El canal de televisión A24 ha emitido -y subido a Youtube- este video con acusaciones contra autoridades de Fabricaciones Militares, la legendaria empresa para la defensa que fue creada en 1941 y que ha estado bajo sucesivas intervenciones por 28 años.
Está presentado un proyecto en Diputados pidiendo información sobre los despidos,, pero el actual oficialismo se negó a tratarlo. Creemos que en una empresa que desde 2016 cerró 4 plantas y echó a 2200 personas, nuestra sociedad debe prestar atención. Especialmente ahora, que la transforman en Sociedad del Estado.
En todo caso, compartimos la opinión del investigador del CONICET y anterior decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Jorge Aliaga: «En los países desarrollados el sector de defensa se usa para desarrollar industria, y se direcciona allí el poder de compra del estado«.
En los países desarrollados el sector de defensa se usa para desarrollar industria, y se direcciona allí el poder de compra del estado. @FabricacionesA Más allá de la corrupción que se denuncia acá está esa otra pérdida, asociada al modelo de desarrollo.t.co/4CaCuvEKiz
(Este reportaje del periódico catalán La Vanguardia al profesor Adam Harvey, del CCCB: Centre de Cultura Contemporània de Barcelona nos alarma un poco, ahora que proliferan las cámaras que vigilan todos los lugares públicos. Ya saben: un pesimista es un optimista bien informado).
¿Debe preocuparme ser identificado por una cámara?
Debe preocuparse más, por si le confunden con otra persona al identificarle con reconocimiento facial computerizado.
¿Por qué?
Porque el reconocimiento facial computerizado sólo detecta similitudes faciales entre millones de caras. Por tanto, no es 100% fiable.
¿Pero cuán fiable es?
Digamos que, por ejemplo, la matrícula de un coche lo identifica de forma absoluta, pero el reconocimiento facial computerizado no identifica una identidad personal de forma absoluta.
Muchos sistemas de identificación también tienen un margen de error.
Y yo he aplicado la ingeniería inversa al reconocimiento facial para averiguar que, al identificar una persona, sólo acierta en el 99,999% de las ocasiones.
¿Y eso no le parece fiable?
Hablamos de multitudes en un semáforo; de todo un estadio de fútbol; de la entera población de un Estado: piense que ese 0,001% en que se equivoca el reconocimiento facial si es al reconocer un millón de personas, sería errar en 10.
Y para esas 10 sería un error absoluto.
Y si el reconocimiento facial se hace a 10 millones de personas, hablamos de 100 posibles errores. Lo importante, al constatar esa inexactitud, es que el reconocimiento facial no sirve para identificar a todos los seres humanos.
¿Y serviría como prueba en un juicio?
La tecnología forense no es mi especialidad, pero sé que la identificación por el ADN es más fiable. Pronto tendremos legislación sobre la biométrica, pero, por ahora, un juez necesita más pruebas, además del reconocimiento facial.
Podría identificarme, en cualquier caso, quien no quiero cuando no quiero.
Existe la posibilidad, además, de que tomen la foto de usted y la amplíen hasta poder identificarle por el iris, que es más fiable incluso que el reconocimiento facial.
No nos asuste más todavía.
Pues esa es la tendencia biométrica: lo que llamamos biométrica multimodelo.
¿Cómo funciona?
Para reforzar la fiabilidad de la identificación por inteligencia artificial, el reconocimiento facial se puede completar a distancia con otras medidas biométricas e incluso con sensores que midan frecuencia cardíaca y respiratoria.
Tampoco suena tranquilizador.
Google ha estado ofreciendo tarjetas de regalo de 5 dólares a quien se dejara tomar medidas biométricas en calle.
¿Y la gente accede?
Demuestra lo desesperados que están por intentar apropiarse de miles de imágenes para hacer más efectivo su reconocimiento facial computerizado y su inteligencia artificial, que les daría un poder enorme. Pero su pregunta es muy europea.
¿Por qué?
Porque los americanos confían más en las empresas, incluidas las grandes corporaciones, que en el Estado y, en cambio, los europeos confían más en sus estados que en las empresas privadas. Por eso no hay una reacción pública masiva aún contra la recolección masiva de nuestros rostros.
¿Cómo logran incrementar sus bancos de datos con millones de caras?
¿Se ha preguntado por qué la selfie es una tendencia cultural? ¿Por qué Instagram, Facebook y otras plataformas con fotos son tan populares? ¿Por qué nos regalan la experiencia de ser fotografiado y almacenar las fotos?
¿…?
Las grandes plataformas consiguen millones de caras gamificando (convirtiendo en un juego divertido) las fotos que colgamos en ese tipo de aplicaciones. Lo investigo e intento denunciarlo ante la opinión pública en la prensa y también con obras de arte que nos hagan reflexionar.
¿Qué me recomienda para evitarlo?
Sus divertidas selfies de hoy son las que nutrirán de datos la inteligencia artificial del control policial del mañana. O de otro país. Por eso me contactó una agencia norteamericana de tres letras.
¿Ha visto los sistemas de reconocimiento facial de los aeropuertos españoles?
No quiero opinar sobre ellos, porque no los conozco en profundidad, pero creo que comparan la foto de usted en el momento en que quiere cruzar el control con la de su pasaporte.
Tal vez ese sistema sea tan fiable como cualquier policía de fronteras humano.
En cualquier caso, el reconocimiento computerizado abre una interesante discusión sobre nuestra identidad.
De esas tenemos de sobras por aquí.
Yo estudio el ubuntuismo de Desmond Tutu: una persona sólo es a través de las demás.
Muhammad Ali lo dijo en Harvard: “Yo… nosotros”, y le aplaudieron a rabiar.
Yo sólo soy porque nosotros somos.
¿Seremos identificados en todo lugar?
Si no obligamos a legislar sobre el derecho a no ser reconocido, no tendremos privacidad. Y arrebatárnosla cada vez es más fácil y barato. Hoy cualquiera monta un sistema de reconocimiento facial computerizado por 100 dólares con una cámara y una computadora.
Una parte no pequeña de los humanos que todavía viven puede recordar el tiempo en que el espacio fuera de la Tierra era un territorio para los astrónomos y la imaginación. Ahora hay 2.062 satélites artificiales en órbita. Algunos caen, pero más, muchos más, son lanzados continuamente. Estos son los 12 países que tienen actualmente el mayor número de ellos.
El país que hoy tiene mayor cantidad de satélites en órbita es Estados Unidos, con un total de 883, seguido de China con 296. Rusia, que la inició hace 62 años, el 4 de octubre de 1957 con el primer Sputnik, está tercero.
Es que los satélites son también un tema de orgullo nacional, y aún países pequeños y comparativamente pobres quieren decir a sus pueblos que también hay algo de ellos entre las estrellas.
Podemos decir que Argentina está en una categoría más exclusiva: entre los 8 países que han construido satélites geoestacionarios.
Pero no es un tema solamente de orgullo nacional, aunque lo merezca. Ahora que un nuevo gobierno debe retomar los objetivos de ARSAT, tengamos claro que los satélites geoestacionarios son fundamentales para la comunicación allí donde la Red Nacional de Fibra Óptica, pese a sus 36.000 km. de tendido anillado, no llega, porque éste es el 8vo país del mundo por superficie, tiene vastas áreas poco pobladas e incomunicadas, y paga un alto precio por ello. Y satélites como los SAOCOM 1A y 1B de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) nos sirven para conocer y administrar nuestros recursos, así como para prevenir y gestionar catástrofes. La «carrera espacial» es parte imprescindible de la tecnología del siglo XXI.
Esta nota fue sugerida por un «hilo» de la periodista Andrea Catalano @acatalano.
En breve publicaremos una propuesta para reencaminar ARSAT.
(El espíritu de esta nota que reproducimos está reflejado en el título: se describe una realidad en crecimiento. Y se reflejan algunos cuestionamientos, sin que -todavía- haya un análisis a fondo del fenómeno. Tampoco se define si -más allá de que sea bueno o malo- tal vez sea inevitable, en el largo plazo. Las aulas y las bibliotecas no pueden ser las mismas, desde que existe Internet.
Pero en AgendAR recordamos un viejo prejuicio: una universidad donde no se investiga no es más que un «enseñadero»).
Ya sea porque viven lejos de las sedes -sobre todo en el interior-, otros porque por razones de trabajo necesitan horarios más flexibles. Las razones son diferentes, pero lo cierto es que cada vez son más los argentinos que cursan la universidad a distancia.
Lo que en un principio fueron cuadernillos o videocasetes que llegaban por correo, ahora la tecnología lo sofisticó. Hoy existen diversas herramientas digitales diseñadas para estudiar desde una computadora o un celular casi como si se estuviese sentado en el aula frente al profesor.
En la Argentina ya son más de 160.000 los estudiantes que hacen carreras de pregrado (tecnicaturas) y grado a distancia, según los últimos datos oficiales disponibles de 2017. Y si bien sólo representa el 8% del total, en el último año se anotaron más de 64.000, lo que marca un crecimiento de la modalidad en el país. Hoy en la Argentina se ofrecen 630 carreras para hacer a distancia, entre las universidades públicas y privadas.
Pero así como crecen en cantidad de estudiantes y ofertas educativas, también se escuchan ciertas preocupaciones con respecto a la calidad de estas carreras que se cursan online. ¿Vale lo mismo un abogado que fatigó los pasillos y las aulas de la facultad que aquel otro que estudió en su casa? Usted, como empresa, a la hora de contratar un contador, ¿tomaría en cuenta del mismo modo al que le trae un título tradicional que otro que cursó a distancia?
Carreras a la distancia Para despejar dudas, el Ministerio de Educación nacional, en acuerdo con el sistema universitario (público y privado), firmaron una reglamentación para que estas ofertas educativas sean evaluadas y aprobadas en forma oficial, siguiendo parámetros estrictos que establecen equivalencias entre los conocimientos que se dan en forma presencial y online.
Las evaluaciones se hacen por universidades y no por carreras. Y están a cargo de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), el organismo encargado de acreditar todas las carreras en el país. Las universidades tienen que presentar su “Sistema Institucional de Educación a Distancia” (SIED), que reúne desde el tipo de plataforma que usan hasta el conjunto de prácticas y procesos que llevan adelante, el equipamiento, los recursos humanos y didácticos involucrados, entre otros asuntos.
