Además de la actualización del protocolo de interrupción legal del embarazo (ILE) –que el Ejecutivo derogó la semana pasada –, la Secretaría de Gobierno de Salud publicó en estos últimos 15 días en el Boletín Oficial otras resoluciones que están causando polémica. Se trata de la inclusión en el Programa Médico Obligatorio (PMO) de varias prestaciones médicas a tan solo días de dejar el Gobierno.
Entre ellas: la cobertura al 100% de los tratamientos hormonales para quienes necesiten “adecuar la imagen al género autopercibido”, de métodos anticonceptivos de larga duración (como el sistema intrauterino de liberación de levonorgestrel y el implante subdérmico) y medicamentos relacionados con el tratamiento de la fibrosis quística, entre otros.
La medida causó críticas tanto desde la oposición como por parte de las obras sociales y las entidades de medicina privada. “Es muy loable, pero no hay cómo pagar. El sistema de salud está al borde de un colapso”, dicen los protagonistas del sector.
“Nadie puede estar en desacuerdo con la incorporación de nuevas prestaciones. El problema de este gobierno es que hizo un desastre de la economía argentina, por lo cual el sistema de obras sociales y el PAMI están desfinanciados. No pueden pagar hoy lo que deben pagar y están acumulando deudas graves. Después de no haber hecho nada y no haber cumplido con cosas tan esenciales como las vacunas, se les ocurre dinamitar el PMO agregando en los últimos 15 días una cantidad de prestaciones que no tienen asegurado el financiamiento. Porque ya lo que tiene que dar el sistema no tiene cómo pagarlo. Con lo cual, si no es mala intención o no es entorpecer el futuro, es irresponsabilidad absoluta de los gobernantes”, dijo Ginés González García, referente de los equipos técnicos de salud del Frente de Todos y uno de los candidatos a ocupar el Ministerio de Salud.
Por su parte, Hugo Magonza, presidente de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (Acami), consideró que, independientemente de qué tratamiento se incorpore y sus beneficios, se siguen sumando nuevas prestaciones a la cobertura que no tienen una correlación con la financiación.
“Nosotros, tomando el año 2012 –que es el primero con regulación de precios en la medicina privada–, hasta ahora (2019), hemos tenido un crecimiento del costo de salud del 1.350%. Y la cuota subió un 950% en ese mismo período. Aparte de otras situaciones que hacen crecer los costos, como el envejecimiento poblacional y pacientes con tratamientos mejores pero que son más largos, también se han ido sumando nuevos tratamientos a las coberturas reguladas que no estaban en el momento en que empezó el control de precios en el sector. Y estos no tienen un financiamiento genuino”.
“Yo no discuto la calidad de la decisión de las autoridades de salud, pero desde el año 2012 hasta ahora hubo treinta leyes nuevas que sumaron prestaciones a la cobertura médica, por enfermedad, patología o tratamiento, como la cirugía bariátrica. Pero nunca se habló de cómo financiar esas nuevas prestaciones. Todo lo que está pasando lamentablemente está llevando al sector a un desfinanciamiento severo, como nunca se vio”, sostuvo.
Para Magonza, la solución pasa por generar una prestación básica universal taxativa, que aclare qué se debe cubrir para toda la población. Y lo que no está, debe ser evaluado por una agencia especializada: “No se puede seguir con un PMO sin límites de ‘techo’.”
Debemos señalar desde el mismo comienzo que esta nota se refiere a un tema muy presente en los Estados Unidos. Aquí todavía es marginal, y por suerte, es menos importante aún en nuestro nuevo gran cliente, China. (India, por razones culturales y religiosas, no es un posible cliente en este rubro). Pero, más allá de las ironías que hagamos, tenemos que tomarlo en serio: este debate se extiende. En la Unión Europea, por ejemplo.
Ante la moda de las hamburguesas veganas que arrasa en Estados Unidos, la industria estadounidense de carne de vaca está tratando de deshacerse de su imagen de máquina emisora de gases de efecto invernadero.
Los grandes minoristas y los inversores están presionando a las empresas para que mejoren su huella de carbono, por lo que gigantes como Tyson Foods Inc. y Cargill Inc. han prometido reducciones ambiciosas en las emisiones, incluidas las cadenas de suministro. Es una dura batalla.
