El “multi-bilateralismo” chino

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En un momento en que los argentinos estamos inmersos en nuestros propios problemas -con buenos motivos- nos parece útil reproducir esta reflexión de Juan Gabriel Tokatlian, sobre uno de los desarrollos importantes que están forjando el sistema global en que vamos a vivir ahora y en las siguientes décadas: «Una característica que distingue a las grandes potencias de los países pequeños y de los poderes regionales es que pueden recurrir, indistinta y complementariamente, al unilateralismo, al bilateralismo y al multilateralismo. Pueden así imponer a otras naciones sus intereses y valores, privilegiar relaciones y negociaciones directas con una determinada contra-parte y pueden desarrollar actividades y compromisos con varios países en torno a temas específicos en organizaciones de distinto tipo. Dos hechos de diferentes momentos históricos pueden ser examinados para analizar lo anterior. Por un lado, la crisis del multilateralismo, en particular de los foros e instituciones impulsadas por Occidente como Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea, la Organización Mundial de Comercio, el G-7 y el G-20, entre otros. Por otro lado, la evidente agresividad del bilateralismo exhibido por la administración del presidente Donald Trump. Su estilo arrogante y pendenciero se impuso disimulando el gradual declive estadounidense. La creciente propensión al unilateralismo coercitivo se manifestó además en las sanciones aplicadas a distintos países (Ucrania, Venezuela, Siria, Cuba, Irán, Somalia, Corea del Norte) y a personas (por ejemplo, las vinculadas a la Corte Penal Internacional). También se hizo evidente en el abandono de tratados (por ejemplo, el de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio y el Acuerdo de Paris en materia ambiental), en el retiro de organismos (por ejemplo, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU) y en los reiterados ataques a los órganos de Naciones Unidas. El espectáculo que ofrece China, por el contrario, es del todo diferente. De manera paulatina y a la vez firme, Beijing ha venido propiciando y consolidado una combinación de multilateralismo alternativo y bilateralismo activo en lo que podríamos llamar el “Multi-bilateralismo” chino. Como toda potencia en ascenso, China aspira a moldear un ambiente propicio para su auge, reducir las posibilidades de enfrentar coaliciones que la debiliten y mejorar su posición relativa a nivel internacional. Este esquema mixto ha atravesado distintas etapas. A principios de los noventa, el involucramiento chino se concentró en las estructuras multilaterales existentes en su vecindad y se llevó a cabo con cierta suspicacia y de modo defensivo para apaciguar los temores de los cercanos. Por ejemplo, en 1991 Beijing se sumó al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico creado en 1989. A partir de 1994 participó en el Foro Regional de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN en su sigla en inglés) compuesta por 27 miembros. Y en 1997 se estableció el proceso de cooperación conocido como ASEAN + 3 (China, Japón y Corea del Sur). El comienzo de siglo XXI mostró una China que con cautela, pero de forma incremental y con vasto alcance geográfico, emprendió una diplomacia multilateral propositiva. A iniciativa de Beijing, en noviembre de 2000 se firmó en 2002 el Acuerdo de Libre Comercio ASEAN-China. También en 2000 se estableció el Foro de Cooperación China-África. En materia de seguridad, la principal propuesta de Beijing fue la Organización de Cooperación de Shanghái (conformada por ocho naciones) en 2001. En ese año, China impulsó la Iniciativa de Chiang Mai (compuesta por ASEAN + 3) con el propósito de crear un esquema multilateral de swap de monedas que se concretó en 2010 con un fondo equivalente a US$ 120 mil millones de dólares. En 2004 se lanzó el Foro de Cooperación China-Estados Árabes. En 2012 el mecanismo de cooperación entre China y 17 países de Europa Central y Oriental y en 2014 se creó el Foro China-CELAC. En 2009 se efectuó la primera cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y en 2015 este grupo estableció el Nuevo Banco de Desarrollo con sede en Shanghái y un capital de US$ 50 mil millones de dólares. Además, China promovió el establecimiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura en 2016, cuya sede es Beijing, con 45 miembros de Asia y 37 miembros extra-regionales (por Latinoamérica están Ecuador y Uruguay) y un capital de US$ 100 mil millones de dólares. Finalmente, después de negociaciones entre China, los países de ASEAN y Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelandia, en noviembre de 2020 se sellará en Vietnam la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por su sigla en inglés); el bloque económico más grande del mundo. China ha sabido combinar el multilateralismo con el bilateralismo. Su principal herramienta en esa dirección es la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI por su sigla en inglés) anunciada en 2013. Esta suerte de megaproyecto comercial y de infraestructura ya cuenta con la firma de memorandos de entendimiento con más de 100 países (más de una docena de la Unión Europea) y Beijing. 17 países de América Latina y el Caribe han ratificado compromisos similares. Esta iniciativa multibillonaria ha sido tan atractiva que, en mayo de 2017, el entonces presidente del BID, Luis Alberto Moreno, anunció la disposición del banco de sumarse con “cofinanciamientos” al BRI. Es de esperar que el nuevo presidente del BID, el estadounidense Mauricio Claver-Carone, interrumpa esa promesa. El multi-bilateralismo chino refleja el proyecto de expansión de una gran potencia. Al momento Beijing ha prescindido del unilateralismo ostentoso y los beneficios para las contra-partes parecen superiores a los costos. Sin embargo, el dilema, en especial para las naciones de Latinoamérica es evitar y reducir la dependencia que se vislumbra. Sabemos que las superpotencias tienden a procurar súbditos más que semejantes. O al menos eso es lo que ha mostrado la experiencia occidental

Secretaría de Energía: el gabinete de Darío Martínez

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l secretario de Energía, Darío Martínez, fue nombrado formalmente en su cargo el 25 de septiembre y el 15 de octubre se oficializó la nueva estructura del área con cuatro subsecretarías. Sin embargo, aún resta anunciar a los funcionarios que ocuparán esos cargos. La publicación especializada EconoJournal informa que Federico Basualdo asumirá en Energía Eléctrica, Maggie Videla Oporto en Hidrocarburos, Javier Papa en Planeamiento Estratégico y Santiago Yanotti en Coordinación Institucional. Subsecretaría de Energía Eléctrica. El cargo está ocupado actualmente por el misionero Osvaldo Arrúa, quien nunca terminó de afianzarse en su puesto: pasó la cuarentena en Posadas y se prevé su alejamiento desde que Sergio Lanziani dejó la secretaría de Energía. Se dice que Martínez pensó inicialmente en reemplazarlo con Santiago Yanotti, un abogado cercano al gobernador tucumano Juan Manzur. Sin embargo, el kirchnerismo dejó en claro puertas adentro hace ya varias semanas que esa silla será para ellos y desde ese momento se dio por hecho que asumiría Federico Basualdo, hombre de confianza de Máximo Kirchner y actual interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). Basualdo no ha mantenido una posición confrontativa con las empresas y su ascenso como nuevo responsable del área de energía eléctrica causó una reacción inicial positiva entre las generadoras y distribuidoras eléctricas Subsecretaría de Hidrocarburos. Apenas desembarcó, Martínez le pidió a Nilda Minutti, ex gerente de Comercialización de Hidrocarburos de Enarsa, que se interiorizara sobre la situación de la subsecretaría, pero desde el vamos se dejó en claro que no asumiría ningún cargo. Al comienzo, Juan José Carbajales estaba con un pie afuera, pero las semanas fueron pasando sin que emergiera un candidato claro para reemplazarlo y pareció que finalmente iba a continuar. Sin embargo, en las últimas horas fuentes oficiales aseguraron «off the record» que el cargo será ocupado por Maggie Videla Oporto, una ingeniera química egresada de la Universidad de San Juan, ex  gerente de Gasoductos, Oleoductos y Poliductos de Enarsa. Para las empresas petroleras -dice otra publicación digital, Letra P- asegura continuidad, ya que tuvo destacada participación en el nuevo plan de incentivo gasífero. Subsecretaría de Planeamiento Energético. Lanziani puso allí al ex INVAP, Juan Pablo Ordoñez, quien pasó la cuarentena en Bariloche, y en los hechos está fuera del cargo desde que el misionero fue desplazado. Quien asumirá en ese puesto es Javier Papa, un economista especializado en desarrollo industrial, pero sin experiencia puntual en el sector energético, que responde al ministro de Economía, Martín Guzmán, de quien depende la secretaría de Energía desde que salió del ámbito de Desarrollo Productivo. Subsecretaría de Coordinación Institucional. Luego que el kirchnerismo dejó en claro que nombrará al subsecretario de Energía Eléctrica, Martínez decidió que Santiago Yanotti asuma esta subsecretaria, que articulará con la subsecretaría de Energía Eléctrica. Tiene una relación cercana con Darío Martínez, y cuenta con el apoyo de los gobernadores del PJ. De hecho, Yanotti ya trabaja en un plan para segmentar tarifas a partir del año próximo, tarea en la que ha venido intercambiando alternativas con la Anses.

Los aportes y los proyectos de la Unidad «Covid-19» del Ministerio de Ciencia

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Entrevista al Dr Pablo Nuñez, del Conicet. Este biólogo es el coordinador de la Unidad «Covid-19» del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Y fue el encargado de sacar adelante proyectos como los kits de diagnóstico y los barbijos antivirales, entre otros desarrollos.

Esta semana el Ministerio de Ciencia lanzó una convocatoria para otorgar subsidios de investigación para desarrollar algunas de las mejores ideas de investigadores argentinos que ayuden a pelear uno de los índices más terribles que la pandemia genera en Argentina: el hambre y la desnutrición.

Con financiación aportada por el Banco de Desarrollo de América Latina (antes la Corporación Andina de Fomento) desde el ministerio esperan ayudar a poner a punto productos alimenticios para disminuir la malnutrición infantil. Esta iniciativa se suma a otras similares que viene llevando a cabo desde marzo de este año el Conicet y otras organizaciones científicas, como la «Unidad Covid 19». Este grupo viene coordinando estudios y facilitando el lanzamiento de productos y herramientas contra la pandemia. 

Entrevistamos al Subsecretario de Coordinación Institucional, Pablo Nuñez, el responsable de llevar adelante el trabajo del día a día de estas unidades. Su especialidad es la ciencia de datos, el modelado y la bioestadística aplicada a la salud y la nutrición infantil.

– ¿Qué es la unidad Covid-19 del Conicet?

– Es la forma que encontramos, allá por marzo de este año, de poder sumar recursos humanos, infraestructura, equipamiento que nos sirvieran para diagnóstico e investigación sobre coronavirus. Y para eso coordinamos las posibilidades y los fondos del Ministerio, el Conicet y la Agencia de Investigación para tener una estrategia focalizada y poder desarrollar rápidamente proyectos tecnológicos que sirvieran para hacerle frente al Covid-19. Hay que pensar que históricamente nuestro sistema científico siempre estuvo muy fragmentado y esta unidad ayudó a mejorar y acelerar la coordinación de los pasos de los avances.

– ¿Cuántos recursos le dedicaron al tema?

– En principio, y sumando las diversas partidas y los refuerzos, calculo que llevamos invertido en estos temas unos 500 millones de pesos. Entre las dos convocatorias se presentaron más de 1.400 ideas que fueron evaluadas por un grupo de 60 especialistas y elegimos financiar 200 proyectos. Medido en cantidad de científicos involucrados, hasta ahora, la participación fue de más de 3.000 científicos argentinos entre investigadores del Conicet, del INTA, el INTI, profesores de universidades y personal de otras instituciones de la ciencia local que se fueron sumando.

– En el mundo de la ciencia obtener resultados y productos suele llevar años. Y en Argentina todavía más.

– Si, es cierto. Por eso desde la Unidad Covid-19 tratamos de darle a los proyectos que abordamos o que priorizamos una impronta diferente, para poder obtener resultados concretos en meses. De hecho, varios de los proyectos -como los kits de diagnóstico o los barbijos- ya están siendo utilizados en forma intensa. Incluso se están empezando a exportar. De todos modos, algunos de los desarrollos que elegimos estaban ya avanzados. Por ejemplo, había kits de diagnóstico innovadores para detectar el dengue casi listos, pero todavía pasando por las etapas burocráticas de aprobación y comercialización. Mientras los responsables los re-diseñaban para que detectaran SARS-CoV-2 nosotros aceleramos lo necesario para poder salir con el producto y hoy tenemos tres kits diferentes disponibles: el NEO-kit, el Covid-AR y el ELA-CHEMSTRIP.

