Miguel Acevedo, presidente de la UIA: «Hay que lograr que los capitales fugados vuelvan a Argentina y apuesten al desarrollo del país»
El empresario Miguel Acevedo, de la familia que maneja la Aceitera General Deheza, una de las más grandes empresas exportadoras, es presidente de la Unión Industrial Argentina desde 2017. Y prácticamente desde el comienzo de su gestión, se mostró muy crítico de la política que favorecía el interés financiero sobre el desarrollo industrial.
Pero en una charla que mantuvo con radio Cítrica, el titular de la cámara empresarial fue más explícito que nunca. Lamentó que el negocio de los bancos «no sea dar créditos a las empresas sino tener LELIQs y cobrar los intereses»,
Adelantó también que «la nueva normalidad no va a volver a ser igual». Pero su frase más terminante fue «Hay que lograr que los capitales fugados vuelvan a Argentina y apuesten al desarrollo del país«.
Asimismo, evaluó que el acceso al crédito de tasa preferencial del 24% lanzando por el Banco Central «está llegando a muy pocos, porque los bancos prefieren prestarle al Estado que a las empresas».
Al ser consultado acerca de por qué se mantiene una gran cantidad de dinero fuera del país, Acevedo aseguró que esa plata, que calcula que puede ser un PBI, es de «gente que se arrepiente de invertir en el país«.
«Tenemos que hacer lo que el mundo no logra entender de Argentina. No soy antiglobalización, pero puede ser un problema si necesitás medicamentos y los tenés que importar. Entonces, se les pueden poner los impuestos que se quiera, pero lo que tenemos que hacer es que vengan acá. Esa es la disociación que mantiene Argentina, porque generar capital significa generar trabajo, dar mejores condiciones y mejor es hacerlo en tu país».
En relación con las medidas adoptadas por el Gobierno para el sector industrial, el titular de la UIA manifestó que «el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) está funcionando cada vez más para las empresas que lo pidieron. El tema salarios se arreglará bastante».
Con referencia a esto último, cabe recordar que el Gobierno abrió el comité de crisis que solicitaba la CGT, en modo de videoconferencia con la cúpula de la Unión Industrial Argentina ( UIA) y referentes de Azopardo en el marco de la emergencia sanitaria por el Covid-19. Tanto los titulares de Trabajo y Producción, Claudio Moroni y Matías Kulfas, como representantes de la UIA y dirigentes de la mesa chica, encabezados por uno de los titulares de la central obrera, Héctor Daer, acordaron mantener ese contacto virtual una vez por semana.
La UBA participará de estudios con animales para probar la eficacia de una vacuna desarrollada en EE.UU.
Investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias harán pruebas de la vacuna generada por investigadores de la Universidad de Wisconsin.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) participará en las etapas iniciales de la prueba de una vacuna contra el coronavirus. En colaboración con un equipo de investigadores de la Universidad de Wisconsin, expertos de la Facultad de Ciencias Veterinarias realizarán las pruebas necesarias en animales, que potencialmente podrían servir luego para inmunizar a la población humana frente al virus SARSCoV-2. El grupo de trabajo de la Universidad de Wisconsin, bajo la coordinación del doctor Jorge Osorio, ha desarrollado una vacuna que se basa en simulaciones de laboratorio, y que prevé proteger no sólo contra el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, sino también contra otros, como el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS) y demás emergentes. Se trata de una vacuna que utiliza un sistema moderno que actúa frente a nuestro sistema inmunológico. Se conoce como vacuna de vectores recombinantes vivas, que trabaja como si fuese una infección natural, por lo que resulta efectiva a la hora de ‘enseñarle’ a nuestro sistema inmunitario a combatir contra los invasores como los virus. Consiste en la utilización de genes del virus, que se introducen en otro microorganismo, en este caso un virus atenuado, al que utilizan como vector. En este caso se trabajará con varias cepas de coronavirus, tanto de humanos como de murciélagos, generando así tres proteínas destinadas a animales, y potencialmente a humanos, para controlar de esta forma la interacción humano animal. Durante el desarrollo de una vacuna para uso en humanos se prevén tres etapas, una de producción en el laboratorio, una fase de preclínica en animales y una fase humana. En este proyecto se trabajará en la fase preclínica. Los investigadores de la Universidad de Buenos Aires, dirigidos por la doctora Silvia Colavecchia, y con la participación de la doctora Silvia Mundo y el doctor Gabriel Capitelli, evaluarán la capacidad de la vacuna MVA-MoCov, de la Universidad de Wisconsin en animales. Se estudiará la capacidad del sistema inmunitario de animales domésticos y silvestres para reaccionar frente a los antígenos de la vacuna, y ver si logra generar una respuesta que los inmunice frente a la enfermedad del COVID19, en un estudio controlado con animales en aislamiento. Los resultados de los estudios se incorporarán al grupo de trabajos preclínicos que se realizarán en Estados Unidos con esta vacuna. Aparte de vacunas, en Argentina también se están estudiando otros tratamientos posibles, como el uso de plasma de pacientes recuperados.Las «coinfecciones»: cuando el coronavirus interactúa con otros virus y bacterias
Una de las preocupaciones de los infectólogos pasa por saber como el aún muy poco conocido SARS-CoV-2 interactúa con otros virus y bacterias que afectan el sistema respiratorio de las personas. Ocurre que otros patógenos también pueden infectar a un paciente de Covid-19 y causarle una segunda enfermedad que agrave el cuadro médico original.
.
Hay abundante literatura que explica como el virus de la gripe, el SARS, el MERS y otros se asocian en «coinfecciones» que pueden complicar mucho la recuperación del paciente. Y como el coronavirus es un recién llegado al mundo médico es poco lo que se sabe con certeza. Pero lo que podría pasar inquieta porque todo indica que uno de los factores que hpy explican su alta mortalidad se basa, en parte, en como se combina y potencia con otras infecciones secundarias.
.
«Aún vimos pocos pacientes de Covid-19 y no se sabe tanto sobre este tema. Hay reportes aislados de la acción combinada con otros patógenos como el virus de la gripe. Pero el número total de casos no ha sido suficientemente elevado como afirmar sin dudar que estas coinfecciones sean consistentes. Sí sabemos que pueden ocurrir», explicó la experta Cristina Freuler, jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Alemán y profesora de infectología en la Universidad Austral y la UCA. «Y esta posibilidad se explica porque una consecuencia de los virus respiratorios es su daño sobre el tejido pulmonar y el predisponerlo a que esté mas receptivo a otras infecciones bacterianas o virales. También sabemos que los pacientes que sufren dos infecciones diferentes aumentan su riesgo de complicaciones».
.
Por su parte Angela Gentile, Jefa del Departamento de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez, le comentó a este diario que «siempre preocupan las coinfecciones. Aunque, hasta ahora, estamos viendo que los casos de Covid-19 en simultáneo con otras son escasos. Especialmente en pediatría, registramos muy poca afectación y tal vez algo más en adultos, spbre todo con el virus de la influenza». La experta -que integra el equipo que asesora a Alberto Fernández- recordó que «el problema es que la literatura científica específica del tema y Covid-19 no nos sirve demasiado porque la situación que hasta ahora experimentaron en el hemisferio norte es distinta a la nuestra: ellos salían del frío y nosotros estamos entrando al invierno».
.
Tampoco la infectóloga María Cecilia Niccodemi -especialista del staff del centro Stamboulian y del Sanatorio La Trinidad- encontró demasiados casos: «por ahora se ve que las coinfecciones con influenza y parainfluenza son infrecuentes. Pero existen y se han registrado. Algo similar ocurre con las generadas por el neumococo, una bacteria que se contagia por vía similares: pese a que son escasas, sabemos que son posibles y nos preocupa que ocurran».
.
Una de las complicaciones que genera esta combinación es como deben actuar los equipos de salud ante una consulta: como las sintomatologías son parecidas se generará complicaciones en el abordaje. «Si a una guardia llega una persona con un cuadro típico de gripe, en principio tendremos que tratarlo como si fuera Covid-19. O sea aislarlo, hacer el hisopado y esperar el resultado del test . Sólo si da negativo consideraremos que puede ser influenza u otra patología y se verá si el paciente puede recuperarse en su casa», explicó Freuler. «Pero como se trata de síntomas similares son situaciones que, seguramente, ayudarán a sobrecargar la actividad de todo el sistema de salud».
.
Para tratar de prevenir este panorama de «sobreinfecciones» y «coinfecciones«, los expertos recomiendan que todas las personas de los grupos de riesgo se vacunen contra la gripe y el neumococo. Según Niccodemi, «tener esas dos vacunas al día no previene una infección por coronavirus. Pero sí pueden ayudar a esas personas a evitarse sufrir posibles coinfecciones que podrían agravar un eventual cuadro de Covid-19″.

.
Dengue y corona: una pareja desconocida
Mientras en el mundo avanza la pandemia, en Argentina se le suma otra epidemia: el dengue. Pero sobre coinfeciones de coronavirus y dengue no hay prácticamente estudios publicados en revistas científicas. Es que esta última no es una patología que afecte a países del primer mundo. «A través de comentarios de colegas sabemos de la existencia de algunos pocos casos de esta coinfección particular que se registraron en provincias del norte del país», reveló Gentile. Y aunque no hay estadística sobre que puede pasar, sí sabemos que en ese puñado de casos el cuadro general fue más grave que lo usual». Freuler agregó que «estamos juntado esos datos en una base común para tratar de establecer las características de esa coinfección». Pero ambas expertas destacan que, posiblemente, el clima comenzará a ayudar ya que -con la llegada del frío que afecta a los mosquitos- los casos de dengue disminuirán.
