Después del eclipse eclipse solar total del pasado 2 de julio, en San Juan ya se preparan para otra jornada idéntica para el 14 de diciembre de 2020. Con las condiciones climáticas y geográficas ideales, la provincia cuyana se posicionó como el destino ideal para el turismo astronómico y anunció la instalación de diversos miradores que permiten disfrutar de la exploración de los cuerpos celestes a simple vista o mediante telescopios.
«Se eligieron sitios naturales de interés turístico que no fueron afectados por la contaminación lumínica», dijo Heber Tapia, director de Turismo departamental de San Juan a Diario La Provincia SJ. Estos miradores están ubicados en Calingasta, en los cerros Alcázar y 7 Colores, junto al cerro conocido como «Teta Colorada».
Uno de los miradores del parque nacional El Leoncito, donde se encuentran dos estaciones astronómicas abiertas al públicoUno de los miradores del parque nacional El Leoncito, donde se encuentran dos estaciones astronómicas abiertas al público
Los puntos de interés para la observación astronómica ya están disponibles para ser utilizados, pero las autoridades buscan poner a punto el acceso nocturno a los cerros con señalética reflectaria.
Además de estos nuevos miradores, la localidad sanjuanina de Calingasta se destaca por contar con dos estaciones astronómicas abiertas al público: el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) y el Observatorio Astronómico Carlos Ulrico Cesco (CESCO), ambas localizadas en el Parque Nacional El Leoncito, ubicado a 2250 metros sobre el nivel del mar.
Una posición respetable, en un militante de Greenpeace, por ejemplo, pero resulta extraña en el más alto responsable en área de Energía de un gobierno que estuvo negociando con China la construcción de centrales nucleares durante cuatro años.
Pero además de desnudar internas, soberbia e incompetencia, esas declaraciones dieron oportunidad para un reportaje de Fernando Krakowiak al ingeniero José Luis Antúnez, ex presidente de Nucleoeléctrica, responsable de la finalización de Atucha II y uno de los hombres que negoció con China hasta 2015. Además de ser el argentino más respetado en el campo de la ingeniería nuclear.
«-¿Lo sorprendió la declaración de Lopetegui?
Me sorprendió. Es cierto que en la actualidad hay capacidad instalada de generación suficiente y la demanda lamentablemente ha disminuido por primera vez en lo que yo recuerdo de la historia eléctrica del país, excepto 2001-2002 cuando bajó un pequeño porcentaje, pero rápidamente se recuperó. Más allá de eso, la planificación energética uno no la hace por lo que está ocurriendo hoy. Lo hace por lo que piensa que va a ocurrir dentro de 10 o 20 años. Estamos hablando de centrales cuyo período de maduración es largo. Solo la hipótesis de que la recesión va a continuar apoyaría la idea de que no hacen falta estas centrales. Naturalmente, muchos pensamos que la recesión lentamente va a ir aflojando y recuperaremos la senda del crecimiento, pues si la recesión continúa durante diez años más vamos a tener problemas más serios que la falta de este tipo de proyectos.
-Más allá de lo presupuestario, hay quienes creen que la energía nuclear no debe ser prioridad.
-Hay que aprovechar todas las fuentes de energía porque el hambre de la humanidad por la energía eléctrica es enorme y cuando el transporte se vuelva más eléctrico va a ser muchísimo más. Hay que tratar de no crear antinomias y ser realistas.
-¿La declaración de Lopetegui puede afectar la relación entre China y Argentina?
-No es de muy buen gusto haber continuado negociando cuando pensaban no hacer la obra, pero lo cierto es que la relación con China fue establecida por un histórico acuerdo país-país ratificado por el Congreso y la decisión de construir las centrales nucleares obedece a una ley nacional. Es algo que se meditó mucho. Fue ampliamente debatido y aprobado por abrumadora mayoría. Por lo tanto, mientras esté en vigencia la ley 26.566 hay que obedecerla. Esa ley dice muchas cosas. Por ejemplo, también fomenta el desarrollo del Carem, actualmente paralizado.
-La decisión oficial, cuando usted todavía estaba al frente de Nucleoeléctrica, había sido avanzar con un reactor Candu de uranio natural y y otro chino de uranio enriquecido.
-La ley ordena hacer dos módulos. No menciona la tecnología. Después de mucho meditar, decidimos que había muchas razones para continuar con la línea de uranio natural y agua pesada. Uno de los motivos es que es la única línea que nos permite construir centrales nucleares sin depender de insumos críticos provistos desde el exterior, léase el combustible. Todavía nos falta mucho para contar con combustible enriquecido. En cambio, dominamos el ciclo completo del combustible de uranio natural y hemos trabajado cincuenta años con esa tecnología. La mejor prueba de este conocimiento es que Argentina acaba de completar la extensión de vida de Embalse, con Nucleoeléctrica como arquitecto-ingeniero del proyecto, para que funcione otros 30 años.
-Pero el plan de ustedes también contemplaba una central de uranio enriquecido. ¿Por qué iban a avanzar en esa dirección si existe ese riesgo?
-Si creyéramos que es algo que va a pasar, no hubiéramos incluido la construcción de esa central en el programa, pero si alguien me pregunta si es imposible que pase, la verdad es que no lo sé. Nadie puede predecir con precisión cómo va a ser el mundo dentro de 20 años.
-Pero si existe ese riesgo, ¿por qué avanzar?
-Si uno solo construye reactores de uranio enriquecido y agua liviana y se corta el suministro de uranio enriquecido no le va a andar ninguna de las centrales. Pero nosotros ya tenemos tres de uranio natural y el plan era construir otra más para continuar con el desarrollo de esa tecnología. Esa era nuestra línea de defensa. De ese modo, si alguien nos interrumpe el suministro de uranio enriquecido le haré un juicio, pero mientras tanto sigo avanzando con los reactores de mí línea.
-El gobierno de Macri no solo no avanzó con la construcción de las centrales sino que el año pasado canceló el proyecto de la central de uranio natural.
-Cancelar un proyecto que tiene un fundamento científico y tecnológico acumulado a lo largo de 50 años es una decisión muy grave. En la actualidad hay dificultades financieras muy grandes que no existían en 2014, cuando Argentina era una nación desendeudada, pero la decisión no debe tomarse sobre la base de una coyuntura difícil. El reactor de uranio enriquecido tiene financiamiento de China, mientras que el proyecto nacional no es seguro que ahora tenga financiamiento chino y el Tesoro no está en condiciones de hacerse cargo, pero la situación puede cambiar en el futuro. Lo que se puede hacer es tomar una decisión al mismo nivel que se tomó la de cancelarlo que diga que este proyecto se suspende por dificultades financieras. Es muy distinto ponerlo en el freezer que mandarlo a la morgue. Lo que sí habría que procurar es conservar las capacidades. Algo sabemos de eso gracias a la experiencia de Atucha II. Si uno va a avanzar con el otro proyecto, con las capacidades humanas no habrá ningún problema. Habría que pensar qué hacer con la fábrica de agua pesada y algunos proveedores clave. En principio, yo tengo una reflexión: es preferible invertir en conservar capacidades que pagarle subsidios a los desempleados.
-¿Una posibilidad podría ser encargar algunos componentes aunque todavía no se esté avanzando con la obra?
-Podría pensarse algún esquema en ese sentido.
-¿Qué margen hay para elevar el componente nacional en el reactor de tecnología china?
-Estamos ante un caso similar al de Atucha I. El primer reactor de una nueva tecnología naturalmente va a tener un componente nacional menor que algo que venimos haciendo desde 1974. Además, hasta donde yo entiendo, el contrato que se estaba negociando originalmente con China, que tenía a Nucleoeléctrica como arquitecto e ingeniero del proyecto, se lo intentó modificar a un contrato de tipo llave en mano y en ese tipo de contratos hay poco lugar para la industria nacional.
-¿Qué firmaron ustedes en 2015?
-Un memorando de entendimiento. Los lineamientos para el contrato. Tenía ya bastante detalle, pero, por ejemplo, no tenía precio.
-Pero el gobierno en 2016 dijo que estaba tratando de bajar el precio.
-En lo firmado por nosotros no figuraba ningún precio. Entiendo que lo que quisieron hacer es avanzar con un contrato llave en mano con precio fijo porque pensaban que de ese modo iban a ahorrar plata, aunque las experiencias en el mundo no lo demuestran exactamente. Igual terminaron ahorrando mucha plata porque no hicieron nada.»
De la mano de la epidemia de obesidad y sedentarismo, crece en la Argentina la diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que afecta la manera en la cual el cuerpo metaboliza el azúcar (glucosa). Según los resultados de la 4ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) – realizada en 2018 y cuyos resultados finales fueron presentados hace quince días–, la prevalencia de diabetes en adultos por autorreporte fue de 12,7%, lo que registró un aumento significativo con respecto a la 3ª ENFR (9,8%) realizada en 2013. Si para el cálculo se combinan el autorreporte con medicación más aquellas personas que tenían glucemia.
La prevalencia de diabetes es del 10,9%. Con esta cifra Argentina supera la media mundial de 8,5%, según la OMS. “El país no escapa de la tendencia mundial: están aumentando el sobrepeso y la obesidad y también el número de habitantes, la expectativa de vida y el envejecimento. La obesidad es el principal factor de riesgo de la diabetes”, dijo Julieta Méndez, coordinadora del Programa Nacional de Prevención y Control de Personas con Diabetes de la Secretaría de Salud.
“La diabetes tipo 2 es por mucho la más prevalente. Tiene que ver con la edad –en general son pacientes adultos, pero lamentablemente vemos cada vez más jóvenes– y con la obesidad, el sedentarismo y los malos hábitos alimentarios”, explicó Osvaldo Fretes, médico endocrinólogo del Hospital César Milstein y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Diabetes.
La encuesta reveló que existe un importante subdiagnóstico de la enfermedad. Se observó que un 31,4% de la población que refería glucemia elevada/diabetes autorreportada registró valores elevados de glucemia capilar en ayunas; mientras que un 5% de quienes se autorreportaron sin glucemia elevada/diabetes registraron valores de glucemia capilar en ayunas de 110 mg/dl o más en la etapa de determinaciones bioquímicas.
“Es un indicador muy fuerte que uno de cada tres diabéticos conocidos haya tenido la glucemia alta, nos da una aproximación al mal control. Pero mucho más preocupante todavía es que entre los que dijeron que jamás habían tenido antecedentes, el 5% tenía la glucemia alta”, sostuvo Verónica Schoj, directora Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades no Transmisibles de la Secretaría de Salud.
La aparición de diabetes tipo 2 suele ser lenta, y es frecuente que transcurra un largo período asintomático. Esto causa que entre un tercio y la mitad de las personas con diabetes se encuentren sin diagnóstico, lo que aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones por hiperglucemia crónica.
La diabetes no diagnosticada o mal controlada conduce a complicaciones como también a mortalidad prematura. Según la OMS, en 2015 fallecieron 1,6 millones de personas como consecuencia directa de la diabetes. En la Argentina, esta enfermedad fue responsable de 8.893 muertes en 2017.
Control. Otro dato importante que reveló la encuesta es que únicamente el 52,6% de las personas con glucemia elevada/diabetes mencionaron estar haciendo algún tratamiento durante las últimas dos semanas, ya sea con medicamentos (fármacos antidiabéticos o insulina), o bien con dieta, ejercicios o reducción de peso. En cuanto a la cobertura de salud, resultó más frecuente el tratamiento entre las personas con obra social o prepaga que entre las cubiertas por el sistema público de salud (56,7% frente a 41,9%).
De los que reportaron tener diabetes o glucemia elevada, solo tres de cada diez refirieron que en los últimos 12 meses un profesional de la salud les había examinado los pies para detectar heridas o irritaciones, y cuatro de cada diez mencionaron que en el último año les realizaron un examen de la vista con dilatación de pupilas.
“Las complicaciones de la diabetes tienen que ver con el daño que hace la glucosa elevada durante un tiempo, en forma crónica, sobre las pequeñas arterias y las grandes arterias. Básicamente las pequeñas arterias son tres lugares donde son el blanco de los efectos nocivos: los riñones, la retina y los nervios periféricos. Esto último se llama neuropatía y es una de las causas más importantes por las cuales hay un riesgo de tener complicaciones que pueden llegar a la amputación de las piernas.
Cuando afecta a las arterias grandes tiene que ver con el mayor riesgo de infartos y accidente cerebrovascular”, afirmó Fretes.
Para el especialista, el diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno y adecuado de la diabetes disminuye las complicaciones. También es clave para prevenir la enfermedad hacer un control médico para pesquisar cuándo hay una glucosa en el límite (antes de que esté realmente alta) y medidas que tienen que ver con cambios de hábito: tener una alimentación saludable, realizar actividad física y mantener un peso adecuado.
El Índice de Precios al Consumidor aumentó 4,3% en noviembre, impulsado por las subas en Alimentos y Bebidas; Salud, Transporte, y Comunicaciones, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En los últimos 12 meses, los mayores aumentos se verificaron en salud, 71,6%; comunicación, 61,9%; equipamiento y mantenimiento del hogar, 58,2%, bienes y servicios varios, 55,6%; alimentos y bebidas no alcohólicas, 54,6% y prensas de vestir y calzado, 50,1%.
En menor medida, aumentaron restaurantes y hoteles, 49,3%; recreación y cultura, 48,8%; bebidas alcohólicas y tabaco, 47,7%; transporte, 46,0%; educación, 45,7% y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, 40,6%.
Las «bocas de urna» le dan a Boris Johnson una mayoría de 86 diputados, 50 más que en la elección de 2017. Las encuestas previas volvieron a equivocarse, y el primer ministro británico -«charlatán y mentiroso» para la prensa francesa y alemana- aparece como el dirigente Conservador más exitoso desde Margaret Thatcher (de infeliz memoria para los argentinos).
El análisis debe hacerse cuando con el escrutinio definitivo. Pero ya hay algo que puede afirmarse: es la peor elección del Laborismo desde 1945.
En AgendAR creemos que este agudo texto de hace unos días de María Laura Avignolo arroja luz sobre lo que está pasando en Gran Bretaña. Y también en otros lugares.
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«El voto de los mineros del nordeste es clave en las elecciones de Gran Bretaña. Ellos son los perdedores del capitalismo salvaje y financiero, las raíces de su anti europeísmo, del sentimiento anti inmigratorio y el nuevo patriotismo populista británico. Son el Brexit.
Esta elección británica se juega en el noreste del país. Ese territorio que la ex primera ministra británica conservadora Margaret Thatcher arrasó cuando cerró las minas de carbón a finales de los 90, y condenó a los mineros al desempleo sin reconversión y a la nostalgia de un pasado que siempre fue mejor para ellos y su familia que el futuro y horrendo presente, tras años de austeridad económica.
En 1983, Gran Bretaña tenía 174 minas trabajando y en2019 solo quedan seis. Esa es la paradoja que hoy hace que esos ex mineros y sus familias en los pueblitos cercanos a Durham, esos bisnietos de la revolución industrial de Wigan y los suburbios de Liverpool, esos obreros desempleados de Lancashire y Yorkshire apoyen a los conservadores y a Boris Johnson, aunque toda su vida lleven al laborismo en su corazón. No les gusta el líder laborista Jeremy Corbyn: no entienden si está a favor o en contra del Brexit, que ellos creen que será un maná que les devolverá el esplendor imperial perdido, el trabajo y su calidad de vida. El divorcio europeo le está ganando a la identidad de clase en Gran Bretaña.
El Gran Norte, como lo llaman los británicos. Helado, solidario, gris, con un acento fuerte diferente al del Estuario del Sur y una clase obrera orgullosa de sus orígenes. Más una taza de té oscuro, Earl Gray, con mucha azúcar y leche, en la mano para quien los visita.
El primer ministro británico Boris Johnson pasó las últimas 72 horas de su campaña en estas tierras laboristas, que están siendo conquistadas o seducidas por los conservadores Brexiters. Esa “pared roja”, que tradicionalmente votó laborismo, pero que los torys creen que son los votos que ahora definen su elección.
Los votantes Labor deberán olvidarse del racista discurso de Boris cuando visitó Liverpool. En su “blitz” en el norte, este candidato a primer ministro tory, que habla al menos 9 lenguas europeas, creció en Bruselas, se educó en Eton, estudió historia y lenguas clásicas en Oxford, habla griego antiguo con su familia, y nunca fue anti inmigrantes, deberá convencerlos de su “conversión” a su causa.