¿Qué otros productos tecnológicos salieron en este tiempo?

– El barbijo de telas con capacidades antivirales gracias a sus nanomateriales, que salió al mercado en apenas cuatro meses y tiene impacto. Nació como una idea de una PyME dedicada a la industria textil. Además, dan origen a otros desarrollos: están pensando en algo similar, pero desarrollando telas capaces de proteger contra los mosquitos que transmiten el dengue.

-¿Y en otros rubros?

– Me parece importante el desarrollo de la app CuidAR, que hoy se usa en todo el país. También funciona muy bien el consorcio de genómica y que se encarga de secuenciar el genoma de cepas de coronavirus aisladas en diferentes provincias del país y que luego se envían a una base de global. Hoy hay más de 400 cepas analizadas y vamos a llegar a 1000. Y trabajamos en avances con respiradores. Finalmente, estamos muy contentos con los estudios sobre posibilidades de tratamientos: desde el uso de plasma de convalescientes, el suero «equino», ensayos de ivermectina y lo que puede venir, en el mediano plazo, con el aislamiento de nanoanticuerpos monoclonales de llama, un avance que se presentó hace pocos días.

Pablo Nuñez, Subsecretaria de Coordinación Institucional

Para combatir el hambre

Con la misma idea de agilizar avances que se logró contra la pandemia de coronavirus, el ministerio presentó una iniciativa similar para mejorar las herramientas contra el hambre y la desnutrición. La convocatoria es amplia e incluye desarrollar tecnologías para fabricar y lograr alimentos nuevos, con mejores propiedades nutritivas o preventivas.

Ya hay antecedentes científicos que se ensayaron como una super-sopa, pero también barritas con componente especiales. O probar nuevos ingredientes como la quinoa o el maní, sumar elementos pre y probióticos y con otros nutrientes agregados. De hecho ya tenemos cerca de 40 alimentos prometedores identificados. También queremos poner a punto sistemas de fabricación, conservación y envasado que permitan completar producciones de alimento en pequeñas cantidades, para distribuciones regionales -por ejemplo-, pero que garantizan la seguridad alimentaria y a costos competitivos. También vamos a financiar ideas y avances para mejorar el acceso a agua potable.

Enrique Garabetyan

El Aeroparque de Buenos Aires reabrirá recién en febrero

El 1° de agosto pasado el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires cerró sus operaciones aéreas para la realización de una serie de obras en la pista y para preparar la terminal para el regreso de los vuelos internacionales regionales. Originalmente se había anunciado que el aeropuerto reabriría en diciembre dado que el tiempo de obra previsto era de cuatro meses. Si bien desde entonces se estuvieron llevando a cabo tareas previas, la pandemia demoró el inicio. Fuentes cercanas afirman que las operaciones regulares recién volverían al Aeroparque los primeros días de febrero. La pista será ampliada hasta 2.715 metros de largo, sumando así 615 metros más que el tamaño actual. También se la ensanchará a 45 metros, se reconstruirán las calles de rodaje y se construirán calles de salida de alta velocidad, plataformas de viraje, además de instalar un sistema de balizamiento CAT III, entre otras obras complementarias. El sector internacional de la terminal será ampliado en 800 metros cuadrados. En total se invertirán más de ARS 5.500 millones. Cuando los vuelos regulares se reinicien, está previsto que las operaciones se trasladen al Aeropuerto Internacional de Ezeiza (como sucede con los escasos vuelos especiales). La aerolínea brasileña Gol -«low cost»- ya se anotó para estar entre las primeras que quiere aterrizar en la aeroestación porteña. En cambio, la «low cost» local, Flybondi, no expresó interés, y también rechazó operar desde Ezeiza. Con un comunicado titulado «Palomar o nada», la empresa se manifestó contra la resolución del ORSNA, que, entiende, provocará el cierre de el aeropuerto de El Palomar.

El manejo de la pandemia en Argentina: qué se hizo bien; qué se hizo mal. Qué se propone