Durante más de diez años, los estudios han instado a comer menos carne de res por razones ambientales y de salud. Y entre los ejecutivos de la carne están apareciendo directores de sostenibilidad y los anuncios en las redes sociales dicen que se están malinterpretando los beneficios para la salud de la carne.
Es una dura batalla. Durante más de diez años, los estudios han instado a comer menos carne de res por razones ambientales y de salud. Según algunas mediciones, la agricultura genera más emisiones globales de gases de efecto invernadero que el transporte debido, en parte, a la producción ganadera.
Entretanto, las alternativas vegetales son la tendencia del momento a medida que más estadounidenses se autocalifican de flexitarianos, personas que regularmente sustituyen la carne por otros alimentos. Empresas como Beyond Meat Inc., cuyas acciones se han triplicado desde su oferta pública inicial, están beneficiándose de la fiebre anti-carne, exaltando las virtudes de los productos veganos que aparecen en los menús de cadenas nacionales, como los establecimientos TGI Fridays.
Algunas alternativas salidas «de la nada» le pudieron arrebatar una cuota significativa al mercado de la leche de vaca convencional, un cambio que contribuyó a la bancarrota de este mes del gigante Dean Foods Co. Hoy, las alternativas a la leche representan el 13% del mercado.
Aún así, el consumo de carne es robusto en América del Norte, y el consumo de carne en general crece a nivel mundial. Pero preocupa la rapidez con la que crecen las ofertas veganas y el auge del mercado multimillonario de activos ecológicos y sostenibles. Deborah Perkins, responsable global de alimentos y agronegocios de ING Wholesale Banking, dice que la industria tendrá que seguir trabajando para mejorar su huella. “No creo que en algún momento la industria vaya a decir “hemos acabado””, señaló. “La gente va a querer comer carne. Veremos un crecimiento en el sector de alternativas a la carne, pero no creo que vaya a reemplazar completamente la carne”.
Gran parte del problema ambiental se reduce a cómo los animales procesan los alimentos. El ganado emite metano, un gas de efecto invernadero particularmente potente, como parte de sus procesos digestivos normales. En pocas palabras, los pedos de vaca y el estiércol son los grandes culpables. Pero la industria ha puesto de relieve nuevas cifras que muestran la eficiencia de la producción estadounidense en comparación con el resto del mundo. Según un estudio reciente del Gobierno, financiado por el sector, la huella de la carne de vacuno estadounidense representa aproximadamente el 3% de los gases de efecto invernadero producidos por el hombre, muy inferior a la cifra mundial del 14,5% que se cita a menudo.
Deberíamos aceptar ese 3% y reducirlo, porque un 3% sigue siendo importante”, dijo Kim Stackhouse-Lawson, directora de sostenibilidad de JBS USA. La matriz brasileña JBS SA es el mayor productor de carne del mundo. Las unidades de negocios de JBS en Estados Unidos y Canadá se fijaron el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% para 2020 desde una base de 2015. La tecnología puede ayudar. El ganado estadounidense ha cambiado en los últimos decenios gracias a la cría y las actualizaciones a las fórmulas alimenticias. Los ganaderos pueden producir la misma cantidad de carne de vaca que en 1975 con un 36% menos de animales, según Sara Place, directora principal de producción sostenible de carne de res de la Asociación Nacional de Carne de Ganado.
Desde hace no menos de un año los movimientos sociales argentinos debaten seriamente sobre la necesidad de darse una organización de tipo sindical única, sin abandonar sus propias orgánicas y sus liderazgos. No por coincidencia, es el mismo período en que mostraron, a sí mismos y al resto de la sociedad, que tenían la mayor capacidad de movilización y que eran capaces de encauzar a esas multitudes que convocaban, los sectores más vulnerables.
Ahora, una mayoría de los más representativos selló la fecha del lanzamiento de su sindicato: viernes 20 de diciembre. Con la conformación del gremio, las asociaciones buscarán canalizar sus reclamos con rango de inscripción sindical.
Está previsto que el secretario general de la agrupación será Esteban «El Gringo» Castro, referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Junto al Movimiento Evita, MTE y la Dignidad, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie, y el Frente Popular Dario Santillán, definieron detalles para el lanzamiento público de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
La fecha fue elegida, afirman, «porqué queremos referenciarlo con el 20 de diciembre de 2001, haciendo notar el salto organizativo de los desocupados de ayer a los trabajadores de la economía popular de hoy».
