El Ministerio de Agricultura fijó 15 protocolos para las tareas rurales durante la pandemia

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El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó que ya están en marcha 15 protocolos específicos para diferentes actividades productivas que se realizan en el campo argentino.

“Estos documento están destinados a brindar lineamientos de seguridad para trabajadores y consumidores frente a la pandemia, en la fase de mitigación del virus Covid-19, garantizando el abastecimiento de los productos en la mesa de los argentinos”, indicó la cartera agropecuaria en un comunicado. Estas pautas de trabajo fueron elaboradas siguiendo los lineamientos del Ministerio de Salud de la Nación y con la colaboración del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), y de cámaras empresas, asociaciones privadas y gremios. “Se trata de un esfuerzo de articulación a contrarreloj para que hoy no tengamos ninguna cadena paralizada, defendiendo el trabajo de los productores y acompañando al Estado Nacional en los cuidados preventivos para la población en general”, valoró el ministro de Agricultura, Luis Basterra. El propósito es saber cómo actuar con la mayor celeridad frente a posibles casos sospechosos o positivos, para evitar la paralización de toda una cadena productiva y así perder la oferta de productos esenciales. Las cadenas que ya cuentan con un protocolo, al que se puede acceder haciendo click sobre cada una de ellas, son: Agricultura Familiar Apicultura Alimentos y Bebidas Pesca Mercados de cercanía Lechería Mayoristas frutihortícolas Plantas y flores Ganadería Frigoríficos Esquila Aves y porcinos Ovinos Forestal Nuez

Salvarezza: «Ya tenemos 10 mil unidades del nuevo kit nacional para detectar el virus»

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A la espera del pico de contagios de coronavirus en el país, que las autoridades estiman podría llegar en la primera quincena de junio, el pasado viernes 15 de mayo se anunció un test de diagnóstico rápido y de altísimo grado de certeza desarrollado por científicos argentinos. Sobre ello habló el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza. El funcionario declaró en un reportaje que el Neokit-Covid-19, «además de ser más rápido, tiene menor costo que el de la PCR, que usamos hasta ahora, y no depende de ir a buscarlo al exterior». Agregó que «no requiere termocicladores, que son equipos complejos que salen 70 mil dólares». Asimismo apuntó que el nuevo test permitirá llegar «con más facilidad a testear a los barrios con una pequeña cabina», y detalló que ya hay unas «10 mil unidades disponibles. Nuestro objetivo es contar con 200 mil en un mes». «Primero vamos a satisfacer el mercado local, queremos tener la mayor cantidad de test que nos pidan las provincias. Después, si las empresas tienen capacidad para exportar, lo harán«. Afirmó que la Argentina «se posiciona con capacidades para el futuro». El test Neokit-Covid-19, presentado el viernes, fue desarrollado por científicos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, del Conicet, de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, y del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein. Actualmente el método que se usa para hacer el diagnóstico y el monitoreo de coronavirus es la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) en tiempo real, que demora unas 7 horas y el resultado es informado al día siguiente.

La ciudad de Córdoba, localidades en Buenos Aires, Río Negro y Chubut dieron marcha atrás en las fases de la cuarentena

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El gobierno de la provincia de Córdoba decidió que era necesario dar marcha atrás con la flexibilización de la cuarentena en la capital, luego que el comité asesor de expertos convocados por la provincia realizara la sugerencia ante el brote de casos surgido en la zona del Mercado Norte. Así, no se permitió a partir de ayer, martes 19, la actividad de comercios que habían sido habilitados en la Fase 3: mudanzas, peluquerías, paseos recreativos y reapertura de templos, entre otros. Hubo 55 casos en las últimas 72 horas, por lo que se controlarán 16 barrios donde podría haber gente contagiada. En las redes sociales se quejaron de que se abrieron varios negocios en las cercanías del mercado con infectados. El ministro de Salud cordobés, David Cardozo, afirmó: «Queremos cuidar la salud de los cordobeses». Y aseguró que se va a realizar un estricto control policial sobre los ingresos a Córdoba Capital. También, varias localidades de las provincias de Buenos Aires, Río Negro y Chubut dieron marcha atrás con algunas flexibilizaciones autorizadas días atrás. La decisión se tomó tras evaluar el comportamiento social y el avance de la pandemia. Y también, señalamos en AgendAR, el humor de la mayoría de la población, donde el temor vence, por ahora, a la necesidad de retomar las actividades. En el territorio bonaerense, los municipios de Castelli, Chascomús y Baradero resolvieron retrotraer la habilitación de las salidas recreativas, entre otras actividades. En la provincia de Río Negro, el Ministerio de Salud confirmó este fin de semana que una mujer de un geriátrico y un joven de 18 años están contagiados. El intendente de la localidad de Jacobacci, Carlos Toro, decidió volver a la fase 1 de la cuarentena al suspender por una semana la actividad minera, la obra pública y privada y limitar la actividad comercial. «Solo se permitirá la apertura de locales comerciales que expenden alimentos y las únicas dos farmacias con las que cuenta la localidad”. Y a raíz de los casos confirmados en Jacobacci, en la localidad chubutense de Gastre se volvió a “fojas cero”. Ubicada en el centro norte de la provincia, con 800 habitantes, Gastre era uno de los distritos liberados de cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio entre una veintena de poblaciones que no tienen restricciones de circulación en el ejido, pero sí controles en los accesos. El intendente Genaro Pérez justificó la medida “tras conocerse dos casos en la localidad de Jacobacci que está a 140 kilómetros y ante el rumor que uno de los afectados pasó por nuestro pueblo”.