Hasta ahora, de 132 universidades que ofrecen carreras a distancia en el país, 100 ya se presentaron para la evaluación y 70 fueron aprobadas. Por ahora ninguna fue desaprobada. “Este sistema de evaluación es único en la región y permitirá diferenciar claramente la calidad de la oferta educativa a distancia en la Argentina. Otros países miran los pasos que hemos dado acá para regularizar sus ofertas”, dijo Paulo Falcon, director de Gestión Universitaria del Ministerio de Educación.
“Fue un gran paso haber aprobado la evaluación por parte de la Coneau. Ahora estas ofertas educativas se están validando y podemos estar tranquilos de su calidad. Todavía queda como desafío que el sistema público también tenga su desarrollo de educación a distancia. Por ahora es muy poco lo que hay y no se está aprovechando la demanda de esta modalidad”, dice Danya Tavela, vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnoba) e integrante de Coneau.
Tavela se refiere al mayor dinamismo que, por ahora, muestran las universidades privadas a la hora de desarrollar sistemas de educación a distancia. Para estas instituciones, claro, la modalidad virtual es una buena alternativa -en estos tiempos- para expandir sus matrículas.
Fuentes de la Universidad Católica de Salta (Ucasal), una de las casas de estudios más activas en el mundo de la educación a distancia, dijo que el precio de las carreras suelen rondar los 100 dólares mensuales, lo que hoy sería algo así como $ 6.000 por mes. Las carreras que más se eligen para estudiar a distancia son administración de empresas, economía, abogacía y tecnológicas vinculadas al desarrollo de software. El perfil de los estudiantes universitarios en la Argentina hoy es principalmente adultos que trabajan. Los más jóvenes siguen prefiriendo la modalidad presencial.
«La modalidad virtual exige más esfuerzo y una metodología de estudio. Los chicos más jóvenes, que salen de la secundaria en su mayoría necesitan un acompañamiento y un aprendizaje de las metodologías de estudio. Lo recomiendo más para el que encara un posgrado. Para el docente, la modalidad también es más exigente. Tienen que estar más atentos, y no pueden pasar más de 48 horas sin responder», dice Tavela.
Ahora, para ser más competitivas en este terreno, el conjunto de las universidades públicas firmaron un acuerdo, dentro del marco del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para lanzar un “campus online” que unifique todas las ofertas de carreras a distancia. Para eso crearon un “consorcio” que tiene por objetivo desarrollar la plataforma. Firmaron el convenio 45 universidades, entre ellas las más grandes como la Universidad de Buenos Aires, las nacionales de Córdoba, La Plata, y la UTN.
El modelo que seguirá esta nueva plataforma es el elegido por las universidades públicas de Francia (Campus France). Es una propuesta de asociación entre todas las casas de estudio. Aquí fue impulsada por la Universidad Nacional de Córdoba.
El otro modelo que tiene vigencia en el mundo es el que siguieron en España y el Reino Unido, y que consiste en generar una universidad pública exclusivamente online: la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) en España y Open Universitia, en el Reino Unido.
El presidente electo Alberto Fernández tuvo su primer diálogo con Donald Trump. Ayer viernes 1° de noviembre a las 17, el mandatario estadounidense llamó al argentino para felicitarlo por el triunfo del domingo pasado. Fue un diálogo breve pero cordial, de acuerdo a las oficinas de prensa de ambos.
El llamado fue gestionado por su embajador Edward Prado, por iniciativa de la Casa Blanca. Del lado de Alberto Fernández, coordinó Jorge Argüello, anterior embajador argentino en Washington y miembro del equipo más cercano del candidato triunfante. Fernández atendió el llamado desde sus oficinas de la calle México, en San Telmo.
Las frases de la conversación recogidas en una gacetilla de los voceros de Fernández fueron, de parte de Trump: “Felicitaciones por la gran victoria. La vimos por televisión”, “Va a hacer un trabajo fantástico. Espero poder conocerlo inmediatamente. Su victoria ha sido comentada en todo el mundo”.
De parte de Fernández: «Trump me comunicó que instruyó al FMI para que trabajemos juntos para resolver el problema de nuestra deuda«. «Le agradecí por su importante gesto y le transmití mi intención de mantener una relación madura y cordial con los Estados Unidos«. «Hay muchos temas comunes en el marco de una situación compleja en la que Argentina necesita ayuda«. «Tenemos que hacer cosas juntos«.
La oficina de prensa de la Casa Blanca emitió anoche un comunicado sobre el diálogo telefónico. Dice ahí: “El presidente Donald Trump llamó hoy al presidente electo Alberto Fernández para felicitarlo por su reciente victoria electoral”. “Ambos líderes conversaron sobre la robusta relación bilateral entre Estados Unidos y Argentina, así como también los extensos vínculos entre nuestros dos países y nuestros ciudadanos”.
“El presidente Trump expresó el deseo de Estados Unidos de continuar con la relación bilateral positiva, especialmente respecto a temas de seguridad, democracia y desarrollo económico”. “El presidente Trump también destacó los varios compromisos con Argentina y expresó el apoyo de Estados Unidos para ayudarla a superar los desafíos económicos”.
Ahora, lo primero que nos salta a la vista en AgendAR es lo que no aparece en ninguna de las dos versiones: No hay una palabra acerca de Venezuela. Leyendo a tantos periodistas y opinadores, uno esperaría que Trump iba a tocar el tema, no?
Más allá de este seguidismo ingenuo o interesado, cabe a los argentinos analizar con realismo este gesto, por otro lado previsible. Prácticamente todos los mandatarios de alguna relevancia saludaron a quien será el nuevo presidente argentino, salvo el pintoresco personaje en Brasilia.
El hecho es que el saludo fue un poco más que protocolar, y muestra que Trump y su Departamento de Estado (su titular, Mike Pompeo, fue el primero en saludar el triunfo de Alberto F., y también habló de los valores compartidos, como la democracia y el estado de derecho entre su país y la Argentina) no ven en las afinidades políticas del futuro gobierno un obstáculo insalvable para una relación de interés mutuo.
Porque el próximo viernes 8 está previsto que Fernández inaugure en Buenos Aires la cumbre del Grupo de Puebla, que se plantea como el referente del progresismo latinoamericano. A él pertenecen figuras tan definidas como los ex presidentes Dilma Rousseff, Rafael Correa, Fernando Lugo, «Pepe» Mujica, Ernesto Samper, Leonel Fernández y el ex mandatario español José Luis Rodríguez Zapatero.
Al mismo tiempo, vale destacar que el informado periodista Marcelo Falak asegura que representantes del presidente electo están ultimando la fecha de una visita a Donald Trump en la Casa Blanca, la que se produciría en una fecha cercana a la ceremonia de asunción, el próximo 10 de diciembre.
Tal vez sea lo que Jung llamaría una coincidencia significativa que, pocas horas después del llamado, Fernández partía a México para reunirse con su presidente López Obrador. AMLO, como lo llaman, defiende celosamente el principio de no injerencia en Venezuela, y, en general, su discurso es tan cuestionador de los lugares comunes de la prensa pro estadounidense como el de, por ejemplo, Evo Morales. Pero eso no le ha impedido llegar a acuerdos con Trump en temas tan sensibles como la inmigración, a cambio de mantener el acceso de sus productos al mercado de los EE.UU.
Puede ser también que en los dos lados de la conversación telefónica de ayer recordaban la frase de un viejo estadista «anglo», Lord Palmerston (que tuvo una relación cordial con don Juan Manuel de Rosas): «Inglaterra no tiene amigos permanentes ni enemigos permanentes. Inglaterra tiene intereses permanentes».
A. B. F.
Recibí el llamado de @realDonaldTrump, que me comunicó que instruyó al FMI para que trabajemos juntos para resolver el problema de nuestra deuda.
Le agradecí por su importante gesto y le transmití mi intención de mantener una relación madura y cordial con los Estados Unidos.
El agua es el elemento esencial de la vida y un insumo imprescindible para la agricultura. Cuando no se puede conseguir que el agua llegue a una parcela, se la puede obtener mediante el uso de energía. Sin embargo, el desarrollo de la agricultura también se da en territorios que no cuentan con acceso al servicio de agua ni al de energía, como sucede en muchos casos con los pequeños agricultores. Con esa problemática en mente, investigadores del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico Para la Agricultura Familiar (IPAF) Región Patagonia del INTA recuperaron una tecnología que se usaba hace siglos y la adaptaron para irrigar parcelas y dar agua a animales en emprendimientos de pequeña escala y sin acceso a la red eléctrica. El único requisito es que estén cerca de un curso de agua que tenga una velocidad de unos treinta centímetros por segundo.
Los investigadores del IPAF Patagonia diseñaron una bomba hidrocinética con elementos al alcance de cualquier agricultor. En el norte de la Patagonia este tipo de bombas pueden entregar unos 11.000 litros de agua por día sin interrupciones y con un costo de construcción mínimo. Esto es suficiente para irrigar una superficie de mil metros cuadrados de producción o para dar agua al ganado.
Lucas Zanovello, investigador del IPAF Patagonia, dijo: “Por lo general, al principio teníamos bastante escepticismo, tanto por parte de los agricultores como de cualquiera con quien hablábamos. Pero cuando se la ve funcionar, una vez pasada la sorpresa, es muy bueno el recibimiento porque destraba algunas cuestiones que parecían irresolubles”.
El IPAF trabaja en un área adonde hay un gran sistema de riego con ríos y canales, aunque quienes practican la agricultura familiar suelen tener tierras marginadas de este sistema y no pueden acceder al agua simplemente por gravedad (el terreno a irrigar está más alto que la fuente de agua). En algunos de estos casos, el río no tiene pendiente pero sí una velocidad y un caudal que pueden ser aprovechados.
Del río al campo
La bomba está construida con un tambor que en su interior tiene enrollada una manguera y algún tipo de flotador que le permite estar sumergida en un cincuenta por ciento. También tiene un conector giratorio y álabes (paletas curvas) que convierten el movimiento del agua del río en movimiento de giro. Cuando el tanque gira hace que en sus mangueras ingresen pulsos de agua y de aire en forma alternada. Estas burbujas de aire permiten acumular presión que empuja el agua para que circule hasta una cisterna ubicada a mayor altura.
El tipo de bomba que más ha usado el grupo del IPAF Patagonia es un tanque flotante con eje de giro paralelo a la circulación del río. El tanque giratorio ideal debería tener la forma de una gota, pero han tenido buenos resultados con macetas plásticas de forma cónica. “Las mangueras de adentro del tambor giratorio deben ser lo más livianas posible porque cuando uno empieza a meter varios metros de manguera adentro de ese tanquecito se pone pesado. Usamos las mangueras cristal, las transparentes”, explicó Zanovello.