El escenario se dispondrá en el microestadio de Ferro o en el de Argentinos Juniors. Otra opción era el salón «Felipe Vallese» de la CGT, pero no hubo una respuesta positiva desde Azopardo.
De todas maneras, estará presente Héctor Daer, cosecretario general de la central obrera. El invitado de lujo es Alberto Fernández. El presidente electo apoyó, en más de una oportunidad, la confluencia de los movimientos sociales bajo una misma bandera. La cúpula de la UTEP estará encabezada por Esteban Castro (CTEP), secundado por Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, Somos y Carlos Alderete, dirigente de la CCC. Las tres columnas del denominado «Triunvirato San Cayetano».
El deterioro de la economía, la pérdida del empleo formal, hacen que el nuevo gremio, la UTEP, podrá contar, al menos, con 500.000 personas, lo cual lo ubicaría como segundo gremio en cantidad de afiliados, sólo por debajo de Comercio. Es previsible que los gremios tradicionales se preocupen por la representación dentro de la CGT. Pero desde las organizaciones afirman «No buscamos gran representatividad en Azopardo. Con que nuestros congresales sean respetados, ya es suficiente».
En realidad, en AgendAR creemos que el desafío es más profundo. Los movimientos sociales, que comienzan a crecer y a convertirse en un actor ineludible en el escenario social argentino con la recesión y el desempleo de los últimos años de Menem, más de 20 años atrás, no quieren definirse ni ser «beneficiarios» de planes sociales. Se plantean como trabajadores de la economía popular.
Los economistas clásicos dirían que hay una sola economía real, la que produce bienes y servicios para la sociedad (y rechazarían como patológica lo que sólo produce valorización financiera). Quienes trabajan en la economía popular también deberán producirlos necesitan convencer a la sociedad que ellos también producen.
Ahora las advertencias llegan de más cerca. En las últimas dos semanas comenzaron a activarse los primeros sensoresde la red de detección que mantiene un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Esta red monitorea la actividad de los mosquitos Aedes aegypti. «Está arrancando la temporada de calor y comprobamos que los huevos que durante el invierno están «latentes» comenzaron a eclosionar. En concreto ya detectamos los primeros mosquitos adultos volando por la ciudad de Buenos Aires», le advirtió a PERFIL el doctor Nicolás Schweigmann, investigador del Conicet.
El dato no es menor si se recuerda que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) acaba de publicar un informe que advierte que «America latina atraviesa una situación compleja con el dengue, ya que está inmersa en un nuevo ciclo epidémico de la enfermedad tras dos años de tener baja incidencia». En ese estudio la OPS destacó que «el dengue ya alcanzó el mayor número de casos registrados en la historia, con más de 2,7 millones de pacientes. Eso incluye, hasta octubre, 22.127 casos graves y 1.206 fallecimientos».
También el biólogo Marcelo Abril, Director Ejecutivo de la Fundación Mundo Sano -una ONG especializada en el seguimiento de enfermedades desatendidas– comentó que «están aumentando las temperatura medias y las lluvias. Y por eso las poblaciones de mosquitos comienzan a crecer. En los monitoreos permanentes que realizamos en varias ciudades del norte argentino vimos que ya están dadas las condicionados óptimas para la reproducción del mosquito».
Schweigmann, que es el director del Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) que funciona en la carrera de Biología de la UBA, agregó: «normalmente estas condiciones suelen darse a partir de la segunda semana de octubre. Y ambos expertos redoblan el llamado de alerta, destacando que «la temporada 2019-2020 pude ser especialmente grave respecto a estas patologías, tomando en cuenta que en los últimos meses en todo el continente americano ya se contabiliza un número récord de pacientes casos con dengue y una alta tasa de casos fatales. Por eso es clave redoblar y profundizar la prevención durante los próximos meses».
Programa vs campaña. Para los especialistas, tal como en otros años, la clave de la prevención pasa por eliminar los sitios que favorecen su reproducción «básicamente por medio del descachararrado, algo que -lamentablemente- no se está haciendo en forma sistemática ni enmarcado en un programa de largo plazo», advirtió Schweigmann. «Lo que suelen hacer las autoridades es recurrir a la fumigación usando productos químicos. O, recientemente se probó la liberación en el ambiente de mosquitos machos irradiados y estériles para aque las hembras no puedan ser fecundadas. Sin embargo, cada vez hay más estudios científicos que demuestran que esas opciones de control no son efectivas. Lo único que realmente funciona es mantener un amplio programa de descacharrización a lo largo de los años, y que -además- dure los doce meses, no hacerlo solo en el verano».
