Las seis medidas del Plan de Impulso Productivo:
- Comercios Abiertos
- Plan Provincial de Producción de Insumos Esenciales
- A Toda Máquina
- Garantías de Crédito
- FINDE
- Consejos Consultivos Regionales


Este tweet del diplomático argentino Ricardo Arredondo apunta al trasfondo de lo que se está discutiendo en estos momentos, y que comentábamos aquí. El Brazil – US Business Council es la cámara que reúne a las filiales en Brasil de grandes empresas estadounidentes -la lista puede verse aquí– y es obvio que están en favor de lazos más estrechos con sus casas matrices. Pero no son los únicos. Hay un sector influyente en la clase dirigente brasileña que ve en las «relaciones carnales» con los EE.UU. la mejor apuesta que pueden hacer. Como lo hay en Argentina. Se resisten a considerar la posibilidad -ya experimentada por nosotros en los tiempos de Menem- que la Gran Potencia no esté interesada en esas relaciones y prefiera un «touch and go». Como sea, la cuestión sigue siendo la que planteamos en la nota de referencia: ¿hay en la sociedad argentina una mayoría comprometida con un desarrollo industrial propio? ¿La hay en Brasil? Las respuestas a esas dos preguntas las sabremos en no mucho tiempo.El Brazil – US Business Council envío nota a ministros de comercio y de relaciones exteriores presionando para la firma de un acuerdo de libre comercio Brasil-Estados Unidos. No somos nosotros los que estamos rompiendo el Mercosur. pic.twitter.com/QAWVQaAedC
— Ricardo Arredondo (@arredondos) April 29, 2020
«Es un orgullo y una enorme alegría contarles que el @ANLIS_Malbran logró adaptar herramientas que se utilizan en la detección de otros virus para optimizar el diagnóstico de COVID-19.
Se trata de una técnica que permite la detección de anticuerpos específicos de SARSCoV-2 en personas contagiadas de COVID-19. Es un avance fundamental para dar inicio al desarrollo nacional de un “test de diagnóstico de anticuerpos”.
Posee múltiples usos: lograr la determinación del título de anticuerpos en plasma de personas contagiadas para ser utilizado como tratamiento de COVID-19, la confirmación de personas con inmunidad al SARSCoV-2 y la evaluación de nuevos inmunosueros como estrategias terapéuticas.

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IMPSA espera retomar con las operaciones de su planta de Mendoza a partir de julio, afirma, Juan Carlos Fernández, quien estima que deberán esperar, al menos, hasta noviembre para volver a tener los niveles de actividad de fines de 2019. IMPSA ya había sido habilitada para prestarle servicios a las compañías energéticas que a su vez fueron habilitadas para hacerlo mediante el decreto presidencial 355 del 11 de abril. Gracias a esa medida, IMPSA pudo asistir a Central Puerto y a Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE) en las últimas semanas para resolver urgencias en las represas Piedra del Águila y Ullum, respectivamente. Sin embargo, debió enfrentar problemas logísticos para llegar hasta los diques, pese a contar con la autorización para circular. En la central hidroeléctrica neuquina, fue convocada para reparar una turbina, pero el camión de su subsidiaria Transapelt se vio forzado a cambiar el recorrido porque las autoridades de La Pampa le prohibieron el ingreso a la provincia por la cuarentena. Por eso, tuvieron que tomar la ruta 40, que a esa altura es de ripio, para poder realizar el trabajo. En tanto, para cumplir con el pedido de EPSE para la represa Ullum debieron enviar a sus técnicos en dos automóviles ya que el gobierno de San Juan estableció que los vehículos no pueden circular con más de dos personas adentro. En 2019, IMPSA fue contratada para suministrarle a la central hidroeléctrica un nuevo distribuidor para su turbina Toshiba. Su construcción e ingeniería ya están terminados y se prevé que durante este año se realizarán las obras de desmontaje y montaje. Un problema similar es el que está enfrentando la firma para continuar con los trabajos de instalación de los dos rodetes de tipo Kaplan de 155 MW de potencia cada uno en la represa Yacyretá, que ya se encuentran en Corrientes (las turbinas Kaplan son las típicas de las centrales de llanura, con ríos de poca caída pero muy alto caudal). La empresa estaba en pleno trabajo de instalación cuando el gobierno nacional decretó la cuarentena y todos sus operarios tuvieron que retornar a Mendoza. Si bien el decreto 355 habilita a las compañías energéticas a retomar las obras de infraestructura, que habían sido paralizadas el 20 de marzo, las autoridades