Boris les dirá que ellos van a sufrir “la gran traición de Jeremy Corbyn” porque los diputados laboristas ganaron sus bancas bajo “la falsa promesa “de asegurar el Brexit” para “luego olvidarse y darles la espalda”. Visitará cinco lugares laboristas, incluido Sunderland, que fue fundamental en la noche que se impuso el Brexit. La leyenda electoral dice en el reino que quien gana Sunderland, gana la elección.
El mensaje de Boris es simple: ”El partido laborista los decepcionó a todos ustedes. Bajo Jeremy Corbyn, ellos prometieron honrar el resultado del referéndum, antes que votaran contra el Brexit en cada oportunidad que tuvieron en el Parlamento. Ellos ganaron sus bancas bajo falsas promesas. Ahora ellos están proponiendo otro referéndum. Le van a extender la franquicia a otros dos millones de ciudadanos europeos. Es la gran traición, orquestada en Islington (el barrio de Corbyn) por políticos que traicionan sus valores e ignoran los votos”, dirá. Al menos es lo que escribió su jefe de campaña, Dominic Cummings, para que repita.
Jeremy Corbyn, de campaña en Bristol
El primer ministro recicla sus slogans del referéndum del 2016 y todos sus mitos: “Para controlar una incontrolada inmigración”, para “no enviar dinero a la Unión Europea que podemos gastar en casa”, “para recuperar el control de las élites de Bruselas, para forzar a los políticos en Westminster a escuchar a ustedes y no solo a Londres y el sudeste”.
Distritos en Gales, las East Midlands, Yorkshire, y Lancashire son los territorios que atraviesa Boris, en helicóptero y en ómnibus. En ellos busca ganar una mayoría de entre 40 a 60 bancas para poder imponer el Brexit, votarlo el 19 de diciembre en el Parlamento e irse de la UE el próximo 31 de enero. “Let´s get Brexit” done” (Vamos a hacer el Brexit) es su mantra.
Por décadas el noreste de Gran Bretaña fue rojo, territorio laborista y obrero. Creer que podrían apoyar a los conservadores era simplemente impensable. Ahora, el Brexit está dividendo las aguas más allá de la ideología de los partidos. Esa diferencia entre pro y anti europeos ha convertido a la zona en el campo de batalla que define esta elección.
Los candidatos laboristas ex mineros tratan de recordarle a los suyos cómo fue el gobierno de Margaret Thatcher y sus sucesores. ”Queridos amigos, los tories y sus amigos en el partido del Brexit quieren finalizar el trabajo de Thatcher” es la carta que Dave Anderson y Alan Mardghum, dos ex mineros, distribuyen casa por casa en los alrededores de Durham. Un distrito que es laborista desde 1935.
El servicio de salud, los recortes por la austeridad que duraron 10 años, los bancos de alimentos, los híper precarios contratos Cero ( si no hay trabajo, aunque vayan a trabajar, no les pagan), los recortes a la educación, el acceso a los transportes comunes son los temas del debate. Pero la gran discusión es permanecer o irse de Europa. A los votos se los están llevando los conservadores anti europeos. El partido del Brexit de Nigel Farage está en crisis. Sus candidatos lo abandonan y se vuelven a los torys. Son violentos los habitantes con los laboristas que timbrean. Otros los amenazan con votar a los conservadores.
Toda el área estuvo siendo frenéticamente visitada por conservadores y laboristas pidiendo el voto. Los electores laboristas tienen un problema: no le creen a Jeremy Corbyn pero sienten que se traicionan a ellos y a su historia si votan los torys. Este dilema da el resultado en las elecciones británicas.»
Ayer AgendAR subió la noticia Llega un nuevo buque para la Armada Argentina. Y dijimos «Es un paso necesario, frente a la indefensión actual. Pero seguimos sosteniendo que una sabia política de defensa debe apoyarse en el desarrollo y fabricación nacional del equipamiento. En agosto del año pasado dijimos que Argentina necesita los Astilleros Río Santiago. Es una asignatura pendiente para el nuevo gobierno nacional.»Y Daniel Arias, que había escrito esa nota hace más de un año, furioso con Macri, Aguad y Faurie, está ahora esperanzado conque el nuevo gobierno cumpla con esa con esa asignatura pendiente. Ha reescrito la nota, en el marco de la consigna con que comienza.
«Es hora de reflotar el mayor astillero argentino y con él, nuestra presencia en nuestro mar.
Con un Presidente de la Nación «a estrenar» y ganoso de reflotar la industria nacional, con un Ministro de Defensa que ya dio pruebas de estar interesado en defender a su país y que además es ingeniero, con un gobernador bonaerense que debe lidiar con la desocupación en La Plata y además es economista y keynesiano, con un Ministro de Interior que fue Secretario General de Presidencia y sabe de qué estamos hablando, compatriotas, con más de 500 pesqueros piratas operando impunemente en el Mar Argentino, es el momento de poner en quilla las Patrulleras Oceánicas OPV-80 de la Prefectura Naval Argentina.
Son barcos cuya ingeniería ya tenemos comprada, y cuya construcción puede devolverle la vida a los enormes Astilleros Río Santiago (ARS). Además, de su radarística, sistemas de tiro y comunicaciones puede ocuparse INVAP, la firma nuclear y aeroespacial barilochense.
Acabamos de comisionar en la Flota de Mar una patrullera oceánica francesa de 2da. mano comprada a precio de escándalo. Hay 3 más por venir, un total de 4 «peludos de regalo», decisiones del gobierno anterior que habrá que bancarse o afrontar juicios internacionales. Pero el rumbo general puede y debe revertirse: la AFIP puede recaudar mucha plata si dejamos de regalar el mar, y ARBA mucha más si esas magníficas instalaciones industriales en Ensenada se reactivan. Entro en materia.
El 26 de julio de 2018 el presidente Mauricio Macri y su par francés, Michel Macron, decidieron indirectamente -otra vez sopa- el cierre de los Astilleros Río Santiago (ARS), que eran hasta la década de los ’80, los mayores, mejor equipados y calificados de Sudamérica. Lo hicieron al firmar la compra para la Armada Argentina de 4 patrulleras francesas OPV de Naval Group, nuevo nombre de la constructora naval más vieja del mundo (la fundó Luis XIII en 1631).
Antes, Macri coqueteó con españoles e israelíes, pero en ningún momento él o su Ministro de Defensa, Oscar Aguad, consideraron llevar a término un plan que ya cumple 20 años dando vueltas por las cancillerías de Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y Chile, y que sólo estos dos últimos países vienen cumpliendo. El plan es (era) el de equipar a todo el Cono Sur con un diseño común de patrullera, la OPV-80 del astillero alemán Fassmer. La estandarización regional de partes, componentes, respuestos, equipamiento y procedimientos de reparación de las Fassmer habría bajado el precio de construcción y asegurado muchos años de servicio de estos barcos en las cinco marinas de guerra. Esos planes regionales arruinan negocios pestilentes de compra de chatarra de la OTAN, y asustan a nuestros colonizados mentales, con o sin gorra, y que son unos cuantos.
OPV de la Armada de Chile
En números fríos, Macri prefirió pagarle a Francia U$ 328 millones por 4 patrulleras “llave en mano”, en lugar de construir 5 unidades nuevas en los Astilleros Río Santiago, con el agravante de que la primera en entregarse a la Argentina, «L’Androit», ya tiene 7 años de uso en la Marina Francesa. Es la que acaba de recibirse en el inventario naval, con el nombre de ARA Bouchard.
Es decir, el ex presidente Macri y su ex ministro Aguad evitaron pagarle al estado argentino un total de U$ 250 millones por 5 naves nuevas, y prefirieron darle U$ 78 millones más a Francia por sólo 4 unidades, todas menos modulares y polivalentes que las Fassmer. Barcos inferiores en todo sentido. Habida cuenta de que las 4 «nuevas» patrulleras deberán vigilar 1 millón de km2 de mar, no parece que puedan cambiar mucho la situación de descontrol de pesca en nuestra Plataforma Continental. Y de tener una flota patrullera estandarizada para la región, capaz de intercambiar repuestos y mantenimientos, a olvidarse.
Aguad y Macri también prefirieron sacrificar 1200 puestos de trabajo calificado en el inmenso astillero de Ensenada, que desde 2016 está nuevamente a punto de cerrar. Pero la buena noticia (al menos para Francia) fue que con esta firma en Francia se aseguraron 2000 puestos en Naval Group, que revistó hasta hace poco con nombre francés (DNCS).
¿Y qué decir del rol que tuvo en esto el Palacio San Martín? El más famoso canciller francés, Charles de Talleyrand, conservó su puesto a través de gobiernos ríspidamente diferentes: los de la Revolución Francesa, el Consulado, el Imperio de Napoleón y la restauración monárquica. Pero en todas sus volteretas (se justificó), siempre defendió los intereses permanentes de Francia. Intereses que según el propio Talleyrand, no son muy diferentes de los de Europa en general.
El ex canciller Jorge Faurie, nuestro Talleyrand criollo, no logró la firma del Tratado de Libre Comercio con Europa: nadie es perfecto. Pero su jefe, Mauricio Macri, compensó de sobra no a toda Europa, pero sí al menos a Macron. Cuyos intereses, Talleyrand dixit, no son muy diferentes de los de Europa en general.
En cuanto a la Armada Argentina, supuesta beneficiaria, no está acostumbrada al autoequipamiento. En 1974 fue forzada a dotarse de naves nuevas y de construcción local, cuando el presidente Juan D. Perón pagó a Blöhm und Voss, de Hamburgo, por los planos y la tecnología de las corbetas alemanas Meko 140 “clase Espora”.
Perón eligió bien. Se construyeron 6 unidades en los Astilleros Río Santiago, entonces llamados AFNE. Aunque las Meko están viejas, tienen un diseño modular que permite cambiar o renovar en pocos días todos los sistemas de armas y sensores. Todavía hoy, 45 años después de firmada aquella operación, las Meko siguen siendo los mejores barcos de combate de la Armada.
Desde la derrota argentina en Malvinas el cierre de los ARS, así como los del complejo submarinístico CINAR, colindante con Puerto Madero, se volvió agenda de los gobiernos argentinos (no de todos, pero sí de casi todos). Ese cierre es una parte de las cláusulas de desarme unilateral exigidas por el Reino Unido en el Pacto de Madrid, el que posibilitó la rendición argentina. Documento que al parecer sigue gozando de buena salud.
El presidente Raúl Alfonsín no se propuso el cierre de los ARS, pero los dejó sin plata y sin trabajo y esperó que se murieran solos. Sin embargo, estas enormes instalaciones tienen una propensión a resucitar. De hecho, la última Meko 140 se entregó a la Armada recién en 2004.
Más proactiva, en el sentido funerario, fue la política de su sucesor, el presidente Carlos Menem. Por una parte, intentó cerrar y privatizar el CINAR, entonces llamado Tandanor-Domecq García, para hacer un barrio paquete colindante con Puerto Madero (hubo denuncias, juicios por estafa, ningún preso).
Y contra los ARS, Menem fue con los tapones de punta. El 21 de septiembre de 1992 para garantizar su rápido cierre lo hizo invadir desde el río por el Grupo Albatros, de la Prefectura Naval Argentina. No tuvo en cuenta, sin embargo, que la población y la municipalidad de Ensenada se jugaban su mayor fuente de trabajo. Más de 5000 lugareños sitiaron a los comandos dentro del astillero. Los desembarcados no iban a pasar hambre, dado que podían ser reabastecidos desde el río… pero incluso Menem tenía cierta aversión por el ridículo, o al menos el ridículo extremo. A las 60 horas, los guerreros se tuvieron que retirar.
Hubo represalias. A partir de aquel momento los ARS pasaron a ser de dominio provincial y entraron a 12 años de estado de coma y abandono, administrados (es un decir) por el gobernador Eduardo Duhalde. Vale la pena googlear las fotos de esos enormes hangares vacíos, invadidos por la vegetación, las ratas y las palomas, y a punto de derrumbe. Todavía estaban llenos de las enormes máquinas-herramienta que hicieron posible que allí se construyeran desde locomotoras hasta componentes para centrales nucleares. Esas son imágenes que están en la memoria colectiva de Ensenada.
Los ARS fueron resucitando trabajosamente a partir de 2004, con pedidos de petroleros, tanqueros, graneleros y pesqueros de países y empresas nacionales y de la región. Salieron exitosamente barcos de hasta 60.000 toneladas. Pero los negocios con PDVS, la petrolera de Venezuela siempre fueron difíciles: ellos lerdos para pagar, y el ARS lerdo para construir. Y es que si no te entra un dólar del cliente, resulta difícil.
Durante el período kirchnerista las esperanzas de ARS estaban muy puestas en la construcción de las OPV-80 para la Armada, pero pasaron los años sin ningún pedido formal: el presupuesto de Defensa era bajísimo y, puestos a elegir, los ministros del área durante los gobiernos kirchneristas pusieron sus fichas en reflotar los astilleros TANDANOR y Domeq García, redenominados CINAR. En lo cual tuvieron éxito más allá de lo predecible, además.
Ojalá no hubieran faltado cinco para el peso. Los planos y la tecnología de los OPV-80 ya habían sido comprados al astillero militar chileno ASMAR en 2009. Sólo había que poner uno de estos barcos «en quilla» para salvar el plan, vacunarse contra adquisiciones externas, y más importante aún, insuflarle oxígeno al astillero platense… La última alegría económica de ARS es de 2014, una orden por 4 grandes remolcadores de diseño original para Abadía del Mar, un grupo privado. Después, la nada.
Ante la cachetada del acuerdo Macri-Macron en 2018, los ARS perdieron como cliente a su viejo dueño, la Armada, y desde entonces –paradojas de la historia- la fábrica estuvo ofreciéndole las OPV a la Prefectura, esa misma fuerza que la tomó por asalto. La oferta fue el reemplazo de los viejos patrulleros “clase Mantilla”, todos jubilables. Sin embargo, dado que la idea fija del gobierno de Macri era el cierre, estaba cantado que el ofrecimiento sería rechazado por la exMinistro de Seguridad, Patricia Bullrich.
¿Es tan polivalente esta patrullera de diseño alemán como para equipar a fuerzas marcadamente distintas, como la Armada y la Prefectura? Extrañamente, sí. Tiene dimensiones parecidas a las de la corbeta Meko 140 de la Armada, aunque ésta ostenta un armamento mucho más poderoso y diverso, incluyendo un cañón automático de 76 mm, 4 de 40 mm., y misiles antibuque MM-38 Éxocet.
Las velocidades se parecen un poco. La Meko está en los 27 nudos, y la OPV motorizada según la última oferta de ARS a la PNA tendría una velocidad de persecución apenas menor (24 nudos), pero a cambio, una autonomía larguísima, de 8000 millas. Y es que una patrullera no está hecha para enfrentarse con buques de guerra, sino para detener la pesca ilegal, razón por la cual su armamento se reduce a un modesto cañón automático de 30 mm. en proa, y un par de ametralladoras cal. 50. Pero no es imposible reconfigurar una OPV-80 para tareas más militares: es una nave inherentemente dual.
Lo central es que tiene un casco diseñado para soportar mar gruesa, es cómoda y espaciosa para su treintena de tripulantes, y puede y debe aguantar un mes seguido en campaña porque le sobra mar para custodiar. La OPV-80 tiene incluso un diseño “stealth”, es decir evasivo al radar. Dado el oleaje habitualmente brutal del Mar Argentino, que genera «clutter» o ecos falsos en los radares no militares, es difícil que los barcos chinos (los intrusos más frecuentes en la milla 201) la puedan detectar hasta tenerla a alcance visual, situación en la que se pueden dar por presos.
Generalmente no lo hacen, pero tampoco es fácil patotear a una OPV-80 embistiéndola entre varios pesqueros. Esa es una práctica habitual de los invasores de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, y la sufren rutinariamente los pequeños patrulleros clase Mantilla de la PNA. La OPV-80 aún en la versión propuesta para Prefectura, dotada únicamente de armas livianas, tiene otros activos con qué contraatacar: carga un helicóptero de al menos 5 toneladas, con plataforma de apontaje de 240 m2 y hangar en popa, y en su flanco de babor tiene una abertura para el despliegue de hasta 2 botes semirrígidos inflables, para partidas de abordaje y captura.
