller devela los escasos esfuerzos de la agencia reguladora de EE UU para proteger tanto a los voluntarios de los ensayos clínicos, como la integridad de los datos. Su labor de vigilancia se ha desplomado en los últimos años, en un momento en el que se espera que el organismo “opere al más alto nivel de profesionalidad y transparencia, dada su enorme responsabilidad en la evaluación y aprobación de medicamentos y vacunas contra la covid-19”.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA) es la encargada de supervisar la mayoría de las investigaciones clínicas en ese país. Una de sus funciones más relevantes es asegurar la integridad de los datos de los ensayos y la seguridad de los participantes en los estudios, incluyendo los actuales ensayos de vacunas y medicamentos para frenar la pandemia de la covid-19. La agencia contó con un presupuesto de 5.700 millones de dólares en 2019. Un artículo en la prestigiosa Science, de octubre 1°, 2020, titulado “Oficial Inaction” (Inacción Oficial) y firmado por Charles Piller, periodista de investigación de la revista, acusa a la FDA, entre otras cosas, de estar descuidando su labor de vigilancia en el cumplimiento de las normas de los ensayos clínicos. Piller, que ha obtenido información a través de la ley Freedom of Information Act sobre la labor de la FDA en este ámbito, ha encontrado que su trabajo de supervisión durante los últimos once años ha sido “laxo, lento y opaco, incluso en los casos en los que los métodos con los que se han realizado los ensayos son considerados peligrosos o ilegales”. Además, Piller afirmó que la vigilancia que debería hacer la agencia “se ha desplomado durante el mandato de Donald Trump, aunque la tendencia a la baja ya se empezó a notar en la presidencia de Obama”. En este sentido, según sus datos, mientras que durante los primeros y últimos tres años de la Administración de Obama la agencia emitió, respectivamente, 99 y 36 cartas de advertencia por transgresiones graves en pruebas con humanos, solo envió 12 durante los primeros tres años de la presidencia de Trump. Las descalificaciones a infractores graves también “han caído en picada” bajo el actual mandatario estadounidense. Cuando la FDA descubre malas prácticas, hay establecidas varias respuestas. La más estricta puede desembocar en la interrupción de los ensayos en curso o, en casos extremos, en la inhabilitación del responsable científico. Sin embargo, según la investigación de Piller, que incluyó una revisión de casi 1.600 documentos de inspección y evaluación de ensayos, “la agencia rara vez impone sanciones. Cuando lo hace, los seguimientos son lentos o descuidados y los casos se resuelven, con frecuencia, como reclamaciones no verificadas”. Piller dice que su investigación “pone de relieve el secretismo de la FDA y los escasos esfuerzos para proteger tanto a los voluntarios de los ensayos, como la integridad de los datos de estas pruebas”. El trabajo de la agencia en este sentido “ha sido particularmente decepcionante durante la presidencia de Trump”, reitera. Hay que “tratar de asegurar que la revisión de los ensayos clínicos no se vea perjudicada por pasos en falso o por influencias políticas”, como ocurrió con la aprobación de emergencia de la hidroxicloroquina, dice Piller Todo ello, cuando “se espera que la FDA opere al más alto nivel de profesionalidad y transparencia, dada su enorme responsabilidad en la evaluación y aprobación de los medicamentos y vacunas contra la covid-19”. El reportero de Science recuerda que el organismo “ya ha tenido algunos problemas en recientes procesos de aprobación, como con la ‘politizada’ autorización de uso de emergencia de la hidroxicloroquina. Todos tenemos interés en tratar de asegurar que la revisión de los ensayos clínicos no se vea perjudicada por pasos en falso similares o por influencias políticas”, subraya. En su investigación, Piller ha constatado además que desde 2009 ha habido un total de 291 casos que la agencia ha llevado a investigación –los llamados Official Action Indicated (OAI)– pero solo 71 han tenido seguimiento y notas. El resto ha quedado en el limbo. Fallos en la protección de los voluntarios Piller pone en su artículo varios ejemplos de la dejación de funciones en su labor de supervisión y vigilancia de la FDA. Uno de los más notorios es el protagonizado por el osteópata estadounidense Michael Harris a quien la agencia investigó durante casi una década por graves errores en sus ensayos con pacientes. Los inspectores del organismo “encontraron una letanía de problemas en la empresa privada de Harris, Aspen Clinical Research, que tenía contratos en la evaluación de numerosos fármacos para tratar dolor posoperatorio, esquizofrenia pediátrica y migrañas”, entre otros. Según escribe Piller “la agencia encontró que había graves fallos en la obtención del consentimiento informado de los voluntarios del ensayo, las evaluaciones médicas fueron realizadas por personal no cualificado y Harris no informó adecuadamente de resultados anormales en las pruebas de laboratorio. Tampoco reveló que los participantes estaban tomando opiáceos, antidepresivos o antipsicóticos, lo cual podría haber sesgado los resultados y planteado riesgos de seguridad”. La FDA dijo que los registros de Aspen eran desorganizados, contradictorios y puso en duda la veracidad de los datos aportados. Esas “serias y continuas desviaciones” podrían constituir «fraude, mala conducta científica y violaciones significativas de la protección de voluntarios», según los documentos obtenidos por el periodista en FOIA. Los inspectores de la FDA advirtieron a Harris que podría ser multado, descalificado permanentemente e ir a juicio. Problemas similares y nuevos se vieron en las inspecciones en 2014, 2015 y 2019. Sin embargo, la agencia nunca le sancionó formalmente o le impuso otras penalizaciones. El organismo regulador, prosigue Piller, “nunca hizo públicos los presuntos delitos de Harris o informó a los participantes de que podrían haber sido expuestos a riesgos o incluso a la muerte. Tampoco informó a las empresas que patrocinan algunos de los ensayos que sus datos podrían estar comprometidos”. Entre tanto, “compañías farmacéuticas y de dispositivos médicos han seguido contratando a Aspen. Desde 2011, han pagado a la firma millones de dólares por el trabajo en 65 ensayos. Y la empresa está ahora reclutando a gente para nueve nuevos ensayos sobre la enfermedad de Alzheimer, el autismo, la depresión y otros trastornos graves”, cuenta el autor. La investigación sobre la supervisión de los ensayos clínicos durante los últimos once años, realizada por Piller, indica que el modus operandi de la FDA con Harris y Aspen “no son una excepción sino algo habitual”. Necesidad de la presión pública Jill Fisher, científica social de la Universidad de Carolina del Norte y una de las expertas consultadas por Charles Piller, dice que “resulta preocupante que cuando una inspección de la FDA expone aparentes errores, imprudencia o fraude en un ensayo, ni la agencia ni los científicos que lo realizan estén obligados a notificar a los participantes”. Fisher dice a Piller que ese incumplimiento de la obligación de informar es una «burla”. Como mínimo, destaca, “se debe notificar a los voluntarios de un ensayo cuando la integridad del centro de investigación que dirige el estudio o de su investigador estén en entredicho”. Preguntado sobre cómo se va a ver afectada la credibilidad de la agencia estadounidense tras conocerse los detalles desvelados por él, Piller dice a SINC que “la FDA es una institución de gran importancia que cuenta con profesionales de alta integridad, profundamente comprometidos con la regulación efectiva de fármacos y dispositivos”. “Mi investigación –subraya– ha revelado graves problemas, pero la agencia merece el apoyo del público para mejorar. Y la situación actual exige de presión pública para que aumente su apertura sobre la supervisión de la investigación clínica”.