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De Daniel Feierstein publicamos hace dos meses un diagnóstico duro de la situación y hace una semana 22 consejos breves que aportó para manejarla. Ahora, cuándo todos estamos preguntándonos qué pasó y cómo sigue, nos parece oportuno este reportaje que le hace NexCiencia. Para que no nos acusen de favoritismo, al final agregamos un cuestionamiento de Daniel Arias a algunas de sus conclusiones.
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Daniel Feierstein cobró notoriedad en los últimos meses por analizar desde una perspectiva sociológica los problemas que enfrenta la estrategia oficial para frenar, de manera efectiva, los contagios de COVID-19.
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“Si uno se pregunta: ¿qué se hizo mal desde el punto de vista médico? La respuesta es que no se hizo nada mal. Los tratamientos avanzan, se pertrechó a los sistemas de salud, se agregaron camas, se compraron respiradores, se invirtió en equipamiento, en edificios. La clave para entender cómo, luego de haber empezado tan bien, estamos terminando tan mal, es de carácter eminentemente sociológico”, afirma con vehemencia Daniel Feierstein, doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET y director del Centro de Estudios sobre Genocidio de la UNTREF.
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Desde los inicios de la pandemia, Feierstein viene alertando sobre la necesitad de incorporar una mirada desde las ciencias sociales a la hora de diseñar e implementar las estrategias oficiales para enfrentar al coronavirus. En las últimas semanas, algunos de sus hilos en Twitter en los cuales se preguntaba “¿por qué fracasan todas las estrategias para frenar los contagios?”, se hicieron virales y superaron los 10 mil retuits.
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El sociólogo fue marcando algunos errores cometidos por el gobierno y también diferentes características de nuestra sociedad que le imponen obstáculos y límites a las políticas oficiales. Algunas de ellas se encuentran en plena disputa. “Un problema importante es que no estamos aceptando como sociedad ninguna posibilidad, aunque sea ínfima, de redistribución de la riqueza para enfrentar la pandemia y sin ninguna forma de redistribución de la riqueza cualquier medida sanitaria es imposible”, sostiene. Y avanza: “No se le puede pedir al sector gastronómico o a los gimnasios que se fundan, también es necesario acompañar a los sectores más vulnerable que reciben el IFE. Para poder hacerlo, el Estado tiene que tocar ciertos intereses y establecer contribuciones extraordinarias sobre los sectores más ricos o los exportadores que pudieron seguir trabajando normalmente en medio de la crisis”.
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Como especialista que se dedica desde hace 30 años al estudio de los genocidios y otras violencias estatales masivas, Feierstein trató de llamar la atención sobre un mecanismo que puede guiar la acción de las personas y que resulta muy habitual en las situaciones de catástrofe: la negación.
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– ¿En qué consiste el concepto de negación y cómo opera en este marco de pandemia?
– Dentro de un universo amplio de los comportamientos sociales y su vinculación con una situación de crisis, como implica una pandemia, traté de iluminar uno que me parecía muy importante para entender la situación actual, que era entender el peso que pueden tener los procesos de negación, su estructuración en representaciones negacionistas y cómo eso podía ser consolidado, por alguna de las acciones planteadas. El proceso de negación no es una disfunción, es una estructura protectiva de nuestro aparato psíquico que lo que hace es evitar que tengamos acceso al registro de circunstancias que pueden poner en riesgo nuestra subjetividad. En algunos casos puede funcionar bien. Ahora, en circunstancias de crisis, cuando estamos confrontados con el riesgo de nuestra propia muerte, la de seres queridos y, sobre todo, la ruptura radical de nuestra vida cotidiana, esos mecanismos de negación se pueden volver particularmente dañinos porque nos impiden observar una realidad y, por lo tanto, nos impiden actuar para enfrentar esa situación y nos ponen en peligro. Y eso se estructura con la racionalización de esa forma de negación, que da lugar a un fenómeno de negacionismo, que es cuando tratamos de construir sentidos que ratifiquen esa negación. Entonces, surgen las teorías conspirativas, «la pandemia no existe», «los muertos no son tantos», «la letalidad no es tan alta como dicen», «a mí no me va a tocar», «esto afecta a la gente mayor», distintos mecanismos que aparecen para darle una racionalización a ese proceso de negación.
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– ¿Cuáles creés que fueron las acciones del gobierno, durante la gestión de la pandemia, que reforzaron este proceso de negación?
– Yo suelo decir que se sobreestimó el pánico y se subestimó la negación. El pánico puede ser una conducta problemática, puede provocar acciones desesperadas y libres de toda normatividad. Uno lo podría haber pensado para las primeras 48 horas después de decretado el aislamiento, el temor a que la gente se arrojara a los supermercados a pertrecharse de comida y provocar desabastecimiento, por ejemplo. Pero después era obvio que el mayor problema no iba a ser ese. Mas bien hemos visto lo contrario, no aparece el miedo que debería aparecer, el miedo saludable ante semejante nivel de muertes y de contagios y, por el contrario, el sentimiento dominante ha sido la negación muy alimentada por el discurso tranquilizador. Porque si yo estoy en un estado de negación y tengo una autoridad que me dice que está todo controlado, este tipo de lenguaje que tiende a alejar el pánico y a recomponer tranquilidad ratifica la negación. Otro elemento que sirvió para ratificar la negación es que faltó un acompañamiento simbólico del discurso, que es lo que en comunicación se llama transmisión no verbal, que suele ser mucho más potente que la transmisión verbal. Yo te puedo pedir que te cuides pero, si te lo estoy diciendo mientras hablo con un periodista en un estudio cerrado, los dos sin barbijo y sin distancia, te estoy dando un doble mensaje que también sirve como ratificador de la negación. Esto es, me están diciendo algo pero ni ellos lo creen, porque ni ellos lo actúan. Ahí hay un componente muy importante para entender por qué cobra tanta fuerza la negación. Y, por último, te señalaría la falta de planificación estratégica, lo que podríamos plantear como un cierto incumplimiento de la palabra pública. Si yo te digo que vamos a aislarnos por X cantidad de días pero después te extiendo los días, y después lo extiendo de nuevo y de nuevo, entonces, en esa extensión, pierde credibilidad esa palabra porque ya sabemos que esos días no son tales, porque no sabemos dónde está el final y entonces se va generando una situación de agobio, de cansancio, de hartazgo que tuvo que ver con esta falta de explicitación de un plan estratégico. Que además, cuando se estructuró, tuvo diversos problemas.
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– Resulta paradójico que mientras el gobierno brindaba un mensaje tranquilizador -como vos lo caracterizás-, había periodistas y políticos que consideraban, por el contrario, que se desplegaba un mensaje del terror y que era un herramienta para manejar a la sociedad con fines oscuros.
– Eso es muy interesante. Efectivamente, aparecen determinados sectores políticos y determinados medios de comunicación planteando un negacionismo ideológico articulado, ya no es un proceso de negación psíquico sino de otro tipo. Yo recuerdo una frase de Jorge Asís que me impactó mucho, muy reiterada durante todo un mes, que hablaba de “muertos imaginarios”. E incluso decía que no iba a haber más de 500 muertos en 2020 por la pandemia. Me llama la atención la impunidad porque debería haber, aunque sea, un reconocimiento público de su falta de respeto a las familias de los fallecidos, para las cuales los muertos no son imaginarios. Pero, al mismo tiempo, apareció desde algunos especialistas también, un discurso “terrorista” en un sentido contrario que hablaba de bombas virales. Y esas bombas virales no ocurrieron nunca y eso también fortaleció el negacionismo. Me acuerdo del día en que se abrieron los bancos y salió todo el mundo a la calle y se hicieron largas colas. Eso era una bomba viral y Buenos Aires iba a entrar en una situación como la de Brasil. Pasaron quince días y eso no ocurrió. Cuando se autorizan a los runners o las salidas de los niños también aparece el mismo discurso y no pasó nada tampoco. Entonces, esas catástrofes nunca efectivizadas fueron muy fuertes para ratificar el negacionismo. Se generó una situación de “Pedro y el lobo” por la cual cuando el escenario se empieza a complicar y se requiere implementar restricciones en al AMBA, en la primera quincena de julio, había un nivel de destrucción de la confianza pública que impidió que esa medida pudiera ser cumplida cabalmente.
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– ¿Cuál es el papel que jugaron la mayoría de los medios de comunicación en esa disputa por el sentido a partir de su sistemático ataque a las medidas de aislamiento?
– Yo creo que el rol fue muy malo pero no necesariamente de un modo tan lineal. Me parece que fue más complejo y más transversal. Más transversal en el sentido de que vos tenías en los medios hegemónicos, quizás, una mayoría de periodistas que empezaron a jugar en esta estrategia de corroer cualquier medida de cuidado pero también había otros periodistas con un discurso mucho más responsable. Y, por otro lado, también tenés periodistas que sí habían jugado una actitud de mayor corrosión, como el caso de Eduardo Feinmann, y que cambiaron su discurso cuando los atraviesa el virus. Me parece que el problema fue más bien otro y fue que muchos periodistas no tuvieron registro de lo que esta crisis producía en ellos mismos a nivel psíquico y, entonces, hubo una transferencia a la audiencia de las propias angustias, hartazgos, temores y negaciones. Es un proceso menos ideológico pero más profundo y que caló muy hondo. Y ahí me parece que el caso más sintomático es Luis Novaresio que ha atravesado momentos distintos en relación con la pandemia desde su terror en el primer mes, hasta su hartazgo a partir de mayo y su enojo a partir de agosto, y en todos los casos transfería a la audiencia lo que le estaba ocurriendo a él y con un nivel de ansiedad que era tremendamente nocivo. Lo que hacía era irradiar ansiedad, angustia, terror. Esto pudo conectar con cierto clima negacionista y me parece que es la tónica más interesante para pensar el rol de los medios.
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– Una situación sorprendente ocurre en algunas provincias donde aumentan mucho los contagios pero hay una fuerte resistencia al cierre de actividades porque dicen que la cuarentena ha sido muy larga y no se aguanta más, cuando en esos lugares, el cierre fue muy breve. ¿Por qué ocurre algo así?
– Ese es un gran problema de la sociología: las representaciones que construimos, a veces, pueden tener grandes distancias con los elementos objetivos de la realidad. Y creo que lo que jugó aquí fue el carácter centralista argentino, donde los medios de comunicación irradian hacia todo el país la situación de Buenos Aires. La mesa política de los tres (Fernández, Kicillof y Larreta), elegida por el gobierno nacional, también reflejaba la situación de Buenos Aires. Ahora bien, el AMBA fue lidiando a lo largo de seis meses con la curva de contagios, tuvo una situación muy mala pero que permitió que el sistema de salud resistiera porque, en ese tiempo, se lo pudo recomponer y reforzar.
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En el interior del país la situación fue muy distinta. Como se logró suprimir el virus por varios meses, los contagios empiezan a acelerarse en el mes de agosto, con lo cual, el crecimiento es infinitamente más acelerado porque ocurre en un momento de apertura. Y, cuando se requiere un nuevo cierre, pequeño, de 14 días para poder volver a suprimir el virus, el clima político atravesado por la grieta, por el negacionismo, por la irradiación centralista porteña, genera una percepción de la situación que lo impide. Y esa es la disyuntiva en que se encuentran los gobiernos provinciales, sean del signo político que fueren. En muchos casos tienen la voluntad de llevar a cabo estos cierres, que hemos denominado cierres selectivos, planificados, intermitentes y, sin embargo, no tienen las condiciones sociopolíticas para poder hacerlo. Esto es producto de una representación de la situación totalmente errada pero absolutamente consolidada de “no vamos a tolerar un día más de restricción”. Y esto está generando una situación catastrófica porque en muchas ciudades del país el sistema de salud puede colapsar. Entonces, Argentina se está acercando a tasas increíbles de muertos, de contagios, de letalidad y poniendo en peligro el sistema de salud, situaciones todas que no esperábamos y que no parecían ser el destino de ese primer abordaje tan interesante del primer mes.
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– Hoy da la sensación de que revertir este clima social es algo muy difícil. Incluso, se percibe al gobierno nacional y a los gobiernos provinciales como resignados ante esta situación. Pero todavía quedan muchos meses por delante hasta que se aplique una vacuna. ¿Qué acciones pensás que se pueden llevar a cabo?
– Yo planteo dos cuestiones que me parecen centrales. Primero, una estrategia de reducción de daños. Creo que se puede lanzar una campaña ya. Y puede conectar con las personas porque el mayor enojo es con la restricción, no con el cuidado. Por eso, implementar cuidados que no impliquen restricción es algo viable. Lo segundo es revertir ese clima construido de degradación de la palabra pública, de negacionismo, de desconfianza con las medidas de restricción. Creo que, en ese sentido, una propuesta de aislamientos selectivos, planificados e intermitentes puede ser un paso superador de lo que hemos vivido, si se presenta bien. Requiere, en un primer momento, trabajar en modos minimalistas, esto es, con cierres de 5 ó 7 días, en lugar de 14 ó 21, que sería lo ideal. Y para que se recomponga la palabra pública se tiene que cumplir con el cierre y, sobre todo, con la apertura. Esto es que un gobierno provincial o municipal, según las necesidades, decida cierres muy cortos donde se vea el efecto positivo del cierre y el cumplimiento de la apertura, que puede ir acompañada de una estrategia de reducción de daños. Porque lo que ratificó el negacionismo y este clima social es observar reiteradamente que los pronósticos no se cumplían. Desde las bombas virales que no explotaban hasta los picos que no llegaban, pasando por las aperturas que no se producían. Y se fue entrando en una lógica donde parecía que la única forma de revertir la restricción era la protesta, era enfrentarse al Estado. Y esto puso a la sociedad en pie de guerra con el Estado que apareció en soledad disponiendo medidas de cuidado que aparecían como excesivas y, sobre todo, que incumplía sus propias promesas. Me parece que eso es lo que tenemos que revertir.
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Un cuestionamiento para la polémica
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El enfoque de Feierstein abre ángulos nuevos de visión y acción. Pero su propuesta de minicuarentenas muy locales y de sólo 7 días podría tener algún sustento político solamente allí donde hay intendentes suficientemente fuertes y distantes de otras ciudades como para cerrar sus partidos a cal y canto. Y eso sólo a condición de que a estos intendentes no se le rebelen la ciudadanía y la policía locales, y que no choquen de frente con sus propios gobernadores.
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Como se darán cuenta, estas 3 cláusulas de exclusión dejan poquísimas municipalidades en el país en condiciones de hacer estas piruetas de frenado y arranque súbito con éxito. Huanguelén, una minúscula ciudad agropecuaria en el Suroeste de la provincia de Buenos Aires ha sido una. Habrá que estudiar si Coronel Suárez, cabecera de partido, 14 veces más numerosa en habitantes y con mucha mayor conectividad comercial, logra hacer lo mismo.
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El punto clave, a mi entender, es que propuesta de Feierstein aplica categorías que describen bien el funcionamiento del aparato psíquico de las personas, pero no tienen sustento geográfico, logístico ni biológico. La pandemia en sus dos primeros meses se manejó muy bien, lo cual nos permitió cruzar el invierno con casi 1/3 de los muertos por millón que tenían vecinos como Chile o Bolivia. Ya despuntando la primavera, estábamos alcanzándolos, con 2/3 de sus números. Probablemente a fines de año los hayamos alcanzado.
No se maneja nacionalmente una pandemia con un puñado de intendentes separatistas, como se pueden ver ahora, aplicando cuarentenas o toques de queda (caso del Partido de la Costa en la provincia de Buenos Aires) a su arbitrio, o por el contrario, declarando abiertas sus ciudades. Algunas de estas medidas anárquicas pueden ser transitoriamente eficaces (ciertamente, no la apertura total), pero distan mucho de un manejo organizado a nivel de regiones o de país. Que, es obvio, debería hacer uso de esa herramienta que liga el «big data» con la cartografía, los Sistemas de Información Geográfica.
Es una de las tecnologías a las que apostaría para recuperar algún control nacional y racional de la crisis. Pero si las directivas emergentes de todos modos fueran desacatadas, por esa erosión de la autoridad al que se refiere Feierstein, ¿qué se debe hacer, entonces?
Lo primero sería no buscar culpables al cuete, aunque sea políticamente redituable. Admitir que a esta altura de los números tal vez esta crisis ya no se la maneja es exponerse a que a uno le peguen, pero se parece bastante a lo que pasa hoy. Es probablemente más honesto confesar que casi todos ignoramos cómo se la podría manejar.
Yo apuesto mi escasa fe a las novedades que puedan aportar la farmacología y las mejoras de la clínica: el muy caro remdesivir no parece haber servido de mucho, en cambio la vieja y barata dexametasona fue un «game changer». Y así, a fuerza de prueba, error y «trials» de doble ciego, la letalidad en el mundo ha ido bajando, pese a la expansión de la casuística. Es un modo de ir tirando hasta tanto pinten algunas primeras vacunas, si son eficaces y de fácil distribución.
Creo que no es la negación lo que fogonea el espectacular incendio virológico del interior. Éste se desparramó desde nuestras grandes megalópolis. Y lo hizo cuando en una de ellas, el AMBA, paradójicamente, la velocidad de contagio venía bajando desde hacía semanas.
Es la logística que hemos ido construyendo durante décadas lo que desparrama Covid-19 por nuestros casi 2,8 millones de km2. Hoy el SARS CoV2 llega a cualquier caserío rural que el INDEC no califica como ciudad con los camiones que trasladan alimentos y combustibles. Hoy son estos vehículos la vía más capilar e incontrolable de contagio a distancia de los pocos municipios que quedan virológicamente prístinos.
A un automovilista lo atajan seguro, pero ¿quién va a parar a hisopar a un chofer que trae comida, o repuestos a una zona sin casos o con muy pocos desde alguna lejana (e infectada) capital? Y si en la ciudad de llegada los bares y restaurantes están abiertos, nadie usa tapabocas y la vida social continúa como si tal cosa porque no hay casos, ¿quién va a impedirle al transportista mezclarse con la gente? Resultado: primeros casos. Luego, incendio.
Éste es un país demasiado grande (el 9no de la Tierra) para la logística residual que heredó de los ’90. Neuquén es un ejemplo de libro: tuvo por décadas uno de los mejores aparatos de salud pública del país, pero hoy las terapias intensivas neuquinas están colapsadas y Neuquén deriva casos graves a Río Negro, que jamás tuvo un desarrollo sanitario comparable.
¿Cómo se pudo haber infectado de modo tan explosivo una provincia de tan alto PBI, pero cuya densidad poblacional promedio es tan baja? Todo en Neuquén se mueve en camión, y lo hace desde y/o hacia unos pocos enclaves de hacinamiento donde el SARS CoV-2 tiene circulación comunitaria, modo elegante de decir que allí te lo puede pegar cualquiera.
A Neuquén, los alimentos llegan desde la Argentina fértil, al Norte. En el Alto Valle, el petróleo y el boom inmobiliario que trajo van desalojando las viejas chacras frutihortícolas. Y los combustibles que salen de las urbes petroleras (Cutralcó, Centenario, Plottier, Zapala), viajan a las refinerías de la Pampa Húmeda como crudo (está la de Plaza Huincul, pero es chica), y vuelven como nafta y gasoil.
¿Qué ciudad chica del país y dependiente en alimentos, medicamentos, combustibles refinados o repuestos mecánicos obliga al camionero a detenerse en un retén para un hisopado, y si sale positivo lo obliga a hacer cuarentena mientras otro colega toma su lugar? Ninguna. Es económicamente imposible: las empresas deberían tener choferes de relevo en casi todos sus puntos de destino. Los números no cerrarían.
Entonces, incluso durante el primer mes y medio de aplicación, cuando la cuarentena nacional se acató casi con entusiasmo y la pandemia pareció que podría acorralarse y reprimirse en unas pocas grandes ciudades, ¿no estaban tendidas, y a la espera, las vías de contagio del interior?
Quien las transitó o vivió en ellas sabe que las ciudades petroleras o mineras son campamentos de trabajo, «boomtowns» grises, precarios y con mucha población de paso, donde la comida es cara y no se cultiva nada ni en invernáculos. Todo viene y va en camión. Ciudades turísticas de fama nacional recostadas hacia el Oeste cordillerano, como Caviahue o Villa Pehuenia, tienen combustible «cuando llegue el camión, vuelva pasadomañana». Debe haber pocos países en el mundo que gastan tanto combustible líquido para mover combustible líquido como el nuestro.
Lo que no resultó esperable era que este derroche logístico, que nadie quiso remediar renacionalizando y reconstruyendo los trenes, fuera a tener consecuencias sanitarias. Faltaba un virus zoonótico respiratorio como éste, de contagio relampagueante, pero con muchos portadores asintomáticos que no se enferman pero sí desparraman, o que empiezan con los síntomas casi una semana después del contagio. Bienvenidos al siglo XXI, lectores.
El transporte de mercancías por riel, allí donde existía, permitía el movimiento de muchas más toneladas con mucho menos personal. Las grandes líneas argentinas, con la Belgrano Norte a la cabeza, abundaban en ramales secundarios y terciarios que aseguraban una logística muy capilar a centenares de ciudades, aldeas y parajes. Los pueblos que pudieron resistir el cierre de la estación pasaron a depender del camión para poder mover sus productos agropecuarios. Hay casi dos generaciones de argentinos que nunca vieron aquellos enormes trenes cargueros que parecían no terminar de pasar nunca.
Y la nueva y mala correlación resultante entre toneladas movidas y personas a cargo de moverlas importa, porque el SARS CoV-2 viaja y se desparrama en los pulmones de los portadores asintomáticos, mucho más que en los «fomites» u objetos contaminados, como se temía en marzo o abril. Hoy se sabe que es la gente la que contagia a la gente, y respirando nomás. Cuanto más gente para mover menos mercancías, más vulnerables nos fuimos haciendo como país.
En tiempos de Perón se nacionalizaron los ferrocarriles ingleses y franceses: el inventario arrojó 48.000 km. de vías férreas en distintos estados técnicos de mantenimiento, pero casi todas en uso, y un parque de locomotoras y vagones de carga medio envejecido, todavía funcional. Fue en los ’60, ’70, ’80 pero especialmente en los ’90, cuando terminamos de reventar un país logísticamente ferroviario para reemplazarlo por uno dependiente del camión, con no más de 9000 km. de riel en uso.
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Vuelvo a la propuesta de Feierstein: cuarentenas intensas pero acotadas en el espacio de algunas municipalidades y el tiempo de una semana. Suena atractivo. Pero fuera de la dificultad política para imponer o dejar suceder algo tan poco federal e inorgánico, sucede que un contagio en el día 1 seguido por un pródromo lento -y eso pasa con frecuencia- permitiría que el portador sano vuelva a circular por el país, y haga los primeros síntomas recién en su nuevo punto de destino. A esa altura dejó un tendal.
Las cuarentenas de 15 días, cuando todavía eran acatadas, no salían de la observación de la psiquis humana sino de la dinámica de la infección. A un virus que, en casos agudos, se toma promedio 20 días desde el pródromo al desenlace, bueno o malo, y que incluye casi siempre una semana de portación asintomática y posible hipercontagio, no se lo ataja encerrando a nadie con una cuarentenita abreviada. Sí, lectores, las pandemias y la libertad se llevan pésimo.
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Vivimos todos a espera del licenciamiento de dos o tres vacunas, en lo posible de distinta base tecnológica, que le compliquen por fin la vida al SARS CoV2. En el interín, la gimnasia cívica que propone Feierstein puede ser un pasatiempo interesante, sobre todo ejecutado con energía. No difiere tanto de ese nuevo culto urbano llamado «la danza y el martillo» muy recomendado a nosotros desde España. Parecen respuestas muy dinámicas. Pero en este país enorme tienen poca demografía detrás, menos logística aún, y con este virus en particular, cero biología.
Daniel E. Arias

