Trump amenaza a General Motors por despidos en EE UU
Usando su vía regular de comunicación, Twitter, el presidente Donald Trump amenazó ayer con cortar todas las subvenciones a General Motors después de que la empresa automovilística anunciara un recorte de miles de trabajos.
“Muy decepcionado con General Motors y su presidenta, Mary Barra, por cerrar las plantas de Ohio, Michigan y Maryland”, tuiteó Trump en un primer avance en la red social, al que siguió la siguiente advertencia: “Estamos estudiando cortar todos los subsidios @GM, incluidos los de los coches eléctricos. General Motors apostó a lo grande por China hace años cuando construyeron plantas allí (y en México), no creo que esa apuesta la vayan a amortizar. ¡Estoy aquí para proteger a los trabajadores americanos!”.
También como de costumbre, Trump no ha sido preciso en su amenaza: qué subsidios se refería. Por ejemplo, los vehículos eléctricos de la firma pueden optar a un crédito fiscal de 7,500 dólares según la ley federal, pero no está claro cómo el gobierno podría restringirlos.
El hecho es que, según informa CNN, las acciones de la compañía cayeron en bolsa hasta un 3,8% debido a los tuits. General Motors cerraba con un 2,6% menos, perdiendo un pedazo importante de las ganancias del lunes.
Poco después de que esto sucediera, el diario The Washington Post colgaba en su portal web una entrevista realizada ayer al presidente -una duración de 20 minutos- en la que Trump culpa a la Reserva Federal tanto de las recientes caídas en la bolsa como de los cierres anunciados por General Motors.
«El ransomware es la amenaza digital más peligrosa»
La compañía ESET, especializada en seguridad digital, elaboró un informe que evidencia que en 2018 el ransomware logró ataques masivos que causaron perdidas millonarias.
El informe titulado “RANSOMWARE: an enterprise perspective” advierte que son tres los principales vectores de ataques de ransomware: el acceso remoto, correo, y cadena de suministro.
“Entender cuál es el actual estado de los ataques de ransomware, así como la evolución de varias áreas que también preocupan, es clave para mantener los activos de las compañías a salvo. Si bien hay un crecimiento en las detecciones de mineros de criptomonedas, no quiere decir que el ransomware forma parte del pasado, ya que sigue siendo una amenaza muy seria para las organizaciones.”, comentó Camilo Gutierrez, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
ESET recomienda que junto a las acciones de capacitación, las organizaciones cuenten con políticas de seguridad que sean fácilmente aplicables y controladas.
Desembarca en Palermo Soho una cadena de hoteles para millennials
La cadena de hostels Selina nació en Panamá por inspiración de dos israelíes que viajaban por el mundo. A ellos se les ocurrió implementar un sistema de hospedaje acorde con las necesidades de los viajeros jóvenes, también conocidos como millennials (nacidos entre 1980 y 2000).
- La cadena llegó a la Argentina y prevé la apertura de su primer primer establecimiento en el barrio de Palermo Soho.
Macri y las energías renovables. El plan RenovAr – 1°
Del ventilador Atma a la turbina Vestas hubo algo más que un salto de escala para Newsan. Si se está preguntando por la protuberancia a sotavento de la góndola, es un enorme radiador.
Un error habitual de simplificadores es ver al gobierno de Mauricio Macri como «ajustador» serial, uno que suprime subsidios en nombre de una «racionalidad económica». No es así. El gobierno actual subsidia aún más que el anterior. Lo que han cambiado es que los beneficiarios son menos, y son otros (salvo en algunos casos afortunados).
El rubro más notorio, y costoso, es el de la energía. En particular, petróleo (de Vaca Muerta), gas (ídem), y energías renovables, en cualquier lugar. Éste no es el uso de fondos públicos menos productivo que hace este gobierno, por cierto, y las repetidas quejas de AgendAR, han sido porque todos los insumos eran importados. El asunto muestra algunos ligeros cambios, y pensamos oportuno que Daniel Arias haciera, como en otros rubros, una investigación a fondo.
Resultó larga. Y jugosa. La publicaremos en capítulos, durante varios días.
«Forzado por la recesión del consumo y atraído por los privilegios de los productores de energía en Argentina, Newsan, fabricante de los electrodomésticos Noblex, Siam, Atma y Pioneer, acaba de reconvertir su planta de Campana para armar las góndolas de turbinas eólicas. Viaje sin escalas desde el ventilador Atma al molino Vestas V150, el mayor del mundo para ubicaciones terrestres.
Dos salvedades: una turbina es lo opuesto de un ventilador: transforma viento en electricidad. La otra es que estas góndolas no son botes venecianos sino gabinetes metálicos del tamaño de un ómnibus urbano, que se llenarán con 75 toneladas de maquinaria electromecánica compleja. Son 2500 piezas importadas que se ensamblarán aquí, y ésa es, en suma, la noticia real.
Hasta la semana pasada, en materia eólica el programa RenovAr sólo fue importación desenfrenada, endeudamiento, dolarización del viento y un probable pagadios futuro, con a lo sumo dos componentes argentinos: la torre, que es barata, y el viento, que es gratis.
Ahora, al parecer, la Argentina entra en una fase de integración nacional de los llamados “trenes de transmisión”. Ya hay otro caso más: Nórdex-Acciona, consorcio germano-español, se asienta en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) de Córdoba, donde además de góndolas hará torres.
Para poner las cosas en su marco: en sus sucesivas rondas, RenovAr logró que el precio promedio de la electricidad de fuentes renovables bajara de US$/MWh 61,41 en la primera, pasando por 54,02 en la segunda, o 1.5 hasta alcanzar 51,49 en la última. El descenso fue interesante en los parques fotovoltaicos: pasaron de 59 US$/MWh en la Ronda 1 a 40,44 US$/MWh en la Ronda 2. La eólica varió su mínimo de 49 a 37 US$/MWh, pero fueron las 2 primeras rondas las que fijaron los contratos de los 63 parques. Algunos ya están construidos y en línea, y los precios andan entre 50 y 60 U$/MWh.
RenovAr lleva a la fecha 147 proyectos adjudicados en 21 provincias por un total de 4.466,5 MW instalados. Esto sucedió en 3 rondas licitatorias, a la que se sumó una última llamada “MiniRen” con 400 MW ofertados y pocos licitantes. Resultado total: proyectos en avance o terminados de 41 parques solares, 34 eólicos, 18 de biomasa, 14 minicentrales “hidro”, 36 plantas de biogás en emprendimientos rurales, y 4 en rellenos sanitarios.
Que empiece a aparecer un poco de industria argentina en el lado eólico de RenovAr, en algo que hasta el mes pasado fue coto exclusivo de fabricantes externos, es buena noticia. Pero hay que mirar toda la película. Pese a ser una canonjía financiera muy blindada contra la realidad, “planeta RenovAr” es parte de la economía argentina: cuando se hunde un barco, no es imposible que se ahoguen incluso los trepados a los mástiles. Lo seguro es que ya no se embarca más nadie. Eso quizás explica que MiniRen pasara desapercibida.
Lo que sigue, entonces, podría ser crecimiento casi vegetativo, como el de las uñas o la barba de un hombre muerto. Ojalá estemos equivocados. Como decía Niels Bohr, es difícil hacer pronósticos, especialmente acerca del futuro.
Una grúa gigante (todo es gigante en el rubro eólico) instala un tren en una góndola (gigante).
Los “trenes de transmisión” como los que armará Newsan en Campana son maquinarias llenas de sensores y mecanismos de control y autoprotección. Pero básicamente, fungen de cajas multiplicadoras. En el caso de la V-150, transforman el hipnótico, lento giro del cubo de una hélice de 150 metros de diámetro en las 1800 RPM necesarias para generar electricidad en una dínamo. Pero adentro de una góndola suceden muchas más operaciones, y muy sofisticadas.