Para el investigador del Conicet, «hacer fumigaciones en la vía pública tranquiliza a la gente, pero lo cierto es que el insecticida no llega a los criaderos que están en los fondos de las casa ni afecta a los huevos. Tampoco la suelta de machos irradiados parece ser efectiva en el caso del Aedes porque los cálculos indican que, si en una manzana hay 100 machos de Aedes comunes, para poder «superarlos», habría que liberar entre 1000 y 10 mil machos estériles. Y lanzar 10 mil mosquitos en una manzana para «combatir» otros mosquitos es un mensaje totalmente ilógico».
Es más, según Schweigmann hay
estudios genéticos que encontraron que el resultado de esta acción
fue que se mezclaron los genomas de los mosquitos comunes con los
irradiados. Eso podría indicar que «lo que se logra es
favorecer la creación de nuevas variedades genéticas que,
posiblemente, sean capaces de adaptarse mejor a los ambientes. O sea,
no es por ahora una estrategia recomendable para prevenir el riesgo».
El investigador agregó que «lamentablemente no vemos campañas
de prevención en este momento: ni hay publicidades ni se habla del
tema. Y el Estado no genera recomendaciones. Además, las campañas
«sueltas» no sirven: tienen que ser programas sostenidos en
el tiempo».
En eso coincide Abril: «lo ideal es hacer prevención también durante el invierno. Hacerlo solo durante el veranos es llegar tarde y con pocos recursos. Y especialmente deberían reforzarse los consejos para los residentes argentinos que van a visitar países donde el virus circula todo el año». Y Schweigmann concluyó que «prevenir el dengue no es algo tan difícil si se implementan las medidas adecuadas».
Fumigación: una actividad poco útil para prevenir el dengue.
Las obras son una fuente de peligro Hace un par de años, durante la construcción de nuevos pabellones en Ciudad Universitaria, el equipo de del GEM comprobó un aumento en la cantidad de Aedes volando por la zona. «Durante la epidemia de 2016, en el predio había seis obras en construcción. Y descubrimos que tras la instalación de obradores creció en forma acelerada la cantidad de criaderos. O sea pudimos ver que las obras facilitan que los mosquitos colonicen nuevos ambientes», dijo Schweigmann. «Así, arquitectos, ingenieros e inspectores deberían recibir una capacitación especial para hacer prevención en esos espacios». El experto también destacó que las picaduras del Aedes pueden transmitir entre perros y personas una infección del nematodo Dirofilaria immitis. «Hay papers que indican que este gusano -que afecta el corazón de los perros, también puede afectar a las personas. Y hoy se calcula que entre el 10% y 15% de nuestras mascotas es portador de este gusano. Por lo tanto si una mascota infectada es picada por un Aedes que, luego, pica a una persona, podría haber un riesgo de contagio del gusano. Y sabemos que es una enfermedad grave que produce trombosis en el pulmón y de esto hay casos documentados».
Las monedas de Chile, Colombia y Brasil están sufriendo una fuerte devaluación en la última semana. En nuestro país el dólar se mantiene estable desde la implantación del «cepo duro», pero el «dólar blue», el que se vende en el mercado informal -en cantidades menores, comparadas al oficial- ha comenzado una suba en los últimos días.
El dólar estadounidense alcanzó ayer miércoles en Colombia un precio histórico al superar los 3.500 pesos, que se explica como una reacción de los mercados a los siete días de huelga general. Este año el peso colombiano se ha devaluado un 6,75% frente a la divisa.
En Chile, los mercados reaccionaron ante la crisis social y la incertidumbre castigando a su moneda, que marcó ayer un nuevo mínimo histórico, al caer a 820 pesos chilenos por dólar. Llegó a sus niveles más bajos, después de más de un mes de las protestas en contra del gobierno de Sebastián Piñera.
En Brasil, el real se devaluó por tercer día consecutivo. Llegó a 4,26 por dólar. Su economía no termina de salir de la recesión, y Bolsonaro ha debido enfriar su decisión de ajustar en el sector público, por el temor a reacciones como las que se están produciendo en la región.
