Las exportaciones de carne vacuna superaron las 500 mil toneladas


En 2018 as exportaciones de carne vacuna sumaron 522 mil toneladas. Es la primera vez que supera la barrera de las 500 mil desde 2009, el último año bueno para la exportación de carne vacuna
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Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la producción llegó a tres millones de toneladas, de las cuales 2,5 fueron absorbidas por el mercado interno.

Para la entidad empresaria, entre 2017 y 2018 la participación de las exportaciones en la producción aumentó de 11 a 18,2%, como resultado de la demanda que ejercen los mercados de China y Rusia.

También señala que en 2018 el consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en un promedio de 56,1 kilos por año por habitante, 2,4% por debajo del promedio de 2017.

En su último informe de diciembre, la Ciccra resalta nuevamente el aumento en la faena de hembras, cuya participación llegó a 45,5%, 2,6 puntos porcentuales más que en 2017.

Observamos que los altos precios que se han registrado en la semana anterior en el Mercado de Liniers tienen que ver con los precios de la exportación. Como en todos los bienes exportables que también se consumen aquí.

Calor y más calor: ¿Buenos Aires tropical? No, pero más lluviosa

Con una sensación térmica que llegó a los 45 grados, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires se convirtieron esta semana en una de las regiones más calurosas del país.

La Dra. Carolina Vera, investigadora principal del CONICET, explica las razones de las altas temperaturas:

“Este periodo húmedo y caluroso es consecuencia del desarrollo de un patrón que en general afecta al verano de nuestro país. La intensificación del flujo de aire cálido y húmedo que viene desde el norte, desde el Amazonas, el atlántico tropical, aumenta las temperaturas y genera el caldo de cultivo para que se desarrollen las tormentas” explica la Dra. Carolina Vera, investigadora principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA, CONICET-UBA), y agrega: “Las condiciones locales son influenciadas por patrones climáticos de gran escala que se extienden desde el pacífico sur y que generan condiciones de presión más baja de lo normal hacia el sudoeste de nuestro país. Estas variaciones del clima del país pueden desarrollarse tanto por la variabilidad interna de la atmósfera como forzados por la variabilidad del clima del Pacífico tropical, por ejemplo”.

El cambio climático producto de la emisión de gases de efecto invernadero por las actividades humanas, tampoco puede descartarse como promotor de episodios cálidos frecuentes.

El equipo de Vera ha publicado trabajos que demuestran que el calentamiento global ha sido condición necesaria en la ocurrencia de eventos recientes, como por ejemplo las temperaturas extremas de diciembre del 2013,

Vera explica: “el cambio climático modula la variabilidad natural favoreciendo la ocurrencia de eventos extremos de lluvia y de períodos más húmedos. También ha aumentado la frecuencia de las olas de calor”.

Si bien el calentamiento global tiene un impacto directo en las condiciones climáticas no es correcto afirmar que nos estemos convirtiendo en un país tropical. “En un clima tropical llueve la mitad del año si y la otra no, mientras que las temperaturas no cambian mucho. Esto es típico en las regiones cercanas a las líneas del Ecuador. En Argentina tenemos en cambio estaciones con diferencias térmicas muy marcadas”, explica la investigadora y agrega: “lo que si podemos afirmar es que cambió la forma en que llueve. Actualmente existen mayores probabilidades para que llueva de forma más abundante y extrema que hace cincuenta años atrás”.

El grupo de investigación Dinámica de la Variabilidad Atmosférica sobre Sudamérica (DIVAR), dirigido por la Dra. Carolina Vera, se encuentra desarrollando nuevas herramientas de monitoreo y pronóstico climático, en colaboración con el Servicio Meteorológico Nacional y grupos nacionales e internacionales.

Fuente: Por Yasmín Noel Daus- VocAr/Conicet

«Los mercados ya ven la Argentina sin Macri, pero no sin el F.M.I.»

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El título de esta nota es traducción del que publicó hace una semana la revista Forbes. Partes de ese artículo han sido reproducidas por otros medios argentinos.

En AgendAR decidimos traducirlo y publicarlo íntegro. No es porque creamos que Forbes, o su columnista senior Kenneth Rapoza, especializado en mercados emergentes, sean infalibles. O que debamos seguir sus consejos.

El motivo es práctico. Los inversores y especuladores internacionales, y los directorios de las empresas transnacionales que operan en Argentina, leen a Forbes y a publicaciones de ese nivel. Ésta es la visión que tienen de la situación en nuestro país, y no la que publican los medios locales. Conviene que la conozcamos.

«Es difícil imaginar una situación más delicada en Argentina que ésta. El próximo presidente deberá hacer frente al pago del mayor préstamo del F.M.I. en la historia del Fondo. Si suspendiera los desembolsos, sería el cierre de Argentina; ningún acceso a crédito internacional, por cierto. La deuda va en aumento. La economía se está reduciendo este año una vez más, con quizás un parpadeo en el monitor cardíaco en 2020.

Los inversores están empezando a considerar la vida sin Mauricio Macri, el empresario de Buenos Aires que prometió salvar a Argentina del kirchnerismo, sólo para anunciar el regreso del Fondo Monetario Internacional, la institución más odiada de América, si no del mundo.

En un año electoral, los inversionistas en el mercado de bonos de alto rendimiento de Argentina están mirando quién podría reemplazar al presidente Macri si no es la propia Cristina Kirchner. Las posibilidades están parejas. Pero una cosa es cierta, no importa quién gane, el FMI se queda. Si Cristina gana y los echa en un default, la economía de Argentina vuelve a caer en recesión en 2020. Por ahora, el FMI pronostica un crecimiento para el próximo año y una contracción para este 2019.

Los votantes están divididos en aproximadamente un tercio pro-Macri, otro tercio pro-Cristina y el resto quiere una cara nueva.

 Hay muchos candidatos potenciales fuera de la dupla Macri-Cristina, incluyendo a María Eugenia Vidal del partido Cambiemos de Macri. Vidal es la gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, no ha manifestado interés en competir.

Entre los otros sectores peronistas, todos parecen canibalizarse entre sí. El ex candidato presidencial Sergio Massa es el más popular, y su índice de popularidad se sitúa en torno al 23%.

Últimamente ha habido mucho ruido sobre el surgimiento del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, como el potencial candidato de compromiso. Tiene una imagen favorable de alrededor del 49% contra una negativa del 35%, lo que lo hace en este marco un gran candidato potencial.

«Es demasiado pronto para preocuparse por si es una verdadera posibilidad, ya que tendría que consolidarse entre un grupo competitivo de candidatos y convencer a todos de que no solo es el mejor candidato peronista moderado, sino también una mejor opción que Cristina», dice Siobhan Morden, directora general de Nomura Securities. «Los peronistas moderados no son la peor alternativa (a Macri), ya que la mayoría aceptaría la realidad económica de un programa del FMI», dice ella.

El peso argentino se va a debilitar

BNP Paribas espera que el peso argentino comience a deslizarse hacia abajo considerablemente, a medida que la incertidumbre electoral crezca en los próximos meses. No hay crecimiento en la economía este año, lo que junto a tasas de interés de un 25% real (N. de la R.: calculadas en moneda dura) hacen que la deuda del gobierno sea insostenible.

«Fuimos bajistas en el 4° trimestre de 2017 contra el consenso general, y vemos que la situación actual nos recuerda a 2018. Mantenemos nuestra perspectiva bajista», dice Gabriel Gersztein, jefe global de estrategia de mercados emergentes para BNP Paribas en Sao Paulo, Brasil. «Se protegen del riesgo argentino», dice sobre los inversores que cubren sus apuestas contra el peso.

Argentina está sobreviviendo con el soporte vital del FMI. En la primera mitad del año, le debe a los prestamistas u$s 45 mil millones. De este total, u$s 19,6 mil millones corresponden a pasivos del sector público. No hay posibilidad de renovación con la banca pública nacional. El costo exponencial de las renovaciones hace que los pagos de la deuda sean insostenibles.

Según el BNP, Argentina necesitará entre 2020 y 2023, en el segundo mandato de Macri o el primero de un nuevo presidente, contraer nueva deuda pública por no menos de u$s 50 mil millones, hasta un máximo de u$s 98 mil millones.