El dron nacional: INVAP amplía la información sobre RUAS-160. Y también, de desarrollo y trabajo argentino

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En AgendAR estamos convencidos que el desarrollo y fabricación de drones es un campo importante para las capacidades tecnológicas y productivas argentinas, en el contexto actual de la industria aeronáutica y aeroespacial. Que es necesariamente global. Por eso hemos seguido los esfuerzos nacionales desde el proyecto SARA. Recientemente y con mucha expectativa, informamos sobre El helidrón de INVAP, Cicaré y Marinelli, y avisamos que El dron argentino quiere levantar vuelo. Y también decimos desde hace años que las industrias de defensa deben ser -como en todos los países en serio- un lugar muy activo para incorporar nuevas tecnologías de punta a la actividad productiva. Por eso les acercamos este extenso y valioso reportaje que Darío Giussi, Gerente del área Gobierno-Defensa y Seguridad de INVAP, concedió en Expoagro a la publicación especializada Zona Militar sobre el vehículo no tripulado RUAS-160, el nuevo proyecto dual del que participa junto a CICARÉ y MARINELLI. También habla del presente y futuro próximo de INVAP en el área de la Defensa Nacional.

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«ZM: Una de las grandes sorpresas de la feria Expoagro fue la presentación del RUAS-160 por parte de INVAP, CICARÉ y MARINELLI. ¿Cuáles son las principales características del proyecto? DG – El proyecto RUAS-160 que presentamos en Expoagro es  una plataforma de despegue vertical y alas rotativas, autónoma, de uso múltiple con la posibilidad de configurarse a través de sus cargas útiles para distintas aplicaciones y ámbitos. En cuanto a la plataforma de vuelo en sí, básicamente hay un modelo más orientado al  mundo civil y otra para misiones embarcadas y/o militares con una doble motorización y características particulares.
Una de las ventajas del RUAS-160 es su implementación contra-rotativa de rotor, otorgándole un tamaño compacto al no tener rotor de cola. Esta característica contra rotativa le permite además una optimización de la relación entre potencia y capacidad de carga mejor a la que ofrecen los modelos con rotor de cola. ZM: Entonces, su uso en tareas logísticas es una de sus características previstas, ¿qué otro tipo de funciones puede realizar el RUAS-160? DG – El RUAS-160 está pensado para llevar distintas cargas útiles tales como cámara electroóptica, radar, radar de apertura sintética SAR, LIDAR, sistemas de inteligencia, de guerra electrónica, de transporte, etc., para el uso por fuerzas navales, terrestres, aéreas, de Defensa, de Seguridad. Quizás una configuración muy típica puede ser una orientada para misiones de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), pero hay muchas posibilidades más. Lo mismo ocurre con la versión para uso civil, aplicado al agro por ejemplo en sistemas de pulverización, pudiendo realizar la toma de imágenes y la aplicación selectiva de fitosanitarios, o en tareas sobre infraestructuras como la de petróleo y gas, minería, diques, o en emergencias médicas, también lucha contra incendios, toma de muestras en cursos de agua, entre otros.
Y sí, en todos los casos esa capacidad que tiene se puede usar hasta para transportar cargas logísticas valiosas dentro de ciertos límites de peso y tamaño. Se llama 160 porque el modelo actual, (y ojalá sea parte de una familia), permite 160 Kg de peso máximo de despegue. Esta primera versión tendrá un peso máximo de despegue de 150 kg por aspectos relacionados con su certificación y homologación ante la ANAC, al igual que la potencia de su motor por debajo de los 50 HP. Dentro de ese peso se debe contemplar el combustible y carga útil, lo que le da una autonomía de entre 1 hora y 30 minutos y hasta 6 horas de acuerdo con la configuración.
ZM: En la presentación del prototipo indicaron que es un esfuerzo conjunto entre INVAP, Cicaré Helicópteros S.A y Marineli. ¿Cómo nace el proyecto? DG – El proyecto surge de una conjunción, en principio de dos actores, que terminamos siendo tres. INVAP es conocida como empresa desarrolladora de tecnología y proyectos complejos, en distintas aéreas como la Nuclear y la Espacial, la de Sistemas Integrados. En el caso de la Defensa y aplicaciones de misión crítica tenemos un gran recorrido mayormente en sensores y sistemas remotos, sistemas radar de distintos tipos; además de los militares, civiles para tránsito aéreo, meteorológicos, SAR, terrestres, así como también sistemas electroópticos. También tenemos un desarrollo significativo en vehículos aéreos no tripulados, de muchos años, que se expresó en parte en el Programa SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino) y sobre cuya temática el Ministerio de Defensa ha reavivado recientemente el interés. En esta disciplina nos basamos en el expertise en el desarrollo de aviónica, cargas útiles, sistemas de comunicación, de misión, y otros sistemas en los que agregamos valor y que fuimos aprendiendo en la ejecución de distintos proyecto tecnológicos en más de 40 años de vida. Y el encuentro se da con una empresa que es orgullo nacional como Cicaré SA, gente reconocida mundialmente por su desarrollo de helicópteros monoplazas y biplazas ligeros y algunos no tanto, con capacidad de innovación y productos de gran calidad.  