Australia cancela la venta del buque rompehielos Aurora Australis a la Argentina

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Sorpresivamente, la empresa australiana P&O Maritime Logistics, propietaria del rompehielos Aurora Australis cambió de opinión, después de muchos meses de tratativas, y le comunicó oficialmente al Ministerio de Defensa de la Argentina que no se lo venderá. El buque estaba previsto que llegara a nuestro país en los primeros días de noviembre. La Armada Argentina tenía previsto incorporarlo como buque adicional para auxiliar al ARA Almirante Irizar durante las próximas campañas antárticas. A principios de este mes el ministro de Defensa, Agustín Rossi, había dicho públicamente que estaban esperando la respuesta de los australianos ya que “sería una gran alegría incorporarlo a la Armada Argentina”. El pasado viernes 16, la firma extranjera hizo llegar su respuesta negativa, que tomó por total sorpresa a las autoridades del Gobierno nacional. La nota que P&O, firmada por su Director de Desarrollo, envió al Ministerio de Defensa, dice que “hemos tomado la decisión de no proceder con la venta de la nave. En cambio, el RSV Aurora Australis permanecerá en servicio. Se preservará un buque icónico y que es una parte importante del legado de P&O, lo que garantiza que continúe su vida como un barco de trabajo. Esta decisión se tomó como resultado de una extensa deliberación que ha llevado algún tiempo. El nivel de interés exhibido por Argentina ha sido muy apreciado y le agradecemos”. El rompehielos Aurora Australis es un buque de 30 años de antigüedad que fue diseñado por la División Antártica Australiana, a fines de la década de 1980, y construido en Carrington Slipways, hoy Forgacs Shipyard, en Nueva Gales del Sur. Mide 94,91 m de eslora, 20,3 m de manga y 8.158 toneladas de desplazamiento, y hasta hace poco se encontraba al servicio del Programa Antártico Australiano. Ha sufrido ya dos incendios. Es propulsado por dos motores diésel marca Wärtsilä, puede lograr una velocidad máxima de 16,8 nudos y romper hielo de hasta un grosor de 1,23 metros a 2,5 nudos. Su tripulación se compone de 24 personas y puede llevar hasta 116 pasajeros, tres helicópteros y 29 contenedores. A bordo posee laboratorios para investigación biológica, meteorológica y oceonográfica, y con un plataforma de arrastre para el desarrollo y la recuperación de instrumentos de investigación mientras navega. En privado, y en las redes sociales, personas vinculadas a la actividad naval han mencionado la hipótesis de que la caída de la venta se debe a una presión de Gran Bretaña. Pero no hay datos concretos sobre el asunto. Corresponde que digamos que en AgendAR no nos entristeció demasiado la noticia. Hace tres meses publicamos un documento de cámaras de empresarios y gremios de trabajadores vinculados a la industria naval: «La industria naval construye uno de los bienes de capital más complejos, junto con los satélites, que puede realizar un país. La diversidad de construcciones y la cantidad de sistemas con los que cuentan los distintos tipos de buques, la constituye en una industria de concurrencia, en una verdadera “madre” de Industrias. … El único bien de capital que se deja ingresar usado al país son los buques … Todos los medios de transporte, sean de pasajeros o de carga, tienen un tiempo de caducidad. Las dos características anteriores en el peor de los casos deberían ser la excepción, sobre todo en un país que cuenta con un sistema fluvio-marítimo que atraviesa verticalmente toda la extensión de su territorio. Sin embargo desde los años 90 la excepción se convirtió en la regla y así nos hemos convertido en el chatarrerío naval del mundo. En la industria naval el Estado está ubicado en los tres vértices de un triángulo: por un lado es armador, es decir que tiene buques en distintos organismos; al mismo tiempo es quien regula la actividad pormedio de leyes y decretos, y por último tiene Astilleros propios. Pero desde los años 90 a la fecha, el Estado fue perdiendo capacidad de navegar. Primero se liquidó la empresa mercante (ELMA) y a la vez los  organismos que tienen buques vieron envejecer y reducir sus flotas. Al mismo tiempo, tanto Prefectura y la Armada, como el INIDEP o CONICET, han comprado buques nuevos y usados al exterior. En pocas palabras el Estado es el primero en convertir la excepción en la regla. En el año 2018, después de largos años de debate, el Congreso de la Nación sancionó por unanimidad en ambas Cámaras una Ley de Industria Naval. El primer traspié vino con la reglamentación y el veto presidencial a los artículos que permitían financiar la actividad (FODINN). El segundo, y lo que motiva el presente texto, es la adquisición por parte del Estado de un Buque Polar de 31 años de antigüedad, que tuvo dos siniestros y que fue descartado por Australia. Esto se resuelve pese a que el artículo 15 de la Ley de Industria Naval sostiene que los organismos del Estado que requieran buques deben construirlos en Astilleros Nacionales. … En los últimos años el Estado compró en el exterior 4 patrulleras a Francia por un total de 317 millones de Euros, a Israel 4 lanchas shaldags por un total de 48 millones de dólares, a España dos buques oceanográficos por 33 millones de dólares. Así, se perdieron más de 10 mil pu estos de trabajo en nuestra industria nacional. A la vez se trajeron remolcadores usados de Rusia y un buque también usado para el CONICET (en la actualidad fuera de servicio). Cabe destacar que todos los buques se podrían haber construido en Astilleros Nacionales. En definitiva queremos llamar a la reflexión al Ministro de Defensa y a la revisión de la decisión de incorporar el buque Aurora Australis. Su decisión podría ser el inicio de una “nueva normalidad” para la industria naval: construir en Astilleros nacionales los buques que el país necesita.» Para acceder al texto completo del documento y a las entidades firmantes, cliquear aquí.) En este portal hemos planteado muchas veces que Argentina, por la geografía y también por su comercio exterior, es un país marítimo. Que no tenga una industria naval importante, es un absurdo. En el plano técnico, agregamos que este barco tuvo demasiados problemas y años, y es de poca masa y poca potencia para romper hielo antártico (1,2 metros contra los 5 que logra partir el Irízar). En febrero de 2016 quedó encallado en la Antártida. Dijimos en julio, y reiteramos, que hoy es factible construir aquí un barco científico polar, quizás con la misma capacidad de romper hielo delgado, pero de producción nacional y de mayor tonelaje. Y tenemos entendido que la Armada Argentina tiene un proyecto para la construcción en el país de un buque de transporte polar para acompañar al ARA Almirante Irizar en la logística de la campaña antártica. La idea es poder desarrollarlo y construirlo en un lapso no menor a 5 años. Por último, cabe destacar que también está en carpeta un diseño de un buque logístico antártico a gas natural licuado para campañas antárticas desarrollado por estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que fue premiado en la Dr. James A. Lisnyk Ship Design Competition 2019.

Política Turística: Construir en la incertidumbre

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Osvaldo Lombardi, ex Director Nacional de Modernización y Competitividad de la ex SECTUR (actual Ministerio de Turismo y Deportes), ex Director General de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, escribió esta reflexiva, y crítica, columna sobre la situación y las promesas de la industria turística: «Hay coyunturas como esta en donde nos toca vivir, donde tratar de comunicar certezas puede ser un verdadero desatino. El camino quizás sea otro donde las verdaderas certezas se construyen paso a paso, tomando las realidades y necesidades de la gente y las limitaciones del campo desde donde intentamos sentar las bases para esa reconstrucción. Estuve leyendo unas notas en una prestigiosa revista especializada en turismo y las declaraciones y propuestas comerciales de una serie de operadores conocidos, muchos por haber trabajado intensamente en el turismo emisivo, otros tradicionales agentes del turismo nacional y unos pocos receptivos de destinos específicos como Iguazú o el Noroeste Argentino. Mi sorpresa fue creciendo cuando descubrí que el relato, en general muy parecido de todos ellos, trataba de eludir la complejidad de actual situación sanitaria, con un mensaje marketinero induciendo a comprar sus productos. Un detalle: todos ofrecían seguro covid 19, flexibilidad en las fechas de viajes, usaban seguido la palabra protocolo y describían el plan pre viaje que lanzo el gobierno como una especie de panacea. La oferta que incluía la flexibilidad en las fechas de viajes es la lógica consecuencia del hecho que nadie sabe cuando se va a poder viajar en serio. La primera incertidumbre es esta. Otras ¿se mantendrán los precios de estas ofertas? Surgen las dudas por la inestabilidad económica que estamos viviendo. Si se compra hoy ¿se mantendrá la calidad de lo pactado? Si bien estamos en una inflación amenguada por la cuarentena extendida, miremos con un ojo la presión de la suba del dólar sobre los precios y con el otro a ver si viene alguien a desactivar esta bomba de tiempo. El crédito obtenido por la compra de un paquete o servicio turístico a través del plan pre viaje ¿tendrá el mismo valor a la hora de poder utilizarlo? Los destinos turísticos liberados ¿qué nivel de contagios y muertes tendrán en el momento de nuestro viaje? ¿Tendremos la frontera cerrada y nos tendremos que volver a casa? ¿Qué fortaleza tiene la infraestructura sanitaria de cada uno de los destinos que se promocionan para la temporada? Hoy por hoy la apertura de la temporada de verano de la costa bonaerense tiene como una de sus debilidades este punto. ¿Se harán los testeos correspondientes cuando surjan casos derivados del natural movimiento turístico? Es lógico que se permita viajar en base a una declaración jurada y cumpliendo las normas de la aplicación Cuidar, pero la seguridad sanitaria significa articular cada destino turístico con centros de derivación rápida ante la detección de un caso, aislamiento y testeos al entorno una vez detectado. También debe acompañar a toda esta apertura una campaña de cuidados personales y de nuevas conductas sociales. Como se descubre rápidamente, la complejidad de las incertidumbres requiere de este primer paso de certeza. Pero la apertura requiere de otras premisas previas. Ya lo decíamos a medidos de abril, se debía trabajar para hacer atractivo el destino generando confianza al potencial visitante en base a tener un sistema sanitario adecuado a las circunstancias, tener una conectividad segura y eficiente, tener en cuenta el mercado de excursiones y cercanías, cambios de conductas en el personal de servicios y en los turistas y, como siempre, calidad en los productos turísticos acompañado de un precio justo. Todo esto requiere más que de la voluntad de las partes involucradas, una alianza publico privada de magnitud respaldada por una política del gobierno coherente que facilite ese objetivo. Si cada paso del sector turístico en ese sentido se ve luego afectado por una endeble política macro, vanos son los esfuerzos. Muchas cosas más hay para agregar y reflexionar, pero ya está claro que se necesita repensar el sistema turístico argentino como tal, además de ser fundamental la necesidad de tener una apertura gradual pero simultánea de todos los factores que lo conforman. También, está claro, la necesidad de tener políticas macro que resguarden ese camino que llevara un tiempo, hoy indescifrable. Comunicar certezas, a veces tiene el sabor amargo de las falsas promesas y para aquel que viaja con las expectativas de tener una experiencia novedosa y nutritiva no hay nada peor que las promesas incumplidas.»