.
Claro que si, aparte de coronavirus, el paciente tiene dengue, lo que cambia es el tratamiento epidemiológico. «Si además de Covid19, se constata en un paciente infección por dengue, al aislamiento y a la traza de contactos hay que sumarle el protocolo específico», explicó la infectóloga María Cecilia Niccodemi: «debemos pensar en la fumigación de la vivienda del paciente y el descacharrado de la zona».
.
¿Hacia un invierno sin gripe?
Aunque cada invierno es sinónimo de gripe, gracias al coronavirus este año podría ser una rara excepción. «Hasta ahora la vigilancia epidemiológica indica que la circulación de virus de influenza está por debajo de lo que registramos en 2019. Y tampoco notamos, hasta ahora, que estén apareciendo casos de virus sincicial respiratorio y de bronquelotis en chicos», explicó la doctora Angela Gentile. «Hasta cierto punto se trata de un fenómeno biológico esperable que ya descubrimos en otras pandemias: un virus predominante ocupa el «nicho ecológico» y «arrasa» con los otros virus, de manera que estos se manifiestan muchísimo menos». Según la epidemióloga, eso es lo que se vio en 2009, «cuando la cepa H1N1 del virus de la gripe se hizo predominante y bruscamente los casos de bronqueolistis generados por el virus sincial cayeron muchísimo«.
.
Esto podría darse ahora y que coronavirus ocupe la centralidad. Además, se suma que los chicos y grandes que «diseminan» los virus no están circulando -a causa de la cuarentena- y eso suma barreras al contagio viral tradicional.
.
El IPCC reconoce el papel de la energía nuclear en aminorar el calentamiento global
La vicepresidenta del IPCC -, Thelma Krug -el Intergovernmental Panel on Climate Change, el organismo de la ONU que coordina los esfuerzos globales en el tema- ofreció una conferencia en Madrid para hablar de los retos del cambio climático y del último informe del IPCC, así como del papel de la energía nuclear contra el calentamiento global.
En este video se resume el último aspecto.
Dubrovnik, la ciudad medieval en Croacia que inventó la planificación urbana de las cuarentenas
Frente a la pandemia del nuevo coronavirus, la única medida que, hasta ahora, es aplicada en la mayoría de los países es el aislamiento social, para disminuir la velocidad del contagio. En particular, es universal la decisión de aislar a quienes regresaron recientemente de una parte del mundo donde el virus se está propagando rápidamente. O si se ha tenido contacto con una persona infectada.
Medidas similares tienen una larga historia. Rueron impuestas en el pasado en Venecia, por ejemplo, para evitar la propagación de la peste negra. La palabra cuarentena viene de «quaranta giorni«, las 40 jornadas que las naves debían esperar en el puerto antes de desembarcar.
Ya antes, la ciudad de Ragusa -actualmente Dubrovnik, en Croacia- aprobó en 1377 una ley pionera en su tipo para frenar el avance de la pandemia.
La ley estipulaba que todas las embarcaciones y caravanas comerciales provenientes de zonas infectadas debían someterse a 30 días de aislamiento. De acuerdo a la normativa, esta cuarentena debía cumplirse en la ciudad vecina de Cavtat o en la isla de Mrkan , con el propósito de que la gente pudiera desinfectarse antes de entrar en la ciudad medieval fortificada.
«Así, Dubrovnik implementó «un método no solo justo, sino también muy sabio y exitoso, que prevaleció en el mundo«, señala Ante Milosevic, coautor del libro «Lazareto en Dubrovnik: el comienzo de la regulación de la cuarentena en Europa».
Ana Bakija-Konsuo, coautora del libro, añade que Dubrovnik fue el primer puerto mediterráneo en aislar a gente, animales y mercadería que llegaba de áreas infectadas por mar o tierra, y que los mantenía separados de la población sana, mientras que Venecia, interrumpió el comercio y detuvo la vida en la ciudad.
Lecciones que dejó la lepra y la peste
Como explica en su libro Bakija-Konsuo, el gobierno de Dubrovnik llegó a la idea de la cuarentena como resultado de su experiencia de aislar a los leprosos para evitar el contagio.
A lo largo de su historia, la ciudad fue azotada por numerosas enfermedades. La lepra y la peste fueron las que representaban entonces la mayor amenaza para la salud pública.
«La historia ha demostrado la prioridad de Dubrovnik en la ‘invención» de la cuarentena», dice Bakija-Konsuo.
«El aislamiento, como concepto, se había aplicado incluso antes de 1377, como se menciona en el Estatuto de la Ciudad de Dubrovnik, que se escribió en 1272 y donde está la primera mención del aislamiento de los pacientes con lepra. Este Estatuto es uno de los documentos legales escritos más antiguos de Croacia».
Después de que Ragusa estableciera su primer hospital temporal para la plaga en la isla de Mljet, centros de cuarentena en toda Europa empezaron a conocerse como lazaretos.
Bakija-Konsuo señala que tras la normativa de Ragusa impuesta en 1377, la cuarentena fue implementada primero en Cavtat, una pequeña ciudad al sureste de Dubrovnik y en islas cercanas (Supetar, Mrkan y Bobara).
«Inicialmente, el alojamiento en cuarentena era pobre, improvisado, en cabañas, carpas y, a veces, al aire libre. El beneficio de las cabañas era que podían quemarse fácilmente como medida de desinfección». En 1397, se tomó la decisión de establecer un centro de cuarentena en el Monasterio Benedictino en la isla de Mljet. Se construyó un lazareto en Dance en 1430 y, más tarde, uno más grande y más moderno en la isla de Lokrum.
El 12 de febrero de 1590, el Senado de Dubrovnik decretó que se construiría el último lazareto en Ploce, la entrada oriental del casco antiguo. La construcción del complejo lazareto se terminó alrededor de 1647. En 1724, el Senado proclamó que era una parte integral de las fortificaciones de la ciudad.
«El Lazareto conservó su función original mucho después de la caída de la República de Dubrovnik, pero no sabemos el año en que fue abolido como institución de salud; según los registros de archivo de los Archivos Nacionales en Dubrovnik, fue alrededor de 1872», dice Bakija-Konsuo.
«Este impresionante edificio de piedra representa no solo un complejo arquitectónico único, sino también una institución que describe mejor el rico patrimonio médico del antiguo Dubrovnik».
Las primeras sesiones virtuales del Senado y de Diputados
Después de varios ensayos y las previsibles diferencias entre el oficialismo y la oposición, se llegó a acuerdos en las comisiones de Labor Parlamentaria. Este 13 de mayo está previsto que se realicen las primeras sesiones virtuales del Parlamento argentino, a través de plataformas digitales, en medio de la pandemia, tras dos meses sin funcionamiento.
El Senado está citado antes, a las 14 hs. Las principales bancadas, el oficialista Frente de Todos y el interbloque de Juntos por el Cambio, acordaron incluir en el temario de la sesión sólo proyectos vinculados con la pandemia. Eso incluye el tratamiento de los DNUs emitidos por el Gobierno durante este período,
Además, deberán autorizar la realización de sesiones virtuales mientras dure la cuarentena, así como prorrogar la validez de los expedientes que expirarán dentro de pocas semanas.
Para la sesión virtual, los senadores podrán participar del debate desde sus casas o reparticiones públicas de sus provincias, siempre que haya instalado un ancho de banda suficiente. Además, deberán ser identificados por funcionarios del Registro Nacional de las Personas (Renaper), con un usuario y una contraseña.
Cuando se requiera una votación los senadores deberán volver a identificarse, lo que implicaría una demora de aproximadamente quince minutos cada vez. Por ello se decidió alargar el tiempo de las sesiones virtuales de las originales cuatro horas propuestas a seis.
Asimismo, en el recinto de sesiones, según el protocolo decretado por la Presidencia del Senado, sólo estarán la presidenta del cuerpo, Cristina Fernández de Kirchner, el secretario parlamentario, Marcelo Fuentes, y su segundo, Juan Pedro Tunessi.
El resto de las autoridades de la Cámara, como la presidenta provisional, la peronista santiagueña Claudia Ledesma Abdala de Zamora; el vicepresidente, el radical porteño Martín Lousteau; el vicepresidente primero, el misionero del Frente Renovador Maurice Closs, y la vicepresidenta segunda, la cordobesa del PRO Laura Rodríguez Machado, se conectarán desde el edificio de la Cámara. Sólo ingresarán al hemiciclo para reemplazar a la titular en la moderación de la sesión.
Entre los DNUs emitidos por el Presidente desde que comenzó la propagación del coronavirus en el país figuran el del 12 de marzo, que dispuso la emergencia sanitaria por el plazo de un año. También, la prohibición del ingreso al territorio nacional de personas extranjeras por el plazo de 15 días y el del 19 de marzo, que declaró el aislamiento social preventivo y obligatorio, además de la norma que impide los despidos y los cortes de servicios por mora o falta de pagos, entre otros.
