Suecia: la estrategia de «no cuarentena» e «inmunidad de rebaño» no está dando resultados

Suecia ha revelado que, a pesar de adoptar medidas más relajadas para controlar el coronavirus, solo el 7.3% de las personas en Estocolmo habían desarrollado los anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad a fines de abril. La cifra, confirmada por el Ministerio de Salud y Asuntos Sociales sueco, es más o menos similar a otros países cuyos datos de muestreo miden muy por debajo de ese 70-90% de personas con anticuerpos necesario para crear «inmunidad colectiva» en una población. Suecia había adoptado una estrategia muy diferente a la de casi todo otro país para detener la propagación del coronavirus. Impuso restricciones muy leves a la vida cotidiana. Por número de casos, la enfermedad sigue tan activa en Suecia que se ha vuelto un foco regional: sus vecinos (Dinamarca, Noruega y Finlandia, países que han hecho cuarentenas estrictas) le han cerrado sus fronteras para evitar contagios. El epidemiólogo en jefe de Suecia, Anders Tegnell, dijo que el número de portadores suecos de anticuerpos era «un poco más bajo» de lo esperado «pero no notablemente más bajo, tal vez un uno o un dos por ciento». «Se ajusta bastante bien con los modelos que tenemos», agregó, mientras hablaba en una conferencia de prensa en Estocolmo. El estudio realizado por la Agencia de Salud Pública de Suecia tiene como objetivo determinar la «inmunidad potencial de rebaño» en la población, en base a un muestreo de 1.118 personas testeadas en una semana. Su objetivo es llevar a cabo la misma cantidad de pruebas cada siete días durante un período de ocho semanas. Los resultados de otras regiones se darán a conocer más tarde, dijo un portavoz del Ministerio de Salud y Asuntos Sociales. Suecia ha adoptado una estrategia diferente a otras naciones nórdicas durante la pandemia, eligiendo evitar un cierre y mantener abiertas la mayoría de las escuelas, restaurantes, salones y bares. Sin embargo, le pidió a la gente que se abstuviera de hacer largos viajes, haciendo hincapié en la responsabilidad personal. La estrategia fue criticada por investigadores suecos desde el principio, quienes dijeron que intentar crear inmunidad de rebaño tenía poco fundamento. En entrevistas recientes, el Dr. Anders Tegnell admite haberse sorprendido del número de muertes en la población sueca envejecida (casi el 88%): el Covid-19 ha pasado por los geriátricos suecos como un incendio. Pero insiste en que su estrategia ha sido la correcta. La inmunidad del rebaño se alcanza cuando la mayoría de una población dada, del 70 al 90%, se vuelve inmune a una enfermedad infecciosa, ya sea porque se infectaron y se recuperaron, o por vacunación. Cuando eso sucede, hay una masa constante de personas con 2 tipos de inmunidad (anticuerpos y con linfocitos T «de memoria») que separa a los pocos y potenciales contagiadores de los potenciales y también pocos contagiables. La sociedad se ha vuelto resistente colectivamente a la circulación viral. Ninguna comunidad ha logrado esto aún y una vacuna «nos llevará a la inmunidad colectiva más rápido» que la infección, dijo en una entrevista reciente Michael Mina, Profesor Asistente de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard. Tegnell aparentemente confió más en la enfermedad como vacuna que en las 110 fórmulas aspirantes de devenir «la vacuna». No ha sido el único en el Norte de Europa, donde las cifras de mortalidad son altísimas: el premier británico, Boris Johnson, apostó a que la economía siguiera abierta y a que el SARS CoV-2 «vacunara» naturalmente a la población del Reino Unido. Cambió 180 grados de ideas cuando terminó infectado, en terapia intensiva… y se curó. Muchos suecos que acaban de perder a sus consortes, a sus padres y/o a sus abuelos parecen a favor de un retiro espiritual semejante para mover las ideas del imperturbable Dr. Anders Tegnell. (Agregamos que, de acuerdo a los datos reunidos por statista.com, Suecia es el 6° país en el mundo en la cantidad de muertes por coronavirus por millón de habitantes: 384,44., que deben compararse contra los 96,77 de Dinamarca, los 55,45 de Finlandia, los 44,22 de Noruega, y si se quiere una referencia sudamericana, los 9,73 de Argentina. Resulta evidente que -más allá del servicio de salud y la disciplina de la sociedad- restringir los contactos personales es la forma más eficaz de reducir los contagios. Y las muertes).

Seguirá la cuarentena en el Área Metropolitana de Buenos Aires, hasta el 8 de junio y más allá

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«Los números se expusieron en la mesa y fueron determinantes: después de tres horas de reunión, el presidente Alberto Fernández; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, coincidieron en que por el aumento de contagios en el área metropolitana no hay margen para flexibilizar la cuarentena.

La prioridad estará puesta en el control de los barrios vulnerables y el transporte públicouna de las medidas que se anunciarán hoy es que se reducirá la movilidad urbana e interurbana. En esto hubo coincidencia entre las tres administraciones. «Es inocultable que hubo un aumento de los casos. La idea es trabajar coordinados. En todos los países del mundo cuando crecen los contagios se restringe más la circulación, no es un problema político, es epidemiológico», dijo Kicillof a la salida de la quinta presidencial de Olivos. No habrá modificaciones ni se volverá atrás, pero el mensaje que emanará hoy en la reunión que mantendrán los equipos técnicos de Nación, provincia y ciudad es que la batalla contra la enfermedad está lejos de la victoria. ¿Por qué no se avanza en la flexibilización? La razón es simple: de los 474 contagios de ayer, 435 fueron en Capital y provincia. Eso puso de manifiesto que en la Capital y los 40 distritos que la rodean la tasa de duplicación de casos tiene un ritmo sensiblemente superior al del resto del territorio nacional y que, por ello, el estado de cuarentena se prorrogará. El Presidente anunciará, probablemente mañana o el sábado, la extensión del aislamiento hasta el 8 de junio. La situación epidemiológica se conjugó con la tensión política que se profundizó en los últimos días entre la ciudad y la provincia. En el encuentro, el cuarto entre los responsables de la Nación, provincia y ciudad desde que se impuso la cuarentena, se analizaron también varios aspectos frente a la pandemia, como la evolución de los casos de coronavirus. En el último informe difundido ayer se reveló que hubo 475 nuevos casos, lo que llevó la cifra total de infectados a 9.284, de los cuales 403 fallecieron. Además, los mandatarios abordaron la articulación entre el Estado nacional, provincial y de la Capital para abordar la problemática en los barrios vulnerables, la movilidad y el transporte en el área metropolitana, a fin de comenzar a definir cómo seguirá la cuarentena.

La situación de las villas

Preocupados por el brote de la enfermedad en los barrios vulnerables de la ciudad, el Presidente le ofreció a Rodríguez Larreta espacios para el aislamiento de los contagiados, sumar testeos y recursos humanos. La reunión, a la que convocó el jefe del Estado, tuvo por objetivo unificar criterios y bajar la tensión entre las administraciones de Kicillof y Rodríguez Larreta. Ayer, antes de este encuentro, Kicillof anunció que no flexibilizará el aislamiento en el territorio bonaerense. «El aislamiento es la política más efectiva contra el coronavirus, y en este contexto de aumento del contagio no sería lógico pensar en una flexibilización», aseguró el mandatario provincial tras recibir el consejo de un comité de expertos. En la antesala del nuevo cara a cara con el jefe de gobierno porteño, el gobernador del distrito más importante del país volvió a expresar su malestar por la flexibilización que se registra en comercios y en materia de esparcimiento en la Capital Federal. «Cuando crecen los casos se tiene que ser más rígido. No más flexible. Si en la ciudad van a abrir los comercios, que no vaya a trabajar la gente de la provincia», sostuvo Kicillof, aunque horas después aclaró que no tiene diferencia con Rodríguez Larreta en la pelea contra la enfermedad. Si bien el jefe de gobierno porteño y su segundo, Diego Santilli, tienen decidido que no responderán a los cuestionamientos, en la sede administrativa de Uspallata en los últimos días creció el mal humor. Fuentes cercanas al jefe de gobierno advirtieron que el objetivo de Kicillof es «montar un relato» para evitar cargar con la responsabilidad del brote en la provincia. Al Presidente lo acompañaron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Transporte, Mario Meoni, y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti; mientras que junto a Rodríguez Larreta estuvieron Santilli; el ministro de Salud, Fernán Quirós, y el secretario de Transporte, Juan José Méndez, y por el lado de provincia asistieron el ministro coordinador, Carlos Bianco; el ministro de Salud, Daniel Gollán, y el subsecretario de Infraestructura, Alejo Supply. Finalmente, los esfuerzos del Presidente por llevar calma rindieron sus frutos. Primero fue la fotografía con el jefe de gobierno el último viernes, como mensaje para los propios. Ayer, se dio el segundo capítulo. Para que no haya dudas, Kicillof dejó en claro que todos los interesados levantaron la bandera blanca: «Venimos trabajando muy bien en conjunto con Larreta», cerró el gobernador.»

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#BastaDeCuarentena fue «Trending Topic» ayer durante algunas horas en Twitter. Más significativo, un diario de gran circulación militó contra las medidas de aislamiento social, con un mecanismo habitual en el periodismo: si se leían sólo los títulos de las notas mientras se repasaban las páginas, el objetivo quedaba claro. Como era previsible, no tuvieron el menor éxito. Ayer mismo se informaron otros 474 casos, nuevo récord de infectados en un día. Y estos tristes récords se van acumulando, sugiriendo el acercamiento del «pico» tan temido. Y si no se demuestra excesivo temor en nuestra población, es por un consuelo pobre pero efectivo: la situación en la mayor parte del resto del mundo es peor. EE.UU., Rusia, Brasil… En el resto de la América del Sur, Ecuador, Perú, Chile están pasando por un muy mal momento. En Europa, Dinamarca, Noruega y Finlandia cerraron sus fronteras con Suecia, cuando este país pasó a encabezar el número de casos en la Unión Europea. En nuestra opinión, el ruido mediático contra la cuarentena, refleja la real angustia que muchos sectores sienten ante una situación que sí los está perjudicando en forma grave. Y también, es inevitable, las operaciones políticas que tratan de conseguir el favor de esos sectores. Pero, por ahora, no tendrá peso en las decisiones. Si esos sectores -en gran parte opositores- son en promedio los que más cumplen con la cuarentena. Como decían nuestros abuelos «el miedo no es zonzo». En otro plano, el entendimiento entre Fernández, Kicillof y Larreta, que tanto disgusta a los «verdaderos creyentes» de ambos lados de la grieta, es imprescindible para manejar la situación. Basta imaginar lo que sucedería si alguna de las tres administraciones tomara medidas contradictorias con las otras. Pero los gobiernos locales y, sobre todo el gobierno nacional, en un país con una tradición presidencialista como el nuestro, deben tener presente que este consenso se mantendrá mientras la amenaza del coronavirus esté muy presente. Es necesario prever no sólo las medidas económicas sino las políticas que deben acompañar la futura flexibilización de la cuarentena.

EE.UU., China y la Organización Mundial de la Salud: una etapa en un conflicto más grande

Ayer informamos en AgendAR sobre la la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde los representantes de 194 países, incluida la Argentina, participaron este lunes -por video conferencia, claro: Estados Unidos se opone a que las vacunas para el coronavirus tengan patente libre. Por cierto, ese es un tema de interés inmediato para todos los países, y para la poderosa industria farmacéutica global. Pero también debe verse como un episodio de un enfrentamiento mayor. Compartimos ahora este análisis del chileno Alejandro Tapia. Desde una mirada distinta a la nuestra, Chile también se preocupa por cómo será el orden, o desorden, mundial que surgirá después de la pandemia.

