En un giro sorpresivo, el líder del laborismo, Jeremy Corbyn, anunció que apoyará “un segundo referéndum”, en una enmienda parlamentaria, para “evitar un Brexit perjudicial al pueblo británico”. El laborismo estaba y está tan dividido sobre el tema tanto como los conservadores, pero la idea de convocar a un nuevo plebiscito había avanzado más entre ellos.
En realidad, se decía que el viejo líder opositor no aprovechaba la oportunidad para golpear más fuerte al debilitado oficialismo porque, como un hombre de la izquierda más tradicional, también él guardaba reservas con Bruselas y la Unión Europea.
La primera ministra Theresa May había postergado el “voto significativo y final” sobre el Brexit previsto para esta semana en la Cámara de los Comunes hasta el 12 de marzo. También rechazó la oferta del presidente de la Unión Europea, Donald Tusk de “extender el artículo 50”, que regularía el divorcio con la Unión Europea, para evitar “una salida caótica”.
El premier holandés Mark Rutte dijo que “Gran Bretaña va caminando sonámbula a un no acuerdo del Brexit” y habló de “la falta de dirección de Londres”.
Frente a la rebelión de sus propios diputados conservadores, es muy posible que la premier May caiga en cuestión de semanas. Lo que llevaría a una elección general en Gran Bretaña, con final abierto.
En el mismo día -seguramente por casualidad- el presidente Trump decidió postergar otra vez el aumento de los aranceles a los productos chinos, lo que indica que las conversaciones con Beijing están marchando bien. Y esta semana vuelve a reunirse con su nuevo amigo, Kim Jong-Un. Están «pasando cosas». Es de esperar que en la Cancillería lean los diarios, al menos.
De acuerdo a los números del INDEC. en diciembre se acentuó la caídas de las ventas en los supermercados, los autoservicios mayoristas y los centros de compras,
En los supermercados el monto total de ventas cayó un 8,7%% con relación a un año atrás, descontando la inflación del período. En realidad, en 8 de los 12 meses de 2018, el INDEC había registrado caídas interanuales en las ventas, medidas en precios constantes.
En los autoservicios, también a precios constantes, la caída de las ventas fue del 12,4%, por sexto mes consecutivo. Y en los Centros de Compras ( “shoppings”) y también por sexto mes consecutivo, la baja de las ventas en términos reales fue del 13,3%.
Las ventas de todos los rubros perdieron frente a la inflación, pero la caída fue más notoria en los artículos electrónicos y para el hogar, indumentaria, calzado y textiles. En los shoppings, cayeron las ventas de aparatos electrónicos, los gastos en diversión y esparcimiento, en patios de comidas, y en muebles y textiles.
Por regiones, los supermercados más afectados fueron los ubicados en Tucuman, Santiago del Estero, Salta, Chaco, y Corrientes.
Derrumbe del consumo: En diciembre, entre los supermercados, descontando la inflación, las ventas retrocedieron el 8,7%% interanual. Entre los autoservicios, a precios constantes, la caída fue del 12,4%. Y en los Shoppings” la baja en términos reales fue del 13,3%.(INDEC).
El Ministerio de Hacienda colocó ayer lunes letras en pesos – Lecaps y Lecer- por un total de $ 43.959 millones, que se suman a los $ 45.166 millones colocados la semana pasada, también en Lecaps y Lecer, y a 950 millones -de dólares- en Letes.
En la licitación de esta semana Hacienda adjudicó Lecer (instrumentos que ajustan por CER) por la totalidad de las ofertas, que alcanzaron los $ 5.172 millones. La adjudicación de Lecaps en sus distintos plazos (71 días y a 365 días) estuvo por debajo de las ofertas: se colocaron $ 38.787 millones sobre los $ 41.219 que se ofertaron.
Para los que no están familiarizados con el casino financiero: CER es el Coeficiente de Estabilización de Referencia, el indicador diseñado para ajustar el capital de depósitos y créditos celebrados antes de la pesificación compulsiva en enero de 2002. Por alguna razón, el CER se sigue usando.
Aunque para los botánicos sea un fruta, el tomate es la verdura preferida de la mesa de los argentinos. Se lo consume a diario, en ensalada o relleno, redondo o perita, en salsa o como guarnición. Pero aunque las preparaciones sean casi infinitas, la variedad de opciones de tomates disponibles en las verdulerías argentinas es mínima: solo se comercializan frutos redondos, grandes y pálidos, usualmente sosos y de sabor apagado.
Para salir de esa limitación, y también para ampliar el reservorio de semillas disponibles de esta especie, está avanzando un proyecto de investigación llevado adelante por científicos de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba) y del Conicet.
Lo que intentan es recuperar el germoplasma de antiguas variedades de esta hortaliza, que se consumían habitualmente en Argentina durante las primeras décadas del siglo XX.
“Ya estamos cosechando los primeros tomates obtenidos a partir de variedades de semillas usadas en las huertas de hace casi cien años. Y dentro de un par de semanas, durante la ‘Feria del Productor al Consumidor’ que organiza Fauba, tendremos el primer panel de degustación, para registrar la valoración de los consumidores actuales de estos nuevos viejos tomates que son como los de los abuelos”, dijo el doctor Fernando Carrari, investigador del Conicet y profesor de Genética en Fauba.
Es usual que las personas mayores refieran que, de chicos, comían tomates mucho más sabrosos que ahora. Pero los productos que hoy se ofrecen en las verdulerías tienen un sabor que fue atenuándose.
¿Porqué pasó esto? Según Carrari, a fines del XIX y principios del XX, las sucesivas oleadas de inmigrantes españoles e italianos trajeron sus formas de producción y variedades de semillas de tomate cuyo germoplasma –los genes que les dan sus principales características– respondían a la demanda de aquella época: consumidores geográficamente cercanos al productor, estacionalidad, rápida comercialización tras la cosecha y un rendimiento limitado.
“Nuestra hipótesis sobre porqué fueron perdiendo su sabor de antaño es que, a partir de la década del 70, hubo un cambio profundo en los modos de producción”, contó Carrari.
La tecnificación y el uso intensivo de invernaderos, junto a la creciente demanda por consumirlos todo el año, acentuó fuertemente la elección de semillas que dieran tomates con alto contenido de agua (para que pesen más) y cuya forma y tamaño sean los adecuados para facilitar la recolección mecánica y eficaz de la cosecha.
Ante las nuevas demandas los productores optaron por “paquetes tecnológicos” con variedades de tomate cuya genética optimiza el rendimiento en condiciones de cultivo controladas. “Es posible que esas variedades fueran seleccionadas en detrimento de las propiedades organolépticas que percibe el consumidor. O sea, son tomates con una menor calidad en el gusto, aroma, textura y apariencia”, sostuvo Carrari.
Dr Fernando Carrari, investigador del Conicet y profesor de Genética en Fauba.
Producción. La relación entre los argentinos y los tomates es de larga data: “Hoy consumimos entre 35 y 40 kilos de tomates por habitante por año. Es una cifra alta respecto a otros países de la región”, dijo el ingeniero agrónomo Cosme Argerich, experto del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en esta temática.
“Los tomates de buen sabor suelen ser frutos menos ‘firmes’. Y como la producción en escala requiere tiempos extendidos de vida útil, suelen elegirse variedades que no están asociadas a sabores intensos, pero que aguantan más tiempo. Es un problema global: las variedades que más rinden al productor y a la cadena de comercialización, suelen ser las menos sabrosas.
Además, falta educación al consumidor para que demande más opciones. En productos de horticultura todavía no hay mucho conocimiento sobre varietales”, agregó.
El grupo de Carrari viene trabajando, desde 2005, en proyectos internacionales de mapas genéticos y en la secuenciación completa del genoma del Solanum lycopersicum (nombre en botánica del tomate) y de otras variedades silvestres. “Durante esas investigaciones surgió la necesidad de contar con germoplasma local, conservado en condiciones viables como parte del acervo genético de las especies económicamente importantes”, explicó Carrari.
Algo que no encontraron localmente, pero tenían esas semillas en bancos de germoplasma de la ex Alemania Oriental y de EE.UU. Hicieron el pedido y recibieron muestras de 120 variedades.
