La propaganda del exilio, el menosprecio de lo nacional

0
Quisimos reproducir hoy este texto de la periodista Antonella Bartolozzi. Porque es muy actual. En las ciudades de Grecia en la época clásica, Atenas, Tebas, Esparta…, el castigo más grave para un ciudadano era el exilio, el «ostracismo». No es así en nuestros tiempos, por cierto. Además, la mayoría de los argentinos tiene ancestros que migraron aquí hace menos de 100 años. Y hoy es habitual que una parte importante de los jóvenes de las clases medias evalúen como posibilidad irse a otros países, en busca de oportunidades o de experiencias (costumbre dificultada ahora por la pandemia, claro). Lo que es nuevo es que hoy encontramos en muchos medios de circulación masiva y en canales de TV una propaganda más o menos abierta para abandonar la Argentina. Por eso son importantes estas reflexiones de una mujer joven. Los hechos que haya valora más pueden ser distintos a los que mueven a otros, pero la clave es que éste es el lugar propio. En cualquier otro, uno puede ser bienvenido (o no), pero no dejará de ser extranjero.

ooooo

«Desde comienzos de septiembre, los grandes medios retomaron un viejo discurso: que el aeropuerto de Ezeiza es la única salida posible hacia una vida mejor. Con encuestas, notas sobre qué profesionales buscan otros países, testimonios encantadores de argentinos que viven afuera, explicaciones de cómo tramitar la visa o la ciudadanía europea, van sedimentando en el humor social la idea de que la vida en Argentina es mala, mientras que en el extranjero todo es mejor. Lejos estoy de una postura necia que esconde problemas bajo la alfombra, o que niega que otros países tienen facilidades en algunas cuestiones que acá se presentan como una dificultad. Quiero cuestionar cómo puede ser que el relato de un diario pueda convencernos de cambiar nuestra percepción sobre nuestras vivencias. ¿Por qué pesa más la opinión de un periodista sentado en un escritorio que la propia experiencia? ¿Qué tan fiel son las representaciones que nos llegan de otros países, o incluso del nuestro, si siempre nos llegan sesgadas por el recorte que hacen los medios de comunicación? No quiero promover una oda a la argentinidad y hacer enumeraciones de Maradona, Messi, el Papa Francisco y el Che, por más simpatías o antagonismos que despierten. Ciertamente Argentina tiene problemas a solucionar, como los tienen todos países del mundo (algunos más, otros menos). Pero Argentina tiene también un sistema de salud pública al que pueden acceder de manera gratuita todas y todos sus ciudadanos, sin distinción de clase social o nacionalidad, mientras que en otros países se endeudan o pagan seguros para poder atenderse en un hospital. Argentina tiene, también, educación pública, que atrae a estudiantes del extranjero a formarse en nuestras instituciones, no sólo por la calidad de enseñanza en las mismas, sino también porque en sus países son inaccesibles los estudios universitarios. No quiero caer en el porteñocentrismo, pero todos y todas sabemos lo que significa la UBA como universidad a nivel regional: es la mejor posicionada de todo Latinoamérica, ocupando el puesto 66 a nivel global. Le sigue la Universidad Nacional de México, que ocupa el puesto número 100 (Fuente: Ranking QS 2020). La educación pública nos valió, también, varios Premios Nobel.
Argentinos que ganaron el premio Nobel
Argentina tiene saldadas cuestiones que aún son motivo de debate en muchos países. Aunque algunos sectores los minimicen o menosprecien, la educación y la salud son concebidos como derechos fundamentales y así están garantizados, aun con algunas falencias. Nuestro país es vanguardista en materia de ampliación de derechos. Así lo fue con la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género Autopercibido. También en cuestiones de derechos humanos, con el Juicio a las Juntas Militares, con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, reconocidas a nivel internacional. Con un movimiento activo que sigue pregonando la Memoria, Verdad y Justicia, y no perdona ni se reconcilia con los sectores que perpetraron el horror, como sí lo hicieron otros países de la región. Los últimos años de crisis, agravados por la pandemia de Covid-19, son un escenario inédito. Problemáticas como la inseguridad o la inestabilidad económica nos desalientan a todos, y a algunos más que a otros: no olvidemos que el 40,9% de la población está bajo la línea de pobreza. Estas cuestiones nos remiten a épocas complejas de nuestra historia, como lo fue el estallido del 2001 y las consecuencias que tuvo en los años posteriores. Una etapa de la que pudimos salir, por más desesperanzador e incierto que fuera el futuro, y tener años prósperos y de crecimiento, caracterizados por la movilidad ascendente. Elijo aferrarme a eso y mantener la esperanza. No somos el “país inviable” que nos dicen. Deberíamos cuestionar qué intereses tienen quienes nos quieren hacer creer que sí.»

AstraZeneca confirma que la vacuna de Oxford también produce inmunidad en ancianos

Luego de las dudas generadas tras la suspensión de los ensayos un mes atrás debido a la reacción adversa detectada en uno de los voluntarios, y tras la muerte de un paciente en Brasil que participaba de las pruebas, ayer el laboratorio sueco-británico AstraZeneca aseguró que la vacuna antiCovid-19 que desarrolla con la Universidad de Oxford produce una respuesta inmune tanto en ancianos como en jóvenes.
.
Según revela el diario Financial Times (La vacuna para el COVID de Oxford ofrece esperanza para los ancianos), la vacuna mostró en los ensayos de Fase III una respuesta inmunológica sólida en personas mayores, el grupo de edad de mayor riesgo, y también reacciones adversas menores.
.
Los resultados de los análisis de inmunogenicidad en la sangre realizados a personas de la tercera edad coinciden con datos publicados en julio en los que se mostraba que la vacuna generaba «respuestas inmunológicas sólidas» en un grupo de adultos sanos de entre 18 y 55 años.
.
«Es alentador ver que las respuestas fueron similares entre los adultos mayores y los más jóvenes y que la reactogenicidad -la propiedad de una vacuna de ser capaz de producir reacciones adversas comunes- fue menor en los adultos mayores, donde la gravedad de la enfermedad Covid-19 es mayor», indicó un portavoz de AstraZeneca.
.
«Los resultados reúnen un conjunto de pruebas que demuestran la seguridad e inmunogenicidad del AZD1222».
.
AstraZeneca, que desarrolla la vacuna con investigadores de la Universidad de Oxford, se encuentra entre las empresas en primera línea de la carrera para producir una vacuna que proteja contra el coronavirus, que ya que causó la muerte a más de 1,15 millones de personas y devastó la economía de todo el mundo.
.
Si bien los resultados aún no son concluyentes como para comenzar con la producción en masa y la distribución, el secretario de Estado para la Salud de Gran Bretaña, Matt Hancock, dijo que la administración está preparando la logística para un posible despliegue que espera ocurra en la primera mitad de 2021.
.
Las pruebas de esta vacuna fueron suspendidas en todo el mundo a inicios de mes pasado debido a que un voluntario en un estudio británico enfermó. Los ensayos clínicos sin embargo ya se reactivaron en varios países y la farmacéutica británica dijo que la Administración de Alimentos y Medicamentos, la FDA de Estados Unidos autorizó este viernes 23 su reanudación en el país.

El gobierno ampliará la AUH a 700.000 niños de sectores vulnerables y redefinirá el IFE

0
 

Alberto Fernández quiere ampliar a un universo de 700.000 chicos el beneficio de la AUH, cuyas familias hoy no están alcanzadas, y, al mismo tiempo, aumentar los montos de este programa social. Así, los 2,4 millones de beneficiarios que hoy conforman este plan llegarán a 3,1 millones de personas.

Estos 700.000 chicos que estaban afuera del sistema se encuentran desperdigados en diferentes provincias. En el Gobierno aseguran que los distritos del NOA y el NEA son los que concentran mayor cantidad de chicos vulnerables sin cobertura social.

De acuerdo con el INDEC, el 56,3% de niñas y niños vive en situación de pobreza, y un 15,6% crecen en situación de indigencia. Esta situación significa que 6,2 millones de niñas y niños viven en hogares pobres en términos monetarios, lo que limita su acceso a derechos sociales (educación, salud, vivienda), y 1.7 millones ni siquiera accede a una alimentación mínima. Algo similar ocurre con las y los adolescentes y jóvenes, quienes el 49,6% vive en situación de pobreza y un 12,8% en situación de indigencia.

El tema se abordó en encuentros extensos que mantuvieron el presidente Alberto Fernández con Santiago Cafiero; el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; la titular de la ANSES, Fernanda Raverta; la titular del Consejo de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz y el ministro de Economía, Martín Guzmán, entre otros.

También lo viene dialogando el Presidente con varios gobernadores en el contexto de los fondos que gira la Casa Rosada a las provincias para brindar ayuda en este momento muy complicado para la Argentina y el mundo.

La decisión de ampliar la AUH se tomó luego de un cruce de datos que hubo entre los beneficiarios del IFE, las ATP, la AUH y otros programas sociales el Gobierno observó que actualmente hay en la Argentina unos 700.000 chicos que están totalmente afuera del sistema y que no reciben ningún beneficio social.

Sobre la redefinición del IFE, en el Gobierno están trabajando en un programa más focalizado, en virtud de las aperturas económicas que se han ido sucediendo y la vuelta al trabajo de muchos de los beneficiados por IFE. Según detallaron tanto en la Jefatura de Gabinete como en el Ministerio de Desarrollo Social, ya se empezó a hacer un entrecruzamiento de la base de datos de la asistencia que hoy llega a 9 millones de beneficiarios. Es decir, que en aquellos casos en que la actividad económica se habilitó por la cuarentena flexible, sobre todo en el AMBA, dejen de cobrar ese beneficio. El objetivo es que en lugar de hacer una política tan masiva se concentren en hacer acciones “más focalizadas”, en esa franja de la sociedad que es vulnerable, se encuentra en la economía informal y sigue necesitando de una ayuda estatal. Tanto la redefinición del IFE como la ampliación de la AUH se anunciarían esta semana. Se busca llevar tranquilidad a aquellos sectores vulnerables que en medio de la pandemia y la continuidad de la cuarentena no ven un horizonte claro de salida a su situación económica.

La NASA confirma la presencia de agua en la Luna

0

El 31 de agosto de 2018, un Boeing 747 abrió una gran compuerta situada junto a su cola en pleno vuelo a unos 13.000 metros de altura. A esa distancia de la superficie es posible ya observar el espacio con una claridad imposible para telescopios terrestres debido a las perturbaciones de la atmósfera. Tras más de dos años de análisis, las observaciones tomadas aquel día se publican ahora y confirman de forma inequívoca que hay agua en la Luna.

Otro estudio muestra que el agua puede acumularse en unos 40.000 kilómetros cuadrados del satélite, una superficie cerca del doble de la provincia de Tucumán. Ambos trabajos resaltan la importancia de estos hallazgos para las futuras misiones tripuladas al satélite, que van a comenzar en apenas cuatro años con la misión Artemisa de la NASA.

Desde hace años se piensa que hay agua en la Luna. Según los últimos cálculos, el polo norte del satélite podría atesorar 600 millones de toneladas de este recurso esencial para los seres humanos —tanto para beber como para fabricar combustible para cohetes—. El polo sur también podría atesorar cantidades de agua helada. El problema es que las observaciones no eran concluyentes: la luz infrarroja reflejada no permite saber si es agua (H2O) o grupos de hidroxilo (OH).

Ahora, el telescopio de la NASA montado a bordo del Boeing 747 ha captado luz infrarroja en una longitud de onda que solo puede emitir el agua. No hay ningún otro material en la Luna que pudiera dar esa misma señal, explican los responsables del trabajo, que se publica en Nature Astronomy.

El telescopio SOFIA se apuntó al cráter Clavius, un boquete de más de 200 kilómetros de diámetro cerca del polo sur del satélite. Los responsables del descubrimiento, liderados por Casey Honniball, planetóloga de la Universidad de Hawái e investigadora de la NASA, señalan que la abundancia de agua en este cráter es de unos 200 microgramos por cada gramo de tierra lunar.