Para los álabes de la hélice que va unida al tambor giratorio han usado desde piezas de electroventiladores de camionetas hasta recortes de plástico hechos a medida. Aquí lo que se busca también es que la velocidad de giro sea suficiente, tanto para dar inercia como para poder desenredar algas que puedan bajar con la corriente del río. El mayor problema de la zona es la lama (o barro) que se puede enredar en el dispositivo giratorio e impedir su movimiento. Se necesita una velocidad de unas sesenta vueltas por minuto para que la bomba pueda librarse de esos sedimentos sin trabarse.
La pieza más crítica es el acople que conecta el tanque giratorio con la manguera estática que llevará el agua a la cisterna. “Hemos probado varias opciones”, explicó Zanovello. Y detalló: “Acoples giratorios rápidos de jardín, de hidrolavadoras o de aspersores desarmados, en los que usamos la parte de giro del aspersor. Los acoples plásticos de jardín no los hemos hecho durar más de un mes y, si bien su costo está debajo de los cien pesos, aumentan el mantenimiento que hay que hacerle a la bomba. Los acoples giratorios de aspersores son los que más nos han durado pero también hay que reemplazar las arandelas que hacen de sello hidráulico cada unos seis meses”.
Lo ideal es que el tanque giratorio este sumergido por la mitad y eso debe comprobarse con la bomba en el agua, ya que, según el peso de los materiales que se usen, el hundimiento puede variar y se debe compensar con algún tipo de flotador. En los primeros modelos usaban botellas de plástico vacías, pero lo más práctico han sido cámaras de moto que permiten el inflado a medida para regular la flotabilidad. Una vez instalada la bomba ya no es necesario regular este aspecto, aunque también es posible modificarlo dentro de algunos límites, ya que si la bomba trabaja más sumergida entregará mayor caudal de agua, pero si lo hace con una superficie mayorfuera del agua entregará mayor presión, lo que permitirá llevar el agua a una cisterna a mayor altura.
“En zona cordillerana estamos empezando a usar las bombas de eje transversal por la velocidad con la que baja el agua, lo que nos permite hacer equipos que trabajan a buen régimen sin mayores daños. Esto permite jugar con el ancho del tambor y así tener diferentes potencias de bomba y, como permite tener una bobina más grande, también tenemos mayores alturas y mayores presiones con ese esquema”, sostuvo Zanovello.
Los investigadores del IPAF Patagonia han trabajado directamente con unos 15 productores de la zona que ya instalaron sus bombas. También han capacitado a instituciones que instalaron otras 15 bombas de manera independiente, principalmente en Cuyo, Catamarca y San Juan. También han interactuado con productores de diversos países de América Latina que pidieron asesoramiento.
A finales de este año, el IPAF Patagonia presentará una guía paso a paso para la construcción de este tipo de bomba. Mientras tanto, Zanovello se encuentra trabajando para capacitar agricultores familiares en biodigestión para obtener un biogás que permita el acceso a calefacción, cocción y agua caliente. El equipo de investigadores del INTA también trabaja en la la construcción de termotanques solares e instalaciones de energía solar fotovoltaica para riego. ( Por Matías Alonso )
Las medidas de control de cambios que el Banco Central impuso a partir de este lunes se limitaban a reducir, casi a cero, la compra de billetes a personas físicas, con propósito de ahorrar. Ayer lo reforzó con el obvio paso siguiente: controlar el uso de tarjetas de crédito en el exterior. Pero no se limita el uso de estas tarjetas, ya sea para turismo o para otras actividades fuera de la Argentina.
“Las entidades financieras y otras emisoras de tarjetas locales deberán contar con la conformidad previa del Banco Central para realizar pagos al exterior por el uso de tarjetas de crédito, débito o prepagas emitidas en el país a partir del 01.11.19 inclusive, cuando tales pagos se originen, en forma directa o indirecta a través del uso de redes de pagos internacionales”, detalla la Comunicación 6823 del BCRA.
Se prohiben las siguientes operaciones con tarjetas:
a) La participación en juegos de azar y apuestas de distinto tipo y/o. Se limita así el “dólar casino”, por el que una persona puede comprar fichas con la tarjeta y luego cambiarlas por dólar billete pagando la cotización oficial.
b) La transferencia de fondos a cuentas en Proveedores de Servicios de Pago y/o. Se prohíbe que, por ejemplo, se precarguen dólares desde un plástico en una cuenta de Paypal u otros sistemas de pago electrónico. Buscan evitar triangulaciones y extrancciones de esos montos en el exterior.
c) La transferencia de fondos a cuentas de inversión en administradores de inversiones radicados el exterior y/o. Se terminaron las transferencias a casas de bolsa en extranjeras o locales con cuentas afuera (una oferta que creció en los últimos meses), siempre desde una tarjeta de crédito.
d) La realización de operaciones cambiarias en el exterior y/o. No se pueden hacer más operaciones de compra o extracción de moneda en el exterior desde una tarjeta de crédito.
e) La adquisición de criptoactivos en sus distintas modalidades. No se pueden adquirir más bitcoins con esa modalidad de pago. Sólo queda como alternativa para esta inversión hacerlo con fondos transferidos desde una cuenta bancaria.
Además, se estableció en “USD 50 el monto máximo por operación que podrán otorgar las entidades financieras y otras emisoras de tarjetas de crédito locales como adelantos en efectivo a los tarjetahabientes en el exterior”.
El uso y consumo con tarjeta de crédito en el exterior sigue libre, pero no se pueden pedir adelantos de efectivo por sobre esa cifra en la misma operación de cajero automático. El objetivo en este caso es dificultar esa operatoria y que el usuario tenga que gestionar muchos adelantos y pagar comisiones por cada operación.
Así, el Central sofistica el candado al dólar y busca evitar los distintos arbitrajes que se pueden hacer en medio de un control de cambios más fuerte que el que rige desde el lunes, cuando el límite para comprar «verdes» bajó abruptamente desde USD 10.000 mensuales, que regían desde el 1 de septiembre, a los USD 200 actuales.
En AgendAR vemos que el objetivo de estas nuevas medidas es impedir las maniobras para aprovechas la diferencia de precio entre el dólar «oficial» y el «blue», a riesgo de perjudicar algunas actividades legales. Como indica @NicolasDeza «lo de PayPal será durísimo para los freelancers».
Pero sigue existiendo un tipo de cambio favorable -el «oficial»- para el turismo y las compras personales en el exterior. ¿No será inevitable, tarde o temprano, un desdoblamiento del mercado cambiario? Esto es, un dólar para el comercio exterior, y otro para las operaciones financieras (¿y el turismo?). Lo primero fue propuesto hace ya más de dos meses por el diputado Felipe Solá.
Investigadores de la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y del Instituto de Biotecnología del Inta Castelar volvieron a demostrar que la Argentina es pionera en desarrollo biotecnológico: presentaron el borrador de la secuencia completa del genoma de Cercospora kikuchii, el hongo responsable de dos enfermedades que provocan graves daños en la soja: el tizón morado de la hoja y el manchado púrpura de la semilla.
Se trata de la primera vez en el mundo que se logra elaborar este mapa genético, cuyos datos permitirán avanzar en el control de ambas enfermedades, desde la obtención de nuevos genotipos de soja resistentes hasta el desarrollo de moléculas fungicidas específicas, se destacó en la FAUBA.
Investigación
“Pudimos determinar que el genoma de C. kikuchii posee un tamaño de 31,1 millones de pares de bases, y logramos predecir 14.721 genes que codifican proteínas. Esta información genómica del hongo, sumada a la que se dispone de los germoplasmas de soja, seguramente acelerará el camino hacia la comprensión de los mecanismos moleculares que controlan las interacciones entre ambos organismos en la planta enferma”, afirmó Francisco Sautua, docente de la cátedra de Fitopatología.
Sautua lideró este proyecto junto a Sergio González, del Inta; y fueron supervisados por Marcelo Carmona (Fauba), y Máximo Rivarola y Paula Fernández (Inta). El trabajo, realizado con fondos de Ubacyt, Inta y Basf, fue publicado en la revista internacional Data In Brief.
“Esta enfermedad afecta semillas, tallos, hojas y vainas, y reduce el número y peso de los granos de soja. En las hojas, el síntoma típico incluye una coloración morada —entre el bronce y el púrpura—, con aspecto rugoso. En semilla se manifiesta con un tono morado que va desde pequeñas manchas hasta cubrir completamente la semilla. En la región núcleo sojera es muy común observar ambas enfermedades, ya que se encuentran entre las que más crecieron en extensión e intensidad durante los últimos años”.
Según Carmona, actualmente el manejo más frecuente consiste en sembrar semillas sanas o tratadas de forma eficiente, la rotación de cultivos, el uso de cultivares de mejor comportamiento y el control químico con fungicidas.
“Además de la gravedad de los ataques del hongo, durante los últimos años, tanto productores como técnicos en todas partes del mundo vienen observando que la eficiencia de los fungicidas se redujo o incluso hasta se perdió por completo. Esto sucede por la aparición de diversas mutaciones que le confirieron resistencia a varias cepas de Cercospora spp”.
Carmona sostuvo que la protección vegetal moderna necesita de una diversidad de soluciones que incluya nuevos conceptos en el control químico, de manera que sea efectivo, seguro y sustentable.
“La posibilidad de acceder de manera simple y abierta al genoma de los principales agentes patógenos podría abrir las puertas a nuevos logros en cuanto a resistencia genética vegetal. Incluso, también en el área de la protección química: contar con esta información probablemente va a permitir desarrollar fungicidas con nuevos sitios de acción en forma más rápida”, agregó.
Sautua, por su parte, completó que “es posible imaginar, en un futuro no muy lejano, el descubrimiento de moléculas fungicidas novedosas y de alto impacto para el control de enfermedades, como así también en la obtención de nuevos genotipos resistentes”.
Nuestro compatriota Rafael Grossi fue elegido este lunes director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y en AgendAR hemos publicado una extensa nota sobre el hombre y su circunstancia. Pero aquí reproducimos sus declaraciones, apenas electo, a la periodista Natasha Niebieskikwiat.
¿Qué siente ante este triunfo y cuáles serán sus prioridades al frente de la OIEA?