“Las sembramos y ahora ya estamos con la primera cosecha. Luego de completar las pruebas y degustaciones, nuestro proyecto es armar, en la Fauba, un banco de germoplasma de especies de interés (como por ejemplo: tomate, quinoa y maíz).
Y, en un futuro cercano, poder ofrecer estas semillas ‘antiguas’, pero muy sabrosas, a los productores locales que quieran cultivar y vender estas variedades”, concluyó.
Con más vitaminas Los indicios y pruebas informales hechas por los investigadores marcan que el sabor de las viejas variedades –que ya maduran en el campo experimental de Fauba– es mucho más acentuado. Pero ésa no es la única ventaja que ofrecen los tomates “del abuelo”. “También hemos encontrado que las especies antiguas tienen una mayor concentración de vitamina E y de provitamina A, que son dos características nutricionales importantes”, cuenta el ingeniero Gustavo Schrauf, titular de la cátedra de Genética en la Facultad de Agronomía.
Televisores
enrollables, robots para misiones lunares, pantallas modulares,
minidrones para sacar selfies a distintas alturas, celulares
plegables: en el último Consumer Electronics Show (CES) de Las
Vegas, la convención de tecnología más importante del mundo y que
se realizó en enero pasado, estos productos dominaron la agenda
mediática y la atención del público masivo.
Pero ninguno de estos avances tiene, sobre la matriz económica argentina, un potencial de impacto mayor al de otra presentación realizada en el mismo congreso, en este caso por la empresa Impossible Foods: la versión 2.0 de su producto estrella, la «hamburguesa imposible», hecha en un 100% a base de vegetales que imitan el sabor y la textura de la carne de vaca.
«La nueva receta es mejor en todo sentido: sabor, nutrición y versatilidad«, dice Julia Sanguinetti, una argentina que desde hace cuatro años investiga en el área de química de materiales de la empresa radicada en la costa oeste de los Estados Unidos.
Hasta ahora, la versión original de la hamburguesa imposible se podía conseguir en unos 500 restaurantes de la mayor economía del mundo. La novedad para 2019 es que el producto 2.0, que tiene cero gluten y nada de colesterol y que, según algunos estudios, hasta «llena más» que su par de carne, se lanzará para el público masivo en supermercados.
Sanguinetti, cuyo
trabajo es analizar y evaluar materiales provenientes de las plantas
para diseñar nuevos productos que tengan consistencia y textura
similares a los que vienen del reino animal, cuenta que aún no se
pudieron replicar churrascos y cortes de asado sobre la base de
plantas, «pero crear este tipo de bienes es parte de nuestras
metas».
Para la científica argentina, el lanzamiento de la hamburguesa imposible 2.0 en supermercados permitirá que muchas personas reduzcan su «huella ecológica», al comer menos carne animal.
La preocupación por
el cambio climático está en el centro de la misión que promueve el
químico Patrick Brown, que fundó en 2011 la empresa en la que
trabaja Sanguinetti. Aunque hay una decena de startups dedicadas al
reemplazo de carne de vaca, cerdo, pollo, peces y otros animales en
forma sintética, Impossible foods es pionera y es la más conocida.
Brown sostiene que la huella de carbono (contaminación) de la cría de animales para alimentación está a la par de la de todos los transportes del mundo sumados. Y que cambiar la dieta global hacia más vegetales es más eficiente, rápido y factible para lograr que no suba tanto la temperatura promedio, que mudar todo el transporte a energías alternativas y, desde ya, que explorar Marte para instalar colonias allí cuando el
planeta se vuelva invivible.
«Todos los edificios, caminos y lugares pavimentados ocupan menos de 1% de la superficie terrestre, mientras que la dedicada a la cría de animales o al cultivo de granos para alimentarlos llega a 45%», dice Brown.
¿Cuál podría ser
el impacto de una masificación de la producción de carne en
laboratorios para la Argentina? Iván Ordóñez, economista
especializado en agronegocios y consultor, describe el contexto con
algunos números: el sector, a nivel local, genera el 60% de las
exportaciones y de la soja para alimentar cerdos, peces y pollos en
China, y sus derivados para producir leche y carne en los Estados
Unidos representan uno de cada tres dólares exportados por el país.
Los agronegocios como sistema emplean al 20% de la población activa y el PBI del agro ronda el 15% del total. El país es el sexto productor mundial de carne de vaca, detrás de los Estados Unidos, Brasil, la Unión
Europea, China y la India.
«Esto no es un chiste, hay que seguirlo de cerca muy seriamente -dice Ordóñez-, tanto una disrupción en el segmento de la producción de carne en laboratorios como en el área de energías alternativas -que reduciría la demanda de granos para el bioetanol significaría una corrección a la baja masiva en los precios internacionales de granos. No hablamos de un 15% como en un ciclo bajista, sino de escenarios mucho más dramáticos».
En el campo de la innovación y de los emprendedores suele repetirse el siguiente dicho: «Estados Unidos lo inventa, China lo copia y Europa lo regula». Sin embargo, en lo que respecta a imitar platos de carne de cualquier tipo a través de vegetales, China es pionera y tiene una tradición milenaria. Durante la dinastía Tang (entre el 618 y el 907 después de Cristo) se servían banquetes donde se replicaba al cerdo con plantas. Y hay una fuerte tradición budista hacia la comida vegetariana, que hace que el país más poblado del mundo sea visto como un mercado de reconversión relativamente fácil hacia la carne de
origen vegetal.
En la Argentina, dice Sanguinetti, «si bien a priori parecería una locura traer productos alternativos para reemplazar la carne, dado que es un país con una tradición ganadera tan fuerte y es difícil cambiar hábitos muy arraigados en la sociedad, por otro lado vemos un aumento en la demanda de productos hechos con plantas y una suba de la conciencia por el cuidado del medio ambiente y de la salud», argumenta.
«No solo los
animales no son la única vía para producir la comida favorita de
los habitantes del planeta, sino que tampoco son la mejor. Hasta el
día de hoy, la única tecnología que conocíamos para trasformar
plantas en carne eran los animales. Pero esta tecnología es
terriblemente ineficiente, porque las vacas, los cerdos, los pollos y
los peces no evolucionaron para ser comidos», sostiene Brown.
Su firma recaudó dinero de inversores de alto perfil como Bill Gates, UBS o Google Ventures. Al tratarse de algunos productos completamente nuevos, la FDA y sus pares regulatorios de otros países vienen poniendo reservas ante la posibilidad de que algunos de sus componentes puedan producir alergias.
El debate es amplio.
Después de todo, los avances en tecnología alimentaria son los que
nos definieron como los seres humanos que somos en la actualidad,
sostiene el antropólogo inglés Richard Wrangham en su libro La
captura del fuego: cómo cocinar nos hizo humanos.
Dos millones de años
atrás, el dominio del fuego hizo que las comidas cocinadas
aumentaran la cantidad de energía que se obtenía de los alimentos,
lo que en el camino evolutivo redundó en cerebros más grandes y
sofisticados. Las implicancias de una «lluvia de hamburguesas»
(de origen vegetal) van mucho más allá de lo económico.
Roberto Darío Pons, lic. en Economía Política, profesor honorario en la Universidad de Buenos Aires -a quien ya publicamos en AgendAR- decidió hacer algo infrecuente en su profesión: hablar en lenguaje simple. Se asumió como empresario, no como técnico, y propone las medidas que un gobierno interesado en detener ya el proceso en curso de destrucción del empleo y las empresas, debería tomar como medidas de aplicación inmediata. Como dice Roberto, un shock de cortísimo plazo.
Francamente, creemos que este es el tema principal a discutir ahora.
«El único diagnóstico que haré, es que estamos mal y que los trabajadores y los empresarios están desesperanzados. Tampoco entraré en la inútil discusión de la herencia recibida, las tormentas y cosas que pasaron o la deliberada intención gubernamental de dejarnos sin industria. Hay un rumbo elegido por el Gobierno que no da la suficiente confianza que se modifique lo que está pasando.
Si bien escribiré como economista, que soy, lo haré pensando en términos de sostener una empresa en marcha, experiencia que he tenido entre el Plan Austral y la crisis de 1989.