Quien sea presidente en 2020 tendrá que lidiar con este paquete sin precedentes del FMI, un paquete que es aproximadamente 20 veces más grande que el préstamo del FMI de $ 3 mil millones en default en 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia.

Argentina tendrá que recortar los gastos del gobierno de alguna manera, sin afectar las políticas sociales para aquellos aplastados por una recesión de dos años. También tendrá que bajar las tasas de interés. Por suerte para esto último tienen espacio. Pero debido a que la confianza en el peso es tan baja, hay una disminución en el crédito.

La demanda crediticia se contrajo 15% interanual en términos reales. La economía se contrajo casi el 3% el año pasado y se espera que se contraiga alrededor de un 2% nuevamente este año.

También hay presiones fiscales altas e insostenibles sobre la economía, equivalentes a aproximadamente el 42% del PIB, y una carga de deuda equivalente al 95% del PIB a partir de septiembre de 2018. Alrededor del 79% está en dólares.

«No apostaría a la alza en Argentina», dice Fernando Pertini, socio y CIO de Milennia Costa Rica, un administrador de riqueza privado. «Esto no se trata del regreso de Cristina. Se trata del fracaso de las políticas económicas de Macri. La actividad económica está casi muerta y la inflación ni siquiera está cerca de ser derrotada», dice.

Mucha gente ve la crisis argentina como la culpa de Cristina Kirchner. Que usó la desaceleración de la economía también como una forma de capturar a los votantes, haciendo que millones dependan de su Partido Justicialista para llegar a fin de mes. Macri recortó muchos de esos subsidios, haciéndolo impopular. En tiempos difíciles como estos, la gente quiere recuperar esa protección. Puede que eso no sea suficiente para regresar a Cristina al poder.

Un candidato alternativo a Macri y a Cristina enfrentaría el desafío de convencer al electorado de que el gobierno está básicamente en quiebra. No puede permitirse lo que una vez se hizo, tomar préstamos y mantener una cotización sobrevaluada del peso.

Todo esto sugiere incertidumbre política hasta que la segunda ronda de las elecciones finalice el 24 de noviembre.

El peso es susceptible a los titulares relacionados con las elecciones y a las dudas de los inversionistas argentinos sobre las posibilidades de Macri.

«La obstinación del gobierno para manejar la inflación a través de tasas de interés ultra altas impidió que el peso se debilitara, pero esto no es sostenible», dice Pertini. «La parte increíble de esta historia es que Macri tiene una posibilidad real de ganar. Ya sea que gane o pierda, Argentina necesitará reestructurar su deuda a corto plazo».

Reducen subsidios en Vaca Muerta. Techint enfrenta la medida

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Pasa algo curioso con el «sentido común» de la economía, tal como se procura imponer no sólo en los ciudadanos comunes; también en empresarios y políticos. La herramienta de los subsidios es criticada con dureza en los medios masivos; se señala el peligro de favoritismo por parte de los que los distribuyen -lo que es cierto- y que desnaturaliza la función de los precios en cualquier economía: fijar costos y asignar recursos.

Pero esta demonización se dirige exclusivamente hacia los subsidios al consumidor, o al usuario de los servicios públicos. Los que benefician a grandes empresas… de eso no se habla. Parece que no forman parte de la economía…

Sucede que sí forman parte de la economía. Y, en un nivel muy importante, de los gastos del Estado. Por eso, en estos tiempos de sequía financiera y baja de la recaudación, se producen novedades como la de esta semana.

La Secretaría de Energía encabezada por Gustavo Lopetegui comunicó a las empresas la limitación a los subsidios a la producción de gas en Vaca Muerta. El Estado seguirá pagando un diferencial entre el precio de gas del mercado y el obtenido por las empresas que se acogieron a la resolución oficial de marzo de 2017. Pero, sólo para los «planes originales» presentados por las compañías cuando se adhirieron. Significa que las empresas que producen más de lo estimado recibirán menos dinero que en la actualidad. Además, no incorporarán proyectos adicionales a los ya aprobados.

Esta medida no significa que el gobierno abandona su apuesta a Vaca Muerta: sigue siendo su única esperanza de mostrar un resultado positivo de su gestión. Especialmente ahora que los productores agrarios se están quejando cada vez más fuerte. Pero no está en condiciones de mantener el nivel de subsidios al que se había comprometido.

Y las consecuencias se hicieron sentir de inmediato, de la misma forma que cuando se cancelan los subsidios al consumo popular. Pero con abogados más caros.

La compañía Tecpetrol, que pertenece al grupo Techint, envió un comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en la que reclama una deuda al gobierno de $ 5.655 millones por el 2018 y amenaza con revisar su plan de inversiones.

En ese comunicado, la empresa señala que «no encuentra sustento jurídico al criterio que actualmente adopta la Secretaría de Gobierno de Energía, por lo cual hace expresa reserva de sus derechos, y se encuentra analizando los cursos de acción a seguir».

Ahí alertó que revisará «los términos del Plan de Desarrollo del área Fortín de Piedra oportunamente aprobados, a fin de readecuar el flujo de fondos al nuevo escenario y mejorar sus indicadores financieros», anticipando que revisará sus inversiones en el yacimiento neuquino.

El comunicado describe como la secretaría de Energía modificó el cálculo de los pagos «de las compensaciones económicas previstas en la Resolución 46/2017, para el desarrollo de Vaca Muerta, imponiendo un límite a los mismos en función de volúmenes de producción estimados inicialmente por esta empresa en su presentación de agosto de 2017 y no acorde al total de la producción del área, tal como había sido pautado originalmente».

Tecpetrol alega que el cambio de la política oficial «implica hasta septiembre 2018 un menor pago de $1.994 millones y, si se mantuviera para todo el 2018, el impacto total del año ascendería a $5.655 millones».

La compañía petrolera señaló que invirtió u$s2.300 millones, de los cuales ya lleva ejecutados u$s1.800 millones en 18 meses, en su área gasífera Fortín de Piedra, en el yacimiento de Vaca Muerta.

En un año se perdieron 172.200 empleos «en blanco»

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Según los datos al 30 de noviembre del Ministerio de Producción y Trabajo -los más recientes- en los 12 meses desde el 1/12/17 se registra una baja de 172.200 empleos en blanco.

La mayor caída interanual corresponde a los asalariados del sector privado, con 117.700 ocupados menos, de los cuales el grueso son de la industria (61.800), el comercio (30.800) y la construcción (18.800). En cambio hubo aumentos en agricultura (+7.600), la minería (3.900), servicios sociales y salud (1.600) y enseñanza (7.100).

En noviembre pasado los salarios brutos de los trabajadores formales privados en promedio fueron de $ 35.063, con un aumento interanual de 34,5%, unos 10 puntos por debajo de la inflación. En tanto, la mitad de esos trabajadores formales percibieron menos de $ 28.652, con un incremento interanual del 36,4%.

Por regiones, el empleo asalariado registrado interanual se redujo en la provincia de Buenos Aires (-47.000), en la Ciudad de Buenos Aires (-25.800), en Córdoba (-10.000), Santa Fe (-8.500), Chaco (-5.200), entre otros, mientras aumentó en Jujuy (2.100), Neuquén (5.000) y Mendoza (400).

En la comparación con otros períodos recesivos, el informe laboral señala que en 11 meses de recesión este año el empleo se redujo a una tasa anualizada del 2,7%, superior a las de las recesiones de 2016 ( -1,4%) , 2014 (-0,5%) y 2012 ( -1,7%).

La disminución del empleo registrado es la señal más significativa de lo que anda mal en la economía y en la sociedad. Más que cualquier índice financiero.

A partir de este viernes, 1° de febrero, suben las tarifas de Edenor y Edesur hasta en un 32%

Este aumento estaba previsto en el cuadro tarifario que había anunciado el ex secretario de Energía, Javier Iguacel, un día antes de su renuncia; y corresponde al precio mayorista. Para marzo está dispuesto otro aumento, para las distribuidoras. Ambos recaen en las facturas que paga el consumidor.

De cualquier forma, parece una medida poco oportuna, menos de 48 horas después que los afectados por las interrupciones en el servicio eléctrico sumaron 389.153 (188.922 en el área de Edenor y 200.231 en la de Edesur), de acuerdo a las cifras suministradas, hasta ahora, por las empresas.

