— Como lo que vemos en Ucrania.
— Exactamente. Varios conflictos en el mundo están dando vueltas o han estado dando vueltas y vos ves que ya es algo que está impuesto. Son tres proyectos estrella, pero la realidad obviamente es que hay muchos más. Ahora estamos recibiendo como ser los misiles RBS-70, suecos, que son de defensa aérea y esos misiles en este momento estamos embarcando el material en Suecia, en un Hércules de la Fuerza Aérea nuestra, y están viniendo esos misiles acá. No teníamos misiles, es un misil para defensa a baja altura. Bueno, no teníamos.
— Eso es defensa aérea.
— Defensa aérea. Esa es una capacidad que recuperamos gracias al FONDEF.
— ¿Cuántos misiles están llegando desde Suecia?
— Es reservada la información.
— Y los blindados que me estaba contando, qué se está pensando. Así como se piensa en un submarino y en un avión los blindados en cuántos se está pensando.
— Una brigada entera.
— Y son cuántos.
— Ciento Noventa.
— Y de qué dinero se habla para adquirir una brigada de blindados, aviones Caza y submarinos.
— Mucho.
— Datos.
— Y, un blindado de estos puede estar ente los 2 millones y medio y 3 millones de dólares, según el equipamiento.
— ¿Son casi dos mil millones de dólares en equipamiento militar moderno?
— Y, aproximadamente… el FONDEF lo que nos permite es esto, pagamos, hacemos… A través de operaciones de crédito nos permite ir pagando poco, pero muchas cosas a la vez. Aproximadamente el FONDEF representa cerca de 500 millones de dólares por año. Entre 400 y 500 más o menos. Los 190 vehículos blindados es un FONDEF entero digamos. Pero no es la idea ir comprando de a una las cosas porque si no sería eterno. Un submarino de los que estamos analizando está aproximadamente entre 500 y 700 millones de dólares. Es decir, cada uno es un FONDEF.
La base antártica Petrel, se quemó hace cincuenta años cuando era una base exclusivamente de la Armada. Así es el proyecto de restauración. Desde el año pasado volvió a ser utilizada en la campaña antártica— Usted habla de políticas de Estado ¿no? Es decir, lo que nos revela se puede llevar adelante si el próximo gobierno, y el siguiente, mantienen estas mismas directivas, estos mismos objetivos para las Fuerzas Armadas. ¿Qué garantía hay de que se mantenga esta política de Estado?
— La principal garantía que tenemos es que en principio la Ley FONDEF es una ley de la Nación. Que cuando fue votada inclusive no fue votada en contra por nadie. La eventual oposición actual en el caso de que pasara a ser gobierno, votaron todos a favor. Entonces yo soy optimista. Y por las conversaciones que tenemos con la gente de la Comisión de Defensa, tanto en Senadores como en Diputados, obviamente del oficialismo y también algunos de la oposición, están todos de acuerdo. Me parece que hay un consenso político de que la defensa debe ser una política de Estado y hemos tenido acompañamiento. La verdad, soy optimista.
Base Petrel, mapuches y Ucrania
El general Paleo tiene una visión estratégica político-militar amplia ganada por los años que sirvió en el exterior y los estudios que curso. Por ejemplo, fue Agregado de Defensa Militar, Naval y Aeronáutico en la República Popular de China, con extensión en la República de Corea del Sur y Comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido.
La entrevista se prolongó por más de una hora. En ese lapso, por ejemplo, repasó la importancia de la creación del “Comando Conjunto de Ciberdefensa que realiza un barrido de todo lo que es nuestro ciberespacio”.
El Teniente General destacó, que los especialistas militares detecta alrededor de unas 900 detecciones de intrusiones que se producen por semana “o de ataques que son de diferente magnitud y que nos permiten proteger nuestras estructuras militares y aspiramos a ir expandiendo sobre nuestros objetivos vitales también ese círculo”.
«La guerra en Ucrania es un conflicto en desarrollo. En términos militares hablamos de los dominios. Hay dominios físicos y no físicos. Los físicos son los tradicionales, la tierra, el aire y el mar. Hoy se pelea en el campo de la información», opina Martín PaleoMartín Paleo también resaltó la importancia de abrir nuevas guarniciones militares en la Patagonia “con proyección a la Antártida y las Islas Malvinas”.