Como bestia inteligente y deseosa de autopreservarse, la turbina trata de mantener constante la velocidad de giro de la hélice pese a los cambios instantáneos del viento, más o menos arrachado según las regiones. De otro modo, entre aceleradas y frenadas, la hélice terminaría luchando contra la inercia de los enormes engranajes de la transmisión y algo se rompería.
La turbina logra mantener las RPM de su cubo de un modo muy naval: así como un velero mueve de modos complejos sus velas para tomar el viento en el ángulo óptimo y avanzar, la turbina ajusta reactivamente no sólo su dirección acimutal para “enfacharse” contra el viento en los 360º del compás. También ajusta los ángulos de paso de las palas.
En criollo no naval, eso es alterar el chanfle con que el borde de ataque de las aspas intercepta el viento. Cuando lo toma “de frente” en cero grados, como el ala de un avión, la superficie convexa (o extradós) de la pala genera baja presión dinámica de aire, y por lo tanto vacío y fuerza (llamada “sustentación”) en esa dirección: desde el intradós (la parte cóncava del aspa) al extradós (la convexa). Esa fuerza es lateral respecto del plano de la hélice. Y la hace girar en sentido horario.
Eso es una victoria danesa sobre los alemanes de Tvind, un consorcio de profesores y estudiantes, en las épocas casi hippies de la energía eólica, los ’70. Sus turbinas giraban en sentido antihorario. En 1973 Europa Occidental se quedó sin petróleo por haber apoyado a Israel en la guerra de Iom Kippur. Los daneses ya venían haciendo molinos desde 1891, de modo que vieron mercado sustitutivo, le pasaron por encima a los alemanes, e impusieron en el mundo ese diseño de un fuste alto y largo, una góndola y una hélice de 3 palas. Lo copiaron de la NASA, la National Science Foundation de los EEUU y de la Boeing, y el mundo lo bautizó “danés”.
Sí, las aspas las diseñan ingenieros aeronáuticos y no funcionan como las aletas chatas de un ventilador. Son realmente como alas de avión. El extradós de un ala genera vacío y éste “chupa” el avión hacia arriba. Vuela por eso. Un aspa eólica es un ala, pero con un extremo cautivo en el cubo de la hélice: en suma, un ala rotativa. Y dado que es preferible que nada salga volando, la sustentación se ejerce como una fuerza lateral.
Por eso, con una pequeña variación del “paso” las aspas pueden tomar el viento en ángulos crecientemente cabreados, y como consecuencia girar cada vez con menos fuerza hasta eventualmente “entrar en pérdida”, como un avión que levantó demasiado la nariz y está a punto de caerse.
En pérdida, la hélice de una turbina se va frenando. Esta es una medida de autoprotección contra rachas instantáneas pero también contra tempestades sostenidas. Se llama “frenado aerodinámico”, requiere de ajustes constantes decididos por computadora, y sirve para que la hélice no se embale. Si lo hiciera, además de romperse el tren de transmisión, podría salir volando una pala de casi 80 metros de largo. Pero también hay desastres más serios.
El movimiento de regulación de paso de la pala respecto de su inserción en el cubo se parece al de la muñeca de un criollo que le está haciendo a Ud. el signo “más o menos” con la mano. Pero es un movimiento más lento: para no desafiar la inercia y la fricción, todo es muuuy lento con estos componentes gigantes. Y sin embargo el alabeo en su recorrido total puede girar una pala sobre su eje longitudinal alrededor de 100º de arco, hasta dejarla perfilada “en bandera”: mínima resistencia al viento, cero empuje, inmóvil.
Aún con vientos nada peligrosos, de entre 4 y 12 m/s, la fricción de los engranajes multiplicadores del “tren” puede ser brutal y desprende tanto calor que a veces derrota a los sistemas de enfriamiento. ¿Cuáles? Ver el majestuoso radiador de la V-150, con un señor libre de vértigo trepado encima. Y adentro hay más sistemas de enfriamiento.
Si el calor en la góndola sobrepasa cierto umbral, el aparato puede incendiarse. Tal cual. Pasa en las mejores marcas. La góndola, bien mirada, está atiborrada de lubricantes y cables con aislaciones plásticas sumamente combustibles. Paradójicamente, este desastre particular lo pueden causar los frenos neumáticos, no muy distintos de los de una motocicleta, con que el aparato trata de protegerse de incendios o engranes de caja cuando para no embalarse ya no alcanza con el frenado aerodinámico.
Las frenadas de apuro ponen los discos al rojo y un chispazo inoportuno puede volver la góndola una antorcha inapagable. En 2013, tras una seguidilla de accidentes por fuego en Europa que involucraron a casi todas las marcas grandes y mataron al menos a dos mecánicos en Holanda, el Imperial College de Londres calculó un total de 117 incendios anuales en una industria que entonces tenía menos de 240.000 molinos desplegados en el mundo.
El estudio inglés añadió que los fabricantes, para proteger su imagen, declaraban públicamente a lo sumo el 10% de los siniestros, aunque son localmente imposibles de disimular. En AgendAr les damos la razón: hemos agotado Internet buscando imágenes del único accidente fatal de una turbina en Argentina, en 2006. Textos hay algunos, pero alguien se encargó con todo éxito de que no hubiera fotos publicables.
Otro accidente posible es que el tren de multiplicación se “engrane” (quede atascado). Si esto sucede, la fuerza del viento, al no poder generar rotación, tal vez derribe la torre. Le pasó a IMPSA en 2006 con su primer gran turbina argentina en Cerro Arenales, Comodoro Rivadavia (2 heridos, un muerto) y le acaba ocurrir lo mismo en Octubre de este año a una turbina española Gamesa largamente inactiva instalada en el Cerro Chenque, dentro del casco urbano de la misma ciudad. El colapso esta vez no dejó víctimas.
Holanda, 2013, incendio de una Vestas V-66 de 1,75 MW. Dos mecánicos quedan atrapados en la góndola, a 80 metros de altura. El fuego y el derrumbe de la torre son los accidentes más temibles.
En Comodoro, donde están paradas por falta de mantenimiento casi todas (y a veces todas) las 26 turbinas del parque eólico Antonio Morán, entendieron que la idea de juntar tejido urbano y molinos gigantes es mala. También que en un país dado a brotes hiperinflacionarios, es imposible que molinos 100% importados cumplan sus 20 años de vida programada: los repuestos y los mantenimientos cuestan dólares. Van entendiendo también que una turbina permanentemente inmóvil en medio de una ciudad de vientos potentes y arrachados es más un problema de seguridad que un show de ecologismo.
Aunque a la vista del desinformado público los molinos parezcan simples hasta la bobera, como puede ver, son animales complicados. Si sirve de consuelo, no todos los países tienen ingenieros y técnicos capacitados para armar góndolas, incluso con planos y componentes 100% importados. Y diseñar turbinas argentinas, competitivas y buenas, señoras y señores, eso es ingeniería de la brava. Por ahora, eso lo logró sólo NRG, integrando piezas “off the shelf”. No es poco mérito. (Continuará)
Una grúa gigante (todo es gigante en el rubro eólico) instala un tren en una góndola (gigante).
Los “trenes de transmisión” como los que armará Newsan en Campana son maquinarias llenas de sensores y mecanismos de control y autoprotección. Pero básicamente, fungen de cajas multiplicadoras. En el caso de la V-150, transforman el hipnótico, lento giro del cubo de una hélice de 150 metros de diámetro en las 1800 RPM necesarias para generar electricidad en una dínamo. Pero adentro de una góndola suceden muchas más operaciones, y muy sofisticadas.
Como bestia inteligente y deseosa de autopreservarse, la turbina trata de mantener constante la velocidad de giro de la hélice pese a los cambios instantáneos del viento, más o menos arrachado según las regiones. De otro modo, entre aceleradas y frenadas, la hélice terminaría luchando contra la inercia de los enormes engranajes de la transmisión y algo se rompería.
La turbina logra mantener las RPM de su cubo de un modo muy naval: así como un velero mueve de modos complejos sus velas para tomar el viento en el ángulo óptimo y avanzar, la turbina ajusta reactivamente no sólo su dirección acimutal para “enfacharse” contra el viento en los 360º del compás. También ajusta los ángulos de paso de las palas.