Vuelta a clases en pandemia: qué pasó con los contagios en Europa y EE.UU.

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«Acá funcionan de tres maneras: escuela regular abierta, online o híbrida, que a la vez tiene varios formatos según cuántos días vayan los chicos y cuántos se conecten por internet. En mi ciudad les repartieron notebooks a todos, y puntos de acceso a los que no tenían internet adecuado. Primaria y secundaria siguen online hasta enero de 2021. Se empieza a discutir cómo van a manejar las cosas después”. La que habla es una mujer estadounidense de 45 años, madre de mellizos de 11 y de un adolescente de 17. Vive en Chapel Hill, Carolina del Norte, Estados Unidos. El dónde, de todos modos, es irrelevante. En todos lados se discute lo mismo: hasta qué punto la vuelta a clases incide en la expansión del coronavirus. Cuando en Argentina la reapertura escolar es un tema candente, es interesante mirar la experiencia zanjada por países que ya pasaron la “primera ola” de Covid-19. Pero, ojo: las conclusiones regionales son tan disímiles y cambiantes que quienes esperen leer afirmaciones como “la escuela abierta aumenta los contagios” o “la escuela abierta no aumenta los contagios” sin dudas se decepcionarán frente a la inevitable y escurridiza heterogeneidad mundial. La directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne, advirtió que, en la región de las Américas, “más de medio millón de niños, niñas y adolescentes se infectaron de coronavirus y las cifras siguen aumentando”. Tomó datos del Centers for Disease Control and Prevention (CDC), que el 28 de septiembre publicó un informe en el que analiza las consecuencias de la reapertura escolar en Estados Unidos. Ahí se consignaba “una mayor incidencia de coronavirus en adolescentes de 12 a 17 años, aproximadamente el doble que los de 5 a 11 años”. Tiene sentido, mirando las cifras de Argentina: de los más de 840.000 confirmados de coronavirus acá, los chicos de 1 a 10 años representan casi el 3%, mientras que los de 10 a 20 años, el 6,70%. Algo parecido habían mostrado investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalem y del Hospital Hadassa (Israel) cuando, en un trabajo publicado a fines de septiembre marcaron que los menores de 10 años no solo contagian menos sino que esparcen el virus en menor proporción (casi la mitad) que los adolescentes. Lo interesante (y polémico) de las conclusiones israelíes es que coinciden con las de un informe reciente de España en el que, si bien reportan una suba de contagios durante la apertura escolar, la justifican con un argumento conocido: dicen que hay más casos porque se está testeando más. Volviendo al CDC, tras remarcar que la incidencia mensual de Covid-19 aumenta más entre los jóvenes estadounidenses de veintipico y advertir que por la variedad de las jurisdicción es difícil generalizar, concluyen algo tan obvio como central: “Los estudios escolares sugieren que el aprendizaje presencial puede ser seguro en comunidades con bajas tasas de transmisión de SARS-CoV2, pero podría aumentar el riesgo de transmisión en comunidades donde la transmisión ya es alta”. Francia y Bélgica Un hombre que vive en Bélgica, papá de una nena de 3 años que asiste al maternelle (jardín de maternal) compartió una sensación de alcance “continental”: “En Europa está abierta toda la escuela. Hubo cierres localizados, pero no generalizados y son muy pocos”, explicó, y dijo algo que podría esperanzar (aunque Bélgica está teniendo más o menos la mitad de casos que Argentina) (NdR: con una población 4 veces menor) “Durante el verano local se habló mucho: se decía que muchos países no habían preparado planes serios para la vuelta a clases, que iba a ser un desastre. Al final todo está abierto y no parece ser mayor problema porque nadie habla de cerrar. Se cierra alguna clase puntual o algún colegio, pero ni siquiera parece ser tema destacado en los medios”. ¿Cómo manejan la «cotidiana» escolar? “En el grupo de mi hija son 15 niños, pero podrían ser hasta 18. Hay 4 grupos de esa edad y se mezclan solo en el comedor y el patio”, contó el hombre. Es decir, arman “burbujas” de unos 60 chicos de 3 a 5 años. Aparte están los de 6 a 12 años, que “tienen otro patio, todo diferente, y otro horario de comedor”. Moviéndonos por el mapa, en Francia las clases volvieron en septiembre y, aunque el parte epidemiológico del 1 de octubre mostró que el 35% de los centros infecciosos de Covid-19 estaban condensados en escuelas y universidades, solo 14 establecimientos y 290 cursos fueron cerrados por contagios. Los sindicatos docentes no están contentos con la situación y piden enfatizar las medidas de distanciamiento y, en lo que todos consideran que es “la segunda ola de coronavirus”, bajar al 50% la asistencia de alumnos (como están haciendo ahora las universidades). En la vereda de enfrente, las autoridades educativas insisten en que el tema está más o menos controlado y que los contagios se producen fuera de los establecimientos escolares. España A un mes del inicio de las clases en España y en medio de la segunda ola de la pandemia, es más caótica la gestión de los casos detectados en las escuelas que la incidencia real de los contagios en las aulas. Según un estudio del Grupo de Investigación en Biología Computacional y Sistemas Complejos de la de la Universidad Politécnica de Cataluña, la vuelta a clases no agravó “sustancialmente” la situación de la pandemia en ese país. Sin embargo, los contagios de coronavirus en las escuelas provocaron la suspensión de más de 700 aulas, el cierre de más de 120 colegios y un rosario de huelgas de estudiantes y sindicatos docentes que reclaman medidas de seguridad para evitar los casos positivos en las escuelas. El último informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica señalaba que, entre el 10 de mayo y el 13 de agosto, se notificaron más de 9.400 contagios entre menores de 15 años, el 10% del total de contagiados. A la vez, el 24 de septiembre, el Ministerio de Educación aseguraba que el 95,5% de los colegios no había registrado positivos en sus aulas y que, de las casi 390.000 clases que hay en todo el país, cerca de 3.000 estaban en cuarentena por algún caso detectado en alumnos o docentes. Italia e Inglaterra Siguiendo con esta panorámica por el Viejo Continente, el ministro de Salud italiano, Roberto Speranza, dijo recientemente que el número de contagiados es reducido, pero, no obstante, se determinaron cierres parciales en algunos establecimientos escolares. ¿Por qué? En realidad, la situación en Italia es controvertida: mientras el ministerio de Instrucción Pública aseguró que los porcentajes de contagios rondan cifras menores (el 0,04% de docentes y 0,022% de alumnos), los medios locales señalan vacíos en la información difundida, en especial respecto del número de hisopados hechos a miembros de la comunidad escolar. Por fin, Inglaterra abrió las escuelas en junio, temprano en comparación con otros países que esperaron al final de las vacaciones del verano boreal. Pero, 15 días después del reinicio del ciclo lectivo de septiembre, la llegada de la “segunda ola” de coronavirus obligó al cierre total o parcial de más de 360 escuelas en Inglaterra y la región de Gales. El escenario numérico es, ahí, desolador: se estima que unos 25.000 profesores de Gran Bretaña fueron forzados a abandonar las aulas y aislarse en sus casas. Todo porque faltan kits de testeo. Y por el coronavirus. (Un trabajo periodístico de Irene Hartmann en el que colaboraron Idafe Martín, Marina Artusa, Julio Argarañaz y María Laura Avignolo).