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A mediados de abril, cuando Estados Unidos estaba camino a convertirse en el epicentro del coronavirus a nivel global, Donald Trump lanzó toda su artillería contra la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que acusó de «encubrir» la propagación de la enfermedad. Además, anunció el congelamiento de los fondos que su país entrega al organismo y criticó el hecho de que la OMS se opusiera al veto a los viajeros procedentes de China. «La OMS ha fracasado y debe rendir cuentas», dijo en esa ocasión. Un mes después, Trump volvió a la carga contra la OMS. Esta vez nuevamente amenazó con cortar los fondos, aunque fue más allá al anunciar que Estados Unidos podría abandonar el organismo si no hay «mejoras sustantivas» de aquí a 30 días. Tanto en abril como ahora, la crítica del Presidente estadounidense lleva implícita una munición contra China, país con el que se ha enfrentado en el marco de la «guerra comercial» y que ahora culpa por albergar el origen de la pandemia. En sus conferencias en la Casa Blanca, Trump suele refirse al coronavirus como el «virus chino». El mandatario estadounidense ha dicho que tiene una excelente relación con Xi Jinping, pero que por ahora no quiere reunirse con él. China, por su parte, acusó a Trump de utilizar a Beijing para eludir sus responsabilidades y obligaciones internacionales ante la OMS. Según The New York Times, Estados Unidos aporta el 20% del presupuesto de la OMS, algo así como 550 millones de dólares anuales. ¿Cuál es el trasfondo de toda esta disputa? Razones hay muchas. Primero, el escenario interno que vive Trump. Estados Unidos sigue siendo el epicentro del Covid-19, con 1,5 millones de contagios y más de 92 mil muertos, mientras que China ya logró aplanar su curva y al día de hoy mantiene 82 mil casos y 4.634 víctimas fatales. Para Trump el «cierre» de la economía ha sido fatal, ya que en noviembre se juega su reelección. Así, si la economía va mal a esa altura, el mandatario podría perder los comicios. Pese a que Trump ha dicho que la situación va a repuntar en los próximos meses, desde marzo se han perdido 36,5 millones de empleos. Esta cifra es sólo comparable a la Gran Depresión. Algunos, en todo caso, ven las críticas de Trump contra la OMS y China como el chivo expiatorio que el Presidente estadounidense necesita para recuperar la confianza interna. Este enfrentamiento verbal se da también en momentos en que ambos países compiten contra el tiempo en la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus. El lunes se informó que la compañía estadounidense Moderna obtuvo resultados prometedores en una prueba con 45 personas. Al mismo tiempo, investigadores chinos dijeron el martes que desarrollaron un tratamiento capaz de detener la pandemia sin vacuna. Para otros el trasfondo es distinto, uno mucho más profundo y soterrado. En una reciente entrevista, Graham Allison -autor de Destined For War: Can America and China escape Thucydides’s Trap? (Destinados para la guerra: ¿Pueden EE.UU. y China evitar la trampa de Tucídides?)- señaló que la actual rivalidad entre Washington y Beijing es la historia más relevante a la que se enfrenta hoy la humanidad. Según Allison, del desenlace de esa disputa surgirá finalmente el orden mundial que reemplazará al nacido tras la Segunda Guerra Mundial. Nada más ni nada menos.

El regreso de Nucleoeléctrica Argentina, NA-SA

La empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) volverá a ser la encargada de gestionar la construcción de proyectos de energía nuclear, tras haber sido desplazada por el Gobierno anterior de su rol como constructora y responsable de las licitaciones en el área. Para conocer la intención del gobierno nacional al decidir este paso, acercamos este reportaje de Matías Alonso a Lucas Castiglioni, director ejecutivo de NA-SA: «Durante la gestión de Cambiemos se licitaron dos obras en el Complejo Nuclear Atucha que terminaron siendo adjudicadas a Techint, para la construcción del CAREM, y a la constructora Caputo, para un edificio para el almacenamiento en seco de los elementos combustibles gastados. El argumento esgrimido para realizar este cambio era que se le daría mayor previsibilidad a las obras, con un costo fijo y fecha de finalización, y que el riesgo sería responsabilidad de la empresa y no del Estado. Sin embargo, la crisis macroeconómica que se inició en 2018 cambió las condiciones en que se habían acordado las licitaciones y por lo tanto generó renegociaciones permanentes e incumplimientos, tanto de las empresas como del Estado. El edificio para almacenamiento de combustible debe completarse de manera urgente, ya que tendrá que albergar los combustibles que se encuentran en las piletas de las centrales nucleares en funcionamiento, y que ya están casi llenas. Si en 2021 no está terminada su construcción, las centrales nucleares no podrán gastar más combustible y, por lo tanto, estarán obligadas a interrumpir la generación de energía eléctrica. Castiglioni afirma: “Creemos que vamos a llegar a tiempo con la construcción del edificio de almacenamiento en seco para no tener que bajar los rendimientos de las centrales eléctricas. Sabemos que es difícil y vamos a tener que apurarnos todo lo que se pueda. Hemos llegado a esta situación porque la decisión del directorio anterior ha sido sostenerla en el tiempo. Con tres meses en el directorio hemos tomado medidas de alto impacto y que ya veníamos analizando desde antes de asumir, con ganas de encontrar una salida lo antes posible. A esto se le suman las medidas de aislamiento, lo que hace que tengamos que tomar una serie de precauciones para preservar la salud”. En el caso del CAREM, se trata de un prototipo de central nuclear modular que, de poder exportarse, podría representar un negocio de miles de millones de dólares para la Argentina. Otros países tienen proyectos similares en carpeta pero ninguno ha empezado su construcción, lo que le da una oportunidad a la Argentina para tomar la delantera en este nicho de la industria nuclear. En el año 2006 se creó en NA-SA la Unidad de Proyectos Nucleares, que tenía como finalidad concluir las obras de Atucha II y encarar nuevos proyectos, entre ellos, la construcción de las nuevas centrales nucleares acordadas con China. Según Castiglioni, “esa unidad de gestión aglutinó una capacidad técnica que permitió, entre otras cosas, capacitar a 5000 trabajadores en distintos oficios relacionados con esta actividad”. Sin embargo, en diciembre de 2015, a poco de asumir el Gobierno anterior, se produjeron los primeros despidos y posteriormente renunciarían cinco directores de NA-SA. El nuevo directorio decidió dar de baja la Unidad de Proyectos Nucleares y la convirtió en una dirección con menor capacidad y presupuesto, y decidió desligar a 240 trabajadores especializados. “Gracias al trabajo y a la lucha de muchos gremios hermanos que están dentro del sector energético se pudieron parar esos despidos y evitar otros. Esta herramienta de gestión, al quedar así, nunca más tuvo presupuesto ni capacidad de gestión. Por eso fue que el proyecto del edificio de almacenamiento de combustibles se llevó a cabo de otra manera y las obras quedaron en manos de Caputo y Techint”, afirma Castiglioni. En la asamblea de accionistas del pasado 20 de abril se decidió recrear la Unidad de Proyectos Nucleares y devolverle a NA-SA su rol de constructor. Ya se empezaron a realizar los primeros presupuestos para continuar con las obras. “Hemos decidido revocar la licitación del edificio de almacenamiento en seco de combustibles nucleares gastados por el retraso considerable que tiene la obra, lo que pone en riesgo la operación de las centrales nucleares. La calidad de trabajo también dejó mucho que desear. A través de varios pedidos se le ha solicitado a Caputo que hiciera obras y como la empresa no cumplió se rescindió el contrato, pero seguiremos con los subcontratistas”. Marcha atrás En el año 2015 estaban firmados los acuerdos marco para la construcción de dos nuevas centrales nucleares que contarían con financiamiento de China, pero el presidente Macri ordenó una revisión de los contratos hasta que en 2018, debido a la crisis y al acuerdo con el FMI, se tomó la decisión de no avanzar con las obras. Sin embargo, de los dos proyectos con China, solo el segundo, en el que no se pueden aprovechar las capacidades existentes en la Argentina en la tecnología CANDU, parece estar firme: “Hoy tenemos la posibilidad de tener financiamiento con China para poder hacer una obra de gran importancia energética que nos daría 1200 MW más de energía de base. Los contratos con China ya fueron discutidos y debatidos desde lo técnico, ahora queda la voluntad política, que claramente está, y se conseguirá el financiamiento para poder hacer realidad el proyecto”, dice Castiglioni. Y agregó: “Estamos trabajando en el proyecto CANDU y la decisión del Gobierno es darle una posibilidad también a esa tecnología”. El contrato de construcción del CAREM fue dado de baja unilateralmente por Techint apenas se produjo el cambio de Gobierno y empezará la mediación judicial, al igual que en el contrato con Caputo, para definir las obligaciones incumplidas entre las partes. “Techint tomó la decisión de rescindir el contrato sin ponerse a negociar. La decisión no afecta solo al CAREM, sino que paró todas las obras que tenía. Techint despidió a 1600 trabajadores, así que nosotros nos haremos cargo de la parte que nos toca para poder continuar las obras. Trataremos de salir lo más rápidamente posible para generar empleo y evitar que esos proyectos se paren. Hoy nos encontramos en esta situación, tratando de poner todo en marcha, sabemos que es una situación difícil por la situación en la que está el país en el marco del aislamiento social obligatorio. Cuando se pueda volveremos a las obras”, sostiene el director de NA-SA. Desde que empezó la cuarentena, NA-SA tomó la decisión de trabajar con guardias mínimas en su rol de gerenciador de las centrales nucleares. Si bien se ha declarado a la generación de energía eléctrica como servicio esencial, la gerencia decidió que sus trabajadores tengan 15 días de guardia y 15 de descanso. Castiglioni explica: “Recién hablábamos de cómo hacer cuando tiene que haber una persona sujetando a otra para hacer una tarea, estamos usando los elementos de protección personal para proteger a las personas y evitar riesgos”. “Esperamos volver a las obras lo más rápido posible. No podemos empezar las obras del CAREM hasta que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) resuelva la situación con Techint. También sabemos que vamos a ir a un proceso judicial con Caputo porque ellos reclaman dinero que NASA no pagó y eso es cierto, pero ellos tampoco han cumplido con lo acordado, así que la única forma de terminar el proyecto es con un acuerdo, como se hizo con la gestión de Atucha II, llevando la dirección de los proyectos y sosteniendo a los trabajadores”.»

Fiat 600, el primer amor de los automovilistas argentinos, cumple 60 años de su debut en Argentina

Hace 60 años salió de la línea de montaje el primer «Fitito» fabricado en la Argentina; un modelo récord de ventas, que le puso ruedas al sueño del auto propio a cientos de mis miles de personas.