En criollo no naval, eso es alterar el chanfle con que el borde de ataque de las aspas intercepta el viento. Cuando lo toma “de frente” en cero grados, como el ala de un avión, la superficie convexa (o extradós) de la pala genera baja presión dinámica de aire, y por lo tanto vacío y fuerza (llamada “sustentación”) en esa dirección: desde el intradós (la parte cóncava del aspa) al extradós (la convexa). Esa fuerza es lateral respecto del plano de la hélice. Y la hace girar en sentido horario.
Eso es una victoria danesa sobre los alemanes de Tvind, un consorcio de profesores y estudiantes, en las épocas casi hippies de la energía eólica, los ’70. Sus turbinas giraban en sentido antihorario. En 1973 Europa Occidental se quedó sin petróleo por haber apoyado a Israel en la guerra de Iom Kippur. Los daneses ya venían haciendo molinos desde 1891, de modo que vieron mercado sustitutivo, le pasaron por encima a los alemanes, e impusieron en el mundo ese diseño de un fuste alto y largo, una góndola y una hélice de 3 palas. Lo copiaron de la NASA, la National Science Foundation de los EEUU y de la Boeing, y el mundo lo bautizó “danés”.
Sí, las aspas las diseñan ingenieros aeronáuticos y no funcionan como las aletas chatas de un ventilador. Son realmente como alas de avión. El extradós de un ala genera vacío y éste “chupa” el avión hacia arriba. Vuela por eso. Un aspa eólica es un ala, pero con un extremo cautivo en el cubo de la hélice: en suma, un ala rotativa. Y dado que es preferible que nada salga volando, la sustentación se ejerce como una fuerza lateral.
Por eso, con una pequeña variación del “paso” las aspas pueden tomar el viento en ángulos crecientemente cabreados, y como consecuencia girar cada vez con menos fuerza hasta eventualmente “entrar en pérdida”, como un avión que levantó demasiado la nariz y está a punto de caerse.
En pérdida, la hélice de una turbina se va frenando. Esta es una medida de autoprotección contra rachas instantáneas pero también contra tempestades sostenidas. Se llama “frenado aerodinámico”, requiere de ajustes constantes decididos por computadora, y sirve para que la hélice no se embale. Si lo hiciera, además de romperse el tren de transmisión, podría salir volando una pala de casi 80 metros de largo. Pero también hay desastres más serios.
El movimiento de regulación de paso de la pala respecto de su inserción en el cubo se parece al de la muñeca de un criollo que le está haciendo a Ud. el signo “más o menos” con la mano. Pero es un movimiento más lento: para no desafiar la inercia y la fricción, todo es muuuy lento con estos componentes gigantes. Y sin embargo el alabeo en su recorrido total puede girar una pala sobre su eje longitudinal alrededor de 100º de arco, hasta dejarla perfilada “en bandera”: mínima resistencia al viento, cero empuje, inmóvil.
Aún con vientos nada peligrosos, de entre 4 y 12 m/s, la fricción de los engranajes multiplicadores del “tren” puede ser brutal y desprende tanto calor que a veces derrota a los sistemas de enfriamiento. ¿Cuáles? Ver el majestuoso radiador de la V-150, con un señor libre de vértigo trepado encima. Y adentro hay más sistemas de enfriamiento.
Si el calor en la góndola sobrepasa cierto umbral, el aparato puede incendiarse. Tal cual. Pasa en las mejores marcas. La góndola, bien mirada, está atiborrada de lubricantes y cables con aislaciones plásticas sumamente combustibles. Paradójicamente, este desastre particular lo pueden causar los frenos neumáticos, no muy distintos de los de una motocicleta, con que el aparato trata de protegerse de incendios o engranes de caja cuando para no embalarse ya no alcanza con el frenado aerodinámico.
Las frenadas de apuro ponen los discos al rojo y un chispazo inoportuno puede volver la góndola una antorcha inapagable. En 2013, tras una seguidilla de accidentes por fuego en Europa que involucraron a casi todas las marcas grandes y mataron al menos a dos mecánicos en Holanda, el Imperial College de Londres calculó un total de 117 incendios anuales en una industria que entonces tenía menos de 240.000 molinos desplegados en el mundo.
El estudio inglés añadió que los fabricantes, para proteger su imagen, declaraban públicamente a lo sumo el 10% de los siniestros, aunque son localmente imposibles de disimular. En AgendAr les damos la razón: hemos agotado Internet buscando imágenes del único accidente fatal de una turbina en Argentina, en 2006. Textos hay algunos, pero alguien se encargó con todo éxito de que no hubiera fotos publicables.
Otro accidente posible es que el tren de multiplicación se “engrane” (quede atascado). Si esto sucede, la fuerza del viento, al no poder generar rotación, tal vez derribe la torre. Le pasó a IMPSA en 2006 con su primer gran turbina argentina en Cerro Arenales, Comodoro Rivadavia (2 heridos, un muerto) y le acaba ocurrir lo mismo en Octubre de este año a una turbina española Gamesa largamente inactiva instalada en el Cerro Chenque, dentro del casco urbano de la misma ciudad. El colapso esta vez no dejó víctimas.
Holanda, 2013, incendio de una Vestas V-66 de 1,75 MW. Dos mecánicos quedan atrapados en la góndola, a 80 metros de altura. El fuego y el derrumbe de la torre son los accidentes más temibles.
En Comodoro, donde están paradas por falta de mantenimiento casi todas (y a veces todas) las 26 turbinas del parque eólico Antonio Morán, entendieron que la idea de juntar tejido urbano y molinos gigantes es mala. También que en un país dado a brotes hiperinflacionarios, es imposible que molinos 100% importados cumplan sus 20 años de vida programada: los repuestos y los mantenimientos cuestan dólares. Van entendiendo también que una turbina permanentemente inmóvil en medio de una ciudad de vientos potentes y arrachados es más un problema de seguridad que un show de ecologismo.
Aunque a la vista del desinformado público los molinos parezcan simples hasta la bobera, como puede ver, son animales complicados. Si sirve de consuelo, no todos los países tienen ingenieros y técnicos capacitados para armar góndolas, incluso con planos y componentes 100% importados. Y diseñar turbinas argentinas, competitivas y buenas, señoras y señores, eso es ingeniería de la brava. Por ahora, eso lo logró sólo NRG, integrando piezas “off the shelf”. No es poco mérito. (Continuará)
Daniel E. Arias
El «regreso» del dólar
Se podría titular esta nota con los versos de Troilo «dicen que me fui… si siempre estoy llegando«. Porque el «salto» que pegó hoy el precio del dólar en pesos –cerró a $ 39,94– ya había sido insinuado el viernes, cuando el peso argentino fue la moneda más devaluada del día, y no se trata de un fenómeno nuevo. No es el comienzo de una nueva corrida cambiaria. Es la continuidad del síntoma del desequilibrio que se empezó a manifestar abiertamente en abril.
Ese desequilibrio fue contenido gracias al apoyo sin precedentes del F.M.I. Que se manifestó en dos oportunidades en este año. Recordarán que el primer acuerdo, de junio, fue incumplido -el entonces presidente del Central, Caputo, pagó con su cabeza- y fue renegociado tres meses después, en septiembre. La decisión del Fondo, de su directora gerente Christine Lagarde, se mantiene: hoy anunció que alista un nuevo desembolso de 7.600 millones para Argentina. Y confirma que vendrá a la reunión del G20.
Mientras se mantenga, es previsible que el gobierno de Macri pueda cumplir con los acreedores externos. Hasta, y si, en el Directorio del Fondo -los países acreedores, en particular los EE.UU.- se decida que es hora de cerrar la canilla.
Los intereses que paga el Banco Central -es decir, los contribuyentes argentinos, en la instancia final- no son factores relevantes, aunque en un acto reflejo decidiera elevarlos nuevamente. Es cierto que fondos de riesgo y especuladores son tentados por esas tasas, pero sus ganancias las cuentan en dólares, por supuesto. Más temprano que tarde, deciden convertir esos papelitos con muchas letras -LECER, LECAP,…- en moneda dura, en dólares.