En Argentina, el tipo de cambio oficial, por su parte, retrocedió levemente y cerró por debajo de $ 60, mientras en las ventanillas de bancos y sociedades de bolsa el precio para el minorista fue de $ 62,86. Pero el «blue» pegó un salto hasta los $69 en el mercado informal.
Es necesario no confundir los síntomas con la enfermedad. Por sí mismo, una moneda nacional «devaluada» en relación a otras no es un dato negativo. Los países que se industrializaron rápidamente -entre ellos, China- permanecieron muchos años con una moneda «devaluada». Pero estas caídas en el valor de esas monedas no son fruto de una política deliberada, sino un termómetro que registra los problemas de los países.
Las mujeres cobran, en promedio, un 9% menos que los hombres en la administración pública, de acuerdo con el informe del 2do. trimestre de 2019 elaborado por el departamento de Estudios Estadísticos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
Este informe comprende también a los gobiernos provinciales y municipales, que en su carácter de empleadores gestionan diversos sectores como educación, salud, fuerzas policiales, administración pública, entre otros. Tenemos que observar que no presenta un cuadro completo y actualizado de la administración pública, pero igual proporciona datos significativos, como el de la diferencia en los sueldos promedio entre hombres y mujeres
En cuanto a la accidentabilidad, que incluye a las enfermedades profesionales y los accidentes laborales, del total de casos notificados, el 70% afectaron a la población de varones mientras que el 30% fueron casos donde se vio involucrada una trabajadora. Los casos de fallecimiento por contingencias llegaron a 138 trabajadores, de los cuales el 90% fueron hombres y 10% mujeres.
El 92% de los accidentes mortales de trabajadoras fue como consecuencia de accidentes in itinere -es decir, en el viaje a y desde el trabajo- mientras que en la población de varones el 54% fue por accidentes de trabajo, y el 46% por accidentes en el trayecto.
En relación a la litigiosidad del sistema de riesgos del trabajo los datos del 2do trimestre de 2019 arrojan que se notificaron un total de 17.682 juicios, en el cual un 80% de los casos los demandantes son trabajadores y sólo un 20% son trabajadoras.
En los juicios donde las mujeres son las demandantes el 91% trabaja en unidades productivas y 9% se desempeñan en casas particulares. Asimismo, se registró que cuando el demandado fue un organismo público/sociedad del Estado, las mujeres iniciaron acciones legales en un 21%, mientras que en los varones la cifra desciende a 11% del total de todos los juicios registrados.
En la asamblea anual de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, Armando Cavalieri, junto con Gustavo Béliz, presentaron el “Instituto de Inteligencia Artificial para el nuevo desarrollo argentino”, en un acto que tuvo lugar en Parque Norte.
La iniciativa, impulsada por la dirigencia mercantil, busca generar un espacio de conocimiento, análisis y reflexión sobre las nuevas realidades tecnológicas, sus efectos o impactos sociales, económicos y políticos. Cavalieri afirmó que el instituto «es una iniciativa de investigación y reflexión en favor del desarrollo nacional. Es una visión estratégica del desarrollo del conocimiento para el futuro del trabajo en el sector del comercio y servicios”.
Agregó que desde la FAECYS “Siempre fuimos pioneros de las leyes laborales que favorecieron a los trabajadores. No podemos oponernos al avance de la tecnología, pero las personas vienen al mundo a trabajar, no pueden ser reemplazadas”.
Por su parte, Gustavo Béliz afirmó: “Queremos una tecnología para trabajar por el bien común y no solo ganancia. Debemos superar el calentamiento global tecnológico, el uso abusivo de la tecnología. Tenemos la necesidad de generar un nuevo estado de bienestar”. Y resaltó: “Debemos repensar la formación profesional en Argentina. Es importante lo que tenga para ofrecer la FAECYS en ese sentido, y pensando en futuros acuerdos a nivel regional. No solo hay que prestar atención a los trabajos que se pueden perder, sino a los que se pueden crear. Alinearnos con las profesiones del futuro, con los empleos digitales, enfocados en los servicios y la infraestructura verde”.