Durante la década de 1950 comenzó en la Argentina el desarrollo de la industria automotriz, inicialmente con impulso del Estado (Institec Justicialista, Rastrojero y otros modelos), pero también con la radicación de empresas. Primero europeas, en busca de mercados para resurgir de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, y luego norteamericanas. Así comenzaron a comprometer y establecer plantas industriales Mercedes-Benz (1951), Fiat (1953) e Industrias Kaiser Argentina -IKA- (1955) en una primera oleada. Esa apuesta industrialista se aceleró a partir de 1959, cuando el presidente Arturo Frondizi sancionó el decreto N° 3693/59, conocido como Régimen de Promoción de la Industria Automotriz, que dio origen a la presentación de 23 proyectos de vehículos (automóviles y pickups en su mayoría) de fabricación nacional. Entre ellos, los de marcas que ya estaban, como Fiat, que fabricaba tractores y material ferroviario; De Carlo (1959); Renault, Peugeot y Citroën (todos en 1960, igual que las desaparecidas Siam Di Tella y Auto Unión), y las «refundaciones» de los tres «grandes de Detroit»: Chrysler (1960), General Motors (1960) y Ford (1961). En ese auspicioso y pujante contexto, el 8 de abril de 1960, hace 60 años, se fabricó la primera unidad de un modelo emblemático en la historia de la industria automotriz argentina: el Fiat 600. Ese decreto le abrió las puertas a Fiat para fabricar automóviles en el país. Sin demoras, el 30 de septiembre de 1959, el gobierno le aprobó una inversión de 4,5 millones de dólares para la construcción de una nueva planta. Si bien Fiat tenía un gran centro productivo en Ferreyra (Córdoba), factores como la cercanía con proveedores, el puerto y la concentración del mercado le hicieron tomar la decisión de erigir la nueva factoría en Caseros, en pleno Gran Buenos Aires. Allí se fabricó inicialmente el popular «Fitito», el primer automóvil de Fiat 100% producido en la Argentina. Por un incendio A principios de la década del ’50, Fiat comprendió la necesidad de reemplazar al 500 Topolino, tan exitoso como obsoleto por sus conceptos de preguerra, por otro auto más moderno y barato. Asi, la casa de Turín puso en marcha el Proyecto 100, que llevó al jefe de diseño, Oreste Lardone, a convencer a los Agnelli de desarrollar un pequeño auto con motor trasero refrigerado por aire, al estilo del Escarabajo de VW. Quiso el destino que en la primera prueba en pista el pequeño vehículo se incendiara, nada menos que con el mismísimo Gianni Agnelli al volante. Lógicamente, Lardone renunció y el proyecto quedó cancelado. Sin embargo, su sucesor, el célebre Dante Giacosa (que durante casi medio siglo puso en la calle modelos como los Fiat 500, 1100, 128, 125 y 133, entre otros), retomó el proyecto de Lardone en 1951 y convenció a los Agnelli de confiar en él, pero esta vez con un motor refrigerado por agua. «Tenía terror al fracaso, ya que se habían invertido millones y millones de liras», recordó tiempo después el propio Giacosa (un «todoterreno» que no solo definía el diseño, sino también la mecánica de cada modelo). En esta ocasión el destino sonrió: el Fiat 600 fue un éxito que perduraría durante 30 años. En efecto, presentado oficialmente en el Salón de Ginebra el 10 de marzo de 1955, el 600 era una clara expresión del tipo de auto europeo que surgió de la escasez de recursos materiales y de la abundancia de ingenio después de la devastadora guerra mundial, y se convirtió en un hito generacional, especialmente entre las mujeres y los jóvenes, que lo adoptaron como un símbolo de identidad. Se lo fabricó hasta 1985 en varios países. En total se produjeron 4.939.642 unidades. En Italia, hasta 1969, 2.695.197; en la ex Yugoslavia (se lo vendía como Zastava 750; así llegó hasta Colombia), hasta 1985, 923.487; en España, como Seat 600 hasta 1973, 814.926; en la Argentina, entre 1960 y 1982, 304.016; en Alemania (NSU-Fiat), unos 172.000 vehículos, y en Chile, aproximadamente 12.000. El pequeño sedán de dos puertas que abrían a contraviento (del tipo «suicidas») y cuatro plazas (3,215 m de largo; 1,38 de ancho; 1,405 de alto y 2 de distancia entre ejes), fue revolucionario: se trataba del primer auto italiano con todo la mecánica «a popa». El motor naftero era un 4 cilindros en línea montado en forma longitudinal con la caja-puente por delante, casi debajo del asiento posterior. El propulsor 100.000 (tal su denominación), refrigerado por agua y alimentado por carburador, desplazaba 633 cc y tenía una potencia de 22 HP o 21,7 CV a 4600 rpm. Suficientes para alcanzar 95 km/h. La caja de velocidades de 4 marchas no tenía sincronizada la primera. Tenía suspensiones delanteras independientes con brazos en ambas ruedas, un elástico (o ballesta) transversal y amortiguadores telescópicos, mientras que atrás montaba también un sistema de ruedas independientes con brazas semiarrastrados, con espirales y amortiguadores. El 600 original se fabricó entre 1955 y 1960 en Italia, dejándole paso al 600 D, con una performance superior, porque al motor (100 D. 000) se lo llevó a 767 cc de cilindrada y a una potencia de 32 HP SAE a 4800 rpm, lo que permitía, según el manual, alcanzar los 110 km/h. El hito nacional Entre 1960 y 1962, Fiat Someca SA ensambló en Caseros el 600 original (motor de 633 cc) íntegramente con piezas italianas (el conjunto motor-caja llegaba armado desde Ferreyra), mientras nacionalizaba los componentes y terminaba de construir una nueva planta, sobre 240 hectáreas, en El Palomar (hoy del grupo PSA). Ahí se instaló en 1963 la producción de carrocerías, estampado, chapa, pintura, montaje y pista de pruebas. Ese año se presentó en la Argentina el Fiat 600 D, que desde 1964 (segunda serie) fue el primero 100% argentino. Ya con el con el motor de 767 cc, era reconocible porque las puertas (aún contraviento) tenían ventiletes, los paragolpes eran más pequeños y con uñas de acero cromado con un aplique de goma, además de una nuevo escudo en la trompa. En el interior, la llave de arranque estaba en la columna de dirección con traba del volante, que era también nuevo con un aro concéntrico para accionar la bocina y bolsillos portamapas en las puertas. La mecánica era igual que la del europeo: motor de 767 cc y 32 HP, con un nuevo filtrado de aire doble (uno en seco y otro en baño de aceite) y la refrigeración sellada, con líquido refrigerante en vez de agua. Tres años después, en 1965 (ya como Fiat Concord SAIC), se lanzó el 600 E, con un cambio fundamental: las puertas con apertura convencional, a favor del viento. En 1967, el 600 E tuvo un ligero restyling que incluyó nuevos faros delanteros, llantas ventiladas aunque con las mismas tazas y una renovada pseudo-parrilla cuadrangular con dos «bigotes»; además de otro filtro de aire, con cartucho recambiable. En 1968, se modificaron los paragolpes, que adoptaron defensas redondas en vez de planas. En su test drive de septiembre de 1970, la genial revista Parabrisas Corsa ponía a prueba el último de los Fiat 600 E y decía: «El auto más chico y uno de los más ancianos de nuestro parque automotor. Un diseño de más de 20 años de antigüedad que aún hoy sigue siendo un producto codiciado por el público. Su éxito se debe a razones bastante notables. Buena maniobrabilidad. Bajo consumo. Agilidad para circular por el tránsito urbano. Velocidad agradable para viajar en ruta (95-100 km/h). Mecánica noble». Algunos datos interesantes del test: la Bolita de prueba calzaba neumáticos Fate 5.20 S 12 (con cámara, por supuesto), alcanzó una velocidad máxima de 109 km/h en 4ta. y aceleró de 0 a 100 km/h en ¡41 s 8/10!. Frenó de 100 km/h a 0 en 50,1 m, mientras que el consumo a 40 km/h era de 5 L/100 km y a 100 km/h solo gastaba 6,7 L/100 km. Eso sí, aunque ágil y maniobrable en ciudad, a 90 km/h había que «llevarlo» porque la estabilidad direccional nunca fue el fuerte del noble 600. Siete años igual El Fiat 600 R llegó en noviembre de 1970 con más cilindrada y potencia del motor (100 D. 039), que pasaron a 797 cc y 36 HP, prometiendo unos 120 km/h de máxima. Estéticamente dejaba de lado todas las baguetas y ornamentaciones, además de adoptar una falsa parrilla cromada rectangular con el nuevo logo, por entonces, de Fiat. Incorporaba las llantas ventiladas sin tazas y con un cono central cubriendo el rodamiento (que muchos llamaban «las del potenciado» y que luego usaron otros Fiat). En el interior, se destacaba el nuevo volante de dos rayos de aluminio ya sin el aro de la bocina. El tapizado bitono negro-beige de la cuerina de los asientos, pasó a ser todo negro desde 1972. Sin otros cambios el 600 R se fabricó hasta 1977. En el camino, en 1976, el Fiat 600 llegó a la producción de la unidad N° 250.000. Fue el primer modelo en alcanzar esa cifra récord en la industria automotriz argentina. La unidad se vendió como cualquier otra. Años después, Fiat descubrió que había sido comprada en General Pico, La Pampa, por Miguel José Ughetti al concesionario Celestino Fernández SA. Este hito no era casual: el 600 fue casi siempre el auto más barato del mercado, tenía gran reventa y una buena relación costo-beneficio. Montaña, ruta y pista El noble 600 también tiene una larga trayectoria en el automovilismo nacional desde que algún 600 E incursionó en los famosos Grandes Premios de Turismo Anexo J en 1966, pasando luego por el Turismo Grupo 2 y el título de Campeón Argentino de Rally del ingeniero Gustavo Durán en 1971, además de las categorías zonales Fiat 600 Semipreparados (1969) y, desde principios de los ’70, dos que aún subsisten y todavía tienen a los 600 (aunque con mecánicas diversas, incluyendo la 1.4 L del Fiat 147) en plena competencia: la Fórmula 07 (desde 1971) y la ALMA (Asociación Libre Mil Agrupados), que se fundó en 1970 en Pilar (a la que alguna vez se llamó «La Capital del Fiat 600»). No fueron pocos además los 600 preparados para las clásicas «picadas» del cuarto de milla los viernes por la noche en el Autódromo de Buenos Aires y otros escenarios. El último de la dinastía En julio de 1977, Fiat presentó el 600 S. Por entonces, la marca italiana ya había lanzado el 133, que también tenía motor trasero. Muchos aseguraban que los días del 600 habían llegado a su fin, pero no fue así. Ambos modelos convivieron durante cinco años de forma bastante cercana. Luego de casi dos décadas, el Fiat 600 cambió la mecánica con la adopción del motor 100 R7 038. El mismo que usaba el flamante 133, pero con algunas modificaciones: los blocks y el diámetro de los cilindros eran iguales (65 mm), pero la carrera de los pistones del 600 era más corta (63,5 mm contra 68 del 133) por lo que la cilindrada de la Bolita pasó a 843 cc (el R tenía 797 cc con 62 x 66 mm), en tanto el 133 desplazaba 903 cc. Además, al motor del 600 S se le bajó la relación de compresión a 7,4:1 (en el R era de 7,8:1) para que no tuviese una potencia similar a la del 133 (40 CV DIN), por lo que en la práctica podía usar sin problemas nafta común. Así, el 600 S entregaba una potencia de 32 CV DIN a 4800 rpm. Un detalle singular de este motor, que quizás pocos conozcan: el cigüeñal giraba «al revés»; es decir, contra las agujas del reloj, cuando lo convencional es que giren a favor. Esto implicó cambiar la disposición de varios elementos como el flamante alternador (que reemplazó al dínamo), el ventilador, la bomba de agua y otros. En 1981, el S ya no tenía ninguna bagueta, los aros cubre faros y la falsa parrilla eran de plástico negro y los paragolpes no tenían defensas: solo las uñas con el centro de goma. Por entonces, Fiat se había fusionado con Peugeot en Sevel SA, en 1980. La nueva empresa decidió discontinuar al 600 S y al 133 para reemplazarlos, en abril de 1982, por el 147. El diseño y la tecnología habían cambiado y las exigencias del público también. Así se despidió el querido 600 de la producción, pero no de las calles, donde todavía hay muchos.

Científicos del Conicet trabajan para detectar el coronavirus en aguas residuales

Mientras no se cuente con una vacuna para poder avanzar en las siguientes fases del descongelamiento social y «abrir» la cuarentena se vuelve cada vez más importante la vigilancia epidemiológica detallada. Esto es poder detectar, lo antes posible, si el virus vuelve a circular en una población o comunidad y encarar acciones preventivas a tiempo. «El coronavirus se esparce, básicamente, por vía aérea, ya sea en microgotitas o aerosoles de toses y estornudos. Pero los portadores también excretan partícula virales a través de materia fecal. Y por eso tuvimos la idea de buscar su presencia analizando muestras de aguas cloacales», explicó la viróloga Viviana Mbayed, investigadora del Conicet en el Instituto de Bacteriología y Virología Molecular de la Facultad de Farmacia de la UBA. «Es una técnica que no sirve para identificar casos individuales, pero creemos que puede ayudar a hacer vigilancia epidemiológica y registrar los «movimientos» del virus a nivel poblacional». Mbayed y un grupo de colegas van a llevar adelante esta idea financiados por un subsidio de US$ 100 mil que la semana pasada les otorgó la Agencia de Promoción de Investigación, Desarrollo e Innovación. La intención es analizar muestras periódicas de líquidos cloacales, tomadas a lo largo de varias horas. Esas muestras se llevan al laboratorio para filtrarlas, procesarlas y concentrarlas. Y luego se las somete a diagnósticos de PCR en tiempo real. «Como ya se ha determinado que el virus está presente en las excretas, haciendo un seguimiento de las aguas servidas que eventualmente pueden tener los restos virales de miles de personas pensamos establecer correlaciones epidemiológicas útiles entre la cantidad de virus hallados y el número de casos confirmados y el de portadores asintomáticos del SARS-CoV2», explicó Mbayed. ¿Porqué esto es especialmente útil? «Cruzando datos biológicos de la carga viral en muestras de aguas residuales, con datos de densidad poblacional, de caudales de las aguas residuales, y en base a estimaciones de la carga viral en la materia fecal de personas infectadas, si se dispone de una cantidad suficiente de muestreos es posible estimar el grado de circulación comunitaria del virus, explicó la doctora Irina Izaguirre, investigadora del Conicet que trabaja en el Instituto de Ecología, Genética y Evolucion de Buenos Aires (Iegeba). «Estas conclusiones», agregó, pueden servirle a las autoridades para tomar decisiones y hacer intervenciones precoces. Por ejemplo, si se encuentra un aumento de circulación viral es posible adelantar una restricción o cuarentena, incluso varios días antes de que los pacientes con síntomas comiencen a ser detectados por el sistema de salud». Lo interesante de estos proyectos, que ambos equipos están desarrollando en forma paralela, es que ya hay antecedentes que probaron su funcionamiento en Italia, España, Inglaterra y EE.UU. «Incluso se publicó un estudio holandés en el cual comprobaron la circulación del coronavirus en muestras de agua residuales tomadas antes de que se confirmara el primer caso de Holanda», contó Izaguirre. Por otra parte el equipo de Mbayed -que trabajará con colegas de la Universidad Nacional de Salta, tiene una larga experiencia en este tipo de tareas. «Venimos trabajando en virología ambiental desde 2008, y lo hemos hecho con patógenos como norovirus, enterovirus y adenovirus, entre otros. O sea, el método funciona. Ahora tenemos que ajustarlo para SARS-CoV-2 que es un diferente a los virus que se caracterizan por su transmisión fecal-oral como -por ejemplo- los responsables de la hepatitis A». El equipo no solo planea registrar la circulación viral sino también caracterizarlo. «Pensamos en secuenciarlo y saber si el virus en circulación sufre mutaciones. Si bien por ahora se sabe que su genoma es bastante estable, es importante hacer un seguimiento especialmente con muestras que circulan entre los asintomáticos y no solo -como pasó hasta ahora- hacer relevamientos genéticos usando hisopados de personas que ya tuvieron algún síntoma y llegaron al sistema de salud». Mbayed contó que «ya estamos avanzando con los protocolos del trabajo y -si todo resulta bien- esperamos tener resultados preliminares para hacer este tipo de vigilancia epidemiológica dentro de un par de meses». También en aguas superficiales Aunque estas ideas están pensadas, en principio, para analizar líquidos cloacales al momento en que estos ingresan a las diferentes plantas depuradoras, también es posible hacer estos controles que buscan partículas virales de coronavirus en arroyos y cauces de zonas geográficas donde no hay cloacas y donde los desechos de este tenor terminan en pozos negros, zanjas y cauces de agua. «Estamos planeando hacer un proyecto piloto que incluya estudiar que pasa con este tema en una zona del arroyo San Franciso-Las Piedras, en la localidad de Almirante Brown, que atraviesa varios barrios y asentamientos sin cloacas», contó Irina Izaguirre del Ingeba. «También tenemos una colega que va a hacer muestreos en aguas superficiales de la zona de Junín, en provincia de Buenos Aires. E, incluso, podríamos comenzar a trabajar con muestras recogidas en algunas zonas de la cuenca del Riachuelo Matanza».