Crece la convicción en el empresariado y en la gerencia local de las transnacionales -el sector que miró con más aprobación al comienzo del gobierno de Macri el nuevo intento de «integrarnos al mundo»- que este esquema y este equipo han fracasado. También lo cree la mayor parte de la difusa dirigencia argentina, aunque está aislada, por ahora, de las consecuencias más dolorosas de ese fracaso (No hablamos de los votantes: octubre ’19 queda lejos).
Muy lentamente -en la práctica, forzado por la realidad, como sucedió con la traumática salida de la Convertibilidad- se formará un consenso sobre las medidas necesarias en la contingencia. Un esbozo ha sido propuesto desde la oposición. Claro, tampoco será fácil decidir quién las llevará adelante.
A. B. F.
Septiembre, el mes más cruel para supermercados. Y para sus clientes
Septiembre fue el peor mes -hasta ahora- para shoppings y supermercados. La devaluación de más de 30% que se registró en los primeros días del mes (el alza del precio del dólar que arrancó a fines de agosto) pegó en los precios. El «pass through» que el Gobierno suponía superado.
Según los datos publicados ayer por el INDEC, los supermercados sufrieron una caída real de 7,9% en su facturación, los mayoristas una de 15,4% y los shoppings una contracción de 15,1% en sus ventas.
Además los supermercados volvieron a registrar destrucción de puestos de trabajo, que ya venían en franco retroceso. Durante septiembre el empleo del sector cayó 2,4% en relación a un año atrás.
Septiembre registró una inflación de 6,5% , la más alta desde 2002. Esa suba en los precios al consumidor pegó naturalmente en los bolsillos. El Índice de Salarios del Indec se va a publicar recién el jueves y ahí se calculará la variación del salario real, pero promete ser dura. Sólo en agosto los salarios perdieron 1% real contra los niveles de julio y 9,4% interanual, según los datos oficiales.
Y esta dinámica no se detiene: rápidos de reflejos, a las pocas horas del alza del dólar de ayer, varios empresarios de la alimentación comenzaron a informar a cadenas de hipermercados, supermercados provinciales, autoservicios, almacenes y centros mayoristas que -en principio- el aceite, la harina y el arroz subirán el 5% en las próximas horas, ya que están «atados» a la cotización de la divisa estadounidense.
Se mantiene la salida de capitales. 26 mil millones de dólares en el año
En octubre, la Formación de Activos Externos (FAE), como la denominan los informes del Banco Central, o «fuga de capitales», como se la conoce popularmente, fue de u$s 1.163 millones. Las altísimas tasas que paga el B.C.R.A. para retenerlos pueden haberla moderado. Pero por cierto no la detuvieron. En el año la fuga llegó a u$s 25.959 millones y es récord histórico.
Esta salida de fondos -su retiro de la circulación local- es, junto con el rojo de cuenta corriente, la principal explicación para la crisis vía balance de pagos que sufrió la economía local durante el 2018. Si no hubiera sido por los adelantos del F.M.I., el default habría sido una distinta posibilidad.
Utilizan técnicas hidropónicas para cultivar hortalizas en climas fríos
Conocida como la tecnología que permite el cultivo de plantas sin el uso del suelo, la hidroponia asegura una alta producción por metro cuadrado, con gran eficiencia en el uso de los recursos, en especial del agua. Estas características la posicionan como una buena oportunidad para el desarrollo de huertas urbanas y periurbanas, sobre todo en regiones áridas o semiáridas. Por esto, técnicos del INTA evalúan su adopción en la Patagonia argentina para garantizar la producción de hortalizas frescas durante todo el año.
“Por las características de nuestro clima –bajas temperaturas y vientos intensos–, la producción de verduras frescas al aire libre se ve limitada a los meses más templados –de septiembre a marzo–, por lo que no podemos acceder a verduras frescas durante una parte importante del año”, afirmó Jorge Birgi, especialista en producción hidropónica del INTA Santa Cruz.
“La huerta hidropónica en invernadero representa una muy buena alternativa de producción para los agricultores familiares de la región, ya que no sólo atenúa los efectos del clima, sino que minimiza factores de riesgo y facilita las labores necesarias para producir”, apuntó Birgi.
De acuerdo con Birgi, las particularidades de los agricultores de la zona los impulsaron a evaluar distintas especies hortícolas con técnicas hidropónicas en NFT (Nutrient Film Technique) bajo cubierta para desarrollar un paquete tecnológico adaptado a las necesidades locales.
Si bien se requiere una inversión inicial, Birgi afirmó que “el costo operativo es bajo”. En este sentido, economistas de la Estación Experimental Agropecuaria Santa Cruz del INTA analizaron el ciclo productivo de acelga, albahaca y dos variedades de lechuga, y evaluaron la infraestructura, los equipos, la puesta en marcha y el acondicionamiento del sistema. “Con un buen manejo, el resultado operativo de la actividad se mantiene siempre positivo”, destacó el técnico del INTA.
“Una de las principales ventajas de las producciones hidropónicas periurbanas es que se hacen muy cerca de donde se consume el producto final”, indicó Birgi y destacó: “Esto no sólo reduce las distancias del transporte y los costos, sino que, además, permite sostener la producción de verduras frescas durante todo el año aún bajo condiciones climáticas adversas”.
Parte de la propuesta tecnológica desarrollada por el INTA Santa Cruz, incluye la construcción de invernaderos con perfiles galvanizados y recubrimiento de policarbonato alveolar. Además, recomienda un sistema automático de bombeo y conducción de soluciones nutritivas, uno de calefacción por aire caliente y otro de iluminación para garantizar el óptimo crecimiento de las plantas.
En la ciudad de Río Gallegos, más del 60 % de las explotaciones familiares se dedican a la producción de hortalizas. Los cultivos de acelga y lechuga son los más difundidos en la provincia, no sólo por su rusticidad y capacidad de soportar temperaturas bajas, sino también por su fácil comercialización.
En la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) se encuentra instalado un invernadero con tecnología hidropónica en NFT. Allí, se evaluó la factibilidad técnica de producción de los cultivos más relevantes a escala local.
A los 63 días de la siembra, comenzó la cosecha de la acelga. De acuerdo con los primeros resultados, las plantas tenían un peso, altura de hoja y color óptimos, según los requerimientos del mercado.
En cuanto a las lechugas, se evaluaron dos variedades, una de borde crespo y otra de borde liso, que en el sistema NFT, respondieron con un rápido crecimiento y óptimo desarrollo, evidenciándose un producto de primera calidad.
“La rapidez en el crecimiento de las hortalizas es un aspecto importante porque permite acortar los ciclos de cultivo (en comparación con cultivos convencionales) e incrementar el número de cosechas en el año, obteniendo así un mayor rédito económico”, destacó Birgi.
También se obtuvo información sobre rendimientos y calidad de albahaca de hoja ancha bajo el mismo sistema. Con buen vigor de las plantas y desarrollo de sus hojas, “la albahaca es una buena alternativa, ya que las plantas tuvieron un buen rendimiento y, comparadas con otras hortícolas de hoja, pueden implantarse en mayor densidad aprovechando mejor el espacio productivo”, expresó Birgi.
“Para nosotros es importante poner énfasis en la calidad y cantidad de productos hortícolas obtenidos con la tecnología hidropónica”, señaló Birgi quien destacó el buen estado sanitario de los cultivos y la terneza de las verduras de hoja, algo que no es usual en las producciones locales que se desarrollan al aire libre, debido a que las inclemencias climáticas endurecen las hojas y cambian su textura.
En Bariloche, el clima limita la producción –y el acceso– de verduras frescas durante todo el año. Caracterizados por la lluvia en otoño, la nieve en el invierno y el frío de la primavera, los agricultores locales solo cuentan con los tres meses del verano para enfocarse en la producción de hortalizas.