Grandes males
¿Qué podría haber preocupado a una empresa hace un año atrás? La caída de la demanda interna y la mayor competencia / invasión de productos importados. ¿Qué preocupa ahora? La pérdida de capital de trabajo que deviene en iliquidez, endeudamiento a corto plazo a tasas siderales y caída de ingresos genuinos para sostener la empresa produciendo. ¿Qué comienza a preocupar hacia el futuro? Que el Patrimonio Neto pierda valor, que la relación de pasivos sobre activos se transforme en un problema de solvencia, o incluso podría llegarse a un valor negativo del Patrimonio Neto
La sumatoria de la pérdida del capital de trabajo y de patrimonio neto en un contexto regresivo de la economía es la “tormenta perfecta” para poner en riesgo la empresa en marcha. O cerrarla.
¿Cómo
se resuelve desde la empresa esta situación? Existen tres maneras alternativas
o combinadas. Se amplía el aporte de capital de los socios, se buscan socios
estratégicos o se toman créditos de largo plazo para una reestructuración de la
empresa.
¿Esto es aplicable en la situación actual de la macroeconomía argentina? Difícil, por no decir imposible. Especialmente porque con las altas tasas de interés es inviable la tercera solución de endeudarse. Utópico buscar la segunda solución de un socio estratégico, porque la crisis actual es sistémica y salvo poquísimas excepciones, abarca a todos los sectores productivos. Y es suicida aportar capital a una empresa que no tiene capacidad de mantenerse en marcha.
Hay otros caminos
El que ignora es ignorante, pero puede aprender. El que ignora y no quiere aprender es necio. Solo los necios insisten en el camino equivocado. La economía la hacemos todos, comprando, vendiendo, ahorrando, invirtiendo, trabajando y arriesgando. No lo hacen los economistas, por lo tanto, la teoría económica es un mero método para interpretar la realidad, no para formatearla a su imagen y semejanza. Marcelo Diamand decía que cuando una política falla porque está mal encarada y se le imputa a que la realidad es la que falla, estamos ante el caso de la necedad. El síndrome de la realidad patológica.
Si la realidad no responde, hay que modificar el rumbo.
Es
posible, y necesario, un nuevo rumbo económico que simultáneamente ataque el
corto plazo, la contingencia, y el mediano plazo, un modelo productivo de
desarrollo y distribución de la riqueza económica consensuado por los actores
políticos, económicos y sociales.
Este programa debe ser integral: que abarque simultáneamente la solución de todas las restricciones que tiene históricamente la economía argentina: la externa para financiar el desarrollo, la interna para promover la inversión, la sectorial para resolver el crecimiento de los más dinámicos y la institucional para remover las trabas a la transformación productiva y social del país.
No me extenderé al respecto. Como muestra basta un botón, aconsejo ver los siguientes links:
Sin
plan de contingencia asociado a un modelo de país, no se sale de la crisis.
Pero, visto desde la perspectiva cotidiana de una empresa que corre peligro hoy
de cerrar, se requiere un shock de cortísimo plazo para permitir aprovechar
cualquier mejora de las condiciones macroeconómicas. A saber:
Restañar inmediatamente la sangría y destrucción del capital de trabajo, aunque esto implique una moratoria en el pago de deudas comerciales, bancarias e impositivas, contraídas con anterioridad, por 180 días y una línea de préstamos por tres nóminas salariales, incluyendo cargas sociales, a un año con un plazo de gracia de 90 días a tasas de interés nominal bonificadas.
Aminorar inmediatamente algunos costos, básicamente des-dolarizando y retrotrayendo las tarifas energéticas a un valor justo y razonable relacionadas con sus costos y la capacidad de pago de los sectores económicos. Rebaja por un monto no inferior al 50% hasta que las renegociaciones contractuales establezcan el valor homologado de los servicios públicos.
Suspender durante 180 días las medidas de embargo de cuentas bancarias que aplica la AFIP y flexibilizar, por un período de un año, las obligaciones de cumplimiento formal impuestas a las PYMES para acceder a planes de promoción.
Proteger rápidamente la recuperación del mercado interno, suspendiendo las importaciones de bienes de consumo final que tienen producción en el país en virtud de aplicación ad-hoc de medidas de salvaguarda por problemas de balance de pagos.
El otorgamiento de un bono de recuperación de los ingresos de los asalariados, que también formará parte del financiamiento especial del punto 1).
Estos
títulos tendrán que profundizarse en sus alcances, fuentes de financiación,
extensión, requisitos y obligaciones de producir y mantener empleo que estarán
en las normativas de creación y reglamentación.
Creo,
que estas “heterodoxas” medidas complementarias del plan de contingencia, son
necesarias para frenar e incluso recuperar, donde sea posible, la base material
de la economía argentina, para aplicar las soluciones de corto y largo plazo
que se corresponden con la búsqueda de un nuevo equilibrio macroeconómico para
un desarrollo justo y sostenible.
No habrá plan exitoso, donde no existan empresas».
El viento sopla fuerte desde Asia: en este 2019, Indonesia está compitiendo con Brasil por el mayor comprador del trigo argentino. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, a Indonesia se están enviando 1,6 millones de toneladas del cereal argentino, prácticamente el mismo volumen que a Brasil.
A esta altura de 2018, para el país asiático estaban destinados buques por 620 mil toneladas: un aumento de casi el 160% en un año.
El trigo argentino ganó lugar en los mercados asiáticos por la baja de las ventas de Australia, el proveedor tradicional, cuya producción cayó por la sequía.
«Esto abre una ventana de oportunidad al trigo argentino hasta que comiencen las cosechas en el Hemisferio Norte, entre fines de junio y principios de julio», precisó la Bolsa rosarina.
Indonesia representa ahora un 25,6% del total de los envíos del cereal, contra el 10% del año anterior. Este país es el segundo importador de trigo del mundo.
Pese al avance de Indonesia, Brasil sigue siendo por poco el principal comprador en lo que va del año con casi 1,7 millones de toneladas. Son 177 mil toneladas más que en el ciclo previo.
De acuerdo a un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a información publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma y de la Provincia de Buenos Aires, las quiebras solicitadas llegaron a 666 en 2016, 716 en 2017 y 795 en 2018.
En cuanto a los concursos, el alza es significativamente mayor: en 2016 fueron 210, en 2017 llegaron a 227 y en 2018 saltaron a 368, un 75% más en tres años.
En total, entonces, hubo 2.982 casos de empresas que acudieron a la justicia en la Capital y en Buenos Aires para solicitar la quiebra o para iniciar una convocatoria de acreedores. Cabe señalar que las dos jurisdicciones concentran el 52% de las compañías registradas en el país.
También se observó un avance sostenido de los procedimientos preventivos de crisis que otorga el Ministerio de Trabajo y habilitan, por ejemplo, una reducción en las indemnizaciones. A lo largo del último año incluso fue solicitado por grandes empresas como Carrefour o el reciente caso de Femsa, la embotelladora de Coca Cola, a la que al final no se lo otorgaron tras llegar a un acuerdo con el sindicato.
Desde el CEPA advierten que los PPC funcionan como una suerte de flexibilización «de hecho» de las relaciones laborales y de ahí el impulso que tuvieron desde 2016, cuando llegaron a 55, para luego escalar a 83 en 2017 y 108 en 2018.
Al mismo tiempo, el Gobierno desarticuló el programa de Recuperación Productiva (REPRO), que financiaba parte de los salarios por un monto equivalente al mínimo vital y móvil, por un plazo de hasta 12 meses: el número de beneficiarios cayó un 20%, así como el monto destinado en términos reales, y disminuyeron los plazos aprobados.
La Liga Bioenergética, formada por las provincias de Santa Fe, Tucumán, Salta y Córdoba, como informó en agosto AgendAR, para articular una defensa estratégica de la producción de biodiesel y bioetanol, está redactando un anteproyecto de Ley para la continuidad y profundización de las políticas de biocombustibles enmarcadas en la Ley 26.093, que caduca el 12 de mayo de 2021.
Sancionada el 19 de abril de 2006, la Ley 26.093 (y su normativa complementaria) estableció las mezclas mínimas obligatorias de biodiesel y bioetanol en el gasoil y las naftas respectivamente que se comercializan dentro del territorio nacional. Inicialmente, la mezcla se fijó en el 5% para todos los biocombustibles a partir del primero de enero de 2010.
Luego esos porcentajes fueron incrementándose hasta llegar a los valores de hoy: 10% para biodiesel y 12% para bioetanol. En este último caso, se reparte en partes iguales entre el derivado de cereal y el de caña de azúcar.