El largo y difícil camino a una vacuna. Pero nunca se avanzó tanto en tan poco tiempo

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Reproducimos esta nota donde Nora Bär reúne la información de especialistas, aquí y en el exterior. Realista, pero también estimulante, al comprobar que los científicos de tantos países son capaces de asumir un objetivo primordial y la urgencia para obtenerlo. El camino no es lineal, por cierto. Ayer mismo se hundían en EE.UU. las acciones de la biotech Moderna, al desvanecerse las expectativas que se formaron de un pronto resultado. También, esta nota enfoca en sus últimos párrafos el problema de la producción y las patentes, cuando la vacuna sea obtenida. Pero eso lo tratamos más ampliamente en otro lugar. «A cinco meses del descubrimiento del nuevo coronavirus y hasta este viernes 15 de mayo, la Organización Mundial de la Salud llevaba registrados 110 proyectos de vacunas en distintas etapas de desarrollo. A un ritmo de publicación de trabajos científicos que abruma, probablemente nunca antes se haya avanzado tanto en tan poco tiempo. «La secuencia genética del SARS-CoV-2 se publicó el 11 de enero de este año -afirma la bioquímica Aída Edith Sterin Prync, titular de la cátedra de Biotecnología del Instituto Universitario del Hospital Italiano, que escribió una revisión de los esfuerzos que se están realizando en todo el mundo para desarrollar una inmunización. La primera candidata ingresó en pruebas clínicas en seres humanos con una rapidez sin precedentes». Se están probando ocho enfoques distintos, «una combinación de estrategias clásicas e innovadoras», explica Andrés Wigdorovitz, investigador principal del Conicet y del INTA. Es aventurado saber cuál tendrá mayor efectividad. Por lo menos ocho grupos ya comenzaron a inocular voluntarios y otros iniciaron pruebas de laboratorio, in vitro o en animales. Algunas son parecidas, pero difieren en la formulación o vía de administración. Otras son ideas que hasta ahora no se habían explorado. Unas se basan en virus completos, otras en subunidades de proteínas o ácidos nucleicos. «Para generar una vacuna hay que comprender el mecanismo inmunológico que desata el virus -explica el inmunólogo Gabriel Rabinovich-, y eso todavía no se entiende del todo. Éste es un virus que transgrede muchas de las reglas que conocíamos de la inmunidad anti viral. Es un enorme desafío comprender los mecanismos que desencadena para diseñar terapias y vacunas racionales». Despertar las defensas «Todas las vacunas tienen como objetivo exponer el cuerpo a un antígeno que en sí mismo no cause la enfermedad, pero que provoque una respuesta inmunitaria eficaz que pueda bloquear o eliminar el virus si una persona se infecta», escribe Sterin Prync. Contra el SARS-CoV-2, varios equipos de compañías privadas, universidades e institutos de investigación estatales están utilizando el propio virus, pero atenuado o inactivado (el proceso que se emplea contra el sarampión y la polio) o vectores virales (por ejemplo, un adenovirus, como en la terapia génica). Según un artículo de Nature de fines de abril, por lo menos 23 grupos utilizan directamente secuencias de ADN o ARN con las instrucciones para que el organismo exprese una proteína de coronavirus que desate la respuesta inmunitaria. Otros proponen inyectar proteínas recombinantes de SARS-CoV-2 (que se obtienen por la expresión de un gen clonado). Y otros, intentan crear partículas similares al virus (en inglés: Virus Like Particles o VLP), algo así como cápsulas vacías que imitan la estructura del coronavirus, pero que no son infecciosas porque no pueden replicarse en el organismo. Pero aunque se dispone de varias tecnologías, el camino para llegar a la meta no está libre de obstáculos. «Todas las vacunas contra la Covid-19 exigirán evaluaciones de seguridad cuidadosas, en particular por la inmunopotenciación que podría conducir a una respuesta adversa -advierte Sterin Prync-. Por ejemplo, este síndrome que se presenta en algunos niños, parecido al Kawasaki (un cuadro raro que provoca inflamación en los vasos sanguíneos) , aparece como un mes después de que la infección haya pasado inadvertida. Esto da que pensar, porque en determinadas poblaciones una vacuna también podría provocar una reacción exacerbada tiempo después de la aplicación». Por otro lado, el proceso de desarrollo y aprobación de una vacuna no es sencillo. Primero hay que cumplir con la frase preclínica, in vitro o en animales; luego, con la Fase I, en la que se administra a pocas personas solo para probar seguridad, que no sea tóxica ni provoque efectos adversos; en la Fase II, se ensaya en más casos la efectividad, formulación y dosis; y por último, si todo esto resulta, se pasa a la Fase III, en la que debe probarse en más de 1000 personas con la formulación, via de administración y dosis con la que se registrará. «En la Fase III tiene que emplearse un lote (de vacunas) prácticamente productivo, donde ya no haya modificaciones -aclara Sterin Prync-. Tendrá que ser en un sistema que no se modifique, porque el escalado productivo puede introducir cambios». Por otro lado, habrá que evaluar si los anticuerpos que se generan son neutralizantes y cuánto duran. «Diferentes anticuerpos se crean en distintos momentos de la infección y los que persisten durante plazos más largos también exigen esperar más tiempo. Y lo mismo ocurre para probar estabilidad. Si uno afirma que se mantendrá estable durante un año, tendrá que aguardar un año», agrega. Para acelerar el proceso, se está considerando que las agencias regulatorias puedan emitir aprobaciones de emergencia que permitan ir completando los datos mientras la investigación está en curso. La OMS contempla hacer un ensayo colectivo y simultáneo con todos los desarrollos para poder realizar una evaluación comparativa. Ya se elaboraron los criterios para poder ingresar en ese ensayo multicéntrico donde se valorarán los resultados obtenidos por medio de un puntaje asignado a la seguridad, inmunogenicidad, duración. Para el médico brasileño Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, «Para una fase III tenemos que testear entre 20.000 y 30.000 personas. No es realista pensar que en tres meses vamos a tener una vacuna. Si todo va bien, a fin de año tendremos un resultado favorable y ahí podríamos comenzar con la etapa de producción». «Todo el proceso regulatorio va a estar superacelerado -destaca Wigdorovitz-. Hacer una vacuna no es tan complejo si pensamos que es un virus que se conoce en salud animal. Los desarrollos que se están logrando son muy interesantes. Es esperable que para mediados del año que viene ya haya algo, pero después habrá que encontrar la forma de producirla en gran cantidad. Lo difícil es, en una situación tan urgente, fabricarla para miles de millones de personas«. Éste será, precisamente, el núcleo de la reunión de los Estados miembros de la OMS, que se comenzó via teleconferencia este lunes 18 y en la que los 192 países que integran la organización internacional deben consensuar cómo se abastecerá al mundo entero. Italia, Francia, Noruega y Alemania, junto con la Comisión Europea, llamaron a compartir justa y equitativamente fármacos y vacunas contra la Covid-19. «Si desarrollamos una vacuna que sea producida por el mundo para el mundo, será un bien público único para el Siglo XXI», afirmaron en un comunicado. Asegurar el acceso de los países pobres a una vacuna también será la posición de la Argentina, según adelantó el ministro Ginés González García hace un par de días en su presentación de los nuevos tests rápidos de detección viral desarrollados en el país. Pero, por ahora, la solución a este problema sigue pendiente.»

Estados Unidos se opone a que las vacunas para el coronavirus tengan patente libre

GINEBRA. – La OMS abogó por la liberación de la vacuna contra el Covid-19, pero EE. UU. rechazó el concepto. Y la fuerte presión de Trump, que amenazó con abandonar el organismo, hizo que ayer la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aceptara iniciar una “evaluación independiente” de la respuesta de la institución a la pandemia del coronavirus, que ya se cobró más de 318.000 vidas en el mundo. Sin embargo, contra la resistencia del presidente Donald Trump, el organismo emitó una declaración donde destaca la necesidad de que una futura vacuna contra la enfermedad sea “un bien público global”. Los 194 países miembros de la OMS cerraron así la Asamblea Anual del organismo con una resolución que prevé iniciar “lo antes posible un proceso de evaluación imparcial, independiente y completo” de la acción internacional coordinada por la OMS ante la epidemia global. El acuerdo es una respuesta a las acusaciones del presidente Trump, quien argumentó que la institución es una “marioneta de China”, amenazó con congelar indefinidamente la financiación de esta agencia de la ONU e incluso con retirar la membresía de su país si no hace “mejoras sustanciales” en 30 días. Pese a las respuestas de China, que acusó a Trump de atacar al país para “eludir sus obligaciones” ante la OMS, y otras potencias como Rusia o la Unión Europea, el organismo terminó aprobando esta resolución que encomienda realizar una “evaluación independiente” de su actuación en la pandemia, aunque sin dar precisiones respecto a tiempos y formas. Por otro lado, en una derrota relativa de Estados Unidos y de Gran Bretaña, el organismo reclamó en su declaración final una flexibilización de las normas sobre patentes respecto a una eventual vacuna contra la pandemia, para brindar un “acceso universal, rápido y equitativo y la justa distribución de todos los productos y tecnologías esenciales para la salud”, subrayando que el medicamento debe considerarse como “un bien público mundial”. Sin embargo, la resolución no obliga a las empresas farmacéuticas a compartir sus patentes. Estados Unidos se sumó al consenso sobre una resolución de la Unión Europea planteando la necesidad del manejo global de la pandemia del coronavirus, pero se distanció de sus recomendaciones sobre la propiedad intelectual. En un comunicado, la misión estadounidense ante Naciones Unidas en Ginebra dijo que la revisión de la pandemia garantizará «una comprensión completa y transparente de la fuente del virus, elcronograma de los hechos (…) y el proceso de toma de decisiones para la respuesta de la OMS». Al mismo tiempo, se «disocia» de las referencias en la resolución a la propiedad intelectual bajo el denominado acuerdo «TRIPS», que permite a los gobiernos exigir la licencia obligatoria de medicinas y vacunas durante una emergencia sanitaria. Este lenguaje «enviaría un mensaje equivocado a los innovadores, que serán esenciales para las soluciones que necesita todo el mundo», afirma el comunicado del gobierno de los EE.UU. Por supuesto, todavía está pendiente el tema decisivo en los hechos: ¿En cuál país o países se desarrollará primero una vacuna eficaz y en condiciones de ser producida en gran escala? Recién entonces se sabrá la política que será aplicada.

Declaración de especialistas en la gestión de políticas públicas

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Nos parece apropiado publicar esta declaración de prestigiosos especialista en un campo clave. Especialmente porque compartimos la agenda que proponen: «el fortalecimiento de las capacidades estatales … en planificación estratégica, uso intensivo de las tecnologías sociales y digitales en la coproducción de políticas, orientación hacia resultados, monitoreo y evaluación de las iniciativas, transparencia y rendición de cuentas, profesionalización del empleo público, democrática articulación con los actores sociales, entre otros. (En especial) avanzar en la digitalización, los mapeos digitales, el uso de grandes datos y la inteligencia artificial, … dentro de un accionar sujeto a las reglas de la democracia y los resguardos necesarios en un estado de derecho.»