Ellos ya venían trabajando con Marinelli, una PYME con mucha experiencia y empuje en vehículos no tripulados aplicados al agro. Entonces, decidimos aunar esfuerzos. Es una cooperación identificando en este proyecto mucho potencial. Cada quién tiene la capacidad de agregar valor en una ecuación donde la suma de las tres empresas es mucho mayor que el aporte individual de cada una, por sus conocimientos técnicos y de los distintos mercados a los que se orienta el RUAS. Y desde ya, con el multiplicador clave que se hace con tecnología nacional. El dominio tecnológico es algo a lo que apostamos, especialmente en aplicaciones sensibles de Defensa y/o duales. Y que resida en la Argentina generar soberanía sobre las capacidades, y a la vez es un círculo virtuoso en la economía al ser nacional la mayor parte de su cadena de valor. Lo que mostramos en Expoagro es lo que llamamos MET 1 (Modelo de Evaluación Tecnológica). Es un prototipo, que demostró capacidades operativas en el entrenador desarrollado por Augusto Cicaré, una plataforma muy ingeniosa para las etapas iniciales de entrenamiento y de prototipos, que ha recibido premios internacionales. ZM: Nos describiste la génesis del RUAS-160 y algunas de sus más distintivas características, ¿cuál es el estado de avance del proyecto desde lo que se observó en Expoagro? DG – Estamos obviamente con el condicionamiento por la situación sanitaria, pero aun así nos encontramos a pocos meses de que esté volando con la realización de las certificaciones previas en el primer prototipo de uso civil. Estamos trabajando en los sistemas de vuelo y de tierra. El RUAS tiene guiado automático, semiautomático y manual.  Otras de las características técnicas que posee el RUAS-160 es su techo operativo aproximado entre 3000 a 3500 metros, a una velocidad máxima de alrededor de 95 nudos (175 km/h) y un crucero de 80 nudos (150 Km/h). ZM: Entonces, estamos a meses de contar con una versión civil para los vuelos y testeos de prueba, ¿hay plazo estipulado para la versión de uso militar?
DG – Efectivamente, hay ciertas variantes; si bien las funciones operativas se evidencian con la plataforma civil, la militar tiene algunas características particulares. Podemos decir que la primera es en sí es un producto y a la vez es un modelo de evaluación tecnológica avanzado de la segunda. Básicamente los temas militares pasan por la redundancia de los sistemas, que no es poco, cierta variante de motorización y alguna cosa más que ya mostraremos. La versión militar completa la veremos el año que viene.
  ZM: De cara al futuro, ¿prevén la inclusión de otras empresas? DG – En principio somos nosotros tres, tenemos una hoja de ruta definida pero las posibilidades siempre están en función de cómo se vayan dando las cosas. Siempre puede haber una empresa, u organismo, la idea es construir valor con esto. La industria de alto valor agregado, como la de Defensa en la Argentina es todavía reducida. Es una posibilidad que no puede negarse, hoy en concreto este es el proyecto, cualquier otra cosa será una cuestión para explorar, si se produce. El plan concreto es el que hay. ZM: ¿Existe interés en el proyecto por parte de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa?
DG – Ciertamente, hay gran interés por parte de las Fuerzas Armadas en verlo funcionar en distintos ámbitos, hay conocimiento de las capacidades y por supuesto ideas de cómo se puede utilizar en distintas misiones. Te diría que en algunos casos han sido fuentes de requerimientos para las especificaciones. Una de las ventajas de la tecnología nacional es poder producir para el país lo que el país necesita y no necesariamente lo que nos quieren vender, que es una gran diferencia. Antes, durante y después de la presentación en Expoagro, que fue hace casi dos meses atrás, hemos tenido charlas con distintos estamentos de las Fuerzas, tanto de ámbitos operativos como técnicos que mostraron enorme interés. Y desde ya, en el ámbito civil también. Lo estamos poniendo en una agenda más ordenada ahora. ZM: Dejando de lado al RUAS-160 para centrarnos en la actualidad de INVAP, ¿cómo afecto la Pandemia CODIV-19 a la empresa en sus operaciones diarias? DG – La normalidad que conocimos ha desaparecido, estamos en una especie de nueva normalidad. En una situación de transición hacia otra que aún no conocemos, pero bueno es un poco la situación general que vivimos todos, y en particular las empresas. Nosotros nos movemos en cuatro ámbitos de negocios fundamentales: el Nuclear (reactores de investigación y producción de radioisótopos medicinales, entre otros), Espacial (satélites LEO y GEO y cargas útiles). Sistemas Tecnológicos Integrados, (que se dedica, entre otros, a Sistemas Médicos) y la de Defensa y Seguridad, que incluye a la unidad de Radar. Esto incluye proyectos en el orden nacional e internacional en varios países del mundo, repartidos 50% en cada ámbito aproximadamente.
INVAP es una Sociedad del Estado (propiedad de la Pcia. de Río Negro y con participación del Estado Nacional en nuestro Directorio a través de la CNEA), y vivimos de lo que producimos en nuestros proyectos, sin ningún otro tipo de aporte.  Actualmente somos aproximadamente 1300 personas, más del 80% profesionales y técnicos, y la gran mayoría, más de 1000, en nuestra sede central de Bariloche. Hoy estamos en modo de trabajo remoto salvo en actividades esenciales. En este momento, adaptamos las tareas de ingeniería, reuniones, trabajos de diseño en computadoras a esa modalidad, aunque hay actividades de laboratorio, productivas y de sostenimiento que no se pueden hacer sin presencia física. También realizamos el soporte y mantenimiento de sistemas de radar, sistemas médicos y otros, y todo eso implica tareas en algún punto presenciales. ZM: La nueva administración a nivel nacional impulsó el FonDef, que espera su sanción en la Cámara de Senadores, de cara a los próximos años, ¿qué proyectos tiene en carpeta relacionados con la Defensa Nacional y las Fuerzas Armadas? DG – Sí, es imprescindible un instrumento así para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas y, que a la vez contribuya al desarrollo de la tecnología nacional. Esperamos que se sancione completamente e implemente pronto.