Para avanzar con el referido anteproyecto de Ley, la Liga Bioenergética designó una comisión redactora integrada por cinco miembros. Veronica Geese, la Secretaria de Estado de Energía de Santa Fe, que coordinala agenda de esa organización, manifestó que “se está buscando que este anteproyecto tenga un gran consenso entre todos los actores”. Destacó que “se intentará afinar aspectos técnicos, cuestiones operativas e incorporar el biogás dentro del régimen.”
La política de biocombustibles ha resultado estratégica para el país. Desde su implementación, ha permitido sustituir la importación de 9 mil millones de litros de gasoil y 5 millones de litros de nafta, lo que derivó en un ahorro de divisas por un valor superior a los U$S 6 mil millones. En este lapso, las exportaciones de biodiesel treparon a 15 millones de toneladas, registrando ingresos superiores a los U$S 13 mil millones.
La producción de biodiesel es un importante sostén para los precios de la soja y su harina -el principal producto de exportación argentino. Permite absorber el 30% de la producción de aceite y evitar que se destine a un mercado prácticamente saturado. Argentina es el principal exportador mundial de aceite de soja, siendo responsable del 50% del comercio mundial, donde la mitad de sus exportaciones tienen como destino a un único país, la India.
En el NOA, el bioetanol de caña se ha convertido en un importante sustento para su principal sector, minimizando la necesidad de exportar los excedentes de azúcar a precios por debajo de los costos de producción. Similar es el caso de las zonas donde se han instalado las refinerías de maíz.
Con la idea de avanzar en materia de reglamentación, representantes de La Liga Bioenergética estarán participando en marzo de una misión institucional a Brasil donde buscarán conocer en detalle la implementación del programa RenovaBio (ver una política de estado en favor de los biocombustibles en Brasil).
Brasil es líder en el uso de biocombustibles en transporte, con una participación por encima del 45% de etanol en el mercado de la gasolina y del 10 % de biodiesel en el de gasoil. Habiendo introducido este biocombustible varios años más tarde que Argentina, hoy cuenta con un corte del 10%, que llegará al 15% en 2023.
En la sociedad se ha instalado la falsa percepción que los #Biocombustibles atentan contra la producción de #Alimentos
Millones? se invierten en encontrar fuentes económicas de biomasa para utilizarse como materias primas, como el Proyecto Pennyfuel ⏬t.co/wzlcK7GskA
Es un conflicto en Pilar, un municipio con zonas prósperas en el Gran Buenos Aires. Y eso asegura la repercusión de la protesta de los vecinos. Pero sirve como un antecedente para mostrar la necesidad cada vez mayor de tomar en cuenta a la reacción de las comunidades en cualquier emprendimiento.
En un capítulo más de la pelea que vecinos de la localidad de Pilar están llevando contra la instalación de dos centrales termoeléctricas en zona residencial, por el daño ambiental y sonoro que provocan, el miércoles pasado fracasó el intento de medición de decibeles por parte del funcionarios de ese municipio bonaerense y del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS).
Esto se debió a que las dos empresas involucradas (Araucaria Energy y APR) no dispusieron el encendido de la totalidad de las turbinas, según aseguraron los vecinos, lo que no permitió evaluarel impacto real de la contaminación sonora.
De todas maneras, este estudió buscaba confirmar lo ya constatado por OPDS que motivó que este organismo dispusiera, a partir de enero, la clausura preventiva total de las dos centrales. En esa disposición, se consideró pertinente la adopción de la medida debido a que las mediciones efectuadas fueron tipificadas como “ruidos molestos por exceder los parámetros establecidos en la norma”.
APR ya había acatado la decisión de OPDS. Sin embargo, pese a lo dispuesto por el organismo provincial y la municipalidad, los vecinos denunciaron que la central continuó operando desde esa misma noche, lo que motivó que se presentara una delegación policial en la planta pero que no logró ingresar por la negativa del personal de seguridad de la empresa.
Desde entonces, los vecinos vienen denunciando que esta central sigue funcionando todos los días, desde la mañana hasta pasada la medianoche, causando serios problemas para quienes viven en los alrededores. Este incumplimiento por parte de Araucaria se debería -según trascendidos- a una decisión de la secretaría de Energía, que comanda Gustavo Lopetegui. El propósito sería contar con toda la capacidad de generación eléctrica, en esta época de altas temperaturas, sin tener en cuenta que hay una clausura vigente lo que atenta contra la seguridad jurídica de la población del lugar.
Productos Roche S.A.Q.e I. es la filial en Argentina de F. Hoffmann-La Roche Ltd., la firma con sede en Suiza, que con el nombre de Roche, a secas, ha llegado a ser el mayor productor de medicamentos del mundo. Y hace algunos años presentó una demanda contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (A.N.M.A.T.), la repartición del Estado argentino que tiene, entre otras, la misión de autorizar los medicamentos que se venden en nuestro país.
El asunto nos llamó la atención, y una conversación con amigos en el mundo de los laboratorios argentinos nos hizo saber que era sólo un incidente en una guerra mucho mayor. El mejor resumen del tema lo encontramos en una nota reciente de Jairo Straccia, de la que extraemos estos datos:
Está llegando a su fin una de las peleas de negocios más grandes de los últimos años en la Argentina. El laboratorio multinacional, Roche, y uno de los más grandes de nuestro país, Elea, disputan por una parte del mercado de medicamentos contra el cáncer. El drama incluye investigaciones de vanguardia, denuncias por posición dominante, acusaciones de prácticas predatorias, demandas contra ejecutivos y hasta la muerte de una paciente.
La puja de fondo es por dominar un negocio que mueve solo en la Argentina US$ 50 millones al año, con efecto cascada en la industria farmacéutica mundial, en montos que dejan muy chico ese número. Se trata además de la punta del iceberg de un debate global sobre cómo se financia la investigación médica, cuál es el costo de acceder a los tratamientos complejos y que riesgos tiene abaratarlos.
El dolor del diagnóstico de un cáncer, la templanza de los que luchan para superarlo hacen muy difícil pensar en los negocios que están detrás de los avances de la ciencia, las peleas por porciones de mercado, la fijación de precios y las estrategias para evitar o demorar la competencia.
Pero cuando a alguien le diagnostican, por ejemplo, alguna variante del linfoma no Hodgkin, un cáncer que comienza en los glóbulos blancos, debe aplicarse un tratamiento que incluye rituximab, un tipo de proteína, que forma parte de los medicamentos biológicos: moléculas que pueden “infiltrarse” en el sistema inmunológico y ayudarlo a detectar y combatir células cancerosas.
Desarrollar y poner en el mercado una molécula como el rituximab puede llevarles a laboratorios como Roche años de investigación y miles de millones de dólares de inversión. El premio es el monopolio de ese producto mientras dure la patente que reconoce el hallazgo y la posibilidad de fijar el precio que le cierre la ecuación por más caro que sea.
Así, desde que en 1997 Roche patentó esa proteína rituximab, fue su único proveedor en la Argentina y en la región, donde reinó con su producto de nombre comercial Mabthera, que cuesta unos US$ 4 mil la dosis de 500 miligramos y que compraban el Estado o la Superintendencia de Salud a través de licitaciones en las no tenía ningún competidor. Al menos así fue hasta que en 2013 venció la patente. Y como puede ocurrir en cualquier parte y ya había ocurrido en Europa, otro laboratorio, en este caso el argentino Elea, de las familias Sigman y Sielecki, desarrolló en su planta de Vicente López una molécula similar. Lo que sería “una copia” si fuera una sustancia química «de síntesis», tratándose de un medicamento biológico molecularmente idéntico es un biosimilar.
Tras conseguir la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos (Anmat) en 2014, finalmente salió al mercado con el producto Novex, a un precio más bajo. Y empezó a ganar mercado, además de sentar el precedente que se pueden hacer biosimilares en la Argentina y abaratar el costo de los tratamientos complejos. Era el comienzo de una pelea que dura hasta hoy». La Argentina viene produciendo biosimilares desde fines de los ’80, con Biosidus (entonces parte de la farmacológica local Sidus). No sin resistencias: las multinacionales con algún gran éxito de mercado tienden a creer en la inmortalidad de sus patentes. Países como Argentina o la India, que no bien vence alguna patente ya han desarrollado alguna vía tecnológica propia para obtener esa misma molécula bioactiva de otro modo, las sacan de quicio. No por nada el 60% del mercado farmacológico argentino está en manos de firmas locales, muchas de las cuales además exportan.