Lo primero que siento es un gran orgullo ante este triunfo porque el Organismo Internacional de Energía Atómica es uno de los más importantes en la esfera internacional. Es la cúspide de la gobernanza global. Es algo que tiene una relevancia indudable. Mi prioridad inmediata será atender la negociación con Irán que como se sabe es algo que está en curso. El acuerdo de 2015 se encuentra en entredicho desde la decisión del gobierno de los Estados Unidos de retirarse del mismo. También Irán ha tomado medidas unilaterales negando partes del acuerdo. Pero también hay muchas otras prioridades que tienen que ver con la agenda positiva de la OEIA. Esto tiene que ver con el manejo de la energía nuclear con fines pacíficos, con la contribución de la energía nuclear en el escenario actual de cambio climático, la contribución de la medicina y la radioterapia en países en vía de desarrollo. Es un programa vastísimo que pienso llevar adelante ni bien asuma.
Hace años que estaba entre los mejores candidatos. ¿Lo siente como un triunfo de la gestión Cambiemos?
En relación a la candidatura en sí, se consideraba hace un tiempo. Se estimó en las postrimerías del gobierno de la doctora Cristina Fernández de Kirchner presentarla. No se hizo. Se estimó también hacerlo al inicio de la gestión del presidente Macri y tampoco se hizo, y finalmente se tomó la decisión de hacerlo para este ciclo. Yo considero que este triunfo es de la Argentina. Es un triunfo que tiene que ver con los logros del sector nuclear argentino por más de 60 años, y de la diplomacia nuclear argentina. Dicho esto, yo tengo un profundo agradecimiento con el presidente Mauricio Macri, quien decidió presentar mi candidatura e impulsarla y al canciller Jorge Faurie, que con el equipo en el exterior (se refiere por ejemplo a los embajadores Martín García Moritán, en la ONU, Diego Guelar, en China, y Mariano Caucino, en Israel, entre otros) hicimos una campaña muy eficaz. No era fácil. Había cuatro candidatos y logramos ir venciéndolos uno a uno hasta quedar cara a cara con el director general interino (se refiere a su máximo rival, el rumano Cornel Feruta). Para cualquiera que esté familiarizado con un organismo internacional sabe que eso es un desafío porque era un director interino actuante con todo el manejo de la institución. Y sin embargo, montamos una campaña eficaz que convenció y logramos convencer por más de los dos tercios que eran necesarios.
¿Qué condiciones suyas cree que lo llevaron al triunfo?
Creo que hay una confluencia de elementos personales que existen pero también de la candidatura como tal. En lo personal, llevo cuarenta años de dedicación a este tema. Trabajé en la OIEA, en el organismo de Prohibición de Armas Químicas. Vale decir, en este mundo de la no proliferación soy una persona con cierto conocimiento y trayectoria. En un organismo como éste los candidatos no se improvisan. Pero al mismo tiempo fue una candidatura que tuvo apoyos desde Estados Unidos hasta Nigeria, a Sudáfrica. Brasil trabajó codo a codo con nosotros como si fuera una candidatura binacional. Canadá, Francia… En todos los continentes había apoyos a esta candidatura. A diferencia de lo que pasa muchas veces que hay candidaturas de Este contra Oeste, de Norte contra Sur, esta tuvo una bella característica que fue ser verdaderamente universal y con atractivo para todos.
¿Qué temas pendientes dejó la renuncia y muerte de Yukiya Amano?
Diría que la desaparición prematura de Amano no deja un tema pendiente. Diría es una agenda contínua la que está frente a nosotros. Irán, Corea del Norte. Los temas y manejos de las centrales nucleares de manera segura y no proliferante son temas que no se detienen. Por lo tanto, la desaparición física del director anterior, al contrario nos exigió acelerar los plazos para tomar la decisión de elegir un director general lo antes posible. Así se hizo y estaré asumiendo mi función antes de fin de año.
¿Cómo ve el conflicto con Irán. ¿Qué solución cree que se puede alcanzar?
Me han preguntado muchas veces sobre cuál es la actitud que debería tener el director general en este tema. Y siempre he repetido que es importante dividir lo que es la función del director general y la función de los países. Son los países los que deben llegar a acuerdos políticos que permitan a Irán o al país que sea manejar su programa nuclear de una manera que dé garantías creíbles a la comunidad internacional de que no existen desarrollos bélicos inquietantes. Una vez que esos acuerdos se logran, es la Agencia, es decir la OIEA, la que debe llevar adelante de manera neutra e imparcial, técnica, específica y meticulosa. Eso es lo que debe hacer el director general: velar por los acuerdos. Lo hace no de una manera mecánica sino de una manera inteligente, viendo cuáles son los problemas. Se trata de acuerdos donde lo político y lo técnico se mezclan de una manera muy compleja.
¿Cuál es el peligro nuclear más peligroso hoy en el mundo? Alguna vez me mencionó a Corea del Norte, ¿pero qué pasa con la ruptura de acuerdos históricos como los de EEUU y Rusia?
Coincido con usted en que vivimos en un mundo donde ciertos acuerdos y esquemas internacionales de desarme y no proliferación están siendo cuestionados o dejados de lado. Pero creo que lo que estamos viendo es una transición en la que ciertos acuerdos que fueron establecidos, acordados en la época de la Guerra Fría o posteriormente a esta, están siendo revisados o se buscan revisar porque existen otros actores emergentes con capacidades nucleares, misilísticas y balísticas indudables. Capacidades que no estaban cubiertas por esos acuerdos. Creo que estamos en una fase de transición normativa internacional y por eso el Organismo Internacional de Energía Atómica tiene que mantenerse como un faro de estabilidad y de apego a las normas de no proliferación.
¿En este mapa de paz y peligros, qué lugar nuclear ocupa la Argentina?
La Argentina tiene un papel muy especial para jugar, individualmente, y con su socio principal en materia nuclear, Brasil. Gracias al acercamiento a la creación de la ABACC, dos países que podían haber estado cayendo en la carrera armamentista nuclear en América del Sur, tuvieron la sabiduría de buscar acuerdos y de avanzar juntos en materia de no proliferación. La Argentina además es uno de los pocos países del hemisferio sur que ha elegido tener un perfil activo de su política nuclear. Pero también ha elegido tener un perfil exportador importante. Nosotros, a través de Invap, de la Comisión Nacional de Energía Atómica y de las empresas vinculadas, tenemos excelentísimas capacidades de exportación probadas, como las exportaciones a Argelia, Egipto, Perú, Australia, Arabia Saudita y recientemente a Países Bajos. De modo tal que la Argentina es un país con perfil mediano, con un sector nuclear no dominante pero con una cierta proyección internacional. Quizás ese es uno de los argumentos que hicieron mi candidatura atractiva. Porque somos un país que está en el juego nuclear en el mundo pero también somos un país atractivo y modélico para otros países en desarrollo que han visto nuestro desarrollo nuclear y como eso impulsó la tecnología en un sentido amplio.
Después de la llegada del sistema de «ecobicis» en la ciudad de Buenos Aires y de la multiplicación de los monopatines en la calle, hay quienes apuestan a las motos eléctricas compartidas. Si se mira al exterior, el argumento suena más sólido: en capitales como Madrid, por ejemplo, ya operan al menos cinco compañías -Cooltra, Muving, Movo, IoScoot y COUP- con estaciones de scooters por toda la ciudad.
Eso fue una de las cosa que miró Lion Ventures, una compañía que se dedica a invertir en empresas de tecnología, cuando decidió traer a la Argentina la marca de motos eléctricas NIU, fundada por dos emprendedores chinos y que tiene el 50% del mercado del gigante asiático. La firma -que en el país operará con el nombre de Nuuv, por un tema de registro- espera vender 1000 unidades en 2020 y crecer impulsada por las dificultades para transportarse en las grandes ciudades y la mayor conciencia del daño ambiental que generan los motores de combustión interna.
«Vimos que todo eso tarde o temprano iba a tocar nuestro país, nos pusimos a investigar qué marcas había en el mundo y nos pareció que NIU era la adecuada. Además ellos, que venden 26 millones de unidades en China al año y tienen presencia en más de 30 países, estaban con ganas de crecer en Latinoamérica, donde ya operan en México, Colombia y ChIle», dijo Alejandro Zunda Cornell, CEO de Lion Ventures.
Finalmente, la empresa de origen chino dirimió entre tres candidatos argentinos y decidió avanzar con la alianza con Lion Venture, que tiene un contrato de representación exclusiva en la Argentina y Uruguay por ocho años, renovable automáticamente. «Es un proyecto de largo plazo, porque es un negocio incipiente, que va a llevar un proceso de evangelización», dijo Zunda Cornell.
Según apuntó el ejecutivo ya llevan invertidos más de $50 millones y tienen pensado inyectar $150 millones más en 2020, año en que esperan vender alrededor de 1000 unidades. «Eso como inversión mínima. Después iremos viendo la evoluciona del mercado, lo que va a depender mucho de la situación económica macro del país», añadió.
NIU es el principal proveedor mundial de motos eléctricas para empresas que tienen un negocio de scooter sharing, muy extendido en Europa y Estados Unidos. Según Zunda Cornell, hay empresas internacionales interesadas en ofrecer el servicio en la Argentina, pero que se encuentran con el obstáculo de que en la Ciudad se necesita una licencia específica de moto para poder conducirlas y no solo una de auto, como en otros países.
Actualmente Nuuv tiene cuatro modelos en venta en el país, que necesitan un tiempo de recarga de entre tres y siete horas, con una autonomía que va de los 40 kilómetros a los 140 kilómetros. El modelo más básico, Upro, tiene un precio de US$2890. Lo siguen el M+Sport, de US$3690; el Nsport, de US$3990 y el tope de gama, el NGT, a US$6990.
Señaló también que las baterías son de la marca japonesas Panasonic -las mismas que utilizan los autos Tesla-, los motores de la alemana Bosch, la interconectividad entre la moto y el celular -la moto trae una tarjeta SIM incorporada- la aporta la británica Vodafone y la aplicación que se utiliza en el celular fue desarrollada por Microsoft.
En una reunión en un restaurante de la calle México, donde sectores industriales pymes representados por el Dr. Guillermo Siro, presidente de CEPBA y vicepresidente de Industrias de la CGERA, y dirigentes del área de formación y empleo de gremios industriales nucleados en la CGT, ultimaban detalles para el desarrollo del plan Empleo 2020, se sumó espontáneamente el presidente electo.
Ahí Alberto Fernández señaló que la participación de empleadores y trabajadores organizados es decisiva para el Pacto Social que Argentina necesita para superar la crisis actual y emprender el camino de desarrollo para todos que nos permita recuperar los sueños.
Qué pasa con el presidente brasileño es un asunto importante para los argentinos, nos gusten o no sus políticas o su persona. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, y su principal mercado de manufacturas. Como nosotros lo somos para las manufacturas de ellos.