Lo explicó así: “Estamos trabajando en el planeamiento de nuevas bases en el Sur de nuestra país. Algunos aspectos de los planes obviamente son reservados. Pero lo que está claro es que, como dije al principio, hay una orientación expresa de la directiva de la política de defensa nacional que marcó claramente algunos aspectos referidos hacia lo que es la importancia del Atlántico Sur y la proyección antártica”.
Sobre el tema, que es de máxima importancia para el Ministerio de Defensa y para Cancillería, “hay medidas que irán tomando estado público donde, por ejemplo, se firmó la Resolución para la creación de la gobernación militar conjunta en la Isla Grande de Tierra del Fuego”.
—¿A qué se refiere?
—El Ejército hasta ahora no tenía presencia en Tierra del Fuego. Uno de los aspectos de mayor debilidad estratégica que puede tener un país es la discontinuidad territorial. Nosotros tenemos esa problemática, porque la Isla Grande de Tierra del Fuego es eso, una isla. Es decir, para un instrumento militar pequeño como el nuestro encima tener discontinuado su territorio significa…
— ¿Qué significa discontinuado?
— ¿Discontinuo? Que tenés el estrecho de Magallanes en el medio. Que tenés que pasar abastecimientos… Tuvimos problemas sin ir más lejos con la pandemia. Cuando se cerró el paso a Tierra del Fuego a través de Primera Angostura del lado chileno la verdad que fue una situación compleja. Por fortuna duró unos pocos días. Pero inmediatamente tuvimos que empezar a imaginar cómo íbamos a hacer para abastecer a Tierra del Fuego. Imagínate si encima lo tenés que hacer bajo fuego enemigo en una situación de guerra. Entonces qué se dijo, y en base a esta orientación dijimos bueno, la Isla Grande de Tierra del Fuego tiene que tener una capacidad per se de ser auto sostenible en términos militares durante un tiempo determinado para lo cual obviamente es necesaria la presencia de las tres fuerzas, no de una. Porque necesita un componente que defienda desde el punto de vista marítimo, otro del aire, las tres dimensiones, y otro desde la tierra.
—¿Y ya se tomaron medidas?
— Sí. Ya se dispuso , por ejemplo, la instalación del radar móvil producido por el INVAP. Ya fue instalado en Río Grande para cubrir todo lo que es el sector Sur para, como nos pidió el Ministerio de Defensa, prestarle atención especial al Atlántico Sur y la proyección sobre la Antártida. Pusimos el radar ahí. Y bueno, resultó ser una buena medida.
El nuevo radar móvil fabricado por el INVAP instalado en Tierra del Fuego. Ya detectó vuelos irregulares. También se proyecta una Base Naval Integrada y la presencia permanente del Ejército Argentino en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. (Fernando Calzada)— ¿Y qué detectaron con el radar?
— En principio detectamos que había una serie de vuelos que se realizaban en ese sector que como no había radar no se daban explicaciones a nadie. Es decir, vivíamos en la ignorancia. ¿Ahora qué logramos? Que gracias a la instalación de ese radar sabemos quiénes vuelan autorizados y quiénes no. Y ya no se producen los vuelos irregulares, sin autorización.
— ¿Y esos vuelos irregulares que actividad realizaban?
— Estimamos que eran vuelos logísticos de empresas petroleras que no pedían autorización. Ahora que tenemos radarización eso no ocurre, piden permiso. Es decir, tenemos una mayor capacidad de vigilancia y control de nuestro espacio.
La base naval integrada de Tierra del Fuego tiene por objetivo, según explicó el Teniente General Paleo “un desarrollo importante con el polo logístico antártico que ese ya es un proyecto a nivel país, que excede a las Fuerzas Armadas”
La base naval, que ya está proyectada, “va a tener una serie de facilidades y de capacidades mayores a las que tiene hoy la base naval”.
—¿Cuál es el objetivo principal de esa Base Naval Combinada?
—Que el día de mañana el rompehielos Almirante Irizar, con los buques de la campaña antártica operen directamente desde ahí. Se van obviamente a generar capacidades logísticas de almacenamiento que hoy no se disponen.