«La pandemia traerá una oleada de transtornos mentales, en especial en el personal sanitario»

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Junto con las futuras olas de contagios de la covid-19, la OMS y la ONU esperan la llegada de problemas de salud mental que impactará especialmente en el personal sanitario.

Para la salud mental del personal de salud la primera ola de la pandemia afectó como si de un atentado terrorista se tratase. La principal diferencia es que el estrés ha sido igual de intenso pero mucho más prolongado, sumado a la incertidumbre que supone una enfermedad para la que no hay tratamiento y con un pronóstico difícil de predecir. Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, realizó en el Congreso Nacional covid-19 una ponencia sobre el estado psicológico del personal sanitario durante la pandemia. Esta población ha vivido el coronavirus en primera línea, con un reconocimiento social muy bien valorado y con una carga de trabajo que los llevaba hasta la extenuación. Los factores de riesgo, los síntomas y las preocupaciones son muy diferentes a los de la población general, tal y como recoge el metanálisis publicado en el Journal of Affective Disorders del que Arango es coautor y recoge datos de más de 24.000 sanitarios en esta pandemia y en las epidemias de SARS de 2001 y MERS de 2012. ¿Qué diferencias encontramos entre los problemas de salud mental de la población general y del personal sanitario en la pandemia? Hemos tenido la oportunidad de verlas en directo en un hospital como el nuestro [Gregorio Marañón] con 8.000 trabajadores y un número importante de personas que han sufrido estrés de forma continuada, bastante intenso, que ha producido sintomatología de salud mental. Hemos puesto en marcha un programa con grupos de descarga emocional para evitar que se lleve a casa estos sentimientos y una consulta específica para el seguimiento y tratamiento del personal sanitario que ya tiene síntomas o trastornos por esta situación. “Más de un 65 % del personal sanitario muestra una preocupación por su salud mental, hasta un 40 % tiene síntomas de trastorno postraumático y más de un 30 % tienen síntomas de depresión, ansiedad y trastornos del sueño” También pudimos hacer un metanálisis y una revisión sistemática de todas las publicaciones de la literatura científica sobre el efecto psicológico que ha tenido esta pandemia en los profesionales sanitarios, y hemos visto que, a escala mundial, más de un 65 % muestra una preocupación por su salud mental, hasta un 40 % tiene síntomas de trastorno de estrés postraumático y más de un 30 % tiene síntomas de depresión, ansiedad y trastornos del sueño. En el personal sanitario, ¿cuáles son los principales factores de riesgo que pueden derivar en un impacto emocional fuerte o incluso en una enfermedad mental? Es fundamental el factor estresante, que tiene dos variables fundamentales: una es la intensidad y otra es el tiempo. En el caso de la pandemia, se da un factor estresante muy intenso, como los atentados terroristas, pero que se ha prolongado durante muchísimo tiempo. Esto hace que cualquier persona pueda sufrir las consecuencias en lo que respecta a salud mental en la pandemia. Se han dado también circunstancias especiales, como personas practicando una medicina alejada de su especialidad. Nosotros hemos sufrido distanciamiento físico con los pacientes, esa falta de humanización en el trato por no tener tiempo y por el miedo a la infección… Vemos a los pacientes sufrir con ese distanciamiento de sus familiares, incluso ya fallecidos. ¿Estaban mentalmente preparados para esto? ¿Se han llegado a acostumbrar? El médico está muy acostumbrado a la alarma, a las noticias y a resignarse con que hay veces que no puede hacer nada. Pero a lo que no estamos tan acostumbrados es a enfrentarnos a un factor etiológico desconocido que no tiene tratamiento; a ser incapaces de predecir el pronóstico, que de repente haya pacientes que vayan muy mal sin saber por qué; a ver cómo se muere gente porque hay que seleccionar quién tiene acceso a recursos como una cama de UCI y quién no… Todo eso va minando el aspecto emocional de la persona y va generando sentimientos de culpa y malestar, sensación de frustración y, cuando todo eso se prolonga en el tiempo, hace que los factores de riesgo sean altos. El personal sanitario que ha tenido más problemas a la hora de tomar decisiones vitales son los que vienen de oftalmología y pediatría, no los que ya trabajaban en las UCI. Han estado desarrollando una labor para la que no tienen un entrenamiento previo. Las sociedades científicas de salud mental consideran que tarde o temprano vamos a estar ante una ola de salud mental. ¿Exactamente a qué nos referimos con esto? Eso lo dicen la OMS y la ONU, efectivamente. Nosotros sabemos por antecedentes previos que, independientemente de la pandemia, la crisis económica y el desarraigo social van a traer consecuencias en salud mental. Lo vivimos en el año 2008-2009 con la crisis económica, con un 20 % de incremento de trastornos de ansiedad, depresión… Si a eso añadimos los trastornos producidos por el propio virus en los infectados, los trastornos producidos en sus familiares —por ejemplo en aquellos que no pudieron despedirse de los fallecidos, ese duelo es complicado—, los trastornos mentales en población sanitaria y los problemas secundarios al confinamiento —y todas las derivadas que tiene, aunque no sean económicas—, todo ello hace que haya una tormenta perfecta para una oleada de trastornos mentales. Eso es algo que es fácil de predecir en función de los factores de riesgo aumentados. ¿Hay ya literatura sobre efectos psicológicos de la covid-19 en la población? Sí hay. De hecho nosotros tenemos publicado ya algún artículo. Hace dos semanas publicamos en The Lancet Psychiatry un estudio en el que hablamos de un cuadro con sintomatología depresiva en personas que se han infectado que ya están curadas. Es una especie de cansancio psíquico, de venirse abajo, de apatía, de abulia, de falta de motivación, de desgana, que puede durar semanas y meses. Es muy similar a un cuadro depresivo en estos pacientes que ya lo han pasado y quedan con esa sensación de motivación. Luego también hay pacientes que han sido afectados más gravemente, sobre todo en aquellos que han estado en la UCI, un cuadro de deterioro cognitivo, síndrome disejecutivo (problemas para planificar, pensamiento abstracto, control de comportamiento, etc.), problemas sobre todo con el lóbulo frontal… Luego, naturalmente, tenemos las consecuencias en población de la tercera edad que están en residencias de ancianos, que se están demenciando porque todo lo que les evitaba o disminuía el deterioro cognitivo era el contacto con familiares, la rehabilitación psicológica que estaban recibiendo y, como todo eso se ha parado, han estado desconectados del medio y ahora va a ser muy difícil recuperarlos. Por último, todos los problemas de salud mental en niños y adolescentes con trastornos de neurodesarrollo, discapacidad intelectual y autismo. En ellos el confinamiento ha provocado muchas situaciones de regresión. ¿Que la sociedad reconozca y aplauda el trabajo de los profesionales sanitarios y les ponga la figura de héroes, ayuda o perjudica a la carga emocional? Perjudicar no perjudica. La ayuda es relativa, cualquiera que lleva el tiempo suficiente en esto sabe que esto es un péndulo, que las cosas van y vienen y que esos aplausos, que son bien recibidos y estos puedan ser un instrumento más de politización. Los aplausos son bien recibidos, pero tampoco vamos a hacer mejor o peor nuestra tarea por ellos y probablemente esos aplausos beneficien más a otros. Con esas iniciativas, la población está más pendiente de eso que de otras cosas, como la veracidad de las noticias que reciben sobre la pandemia. ¿Cuáles serían las claves de los sistemas de salud mental para las futuras olas de la pandemia que vienen? Tenemos que flexibilizar la atención en salud mental, tenemos que acercar los recursos y hacerlos más fáciles. Tenemos que buscar alternativas a una atención primaria colapsada ya que, tradicionalmente, la atención en salud mental no funciona bien si no funciona bien la primaria. Cuando la primaria está a otra cosa, tenemos que ver si poseemos la capacidad de innovación suficiente como para que los usuarios tengan acceso a la atención psicológica. Flexibilizar toda la prescripción, flexibilizar las visitas telemáticas en psiquiatría, hacer que las personas no tengan que venir al hospital para ingresar y todos aquellos que puedan hacerlo que lo hagan en casa, hacer programas de atención domiciliaria. Tenemos que adaptarnos a unas nuevas circunstancias para no dejar atrás a los que ya tienen trastornos mentales graves (que van a ser especialmente afectados por esta pandemia) y ser capaces de dar respuesta a esos nuevos casos de trastornos mentales.