En Diputados, en cambio, estarán en el recinto el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, junto a los jefes de los distintos bloques y un total de 46 diputados, al tiempo que el resto de los legisladores intervendrán en la sesión de forma remota.
La sesión se hace, formalmente, a pedido del presidente del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner. Pero, al igual que en el Senado, se acordó previamente un temario de consenso para que la primera sesión virtual.
En este caso, sólo se tratarán dos proyectos sobre tablas: la exención del Impuesto a las Ganancias para el personal de salud y de seguridad por las horas extra y guardias obligatorias que realicen durante la emergencia por Covid-19, y otra iniciativa para que tengan garantizados los materiales de protección necesaria para trabajar durante la pandemia.
Sin embargo, se estima que la sesión tendrá una duración aproximada de cuatro horas, porque al tiempo específico de debate de estos dos proyectos se añadirá la aprobación del protocolo para sesiones remotas; la aceptación de la renuncia de los diputados Elisa Carrió, Daniel Scioli y Andrés Larroque; y el juramento de sus reemplazantes, más una manifestación política de los bloques, y los discursos de cierre a cargo de los presidentes de las bancadas.
Kicillof presentó un programa para que voluntarios ayuden en tareas de atención de la pandemia
El gobernador de Buenos Aires dijo que «espontáneamente en toda la provincia hay bonaerenses diciendo que quieren dar una mano y ayudar en el marco de la pandemia». Los voluntarios podrán inscribirse en una página web Provincia Solidaria.
El gobernador Axel Kicillof presentó ayer el programa Bonaerenses Solidarios y Solidarias en el que desarrollarán sus actividades quienes deseen realizar tareas de colaboración durante la emergencia sanitaria por el coronavirus. «Queremos dar un marco de mayor cuidado a lo que ya está ocurriendo espontáneamente y de manera generalizada en toda la provincia de Buenos Aires», destacó el mandatario provincial, acompañado por el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; los ministros de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y de Salud, Daniel Gollan, y la vicegobernadora Verónica Magario. Kicillof señaló que el propósito del programa es coordinar las tareas de colaboración con las acciones de las distintas áreas de gobierno, y consideró que «esas tareas tienen que estar encuadradas dentro de protocolos muy estrictos y respetar determinadas restricciones». Convocó a los interesados a inscribirse «para que la solidaridad no sea una cuestión individual, sino convertirla en acción colectiva». Por su parte, Bianco adelantó que el programa está destinado a mayores de 18 años, quienes se podrán anotar a través de la página Provincia Solidaria para colaborar en comedores, merenderos y barrios populares; realizar el monitoreo de precios y abastecimiento de productos; orientar y acompañar a víctimas de violencia de género, y colaborar en los centros de aislamiento de enfermos con sintomatología leve (sin contacto directo con los pacientes). Los requisitos son: no tener antecedentes penales, contar con domicilio en la provincia y no ser parte de grupos de riesgo ni compartir domicilio con personas comprendidas en esos grupos. Además, no deben haber viajado al exterior ni haber tenido contacto con personas que puedan haber sido afectadas por la Covid-19, así como no haber presentado ningún síntoma asociado a la enfermedad en los últimos 14 días.Preocupación en Chile porque el sistema de salud está cerca del límite de su capacidad
SANTIAGO.- El sistema de salud de Santiago de Chile y alrededores avanza hacia el límite de su capacidad con un 87% de las camas de terapia intensiva ocupadas , mientras el contagio de coronavirus no deja de ascender a un promedio diario de 1600 nuevos infectados.
«Estamos preocupados», reconoció el ministro de Salud, Jaime Mañalich, sobre el incremento en el uso de respiradores mecánicos.
Chile -que reportó hasta hoy 31.721 contagios y 335 fallecidos- recibió algunos centenares de respiradores comprados en China, cuya eficiencia se está probando, mientras se adecuan las unidades de anestesia, dijo el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga. Los centros asistenciales disponen de 582 respiradores. «Estamos aumentando sostenidamente las camas de terapia intensiva».
Mañalich exhortó al Congreso a que apruebe un proyecto de ley que permite a los médicos extranjeros trabajar en los servicios sanitarios sin rendir un examen de revalidación de título, que hasta ahora es obligatorio. A su vez informó la contratación de 7.200 personas en el área de la salud para reforzar el sistema.
En tanto el presidente Sebastián Piñera dijo que «las próximas semanas serán las más difíciles y exigirán lo mejor de todos nosotros».
Desde el Centro Nacional de Abastecimiento de insumos médicos (Cenabast), Piñera informó que se envió a distintos centros de salud «más de 103 millones de elementos de seguridad personal como mascarillas (barbijos), guantes, delantales, protectores faciales, pecheras, alcohol en gel y otros elementos» en medio de la pandemia, que comenzó el pasado 3 de marzo, con el primer contagiado en la localidad de Talca, en el centro del país.
El jefe de Estado, por otra parte, hizo un llamado al Congreso para que se apruebe hoy el veto presidencial a la Ley de Ingreso Familiar de Emergencia , un proyecto de ayuda económica que busca llegar a «más de 2 millones de familias chilenas durante los meses de mayo o junio».
El presidente vetó la ley aprobada en el Congreso porque «dejaba sin este beneficio a un inmenso número de hogares, que originalmente (en su versión de la norma) estaban contempladas como beneficiarias del Ingreso Familiar de Emergencia». Se espera que el veto se vote hoy en Diputados y mañana en el Senado.
Chile vive desde el pasado 18 de marzo un estado de excepción constitucional por catástrofe por 90 días , decretado por el gobierno para atacar la crisis sanitaria generada por el coronavirus, sumada a la crisis social que vive el país desde octubre de 2019, cuando miles de chilenos salieron a las calles a exigir mejoras políticas, sociales y económicas.
Estudiantes de la Universidad de La Plata, finalistas en concurso de diseño de nanosatélites
Un grupo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata pasó a la instancia final de la convocatoria “Open Space”, un programa espacial para jóvenes organizado por Satellogic y Academia Exponencial. Su objetivo es generar ideas innovadoras para nano-satélites e incentivar el trabajo en equipo.
La final se llevará a cabo el 30 de junio, donde el equipo ganador tendrá la oportunidad de construir un módulo espacial innovador o un nanosatélite huésped que será puesto en órbita baja a fines de año acoplado a una misión de Satellogic.
Como partners del concurso participan el INVAP, Instituto Balseiro, CTA, ITBA, las universidades UNSA, UNLP, UNSAM, y las empresas Skyloom, Digital House, Frontec, Varkey Foundation entre otras.
El equipo finalista
“BBG”, el equipo de la UNLP que logró quedarse con un lugar entre los cinco equipos finalistas, está integrado por Aldana Guilera de la carrera de Ingeniería Aeroespacial, Emilio Ballardini, de Ingeniería en Computación, y Facundo Biaggio estudiante de Ingeniería Aeroespacial.
La misión es sobre la detección de tormentas solares. “Proponemos armar nuestro nano-satélite con sensores capaces de leer el campo magnético de la tierra en órbita y que perciba la perturbación que genera una tormenta solar, datando sobre su valor de intensidad. Actualmente tenemos un prototipo de bajo costo que armamos con el aporte del Laboratorio Tecnológico de Buenos Aires.”, explicó Guilera.
Marcos Actis, vicepresidente del Área Institucional de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería, fue elegido como mentor de este ambicioso proyecto y expresó: “este tipo de iniciativas son fundamentales, ya que proponen experiencias para activar el interés por la ciencia, la tecnología y la ingeniería en los jóvenes, y sientan las bases para el desarrollo de una industria con alto potencial, con aplicación concreta en el área espacial.”
Enfermeras, y enfermeros, en el Día de la Enfermería (y también en los otros días)
Reproducimos este homenaje que subió a las redes sociales el publicista Ramiro Agulla.
Los frigoríficos en el mundo son «zona roja» de contagios del COVID-19 – Conclusión
(Para acceder a la primera parte de esta nota, cliquear aquí. Para la segunda, cliquear aquí).
Todo esto que dijimos es sólo para empezar: el tema merece una investigación experta y multidisciplinaria, porque no habrá solución tecnológica para los frigoríficos sin una mejor comprensión de estos fenómenos.
Lo que no resulta difícil de comprender es que todas las procesadoras de carnes en frío (incluidas las fileteadoras de pescado) serán zonas rojas de Covid-19 hasta tanto se pueda resolver su problema intrínseco. Que lo es de la sociedad toda, porque los trabajadores enfermos pueden ser agentes de reinfección de toda una ciudad o de todo un país, aunque esa ciudad o ese país hayan hecho el sacrificio económico de una cuarentena larga y estricta, como fue el caso de la Argentina.
En la franja más ortiva y torva de nuestra sociedad, la de los pequebús que hoy odian al vecino médico o enfermero de hospital (salvo si les está salvando la vida), el trabajador de la pollería local se puede volver un indeseable, aunque le llene el plato a todo el barrio, y ni hablar de si nació en un país fronterizo. En un infierno de clases medias, la cadena se corta casi siempre por lo más extranjero.
Hay que pensar, por lo demás, que el problema del Covid-19 en los frigoríficos puede desbaratar (perdón por la terminología petrolera) todo su “upstream”, es decir la actividad pecuaria, la cría de animales. Y volvemos al comienzo de esta nota: cuanto más intensiva la cría, más frágil.