Otro desarrollo de la UNLP: un kit de diagnóstico que emplea nanopartículas magnéticas

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Se trata de una innovación que permite extraer el componente genético y brindar resultados más rápidos y económicos.

Los ministerios bonaerenses de Salud; y de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, junto a la Universidad Nacional de La Plata y al Conicet firmaron un convenio para desarrollar un kit de extracción rápida de Ácido RiboNucléico (ARN) para el diagnóstico de COVID-19 mediante nanopartículas magnéticas.

El nuevo sistema fue desarrollado por científicos bonaerenses de la Universidad Nacional de La Plata y del Conicet. Es más rápido y económico porque no necesita gran equipamiento de laboratorio, y al producirse en el país, reemplazaría los productos importados. Abastecerá, en principio, a la red pública de laboratorios de la provincia de Buenos Aires.

Su función, explicaron las y los especialistas, es atraer el componente genético del virus mediante pequeñas partículas, como si se tratase de un imán, y de esta manera permitir su identificación.

Lo novedoso del kit es que no requiere el uso de centrífugas, un equipo costoso que no está disponible en todos los laboratorios. Eso significaba, hasta ahora, una limitación y un menor procesamiento de muestras.

Claudia Rodríguez Torres, investigadora del CONICET, explicó que gracias a esto, el equipo laboratorio para hacer el diagnóstico puede ser muy sencillo. Además, señaló que “lleva menos tiempo en el proceso de extracción de ARN y reemplazaría los productos importados por productos que podemos fabricar de industria nacional”.

El desarrollo de esa nueva técnica surge cuando desde el ministerio de Salud, y desde el equipo de diagnóstico advertimos que el paso limitante es la extracción del ARN. Ahí articulamos con el ministerio de Producción, Ciencia e Innovación para ver cuál era la manera de encontrar una solución a esta problemática”, señaló Marina Pifano, asesora del ministerio de Salud.

En efecto, el kit acorta el primer paso del diagnóstico, requiriendo solo 20 minutos, es mas económico porque requiere menos insumos y permitirá duplicar la cantidad de resultados diarios al permitir procesar más muestras.

De esta innovación participan también el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM), del Centro Regional de Estudios Genómicos (CREG), del Instituto de Investigaciones Fisioquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) y del Instituto de Física de la Plata (IFLP). El proyecto es el resultado de dos convocatorias que realizó el MINCyT de la Nación.

La brecha entre dólar oficial y «blue» es insoportable. Pero una devaluación lo sería más

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Sobre este tema nos hemos pronunciado muchas veces en AgendAR. Pero ahora nos parece oportuno recoger esta opinión de un hombre de la «city», Ricardo Delgado, economista y director de la consultora Analytica:

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Historia conocida. A medida que la distancia entre el dólar oficial y los financieros o el blue crece más y más, las decisiones cotidianas se desvirtúan. Los que importan insumos para producir aceleran compras y adelantan pagos, ante el miedo a una devaluación inminente. Los ahorristas y las empresas con deudas en dólares intentan sacarle la mayor cantidad posible de divisas al Banco Central, a la vez que aumentan las presiones sobre los activos financieros y bienes durables, como automóviles, que permiten huir del peso. Cuando todos buscan salir, nadie quiere entrar. Los que “producen” dólares venden cada día menos, anticipando la devaluación. Los exportadores demoran sus liquidaciones en el Banco Central, los sojeros no entregan sus granos a las fábricas y son completamente indiferentes a la baja (exigua) de retenciones y a los mejores precios internacionales. Los ahorros en dólares salen de los bancos y escapan del sistema. Este círculo vicioso, que se acelera a una velocidad inusitada en las últimas semanas, nos coloca ante una dinámica perversa. Ante la lógica cobertura frente a costos futuros inciertos, las empresas incrementan precios y/o venden menos, por la mayor incertidumbre en la provisión de insumos. Más inflación y la posibilidad cierta de desabastecimiento en el horizonte. Estas son las razones por las que una brecha persistente superior al 100% es insoportable para que la economía funcione con normalidad. El Gobierno dejó pasar una oportunidad única para bajar la brecha a fines de agosto, cuando cerró el exitoso canje de deuda. Desde entonces, la política económica perdió el encuadre, actuó siempre tarde, decidió mal, con aspirinas para un paciente en estado crítico. Evitar la devaluación desordenada, decidida en los mercados financieros, debe ser la prioridad uno. Porque los equilibrios sociales están demasiado frágiles. Aunque tarde y con poca potencia, hay que poner sobre la mesa todo el arsenal disponible: suba de tasas, intervenciones en el mercado de bonos, corrección fiscal. Asumiendo que puede haber algo más de recesión, pero huyendo del inmenso desorden que provocaría un nuevo golpe al peso en el bolsillo de los argentinos.

Tocando un asteroide: la misión de OSIRIS-REx . Video

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La OSIRIS-REx es una sonda espacial de la NASA diseñada con el objetivo de alcanzar el asteroide Bennu, entre las órbitas de la Tierra y Marte, recoger una muestra del material de su superficie y volver a la Tierra para que esta muestra sea analizada.​ Fue lanzada el 8 de septiembre de 2016 desde cabo Cañaveral. Llegó al asteroide el 3 de diciembre de 2018. Y esta semana descendió en Bennu.

La misión de la nave OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explorer) para recolectar material de la superficie de Bennu fue altamente compleja y riesgosa. Frente a los desafíos que representa descender en un asteroide plagado de rocas del tamaño de un edificio, que además expulsa partículas que vuelven a caer como lluvia sobre su superficie, la NASA diagramó un procedimiento que duró cuatro horas y media. Los pasos para que la sonda se posara en la superficie del asteroide por escasos segundos y tomara el material que luego será analizado en la Tierra fue el siguiente: 1- La secuencia de descenso comenzó con OSIRIS-REx encendiendo sus propulsores para dejar su órbita segura aproximadamente a 770 metros de la superficie de Bennu. 2- Después de viajar cuatro horas en esta trayectoria descendente, la nave espacial realizó la maniobra «Checkpoint» a una altitud aproximada de 125 metros. Esta combustión del propulsor ajustó la posición y la velocidad del OSIRIS-REx para descender abruptamente hacia la superficie. 3- Aproximadamente 11 minutos después, la nave espacial realizó la combustión «Matchpoint» a una altitud aproximada de 54 metros, ralentizando su descenso y apuntando a una trayectoria que coincidiera con la rotación del asteroide en el momento del contacto. 4- La nave espacial luego desciendió a la superficie, aterrizó durante menos de dieciséis segundos y disparó una de sus tres botellas de nitrógeno presurizado. El gas agitó y levantó el material de la superficie de Bennu, que luego quedó atrapado en la cabeza recolectora de la nave espacial. Después de este breve toque, OSIRIS-REx encendió sus propulsores para alejarse de la superficie de Bennu y navegó a una distancia segura del asteroide. 5- Después de la maniobra de salida de la órbita, la nave espacial emprendió una secuencia de reconfiguraciones para prepararse para el muestreo. Primero, OSIRIS-REx extiendó su brazo de muestreo robótico, el mecanismo de adquisición de muestras Touch-and-Go (TAGSAM), desde su posición de almacenamiento plegada hasta la posición de recolección de muestras. 6- Los dos paneles solares de la nave espacial luego se movieron en una configuración de «ala en Y» sobre el cuerpo de la nave espacial, que los colocó de manera segura arriba y lejos de la superficie del asteroide durante el aterrizaje. Esta configuración también colocó el centro de gravedad de la nave espacial directamente sobre la cabeza del colector TAGSAM, la única parte de la nave espacial que entró en contacto con la superficie de Bennu durante el evento de recolección de muestras. Lamentablemente, una porción significativa de la muestra se está perdiendo en el espacio, porque el compartimiento donde está alojada no se cerró correctamente. Nada es perfecto, ni siquiera los desafíos humanos más asombrosos. Agregamos este didáctico video de la NASA. En un castellano algo agringado, pero, nuevamente, nada es perfecto.

Investigadores del Conicet y de universidades piden revisar los criterios de compra de tests

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Frente a la reciente compra de 375.000 test rápidos a Laboratorios Abbot, por un valor de 1,9 millones de dólares, dejando de lado los test de producción nacional, como el NEOKIT de diagnóstico rápido desarrollado por el Conicet, instituciones oficiales y laboratorios argentinos, varios científicos que trabajan en el combate a la pandemia han hecho oír su voz.

«Treinta y dos investigadores del Conicet y de universidades firmaron e hicieron pública una carta al director del Instituto Malbrán, Pascual Fidelio, con sus objeciones a la licitación para comprar a una compañía internacional tests rápidos de antígenos (que detectan una proteína del virus) para diagnosticar Covid-19 y pidiendo que se revisen criterios de testeo.

En el pliego de la licitación se establece que el Malbrán deberá realizar una prueba de desempeño del test que se compre, que éste deberá mostrar una sensibilidad mayor o igual al 90% en comparación con la técnica de referencia, conocida popularmente como PCR. Sobre la base de estudios locales, subrayan los científicos, una prueba de desempeño de los tests de antígenos que respete la estadística de las cargas virales locales «de ningún modo puede dar como resultado un 90% de sensibilidad en comparación con la técnica de referencia». Los científicos piden que las pruebas de desempeño del test Panbio (de la empresa Abbott, que es el que se ajustaría a las exigencias de la licitación) se realicen teniendo especial cuidado en incorporar muestras con diferentes cargas virales que respeten la estadística de las obtenidas en nuestro país.

Cómo son los tests de COVID-19

En un «anexo», los científicos detallan cuál es la utilidad de cada tipo de test para la gestión de la pandemia. Dejando de lado los serológicos (que detectan anticuerpos), hay tres básicos: los de PCR, isotérmicos LAMP (que no requieren ciclos de temperatura); y de antígenos. «Las PCR son los más sensibles y selectivos, presentan una sensibilidad muy alta y en principio podrían detectar incluso una sola copia del ARN del virus presente en la fracción que se analiza. Se basan en la amplificación génica. El valor que entregan es el número de ciclos (Ct) de duplicación necesaria para hacer detectable el ARN del virus. Por ejemplo, un Ct=20 significa que la muestra se multiplicó por 2 veinte veces, es decir, algo más de un millón de veces para ser detectable». Con respecto de los isotérmicos (LAMP) también amplifican, pero con un método que es a temperatura constante y vuelve muchísimo más barato el instrumento de laboratorio necesario para su uso (100 a 1000 dólares versus más de 20.000 para la PCR). Su sensibilidad no es tan alta como la de PCR (se necesita 10 veces más concentración de ARN para detectarlo)». Por último, los tests de antígenos o «rápidos» no amplifican y su sensibilidad es muchísimo menor. Presentan la ventaja de dar un resultado en 20 a 30 minutos, pero son igual de invasivos que los dos anteriores, exigen las mismas precauciones de bioseguridad, y son igual de lentos en esa etapa. Además, son entre 500 y 50 veces menos sensibles que los que utilizan la técnica de PCR y LAMP respectivamente. Según los científicos, ningún test tiene sensibilidad 100%, pero por la dispersión de cargas virales, algunos individuos positivos prácticamente no tienen potencial de contagio, mientras otros son altamente infectivos. Conocerla tiene un importante valor para el manejo de los brotes.