En esa pelea, que Straccia relata en detalle, ambas partes han planteado todo tipo de argumentos, legales y médicos. Para eso se pagan honorarios a los abogados y a los «expertos». El punto que nos parece importante rescatar es que ni Roche ni, por supuesto, Elea, cuestionan el concepto de biosimilaridad, una molécula indistinguible de la original; que tenga la misma seguridad y eficacia. La disputa pasa por determinar si el producto cumple con los requisitos necesarios. Los biosimilares son el equivalente de los genéricos. Aunque, en general, más caros.
De ahí, el papel clave de la ANMAT. Y la necesidad que el Estado argentino defienda a los laboratorios nacionales y, sobre todo, a sus ciudadanos, para que tengan las mejores y más confiables medicinas, a precios accesibles. Tarea que hoy no está cumpliendo con los jubilados, pero ese es otro tema.
Otro aspecto de esta historia que nos parece importante que los argentinos tengamos presente, es que las proteínas como el rituximab, las que pueden identificar y neutralizar células cancerosas en el organismo, se conocen como anticuerpos monoclonales (el medicamento de Roche lleva las letras “mab” en su nombre por “monoclonal antibodies”, en inglés).
Los «mabs» son enormemente selectivos, se parecen un poco a aquel ideal de «la bala de plata». En el caso del rituximab, ataca únicamente a la población de linfocitos que se está reproduciendo descontroladamente.
Tal vez la expresión «anticuerpo monoclonal» les suene familiar: fueron desarrollados como tecnología celular por un premio Nobel de Medicina 1984 llamado César Milstein, argentino, educado en nuestra universidad pública y luego emigrado a Inglaterra. En 1984, el mercado mundial potencial de los «mabs» de Milstein había sido valuado en U$ 500 millones… para empezar. Pero don César, defensor de la medicina pública, eligió no patentar su descubrimiento.
Es la obra pública anunciada más importante que sigue en pie: 500 millones de dólares en 4 años. Es la construcción de tres turbinas Kaplan y los generadores que sumarán 276 MW de capacidad instalada a la central eléctrica, más las obras civiles sobre el vertedero del Brazo Añá Cuá.
Entre las empresas preseleccionadas, figuran algunas tan conocidas como Techint (de Paolo Rocca), y SACDE (ex IECSA, actualmente de Marcelo Mindlin y anterior compañía de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri).
Por su parte, Juan Carlos Fernández Morici, CEO de IMPSA, había pedido públicamente que la EBY valore que su propuesta tiene un 70% de contenido local y dará más trabajo a argentinos y paraguayos, además del pago de impuestos en estos territorios.
(El pliego de la licitación preveía que las empresas que tienen más de un 60% de contenido local tengan una ventaja de un 10% en la comparación de ofertas económicas).
IMPSA, asociado a Power China y la paraguaya CIE, propuso u$s 116.379.881, mientras que la alemana Voith Hydro, a través de su subsidiaria en Brasil, ofertó u$s 99.689.577,84. Pese a la diferencia de precios de casi un 17%, Fernández comentó que esos números «son de abril de 2018», previos a la devaluación del peso argentino. «Si eso se trae a precios de hoy, como nuestra oferta está en un 63% en moneda nacional (pesos argentinos y guaraníes), el precio en dólares sería mucho más bajo y, por lejos, el más conveniente», aseguró el ejecutivo. «Esto puede dar mano de obra a argentinos y paraguayos. Trabajan más de 100 pymes con nosotros. ¿O la EBY preferirá darle trabajo a chinos y alemanes?», se preguntó el CEO de IMPSA.
De Voith Hydro Brasil desmitieron estas declaraciones. De acuerdo con su versión, IMPSA no tiene solvencia económica para construir las turbinas y sus socios, la paraguaya CIE y Power China, no presentaron una carta de solidaridad. A su vez, cuestionaron la oferta 17% más cara que la de Voith Hydro, que es constante en dólares pese a su alto contenido nacional, y avisaron que ellos también darán trabajo a argentinos y paraguayos, ya que no les resultaría económico construir en el exterior las turbinas.
La adjudicación de la obra no tiene fecha, pero sigue sumando polémicas. Días antes de la apertura de sobres, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) descalificó a la empresa china Gezhouba, por contratar para asesoramiento a una empresa canadiense que había realizado los pliegos.
En un mundo dominado por el contenido on demand, el rey es Netflix. Con un catálogo cada vez más completo de propuestas originales, se consolidó a nivel global no sólo como una plataforma para ver películas y series, sino como productora y generadora de material audiovisual de calidad.
Sin embargo, no es la única que disputa la corona. En todo el mundo, grandes competidores como Amazon (con Prime Video), Disney (con todas las licencias que atesora, como Marvel y Lucas Films, además de Hulu y Fox) y AT&T (Warner y HBO) se encuentran en una constante puja para quedarse con parte de este mercado.
Las propuestas «made in Argentina»
Ante el éxito de Netflix en el país, fueron lanzadas varias propuestas locales para los amantes de las películas y las series. QubitTV es una de ellas. Presente en Argentina y Uruguay, la compañía argentina de entretenimiento video on demand hizo su relanzamiento durante 2018 con una nueva estrategia de negocios.
El foco está puesto «en la creación de experiencias cinéfilas para los consumidores», explican desde la firma. Su estrategia competitiva se centra en que el público obtenga un diferencial en cine variado y de calidad.
Con una tasa de crecimiento promedio de 1.000 nuevos usuarios mensuales, QubitTV se posiciona como una empresa joven e innovadora. Posee la mayor cantidad de alianzas estratégicas en el país, tanto con productoras y distribuidores de cine grandes e internacionales como nacionales e independientes.
La plataforma ofrece siete días de prueba gratuitos y, una vez finalizado ese período, una suscripción mensual por $209.
«Somos una plataforma 100% argentina que está desarrollando un crecimiento exponencial. Apostamos continuamente al negocio e invertimos constantemente en nuevas tecnologías y contenidos premium seleccionados por expertos. Nos centramos en ofrecer una buena experiencia de usuario: digital, portable y cinéfila», expresa Nicolás Jordán, CEO de QubitTV.
La firma nació en 2011 para brindar servicios de tecnología audiovisual OTT y de agregación de contenidos dirigida especialmente a empresas (B2B).
CINE.AR Otra de las opciones es CINE.AR PLAY, la propuesta de contenidos puramente nacionales del Instituto Nacional del Cine y Artes Visuales (INCAA) y ARSAT armada en 2013 con el nombre de «Odeón» y un éxito inmediato y rampante desde 2014. Los «masterminders» del sistema fueron un documentalista famoso, David «Coco» Blaustein, que digitalizó la filmoteca, y Alfredo «Corto Maltés» Moreno, un informático discípulo de Manuel Sadosky, armador del sistema de navegación y acceso.
En 2016 las nuevas autoridades de ARSAT le cambiaron el nombre y dieron a entender que habían creado el producto. La plataforma, por suerte, sigue siendo gratutita y ya cuenta con más de 600 títulos de películas argentinas, 80 propuestas de series y 400 cortometrajes. Además, posee estrenos en simultáneo con más de 160 salas de cine que fueron informatizadas para proyectar en pantalla grande y altísima definición. El ojo humano no discierne diferencias entre las proyecciones digitales de Odeón, hoy CINE.AR, y una de película analógica de acetato en 35 mm.
Durante 2018 CINE.AR estrenó 170 filmes en paralelo al circuito comercial, que es notoriamente remiso a la exhibición de películas argentinas, y máxime si son nuevas y de directores noveles y actores poco conocidos. Eso sumó una ventana más para traccionar la hoy desfalleciente producción de cine y TV nacionales ya no desde la oferta, sino desde la demanda.
Movistar es otra de las firmas que apuestan por este segmento que opera en varias ciudades del país. Esta propuesta tampoco rivaliza con Netflix (porque la incluye entre su catálogo), sino que suma televisión en vivo y más señales on demand.