Flavia Bordato, es ingeniera agrónoma y desde hace cinco años se dedica a la producción hidropónica. “Iniciamos este desafío con la idea de producir vegetales frescos y sanos, respetando y cuidando el ambiente”, señaló.
Ubicado en la zona de Lago Gutiérrez (San Carlos de Bariloche, Río Negro), Bordato fundó la empresa familiar Hidroponia Andina. Allí, comenzó con un pequeño invernadero experimental con capacidad para 1200 plantas. Cinco años después, logró quintuplicar su producción y, hoy con más de 6000 plantas, abastece a diversas verdulerías, hoteles, restaurantes y casas particulares, brindando un producto de calidad, fresco, sustentable, y con una excelente relación precio/calidad.
“El invernadero te permite controlar y regular las condiciones climáticas, donde el viento y el frío suelen atentar contra la producción agropecuaria”, indicó Bordato y agregó: “Las plantas son limpias, sanas y están resguardadas de plagas y enfermedades y esto reduce el uso de fitosanitarios”.
En la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) se encuentra instalado un invernadero con tecnología hidropónica en NFT. Allí, se evaluó la factibilidad técnica de producción de los cultivos más relevantes a escala local.
A los 63 días de la siembra, comenzó la cosecha de la acelga. De acuerdo con los primeros resultados, las plantas tenían un peso, altura de hoja y color óptimos, según los requerimientos del mercado.
En cuanto a las lechugas, se evaluaron dos variedades, una de borde crespo y otra de borde liso, que en el sistema NFT, respondieron con un rápido crecimiento y óptimo desarrollo, evidenciándose un producto de primera calidad.
“La rapidez en el crecimiento de las hortalizas es un aspecto importante porque permite acortar los ciclos de cultivo (en comparación con cultivos convencionales) e incrementar el número de cosechas en el año, obteniendo así un mayor rédito económico”, destacó Birgi.
También se obtuvo información sobre rendimientos y calidad de albahaca de hoja ancha bajo el mismo sistema. Con buen vigor de las plantas y desarrollo de sus hojas, “la albahaca es una buena alternativa, ya que las plantas tuvieron un buen rendimiento y, comparadas con otras hortícolas de hoja, pueden implantarse en mayor densidad aprovechando mejor el espacio productivo”, expresó Birgi.
“Para nosotros es importante poner énfasis en la calidad y cantidad de productos hortícolas obtenidos con la tecnología hidropónica”, señaló Birgi quien destacó el buen estado sanitario de los cultivos y la terneza de las verduras de hoja, algo que no es usual en las producciones locales que se desarrollan al aire libre, debido a que las inclemencias climáticas endurecen las hojas y cambian su textura.
En Bariloche, el clima limita la producción –y el acceso– de verduras frescas durante todo el año. Caracterizados por la lluvia en otoño, la nieve en el invierno y el frío de la primavera, los agricultores locales solo cuentan con los tres meses del verano para enfocarse en la producción de hortalizas.
Flavia Bordato, es ingeniera agrónoma y desde hace cinco años se dedica a la producción hidropónica. “Iniciamos este desafío con la idea de producir vegetales frescos y sanos, respetando y cuidando el ambiente”, señaló.
Ubicado en la zona de Lago Gutiérrez (San Carlos de Bariloche, Río Negro), Bordato fundó la empresa familiar Hidroponia Andina. Allí, comenzó con un pequeño invernadero experimental con capacidad para 1200 plantas. Cinco años después, logró quintuplicar su producción y, hoy con más de 6000 plantas, abastece a diversas verdulerías, hoteles, restaurantes y casas particulares, brindando un producto de calidad, fresco, sustentable, y con una excelente relación precio/calidad.
“El invernadero te permite controlar y regular las condiciones climáticas, donde el viento y el frío suelen atentar contra la producción agropecuaria”, indicó Bordato y agregó: “Las plantas son limpias, sanas y están resguardadas de plagas y enfermedades y esto reduce el uso de fitosanitarios”.
Una ruta para el auto eléctrico cordobés
La noticia sobre el primer auto eléctrico argentino “made in” Córdoba tuvo -en parte para nuestra sorpresa- numerosos visitantes. Parece que todavía hay muchos compatriotas que no se sienten atraídos por el desaliento.
Por cierto, el vehículo “VOLTe1” es un desarrollo interesante de la tecnología y el trabajo nacional. Y se nos ocurrió una idea: proponer que la primera ruta eléctrica del país (la que se inauguró en -no es sorprendente- San Luis, de la que también informamos en AgendAR) contemple el uso no sólo de Kangoos eléctricas, sino de los autitos cordobeses.
Después de todo, en esas dos provincias no acostumbran a esperar que todo se solucione desde la Capital. Y hacen bien.
Otro empresario se declara «decepcionado por este gobierno»
El empresario y ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) -por tres períodos- Héctor Méndez, declaró que se siente «totalmente decepcionado por este Gobierno. Social, política, económica, administrativa y judicialmente».
«La gente esperó tres años a ver si algo cambiaba y lo que cambió fue poco y nada. Me afectó patrimonialmente muy mal la crisis. He pagado el precio de perder acciones y empresas con el gobierno anterior. Pensé que este Gobierno iba a tener más éxito, pero veo que pasa el tiempo y eso no ocurre».
«Esto no es la administración de un club de fútbol. tampoco una municipalidad. Goles son amores y acá goles no hay. Vos no podes decir que tenés el mejor equipo en 50 años y tenés jugando un equipo de la B».
«Es irracional que piensen que pueden tener alguna chance (de reelección) cuando hacen las cosas tan mal. Yo no creo que Cristina pueda volver a ser presidenta. Pero puede ser. Esa perspectiva igual para mí sigue siendo dramática».
«Hay mucha mala praxis. Es mala praxis no haber pensado que podía pasar esto. Cuando hay tanta mala praxis uno no sabe qué va a pasar a futuro. Empresarios muy serios me dicen: ‘Estamos lisa y llanamente sin conducción'».
Héctor Méndez fue muy crítico del gobierno kirchnerista. En febrero de 2011 renunció a la presidencia de la UIA para «preservar la integridad de la institución». Entonces aclaró que nadie lo «apretó del Gobierno» para presentar su renuncia al cargo, aunque estimó que «eso no quiere decir que no estén contentos con la dimisión».
En enero de este año quebró su empresa autopartista ITEC, que había comprado en 2015, y perdieron sus puestos 359 obreros. Esa firma había sido por 31 años proveedora de Peugeot.
El debate por la central nuclear china
Con la modestia que cabe a una publicación digital, corresponde decir que AgendAR fue el primer medio no especializado que se esforzó en hacer conocer el tema, el 4 de abril de este año. Y desde entonces hemos insistido en la importancia, económica, tecnológica y geopolítica del asunto, como pueden comprobar usando el Buscador (la lupa, arriba a la derecha). Resumimos nuestra posición aquí: 4° central nuclear argentina: arrancar perdiendo : no objetamos que se compre a China, pero sí la cancelación de la compra previa de una central tipo CANDU, factible de una construcción casi íntegramente nacional, que en la central Hualong-1 la Argentina no use «de movida» elementos combustibles de fabricación local, y por último que la máquina se compre «llave en mano», sin lugar para los técnicos y las empresas tecnológicas argentinas.
Recientemente Infobae publicó una nota de Martín Dinatale, que enfatiza el aspecto geopolítico del asunto. Y hoy lo incluye Clarín en su edición de la fecha. Se ha despertado el interés, en muchos lugares.
«Energía está alistando el contrato para que China construya la cuarta central nuclear, obra estimada en alrededor de US$ 7500 millones para la que se empleará la tecnología de uranio enriquecido, diferente a la que utilizó el país hasta el momento. Esta decisión, que consolidaría al país asiático como un socio de fuste, podría ser anunciada formalmente en la inminente de visita del presidente chino, Xi Jiping, a Buenos Aires en el marco de la cumbre del G20 y promete animar un fuerte debate sobre sus implicancias científicas y económicas.