— ¿Y el puerto?
— El puerto se correría. Es decir, la base naval se correría. Iría al istmo, a la isla. Eso sería desde el punto de vista naval. Obviamente va a tener un muelle militar de mayores capacidades. Y después vamos a desplegar una base de despliegue adelantado de la Fuerza Aérea. Y en el caso del Ejército estamos evaluando un par de opciones, pero la más cercana o la que vemos más factible es poner una unidad militar en Tolhuin, ahí al Este del lago Fagnano, que hoy no tiene presencia del Ejército.
Antártida: Argentina trabaja para reconstruir una base histórica y convertirla en una de las más modernas del mundo. (Gentileza Comando Antártico)— ¿Y esto también tiene que ver con la soberanía de nuestro país?
— Con la defensa, la ocupación, la vigilancia, el control y la defensa de nuestro territorio. De nuestro territorio y nuestra proyección. Porque esto es Tierra del Fuego, pero Tierra del Fuego no podés verlo sin mirar la proyección. Es, digamos, la plataforma de lanzamiento hacia la Antártida. Entonces la base naval integrada y el polo logístico antártico tenés que verlo también con lo que tenemos previsto para la Antártida que ya está en desarrollo. Ejemplo, la base Petrel, la base antártica Petrel, se quemó hace cincuenta años cuando era una base exclusivamente de la Armada, ahora las bases en la Antártida son todas conjuntas, no hay bases de cada Fuerza. Petrel se había dejado de usar como base permanente y solamente se usaba como base estival, es decir para el verano.
— ¿Y ahora?
— Ahora ya este año, ya el año pasado se hicieron los trabajos y este año volvió a ser base permanente, porque ya tenemos gente hibernando este año. Ya están trabajando sobre mejorar todavía más la infraestructura y estamos trabajando sobre la pista de aterrizaje. Cuando tengamos la pista de aterrizaje, que esperamos que va a ser de fines de este año y el año que viene, vamos a tener la capacidad de entrar a la Antártida desde Petrel, que es mucho mejor que Marambio. Porque Marambio está en una meseta que tiene una meteorología muy particular. Y aparte Marambio es una base cara porque toda la logística justamente hay que subirla. Petrel está al nivel del mar y está en la península, en la parte Norte. Es decir, es ideal para interconectar entre Ushuaia, Petrel y el resto de las bases antárticas Petrel va a tener un rol fundamental.
— ¿Por qué uno en los mapas lee Antártida Argentina, pero en realidad no es?
— Es sector pretendido. Nadie tiene un sector propio, eso desde ya. De hecho, en la base nuestra, en el sector antártico nuestro que es la península obviamente, la península es súper estratégica porque es una punta que está lo más conectada al resto del mundo. Cerca nuestro tenemos bases americanas, de Gran Bretaña, de Chile, de Brasil. Hay un montón. Uruguay mismo. Están todas en el sector de la península. Por eso la importancia me parece de todo el esfuerzo que se hace está radicado básicamente en eso, en generar antecedentes de peso para tener autoridad suficiente como para reclamar el día de mañana
— ¿Cómo analiza el conflicto mapuche tanto en Chile, en la zona de la Araucanía, como en la Patagonia?
— Para mí es de carácter policial. De seguridad. Para mí no tiene entidad para el empleo del instrumento militar. No veo una amenaza estatal militar externa. En el caso nuestro no constituye una amenaza estatal militar ni externa. O sea que para nosotros no es un problema eso. Podrá serlo desde el punto de vista seguridad, pero no es una amenaza estatal militar externa. No hay otra nación ahí. Y no hay un aparato militar.
Martín Paleo: «Para mí el conflicto mapuche en el Sur es de carácter policial. De seguridad. Para mí no tiene entidad para el empleo del instrumento militar. No veo una amenaza estatal militar externa. En el caso nuestro no constituye una amenaza estatal militar ni externa»— Y tampoco podrían intervenir ustedes como lo hacen en Chile.
— No son una amenaza estatal militar externa. Claramente no es un tema de competencia de las Fuerzas Armadas.
— ¿Le preocupa el avance de por ejemplo de los intereses chinos y rusos en la región?