DirecTV, en tanto, lanzará DirecTV Go en la Argentina este año (ya funciona en Chile y Colombia). Al servicio que la compañía brinda se añadirán algunas de las alternativas mencionadas.
En el caso de Claro, ofrece a sus clientes de los servicios paquetizados la chance de contratar los servicios OTT Crackle y Noggin, por un plus mensual de $120 el primero y $90 el segundo.
Más de 300 vinos en 12 seminarios serán degustados por 15 Master Sommeliers del exterior que visitan Argentina desde el 23 de febrero hasta el 1 de marzo.
La iniciativa surgió de Wines of Argentina (WofA), entidad responsable de la promoción del Vino Argentino a nivel global, quien organizó este recorrido educativo para que este grupo de sommeliers profundice su conocimiento sobre la vitivinicultura nacional.
Los profesionales, que ostentan el título más elevado de la sommellerie internacional, provienen de Estados Unidos, Inglaterra, China, Australia, Alemania, Polonia y Singapur.
Uno de los nombres que se destacan es el de Alpana Singh, la mujer más joven en obtener la certificación (2003) y reconocida por su trayectoria en el negocio de restaurantes de Chicago. Por otro lado, está Lu Yang, único Master Sommelier de China y uno de los mejores educadores de vinos del país. Además, participarán Cristopher Bates y Kyungmoon Kim, de Estados Unidos, dos referentes posicionados en el top 50 de los Master Sommeliers más influyentes en redes sociales, entre otros nombres reconocidos de la industria.
La agenda de actividades comenzará en Mendoza, con una introducción a nuestro país vitivinícola, destacando el rol del Malbec como cepa insignia y eje de las transformaciones del sector en las últimas dos décadas, anticipándose a las celebraciones por el Malbec World Day del próximo 17 de abril.
Según explicaron desde Wines of Argentina, «los contenidos de los seminarios pondrán el acento en la regionalización y en la diversidad de terroirs y estilos que ofrece Argentina en materia de vinos. Desde las indicaciones geográficas que integran la Primera Zona y el Valle de Uco (Mendoza), pasando por la tipicidad varietal según el terroir, hasta nuevos seminarios sobre uvas criollas, los vinos de San Juan y la Precordillera y el movimiento de orgánicos, biodinámicos y naturaleza».
Además, indicaron que «los pequeños productores de Mendoza tendrán un lugar destacado en la agenda a través de una feria de vinos de la que participarán una decena de proyectos de menor escala. El carácter diferencial y la gran proyección de sus vinos aportará un valor agregado a la visita, dando muestra de la heterogeneidad de la escena vitivinícola».
El recorrido continuará por los paisajes de Cafayate (Salta), donde los Master Sommeliers experimentarán la esencia de los Valles Calchaquíes a través de un seminario con degustación de vinos del Norte, culminando el viaje en Buenos Aires, con un encuentro sobre la Patagonia y la vitivinicultura atlántica.
Alberto Arizu, presidente de Wines of Argentina, afirmó que «uno de los ejes más importantes de la estrategia de WofA es el trabajo sistemático con formadores de opinión. Así como los Masters of Wine fueron elegidos en 2018 para conocer el país, este año trabajaremos la relación con la Court of Master Sommeliers ya que, para posicionar el vino argentino en el mundo, es importante llegar a los lugares de prestigio en donde estos reconocidos profesionales se desempeñan».
Un profesor de escuela técnica de la provincia de Buenos Aires ha sido nominado como uno de los diez finalistas del premio Global Teacher Prize (Premio Global al Maestro), considerado el Nobel de educación, que homenajea el trabajo de maestros en todo el mundo y premia al ganador con un millón de dólares.
Se trata de Martín Salvetti, profesor de la Escuela de Educación Técnica N5 «2 de abril» en Temperley, Provincia de Buenos Aires. Es la primera vez que un docente argentino llega a la final del GTP, que este año realiza su quinta edición. Salvetti fue elegido finalista entre 10 mil candidaturas que llegaron desde 179 países luego de superar una semifinal en la que quedaron seleccionados 50 docentes, de 39 países distintos, entre ellos otra argentina, la profesora de historia María Cristina Gómez, de Santa Fe, que no llegó a la final.
El GTP es entregado por la Fundación Varkey, con sede en Londres, y creada por el empresario de origen indio Sunny Varkey. Los nombres de los finalistas fueron anunciado por el reconocido actor Hugh Jackman en un video en el que destaca el aporte inigualable de los docentes en el mundo. «Cuando era niño deseaba ser muchos superhéroes. Pero puedo decirte ahora mismo, con la experiencia de mi camino, que los verdaderos superhéroes son los maestros; son ellos quienes cambian el mundo», comentó Jackman, que se refirió muy especialmente a su maestro de actuación, Lisle Jones.
«Todos nosotros atravesamos la inseguridad, la duda y la inquietud en este viaje que es la vida. Y aquellos maestros que ven lo mejor de nosotros y son lo suficientemente pacientes como para permitirnos desarrollarnos, valen oro», sostuvo el actor.
En ediciones anteriores del GTP cinco maestros argentinos -Silvina Corso, Inés Bulacio y Graciana Goicoechandia, German Soto y Silvana Carnicero- llegaron hasta la semifinal.
Docencia, motores y periodismo
Martín Salvetti está a cargo del área de automotores y también, de la formación profesional de adultos en la escuela técnica de Temperley, donde también hizo la secundaria entre 1984 y 1992. Salvetti, de 45 años, es docente desde los 21 años, cuando arrancó su carrera en 1994. Comenzó como preceptor y luego de recibirse, como técnico automotor. Se capacitó como docente en el Instituto de Formación de Brandsen y luego estudió periodismo.
En pleno «barrio inglés» de Temperley, en la Escuela Técnica 2 de Abril, pudo desplegar sus dos pasiones, los motores y el periodismo. El 95% de los alumnos no es de la zona. A la mayoría le toma una hora de viaje llegar hasta la escuela, que tiene ocho divisiones de cuarenta alumnos cada una con alumnos llegados de 120 escuelas primarias distintas. Son un total de 1500 alumnos, de los cuales sólo 50 son mujeres, y un equipo docente de 700 profesores. Allí se reciben de técnicos en automotores, electrónicos o electromecánicos.
«Es una escuela muy buscada por su nivel en mecánica», explicaba Salvetti, que es profesor de Motores de Combustión Interna, Conocimiento de los Materiales y Dibujo Técnico. En la crisis de 2001 además, Salvetti creó un taller de radio. Y desde 2016, participa junto a otros docentes del proyecto «Un carro por un caballo» en asociación con la municipalidad de Lomas de Zamora, en el que los alumnos trabajan sobre motos incautadas para transformarlas en «motocarros» que son entregadas en préstamos a trabajadores locales con la condición que entreguen los caballos que empujaban sus carros.
En 2017 sus alumnos de séptimo año ganaron las Olimpíadas Nacionales de Electrónica. Respecto de los logros de Salvetti, desde la Fundación Varkey destacaron: «El reciclaje juega un rol importante en el trabajo de sus alumnos, quienes también estudian el funcionamiento interno, la mecánica y la ciencia de los motores de combustión. Martín los alienta a realizar prácticas en motores de competición y a visitar talleres, a la vez que amplía sus conocimientos sobre avances tecnológicos como el desarrollo de los vehículos robóticos, solares y eléctricos. A partir de este proyecto pudo incluir el taller de Mecánica de Motos en Formación Profesional para adultos en el turno noche para personas que en su mayoría no tienen trabajo». El ganador de la edición 2019 del GTP se dará a conocer en el Global Education & Skills Forum en Dubai el domingo 24 de marzo de 2019, a donde viajarán los finalistas.
Como informó ayer AgendAR, este viernes 22 de febrero se cumplieron 115 años de presencia continua argentina en la Antártida. Ese día de 1904 se estableció la Base Orcadas: la primera base antártica argentina, con la presencia humana ininterrumpida más antigua del continente. Nos parece oportuno compartir con nuestros lectores estos párrafos de una nota de Jazmín Bazán (algunas de las fotos son por Eduardo Ruiz Barlett).
«En la base Orcadas se estudia meteorología de superficie y de altura, geología, glaciología, geofísica, magnetismo, atmósfera y biología. Es una de las seis bases permanentes de Argentina, junto a Carlini, Marambio, Esperanza, Belgrano y San Martín.