Nosotros tenemos una presencia muy fuerte en todo lo que son radares y sistemas de información, como por ejemplo el SINVICA (Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial) que se debe ejecutar en distintos segmentos y que realizamos con la Fuerza Aérea desde hace años. Estamos trabajando en tecnologías radares muy avanzadas como los radares AESA (Active Electronically Scanned Array), de barrido electrónico en dos ejes, que tienen aplicaciones para radares aerotransportados, y también para embarcados, terrestres, de defensa antiaérea, etc., en lo que se denomina hoy radares multifunción/multimisión. Continuamos nuestros trabajos de modernización y desarrollo de radares de Vigilancia Terrestre con el Ejército Argentino, y hay otros sistemas en vista.  También estamos trabajando en radares pasivos y multiestáticos, tenemos proyectos de Sistemas de Comando y Control de distinto nivel y para distintas fuerzas. Está por supuesto el RUAS-160 y nuestro aporte en sistemas no tripulados tanto de ala fija como rotativa en los proyectos que defina el Mindef, y no sólo aéreos. Hay una enorme potencialidad también en los sistemas no tripulados terrestres, y acuáticos de superficie y submarinos. Un rubro muy interesante es el del desarrollo de sistemas para plataformas navales. Hace un tiempo trabajamos con la Armada Argentina en un proyecto de modernización de las MEKO 360 y submarinos TR-1700, para repotenciar estos medios claves para su presencia en el Mar Argentino y la defensa de la Zona Económica Exclusiva, con todas las implicaciones de soberanía económica y geopolítica, y de cumplimientos de responsabilidades tales como búsqueda y salvamento (SAR). Especialmente en estos días en los que vemos la dimensión que está teniendo la pesca ilegal sobre el Mar Argentino que ha motivado intervenciones de la Armada y la Prefectura. Ni hablemos de los recursos que se pierden…recuperar eso e invertirlo, entre otras cosas en Defensa, es transformar el problema en parte de la solución.
  ZM: Podrías brindarnos algunas precisiones más sobre el proyecto, ya que desde que se incorporaron al FLOMAR a principios y mediados de los 80´, las MEKO 360 no recibieron actualización de sus sistemas. DG – Eran plataformas muy modernas para el momento de su incorporación. Puedo decir que el proyecto era un programa integral, con el desarrollo nacional de nuevos Sistema de Combate, reemplazo de todos los sensores radar, de guerra electrónica, comunicaciones, sonar y otros por sistemas por otros de estado del arte, más la integración de sistemas no originales al SC, la modernización del Centro de Información de Combate (CIC)… en definitiva, un conjunto de tecnologías para esas plataformas. Aplicables a las MEKO 360 y a las 140, pero también a unidades nuevas en forma integral o parcial. Es un proyecto cuya mayor parte creo tiene plena vigencia tecnológica hoy.
Se puede decir que en la Argentina tenemos muy buenas capacidades de hacer tecnología para poner en un buque. Podemos desarrollar los sistemas, al menos gran parte de ellos aunando los esfuerzos de distintos actores civiles y militares, científicos, tecnológicos, industriales y operativos. Ojalá podamos contribuir. ZM: Además de la siempre presente variable económica, ¿Cuáles serían las dificultades que estarían impidiendo que esto se pueda llevar a cabo aprovechando todas estas capacidades y potencialidades? DG – Efectivamente los recursos, los medios económicos son fundamentales: sin inversión del Estado en tecnología y producción para la Defensa es muy difícil pensar en revertir la tendencia. Es complicado el momento que atraviesa el país. Veníamos con la economía muy delicada, y encima sucede esta pandemia, así que es comprensible un agravamiento de esta dificultad coyuntural. Pero la clave, creo, es pensar en el mediano y largo plazo. Y definir que esto sea Política de Estado. Qué el Desarrollo Tecnológico e Industrial Nacional para proveer a la Defensa tiene que ser Política de Estado, mantenerse y confirmarse permanentemente. Hay buena voluntad e intenciones y acciones que propenden a eso, pero es vital llegar a tener buenos planes, que hay que ejecutar y revisar periódicamente Esto se hace con decisiones y con inversión sostenidas. Las experiencias del país en la actividad Nuclear, en el área Espacial, ambas aún con sus vaivenes, contradicciones y muchas cosas mejorables seguramente, son buenas referencias de esta dirección. Esto debe trascender a los Gobiernos para dar previsibilidad y sustentabilidad a los enormes esfuerzos que hacen a nivel de investigación, desarrollo y producción muchos organismos y empresas. Desde los que somos más “tractores” hasta infinidad de PyMES muy valiosas. Y no perder lo que se avanza, requiere mucho tiempo, trabajo y dinero desarrollar capacidades, formación de personas, conocimientos, cadenas de proveedores, y si se corta la rueda de la actividad se pierden. Y vuelta a empezar. Por citar un ejemplo, en su momento, ante el problema histórico de la vigilancia y control Aeroespacial, el Gobierno Nacional decidió en 2004 avanzar con una solución nacional a través del SINVICA, a cargo de la Fuerza Aérea Argentina, programa del cual somos ejecutores tecnológicos. Hoy hay resultados operativos de la Fuerza, hay tecnología exportable que se produjo en ese programa, y, elemento que a veces se desconoce, el 80% de la componente directa del valor de un radar como el RPA-240 es nacional. Cuando digo nacional digo de INVAP, y de unas 80 PYMES, de otras empresas del Ministerio de Defensa, como Fabricaciones Militares y FAdeA, entre otros. Desarrollo argentino, trabajo argentino, medios para la Defensa Nacional y potenciales divisas para el país en bienes exportables. O sea que, si se define una política clara, objetivos claros, se articulan esfuerzos de distintos sectores a fin de potenciarlos ordenadamente, y se proveen los medios, los resultados vienen