En la Tierra el oro de las minas está a una concentración unas 100 veces menor que la estimada ahora para el agua en la Luna

Un microgramo es una millonésima parte de un gramo. Esto significa que para poder extraer un litro de agua en la Luna, los futuros astronautas tendrían que juntar cinco toneladas de suelo, explica Jorge Pla-García, investigador del Centro de Astrobiología, en Madrid. “Aunque pueda parecer poco, hay que recordar que llevar un kilo de material a la Luna cuesta un millón de dólares. Hay que tener en cuenta que esta estimación es un límite inferior y además se trata de una estimación preliminar, pero incluso en este caso la explotación del agua a estas cantidades sería rentable para las futuras misiones porque traerla de la Tierra sería mucho más caro”, resalta. Incluso en la Tierra, el oro de las minas que son interesantes a nivel comercial está a una concentración unas 100 veces menor que la estimada ahora para el agua en la Luna, resalta el científico.

Según el estudio, el agua del cráter Clavius no está en grandes superficies de hielo puro, sino en pequeños depósitos acumulados entre la tierra o atrapados en cristales producidos por pequeños impactos de asteroides. “La sonda Chandrayaan-1 de la India ya detectó hielo de agua en los polos lunares en zonas no iluminadas por el Sol. Ahora presentamos pruebas concluyentes de que hay moléculas de agua también en las zonas iluminadas”, explica Casey Honniball, coautora del estudio. Su equipo piensa que las moléculas de agua se formaron al impactar pequeños meteoritos y reaccionar con el OH para formar agua. Las moléculas estarían atrapadas en esos cristales y para sacarla habría que fundirlos, advierte.

Un segundo estudio publicado en la misma revista se centra en las llamadas “trampas frías”, lugares a los que nunca llega la luz del Sol. Por definición una trampa fría es cualquier punto de la Luna donde la temperatura es de menos de 163 grados bajo cero, explica Paul Hayne, investigador de la Universidad de Colorado. Algunas de estas trampas son los lugares más fríos del sistema solar, con temperaturas de unos 243 bajo cero. “En estos depósitos el agua helada se comporta como una roca y permanece estable durante miles de millones de años”.

El equipo de Hayne ha analizado los datos de la sonda lunar LRO de la NASA para calcular cuántas trampas frías hay en la Luna. En esta ocasión no se han fijado solo en los depósitos grandes, sino también han estimado los de menor tamaño. Sus cálculos muestran que los depósitos fríos de la Luna ocupan unos 40.000 kilómetros cuadrados. Los más abundantes son los depósitos de apenas unos centímetros — micro-trampas— que se acumulan en torno a los dos polos de la Luna.

“No sabemos cuánto grosor tiene el hielo en estos depósitos, pero si hacemos una estimación razonable vemos que solo las micro-trampas albergarían unos 1.000 millones de litros de agua”, explica Hayne, cuyo estudio resalta la importancia que estos depósitos pueden tener de cara a “futuras misiones” humanas en el satélite.

El agua de la Luna es exactamente como la de la Tierra y se podría beber, señala Hayne, aunque antes habría que filtrarla, pues puede contener mercurio y otros contaminantes. “Serían necesarias nuevas tecnologías para extraer esta agua. Podemos pensar en tractores robóticos que aren la superficie y extraigan el agua de los pequeños depósitos. Esto es algo muy distinto que tener que extraer el hielo de grandes cráteres en sombra perpetua y a kilómetros de profundidad”, resalta.

La NASA ha anunciado que quiere enviar astronautas al polo sur de la Luna a partir de 2024 y baraja diseños de futuras bases lunares con grandes paneles solares que permitan iluminar el interior de los cráteres en sombra y extraer el agua acumulada en ellos.

“Son muy buenas noticias”, explica Didier Schmitt, coordinador de exploración humana y robótica de la Agencia Espacial Europea. La agencia colabora con la NASA y otros países para construir una estación espacial en la Luna y proyecta establecer bases permanentes en la superficie. “En teoría el oxígeno y el hidrógeno que contiene el agua se pueden separar para fabricar combustible para cohetes con los que se podría viajar de la Luna a Marte”, explica. “Pero es importante no dejarnos llevar por el optimismo y tener en cuenta que aún quedan muchos pasos intermedios que dar antes de poder siquiera comenzar a poner estos planes en marcha”.

Bolsonaro: «¿Cuál es el apuro para tener una vacuna contra el coronavirus?»

0
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cuestionó ayer lunes los estudios que se realizan a nivel mundial para conseguir una vacuna contra el coronavirus al afirmar que no entiende «el apuro» para lograr una inmunización en forma rápida sin invertir en el tratamiento, y puso como ejemplo a la hidroxicloroquina, cuyo uso no tiene comprobación científica.
.
El mandatario dijo esto en el medio de la guerra de las vacunas que el mismo lanzó en Brasil, afirmando que su administración no autorizará a las vacunas provenientes de China, una de las cuales desarrolla el laboratorio público Instituto Butantan, en el estado de San Pablo. «Queremos solucionar este tema. De las últimas vacunas que se hicieron, sabemos que tardaron cuatro años. No sé por qué ahora están corriendo atrás de esta vacuna», dijo Bolsonaro, cuyo país es el segundo en muertes, con más de 155.000, detrás de Estados Unidos y el tercero en casos, después de Estados Unidos e India. Bolsonaro insistió que él, en agosto pasado, para superar la Covid-19, tomó hidroxicloroquina desde el inicio del tratamiento y sostuvo que eso permitió su recuperación. «Yo les doy mi caso personal, es más fácil invertir en la cura que en la vacuna. O apostar en las dos, pero no olvidarse de la cura. Yo soy un caso testigo de la cura, tomé hidroxicloroquina. Otros tomaron ivrmectina, otros tomaron annita y se curaron», dijo Bolsonaro. El presidente defiende a la hidroxicloroquina, un antipalúdico, para combatir la Covid-19 pese a que la comunidad científica sostiene que no existe comprobación de eficacia. Bolsonaro habló con seguidores en la puerta del Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial, luego de que el viernes la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) ordenara la importación de 6 millones de dosis de la vacuna Coronavac, del laboratorio chino Sinovac, al Insitutto Butantan del estado de San Pablo. Anvisa, así, se desmarcó del presidente que desautorizó al ministro de Salud, Eduardo Pazuello, con Covid-19, a acordar con el gobernador de San Pablo, Joao Doria, a comprar 46 millones de dosis de la Coronavac. El caso generó un gran revuelo institucional y volvió a enfrentar a los gobernadores con el gobierno central. «Esa vacuna no tiene confianza de la sociedad», dijo Bolsonaro entonces. Hoy Bolsonaro también insistió en que espera que las revistas científicas publiquen resultados sobre la eficacia de vacunas contra el coronavirus y se pronunció a favor de que la vacunación no debe ser obligatoria. El gobierno brasileño apuesta a la llamada «vacuna de Oxford», para la cual invirtió unos 400 millones de dólares para su adquisición y ensayos de la fase III mediante la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp) y el laboratorio federal BioManguinhos. En ese marco, un médico brasileño voluntario de esa vacuna falleció el 15 de octubre con coronavirus, y según fuentes citada por la cadena Globo la víctima había tomado un placebo. La Coronavac de la china Sinovac llegó a Brasil para ser testeada en 13.000 brasileños mediante un convenio con el estado de San Pablo y el Instituto Butantan, la mayor fábrica de vacunas pública del Hemisferio Sur. En tanto, el activismo de Bolsonaro, alineado a Donald Trump, surtió efecto entre sus seguidores cuando de vacunas china o rusa se trata, según un estudio revelado hoy por el diario Folha de Sao Paulo realizado por la Universidad de Brasilia (UNB). La encuesta indica que el 78,1 % de los brasileños entrevistados se mostró a favor de darse una vacuna contra el coronavirus. Esta voluntad cae a 62 % cuando se pregunta si alguien se daría una vacuna de origen chino y a 64% si la inmunidad es la vacuna rusa Sputnik V. La mitad de los que se declaran bolsonaristas, por ejemplo, no tomarían una vacuna originada en China, país que es el principal socio comercial de Brasil desde 2009.

Resultado del plebiscito en Chile: más del 78% aprobó reformar la constitución de Pinochet

0
El plebiscito chileno por una nueva Constitución se convirtió en el proceso electoral con mayor cantidad de votantes desde el retorno a la democracia en 1990.

Mesas escrutadas, por la reforma de la Constitución: 99,02% Apruebo: 78,27% Rechazo: 21,73%.

Mesas escrutadas por tipo de órgano para redactar la nueva constitución: 97,94% Convención Constitucional: 79,04% Convención Mixta: 20,96%

La convención constitucional (también conocida como convención constituyente) estará integrada por 155 miembros, los cuales serán 100% electos por la ciudadanía el 11 de abril de 2021, la misma fecha contemplada para la elección de alcaldes, concejales, y gobernadores regionales. En cambio, la convención mixta iba a estar integrada en un 50% por parlamentarios y un 50% por ciudadanos electos a través de votación popular.

El “multi-bilateralismo” chino

0
En un momento en que los argentinos estamos inmersos en nuestros propios problemas -con buenos motivos- nos parece útil reproducir esta reflexión de Juan Gabriel Tokatlian, sobre uno de los desarrollos importantes que están forjando el sistema global en que vamos a vivir ahora y en las siguientes décadas: «Una característica que distingue a las grandes potencias de los países pequeños y de los poderes regionales es que pueden recurrir, indistinta y complementariamente, al unilateralismo, al bilateralismo y al multilateralismo. Pueden así imponer a otras naciones sus intereses y valores, privilegiar relaciones y negociaciones directas con una determinada contra-parte y pueden desarrollar actividades y compromisos con varios países en torno a temas específicos en organizaciones de distinto tipo. Dos hechos de diferentes momentos históricos pueden ser examinados para analizar lo anterior. Por un lado, la crisis del multilateralismo, en particular de los foros e instituciones impulsadas por Occidente como Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea, la Organización Mundial de Comercio, el G-7 y el G-20, entre otros. Por otro lado, la evidente agresividad del bilateralismo exhibido por la administración del presidente Donald Trump. Su estilo arrogante y pendenciero se impuso disimulando el gradual declive estadounidense. La creciente propensión al unilateralismo coercitivo se manifestó además en las sanciones aplicadas a distintos países (Ucrania, Venezuela, Siria, Cuba, Irán, Somalia, Corea del Norte) y a personas (por ejemplo, las vinculadas a la Corte Penal Internacional). También se hizo evidente en el abandono de tratados (por ejemplo, el de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio y el Acuerdo de Paris en materia ambiental), en el retiro de organismos (por ejemplo, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU) y en los reiterados ataques a los órganos de Naciones Unidas. El espectáculo que ofrece China, por el contrario, es del todo diferente. De manera paulatina y a la vez firme, Beijing ha venido propiciando y consolidado una combinación de multilateralismo alternativo y bilateralismo activo en lo que podríamos llamar el “Multi-bilateralismo” chino. Como toda potencia en ascenso, China aspira a moldear un ambiente propicio para su auge, reducir las posibilidades de enfrentar coaliciones que la debiliten y mejorar su posición relativa a nivel internacional. Este esquema mixto ha atravesado distintas etapas. A principios de los noventa, el involucramiento chino se concentró en las estructuras multilaterales existentes en su vecindad y se llevó a cabo con cierta suspicacia y de modo defensivo para apaciguar los temores de los cercanos. Por ejemplo, en 1991 Beijing se sumó al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico creado en 1989. A partir de 1994 participó en el Foro Regional de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN en su sigla en inglés) compuesta por 27 miembros. Y en 1997 se estableció el proceso de cooperación conocido como ASEAN + 3 (China, Japón y Corea del Sur). El comienzo de siglo XXI mostró una China que con cautela, pero de forma incremental y con vasto alcance geográfico, emprendió una diplomacia multilateral propositiva. A iniciativa de Beijing, en noviembre de 2000 se firmó en 2002 el Acuerdo de Libre Comercio ASEAN-China. También en 2000 se estableció el Foro de Cooperación China-África. En materia de seguridad, la principal propuesta de Beijing fue la Organización de Cooperación de Shanghái (conformada por ocho naciones) en 2001. En ese año, China impulsó la Iniciativa de Chiang Mai (compuesta por ASEAN + 3) con el propósito de crear un esquema multilateral de swap de monedas que se concretó en 2010 con un fondo equivalente a US$ 120 mil millones de dólares. En 2004 se lanzó el Foro de Cooperación China-Estados Árabes. En 2012 el mecanismo de cooperación entre China y 17 países de Europa Central y Oriental y en 2014 se creó el Foro China-CELAC. En 2009 se efectuó la primera cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y en 2015 este grupo estableció el Nuevo Banco de Desarrollo con sede en Shanghái y un capital de US$ 50 mil millones de dólares. Además, China promovió el establecimiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura en 2016, cuya sede es Beijing, con 45 miembros de Asia y 37 miembros extra-regionales (por Latinoamérica están Ecuador y Uruguay) y un capital de US$ 100 mil millones de dólares. Finalmente, después de negociaciones entre China, los países de ASEAN y Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelandia, en noviembre de 2020 se sellará en Vietnam la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por su sigla en inglés); el bloque económico más grande del mundo. China ha sabido combinar el multilateralismo con el bilateralismo. Su principal herramienta en esa dirección es la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI por su sigla en inglés) anunciada en 2013. Esta suerte de megaproyecto comercial y de infraestructura ya cuenta con la firma de memorandos de entendimiento con más de 100 países (más de una docena de la Unión Europea) y Beijing. 17 países de América Latina y el Caribe han ratificado compromisos similares. Esta iniciativa multibillonaria ha sido tan atractiva que, en mayo de 2017, el entonces presidente del BID, Luis Alberto Moreno, anunció la disposición del banco de sumarse con “cofinanciamientos” al BRI. Es de esperar que el nuevo presidente del BID, el estadounidense Mauricio Claver-Carone, interrumpa esa promesa. El multi-bilateralismo chino refleja el proyecto de expansión de una gran potencia. Al momento Beijing ha prescindido del unilateralismo ostentoso y los beneficios para las contra-partes parecen superiores a los costos. Sin embargo, el dilema, en especial para las naciones de Latinoamérica es evitar y reducir la dependencia que se vislumbra. Sabemos que las superpotencias tienden a procurar súbditos más que semejantes. O al menos eso es lo que ha mostrado la experiencia occidental