La capital de Tucumán vuelve a la fase 1, ante el aumento de casos de COVID-19

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El Gobierno de Tucumán anunció la vuelta a fase 1 del aislamiento social en San Miguel de Tucumán, debido al aumento de contagios de coronavirus, de acuerdo con el Decreto de Necesidad y Urgencia, dispuesto por el presidente Alberto Fernández. «La resolución de Nación dicta que Tucumán continúe con el Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) en todo su territorio, a excepción de la capital que deberá cumplir con el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) hasta el próximo 25 de octubre», indicó Manzur. El gobernador aseguró que «estas medidas se tomaron pensando en el bienestar de todos los tucumanos». En el último mes se produjo un incremento de casos de Covid -19 en la provincia, que acumula 473 víctimas fatales y 29.874 casos, desde el inicio de la pandemia.

La Universidad de Tandil desarrolla un mamógrafo que no utiliza rayos X

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Un equipo de científicos de la Universidad Nacional del Centro (UniCen) y del Conicet comenzaron la construcción de un mamógrafo óptico capaz de detectar quistes y tumores de mama sin utilizar los rayos X, lo que evita la radiación durante ese tipo de prácticas. Se trata del prototipo de «MamoRef», un sistema de mamografía que usa luz infrarroja y que tiene por objetivo complementar los sistemas tradicionales de diagnóstico mamario de forma segura y cómoda. El dispositivo consiste en una camilla con una ventana transparente debajo de la cual se coloca el sistema de medición y fue diseñado por el Grupo de Óptica Biomédica de la Facultad de Ciencias Exactas de la UniCen, «uno de los pocos abocados al estudio de la propagación de la luz en medios biológicos tanto a nivel nacional como internacional», según explica la decana de esa unidad académica, Silvia Stipcich. De esa forma, la paciente se recuesta boca abajo en la camilla con los pechos apoyados sobre la mencionada ventana, lo que evita la compresión de la mama entre dos placas, típica de los sistemas mamográficos tradicionales. Stipcich precisó que la idea comenzó en el 2008 «con las definiciones de los principios básicos, luego se pasó a las validaciones en laboratorio y ahora al desarrollo de un prototipo clínico del mamógrafo óptico, que validará en la práctica médica lo que ya se ha probado en el laboratorio». Para ello, la Aceleradora de proyectos Centro de Innovación Tecnológica, Empresarial y Social (Cites) será la que realiza la inversión que posibilita avanzar en el desarrollo de este proyecto vinculado a la tecnología de la salud. El sistema de medición consta esencialmente de dos o más láseres de diferentes longitudes de onda, una cámara CCD de alta sensibilidad y un escáner galvanométrico que permite direccionar el haz láser, de forma tal de hacer un barrido del área a estudiar. Para cada posición del láser, se toma una imagen de todo el campo con la cámara y, además, un sistema de filtros interferométricos permite la selección de longitudes de onda determinadas, útil para la determinación de las características ópticas del tejido.
El mamógrafo óptico no es invasivo, no tiene radiación ionizante y es cómodo porque no requiere compresión.
El mamógrafo óptico no es invasivo, no tiene radiación ionizante y es cómodo porque no requiere compresión.
Estadísticamente, una de cada ocho mujeres en la Argentina podría desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida, y el 20 por ciento de ellas antes de los 40 años, aunque el 95% de esos casos son curables si son diagnosticados a tiempo. Sin embargo, los estudios mamográficos actuales sólo son indicados para mujeres mayores de 45 años debido a la nocividad de los rayos X. Por la misma razón, no se recomienda su uso frecuente para el seguimiento de la evolución de la enfermedad o tratamiento. Los investigadores sostienen que el mamógrafo óptico tiene características especiales tales como que es seguro, sin radiación ionizante, no invasivo, cómodo porque no requiere compresión, es portable y sin necesidad de infraestructura. El equipo de científicos que encabezan Pamela Pardini y Nicolás Carbone, está integrado también por Juan Pomarico, Daniela Iriarte, María Victoria Waks Serra, Héctor García, Héctor Oscar Di Rocco, Demián Vera y Mariel Bernal. Ellos forman parte de los más de 200 investigadores con que cuenta la Facultad de Ciencias Exactas y que se abocan a las temáticas vinculadas a los cuatro departamentos con los que cuenta: Matemática; Ciencias Físicas y Ambientales; Computación y Sistemas y Formación docente.