AgendAR ya dijo anoche que con bajas tarifas no hay inversión. Pero aumentarlas no la garantiza, especialmente cuando se trata de monopolios naturales como el servicio eléctrico.

La Guerra Fría volvió a la región, con Venezuela

La foto que encabeza esta noticia es del asesor de Seguridad Nacional de los EEUU, John Bolton. Lleva bajo el brazo un anotador, con dos líneas manuscritas. En la ampliación -que reprodujeron enseguida los medios norteamericanos- se puede leer fácilmente (3) Afganistan – Welcome talibans y también 5000 troops to Colombia. La primera frase se refiere, sin duda, a las negociaciones en curso con los talibanes. La segunda… en castellano es «5000 soldados a Colombia».

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca para anunciar sanciones contra la petrolera estatal venezolana PDVSA, Bolton, que acompañaba al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dejó ver esas líneas escritas.

¿Un descuido? Es posible; ha habido otros casos. Más probable, es que sea una presión más sobre el gobierno de Maduro, en la línea de la afirmación de Trump (en Twitter) «Todas las opciones están sobre la mesa«.

De cualquier modo, no hay una diferencia real entre ambas posibilidades. El gobierno de Donald Trump está emitiendo señales explícitas que quiere el derrocamiento del gobierno chavista, y que ha encontrado en la -alentada- autoproclamación de Juan Guaidó como «presidente encargado» lo que considera la ocasión propicia. Además de alentar a la oposición venezolana, que -resultaba evidente- estaba por lo menos desanimada con la dirigencia anterior.

En esa línea, ha anunciado que confiscará los fondos de PDVSA -y otras agencias gubernamentales, si los hubiera- en EE.UU. y los pondría a disposición de la embrionaria «administración Guaidó». También afirma que «habrá consecuencias graves para quienes intenten subvertir la democracia y lastimar» a quien reconoce como el «presidente interino».

Por su parte, el gobierno de Maduro mantiene una posición firme. Y su fiscal general solicitó que se prohibiera a Guaidó salir de Venezuela y que se congelaron sus cuentas.

Y por su parte, Guaidó sube la apuesta. Nombró una lista de embajadores ante diversos países, entre ellos la Argentina.

¿Llegarán los EE.UU. a una intervención militar directa? Es difícil decirlo, tan lejos del Potomac. Pero aparece poco probable. Trump, tras una fachada agresiva, ha desescalado en Corea del Norte, en Siria y ahora está en camino de hacerlo en Afganistán. Por lo (poco) que se sabe de los análisis del Pentágono, sus generales no son entusiastas. Su apoyo al ejército colombiano en la lucha antiguerrillera sirvió para mostrarles que son guerras largas y desgastantes.

Y Venezuela no es una amenaza posible a su seguridad, más allá de la boutade de Obama. Vladimir Putin no es Nikita Kruschev; no se le ocurriría instalar cohetes en el Orinoco. Y Xi… sus intereses son otros.

Las especulaciones sobre el interés en el petróleo venezolano son exageradas. El país de Chávez tiene reservas inmensas, pero de un petróleo de alta viscosidad, casi como el canadiense. No hay tanta demanda por ese tipo de petróleo en el mundo. No la hay en los EE.UU., que gracias al fracking ha dejado de ser el gran importador global.

Todo esto no es una garantía, ni siquiera un pronóstico. El odio que puede verse y oírse en muchísimos venezolanos contra el gobierno actual puede ser la chispa de una guerra civil abierta, y ahí si intervendrían casi con seguridad los ajenos. El Papa Francisco ha manifestado su temor por el derramamiento de sangre en Venezuela, y la iglesia católica tiene buena información.

El aspecto inmediato que nos concierne directamente a los argentinos está aludido en el título de esta nota: como en la Guerra Fría, los países latinoamericanos toman posiciones, que dividen a sus sociedades.

Ahora, sería un error pensar que el gobierno argentino fue arrastrado por simple seguidismo de la política exterior de los EE.UU. Mauricio Macri ha estado vinculado, desde antes de ser presidente, a los sectores más enconados de la diáspora venezolana. La esposa del destacado opositor Leopoldo López tuvo un lugar de honor en el festejo de su victoria electoral, en octubre 2015. Ayer recibió a una embajadora nombrada por Juan Guaidó, que también es funcionaria de Cambiemos en la legislatura bonaerense.

No es necesario abundar sobre la posición de Jair Bolsonaro.

México y Uruguay, se mantienen, con distintos matices, en la tradicional defensa latinoamericana de la no intervención. Pero el encono que despierta el chavismo en sus oponentes. hace que no reconozcan la legitimidad de esa actitud.

Entonces, como en los tiempos de la Guerra Fría, la región está dividida ideológicamente. Es imposible no recordar el costo que esa división causó a nuestras naciones y a sus pueblos.

A.B.F.

Con esta política del Central, se puede ganar hasta 30% en dólares! Pero sin garantía

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Ayer comentamos a nuestros lectores, el tema del carry trade, que ha vuelto a estar de moda. Invertir en activos en pesos para obtener rentabilidad en dólares.

Con el precio del dólar contenido (hasta bajando un poco, en algunos días) y con la tasa de interés en pesos en niveles altos -en torno al 57%-, esta especulación tienta a mucha gente. Gerentes financieros de empresas y CEOs de fondos de inversión, por ejemplo.

Se calcula que quienes aceptaron tomar el riesgo (de una devaluación imprevista) en los últimos meses obtuvieron rendimientos de dos dígitos en dólares.

“Desde fines de septiembre, el tipo de cambio retrocedió 8% y potenció la rentabilidad en dólares de los bonos en pesos. La LECAP, que acumuló un rendimiento de 17,6% en pesos, generó una ganancia de carry trade de 28,1% en el mismo lapso. De la misma forma, los plazos fijos minoristas registraron un rendimiento de 24,7% en dólares y los mayoristas (BADLAR), de 26,7%. Pero el retorno total con bonos ‘Badlares’ y ajustados por inflación fue aún mayor”.

Gracias a que el tipo de cambio dejo de subir y comenzó un proceso de lateralización, desde la asunción de Guido Sandleris en el Banco Central la divisa muestra una baja del 8,2% permitiendo que distintos bonos en pesos arrojen ganancias en dólares significativas. Para poner otros ejemplos, los bonos de la Provincia de Buenos Aires 2025 (PBA25) rindieron un impresionante 37,3% en moneda dura mientras que el bono que ajusta por Cer, el Discount en pesos (DICP), y el Gatillo 2019 (AF19) permitieron una ganancia de 32,5% en dólares.

Justo ayer, el dólar subió. Como decían nuestras abuelas, no se gana (ni en dólares) para sustos.

Un detector de rayos cósmicos en la Antártida Argentina

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Un grupo de científicos argentinos desarrolló el primer detector antártico nacional de rayos cósmicos. Servirá para aprender más sobre la estructura del universo, y, en el plano de utilidad inmediata, para prevenir fallos en los sistemas de geoposicionamiento (GPS) y en los satélites de comunicaciones.

El detector funcionará en la base Marambio, y fue bautizado Neurus, por el dibujo animado de García Ferré. Fue desarrollado por investigadores del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) y el CONICET, junto a científicos Instituto Antártico Argentino (IAA) y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Está previsto que empiece a operar dentro de 30 días.

Los rayos cósmicos son partículas de alta energía provenientes del espacio profundo y bombardean a la Tierra desde que ésta existe, hace 4.600 millones de años. Interactúan con el medio interplanetario, con el campo geomagnético y con las partículas de la atmósfera antes de alcanzar la superficie de nuestro planeta”, explica Sergio Dasso del IAFE-Conicet, director científico y encargado del desarrollo de Neurus junto con Adriana Gulisano del Instituto Antártico Argentino.

Sergio Dasso, Matías Pereira, Adriana Gulisano y Omar Areso, los 4 científicos que están instalando Neurus en la base Marambio

Cuando chocan con el campo magnético de la Tierra, crean infinidad de partículas secundarias que pueden interferir en el funcionamiento de algunos dispositivos electrónicos.

“La variabilidad de los rayos cósmicos es clave para caracterizar las condiciones de la Meteorología del Espacio. Estos eventos pueden afectar sistemas de geo-posicionamiento, comunicaciones en radio-frecuencias o producir daños en satélites. Además, la organización internacional de aeronáutica civil puede utilizar los datos del detector para la toma de decisiones en el sistema”.