Secretaría de Energía: el gabinete de Darío Martínez

0
l secretario de Energía, Darío Martínez, fue nombrado formalmente en su cargo el 25 de septiembre y el 15 de octubre se oficializó la nueva estructura del área con cuatro subsecretarías. Sin embargo, aún resta anunciar a los funcionarios que ocuparán esos cargos. La publicación especializada EconoJournal informa que Federico Basualdo asumirá en Energía Eléctrica, Maggie Videla Oporto en Hidrocarburos, Javier Papa en Planeamiento Estratégico y Santiago Yanotti en Coordinación Institucional. Subsecretaría de Energía Eléctrica. El cargo está ocupado actualmente por el misionero Osvaldo Arrúa, quien nunca terminó de afianzarse en su puesto: pasó la cuarentena en Posadas y se prevé su alejamiento desde que Sergio Lanziani dejó la secretaría de Energía. Se dice que Martínez pensó inicialmente en reemplazarlo con Santiago Yanotti, un abogado cercano al gobernador tucumano Juan Manzur. Sin embargo, el kirchnerismo dejó en claro puertas adentro hace ya varias semanas que esa silla será para ellos y desde ese momento se dio por hecho que asumiría Federico Basualdo, hombre de confianza de Máximo Kirchner y actual interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). Basualdo no ha mantenido una posición confrontativa con las empresas y su ascenso como nuevo responsable del área de energía eléctrica causó una reacción inicial positiva entre las generadoras y distribuidoras eléctricas Subsecretaría de Hidrocarburos. Apenas desembarcó, Martínez le pidió a Nilda Minutti, ex gerente de Comercialización de Hidrocarburos de Enarsa, que se interiorizara sobre la situación de la subsecretaría, pero desde el vamos se dejó en claro que no asumiría ningún cargo. Al comienzo, Juan José Carbajales estaba con un pie afuera, pero las semanas fueron pasando sin que emergiera un candidato claro para reemplazarlo y pareció que finalmente iba a continuar. Sin embargo, en las últimas horas fuentes oficiales aseguraron «off the record» que el cargo será ocupado por Maggie Videla Oporto, una ingeniera química egresada de la Universidad de San Juan, ex  gerente de Gasoductos, Oleoductos y Poliductos de Enarsa. Para las empresas petroleras -dice otra publicación digital, Letra P- asegura continuidad, ya que tuvo destacada participación en el nuevo plan de incentivo gasífero. Subsecretaría de Planeamiento Energético. Lanziani puso allí al ex INVAP, Juan Pablo Ordoñez, quien pasó la cuarentena en Bariloche, y en los hechos está fuera del cargo desde que el misionero fue desplazado. Quien asumirá en ese puesto es Javier Papa, un economista especializado en desarrollo industrial, pero sin experiencia puntual en el sector energético, que responde al ministro de Economía, Martín Guzmán, de quien depende la secretaría de Energía desde que salió del ámbito de Desarrollo Productivo. Subsecretaría de Coordinación Institucional. Luego que el kirchnerismo dejó en claro que nombrará al subsecretario de Energía Eléctrica, Martínez decidió que Santiago Yanotti asuma esta subsecretaria, que articulará con la subsecretaría de Energía Eléctrica. Tiene una relación cercana con Darío Martínez, y cuenta con el apoyo de los gobernadores del PJ. De hecho, Yanotti ya trabaja en un plan para segmentar tarifas a partir del año próximo, tarea en la que ha venido intercambiando alternativas con la Anses.

Los aportes y los proyectos de la Unidad «Covid-19» del Ministerio de Ciencia

0

Entrevista al Dr Pablo Nuñez, del Conicet. Este biólogo es el coordinador de la Unidad «Covid-19» del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Y fue el encargado de sacar adelante proyectos como los kits de diagnóstico y los barbijos antivirales, entre otros desarrollos.

Esta semana el Ministerio de Ciencia lanzó una convocatoria para otorgar subsidios de investigación para desarrollar algunas de las mejores ideas de investigadores argentinos que ayuden a pelear uno de los índices más terribles que la pandemia genera en Argentina: el hambre y la desnutrición.

Con financiación aportada por el Banco de Desarrollo de América Latina (antes la Corporación Andina de Fomento) desde el ministerio esperan ayudar a poner a punto productos alimenticios para disminuir la malnutrición infantil. Esta iniciativa se suma a otras similares que viene llevando a cabo desde marzo de este año el Conicet y otras organizaciones científicas, como la «Unidad Covid 19». Este grupo viene coordinando estudios y facilitando el lanzamiento de productos y herramientas contra la pandemia. 

Entrevistamos al Subsecretario de Coordinación Institucional, Pablo Nuñez, el responsable de llevar adelante el trabajo del día a día de estas unidades. Su especialidad es la ciencia de datos, el modelado y la bioestadística aplicada a la salud y la nutrición infantil.

– ¿Qué es la unidad Covid-19 del Conicet?

– Es la forma que encontramos, allá por marzo de este año, de poder sumar recursos humanos, infraestructura, equipamiento que nos sirvieran para diagnóstico e investigación sobre coronavirus. Y para eso coordinamos las posibilidades y los fondos del Ministerio, el Conicet y la Agencia de Investigación para tener una estrategia focalizada y poder desarrollar rápidamente proyectos tecnológicos que sirvieran para hacerle frente al Covid-19. Hay que pensar que históricamente nuestro sistema científico siempre estuvo muy fragmentado y esta unidad ayudó a mejorar y acelerar la coordinación de los pasos de los avances.

– ¿Cuántos recursos le dedicaron al tema?

– En principio, y sumando las diversas partidas y los refuerzos, calculo que llevamos invertido en estos temas unos 500 millones de pesos. Entre las dos convocatorias se presentaron más de 1.400 ideas que fueron evaluadas por un grupo de 60 especialistas y elegimos financiar 200 proyectos. Medido en cantidad de científicos involucrados, hasta ahora, la participación fue de más de 3.000 científicos argentinos entre investigadores del Conicet, del INTA, el INTI, profesores de universidades y personal de otras instituciones de la ciencia local que se fueron sumando.

– En el mundo de la ciencia obtener resultados y productos suele llevar años. Y en Argentina todavía más.

– Si, es cierto. Por eso desde la Unidad Covid-19 tratamos de darle a los proyectos que abordamos o que priorizamos una impronta diferente, para poder obtener resultados concretos en meses. De hecho, varios de los proyectos -como los kits de diagnóstico o los barbijos- ya están siendo utilizados en forma intensa. Incluso se están empezando a exportar. De todos modos, algunos de los desarrollos que elegimos estaban ya avanzados. Por ejemplo, había kits de diagnóstico innovadores para detectar el dengue casi listos, pero todavía pasando por las etapas burocráticas de aprobación y comercialización. Mientras los responsables los re-diseñaban para que detectaran SARS-CoV-2 nosotros aceleramos lo necesario para poder salir con el producto y hoy tenemos tres kits diferentes disponibles: el NEO-kit, el Covid-AR y el ELA-CHEMSTRIP.

¿Qué otros productos tecnológicos salieron en este tiempo?

– El barbijo de telas con capacidades antivirales gracias a sus nanomateriales, que salió al mercado en apenas cuatro meses y tiene impacto. Nació como una idea de una PyME dedicada a la industria textil. Además, dan origen a otros desarrollos: están pensando en algo similar, pero desarrollando telas capaces de proteger contra los mosquitos que transmiten el dengue.

-¿Y en otros rubros?

– Me parece importante el desarrollo de la app CuidAR, que hoy se usa en todo el país. También funciona muy bien el consorcio de genómica y que se encarga de secuenciar el genoma de cepas de coronavirus aisladas en diferentes provincias del país y que luego se envían a una base de global. Hoy hay más de 400 cepas analizadas y vamos a llegar a 1000. Y trabajamos en avances con respiradores. Finalmente, estamos muy contentos con los estudios sobre posibilidades de tratamientos: desde el uso de plasma de convalescientes, el suero «equino», ensayos de ivermectina y lo que puede venir, en el mediano plazo, con el aislamiento de nanoanticuerpos monoclonales de llama, un avance que se presentó hace pocos días.

Pablo Nuñez, Subsecretaria de Coordinación Institucional

Para combatir el hambre

Con la misma idea de agilizar avances que se logró contra la pandemia de coronavirus, el ministerio presentó una iniciativa similar para mejorar las herramientas contra el hambre y la desnutrición. La convocatoria es amplia e incluye desarrollar tecnologías para fabricar y lograr alimentos nuevos, con mejores propiedades nutritivas o preventivas.

Ya hay antecedentes científicos que se ensayaron como una super-sopa, pero también barritas con componente especiales. O probar nuevos ingredientes como la quinoa o el maní, sumar elementos pre y probióticos y con otros nutrientes agregados. De hecho ya tenemos cerca de 40 alimentos prometedores identificados. También queremos poner a punto sistemas de fabricación, conservación y envasado que permitan completar producciones de alimento en pequeñas cantidades, para distribuciones regionales -por ejemplo-, pero que garantizan la seguridad alimentaria y a costos competitivos. También vamos a financiar ideas y avances para mejorar el acceso a agua potable.