El jueves de la próxima semana, 5 de diciembre, cinco días antes del cambio de gobierno en Argentina, se hará la reunión de presidentes del Mercosur. Será en Bento Goncalves, en Rio Grande do Sul, y, según señala la periodista Natasha Niebieskikwiat, fue dispuesta así por Jair Bolsonaro para despedir a su aliado Mauricio Macri y evitar que estuviera el electo Alberto Fernández.
Como sea, la Unión Industrial Argentina y las principales cámaras sectoriales, entre ellas las de calzado, textiles y juguetes, le pidieron al gobierno de Mauricio Macri que no tome medida alguna para la próxima reunión del Mercosur que implique una rebaja del arancel externo común del bloque.
Desde el Ministerio de Producción, Dante Sica les habría hecho saber que no se cerrará ningún acuerdo en este sentido en el encuentro del próximo 5 de diciembre. Pero muchos dirigentes industriales siguen preocupados.
El viceministro de Economía para el Comercio Exterior del Brasil, Marcos Troyjo, en una reciente entrevista blanqueó que buscaban reducir el arancel externo común (AEC) del Mercosur del promedio actual del 14% al 5 ó 6%.
Troyjo es, como Bolsonaro, partidario además de una liberalización del mercado automotor dentro del bloque sudamericano cuando entre en vigor el acuerdo comercial con la Unión Europea. Y afirma que, a diferencia de la UE, el Mercosur fue «directamente a una unión aduanera. «Es natural que eso haya generado distorsiones. Una de ellas es un AEC, que se convirtió en un instrumento de aislamiento y no en una herramienta de integración. Trabajamos con nuestros socios del bloque para modernizar al AEC».
Macri viajará a la reunión con Faurie, Sica, y seguramente con el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Horacio Reyser y con la secretaria de Comercio, Marisa Bircher Exterior. Coordinador nacional del Mercosur, Reyser lleva en carpeta una propia visión de la reforma del bloque, que posiblemente tire abajo el canciller de Alberto Fernández.
Afirman en el despacho de Reyser que no habrá presentación de una baja de aranceles pero sí un diagnóstico que busca reformular el Mercosur y que esa reforma es partidaria de una mayor apertura del bloque.
La Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), la Confederación Empresaria de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA) y la Confederación General Económica (CGE), junto a dirigentes de la CGT y representantes de 19 provincias del país en educación técnica y profesional nucleados en diferentes organizaciones, desarrollaron ayer un Cabildo Abierto en la antigua Sala de Representantes, en la Manzana de las Luces, como habíamos anticipado en AgendAR.
Participaron Marcelo Fernández, Presidente de CGERA; Guillermo Siro, Presidente de CEPBA y Director de la Red de Centros de Formación Profesional de CGERA; el Secretario General de la CGT, Héctor Daer, y dirigentes sindicales de diferentes gremios, más delegaciones de ATE y UPCN del Ministerio de Trabajo, Educación y otros organismos del Estado. También intervino el profesor Mario Oporto, un referente en el área de la educación.
Se analizaron las propuestas y el desarrollo de un plan conjunto para la promoción del empleo y la incorporación de conocimiento en las economías regionales a través de los Centros de Formación Profesional de CGERA y las escuelas técnicas que desarrollan actividades hace más de 12 años.
Por su parte, funcionarios de las áreas de educación y empleo de las provincias aportaron documentos sobre sus experiencias y propuestas, que se coordinarán en un documento general.
Guillermo Siro planteó “la necesidad de incorporar conocimientos para promover la productividad de las PYMES y la promoción del empleo. Eso requiere la capacitación de trabajadores y empresarios, no para los tareas de hace 20 años, sino para la tecnología moderna».
«Nuestro aporte es un trabajo en conjunto entre CGERA, CEPBA y la Red de Centros de Formación Profesional, en el marco del Plan de Promoción y Calificación del Empleo que desde el año 2010 incorporamos conocimientos en las industrias regionales y en las PYMES, que son las que generan más del 80% del empleo en la Argentina.»
Especialistas del prestigioso Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de los EE.UU. (NIST, por sus siglas en inglés) describen como “único” un equipo de medición realizado por el INTI, que se puso en funcionamiento en apenas dos semanas. Sirve para verificar el funcionamiento de roscas que se utilizan en pozos petroleros.