Carlos Aráoz: «¿Quién y cómo decide nuestro futuro combustible nuclear?» – II

(La primera parte de este artículo está aquí) Nuestro país no puede aún producir uranio enriquecido como para alimentar siquiera una sola central nuclear, incluso de poca potencia. Obviamente, tampoco para la Hualong-1, de 1140 MW eléctricos. Desde el punto de vista político, si asumimos que no debemos perder la independencia nucleoenergética  durante las próximas cinco décadas, la selección de una central importada como la Hualong-1 tiene que ir acompañada del análisis de seguridad de suministro del uranio enriquecido. ¿Se está llevando a cabo? ¿Se ha propuesto a Brasil, que actualmente provee el uranio enriquecido para el prototipo de la central CAREM 25? En el caso de otra central CANDU como Embalse, que por no necesitar de uranio enriquecido sino natural tiene múltiples ventajas, deberíamos conservar en operación la PIAP (Planta Industrial de Agua Pesada) de Arroyito, Neuquén, aún sin venta asegurada de su producto por algunos años, salvo alguna posible exportación que disminuiría el aporte del presupuesto. Tener la PIAP operativa nos habilita a construir nuevas centrales CANDU con industria propia y financiación externa, o con financiación propia cuando la tengamos. Las alternativas CANDU y Hualong-1 deberían considerarse desde el punto de vista de política nuclear como soluciones transitorias que se toman dadas las circunstancias que vive nuestro país, ya que actualmente invertimos en el CAREM como solución nacional para la futura generación nucleoeléctrica de largo plazo. Cabe una pregunta: si no se hubiera atrasado tanto el proyecto CAREM, si ahora estuviéramos terminando su modelo comercial, de 125 MW eléctricos por módulo y 500 MW totales listos para conectar a la red, con la obra ya para inauguración en Río Negro (para lo cual esta central está aprobada por la constitución local)… ¿compraríamos en el futuro una gran central extranjera, a igual costo por MW eléctrico? Es la condición para que el CAREM comercial sea exportable. ¿Importaríamos otra central, si ofreciera un menor plazo de instalación y también menor la inversión para igual potencia? El CAREM, si lo consideramos  un proyecto de inversión, no es posible sin exportación. Si nos movemos con rapidez y eficiencia tenemos buenas chances de tomar un porcentaje del mercado creciente de países en desarrollo que buscan, como nosotros, una componente no contaminante para su parque de generación, máxima participación  de  ingeniería e industria local y “seguridad inherente”. Podemos armar ofertas muy competitivas. El análisis del mercado y de las condiciones que debería cumplir nuestra oferta debería comenzarse a la brevedad, porque determinarán los requisitos para la reingeniería del prototipo actual en construcción. Alternativas para encarar el proyecto CAREM se comentarán en un próximo artículo. Obra del CAREM 25, con el edificio de turbinas en primer plano, en el predio de las Atuchas, a orillas del Paraná de las Palmas. Otro tema que merece decisiones de política nuclear y sus inversiones son los reactores de investigación. En este renglón, la CNEA construyó su propio reactor RA-1 en 1958, fabricando además las placas de combustible, con uranio enriquecido al 90% provisto por EEUU. El resto del aparato era íntegramenta nacional. Un año antes, Brasil había comprado un equipo similar, pero “llave en mano”. La CNEA continuó con reactores crecientemente mayores en potencia y capacidades, como el RA3, el primero en fabricar radioisótopos médicos e industriales en la región, y en 1978 exportó el RP-0 a Perú. La posta de la exportación de este tipo de plantas la tomó luego INVAP, que ganó varias licitaciones internacionales (el reactor RP-10 peruano, el Nur argelino, el ETRR-22 egipcio, el OPAL australiano, el PALLAS holandés (en fase de diseño), y un reactor sin nombre oficial ya inaugurado en Arabia Saudita. Actualmente el dúo CNEA e INVAP construyen el RA-10, la planta de mayor potencia y capacidades de esta historia, productora de radioisótopos para uso local y exportación pero también excelente para investigación en ciencia de materiales y formación de ingenieros y físicos nucleares. Está en construcción avanzada en el Centro Atómico Ezeiza, donde suplantará al RA-3. Se ha acordado con Brasil la construcción de un reactor muy similar, el RBM o Reactor Brasileño Multipropósito, en Aramar, Iperó, estado de San Pablo. La planta hará que Brasil, hoy importador, se vuelva un exportador importante en radiofármacos de diagnóstico y terapia para cardiología, oncología, hematología y neurología. A través de los años la CNEA, con sus reactores nucleares, generó una cantidad considerable de contratos para la industria nacional en obras civiles, ingeniería, metalmecánica, eléctrica y electrónica. Terminado el RA-10, encara crecer aún más en el negocio de exportación de radiofármacos y radioisótopos industriales, así como en servicios de irradiación. El actual mercado para elementos combustibles de reactores de investigación es importante y estamos capacitados para fabricar muchos modelos diferentes. Es así porque desde 1958 tenemos capacidad de diseño, desarrollo de la tecnología y fabricación local. También estamos en condiciones de ofrecer mejoras técnicas en reactores de otros, como rediseño para utilizar combustible del máximo enriquecimiento permitido hoy por el Organismo Internacional de Energía Atómica (20%), aumentos de potencia y de capacidades de irradiación, y añadido de capacidades científicas y de producción. Es algo que hemos hecho repetidas veces con nuestro RA-3, y también con otros reactores en la región y en Medio Oriente. Si la CNEA con el CAREM llega a ser competitiva en centrales de potencia, es porque desde 1958 hasta hoy logró transformar al país en un exportador prestigioso de reactores de investigación y producción.