Enrique Garabetyan

El Aeroparque de Buenos Aires reabrirá recién en febrero

El 1° de agosto pasado el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires cerró sus operaciones aéreas para la realización de una serie de obras en la pista y para preparar la terminal para el regreso de los vuelos internacionales regionales. Originalmente se había anunciado que el aeropuerto reabriría en diciembre dado que el tiempo de obra previsto era de cuatro meses. Si bien desde entonces se estuvieron llevando a cabo tareas previas, la pandemia demoró el inicio. Fuentes cercanas afirman que las operaciones regulares recién volverían al Aeroparque los primeros días de febrero. La pista será ampliada hasta 2.715 metros de largo, sumando así 615 metros más que el tamaño actual. También se la ensanchará a 45 metros, se reconstruirán las calles de rodaje y se construirán calles de salida de alta velocidad, plataformas de viraje, además de instalar un sistema de balizamiento CAT III, entre otras obras complementarias. El sector internacional de la terminal será ampliado en 800 metros cuadrados. En total se invertirán más de ARS 5.500 millones. Cuando los vuelos regulares se reinicien, está previsto que las operaciones se trasladen al Aeropuerto Internacional de Ezeiza (como sucede con los escasos vuelos especiales). La aerolínea brasileña Gol -«low cost»- ya se anotó para estar entre las primeras que quiere aterrizar en la aeroestación porteña. En cambio, la «low cost» local, Flybondi, no expresó interés, y también rechazó operar desde Ezeiza. Con un comunicado titulado «Palomar o nada», la empresa se manifestó contra la resolución del ORSNA, que, entiende, provocará el cierre de el aeropuerto de El Palomar.

El manejo de la pandemia en Argentina: qué se hizo bien; qué se hizo mal. Qué se propone