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Declaración de especialistas en el campo de la gestión de políticas públicas. El Estado y las políticas públicas ante la pandemia Argentina y casi el mundo entero atraviesan un momento inédito y crítico como consecuencia de la pandemia derivada del COVID-19. Esta situación puso en evidencia (una vez más) que el Estado es la llave indispensable para asegurar los derechos de la ciudadanía. Ningún Estado en el mundo estaba preparado para enfrentar el COVID-19. El Estado argentino no fue la excepción. A pesar de lo inédito de la pandemia y el desconocimiento sobre sus alcances, nuestras autoridades fueron dando respuestas a problemas complejos en tiempo real y haciendo las correcciones necesarias en un escenario global, regional y local absolutamente trastocado, vertiginoso e incierto. Por ello, nosotras y nosotros, especialistas en el estudio de la gestión de políticas públicas, queremos destacar el protagonismo asumido por el Estado para enfrentar la pandemia, y proponer un conjunto de desafíos para fortalecer sus capacidades. En este contexto adverso e inesperado, las instituciones estatales, en articulación con la sociedad civil y la ciudadanía, asumieron que la vida de los ciudadanos y la atención a la dimensión sanitaria de la crisis eran la prioridad. Se diseñaron y acordaron estrategias y se actuó tempranamente en ese sentido, hasta hoy con resultados significativos a nivel nacional y comparado. No se trata de aventurar pronósticos ni ser exitistas sino de reconocer los resultados hasta el momento por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, tal como lo demuestra el achatamiento de la curva de contagios y de la cantidad de muertes. Ello ha implicado un deterioro en la situación socioeconómica ya crítica desde hace varios meses; por eso es importante señalar que el Estado mostró una gran capacidad de reacción para enfrentar los complejos y múltiples problemas derivados de la emergencia sanitaria a través de un conjunto de políticas públicas tales como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia); los créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos; y la asistencia a las pequeñas y medianas empresas a través de la reducción de las contribuciones patronales y los aportes del tesoro al pago de salarios. Estas políticas buscan atender los emergentes más críticos que la pandemia puso de manifiesto y que representan a su vez problemas estructurales de nuestra economía, son políticas activas más acordes para estas situaciones que las que propugnan “abrir la economía”. Los países que así lo hicieron, relegando la cuestión sanitaria, muestran hoy indicadores críticos en ambas dimensiones. Por lo tanto, observamos que gestionar esta incertidumbre no implicó improvisación, sino una decisión. Esta opción involucró importantes consensos entre el gobierno nacional y las autoridades de todos los gobiernos provinciales y municipales, de diversos signos partidarios, un elemento central para acrecentar el federalismo. También vale destacar la elaboración de políticas públicas sanitarias basadas en las evidencias aportadas por la comunidad científica a través de un intenso diálogo interdisciplinario. Gestionar en tiempos de pandemia actuó como un importante acelerador de innovaciones públicas y a su vez visibilizó capacidades y debilidades estatales para llevar adelante políticas inéditas en su extensión y complejidad. Más allá de algunas inconsistencias y contramarchas provocadas por la urgencia del COVID-19, el protagonismo relevante del accionar estatal se convierte en fuente de aprendizajes y abre posibilidades para implementar innovaciones. Estos escenarios complejos y con nuevas incertidumbres, tan evidentes en la pandemia, no desaparecerán cuando esta concluya, sino que serán parte de la nueva “normalidad”. Por eso, un Estado eficiente en garantizar bienes públicos en estos tiempos es un Estado que debe a la vez producir sentido público y gestionar políticas públicas de calidad e innovadoras. Esto nos lleva a impulsar una agenda orientada al fortalecimiento de las capacidades estatales compuesta por diferentes elementos que se retroalimentan, a saber: planificación estratégica, uso intensivo de las tecnologías sociales y digitales en la coproducción de políticas orientación hacia resultados, monitoreo y evaluación de las iniciativas, transparencia y rendición de cuentas, profesionalización del empleo público, democrática articulación con los actores sociales, entre otros. Particularmente relevante consideramos avanzar en la digitalización, los mapeos digitales, el uso de grandes datos y la inteligencia artificial, los cuales se muestran como aliados de la gestión de las políticas, dentro de un accionar sujeto a las reglas de la democracia y los resguardos necesarios en un estado de derecho. Esta agenda orientada a garantizar el acceso a los servicios públicos a toda la población, requiere a su vez de reformas sobre el sistema de financiamiento del Estado que inevitablemente deben incluir una revisión del régimen tributario hacia una mirada más progresiva. Gestionar lo público en los próximos años va requerir un conjunto de conocimientos, destrezas y habilidades sin antecedentes. Otorgarle un lugar relevante al fortalecimiento de las capacidades estatales, es un paso importante en la hoja de ruta orientada a construir una sociedad más justa. Mayo de 2020 Carlos H. Acuña, Sergio Agoff, Juan Carlos Aguilo, Natalia Aquilino, Alberto Bonifacio, Gustavo Badía, Horacio Cao, María Esperanza Casullo, Andrea Catenazzi, Magdalena Chiara, Sergio De Piero, Mercedes Di Virgilio, Cristina Díaz, Sebastián Etchemendy, Daniel García Delgado, Rita Grandinetti, Melina Guardamagna, Fernando Jaime, Germán Lodola, Patricia Nari, Nerio Neirotti, Oscar Oszlak, María Laura Pagani, Diego Pando, Adriana Rofman, Margarita Rozas Pagasa, Eduardo Salas, Guillermo Schweinheim.

El Ministerio de Agricultura fijó 15 protocolos para las tareas rurales durante la pandemia

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El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó que ya están en marcha 15 protocolos específicos para diferentes actividades productivas que se realizan en el campo argentino.

“Estos documento están destinados a brindar lineamientos de seguridad para trabajadores y consumidores frente a la pandemia, en la fase de mitigación del virus Covid-19, garantizando el abastecimiento de los productos en la mesa de los argentinos”, indicó la cartera agropecuaria en un comunicado. Estas pautas de trabajo fueron elaboradas siguiendo los lineamientos del Ministerio de Salud de la Nación y con la colaboración del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), y de cámaras empresas, asociaciones privadas y gremios. “Se trata de un esfuerzo de articulación a contrarreloj para que hoy no tengamos ninguna cadena paralizada, defendiendo el trabajo de los productores y acompañando al Estado Nacional en los cuidados preventivos para la población en general”, valoró el ministro de Agricultura, Luis Basterra. El propósito es saber cómo actuar con la mayor celeridad frente a posibles casos sospechosos o positivos, para evitar la paralización de toda una cadena productiva y así perder la oferta de productos esenciales. Las cadenas que ya cuentan con un protocolo, al que se puede acceder haciendo click sobre cada una de ellas, son: Agricultura Familiar Apicultura Alimentos y Bebidas Pesca Mercados de cercanía Lechería Mayoristas frutihortícolas Plantas y flores Ganadería Frigoríficos Esquila Aves y porcinos Ovinos Forestal Nuez

Salvarezza: «Ya tenemos 10 mil unidades del nuevo kit nacional para detectar el virus»

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A la espera del pico de contagios de coronavirus en el país, que las autoridades estiman podría llegar en la primera quincena de junio, el pasado viernes 15 de mayo se anunció un test de diagnóstico rápido y de altísimo grado de certeza desarrollado por científicos argentinos. Sobre ello habló el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza. El funcionario declaró en un reportaje que el Neokit-Covid-19, «además de ser más rápido, tiene menor costo que el de la PCR, que usamos hasta ahora, y no depende de ir a buscarlo al exterior». Agregó que «no requiere termocicladores, que son equipos complejos que salen 70 mil dólares». Asimismo apuntó que el nuevo test permitirá llegar «con más facilidad a testear a los barrios con una pequeña cabina», y detalló que ya hay unas «10 mil unidades disponibles. Nuestro objetivo es contar con 200 mil en un mes». «Primero vamos a satisfacer el mercado local, queremos tener la mayor cantidad de test que nos pidan las provincias. Después, si las empresas tienen capacidad para exportar, lo harán«. Afirmó que la Argentina «se posiciona con capacidades para el futuro». El test Neokit-Covid-19, presentado el viernes, fue desarrollado por científicos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, del Conicet, de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, y del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein. Actualmente el método que se usa para hacer el diagnóstico y el monitoreo de coronavirus es la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) en tiempo real, que demora unas 7 horas y el resultado es informado al día siguiente.

La ciudad de Córdoba, localidades en Buenos Aires, Río Negro y Chubut dieron marcha atrás en las fases de la cuarentena

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El gobierno de la provincia de Córdoba decidió que era necesario dar marcha atrás con la flexibilización de la cuarentena en la capital, luego que el comité asesor de expertos convocados por la provincia realizara la sugerencia ante el brote de casos surgido en la zona del Mercado Norte. Así, no se permitió a partir de ayer, martes 19, la actividad de comercios que habían sido habilitados en la Fase 3: mudanzas, peluquerías, paseos recreativos y reapertura de templos, entre otros. Hubo 55 casos en las últimas 72 horas, por lo que se controlarán 16 barrios donde podría haber gente contagiada. En las redes sociales se quejaron de que se abrieron varios negocios en las cercanías del mercado con infectados. El ministro de Salud cordobés, David Cardozo, afirmó: «Queremos cuidar la salud de los cordobeses». Y aseguró que se va a realizar un estricto control policial sobre los ingresos a Córdoba Capital. También, varias localidades de las provincias de Buenos Aires, Río Negro y Chubut dieron marcha atrás con algunas flexibilizaciones autorizadas días atrás. La decisión se tomó tras evaluar el comportamiento social y el avance de la pandemia. Y también, señalamos en AgendAR, el humor de la mayoría de la población, donde el temor vence, por ahora, a la necesidad de retomar las actividades. En el territorio bonaerense, los municipios de Castelli, Chascomús y Baradero resolvieron retrotraer la habilitación de las salidas recreativas, entre otras actividades. En la provincia de Río Negro, el Ministerio de Salud confirmó este fin de semana que una mujer de un geriátrico y un joven de 18 años están contagiados. El intendente de la localidad de Jacobacci, Carlos Toro, decidió volver a la fase 1 de la cuarentena al suspender por una semana la actividad minera, la obra pública y privada y limitar la actividad comercial. «Solo se permitirá la apertura de locales comerciales que expenden alimentos y las únicas dos farmacias con las que cuenta la localidad”. Y a raíz de los casos confirmados en Jacobacci, en la localidad chubutense de Gastre se volvió a “fojas cero”. Ubicada en el centro norte de la provincia, con 800 habitantes, Gastre era uno de los distritos liberados de cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio entre una veintena de poblaciones que no tienen restricciones de circulación en el ejido, pero sí controles en los accesos. El intendente Genaro Pérez justificó la medida “tras conocerse dos casos en la localidad de Jacobacci que está a 140 kilómetros y ante el rumor que uno de los afectados pasó por nuestro pueblo”.

El dron nacional: INVAP amplía la información sobre RUAS-160. Y también, de desarrollo y trabajo argentino

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En AgendAR estamos convencidos que el desarrollo y fabricación de drones es un campo importante para las capacidades tecnológicas y productivas argentinas, en el contexto actual de la industria aeronáutica y aeroespacial. Que es necesariamente global. Por eso hemos seguido los esfuerzos nacionales desde el proyecto SARA. Recientemente y con mucha expectativa, informamos sobre El helidrón de INVAP, Cicaré y Marinelli, y avisamos que El dron argentino quiere levantar vuelo. Y también decimos desde hace años que las industrias de defensa deben ser -como en todos los países en serio- un lugar muy activo para incorporar nuevas tecnologías de punta a la actividad productiva. Por eso les acercamos este extenso y valioso reportaje que Darío Giussi, Gerente del área Gobierno-Defensa y Seguridad de INVAP, concedió en Expoagro a la publicación especializada Zona Militar sobre el vehículo no tripulado RUAS-160, el nuevo proyecto dual del que participa junto a CICARÉ y MARINELLI. También habla del presente y futuro próximo de INVAP en el área de la Defensa Nacional.