Además, Jair Bolsonaro ha decidido extender sus enfrentamientos internos contra Lula, Dilma Rousseff y el Partido Trabalhista. Los lleva al escenario de la América del Sur -por lo menos de palabra-, y, por ejemplo, ataca a Alberto Fernández y Cristina Kirchner, a los que ve como amigos de sus enemigos. En realidad, pretende que se lo vea como el azote de la izquierda y el progresismo en general -su canciller dice que son las «fuerzas del mal»- y se plantea ser el mejor amigo de los EE.UU. en la región.
Tal vez lo sea pero los EE.UU., salvo algunos gestos amables de parte de Trump, no parecen valorar mucho su amistad, especialmente después que John Bolton, el ideólogo de la nueva derecha militante, fue despedido.
El hecho es que en la política interna -el factor decisivo, salvo cuando está en juego la seguridad de las Grandes Potencias- Bolsonaro empieza a tener problemas. A pesar de su éxito en la reforma jubilatoria -pieza clave del ajuste en las finanzas estatales- sectores importantes del empresariado brasileño están en contra de sus políticas de «flexibilización» del Mercosur. En realidad, están en contra de la apertura irrestricta que quiere llevar adelante.
Y ahora se está peleando con la Red Globo. Que es, para los que no la conocen tengan una idea aproximada, un grupo empresario más grande en relación a Brasil que el Grupo Clarín en relación a Argentina.
El motivo -o el incidente que hace visible el conflicto- es una acusación muy grave: O Globo publicó un testimonio que vincula a Jair Bolsonaro con los asesinos de la concejal Marielle Franco, una socióloga que se destacaba por su defensa de las minorías sexuales y sus denuncias contra la violencia policial en los barrios pobres. (Pueden acceder a la crónica cliqueando aquí).
El crimen ocurrió en marzo del año pasado, y ya hubo acusaciones que tocaban al presidente. Uno de los parapoliciales acusados habría sido custodio en algún momento de uno de sus hijos. Y este testimonio que apareció el lunes también fue publicado por The Guardian, el Washington Post, Rio Times, y otros medios. Pero lo que lo afectó anímicamente al presidente, parece, fue TV Globo. En este breve (menos de 2 minutos) y bastante objetivo video de AFP se puede ver su reacción. (Si no se reproduce, puede acceder a él en Youtube aquí)
Y hace pocas horas el Financial Times publica una nota donde dice que esta diatriba nocturna (casi 24 minutos, en la noche del lunes 29; puede verse entera aquí) ha provocado dudas sobre el estado mental del presidente brasileño…
El salario mínimo cayó 17,4% interanual, en términos reales, durante el primer semestre del 2019. Al compararar, se observa que esa caída extraordinaria fue, por lejos, la más abultada de América Latina y el Caribe, por encima de lo ocurrido en Guatemala y en República Dominicana. Ese flojo desempeño se enmarca en una historia reciente que fue en la misma dirección. Entre noviembre de 2015 y la actualidad, el salario mínimo cayó 20,8% real, tomando en cuenta la reciente suba decretada, y sin acuerdo de los gremios, y una inflación en octubre de 4,2%.
Esta semana la Cepal y la Organización Internacional del Trabajo publicaron el informe de Coyuntura Laboral de la región. Ahí se puede observar la comparación que mostró la magnitud relativa de la contracción del salario mínimo real. Ningún otro país de la región tuvo una baja tan marcada. (Claro, ningún otro país tuvo este nivel de inflación y de devaluaciones).
El segundo puesto le correspondió a Guatemala, con una inferior al 5% y el tercero a República Dominicana, con una en torno al 1%. En el promedio de la región se vio una suba de 0,7% real. Mientras que en Argentina bajó, en México hubo un incremento real de 11,6%, en Chile se registró una mejora superior al 5% y en Uruguay una en torno al 4%.
El salario mínimo fue el que más sufrió durante el período Cambiemos. Era de $ 5.588 cuando asumió el presidente Mauricio Macri y llegó a $ 12.500 en marzo de este año. Quedó quieto en ese punto hasta julio. La inflación fue siempre muy por encima Por eso entre la asunción del Gobierno y julio acumuló un derrumbe real extraordinario de 33,8%. Durante ese mes, un sueldo mínimo no alcanzaba para sacar a una familia de la indigencia y dos y medio de ellos no eran suficientes para dejarla fuera de la pobreza.
Si bien los gremios fueron al Consejo del Salario con la exigencia de que el salario mínimo empatara a la línea de pobreza, el Gobierno negó esa posibilidad y decretó un aumento de 35%, en tres cuotas. Por eso en octubre llegó a $16.875, lo que implica que todavía hoy dos salarios mínimos no alcanzan para sacar a una familia de la pobreza.
Por primera vez en Argentina distintos organismos dedicados a la salud iniciarán un estudio de prevalencia que tiene como objetivo investigar cuántas personas mayores de 25 años padecen de Apnea del Sueño en nuestro país.
La Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) es una enfermedad muy frecuente en la población, general, pero solo hace poco tiempo comenzó a ser tenida en cuenta como una amenaza seria.
Aún hoy, hay muchos lugares en los que no ha sido estudiada y se desconoce cuál es su importancia y sus consecuencias. En el mundo diferentes estudios muestran que, entre3 y 6 de cada 10 adultos podrían sufrir AOS. En sus distintas variantes, la enfermedad puede causar deterioro de la calidad de vida, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, accidentes de tráfico y laborales. Se evidencia un aumento de la mortalidad debido a estas causas.
Estos estudios internacionales permiten conocer que quienes tienen mayor tendencia a padecer apneas de sueño son los hombres (en las mujeres aumenta su presencia luego de la menopausia), los individuos con sobrepeso u obesidad, los hipertensos (sobre todo los severos) y con otros trastornos cardiovasculares y los diabéticos. Aunque cada día se presentan nuevos estudios que confirman la relación de este trastorno con diferentes patologías, además de las nombradas.
Al respecto, el Dr. Daniel Schönfeld, ex presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria y uno de los coordinadores del estudio, dijo: “En nuestro país es poco lo que se conoce sobre la dimensión del problema y las posibilidades de abordarla. Incluso es escaso el relevamiento de los recursos humanos y tecnológicos disponibles para el diagnóstico y la atención de la apnea del sueño”.
Como consecuencia, al no tener un conocimiento integral de la problemática y por lo tanto al carecer de un diagnóstico y tratamiento oportunos, se genera un déficit individual de atención y resolución de un problema de salud importante con impacto en la vida de las personas. Además, esta falta de atención y manejo de la situación redunda en un mayor consumo de recursos sanitarios por las secuelas y consecuencias que tiene la enfermedad al no ser abordada a tiempo.
Considerando el escenario actual es que surge la necesidad de realizar el mencionado estudio. El mismo se realizará de manera conjunta entre el Ministerio de Salud y Desarrollo Social y la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), quienes se unen para relevar distintos puntos geográficos del país: Córdoba, Rosario, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, para establecer un muestreo poblacional que permita empezar a saber cuan frecuente es esta enfermedad en nuestra población.
Detalles del relevamiento El estudio se realizará en dos etapas. La primera se efectuará en forma domiciliaria con la concurrencia de encuestadores que, a través de una serie de preguntas, obtendrán un puntaje de probabilidades sobre la persona y su posibilidad de padecer esta patología.
En una segunda fase, a un grupo de estos individuos se le hará un registro de sueño a través de una poligrafía respiratoria domiciliaria (un estudio totalmente inocuo) para permitir objetivar las presunciones que indicó la encuesta, sobre la posible presencia de esta enfermedad.
La encuesta es voluntaria y participarán aquellos individuos que así lo deseen, sean mayores de 25 años y habiten en las viviendas de las ciudades elegidas. La metodología de selección es azarosa, lo que hace que sea representativa de todos los estratos sociales y características físicas de sus habitantes. Se estima que serán tres meses dedicados a la recolección de las muestras y por lo menos dos meses más para las primeras conclusiones del análisis de las mismas.
La cervecera Quilmes ya da pelea también en el mercado del vino: acaba de lanzar dos botellas para consumo individual, un tinto y un blanco, como prueba piloto para ingresar en este negocio. Bajo la marca Root, presentó dos exponentes en botellas de 375 ml, que comenzó a comercializar a $ 100 días atrás en supermercados y autoservicios de la ciudad de Buenos Aires, pero con los que analiza también llegar, a futuro, a bares y restaurantes con una propuesta de vino tirado, similar a la cerveza tirada que ya ofrece.
«Trabajamos para innovar, para ofrecerle diferentes opciones al consumidor; vendemos no sólo cervezas, sino también otras bebidas con alcohol, aguas, gaseosas y aguas saborizadas. Y ahora sumamos al vino. Siempre buscamos nuevas oportunidades en el negocio de bebidas. Contamos con un área independiente destinado a buscar estas oportunidades; de ese área surgió, por ejemplo, Cra Society o la aceleradora de start ups Eklos», explicaron desde la compañía, que además de cervezas de varias marcas embotella las líneas de gaseosas de Pepsi, distribuye Red Bull y cuenta con un joint venture con Nestlé para la líneas de aguas, saborizadas y jugos.
Los vinos, un blend Malbec/Syrah y un Chenin, se venden en botellas de 375 ml, que equivalen a dos copas, con tapa a rosca. «Vimos una oportunidad en el consumo personal de vino, en ámbitos más descontracturados, al aire libre, en la pileta o en el hogar, al atardecer o a la anoche. La propuesta de la marca es: disfrutá, no te estreses con las formas, desenroscate», explicaron desde la empresa controlada por el grupo AB InBev.
El vino es elaborado a través de un tercero como socio, el grupo suizo Origin Wines, propietario de Mendoza Vineyards y, desde agosto de 2017, de Finca La Anita, en esa provincia. Además, es distribuido por otra compañía, Conyntra Fine Food, que importa y vende productos gourmet, como De Cecco, Lavazza, Nature Valley, Häagen Dazs o Nissin, entre otros. «Es un proyecto piloto de seis meses para probar el mercado; lanzamos sólo 87.000 botellas en apenas en 400 puntos de venta en Buenos Aires. Quilmes, por ejemplo, llega a 300.000 puntos en todo el país. Si funciona bien, se estudiará cómo continúa y si se amplía el proyecto», explicaron. A este desarrollo, la empresa destinó u$s 300.000 a ventas y marketing, ya que sólo lo publicitará inicialmente en forma digital, en redes sociales.