Y el helicóptero no sirve únicamente para someter a capitanes chinos o españoles que no quieren ser traídos de arrastrón ante un juez argentino. Con el equipamiento necesario de sonoboyas y bombas de profundidad, el helicóptero es la mejor arma antisubmarina desde los años ’50. Cinco unidades de capacidades tan potencialmente duales en nuestro mar serían un gesto poderoso de parte de la Argentina.
El momento es adecuado no sólo porque hay nuevos y mejores gobernantes. El permanente intento de cierre de los ARS sufrido durante el gobierno de Macri vino con cambios interesantes de titularidad sobre el Mar Argentino, que en realidad desde Puerto Madryn al sur podría llamarse Mar Español.
Desde la presidencia de Menem y hasta hoy, el poder pesquero real fue la flota alturera ibérica “legal”, las firmas con planta de fileteo en tierra. Son realmente creativas: no dejan infracción por cometer, pero además inventan nuevas. En 2006, a fuerza de sobrepesca, captura incidental, pesca de juveniles y “melliceo” o “trilliceo” de buques congeladores, los hispánicos habían vaciado de tal modo y con tanta impunidad nuestros caladeros que hubo literalmente que cerrar el mar. La merluza hubbsi había desaparecido comercialmente, y no se sabía si “rebotaría”, o cuándo. Más de 30.000 obreros en puertos patagónicos perdieron sus trabajos. Luego de un par de años, el stock de la especie se recuperó rengamente, aunque con cada crisis, cada vez queda más debajo de sus valores pre-malvineros.
El Instituto Nacional de Investigaciones y Desarrollos Pesqueros, INIDEP, en Mar del Plata, resumió la situación en un informe de 2017: desde 1989 España es la revendedora oficial al resto de la Unión Europea de la materia prima generada por el Mar Argentino, dijo el INIDEP sin ambages. Y añadió que el control comercial y político de España sobre nuestro mar es férreo. Inhibe toda posibilidad de las empresas locales de pescar en altura o agregar valor a la pesca criolla exportada.
Es difícil que el INIDEP vuelva a repetir opiniones tan crudas: en 2018 Macri nombró como su director a Fernando Georgiadis, como lo había sido ya 2 veces antes en épocas de Menem y de Fernando De la Rúa. Abogado de las pesqueras españolas, en su primera intervención Georgiadis entró al INIDEP como Atila en Europa: echó de sus cargos a decenas de investigadores oceanográficos para disciplinar a la tropa científica y manejó al resto con mano de hierro.
Eso sí, obtuvo laureles académicos: en diciembre de 2001, cuando su segunda aparición en el Instituto, fue declarado directamente «persona no grata» por el Concejo Deliberante de Mar del Plata, a pedido de las pesqueras y los científicos locales. Lo central del trabajo de Georgiadis fue hacer que el INIDEP inventara un andamiaje estadístico falso que diera cierto soporte legal a las matufias que terminan invariablemente con el vaciamiento del mar. Y en 2018, el personaje estuvo de regreso: no hay 2 sin 3.
Pero el panorama general del Mar Argentino está cambiando. La más expoliadora de las firmas españolas, Arbumasa, con base operativa en Puerto Deseado, fue comprada en 2018 por una pesquera china. De creerle al «Faro de Vigo», muy pendiente de todo lo que pasa en nuestra plataforma continental, ya se hicieron chinas otras pesqueras grandes y medianas, incluso en Mar del Plata: Altamare, Chiarpesca, Lan Fish, Patagonian Seafood, Ardapez, Arhepez, al compás de U$ 760 millones a fecha de julio de 2017. Y siguen los pases.
De modo que hoy sí que somos el choripán del sandwich. Hay chinos operando legalmente desde la costa, en lugar de los españoles, y chinos ilegales en la milla 201, metiéndose 50 o 60 millas de noche en la ZEE.
Los ilegales forman ciudades flotantes de hasta 500 barcos. Esas armadas que de noche brillan tanto como el alumbrado público de Comodoro Rivadavia, pertenecen un 40% a China, un 20% a Corea del Sur, otro 20% a Taiwan y un 15%… a España, siempre firme. Son barcos «poteros», que con sus luces atraen y capturan más de 500 toneladas/año de calamar Illex argentinus y Loligo. Ese robo nos cuesta alrededor de U$ 1000 milones/año. Pero además, como los calamares son especies «forrajeras», de las cuales dependen indirectamente los superpredadores escasos y de alto precio (como la merluza negra austral), su sobrepesca constituye un desastre para el ecosistema pesquero y la industria local.
En 2017 la pesca «conservacionista» (haceme reir) bajo licencia de Port Stanley generó U$ 228 millones, y el 75% de las capturas fueron compradas por… sí, adivinó, España. Los «islanders» pueden pasar de los Windsor: son súbditos económicos reales de la monarquía equivocada. De triunfar el Brexit, los reinos borbónicos, por mandato de la UE, podrían verse obligados (a su pesar) a ponerle tarifas aduaneras a la pesca malvinera, por británica y «extrazona». Y si esto sucede, Port Stanley, sitio fundacionalmente pragmático, le venderá directamente el calamar a China.
Como escenario de pérdida agravada de soberanía, todo va consolidando una pesadilla cada vez más perfecta para cualquier gobierno con intenciones de que seamos un país y no simplemente un lugar. No sólo la Prefectura necesita los OPV-80. También la Armada. También La Plata. También el país. Según el experto en pesquerías Dr. César Lerena, estamos perdiendo aproximadamente U$ 2000 millones/año de peces de aleta y de moluscos por extraccionismo irrestricto, y si se tiene en cuenta la torta de valor agregado de los productos finales, suman U$ 14.000 millones.
Vigilar a los pesqueros piratas no es tarea para submarinos, como el lamentado ARA San Juan. Los submarinos son naves que para ser silenciosas no tienen siquiera armamento de cubierta, lo necesario para detener a un pesquero. O a muchos.
Y es que la vigilancia policial del mar no pasa por la doctrina Chocobar: no podemos torpedear y hundir a quienes nos roban. Sí podemos traerlos a puerto, juzgarlos ante la ley local, decomisar sus barcos y, mucho más doloroso aún, dejarlos sin sus artes de pesca. En muchos casos, valen más que las naves.
Aceptar el cierre de los Astilleros Río Santiago con 5 patrulleros que deberían estar ya operativos, es perder la poca fuerza de negociación que nos queda sobre nuestro propio mar.
AgendAR no cree que esto haya sido un plan del gobierno de Macri, si no otra avivada de Macron. AgendAR no cree que el gobierno de Macri haya tenido siquiera planes para el Mar Argentino. Pero China sí.»
El ministro de Economía Martín Guzmán planteó ayer los objetivos de lo que será su programa macroeconómico: frenar la caída de la actividad, eliminar los desequilibrios heredados y devolver la tranquilidad a los mercados, con la cuestión social como foco.
Sus anuncios puntuales fueron: continuará el control de cambios implantado por Macri (el límite a la compra de dólares para atesorar); y, por ahora, no habrá desdoblamiento cambiario.
Guzmán ratificó la renegociación de la deuda, y dijo que ya se está negociando con el FMI para adaptar el programa existente que -afirmó- el Fondo reconoce que ha fracasado. Mencionó una reunión previa a ser designado ministro con la directora Kristalina Georgieva. Pero no anticipó si se pagarán o no los vencimientos urgentes de la deuda.
Afirmó rotundamente que puede haber «un diálogo bien constructivo y abierto, pero hay que tomar decisiones. Este es nuestro proyecto y el programa es nuestro. No es un programa diseñado por el FMI sino por nosotros. Vamos a buscar adecuar el acuerdo a los objetivos macro de este programa«.
Dijo no habrá ajuste fiscal, pero que se buscará un sendero hacia el superávit. Lo que sugiere que habrá nuevos impuestos. Señaló que no puede haber emisión monetaria descontrolada, que «sería desestabilizante» en el marco de su programa.
Anunció la creación de una unidad de seguimiento de la deuda externa y una comisión de ex secretarios de Finanzas para aprovechar su expertise en la negociación de la deuda, sobre la que dijo también que ya existen contactos con acreedores privados. No se precisó sobre si habrá o no igual tratamiento a los bonistas que tienen papeles con ley local y extranjera.
Adelantó que presentará en el Congreso, en extraordinarias, un proyecto de ley de Solidaridad y Reactivación Productiva, del que no dio detalles. Cuestionó severamente los cambios aplicados por Macri a la fórmula de cálculo de las ubilaciones, lo que sugiere que propondrá una reforma jubilatoria.
El primer cuestionamiento -muy argentino- que ha surgido a su exposición es que tuvo «gusto a poco». En cuanto a la deuda -el problema económico inmediato central, en lo que están de acuerdo el presidente y el ministro, la vaguedad es necesaria. Se está negociando, y no se va a conceder nada al otro lado de la mesa antes de un acuerdo definitivo. Por eso habla de un «default virtual»; ese «otro lado» también debe esforzarse para que no llegue a ser formal.
Por el resto, se puede sintetizar las definiciones del nuevo ministro de Economía, en la afirmación -el reconocimiento- que Argentina tiene que converger a un superávit primario: es decir, que los gastos no pueden ser mayores que los ingresos. Pero no puede haber un ajuste en 2020; la población ha sufrido demasiado y la caída de la actividad fue muy grande. También, que la emisión no es solución.
Frente a este cuadro -realista- de situación Guzmán ha sido un buen comunicador, para el sector del público que no es partidario de este gobierno ni opositor furioso. No tendrá la aprobación de «emisionistas» ni de «ajustadores» dogmáticos, pero eso era completamente previsible.
Una crítica aparentemente menos dogmática que se escucha es que falta «un plan». La Argentina debería esforzarse en tener un plan con metas y objetivos para la infraestructura vial y energética, para la vivienda, para el reordenamiento demográfico… Pero no sería serio plantear en estas condiciones -como se hizo varias veces en el gobierno anterior- un detalle de metas de inflación, niveles de emisión, tasas de interés… Que a pocos meses ya estaban descartados.
El plan de Guzmán es, parece evidente, acordar las mejores condiciones posibles para la Argentina con los acreedores, y, al mismo tiempo, aminorar gradualmente (¿les suena?) los desequilibrios que ha denunciado, sin causar intranquilidad a los «mercados» y, sobre todo, a la población. Que en dos años estará volviendo a votar.
Las medidas sorpresa -que las habrá- vendrán por el lado de obtener los recursos necesarios, y deberá elaborarlas con el ministro Kulfas y, sobre todo, el presidente Fernández.
A. B. F.
(Se agrega, para que juzguen por sí mismos, el video oficial de la conferencia del ministro Guzmán).
También ayer, en su segundo día en la Casa Rosada, Alberto Fernández -cuenta la informada periodista de Clarín Natasha Niebieskikwiat- almorzó con el embajador Michael Kozak, secretario en funciones del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. Fue tras una reunión previa y un recorrido de oficinas del funcionario estadounidense con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, el canciller Felipe Solá, y el futuro embajador en Washington, Jorge Argüello. Por la parte estadounidense también estuvo el embajador Edward Prado, el consejero político Chris Andino y la asesora Mariju Bofill.
El encuentro en la Casa de Gobierno tuvo fotos con sonrisas. Pero se produjo luego de la contundente decisión del asesor directo de Donald Trump en la Casa Blanca, Mauricio Claver-Carone, de marcharse del país sin asistir a la jura de Alberto Fernández, el martes. En un comunicado oficial, el Gobierno informó que en la reunión con Kozak acordaron «crear un sistema de consulta permanente para trabajar coordinadamente entre ambos países». Es lo que había reclamado Claver-Carone, cuando dijo que su retirada temprana obedecía a la falta de información del nuevo Gobierno argentino sobre el contexto de su viaje.
Nos parece que es un manejo acertado. Argentina no debe «comprar» problemas por falta de comunicación; ya vendrán bastantes por defender nuestros intereses.
Pero nos parece útil reproducir esta nota del New York Times (nuestra traducción; hemos conservado las expresiones que ellos usan) sobre el incidente. Es la mirada de un medio muy influyente, y muy poco cercano a las posiciones de Donald Trump.
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«El enviado de Trump se va de la inauguración presidencial argentina. Dispara una advertencia sobre Venezuela
Un asesor principal del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se saltó la toma de posesión del nuevo presidente argentino Alberto Fernández y las reuniones de trabajo previstas para el día siguiente, descontento con la presencia de funcionarios del gobierno del venezolano Nicolás Maduro.
El enviado especial, Mauricio Claver-Carone, le dijo al periódico local Clarín que se había ido temprano después de estar «sorprendido» por la presencia de invitados, incluido el ministro venezolano de Información, Jorge Rodríguez.
Los comentarios fueron confirmados por un portavoz de la embajada de Estados Unidos, quien dijo que no se habían cancelado las reuniones programadas.
Estados Unidos y muchas naciones occidentales han pedido a Maduro que renuncie y han reconocido al líder opositor venezolano Juan Guaidó como el presidente legítimo del país.
El líder peronista Fernández enfrenta un acto de malabarismo diplomático entre Estados Unidos y aliados izquierdistas, incluida Venezuela. Su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, estuvo cerca de Maduro al final de sus dos mandatos 2007-2015.
«Desafortunadamente, debido a algunas invitaciones y algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano. No tendré las reuniones de trabajo que tenía programadas para mañana», dijo Claver-Carone a Clarín.
El enviado dijo que los lazos con Maduro «no traen ningún beneficio a Argentina», y dijo que deberían centrarse en «cómo pueden trabajar bilateralmente con nosotros y con otros aliados».
Otros funcionarios estadounidenses asistieron (a la jura) y se reunieron con Fernández, incluidos el Secretario de Salud de EE. UU. Alex Azar y Michael Kozak, el secretario asistente interino de EE. UU. para la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
El portavoz de la embajada de Estados Unidos dijo el miércoles que Azar y Claver-Carone ya habían salido de Argentina, mientras que Kozak se quedó.
El ex líder conservador argentino, Mauricio Macri, que entregó el poder a Fernández el martes, había sido un aliado cercano de Estados Unidos sobre Venezuela.
Fernández ha sido cauteloso con su postura sobre el gobierno de Maduro, aunque ha enfatizado los lazos con otros políticos de izquierda en la región, incluido el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, el líder desalojado de Bolivia, Evo Morales, y el ex líder (sic) brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
El líder cubano Miguel Díaz-Canel y el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, también estuvieron presentes en la inauguración, mientras que el presidente derechista de Brasil, Jair Bolsonaro, no asistió, sino que envió a su vicepresidente.
Argentina, que recibió una línea de crédito de $ 57 mil millones del Fondo Monetario Internacional el año pasado, esperará recibir el apoyo de EE. UU., ya que busca reestructurar una gran deuda en medio de una crisis económica y temores de incumplimiento crediticio.»
(Reporte de Adam Jourdan, Cassandra Garrison y Hugh Bronstein; Edición de Steve Orlofsky y Nick Macfie)
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Como dijimos, el New York Times está -como la dirigencia Demócrata con la que simpatiza- muy lejos de Trump. Pero en lo que se refiere a Latinoamérica, hoy sus posturas son muy parecidas.
El ministro de Economía Guzmán, dio a conocer ayer el gabinete que lo acompañará en su gestión. Designó a los secretarios de Hacienda, Raúl Rigo; de Finanzas, Diego Bastourre; de Política Económica, Haroldo Montagu y de Política Tributaria, Roberto Arias.
También integrará el gabinete de Economía la directora de la Unidad de Relaciones Internacionales, Maia Colodenco. Sergio Chodos será propuesto por la Argentina como director ante el Fondo Monetario Internacional.
“Rigo es de las personas que mejor conocen el funcionamiento de la Secretaría de Hacienda y tiene predicamento sobre la línea técnica”, cuenta uno de los economistas que mejor conoce los pasillos de Economía. Rigo era subsecretario de Presupuesto de la época de Juan Carlos Pezoa, hombre de confianza de Alberto Fernández.