de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) tienen dudas sobre cómo implementar la medida por lo que aún se encuentran deliberando qué opción elegirán. “Estamos esperando el marco de habilitación del gobierno correntino para poder reanudar las obras. Queremos que ellos tomen la decisión para evitar ser los responsables si llegara a aparecer algún caso de coronavirus en el futuro”, afirma una fuente de la EBY. Pese a que aún no se ha decido cuál de las dos metodologías se utilizará, la EBY ya notificó a IMPSA que podrá retomar los trabajos a partir del 27 de abril. El problema que enfrenta la empresa mendocina es cómo hará para transportar a su personal hasta Yacyretá ya que para eso deben atravesar varias provincias que aún están en cuarentena. “Tenemos que ver cómo van a hacer para viajar ya que, en el camino, hay muchas gobernaciones y localidades que tienen cerradas las rutas. A su vez, debemos saber adónde van a parar, a comer y cómo van a hacer para operar manteniendo el distanciamiento preventivo». IMPSA fue adjudicada con dos contratos para remplazar los rodetes de seis turbinas de Yacyretá, por un total de 65,71 millones de dólares en 2017 y 2018, de los que ya entregó dos, además de cinco sets de tuberías internas. A su vez, ganó otro para la rehabilitación completa de seis generadores, por un total de 25,09 millones de dólares.

A.B.F.
Este gráfico ha sido actualizado al 26 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Se ve claramente un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. De todos modos, el Ministerio de Salud y los expertos consideran que el «pico» de contagios aún no ha llegado. Todos los esfuerzos, la cuarentena misma, han estado y están dirigidos a demorarlo.
Las autoridades continúan con las medidas intensivas para reducir la circulaciòn del virus en el país y disminuir su transmisión. En este sentido es clave la estrategia de mitigación de la mortalidad destinada a personas mayores de 60 años y personas que integren los grupos de riesgo.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
– Buenos Aires 56 | 1331
– Ciudad de Buenos Aires 36 | 1007
– Catamarca 0 | 0
– Chaco 3 | 297
– Chubut 0 | 2
– Córdoba 3 | 273
– Corrientes 6 | 46
– Entre Ríos 1 | 23
– Formosa 0 | 0
– Jujuy 0 | 5
– La Pampa 0 | 5
– La Rioja 0 | 50
– Mendoza 0 | 75
– Misiones 0 | 6
– Neuquén 1 | 105
– Río Negro 1 | 185
– Salta 1 | 4
– San Juan 0 | 2
– San Luis 0 | 11
– Santa Cruz 1 | 43
– Santa Fe 0 | 242
– Santiago del Estero 2 | 15
– Tierra del Fuego 0 | 130**
– Tucumán 1 | 35
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Aclaración: la notificación de los casos por jurisdicción se realiza teniendo en cuenta la residencia según el Registro Nacional de las Personas y en caso de no estar notificado la provincia de residencia, se asigna la provincia de carga. Pudiendo variar en función de la investigación de la jurisdicción.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). ooooo
«El 24 de abril, en el marco de una reunión de Coordinadores Nacionales del Grupo Mercado Común sobre relacionamiento externo, el representante argentino, Jorge Neme, comunicó la decisión del gobierno nacional de suspender la participación de la República Argentina en los diferentes procesos de relaciones externas que lleva adelante el bloque. Con la excepción expresa de los acuerdos ya firmados, aunque aún pendientes de entrada en vigor, con la Unión Europea (UE) y con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) (que integran Suiza, Noruega, Liechtenstein e Islandia); la Argentina manifestó su decisión de no continuar participando de los procesos negociadores en curso con Corea del Sur, Singapur, Líbano y Canadá y en los por iniciarse, como con la India, entre otros. La decisión fue motivo de diversas críticas, aunque a mi juicio se encuentra correctamente fundamentada en la decisión de salir de un proceso negociador que inevitablemente iba a llevarnos a resultados desfavorables para el país. Como lo reconoció el canciller de Brasil, se trata de una posición que venía anticipándose a nuestros socios, que no quisieron, supieron o pudieron escucharnos. Por otra parte, se trata de procesos de negociaciones comerciales externas a los que se entró sin haber realizado un estudio adecuado de las eventuales ventajas y perjuicios que podían producirse para nuestro país y sin haber efectuado un proceso de consultas internas con los diferentes sectores involucrados. Por lo tanto, de lo que se trata, utilizando una frase de la anterior administración, es de hacer efectivamente