La empresa apunta, así, al consumo individual de vino, para un público joven, con foco en un segmento etario de 25 a 40 años. Además, varias bodegas están por lanzar vinos en lata, que apuntan a un público similar: joven, con productos fáciles de beber y bajo nivel de alcohol, para momentos de consumo descontracturados e informales. De este modo, apuntan a impulsar la venta de vino, peleando por ocasión de consumo con la cerveza. Ese es el caso de Santa Julia, que está por lanzar Santa Julia Chenin Dulce Natural en lata de 355 ml; Bodegas Bianchi, que hará lo mismo con su frizzante New Age; Estancia Mendoza (de Fecovita), con Dilema Sparkly (vino gasificado en dos propuestas, rosado y blanco dulce), y el Grupo Peñaflor, que acaba de lanzar a través de su bodega Finca Las Moras su lata de Dadá 7, en dos opciones, «Sweet» (blanco dulce) y «Sweet Pink» (blanco rosado).
Hace no mucho tiempo, mencionábamos en AgendAR un dato curioso: la cantidad de compatriotas que ocuparon u ocupan lugares importantes en el sistema global. En el plano de la economía, de la tecnología, aún en el del delicado equilibrio del poder. Bueno, esta semana el argentino Rafael Grossi fue elegido director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). En sus propias palabras «uno de los organismos más importantes en la esfera internacional. Es la cúspide de la gobernanza global». Por eso mismo, era de esperar su siguiente declaración «Mi prioridad inmediata será atender la negociación con Irán».
Creemos que Daniel Arias, que lo conoce bien y ha escrito mucho sobre él y sobre la OIEA (ver en nuestro buscador) es el más adecuado para informarnos fondo sobre lo qué significa este nombramiento:
EL NUEVO PAPA NUCLEAR ES ARGENTINO
¡Fumata blanca, compatriotas! Rafael Grossi, diplomático nuclear, porteño de Almagro, hincha de Platense, 7 idiomas, 8 hijos, acaba de ganarle la Dirección General del Organismo Internacional de Energía Atómica al rumano Cornel Feruta. Con esto, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Grossi se vuelve el equivalente atómico del Papa en la Iglesia Católica.
Tras dos semanas de combate a puertas cerradas en la Junta de Gobernadores del OIEA, formada por los 35 representantes de los países oferentes de tecnología nuclear, Grossi dejó “knock out” a sus dos oponentes circunstanciales, la eslovena Marta Ziaková y el burkinés Lassina Zerbo, y el fin de semana pasado fue demoliendo a su oponente principal, el conservador Feruta. Lo sacó del ring como quien dice en el 5° round, tras 3 “straw polls”, votaciones oficiosas, y 2 votaciones formales. Ayer temprano le pasó por encima con 24 votos contra 10, con una solitaria abstención. En el medio, sucedió toda la rosca de pasillo imaginable y la no tanto. La Junta de Gobernadores es idéntica al cónclave papal, pero más desangelado, sin arquitectura de Miguel Ángel, ni humito blanco, ni multitudes expectantes en la plazoleta del complejo de edificios de la ONU.
Como quizás pasó con nuestro Papa en Roma, Grossi ganó en Viena no por argentino sino porque prometió poner la casa en orden en un momento de particular descrédito y pérdida de autoridad de la misma. Y por antecedentes, le creyeron.
Nuestro Papa Nuclear tendrá mando real en pulseadas viejas y por suceder de asuntos de proliferación y desarme. Será también el referente final en vigilancia y control de materiales físiles (salvaguardias), y lo mismo en asuntos de seguridad operativa y radiológica de unas 450 centrales nucleoeléctricas y 250 reactores de investigación y otras instalaciones nucleares civiles en 50 países. Es como mucho, pero en todas esas canchas Grossi acredita goles.
El principal gol de Grossi
Sesión abierta de la Junta de Gobernadores del OIEA, organismo que decidió el triunfo de Grossi
El 24 de Noviembre de 2013, tras negociaciones estériles que se arrastraron desde 2005 de 2 predecesores, fue Grossi quien logró que Irán aceptara desmantelar su programa de armas nucleares bajo supervisión del OIEA. El país persa estaba a sólo 3 meses de obtener los 27 kg. de uranio enriquecido al 90% que necesitaba para su primera bomba atómica.
Irán accedió a esto a cambio de poder volver a vender crudo, su único producto de exportación, y salir así de una estanflación casi letal debida al bloqueo de su comercio exterior. El pacto de 2013, llamado JPOA o “Plan de Acción Conjunto”, fue la negociación de desarme más larga y difícil de la historia del OIEA. No fue una solución mágica: atrasaba a lo sumo en 15 años el “breakout time”, el tiempo necesario para que la república islámica estuviera en condiciones de obtener el núcleo de una bomba de uranio tipo “Little Boy”, la de Hiroshima.
Pero en 15 años se puede negociar mucha paz entre dos ciudades que hoy se odian, Teherán y Tel Aviv, y que entre 2005 y 2013 estuvieron más de una vez en un tris de misilearse. Sí, lector, el JPOA es el mismo documento que el presidente estadounidense Donald Trump rompió unilateralmente el 8 de mayo de 2018, lo que hoy obliga literalmente a los iraníes a volver, de a milímetros, a retomar su programa armamentista. Las encuestas de opinión en el país persa, hasta donde son confiables, muestran que más del 65% de la población está harta de pactos que no se cumplen.
Esto va reabriendo una situación de “dedo en el gatillo” entre Israel e Irán, y ha hecho que Turquía y Arabia Saudita hayan declarado abiertamente que van a por arsenales atómicos propios. En cortito, que piensan mandar al carajo el Tratado de No Proliferación (TNP), la ley fundante –y defectuosa- del OIEA, porque supone exclusivamente “el desarme de los desarmados”, como dijo en su momento el embajador Julio César Carasales. Y esta ley será mala, pero la ausencia de toda ley es peor.
Lo que lleva de cabeza a una pregunta: ¿por qué Rick Perry, secretario del Departamento de Energía (DOE) de los EEUU,apoyó públicamente la candidatura de Grossi? Después de todo, su jefe, Trump, acaba de destruir de un codazo el paciente trabajo de nuestro compatriota, desde 2013 considerado el bombero “summa cum laude” de esa región tan incendiable. Puede ser que Perry sea parte de una burocracia profesional estable, dedicada a corregir sin ruido las bestialidades de un presidente impulsivo. O puede deberse a la hipótesis esbozada en La doctrina Trump y las «guerras ridículas».
Con qué se comen las salvaguardias
El derrotado de ayer: Cornel Feruta (derecha), que peleó por el OIEA prometiendo cero cambios
“Salvaguardias”, tema principal en la vida pasada y futura de Grossi, significa básicamente control de inventarios de combustibles nucleares quemados por la flota mundial de centrales y reactores de los países firmantes del TNP. Y entre los pocos no firmantes, los que compraron legalmente tecnología nuclear de otros, cosa que volvió inspeccionables esas compras. Se sabe: un “tostado livianito” con neutrones del uranio 238 genera un cóctel isotópico de plutonios rico en Pu 239 y bajo en Pu 240, ideal –reprocesamiento mediante- para hacer el núcleo de una bomba atómica implosiva, más barata y efectiva que la de uranio.
De modo que la vida de un inspector del OIEA pasa en gran parte por comparar físicamente inventarios: el del combustible fresco entrante a una central o reactor nuclear, y el saliente. En la inspección de un complejo de varias centrales nucleoeléctricas grandes esto significa medir el nivel y tipo de radioactividad de miles de elementos, y al menos 1100 horas/hombre de trabajo de una delegación de inspectores que se queda “in situ” hasta 10 días. El trabajo no excluye –pongo por caso cercano las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Brasil en Aramar- la negociación a cara de perro por cuestiones de “Este detalle del rodamiento de la ultracentrífuga no te lo muestro porque es secreto comercial”, y similares.
Más allá de la aparatología que se traen los inspectores en sus visitas sorpresa (te caen con 2 horas de preaviso), más allá de la protección radiológica y de los centenares de kilos de equipos y sensores que se traen consigo, éste es un trabajo físicamente extenuante. Implica vivir un mínimo de 100 días por año en aeropuertos y aviones. Y tras llegar a destino, donde son recibidos con la misma sonrisa con que en nuestros mataderos se saluda a los agentes de la AFIP, los inspectores del OIEA deben hacer kilómetros de “parkour” por perplejos laberintos de pasarelas, escaleras, escalinatas y escotillones, sorteando portaesclusas con los pies, caños con la cabeza y evitando marearse en algunos ambientes desmesurados por el combo de alturas, vibración y estrépito.
Mayormente ingenieros, químicos y físicos con maestrías y posdoctorados nucleares, los 385 inspectores del OIEA, oriundos de unos 80 países, suelen peinar canas pero deben estar en buen estado físico. Todos los años se presentan unos 250 candidatos y a lo sumo entran entre 10 y 25, que requieren no menos de 5 años de entrenamiento con un mentor. Y dado que lo que estos inspectores informan al OIEA puede decidir titulares, denuncias en horario central, bloqueos de cuentas de ultramar, embargos comerciales, invasiones y alguna vez alguna guerra, tienen que ser más honestos, valientes y aburridos que Elliot Ness. Y desde ya, más políglotas.
Y no se acaba aquí la tarea del OIEA, que debería ser un organismo mucho mayor para atajar en tantos arcos. El Nuclear Suppliers Group o NSG, creado por Grossi hace décadas, formado por los 35 países con oferta de tecnología nuclear, se reúne periódicamente a armar listas de los componentes industriales “duales”: son bombas, membranas, sustancias químicas y sistemas de manipulación que sirven indistintamente en industrias tan inocentes como la pastelería y tan merecedoras de lupa como el reprocesamiento de combustibles gastados. Son decenas de miles de ítems, y algunos se venden por Amazon y Mercado Libre. Y hay que controlar quién le vendió qué cosa a quién y para qué en todo el planeta, y cuando ocurren coincidencias sospechosas, generar alertas. El que quiera entretenerse en el OIEA, tiene con qué.
El reformador de la industria nuclear
El Ejército Japonés en limpieza de precipitados radioactivos en las centrales del complejo Fukushima Daiichi
Pero hay más: el NSG en 2011 llegó a la conclusión de que con otro Fukushima más, desaparecía la industria nuclear. Y justo cuando más se la necesita, porque –como muestra bien otro año más de sequía, apagones e incendios masivos en California- la climatología mundial está desquiciada: ya no se banca más emisiones de carbono fósil.