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«ZM: Una de las grandes sorpresas de la feria Expoagro fue la presentación del RUAS-160 por parte de INVAP, CICARÉ y MARINELLI. ¿Cuáles son las principales características del proyecto? DG – El proyecto RUAS-160 que presentamos en Expoagro es  una plataforma de despegue vertical y alas rotativas, autónoma, de uso múltiple con la posibilidad de configurarse a través de sus cargas útiles para distintas aplicaciones y ámbitos. En cuanto a la plataforma de vuelo en sí, básicamente hay un modelo más orientado al  mundo civil y otra para misiones embarcadas y/o militares con una doble motorización y características particulares.
Una de las ventajas del RUAS-160 es su implementación contra-rotativa de rotor, otorgándole un tamaño compacto al no tener rotor de cola. Esta característica contra rotativa le permite además una optimización de la relación entre potencia y capacidad de carga mejor a la que ofrecen los modelos con rotor de cola. ZM: Entonces, su uso en tareas logísticas es una de sus características previstas, ¿qué otro tipo de funciones puede realizar el RUAS-160? DG – El RUAS-160 está pensado para llevar distintas cargas útiles tales como cámara electroóptica, radar, radar de apertura sintética SAR, LIDAR, sistemas de inteligencia, de guerra electrónica, de transporte, etc., para el uso por fuerzas navales, terrestres, aéreas, de Defensa, de Seguridad. Quizás una configuración muy típica puede ser una orientada para misiones de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), pero hay muchas posibilidades más. Lo mismo ocurre con la versión para uso civil, aplicado al agro por ejemplo en sistemas de pulverización, pudiendo realizar la toma de imágenes y la aplicación selectiva de fitosanitarios, o en tareas sobre infraestructuras como la de petróleo y gas, minería, diques, o en emergencias médicas, también lucha contra incendios, toma de muestras en cursos de agua, entre otros.
Y sí, en todos los casos esa capacidad que tiene se puede usar hasta para transportar cargas logísticas valiosas dentro de ciertos límites de peso y tamaño. Se llama 160 porque el modelo actual, (y ojalá sea parte de una familia), permite 160 Kg de peso máximo de despegue. Esta primera versión tendrá un peso máximo de despegue de 150 kg por aspectos relacionados con su certificación y homologación ante la ANAC, al igual que la potencia de su motor por debajo de los 50 HP. Dentro de ese peso se debe contemplar el combustible y carga útil, lo que le da una autonomía de entre 1 hora y 30 minutos y hasta 6 horas de acuerdo con la configuración.
ZM: En la presentación del prototipo indicaron que es un esfuerzo conjunto entre INVAP, Cicaré Helicópteros S.A y Marineli. ¿Cómo nace el proyecto? DG – El proyecto surge de una conjunción, en principio de dos actores, que terminamos siendo tres. INVAP es conocida como empresa desarrolladora de tecnología y proyectos complejos, en distintas aéreas como la Nuclear y la Espacial, la de Sistemas Integrados. En el caso de la Defensa y aplicaciones de misión crítica tenemos un gran recorrido mayormente en sensores y sistemas remotos, sistemas radar de distintos tipos; además de los militares, civiles para tránsito aéreo, meteorológicos, SAR, terrestres, así como también sistemas electroópticos. También tenemos un desarrollo significativo en vehículos aéreos no tripulados, de muchos años, que se expresó en parte en el Programa SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino) y sobre cuya temática el Ministerio de Defensa ha reavivado recientemente el interés. En esta disciplina nos basamos en el expertise en el desarrollo de aviónica, cargas útiles, sistemas de comunicación, de misión, y otros sistemas en los que agregamos valor y que fuimos aprendiendo en la ejecución de distintos proyecto tecnológicos en más de 40 años de vida. Y el encuentro se da con una empresa que es orgullo nacional como Cicaré SA, gente reconocida mundialmente por su desarrollo de helicópteros monoplazas y biplazas ligeros y algunos no tanto, con capacidad de innovación y productos de gran calidad.  Ellos ya venían trabajando con Marinelli, una PYME con mucha experiencia y empuje en vehículos no tripulados aplicados al agro. Entonces, decidimos aunar esfuerzos. Es una cooperación identificando en este proyecto mucho potencial. Cada quién tiene la capacidad de agregar valor en una ecuación donde la suma de las tres empresas es mucho mayor que el aporte individual de cada una, por sus conocimientos técnicos y de los distintos mercados a los que se orienta el RUAS. Y desde ya, con el multiplicador clave que se hace con tecnología nacional. El dominio tecnológico es algo a lo que apostamos, especialmente en aplicaciones sensibles de Defensa y/o duales. Y que resida en la Argentina generar soberanía sobre las capacidades, y a la vez es un círculo virtuoso en la economía al ser nacional la mayor parte de su cadena de valor. Lo que mostramos en Expoagro es lo que llamamos MET 1 (Modelo de Evaluación Tecnológica). Es un prototipo, que demostró capacidades operativas en el entrenador desarrollado por Augusto Cicaré, una plataforma muy ingeniosa para las etapas iniciales de entrenamiento y de prototipos, que ha recibido premios internacionales. ZM: Nos describiste la génesis del RUAS-160 y algunas de sus más distintivas características, ¿cuál es el estado de avance del proyecto desde lo que se observó en Expoagro? DG – Estamos obviamente con el condicionamiento por la situación sanitaria, pero aun así nos encontramos a pocos meses de que esté volando con la realización de las certificaciones previas en el primer prototipo de uso civil. Estamos trabajando en los sistemas de vuelo y de tierra. El RUAS tiene guiado automático, semiautomático y manual.  Otras de las características técnicas que posee el RUAS-160 es su techo operativo aproximado entre 3000 a 3500 metros, a una velocidad máxima de alrededor de 95 nudos (175 km/h) y un crucero de 80 nudos (150 Km/h). ZM: Entonces, estamos a meses de contar con una versión civil para los vuelos y testeos de prueba, ¿hay plazo estipulado para la versión de uso militar?
DG – Efectivamente, hay ciertas variantes; si bien las funciones operativas se evidencian con la plataforma civil, la militar tiene algunas características particulares. Podemos decir que la primera es en sí es un producto y a la vez es un modelo de evaluación tecnológica avanzado de la segunda. Básicamente los temas militares pasan por la redundancia de los sistemas, que no es poco, cierta variante de motorización y alguna cosa más que ya mostraremos. La versión militar completa la veremos el año que viene.
  ZM: De cara al futuro, ¿prevén la inclusión de otras empresas? DG – En principio somos nosotros tres, tenemos una hoja de ruta definida pero las posibilidades siempre están en función de cómo se vayan dando las cosas. Siempre puede haber una empresa, u organismo, la idea es construir valor con esto. La industria de alto valor agregado, como la de Defensa en la Argentina es todavía reducida. Es una posibilidad que no puede negarse, hoy en concreto este es el proyecto, cualquier otra cosa será una cuestión para explorar, si se produce. El plan concreto es el que hay. ZM: ¿Existe interés en el proyecto por parte de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa?
DG – Ciertamente, hay gran interés por parte de las Fuerzas Armadas en verlo funcionar en distintos ámbitos, hay conocimiento de las capacidades y por supuesto ideas de cómo se puede utilizar en distintas misiones. Te diría que en algunos casos han sido fuentes de requerimientos para las especificaciones. Una de las ventajas de la tecnología nacional es poder producir para el país lo que el país necesita y no necesariamente lo que nos quieren vender, que es una gran diferencia. Antes, durante y después de la presentación en Expoagro, que fue hace casi dos meses atrás, hemos tenido charlas con distintos estamentos de las Fuerzas, tanto de ámbitos operativos como técnicos que mostraron enorme interés. Y desde ya, en el ámbito civil también. Lo estamos poniendo en una agenda más ordenada ahora. ZM: Dejando de lado al RUAS-160 para centrarnos en la actualidad de INVAP, ¿cómo afecto la Pandemia CODIV-19 a la empresa en sus operaciones diarias? DG – La normalidad que conocimos ha desaparecido, estamos en una especie de nueva normalidad. En una situación de transición hacia otra que aún no conocemos, pero bueno es un poco la situación general que vivimos todos, y en particular las empresas. Nosotros nos movemos en cuatro ámbitos de negocios fundamentales: el Nuclear (reactores de investigación y producción de radioisótopos medicinales, entre otros), Espacial (satélites LEO y GEO y cargas útiles). Sistemas Tecnológicos Integrados, (que se dedica, entre otros, a Sistemas Médicos) y la de Defensa y Seguridad, que incluye a la unidad de Radar. Esto incluye proyectos en el orden nacional e internacional en varios países del mundo, repartidos 50% en cada ámbito aproximadamente.
INVAP es una Sociedad del Estado (propiedad de la Pcia. de Río Negro y con participación del Estado Nacional en nuestro Directorio a través de la CNEA), y vivimos de lo que producimos en nuestros proyectos, sin ningún otro tipo de aporte.  Actualmente somos aproximadamente 1300 personas, más del 80% profesionales y técnicos, y la gran mayoría, más de 1000, en nuestra sede central de Bariloche. Hoy estamos en modo de trabajo remoto salvo en actividades esenciales. En este momento, adaptamos las tareas de ingeniería, reuniones, trabajos de diseño en computadoras a esa modalidad, aunque hay actividades de laboratorio, productivas y de sostenimiento que no se pueden hacer sin presencia física. También realizamos el soporte y mantenimiento de sistemas de radar, sistemas médicos y otros, y todo eso implica tareas en algún punto presenciales. ZM: La nueva administración a nivel nacional impulsó el FonDef, que espera su sanción en la Cámara de Senadores, de cara a los próximos años, ¿qué proyectos tiene en carpeta relacionados con la Defensa Nacional y las Fuerzas Armadas? DG – Sí, es imprescindible un instrumento así para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas y, que a la vez contribuya al desarrollo de la tecnología nacional. Esperamos que se sancione completamente e implemente pronto.
Nosotros tenemos una presencia muy fuerte en todo lo que son radares y sistemas de información, como por ejemplo el SINVICA (Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial) que se debe ejecutar en distintos segmentos y que realizamos con la Fuerza Aérea desde hace años. Estamos trabajando en tecnologías radares muy avanzadas como los radares AESA (Active Electronically Scanned Array), de barrido electrónico en dos ejes, que tienen aplicaciones para radares aerotransportados, y también para embarcados, terrestres, de defensa antiaérea, etc., en lo que se denomina hoy radares multifunción/multimisión. Continuamos nuestros trabajos de modernización y desarrollo de radares de Vigilancia Terrestre con el Ejército Argentino, y hay otros sistemas en vista.  También estamos trabajando en radares pasivos y multiestáticos, tenemos proyectos de Sistemas de Comando y Control de distinto nivel y para distintas fuerzas. Está por supuesto el RUAS-160 y nuestro aporte en sistemas no tripulados tanto de ala fija como rotativa en los proyectos que defina el Mindef, y no sólo aéreos. Hay una enorme potencialidad también en los sistemas no tripulados terrestres, y acuáticos de superficie y submarinos. Un rubro muy interesante es el del desarrollo de sistemas para plataformas navales. Hace un tiempo trabajamos con la Armada Argentina en un proyecto de modernización de las MEKO 360 y submarinos TR-1700, para repotenciar estos medios claves para su presencia en el Mar Argentino y la defensa de la Zona Económica Exclusiva, con todas las implicaciones de soberanía económica y geopolítica, y de cumplimientos de responsabilidades tales como búsqueda y salvamento (SAR). Especialmente en estos días en los que vemos la dimensión que está teniendo la pesca ilegal sobre el Mar Argentino que ha motivado intervenciones de la Armada y la Prefectura. Ni hablemos de los recursos que se pierden…recuperar eso e invertirlo, entre otras cosas en Defensa, es transformar el problema en parte de la solución.
  ZM: Podrías brindarnos algunas precisiones más sobre el proyecto, ya que desde que se incorporaron al FLOMAR a principios y mediados de los 80´, las MEKO 360 no recibieron actualización de sus sistemas. DG – Eran plataformas muy modernas para el momento de su incorporación. Puedo decir que el proyecto era un programa integral, con el desarrollo nacional de nuevos Sistema de Combate, reemplazo de todos los sensores radar, de guerra electrónica, comunicaciones, sonar y otros por sistemas por otros de estado del arte, más la integración de sistemas no originales al SC, la modernización del Centro de Información de Combate (CIC)… en definitiva, un conjunto de tecnologías para esas plataformas. Aplicables a las MEKO 360 y a las 140, pero también a unidades nuevas en forma integral o parcial. Es un proyecto cuya mayor parte creo tiene plena vigencia tecnológica hoy.
Se puede decir que en la Argentina tenemos muy buenas capacidades de hacer tecnología para poner en un buque. Podemos desarrollar los sistemas, al menos gran parte de ellos aunando los esfuerzos de distintos actores civiles y militares, científicos, tecnológicos, industriales y operativos. Ojalá podamos contribuir. ZM: Además de la siempre presente variable económica, ¿Cuáles serían las dificultades que estarían impidiendo que esto se pueda llevar a cabo aprovechando todas estas capacidades y potencialidades? DG – Efectivamente los recursos, los medios económicos son fundamentales: sin inversión del Estado en tecnología y producción para la Defensa es muy difícil pensar en revertir la tendencia. Es complicado el momento que atraviesa el país. Veníamos con la economía muy delicada, y encima sucede esta pandemia, así que es comprensible un agravamiento de esta dificultad coyuntural. Pero la clave, creo, es pensar en el mediano y largo plazo. Y definir que esto sea Política de Estado. Qué el Desarrollo Tecnológico e Industrial Nacional para proveer a la Defensa tiene que ser Política de Estado, mantenerse y confirmarse permanentemente. Hay buena voluntad e intenciones y acciones que propenden a eso, pero es vital llegar a tener buenos planes, que hay que ejecutar y revisar periódicamente Esto se hace con decisiones y con inversión sostenidas. Las experiencias del país en la actividad Nuclear, en el área Espacial, ambas aún con sus vaivenes, contradicciones y muchas cosas mejorables seguramente, son buenas referencias de esta dirección. Esto debe trascender a los Gobiernos para dar previsibilidad y sustentabilidad a los enormes esfuerzos que hacen a nivel de investigación, desarrollo y producción muchos organismos y empresas. Desde los que somos más “tractores” hasta infinidad de PyMES muy valiosas. Y no perder lo que se avanza, requiere mucho tiempo, trabajo y dinero desarrollar capacidades, formación de personas, conocimientos, cadenas de proveedores, y si se corta la rueda de la actividad se pierden. Y vuelta a empezar. Por citar un ejemplo, en su momento, ante el problema histórico de la vigilancia y control Aeroespacial, el Gobierno Nacional decidió en 2004 avanzar con una solución nacional a través del SINVICA, a cargo de la Fuerza Aérea Argentina, programa del cual somos ejecutores tecnológicos. Hoy hay resultados operativos de la Fuerza, hay tecnología exportable que se produjo en ese programa, y, elemento que a veces se desconoce, el 80% de la componente directa del valor de un radar como el RPA-240 es nacional. Cuando digo nacional digo de INVAP, y de unas 80 PYMES, de otras empresas del Ministerio de Defensa, como Fabricaciones Militares y FAdeA, entre otros. Desarrollo argentino, trabajo argentino, medios para la Defensa Nacional y potenciales divisas para el país en bienes exportables. O sea que, si se define una política clara, objetivos claros, se articulan esfuerzos de distintos sectores a fin de potenciarlos ordenadamente, y se proveen los medios, los resultados vienen