una “inserción inteligente”, evaluando los perjuicios y beneficios de nuestras interacciones. Como en la mayoría de las cuestiones de la agenda internacional, no se trata de un elemento nuevo introducido por la pandemia del coronavirus, sino de algo que esta crisis ha acelerado. Emanuel Porcelli señala acertadamente que desde mediados de 2019, algunos países (particularmente Brasil) venían presionando para obtener dos objetivos: una aceleración de las negociaciones comerciales externas, especialmente la conclusión de ciertos acuerdos de libre comercio, y una reducción, lo más baja posible (con pretensiones cercanas a 0%) del arancel externo común (AEC). Seguir adelante con este proceso, sumado a las dificultades propias de la situación económica argentina, se hubiera traducido en una receta peligrosa para intentar algún tipo de recuperación de industrial nacional. Esta decisión no significa en modo alguno que la Argentina vaya a adoptar una política de aislamiento o encierro. Como dice el comunicado de prensa, el Mercosur es “mucho más que la geografía y la historia”. Argentina ha reafirmado su pertenencia a este espacio geográfico y estratégico común, su disposición a continuar trabajando con nuestros socios y, además, va a seguir interactuando, trabajando y comerciando con el resto del mundo como lo ha venido haciendo hasta ahora. La ratificación de los compromisos ya firmados con la UE y la EFTA son una clara evidencia de que la Argentina no está planteando la ruptura del Mercosur. El comunicado emitido por la presidencia pro-tempore del Mercosur, en manos de Paraguay (que AgendAR reprodujo aquí) expresa que “La República Argentina … indicó que no será obstáculo para que los demás Estados Partes prosigan con los diversos procesos negociadores”. Esa afirmación no se encuentra contenida en el comunicado emitido por la Cancillería argentina. Al respecto, cabe recordar que la Decisión CMC 32/00, que sienta las bases para el relacionamiento externo del Mercosur, obliga a los Estados Miembros del Mercosur a negociar de manera conjunta los acuerdos con terceros (art. 2) por lo tanto, hasta tanto esa norma no sea modificada, la República Argentina conserva una capacidad de bloqueo respecto de esas tratativas externas. Aquí el desafío consiste en encontrar un camino intermedio entre dejar que los socios avancen libremente hacia una apertura irrestricta y obstaculizar esas negociaciones. En este punto, existe claramente no solo una división ideológica sino también de percepción y visión respecto de lo que debe ser el futuro, pero no por ello me parece que debemos quedarnos afuera. Creo que esa decisión no beneficiaría a la Argentina. El impacto y las consecuencias de esta crisis son multifacéticas y, en particular, los efectos del COVID-19 generarán la recesión más grande que ha sufrido la región desde 1914 y 1930. Se prevé un fuerte aumento del desempleo con efectos negativos en pobreza y desigualdad. Basta leer los informes del FMI, la OMC y la CEPAL, entre otros, para percibir la complejidad del mundo que se avecina. Ninguno plantea un escenario favorable. El panorama parece bastante volátil y es conveniente acampar hasta que aclare. En medio de esta incertidumbre, no parece razonable avanzar en un proceso de negociaciones comerciales.»ooooo
Vale la pena recordar, para poner este episodio en contexto, que Paulo Guedes, el «superministro» de Economía de Jair Bolsonaro se pronunció desde el comienzo contra el Mercosur. Dijo en junio de 2019 -cuando el presidente argentino era Mauricio Macri- que «trabó el crecimiento«, y reiteró dos meses después que «Brasil sai do Mercosul se Argentina frear abertura do bloco«. No hay que confundirse, entonces. El punto decisivo es que el actual presidente de Brasil y su Ministro quieren llevar al mínimo o directamente a 0, como señala Arredondo, la pieza clave del Mercosur, el Arancel Externo Común. Sin él, los productos industriales argentinos, y brasileños, competirían dentro de los cuatro países en igualdad de condiciones las exportaciones de EE.UU., la U.E., China, Indonesia… No es una idea «descolgada» de Bolsonaro y de algunos de sus colaboradores, obvio. Hay quienes apoyan su proyecto en Brasil, y también en Argentina, por ideología o por intereses miopes de corto plazo. Pero eso ya se sabe. La pregunta es si habrá una coalición de sectores e intereses en Argentina lo bastante sólida que derroten ese proyecto y afirmen un destino agroindustrial sustentable. También es la pregunta en Brasil, y a la larga, las respuestas están vinculadas.