— No, me parece que nosotros tenemos que tener una relación de equilibrio con todos. Sabemos claramente que hay una disputa a nivel estratégico entre Estados Unidos y China. Digo de equilibrio porque yo no puedo caer en la posición naif de decir yo no dependo de nadie en nada. Todos dependemos, más nosotros en términos de defensa tenemos sistemas de armas, tenemos sistemas de armas estadounidenses, tenemos sistemas de armas rusos, los helicópteros, tenemos material chino. Es más, no es inteligente jugarse en términos de una sola línea. Nos pasó en Malvinas. La masa del material de la Armada tiene componentes británicos. Después de Malvinas y por el bloqueo y hasta el día de hoy tuvimos graves problemas todos los sistemas de armas nuestros como el caso de los aviones con asientos eyectores, turbinas de los buques, que ni siquiera eran británicos capaz, pero eran consorcios europeos que tenían partes británicas. Entonces todos esos consorcios donde todos los integrantes del consorcio tienen derecho de veto nos dejaron afuera. Entonces a veces cuando dicen por qué están averiguando en China ¿Dónde vamos a buscar cazas supersónicos? Con los europeos no podemos porque tienen sistemas que tienen componentes británicos. Ya nos pasó. Y en realidad inicialmente la idea era el F-50 coreano, de Corea del Sur. Avanzamos en la negociación hasta que en un momento cuando estaba bastante avanzado nos dijeron no podemos seguir porque Gran Bretaña lo vetó. Entonces claramente mi problema es que yo tengo que asegurar como conductor estratégico militar disponer de la capacidad supersónica porque imagino el empleo del instrumento militar como digo lo más rápido, lo más lejos posible del propio territorio. Entonces salgo a buscar en el mercado quién me lo puede garantizar.
— Entiendo.
— O sea no es un problema ideológico.
El Jefe del Estado Mayor Conjunto en su despacho del piso 12 del Edificio Libertador— ¿Su opinión personal sobre la invasión rusa a Ucrania?
— Es un conflicto en desarrollo. En términos militares hablamos de los dominios. Hay dominios físicos y no físicos. Los físicos son los tradicionales, la tierra, el aire y el mar. Y tenés no físicos, el campo electromagnético, el espacial, la ciberdefensa, el ámbito cibernético, y tenés el de la información. Hoy se pelea en el campo de la información. Se pelean las guerras a través del campo de la información. Entonces es un conflicto que está en desarrollo y uno de los ámbitos donde se está combatiendo es en el de la información.
— ¿Y ahí qué observa usted?
— Que ambos dan la información como parte de los intereses en apoyo a sus operaciones. Por lo tanto, yo soy extremadamente cauto al momento de opinar porque mucha de esa información puede ser intencionada.
— Desinformación.
— Desinformación como parte de guerra. La información hoy es un arma más. Y en un conflicto como este donde la opinión pública internacional tiene un peso muy importante, cada vez mayor, yo creo que hay que ser cauto. Va a haber tiempo. Obviamente hay cuestiones tácticas, procedimentales, de las que sacamos mucha experiencia. Nosotros seguimos el conflicto con atención por ser profesionales del tema y necesidad de estar actualizados en términos de lo que es el estado del arte. Pero emitir un juicio de valor en esta situación yo preferiría ser cauto y lo vamos a ver con el tiempo.
Se apaga el grabador. Martín Paleo, la máxima autoridad militar del país pide agua. Posa para las últimas fotos y mientras observa a través de una ventana, a pedido del reportero gráfico Adrián Escandar, suena su celular. Atiende. Escucha. Corta la comunicación y dice: “Si terminamos, me llama el ministro”. Saluda con un fuerte apretón de manos. El despacho de Jorge Taina, ex canciller, está ubicado en el mismo histórico Edificio Libertador. Recibió el nombre en 1950, año del centenario del fallecimiento del general José de San Martín.