0
De Daniel Feierstein publicamos hace dos meses un diagnóstico duro de la situación y hace una semana 22 consejos breves que aportó para manejarla. Ahora, cuándo todos estamos preguntándonos qué pasó y cómo sigue, nos parece oportuno este reportaje que le hace NexCiencia. Para que no nos acusen de favoritismo, al final agregamos un cuestionamiento de Daniel Arias a algunas de sus conclusiones.
.
ooooo
,
Daniel Feierstein cobró notoriedad en los últimos meses por analizar desde una perspectiva sociológica los problemas que enfrenta la estrategia oficial para frenar, de manera efectiva, los contagios de COVID-19.
.
“Si uno se pregunta: ¿qué se hizo mal desde el punto de vista médico? La respuesta es que no se hizo nada mal. Los tratamientos avanzan, se pertrechó a los sistemas de salud, se agregaron camas, se compraron respiradores, se invirtió en equipamiento, en edificios. La clave para entender cómo, luego de haber empezado tan bien, estamos terminando tan mal, es de carácter eminentemente sociológico”, afirma con vehemencia Daniel Feierstein, doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET y director del Centro de Estudios sobre Genocidio de la UNTREF.
.
Desde los inicios de la pandemia, Feierstein viene alertando sobre la necesitad de incorporar una mirada desde las ciencias sociales a la hora de diseñar e implementar las estrategias oficiales para enfrentar al coronavirus. En las últimas semanas, algunos de sus hilos en Twitter en los cuales se preguntaba “¿por qué fracasan todas las estrategias para frenar los contagios?”, se hicieron virales y superaron los 10 mil retuits.
.
El sociólogo fue marcando algunos errores cometidos por el gobierno y también diferentes características de nuestra sociedad que le imponen obstáculos y límites a las políticas oficiales. Algunas de ellas se encuentran en plena disputa. “Un problema importante es que no estamos aceptando como sociedad ninguna posibilidad, aunque sea ínfima, de redistribución de la riqueza para enfrentar la pandemia y sin ninguna forma de redistribución de la riqueza cualquier medida sanitaria es imposible”, sostiene. Y avanza: “No se le puede pedir al sector gastronómico o a los gimnasios que se fundan, también es necesario acompañar a los sectores más vulnerable que reciben el IFE. Para poder hacerlo, el Estado tiene que tocar ciertos intereses y establecer contribuciones extraordinarias sobre los sectores más ricos o los exportadores que pudieron seguir trabajando normalmente en medio de la crisis”.
.
Como especialista que se dedica desde hace 30 años al estudio de los genocidios y otras violencias estatales masivas, Feierstein trató de llamar la atención sobre un mecanismo que puede guiar la acción de las personas y que resulta muy habitual en las situaciones de catástrofe: la negación.
.
– ¿En qué consiste el concepto de negación y cómo opera en este marco de pandemia?
– Dentro de un universo amplio de los comportamientos sociales y su vinculación con una situación de crisis, como implica una pandemia, traté de iluminar uno que me parecía muy importante para entender la situación actual, que era entender el peso que pueden tener los procesos de negación, su estructuración en representaciones negacionistas y cómo eso podía ser consolidado, por alguna de las acciones planteadas. El proceso de negación no es una disfunción, es una estructura protectiva de nuestro aparato psíquico que lo que hace es evitar que tengamos acceso al registro de circunstancias que pueden poner en riesgo nuestra subjetividad. En algunos casos puede funcionar bien. Ahora, en circunstancias de crisis, cuando estamos confrontados con el riesgo de nuestra propia muerte, la de seres queridos y, sobre todo, la ruptura radical de nuestra vida cotidiana, esos mecanismos de negación se pueden volver particularmente dañinos porque nos impiden observar una realidad y, por lo tanto, nos impiden actuar para enfrentar esa situación y nos ponen en peligro. Y eso se estructura con la racionalización de esa forma de negación, que da lugar a un fenómeno de negacionismo, que es cuando tratamos de construir sentidos que ratifiquen esa negación. Entonces, surgen las teorías conspirativas, «la pandemia no existe», «los muertos no son tantos», «la letalidad no es tan alta como dicen», «a mí no me va a tocar», «esto afecta a la gente mayor», distintos mecanismos que aparecen para darle una racionalización a ese proceso de negación.
.
– ¿Cuáles creés que fueron las acciones del gobierno, durante la gestión de la pandemia, que reforzaron este proceso de negación?
– Yo suelo decir que se sobreestimó el pánico y se subestimó la negación. El pánico puede ser una conducta problemática, puede provocar acciones desesperadas y libres de toda normatividad. Uno lo podría haber pensado para las primeras 48 horas después de decretado el aislamiento, el temor a que la gente se arrojara a los supermercados a pertrecharse de comida y provocar desabastecimiento, por ejemplo. Pero después era obvio que el mayor problema no iba a ser ese. Mas bien hemos visto lo contrario, no aparece el miedo que debería aparecer, el miedo saludable ante semejante nivel de muertes y de contagios y, por el contrario, el sentimiento dominante ha sido la negación muy alimentada por el discurso tranquilizador. Porque si yo estoy en un estado de negación y tengo una autoridad que me dice que está todo controlado, este tipo de lenguaje que tiende a alejar el pánico y a recomponer tranquilidad ratifica la negación. Otro elemento que sirvió para ratificar la negación es que faltó un acompañamiento simbólico del discurso, que es lo que en comunicación se llama transmisión no verbal, que suele ser mucho más potente que la transmisión verbal. Yo te puedo pedir que te cuides pero, si te lo estoy diciendo mientras hablo con un periodista en un estudio cerrado, los dos sin barbijo y sin distancia, te estoy dando un doble mensaje que también sirve como ratificador de la negación. Esto es, me están diciendo algo pero ni ellos lo creen, porque ni ellos lo actúan. Ahí hay un componente muy importante para entender por qué cobra tanta fuerza la negación. Y, por último, te señalaría la falta de planificación estratégica, lo que podríamos plantear como un cierto incumplimiento de la palabra pública. Si yo te digo que vamos a aislarnos por X cantidad de días pero después te extiendo los días, y después lo extiendo de nuevo y de nuevo, entonces, en esa extensión, pierde credibilidad esa palabra porque ya sabemos que esos días no son tales, porque no sabemos dónde está el final y entonces se va generando una situación de agobio, de cansancio, de hartazgo que tuvo que ver con esta falta de explicitación de un plan estratégico. Que además, cuando se estructuró, tuvo diversos problemas.
.
– Resulta paradójico que mientras el gobierno brindaba un mensaje tranquilizador -como vos lo caracterizás-, había periodistas y políticos que consideraban, por el contrario, que se desplegaba un mensaje del terror y que era un herramienta para manejar a la sociedad con fines oscuros.
– Eso es muy interesante. Efectivamente, aparecen determinados sectores políticos y determinados medios de comunicación planteando un negacionismo ideológico articulado, ya no es un proceso de negación psíquico sino de otro tipo. Yo recuerdo una frase de Jorge Asís que me impactó mucho, muy reiterada durante todo un mes, que hablaba de “muertos imaginarios”. E incluso decía que no iba a haber más de 500 muertos en 2020 por la pandemia. Me llama la atención la impunidad porque debería haber, aunque sea, un reconocimiento público de su falta de respeto a las familias de los fallecidos, para las cuales los muertos no son imaginarios. Pero, al mismo tiempo, apareció desde algunos especialistas también, un discurso “terrorista” en un sentido contrario que hablaba de bombas virales. Y esas bombas virales no ocurrieron nunca y eso también fortaleció el negacionismo. Me acuerdo del día en que se abrieron los bancos y salió todo el mundo a la calle y se hicieron largas colas. Eso era una bomba viral y Buenos Aires iba a entrar en una situación como la de Brasil. Pasaron quince días y eso no ocurrió. Cuando se autorizan a los runners o las salidas de los niños también aparece el mismo discurso y no pasó nada tampoco. Entonces, esas catástrofes nunca efectivizadas fueron muy fuertes para ratificar el negacionismo. Se generó una situación de “Pedro y el lobo” por la cual cuando el escenario se empieza a complicar y se requiere implementar restricciones en al AMBA, en la primera quincena de julio, había un nivel de destrucción de la confianza pública que impidió que esa medida pudiera ser cumplida cabalmente.
.
– ¿Cuál es el papel que jugaron la mayoría de los medios de comunicación en esa disputa por el sentido a partir de su sistemático ataque a las medidas de aislamiento?
– Yo creo que el rol fue muy malo pero no necesariamente de un modo tan lineal. Me parece que fue más complejo y más transversal. Más transversal en el sentido de que vos tenías en los medios hegemónicos, quizás, una mayoría de periodistas que empezaron a jugar en esta estrategia de corroer cualquier medida de cuidado pero también había otros periodistas con un discurso mucho más responsable. Y, por otro lado, también tenés periodistas que sí habían jugado una actitud de mayor corrosión, como el caso de Eduardo Feinmann, y que cambiaron su discurso cuando los atraviesa el virus. Me parece que el problema fue más bien otro y fue que muchos periodistas no tuvieron registro de lo que esta crisis producía en ellos mismos a nivel psíquico y, entonces, hubo una transferencia a la audiencia de las propias angustias, hartazgos, temores y negaciones. Es un proceso menos ideológico pero más profundo y que caló muy hondo. Y ahí me parece que el caso más sintomático es Luis Novaresio que ha atravesado momentos distintos en relación con la pandemia desde su terror en el primer mes, hasta su hartazgo a partir de mayo y su enojo a partir de agosto, y en todos los casos transfería a la audiencia lo que le estaba ocurriendo a él y con un nivel de ansiedad que era tremendamente nocivo. Lo que hacía era irradiar ansiedad, angustia, terror. Esto pudo conectar con cierto clima negacionista y me parece que es la tónica más interesante para pensar el rol de los medios.
.
– Una situación sorprendente ocurre en algunas provincias donde aumentan mucho los contagios pero hay una fuerte resistencia al cierre de actividades porque dicen que la cuarentena ha sido muy larga y no se aguanta más, cuando en esos lugares, el cierre fue muy breve. ¿Por qué ocurre algo así?
– Ese es un gran problema de la sociología: las representaciones que construimos, a veces, pueden tener grandes distancias con los elementos objetivos de la realidad. Y creo que lo que jugó aquí fue el carácter centralista argentino, donde los medios de comunicación irradian hacia todo el país la situación de Buenos Aires. La mesa política de los tres (Fernández, Kicillof y Larreta), elegida por el gobierno nacional, también reflejaba la situación de Buenos Aires. Ahora bien, el AMBA fue lidiando a lo largo de seis meses con la curva de contagios, tuvo una situación muy mala pero que permitió que el sistema de salud resistiera porque, en ese tiempo, se lo pudo recomponer y reforzar.
.
En el interior del país la situación fue muy distinta. Como se logró suprimir el virus por varios meses, los contagios empiezan a acelerarse en el mes de agosto, con lo cual, el crecimiento es infinitamente más acelerado porque ocurre en un momento de apertura. Y, cuando se requiere un nuevo cierre, pequeño, de 14 días para poder volver a suprimir el virus, el clima político atravesado por la grieta, por el negacionismo, por la irradiación centralista porteña, genera una percepción de la situación que lo impide. Y esa es la disyuntiva en que se encuentran los gobiernos provinciales, sean del signo político que fueren. En muchos casos tienen la voluntad de llevar a cabo estos cierres, que hemos denominado cierres selectivos, planificados, intermitentes y, sin embargo, no tienen las condiciones sociopolíticas para poder hacerlo. Esto es producto de una representación de la situación totalmente errada pero absolutamente consolidada de “no vamos a tolerar un día más de restricción”. Y esto está generando una situación catastrófica porque en muchas ciudades del país el sistema de salud puede colapsar. Entonces, Argentina se está acercando a tasas increíbles de muertos, de contagios, de letalidad y poniendo en peligro el sistema de salud, situaciones todas que no esperábamos y que no parecían ser el destino de ese primer abordaje tan interesante del primer mes.
.
– Hoy da la sensación de que revertir este clima social es algo muy difícil. Incluso, se percibe al gobierno nacional y a los gobiernos provinciales como resignados ante esta situación. Pero todavía quedan muchos meses por delante hasta que se aplique una vacuna. ¿Qué acciones pensás que se pueden llevar a cabo?
– Yo planteo dos cuestiones que me parecen centrales. Primero, una estrategia de reducción de daños. Creo que se puede lanzar una campaña ya. Y puede conectar con las personas porque el mayor enojo es con la restricción, no con el cuidado. Por eso, implementar cuidados que no impliquen restricción es algo viable. Lo segundo es revertir ese clima construido de degradación de la palabra pública, de negacionismo, de desconfianza con las medidas de restricción. Creo que, en ese sentido, una propuesta de aislamientos selectivos, planificados e intermitentes puede ser un paso superador de lo que hemos vivido, si se presenta bien. Requiere, en un primer momento, trabajar en modos minimalistas, esto es, con cierres de 5 ó 7 días, en lugar de 14 ó 21, que sería lo ideal. Y para que se recomponga la palabra pública se tiene que cumplir con el cierre y, sobre todo, con la apertura. Esto es que un gobierno provincial o municipal, según las necesidades, decida cierres muy cortos donde se vea el efecto positivo del cierre y el cumplimiento de la apertura, que puede ir acompañada de una estrategia de reducción de daños. Porque lo que ratificó el negacionismo y este clima social es observar reiteradamente que los pronósticos no se cumplían. Desde las bombas virales que no explotaban hasta los picos que no llegaban, pasando por las aperturas que no se producían. Y se fue entrando en una lógica donde parecía que la única forma de revertir la restricción era la protesta, era enfrentarse al Estado. Y esto puso a la sociedad en pie de guerra con el Estado que apareció en soledad disponiendo medidas de cuidado que aparecían como excesivas y, sobre todo, que incumplía sus propias promesas. Me parece que eso es lo que tenemos que revertir.
.
ooooo
.
Un cuestionamiento para la polémica
.
El enfoque de Feierstein abre ángulos nuevos de visión y acción. Pero su propuesta de minicuarentenas muy locales y de sólo 7 días podría tener algún sustento político solamente allí donde hay intendentes suficientemente fuertes y distantes de otras ciudades como para cerrar sus partidos a cal y canto. Y eso sólo a condición de que a estos intendentes no se le rebelen la ciudadanía y la policía locales, y que no choquen de frente con sus propios gobernadores.
.
Como se darán cuenta, estas 3 cláusulas de exclusión dejan poquísimas municipalidades en el país en condiciones de hacer estas piruetas de frenado y arranque súbito con éxito. Huanguelén, una minúscula ciudad agropecuaria en el Suroeste de la provincia de Buenos Aires ha sido una. Habrá que estudiar si Coronel Suárez, cabecera de partido, 14 veces más numerosa en habitantes y con mucha mayor conectividad comercial, logra hacer lo mismo.
.
El punto clave, a mi entender, es que propuesta de Feierstein aplica categorías que describen bien el funcionamiento del aparato psíquico de las personas, pero no tienen sustento geográfico, logístico ni biológico. La pandemia en sus dos primeros meses se manejó muy bien, lo cual nos permitió cruzar el invierno con casi 1/3 de los muertos por millón que tenían vecinos como Chile o Bolivia. Ya despuntando la primavera, estábamos alcanzándolos, con 2/3 de sus números. Probablemente a fines de año los hayamos alcanzado.
No se maneja nacionalmente una pandemia con un puñado de intendentes separatistas, como se pueden ver ahora, aplicando cuarentenas o toques de queda (caso del Partido de la Costa en la provincia de Buenos Aires) a su arbitrio, o por el contrario, declarando abiertas sus ciudades. Algunas de estas medidas anárquicas pueden ser transitoriamente eficaces (ciertamente, no la apertura total), pero distan mucho de un manejo organizado a nivel de regiones o de país. Que, es obvio, debería hacer uso de esa herramienta que liga el «big data» con la cartografía, los Sistemas de Información Geográfica.
Es una de las tecnologías a las que apostaría para recuperar algún control nacional y racional de la crisis. Pero si las directivas emergentes de todos modos fueran desacatadas, por esa erosión de la autoridad al que se refiere Feierstein, ¿qué se debe hacer, entonces?
Lo primero sería no buscar culpables al cuete, aunque sea políticamente redituable. Admitir que a esta altura de los números tal vez esta crisis ya no se la maneja es exponerse a que a uno le peguen, pero se parece bastante a lo que pasa hoy. Es probablemente más honesto confesar que casi todos ignoramos cómo se la podría manejar.
Yo apuesto mi escasa fe a las novedades que puedan aportar la farmacología y las mejoras de la clínica: el muy caro remdesivir no parece haber servido de mucho, en cambio la vieja y barata dexametasona fue un «game changer». Y así, a fuerza de prueba, error y «trials» de doble ciego, la letalidad en el mundo ha ido bajando, pese a la expansión de la casuística. Es un modo de ir tirando hasta tanto pinten algunas primeras vacunas, si son eficaces y de fácil distribución.
Creo que no es la negación lo que fogonea el espectacular incendio virológico del interior. Éste se desparramó desde nuestras grandes megalópolis. Y lo hizo cuando en una de ellas, el AMBA, paradójicamente, la velocidad de contagio venía bajando desde hacía semanas.
Es la logística que hemos ido construyendo durante décadas lo que desparrama Covid-19 por nuestros casi 2,8 millones de km2. Hoy el SARS CoV2 llega a cualquier caserío rural que el INDEC no califica como ciudad con los camiones que trasladan alimentos y combustibles. Hoy son estos vehículos la vía más capilar e incontrolable de contagio a distancia de los pocos municipios que quedan virológicamente prístinos.
A un automovilista lo atajan seguro, pero ¿quién va a parar a hisopar a un chofer que trae comida, o repuestos a una zona sin casos o con muy pocos desde alguna lejana (e infectada) capital? Y si en la ciudad de llegada los bares y restaurantes están abiertos, nadie usa tapabocas y la vida social continúa como si tal cosa porque no hay casos, ¿quién va a impedirle al transportista mezclarse con la gente? Resultado: primeros casos. Luego, incendio.
Éste es un país demasiado grande (el 9no de la Tierra) para la logística residual que heredó de los ’90. Neuquén es un ejemplo de libro: tuvo por décadas uno de los mejores aparatos de salud pública del país, pero hoy las terapias intensivas neuquinas están colapsadas y Neuquén deriva casos graves a Río Negro, que jamás tuvo un desarrollo sanitario comparable.
¿Cómo se pudo haber infectado de modo tan explosivo una provincia de tan alto PBI, pero cuya densidad poblacional promedio es tan baja? Todo en Neuquén se mueve en camión, y lo hace desde y/o hacia unos pocos enclaves de hacinamiento donde el SARS CoV-2 tiene circulación comunitaria, modo elegante de decir que allí te lo puede pegar cualquiera.
A Neuquén, los alimentos llegan desde la Argentina fértil, al Norte. En el Alto Valle, el petróleo y el boom inmobiliario que trajo van desalojando las viejas chacras frutihortícolas. Y los combustibles que salen de las urbes petroleras (Cutralcó, Centenario, Plottier, Zapala), viajan a las refinerías de la Pampa Húmeda como crudo (está la de Plaza Huincul, pero es chica), y vuelven como nafta y gasoil.
¿Qué ciudad chica del país y dependiente en alimentos, medicamentos, combustibles refinados o repuestos mecánicos obliga al camionero a detenerse en un retén para un hisopado, y si sale positivo lo obliga a hacer cuarentena mientras otro colega toma su lugar? Ninguna. Es económicamente imposible: las empresas deberían tener choferes de relevo en casi todos sus puntos de destino. Los números no cerrarían.
Entonces, incluso durante el primer mes y medio de aplicación, cuando la cuarentena nacional se acató casi con entusiasmo y la pandemia pareció que podría acorralarse y reprimirse en unas pocas grandes ciudades, ¿no estaban tendidas, y a la espera, las vías de contagio del interior?
Quien las transitó o vivió en ellas sabe que las ciudades petroleras o mineras son campamentos de trabajo, «boomtowns» grises, precarios y con mucha población de paso, donde la comida es cara y no se cultiva nada ni en invernáculos. Todo viene y va en camión. Ciudades turísticas de fama nacional recostadas hacia el Oeste cordillerano, como Caviahue o Villa Pehuenia, tienen combustible «cuando llegue el camión, vuelva pasadomañana». Debe haber pocos países en el mundo que gastan tanto combustible líquido para mover combustible líquido como el nuestro.
Lo que no resultó esperable era que este derroche logístico, que nadie quiso remediar renacionalizando y reconstruyendo los trenes, fuera a tener consecuencias sanitarias. Faltaba un virus zoonótico respiratorio como éste, de contagio relampagueante, pero con muchos portadores asintomáticos que no se enferman pero sí desparraman, o que empiezan con los síntomas casi una semana después del contagio. Bienvenidos al siglo XXI, lectores.
El transporte de mercancías por riel, allí donde existía, permitía el movimiento de muchas más toneladas con mucho menos personal. Las grandes líneas argentinas, con la Belgrano Norte a la cabeza, abundaban en ramales secundarios y terciarios que aseguraban una logística muy capilar a centenares de ciudades, aldeas y parajes. Los pueblos que pudieron resistir el cierre de la estación pasaron a depender del camión para poder mover sus productos agropecuarios. Hay casi dos generaciones de argentinos que nunca vieron aquellos enormes trenes cargueros que parecían no terminar de pasar nunca.
Y la nueva y mala correlación resultante entre toneladas movidas y personas a cargo de moverlas importa, porque el SARS CoV-2 viaja y se desparrama en los pulmones de los portadores asintomáticos, mucho más que en los «fomites» u objetos contaminados, como se temía en marzo o abril. Hoy se sabe que es la gente la que contagia a la gente, y respirando nomás. Cuanto más gente para mover menos mercancías, más vulnerables nos fuimos haciendo como país.
En tiempos de Perón se nacionalizaron los ferrocarriles ingleses y franceses: el inventario arrojó 48.000 km. de vías férreas en distintos estados técnicos de mantenimiento, pero casi todas en uso, y un parque de locomotoras y vagones de carga medio envejecido, todavía funcional. Fue en los ’60, ’70, ’80 pero especialmente en los ’90, cuando terminamos de reventar un país logísticamente ferroviario para reemplazarlo por uno dependiente del camión, con no más de 9000 km. de riel en uso.
.
Vuelvo a la propuesta de Feierstein: cuarentenas intensas pero acotadas en el espacio de algunas municipalidades y el tiempo de una semana. Suena atractivo. Pero fuera de la dificultad política para imponer o dejar suceder algo tan poco federal e inorgánico, sucede que un contagio en el día 1 seguido por un pródromo lento -y eso pasa con frecuencia- permitiría que el portador sano vuelva a circular por el país, y haga los primeros síntomas recién en su nuevo punto de destino. A esa altura dejó un tendal.
Las cuarentenas de 15 días, cuando todavía eran acatadas, no salían de la observación de la psiquis humana sino de la dinámica de la infección. A un virus que, en casos agudos, se toma promedio 20 días desde el pródromo al desenlace, bueno o malo, y que incluye casi siempre una semana de portación asintomática y posible hipercontagio, no se lo ataja encerrando a nadie con una cuarentenita abreviada. Sí, lectores, las pandemias y la libertad se llevan pésimo.
.
Vivimos todos a espera del licenciamiento de dos o tres vacunas, en lo posible de distinta base tecnológica, que le compliquen por fin la vida al SARS CoV2. En el interín, la gimnasia cívica que propone Feierstein puede ser un pasatiempo interesante, sobre todo ejecutado con energía. No difiere tanto de ese nuevo culto urbano llamado «la danza y el martillo» muy recomendado a nosotros desde España. Parecen respuestas muy dinámicas. Pero en este país enorme tienen poca demografía detrás, menos logística aún, y con este virus en particular, cero biología.
Daniel E. Arias