La base Carlini es la principal usina científica y de donde salen la mitad de los artículos publicados por argentinos en Antártida. Allí se realiza uno de los trabajos más impresionantes y menos conocidos en el país: la bioprospección o búsqueda de organismos vivos que solo habitan en Antártida: algunos tipos de bacterias, hongos, algas, plantas.
Martha Martorell está cumpliendo su quinta campaña de verano en la base. Junto a sus colegas, se enfoca en compuestos con actividad biológica para la fabricación de antibióticos, antivirales y antitumorales. El equipo posee una colección de más de 300 hongos reservados con este objetivo. «Nuestra meta sería encontrarles una aplicación farmacéutica para el tratamiento de infecciones resistentes a antibióticos de uso común».
A través de biotecnología, también se trabaja en la limpieza de suelos dañados por hidrocarburos. «Llegamos a la conclusión que lo mejor es hacer un proceso de bioestimulación. Esto implica agregarle a la zona contaminada los nutrientes necesarios para que los microorganismos que naturalmente habitan ese suelo puedan degradar el combustible y descontaminar el área», explica Martorell.
La doctora en bioquímica cuenta que otras áreas de investigación de sus compañeros incluyen el monitoreo de aves voladoras (petreles, skúas, cormoranes) y pingüinos (desde los nidos hasta la edad adulta); oceanografía y análisis de fauna itícola (peces); y la observación de plantas vasculares, de macroalgas marinas, plancton y sedimento marino, con énfasis en conocer los efectos del cambio climático.
Dolores Deregibus es especialista en macroalgas antárticas. «Cuando se derriten los glaciares, los sedimentos entran al agua de mar, lo cual genera turbidez e impide que penetre la luz necesaria para los organismos que viven en el fondo del mar. Estudiamos cuál es el efecto de esa disminución de luz sobre su fisiología».
La experta indica que en la base hay una caleta que se encuentra rodeada por un glaciar. «Como el glaciar retrocede, debido a las altas temperaturas, ‘nuevas áreas libres de hielo’, que son colonizadas por organismos que viven en el fondo del mar. En lugares donde antes no había algas, ahora sí las hay. Estos organismos son conocidos como ‘productores primarios’, es decir, los primeros de la cadena alimenticia», agrega. Y concluye: «Se generan cambios en una comunidad específica y estos, a la vez, pueden repercutir en toda la cadena alimenticia».
El glaciólogo Alfredo «Alpio» Costa añade datos alarmantes: la Antártida es la región que más se calentó en todo el mundo en las últimas décadas, después del Ártico. Una de las manifestaciones del fenómeno fue el colapso de las barreras de hielo de Larsen desde los noventa.»El calentamiento de la temperatura anual en esta región casi triplica al de la temperatura global. Cada décima de grado que aumenta la temperatura promedio, global o de una región en particular, puede llegar a ser muy relevante».
El Instituto Antártico Argentino (IAA) es el organismo encargado de definir, desarrollar y difundir la actividad científico-tecnológica. En total, cuenta con casi 50 proyectos de investigación. Muchos de ellos toman lugar en Marambio, la principal puerta de entrada de la logística argentina en la zona. Es además el polo científico donde se despliega el mayor número de campamentos durante la campaña de verano. Además de tareas de estratigrafía, sedimentología, glaciología, entre otras, hay un gran desarrollo de arqueología histórica y paleontología, dada la riqueza de restos fósiles en la isla.
Este año, se recolectaron fósiles de vertebrados -sobre todo, peces-, invertebrados y plantas en sedimentos jurásicos de aproximadamente 150 millones de años.
El capitán Maximiliano Mangiaterra es comandante del Rompehielos ARA Irízar. Y la Antártida es para él un lugar especial: «Viajé por primera en el Irízar, cuando me recibí, en 1994. La Península es tan vírgen, que nos impone preservarla y cuidarla. Está hecha para la naturaleza, para la fauna, para la ciencia. Es un lugar abierto a la exploración, que aún mantiene espacios donde nunca pisó el hombre».
Una investigadora sostuvo que los argentinos ejercen soberanía a través de la ciencia. El microbiólogoLucas Ruberto estaría de acuerdo. Él se siente heredero de los primeros exploradores que pisaron en el continente a principios del siglo XX: «Para mí, ejercer acá es como jugar en la Selección, un privilegio y una responsabilidad. Pasar navidad y cumpleaños lejos de los hijos y la familia es triste. Solo la pasiónte permite sobrellevarlo».
«Vivir en Antártida es como estar en una comunidad. Es vivir y trabajar al mismo tiempo, a veces 16 horas, desde el desayuno hasta la cena. Es algo que nos marca a todos los que estamos ahí y nos une de por vida«, resume Martorell, desde su cuarto en la base».
La Entidad Binacional Yacyretá preseleccionó a cinco consorcios de empresas internacionales para hacer obras en la multimillonaria ampliación prevista en el brazo Aña Cuá, según confirmó el director ejecutivo por Argentina, Martín Goerling.
En la hidroeléctrica detallaron las alianzas (clasificadas en forma algo arbitraria por países) de las corporaciones preseleccionadas, que fueron:
* Italia, Argentina y Paraguay: Salini Impregilo SpA, José J. Chediack S.A.I.C.A., e Itasal.
* Paraguay: Techint Compañía Técnica Internacional, Benito Roggio e Hijos, Panedile Argentina, y Benito Roggio e Hijos.
* Argentina, Brasil y Paraguay: José Cartellone Construcciones Civiles, J. Malucelli Constructora de Obras, y Talavera Ortellado.
* Argentina, China y Paraguay: SACDE (Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico), Power China Limited, y CDD Construcciones.
* Italia, Argentina y Paraguay: Aña Cuá ART, integrada por Astaldi-Rovela-Tecnoedil.
El 16 de abril, ocho consorcios habían presentado sus propuestas en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que fueron analizadas en el plazo previsto en la Licitación Internacional N° 670 por representantes de Argentina y Paraguay.
Con este proyecto, la EBY incorporará tres turbinas tipo Kaplan en el brazo Aña Cuá (en el río Paraná, a la altura de la localidad correntina de Ituzaingó) con una potencia instalada de 276 MW, un 9% más que la que actualmente tiene la represa.
En AgendAR nos sentimos obligados a aclarar que esta es la información que proporciona la Entidad Binacional sobre sus decisiones. Pero hay polémica, reclamos y acusaciones mutuas de dos pretendientes, IMPSA y Voith Hydro Brasil. También se cuestiona la descalificación de una empresa china. Todo esto ha llevado a un medio paraguayo a preguntarse si la licitación terminará definiéndose en los medios. Ampliaremos.
«Proyecto Runet»: Rusia cortará todas las comunicaciones de Internet de manera temporal en el próximo mes de abril. Ninguno de sus 150 millones de habitantes podrá acceder a los sitios que se encuentren fuera del espacio de navegación ruso (Runet) durante el tiempo que dure una prueba decidida por el gobierno. Será la prueba más completa de este tipo hasta ahora.
Según informa la agencia rusa Ros Biznes Konsalting, la desconexión total de la Red tiene como finalidad poner a prueba lo expuesto en un proyecto legislativo por el cual los proveedores de internet deberán ser capaces de proporcionar una conexión segura en todo el país en caso de un ataque externo que amenace con cortar las comunicaciones de Rusia. Una suerte de «blindaje» que permitiría operar de manera autónoma al país en caso de necesidad.
EE.UU. y la OTAN han acusado a Moscú de instigar regularmente ataques cibernéticos y otras interferencias, por lo que han amenazado a Rusia con sanciones que podrían limitar el acceso ruso a la Red.
La agencia de comunicaciones rusa, el Roskomnazor, será el encargado de supervisar que todo el tráfico generado en el país sea dirigido a puntos seguros aprobados de manera previa, tratando que la mayor parte del mismo nunca sobrepase las fronteras estatales. Con ello se pretende conseguir que los datos de navegación no se vean expuestos en ningún momento ante un tercero con intenciones hostiles.