Si los gobiernos se ven obligados a cerrar frigoríficos o simplemente a ponerlos en vereda, estos bajarán su producción, pedirán menos animales, y los productores se verán obligados a sacrificar sus existencias al cuete. Y es que en general los GRANDES productores crían seres no estoqueables.
Esto es particularmente cierto cuando el costo del alimento balanceado y de los antibióticos reescribe las cuentas en rojo, ya se trate de volátiles o de cerdos. Con estos últimos, además, hay límites de tamaño: la cría y la faena porcina industriales no están pensadas para animales de grandes dimensiones. Carnear un chancho de 160 kilos e invitar a los vecinos con los choris, las morcis y la bondiola es un lujo artesanal de chacarero, no la conducta habitual de un propietario de cadenas de carnicerías.
Los productores pecuarios con más chances de pasar a pie seco la crisis del SARS CoV-2 son los que crían bovinos de modo intensivo “ma non troppo”, como los practicantes del llamado “Pastoreo Racional Voisin”, o PRV. Renuentes al alimento balanceado y a atiborrar a sus animales de antibióticos para que crezcan más rápido, estos productores son por ahora muy pocos y están más bien circunscriptos al ecotono fronterizo entre la Pampa Húmeda y la Pampa Seca, aunque también existen algunos que crían ovinos en la meseta patagónica.
La muchachada del PRV no es hippie sino gente en general con título de Veterinaria o de Agronomía que trata de no gastar lo que no tiene y de mejorar lo que no le sobra a nadie: el suelo. Lo hace generando en sus tierras condiciones de pastoreo semejantes a las de los herbívoros salvajes acechados por carnívoros en los pastizales naturales: concentrándolos en un sitio acotado, y desplazándolos antes de que desnuden el suelo. No evitan la sobrecarga: evitan el sobrepastoreo. En la práctica, logran producir más animales por hectárea que los criadores convencionales.
Geográficamente, los productores que practican el PRV califican más bien de fauna de secano. En la “zona núcleo” de la Pampa Húmeda, toda soja y maíz y ahora trigo, y siempre buenas lluvias, napas repletas y fétidos feedlots, ahí son más difíciles de encontrar que los pelirrojos en China. Pero algunos ya hay. Si tenés pocas hectáreas, con el PRV no gastás en petroquímica, que es cambiar la plata, pero podés darte el lujo de hacer agricultura y ganadería, ambas cosas, y de yapa ir regenerando el suelo si lo encontraste maltratado por los métodos convencionales de labranza y le faltan nitrógeno, fósforo, calcio, celulosa y estructura porosa que le permita almacenar lluvias sin encharcarse. No es magia, sino un montón de tareas complejas: trabajás el doble pero no te descapitalizás. Nadie dijo que fuera fácil.
El PRV hace uso constante de la etología y la edafología: ¿para qué estresar a 300 vacas arreándolas a pechazos y rebencazos de a caballo, cuando se las puede hacer caminar tranquilamente encolumnadas tras el pastor para moverlas de un potrero ya agotado a otro virgen? Pastora, en el caso de María Paz Manrique de Raia, de la empresa Campos Lagazu, Huanguelén, provincia de Buenos Aires, protagonista de este bucólico cortito que puede ver en Instagram.
Los del PRV producen su propio alimento balanceado: se llama pasto, y Héctor Huergo lo ha definido, con esas oraciones deslumbrantes que le salen a veces, como el principal cultivo de la Argentina. Tiene razón.
Y si hay pasto está todo bien: los frigoríficos bovinos y ovinos no tienen límites dimensionales para el faenamiento, de modo que con sus pasturas y verdeos los ganaderos PRV sí producen animales largamente estoqueables, aunque sólo de tranquera para adentro. Venden cuando les conviene.
En el caso de los vacunos, los bichos grandes siempre tienen buena demanda externa, lo que certifica el prejuicio criollo de que los gringos y los asiáticos tienen más billetera que cultura cárnica. Pero nuestros criadores principales desde los ‘90, los propietarios de feedlots (es decir de chiqueros de vacas), no tienen adónde poner sus animales ya “terminados”. Si el estado empieza a cerrar mataderos porque se vuelven focos de Covid-19, los cultores del feedlot van a tener que sacrificar rodeos y descapitalizarse bastante mientras dure la pandemia. Que no parece apurada en desaparecer.
Volviendo al principio, no hay que ser Héctor Huergo ni Alberto Samid para entender que se viene un encarecimiento global de las carnes por disrupción de la cadena productiva entre el campo y el supermercado, con epicentro en el frigorífico.
Si a Ud. le da por invertir “en futuros” pero desconfía de los impenetrables e intraducibles “productos” financieros, cómprese un freezer, que es un bien tangible.
Y llénelo.
Daniel E. Arias
El difícil equilibrio de la «Fase 4»: reiniciar las actividades y mantener las precauciones
«Fábricas, plantas industriales, automotrices, obra pública y privada, la rueda se pone en movimiento. Después de 51 días en que la prioridad fue la salud, el Gobierno decidió que también llegó el tiempo para la economía, que se encuentra paralizada para contener la expansión del coronavirus.
A partir de ayer, toda la actividad productiva que no ofrezca riesgos altos de contagio estará habilitada a ponerse en marcha, aseguraron desde el gobierno nacional. La implementación será progresiva y estará a atada a protocolos sanitarios, pero, según las proyecciones que realizaron en la Casa Rosada, en las próximas dos semanas todas las empresas autorizadas habrán arrancado su actividad.
«Es el tiempo de la reanudación económica», explica el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. El relajamiento de la cuarentena en todo el país, salvo en la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, es la respuesta al pedido que le hicieron llegar al presidente Alberto Fernández ante la situación alarmante que atraviesa el aparato productivo el lunes 4 los empresarios -la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara de la Construcción, la Asociación de Bancos, la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Bolsa de Comercio- y los referentes de la CGT.
En el decreto de necesidad y urgencia que se publicó con la extensión de la cuarentena, el Presidente habilitó una serie de ramas industriales como las automotrices y autopartes; electrónica y electrodomésticos; textil, calzado e indumentaria; metalurgia, maquinaria y equipos; gráfica, ediciones e impresiones; laboratorios farmacéuticos; química y petroquímica, entre otras actividades. Es el primer paso. Después llegará el tiempo para la reactivación de consumo, que hoy se encuentra en niveles dramáticos. En el último mes, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron 57,6%. «El tema es a quién le venden si no hay gente en la calle. No será de un día para otro, pero de a poco se va a empezar a mover», describieron fuentes oficiales.
Este es uno de los aspectos que más se repiten en la mesa de gabinete económico que integran, además de Cafiero, los ministros Martín Guzmán (Economía); Matías Kulfas (Desarrollo Productivo); Claudio Moroni (Trabajo); la titular de la AFIP, Mercedes Marcó de Pont; el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.
Este grupo fue el que ganó influencia en las decisiones del jefe del Estado en los últimos días. Aunque la prioridad es la salud, como reafirmó Alberto Fernández anteayer en la conferencia de prensa, en la Casa Rosada todos miran los números para evitar el colapso de la economía.
El parate que provocó en la economía la cuarentena obligatoria puso al sector privado en una situación de altísima fragilidad pese a los programas de asistencia que el Gobierno lanzó para inyectar dinero para pagar salarios. Un informe de la UIA precisó que más del 60% de las empresas no produce, un 63% de las organizaciones muestra una fuerte caída de las ventas y un 77% tiene dificultades para pagar sueldos.
Según los informes del Ministerio de Desarrollo Productivo y de la AFIP, 8 de cada 10 empresas pidieron ayuda al Estado para pagar los sueldos a través del programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).
Desde el gobierno nacional advirtieron que el sistema productivo ya estaba en una situación delicada antes del coronavirus, herencia que le cargan al ex presidente Mauricio Macri, y que la decisión de poner un freno a toda la actividad fue una respuesta «necesaria» para evitar que el brote de la enfermedad colapse el sistema de salud.
«Ningún sector está muerto por un mes sin facturación, todos se pueden recuperar», sostuvo un hombre de confianza del jefe del Estado.
Que no se disparen los contagios ya no es la únical variable que miran el Presidente y su equipo. La economía, principalmente el nivel de empleo y pobreza, son inquietudes que desvelan a los ocupantes de la Casa Rosada.
Lo que comenzó este lunes es un ensayo, si la curva de contagios crece de manera exponencial, todo volverá para atrás. Alberto Fernández se quedará con la facultad de cerrar la economía nuevamente si eso sucede. El mensaje ya fue transmitido a los empresarios y sindicalistas.
Las restricciones se mantendrán para el turismo, que el año pasado generó unos 15.000 millones de dólares, y para los comercios, al menos en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. El área metropolitana concentra más del 80% de los nuevos contagios de coronavirus, aunque con una marcada concentración de enfermos en geriátricos, villas o asentamientos y entre el personal de salud.
Es por eso que el Presidente se reunió el jueves con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta para analizar los desafíos que presenta la apertura parcial de la cuarentena y los sumó a la presentación que realizó el viernes.
En el resto del país -a excepción de Tierra del Fuego, del Gran Rosario y del Gran Córdoba-, se empieza a recuperar «la nueva normalidad». La decisión y el ritmo, como sucedió hace dos semanas, estará en manos de los gobernadores.»