El proyecto se enmarca dentro de una red colaborativa latinoamericana para observar rayos cósmicos llamada LAGO (Latin American Giant Observatory). Esta colaboración surgió como un sub-producto de los detectores de superficie (detectores Cherenkov) del Observatorio Pierre Auger, situado en Malargüe, Mendoza.

Neurus fue construido para detectar muones y otras partículas con carga eléctrica que se generan en la atmósfera durante la lluvia de rayos cósmicos. Estos rayos pueden proceder de fuera del sistema solar y portar una mayor carga energética; o tener origen solar, poseer menor energía y ser detectados en sitios ubicados en altas latitudes. Esto se debe a que el campo geomagnético, y la atmósfera, operan como un escudo en regiones ecuatoriales o latitudes medias”, puntualiza Dasso.

Para la ciencia, tanto los rayos cósmicos como las ondas gravitacionales son multi-mensajeros que nos traen información de objetos lejanos del universo.

En las palabras de Dasso: “Los rayos cósmicos están compuestos principalmente por núcleos atómicos (protones, partículas alfa, núcleos pesados energéticos), neutrinos, o bien por rayos gammas. Los rayos gammas se observan desde hace mucho tiempo, son fotones de altísima energía, y pueden ser descriptas como oscilaciones del campo electromagnético. Mientras que las ondas gravitacionales han sido observadas recientemente por primera vez, y básicamente son vibraciones del campo gravitatorio tal como describe la teoría general de la relatividad de Einstein, sería como hacer vibrar las cuerdas del espacio-tiempo”.

Controlar la presión arterial reduciría, también, el riesgo de Alzheimer

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Se ha encontrado una posible nueva herramienta para luchar contra el alzheimer. Según un estudio de la Escuela de Medicina Wake Forest (EE.UU.), tener controlada la presión arterial en personas mayores reduce significativamente el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve, un precursor de la demencia temprana. Los resultados se publicaron en el «Journal of the American Medical Association».

«En el estudio, encontramos que el control de la presión arterial, sólo durante tres años, no solo ayudó de manera espectacular al corazón, sino que también al cerebro», señala el investigador principal, Jeff Williamson.

El objetivo del estudio SPRINT fue evaluar el efecto del control intensivo de la presión arterial sobre el riesgo de demencia. La hipertensión, que afecta a más de la mitad de las personas mayores de 50 años y más del 75% de las personas mayores de 65 años, se ha identificado como un factor de riesgo potencialmente modificable para el deterioro cognitivo leve y la demencia en estudios observacionales anteriores.

El ensayo clínico, que reclutó a 9.361 voluntarios, se realizó en 102 localidades de EE.UU. y Puerto Rico. Los voluntarios eran adultos de 50 años o más con hipertensión, pero sin diabetes ni antecedentes de accidente cerebrovascular.

Los científicos advierten que los datos todavía no permiten hablar de una incidencia mayor al 15% en el riesgo. Pero el estudio continuará, financiado por la Asociación Americana de Alzheimer.

Cortes de luz en Capital y Gran Buenos Aires: ayer alcanzaron a más de 130 mil afectados

El servicio eléctrico que prestan Edenor y Edesur en el Área Metropolitana a un tercio de la población argentina es fuente de quejas desde hace largo tiempo. Pero ayer, martes 29, en el pico de la ola de calor -la sensación térmica en C.A.B.A. llegó a 44.9°- alcanzó un límite; de acuerdo al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), alrededor de 52 mil usuarios de la distribuidora Edesur y 80 mil de Edenor estuvieron sin suministro eléctrico a lo largo del día.

También ayer hubo cortes en algunos barrios de Córdoba Capital y el Gran Mendoza.

Y como siempre sucede, la falla afectó a sectores muy vulnerables: Se cortó la luz en el área de neonatología del hospital San Martín de La Plata, los respiradores dejaron de funcionar y tuvieron que atender manualmente a los bebés.

Pero el aspecto a tomar en cuenta es que no se trató de un problema específico, como el 9 de agosto del año pasado que llegó a haber más de 300 mil afectados por una falla en líneas de alta tensión.

En este caso, se trata de las demandas de energía provocadas por el calor agobiante que exceden la capacidad del sistema. Y el consenso de los meteorólogos es que el aumento promedio de la temperatura llegó para quedarse.

El gobierno deberá entender que con bajas tarifas no hay inversión. Pero aumentarlas no la garantiza, especialmente cuando se trata de monopolios naturales como el servicio eléctrico. Hace algunos años lo comprobaron los californianos. Y ahora nosotros.

El otro punto, muy de coyuntura, es que con el calor, los cortes y ahora la tormenta, el humor de los bonaerenses no pasa por su mejor momento. Probablemente la gobernadora Vidal acierta al no adelantar las elecciones en la provincia.

El patriarcado está vivo, y lo invitan a Davos

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En estos días en que los medios se hacen eco de la presencia y la afirmación de la mujer en todas partes, que nos informan de un feminismo rampante, y que se han puesto de moda los términos «empoderamiento» y «Me too», nos llamó la atención saber que este año, en el Foro Económico de Davos, donde se muestran el poder económico y el poder político -y sus expertos en relaciones públicas-, las mujeres son solamente el 22% de los asistentes.

Nos pareció interesante reproducir esta nota de opinión de Silvia Fesquet. Tal vez, demasiado optimista, pensamos.

«Cuentan que cuando en el Foro Económico Mundial de Davos el ex vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, estrechó la mano del marido de Ann Cairns, estaba convencido de que el hombre era el ejecutivo con quien debía reunirse. Sin embargo, la vice-chairman de servicios financieros de Mastercard era la propia Cairns; el señor estaba en el encuentro en calidad de esposo.

Ante la BBC, que lo registró, ella dijo que, mientras observaba la escena, pensaba: “Soy yo. Yo soy la persona a la que usted vino a ver”. Y, reconocía que, de la mano de los prejuicios, se trataba de un error fácil de cometer: alto e imponente, su esposo, un profesor de geografía jubilado, transmite la imagen que los convencionalismos atribuyen a un líder. Como bien concluye la autora de la nota, además de medir 1,63 metros, Cairns es mujer.

A Barri Rafferty, ejecutiva jefa de la firma internacional de relaciones públicas Ketchum, le pasó otro tanto: fueron muchas las veces, a lo largo del Foro, en que debió aclarar que no estaba allí como acompañante sino como participante. Y comentaba su sorpresa por tener que dar peleas que, suponía, habían terminado con la generación de su madre.

Algunas cifras ratifican la vigencia de ese statu quo: sólo el 22% de los asistentes este año a Davos, reunión cumbre de las finanzas y la política mundial, son mujeres, superando en apenas 2% la marca registrada dos años atrás. Y eso a pesar de un sistema de cupo, para las grandes empresas, que obliga a que uno de cada cuatro asistentes sea mujer. Hay sin embargo algunos datos auspiciosos: del centenar de participantes menores de 40 considerados “jóvenes líderes globales” invitados cada año, en esta edición del Foro cerca de la mitad eran mujeres.

Según el último informe del Foro Económico Mundial, presentado el mes pasado, se necesitarán 108 años para cerrar la brecha de género en general, y 202 para alcanzar la paridad salarial en la fuerza de trabajo. De los 149 países relevados, Argentina quedó en el puesto 36, y cayó dos lugares respecto de la edición anterior, con desmejora en los subíndices de educación. Se aclara que ostenta “un ligero aumento en la paridad de género en los ingresos laborales estimados y en los legisladores, altos funcionarios y administradores”.

Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial, resumió: “Las economías que triunfarán en la cuarta revolución industrial serán aquellas que estén mejor capacitadas para apalancar todo el talento disponible. Las medidas proactivas que favorecen la paridad de género y la inclusión social y que abordan los desequilibrios históricos son esenciales para la salud de la economía mundial y por el bien de la sociedad en general”.

​Más allá de la justicia de los reclamos de igualdad -de oportunidades, de acceso, de condiciones, de remuneración- que se hicieron escuchar con más fuerza a partir del #MeToo el año pasado, hay resultados económicos que se están poniendo sobre la mesa.