Y Fukushima sucedió porque en el país donde se inventó la palabra “tsunami” un malecón que debió medir 15 metros tenía la mitad de esa altura. También porque TEPCO, la firma privada operadora del complejo Fukushima Daiichi, se pasó la recomendación de aumentar la altura de ese murallón por salva sea la parte durante años. También hizo lo propio con la recomendación de poner los grupos electrógenos de respaldo ante apagón en lugares altos, y no en la planta baja, según el diseño original de General Electric. Y finalmente porque la autoridad regulatoria japonesa, la NRA, a diferencia de Dios, ni ahorca ni aprieta, y menos que menos a TEPCO.
Grossi encabezó entonces una movida no oficial dentro del OIEA para limpiar ese establo de Augías que suele ser, en algunos países, la relación entre las constructoras y operadoras de centrales y los entes regulatorios estatales. Fue una reforma silenciosa: la industria más regulada del mundo aceptó darle más poder a los estados de revocarle las licencias operativas a los que incumplidores de requisitos de seguridad, y también a los que tienen mala ingeniería.
Explicada así su iniciativa, Grossi parece un iluso creido de que los pájaros pueden volar cabeza abajo, si se los convence. Pero su movida hizo que la industria nuclear tuviera que gastar algunos billones (en el sentido latino) de dólares en mejorar sus fierros viejos, y en replantear la tecnología de las centrales pedidas y en construcción. En promedio, encareció un 23% el costo del kilovatio nuclear instalado, medido en dólares constantes. De chico, Grossi debe mirar demasiado “Los intocables”, y se le quedó pegado el personaje interpretado por Robert Stack.
Con todo ese currículum, en 2016 era fija que nuestro compatriota le quitaba el directorado del OIEA al japonés Yukiya Amano, el cual venía haciendo la plancha desde 2009. Pero a pedido de la entonces canciller Susana Malcorra, quien soñaba con dirigir las Naciones Unidas y temía los efectos adversos de un exceso de argentinidad en la dirigencia de la ONU, el presidente Mauricio Macri no lo propuso: a joderse, Grossi. La puñalada final en su espalda vino de un viaje a Baires del premier japonés, Shinzo Abe, que se bajó a prometerle a Macri que si la Argentina respaldaba un nuevo directorado de Amano, Japón invertiría U$ 7500 millones en infraestructura en nuestro país, especialmente en transporte. Todavía los dólares no pintaron: deben estar contándolos. Los esperamos.
El protocolar canciller argentino Jorge Faurie propone oficialmente al OIEA el nombramiento del eléctrico Rafael Grossi para Director General. Era hora
La que no espera es la crisis de credibilidad del OIEA. Si Israel tiene un arsenal ilegal de más de 200 armas nucleares desde fines de los ’60 y sin sufrir apriete alguno, si Irak fue invadido –y destruido como estado- por EEUU “por posesión de armas de destrucción masiva” pese a que el inspectorado y un director anterior del OIEA, el egipcio Mohamed el Baradei certificaron que tales “caños” no existían, si Corea del Norte es intocable justamente porque sí los tiene y funcionan, si la India y Pakistán (con el antecedente de 4 guerras desde 1948) se apuntan entre sí con un total sumado de alrededor de casi 270 misiles de cabeza nuclear, si Irán vuelve despacito a reconstruir su industria nuclear bélica porque hoy no le respetan lo que se vio obligada a firmar en 2013, si Turquía, Arabia Saudita (¡e incluso Brasil!) chirrían entonces su intención de tener programas nucleares paralelos y no inspeccionables; entonces, lectores, al OIEA hay que salvarlo, desprestigiado como está, para salvarnos como especie. Hay que rescatar al OIEA por lo mismo que un náufrago no rechaza un salvavidas aunque esté pinchado. Si puede, lo repara, aún con chicle, aún en el oleaje. Las soluciones de compromiso suelen ser mejores que morirse.
Parte del arsenal misilístico nuclear de la India en un desfile militar en Delhi
La crisis del OIEA lleva de cabeza a otra pregunta. ¿Por qué los países que dirigen el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es decir EEUU, China, Rusia, el Reino Unido y Francia, dejaron que fuera un argentino el que dirija el OIEA por los próximos 4 años?
Buena pregunta para contestar con otra. ¿Por qué el 13 de marzo de 2013 otro argentino, un cardenal no muy conocido de apellido Bergoglio, fue nombrado Papa de la Iglesia Católica? Parecen casos paralelables, y no sólo por las roscas de cónclave a puertas cerradas que anteceden a la fumata blanca. El dato en común es que los conservadores son derrotados y se intenta un salvataje institucional en los dos casos. Y a Francisco no parece irle tan mal. Bancado inicialmente por Rusia y China, Cornel Feruta murió como candidato no tanto por su corto currículum, sino por asegurar que continuaría la política contemplativa, casi zen, del extinto Yukiya Amano. Eso no le conviene a Rusia, a China ni a nadie.
En suma, que el nombramiento Rafael Grossi, quien estuvo años acumulando méritos de a toneladas para dirigir el OIEA, es un recordatorio de que cuando los dioses quieren volverte loco te conceden tus deseos. Buena suerte, compatriota. Buena suerte, compatriotas.
Un equipo de investigadores argentinos acaba de sumarse a uno de los proyectos científicos mundiales más prometedores: por medio de un convenio -firmado entre la Universidad Austral y la Universidad de Stanford, en EE.UU-, científicos argentinos podrán acceder a la base de datos biológicos más completa del planeta diseñada para estudiar el proceso del envejecimiento y sus principales patologías asociadas. Obtenida a partir de análisis bioquímicos muy completos, con miles de muestras de sangre, la observación de esos datos puede acelerar la identificación de nuevos medicamentos y mejorar la eficiencia de las políticas de salud pública.
El flamante grupo de investigación local pertenece al Centro de Inteligencia Artificial Aplicada, y «se dedicará a hacer investigaciones para desarrollar soluciones innovadoras frente a problemáticas globales, en temas de salud, entre otros», dijo su director ejecutivo, Julián Maggini.
Su principal objetivo será analizar, en forma inteligente, enormes y complejos «sets de datos» médicos para poder entender como surgen algunas de las enfermedades asociadas al envejecimiento. Y, en ese camino, acelerar la identificación de moléculas capaces de convertirse en medicamentos.
«En 2008 nació en Standford el «Proyecto 1000 Immunomas», con el objetivo de investigar las bases biológicas del envejecimiento y entender el fenómeno de la respuesta inflamatoria y desentrañar como actúan algunas de las enfermedades típicas de éste grupo», contó a David Furman, biólogo egresado de la UBA, director del proyecto de Stanford, e investigador asociado de la Universidad Austral. «Para eso», agregó, «fuimos tomando y analizando muestras de sangre de más de 1000 personas, de entre nueve y noventa y seis años. Y también cargamos sus historias clínicas detalladas, las patologías, el genoma, la presencia de proteínas, metabolitos y otros datos similares en una única gran base».
Como el volumen de esta información es enorme la única manera de encontrar patrones para estudiar causas, efectos y obtener conclusiones fue recurrir a herramientas de Inteligencia Artificial (IA) y Machine Learning. «Así podemos realizar investigaciones muy concretas relacionadas con el funcionamiento del sistema inmune, su deterioro con el paso de los años y como se asocia con diversas patologías y la longevidad».
Los resultados que ya obtuvieron son prometedores. «Pudimos seleccionar las mejores moléculas que pueden convertirse en nuevos medicamentos relacionados con el envejecimiento cardiovascular prematuro. Hay miles de «candidatas» y usando IA pudimos identificar, con una certeza cercana al 90%, a los más prometedores. Eso permite acelerar el desarrollo de nuevas drogas, algo que -en la forma tradicional puede tomar hasta 10 años-, y facilita una baja en los costos que pueden llegar a cientos de millones de dólares», dijo Furman.
Para Maggini, el análisis inteligente de estas bases puede solucionar uno de los grandes problemas de la industria farmacéutica. «De cada 100 nuevas drogas que se prueban menos de 10 resultan eficaces y eso explica el altísimo costo de los medicamentos. Recurriendo a la IA y a los datos es posible seleccionar qué moléculas incluir en ensayos clínicos o cuales no causarán efectos secundarios y disminuir estos tiempos en hasta dos órdenes de magnitud. Obviamente, los costos también serán menores».
Otro ejemplo de las soluciones de esta forma de investigar es poder predecir que grupo de adultos mayores responderá mejor a la vacunación antigripal. «Esta vacuna debe aplicarse cada año y su eficiencia no es alta. Y cuanto más envejecemos su protección disminuye y la u tasa de éxito cae del 90 al 30%», dijo Furman. «Entender porqué pasa y saber de antemano en quienes será efectiva es un gran avance». Con su equipo ya lograron identificar grupos de «buenos respondedores» a la vacunación. «Analizamos datos biológicos y -de cada 100 personas- en 85 casos pudimos predecir de antemano, cuan protegidos estarían. Esto es clave para mejorar las políticas de salud pública».
La IA aplicada El flamante Centro de Inteligencia Artificial Aplicada que funcionará en la Universidad Austral + está integrado por una docena de profesionales: incluye desde farmacólogos a oncologos y cardiólogos, pasando por ingenieros informáticos y biólogos. Con el acceso a la base de datos de 1000 inmunomas, «pensamos trabajar en varias líneas relacionadas con inmunosenescencia y ciertas patologías. En principio nos vamos a enfocar en diabetes y en problemas cardiovasculares. Y -un poco más adelante- en ciertos tipos de cánceres hepáticos y en alguna enfermedad degenerativa ósea», dijo el doctor Julián Maggini, su Director Ejecutivo.
En este Centro no planean hacer investigación básica sino aplicada. «Y trabajaremos en forma interdisciplinaria, incluyendo a todo el equipo del Hospital, de la Escuela de Negocios y también empresas privadas que quieran sumarse, para poder transferir los hallazgos». Según Furman Argentina es ideal para estas investigaciones porque es un país que tiene una formación universitaria de alta calidad. Y -por diversas razones- es posible acceder a esos recursos humanos de excelencia en forma mucho más económica y competitiva: el costo de investigar estos temas en el primer mundo puede llegar a ser el doble que en Argentina».
Axel Kicillof es el gobernador electo de la provincia de Buenos Aires con el 52,28% de los votos (5.022.109), contra el 38,39% (3.687.615) de la actual gobernadora, María Eugenia Vidal. Los resultados en las intendencia mostraron el dominio del Frente de Todos en el conurbano -con más población- y la preponderancia de Juntos por el Cambio en el interior.
Esto es válido como tendencia general, pero hay excepciones significativas. Los candidatos a intendente del FdT no pudieron ganar, aunque estuvieron cerca, en 3 ciudades bonaerenses muy importantes: La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca.