Comunicado del gobierno de la Provincia de Buenos Aires: extiende el plazo de vencimiento de la oferta del canje de deuda
Hemos recibido del gobierno provincial el siguiente comunicado:
«En el marco de los esfuerzos llevados adelante en pos de recuperar la sostenibilidad de su deuda pública, la provincia de Buenos Aires anuncia la extensión del plazo para aceptar la propuesta realizada a los tenedores de los Bonos Elegibles hasta el día 26 de mayo.
Esta extensión se realiza teniendo presente que una parte de los acreedores de la Provincia ya ha manifestado su aprobación a la propuesta formulada y que se encuentra en desarrollo un diálogo constructivo con el resto de los acreedores que comprenden los lineamientos publicados por la Provincia, que permanece plenamente comprometida con el logro de un proceso ordenado y de buena fe.
Una deuda insostenible como la actual, implica menores recursos inmediatos destinados a educación, salud, infraestructura y otras políticas de reducción de la pobreza y contención de los efectos de la actual crisis desatada por la pandemia del Covid-19. Esto nos obliga a tomar decisiones responsables, que tomen en cuenta la realidad de todos los sectores.
Por otro lado, muchos acreedores han advertido que cualquier propuesta que repita lógicas cortoplacistas derivará en resultados destructivos que también los alcanzará. A ellos queremos llevarles la tranquilidad de que existe pleno compromiso con el logro de los espacios necesarios para reconstruir una adecuada capacidad de repago tanto en términos económicos-financieros como sociales.»
La provincia de Buenos Aires había presentado su propia oferta para canjear unos US$ 7.148 millones de deuda bajo legislación extranjera, diseñada con un criterio similar al utilizado por el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, para su propia oferta de canje. En el caso bonaerense, una quita de intereses del 55%, una quita del capital menor, del 7%, y estirar los vencimientos hasta 2040.
Según la información recogida en ámbitos financieros, titulares de bonos que representan un 24% de la deuda habrían aceptado la oferta. Un porcentaje que no es suficiente. También como en el caso de la Nación, el gobierno provincial decidió extender el plazo hasta el 26 de mayo, y seguir negociando.
Como un indicación del respaldo multisectorial con que cuenta el gobernador Kicillor en el manejo de la deuda provincial, ayer los 135 intendentes de la Provincia -oficialistas, opositores, y de partidos vecinales- manifestaron públicamente su apoyo a esta renegociación.
¿A quién se atiende primero durante la pandemia? La terrible lógica del «triage»
Triage es una palabra francesa que se emplea en el ámbito de la medicina para clasificar a los pacientes de acuerdo a la urgencia de la atención. Viene de los hospitales de campaña en la guerra, donde se separa a los pacientes en tres categorías: los que pueden curarse con cuidados mínimos o con ninguno; aquellos que necesitan con urgencia de atención médida; y los que, de todos modos, tienen pocas chances de sobrevivir.
.
Sin medidas de distanciamiento social, la rapidez de la transmisión puede poner al límite la capacidad de los hospitales para dar respuesta tanto a pacientes con COVID-19 como a los afectados por otras enfermedades graves, como ocurrió en China, en Italia, y está ocurriendo en otros países.
.
Si los respiradores no fueran suficientes para la cantidad de pacientes graves que los requieran en América Latina, ¿a quién se le debería asignar la atención primero? La Organización Panamericana de la Salud elaboró cuatro pautas que deberían guiar la atención médica, con el fin de evitar la discriminación de algunos pacientes y para que no se recargue la ya estresante tarea de los profesionales de la salud durante la pandemia.
.
“Una pandemia es una situación excepcional y pueden darse situaciones en las que los recursos como respiradores o camas de cuidados intensivos no son suficientes para atender todas las necesidades de la población”, dice Carla Sáenz, especialista regional en bioética de la OPS. Se sabe que el personal de la salud tiene la responsabilidad moral de dar el tratamiento necesario a todas las personas afectadas, pero la pandemia puede gatillar el dilema de cómo proceder de manera ética cuando los recursos escasean.
El 5% de los pacientes con COVID-19 necesita ser atendido en las unidades de cuidados intensivos.
“En base a las epidemias anteriores y al tener en cuenta las particularidades de esta, se realizaron cuatro recomendaciones básicas para que las autoridades sanitarias pueden adoptar decisiones de priorización de una manera ética si se enfrentaran escenarios de recursos limitados”, explicó Sáenz. Una de las pautas es que se consideren ‘criterios de priorización transparentes’. Es decir, que los criterios por los cuales se va dar prioridad a un paciente deberían aclararse de manera clara y ser de acceso público.
.
La ventaja de que los criterios para priorizar pacientes sean establecidos de antemano en cada país es que se fortalece la confianza de la población en la autoridad sanitaria, y se alivia la carga al personal de la salud, resaltó Sáenz. “Cuando los criterios son establecidos previamente por la autoridad sanitaria, no recae en los profesionales determinarlos en el momento en que encuentren en una situación límite”, detalló la especialista en bioética.
.
El segundo criterio es que los profesionales de la salud tendrán la obligación de salvar la mayor cantidad de vidas. “Salvar la mayor cantidad de vidas es un criterio fundamental que implica priorizar a quienes están en mejores condiciones clínicas de sobrevivir el tratamiento con respecto a quienes difícilmente se recuperarán incluso con el tratamiento. Debe quedar siempre claro que esto no constituye abandonar a los pacientes: se les debe siempre brindar el cuidado paliativo necesario incluso si no es posible ofrecerles tratamiento”, dice el texto de las pautas de la OPS.
.
Uno de los puntos más álgidos de la decisión de salvar vidas en el contexto de recursos limitados es a quién elegir. ¿Qué paciente se merece más tener acceso a un respirador si hubiera pocos?

.
Según otra de las pautas de la OPS, hay que “tratar a todas las personas equitativamente”. Esto significa que todas las personas en la misma situación (con COVID-19 u otra enfermedad) deben ser tratadas de la misma manera. “En atención a la justicia y la equidad es fundamental asegurar que no haya variaciones según privilegio o discriminación respondiendo a diferencias de etnicidad, religión, orientación sexual, recursos económicos u otros criterios ajenos a estas recomendaciones”.
.
Las decisiones de priorización de recursos estuvieron en el debate tras diversas situaciones que han ocurrido en China, Italia, España y en México desde enero pasado.
.
“La discriminación por edad o por discapacidad no debe ser un criterio para no asignar el acceso a un respirador a un paciente crítico”, sostuvo Ignacio Maglio, quien forma parte del comité de expertos en bioética que fueron convocados por el Ministerio de Salud de la Argentina.
.
La cuarta pauta de la OPS para considerar que, ante el dilema de asignar recursos escasos entre muchos pacientes, se debe priorizar a quienes tienen la tarea de salvar las vidas de otros. Es decir, si entre los pacientes graves que necesitan camas o respiradores se incluye al personal de la salud, se les debe dar prioridad como los proveedores de salud que arriesgan su vida para salvar las vidas de otros. La recomendación responde al principio de justicia, “y permite además salvar la mayor cantidad de vidas dado su rol central en la atención de otros”.
.
Otros profesionales se han dedicado al problema de la ética médica en estas circunstancias y comparten sus recomendaciones. En el contexto de pandemia, según el doctor Maglio -quien es también miembro del Consejo Directivo de la Red Bioética para Latinoamérica y el Caribe de UNESCO- hay que tener muy en cuenta cuáles los criterios para admitir a los pacientes en unidades de cuidados intensivos para evitar la sobresaturación de los servicios. “La evaluación de ingreso a la unidad de terapia intensiva debe hacerse sobre la base de criterios objetivos, técnicos y neutrales”, señaló. En cuanto al uso de respiradores (o asistencia respiratoria mecánica en términos médicos), “es clave tener criterios objetivos, de naturaleza técnica, neutrales y verificables”.
.
¿Y quiénes deberían decidir a quién asignar los respiradores si fueran insuficientes? Para Maglio, quien escribió recientemente una guía sobre el tema para sociedades médicas de la Argentina, “el grupo de trabajadores de la salud que se ocupe de la asignación debe conformarse con profesionales con experiencia acreditada en cuidados críticos y asistencia respiratoria. Ninguno debería pertenecer al equipo tratante del paciente”.
.
En tanto, la doctora Marisa Aizenberg, directora académica del Observatorio de la Salud de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires e integrante del comité de bioética que formó el Ministerio de Salud de la Nación para COVID-19, opinó «en el contexto de la pandemia, hay tecnologías claves como los respiradores. El Estado se encargó de comprar la producción nacional de respiradores para aumentar la disponibilidad en los próximos meses. De esta manera, se está garantizando que la mayor parte de los ciudadanos puedan acceder a esos dispositivos si lo necesitaran. Nadie se lo puede comprar individualmente. Si llegaran a no ser suficientes, los criterios de exclusión de los pacientes no deberían significar discriminación para personas mayores ni por discapacidad”.
.
CEPBA hizo una reunión virtual con el Fondo de Garantías de Buenos Aires, FOGABA
La Confederación General Económica de la Provincia de Buenos Aires realizó su primera reunión virtual de comisión directiva con las autoridades del FOGABA. Trataron líneas de garantías para créditos para el sector pyme bonaerense y coincidieron en profundizar el trabajo, con nuevas propuestas para reactivar al sector productivo, golpeado por la pandemia.