“Cuando Jorge Campbell, un ingeniero del INTI, visitó el NIST la primavera pasada vio algo que despertó su interés: una máquina con un propósito muy específico. Este instrumento personalizado, en el sótano de uno de los edificios en el campus de NIST en Gaithersburg, Maryland, está diseñado para medir una parte clave de un objeto llamado calibre de rosca, utilizado como estándar por la industria del petróleo y el gas para verificar la funcionalidad de las conexiones roscadas para tuberías utilizadas en operaciones de perforación”, detalla el Instituto norteamericano en su sitio de internet.
Dos semanas después de visitar el NIST, Campbell construyó su propia máquina de medición. «Creo que lo que hizo Jorge fue único porque no conozco ningún otro laboratorio que lo haya hecho”, subraya Dennis Everett, ingeniero mecánico del NIST. “Obtuvo con éxito una versión más pequeña de mi instrumento, que reduce a la mitad sus incertidumbres sobre este tipo de mediciones”.
“Cuando volví del NIST, tenía esperándome un pedido de trabajo que requería de este instrumento, de modo que a pocos días de mi regreso tuvimos el aparato funcionando”, destaca Campbell, que para construir el sistema se basó en un apunte que elaboró un especialista del INTI (Carlos Calbet, que hoy está jubilado) y también tuvo en cuenta tanto las fotos como las especificaciones técnicas que le brindaron en Estados Unidos. “Hasta donde conozco, hay unas pocas máquinas como estas en la región, porque es un equipo dedicado para una aplicación muy específica y es caro, por lo que solo cuentan con ellos empresas grandes”.
En relación a este trabajo, Campbell describe que “es habitual que cuando uno visita un Instituto Nacional de Metrología vea soluciones tecnológicas interesantes o novedosas, pero en general suelen requerir grandes inversiones. En este caso, pude resolverlo con un viejo equipo (rugosímetro) adaptado”.
“El equipo desarrollado es clave para la industria petrolera, porque permite verificar las uniones roscadas que se utilizan para construir pozos de hidrocarburos y evitar fallas que podrían provocar pérdidas de millones de dólares”, concluye Héctor Laiz, gerente de Metrología y Calidad del INTI. Además, enfatiza sobre la importancia de promover este tipo de vinculaciones internacionales para disminuir la brecha tecnológica entre países.
En AgendAR nos preocupa saber si el ingeniero Campbell y el INTI están tramitando la correspondiente patente.
Compartimos esta columna de la profesora Carolina Vera, investigadora del CONICET en cambio climático y vicepresidenta del Grupo I del IPCC(Intergovernmental Panel on Climate Change), el organismo de las Naciones Unidas que asesora en el tema a los gobiernos del mundo:
El cambio climático es el problema socioambiental de mayor resonancia mundial ya que afecta a todas las regiones. Tiene fuertes relaciones con la desigualdad social y su solución requiere del esfuerzo colectivo internacional. Existen abundantes evidencias científicas de su impacto local, así como también del papel no despreciable que tiene nuestro país en contribuir a las emisiones de gases de efecto invernadero que lo producen.
La ciudad de Madrid será, entre el 2 y el 13 de diciembre, sede de la 25ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, llamada COP25. Teniendo en cuenta la crisis económica que afecta a la Argentina y el cambio de gobierno inminente, así como la grave situación social y de gobernabilidad que sufren algunos de los países de nuestra región, los debates que se den en la COP25 pueden llegar a verse como alejados o en un plano secundario. Sin embargo, un análisis más profundo nos muestra que la vinculación de los problemas sociales con los ambientales y la articulación entre las políticas nacionales e internacionales pueden facilitar el camino para lograr el bienestar de nuestro país.
Argentina tiene una larga historia en participar en las discusiones multilaterales sobre el tema y, como firmante del Acuerdo de París, se ha comprometido a contribuir a su solución. En este contexto, la COP25 tratará temas relevantes para el desarrollo económico y social de Argentina. Los acuerdos que se logren sobre los mecanismos para promover la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero en un esquema donde todos contribuimos con la solución, podrían permitir soluciones más costo-efectivas para los países, incluyendo Argentina. Aunque esos acuerdos internacionales tienen que reconocer las responsabilidades, capacidades y circunstancias nacionales, evitando que la carga recaiga de modo desproporcionado sobre ciertos sectores, especialmente en países en desarrollo.