Kicillof: “Vamos a potenciar la capacidad exportadora de la provincia de Buenos Aires”

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l gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, recorrió ayer el nuevo Depósito Fiscal Integrado de la localidad de Sarandí, en Avellaneda, donde destacó que se podrá «potenciar la capacidad exportadora». Acompañado por el intendente local, Jorge Ferraresi, explicó que “es una gestión coordinada entre el Estado, el sector privado y nuestro sistema portuario, para darle fuerza”. El gobernador también expresó que en la situación actual “hay industrias que siguen trabajando y hoy estamos en la inauguración de un centro logístico que va a permitir potenciar las exportaciones y bajar los costos”. Subrayó, además, que la Provincia cuenta con el sistema integral marítimo “más importante de Argentina y tenemos muchísimo potencial. Por eso vamos a seguir poniendo en valor este tipo de inversiones». El mandatario bonaerense añadió que se trabaja «en un sistema logístico y portuario a la altura de la provincia que queremos: más productiva, con mayor capacidad exportadora”. Jorge Ferraresi remarcó que “es muy importante potenciar el sistema productivo y desarrollar esta agenda: generar una provincia productiva, que sea la locomotora de Argentina”. Roberto Negro, CEO de ITL, indicó: “Nuestro depósito fiscal integrado de Avellaneda es un centro de última tecnología para ayudar a que las exportaciones argentinas al mundo sean más eficientes”. Este nuevo depósito se realizó con una inversión del Grupo ITL y generará un alivio en la circulación de camiones que llegan al puerto de Dock Sud. Además genera, en su primera etapa, 100 puestos de trabajo para Avellaneda.

Un experimento participativo para saber cómo el aislamiento altera la noción del tiempo

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Científicos de la Argentina y de otros 18 países lanzaron un estudio masivo para evaluar los efectos a corto y largo plazo del confinamiento sobre las perspectivas temporales.

La cuarentena parece eterna, los días pasan demasiado lento”; “las mañanas son todos iguales, no sé en qué fecha vivo”; “en casa nos despertamos a cualquier hora”. El aislamiento social preventivo obligatorio tiene muchos efectos: alteraciones del ánimo, de los hábitos de consumo, de los horarios y de las dinámicas familiares. Uno de los aspectos del funcionamiento del cerebro que parece estar afectado es la capacidad de percibir el tiempo. Ahora, una colaboración internacional de investigadores de 18 países, de la que participa Argentina busca caracterizar los efectos del aislamiento prolongado en las perspectivas temporales y la percepción de las temporalidades en adultos. Se trata de un experimento masivo online en el que los participantes deberán responder cuestionarios y resolver diversas tareas de procesamiento del tiempo, como por ejemplo golpetear con el dedo siguiendo un pulso o estimar un tiempo transcurrido con el objetivo de examinar empíricamente los efectos del distanciamiento físico y social en relación con el tiempo. Además de Argentina, participan del proyecto: Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Colombia, Chipre, Estados Unidos, Francia, Grecia, India, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Singapur, Suiza y Turquía. “Este estudio nace en la cabeza de la investigadora francesa Virginie van Wassenhove. Se le ocurrió utilizar esta condición tan rara de aislamientos social como un experimento natural. Esta situación donde estamos todos aislados es imposible reproducir en el laboratorio. Esta colaboración está dentro del tema que investigamos que es la percepción del tiempo, como el cerebro procesa tiempos en muchos rangos temporales diferentes. La pregunta que intentamos resolver es si el aislamiento social afecta a nuestra percepción del tiempo”, explicó Rodrigo Laje, director del Laboratorio de Dinámica Sensomotora de la Universidad Nacional de Quilmes, quien lidera el experimento junto a Diego Golombek, director del Laboratorio de Cronobiología de dicha universidad. El cerebro mide y produce tiempos de varias maneras diferentes. Los investigadores buscan medir el efecto del aislamiento sobre el procesamiento temporal en tres escalas diferentes. Una de las más conocidas es la relacionada con los ritmos circadianos y los ciclos diarios de luz/oscuridad, comúnmente llamada “reloj biológico”. “El ciclo de luz y oscuridad no cambió, seguimos en la misma época del año, pero los despertadores están sonando menos. Por ejemplo, no hay que levantarse 6 am para llevar a los chicos a la escuela. Algunas personas son más alondras, más mañaneros o búhos, más nocheros. Es un gran experimento natural donde estamos todos bastante más cerca de nuestro horario natural. Queremos medir eso, saber si efectivamente es así”, explicó Laje. Otra escala es el procesamiento de tiempos de segundos a minutos que entra en juego cuando estimamos duraciones cotidianas. “Hay pistas de que la estimación del tiempo que va de los segundos a minutos podría estar alterada, vamos a medirla en una variedad de tareas”. Una tercera es la relacionada a los tiempos musicales, o cómo hacemos para mantener nuestro movimiento en sincronía con el pulso de la música. Cómo hacer para participar Para evaluar los efectos a corto y largo plazo del aislamiento social en nuestras representaciones del tiempo, los investigadores están buscando voluntarios. Puede participar cualquier persona, el único requisito es que tenga acceso a internet en la computadora. Deberán realizar varias pruebas en tres etapas. La primera etapa es durante el período de aislamiento. Luego, el mismo protocolo se repetirá dos veces: la segunda etapa al menos diez días luego del aislamiento, y la tercera etapa al menos tres meses después del aislamiento. Cada etapa consta de tres o cuatro series de pruebas distribuidas, según se desee, que el participante podrá completar en un lapso de dos semanas. Las pruebas consisten en responder cuestionarios y realizar tareas de psicología experimental. El link para participar del experimento es: ldsm.web.unq.edu.ar/

Itaipú abre las compuertas para aminorar la bajante del Paraná

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En AgendAR informamos aquí sobre la histórica bajante del Paraná: afectaba la navegabilidad de la Hidrovía Paraguay-Paraná y la generación eléctrica en la central argentino-paraguaya de Yacyretá, donde en lugar de los habituales 14.300 m3/segundo el caudal está en apenas 5350 m3/segundo, casi 2/3 abajo. En términos energéticos, esto hace que una central que logró suministrar el 50% de la electricidad del Sistema Argentino de Interconexión haya bajado al 15% durante buena parte de 2019, situación que se volverá crítica si a la salida de cuarentena se le sumara algún repunte del PBI. El daño a nuestras exportaciones surge de que se ha vuelto imposible la partida de barcos cargados a capacidad nominal desde los puertos del Gran Rosario: salen semivacíos para no quedarse varados. ¿La apertura de compuertas en Itaipú contribuirá a solucionar el problema? Brasil nos acaba de conceder algo menos de un 10% más del caudal estándar en Yacyretá, que quedaría en 7000 m3/seg. En el Gran Rosario, eso significa puertos a baja capacidad. El año en la alta cuenca de Plata seguiría seco, lo que no permite ilusionarse con que Brasil, país básicamente hidroeléctrico, libere el agua estoqueada en sus muchos embalses en territorio propio. Vean el video: En el primer día, el caudal vertido promedio fue de 474 metros cúbicos por segundo, con un máximo de 1.376 metros cúbicos por segundo. El periodo de vertido comprendió entre las 00:45 y 09:15; de acuerdo con lo informado por la Superintendencia de Operación de la ITAIPU, que a su vez añadió que la cota del embalse se encontraba en 219,19 metros sobre el nivel del mar (msnm) al inicio de la maniobra. Según La Nación, «Brasil comunicó que «ya se programaron erogaciones de la represa de Itaipú para que la media de 5350 m3/s de la semana anterior se aumente en 850 m3/s, y adicionalmente se convino un nuevo aumento de las erogaciones en 550 m3/s, para que el incremento total sea de 1400 m3/s y el caudal ascienda a un promedio final cercano a los 7.000m3/seg», «Sin embargo, la situación sigue siendo preocupante ya que aún con este alivio el caudal es muy bajo. Según un informe del Instituto Nacional de Agua (INA) en solo una semana disminuyó un 18%. El análisis de EBY es que el caudal promedio para en abril es normalmente de 14.400 m3/s (serie 1971-2019), «La afluencia mensual (de abril) culminará muy próxima a los 7.000m3/s, es decir, por debajo del 50% correspondiente a un mes de abril promedio», estima EBY». En las municipalidades ribereñas argentinas hoy está en problemas el suministro de agua potable.

La opción que proponen: levantar la cuarentena y aislar los grupos de riesgo. Argumentos y falacias