Guillermo Siro, titular de CEPBA informó que de la reunión participó la nueva presidenta del Fondo de garantías de la Provincia de Buenos Aires (FOGABA), Verónica Wejchenberg, miembros de la comisión directiva de la institución, industriales pymes bonaerenses y el director de Desarrollo Territorial y Pymes, del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia, Ariel Aguilar.
El objetivo fue «elaborar un plan de trabajo conjunto para apoyar a través del organismo con la línea de garantía para créditos para capital del trabajo, pagos de salarios y otras temáticas que hacen a la continuidad y desarrollo del sector, con diferentes bancos nacionales y provinciales; como así también proyectos a mediano y largo plazo».
La Universidad Nacional del Nordeste fabrica respiradores de bajo costo para la región
Estos dispositivos fueron creados a partir de un prototipo diseñado por investigadores de Inventu, una empresa rosarina integrada por graduados y estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario, que cedió los planos a la Facultad Ciencias Exactas de la UNNE.Se presentaron los nuevos respiradores artificiales de bajo costo, fabricados en nuestra Universidad, que estarán destinados al Hospital de Campaña de #Corrientes ???
— UNNE (@unneargentina) May 11, 2020
El equipo conformado por estudiantes de la @facenaunne fabricó 10 respiradores en una semana. pic.twitter.com/b7XF6ixSOi
Coronavirus en Argentina: Los casos en la Capital crecen más que los de la provincia de Buenos Aires
La provincia de Buenos Aires -incluido el Gran Buenos Aires- tiene hasta ayer un total de 2.112 casos registrados de coronavirus, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 1.961. Pero, la provincia tiene cinco veces la población de la Capital.
Y en los últimos 3 días, la situación se hace más desequilibrada: el viernes 8, la Ciudad registra 130 nuevos casos, y la Provincia, 77; el sábado 9, 83 y 60, una y otra; y ayer domingo 10, 165 y 51.
Hay varios motivos que pueden contribuir a esta anomalía: Uno, el gobierno nacional está haciendo un intensivo programa de testeos en las «zonas rojas» del contagio: los geriátricos y las villas. En sí misma, no puede ser la única explicación: en el conurbano hay muchos más barrios marginales, y geriátricos, que en la Capital. Pero un intensivo programa de testeos puede sesgar las cifras en un momento dato.
Otra explicación posible la mencionó ayer Carla Vizziotti, la secretaria de Acceso a la Salud de la Nación: la Ciudad Autónoma, al igual que la Zona Norte del Gran Buenos Aires, han tenido una cantidad mucho mayor al comienzo de la pandemia en nuestro país de viajeros que volvían de los países donde el virus ya circulaba masivamente.
En cualquier caso, los análisis epidemiológicos preveían un aumento general en los contagios para estas fechas. Y el gobierno, el nacional y los locales, ya no podían postergar una apertura, aunque fuera parcial y controlada, de la actividad económica. En el Gran Buenos Aires son las industrias, en la Capital son los comercios. El Área Metropolitana seguirá siendo zona de riesgo.
Los frigoríficos en el mundo son «zona roja» de contagios del COVID-19 – Segunda parte
(Para acceder a la primera parte de esta nota, cliquear aquí)
La autoridad que brilla por su ausencia en el desastre cárnico gringo es la del NIH o National Institute of Health. Vendría a ser el equivalente de un Ministerio de Salud Pública en un país que no cree en ella, e hizo un primer y último y desmañado intento de tener un sistema de salud universal como el National Health británico allá por los tiempos de John Kennedy y de Lyndon Baines Johnson, a principios de los ’60, pero ahí quedó la pelota. El NIH es científicamente un “dream team”, quién lo duda. Pero en términos de fileteo, no corta el bacalao a la hora de tomar decisiones políticas.
Mientras el NIH sea un convidado de piedra, los trabajadores de los frigoríficos serán carne, pero de cañón. ¿Pero no lo viene siendo todo ese país?
El presidente Trump recomienda, impune y por TV, que para combatir “el corona” la población se inyecte lavandina o que se ilumine por dentro con luz ultravioleta. En un país de 328,2 millones de habitantes y muy poca educación pública de calidad (EEUU tampoco cree en eso), no faltan quienes se inyectan lavandina y se mueren por hacerle caso al presidente. Y eso porque es más fácil y barato que iluminarse por dentro con luz ultravioleta.
El único funcionario lo suficientemente invulnerable para enfrentarse en público con Trump ha sido el Dr. Tony Fauci. Como jefe eterno e indispensable del NIAID, el Instituto Nacional para la Alergia y las Enfermedades Infecciosas, Fauci ha visto pasar 6 presidentes sucesivos, aunque ninguno tan brillantemente imbécil como el actual.
Pero no se le pueden pedir peras al olmo, y el propio Fauci ya tuvo que avalar que EEUU salga a la buena de Dios de la desigual y caótica cuarentena de sus 52 estados (incluyendo el Distrito Federal y Puerto Rico), sin antivirales ni vacunas, con insuficiente infraestructura de terapias intensivas y sin siquiera una provisión local de kits de diagnóstico. Y eso ya está en marcha mientras la curva de infección en al menos 8 estados sigue logarítmica, es decir disparada hacia arriba.
Los EEUU (y serán rápidamente imitados por nuestro vecino de mapa transandino) están dispuestos a que un test de anticuerpos sirva de “pasaporte sanitario” para que los que den positivo y parezcan saludables puedan volver al trabajo.
Asunto que, como observa ácidamente el biólogo molecular Gabriel Rabinovich, profesor de la UBA, investigador superior del CONICET y miembro de la National Science Academy de los EEUU, eso se implementará sin la más pálida idea de si los anticuerpos IgG del Covid-19 son efectivos o de si son duraderos, como sí lo son los de otros virus.
Por ejemplo, los del sarampión, un paramixovirus muy diferente del SARS CoV-2, resultan eficaces y vitalicios. Por eso la vacuna, que existe desde 1963, bajó un 99% la incidencia mundial de la enfermedad y ya lleva salvadas unas 22 millones de vidas: el pinchazo te preserva sin fecha de vencimiento. Aunque aquí el sarampión volvió con 61 casos en 2019, y eso porque no se importaron vacunas, y también por exceso de madres New Age algo autistas y que creen que las vacunas causan autismo.
Pero volviendo al tema, Agendar ve bien que con casi 100 laboratorios y universidades en competencia por una vacuna contra el SARS CoV-2, aquí el MinCyT prefiera concentrar sus escuetos mangos en desarrollar diagnósticos. Aún si las sombras insignes de Houssay, Leloir y Milstein, nuestros premios Nobel en fisiología y medicina, animaran a nuestros biólogos, nos sería difícil ganarle a tanta gente. Pero más difícil aún, ganarle a este maldito virus.
Sucede que los anticuerpos creados por el sistema inmune humano contra otros virus corona, como los 4 del resfrío común, desaparecen en 2 o 3 meses. Pero algo parecido sucede con los de otras 2 zoonosis también a coronavirus muy letales, como el SARS CoV-1 y el MERS. Contra estas enfermedades novísimas (2002 y 2012), que matan respectivamente al 12 y al 35% de los infectados, todavía no se logró ninguna vacuna. Los anticuerpos de los que se curan duran a lo sumo 15 años en el SARS, y en general menos en el MERS. La eficacia y la duración de la respuesta de anticuerpos parece más el producto de la inmunocompetencia de cada individuo que resultados tabulables para uno y otro virus. El SARS CoV-1 parece haber desaparecido, pero Medio Oriente sigue teniendo MERS como endemia de baja incidencia. Por suerte para nuestra especie, tanto el SARS como el MERS son mucho menos contagiosos que el Covid-19.
De modo que, previendo que los humanos tendremos que convivir un tiempo imposible de determinar sin vacunas, y con un único antiviral discretamente efectivo hasta ahora (el remdesivir), el desvirtuar nuestros nuevos tests criollos de anticuerpos como “pasaporte laboral” será la tentación de más de un jefe de personal, de más de un cacique político y de más de un negrero industrial, de esos que prefieren que la economía viva aunque los ciudadanos mueran, disparate infalible para hundir la economía. Bueno, no la de todos
Lo cual nos lleva a la Gran Pregunta del Coronavirus: ¿por qué es más infectivo y más letal en algunos países que en otros? ¿Y por qué ese ha enseñoreado de una rama particular de la industria mundial, como la frigorífica, sin que casi importe de qué país se trate?
Si hablamos de países y no de industrias, el Covid-19 en Irán ha dejado un tendal, pero en Iraq, país vecino y en guerra civil cuya estructura sanitaria desapareció por completo, la mortalidad por millón de habitantes es misteriosamente menor. Que Chile tenga el doble de muertos por millón de habitantes que la Argentina no supone enigma alguno: aquí se hizo cuarentena rabiosa de movida, que es cuando sirve. Pero al Oeste de la cordillera la cuarentena fue tarde, poca y a la retranca. El letal caos brasileño se explica por su presidente. Ese país vivirá reinfectándonos, incluso cuando tenga otro menos peligroso.