La intención de Javier Iguacel es que en ese evento se firme la carta de intención entre los dos gobiernos, iniciativa que lleva semanas de gestiones febriles en esta Capital y en Beijing, con avances concretos pero aún sin consenso cerrado dentro del propio ministerio de Hacienda.
Nicolás Dujovne necesita tener certeza de que la singular fórmula prevista para el financiamiento no comprometa el déficit 0.
Cristina Fernández de Kirchner había rubricado con aquel país un convenio marco que sólo oficiaba de paraguas inicial en el rubro. Luego, las conversaciones apuntaron a contratar bajo el sistema de llave en mano dos centrales por un monto total aproximado de US$14.500 millones. Una se construiría utilizando la tecnología CANDU, sobre la base del uranio natural, recurso que el país dispone. La segunda, en cambio, emplearía uranio enriquecido, insumo más costoso del que China es uno de los pocos proveedores mundiales, junto con Rusia y Estados Unidos.
El criterio para aquella doble contratación mixta fue que comprándoles a los chinos la tecnología que ellos quieren vender sería más sencillo conseguir financiamiento para la otra a través de créditos concesionales por el 85% del valor total del emprendimiento, con desembolsos “pari pasu” en relación con los que haga Argentina por el 15% restante. Pero las restricciones fiscales, entre otras, limitaron la contratación a sólo una.
En los primeros tramos de su gestión, el Gobierno puso énfasis en revisar en detalle los pactos suscriptos por sus antecesores con China y no tuvo apuro por cerrar ninguno. Así se abrió una instancia de frialdad aparente en el vínculo bilateral que, sin embargo, ahora la Casa Rosada tiene necesidad e interés en alimentar.
Si las avanzadas conversaciones se plasman en papel, la central a emplazar en territorio bonaerense sería contratada a la China National Nuclear Corporation (CNNC), firma estatal de primer orden, cuyo presidente es dirigente de alto rango del Partido Comunista. Sería financiada por un consorcio bancario liderado por el ICBC y el Eximbank, que aportará unos US$ 6500 millones a repagar en veinte años, con ocho de gracia y 4,5% por ciento de interés anual.
Otras condiciones sustantivas ya consensuadas son que el 40% de la obra será de integración local —entre obra civil, montaje y componentes— y que se reforzó el nivel de responsabilidad de la contratista china que, según un esquema preliminar de obligaciones, era difusa y acotada sólo al 1% del valor de contrato.
Pero el punto medular es que el préstamo se devolverá con la energía que genere la central. La obra estará a cargo de la estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima, que tomará la deuda (con el aval del Tesoro) y la cancelará con la venta de la electricidad de la propia usina.
La deudora es NA-SA y al repago aportarán los usuarios de electricidad mediante la tarifa y no todos los contribuyentes como ocurriría si el préstamo hubiese sido otorgado a la Nación. Un cambio de esquema clave respecto al modelo de acuerdo que se había empezado a discutir con el gobierno anterior y que incidirá en los cuadros tarifarios eléctricos, pero dentro de al menos dos mandatos presidenciales.
Para la culminación de Atucha II y la prolongación de la vida útil de Embalse ya se instrumentó una modalidad de contratación diferente a la que prevé la obra pública convencional: NA-SA asume la ingeniería del proyecto y dispone de mayor libertad para elegir a sus proveedores, actuando como sociedad anónima.
Estas usinas utilizan como combustible al uranio natural y al agua pesada. Virar al uranio enriquecido implica abandonar parte del capital que Argentina consolidó con esa experiencia. Pero a decir de los militantes nucleares del Gobierno, no sólo alinea al país con la tendencia mundial más firme sino que ayudaría a desarrollar la tecnología del Carem25, un reactor de menor porte que el país está fabricando con miras a exportar a partir del 2022, cuando esté alistado el prototipo, y en el que se invierten $ 2.500 millones por año, según presupuesto.
Un ex funcionario del área nuclear aseguró que la tecnología china tiene atributos superadores respecto a la de otros países líderes, según coincidieron varios estudios que se hicieron en la órbita pública. Con la construcción de veintiocho centrales,Beijing se consolida como potencia y parece un proveedor confiable.
La nueva central con reactor Hualong One aportaría 1200 megas más al sistema eléctrico local, casi el doble que otra en base a uranio natural. Las dudas surgen en torno a cómo amortizar el alto costo que siempre tienen estos emprendimientos.
Para sus defensores, esa electricidad costaría alrededor de 70 dólares el mega, muy cerca del precio promedio mayorista actual. Pero a ese número sólo se arriba si se hiciera un cálculo de todos los costos e ingresos del sector nuclear en el que hay tres usinas ya amortizadas: es muy caro construir una usina, pero relativamente económico generar luego.
Más allá de la decisión oficial de erradicar subsidios y darles protagonismo a los privados en el rubro, el gobierno de Mauricio Macri descuenta que este es un renglón de inversiones que sólo puede ejecutar el Estado por su magnitud. Este concepto, así como la elección de un proveedor chino, establece un punto de contacto fuerte con la visión del kirchnerismo, que tuvo como prioridad estratégica tender un puente con el país asiático, segundo socio comercial y buen proveedor de financiamiento para infraestructura. Cancillería debería saber a cambio de qué».
Algunas aclaraciones: 40% de participación nacional en la construcción de la Hualong es «llave en mano». Significa que nos toca PARTE de la obra civil (hormigón y ladrillos), que normalmente significa el 50% del costo de la central. Con esa cifra, queda claro que la obra específicamente nuclear se la reserva China. Clarín debería conocer esos «detalles».
Clarín supone asimismo un respaldo unánime de las autoridades nucleares a la suspensión de la compra de una CANDU de uranio natural, moderada por agua pesada. Eso es exclusivo de la dirigencia de la Subsecretaría de Energía Nuclear implantada entre las reparticiones y empresas nucleares públicas y privadas, y el secretario de energía, Javier Iguacel. Los sectores históricos de la CNEA, NA-SA y más de 140 empresas privadas que completaron Atucha II en 2014 y «retubaron» Embalse entre 2015 y 2018, no han renunciado a que, después de este gobierno y con la Hualong-1 en inicios de construcción, la Argentina trate de retomar la construcción de otra central CANDU. Lo que no creen es que encuentren una oferta tan buena como la que CNNC nos hacía hasta mayo de este año, cuando prácticamente nos regalaba la financiación de la CANDU con tal de que dos años después iniciáramos la obra de la Hualong-1.
Asombra la liviandad con que esta dirigencia transitoria condenó la decisión estratégica tomada en 1967 por el uranio natural y trata de imponer el enriquecido, como si fuera una cuestión de moda. Sabemos, sin embargo, que eso no será sostenible. Las centrales CANDU, como dijo Agustín Arbor Gómez, dirigente del empresariado metalúrgico privado del sector nuclear, son:
- Las que podemos hacer sin dependencia tecnológica. Las conocemos al dedillo. Las que permiten una participación de hasta el 100% de proveedores nacionales,
- Las que nos permiten mantener la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito, Neuquén, en funcionamiento y ser primeros proveedores mundiales de este insumo,
- Las que no requieren importar uranio enriquecido ni ampliar la pequeña planta de enriquecimiento de Pilcaniyeu (asunto caro y diplomáticamente ripioso).
Mientras llega el G20: Multilateralismo
Los países que no son Grandes Potencias -evidentemente la Argentina es uno de ellos- tienden a considerar que la existencia de organismos, de espacios multilaterales es más favorable para sus intereses que la lógica desnuda del poder.
Y es cierto, sin duda. Pero… eso no los libra de la necesidad de ejercer una vigilancia lúcida y constante de las discusiones y de los acuerdos que se dan en ellos. Porque los países más fuertes lo hacen -por eso han llegado a serlo- y esos organismos o reuniones son otro lugar donde imponen sus intereses.