El «aislamiento social» obligatorio -la medida que adoptaron los gobiernos de la mayoría de los países, con mayor o menor rigor, para enfrentar las fases iniciales de la pandemia del nuevo coronavirus, y que vuelven a aplicar cuando aparecen rebrotes- es, si se piensa, una decisión asombrosa. Es asombroso que se tome y que se cumpla, con mayor o menor rigor. Miremos en casa: ¿si nos decían 5 meses atrás que en Argentina, país poco famoso por la disciplina y el respeto a los reglamentos, el gobierno iba a disponer el arresto domiciliario de la mayoría de sus habitantes, que además la mayoría de estos lo iba a cumplir, y que como consecuencia el gobierno subiría en las encuestas, lo habríamos creído? Y esto pasó en muchos lados, eh: la volcánica España, la expansiva Italia, la frígida Noruega… Tal vez jugó a favor de este tipo de medidas el hecho que los gobernantes que se pusieron públicamente en contra -Trump, Bolsonaro, Berdimuhamedow, … no tienen buena prensa fuera de sus países. Boris Johnson es un caso especial. Al comienzo, también estaba contra la cuarentena obligatoria. Hasta que contagió él, y se convirtió. Como sea, los números de muertes en EE.UU. y en Brasil (en Turkmenistán no se sabe), parecen argumentos bastantes definitivos. Pero las medidas más rígidas de aislamiento social son esfuerzos gigantescos que se pueden sostener por algún tiempo, no indefinidamente. En el Área Metropolitana vamos para 2 meses, y surgen, inevitables, las preguntas: ¿cómo sigue? ¿cómo se sale? Ayer leía en un diario de gran circulación un argumento bien articulado contra el «aislamiento social» generalizado. Lo comparto para refutarlo (siempre trato que mis lectores sepan de entrada lo que pienso; una excentricidad mía). «Cada uno es libre de interpretar el riesgo como quiera. Si una persona de 45 años con tres hijos pequeños cree que se debe seguir con los confinamientos hasta que se venza al virus, pese a haber perdido su trabajo y a tener pocas posibilidades de recuperarlo, muy bien. Si una persona de 20 años contempla la perspectiva de una vida mucho más pobre que la de sus padres o abuelos con resignación cristiana, muy bien también. Incluso admirable. Sus sacrificios en la tierra serán recompensados, si hay suerte, en el cielo. El sentido común diría, sin embargo, que la ansiedad que el virus genera en la gente debería ser más o menos proporcional a los riesgos reales. Al padre o madre de familia de 45 años y al joven o a la joven de 20 se les podría pasar los siguientes datos, cortesía de la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido, el país europeo que ha sufrido el mayor número de muertes hasta la fecha. De los 10 millones de niños de menos de 15 años en Reino Unido, dos se han muerto del virus. De los 17 millones de menos de 25 años, se han muerto 26. … Otro dato que la persona de 45 años con hijos que ha perdido su trabajo podría añadir a sus cálculos: el 88% de las víctimas mortales del virus en el Reino Unido han sido mayores de 65 años. Cabe pensar que la información británica no es una aberración, que corresponde ─con pocas variaciones─ a lo que ocurre en el resto del mundo. Todos estos datos no se conocían hace un par de meses cuando medio mundo optó por encerrarse en casa. Es comprensible que los gobiernos hubiesen respondido con un cierto pánico. Viene el lobo: vamos a escondernos todos en el sótano. La cuestión es qué estrategia seguir de ahora en adelante, especialmente si es verdad, como ha dicho la OMS esta semana, que tardaremos cuatro o cinco años en controlar el virus. … ¿Cuál podría ser el Plan B? Al padre o madre de familia de 45 y al joven o la joven de 20 se les podría excluir del confinamiento y permitirles que sigan con sus vidas como antes. La condición sería que se alejaran de sus padres o abuelos, que gozarían de la máxima prioridad sanitaria pero serían los que tendrían que pagar el pato del confinamiento. Aunque, si los hospitales aguantan, se les podría dar la opción a los mayores de no confinarse; que ellos ─y no los gobiernos─ juzguen si evitar la muerte es más importante que vivir la vida.» El texto es de John Carlin, un periodista ameno. No es médico sanitarista con formación en epidemiología, como yo tampoco. Sus argumentos, y los míos, deben evaluarse por sí mismos, no con criterio de autoridad. Por mi parte, encuentro que lo que dice es cierto, aunque propagandístico (no incluí la parte donde habla de «la oscuridad del confinamiento«; Carlin debía estar pensando en la mazmorra del Conde de Montecristo). Pero Carlin incorpora dos falacias muy grandes. Una es que es posible aislar a los «grupos de riesgo» del resto de la sociedad. Se apoya, este argumento de Carlin, en una forma de vida muy extendida en los sectores medios en Europa, Norteamérica, y entre nosotros también, cómo no. Son esos mayores que viven aparte de sus hijos y nietos, cuando los hay. Pero existe un problema que rompe esta imagen: la falta de viviendas, también muy extendida en los sectores medios, y más aún en los de abajo. ¿Cómo se «aísla» entonces a los mayores de 65? ¿Se los confina en geriátricos? No parece ser una solución muy segura, por lo que vemos. (Dejo de lado el dato que en la sociedad moderna, con buenas expectativas de vida, entre los presidentes, ministros, gobernadores, ejecutivos y dueños de periódicos hay una proporción muy alta de mayores de 65. Tal vez sería bueno aislarlos, para dar oportunidad a los jóvenes, pero lo veo difícil). No. Esta primera falacia ignora que un factor de riesgo importante, para el COVID-19 y para todas las enfermedades, es la pobreza. La falta de agua potable, de viviendas sanas, de acceso a la medicina moderna aumentan el riesgo en todas las dolencias. En el caso del nuevo coronavirus, cuya letalidad es muy particular, hace más graves esa cosa que los médicos llaman «comorbilidades», y que son las que provocan la muerte en la mayoría de los casos. ¿Cómo se aísla la pobreza, si son los pobres quienes tienen que trabajar? La falacia más básica, sin embargo, está incluida en esa frase que se incluye en el «plan B» para dar una opción a los mayores que quieren vivir libres «si los hospitales aguantan«. ¡Si el único sentido de la cuarentena, del aislamiento social, algo que se le escapa a Carlin, es dar una chance para que los hospitales aguanten! El coronavirus contagia demasiado rápido, hasta para el sistema de salud inglés, que es bueno. En los países pobres, o que no dan prioridad a la salud pública… Y es que no existe, ni puede existir, un aislamiento social completo. De entrada, es obvio que se debe dejar afuera a los que distribuyen alimentos, al personal de salud, al de seguridad… Y ellos también se contagian y transmiten. Las medidas que dispuso nuestro gobierno -como las de todos los otros que apostaron al aislamiento- demoran los contagios, son para un plazo más o menos corto, y van perdiendo eficacia a medida que transcurre el tiempo. Los gobernantes no pueden ignorarlo; cualquiera puede ver en las calles de Buenos Aires más gente que hace un mes. Discutir estas falacias sirve, en mi opinión, para entender mejor el problema que afrontamos: a pesar de los gritos de dolor de los empresarios -otra costumbre muy instalada entre nosotros- el perjuicio más grande de la cuarentena no lo sufre la economía en su conjunto –el consumo de electricidad de los grandes usuarios ya es ahora el 70% del previo a las medidas. Y los trabajadores del agro estuvieron exceptuados de la cuarentena desde el comienzo. El perjuicio más grave es para los individuos y familias que no pueden trabajar. Entre los cuales se cuentan, cierto, la mayoría de los empresarios PyMES, así como los cuentapropistas en general y quienes viven «de changas». El Estado está tratando de ayudarlos: debe hacerlo mejor que hasta ahora. Y debemos prepararnos para un tiempo más largo -meses, o años- donde la mayor parte de la actividad productiva se haya reiniciado, y el aislamiento deba continuar, más imperfecto -es inevitable- que hoy. Las experiencias que ya comenzaron en las provincias nos mostrarán -con aciertos, y algún brote de contagios- lo que tendrá que hacerse en el Área Metropolitana. Una ironía: el «mostrador de Dios» seguirá siendo por un rato largo el lugar más peligroso.

A. B. F.

El gobierno endurecerá las condiciones para que las grandes empresas reciban auxilio del Estado

El gabinete económico del gobierno nacional decidió endurecer los requisitos para las grandes empresas que requieran la asistencia del Estado para el pago de salarios. El 7 de este mes, ese equipo, que reúne al jefe de gabiente, Santiago Cafiero, y la vicejefa, Cecilia Todesca, con los ministros de Economía, Martín Guzmán; Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; Trabajo, Claudio Moroni, y a los titulares de la ANSeS, Fernanda Raverta; la AFIP, Mercedes Marcó Del Pont, y el Banco Central, Miguel Pesce, había establecido los criterios para incorporar a grandes empresas al programa. El comité de evaluación y monitoreo del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) determinó que las compañías con más de 800 empleados que requieran ayuda para abonar los sueldos de mayo -a depositarse en junio- quedarán impedidas de realizar operaciones financieras por dos ejercicios fiscales, y ya no uno como rigió la primera transferencia dirigida al pago de haberes de abril. Se espera que hoy se publique la medida en el Boletín Oficial De recibir el salario complementario, los mayores empleadores del país quedarían impedidos por el corriente ejercicio fiscal de distribuir utilidades, recomprar acciones, adquirir títulos en pesos para su posterior venta en moneda extranjera, transferencia en custodia al exterior o posterior liquidación de compras en el extranjero. Desppués de las críticas del presidente Alberto Fernández sobre grandes empresas y ejecutivos que intervendrían para alterar el valor del dólar -que cerró en $ 138 el viernes en la opción «blue»- se quiere cerrar el grifo de la ayuda estatal ante la sospecha de que ese dinero podría volcarse a operaciones financieras, y dejarlo apenas para aquellas que efectivamente enfrenten situaciones de riesgo para continuar operando. Además de la inhibición de ciertas operaciones bursátiles, para controlar el cumplimiento de los requisitos, el comité del programa ATP encomendó a la AFIP que remita al Banco Central y a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la nómina de empresas con más de 800 trabajadores que accedieron al beneficio, para que efectúen «acciones de control» según sus respectivas competencias.

Coronavirus en el mundo y en Argentina. Muertes por millón de habitantes

Martín Barrionuevo @mmbarrionuevo, senador provincial de Corrientes, se ha dedicado por su propia iniciativa a volcar valiosa información en las redes sociales. Aquí nos esforzamos en reproducir algunos datos claves que él elaboró.

Muertes por millón de Habitantes (países de interés)

??5.1 ?? 5.8 ?? 8.1 ?? 11.2 ?? 17.9 ?? 23.2 ?? 39.5 ?? 74.1 ?? 96.2 ?? 272 ?? 359.6 ?? 512.6 ?? 586
Para quienes les cueste identificar las banderas, de arriba hacia abajo: Corea del Sur, Japón, Argentina, Colombia, Rusia, Chile, México, Brasil, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, España

Según el estudio reciente en España la letalidad real (sobre personas que tuvieron contacto con el virus) fue de 1,1%. Aquí en Argentina la letalidad parece mayor porque el testeo ha sido menor.

?? 0.9% ?? 1% ?? 2.4% ?? 3.8% ?? 4.5% ?? 4.5% ?? 4.7% ?? 6.0% ?? 6.7% ?? 10% ?? 10.7% ?? 12.2% ?? 14.4%

% de casos sobre test totales. Ver sólo la cantidad de test lleva a no entender el uso eficiente de este recurso.

Cantidad de test por persona fallecida.

?? 2.800 ?? 2.600 ?? 808 ?? 392 ??338 ?? 332 ?? 282 ?? 134 ?? 110 ?? 72 ?? 48 ?? 47 ?? 32

¿El testeo salva vidas? No, lo que salva vidas son las medidas que se adoptan de manera temprana. El testeo ayuda a tomar mejores medidas y aislar sospechosos en la gestión de crisis a mediano y largo plazo. Bélgica, uno de los países con mayor cantidad de testeo por millón de habitantes, es el país con mayor cantidad de muertes por millón de habitantes.

 

Honda reabre su fábrica en Campana pero deja de producir autos en Argentina

Honda Motor de Argentina se convertirá en la primera fábrica de autos en reabrir después de casi dos meses en cuarentena por el Coronavirus. Paradojas de la industria: también será la primera que dejará de producir autos. Tal como la empresa anunció hace un año, la planta bonaerense de Campana se concentrará ahora en la producción de motos. Se trata de una decisión global de la marca japonesa, que incluyó el cierre de fábricas en otros países, pero que resulta inevitable enmarcar en el contexto de crisis de la industria automotriz argentina. Cuando mañana se retome la producción, se fabricarán las últimas unidades de la HR-V y ya no se encargarán más piezas a los proveedores. La fábrica de Honda en Campana fue inaugurada en 2011. Durante los primeros seis años produjo el modelo City (que ahora se fabrica en Brasil y ya no se comercializa en Argentina) y entre 2015 y 2020 fabricó la HR-V (que ahora vendrá importada de México). La producción de motos de Honda se trasladó a Campana luego de que la compañía cerrara su fábrica de Florencio Varela, en abril de 2016. “Honda ha decidido cesar la fabricación de HR-V en Honda Motor de Argentina S.A. (HAR) a partir del 2020. HAR continuará la comercialización de automóviles, con su servicio post venta y repuestos en Argentina a través del abastecimiento global de varias plantas”, informó la empresa hace un año. “Siguiendo esta definición global de la mejor manera posible, HAR se concentrará en cuidar las implicancias de esta decisión, con especial enfoque en sus empleados, concesionarios de automóviles, proveedores y otras partes interesadas. La planta ubicada en la localidad de Campana, enfocará sus recursos en la producción de las motocicletas, donde Honda es líder en el mercado, ha invertido más de 15 millones de dólares en los últimos 2 años y continuará profundizando el desarrollo local de piezas, buscando así reforzar su cadena de valor en Argentina. Tal como ha sido por lo últimos 40 años en Argentina, Honda continuará brindando productos y servicios de alta calidad a sus clientes y la sociedad en general”, agregó la compañía en un comunicado. El fin de la producción de autos de Honda en Campana llega acompañado por una reducción de personal. En los últimos meses se recortaron 500 puestos de trabajo, por medio de un sistema de retiros voluntarios. Además, la empresa estima que dejarán de operar nueve concesionarios oficiales de Honda en todo el país. La terminal seguirá vendiendo las unidades de la HR-V nacionales hasta agotar el stock. Cuando esto ocurra, se comenzará a importar desde México, aunque todavía no se confirmaron especificaciones ni precios. Las últimas unidades de las HR-V argentinas tienen valores entre 1.6 millones y 1.9 millones de pesos. Debemos agregar que es toda la industria automotriz la que está poco entusiasmada con la reanudación de la actividad. Entre la caída de la demanda, y un gran stock de automóviles sin vender, las terminales se verán obligadas a reevaluar las posibilidades y los requerimientos del mercado. Aquí y en el exterior.