Australia cancela la venta del buque rompehielos Aurora Australis a la Argentina

0
Sorpresivamente, la empresa australiana P&O Maritime Logistics, propietaria del rompehielos Aurora Australis cambió de opinión, después de muchos meses de tratativas, y le comunicó oficialmente al Ministerio de Defensa de la Argentina que no se lo venderá. El buque estaba previsto que llegara a nuestro país en los primeros días de noviembre. La Armada Argentina tenía previsto incorporarlo como buque adicional para auxiliar al ARA Almirante Irizar durante las próximas campañas antárticas. A principios de este mes el ministro de Defensa, Agustín Rossi, había dicho públicamente que estaban esperando la respuesta de los australianos ya que “sería una gran alegría incorporarlo a la Armada Argentina”. El pasado viernes 16, la firma extranjera hizo llegar su respuesta negativa, que tomó por total sorpresa a las autoridades del Gobierno nacional. La nota que P&O, firmada por su Director de Desarrollo, envió al Ministerio de Defensa, dice que “hemos tomado la decisión de no proceder con la venta de la nave. En cambio, el RSV Aurora Australis permanecerá en servicio. Se preservará un buque icónico y que es una parte importante del legado de P&O, lo que garantiza que continúe su vida como un barco de trabajo. Esta decisión se tomó como resultado de una extensa deliberación que ha llevado algún tiempo. El nivel de interés exhibido por Argentina ha sido muy apreciado y le agradecemos”. El rompehielos Aurora Australis es un buque de 30 años de antigüedad que fue diseñado por la División Antártica Australiana, a fines de la década de 1980, y construido en Carrington Slipways, hoy Forgacs Shipyard, en Nueva Gales del Sur. Mide 94,91 m de eslora, 20,3 m de manga y 8.158 toneladas de desplazamiento, y hasta hace poco se encontraba al servicio del Programa Antártico Australiano. Ha sufrido ya dos incendios. Es propulsado por dos motores diésel marca Wärtsilä, puede lograr una velocidad máxima de 16,8 nudos y romper hielo de hasta un grosor de 1,23 metros a 2,5 nudos. Su tripulación se compone de 24 personas y puede llevar hasta 116 pasajeros, tres helicópteros y 29 contenedores. A bordo posee laboratorios para investigación biológica, meteorológica y oceonográfica, y con un plataforma de arrastre para el desarrollo y la recuperación de instrumentos de investigación mientras navega. En privado, y en las redes sociales, personas vinculadas a la actividad naval han mencionado la hipótesis de que la caída de la venta se debe a una presión de Gran Bretaña. Pero no hay datos concretos sobre el asunto. Corresponde que digamos que en AgendAR no nos entristeció demasiado la noticia. Hace tres meses publicamos un documento de cámaras de empresarios y gremios de trabajadores vinculados a la industria naval: «La industria naval construye uno de los bienes de capital más complejos, junto con los satélites, que puede realizar un país. La diversidad de construcciones y la cantidad de sistemas con los que cuentan los distintos tipos de buques, la constituye en una industria de concurrencia, en una verdadera “madre” de Industrias. … El único bien de capital que se deja ingresar usado al país son los buques … Todos los medios de transporte, sean de pasajeros o de carga, tienen un tiempo de caducidad. Las dos características anteriores en el peor de los casos deberían ser la excepción, sobre todo en un país que cuenta con un sistema fluvio-marítimo que atraviesa verticalmente toda la extensión de su territorio. Sin embargo desde los años 90 la excepción se convirtió en la regla y así nos hemos convertido en el chatarrerío naval del mundo. En la industria naval el Estado está ubicado en los tres vértices de un triángulo: por un lado es armador, es decir que tiene buques en distintos organismos; al mismo tiempo es quien regula la actividad pormedio de leyes y decretos, y por último tiene Astilleros propios. Pero desde los años 90 a la fecha, el Estado fue perdiendo capacidad de navegar. Primero se liquidó la empresa mercante (ELMA) y a la vez los  organismos que tienen buques vieron envejecer y reducir sus flotas. Al mismo tiempo, tanto Prefectura y la Armada, como el INIDEP o CONICET, han comprado buques nuevos y usados al exterior. En pocas palabras el Estado es el primero en convertir la excepción en la regla. En el año 2018, después de largos años de debate, el Congreso de la Nación sancionó por unanimidad en ambas Cámaras una Ley de Industria Naval. El primer traspié vino con la reglamentación y el veto presidencial a los artículos que permitían financiar la actividad (FODINN). El segundo, y lo que motiva el presente texto, es la adquisición por parte del Estado de un Buque Polar de 31 años de antigüedad, que tuvo dos siniestros y que fue descartado por Australia. Esto se resuelve pese a que el artículo 15 de la Ley de Industria Naval sostiene que los organismos del Estado que requieran buques deben construirlos en Astilleros Nacionales. … En los últimos años el Estado compró en el exterior 4 patrulleras a Francia por un total de 317 millones de Euros, a Israel 4 lanchas shaldags por un total de 48 millones de dólares, a España dos buques oceanográficos por 33 millones de dólares. Así, se perdieron más de 10 mil pu estos de trabajo en nuestra industria nacional. A la vez se trajeron remolcadores usados de Rusia y un buque también usado para el CONICET (en la actualidad fuera de servicio). Cabe destacar que todos los buques se podrían haber construido en Astilleros Nacionales. En definitiva queremos llamar a la reflexión al Ministro de Defensa y a la revisión de la decisión de incorporar el buque Aurora Australis. Su decisión podría ser el inicio de una “nueva normalidad” para la industria naval: construir en Astilleros nacionales los buques que el país necesita.» Para acceder al texto completo del documento y a las entidades firmantes, cliquear aquí.) En este portal hemos planteado muchas veces que Argentina, por la geografía y también por su comercio exterior, es un país marítimo. Que no tenga una industria naval importante, es un absurdo. En el plano técnico, agregamos que este barco tuvo demasiados problemas y años, y es de poca masa y poca potencia para romper hielo antártico (1,2 metros contra los 5 que logra partir el Irízar). En febrero de 2016 quedó encallado en la Antártida. Dijimos en julio, y reiteramos, que hoy es factible construir aquí un barco científico polar, quizás con la misma capacidad de romper hielo delgado, pero de producción nacional y de mayor tonelaje. Y tenemos entendido que la Armada Argentina tiene un proyecto para la construcción en el país de un buque de transporte polar para acompañar al ARA Almirante Irizar en la logística de la campaña antártica. La idea es poder desarrollarlo y construirlo en un lapso no menor a 5 años. Por último, cabe destacar que también está en carpeta un diseño de un buque logístico antártico a gas natural licuado para campañas antárticas desarrollado por estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que fue premiado en la Dr. James A. Lisnyk Ship Design Competition 2019.

Política Turística: Construir en la incertidumbre

0
Osvaldo Lombardi, ex Director Nacional de Modernización y Competitividad de la ex SECTUR (actual Ministerio de Turismo y Deportes), ex Director General de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, escribió esta reflexiva, y crítica, columna sobre la situación y las promesas de la industria turística: «Hay coyunturas como esta en donde nos toca vivir, donde tratar de comunicar certezas puede ser un verdadero desatino. El camino quizás sea otro donde las verdaderas certezas se construyen paso a paso, tomando las realidades y necesidades de la gente y las limitaciones del campo desde donde intentamos sentar las bases para esa reconstrucción. Estuve leyendo unas notas en una prestigiosa revista especializada en turismo y las declaraciones y propuestas comerciales de una serie de operadores conocidos, muchos por haber trabajado intensamente en el turismo emisivo, otros tradicionales agentes del turismo nacional y unos pocos receptivos de destinos específicos como Iguazú o el Noroeste Argentino. Mi sorpresa fue creciendo cuando descubrí que el relato, en general muy parecido de todos ellos, trataba de eludir la complejidad de actual situación sanitaria, con un mensaje marketinero induciendo a comprar sus productos. Un detalle: todos ofrecían seguro covid 19, flexibilidad en las fechas de viajes, usaban seguido la palabra protocolo y describían el plan pre viaje que lanzo el gobierno como una especie de panacea. La oferta que incluía la flexibilidad en las fechas de viajes es la lógica consecuencia del hecho que nadie sabe cuando se va a poder viajar en serio. La primera incertidumbre es esta. Otras ¿se mantendrán los precios de estas ofertas? Surgen las dudas por la inestabilidad económica que estamos viviendo. Si se compra hoy ¿se mantendrá la calidad de lo pactado? Si bien estamos en una inflación amenguada por la cuarentena extendida, miremos con un ojo la presión de la suba del dólar sobre los precios y con el otro a ver si viene alguien a desactivar esta bomba de tiempo. El crédito obtenido por la compra de un paquete o servicio turístico a través del plan pre viaje ¿tendrá el mismo valor a la hora de poder utilizarlo? Los destinos turísticos liberados ¿qué nivel de contagios y muertes tendrán en el momento de nuestro viaje? ¿Tendremos la frontera cerrada y nos tendremos que volver a casa? ¿Qué fortaleza tiene la infraestructura sanitaria de cada uno de los destinos que se promocionan para la temporada? Hoy por hoy la apertura de la temporada de verano de la costa bonaerense tiene como una de sus debilidades este punto. ¿Se harán los testeos correspondientes cuando surjan casos derivados del natural movimiento turístico? Es lógico que se permita viajar en base a una declaración jurada y cumpliendo las normas de la aplicación Cuidar, pero la seguridad sanitaria significa articular cada destino turístico con centros de derivación rápida ante la detección de un caso, aislamiento y testeos al entorno una vez detectado. También debe acompañar a toda esta apertura una campaña de cuidados personales y de nuevas conductas sociales. Como se descubre rápidamente, la complejidad de las incertidumbres requiere de este primer paso de certeza. Pero la apertura requiere de otras premisas previas. Ya lo decíamos a medidos de abril, se debía trabajar para hacer atractivo el destino generando confianza al potencial visitante en base a tener un sistema sanitario adecuado a las circunstancias, tener una conectividad segura y eficiente, tener en cuenta el mercado de excursiones y cercanías, cambios de conductas en el personal de servicios y en los turistas y, como siempre, calidad en los productos turísticos acompañado de un precio justo. Todo esto requiere más que de la voluntad de las partes involucradas, una alianza publico privada de magnitud respaldada por una política del gobierno coherente que facilite ese objetivo. Si cada paso del sector turístico en ese sentido se ve luego afectado por una endeble política macro, vanos son los esfuerzos. Muchas cosas más hay para agregar y reflexionar, pero ya está claro que se necesita repensar el sistema turístico argentino como tal, además de ser fundamental la necesidad de tener una apertura gradual pero simultánea de todos los factores que lo conforman. También, está claro, la necesidad de tener políticas macro que resguarden ese camino que llevara un tiempo, hoy indescifrable. Comunicar certezas, a veces tiene el sabor amargo de las falsas promesas y para aquel que viaja con las expectativas de tener una experiencia novedosa y nutritiva no hay nada peor que las promesas incumplidas.»