En el blog del FMI, su titular, Christine Lagarde se refirió tiempo atrás a una investigación llevada a cabo por el organismo sobre 2 millones de empresas en 34 países de Europa. “Muestra -escribió- que cuanto mayor es el número de mujeres que ocupan puestos de alta dirección y en los consejos directivos de las empresas, más rentables son las empresas. Cada mujer adicional en un puesto directivo o en un consejo directivo trae consigo un aumento de 8 a 13 puntos básicos en el rendimiento de los activos”.

Y agregaba: “La relación positiva entre la presencia de más mujeres en niveles superiores de la escala corporativa y la rentabilidad de las empresas es más pronunciada en sectores en que las mujeres representan una mayor proporción de la fuerza laboral, lo que destaca la importancia de reducir la brecha de género entre la alta dirección y la fuerza laboral general”.

Por conciencia o por resultados, dicen que no hay nada más incontenible que una idea a la que le ha llegado la hora».

Según Soros: «China es el enemigo más peligroso de las sociedades abiertas»

George Soros no es, por cierto, el único multimillonario en el planeta que usa su gigantesca fortuna para impulsar causas y organizaciones. Pero es probablemente quien ha sido más consistente en sus apoyos por un tiempo más largo, y eso lo ha hecho, sin duda, el más conocido. Y el más maldecido por un mayor número de gobiernos y partidos.

También influye su historia personal, que daría el argumento para una serie de Netflix (tal vez la productora rusa, cercana a Putin, que hizo la interesante Trotsky, se decida a encararla?): un magnate que ya ha cumplido 88 años, judío de origen húngaro, que sobrevivió a la ocupación nazi falsificando sus documentos de identidad y que ganó mil millones de dólares en 1992 apostando contra la libra británica… El personaje ideal, vamos.

Desde entonces, ha apoyado con donaciones muy importantes a una gran variedad de causas «liberales», en el sentido que esa expresión tiene en los EE.UU.: promoción de la democracia representativa y de los derechos humanos, en el marco del capitalismo occidental.

Ha estado muy activo, desde la caída de la URSS, en el apoyo a los partidos democráticos y pro occidentales, en particular en Europa Oriental. Y los partidos nacionalistas que han surgido allí, en especial el que gobierna Hungría, lo cuestionan con dureza, hasta con algún matiz que recuerda el antiguo antisemitismo. Curiosamente, también lo ha hecho en Israel el hijo de Netanhayu, por algún apoyo de Soros a ciertos reclamos palestinos.

Tal vez el dato más importante: es un importante donante del Partido Demócrata. Apoyó decididamente la candidatura de Hillary Clinton, tres años atrás.

Todo esto hace que merezca la pena tomar en cuenta esta noticia de la BBC, que entre nosotros también reprodujo La Nación:

George Soros utilizó esta vez su discurso anual en el Foro Económico Mundial, en Davos, para lanzar ataques muy duros contra China y contra su presidente Xi Jinping. En el plano interno, advirtió que el gobierno chino podría usar su desarrollo de la inteligencia artificial y del aprendizaje automático para consolidar el control totalitario en el país. Este escenario, dijo, presenta un «peligro sin precedentes».

Pero también señaló a China como un peligro global. «China no es el único régimen autoritario en el mundo, pero es el más rico, el más fuerte y el más avanzado tecnológicamente. Esto convierte a Xi Jinping en el oponente más peligroso de las sociedades abiertas».

Soros instó a Washington a tomar medidas contundentes contra empresas de tecnología chinas como Huawei y ZTE, porque -dijo- «representan un riesgo de seguridad inaceptable para el resto del mundo».

Hasta se despachó contra el gran proyecto chino de la «nueva Ruta de la Seda», con el que Beijing financia enlaces por carretera, ferrocarril y mar en gran parte del mundo para impulsar el comercio internacional. Afirma que este plan «fue diseñado para promover los intereses de China, no los intereses de los países receptores». Aseguró que China concedió préstamos, no subvenciones, a los países que forman parte del proyecto afirmando también que «frecuentemente los funcionarios extranjeros recibieron sobornos para aceptar los préstamos».

Soros casi todos los años emplea su invitación permanente a Davos para cuestionar las cosas que rechaza o le preocupan. También habló, sin nombrarlos, de otros regímenes autoritarios, en lo que algunos vieron su preocupación por la Rusia de Vladimir Putin. Y el año pasado, Soros usó su discurso para atacar a gigantes tecnológicos como Facebook porque considera que tienen un efecto perjudicial para los sistemas democráticos.

Pero en este delicado momento de las relaciones entre EE.UU. y China, es difícil creer que un hombre del poder y las conexiones de Soros dé rienda suelta a inquietudes teóricas.

También la Sociedad Rural cuestiona al gobierno

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Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina pronunció en Junín de los Andes un discurso muy duro hacia la política oficial: “No necesitamos que nos protejan o nos subsidien; basta con que nos dejen hacer lo que mejor sabemos hacer: que es trabajar y producir. 2018 será amargamente recordado porque perdimos el Ministerio que representa al sector motor del país y por la vuelta de los derechos de exportación. Nos trajo decepción retroceder con mecanismos que sinceramente creíamos largamente superados y que hoy, están causando muchos perjuicios en nuestras economías regionales y en otras actividades”.

Hay que tener presente que la S.R.A. es la más poderosa de las entidades que representan a los productores agrarios, y que hasta hace poco elogiaba al gobierno de Macri. También, que su ex presidente Luis Miguel Etchevehere fue ministro y ahora es secretario de Agroindustria.

Lo cierto es que, pese a que es uno de los pocos sectores que muestra indicadores positivos en medio de esta recesión, Pelegrina pide a los funcionarios que “se pongan a la altura”.

Pelegrina exhibió como ejemplo lo que sucede con la fruticultura y la viticultura “con retenciones del 12% o cuatro pesos por dólar y reintegros reducidos la mitad, le va a ser difícil despegar de la gran crisis que viene arrastrando desde hace más de 6 años”.

Admitió que las exportaciones de peras y manzanas mejoraron durante 2018 un 15% en valor, alcanzando US$ 380 millones, pero “todavía estamos lejos de los 580 millones de dólares que supimos exportar hace 6 años. Y el estancamiento de años no significa solo oportunidades de exportación perdidas: es destrucción de empleo, pobreza, marginalidad, emigración, desarraigo, abandono escolar, destrucción de la cultura del trabajo”.

También se refirió a las tasas de interés (como todos los empresarios): “Hace falta mucha inversión para revertir la crítica situación de deterioro de una economía devastada. Y eso será imposible con las actuales tasas de interés por las nubes, sumado a la asfixiante carga fiscal, que para el caso de la fruta de exportación se multiplicó por tres”.

Así, solicitó que se analice disminuir la carga tributaria ya sea por la eliminación de los derechos de exportación o por otros mecanismos que “puedan garantizar el marco adecuado para que la fruticultura y la viticultura de la región comiencen a revertir su crítica situación”.

Exhortó: “Que las autoridades locales y nacionales estén a la altura de las circunstancias, no solo hoy cuando el agua aún cubre los campos y poblaciones, sino también cuando discurra y deje al descubierto sus terribles secuelas».

Vuelve el «carry trade»: 50 mil millones en Lecaps

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«Carry trade», por si queda algún afortunado que no tuvo que preocuparse por tasas y devaluaciones en los últimos meses, se refiere a los especuladores -locales o extranjeros- que apuestan a que lo que ganan con los altos intereses de los bonos argentinos compensa el riesgo de una devaluación.

En términos clásicos de las bolsas, cuando la codicia le gana al miedo.

Ayer tuvimos un ejemplo muy claro: el Ministerio de Hacienda emitió Letras del Tesoro capitalizables (Lecap) en pesos a una tasa nominal del 40% anual, por un total de $ 50.000 millones. Consiguió así los fondos necesarios para cancelar compromisos por ese mismo importe, que vence el 31 de enero. Una colocación del mismo bono realizada en septiembre pasado. Endeudarse para pagar deudas, bah.

Es la tercera renovación del 100% al hilo en lo que va del año por parte del gobierno. Esto confirma que los especuladores apuestan que el «veranito» financiero -la tranquilidad en el precio del dólar- se prolongará al menos hasta mayo. ¿Acertarán?

Está en riesgo el CAREM, el 1° reactor nuclear de diseño argentino

Techint, el mayor holding industrial de la Argentina, advirtió que abandonaría el proyecto de construcción del reactor CAREM 25, que lleva adelante en la planta de Zárate, si el Gobierno no actualiza los precios de los certificados de obra.