Kicillof: “Vamos a potenciar la capacidad exportadora de la provincia de Buenos Aires”

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l gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, recorrió ayer el nuevo Depósito Fiscal Integrado de la localidad de Sarandí, en Avellaneda, donde destacó que se podrá «potenciar la capacidad exportadora». Acompañado por el intendente local, Jorge Ferraresi, explicó que “es una gestión coordinada entre el Estado, el sector privado y nuestro sistema portuario, para darle fuerza”. El gobernador también expresó que en la situación actual “hay industrias que siguen trabajando y hoy estamos en la inauguración de un centro logístico que va a permitir potenciar las exportaciones y bajar los costos”. Subrayó, además, que la Provincia cuenta con el sistema integral marítimo “más importante de Argentina y tenemos muchísimo potencial. Por eso vamos a seguir poniendo en valor este tipo de inversiones». El mandatario bonaerense añadió que se trabaja «en un sistema logístico y portuario a la altura de la provincia que queremos: más productiva, con mayor capacidad exportadora”. Jorge Ferraresi remarcó que “es muy importante potenciar el sistema productivo y desarrollar esta agenda: generar una provincia productiva, que sea la locomotora de Argentina”. Roberto Negro, CEO de ITL, indicó: “Nuestro depósito fiscal integrado de Avellaneda es un centro de última tecnología para ayudar a que las exportaciones argentinas al mundo sean más eficientes”. Este nuevo depósito se realizó con una inversión del Grupo ITL y generará un alivio en la circulación de camiones que llegan al puerto de Dock Sud. Además genera, en su primera etapa, 100 puestos de trabajo para Avellaneda.

Un experimento participativo para saber cómo el aislamiento altera la noción del tiempo

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Científicos de la Argentina y de otros 18 países lanzaron un estudio masivo para evaluar los efectos a corto y largo plazo del confinamiento sobre las perspectivas temporales.

La cuarentena parece eterna, los días pasan demasiado lento”; “las mañanas son todos iguales, no sé en qué fecha vivo”; “en casa nos despertamos a cualquier hora”. El aislamiento social preventivo obligatorio tiene muchos efectos: alteraciones del ánimo, de los hábitos de consumo, de los horarios y de las dinámicas familiares. Uno de los aspectos del funcionamiento del cerebro que parece estar afectado es la capacidad de percibir el tiempo. Ahora, una colaboración internacional de investigadores de 18 países, de la que participa Argentina busca caracterizar los efectos del aislamiento prolongado en las perspectivas temporales y la percepción de las temporalidades en adultos. Se trata de un experimento masivo online en el que los participantes deberán responder cuestionarios y resolver diversas tareas de procesamiento del tiempo, como por ejemplo golpetear con el dedo siguiendo un pulso o estimar un tiempo transcurrido con el objetivo de examinar empíricamente los efectos del distanciamiento físico y social en relación con el tiempo. Además de Argentina, participan del proyecto: Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Colombia, Chipre, Estados Unidos, Francia, Grecia, India, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Singapur, Suiza y Turquía. “Este estudio nace en la cabeza de la investigadora francesa Virginie van Wassenhove. Se le ocurrió utilizar esta condición tan rara de aislamientos social como un experimento natural. Esta situación donde estamos todos aislados es imposible reproducir en el laboratorio. Esta colaboración está dentro del tema que investigamos que es la percepción del tiempo, como el cerebro procesa tiempos en muchos rangos temporales diferentes. La pregunta que intentamos resolver es si el aislamiento social afecta a nuestra percepción del tiempo”, explicó Rodrigo Laje, director del Laboratorio de Dinámica Sensomotora de la Universidad Nacional de Quilmes, quien lidera el experimento junto a Diego Golombek, director del Laboratorio de Cronobiología de dicha universidad. El cerebro mide y produce tiempos de varias maneras diferentes. Los investigadores buscan medir el efecto del aislamiento sobre el procesamiento temporal en tres escalas diferentes. Una de las más conocidas es la relacionada con los ritmos circadianos y los ciclos diarios de luz/oscuridad, comúnmente llamada “reloj biológico”. “El ciclo de luz y oscuridad no cambió, seguimos en la misma época del año, pero los despertadores están sonando menos. Por ejemplo, no hay que levantarse 6 am para llevar a los chicos a la escuela. Algunas personas son más alondras, más mañaneros o búhos, más nocheros. Es un gran experimento natural donde estamos todos bastante más cerca de nuestro horario natural. Queremos medir eso, saber si efectivamente es así”, explicó Laje. Otra escala es el procesamiento de tiempos de segundos a minutos que entra en juego cuando estimamos duraciones cotidianas. “Hay pistas de que la estimación del tiempo que va de los segundos a minutos podría estar alterada, vamos a medirla en una variedad de tareas”. Una tercera es la relacionada a los tiempos musicales, o cómo hacemos para mantener nuestro movimiento en sincronía con el pulso de la música. Cómo hacer para participar Para evaluar los efectos a corto y largo plazo del aislamiento social en nuestras representaciones del tiempo, los investigadores están buscando voluntarios. Puede participar cualquier persona, el único requisito es que tenga acceso a internet en la computadora. Deberán realizar varias pruebas en tres etapas. La primera etapa es durante el período de aislamiento. Luego, el mismo protocolo se repetirá dos veces: la segunda etapa al menos diez días luego del aislamiento, y la tercera etapa al menos tres meses después del aislamiento. Cada etapa consta de tres o cuatro series de pruebas distribuidas, según se desee, que el participante podrá completar en un lapso de dos semanas. Las pruebas consisten en responder cuestionarios y realizar tareas de psicología experimental. El link para participar del experimento es: ldsm.web.unq.edu.ar/