Bastourre viene del Banco Central. Es un economista de la Universidad de La Plata como Guzmán y fue profesor suyo allí. Llegó en la época de Martín Redrado -junto a Miguel Pesce- y se desempeñó siempre en el área de investigaciones económicas. Publicó un trabajo en coautoría con Martín Redrado sobre la evidencia en el mundo para que los países acumularan reservas y cuál era su nivel óptimo. Tiene 42 años. Da clases en la UNLP en Finanzas Internacionales y su perfil es más teórico. Desde ahora tendrá el rol de renegociar la deuda y sentarse con los bancos y tenedores de bonos.
Montagu será el secretario de Política Económica. Es investigador y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires desde 2004. Es economista y con una Maestría Política de FLACSO. Fue co-director del Grupo de Modelo de Consistencia del Plan Fénix.
Arias, es doctor en Economía recibido en la Universidad Nacional de La Plata y master en Administración Pública de la Universidad de Columbia (al igual que Cecilia Todesca, vicejefa de Gabinete). Arias, fanático de River, ha sido un tuitero activo en los últimos años conocido por sus debates con Lucas Llach, economista y ex vicepresidente del Banco Central en la gestión Macri. “Felicitaciones a @RobertoJArias, un gran profesional y una de las voces más constructivas aquí. (Y un entusiasta del pagoQR: promovámoslo!). Lo mejor para él y todo el equipo de Guzmán”, tuiteó ayer Llach.
Colodenco es una economista de la UBA y Universidad Di Tella que se desempeñó en el equipo de sherpas que organizó la preparatorio del G-20 en Buenos Aires. Fue entre 2017 y 2018.
Chodos volverá a la silla de la Argentina como representante del FMI. Ya ocupó ese rol cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. Chodos escribió un capítulo de un libro en el que Guzmán y Joseph Stiglitz recopilaron trabajos técnicos sobre reestructuraciones de deuda. Es abogado de la UBA y también estudió en Columbia. Estuvo en la Secretaría de Finanzas de Economía, y así lo justificaba, cuando se autorizó el uso de las reservas para pagar deuda pública.
Hace 170 millones de años, un feroz cazador acechaba en lo que hoy es la Patagonia argentina. Perseguía a sus presas en un ambiente muy distinto de lo que es hoy. Por entonces, frecuentes erupciones volcánicas causaban lluvias de cenizas en una región del mundo cálida y húmeda, dominada por bosques de coníferas como las araucarias que se extendían alrededor de grandes lagos. Aquel fue el reino del Asfaltovenator vialidadi, un dinosaurio carnívoro hasta ahora desconocido dado a conocer hoy por paleontólogos de Argentina y Alemania en la revista Scientific Reports (grupo Nature).
“Todo indica que era el depredador más grande de aquella época en la región”, cuenta a Sinc (Servicio de Información y Noticias Científicas) el argentino Diego Pol, investigador de Conicet y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF). «La longitud corporal estimada es de ocho metros. Es uno de los más antiguos y completos dinosaurios carnívoros del Jurásico descubiertos hasta el momento”.
Su menú era diverso. Este depredador convivió con grandes herbívoros de cuello largo como el Patagosaurus (de 18 m de largo) o el Volkheimeria, saurópodos cuyos restos fueron hallados en la misma zona, la Formación Cañadón Asfalto, en el centro de la Provincia del Chubut.
“En el sitio donde se encontraron partes fosilizadas del Asfaltovenator había un hueso que no pertenece a este animal”, revela el paleontólogo alemán Oliver Rauhut de Universidad de Múnich, quien participó en la investigación. “Se trata de una tibia de un saurópodo. Estaba entre la columna vertebral y los brazos del Asfaltovenator por lo que podría haber sido su última cena. No sabemos en realidad la causa de muerte de este depredador. Quizás aquel hueso, con marcas de dientes, fue demasiado grande”.
Si bien esta nueva especie ha sido dada a conocer ahora, los fósiles de este espécimen fueron hallados hace casi dos décadas. Ahí estuvieron, ocultos del mundo, hasta que el técnico Leandro Canessa del MEF los encontró durante una campaña en 2002.
“El fósil estaba en un lugar muy inaccesible”, explica Pol, conocido por haber hallado los restos del dinosaurio más grande del mundo, el Patagotitan mayorum también en Chubut. “La excavación comenzó en 2005 pero hasta 2007 no se logró extraer, gracias a que la Administración de Vialidad Provincial hizo un camino para poder llegar al sitio donde estaba el fósil, a 1500 metros de la ruta. Por allí pudo acceder una grúa que hizo posible el rescate de los restos”.
Extracción de los fósiles de Asfaltovenator, en la provincia de Chubut (Argentina). / MEF
Los restos estaban en rocas sedimentarias extremadamente duras por lo que su preparación tardó cinco años. “Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que este animal tenía una combinación de caracteres única en terópodos o dinosaurios carnívoros, lo cual hizo que tuviéramos que revisar la anatomía de muchos otros grupos de especies emparentadas”, recuerda Rauhut. «Así, entre 2013 y 2015 viajé a colecciones en todo el mundo para compararlo con nuestro bicho».
Un mosaico de características La paciente investigación tuvo sus frutos. Los científicos pudieron recuperar aproximadamente el 50 % del esqueleto del animal. “Pero en especial, tenemos el cráneo y mandíbulas completos, algo muy inusual en carnívoros”, destaca Pol. “En la parte superior del hocico y adelante de las órbitas tiene una serie de crestas y depresiones que son únicas. Es el representante más antiguo conocido de uno de los principales linajes, los alosauroideos, una familia de dinosaurios carnívoros”.
Lo que más intrigó a los investigadores desde un principio fue la mezcla de características únicas que tenía este ejemplar. “Nos habla del momento de explosión evolutiva en el que aparecieron la mayoría de las familias de dinosaurios carnívoros”, detalla el investigador argentino. “Durante estos períodos, la evolución se acelera rápidamente y se vuelve más caótica. Son usualmente seguidos de etapas de evolución más lenta en las que no surgen muchas novedades. Esto se conoce como ‘equilibrio puntuado’ en la teoría evolutiva y está presente en la historia de los dinosaurios. Este dinosaurio pertenece a uno de estos momentos de evolución acelerada y es una pieza clave para entender este período tan especial”.
Una nueva pieza del rompecabezas Esta nueva especie vivió durante una época convulsionada del planeta. Por entonces, el supercontinente Pangea comenzó a desmembrarse en Laurasia y Gondwana y se formó el Océano Atlántico. Fue durante el Jurásico Medio en el que los dinosaurios y mamíferos se diversificaron.
El Asfaltovenator carga en su nombre con la historia y lugar de hallazgo: “Asfalto” por la Formación Cañadón Asfalto –que se formó hace alrededor de 171 millones de años–, “venator” (cazador en griego) y “vialidadi” en honor al trabajo de la Administración de Vialidad Provincial de Chubut que ayudó en la extracción.
Con un cráneo de 80 cm de largo y filosas garras, Asfaltovenator no fue el único depredador de su época pero sí el más grande en comparación con el Condorraptor, Eoabelisaurus y Piatnitzkysaurus, con los que convivió. Pero, como indica Rauhut, “esta especie es bien distinta de todos los otros terópodos que conocemos”.
E nuevo integrante de la familia de dinosaurios hallados en Argentina –un paraíso paleontológico solo comparable con Estados Unidos, China y Mongolia– pone de manifiesto la incertidumbre que aún rodea las relaciones de los principales linajes de dinosaurios carnívoros.
Su árbol genealógico es aun brumoso: “Estas etapas de ‘revolución evolutiva’ son sumamente difíciles de reconstruir –explica Diego Pol– porque precisamente la evolución se acelera y los linajes comienzan a diferenciarse tan rápidamente que es difícil trazar la historia de cómo ocurrieron los cambios y por lo tanto las relaciones entre las familias y las especies”.
Los fósiles del Asfaltovenator exhiben la diversidad biológica que hubo a lo largo de la historia de la vida. Como detectives del pasado profundos, Pol y Rauhut intentan descubrimiento tras descubrimiento armar el rompecabezas, reconstruir procesos y patrones, analizar las relaciones entre todas esas formas de vida.
En la actualidad hay descriptas alrededor de cuarenta especies de dinosaurios terópodos sudamericanos. Una lista en continua expansión, como lo demuestra el hallazgo del antiguo Asfaltovenator.
Este reportaje al secretario de Energía del gobierno anterior fue publicado el lunes 2, y ya es conocido en el ámbito nuclear argentino. Seguramente también en Beijing. Lo que tal vez no sea tan conocido son las afirmaciones del embajador de Macri en China, Diego Guelar, que agregamos al final.
De todos modos, nos parece útil reproducirlo, por dos motivos. Porque muestra cómo se procede cuándo se quiere impedir algún una decisión en el Estado: no hace falta «operar» en la cima; alcanza si se hace en el nivel medio adecuado. Y también, porque el nuevo gobierno debe sentarse a conversar con China sobre este tema. Los argentinos debemos conocer la historia.
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“Yo no construiría nuevas centrales nucleares en Argentina”. La frase la pronunció el entonces secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, el pasado 20 de noviembre al presentar el balance energético del macrismo en una reunión con periodistas. Si se observan los avances registrados en el área nuclear desde diciembre de 2015, la revelación no sorprende, aunque lo que no termina de quedar claro es qué estuvieron negociando con China durante los últimos cuatro años.
El 18 de julio de 2014, el gobierno argentino firmó con el director de la Administración Nacional de Energía de China, Xu Xinxiong, un convenio de cooperación para la construcción de una cuarta y una quinta central de potencia. El 15 de noviembre de 2015 ambos países cerraron los convenios técnicos y comerciales de Atucha III en la ciudad turca de Antalya y acordaron la versión final del contrato marco por la quinta central.
Atucha III iba a ser un reactor de uranio natural y agua pesada para aprovechar la experiencia y los recursos que el país tiene en el uso de la tecnología CANDU. Sin embargo, el interés principal de los chinos era vender su reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana. Para conformar a ambas partes, el acuerdo inicial contempló financiamiento chino para la construcción de una cuarta central de uranio natural y agua pesada de 760 MW y una quinta de uranio enriquecido y agua liviana de 1000 MW.
Las obras debían comenzar en 2016, pero luego del cambio de gobierno el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, confirmó que durante ese año no habría novedades porque se estaban revisando los contratos. La negociación se fue demorando. Mientras tanto, el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, anunció que la quinta central no se instalaría en Zarate sino en Rio Negro. El problema es que antes de esa comunicación no hubo un trabajo previo destinado a disipar los temores que la energía nuclear genera en parte de la población y en septiembre de 2017 Gadano se terminó llevando de Río Negro una ley que prohibió la instalación de reactores atómicos en la provincia .
Luego de ese fracaso hubo un nuevo golpe de timón. En mayo de 2018 el presidente de Nucleoeléctrica, Rubén Semmoloni, les informó a los gerentes de la empresa que el Gobierno había decidido no construir la central nuclear Candú y se construiría solo la central que querían los chinos en Zarate.
El 13 de junio de 2018, Aranguren sorprendió al afirmar que finalmente no se construiría ninguna de las dos centrales . “La actual situación fiscal que tiene la Argentina nos obliga a ser prudentes. Por lo tanto, le hemos propuesto al gobierno chino suspender o postergar la construcción de la cuarta y la quinta central».
El 3 de octubre el gobierno volvió a pegar otro volantazo. En una jornada en el Centro Argentino de Ingenieros, Gadano negó que se haya cancelado la construcción de nuevas centrales nucleares en Argentina. “Eso no es cierto”, dijo. El plan que desde entonces venían sosteniendo algunos en el gobierno era avanzar solo con el reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana. De hecho, la cuarta central Candu fue oficialmente descartada por Nucleoeléctrica.
En este reportaje Lopetegui fue un paso más allá al asegurar que en realidad no tiene sentido que Argentina avance con la construcción de una nueva central nuclear de potencia. La novedad surgió porque en la presentación del balance energético no incluyó el tema al reseñar los avances en el área nuclear.
-En el punteo no figura la negociación con China para la construcción de una nueva central nuclear de potencia.
-Yo no construiría nuevas centrales nucleares en Argentina. Lo nuclear es puro costo de capital. Además, son proyectos que sabés cuando empiezan, pero no cuando terminan ni cuánto pueden terminan costando. En Argentina la matriz tiene que ser gas, renovables y algunos aprovechamientos hidroeléctricos. Endeudarse en 5000 o 6000 millones de dólares para construir una nueva central nuclear no tiene sentido.
-Pero otras fuentes del gobierno hasta el día de hoy dicen que se sigue negociando con China para construir una nueva central nuclear.
-Yo descubrí algo este año. Antes pensaba que la generación a gas, hidroeléctrica y nuclear eran distintas fuentes de energía. Vos podías elegir entre usar gas, combustibles líquidos, nuclear o hidroeléctrica, pero ahora me di cuenta que no son distintas fuentes de energía. Son cultos, son religiones. Entonces si vos hablás con los sacerdotes de lo nuclear lo único que hay en la vida es lo nuclear.
-¿Pero el subsecretario de Energía Nuclear no depende del secretario de Energía?
-Es uno de los principales sacerdotes. Es el cardenal.
-¿No depende de usted?
-Sí, pero es libre, cada uno puede pensar lo que quiera.
-Pero tampoco puede ser que cada uno diga lo que quiera. Forman parte del mismo gobierno.
-Bueno, conseguimos que durante cuatro años no pase nada.
-Pareciera que dentro del gobierno hay un sector destinado a que no pase nada y otro que quiere que pase.
-¿Dónde vos trabajás todos piensan igual?
-No.
-¿Y entonces el jefe cómo hace?
-El jefe impone una línea de trabajo. Cuando no la impone termina siendo un desbande.
– Es lógico que el de Nuclear diga eso. Si hablás con (Sebastián) Kind lo único que importa son las renovables. El secretario está para armonizar, pero cada uno defiende su punto de vista.
-Pero (Juan José) Aranguren dijo el año pasado que la cuarta y la quinta central nuclear no se iban a construir y después (Julián) Gadano dijo que se seguía avanzando.
-Lo que tenés que entender es que hay contratos firmados con China y yo como secretario de Energía tengo que tener cuidado con lo que digo públicamente. Entonces podés ir manejándolo y tratar de negociar para hacer otra cosa en lugar de la central nuclear. Eso es lo que se ha tratado de hacer.
-El acuerdo del gobierno anterior contemplaba la construcción de dos centrales y esta administración renegoció para construir solo una. Hay papeles firmados, pero no se ejecutó nada. –agregó un asesor de Lopetegui.
-Entiendo, pero lo que usted dice es diferente a lo que dice Gustavo (Lopetegui). Una cosa es que yo me siente con los chinos para negociar construir solo una central, pero si después el funcionario dice que en realidad no quiere construir nada los chinos van a decir: “pero si no querés construir nada, ¿para qué me tuviste cuatro años negociando el rediseño del proyecto?
-Se negocia permanentemente. –agregó otro asesor y Lopetegui ya no se refirió al tema.»
Desmiento categoricamente al sr. Lopetegui !!!! Durante 4 años tuve instrucciones directas del Presidente Macri de avanzar con Atucha lV con China. Ahora entiendo donde estaba el bloqueo…@jgadanot.co/FL5FxxNYRb
El nuevo ministro de Defensa, Agustín Rossi, debutará con la bienvenida del navío a la Argentina. Se desplegará para proteger recursos marinos en la plataforma continental, misión que adelantó el presidente Fernández en su discurso ante el Congreso.
El 6 de diciembre pasado se concretó la incorporación del buque ARA Bouchard (ex L’Adroit de la marina francesa) a la Armada Argentina. Recibió el nombre de un navío veterano de la Guerra de Malvinas, el destructor ARA Bouchard (D-26) que junto al gemelo ARA Piedrabuena (D-29) integraron el grupo de combate con el crucero ARA Belgrano y rescataron más de 400 náufragos del crucero luego de que éste fuese torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror.