La cuestión se origina en que los precios fueron establecidos al inicio de las tareas en 2017. De acuerdo a fuentes de la empresa, no volvieron a ser actualizados a pesar de la evolución de la inflación y del incremento de los costos de la construcción.

Esto pone en peligro el liderazgo mundial argentino en SMRs (Small Modular Reactors), centrales nucleoeléctricas pequeñas integradas por módulos independientes de suministro de calor. La potencia final de una SMR la determina el número de subunidades que abastecen de potencia a la turbina generadora de electricidad. Existen SMRs rusas y chinas en servicio, pero el CAREM es la única planta relativamente convencional con diseño compacto y seguridad inherente. Lo primero permite la fabricación en serie de los módulos, como si se tratara de camiones, y su traslado a obra en trenes y camiones para su montaje.

La seguridad inherente depende más de sistemas pasivos (que no necesitan de energía) para el control de emergencias, y el resultado es un aparato mucho más seguro que los actuales ante derretimientos de núcleo, pero paradójicamente también más barato. El CAREM es el más seguro y casi convencional de los SMRs actualmente en construcción en el mundo, ya que usa uranio levemente enriquecido y agua liviana presurizada, como la mayor parte de las alrededor de 450 plantas nucleoeléctricas operativas en el planeta a fecha de hoy. Pero es mucho más sencillo y robusto que las mismas.

Si el CAREM accede a la fabricación en masa, quizás logre ser la más barata de las plantas nucleares, medida por potencia instalada. Pero corre contra diseños como el NuScale estadounidense o el SMART coreanos (copiados del CAREM), libres de todo problema de financiación y de reyertas o aprietes entre estado y contratistas.

De hecho, con obra iniciada en 2011, incluso teniendo en cuenta los atrasos inherentes a las dificultades inevitables en un prototipo, el CAREM debería haberse terminado en 2018 y hoy debería estar poniéndose «crítico», es decir en marcha. La obra tuvo retrasos «por cambio de titularidad» del proyecto, y empezó a acumular otros mucho más significativos por la desfinanciación del sector nuclear desde 2016. Ya no es imposible que NuScale inaugure primero.

Fuera de liderar un nicho enteramente nuevo del mercado energético mundial, en el aquí y el ahora están en juego los puestos de más de 350 trabajadores en las obras civiles, lo que ha motivado que UOCRA apoye, con la presión gremial, el reclamo. En el variopinto conjunto de gremios y cámaras industriales ligados al área atómica, y ante los insólitos retrocesos sufridos por el Programa Nuclear Argentino desde 2016, se empieza a juntar presión a favor de medidas de movilización y fuerza conjuntas; donde patronales y gremios por una vez se alinearían, porque en el cuadro actual están amenazados todos.

Efectivamente, desde 2016 se atrasaron proyectos «de bandera» como el reactor RA-10 del Centro Atómico Ezeiza y se cajonearon las centrales nucleares Atucha III CANDÚ y Hualong I, obras de 5 años de duración cada una que sumaban 1920 MW eléctricos en la zona de mayor consumo. Estas dos obras y la retubación de Embalse, en Córdoba, alcanzarían para aliviar la demanda de electricidad de base en las provincias más pobladas e industriales de Argentina. Para el argentino de a pie, menos apagones y menos tarifazos.

El abandono de estas dos centrales empezó con 600 despidos de contratados para preparar el terreno de Atucha III, sigue hoy con los retiros «voluntarios» de 450 expertos en la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Neuquén, una obra de U$ 1000 millones que se transformará en chatarra. Pero desde mayo y luego desde noviembre de 2018, la sucesiva cancelación de las dos centrales determinó la no contratación de al menos 10.000 personas para la fabricación de componentes, montaje y obra civil por parte de más de un centenar de empresas argentinas metalúrgicas y metalmecánicas, de ingeniería y construcción. Muchas de estas empresas, que van desde medianas hasta gigantes, ya se habían equipado desde 2014 y 2015 del personal y de los ingenieros nucleares para ambas obras. Ahora están despidiendo gente y cerrando sus departamentos o secciones nucleares.

Las dos centrales abandonadas, Atucha III CANDÚ y la Hualong-1, tenían participación masiva de la industria argentina, financiación china del 75% y se pagaban en en 20 años pero con 8 «de gracia» iniciales: no generaban deuda. Las pagaba la venta de su electricidad al año 28 de su puesta en marcha, y generaban ganancia pura 32 años más, dada su vida útil planificada de 60 años. Su discontinuación dejó sin obras a más de 140 empresas argentinas metalúrgicas, electro y metalmecánicas, de ingeniería y de montajes, sumando las que completaron Atucha II en Lima, provincia de Buenos Aires, y las que «retubaron» Embalse, en Córdoba.

El CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares), mencionado muchas veces en AgendAR, es un proyecto de reactor nuclear de baja potencia (25 megavatios) pero escalable a 100, 200, 300 y hasta 400 MW aumentando el número y tamaño de los módulos SSS (Steam Generation System), que generan calor y vapor.

La idea del CAREM es original de la CNEA y data de 1984, pero como en aquella década «La Comisión» no tenía un centavo y de haberlo tenido lo hubiera puesto en terminar Atucha II, entre 1985 y 2006 este idea huérfana fue «criada» con el desarrollo, componente a componente, por la estatal rionegrina INVAP, que invirtió en ella cada dólar disponible de los que conseguía exportando sus reactores de investigación.

El CAREM regresó a la CNEA aquel 2006 en que resucitó en bloque el Programa Nuclear Argentino. Lo hizo a lo grande, como «de proyecto bandera y para exportación» de la CNEA, y no sin chirridos por parte de INVAP, que había apostado a ese caballo su futuro como empresa.

No era una consideración errónea. La industria nuclear mundial considera desde fines del siglo pasado que el segmento de este tipo de centralitas compactas, modulares y de seguridad inherente será su nicho de mercado de mayor crecimiento en el siglo XXI. En vista de ello, la CNEA consideró que este proyecto le servía para reagrupar sus fuerzas y creó una gerencia «ad hoc» para el CAREM, diseño al que le añadió faltantes en ingeniería de detalle y montaje. El resultado fue sin duda un mejor CAREM, pero también que éste siguiera unos años más en un limbo de rediseños y planillas de cálculo, en lugar de una obra real.

Pero en 2016 el Programa Nuclear Argentino ingresó nuevamente a zona de peligro. Después de la cancelación de Atucha III, la Hualong-1, la paralización y deterioro de la PIAP y los atrasos en el RA-10, el CAREM es el último proyecto importante en pie, y la única propuesta competitiva nacional en centrales de potencia, especialmente en el segmento de los SMRs, reactores nucleares pequeños, el de mayor futuro internacional.

De acuerdo a las especificaciones técnicas, puede proveer de energía a pueblos y ciudades de hasta 120.000 habitantes. Por su ingeniería, está totalmente dedicado a la producción eléctrica. Esto a veces genera confusiones, pero una planta nucleoeléctrica chica (en este caso 25 MW eléctricos (y alrededor de 100 térmicos) NO puede utilizarse para irradiar radioisótopos médicos e industriales, como el RA-10 de Ezeiza, de 30 MW térmicos. La ingeniería es totalmente distinta. Una planta nucleoeléctrica suministra vapor para fabricar electricidad. Una planta de irradiación multipropósito suministra neutrones, que se usan para fabricar radiofármacos, obtener nuevos materiales electrónicos, experimentar con combustibles nucleares novedosos y formar nuevos expertos en física, ingeniería, radioquímica y ciencia de materiales.

En estos momentos el competidor más acérrimo del CAREM es el NuScale estadounidense, pero una revista rápida de los SMRs actualmente en estudio o desarrollo en el mundo muestra decenas de otros proyectos que le podrían hacer sombra, de los cuales 3 al menos son copias yanquis y coreanas del CAREM. KAERI de Corea y Hitachi de Japón trataron antes de comprar «por derecha» el proyecto, pero la CNEA consideró (creemos que correctamente) que era mejor ser dueña única, porque lo que se ofrecían eran «asociaciones del elefante con la hormiga», y nos tocaba el rol de hormiga.