Itaipú abre las compuertas para aminorar la bajante del Paraná

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En AgendAR informamos aquí sobre la histórica bajante del Paraná: afectaba la navegabilidad de la Hidrovía Paraguay-Paraná y la generación eléctrica en la central argentino-paraguaya de Yacyretá, donde en lugar de los habituales 14.300 m3/segundo el caudal está en apenas 5350 m3/segundo, casi 2/3 abajo. En términos energéticos, esto hace que una central que logró suministrar el 50% de la electricidad del Sistema Argentino de Interconexión haya bajado al 15% durante buena parte de 2019, situación que se volverá crítica si a la salida de cuarentena se le sumara algún repunte del PBI. El daño a nuestras exportaciones surge de que se ha vuelto imposible la partida de barcos cargados a capacidad nominal desde los puertos del Gran Rosario: salen semivacíos para no quedarse varados. ¿La apertura de compuertas en Itaipú contribuirá a solucionar el problema? Brasil nos acaba de conceder algo menos de un 10% más del caudal estándar en Yacyretá, que quedaría en 7000 m3/seg. En el Gran Rosario, eso significa puertos a baja capacidad. El año en la alta cuenca de Plata seguiría seco, lo que no permite ilusionarse con que Brasil, país básicamente hidroeléctrico, libere el agua estoqueada en sus muchos embalses en territorio propio. Vean el video: En el primer día, el caudal vertido promedio fue de 474 metros cúbicos por segundo, con un máximo de 1.376 metros cúbicos por segundo. El periodo de vertido comprendió entre las 00:45 y 09:15; de acuerdo con lo informado por la Superintendencia de Operación de la ITAIPU, que a su vez añadió que la cota del embalse se encontraba en 219,19 metros sobre el nivel del mar (msnm) al inicio de la maniobra. Según La Nación, «Brasil comunicó que «ya se programaron erogaciones de la represa de Itaipú para que la media de 5350 m3/s de la semana anterior se aumente en 850 m3/s, y adicionalmente se convino un nuevo aumento de las erogaciones en 550 m3/s, para que el incremento total sea de 1400 m3/s y el caudal ascienda a un promedio final cercano a los 7.000m3/seg», «Sin embargo, la situación sigue siendo preocupante ya que aún con este alivio el caudal es muy bajo. Según un informe del Instituto Nacional de Agua (INA) en solo una semana disminuyó un 18%. El análisis de EBY es que el caudal promedio para en abril es normalmente de 14.400 m3/s (serie 1971-2019), «La afluencia mensual (de abril) culminará muy próxima a los 7.000m3/s, es decir, por debajo del 50% correspondiente a un mes de abril promedio», estima EBY». En las municipalidades ribereñas argentinas hoy está en problemas el suministro de agua potable.

La opción que proponen: levantar la cuarentena y aislar los grupos de riesgo. Argumentos y falacias