Conclusiones

Los tests rápidos no pueden reemplazar a la PCR en el diagnóstico debido a su baja sensibilidad -concluyen-. Por eso, la rutina que se ha determinado implica que si da negativo debe retestearse con PCR. Este hecho los pone muy por debajo de los tests LAMP. No se entiende entonces la razón por la cual estos se han eliminado en el documento del Ministerio de Salud en dos de las tres situaciones de positividad de testeo, mientras que se habilita el uso de tests rápidos, menos sensibles, que no pueden dar un resultado de descarte por no tener poder predictivo negativo. En vigilancia activa estos tests dejarían afuera un porcentual importante de casos con capacidad de contagio, pero podrían servir como método masivo de screening de supercontagiadores. En resumen, los test isotérmicos deben ser los que reemplacen a las PCR donde no se encuentren estos, y los tests rápidos de antígeno deberían servir solamente como una ayuda excepcional donde no se cuenta con otro tipo de test. El hecho de que sean nacionales y desarrollados por la ciencia local debería ser una razón adicional y muy fuerte para esta elección«.»

Barrick Gold anunció extensión de vida útil de la mina de oro Veladero hasta 2033

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La minera Barrick Gold anunció que extenderá la vida útil de la mina Veladero, en San Juan, hasta el año 2033. Afirmó que, en ese lapso, el proyecto tendrá un impacto en la economía de US$ 5,3 mil millones. Ese fue el contenido de la exposición del CEO de Barrick Gold, Mark Bristow, en la Exposición Internacional «San Juan factor de desarrollo de la minería argentina», que esta vez, se hizo en forma virtual. El empresario señaló que para alargar el rendimiento de la mina se avanzará en proyectos asociados con otras empresas que podrían generar inversiones adicionales por unos US$ 600 millones. Algunos de esos nuevos puntos cordilleranos donde la minera está haciendo tareas de exploración son La Ortiga, Penélope, Porfiada y Cerro Pelado, entre otros.
Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Según el ejecutivo la «Argentina tiene un enorme potencial desde el punto de vista geológico. Por eso se puede seguir operando Veladero. Es un lugar desafiante para operar, debido a las restricciones financieras, pero estamos comprometidos con el Gobierno para encontrar soluciones aceptables«, dijo el directivo. Bristow agregó que «el precio del oro también es un componente bien importante de la industria que desde los 70, los diferentes eventos hicieron subir su precio como en los últimos meses y el precio va a seguir alto en el futuro y abre una oportunidad y motivación para seguir explorando». «En 2019, Veladero no era viable a US$ 1200 la onza. Pero ahora, a diez años, considerando los precios actuales, la rentabilidad es bien atractiva», continuó diciendo el empresario. El objetivo es llegar a medio millón de onzas al año y bajar un 50% los costos para que pueda cotizar mejor». Como parte de ese proceso, la empresa tiene previsto conectar la mina con la  energía eléctrica de Pascua Lama que es más económica que la utilizada actualmente en Veladero, con diesel. Según los gráficos expuestos durante su presentación, Veladero contribuyó con US$ 9,5 mil millones a la economía argentina entre el 2005 y el 2019. Y se espera, durante los próximos 13 años la generación de  otros US$ 5.000 millones de nueva creación de valor en el pais en forma de salarios, impuestos y compras de bienes y servicios». En cuanto a los empleos generados en la mina, a sus 3300 empleados se sumaran otros 400 nuevos puestos a fines de octubre, de los cuales el 93,5% son trabajadores sanjuaninos, destacó el CEO de la minera que, en el mundo, tiene 40 mil empleados. Sobre la operación de la minera en el proyecto binacional de Pascua Lama, cerrado en 2013 por cuestionamientos ambientales, el directivo de Barrick dijo «Vamos a parar la pelea. Hay que empezar de cero, con nuevos permisos, de una manera apropiada y más responsable a futuro». Según detalló luego Leandro Sastre Salim, vice-presidente de Exploración de Barrick Gold en America Latina, en la zona donde están ubicados los proyectos de Veladero y Pascua Lama hay oro por más de 40 millones de onzas identificado. Por eso, según el directivo, la empresa sigue buscando «oportunidades en la Argentina». Así lo está haciendo en la provincia de Salta, en una zona llamada El Quevar, mediante un acuerdo firmado con la empresa Golden Minerals.

Las misiones argentinas a la Antártida en el marco de la pandemia

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«La preparación para la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020-2021 ya comenzó, con un estricto protocolo que se adapta a los requerimientos dispuestos para evitar la propagación del COVID-19. Además de los desafíos típicos de cada campaña, este año se suma la preocupación por el riesgo de contagio. Según se conoce hasta la fecha, la Antártida permanece libre de casos declarados del nuevo coronavirus, y las autoridades argentinas quieren que se mantenga así.

El Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto están preparando un protocolo para evitar la posibilidad de contagios. La preparación habitual de la CAV requiere del relevo de las dotaciones y el abastecimiento de las bases permanentes y temporales que Argentina alberga en el continente. Pero como aseguró el Ministro de Defensa Agustín Rossi estos días, «existe una responsabilidad especial para evitar que el virus llegue allí».

El severo protocolo sanitario incluirá el aislamiento preventivo de 14 días de todas las personas que tengan que viajar. El primer día, a cada uno de sus integrantes se les realizará un test de PCR, un hisopado que detecta si la persona está infectada con coronavirus. Luego, se procede al inicio de la cuarentena de dos semanas donde se les realizará controles médicos de rutina. Y una vez finalizado los 14 días de aislamiento, cada integrante de la dotación debe someterse nuevamente a un test de PCR. Así, con el resultado del hisopado negativo, se autoriza al tripulante a viajar a la Antártida, sea por avión o buque.

La CAV consta de tres fases que se completan cada año, la primera comienza en diciembre y tiene como tarea principal el relevo y abastecimiento de la Base Marambio. La fase dos, inicia en el mes de enero donde se procede a realizar el relevo de la Base Belgrano II, la más lejana, y por último se concreta la fase tres que completa las tareas de la CAV pero en la Base San Martín. Pero como condición por el contexto de pandemia, se estableció que habrá varios cambios con el objetivo de disminuir el riesgo de contagio.

Base Marambio
Uno de los cambios establecidos es que las bases temporarias y refugios no podrán ser ocupados, y la Escuela Dr. Raúl Alfonsín de la Base Esperanza permanecerá cerrada durante el ciclo lectivo 2021. También se reducirá la cantidad de personal que viajará a la Antártida. Para empezar el personal científico y de investigadores que desarrollan actividades en las bases permanentes y que invernan allí, «será muy limitado», como también el personal que desarrolla las tareas esenciales durante la etapa de verano. Este nuevo escenario plantea una CAV reducida, que se verá limitada en la cantidad de trabajo que se podrá realizar en el campo científico.

Estas nuevas medidas han generado mucha preocupación. La reducida capacidad de personal operando en la Antártida y la suspensión de varias actividades pone en cuestionamiento cuál será el verdadero alcance de la campaña antártica argentina y que sucederá de cara al futuro en un contexto internacional donde los especialistas epidemiólogos del mundo aseguran que la situación ocasionada por el covid-19 no cambiará en los años venideros, a menos que haya una vacuna efectiva.

Las empresas de turismo que realizan su actividad en la Antártida ya han anunciado que retomarán sus viajes a partir de noviembre. Si bien estas empresas operan con protocolo sanitario, y probablemente reducirán también su capacidad de transportar turistas, lo cierto es que el flujo de personas a la Antártida aumentará considerablemente el próximo mes, exponiendo al territorio a un posible inicio de contagios.

La apertura del turismo en la región podría frustrar los planes de las autoridades argentinas por intentar evitar infectar a la Antártida con este nuevo virus. Si es así, limitar el personal y las tareas podría no ser la mejor estrategia en término de intereses a largo plazo.

El continente antártico, uno de los territorios más hostiles y alejados del planeta, alberga uno de los ecosistemas menos alterados del mundo. Ejerce un rol estratégico como regulador de climas, temperaturas, vientos y corrientes marinas. Así, su importancia se extiende a todo el planeta Tierra, y no sólo al territorio argentino. Gracias a la actividad que realizan los científicos en la Antártida, se pueden realizar estudios que analizan el cambio climático, – al estudiar el hielo y como estos se derriten – y con ello predecir el futuro ambiental del mundo y de la Argentina, en un contexto también preocupante de calentamiento global.

La CAV le brinda a la Argentina el privilegio de ostentar presencia en uno de los territorios más valorados del planeta, y sostener año a año tareas de labor científica que favorecen a la humanidad. Pero sobre todo, la CAV contribuye al enriquecimiento del capital humano, tanto científico como el personal de las fuerzas armadas, que constituyen un pilar vital para la construcción de la defensa nacional.

Las fuerzas armadas del mundo están sufriendo un proceso de adaptación al nuevo contexto de covid-19, incorporando protocolos. Esto ha supuesto que la planificación de la defensa de muchos países se oriente a crear protocolos eficientes para evitar contagios y probables brotes, pero también que les permita sostener su estructura sin que se vea afectada o disminuida su capacidad operativa. Con la misma lógica se debería planificar las futuras misiones en la Antártida, buscando maximizar la presencia Argentina y no disminuirla

El gobierno prorroga las restricciones hasta el 8/11. La situación en AMBA y en provincias

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Por primera vez Alberto Fernández presentó fuera de Buenos Aires la extensión de las medidas de cuidado por el coronavirus, que seguirán otras dos semanas. Explicó que el país se estabilizó en una meseta de 15.000 casos diarios, pero que en el interior del país se ha diseminado el virus. Pidió entender la gravedad de la situación. También por primera vez se refirió a la temporada de vacaciones de verano, un tema sensible por la situación crítica que vive el turismo y el hastío social generalizado tras siete meses de medidas de aislamiento. «Todos queremos que exista verano, pero para que exista verano es muy importante que nos cuidemos hoy» «Sentimos que estamos estabilizándonos en una meseta de 15 mil casos diarios», resaltó el presidente al anunciar desde Misiones la nueva fase del aislamiento social preventivo por coronavirus, que comenzará el lunes próximo. «Lejos estamos de haber resuelto este tema», indicó, al destacar que continuarán las medidas: «un mecanismo de aislamiento para algunos y de distanciamiento social para otros». No obstante, adelantó que «poco a poco» se abrirán las actividades «porque la economía también lo necesita», pero «siempre con prudencia». Al igual que en el último anuncio, el mandatario puso el énfasis en las provincias más afectadas por el virus, donde se mantendrán las medidas vigentes por 14 días más para evitar los contagios. «Lo que vemos es que en el interior del pais ha diseminado el virus mas alla de las ciudades», resaltó el presidente, quien explicó que el virus «está también en pequeños pueblos». Declaróó que por eso también decidió ayer «concentrar el esfuerzo en las ocho provincias más afectadas», aquellas que concentran el 55% de los contagios. Las ocho provincias que tienen las ciudades y localidades más comprometidas son Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Tucumán. Con los gobernadores de esos distritos el Presidente habló ayer vía zoom. El balance, según trascendió, fue que las medidas que se tomaron hace dos semanas «fueron oportunas» aunque «hubo lugares en donde el cumplimiento no fue efectivo». Respecto al AMBA, valoró que se registran 8 semanas consecutivas de caídas de nuevos contagios. «A pesar de que hay una baja clara todavía no podemos quedarnos tranquilos porque hay un número de contagios importantes». La decisión de hacer el anuncio desde Misiones fue del propio Fernández. Así se los comunicó este jueves a los gobernadores que participaron de la reunión virtual en la que analizaron la situación epidemiológica en todo el país. Los pormenores de aperturas o cierres de actividades quedan en manos de cada gobernador.