La cuarentena a rajatabla explica el éxito anti Covid-19 de Nueva Zelanda y Australia, con sus curvas de contagio tan a la baja que están reabriendo sus economías. Pero los ayudó no poco la geografía: son islas de baja densidad poblacional y sus fronteras (es decir puertos y aeropuertos) siguen cerrados a cal y canto al ingreso de extranjeros.
¿Pero cómo lograron salir de la crisis Singapur, Hong Kong y Corea sin cuarentena? Han vivido en semicuarentena lo que va de este siglo. Tienen el entrenamiento colectivo de haber bancado el SARS en 2002, la gripe aviar H5N1 en 2003, la porcina H1N1 en 2009, y hasta un toque de MERS en 2012: la población de esos sitios acepta el barbijo con tanta naturalidad como los zapatos, le pone voluntariamente el dedo a la jeringa para testear sus anticuerpos en kioskitos sanitarios en la calle, y acepta sin chistar que al que sale positivo confirmado por RT-PCR (97% de fiabilidad) “le den la cana domiciliaria” hasta 28 días, así como a su familia.
Además, el ciudadano promedio de esos enclaves le concede al estado la capacidad de armar su rastreo de contactos recientes, y testear compulsivamente a todos, así como encerrar en su domicilio a los que salgan positivos. Andá a hacer eso en un país europeo occidental o en EEUU…
Aún así, ¿cómo se explica el incendio de casos en la cosmopolita Nueva York, tan vinculada por flujos de personas a China como si estuviera por error en la costa atlántica en lugar de la del Pacífico? Es increíblemente mayor que la incidencia de Covid-19 en Dallas, mediterránea pero con un aeropuerto axial conectado al resto del planeta, y donde nadie controlaba a los estadounidenses que aterrizaban, aún si venían desde países infectológicamente en llamas.
¿Cómo se explica el comportamiento tan distinto en tan distintas circunstancias de un virus tan simple, que sólo tiene 24 genes, aunque algunos todavía afirman que son 15? Hay 195 estados reconocidos como autónomos por las Naciones Unidas, y son fácilmente agrupables por su respuesta sanitaria frente al SARS CoV-2, pero la conducta del virus en ellos evade estas clasificaciones.
Gabriel Rabinovich, muy opuesto a que los tests de anticuerpos funjan de pasaporte sanitario
Con su política negacionista y aparentemente estúpida, Trump, el modelo que inspira a nuestro vecino Jair Bolsonaro, ya se puede anotar 78.529 muertes a fecha del 8 de mayo (20.000 más de lo que acumularon Kennedy, Johnson y Nixon en 10 años de guerra en Vietnam), y sigue cosechando. Pero Trump no está solo en EEUU, ni en su aparente locura deja de haber un método, y ese método tampoco es exclusivo del Partido Republicano.
El alcalde de New York, Bill de Blasio es un demócrata, y en el arranque de la crisis, que es el único momento en que una cuarentena hace realmente diferencia, se negó a aplicarla “para no generar desocupación”. Como resultado, hace apenas un mes en la Big Apple, la Gran Manzana, se moría de Covid-19 un neoyorquino cada 3 segundos (sic).
Esto generó un “spin off” insospechado en la industria frigorífica: la municipalidad neoyorquina salió a alquilar camiones refrigerados para almacenar cadáveres, porque las morgues estaban desbordadas. Las empresas de pompas fúnebres y los cementerios también, por lo que de Blasio empezó a enterrar pobres en fosas colectivas. La filosofía subyacente a todo esto aquí la conocemos bien: “Lo importante es la plata: la salud va y viene”. Tuvo plena vigencia hasta hace poco.
Para volver al tema, la contribución de Trump a la crisis de salud de Covid-19 en la industria cárnica es doble: con la definición de “rama productiva estratégica en tiempos de guerra”, no sólo le quitó herramientas legales a los gremios para defender a sus afiliados. Mucho más al hueso, por decirlo en la jerga del rubro, llegó su política de perseguir de mil modos a la inmigración mexicana y centroamericana. Que no es una idea muy original porque también la aplicó el progresista Barack Obama, su predecesor demócrata en la Casa Blanca.
Los frigoríficos estadounidenses están llenos de inmigrantes ilegales con jornada interminable. Ya estaban acostumbrados a no reclamar por asuntos sanitarios, pero al que chilla ahora no sólo lo despiden sino que también lo deportan. Esto es práctica común en toda la industria de la alimentación de los EEUU, pero en la carne es todo peor por asuntos estrictamente físicos, biológicos y logísticos.
Para entenderse: un cosechador de naranjas en California suele llegar a la finca donde tiene su changa temporaria en su propia y destartalada camioneta, trabaja al aire libre y aunque vuelva molido, su casa no suele estar demasiado lejos. Pero los frigoríficos de todo el país se han construido deliberadamente en medio de la nada, donde no hay vecinos que protesten por efluentes nauseabundos gaseosos, líquidos o sólidos de la cría intensiva y del matadero. Son lugares donde el costo de oportunidad de la tierra, además, es muy bajo. Llegar ahí en combi ya implica hacinamiento.
Y en el trabajo en sí, aún más que el hacinamiento, el factor definitivamente “pro-viral” parece ser el frío. Los equipos de refrigeración son el comienzo de una cadena que trata de alargar la vida de anaquel de las carnes contra la descomposición bacteriana, lo cual salva millones de vidas de consumidores. Pero la exposición prolongada a frío ya es un factor inmunodepresor para el organismo humano, lo cual traza una línea de conflicto entre laburantes y compradores.
De todos modos, el efecto más notable del frío probablemente se da sobre los aerosoles invisibles que expelemos los humanos simplemente con respirar. Una gotícula de saliva de entre 1 y 5 micrones tiene una velocidad de caída por gravedad inferior a los 10 cm. por hora, y eso en aire perfectamente quieto.
Con los equipos de refrigeración “al mango”, el aire dentro de un frigorífico está en cierto movimiento, generalmente caótico, de modo que la vida media aerotransportada de esa gotícula se mide en horas, y su resistencia a la evaporación mientras baila erráticamente por los aires es enorme, debido a la temperatura. Si la gotícula proviene del tracto respiratorio de un portador asintomático a punto de enfermarse, desde ya tiene un carga viral importante.
Una gotita visible de saliva, producto de un estornudo, es milimétrica, no traspasa una mascarilla N95, cae rápido al piso y su alcance horizontal rara vez excede los 1,80 mts. de separación entre trabajadores exigidos por OSHA. Pero en la circulación de aire frío de un frigorífico la vía de contagio no es la gotita milimétrica, sino la inhalación de aerosol micrométrico, y el alcance de ésta nube invisible emanada de centenares de gargantas y narices es prácticamente ilimitado. No hay rincón de la planta adonde no llegue.
Cuando finalmente esa gotícula se deposita sobre una superficie lisa, mismo problema: con el frío, tarda días enteros en evaporarse, cosa que juega a favor de este virus, particularmente intolerante a la desecación. Sin un mínimo de agua alrededor y adentro de su minúscula cápside de grasas, el SARS CoV-19 se desintegra estructuralmente. Pero a una temperatura de 20º C y sobre plástico liso o acero inoxidable, blindado en su película de saliva, puede seguir viable 2 o 3 días. Y con las temperaturas de 4 o 5º C de un frigorífico, el virus resiste 5 días y más.
Gabriel Rabinovich, muy opuesto a que los tests de anticuerpos funjan de pasaporte sanitario
Con su política negacionista y aparentemente estúpida, Trump, el modelo que inspira a nuestro vecino Jair Bolsonaro, ya se puede anotar 78.529 muertes a fecha del 8 de mayo (20.000 más de lo que acumularon Kennedy, Johnson y Nixon en 10 años de guerra en Vietnam), y sigue cosechando. Pero Trump no está solo en EEUU, ni en su aparente locura deja de haber un método, y ese método tampoco es exclusivo del Partido Republicano.
El alcalde de New York, Bill de Blasio es un demócrata, y en el arranque de la crisis, que es el único momento en que una cuarentena hace realmente diferencia, se negó a aplicarla “para no generar desocupación”. Como resultado, hace apenas un mes en la Big Apple, la Gran Manzana, se moría de Covid-19 un neoyorquino cada 3 segundos (sic).
Esto generó un “spin off” insospechado en la industria frigorífica: la municipalidad neoyorquina salió a alquilar camiones refrigerados para almacenar cadáveres, porque las morgues estaban desbordadas. Las empresas de pompas fúnebres y los cementerios también, por lo que de Blasio empezó a enterrar pobres en fosas colectivas. La filosofía subyacente a todo esto aquí la conocemos bien: “Lo importante es la plata: la salud va y viene”. Tuvo plena vigencia hasta hace poco.
Para volver al tema, la contribución de Trump a la crisis de salud de Covid-19 en la industria cárnica es doble: con la definición de “rama productiva estratégica en tiempos de guerra”, no sólo le quitó herramientas legales a los gremios para defender a sus afiliados. Mucho más al hueso, por decirlo en la jerga del rubro, llegó su política de perseguir de mil modos a la inmigración mexicana y centroamericana. Que no es una idea muy original porque también la aplicó el progresista Barack Obama, su predecesor demócrata en la Casa Blanca.