En estos días, la ex subsecretaria de Comercio Exterior, Paula Español, contó su experiencia en un medio local: “Participé en reuniones del G20. En los espacios de negociación multilateral se limitan las herramientas de políticas productivas industriales que los países hoy desarrollados utilizaron para desarrollarse en su momento. Los lineamientos apuntan a cómo tener una mayor apertura de la economía, como si eso fuera a generar desarrollo”.
El economista coreano Ha-Joon Chang recreó un concepto interesante al respecto, en su libro “Qué fue del buen samaritano”, en el que se dedicó a reseñar las políticas proteccionistas que llevaron a Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, Corea, entre otros, al desarrollo. El concepto es el de “patear la escalera”.
Chang lo explicó así: “Al mismo tiempo que imponían el libre comercio a naciones más débiles, los países ricos mantenían aranceles altos, especialmente aranceles industriales. Ya en 1841, un economista alemán, Friedrich List, criticó a Gran Bretaña por predicar el libre comercio a otros países, pese a que había conseguido su supremacía económica por medio de aranceles altos y subvenciones considerables. Acusó a los británicos de ‘patear la escalera’ por la que habían subido para alcanzar la posición más alta de la economía mundial. Hoy las naciones ricas predican el libre mercado y el libre comercio a las naciones pobres con la finalidad de capturar porciones más grandes de los mercados y evitar la aparición de posibles competidores”.
San Luis inaugura la primera ruta eléctrica de la Argentina
El Gobierno puntano inaugura la primera ruta eléctrica de Argentina. En la traza de la Autopista de las Serranías Puntanas, más precisamente en los peajes de Desaguadero, La Cumbre y Justo Daract, habilitarán seis estaciones de carga eléctrica.
«La Autopista de las Serranías Puntanas será la primera en la Argentina, y la segunda en Sudamérica (hay una igual en Uruguay), que va a tener en toda la traza tres puntos de carga para vehículos eléctricos, con dos estaciones por cada uno», anunció el jefe del Ente Control de Rutas, Nicolás Anzulovich, y amplió: «Ahí se podrán cargar vehículos eléctricos, pagando en la cabina de peaje (en un futuro se podrá pagar con el saldo de la tarjeta Sanluiseña) el tiempo que desee el usuario».
«En el Ente Control de Rutas vamos a poner en funcionamiento mañana dos vehículos con estas características, que son dos Kangoo, 100% eléctricos. Son autos que estarán destinados a distintas tareas».
La OCDE empeoró su previsión para Argentina en 2019: el PBI caería un 1,9%
Las recientes turbulencias financieras en el mundo y las presiones generadas por disputas arancelarias han tenido efectos dispares en las economías de América Latina, señaló la Organización para el Comercio y el Desarrollo (OCDE) en su último informe, en el que pronosticó un mayor deterioro de la actividad en Argentina y Brasil en 2019.
En contraste con la proyección anterior de una expansión de un 0,1%, la entidad ahora estima que el PIB local se contraerá un 1,9% en 2019, como consecuencia de desequilibrios fiscales y de las políticas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri. Para este 2018 calcula una contracción de un 2,8%
Para el caso de Brasil, en su reporte de noviembre, la OCDE mantuvo su previsión de crecimiento durante este año en un 1,2%, pero ahora prevé que la mayor economía de América Latina se expanda un 2,1% en 2019, menos que el 2,5% que había anticipado.
Respecto al escenario global, recortó por segunda vez en dos meses sus previsiones de crecimiento para 2019, instando a los Estados a prepararse para «tiempos más difíciles» y a reforzar su colaboración por temor sobre todo a la guerra comercial.
La OCDE es el «club de países desarrollados» al que el gobierno de Macri espera acceder después de la reunión del G20. No hay nada negativo en eso, por supuesto, pero sería mucho mejor llegar a ser un país desarrollado.
A pesar del desempleo, las pymes industriales no encuentran el personal que necesitan
Con casi dos dígitos de desempleo, más de 1,6 millones de desocupados y 7,4 millones de personas que son potencialmente activas, además de 5 millones que tienen un empleo no registrado y 400.000 monotributistas sociales, el 81% de las pymes industriales buscan contratar a operarios calificados y técnicos no universitarios (especialistas en electricidad y metalmecánica, por ejemplo).
Así lo indica un informe de la Fundación Observatorio Pyme (FOP). «Es la manifestación más clara del problema estructural que tenemos», dice Vicente Donato, director ejecutivo de la FOP. «Hay una caída de la búsqueda de trabajadores por la recesión, pero al mismo tiempo 26.000 empresas que emplean a entre 10 y 200 trabajadores, lo que llamamos la clase media industrial, no pueden contratar los perfiles que necesitan».
¿Qué requieren las empresas? Algo de experiencia, competencias técnicas y habilidades blandas (comunicación, capacidad para trabajar en equipo, responsabilidad y compromiso). Yolo un 28% de las compañías manifiestan que los salarios que ofrecen están por debajo de la demanda de los candidatos.
Las prácticas de formación profesional son una herramienta para capacitar en el trabajo de manera complementaria a la educación formal. La Ley de Educación Técnico Profesional 26.058, reglamentada en 2013, establece que los estudiantes del último año de las escuelas técnicas necesitan acreditar 200 horas de prácticas profesionalizantes en empresas o ambientes reales de trabajo, para poder graduarse.
«Es un avance», dice Donato. Pero advierte que hay que construir puentes entre las empresas y las escuelas. «Necesitamos que se conecten mejor. Hoy están totalmente desconectados».
Es por eso que, según el informe de la FOP, el 85% de las firmas considera importante promover una mayor vinculación entre las instituciones de educación técnica profesional (escuelas técnicas, institutos superiores y centros de formación profesional) y las empresas, y al 50% también le interesaría recibir estudiantes bajo la modalidad de prácticas profesionalizantes.
«Tenemos suficientes escuelas técnicas , pero no una sistemática conexión de escuelas con empresas. La escuela técnica es el motor para profesionalizar a las pymes industriales», agrega el directivo de la Fundación.
El proyecto de ley de formación laboral duerme en el Congreso. Allí se sugiere la
implementación de prácticas formativas y pasantías a partir de los 18 años. Un probleman es que en la Argentina quedó el estigma de los llamados «contratos basura» de los años 90.
Los incidentes en River-Boca: La opinión de AgendAR
AgendAR está comprometido a informar, opinar y defender en el tema de la producción argentina. Como tenemos pensamientos y posiciones diferentes en muchos temas, nos concentramos en aquello en lo que estamos de acuerdo.
Pero también somos ciudadanos argentinos, y eso es un compromiso. A la cabeza del comité editorial, me siento obligado a expresar una posición sobre lo que pasó ayer, en la «superfinal» que no fue.
Ha sido un bochorno, sin duda. No corresponde cargar las tintas sobre la «sociedad»; hay una cuota de fanatismo gratuito, y un sector de lumpenaje violento, al que no se cuestiona cuando no aparece en los medios. Pero eso sucede en muchos, muchísimos países; la anomia es de las sociedades modernas en general, no de la nuestra en particular.
Hacer responsable a la «sociedad» disimula, oculta la responsabilidad de los dirigentes, que están para enfrentar y acotar la violencia gratuita y el delito violento, o son estafadores de esa sociedad que les paga y les da privilegios. Los dirigentes deportivos y los funcionarios a cargo de la seguridad pública, y quienes deben supervisarlos, han fracasado vergonzosamente en sus tareas, en una ocasión no tenía nada de imprevista.
Hay algo más que debe decirse: el desempeño de las fuerzas de seguridad fue lamentable. Y eso apunta a un problema más general, más allá de la falencia de quienes están por arriba de ellas que señalamos recién. Un país no puede tener fuerzas de seguridad eficientes y profesionales si no está dispuesto a pagarles muy bien y a ofrecerles una carrera, un lugar en la sociedad digno y una disciplina estricta.
Todo eso debe ir junto. De nada sirve pagar buenos sueldos, si no se logra un espíritu de cuerpo en las fuerzas y, fundamental, un control externo severo. Impedir que se financien «por izquierda», como con demasiada frecuencia el poder político lo permite o se aprovecha.