El gobierno prepara un plan de vacunación masiva a partir de fin de año

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Fuentes del Ministerio de Salud han hecho conocer a varios periodistas -en forma no oficial- que se está diseñando un plan de vacunación masiva y obligatoria para fines de año que abarcaría a no menos de 13,5 millones de personas, entre personal de salud y grupos de riesgo. Lo consideran el primer y necesario paso para llegar a toda la población hacia marzo de 2021.

Frente a algunas reservas expresadas, también en privado, «¿Tiene sentido hablar de un plan cuando no se conocen fechas ni características, si no se sabe todavía cuál o cuáles serán las vacunas a aplicar? Qué cadena de frío se necesitará, por ejemplo?». La respuesta es que la vacunación es ante todo un problema de logística: transporte y distribución, gigantesco. Muchos detalles pueden variar, pero el esfuerzo central puede y debe planearse desde ya. El otro factor -resulta evidente- es que la vacuna es el único antídoto efectivo contra la pandemia de coronavirus para salvar vidas y también una economía que está en terapia intensiva. Como se anticipó aquí en AgendAR, el ministro Ginés González García está negociando plazos y precios con al menos cinco laboratorios que ya tienen vacunas en fase 3 de experimentación: Oxford-Astra Zeneca (Gran Bretaña) Sinopharm (China), Sputnik V (Rusia), Jansen y Pfizer (Estados Unidos). Sin definiciones ni plazos definidos, y por orden del Presidente, se afirma que el ministro seguirá un orden establecido de prioridades a la hora de la elección, en cuanto a la o las vacunas estén disponibles. «Primero el cuándo, después el cuántos y por último (aunque no menos importante) el cuánto».
La prioridad es, por ende, la velocidad, luego la cantidad de dosis y por último su precio
Nadie quiere arriesgar una alternativa, pero Pfizer pica en punta para ser la primera, según comentan en despachos oficiales. Astra-Zeneca, que produce y distribuirá aquí el empresario Hugo Sigman, tiene la ventaja del precio, unos 4 dólares por dosis contra 37 de la empresa Moderna, con la que Argentina aún no firmó acuerdos y que parece destinada únicamente al mercado estadounidense. También Sinopharm, con la que trabaja la fundación Huésped de Pedro Cahn, está entre las más esperadas. «La selección será científica y a la vez geopolítica«, suele repetir el ministro de Salud, quien apela a veces a una humorada para describir las presiones de las distintas empresas a la hora de ofrecer la solución que el mundo espera. «Cada uno me habla mal del otro para que le compremos la vacuna a ellos«, resume González García en la intimidad, y da otro detalles: salvo Jansen, el resto de las opciones incluye la obligatoriedad de una segunda dosis que aseguraría su efectividad. «Hay mucha presión social para hacer magia», hacen trascender cerca de González García, en crítica a la oposición y a sectores «que quieren abrir todo, aunque reconocen como «un tiro en el pie» las omisiones en el conteo de testeos, que le valieron la exclusión de un sistema global de medición de casos. Lo que sí está definida, dicen en el ministerio, es la obligación de vacunarse de cada ciudadano. «Hay una ley de vacunas que hay que cumplir. Y más en este caso donde la responsabilidad es individual y colectiva», afirman desde el ministerio de Salud, aunque no prevén por el momento castigos o penalizaciones para aquellos que decidan no vacunarse. Desde AgendAR, observamos que una ley que no establece sanciones, es una expresión de deseos. Pero creemos que la presión social que hoy empuja las flexibilizaciones -aunque algunas ean imprudentes- terminará por hacerla obligatoria, si se ven resultados positivos.

«El martillo y la danza» se ofrece como alternativa a una larga cuarentena que perdió efectividad

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El ingeniero franco-español Tomás Pueyo se volvió viral con su teoría de la danza y el martillo para aplicar la cuarentena. Dice que hoy sólo se puede mitigar el virus.
En marzo de este año, Tomás Pueyo empezó a escribir en las redes sociales algunas reflexiones sobre la por entonces reciente pandemia de coronavirus y cómo frenarla. La reacción a sus comentarios fue tal que siguió el consejo de sus amigos, y acomodó esas ideas en un posteo que publicó en Medium. Tuvo una enorme repercusión y el segundo, “El martillo y la danza”, tuvo 40 millones de vistas. “Es loco, porque no soy experto en epidemiología ni doctor en medicina. Pero esto habla del hecho de que hoy, con Internet, cualquiera puede acceder a los datos y a los medios para distribuirlos”, reflexiona Pueyo. Este franco-español de 38 años es ingeniero, empresario y escritor. La viralización de su teoría de la danza y el martillo lo convirtió en referente, speaker y consultor de gobiernos. En Argentina también se tomaron en cuenta estos principios para establecer la estrategia de gestión de las cuarentenas. La teoría propone, primero, aplanar el pico de contagios con medidas duras de distanciamiento social (el martillo), para luego controlar la evolución según el riesgo (la danza) e ir recuperando la vida cotidiana. Hoy, 10 meses después de los primeros casos de coronavirus en el mundo, Pueyo cree que hay cosas que cambiaron, pero otras no tanto: por ejemplo, la diferencia entre los países desarrollados, que pudieron mantener una baja prevalencia, y los países en desarrollo, que no lo lograron. “Vemos que tenemos que forzar a los gobiernos a hacer pruebas, aislamientos y cierre de fronteras imponiendo controles de manera más activa que hacer solo un lockdown (cuarentena estricta)”, explicó en un panel en el Roche Press Day. En este encuentro virtual, especialistas internacionales analizaron los desafíos y enseñanzas para la gestión de la salud en Latinoamérica en la pandemia y más allá de ella, cómo sus consecuencias impactan en las enfermedades no transmisibles y cómo las soluciones digitales y la participación ciudadana pueden mejorar los sistemas sanitarios. Pueyo contesta el reportaje de la periodista argentina Adriana Santagati:
—Argentina aplicó una cuarentena temprana y, siete meses después, estamos entre los países con más casos. ¿Qué falló? —Argentina hizo mucho de lo que se sabía en ese momento. Cerró el país para entender rápidamente que es lo que pasaba, y al principio tuvo bastante éxito, pese a todo. En la mayoría de las ciudades del país no había casos. Pero lo que paso al principio, específicamente en Buenos Aires, es que hubo focos en barrios más pobres que no se pararon y luego de ahí salieron a las zonas colindantes. Es un problema al que no se había enfrentado el mundo hasta ese momento, quizás el país que estuvo más cerca fue Singapur, que tuvo un brote muy fuerte a finales de marzo, en los barrios más pobres donde había mucha gente junta y por ende es muy difícil controlar el virus. –¿Qué se debería haber hecho? –Lo que falló es que lo que se supo hacer bien en Buenos Aires no se aplicó lo suficientemente rápido en Buenos Aires. En el barrio 31 y en Quilmes (NdR: se refiere a Villa Azul) se cerró el barrio, se traía la comida y se testeaba a todo el mundo, y en esos barrios se paró. Pero ese aprendizaje no se utilizó lo suficientemente rápido en el resto. Lo segundo es que una vez que ya está descontrolado y a pesar de aplicar un martillo no eres capaz de controlarlo, hay que darse cuenta de que si algo no funciona seguir usándolo no va a ayudar. Una de las claves del martillo no era solamente parar la epidemia, sino aprender y saber qué hacer. Si el martillo no está funcionando, mantenerlo aplicado es durísimo para la economía. Y eso no se tiene que hacer. —¿Habría que haber flexibilizado antes esa cuarentena y haber pasado a una danza en otras condiciones? -Absolutamente. Pasar a la danza cuanto antes. Hay muchas medidas que se pueden tomar. El barbijo se tomó bastante bien, pero el testeo y rastreo de contactos no estuvo al mismo nivel, tengo entendido. Otro punto es que también Argentina tuvo mala suerte porque justo empezaba el invierno y la gente se queda más en casa y esa es muy mala receta para el coronavirus: estás encerrado, no hay aireación buena y hay muchas más infecciones. Eso es una oportunidad que está viniendo para Argentina, porque a medida que el tiempo mejore se puede enfocar en tener todo lo que se pueda de actividad al aire libre. Eso, con las otras medidas, sí puede parar el virus. Lo que no se puede hacer es mantener un martillo tanto tiempo porque es demasiado caro.
The Hammer and the Dance (El martillo y la danza), el escrito que Tomás Pueyo publicó el 19 de marzo y se volvió viral y motivo de consulta de líderes de todo el mundo.
The Hammer and the Dance (El martillo y la danza), el escrito que Tomás Pueyo publicó el 19 de marzo y se volvió viral y motivo de consulta de líderes de todo el mundo.
—Hablando con los resultados puestos… ¿en qué momento se debería haber flexibilizado el martillo? —Es una posición muy difícil para un gobierno tomar esas decisiones, y lógicamente sé menos del caso especifico de Argentina que el gobierno, pero te puedo decir que inicialmente el martillo —por lo que se vio en China— tendría que haber tenido éxito a las siete semanas. Si a las siete semanas ves que no has sido capaz de pararlo, tienes que replantearte la estrategia. —Mencionaste los testeos. ¿La falta de más testeos fue una de las fallas? —Sin duda. La tasa de posibilidad de Argentina es altísima, llegó al 60%. Una positividad del 60% significa que no tenemos ni idea de los casos que hay. Es difícil, porque faltaban reactivos en ese momento. Si no tienes testeo, el rastreo de contactos, aislamiento y cuarentena se vuelven imposibles. —¿Y qué es lo que habría que hacer ahora, que nos acercamos al millón de casos y superamos los 25.000 muertos? —(Piensa y calcula en voz alta) Muy probablemente haya más de un millón de casos en Argentina, esos son los oficiales. Personalmente, lo que diría es que va a ser imposible suprimirlo. Es posible que el verano ayude, pero todo lo que puedes hacer es mitigarlo. Y mitigarlo de la manera menos costosa posible. Todas las partes de la economía que sean las más costosas para cerrar, hay que evitarlas todo lo que se pueda. Como las escuelas: es extremadamente costoso mantenerlas cerradas. Si se hace inteligentemente, hay que abrirlas.

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Desde AgendAR tenemos que señalar que en el Ministerio de Salud de Israel no piensan lo mismo. Pero es cierto que el de las escuelas es uno de los temas donde hay afirmaciones más contradictorias. En cualquier caso, la dificultad para aplicar estas medidas que recomienda en nuestro país son principalmente su extensión, su carácter federal y el transporte por carretera de los insumos esenciales.

Una central Hualong-1 logró por 1° vez reacción en cadena sostenida (Es el que China nos vende)

La Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC) anunció que la unidad 5 en la planta de energía nuclear de Fuqing (provincia china de Fujian) llegó a su primera reacción sostenida o en cadena el pasado 21 de octubre. La unidad, el primero de dos plantas de demostración Hualong-1 en el sitio, está programada para comenzar a operar comercialmente (es decir, vender electricidad) a fines de este año, y la unidad 6 lo seguirá a fines del próximo año. La Unidad 5 será el primer reactor Hualong-1 en servicio en el mundo. Es uno de los 10 productos de exportación con el que China pretende borrar su vieja imagen industrial en el mundo, basada únicamente en bajos precios, y hacerse valer como un país de tecnología sofisticada que vende productos y sistemas de alta calidad. El nombre mismo de la Hualong-1 trasunta orgullo nacional: significa «Dragón chino». No sólo es una máquina, sino un emblema. Esta noticia, que aquí desarrolla WNN, World Nuclear News, es de especial interés para nosotros los argentinos. Porque la CNNC es la corporación china que está en negociaciones, muy avanzadas, con nuestro gobierno para vendernos una de estas plantas de potencia Hualong-1, idéntica a la que hoy «se puso crítica» en Fuqing. Seríamos el 2do cliente internacional de la Hualong-1 y el primero en Occidente: Pakistán compro dos unidades, hoy en construcción en los alrededores de Karachi. La Hualong se ofrece a la Argentina en condiciones económicamente favorables, es cierto. Pero en AgendAR no queremos abandonar el proyecto de Atucha III con tecnología CANDU, una máquina de tubos de presión moderada y enfriada por agua pesada. Atucha III CANDU sería similar a la de la central cordobesa de Embalse, pero con una potencia de 740 MW. Las CANDU son plantas que tienen 60 años de experiencias y mejoras en 7 países del mundo. La tecnología la conocemos bien, la podemos construir cuantas veces querramos en territorio propio y también reparar. Más aún, una CANDU quema uranio natural, es decir sin enriquecer, lo que nos vuelve independientes en materia de combustibles. El uranio natural genera, desde 1974, toda nuestra electricidad nuclear. Pero además nuestras plantas pueden también funcionar con otros combustibles nucleares, ligeramente enriquecidos o reciclados, entre ellos el torio, 4 veces más abundante que el uranio en la corteza terrestre.