Los frigoríficos estadounidenses están llenos de inmigrantes ilegales con jornada interminable. Ya estaban acostumbrados a no reclamar por asuntos sanitarios, pero al que chilla ahora no sólo lo despiden sino que también lo deportan. Esto es práctica común en toda la industria de la alimentación de los EEUU, pero en la carne es todo peor por asuntos estrictamente físicos, biológicos y logísticos.
Para entenderse: un cosechador de naranjas en California suele llegar a la finca donde tiene su changa temporaria en su propia y destartalada camioneta, trabaja al aire libre y aunque vuelva molido, su casa no suele estar demasiado lejos. Pero los frigoríficos de todo el país se han construido deliberadamente en medio de la nada, donde no hay vecinos que protesten por efluentes nauseabundos gaseosos, líquidos o sólidos de la cría intensiva y del matadero. Son lugares donde el costo de oportunidad de la tierra, además, es muy bajo. Llegar ahí en combi ya implica hacinamiento.
Y en el trabajo en sí, aún más que el hacinamiento, el factor definitivamente “pro-viral” parece ser el frío. Los equipos de refrigeración son el comienzo de una cadena que trata de alargar la vida de anaquel de las carnes contra la descomposición bacteriana, lo cual salva millones de vidas de consumidores. Pero la exposición prolongada a frío ya es un factor inmunodepresor para el organismo humano, lo cual traza una línea de conflicto entre laburantes y compradores.
De todos modos, el efecto más notable del frío probablemente se da sobre los aerosoles invisibles que expelemos los humanos simplemente con respirar. Una gotícula de saliva de entre 1 y 5 micrones tiene una velocidad de caída por gravedad inferior a los 10 cm. por hora, y eso en aire perfectamente quieto.
Con los equipos de refrigeración “al mango”, el aire dentro de un frigorífico está en cierto movimiento, generalmente caótico, de modo que la vida media aerotransportada de esa gotícula se mide en horas, y su resistencia a la evaporación mientras baila erráticamente por los aires es enorme, debido a la temperatura. Si la gotícula proviene del tracto respiratorio de un portador asintomático a punto de enfermarse, desde ya tiene un carga viral importante.
Una gotita visible de saliva, producto de un estornudo, es milimétrica, no traspasa una mascarilla N95, cae rápido al piso y su alcance horizontal rara vez excede los 1,80 mts. de separación entre trabajadores exigidos por OSHA. Pero en la circulación de aire frío de un frigorífico la vía de contagio no es la gotita milimétrica, sino la inhalación de aerosol micrométrico, y el alcance de ésta nube invisible emanada de centenares de gargantas y narices es prácticamente ilimitado. No hay rincón de la planta adonde no llegue.
Cuando finalmente esa gotícula se deposita sobre una superficie lisa, mismo problema: con el frío, tarda días enteros en evaporarse, cosa que juega a favor de este virus, particularmente intolerante a la desecación. Sin un mínimo de agua alrededor y adentro de su minúscula cápside de grasas, el SARS CoV-19 se desintegra estructuralmente. Pero a una temperatura de 20º C y sobre plástico liso o acero inoxidable, blindado en su película de saliva, puede seguir viable 2 o 3 días. Y con las temperaturas de 4 o 5º C de un frigorífico, el virus resiste 5 días y más.
Concluye mañana
Daniel E. Arias


En un trabajo articulado con los municipios, se planifica y realiza un despliegue territorial con promotoras y promotores de salud, enfermeros y profesionales, que van casa por casa, dialogan con los vecinos y le toman la temperatura corporal. En caso de detectar fiebre, se les piden completar un cuestionario para identificar si esa patología es compatible con el COVID 19. Si se define como caso sospechoso, se le realiza el hisopado correspondiente a fin de confirmar o descartar el diagnóstico, y se lo traslada a un centro de salud, donde permanece internado hasta obtener el resultado. El hisopado se realiza en los camiones sanitarios instalados para los operativos y los contactos estrechos del caso sospechoso son aislados en el domicilio o en los dispositivos públicos especialmente diseñados para esta contingencia. Las primeras pruebas piloto se hicieron en el barrio La Paz del municipio de Quilmes y en Los Amigos y Sargento Cabral de San Vicente, donde se controlaron más de 10.000 personas y se detectó un solo caso positivo. Los próximos distritos previstos son Merlo, San Martín, Moreno, La Matanza, y Lanús.
Para facilitar el mecanismo de derivación e internación de pacientes, el mapeo cuenta con información sobre hospitales provinciales y municipales, centros de atención primaria de la salud (CAPS), divididos en: centros de atención COVID, centros de recepción y orientación, y la red de 21 laboratorios de diagnósticos.
Un pegote de hielo con piedras
Según el especialista, es normal que los cometas se rompan porque son un ‘pegote’ de hielo con piedras y a veces hay materiales que subliman mucho, otros que subliman poco, entonces si justo hay un chorro de gas suficientemente fuerte, lo puede fracturar. La importancia de registrarlo es que el estudio de su composición química da información sobre los ladrillos básicos de la formación de los planetas».
Al ver los detalles llamativos en el núcleo del SWAN, Buso decidió volver a fotografiarlo con filtros azul e infrarrojo para tratar de atravesar las nubes que lo acompañan. Sorprendidos, advirtieron que la imagen estaba partida en dos. El problema surgió después, al buscar la confirmación por parte de otro observatorio, como lo dictan las normas.
«Publicamos en Facebook y empezamos a buscar un confirmador -cuenta Buso-, pero por la cuarentena los astrónomos están todos en las ciudades. Hablamos con San Juan, para ver si podían observarlo con el telescopio del IAFE o con un telescopio ruso que ya había descubierto otro cometa desde territorio argentino. Pero ese instrumento está preparado para rastrear el cielo, y para apuntar a un objeto hay que reprogramarlo. Lo hicieron, pero estaba tan bajo que se les vino el crepúsculo encima muy rápido y no pudieron fotografiarlo.
Gracias al descubrimiento de la supernova, pude tomar contacto con personas de los telescopios más grandes del mundo. Entonces, llamé a Chile, al Géminis Sur. Es remoto, pero todos los días suben 80 personas a hacerle mantenimiento. Sin embargo, por la cuarentena están todos abajo. Verónica y Lidia, que manejan dos de los aparatos, me confirmaron que no podían hacer nada y me sugirieron contactarme con Australia. Hablé con un español, Lobos, y también me dijo que no tenía acceso a los telescopios. Entonces, se me ocurre llamar al Telescopio Espacial, pero allí los turnos están reservados con meses de anticipación y cuestan miles de dólares. Intenté con uno de Hawai, pero fue imposible porque no podían apuntar hacia ningún lado en el que hubiera claridad solar. Ahora me acaban de avisar que van a hacer el intento con un telescopio ruso que está en Sudáfrica».
La astrónoma Gloria Dubner, ex directora del Instituto Astronomía y Física del Espacio (IAFE) explica que «Los núcleos de los cometas son reliquias congeladas del Sistema Solar temprano, mezclas porosas y frágiles de polvo y hielos de agua, metano, amoníaco, monóxido y dióxido de carbono. Son excelentes mensajeros de nuestro pasado. Las cabezas o núcleos pueden fragmentarse por mecanismos muy diferentes, pueden ser destrozados por fuerzas de marea cuando pasan muy cerca de cuerpos grandes (como le pasó al cometa Shoemaker-Levy 9, que se rompió en pedacitos cuando pasó cerca de Júpiter en 1992, y dos años más tarde terminó estrellándose contra su superficie). También pueden desintegrarse cuando el núcleo gira muy rápido; pueden sufrir stress térmico cuando pasan cerca del Sol (el material en el interior se contrae y se expande por variaciones de temperatura), o pueden separarse explosivamente con trozos saltando como corchos de botellas de champán cuando brotan gases volátiles atrapados. De hecho, la desintegración catastrófica en trozos es seguramente el destino final de la mayoría.Cuando se detecta que un cometa se desintegra, se estudian los trocitos en que se deshacen estos viajeros con cabellera, que nos dan información importante sobre la naturaleza del núcleo y los procesos físicos que allí ocurren».
Mientras tanto, Buso y Martínez están esperando que dentro de unas horas haya novedades. Si no pudieran volver a fotografiarlo con otro telescopio, tendrían que aguardar algunas semanas a que el cometa pase cerca del Sol y lo observen desde el Hemisferio Norte.
«Lo importante es que las fotografías que se tomaron de la partición las tomé yo y las procesó Claudio desde la Argentina -se enorgullece, esperanzado, Buso-. A cruzar los dedos.»
El rosarino es aficionado a la astronomía desde que tenía 11 años. Ya de adolescente en el colegio Cristo Rey descubrió una estrella variable, la NSV19555, un tipo de objetos que tienen crisis en su estructura física y al envejecer emiten pulsaciones y se ponen cada vez más inestables, entre otras causas, porque tienen otra estrella al lado que las eclipsa. Tiene un telescopio de 40 centímetros montado en la terraza de su casa, a metros del Hospital Italiano de Rosario, en una torre que construyó gracias a la venta de un terreno. Muchas veces, trasnocha hasta que a la mañana temprano, antes de que salga el Sol, puede hacer sus observaciones. Después, desayuna y se va a trabajar. Esta vez parece que volvió a sacarse la lotería cósmica.