Por otro lado, en algunas intendencias clave que los resultados provisorios adjudican a JxC por escaso margen, tendrán que esperar al escrutinio definitivo, en dos semanas, para la decisión final.
En cualquier caso, en Buenos Aires -que reúne cerca del 40% de la población y de la actividad productiva del país, se está dando un proceso de renovación de la dirigencia local. Esto ya había empezado en 2015, con la derrota de legendarios «barones del conurbano». Nos parece importante dar este cuadro completo, que el escrutinio definitivo puede variar en muy pocos nombres.
Desde el 10 de diciembre, 70 intendencias serán oficialistas, 62 de Juntos por el Cambio, una de Consenso Federal y dos por partidos vecinales).
Estas las gobernará el Frente de Todos:
25 de Mayo (el intendente será Hernán Ralinqueo)
Alberti (Germán Lago)
Almirante Brown (Mariano Cascallares)
Avellaneda (Jorge Ferraresi)
Baradero (Tito Sanzio)
Benito Juárez (Julio César Marini)
Berazategui (Juan José Mussi)
Berisso (Fabian Cagliardi)
Bolívar (Marcos Pisano)
Cañuelas (Marisa Fassi)
Carlos Casares (Walter Torchio)
Carlos Tejedor (María Gianini)
Carmen de Areco (Iván Villagrán)
Castelli (Francisco Echarren)
Chascomús (Javier Gastón)
Colón (Ricardo Casi)
Coronel Suárez (Ricardo Moccero)
Daireaux (Esteban Acervo)
Ensenada (Mario Secco)
Escobar (Ariel Sujarchuk)
Esteban Echeverría (Fernando Gray)
Exaltación De La Cruz (Diego Nanni)
Ezeiza (Alejandro Granados)
Florencio Varela (Andrés Watson)
General Alvarado (Sebastián Ianantuony)
General Guido (Carlos Rocha)
General Las Heras (Carlos Osuna)
General Paz (Juan Alvarez)
General Pinto (Jorge Alfredo Zavatarelli)
General Rodríguez (Mauro García)
Gonzalez Chaves (Eduardo Santillán)
Guaminí (José Nobre Ferreira)
Hipólito Yrigoyen (Luis Pugnaloni),
Hurlingham (Juan Zabaleta)
Ituzaingó (Alberto Descalzo)
José C. Paz (Mario Ishii)
La Costa (Cristian Cardozo)
La Matanza (Fernando Espinoza)
Las Flores (Alberto Gelene)
Laprida (Pablo Torres)
Leandro N. Alem (Carlos Ferraris)
Lomas De Zamora (Martin Insaurralde)
Luján (Leonardo Boto)
Malvinas Argentinas (Leonardo Nardini)
Mar Chiquita (Jorge Paredi)
Marcos Paz (Ricardo Curutchet)
Mercedes (Juan Ustarroz)
Merlo (Gustavo Menéndez)
Monte Hermoso (Enrique Dichiara)
Moreno (Melina Fernández)
Morón (Lucas Ghi)
Navarro (Santiago Maggioti)
Pehuajó (Pablo Zurro)
Pila (Gustavo Walker)
Pilar (Federico De Achával)
Presidente Perón (Blanca Cantero)
Punta Indio (Hernán Zurieta)
Quilmes (Mayra Mendoza)
Salliqueló (Ariel Sucurro)
Salto (Ricardo Alessandro)
San Andrés de Giles (Carlos Puglelli)
San Fernando (Juan Andreotti)
San Martín (Gabriel Katopodis)
San Vicente (Nicolás Mantegazza)
Tapalqué (Gustavo Cocconi)
Tigre (Julio Zamora)
Tordillo (Héctor Olivera)
Tres Lomas (Roberto Alvarez)
Villa Gesell (Gustavo Barrera)
Zárate (Osvaldo Caffaro)
De Juntos por el Cambio:
Adolfo Alsina (Javier Andrés)
Arrecifes (Javier Olaeta)
Ayacucho (Emilio Cordonnier)
Azul (Federico Bertellys)
Bahía Blanca (Héctor Gay)
Balcarce (Esteban Reino)
Bragado (Vicente Gatica)
Brandsen (Oscar Cappelletti)
Campana (Sebastián Abella)
Capitán Sarmiento (Javier Iguacel)
Chacabuco (Víctor Aiola)
Coronel Dorrego (Raúl Reyes)
Coronel Pringles (Lisandro Matzkin)
Coronel Rosales (Mariano Uset)
Dolores (Luis Etchevarren)
Florentino Ameghino (Calixto Tellechea)
General Alvear (Ramón Capra)
General Arenales (Erica Revilla)
General Belgrano (Osvaldo Dinapoli)
General La Madrid (Martín Randazzo)
General Lavalle (José Rodríguez Ponte)
General Madariaga (Carlos Santoro)
General Pueyrredón (Guillermo Montenegro)
General Viamonte (Franco Flexas)
General Villegas (Eduardo Campana)
Junín (Pablo Petrecca)
La Plata (Julio Garro)
Lanús (Néstor Grindetti)
Lezama (Arnaldo Harispe)
Lincoln (Salvador Serenal)
Lobería (Juan Fioramonti)
Lobos (Jorge Etcheverry)
Magdalena (Gonzalo Peluso)
Maipú (Matías Rapallini)
Monte (José Castro)
Necochea (Arturo Rojas)
Nueve de Julio (Mariano Barroso)
Olavarría (Ezequiel Galli)
Patagones (José Luis Zara)
Pellegrini (Guillermo Pacheco)
Pergamino (Javier Martínez)
Pinamar (Martín Yeza)
Puan (Facundo Castelli)
Ramallo (Gustavo Perie)
Rauch (Roberto Suescun)
Rivadavia (Javier Reynoso)
Rojas (Claudio Rossi)
Roque Pérez (Juan María Cravero)
Saavedra (Gustavo Notararigo)
Saladillo (José Luis Salomón)
San Antonio de Areco (Francisco Ratto)
San Cayetano (Miguel Gargaglione)
San Isidro (Gustavo Posse)
San Miguel (Jaime Méndez)
San Nicolás (Miguel Passaglia)
San Pedro (Cecilio Salazar)
Suipacha (Alejandro Federico)
Tandil (Miguel Ángel Lunghi)
Tornquist (Sergio Bordoni)
Trenque Lauquen (Miguel Fernández)
Tres De Febrero (Diego Valenzuela)
Vicente López (Jorge Macri)
Tres municipios quedaron fuera de la polarización. En Chivilcoy ganó Guillermo Britos, de Consenso Federal. En Villarino, gobernará Carlos Bevilacqua del partido vecinal Acción por Villarino. CarlosSánchez, de Movimiento Vecinal de Tres Arroyos, gobernará ese municipio.
En una de sus recorridas por ferias internacionales de comida, Gonzalo Segovia descubrió que la tendencia alimenticia estaba cambiando y que las alimentos vegetarianos comenzaban a ganar terreno en todo el mundo. Entonces se decidió. Se unió a tres socios para fundar Tomorrow Foods, una empresa que junto a un organismo público logró desarrollar el primer alisado proteico de arvejas de Latinoamérica, con el que estima facturar en su primer año de ventas entre 400.000 y 500.000 dólares.
«La proteína de arveja tiene un potencial de crecimiento exponencial en la industria de alimentos del mundo», dice Segovia. Además, explica que muchas empresas ya producen alimentos en base a vegetales, y que la proteína cárnica comenzó a reemplazarse, o al menos a complementarse, con alternativas que se basan en las proteínas vegetales, como en el famoso «polvo de arvejas».
Y no se trata sólo de una moda extranjera. Desde septiembre, en la Argentina ya se comercializa la primera hamburguesa basada en vegetales, de la marca Frizata, que se sumó a la NotMayo, una mayonesa vegana que desembarcó a fines de agosto en el país de la mano de la compañía NotCo (tiene como inversor al magnate Jeff Bezos). En Estados Unidos son conocidos los casos de las hamburguesas veganas con tecnología aplicada que recrean el sabor de la carne de las empresas Impossible Foods y Beyond Meat.
Bajo la premisa de ser la primera proveedora de alisado proteico vegetal para la producción de los alimentos hechos a base de plantas del país, en mayo de 2018 nació Tomorrow Foods. El emprendimiento se fundó en la ciudad bonaerense de Pergamino de la mano de Segovia, César y Agustín Belloso (padre e hijo) y Guillermo Lentini.
El primer desafío que tuvieron como empresa fue lograr aislar la proteína eficientemente para hacer el famoso «polvo de arvejas». El equipo inició el trabajo solo y hace unos meses se percataron de que les faltaban herramientas, por lo que realizaron un convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para realizar las investigaciones. Además, la compañía recibió ayuda de una aceleradora que vio el potencial del negocio.
Luego de un año y medio de investigaciones y 700.000 dólares invertidos, lograron el primer prototipo del alisado proteico de arveja. Segovia contó que ya hay varias compañías alimenticias que están interesadas en comprarlo. «Están esperando a que lo produzcamos a escala industrial, algo que estimamos que alcanzaremos en 60 o 90 días», señaló.
En paralelo, desde la empresa están trabajando en el desarrollo del alisado proteico del poroto mungo, del garbanzo, la lenteja y el arroz.
Si bien en un primer momento los socios habían pensado, además de desarrollar el alisado proteico, en producir alimentos terminados, rápidamente vieron que el mayor potencial era agregar valor a la proteína vegetal y venderla a la industria alimenticia regional y global. Por eso quieren destacar el valor agregado que genera la producción de harina de arveja. «Hay firmas alimenticias, íconos mundiales, que están desarrollando alimentos con proteínas que nosotros producimos de manera muy eficiente en la Argentina», describió Segovia.
Según explicó el empresario, la Argentina exporta arveja a US$ 250 la tonelada e importa la proteína de esa legumbre a U$ 3400 por tonelada. «No puede ser que sigamos enviando la materia prima afuera para que agreguen valor allá y nos vendan de nuevo a nosotros», cuestionó el cofundador de la empresa. Desde esta perspectiva, aclaró: «Tenemos la materia prima, los recursos técnicos y profesionales para hacerlo. Ahí está el gran agregado de valor que podemos realizar y que lo estamos haciendo».
Para su producción actual, la compañía se integró con productores de la región y si crecen en escala tienen planeado realizar convenios con productores de siembra directa y sustentable. «Buscamos avanzar con productores seleccionados, porque queremos apalancarnos en la agricultura sustentable de la Argentina», indicó Segovia.