Remes Lenicov en la Universidad de San Martín

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El economista, ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires de 1989 a 1997 y ministro de Economía de la Nación en el crucial 2002, expuso sobre los efectos de la pandemia en la economía mundial en el 6° Seminario de Investigación de Economía y Negocios de la UNSAM y dijo que la educación es central para sobrellevar los cambios acelerados de la cuarta revolución industrial. En la apertura del encuentro, el decano Marcelo Paz dijo que vivimos una situación histórica con algunas similitudes a los años 2000 y que “para nosotros es muy importante escuchar a Jorge Remes Lenicov (ex ministro de Economía, diputado y embajador ante la Unión Europea), por su experiencia y por la proyección hacia adelante que nos brinda, además de formar gente dentro del ámbito de la Universidad”. El profesor Remes Lenicov basó su exposición en el último boletín publicado por el Observatorio de la Economía Mundial, centro que dirige en la Escuela (OEM-EEyN-UNSAM) y que mensualmente emite informes de coyuntura internacional. Ofreció una mirada sobre los cambios acelerados que está produciendo el Covid-19 a nivel internacional y las perspectivas pospandemia para 2021. Dijo que se trata de una crisis simultánea e inédita: “Los gobiernos actuaron rápidamente y se acepta el déficit, el aumento de la deuda y la ayuda a la población mediante subsidios”. Habló del shock de la oferta y la demanda, de modelos globales, geopolítica, cuestiones impositivas, paraísos fiscales, cadenas de valor, criptomonedas y la necesidad de cambios en el sistema internacional frente a una población que se manifiesta contra modelos que ya no acepta. “Nos encontramos frente a un cambio de paradigma: no se sabe adónde irá el mundo. Tendremos que discutir geopoder, política y sus instrumentos. Estamos entrando en años en los que el mundo se reordenará de otra manera para evitar el malestar de la población”. Respecto a la actual revolución industrial afirmó que los cambios tecnológicos impactan sobre el modelo de producción y el comercio internacional, pero que la pandemia acelera ese impacto: “nos hemos entrenado en pocos meses en el e-commerce, en las clases virtuales, en resolver cuestiones cotidianas con la tecnología y gracias a eso podemos superar la cuarentena. (…). Pero la reconversión de los trabajadores lleva años, por eso les va mejor a los más calificados: para los países es central la educación, para sobrellevar los cambios y crecer a futuro”. Luego respondió preguntas de los participantes, comentó las disputas de poder entre Estados Unidos y China, hizo referencia a evitar la dictadura digital en cuanto a la propiedad de los datos porque “el que tiene la información tiene el poder” y concluyó en que “América Latina se debe una discusión profunda acerca de porqué no crecemos: educación, acumulación de capital, aumento de productividad, suba en los precios son problemas que de momento no hemos sabido resolver”. La charla estará disponible en el canal de Youtube de la universidad y queda hecha la invitación para el próximo Seminario de Investigación del 26 de noviembre, 11 hs: “Ciencia abierta y desarrollo sostenible: un estudio de caso sobre investigación en Chagas”, a cargo de Valeria Arza, investigadora Cenit-EEyN-Conicet.

Control del mar argentino – Cuales son los medios disponibles a corto plazo

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Reproducimos información de la nota que preparó su editor Carlos Borda Bettolli para la publicación Zona Militar: «Ante la noticia de que la masiva flota de pesqueros chinos ha puesto rumbo nuevamente hacia aguas del Atlántico Sur, surge el interrogante respecto a los medios aeronavales con los que dispondrá la Argentina a los fines de ejercer las Patrullas de Control de Mar y de esta manera evitar la explotación ilegal de los recursos naturales nacionales.

En estos meses de 2020, la Armada Argentina y la Prefectura Naval tuvieron bastante actividad: en menos de 15 días (entre los meses de abril y mayo) se logró la captura de tres buques pesqueros luego que los mismos infringieran los regímenes legales vigentes para la actividad.

Solo en los decomisos de cargas (que incluye gastos incurridos de la Armada y Prefectura) realizados a los dos buques chinos y uno portugués, se recaudaron 54,5 millones de pesos mientras que el monto de las multas impuestas por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura ascendió a 56,2 millones de pesos. Realizando un simple análisis, estamos ante cifras que cubren con creces los gastos que implican las mencionadas patrullas de control de mar, y que en un futuro se podrían ver incrementadas gracias a las modificaciones realizadas en la Ley 24.922 Régimen Federal de Pesca.

Pese a que todos los años se tiene que lidiar con esta problemática, los encargados de la toma de decisiones en la Argentina solo han podido brindar soluciones parciales ante las consecuencias que tiene la pesca ilegal en aguas argentinas. En el mes de agosto informábamos que «…pese a que no hay cifras exactas, entidades como la Organización para la Protección de los Recursos del Atlántico Sudoccidental calculan que las pérdidas económicas anuales rondarían los 1.000 millones de dólares, cifra no menor si consideramos que en 2018, la Argentina exportó productos pesqueros por un valor total de 2148 millones de dólares (489 mil toneladas)…» Y esto solo si lo analizamos desde el punto de vista económico, ya que el daño al ecosistema marino resulta a esta altura irreversible atento la continua explotación que sufre esta particular región del Atlántico sur.

¿Por que decimos soluciones parciales? Porque pese al endurecimiento de sanciones y multas, a la Armada Argentina y la Prefectura Naval se les sigue negando el acceso a herramientas que les permitan ejercer un efectivo control del espacio marítimo.

Sin ir más lejos, la constante desinversión a las que han sido y son sometidas las FFAA ha derivado en pérdida de capacidades esenciales tanto para las misiones centrales como para estas tareas de control. Países como Ecuador y Chile son un ejemplo reciente de los medios y actividades que demandan la vigilancia de flotas pesqueras.

Medios actuales.

El Informe brindado por el Poder Ejecutivo a la Cámara de Diputados en el mes de agosto no hizo más que reflejar la precaria situación de la Argentina: Limitados medios aeronavales, tanto de la PNA como de la Armada.

Para el caso de la PNA, se informaba que la fuerza contaba con cinco guardacostas de la Clase Halcón (dos acondicionamiento y modernización) y un guardacostas multipropósito, mientras que los medios aéreos del Servicio de Aviación de la Prefectura Naval Argentina se limitaban a tres aeronaves (dos C-212-300 y un King Air 350iER).

La situación de la Armada también distaba de ser la ideal, con solo tres unidades disponibles en la División de Patrullado Marítimo: El patrullero oceánico ARA «Bouchard» P-51, el aviso ARA «Bahía Agradable» A-23 y la corbeta ARA «Granville» P-33. Estos buques son usualmente reforzados con buques del Comando de la Flota de Mar. Por su parte, el Comando de Aviación Naval solo podía disponer de dos aeronaves, un Grumman S-2T Turbo Tracker y un Beechcraft B-200 Kin Air.

La mayor carencia se aprecia en medios aéreos de exploración de largo alcance ya que la flota de Lockheed P-3B Orión de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración se encuentra fuera de servicio desde hace un buen tiempo. Pese a la intención del COAN por retornar a condición de vuelo al menos a uno de sus Orión, los esfuerzos del Taller Aeronaval Almirante Zar han dado con novedades (fatiga de material principalmente) que requerirán una importante inversión de tiempo y dinero para su solución. Para el Orión que estaba en proceso de modernización en FAdeA, también se deberá aguardar ya que su finalización se ha incluido en el proyecto de presupuesto 2021. Esta situación se pudo haber mitigado de haber avanzado con la incorporación de los P-3C Orión norteamericanos, de los cuales se pusieron a disposición seis unidades vía el programa Excess Defense Articles junto con su respectivo paquete de actualización (vía FMS).

También se pudo haber avanzado en el refuerzo y mejoras de capacidades de los medios disponibles, ya que los mismos no disponen por ejemplo de sistemas tan básicos como resultan las plataformas electroópticas/IR estabilizadas para detección y seguimiento de blancos (tanto de día como de noche y en condiciones adversas). Con el supuesto impulso que se le pretende dar a la Industria de la Defensa nacional, no resulta descabellada la posibilidad de haber evaluado la incorporación de un pod como el POA de FixView en el Turbo Tracker o en el B-200 del COAN.

Dentro de un contexto desfavorable, la buena noticia es que se avanza con la construcción de los restantes patrulleros oceánicos. Recientemente pudimos informar sobre el avanzado estado de completamiento del ARA «Piedrabuena» P-52 así como de las otras unidades. De no mediar inconveniente, el P-52 se estaría incorporando a la Armada Argentina en el primer trimestre del 2021.

En paralelo también avanza un proyecto destinado a la modernización de las corbetas MEKO 140, el cual inicialmente fue erróneamente anunciado como una reconversión del perfil operativo de los mencionados buques. Los alcances del proyecto en estudio son más ambiciosos, ya que pretenden modernizar e incorporar nuevas tecnologías que también resultarían útiles para las tareas de control de mar.

Con una nueva temporada de calamar en ciernes, y con lo que será la presencia de una flota extranjera operando en los límites (o dentro) de la Zona Económica Exclusiva de nuestro país, no se puede pasar por alto que la mera presencia de medios aeronavales cumplen una doble función: disuasión y, llegado el caso, como elemento de aplicación de la ley. Como hemos reflejado en el artículo, queda una vez más en evidencia que los recursos disponibles para la salvaguarda del espacio marítimo argentino y sus riquezas siguen siendo insuficientes.»

Pymes bonaerenses advierte por la evasión: «La informalidad puede superar al 50% este año»

La Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA) pidió al gobierno nacional «premiar al comercio y el empleo formal» y advirtió que la pandemia aceleró un proceso de informalidad que podría superar este año el 50 por ciento de la economía. «Aunque parezca una contradicción, esta pandemia generó una gran competencia desleal: la evasión impositiva y el incumplimiento de las leyes laborales, sanitarias y hasta de higiene les permite a los informales ofrecer mercaderías a precios reducidos». Ello afecta a las industrias y comercios que se obligan a respetar todas las normas. Tras una reunión que mantuvieron vía zoom con los ministro Matías Kulfas (Producción) y Claudio Moroni (Trabajo), junto a otras cámaras empresarias del país y sindicatos, desde CEPBA remarcaron la necesidad de premiar la generación de empleo formal y la regularización de los sectores que hoy están en la informalidad. «Queremos que muchos paguen pocos impuestos y no que pocos paguen muchos”, afirmó el presidente de CEPBA, Guillermo Siro. “Le pedimos a los gobiernos nacional y provincial que implementen mecanismos para blanquear a sectores que están en negro y que controle a los que venden en sitios de Internet sin pagar ningún impuesto, porque así vamos hacia una informalidad mayor al 50 por ciento para el 2021”. Siro propone desarrollar un programa de acompañamiento que incluya incentivos para que los sectores informales puedan regular su situación en el corto plazo. “Cuando hay situaciones de crisis muchos comercios minoristas no tienen otro camino que volcarse a la informalidad”. El diagnóstico en común es que gran parte de los productos que se comercializaban de manera informal en las calles, que tiene mayor magnitud de la que se supone, se trasladaron a la venta online y las plataformas de comercio electrónico, donde los sectores de la industria textil y del calzado son los más afectados, según CEPBA. «También hay panaderías, ventas de muebles y hasta Pymes metalúrgicas que están muy golpeadas por la competencia desleal”. Según se dijo en la reunión, casi nueve millones de personas cobran hoy el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y estiman que casi la mitad de ellos son trabajadores que están en negro. Los efectos de la crisis se extienden y los empresarios adviertieron que ello empuja el crecimiento de la informalidad en la que caen muchos que no desean hacerlo pero que tienen ese sólo camino. Según una estimación de la consultora SDS del economista Salvador Di Stefano, el comercio informal mueve en Argentina más de 70.000 millones de pesos por año. Es un enorme perjuicio para el comercio formal, y también para las arcas del Estado que, sólo por IVA, ser pierden de recaudar casi 15.000 millones de pesos este año.