El «aislamiento social» obligatorio -la medida que adoptaron los gobiernos de la mayoría de los países, con mayor o menor rigor, para enfrentar las fases iniciales de la pandemia del nuevo coronavirus, y que vuelven a aplicar cuando aparecen rebrotes- es, si se piensa, una decisión asombrosa. Es asombroso que se tome y que se cumpla, con mayor o menor rigor. Miremos en casa: ¿si nos decían 5 meses atrás que en Argentina, país poco famoso por la disciplina y el respeto a los reglamentos, el gobierno iba a disponer el arresto domiciliario de la mayoría de sus habitantes, que además la mayoría de estos lo iba a cumplir, y que como consecuencia el gobierno subiría en las encuestas, lo habríamos creído? Y esto pasó en muchos lados, eh: la volcánica España, la expansiva Italia, la frígida Noruega… Tal vez jugó a favor de este tipo de medidas el hecho que los gobernantes que se pusieron públicamente en contra -Trump, Bolsonaro, Berdimuhamedow, … no tienen buena prensa fuera de sus países. Boris Johnson es un caso especial. Al comienzo, también estaba contra la cuarentena obligatoria. Hasta que contagió él, y se convirtió. Como sea, los números de muertes en EE.UU. y en Brasil (en Turkmenistán no se sabe), parecen argumentos bastantes definitivos. Pero las medidas más rígidas de aislamiento social son esfuerzos gigantescos que se pueden sostener por algún tiempo, no indefinidamente. En el Área Metropolitana vamos para 2 meses, y surgen, inevitables, las preguntas: ¿cómo sigue? ¿cómo se sale? Ayer leía en un diario de gran circulación un argumento bien articulado contra el «aislamiento social» generalizado. Lo comparto para refutarlo (siempre trato que mis lectores sepan de entrada lo que pienso; una excentricidad mía). «Cada uno es libre de interpretar el riesgo como quiera. Si una persona de 45 años con tres hijos pequeños cree que se debe seguir con los confinamientos hasta que se venza al virus, pese a haber perdido su trabajo y a tener pocas posibilidades de recuperarlo, muy bien. Si una persona de 20 años contempla la perspectiva de una vida mucho más pobre que la de sus padres o abuelos con resignación cristiana, muy bien también. Incluso admirable. Sus sacrificios en la tierra serán recompensados, si hay suerte, en el cielo. El sentido común diría, sin embargo, que la ansiedad que el virus genera en la gente debería ser más o menos proporcional a los riesgos reales. Al padre o madre de familia de 45 años y al joven o a la joven de 20 se les podría pasar los siguientes datos, cortesía de la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido, el país europeo que ha sufrido el mayor número de muertes hasta la fecha. De los 10 millones de niños de menos de 15 años en Reino Unido, dos se han muerto del virus. De los 17 millones de menos de 25 años, se han muerto 26. … Otro dato que la persona de 45 años con hijos que ha perdido su trabajo podría añadir a sus cálculos: el 88% de las víctimas mortales del virus en el Reino Unido han sido mayores de 65 años. Cabe pensar que la información británica no es una aberración, que corresponde ─con pocas variaciones─ a lo que ocurre en el resto del mundo. Todos estos datos no se conocían hace un par de meses cuando medio mundo optó por encerrarse en casa. Es comprensible que los gobiernos hubiesen respondido con un cierto pánico. Viene el lobo: vamos a escondernos todos en el sótano. La cuestión es qué estrategia seguir de ahora en adelante, especialmente si es verdad, como ha dicho la OMS esta semana, que tardaremos cuatro o cinco años en controlar el virus. … ¿Cuál podría ser el Plan B? Al padre o madre de familia de 45 y al joven o la joven de 20 se les podría excluir del confinamiento y permitirles que sigan con sus vidas como antes. La condición sería que se alejaran de sus padres o abuelos, que gozarían de la máxima prioridad sanitaria pero serían los que tendrían que pagar el pato del confinamiento. Aunque, si los hospitales aguantan, se les podría dar la opción a los mayores de no confinarse; que ellos ─y no los gobiernos─ juzguen si evitar la muerte es más importante que vivir la vida.» El texto es de John Carlin, un periodista ameno. No es médico sanitarista con formación en epidemiología, como yo tampoco. Sus argumentos, y los míos, deben evaluarse por sí mismos, no con criterio de autoridad. Por mi parte, encuentro que lo que dice es cierto, aunque propagandístico (no incluí la parte donde habla de «la oscuridad del confinamiento«; Carlin debía estar pensando en la mazmorra del Conde de Montecristo). Pero Carlin incorpora dos falacias muy grandes. Una es que es posible aislar a los «grupos de riesgo» del resto de la sociedad. Se apoya, este argumento de Carlin, en una forma de vida muy extendida en los sectores medios en Europa, Norteamérica, y entre nosotros también, cómo no. Son esos mayores que viven aparte de sus hijos y nietos, cuando los hay. Pero existe un problema que rompe esta imagen: la falta de viviendas, también muy extendida en los sectores medios, y más aún en los de abajo. ¿Cómo se «aísla» entonces a los mayores de 65? ¿Se los confina en geriátricos? No parece ser una solución muy segura, por lo que vemos. (Dejo de lado el dato que en la sociedad moderna, con buenas expectativas de vida, entre los presidentes, ministros, gobernadores, ejecutivos y dueños de periódicos hay una proporción muy alta de mayores de 65. Tal vez sería bueno aislarlos, para dar oportunidad a los jóvenes, pero lo veo difícil). No. Esta primera falacia ignora que un factor de riesgo importante, para el COVID-19 y para todas las enfermedades, es la pobreza. La falta de agua potable, de viviendas sanas, de acceso a la medicina moderna aumentan el riesgo en todas las dolencias. En el caso del nuevo coronavirus, cuya letalidad es muy particular, hace más graves esa cosa que los médicos llaman «comorbilidades», y que son las que provocan la muerte en la mayoría de los casos. ¿Cómo se aísla la pobreza, si son los pobres quienes tienen que trabajar? La falacia más básica, sin embargo, está incluida en esa frase que se incluye en el «plan B» para dar una opción a los mayores que quieren vivir libres «si los hospitales aguantan«. ¡Si el único sentido de la cuarentena, del aislamiento social, algo que se le escapa a Carlin, es dar una chance para que los hospitales aguanten! El coronavirus contagia demasiado rápido, hasta para el sistema de salud inglés, que es bueno. En los países pobres, o que no dan prioridad a la salud pública… Y es que no existe, ni puede existir, un aislamiento social completo. De entrada, es obvio que se debe dejar afuera a los que distribuyen alimentos, al personal de salud, al de seguridad… Y ellos también se contagian y transmiten. Las medidas que dispuso nuestro gobierno -como las de todos los otros que apostaron al aislamiento- demoran los contagios, son para un plazo más o menos corto, y van perdiendo eficacia a medida que transcurre el tiempo. Los gobernantes no pueden ignorarlo; cualquiera puede ver en las calles de Buenos Aires más gente que hace un mes. Discutir estas falacias sirve, en mi opinión, para entender mejor el problema que afrontamos: a pesar de los gritos de dolor de los empresarios -otra costumbre muy instalada entre nosotros- el perjuicio más grande de la cuarentena no lo sufre la economía en su conjunto –el consumo de electricidad de los grandes usuarios ya es ahora el 70% del previo a las medidas. Y los trabajadores del agro estuvieron exceptuados de la cuarentena desde el comienzo. El perjuicio más grave es para los individuos y familias que no pueden trabajar. Entre los cuales se cuentan, cierto, la mayoría de los empresarios PyMES, así como los cuentapropistas en general y quienes viven «de changas». El Estado está tratando de ayudarlos: debe hacerlo mejor que hasta ahora. Y debemos prepararnos para un tiempo más largo -meses, o años- donde la mayor parte de la actividad productiva se haya reiniciado, y el aislamiento deba continuar, más imperfecto -es inevitable- que hoy. Las experiencias que ya comenzaron en las provincias nos mostrarán -con aciertos, y algún brote de contagios- lo que tendrá que hacerse en el Área Metropolitana. Una ironía: el «mostrador de Dios» seguirá siendo por un rato largo el lugar más peligroso.