Con parte del mundo nuclear copiando el CAREM y otra parte haciendo diseños mucho más audaces y novedosos (lo que es una desventaja, en un ambiente tecnológicamente cauteloso y conservador como el atómico), la ventaja residual del proyecto argentino ha sido que desde 2011 es el único en obra. Pero los atrasos sumados desde 2016 están acortando la distancia con demasiados competidores, demasiado más ricos, demasiado más determinados y demasiado bancados por gobiernos que la tienen demasiado más clara.

La primera etapa del proyecto del CAREM comenzó bajo el gobierno anterior, en 2011, con la autoridad técnica de la gerencia CAREM de la CNEA, la dirección de obra de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). En 2017, tras haber retrasado un año todo el Programa Nuclear Argentino para auditorías que en 2018 desembocaron en cancelaciones de obra, la administración de Mauricio Macri licitó y adjudicó a Techint la segunda etapa de las obras civiles. En 2017 fue un contrato por 1148 millones de pesos, generoso para el valor dólar del momento.

Las otras empresas que participan en la obra son la alemana Siemens como proveedora de la turbina generadora. IMPSA sin duda es la contratista principal: está fabricando el recipiente de presión anillado por 12 generadores de vapor internos al mismo, el «ícono» del CAREM desde 1984, pero entró en quiebra. Tecna participa en ingeniería y desarrollo de equipos, y CONUAR, una sociedad entre la CNEA y el grupo Perez Companc, fabrica los elementos combustibles. En este caso, también un corset de acero que enmalla el recipiente de presión dentro del edificio de contención.

INVAP, dueña hasta 2006 del 100% del diseño y desarrollo de componentes, participa en el rol de huésped de una casa que fue enteramente suya, y que hoy en los hechos dirigen personas intelectualmente ajenas y económica o políticamente adversas al desarrollo nuclear argentino, los mundillos «Oil & Gas» criollo y los sectores más pro EEUU de la Cancillería, a través de ese nuevo actor, la Subsecretaría de Energía Nuclear.

Se calcula que hasta ahora el proyecto está en una fase de avance del 50 por ciento y demandó una inversión de 380 millones de dólares, cifra que irá subiendo -como ya pasó con otros emprendimientos nucleares bajo administración de gobiernos hostiles- a medida que los atrasos de obra se acumulen o que la misma se pare. El anuncio de Techint podría ser el ingreso a la etapa «stop and go» que retrasó 27 años (hasta 2014) la inaguración de Atucha II, prevista para 1987 cuando aquella obra arrancó a todo trapo en 1981. En Argentina y tratándose de átomos, el «stop and go» tiene mucho de stop y décadas de cero «go».

Y aún si este problema con Techint se soluciona, el CAREM no estárá terminado antes del 2022. Nuevamente, si se hubieran mantenido las expectativas iniciales de 2011 con el «cash flow» planificado entonces, NuScale y la empresa de ingeniería que lo banca en la lejana Idaho, Fluor, o KAERI en Corea del Sur, estarían buscando algún modo de asociarse al CAREM. El que primerea, domina al menos un tiempo.

Hoy Fluor y KAERI empiezan a pensar seriamente en ganarle al CAREM el mercado mundial de los SMRs compactos, refrigerados por agua y de seguridad inherente. A diferencia del mercado de los reactores de investigación, dominado hoy por INVAP y en el que se mueven a lo sumo miles de millones de dólares por década, el de las centrales de potencia piensa más bien en billones (millones de millones), y está acercándose a su momento de «Big Bang».

El que inaugure primero, liderará el pelotón de punta durante varias vueltas. Alguien se está encargando de que la Argentina pierda su «pole position» en la grilla de partida.

15 mil empresas, en su gran mayoría pymes, desaparecieron en un año

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Alrededor de 15.000 empresas que se caen en un año es un número que hace reflexionar, sobre todo si se tiene en cuenta que el registro incluye hasta julio del año pasado, antes de los meses más duros de la recesión.

Pero hay otro número que deja pensativo: las empresas en actividad en nuestro país son más de 800.000, si se cuentan todos los aportantes de la ANSES registrados como tales, desde una gran cadena de supermercados con 20.000 empleados, o una automotriz con 5.000 operarios, hasta emprendimientos unipersonales, como sería un kiosco (registrado) o cualquier comercio chico. ¿Argentina, un país de empresarios?

Nos parece interesante reproducir este relevamiento de la consultora Claves, a partir de los datos de la ANSES:

El total de empresas registradas bajó entre julio de 2017 y julio de 2018 de 829.501 a 814.906. Todo indica que en los meses siguientes la cuenta seguirá dando hacia abajo, sobre todo en renglones sensibles al consumo como actividad manufacturera, comercio y construcción.

“Los que más se cayeron son los emprendimientos sin empleados, empresas que habitualmente están registradas a nombre de una sola persona ,que se dieron de baja,”, señaló Nelson Pérez Alonso. titular de Claves. El renglón de “empresas sin empleados”, donde confluyen desde personas físicas como monotributistas hasta firmas que no hacen aportes de empleados a la Anses, se redujo en 25.275 a lo largo de un año, contra un incremento de 10.680 nuevas empresas con al menos un empleado.

El relevamiento de la consultora abarca un período en el cual la actividad económica todavía daba hacia arriba y los efectos de la la corrida cambiaria comenzada en abril-mayo no se reflejaban con la crudeza de fines del año pasado. Aun así, la suma de indicadores ya daba negativa, según la estadística recopilada por Claves.

“Los sectores que más sufrieron fueron la actividad manufacturera y la agropecuaria”, agregó Pérez Alonso. “En sentido contrario, se crearon más empresas vinculadas a la construcción, a tono con lo que fue la actividad de ese sector”.

Para el período que sigue, el segundo semestre de 2018 y los primeros meses de este año, el panorama pinta aún menos alentador, según estimó Javier Cao, responsable de Equipo Sectorial de la consultora Abeceb. “Lo que vamos a observar que prácticamente todas las actividades económicas van a tener un peor desempeño, sobre todo en la industria, el comercio y la construcción”.

Para el economista de Abeceb, la excepción a la regla durante estos meses pasará a ser el campo. por lo menos los que no hayan sido golpeados por las inundaciones. “Mientras un año atrás la cosecha cayó un 20% a causa de la sequía, para este año se espera un buen desempeño de este sector”.

El gobierno nacional se endeuda con la ANSES en 10 mil millones de pesos

La ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social) adquirió una Letra del Tesoro en pesos por $10.000 millones a un plazo de seis meses. Parte del monto viene de una renovación de una letra anterior, con vencimiento el 28 de enero. De esa emisión, aún restaban $6000 millones. Se sumaron fondos adicionales por $4000 millones para la esta colocación.

Según la resolución 6/2019 de las secretarías de Finanzas y Hacienda, la Anses suscribirá de forma directa una Letra del Tesoro en pesos a 182 días. Los título vencen el 29 de julio de este año, y pagan una tasa variable según «el promedio aritmético simple de las tasas nominales anuales de las Lecaps».

Estos montos de la ANSES se originan en fondos del blanqueo y del impuesto al cheque, que a partir de enero de 2018 se destina al organismo previsional. «El dinero no se puede tener líquido y tampoco en instrumentos con vencimientos poco laxos. Estas letras son la mejor opción dentro del menú de posibilidades porque pagan buena tasa y son precancelables», justificaron en el organismo que conduce Emilio Basavilbaso.

También se puede decir que son vulnerables a una devaluación importante, pero el gobierno no quiere pensar en esa posibilidad.

Advierten de una moda peligrosa de adolescentes argentinos: «vapear»

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En los últimos tiempos, es frecuente encontrar, al menos en Buenos Aires, a fumadores empedernidos que -tras intentos frustrados de abandonar el hábito- recurren, por consejo de algún otro, al «cigarrillo electrónico». Vapean.

Ahora, un artículo en Perfil denuncia que se han convertido en una moda entre los adolescentes: «Son el último «chiche tech». Cigarrillos electrónicos, vapeadores y sus versiones de última generación –pod mods y el tabaco sin combustión– se publicitan y venden como una opción más saludable o una alternativa para dejar de fumar.

Sin embargo -afirma la nota- no hay evidencia científica que dé cuenta de su inocuidad ni de su eficacia para abandonar el tabaco. Y hay especialistas en salud que advierten que “se están utilizando para captar a nuevos potenciales fumadores entre los adolescentes, que muchas veces los consumen sin saber que contienen nicotina”.