Se trata de conceptos sabidos, nada originales, y no valdría la pena repetirlos si no fuera que en el mundo empresario y profesional de nuestro país -adonde pertenecen la mayoría de los lectores de AgendAR- es un lugar común quejarse de los impuestos y del «gasto público improductivo». La educación, la salud y la seguridad son las funciones básicas del Estado. No cabe el ajuste en ellas, y sí la exigencia.
A. B. F.
Macri firmará con China 40 convenios y el 2° plan quinquenal de acción conjunta
El embajador chino en la Argentina, Yang Wanming, anunció que el presidente Xi Jinping, firmará junto al mandatario argentino un nuevo plan de acción entre los dos países para los próximos cinco años. Y suscribirá más de 40 convenios en temas específicos con Argentina.
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La firma del plan será el 2 de diciembre, un día después del cierre del G20, durante el encuentro bilateral en la residencia presidencial de Olivos. «Es el segundo plan quinquenal de acción conjunta firmado entre nuestros países», dijo el embajador, y destacó que las relaciones «están transitando por su mejor momento histórico». Yang, que habló en una conferencia de prensa con medios locales y chinos, detalló que ambos países firmarán «alrededor de 40» acuerdos bilaterales, que abarcan comercio, política, economía y finanzas, transporte, ciencia, energía y tecnología hasta educación y cultura.
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Varias veces, durante la charla con los periodistas, Yang insistió en que «la Argentina se convirtió en uno de los socios estratégicos más importantes en América Latina».»Los acuerdos muestran la confianza y las expectativas que tienen las empresas chinas en el mercado argentino».
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El embajador adelantó que la mayoría de los acuerdos serán comerciales. «Son de infraestructura, financieros y de comercio electrónico. Hay uno que pondrá fin a la doble tributación entre las empresas que comercian, y también sobre inspección de calidad, protocolos sanitarios y fitosanitarios. La gran mayoría de los acuerdos ya se acercan a la recta final y hay algunos que están en proceso de negociación».
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Uno de los más esperados por el gobierno argentino será la formalización del intercambio de monedas (swap) con China por US$ 8.500 millones, negociado en persona por Guido Sandleris, que se suma al que ya existe por US$ 11.000 millones.
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Seguramente también estará sobre la mesa el acuerdo por la compra «llave en mano» de la central nuclear china Hualong-1, sobre el que AgendAR ha expresado con insistencia su opinión negativa. No tanto por tratarse de un tipo de central nuclear que todavía no funciona en ningún otro país fuera de China, sino por ser, justamente, una compra «llave en mano». Pero sobre la relación en su conjunto con la Potencia emergente, hemos advertido en China: ¿nuestra nueva Inglaterra?. Como sucedió hace 150 años, hay un país que, como cliente e inversor, es un socio decisivo. Pero debemos transitar con cuidado esa relación, o nos condicionará el desarrollo futuro.
Toyota alquilará sus autos. Un cambio en el modelo de negocios de las automotrices argentinas
Toyota, una empresa que demostró no tener miedo a diferenciarse de sus pares en Argentina, lanzó Toyota Mobility Services, una plataforma que se basa en un concepto nuevo entre nosotros. La marca japonesa sale a competir con las empresas de alquiler de autos con un servicio que incluye a toda su gama de productos y una serie de ventajas que la diferencian de las propuestas tradicionales.
«Es el primer paso de Toyota Argentina en la transición a largo plazo de Toyota Motor Corporation para convertirse de una compañía fabricantes de autos en una empresa de movilidad», anuncia la firma. La idea responde a un nuevo concepto en la industria automotriz donde se pasa de un bien de propiedad a un bien de uso. Gente que no utiliza el vehículo diariamente y no quieren cargar con el peso de mantener un auto. Un buen ejemplo son los «millennials».
Una de las novedades del servicio que ofrece la marca japonesa es la posibilidad de alquilar un vehículo (todos con menos de un año de antigüedad) por hora. También, obviamente, por día.
Se podrán abordar en una amplia red de puntos de todo el país y devolverlo en otra de las concesionarias habilitadas. Incluye a toda la gama de productos: Etios, Yaris, Corolla, Prius, Camry, 86, Innova Hilux (cabina simple y doble, GR Sport), SW4, RAV 4, Land Cruiser Prado, Land Cruiser 200. También incluirá a modelos de la marca de lujo Lexus, que se lanzará en los próximos días. A esto se suman vehículos adaptados especialmente como una pick-up Hilux con grúa o el modelo Hiace, configurada para transportar personas con movilidad reducida. Comenzarán con una flota de 90 unidades que se ampliará a 120 para el verano. A partir de entonces, el crecimiento dependerá de la demanda.
Para tener una idea de los valores, alquilar un Etios por hora costará $402 mientras que por día valdrá $1.600. En el caso de un Corolla serán $730 y $2.919, respectivamente, y para una pick-up Hilux 4×4 unos $849 y $3.397. Estos valores incluyen la cobertura contra todo riesgo
El servicio, que se podrá acceder a través de una aplicación, apunta a dos perfiles de clientes: uno son aquellos que tienen un auto y van a seguir teniendo pero excepcionalmente van a requerir otro tipo de vehículo para un determinado propósito.
El otro es quien no tiene y no quiere tener un auto. Por ejemplo, muchos chicos jóvenes que tienen otras prioridades a la de comprarse su primer auto, pero en algún momento van a necesitarlo, ya sea porque no lo usan en forma diaria porque utilizan el transporte público pero quieren irse de vacaciones con amigos a algún lado
Además, habrá un sistema de atención las 24 horas, todos los días, para que la persona que tenga una consulta, una inquietud, desde Toyota prometen darle respuesta.
En AgendAR lo vemos como un cambio de paradigma en el modelo de negocio de la industria automotriz. Hasta puede pensarse como la posibilidad de un cambio en el hecho cultural más significativo de los últimos 100 años: la relación entre el hombre o la mujer y SU auto propio.
Habrá que ver si la idea camina (o rueda). Especialmente entre nosotros. Los argentinos nos aferramos mucho a ciertas cosas. Seguimos construyendo con ladrillos…
Argentina está oficialmente en recesión. La 2° vez en el gobierno de Macri
La actividad económica registró en septiembre una caída interanual del 5,8%, la segunda más alta del año y la sexta consecutiva, con lo que la Argentina entró oficialmente en recesión por segunda vez en la gestión de Mauricio Macri.
Según los datos divulgados el viernes, la actividad se contrajo un 1,5% en los primeros 9 meses del año contra igual período de 2017, en un 2018 marcado por la crisis cambiaria, las altas tasas de interés y una fuerte retracción del consumo.
La economía alcanzó así seis meses consecutivos de indicadores negativos y dos trimestres consecutivos con retracción, por lo que técnicamente ingresó en proceso recesivo. Según las proyecciones privadas la tendencia se extenderá.
En Córdoba lanzan un cluster de empresas dedicado a las cajas de cambio
Veintidós empresas conforman el clúster de cajas de cambio que apunta a posicionar a Córdoba como un centro de especialización regional. La mayoría hoy son proveedoras de la fábrica de Volkswagen, que produce dos modelos de cajas y que en 2019 sumará un tercero.
La cadena produce unas 700.000 cajas anuales, pero su capacidad instalada permite duplicar ese número; de manera directa suma 2300 empleos. Aunque por ahora fabrican para automóviles, también pueden hacerlo para camionetas y maquinaria agrícola.
Las integrantes del polo son fundiciones, matriceras, metalúrgicas y fabricantes de piezas que proveen a distintas terminales; el objetivo es sumar demanda ya que la estructura para la producción es completa y con tecnología de primer nivel.
Las empresas que conforman este cluster son conscientes que la circunstancia no es propicia: en los últimos meses se multiplicaron las suspensiones en terminales automotrices y en el sector metalúrgico. Pero confían en su posicionamiento a largo plazo.