Carlos Aráoz

Ex gerente de Combustibles y Ex gerente de Tecnología de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)

Los costos invisibles de la vacuna contra el coronavirus

Ante la necesidad de contar con vacunas apenas estén disponibles para enfrentar la pandemia y frente a la presión de las farmacéuticas proveedoras, la Cámara de Diputados aprobó con media sanción un proyecto de ley que cede soberanía y exime de responsabilidades a la industria, para otorgar herramientas jurídicas que faciliten las compras públicas de estos insumos.

Agencia TSS – Con 230 votos a favor, 8 en contra y 11 abstenciones, durante una sesión extraordinaria, el miércoles se aprobó en la Cámara de Diputados el proyecto denominado “Ley de vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra el COVID-19”, que ofrece una “prórroga de la jurisdicción a favor de tribunales arbitrales y judiciales con sede en el extranjero” e indemnidad patrimonial respecto de indemnizaciones y otras reclamaciones. Es decir, que exime de responsabilidad a los laboratorios y permite que los posibles juicios vinculados con contratos impulsados en el marco de la pandemia para la adquisición de vacunas para la COVID-19 se realicen bajo leyes extranjeras. “Son los requisitos que la industria farmacéuticas impone y es responsabilidad del Ministerio de Salud llevar adelante estas contrataciones”, reconoció durante el debate el diputado tucumano Pablo Yedlin, presidente de la Comisión de Salud y Acción Social de Diputados e impulsor de este proyecto, que había sido elaborado y aprobado por unanimidad en 48 horas durante la sesión de la semana pasada. Tras la media sanción, el proyecto ahora debe ser tratado en la Cámara de Senadores.  De ser aprobado, deberá ser sea ratificado por el presidente Alberto Fernández. “Este proyecto de ley permite que el Estado incorpore, dentro de los contratos con las farmacéuticas, específicamente para la compra de vacunas para COVID, la capacidad de demandar al Estado en el arbitraje en el caso de que haya pérdidas, especialmente pensando que estas vacunas todavía no están probadas. Cuando se descubra que alguna de estas vacunas no cumple con los efectos beneficiosos que supuestamente iban a tener y los Estados cancelen la contratación, las farmacéuticas van a tener la capacidad de demandar a los Estados por finalizar el contrato de compra”, dijo la investigadora del CONICET y especialista en relaciones internacionales Luciana Ghiotto, y aclaró que este mecanismo de solución de controversias se utiliza generalmente para la inversión pública, “pero acá se están cubriendo para la compra pública de vacunas y, según lo que se dijo la semana pasada en la Comisión de Salud, las farmacéuticas lo están exigiendo en muchos países, como en el caso de Perú”. Según datos de OPS/OMS, al 2 de octubre de 2020 existen 193 posibles vacunas en fases de estudio preclínico y ya hay 42 en distintas etapas de investigación clínica. Entre ellas, hay diez más avanzadas, que ya están en la tercera fase de investigación, la última antes de poder ser aprobada para salir al mercado, que busca evaluar la eficacia y la seguridad de la inoculación. “Normalmente, se necesitan de tres a cinco años de investigación para el desarrollo de vacunas, pero esto no va a ocurrir ahora, por eso los laboratorio requieren regulaciones especiales, por posibles juicios o complicaciones. Tenemos que otorgar una dosis de confianza absoluta, al Ministerio (de Salud) en este caso, para la industria farmacéutica”, consideró el diputado Luis Di Giacomo, de Juntos Somos Río Negro, y sostuvo que “el país tiene que plantearse hacer convenios y preconvenios con todos los países del mundo. Tenemos que abrir el juego porque no vamos a depender de un solo proveedor”. La Argentina ya estableció alianzas y acuerdos para poder acceder a vacunas una vez que se confirme que son seguras y eficaces. En este sentido, por ejemplo, estableció un acuerdo de fabricación de la vacuna que Astra Zeneca está desarrollando junto con la Universidad de Oxford, algo que hará a través del trabajo conjunto entre al laboratorio argentino mAbxience, del grupo Insud (que fabricará la sustancia activa de la potencial vacuna), y el laboratorio mexicano Liomont (que completará el proceso de acabado y empaquetado). Además, se hizo un convenio con Pfizer, que desde agosto está realizando pruebas clínicas de su vacuna en 4500 personas, lo que no le garantiza al país prioridad en el acceso pero podría facilitarlo, y ANMAT aprobó la realización de ensayos clínicos de tercera fase de la vacuna desarrollada por el laboratorio Sinopharm Group, de China, para lo cual se asoció a nivel local con el Laboratorio Elea Phoenix, que entre sus accionistas incluye a Hugo Sigman, dueño del Grupo Insud. La Argentina también se inscribió en Covax, una iniciativa impulsada por la Alianza de Vacunas (GAVI), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las Coalición de Innovación y Preparación contra Epidemias (CEPI), que busca garantizar un acceso global equitativo a vacunas para COVID-19, a través de la entrega de 2.000 millones de dosis hasta fines del 2021 mediante donaciones de países con mayores ingresos a otros de ingresos bajos. “La Argentina participa en este fondo mundial que busca facilitar el acceso a las vacunas por parte de los países con más dificultades, pero eso no será suficiente y se prevé que la mayoría de las vacunas provenga de contratos bilaterales con las empresas”, afirmó Yedlin durante la sesión. Otra de las demandas de los potenciales proveedores de vacunas es que haya “cláusulas de confidencialidad sobre cómo está elaborada la vacuna: la industria quiere protegerse en ese sentido, en un mercado que ya es competitivo”, agregó el diputado. “Este proyecto lo tenemos que hacer porque si hay algo que no está demostrando el mundo es solidaridad. Muchos países tendrán dificultades para acceder, lo veremos en los próximos meses y quizás la Argentina sea uno de ellos”, lamentó el diputado justicialista por la provincia de Buenos Aires Eduardo Bucca durante la sesión, y recordó que hay países (por ejemplo, Brasil) que ya adquirieron millones de dosis sin tener evidencia científica sobre el funcionamiento y la eficacia de esas vacunas. Además, a diferencia de lo que ocurrió con la pandemia por H1N1, que era estacional, COVID-19 demostró que se propaga en cualquier estación del año, lo que generará una demanda continua de vacunas. “Una de las preocupaciones centrales que podría suscitarse como consecuencia de este proyecto de ley de cesión de soberanía es que las empresas, ante la comodidad de poder ser juzgadas en la jurisdicción de su conveniencia y en un marco de eximición de responsabilidad civil, dejen de lado la rigurosidad de los ensayos clínicos y terminen vendiéndonos una tecnología inapropiada, poco segura y con muy baja efectividad”, dijo la abogada especializada en derechos de propiedad intelectual Lorena Di Giano, Directora Ejecutiva de Fundación GEP. Pérdida de soberanía
Luciana Ghiotto
“La Argentina ya tiene una vasta experiencia en ceder soberanía legal yendo a estos tribunales privados de justicia, porque es el país más demandado a nivel global: tiene 63 demandas y ha tenido que pagar mas de 8000 millones de dólares en estas demandas que presentan las empresas. El país ya sabe cómo funciona el sistema y, sin embargo, está aceptando, y parece que es una orden del Poder Ejecutivo, porque el Ministerio de Salud está trabajando con esto y el Frente de Todos está apoyando esta iniciativa desde la Comisión de Salud en Diputados”, dijo Ghiotto, que es parte de La Plataforma América Latina Mejor Sin TLC, desde donde están elaborando un rechazo a este proyecto. “La renuncia a la inmunidad soberana es una barbaridad, porque se reconoce que si hay que reclamar el laboratorio dice dónde se hace el juicio. Pero, además, no está claro quién se hará cargo si hay fallas o consecuencias secundarias en la aplicación de vacunas que se están acelerando y que los mismos científicos advierten que pueden tener problemas”, cuestionó Romina del Plá, del Frente de izquierda y los Trabajadores, que junto con Nicolás del Caño, del PTS Frente de izquierda Buenos Aires, fueron casi los únicos representantes que se opusieron a este proyecto. “No hay nada más negado por esta ley que la soberanía sanitaria. No se está votando una ley de producción nacional ni de promoción a la industria, sino para que los laboratorios multinacionales, que están haciendo un negocio fenomenal previo incluso a tener la vacuna, tengan todos los reaseguros para no hacerse cargo de pagos de indemnizaciones ni controlar los procesos previos a la comercialización”, destacó la diputada. A pesar de esto, la mayoría de los y las legisladoras aceptaron avanzar con este proyecto, del que se cuestionaron los artículos 8 y 9, ya que fueron modificados luego de haber sido aprobado el proyecto inicial en la Comisión de Salud. “Veo con precaución las modificaciones que se introdujeron ayer a la orden del día del tratamiento, firmada por todos los integrantes de la comisión, entre ellas el artículo 8, que modifica el registro de vacunas autorizadas por ANMAT (establece que las vacunas deben ser presentadas a ese organismo y autorizadas por el Ministerio de Salud en un plazo máximo de 30 días), y el artículo 9, que autoriza la vía rápida para las vacunas, algo que se autorizó en varios países pero se debe garantizar la evidencia científica y bioética, así como comprobar su seguridad y eficacia”, sostuvo la diputada Graciela Ocaña, del Bloque PRO Buenos Aires. “En el contexto actual se está generando una situación de aguas revueltas en la que las farmacéuticas, por estar muy asociadas con la esperanza de poder encontrar herramientas para poder frenar la pandemia, están utilizando esta arquitectura jurídica internacional a su favor”, afirmó Ghiotto, y advirtió que esto es un problema en un país como la Argentina, adonde no hubo una revisión de sus tratados bilaterales de inversión ni un balance sobre las 63 demandas de inversores que fueron posibilitadas mediante este mecanismo. “Es una deuda grande de esta democracia porque no revisa este mecanismo que genera una pérdida de soberanía y duplica espacios judiciales hacia una instancia judicial extraterritorial y privada”, concluyó Ghiotto.