Este proyecto ha sido respaldado personalmente por el presidente Vladimir Putin y apoyado por la mayor parte de organizaciones de seguridad del país, así como por compañías de Internet como Yandex, dueña de uno de los buscadores más utilizados del país. Las firmas de telecomunicaciones, no obstante, han expresado sus reservas hacia las imposiciones técnicas requeridas, dado que podrían desmejorar la calidad de navegación ofrecida a sus clientes.
A pesar de ello, el temor a los ciberataques y al aislamiento por parte de Rusia llevarán al país a probar esta desconexión de la red de redes. Aún no se ha especificado una fecha concreta, pero todo apunta a que se realizará antes que termine abril.
Ya es un lugar común decir que estamos frente a la Cuarta Revolución Industrial. Los expertos menciona una creciente digitalización en todas las actividades, con herramientas como la inteligencia artificial, el «Big Data». Que también, no iba a ser menos en un campo tan tecnificado como el argentino, se usan para tomar decisiones estratégicas en el agro.
No es tan conocido el potencial de Google Earth Engine (GEE), una plataforma online para la visualización y procesamiento de imágenes satelitales y otro tipo de datos a gran escala. Para conocer más en detalle de que se trata y su aporte al campo argentino, recogemos la opinión de Eduardo Rollero, especialista en teledetección y estimaciones agrícolas de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria.
“GEE reúne las imágenes satelitales y las pone a disposición en línea con herramientas para que científicos, investigadores independientes y usuarios puedan explotar este «almacén» de datos y subir su propia información para detectar cambios, mapear tendencias y cuantificar las diferencias en la superficie de la Tierra”.
La plataforma permite una amplia gama de aplicaciones: detectar la deforestación, clasificar la cobertura del suelo, estimar la biomasa forestal y el carbono, entre muchos otros. Para Rollero, la ventaja de la plataforma radica en su notable velocidad de cálculo que no depende de la capacidad de procesamiento de la computadora ya que el mismo se realiza en los servidores de Google, y el requisito es tener acceso a Internet y registrarse en el servicio.
Otro de los beneficios, es que la plataforma proporciona una gran variedad de conjuntos de datos que se actualizan constantemente, por lo que no se requiere la descarga de imágenes en bruto.
Por su parte, Camilo Bagnato, becario doctoral del CONICET en el laboratorio de análisis regional y teledetección de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), al referirse a GEE, añadió: “Es una plataforma para hacer análisis geoespaciales a escala planetaria que desarrolló Google y que tiene la particularidad de que concentra el archivo de imágenes satelitales de todo lo que ponen a disposición las distintas agencias espaciales como la NASA o la Agencia Europea”,
¿Qué le aporta GEE específicamente al agro? En este sentido, Rollero señaló: “Se pueden obtener capas de índices de vegetación (NDVI, por sus siglas en inglés) u otros similares, ambientación de lotesen base a imágenes satelitales y scripts desarrollados por alguna empresa o institución de investigación”.
Para Bagnato, se puede “hacer de todo”, y detalló: “Todo el desarrollo que hay de teledetección asociado a la producción agropecuaria es posible realizarlo con GGE y de una manera más rápida y sencilla”. Según ejemplificó el experto, se puede estimar la productividad forrajera a nivel de lote con sensores remotos, lo cual involucra un montón de trabajo previo y sistematización de información que con GEE es más sencillo, porque es una plataforma abierta para investigación y desarrollo.
Además de estimar la productividad forrajera, la evapotranspiración de los cultivos, también se puede mapear la agricultura, los cuerpos de agua en inundaciones, el uso del suelo, los cultivos que se sembraron en las diferentes campañas, es decir, que ofrece miles de aplicaciones. “Todo lo que se puede realizar con sensores remotos o prácticamente todo, se puede hacer de manera más sencilla y más rápida en GEE”, destacó Bagnato.
En cuanto a la utilización de la plataforma en Argentina, desde el sector privado no se puede usar de la misma manera y tan abierta como si, se puede usar desde el área de investigación. En este sentido, el becario del CONICET opinó: “Me atrevería a decir que en Argentina el agro todavía no utiliza la teledetección o la información satelital en su máxima expresión”, y argumentó: “Existen varios desarrollos que se hacen con sensores remotos, muchas empresas o varias que se dedican a vender productos para ambientes o estimaciones de rendimientos, pero en general no lo hacen con GEE”.
El agro todavía no está haciendo uso de GEE porque es una plataforma que para el sector privado no se ha desarrollado tanto, se usa sobre todo en cuestiones experimentales, en investigación y en proyectos grandes. Al respecto, Bagnato expresó: “Cobra relevancia cuando se quiere analizar que ocurre a nivel continental, que le pasa a los ecosistemas en Latinoamérica, en cambio, si uno quiere ver qué pasa en un campo particular de 1.000 hectáreas, lo puede hacer con los métodos tradicionales de teledetección que existen, y no es necesario usar esta herramienta que es super potente”. (Eliana Esnaola/Agrofy).
A fines de enero pasado, autoridades de la empresa Techint comunicaron de manera informal a los trabajadores del proyecto CAREM que abandonaría la obra de la ingeniería civil del reactor experimental que se construye en el Complejo Nuclear Atucha. La razón esgrimida fue que estaba trabajando a pérdida por la negativa del Gobierno a actualizar los montos de la obra, disparados tras la devaluación de la moneda, y en la que se desempeñan alrededor de 350 trabajadores.
El CAREM es un
reactor modular de energía nuclear de diseño argentino al que se lo
considera con un gran potencial de exportación. Tras la suspensión
de los contratos con China para la construcción de la cuarta y
quinta central nuclear, el CAREM quedó como el proyecto más grande
de la Argentina en este sector. El proyecto consiste en la
construcción de un prototipo de 25 megawatts (MW) para probar la
tecnología, pero el modelo es escalable hasta los 400 MW de
generación eléctrica. Cuenta con sistemas de seguridad pasivos,
algo que suma seguridad y es muy buscado en todo el mundo,
especialmente después del desastre de Fukushima. Este tipo de
centrales es ideal para llevar energía a lugares aislados y es un
nicho de mercado en el que las grandes potencias nucleares todavía
no han incursionado de manera sostenida, por lo que se considera
relevante que no haya retrasos en la obra para poder mantener una
posición competitiva.
La obra civil del
CAREM comenzó en el año 2014 y desde su origen estuvo a cargo de la
estatal Nucloeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), hasta que, a mediados
de 2017, el Gobierno decidió que esa obra pasara a la empresa
Techint por 1148 millones de pesos, mediante la licitación 06/2016,
en la que resultó ganadora. En los términos del contrato, de tipo
llave en mano, se especifica que la constructora debe absorber los
riesgos económicos de la obra para un reactor que debería estar
operativo en el año 2022. “NA-SA no tiene por qué hacer obras de
infraestructura”, habían dicho por entonces desde el Ministerio de
Energía que comandaba Juan José Aranguren.
El anuncio del abandono de la obra forzó la reacción de la UOCRA y el gremio de la construcción presionó al Gobierno para que se abriera una instancia de renegociación. Julio González, de la UOCRA Seccional Zárate, dijo: “Pudimos frenar la decisión de la empresa y darle visibilidad a esta situación. Tuvimos una reunión con Julián Gadano –subsecretario de Energía Nuclear– y Rubén Semmoloni –presidente de NA-SA–, en la que nos pidieron paciencia porque se iban a reunir con Techint para llegar a un punto de acuerdo que no generara ninguna baja en los trabajadores”.
De la obra también
forman parte empresas como INVAP –diseño del reactor–, IMPSA –a
cargo de la vasija y el generador de vapor–, TECNA –planta del
reactor–, la alemana Siemens –provisión de la turbina
generadora– y CONUAR, una sociedad entre la Comisión Nacional de
Energía Atómica (CNEA) y el grupo Pérez Companc –provisión del
corset de acero que contiene al reactor–.
Mientras tanto, las obras siguen durante la negociación. “Gadano nos manifestó que la negociación está en marcha y que Techint va a continuar la obra”, afirmó González.
En este caso, Techint se comportó de forma diametralmente opuesta a como lo hizo en sus contratos de explotación en el yacimiento de Vaca Muerta, en los que el Gobierno intentó modificar las condiciones de la concesión debido a la crisis económica y la empresa presentó una solicitud de impugnación por “la afectación de los derechos adquiridos”. Fuente: Agencia TSS-Matías Alonso.