El acto formal de traspaso de la unidad gala al dominio del Estado nacional se llevó a cabo en el puerto de Toulon, Francia, tras arriar el pabellón francés e izar la Bandera Nacional Argentina en el mástil de la nave. El jefe naval, almirante de Infantería de Marina José Villán, encabezó la ceremonia junto al director de Material de la Armada, vicealmirante José Burden; participó Alain Guillou, director general del astillero Naval Group -planta fabril encargada de la modernización del Bouchard y de la construcción de los tres restantes-, además de integrantes de la marina francesa.
El comandante del patrullero Bouchard es el capitán de fragata Daniel Giudici, que junto a 32 tripulantes se adiestraron en la operación de la nave y se aprestan a iniciar la singladura de cruce del Atlántico hasta el puerto de Buenos Aires.
El arribo a aguas territoriales se producirá a mediados de enero de 2020. La ceremonia de recepción e incorporación a la Flota de Mar se hará en la Base Naval Mar del Plata. Esta es el asiento de la División de Patrullado Marítimo, desde allí se despliegan los navíos para el control del mar, una tarea que preocupa tanto al Ejecutivo como a los empresarios del sector.
Está comprobada la presencia de cientos de pesqueros extranjeros que capturan especies marinas, en particular, calamar illex y merluza hubbsi; en la zona adyacente a la denominada “milla 201”. Estimaciones del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y de la Subsecretaría de Pesca coinciden en que el país pierde entre 800 y 1.200 millones de dólares anuales por esa actividad no controlada ni regulada. El problema viene de lejos. Felipe Solá (actual canciller), en 1989, cuando estaba al frente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, suscribió un convenio con la Armada Argentina para intensificar la vigilancia marítima y otorgó partidas especiales para la operación intensiva de los navíos de guerra en la zona caliente del Atlántico sur.
El Bouchard es el primer patrullero oceánico que entrega el astillero Naval Group de cuatro que adquirió el país. El contrato para financiar la compra de los patrulleros oceánicos, tres nuevos y uno usado (el actual ARA Bouchard) se cerró en noviembre de 2018. Se autorizó una cifra de 319.034.689 de euros para la adquisición de cuatro OPV de la clase Gowind OPV-90. La Armada recibirá el último de los tres patrulleros nuevos en 2022. Dos ya están avanzados en la línea de producción y el cronograma prevé la próxima entrega para mediados de 2020. Cuenta con sistemas de combate Polaris, 1 cañón de 30 mm y 2 ametralladoras 12,7 mm, tiene una autonomía de 8 mil millas náuticas, y refuerzos en el casco para navegar en aguas próximas a la Antártida.
Es un paso necesario, frente a la indefensión actual. Pero AgendAR sigue sosteniendo que una sabia política de defensa debe apoyarse en el desarrollo y fabricación nacional del equipamiento.En agosto del año pasado dijimos que Argentina necesita los Astilleros Río Santiago. Es una asignatura pendiente para el nuevo gobierno nacional. Y, en su esfera, para el de la provincia de Buenos Aires.
El enviado especial de Donald Trump a la asunción de Alberto Fernández, Mauricio Claver-Carone, se fue ayer de la Argentina, antes de lo que estaba previsto. Decidió no asistir a la ceremonia de traspaso de mando en el Congreso y suspendió entrevistas que tenía agendadas con el nuevo presidente argentino y su canciller Felipe Solá, entre otras figuras.
Claver-Carone expresó ante el periodismo su disgusto por la presencia como invitado a la asunción de Fernández del ministro de Comunicación de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez. También por la visita del ecuatoriano Rafael Correa, y por los planes del nuevo gobierno de Fernández de asilar en Argentina al boliviano Evo Morales.
El propio Claver-Carone confirmó en una entrevista con Clarín que transmitió ese disgusto al nuevo secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz: «Desafortunadamente, debido a unas invitaciones y a algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano. No voy a tener las reuniones de trabajo que tenía programadas para mañana«.
Al Congreso sí asistió el secretario de Salud, Alexis Azar, quien saludó a Fernández, pero también se fue ayer a la tarde. Quedará en Buenos Aires, el embajador en funciones del Hemisferio Occidental, Michael Kozak.
Pero es razonable suponer que el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional y «Special Assistant to the President» transmite el mensaje político de Trump:
M. C.-C. destacó que el gobierno de Fernández no le informó a Washington sobre la presencia de funcionarios del régimen de Maduro que permanecen bajo el esquema de sanciones internacionales, y que son «cuestiones más que sensibles en la alianza entre Estados Unidos y la Argentina«.
«Queremos ayudar a la Argentina a enfocarse en sus problemas domésticos, en sus problemas económicos, para que triunfe. Una Argentina democrática, estable, y con prosperidad es del interés de todos nosotros en el hemisferio occidental«.
«El mensaje que conversé en su momento con el presidente Fernández siendo presidente electo en México (se reunieron cuando Alberto Fernández viajó a verse con Andrés López Obrador) es que tenemos la mejor intención de tener una relación productiva para ayudar a la Argentina a progresar y para que él tenga éxito. Sin embargo, estas distracciones, no le traen ningún beneficio a la Argentina«.
En uno de los tramos de la entrevista señaló que Alberto Fernández «tal vez esté mal aconsejado«, y que esto «no se hace entre amigos«.
La periodista de Clarín preguntó: «¿Cree que esta situación puede complicar la negociación de la Argentina que viene con el FMI? La palabra del presidente Trump es crucial«.
«Es lo último que queremos, nuevamente el presidente se comprometió a ayudar, es lo que a mí me pidieron cumplir, poder ayudar. Quisiera tener y sigo con las mejores intenciones, pero obviamente no bajo estas condiciones. Y entre amigos, creo que es muy importante que no haya sorpresas. Y creo que estas sorpresas son desagradables.»
«Jorge Rodríguez y Maduro no le traen ningún beneficio a la Argentina, Evo Morales no le trae ningún beneficio a la Argentina. Rafael Correa no le trae ningún beneficio a la Argentina. Son cuestiones al revés. Le quitan beneficio a la Argentina, y desenfocan lo que debe ser la prioridad de Argentina, que es el bienestar del país, y como pueden trabajar bilateralmente con nosotros y con otros aliados«, cerró.
Mauricio Claver-Carone, Elisa Trotta Gamus, Michael Kozak.
Haciendo todavía más clara la posición de EE.UU., Claver-Carone y Michael Kozak se habían reunido a la mañana con Elisa Trotta Gamus, la representante de Juan Guaidó en la Argentina, reconocida por Mauricio Macri como embajadora. No se espera que lo haga el gobierno de Alberto Fernández.
Alberto Fernández reiteró en su mensaje la posición tradicional argentina, de amistad con todos los países del mundo. Pero el mensaje de Trump es de una sinceridad brutal: Argentina, y los demás países de América del Sur que no tienen la capacidad de afectar temas claves para EE.UU. del México de López Obrador, pueden ser amigos de EE.UU., o de Venezuela. Pero no de ambos.
El comercio electrónico entre empresas y consumidores facturará este año US$ 12.600 millones en la Argentina, y se ubicará tercero en el ranking de la región latinoamericana, según un estudio privado.
A su vez, la previsión del informe Ecommerce Report difundido por la empresa de tecnología y servicios SAP Latinoamérica, es que en la región el volumen de negocios de esta actividad llegará a los US$ 84.000 millones, lo que implica un crecimiento de hasta el 15% respecto al año anterior.
México, con US$28.800 millones, será el país con mayor volumen, seguido por Brasil (US$20.900 millones) y Argentina (US$12.600 millones). Según el informe uno de los factores que explican el incremento es la continua expansión de internet que en la región para fines de este año alcanzará una penetración del 69%, contra el 66% del año pasado.
El valor más alto de Latinoamérica lo tiene Uruguay, con un 88% de penetración, seguido por Costa Rica (85%), Argentina (82%), Ecuador.En el otro extremo, en Honduras hay apenas un 39% y en Guatemala, un 42%.
Una técnica sencilla para limpiar agua contaminada con bacterias patógenas fue desarrollada por científicos argentinos. El avance sería particularmente apropiado para casas y escuelas que no cuentan con servicios de red y la extraen de pozo, así como para el tratamiento de efluentes cloacales.
Además de sales y arsénico, el agua de pozo puede tener Escherichia coli: un grupo grande de bacterias que se encuentra en el ambiente, los alimentos y los intestinos de las personas y los animales. Aunque la mayoría de las cepas son inofensivas, otras pueden causar diarrea, infecciones del tracto urinario, enfermedades respiratorias, y otras patologías.
“Nuestra herramienta logró remover casi el 100% de los patógenos”, indica la primera autora del trabajo, la doctora María Belén González, investigadora del Instituto de Ingeniería Electroquímica y Corrosión (INIEC), en Bahía Blanca.
“Si bien se probó en condiciones de laboratorio, podrían desarrollarse sistemas masivos de tratamiento de aguas residuales para proteger los ecosistemas y, por lo tanto, la salud humana y animal”.
La técnica se basa en la inmovilización de especies de cobre sobre una superficie porosa formada por polímeros, constituyendo una especie de filtro o “celda de flujo continuo”. En el estudio, los investigadores pusieron agua de pozo contaminada con Escherichia coli en contacto con ese material. Y midieron la carga microbiana antes y después de atravesarlo.
“En algunos casos, la reducción llegó a un 99%”, indicó la investigadora de la institución que depende del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y del CONICET.
“Está previsto continuar con los ensayos, en particular vamos a intentar mejorar la herramienta probando la inmovilización de nanoparticulas de plata sobre la superficie porosa”, indicó González.
Del avance, descrito también participaron Daniel Flamini y Silvana Saidman, del INIEC; Lorena Brugnoni, del Instituto de Investigaciones Biológicas y Biomédicas del Sur (INBIOSUR), que depende del Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la UNS; y Lidia Quinzani, de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI), dependiente de la UNS y del CONICET.
Este el texto completo del discurso del presidente Alberto Fernández que pronunció ante la Asamblea Legislativa, después de jurar. Al pie, está el video con el traspaso del mando y el discurso, pero nos pareció conveniente publicarlo por escrito. Es el programa que el nuevo presidente propone a la Nación.
«Señora Vicepresidenta,
Diputadas, Diputados y Senadores
Querido Pueblo Argentino,
El 10 de diciembre de cada año, no es un día cualquiera en nuestra memoria colectiva.
Hoy celebramos el momento en que la Argentina toda sepultó la mas cruel de las dictaduras que hemos debido soportar. Ese día, hace treinta y seis años, Raúl Alfonsín asumía la Presidencia, nos abría una puerta hacia el respeto a la pluralidad de ideas y nos devolvía la institucionalidad que habíamos perdido.
Desde entonces, nuestro país atravesó distintos momentos. Algunos más plácidos y felices y otros más tristes y tumultuosos. Pero en cualquier caso siempre perseveramos en la institucionalidad y toda crisis que se nos presentó supimos sobrellevarla preservando el funcionamiento de la república.
Los argentinos hemos aprendido así, que las debilidades y las insuficiencias de la democracia solo se resuelven con más democracia. Por eso hoy quiero iniciar estas palabras reivindicando mi compromiso democrático que garantice entre todos los argentinos, más allá de sus ideologías, la convivencia en el respeto a los disensos.
Deseo dirigirme muy personalmente a cada una y a cada uno de esos argentinos que habitan esta Patria.
Lo hago ante los representantes de esta Asamblea Legislativa, las autoridades de toda la comunidad internacional que hoy nos visitan y las diversas expresiones de nuestra vida en sociedad.
No quiero emplear frases gastadas ni artificiales.
Quisiera que mis palabras expresen, del modo más fiel posible, el eco de millones de voces que aun siguen resonando en toda nuestra Argentina.
Desde la humildad de esa escucha, y desde la esperanza que millones de compatriotas han expresado en las urnas el pasado 27 de octubre, vengo a convocar a la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un Nuevo Contrato de Ciudadanía Social.
Un contrato social que sea Fraterno y Solidario.
Fraterno, porque ha llegado la hora de abrazar al diferente.
Solidario, porque en esta emergencia social, es tiempo de comenzar por los últimos, para después poder llegar a todos.
Este es el espíritu del tiempo que hoy inauguramos.
Con sobriedad en la palabra y expresividad en los hechos.
Los vengo a convocar, sin distinciones, a poner a la Argentina de pie. Para que comience a caminar. Paso tras paso. Con dignidad. Rumbo al desarrollo con justicia social.
Hoy más que nunca, es necesario poner a la Argentina de pie como condición necesaria para que vuelva a caminar. Ello supone, antes que nada, recuperar un conjunto de equilibrios sociales, económicos y productivos que hoy no tenemos.
Es hora de abandonar el aturdimiento.
Ser conscientes de que las profundas heridas que hoy padecemos necesitan, para comenzar a curarse, de tiempo, sosiego, y, sobre todo, de humanidad.
Quiero convocar a esta Argentina Unida a desplegar una nueva mirada de humanidad, que reconstruya los vínculos esenciales entre cada uno de nosotros.
Por eso mismo, tengo la necesidad de compartir con Ustedes la convicción que siento en este momento, acerca de los grandes muros que tenemos que superar para poner a la Argentina de pie.
Tenemos que superar el muro del rencor y del odio entre argentinos.
Tenemos que superar el muro del hambre que deja a millones de hombres y mujeres afuera de la mesa que nos es común.
Y, finalmente, tenemos que superar el muro del despilfarro de nuestras energías productivas.
Estos muros, y no nuestras ideas distintas, son los que nos dividen en este tiempo histórico.
Por eso quisiera que estas palabras no fueran un monólogo, sino la invitación a una reflexión profunda y sincera acerca de este momento trascendental.
Superar los muros emocionales, significa que todas y todos seamos capaces de convivir en la diferencia y que reconozcamos que nadie sobra en nuestra Nación, ni en su opinión, ni en sus ideas, ni en sus manifestaciones.
Tenemos que suturar demasiadas heridas abiertas en nuestra Patria. Apostar a la fractura y a la grieta significa apostar a que esas heridas sigan sangrando. Actuar de ese modo, sería lo mismo que empujarnos al abismo.
Lo expreso desde el alma, tanto a quienes me votaron como a quienes no lo hicieron. No cuenten conmigo para seguir transitando el camino del desencuentro.
Quiero ser el Presidente capaz de descubrir la mejor faceta de quien piensa distinto a mí. Y quiero ser el primero en convivir con él sin horadar en sus falencias.
Quiero ser capaz de corregir mis errores, en lugar de situarme en el pedestal de un iluminado.
Yo vengo a invitarlos a construir esa sociedad democrática.
El sueño de una Argentina unida no necesita unanimidad. Ni mucho menos uniformidad. Para lograr el sueño de una convivencia positiva entre los argentinos, partimos de que toda verdad es relativa. “Tal vez de la suma o la confrontación de esas verdades podamos alcanzar una verdad superadora”, supo decir con acierto Néstor Kirchner.
Al decir esto no ignoro que los conflictos que enfrentamos expresan intereses y pujas distributivas.
Pero también soy consciente de que, si actuamos de buena fe, podemos ser capaces de identificar prioridades urgentísimas y compartidas para acordar después mecanismos que superen aquellas contradicciones.
Más allá de las diferencias, estoy seguro de que todas y todos coincidimos en que comenzar a superar el muro de las fracturas de la Argentina implica crear una ética de las prioridades y las emergencias.
Comenzando por los últimos, para llegar a todos.
Más de 15 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria en un país que es uno de los mayores productores de alimentos del mundo.
Necesitamos que toda la Argentina Unida le ponga un freno a esta catástrofe social. Uno de cada dos niñas y niños es pobre en nuestro país.
Sin pan no hay presente ni futuro. Sin pan la vida solo se padece. Sin pan no hay democracia ni libertad.
Por eso la primera reunión oficial de nuestro Gobierno consistirá en un encuentro de trabajo sobre esta prioridad, el Plan Integral Argentina Contra el Hambre. Allí todo nuestro gabinete y las personalidades de la sociedad civil que generosamente se han sumado a nuestro llamado, comenzaremos la acción que ponga fin a este presente penoso.
Pero no sería sincero ante Ustedes si no compartiera otra convicción: los marginados y excluidos de nuestra Patria, los afectados por la cultura del descarte, no sólo necesitan que le demos con premura un pedazo de pan al pie de nuestra mesa. Necesitan ser parte y ser comensales en la misma mesa. De la mesa grande de una Nación que tiene que ser nuestra “casa común”.