Otro desarrollo de la UNLP: un kit de diagnóstico que emplea nanopartículas magnéticas

0

Se trata de una innovación que permite extraer el componente genético y brindar resultados más rápidos y económicos.

Los ministerios bonaerenses de Salud; y de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, junto a la Universidad Nacional de La Plata y al Conicet firmaron un convenio para desarrollar un kit de extracción rápida de Ácido RiboNucléico (ARN) para el diagnóstico de COVID-19 mediante nanopartículas magnéticas.

El nuevo sistema fue desarrollado por científicos bonaerenses de la Universidad Nacional de La Plata y del Conicet. Es más rápido y económico porque no necesita gran equipamiento de laboratorio, y al producirse en el país, reemplazaría los productos importados. Abastecerá, en principio, a la red pública de laboratorios de la provincia de Buenos Aires.

Su función, explicaron las y los especialistas, es atraer el componente genético del virus mediante pequeñas partículas, como si se tratase de un imán, y de esta manera permitir su identificación.

Lo novedoso del kit es que no requiere el uso de centrífugas, un equipo costoso que no está disponible en todos los laboratorios. Eso significaba, hasta ahora, una limitación y un menor procesamiento de muestras.

Claudia Rodríguez Torres, investigadora del CONICET, explicó que gracias a esto, el equipo laboratorio para hacer el diagnóstico puede ser muy sencillo. Además, señaló que “lleva menos tiempo en el proceso de extracción de ARN y reemplazaría los productos importados por productos que podemos fabricar de industria nacional”.

El desarrollo de esa nueva técnica surge cuando desde el ministerio de Salud, y desde el equipo de diagnóstico advertimos que el paso limitante es la extracción del ARN. Ahí articulamos con el ministerio de Producción, Ciencia e Innovación para ver cuál era la manera de encontrar una solución a esta problemática”, señaló Marina Pifano, asesora del ministerio de Salud.

En efecto, el kit acorta el primer paso del diagnóstico, requiriendo solo 20 minutos, es mas económico porque requiere menos insumos y permitirá duplicar la cantidad de resultados diarios al permitir procesar más muestras.

De esta innovación participan también el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM), del Centro Regional de Estudios Genómicos (CREG), del Instituto de Investigaciones Fisioquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) y del Instituto de Física de la Plata (IFLP). El proyecto es el resultado de dos convocatorias que realizó el MINCyT de la Nación.

La brecha entre dólar oficial y «blue» es insoportable. Pero una devaluación lo sería más

0
Sobre este tema nos hemos pronunciado muchas veces en AgendAR. Pero ahora nos parece oportuno recoger esta opinión de un hombre de la «city», Ricardo Delgado, economista y director de la consultora Analytica:

ooooo

Historia conocida. A medida que la distancia entre el dólar oficial y los financieros o el blue crece más y más, las decisiones cotidianas se desvirtúan. Los que importan insumos para producir aceleran compras y adelantan pagos, ante el miedo a una devaluación inminente. Los ahorristas y las empresas con deudas en dólares intentan sacarle la mayor cantidad posible de divisas al Banco Central, a la vez que aumentan las presiones sobre los activos financieros y bienes durables, como automóviles, que permiten huir del peso. Cuando todos buscan salir, nadie quiere entrar. Los que “producen” dólares venden cada día menos, anticipando la devaluación. Los exportadores demoran sus liquidaciones en el Banco Central, los sojeros no entregan sus granos a las fábricas y son completamente indiferentes a la baja (exigua) de retenciones y a los mejores precios internacionales. Los ahorros en dólares salen de los bancos y escapan del sistema. Este círculo vicioso, que se acelera a una velocidad inusitada en las últimas semanas, nos coloca ante una dinámica perversa. Ante la lógica cobertura frente a costos futuros inciertos, las empresas incrementan precios y/o venden menos, por la mayor incertidumbre en la provisión de insumos. Más inflación y la posibilidad cierta de desabastecimiento en el horizonte. Estas son las razones por las que una brecha persistente superior al 100% es insoportable para que la economía funcione con normalidad. El Gobierno dejó pasar una oportunidad única para bajar la brecha a fines de agosto, cuando cerró el exitoso canje de deuda. Desde entonces, la política económica perdió el encuadre, actuó siempre tarde, decidió mal, con aspirinas para un paciente en estado crítico. Evitar la devaluación desordenada, decidida en los mercados financieros, debe ser la prioridad uno. Porque los equilibrios sociales están demasiado frágiles. Aunque tarde y con poca potencia, hay que poner sobre la mesa todo el arsenal disponible: suba de tasas, intervenciones en el mercado de bonos, corrección fiscal. Asumiendo que puede haber algo más de recesión, pero huyendo del inmenso desorden que provocaría un nuevo golpe al peso en el bolsillo de los argentinos.

Tocando un asteroide: la misión de OSIRIS-REx . Video

0

La OSIRIS-REx es una sonda espacial de la NASA diseñada con el objetivo de alcanzar el asteroide Bennu, entre las órbitas de la Tierra y Marte, recoger una muestra del material de su superficie y volver a la Tierra para que esta muestra sea analizada.​ Fue lanzada el 8 de septiembre de 2016 desde cabo Cañaveral. Llegó al asteroide el 3 de diciembre de 2018. Y esta semana descendió en Bennu.

La misión de la nave OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explorer) para recolectar material de la superficie de Bennu fue altamente compleja y riesgosa. Frente a los desafíos que representa descender en un asteroide plagado de rocas del tamaño de un edificio, que además expulsa partículas que vuelven a caer como lluvia sobre su superficie, la NASA diagramó un procedimiento que duró cuatro horas y media. Los pasos para que la sonda se posara en la superficie del asteroide por escasos segundos y tomara el material que luego será analizado en la Tierra fue el siguiente: 1- La secuencia de descenso comenzó con OSIRIS-REx encendiendo sus propulsores para dejar su órbita segura aproximadamente a 770 metros de la superficie de Bennu. 2- Después de viajar cuatro horas en esta trayectoria descendente, la nave espacial realizó la maniobra «Checkpoint» a una altitud aproximada de 125 metros. Esta combustión del propulsor ajustó la posición y la velocidad del OSIRIS-REx para descender abruptamente hacia la superficie. 3- Aproximadamente 11 minutos después, la nave espacial realizó la combustión «Matchpoint» a una altitud aproximada de 54 metros, ralentizando su descenso y apuntando a una trayectoria que coincidiera con la rotación del asteroide en el momento del contacto. 4- La nave espacial luego desciendió a la superficie, aterrizó durante menos de dieciséis segundos y disparó una de sus tres botellas de nitrógeno presurizado. El gas agitó y levantó el material de la superficie de Bennu, que luego quedó atrapado en la cabeza recolectora de la nave espacial. Después de este breve toque, OSIRIS-REx encendió sus propulsores para alejarse de la superficie de Bennu y navegó a una distancia segura del asteroide. 5- Después de la maniobra de salida de la órbita, la nave espacial emprendió una secuencia de reconfiguraciones para prepararse para el muestreo. Primero, OSIRIS-REx extiendó su brazo de muestreo robótico, el mecanismo de adquisición de muestras Touch-and-Go (TAGSAM), desde su posición de almacenamiento plegada hasta la posición de recolección de muestras. 6- Los dos paneles solares de la nave espacial luego se movieron en una configuración de «ala en Y» sobre el cuerpo de la nave espacial, que los colocó de manera segura arriba y lejos de la superficie del asteroide durante el aterrizaje. Esta configuración también colocó el centro de gravedad de la nave espacial directamente sobre la cabeza del colector TAGSAM, la única parte de la nave espacial que entró en contacto con la superficie de Bennu durante el evento de recolección de muestras. Lamentablemente, una porción significativa de la muestra se está perdiendo en el espacio, porque el compartimiento donde está alojada no se cerró correctamente. Nada es perfecto, ni siquiera los desafíos humanos más asombrosos. Agregamos este didáctico video de la NASA. En un castellano algo agringado, pero, nuevamente, nada es perfecto.

Investigadores del Conicet y de universidades piden revisar los criterios de compra de tests

0
Frente a la reciente compra de 375.000 test rápidos a Laboratorios Abbot, por un valor de 1,9 millones de dólares, dejando de lado los test de producción nacional, como el NEOKIT de diagnóstico rápido desarrollado por el Conicet, instituciones oficiales y laboratorios argentinos, varios científicos que trabajan en el combate a la pandemia han hecho oír su voz.

«Treinta y dos investigadores del Conicet y de universidades firmaron e hicieron pública una carta al director del Instituto Malbrán, Pascual Fidelio, con sus objeciones a la licitación para comprar a una compañía internacional tests rápidos de antígenos (que detectan una proteína del virus) para diagnosticar Covid-19 y pidiendo que se revisen criterios de testeo.

En el pliego de la licitación se establece que el Malbrán deberá realizar una prueba de desempeño del test que se compre, que éste deberá mostrar una sensibilidad mayor o igual al 90% en comparación con la técnica de referencia, conocida popularmente como PCR. Sobre la base de estudios locales, subrayan los científicos, una prueba de desempeño de los tests de antígenos que respete la estadística de las cargas virales locales «de ningún modo puede dar como resultado un 90% de sensibilidad en comparación con la técnica de referencia». Los científicos piden que las pruebas de desempeño del test Panbio (de la empresa Abbott, que es el que se ajustaría a las exigencias de la licitación) se realicen teniendo especial cuidado en incorporar muestras con diferentes cargas virales que respeten la estadística de las obtenidas en nuestro país.

Cómo son los tests de COVID-19

En un «anexo», los científicos detallan cuál es la utilidad de cada tipo de test para la gestión de la pandemia. Dejando de lado los serológicos (que detectan anticuerpos), hay tres básicos: los de PCR, isotérmicos LAMP (que no requieren ciclos de temperatura); y de antígenos. «Las PCR son los más sensibles y selectivos, presentan una sensibilidad muy alta y en principio podrían detectar incluso una sola copia del ARN del virus presente en la fracción que se analiza. Se basan en la amplificación génica. El valor que entregan es el número de ciclos (Ct) de duplicación necesaria para hacer detectable el ARN del virus. Por ejemplo, un Ct=20 significa que la muestra se multiplicó por 2 veinte veces, es decir, algo más de un millón de veces para ser detectable». Con respecto de los isotérmicos (LAMP) también amplifican, pero con un método que es a temperatura constante y vuelve muchísimo más barato el instrumento de laboratorio necesario para su uso (100 a 1000 dólares versus más de 20.000 para la PCR). Su sensibilidad no es tan alta como la de PCR (se necesita 10 veces más concentración de ARN para detectarlo)». Por último, los tests de antígenos o «rápidos» no amplifican y su sensibilidad es muchísimo menor. Presentan la ventaja de dar un resultado en 20 a 30 minutos, pero son igual de invasivos que los dos anteriores, exigen las mismas precauciones de bioseguridad, y son igual de lentos en esa etapa. Además, son entre 500 y 50 veces menos sensibles que los que utilizan la técnica de PCR y LAMP respectivamente. Según los científicos, ningún test tiene sensibilidad 100%, pero por la dispersión de cargas virales, algunos individuos positivos prácticamente no tienen potencial de contagio, mientras otros son altamente infectivos. Conocerla tiene un importante valor para el manejo de los brotes.