A. B. F.

El gobierno endurecerá las condiciones para que las grandes empresas reciban auxilio del Estado

El gabinete económico del gobierno nacional decidió endurecer los requisitos para las grandes empresas que requieran la asistencia del Estado para el pago de salarios. El 7 de este mes, ese equipo, que reúne al jefe de gabiente, Santiago Cafiero, y la vicejefa, Cecilia Todesca, con los ministros de Economía, Martín Guzmán; Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; Trabajo, Claudio Moroni, y a los titulares de la ANSeS, Fernanda Raverta; la AFIP, Mercedes Marcó Del Pont, y el Banco Central, Miguel Pesce, había establecido los criterios para incorporar a grandes empresas al programa. El comité de evaluación y monitoreo del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) determinó que las compañías con más de 800 empleados que requieran ayuda para abonar los sueldos de mayo -a depositarse en junio- quedarán impedidas de realizar operaciones financieras por dos ejercicios fiscales, y ya no uno como rigió la primera transferencia dirigida al pago de haberes de abril. Se espera que hoy se publique la medida en el Boletín Oficial De recibir el salario complementario, los mayores empleadores del país quedarían impedidos por el corriente ejercicio fiscal de distribuir utilidades, recomprar acciones, adquirir títulos en pesos para su posterior venta en moneda extranjera, transferencia en custodia al exterior o posterior liquidación de compras en el extranjero. Desppués de las críticas del presidente Alberto Fernández sobre grandes empresas y ejecutivos que intervendrían para alterar el valor del dólar -que cerró en $ 138 el viernes en la opción «blue»- se quiere cerrar el grifo de la ayuda estatal ante la sospecha de que ese dinero podría volcarse a operaciones financieras, y dejarlo apenas para aquellas que efectivamente enfrenten situaciones de riesgo para continuar operando. Además de la inhibición de ciertas operaciones bursátiles, para controlar el cumplimiento de los requisitos, el comité del programa ATP encomendó a la AFIP que remita al Banco Central y a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la nómina de empresas con más de 800 trabajadores que accedieron al beneficio, para que efectúen «acciones de control» según sus respectivas competencias.

Coronavirus en el mundo y en Argentina. Muertes por millón de habitantes

Martín Barrionuevo @mmbarrionuevo, senador provincial de Corrientes, se ha dedicado por su propia iniciativa a volcar valiosa información en las redes sociales. Aquí nos esforzamos en reproducir algunos datos claves que él elaboró.

Muertes por millón de Habitantes (países de interés)

??5.1 ?? 5.8 ?? 8.1 ?? 11.2 ?? 17.9 ?? 23.2 ?? 39.5 ?? 74.1 ?? 96.2 ?? 272 ?? 359.6 ?? 512.6 ?? 586
Para quienes les cueste identificar las banderas, de arriba hacia abajo: Corea del Sur, Japón, Argentina, Colombia, Rusia, Chile, México, Brasil, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, España

Según el estudio reciente en España la letalidad real (sobre personas que tuvieron contacto con el virus) fue de 1,1%. Aquí en Argentina la letalidad parece mayor porque el testeo ha sido menor.

?? 0.9% ?? 1% ?? 2.4% ?? 3.8% ?? 4.5% ?? 4.5% ?? 4.7% ?? 6.0% ?? 6.7% ?? 10% ?? 10.7% ?? 12.2% ?? 14.4%

% de casos sobre test totales. Ver sólo la cantidad de test lleva a no entender el uso eficiente de este recurso.

Cantidad de test por persona fallecida.

?? 2.800 ?? 2.600 ?? 808 ?? 392 ??338 ?? 332 ?? 282 ?? 134 ?? 110 ?? 72 ?? 48 ?? 47 ?? 32

¿El testeo salva vidas? No, lo que salva vidas son las medidas que se adoptan de manera temprana. El testeo ayuda a tomar mejores medidas y aislar sospechosos en la gestión de crisis a mediano y largo plazo. Bélgica, uno de los países con mayor cantidad de testeo por millón de habitantes, es el país con mayor cantidad de muertes por millón de habitantes.