(Concluirá mañana)



General Martín Paleo: «La política nos fija garantizar la soberanía en los espacios territoriales, proteger los objetivos de valor estratégico, los recursos naturales y todo lo que significa lo que es la misión de las Fuerzas Armadas»
«Desde el comienzo de la gestión se empezó a trabajar en la directiva del Planeamiento de la Defensa Nacional que es un documento de carácter político a través del cual el Gobierno emite y nos da sus objetivos», dice Martín Paleo
El nuevo mapa de la República Argentina presentado por Cancillería y sobre el cual se proyectan las tareas específicas de defensa nacional
El ministro Jorge Taiana participó de la presentación del ciclo de planeamiento de la Defensa Nacional presentado por el Teniente General Martín Paleo
El control del mar es una de las tareas específicas que coordina el Estado Mayor Conjunto
El ARA San Juan era el último submarino operativo de la Fuerza Armada. El ministerio de Defensa proyecta adquirir cuatro modernos para equipar de capacidad ofensiva a las Fuerzas Armadas
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Frente al compromiso oficial, nos parece oportuno reproducir este exhaustivo estudio que ya publicamos hace 30 días:
El Proyecto Canal Magdalena, al momento de analizar la situación fluviomarítima, es un componente central. La vía está al sur del Canal Punta Indio y, por lo tanto, presenta una mayor cercanía a la costa argentina. Su profundidad actual impide que los grandes buques lo utilicen como vía de acceso a los puertos fluviales. ¿La consecuencia? Los buques, sean de bandera nacional o extranjera, deben pasar por aguas cuyo tráfico administra por Uruguay.
Los impulsores del proyecto señalan que se hace necesario su profundización, ensanche y balizamiento. Subrayan que la obra es fundamental en lo geopolítico y económico. La razón: brindaría una salida directa al mar y mejoraría la conectividad fluviomarítima. Además, implicaría un ahorro en los tiempos de navegación a los buques que transitan por el VNT y, por tal motivo, menores costos logísticos y una mayor competitividad.
Debido a sus condiciones, los buques que navegan hacia los puertos fluviales argentinos deben esperar en la zona que administra Uruguay. Allí quedan a la espera de la habilitación para ingresar por parte de la autoridad marítima de uruguaya, el Centro de Control del Tráfico y la PNA.
Todos, incluso los provenientes de los puertos argentinos de la costa atlántica, deben ingresar desde el océano por el norte, bordear la costa uruguaya hasta las proximidades de Montevideo y, luego de fondear en la Zona de Espera, recién pueden ingresar al Canal Punta Indio para, finalmente, llegar al puerto. El mismo recorrido que debe realizar un buque que transita la ruta Rosario-Bahía Blanca.
De acuerdo con la Administración General de Puertos (AGP), sólo en mayo pasado ingresaron por “Pontón Recalada” un total de 405 buques entre graneleros, portacontenedores, tanqueros y de otro tipo.
“A las desventajas enumeradas se suman los problemas de diseño del Canal Punta Indio, que contradicen las recomendaciones de los organismos como la Asociación Internacional de Infraestructuras del Transporte Acuático. Las deficiencias pueden sintetizarse en cuatro puntos: es angosto, carece de una traza rectilínea, presenta tasas de sedimentación excesivas, no sigue la dirección de las principales corrientes y no se orienta a favor de los vientos y oleajes”, subraya el estudio.
Deficiencias que se agudizan año tras año con la llegada de embarcaciones que incrementan sus dimensiones. Una limitación ante el potencial incremento del flujo comercial. Según Transporte, el 65 por ciento de la demora en los tiempos de navegación que se registran en la VNT se produce en el Canal Punta Indio.
La potencial obstrucción de la principal vía de ingreso y salida del comercio exterior demuestra el riesgo y la fragilidad en la que se encuentra el transporte fluviomarítimo al depender del Canal Punta Indio. El Proyecto del Canal Magdalena sería una respuesta concreta a estas dificultades.
Como se puede observar, el tiempo total de navegación para los buques que vienen del Océano Atlántico es levemente inferior en el caso del Canal Punta Indio -107 millas náuticas vs 119 millas en el Canal Magdalena-. Sin embargo, por las características estructurales, se disminuirían los tiempos totales desde la Isla de Lobos hasta El Codillo de 10,36 a 9,92 horas por la nueva vía.
La disminución, incluso, afirman Wasilevsky y Machain, “podría mejorar hasta un 10 por ciento cuando se defina la mejor vía de acceso desde la Isla de Lobos hacia el inicio del Canal Magdalena”. En el caso de que el buque provenga o se dirija al sur de nuestro país, el tiempo total se reduce un 80 por ciento -29 millas náuticas en el Canal Magdalena vs 107 millas en el Canal Punta Indio-.