Aparentemente, es lo que ocurre en Estados Unidos, donde el uso de cigarrillos electrónicos está alcanzando niveles de «epidemia». El uso de vaporizadores aumentó un 78% en los estudiantes de secundaria y un 48% en los de escuela intermedia (entre 11 y 13 años), según la Encuesta Nacional de Tabaco. “No permitiré que una generación de niños se vuelva adicta a la nicotina a través de los cigarrillos electrónicos”, dijo el titular de la FDA, Scott Gottlieb, al anunciar una serie de medidas.

En la Argentina, desde 2011, por disposición de la Agencia Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), la importación, venta, comercialización y publicidad del cigarrillo electrónico y sus accesorios están prohibidas. Dicha disposición fue ratificada en 2016 .Sin embargo, la oferta de vaporizadores prolifera por Internet y hasta se vende en muchos locales,como gimnasios».

Venezuela: el rentismo petrolero

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Publicamos este fragmento de un trabajo sobre un tema fundamental de la economía venezolana, por tres motivos: 1) porque es lúcido e informado; 2) porque su autor -Franco Vielma- lo escribió en «Misión Verdad», es decir, desde una estructura chavista, uno de los lados de la amarga división que enfrenta a los venezolanos, lo que no le impidió tener una mirada crítica y realista sobre un problema clave y permanente, y 3) porque nos dice algo sobre nuestros problemas estructurales. No tan agudos como los de ese país petrolero, pero que tampoco están tan lejanos.

«Oscar Battaglini en su libro Betancourismo, 1945-1948: rentismo petrolero, populismo y golpe de Estado develó que el modelo rentista no estuvo modulado exclusivamente desde la economía. También hubo un ingrediente político, inspirado por una clase empresarial aspirante alineada en el golpe de Estado adeco contra Rómulo Gallegos y que se estaba perfilando alrededor de las mieles que el rentismo perpetuaría para una élite construida alrededor de ella.

Eran tiempos aquellos en los que los séquitos alrededor de la renta emprendían una disputa, pues ocurría en simultáneo el desmembramiento de la estructura económica que precedió al siglo petrolero, el cual fenece ante el frenesí de los petrodólares. Testigo de excepción de esta época fue Domingo Alberto Rangel (padre), quien vio el preludio del ciclo adeco señalando que «Venezuela padeció una borrachera de plaza pública… Jamás se ha hecho tanta demagogia en la historia nacional…».

El rentismo petrolero a ultranza sobrevino desde ese período. Quizás algunas de las consideraciones más desoídas vienen planteadas desde los años 60 y venían de la mano del mismo Domingo Alberto Rangel, quien caracterizó la evolución del «capitalismo rentista petrolero» como una entidad en permanente «metástasis», asumiéndolo como un entramado de relaciones económicas condensadas alrededor de la «transferencia de capital generado por la renta» a factores específicos de la economía privada, generando con ello una fuerte relación de dependencia.

El problema de la renta en Venezuela, señalado por Bernard Mommer en su libro Petróleo, renta del suelo e historia venía desde la segunda mitad del siglo XX, en una vorágine expansiva aupada por los beneficios del desarrollo y la expansión de la industria petrolera venezolana desde ese período, viniendo a transformar las relaciones sociales, culturales y políticas en el país alrededor de este recurso.

Estos factores, ampliamente conocidos por el país, han consistido en la configuración de un modelo de «riqueza expedita», instantánea, generada por la conjunción de relaciones no asociados al trabajo, ni al desarrollo del potencial tecnológico, ni tampoco asociadas a la acumulación del conocimiento. La lucrativa industria extractiva claramente transnacionalizada y dependiente relegó al país no solo a la perpetuidad de «factoría petrolera», sino que además abrió paso a que se inhibieran y debilitaran todas las estructuras alternativas al petróleo y las que existieron hasta el fin del ciclo de la Venezuela agroexportadora, que vio su ocaso a mediados del siglo pasado.

El reconocimiento de estas realidades no viene señalado por Hugo Chávez ni es descubierto por Nicolás Maduro. La realidad venezolana actual viene precedida por monumentales fracasos en el intento de revertir las estructuras consolidadas alrededor de la dependencia petrolera.

Ejemplos emblemáticos fueron la política del «Gran Viraje», acompasado a la creación de las empresas básicas de Guayana como una fórmula para sustituir un modelo extractivo por otro. El VIII Plan de la Nación propuesto durante el ciclo adeco-copeyano venezolano supuso también la colocación del potencial del país en un esfuerzo para aupar mecanismos sustitutivos de la dependencia de la renta, tiempos en los que el Ministerio de Fomento (hoy extinto) colocó ingentes recursos generados por la renta a factores privados para favorecer alternativas orientadas a la sustitución de importaciones y diversificación de las exportaciones venezolanas, terminando en fracaso.

Otro intento de ciclo regresivo del rentismo fue el de la «Agenda Venezuela» del segundo gobierno de Rafael Caldera. Este vino al unísono de la entrada a Venezuela del neoliberalismo a ultranza que afinaba la política regional. Más bien consistió en una regresión de la (chucuta) nacionalización petrolera de los años 70, generando una pérdida enorme de la soberanía y vino a agudizar profundos estragos sociales.

Un factor relacionado con estas experiencias ha sido la posición del sector privado en esas instancias. El vínculo entre el gran capital privado y el Estado se efectuó gracias al cordón umbilical de la renta y la transferencia (por diversos mecanismos) de la riqueza captada o generada por el Estado. Una permanente relación de «ganar-ganar» (favorable al sector privado) que ha tenido ciclos.

La política cambiaria y monetaria ha sido un signo de ello, si entendemos que, bien sea en tiempos de control de cambio o en tiempos de libre cambio, es decir, un ciclo de casi 40 años, donde los mecanismos de transferencia se han perpetuado generando una relación centrípeta, la economía en la que prevalecen quienes más cerca queden del epicentro de la renta y más empobrecidos quedan quienes más lejos están de él. La relación histórica de desigualdad en Venezuela y las asimetrías que generó, con el auge de una petro-burguesía y un enorme caudal de población marginada.

Tan grave como las asimetrías sociales que se generaron, vinieron las relaciones de dependencia estructurada. La construcción de un «capitalismo anómalo», o lo que ha sido para algunos, la «ausencia de una burguesía nacional» como la llamó Chávez. Las relaciones paternales entre el Estado y el sector privado se traducen concretamente en que, por mera matemática elemental, es evidente que el sector privado venezolano no produce, no exporta.

Según cifras del Banco Central de Venezuela -BCV-, hay una relación matemática que desnuda la anterior afirmación: en las últimas décadas se ha construido una relación en la que, de cada 10 dólares que ingresan a la economía venezolana, solo 1 es generado por exportaciones privadas.

Para hablar de tiempos recientes, entre 1999 y 2015 el sector privado exportó bienes para ingresar al país unos 121 mil 40 millones de dólares, no obstante, sus importaciones fueron de 680 mil 164 millones de dólares. Generando un diferencial en la balanza de 559 mil 124 millones de dólares. Sabemos que durante ese periodo predominó el control de cambio, que puso en manos de los privados dólares preferenciales.

En términos netos, el financiamiento del Estado a la importación de la actividad privada en ese período fue superior al monto que Estados Unidos invirtió para la reconstrucción de Europa durante el Plan Marshall luego de la Segunda Guerra Mundial.

El problema no sólo se reduce a que el sector privado es improductivo y no exporta, es que además es sumamente costoso de sostener. No es esa una relación política construida en tiempos de chavismo. El investigador Luis Salas, empleando cifras del BCV, señala que entre 1950 y 1998 el sector privado venezolano exportó 41 mil 464 millones de dólares y durante el mismo período importó 220 mil 547 millones de dólares. «Eso quiere decir que importó 5,3 veces más de lo que exportó».

La explicación a la cobertura de este déficit está en los mecanismos de transferencia de renta, que, sabemos, se produjeron en el período anterior a Chávez no sólo mediante el control cambiario, también en períodos de libre cambio, allanando con ello el camino para que los grandes tenedores de bolívares accedieran a la compra discrecional de dólares generados por la actividad petrolera».