Conclusiones

Los tests rápidos no pueden reemplazar a la PCR en el diagnóstico debido a su baja sensibilidad -concluyen-. Por eso, la rutina que se ha determinado implica que si da negativo debe retestearse con PCR. Este hecho los pone muy por debajo de los tests LAMP. No se entiende entonces la razón por la cual estos se han eliminado en el documento del Ministerio de Salud en dos de las tres situaciones de positividad de testeo, mientras que se habilita el uso de tests rápidos, menos sensibles, que no pueden dar un resultado de descarte por no tener poder predictivo negativo. En vigilancia activa estos tests dejarían afuera un porcentual importante de casos con capacidad de contagio, pero podrían servir como método masivo de screening de supercontagiadores. En resumen, los test isotérmicos deben ser los que reemplacen a las PCR donde no se encuentren estos, y los tests rápidos de antígeno deberían servir solamente como una ayuda excepcional donde no se cuenta con otro tipo de test. El hecho de que sean nacionales y desarrollados por la ciencia local debería ser una razón adicional y muy fuerte para esta elección«.»

Barrick Gold anunció extensión de vida útil de la mina de oro Veladero hasta 2033

0
La minera Barrick Gold anunció que extenderá la vida útil de la mina Veladero, en San Juan, hasta el año 2033. Afirmó que, en ese lapso, el proyecto tendrá un impacto en la economía de US$ 5,3 mil millones. Ese fue el contenido de la exposición del CEO de Barrick Gold, Mark Bristow, en la Exposición Internacional «San Juan factor de desarrollo de la minería argentina», que esta vez, se hizo en forma virtual. El empresario señaló que para alargar el rendimiento de la mina se avanzará en proyectos asociados con otras empresas que podrían generar inversiones adicionales por unos US$ 600 millones. Algunos de esos nuevos puntos cordilleranos donde la minera está haciendo tareas de exploración son La Ortiga, Penélope, Porfiada y Cerro Pelado, entre otros.
Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Según el ejecutivo la «Argentina tiene un enorme potencial desde el punto de vista geológico. Por eso se puede seguir operando Veladero. Es un lugar desafiante para operar, debido a las restricciones financieras, pero estamos comprometidos con el Gobierno para encontrar soluciones aceptables«, dijo el directivo. Bristow agregó que «el precio del oro también es un componente bien importante de la industria que desde los 70, los diferentes eventos hicieron subir su precio como en los últimos meses y el precio va a seguir alto en el futuro y abre una oportunidad y motivación para seguir explorando». «En 2019, Veladero no era viable a US$ 1200 la onza. Pero ahora, a diez años, considerando los precios actuales, la rentabilidad es bien atractiva», continuó diciendo el empresario. El objetivo es llegar a medio millón de onzas al año y bajar un 50% los costos para que pueda cotizar mejor». Como parte de ese proceso, la empresa tiene previsto conectar la mina con la  energía eléctrica de Pascua Lama que es más económica que la utilizada actualmente en Veladero, con diesel. Según los gráficos expuestos durante su presentación, Veladero contribuyó con US$ 9,5 mil millones a la economía argentina entre el 2005 y el 2019. Y se espera, durante los próximos 13 años la generación de  otros US$ 5.000 millones de nueva creación de valor en el pais en forma de salarios, impuestos y compras de bienes y servicios». En cuanto a los empleos generados en la mina, a sus 3300 empleados se sumaran otros 400 nuevos puestos a fines de octubre, de los cuales el 93,5% son trabajadores sanjuaninos, destacó el CEO de la minera que, en el mundo, tiene 40 mil empleados. Sobre la operación de la minera en el proyecto binacional de Pascua Lama, cerrado en 2013 por cuestionamientos ambientales, el directivo de Barrick dijo «Vamos a parar la pelea. Hay que empezar de cero, con nuevos permisos, de una manera apropiada y más responsable a futuro». Según detalló luego Leandro Sastre Salim, vice-presidente de Exploración de Barrick Gold en America Latina, en la zona donde están ubicados los proyectos de Veladero y Pascua Lama hay oro por más de 40 millones de onzas identificado. Por eso, según el directivo, la empresa sigue buscando «oportunidades en la Argentina». Así lo está haciendo en la provincia de Salta, en una zona llamada El Quevar, mediante un acuerdo firmado con la empresa Golden Minerals.

Las misiones argentinas a la Antártida en el marco de la pandemia

0

«La preparación para la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020-2021 ya comenzó, con un estricto protocolo que se adapta a los requerimientos dispuestos para evitar la propagación del COVID-19. Además de los desafíos típicos de cada campaña, este año se suma la preocupación por el riesgo de contagio. Según se conoce hasta la fecha, la Antártida permanece libre de casos declarados del nuevo coronavirus, y las autoridades argentinas quieren que se mantenga así.

El Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto están preparando un protocolo para evitar la posibilidad de contagios. La preparación habitual de la CAV requiere del relevo de las dotaciones y el abastecimiento de las bases permanentes y temporales que Argentina alberga en el continente. Pero como aseguró el Ministro de Defensa Agustín Rossi estos días, «existe una responsabilidad especial para evitar que el virus llegue allí».

El severo protocolo sanitario incluirá el aislamiento preventivo de 14 días de todas las personas que tengan que viajar. El primer día, a cada uno de sus integrantes se les realizará un test de PCR, un hisopado que detecta si la persona está infectada con coronavirus. Luego, se procede al inicio de la cuarentena de dos semanas donde se les realizará controles médicos de rutina. Y una vez finalizado los 14 días de aislamiento, cada integrante de la dotación debe someterse nuevamente a un test de PCR. Así, con el resultado del hisopado negativo, se autoriza al tripulante a viajar a la Antártida, sea por avión o buque.

La CAV consta de tres fases que se completan cada año, la primera comienza en diciembre y tiene como tarea principal el relevo y abastecimiento de la Base Marambio. La fase dos, inicia en el mes de enero donde se procede a realizar el relevo de la Base Belgrano II, la más lejana, y por último se concreta la fase tres que completa las tareas de la CAV pero en la Base San Martín. Pero como condición por el contexto de pandemia, se estableció que habrá varios cambios con el objetivo de disminuir el riesgo de contagio.

Base Marambio
Uno de los cambios establecidos es que las bases temporarias y refugios no podrán ser ocupados, y la Escuela Dr. Raúl Alfonsín de la Base Esperanza permanecerá cerrada durante el ciclo lectivo 2021. También se reducirá la cantidad de personal que viajará a la Antártida. Para empezar el personal científico y de investigadores que desarrollan actividades en las bases permanentes y que invernan allí, «será muy limitado», como también el personal que desarrolla las tareas esenciales durante la etapa de verano. Este nuevo escenario plantea una CAV reducida, que se verá limitada en la cantidad de trabajo que se podrá realizar en el campo científico.

Estas nuevas medidas han generado mucha preocupación. La reducida capacidad de personal operando en la Antártida y la suspensión de varias actividades pone en cuestionamiento cuál será el verdadero alcance de la campaña antártica argentina y que sucederá de cara al futuro en un contexto internacional donde los especialistas epidemiólogos del mundo aseguran que la situación ocasionada por el covid-19 no cambiará en los años venideros, a menos que haya una vacuna efectiva.

Las empresas de turismo que realizan su actividad en la Antártida ya han anunciado que retomarán sus viajes a partir de noviembre. Si bien estas empresas operan con protocolo sanitario, y probablemente reducirán también su capacidad de transportar turistas, lo cierto es que el flujo de personas a la Antártida aumentará considerablemente el próximo mes, exponiendo al territorio a un posible inicio de contagios.

La apertura del turismo en la región podría frustrar los planes de las autoridades argentinas por intentar evitar infectar a la Antártida con este nuevo virus. Si es así, limitar el personal y las tareas podría no ser la mejor estrategia en término de intereses a largo plazo.

El continente antártico, uno de los territorios más hostiles y alejados del planeta, alberga uno de los ecosistemas menos alterados del mundo. Ejerce un rol estratégico como regulador de climas, temperaturas, vientos y corrientes marinas. Así, su importancia se extiende a todo el planeta Tierra, y no sólo al territorio argentino. Gracias a la actividad que realizan los científicos en la Antártida, se pueden realizar estudios que analizan el cambio climático, – al estudiar el hielo y como estos se derriten – y con ello predecir el futuro ambiental del mundo y de la Argentina, en un contexto también preocupante de calentamiento global.

La CAV le brinda a la Argentina el privilegio de ostentar presencia en uno de los territorios más valorados del planeta, y sostener año a año tareas de labor científica que favorecen a la humanidad. Pero sobre todo, la CAV contribuye al enriquecimiento del capital humano, tanto científico como el personal de las fuerzas armadas, que constituyen un pilar vital para la construcción de la defensa nacional.

Las fuerzas armadas del mundo están sufriendo un proceso de adaptación al nuevo contexto de covid-19, incorporando protocolos. Esto ha supuesto que la planificación de la defensa de muchos países se oriente a crear protocolos eficientes para evitar contagios y probables brotes, pero también que les permita sostener su estructura sin que se vea afectada o disminuida su capacidad operativa. Con la misma lógica se debería planificar las futuras misiones en la Antártida, buscando maximizar la presencia Argentina y no disminuirla

El gobierno prorroga las restricciones hasta el 8/11. La situación en AMBA y en provincias

0
Por primera vez Alberto Fernández presentó fuera de Buenos Aires la extensión de las medidas de cuidado por el coronavirus, que seguirán otras dos semanas. Explicó que el país se estabilizó en una meseta de 15.000 casos diarios, pero que en el interior del país se ha diseminado el virus. Pidió entender la gravedad de la situación. También por primera vez se refirió a la temporada de vacaciones de verano, un tema sensible por la situación crítica que vive el turismo y el hastío social generalizado tras siete meses de medidas de aislamiento. «Todos queremos que exista verano, pero para que exista verano es muy importante que nos cuidemos hoy» «Sentimos que estamos estabilizándonos en una meseta de 15 mil casos diarios», resaltó el presidente al anunciar desde Misiones la nueva fase del aislamiento social preventivo por coronavirus, que comenzará el lunes próximo. «Lejos estamos de haber resuelto este tema», indicó, al destacar que continuarán las medidas: «un mecanismo de aislamiento para algunos y de distanciamiento social para otros». No obstante, adelantó que «poco a poco» se abrirán las actividades «porque la economía también lo necesita», pero «siempre con prudencia». Al igual que en el último anuncio, el mandatario puso el énfasis en las provincias más afectadas por el virus, donde se mantendrán las medidas vigentes por 14 días más para evitar los contagios. «Lo que vemos es que en el interior del pais ha diseminado el virus mas alla de las ciudades», resaltó el presidente, quien explicó que el virus «está también en pequeños pueblos». Declaróó que por eso también decidió ayer «concentrar el esfuerzo en las ocho provincias más afectadas», aquellas que concentran el 55% de los contagios. Las ocho provincias que tienen las ciudades y localidades más comprometidas son Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Tucumán. Con los gobernadores de esos distritos el Presidente habló ayer vía zoom. El balance, según trascendió, fue que las medidas que se tomaron hace dos semanas «fueron oportunas» aunque «hubo lugares en donde el cumplimiento no fue efectivo». Respecto al AMBA, valoró que se registran 8 semanas consecutivas de caídas de nuevos contagios. «A pesar de que hay una baja clara todavía no podemos quedarnos tranquilos porque hay un número de contagios importantes». La decisión de hacer el anuncio desde Misiones fue del propio Fernández. Así se los comunicó este jueves a los gobernadores que participaron de la reunión virtual en la que analizaron la situación epidemiológica en todo el país. Los pormenores de aperturas o cierres de actividades quedan en manos de cada gobernador.