«La Niña» seca la probabilidad de lluvia de dólares

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Las lluvias y las temperaturas no sólo configuran los factores meteorológicos clave que observan los productores a la hora de sembrar, pulverizar y cosechar. También constituyen indicadores esenciales para pronosticar el clima de negocios que reinará a lo largo de una campaña agrícola.

(La Niña es un fenómeno que forma parte de un ciclo global del clima. Este ciclo tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fase fría, precisamente conocida como La Niña. Ahora estamos en ésta, y en nuestra región significa menos lluvias). Con la medida de reducir en tres puntos porcentuales los derechos de exportación a la soja, el Gobierno esperaba que se precipiten las ventas de la mercadería que aún queda guardada en los silobolsas. Las estimaciones difieren, pero otorgan a ese stock acumulado un valor de entre siete mil y 10 mil millones de dólares. Ni siquiera hace falta una lluvia verde: si sólo goteara al menos un tercio de eso, ya sería un gran alivio para el estrés que vive el Banco Central por la sequía de reservas. Sin embargo, la oferta no tienta a los productores, y menos si es por apenas un mes: los tipos de cambio alternativos, tanto en sus opciones formales como informales, se siguen devaluando y eso provoca que prefieran mantenerse resguardados en los granos de soja, valorizados en moneda “dura”.

Pronósticos

Es más: lejos de despejarse, el horizonte para el Gobierno se llenó de nubarrones de tormenta, con los agricultores ofuscados por el retorno del diferencial de retenciones entre el poroto y los subproductos de la oleaginosa. Además, esta medida llega en un momento inoportuno, con la cabeza y el corazón de los productores enfocados en otro tema que los preocupa más que el debate sobre si vender o no la soja que tienen almacenada: la sequía que viene azotando a gran parte del país desde el otoño y que podría prolongarse durante la campaña estival, debido a la llegada del fenómeno La Niña. La Niña se queda hasta enero y obligará al maíz y a la soja a convivir con ella En una industria que produce con el suelo, pero mirando al cielo, todo está interrelacionado. Las malas perspectivas climáticas inevitablemente afectan el clima de negocios: como las hojas de los cultivos cuando sufren estrés hídrico, los productores se encartuchan aún más en su estrategia de esperar para movilizar ventas más allá de compromisos ineludibles.