Esto nos exige reorientar prioridades en nuestra economía y en nuestra estructura productiva.
La solidaridad en la emergencia tiene muchas caras.
Las economías familiares se encuentran asfixiadas por los altos niveles de endeudamiento, a tasas usurarias y en algunos casos con esquemas de devoluciones diarias.
Hoy nuestros compatriotas tomaron créditos para comprar alimentos y remedios o para pagar las facturas de los servicios públicos. Las abuelas y abuelos se endeudaron para comprar medicamentos y empezaron a comer menos y peor.
La situación de las PyMEs tiene también proporciones dramáticas, requiriendo un alivio fiscal y estímulos apropiados.
La capacidad ociosa de nuestras fábricas, industrias y comercios también constituye un despilfarro de energías productivas.
Queremos un Estado presente, constructor de justicia social, que le dé aire a las economías familiares: por eso vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas.
La economía popular y sus movimientos organizados, el cooperativismo y la agricultura familiar serán también actores centrales de estas políticas públicas.
La cultura del trabajo se garantiza creando trabajos formales con todos los beneficios de la seguridad social. Por eso pondremos en marcha acciones que faciliten que todos los titulares del salario social complementario puedan insertarse en el mundo laboral y cobrar por su trabajo.
Hoy el desempleo afecta a casi un 30 por ciento de los jóvenes y, aún en tasas más altas, a las mujeres jóvenes. Hay más de 1.200.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. Debemos garantizar el derecho al primer empleo, a través de becas solventadas por el Estado para que jóvenes se capaciten y trabajen en empresas, PyMEs, organizaciones sociales y de la economía popular y la agricultura familiar.
La idea de un Nuevo Contrato de Ciudadanía Social supone unir voluntades y articular al Estado con las fuerzas políticas, los sectores productivos, las confederaciones de trabajadores, los movimientos sociales, que incluyen al feminismo, a la juventud, al ambientalismo. Vamos a sumar en ello, también al entramado científico-tecnológico y a los sectores académicos.
Estoy seguro de que todos vamos a coincidir en que hemos llegado a esta situación porque se han aplicado muy malas políticas económicas. Esa serie de decisiones económicas fueron determinantes para que el Pueblo Argentino, en su mayoría, las descalificara en las últimas elecciones.
Desde la fidelidad a ese mandato popular, vamos a impulsar un conjunto de medidas económicas y sociales de distinta naturaleza, que comiencen a revertir el rumbo estructural de atraso social y productivo.
En los próximos días estaremos convocando a los trabajadores, a los empresarios y las diversas expresiones sociales, para la puesta en marcha de un conjunto de Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia, que constituyan el cimiento sólido a partir del cual se vuelvan a encender los motores de nuestra economía.
Estaremos planteando en esta convocatoria una serie de medidas para restablecer los indispensables equilibrios macro-económicos, sociales y productivos para que la Argentina se encienda y pueda volver a caminar.
Sabemos que estaremos transitando un sendero estrecho, complejo, desafiante, donde no hay lugar ni para los dogmas mágicos ni para las pujas sectarias.
Faltaría a la verdad y a la responsabilidad, si no compartiera con Ustedes el exacto escenario en el que hoy asumimos. Tiene cifras y datos contundentes, emanados de la administración saliente. Y es la información indispensable para comprender los desafíos que tendremos que asumir como sociedad.
Si no hiciera esto, no podría explicar por qué va a llevar algún tiempo lograr aquello que todos queremos.
La inflación que tenemos actualmente es la más alta de los último 28 años. Desde 1991 la Argentina no tenía una inflación superior al 50 %.
La tasa de desocupación es la más alta desde 2006.
El valor del dólar pasó de $ 9 a $ 63 en solo cuatro años.
La Argentina no para de achicar su economía. El PBI de 2019 es el más bajo de la última década.
La pobreza actual está en los valores más altos desde 2008. Retrocedimos más de diez años en la lucha por reducir la pobreza.
El PBI per cápita es el más bajo desde el año 2009.
La deuda externa en relación al PBI está en su peor momento desde el año 2004.
La indigencia actual está en los valores más altos desde 2008.
El nivel de producción industrial hoy es equivalente al del año 2006: retrocedimos 13 años.
El empleo industrial registrado tiene el nivel de 2009.
La cantidad de empresas es equivalente al nivel registrado en 2007: retrocedimos 12 años. Se cerraron 20 mil empresas en 4 años. De ellas, 4.229 eran empresas industriales.
El PBI industrial cayó un 12,9 %, comparando el primer semestre de 2019 contra el mismo período de 2015.
23 de las 24 ramas de la industria bajaron su nivel de actividad en 2018 respecto de 2015.
En estos 4 años se perdieron en la industria más de 141 mil empleos registrados del sector privado.
En términos interanuales, el empleo industrial registrado lleva 42 meses consecutivos de destrucción.
Detrás de estos terroríficos números, hay seres humanos con expectativas diezmadas.
Tenemos que decirlo con todas las letras: la economía y el tejido social hoy están en estado de extrema fragilidad, como producto de esta aventura que propició la fuga de capitales, destruyó la industria y abrumó a las familias argentinas.
En lugar de generar dinamismo, hemos pasado del estancamiento a una caída libre.
En este contexto, he decidido que no le daremos tratamiento parlamentario al Presupuesto Nacional proyectado por el gobierno saliente para el ejercicio 2020. Sus números no reflejan ni la realidad macroeconómica, ni las realidades sociales, ni los compromisos de deuda que realmente han sido asumidos.
Un presupuesto adecuado solo puede ser proyectado una vez que la instancia de negociación de nuestras deudas haya sido completada y, al mismo tiempo, hayamos podido poner en práctica un conjunto de medidas económicas, productivas y sociales para compensar el efecto de la crisis en la economía real.
La Nación está endeudada, con un manto de inestabilidad que desecha cualquier posibilidad de desarrollo y que deja al país rehén de los mercados financieros internacionales.
Tenemos que sortear ese escenario. Para poner a Argentina de pie el proyecto debe ser propio e implementado por nosotros, no dictado por nadie de afuera con remanidas recetas que siempre han fracasado.
La Argentina que buscamos construir es una Argentina que crezca e incluya. Una Argentina en donde haya incentivos para producir y no para especular.
Una Argentina con una visión de Proyecto Nacional de Desarrollo, en la cual la agroindustria, la industria manufacturera, los servicios basados en conocimiento, las PyMEs, las economías regionales y el conjunto de actividades productivas, sean capaces de agregar valor a nuestras materias primas para exportarlas y potenciar un robusto mercado interno.
Por eso, los Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia serán el punto de partida para detener la caída libre de la situación que recibimos. Saldremos de ese cuadro con el consenso y de manera paulatina y sostenida.
Resulta fundamental recuperar la economía. Una macroeconomía ordenada es una condición necesaria para dejar lugar a la creatividad de las políticas en pos del desarrollo. No hay progreso sin orden económico.
Para reordenar a la economía necesitamos salir de la lógica de más ajuste, más recesión y más deuda que se ha impuesto en los cuatro años que hoy acaban. En esa acción de reordenamiento, vamos a proteger a los sectores más vulnerables.
En este presente que afrontamos, los únicos privilegiados serán quienes han quedado atrapados en el pozo de la pobreza y la marginación.
Necesitamos aliviar la carga de la deuda para poder cambiar la realidad. Debemos volver a desarrollar una economía productiva que nos permita exportar y así generar capacidad de pago.
Quiero que todos comprendamos que el gobierno que acaba de terminar su mandato, ha dejado al país en una situación de virtual default. Por momentos siento estar transitando el mismo laberinto que nos atrapó en 2003 y del que pudimos salir con el esfuerzo del conjunto social.
Nuestro plan de Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia, busca resolver esa situación de desorden, para otorgarle consistencia económica y social a nuestra recuperación.
La consistencia integral de lo que proponemos en materia de todas las variables del plan -precios, salarios, tarifas, tipo de cambio, aspectos monetarios, fiscales y sociales-, serán explicitadas en los próximos días, convocando a todos los sectores involucrados.
Apelo a la responsabilidad y el patriotismo de todas y todos.
Recibimos un país frágil, postrado y lastimado.
Es la hora de la vocación compartida que busca un país que le ofrezca un destino mejor a todas y a todos.
El plan macroeconómico que perseguimos es una pieza central pero no aislada de un Proyecto Nacional de Desarrollo que comprende múltiples áreas interrelacionadas. Vamos a trabajar de manera simultánea en nuevos ejes para transformar nuestra estructura productiva, con políticas activas que den cuenta del cambio tecnológico vertiginoso que enfrentamos, de la inter-relación entre industrias, recursos naturales y servicios.
Vamos a encarar el problema de la deuda externa. No hay pagos de deudas que se puedan sostener si el país no crece. Tan simple como esto: para poder pagar, hay que crecer.
Buscaremos una relación constructiva y cooperativa con el Fondo Monetario Internacional y con nuestros acreedores. Resolver el problema de una deuda insostenible que hoy tiene Argentina no es una cuestión de ganarle una disputa a nadie. El país tiene la voluntad de pagar, pero carece de capacidad para hacerlo.
El Gobierno saliente tomó una inmensa deuda sin generar más producción con la cual obtener los dólares imprescindibles para pagarla. Los acreedores tomaron un riesgo al invertir en un modelo que ha fracasado en todo el mundo una y otra vez. Nosotros queremos resolver el problema y para eso necesitamos que todas las partes trabajemos responsablemente.
No vamos a repetir la triste historia de misiones de técnicos imprudentes que prometen planes que no pueden cumplir y toman decisiones que luego terminan comprometiendo el destino de millones de argentinas y argentinos.
Seriedad en el análisis y responsabilidad en los compromisos que se asumen para que los más débiles dejen de padecer. Bajo esas premisas asumiremos toda negociación de nuestra deuda.
Existe otro equilibrio básico que tenemos que construir: el equilibrio federal y territorial.
Argentina necesita poner fin a una estructura que muestra un país “central” rico y pujante y un país “periférico” que busca desarrollarse a partir de las mínimas concesiones que el país “central” entrega. No pueden haber argentinos de primera y argentinos de segunda. Argentina es una sola y mancomunadamente debe propender al desarrollos de todas y cada una de sus regiones. Ese es el desafío que enfrentamos y debemos superar.
Vamos a poner en marcha estos Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia contando también con la participación de los Gobernadores de todo el país, con un criterio federal innovador, en clave productiva y social, más allá de lo meramente fiscal.
Llevaremos una parte sustancial de la actividad política y administrativa del Estado Nacional a las provincias, creando capitales alternativas, a fin de que la realidad de esos lugares de nuestra Patria pueda hacerse carne en los decisores de política, en los medios de comunicación y adquiera, a su vez, la visibilidad que no tuvieron durante décadas.
También vamos a realizar un análisis exhaustivo a fin de descentralizar y/o relocalizar en distintas provincias a los organismos del Estado Federal.
Así como ahora el Instituto Nacional de Vitivinicultura funciona en la Provincia de Mendoza y el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero funciona en la Ciudad de Mar del Plata, debemos pensar en diversas alternativas que garanticen un nuevo federalismo.
Vamos a poner a la Argentina de pie, con una infraestructura federal de calidad, sostenible y sustentable, promoviendo el desarrollo regional y creando juntos miles de puestos de trabajo en cooperativas de servicio, pequeñas y grandes empresas.
Vamos a desplegar por todo el país un Plan de Reactivación de Obras Públicas, que estén asociados al desafío ecológico y nos permitan mejorar un eco-sistema de relaciones ambientales, sociales y productivas.
Serán proyectos de ejecución rápida y con gran empleo de mano de obra local, destinados a mejorar la seguridad vial y la accesibilidad, el ordenamiento urbano y territorial, la construcción y el mantenimiento de edificios públicos y la infraestructura hidráulica, entre otros.
Nuestro compromiso es garantizar la absoluta transparencia en la administración de los recursos destinados a la obra pública. Los ciudadanos podrán acceder a toda la información sobre el proyecto de la obra, los costos de la misma, el proceso de licitación y selección de la empresa ejecutora, monitorear los avances y denunciar irregularidades.
Vamos a desarrollar un ambicioso plan de regularización del hábitat y de la construcción de viviendas. Es inadmisible pensar que en pleno siglo XXI millones de argentinos no tengan un techo bajo el cual guarecerse. El nuevo Ministerio del Hábitat y la Vivienda ha sido instituido con el propósito de atender a la solución de esas carencias.
Vamos a atender la salud de los argentinos a través del Ministerio que alguna vez degradaron. La desatención que en estos años ha padecido la salud en Argentina está a la vista. Enfermedades que creíamos desterradas han vuelto a aparecer entre nosotros. De aquí en más, arbitraremos las medidas pertinentes para que nuestros hijos sean vacunados en tiempo y forma, para que en los hospitales no falten insumos y para que los remedios lleguen a nuestros abuelos de menos ingresos de modo gratuito.
Todos estos desafíos debemos afrontarlos en un contexto internacional convulsionado. Argentina no debe aislarse y debe integrarse a la globalización. Pero debe hacerlo con inteligencia preservando la producción y el trabajo nacional.
Queremos una diplomacia comercial dinámica que sea políticamente innovadora. Por eso en materia de relaciones internacionales, pondremos en marcha una integración plural y global.
Plural, porque Argentina es tierra de amistad y relaciones maduras con todos los países.
Global, porque esa integración es con el mundo y con lo local a la vez. Una Argentina inserta en la globalización, pero con raíces en nuestros intereses nacionales. Ni más ni menos lo que hacen todos los países desarrollados que promueven el bienestar de sus habitantes.
Nuestra Cancillería estará concentrada en conquistar nuevos mercados, motorizar exportaciones, generar una activa promoción productiva de inversiones extranjeras directas, que contribuyan a modificar procesos tecnológicos y a generar empleo.
En esa globalización también sentimos a América Latina como nuestro “hogar común”.
Vamos a robustecer el MERCOSUR y la integración regional, en continuidad con el proceso iniciado en 1983 y potenciado desde 2003.
Con la República Federativa del Brasil, particularmente, tenemos para construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa, en lo tecnológico, productivo y estratégico, que esté respaldada por la hermandad histórica de nuestros Pueblos y que va más allá de cualquier diferencia personal de quienes gobiernan la coyuntura.
La vamos a honrar, vamos a avanzar juntos en la construcción de un futuro de progreso compartido.
Seguimos apostando por una América Latina unida, para insertarnos con éxito y con dignidad en el mundo. En 1974, el general Juan Domingo Perón señalaba que “a niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice”.
Sabemos que se trata de un mundo altamente complejo. Con graves problemas y desequilibrios económicos. Han crecido en varios países movimientos autoritarios, ha habido golpes de Estado y al mismo tiempo en varios países crecen reclamos ciudadanos contra el neoliberalismo y la inequidad social.
En cualquier escenario, la Argentina levantará alto sus principios de paz, de defensa de la democracia, de plena vigencia de los derechos humanos. Defenderemos la libertad y autonomía de los pueblos a decidir sus propios destinos.
Reafirmamos nuestro más firme compromiso con el cumplimiento de la Cláusula Transitoria 1ra de la Constitución Nacional y trabajaremos incansablemente para potenciar “ťl legítimo e imprescriptible reclamo por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientesŢ.
Lo haremos sabiendo que nos acompañan los pueblos de América Latina y el mundo y convencidos de que el único camino posible es el de la paz y la diplomacia. Honraremos la memoria de quienes cayeron en la lucha por la soberanía. Lo haremos trabajando por la resolución pacífica del diferendo y sobre la base del diálogo que propone la Resolución 2065 de las Naciones Unidas.
No hay más lugar para colonialismos en el Siglo XXI.
Sabemos que para esta tarea no alcanza el mandato de un Presidente, o de un Gobierno. Exige una política de Estado de mediano y largo plazo. Por ello convocaré en la órbita presidencial a un Consejo donde tengan participación todas las fuerzas políticas, la Provincia de Tierra del Fuego, representantes del mundo académico y de los excombatientes. Su objetivo será forjar un consenso nacional para diseñar y llevar adelante las estrategias que permitan conducir con éxito el reclamo más allá de los calendarios electorales.