Tomando en cuenta el análisis de Wasilevsky y Machain, el CEPA hizo una estimación del ahorro. Pare hacerlo tomó como base un buque portacontenedores modelo Panamax y la estadística de la AGP sobre el tráfico de la VTN, que arroja el paso anual de unos 4.248 por el Canal Punta Indio; además del costo diario de navegación de 34.537 dólares, lo que equivale a 1.439 diarios.
Lo resultados son contundentes. “La utilización del Canal Magdalena le generaría para los buques que la VTN, en el escenario más desalentador, un ahorro anual de casi 85 millones de dólares al año. Según el presupuesto 2021, el costo total de la obra se ubica en poco más de 271 millones a erogarse en cuatro años”, se sintetiza en el trabajo. Es decir: el Canal Magdalena no sólo mejoraría sustancialmente la navegación, sino que en apenas tres años se cubriría el costo total de la obra.
El ahorro se verificaría también para los buques que navegan entre puertos nacionales. Unas 15 horas para los barcos que transitan entre los puertos del atlántico sur y los puertos fluviales del Paraná, lo que, según los impulsores de la iniciativa, incentivaría el desarrollo del cabotaje.
Adicionalmente a los ahorros por costos de navegación, la ejecución implicaría también menores costos de dragado y mantenimiento. El mantenimiento a 34 pies del Canal Punta Indio requiere de una extracción de 6.967.391 metros cúbicos por año. El Canal Magdalena requeriría extraer un 45 por ciento menos, principalmente por su menor longitud, pero también debido a su menor sedimentación.
Una vez más, los resultados son elocuentes. Si se toma Rosario como puerto de origen y Ushuaia como destino, un Panamax portacontenedores, con 22 tripulantes y 15 días de navegación, los valores diarios por los servicios contemplados suman 40.450 dólares; equivalentes a 2.697 dólares diarios por buque.
En el escenario más optimista, que supone que el 90 por ciento de los buques optan por transitar el Canal Magdalena, los ingresos potenciales ascienden a 154 millones de dólares al año. En el escenario más pesimista, en el que solo un 35% de las embarcaciones se trasladan al Canal Magdalena, los potenciales ingresos son de unos 60 millones de dólares anuales.
En síntesis, en peor de los casos, la concreción del Proyecto Canal Magdalena significaría un ahorro de 85 millones de dólares anuales en divisas, lo que repagaría la obra en solo tres años y generaría ingresos por al menos 60 millones de dólares todos los años por la provisión de servicios a los buques que transitan la VTN entre el Océano Atlántico y puertos fluviales.»
Hay cuatro empresas que lo producen: una estadounidense ??, una alemana ??, una australiana ?? y, motivo de orgullo, una PyME argentina llamada PIRCA ??. Un desarrollo de ingeniería local y producción en el país, compitiendo con países de primer nivel de igual a igual.
Esta empresa le vende a gran parte de las mineras que operan en el país, lo que es una muestra de que es posible desarrollar proveedores de bienes complejos en el país. También tiene potencial exportador. ¿Cuál es su límite? La poca actividad minera en el país.
Lamentablemente, hay un pre-concepto de que las mineras «se llevan todo» y no dejan nada en el país. Hay numerosos estudios, destacándose éste del CEPXXI, «El impacto de la minería argentina en los proveedores locales», que demuestran que no es así: entre impuestos, sueldos y proveedores más del 80% se queda en el país.


Al ser consultado sobre el impacto económico en la región, afirmó que «es un pilar más cumplido que genera trabajo, una reducción en los costos para las economías regionales y en este caso las internacionales, porque que el ferrocarril ruede es un beneficio para todos».
La traza de la línea Urquiza atraviesa las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, a lo que se suma nuevamente el tramo que une con Encarnación, con lo que suman un total de 1.500 kilómetros de vías operativas por las que se transportan piedra, raleo, cemento, pasta celulósica y cereal.

Para acceder al artículo original, publicado en Nature (en inglés), cliquear
Es gratuito, virtual, tiene tutores y da puntaje en la escuela secundaria.