Visiones

En un artículo de opinión en el que analiza cuál podría ser la probable liquidación de divisas en el último trimestre del año, Marianela De Emilio, técnica del Inta Las Rosas (Santa Fe) señala que en una campaña 2020/21 que comenzó muy complicada por la falta de lluvias, la reserva de granos es la moneda de cambio que podría ayudar a amortiguar una eventual faltante futura. Es un factor más que incide para que sea poco probable una aceleración de ventas, tal como esperan en la Casa Rosada. El analista económico Salvador Di Stéfano no duda: “El productor se va a sentar arriba de la mercadería”. Desde su punto de vista, una mala perspectiva de lluvias es un factor más que se suma a un anzuelo con poca carnada: “Bajar las retenciones tres puntos, con el dólar con una devaluación en carry, no invita a vender”, agrega.
  • La falta de lluvias le recortó 3,5 millones de toneladas al trigo
Para el consultor de empresas agropecuarias, Teo Zorraquin, el efecto que genera un año Niña es repensar la inversión en tecnología y ser más conservador, lo que significa diferir alguna inversión que podía llegar a efectuarse en una circunstancia normal. “El año Niña, en la cabeza del que produce, está asociado a ‘voy a ser más cauto’, ‘cuidar más mi caja y mis gastos’, porque probablemente el año que viene tenga un panorama más duro”, opina. Y completa: “Si el año fuera bueno, quizá la gente vendería para gastar un poco más, incluso en cuestiones que no tienen que ver de manera directa con la producción. De todos modos, aun si viniera un año Niño, difícilmente hoy alguien vendería granos para pasarse a pesos”. Tal vez la conciencia de esto haya influido para que el gobierno se decidiese a aprobar la variedad de trigo transgénico resistente a la sequía. Pero eso no soluciona el problema actual.

FAdeA presentó nuevamente el Pampa III a la Fuerza Aérea Paraguaya

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Por medio de una videoconferencia realizada en el miércoles 8, la Fábrica Argentina de Aviones «Brigadier San Martín» en conjunto con el Ministerio de Defensa, presentaron nuevamente al IA-63 Pampa III ante autoridades de la Fuerza Aérea Paraguaya. La exposición de FAdeA es un nuevo antecedente a las intenciones que mantiene la fábrica cordobesa por encontrar un cliente extranjero para el Pampa III. Cabe recordar que se estuvo muy cerca de alcanzar ese hito con la venta a Guatemala, negociación que resultó fallida debido a cuestiones internas del país centroamericano. En cuanto al interés por parte de Paraguay, los últimos antecedentes se pueden rastrear al inicio del 2017, con la visita realizada a FAdeA y a la IV Brigada Aérea por parte del por el entonces Ministro de Defensa Nacional del Paraguay, Dr. Diógenes Martínez, en compañía con el Viceministro para las Fuerzas Armadas, Gral. de Brigada Gerardo Maldonado Gómez. Las autoridades paraguayas pudieron apreciar en primera persona la línea de producción del Pampa III así como la actividad operacional de los Pampa II-40 en Mendoza. Las intenciones argentinas se mantuvieron en el tiempo, esta vez en mayo de 2018, con la visita a territorio paraguayo de una comitiva encabezada por el MinDef argentino, la cual contó con la participación de FAdeA e INVAP. La equipo argentino fue recibido por autoridades paraguayas, con el objetivo de presentar oficialmente una propuesta técnico-comercial. Los siguientes contactos tuvieron lugar en el 2019, cuando en abril se volvió a presentar un Propuesta Técnico-Comercial de ante las nuevas autoridades Paraguayas del Ministerio de Defensa, Jefe de Gabinete y Fuerza Aérea. El siguiente contacto tuvo lugar en Base Aérea Militar de Resistencia, Chaco, en junio de 2019. De acuerdo a fuentes consultadas, el requerimiento paraguayo sería por seis IA-63 Pampa III para cubrir el nicho de ataque ligero y control de de espacio aéreo, misiones que actualmente son realizadas por los Embraer EMB-312 Tucano. Pese a que el presupuesto de la Fuerza Aérea Paraguaya es acotado, las negociaciones comerciales apuntan a que los pagos de un posible contrato de adquisición puedan realizarse con compensaciones en otros rubros. En los últimos años FAdeA ha mantenido un constante interés por concretar una venta del denominado Pampa Internacional, esfuerzo conjunto que ha incluido a Cancillería y otros ministerios, y que se ha traducido en negociaciones (con distinto grado de alcance) con Bolivia, México, Perú, Guatemala y Egipto. Estas posibles ventas formaron parte de la proyecciones realizadas en 2019, en las cuales se tenía previsto la fabricación de hasta 18 unidades para clientes latinoamericanos y 78 de la versión Pampa AZ.

Vacuna china: ya se aplicó la 1° dosis en Argentina a 500 voluntarios

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La Fundación Huésped anunció que ya se aplicaron las primeras 500 dosis de una de las vacunas preventivas del Sars-Cov-2 desarrollada en China, en un estudio de fase III que llevan adelante esta entidad junto a Vacunar para probar su eficacia para prevenir el coronavirus. La investigación incluirá 3.000 personas voluntarias mayores de 18 años, que por su historia clínica y examen físico tengan un buen estado de salud.} Se trata de un estudio aleatorizado (recibir la vacuna o el placebo -una sustancia inerte- dependerá del azar), de doble enmascaramiento (ni la persona voluntaria ni el equipo investigador saben si recibió la vacuna o el placebo), en grupos paralelos para evaluar la inmunogenicidad (la capacidad de activar el sistema inmune) y la seguridad de una vacuna inactivada. La vacuna fue desarrollada por el CNBG (China National Biotech Group) en colaboración con el BIBP (Instituto de productos Biológicos de Beijing). El BIBP es un instituto precalificado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), es el principal fabricante de vacunas de China y el único que cuenta con la aprobación regulatoria de Bioseguridad Nivel 3 para la fabricación de vacunas a base de cultivo de virus. El patrocinador del estudio en Argentina son los Laboratorios Elea-Phoenix, una empresa de capitales nacionales fundada en el año 1939 que desde sus comienzos se ha dedicado a la Investigación y Desarrollo de terapias para la salud humana. Este jueves 8 el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García mantuvo una reunión con representantes de la Embajada China en Argentina, para evaluar los progresos de las pruebas de fase III de la vacuna de Sinopharm. Vale señalar que en Brasil se está probando otra vacuna china, la de Sinovac, de la que Bolsonaro habría comprado 46 millones de dosis. El estudio fue aprobado por el Comité de Bioética de Fundación Huésped y por ANMAT. Aquellas personas interesadas en participar pueden inscribirse aquí.