Defenderemos nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, la plataforma continental, la Antártida Argentina y los recursos naturales que estas extensiones poseen porque pertenecen a todos los argentinos.
La Argentina necesita una política ambiental activa, que promueva una transición hacia un modelo de desarrollo sostenible, de consumo responsable y de valoración de los bienes naturales.
En esa búsqueda estamos inspirados en la Encíclica “Laudato Si” de nuestro querido Papa Francisco, Carta Magna ética y ecológica a nivel universal. Por eso hemos tomado como primera decisión jerarquizar como Ministerio el área ambiental.
Reafirmamos nuestro compromiso con el Acuerdo de París, promoviendo el desarrollo integral y sostenible mediante una transición justa que asegure que nadie quede atrás. Estas medidas son esenciales para atender las vulnerabilidades del país, en particular, de los sectores más desprotegidos, que son los que más sufren los efectos del Cambio Climático. Necesitamos ordenar las condiciones para la conservación y uso racional de los recursos ambientales, de los bosques y la biodiversidad, de los humedales y los suelos, del mar y sus recursos.
Queridas argentinas, queridos argentinos:
En simultáneo con la solidaridad en la emergencia, en los próximos días estaremos enviando al Parlamento las bases legislativas para institucionalizar un Consejo Económico y Social para el Desarrollo, que será el órgano permanente para diseñar, consensuar y consagrar un conjunto de políticas de Estado para la próxima década.
Le daremos rango legislativo y propondremos que sus máximas autoridades sean elegidas con acuerdo Parlamentario, por un período de gestión que trascienda nuestro mandato.
Pretendemos que en este ámbito plural se diseñen los grandes pilares institucionales y productivos de mediano y largo plazo -sin discusiones coyunturales-, rumbo a un desarrollo humano integral e inclusivo.
Aspiramos a que desde este Consejo se abran debates informados, con evidencia científica, con participación creativa, con el concurso de técnicos y profesionales de toda la Argentina que puedan inspirar la construcción de rumbos diferentes.
Sabemos que nuestro país no se destaca por haber tenido políticas de Estado. Desde 1983 ha habido solo dos constantes. La decisión irrevocable de vivir en una sociedad democrática y la voluntad de integrarnos regionalmente.
Tenemos la responsabilidad de asumir como políticas de Estado otros imperativos morales irrevocables de la sociedad Argentina. Desde 1983 la sociedad ha trabajado para el Nunca Más al terrorismo de Estado, para lograr Memoria, Verdad y Justicia. Los primeros avances se lograron desde 1983 y luego se retomaron muchos otros desde 2003. Y se impidió colectivamente cualquier retroceso en esta materia. Estamos orgullosos como sociedad de tener hoy Fuerzas Armadas comprometidas con la democracia.
Hoy es el Día Internacional de los Derechos Humanos. Y hoy, otra vez, la Argentina vuelve a comprometerse con el respeto a los derechos del hombre y a levantar ese compromiso como bandera inclaudicable en cualquier país del mundo.
Mejorar la calidad de los derechos humanos y cívicos implica también superar esta pobre calidad institucional en la que vivimos.
Es tiempo de ciudadanizar la democracia. Tenemos una democracia con cuentas pendientes y siento que expreso a una generación que llega en esta hora al poder para tomar la decisión de saldarlas.
Una democracia sin justicia realmente independiente no es democracia.
Supo decir un penalista clásico, que cuando la política ingresa a los Tribunales, la justicia escapa por la ventana.
Sin una justicia independiente del poder político, no hay república ni democracia. Solo existe una corporación de jueces atentos a satisfacer el deseo del poderoso y a castigar sin razón a quienes lo enfrenten.
Hemos visto el deterioro judicial en los últimos años. Hemos visto persecuciones indebidas y detenciones arbitrarias inducidas por los gobernantes y silenciadas por cierta complacencia mediática.
Por eso hoy vengo a manifestar frente a esta Asamblea y frente a todo el Pueblo Argentino, un contundente Nunca Más.
Nunca Más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia, “operadores judiciales”, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos.
Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno.
Nunca más a una justicia que es utilizada para saldar discusiones políticas, ni a una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno.
Lo digo con la firmeza de una decisión profunda: Nunca más es nunca más.
Porque una justicia demorada y manipulada significa una democracia acosada y denegada.
Queremos una Argentina donde se respeten a rajatabla la Constitución y las leyes. Queremos que no haya impunidad, ni para un funcionario corrupto, ni para quien lo corrompe, ni para cualquiera que viola las leyes. Ningún ciudadano por más poderoso que sea está exento de la igualdad ante la ley. Y ningún ciudadano, por más poderoso que sea, puede establecer que otro es culpable si no existe debido proceso y condena judicial firme.
Cuando se presupone la culpabilidad de una persona sin condena judicial se está violentando no sólo la Constitución, sino los principios más elementales del Estado de Derecho.
Para superar este muro que lo único que ha garantizado en la Argentina es la impunidad estructural, en los próximos días vamos a enviar al Parlamento un conjunto de leyes que consagren una integral reforma del sistema federal de justicia.
Al mismo tiempo, estaremos reorganizando y concentrando los esfuerzos de la justicia de modo que se pueda enfatizar con eficacia y transparencia la investigación del crimen organizado, el crimen complejo y el narcotráfico y la droga, que son flagelos que debemos abordar con un carácter sistémico.
Se trata de aprovechar valiosos y mayoritarios recursos que hoy existen en nuestro sistema de Justicia, de modo de terminar con la mancha ominosa que un sector minoritario le provoca a la credibilidad de las instituciones.
En el mismo sentido de transformación profunda, he decidido que sea intervenida la Agencia Federal de Inteligencia, para impulsar así una reestructuración de todo el sistema de inteligencia e información estratégica del Estado.
Como paso inmediato, dispondré la derogación del decreto 656 del 2016, que fue una de las primeras y penosas medidas que la anterior administración promovió y que significó consagrar el secreto para el empleo de los fondos reservados por parte de los agentes de inteligencia del Estado.
En el marco de la derogación de dicha medida, que significó un lamentable retroceso institucional, también he tomado otra decisión: dichos fondos reservados, no sólo dejarán de ser secretos, sino que serán reasignados para financiar el presupuesto del Plan contra el Hambre en la Argentina.
Lo mismo haremos con el resto de los fondos reservados que el actual presupuesto nacional hoy prevé para las otras fuerzas armadas y de seguridad, que serán mantenidos como tales en la medida indispensable, sólo cuando necesidades estrictísimas de defensa y seguridad lo exijan, y siempre con un máximo nivel de control parlamentario.
Lo digo y reitero con la firmeza de una convicción profunda.
Nunca más al Estado secreto.
Nunca más a la oscuridad que quiebra la confianza.
Nunca más a los sótanos de la democracia.
Nunca más es nunca más.
En este contexto, les anuncio también que en las próximas semanas estaremos enviando al Parlamento y sometiendo al debate informado de la sociedad civil y los expertos de todo el país, una propuesta de transformación y coordinación estructural de toda la política de seguridad ciudadana y prevención de la violencia.
Aspiramos a que sea no sólo una política de Estado sino también una política de la sociedad. Concertada, plural, integral y co-gestionada, más allá del plazo de nuestro mandato, entre todos los actores del sistema político. Para evitar los péndulos peligrosos que no hacen más que poner en cuestión la credibilidad de las instituciones.
Queremos poner a la Argentina de pie. Y en ese objetivo también tienen que estar incluidas nuestras fuerzas armadas.
Para eso tienen que estar capacitadas y equipadas, alistadas y adiestradas, para el cumplimiento de la misión principal y las misiones secundarias.
Queremos una política de Defensa autónoma, defensiva y cooperativa, articulando principalmente con los países de la región, con quienes ya no tenemos hipótesis de conflicto.
Estamos convencidos de que la ciencia, la tecnología, la producción para la Defensa y la ciberdefensa pueden constituirse en vectores fundamentales del desarrollo nacional.
Queremos que el Sistema de Defensa continúe apoyando la política antártica nacional, siendo nuestro país el que mayor presencia ininterrumpida tiene en el continente blanco y el que más bases posee. Allí, el aporte logístico de las fuerzas armadas hace posible que centenas de científicos e investigadores puedan realizar su tarea, aún en situaciones extremas.
Continuaremos con las misiones de mantenimiento de la paz en el marco de nuestra pertenencia a la Organización de las Naciones Unidas.
Como Comandante en Jefe quiero decirles con claridad a nuestras fuerzas armadas: tenemos una enorme oportunidad para mirar al futuro y hacer de la política de Defensa una verdadera política de Estado, con un consenso amplio de las fuerzas políticas y un fuerte compromiso con nuestra Constitución Nacional.
Ciudadanizar la democracia también es respetar la libertad de expresión y todas las opiniones emitidas a través de los medios masivos de comunicación.
En tiempos de operaciones de intoxicación con noticias falsas a través de las redes sociales, necesitamos más que nunca de medios vibrantes, comprometidos con la información de calidad.
Los medios están hoy inmersos en un cambio tecnológico exponencial que, al interpelarlos, también interpela a nuestra democracia. Nuestro Gobierno asume el compromiso de acompañarlos con independencia en esta transición. Y de consolidarlos como una gran industria del conocimiento.
En esta dimensión de pleno respeto, vamos a hacer una convocatoria a una mejor calidad institucional en nuestra relación con los medios periodísticos, a través de la reformulación en lo que ha sido hasta hoy el manejo de la pauta de publicidad del Estado.
La administración que hoy terminó, gastó un monto total de 9.000 millones de pesos en propaganda oficial.
Un despropósito de propaganda estatal, en un país con hambre de pan y hambre de conocimientos.
Queremos una prensa independiente del poder e independiente de los recursos que la atan al poder.
Por eso, vamos a reorientar el presupuesto de publicidad del Estado bajo otros criterios.
Queremos que dejen de servir a la propaganda del Estado para que pasen a servir al mejoramiento de la calidad educativa.
No vamos a recortar esta cifra inmensa en su totalidad, porque afectaría el movimiento empresarial de nuestros medios periodísticos. Pero sí vamos a reorientarla.
Queremos que los avisos que pague nuestro gobierno, en lugar de hacer propaganda, contribuyan a mejorar el proceso de aprendizaje de nuestros jóvenes.
Para que la matemática, la historia, la literatura, la física y las ciencias de nuestras currículas escolares, puedan ser enseñadas de modo más eficaz y creativo, a través de contenidos que sean desarrollados y diseminados por la pauta publicitaria que se pone en marcha con los recursos del Estado.
No queremos avisos pagos con dinero de todos para que elogien las bondades del gobierno de turno.
Vamos a invertir el presupuesto de la publicidad oficial para publicar avisos en los medios que serán herramientas pedagógicas, que nos ayuden a mejorar el rendimiento educativo de nuestros jóvenes en todo el país. Tenemos que poner estos recursos al servicio del dictado de contenidos más accesibles y más adaptados a las demandas modernas.
En las próximas semanas estaremos convocando a las instituciones periodísticas de todo el país, para que se sumen con su talento a esta propuesta y se comprometan junto a docentes, científicos, pedagogos y expertos en educación, bajo la consigna de mejorar la calidad educativa.
El sistema de medios del Estado ֲadio, televisión, agencias de noticias, espacios culturales- también va a contribuir a este propósito prioritario. Más y mejor educación para todas y todos.
Y también vamos a promover que todas las jurisdicciones y los otros Poderes del Estado del país, con un criterio federal, se sumen a este propósito.
No habrá pauta del Estado para financiar programas individuales de periodistas. Sólo se destinará a instituciones periodísticas. En la relación con los periodistas, más que nunca tiene sentido aquella frase de que “las cuentas claras conservan la amistad y el respeto”.
En el mismo contexto de innovación, vamos a proponer una Gran Escuela de Gobierno, con altísima excelencia académica, como eje de un proceso de profesionalización, mérito y carrera administrativa en el marco del Estado Nacional.
Impulsamos todas estas decisiones porque entendemos que un Nuevo Contrato de Ciudadanía Social implica poner en marcha una gesta educativa, científica y tecnológica. Como alguna vez dijera Arturo Frondizi, debemos lanzarnos “con decisión y coraje a la conquista del futuro”.
Pondremos todos los esfuerzos necesarios para universalizar la educación de la primera infancia, para que todas nuestras niñas y niños, desde los 45 días hasta los 5 años aprendan, jueguen y convivan en ese espacio fundamental para su futuro como personas y para nuestro futuro como nación que es la escuela.
No descansaremos hasta que un niño en una zona rural tenga el mismo acceso a una educación transformadora que una niña de un centro urbano, viva en el punto del país que viva. Hoy existen regiones en donde 3 de cada 10 chicos no comienzan su escolaridad antes de los 5 años y otras donde la mitad no lo hace antes de los 4.
Asimismo, vamos a tener como prioridad avanzar en la extensión de la jornada escolar, una iniciativa fundamental para romper las desigualdades de origen. Empezaremos por las escuelas a las que asisten niñas, niños y jóvenes de sectores que más necesitan del Estado, que ya no pueden esperar más.
Nada de esto será posible si no valorizamos a lo más importante de este sueño que tenemos entre manos: queremos que cada maestro y cada maestra deseen ser los educadores del futuro, el motor de cambio y transformación de nuestra sociedad. Mejorar las condiciones de trabajo y asegurar una formación inicial y permanente debe ser una prioridad.
Durante mi gobierno estableceremos las bases de un gran Pacto Educativo Nacional, con todos los actores de la comunidad educativa y de la sociedad.
Y esto no es letra muerta de un discurso.
La Argentina se hizo valiosa cuando Alberdi y Sarmiento trabajaron para que la educación sea pública. Se hizo rica con la Reforma Universitaria. Se hizo más potente cuando el justicialismo declaró la gratuidad de la enseñanza universitaria.
Reivindicamos a la investigación científica y tecnológica porque ningún país podrá desarrollarse sin generar conocimientos y sin facilitar el acceso de toda la sociedad al conocimiento. He decidido que en nuestro Gobierno el área respectiva recupere su jerarquía Ministerial que nunca debió perder.
Junto al movimiento obrero organizado, columna vertebral del acuerdo social, también vamos a impulsar un esencial fortalecimiento de la formación permanente para los trabajos del presente y del futuro. Queremos que el cambio tecnológico tenga alma, que esté al servicio de vivir bien, que multiplique productividad, inclusión y equidad.
No quiero finalizar sin mencionar enfáticamente que en estos próximos cuatro años haré todos los esfuerzos necesarios para que estén en un primer plano los derechos de las mujeres. Buscaremos reducir, a través de diversos instrumentos, las desigualdades de género, económicas, políticas y culturales. Pondremos especial énfasis en todas las cuestiones vinculadas al cuidado, fuente de muchas desigualdades, ya que la mayor parte del trabajo doméstico recae sobre las mujeres en Argentina al igual que otros países.
Ni una Menos debe ser una bandera de toda la sociedad y de todos los poderes de la república. El Estado debe reducir drásticamente la violencia contra las mujeres hasta su total erradicación.
También en nuestra Argentina hay mucho sufrimiento por los estereotipos, los estigmas, por la forma de vestirse, por el color de piel, por el origen étnico, el género o la orientación sexual. Abrazaremos a todos quienes sean discriminados. Porque cualquier ser humano, cualquiera de nosotros, puede ser discriminado por lo que es, por lo que hace, por lo que piensa. Y esa discriminación debe volverse imperdonable.
Nuestra ética política reivindica los valores de la solidaridad y la justicia. A todos los argentinos nos afecta la crisis. Quiero dirigirme un momento también a quienes están en una mejor situación económica. A los argentinos que por su esfuerzo o por el motivo que fuera tienen una situación más placentera.
En un contexto de gravedad extrema, de emergencia, debemos comprender que no existe la posibilidad de pedirle sacrificios a quien tiene hambre, no se le puede pedir sacrificios a quien no puede llegar a fin de mes. Debemos salir de esta situación con solidaridad, para que cuando se encienda la economía todos los sectores, sin excepción, puedan verse beneficiados. Pero hasta eliminar el hambre le pediremos mayor esfuerzo solidario a quien tenga más capacidad de darlo.
Comenzar por los últimos, para llegar a todos.
Y así, proponemos una Argentina donde el abrazo crezca, se multiplique, porque necesitamos unirnos. Si logramos detener el odio, podremos detener la caída de la Argentina.
La primera y principal liberación como país es lograr que el odio no tenga poder sobre nuestros espíritus. Que el odio no nos colonice. Que el odio no signifique un derroche de nuestras personas viviendo en comunidad.
Quiero terminar agradeciendo profundamente la generosidad y destacar la visión estratégica que nuestra vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, ha expresado en este tiempo de la Argentina.
Permítanme también recodar en esta hora a tres personas que me signaron en la vida.
Quiero recordar a mi madre que me marcó con su ejemplo.
Quiero recordar a Esteban Righi quien me inculcó como nadie los mejorrs valores del Estado de Derecho.
Y quiero recordar a Néstor Kirchner, quien en el año 2003 me permitió participar de la maravillosa aventura de sacar a la Argentina de la postración.
Quiero agradecer también a todas mis compañeras y compañeros del espacio político que nos ha llevado a la victoria, por la permanente dedicación y militancia.
Muchas veces me he preguntado en estos días por qué motivos quisiera que nuestro Gobierno sea recordado en el futuro.
Quisiera que seamos recordados por haber sido capaces de ayudar a volver a unir a la mesa familiar. Que las lógicas y saludables diferencias políticas que pueden existir en una familia puedan dialogarse en paz y en respeto, sin divisiones o peleas.
Quisiera que seamos recordados por haber sido capaces de superar la herida del hambre en la Argentina, que es un insulto a nuestro proyecto colectivo de vida en común.
Quisiera que seamos recordados por haber sido capaces de superar la lógica perversa de una economía que gira alrededor de la desorganización productiva, la codicia, la especulación y la infertilidad para las mayorías.
Quisiera que dejemos como huella haber reconstruido la casa común con un gran proyecto nacional, un Acuerdo Estratégico para el Desarrollo, del cual nos sintamos orgullosos.
Por eso, deseo que las palabras finales de mi primer mensaje como Presidente de toda la Argentina, no constituyan una respuesta sino una pregunta.
Las respuestas sin preguntas son como árboles sin raíces. Y sólo en el encuentro entre las preguntas y las respuestas nuestras palabras adquieren vida real.
¿Seremos capaces, como Argentina Unida, de atrevernos a construir esta serena y posible utopía a la cual nos llama hoy la historia? ¿Seremos capaces como sociedad? ¿Seremos capaces como dirigentes?
Yo quiero ser el Presidente de la escucha, del diálogo, del acuerdo para construir el país de todos.
Días atrás un amigo me señalaba la importancia de todo ello en el futuro que se avecina. Tenía razón al decir que tenemos que aprender a escucharnos aun sabiendo que no pensamos los mismo. Demasiado tiempo probamos el método del enojo y del rencor. Todas y todos debemos despojarnos del rencor que cargamos. Volvamos a ganarnos la confianza del otro. Volvamos a confiarnos entre nosotros.
Nos ha llegado la hora. Por eso estoy aquí.
Cuando mi mandato concluya, la democracia argentina estará cumpliendo 40 años de vigencia ininterrumpida.
Ese día quisiera poder demostrar que Raúl Alfonsín tenía razón.
Espero que entre todos podamos demostrar que con la democracia se cura, se educa y se come.
Pongámonos de pie y empecemos nuevamente nuestra marcha.
La Argentina es un país con una historia violenta, de enfrentamientos feroces. Pero que de cuando logró intervalos prolongados de relativa paz. Fue en ellos que nuestro país creció y se transformó (No en todos esos períodos las transformaciones fueron para bien, o para lo que hoy consideramos bien, pero eso es otra historia).
El hecho es que a partir de 1983, después de la violencia, las masacres de la represión clandestina y una guerra perdida, el rechazo por todo eso logró que los argentinos iniciamos una etapa donde los enfrentamientos se manejaron, en general, dentro de las reglas de juego de la democracia. Pero, a pesar de algunos logros importantes, es evidente que no conseguimos una transformación perdurable de nuestra sociedad. Salvo, lamentablemente, en el crecimiento de una pobreza estructural, un sector excluido del empleo digno y los beneficios sociales.
Y ha vuelto a crecer en estos años un enfrentamiento rencoroso entre nosotros, la llamada «grieta». El nuevo gobierno que empieza hoy puede ser -ojalá sea- la oportunidad para detener esta deriva y crear las condiciones para un período de estabilidad y transformación, con más justicia que otros en el pasado. Esto último es una condición necesaria. Nuestras sociedades ya no admiten injusticias sin reaccionar. Los países cercanos son una demostración de esto.
Hay algo que nos ayuda a ser prudentemente optimistas. En AgendAR asumimos el compromiso de no transformar el portal en un vehículo de nuestras identidades políticas personales. Aunque las tenemos, por supuesto. El hecho es que hoy las identidades políticas están, en una porción numerosa de nuestra población, más definidas, y más enfrentadas que hace 15 años, por ejemplo. Una versión actualizada del viejo abismo entre peronistas y antiperonistas
Como sea, nos resulta evidente que el enfrentamiento es en el fondo cultural y de valores, de dos ideas de cómo debería ser nuestro país. Hay frases hechas que en su simpleza los definen bien. Un lado de la «grieta» se llama a sí mismo «nacional y popular». El otro, dice pretender que la Argentina sea como «los países serios» (una versión imaginaria de cómo son en realidad; pero la expresión sirve para describir lo que quieren).
¿Cuál es, entonces, ese indicio positivo que percibimos? Que vemos que una parte de los sectores con poder económico -una pequeña minoría de la sociedad, pero con un peso decisivo en los que desconfían de lo «nacional y popular» y rechazan la intervención del Estado- se han dado cuenta que los intentos para llevar adelante lo que consideran una «modernización» de la sociedad -lo que se dicen a sí mismos, y repiten los grandes medios- que hacen los «países serios», todos ellos han terminado en fracasos.
1955, 1962, 1966, 1976… recetas ligeramente distintas, pero ninguna consiguió estabilizar la economía ni la sociedad. Y nuestro país vio interrumpido a partir de 1976 el nivel de crecimiento bastante aceptable que a pesar de todo había mantenido hasta entonces.
El intento asociado con Menem-Cavallo fue el que más se sostuvo, por la indudable habilidad politica del riojano. Pero terminó con la caída de la Convertibilidad y la crisis más grande que hayamos sufrido los argentinos hasta ahora.
El de Macri fue el más auténtico, en cierto modo. Un gobierno con superabundancia de CEOs y operadores de mercados financieros quiso replicar en Argentina lo que creían funcionaba en los países «desarrollados». Y el fracaso fue rápido y terminante.
No creemos que el otro lado de la «grieta», el 40% que votó a Macri en octubre, lo vea así. Pero los que vieron disminuir el valor de sus empresas o perdieron el valor de sus inversiones especulativas con las devaluaciones…
La relativa tranquilidad con que los mercados financieros reciben el cambio de gobierno: dólar relativamente estable, suba de acciones, descenso del riesgo país, parece indicar una actitud de «esperar y ver».
Esto no garantiza una «luna de miel», por supuesto. Todos los sectores van a defender lo que creen sus intereses, y los más poderosos suelen ser los más beligerantes. Dependerá de la prudencia, habilidad y firmeza del nuevo gobierno como siguen las cosas. Siempre es así.
Las ceremonias de asunción de un presidente, son -como los centenarios y bicentenarios- ocasiones para las relaciones públicas en el plano de los Estados. Como las RR.PP., sirven también para medir la importancia que los países se dan entre sí. Y para viajes en primera clase de delegaciones numerosas (Con el CO2 que inyectan a la atmósfera los viajes en avión, si se llega a tomar en serio el calentamiento global probablemente serán reemplazadas por ceremonias en video).
Pero ahora, en 2019, las delegaciones presentes, y su nivel, son símbolos importantes. En AgendAR mencionamos las visitas que consideramos son significativas para el entorno político inmediato de nuestro país. El resto, estará en los medios, con profusión de fotos.
EE.UU. envía una delegación encabezada por Alex Azar, secretario de Salud y Servicios Humanos. Formará parte de ella Mauricio Claver-Carone, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, el funcionario más importante de Donald Trump para América latina. Ya se había reunido con Alberto Fernández en México.
Claver-Carone fue hasta hace poco director ejecutivo interino de Estados Unidos ante el FMI. Es abogado y es conocido por su defensa del embargo al régimen cubano y por sus duras posturas contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
En esta delegación también vendrá Emma Doyle, vicejefa de gabinete, y Michael Kozak, vicesecretario del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. Por supuesto, estará el embajador de Estados Unidos en Argentina, Edward Prado. Indicaría que EE.UU. se interesa en la Argentina y en el nuevo gobierno. Y espera conversar en serio, aunque no probablemente en las ceremonias de asunción.
En nuestra opinión, será importante que desde Washington -como desde Beijing, Bruselas, Moscú, Londres- se vea a la Argentina y a la región razonablemente estables. Mencionamos las visitas relevantes en ese aspecto.
En Brasil gobierna Jair Bolsonaro, que trata de ser más imprevisible que Trump. Pero la última noticia es que vendrá su vicepresidente, el general Hamilton Mourão. Si es así, mostraría que Bolsonaro, o gente muy influyente en Brasil, consideran clave la relación entre nuestros dos países (En realidad, cualquiera que mire un mapa de América del Sur puede percibir eso).
De Chile viene, por pocas horas, su presidente, Sebastián Piñera. Y dada la crisis que está viviendo su país y su gobierno, es un poderoso indicio de la importancia que presta a la relación.
Uruguay viene en fuerza. El reciente presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou, cruzará el Río de la Plata con buena parte de sus futuros 13 ministros. Se espera que la comitiva se complete con el saliente Tabaré Vázquez, y José “Pepe” Mujica, amigo personal de Fernández.
Desde Paraguay también viene el presidente Mario Abdo Benítez. Cabe destacar que Abdo Benítez fue, junto a López Obrador, uno de los pocos presidentes de América Latina que ofreció asilo a Morales, tras el Golpe de Estado en Bolivia. Ese gesto fue agradecido públicamente por Alberto Fernández.
De Bolivia, justamente, la presidente autoproclamada Jeanine Áñez no fue invitada. Ni sus gobernantes actuales -estimamos- recibirán muchas invitaciones, hasta que se ponga en marcha un proceso electoral legítimo.
Hace unos seis meses publicamos esta nota en AgendAR. Y medio año después, tenemos que decir que, pese al IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, por sus siglas en inglés), las Naciones Unidas, Emmanuel Macron y Greta Thunberg, el panorama no ha cambiado. Apenas tuvimos que actualizarla ligeramente.
En AgendAR no queremos minimizar un problema muy serio con ironías fáciles. Nuestro objetivo es ayudar a mostrar que no se enfrenta con conductas individuales bien intencionadas, o prestándose a encontrar «culpables» fáciles (la ganadería, por ejemplo). Justamente, al final precisamos por qué el título de la nota puede inducir a engaño.
Los países que más contaminan el aire por habitante no son los que la mayoría de la gente imagina. Esta nota de Guadalupe Moreno y la infografía adjunta lo dejan claro:
«Muchos de los países que en la actualidad más CO2 emiten por cabeza se encuentran en la península arábiga. Este es el caso de Qatar, con algo más de 37,05 toneladas por persona (37.000 kg), Kuwait (23,5 toneladas) Emiratos Árabes (21,6t) y Arabia Saudí (19,4t), todos por encima de los grandes contaminantes en cifras absolutas, como China, India y Estados Unidos.
El peso de la industria del petróleo en estas economías puede ser una de las razones que explican su clasificación en las primeras posiciones. En España, que se encuentra en el tercio superior en la tabla de todos los Estados contaminantes según la Comisión Europea, la cifra es de 6,09 toneladas por persona.
La presencia de CO2 en el aire es una de las causas principales del calentamiento global. Este gas forma una cúpula aislante en la atmósfera que no deja salir al espacio el componente infrarrojo térmico de la luz solar reflejada por la superficie terrestre. La absorción de infrarrojo por la atmósfera causa un efecto de atrapamiento del calor similar al del vidrio de los invernaderos. La concentración de CO2 en el aire se mantuvo relativamente estable desde los primeros diez mil años antes de Cristo hasta la Revolución Industrial con alrededor de los 200 ppm (partes por millón, como unidad de masa). A partir del siglo XIX, en cambio, su proporción se multiplicó rápidamente, hasta alcanzar en 2017 las 407 ppm, un récord histórico, según relata el proyecto de datos sobre cambio climático Tomorrow.»
Al respecto, tres observaciones: los países de la península arábiga, en rampa demográfica por absorción de inmigrantes del SE asiático, dependen del petróleo hasta para conseguir agua potable (la obtienen por desalinización de agua de mar, en plantas en su mayor parte viejas e ineficientes). Alemania, la ecológica, se ha vuelto el mayor emisor de C02 de la Unión Europea por el cierre prematuro de sus plantas nucleares, y el regreso de las plantas eléctricas de carbón para tapar el bache de producción. Por último, como subraya el IPCC con cierta desesperación, la última vez que la atmósfera de nuestro planeta tuvo más de 400 ppm de C02, hace 800.000 años, el Homo sapiens no existía, pero como resultado del calor y la fusión de glaciares y casquetes polares, el nivel promedio de los mares estaba entre 20 y 30 metros más alto que el actual.
El verdadero significado del gráfico es que el consumo de los sectores más prósperos es el que contribuye más al calentamiento global: automóviles, viajes en avión, aire acondicionado en todas partes,… Por eso figuran al tope de la lista los países del Golfo, con un % alto -comparado con otros- de su población que practica el consumo ostentoso. Una cosa es asegurar agua potable para la población, otra hacerlo con plantas de destilación (térmicamente muy ineficientes frente a las de ósmosis inversa), otra elegir el petróleo como fuente térmica de la potabilización de agua marina, en lugar de la energía fototérmica o la nuclear, y la última y peor es incurrir en delirios como tener pistas artificiales de esquí con nieve artificial dentro de sus shopping-malls.
Pero el título es engañoso. El gráfico muestra la contaminación por habitante, y esos países aportan muy poco al CO2 global. EE.UU. aporta mucho más en conjunto, y China… es el campeón indiscutible, simplemente por población e industria.
Cuando los gobiernos estén dispuestos a encarar las consecuencias del cambio climático -por ahora, preocuparse es «políticamente correcto», sobre todo en Europa, atascada en un antinuclearismo insostenible, pero ninguno las ha apuntado con precisión- las medidas tendrán que ser globales. Todavía falta para que esto sea políticamente posible.
El gobernador bonaerense electo, Axel Kicillof, confirmó hoy lunes a la tarde su Gabinete, con Pablo López como ministro de Hacienda y Sergio Berni al frente de la cartera de Seguridad. En tanto, Augusto Costa será ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica; Julio Alak encabezará la cartera de Justicia y Derechos Humanos, y Daniel Gollán, la de Salud.
Pasado mañana, miércoles 11, los nuevos funcionarios prestarán juramento.
La lista completa:
– Jefe de Gabinete: Carlos Bianco.
– Secretario General: Federico Thea.
– Ministro de Hacienda: Pablo López.
– Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica: Augusto Costa.
– Ministro de Justicia y Derechos Humanos: Julio Alak.
– Ministro de Seguridad: Sergio Berni.
– Ministra de Gobierno: Teresa García.
– Ministra de Desarrollo de la Comunidad: María Fernanda Raverta.
– Ministra de Comunicación Pública: Jésica Rey.
– Ministro de Salud: Daniel Gollán.
– Ministra de Trabajo: Mara Ruiz Malec.
– Ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual: Estela Díaz.
– Ministro de Desarrollo Agracio: Javier Rodríguez.
– Ministro de Infraestructura y Servicios Públicos: Agustín Simone.
– Presidente del Banco Provincia: Juan Cuattromo.
– Directora general de Cultura y Educación: Agustina Vila.
– Director ejecutivo de ARBA: Cristian Girard.
La primera observación es que -por todo el elemento la incertidumbre que siempre en política acompaña el «llenado» final de los cargos- es una lista que no ofrece sorpresas importantes. Los nombres habían sido mencionados (también en AGendAR) y el conjunto puede describirse como el «equipo de Kicillof».