La COP25 revisará también los mecanismos sobre las pérdidas y daños asociados con los efectos adversos del cambio climático y discutirá sobre el Fondo de Adaptación, que contribuye a que los países en desarrollo puedan progresar en sus planes y acciones de adaptación. Los eventos especiales de la COP25 sobre agricultura, energía, transporte, bosques pueden tener también relevancia en el desarrollo local. Sería deseable, entonces, que la transición hacia el nuevo gobierno nacional contemple la participación en la COP25 a la vez que considere el fortalecimiento de la gestión del ambiente, cambio climático y desarrollo sustentable.
Es posible lograr el desarrollo económico nacional teniendo en cuenta las dimensiones sociales y ambientales, e integrando las políticas al contexto internacional. Necesitamos contar con políticas nacionales transversales que definan horizontes a corto, mediano y largo plazo que permitan alcanzar el bienestar social, en armonía con la naturaleza, incluyendo la solución al cambio climático.
Esto implica la transición hacia una economía inclusiva y menos dependiente de los recursos naturales, que promueva el desarrollo industrial y la sustitución de importaciones; la transición a un sistema agrícola-ganadero ambientalmente sustentable y socialmente equitativo; la transición a centros urbanos incluyentes, habitables, justos y sustentables; y la transición a un sector energético ambientalmente sustentable.
Esos nuevos horizontes comunes requieren de una fuerte articulación entre los gobiernos e instituciones de nivel municipal, provincial y nacional, así como del diálogo entre los sectores público y privado, con amplia participación ciudadana. De la construcción e integración de esos lazos dependerá su éxito.
El Gobierno autoriza con fecha de hoy miércoles 27 un aumento en los precios del bioetanol y biodiesel para la mezcla con la nafta y el diesel. Estos aumentos regirán para las ventas realizadas a partir del 1° de diciembre «hasta la publicación de un nuevo precio que lo reemplace».
Pocos días después de una nueva suba en los combustibles, el Ministerio de Hacienda publicó las disposiciones 322 y 323/2019. En la primera, se fija en $ 29,808 el precio mínimo por litro para la adquisición de bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar para la mezcla con nafta.
También se actualizó el impuesto a los combustibles, que repercutirá en el precio de venta al público a partir del próximo domingo 1°. Se estima que el impacto será de alrededor del 6%. Otro impulso para la inflación.
El Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, predijo con bastante exactitud hace algo más de 14 meses, en un reportaje de la BBC, las consecuencias que tendrían las medidas que estaba tomando Mauricio Macri ante la crisis.
Ahora, que el pensamiento del profesor Stiglitz ha sido tomado en cuenta para las preocupaciones globales de importantes sectores, y que gente vinculada a él es consultada por el futuro gobierno argentino, nos parece interesante reproducir ese reportaje.
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«El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz lanza un consejo para el presidente argentino, Mauricio Macri: debería pensar en reestructurar la deuda del país.
«Si eso excluye a Argentina de los mercados internacionales, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo», sostiene el estadounidense Stiglitz.
Argentina vive una nueva crisis económica con una gran devaluación del peso y una subida de las tasas de interés al 60%, la más alta del mundo. El país teme que aumente la inflación, la incertidumbre y sobrevuela de nuevo el fantasma del default o cesación de pagos.
Macri ha recurrido a la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) , pero de momento no ha insuflado confianza en la economía.
A juicio de Stiglitz, quien fuera economista jefe del Banco Mundial, los errores del pasado de Macri limitan su margen de acción y los costos de las medidas de austeridad que busca imponer podrían ser demasiado grandes sin un reperfilamiento o hasta una posible quita en la deuda.
«Este es un problema particular de Argentina, pero una gran crisis para Argentina podría claramente afectar a los otros países (de la región) a través de varios canales», advierte.
Lo que sigue es un resumen del diálogo que Stiglitz mantuvo con BBC Mundo tras participar de un evento organizado por la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) en Nueva York.
Usted recomendó en junio (en un artículo junto al economista Martín Guzmán) cambios en la política macroeconómica argentina. ¿Qué piensa sobre las medidas que está aplicando el gobierno?
Lo que escribí originalmente es que Macri, cuando llegó, confió demasiado en la idea de que habría un ingreso de capital de inversión extranjera. Y cometió un gran error al recortar los impuestos a la exportación, que eran una importante fuente de ingresos, al aumentar el déficit, el monto que tenía que tomar prestado, el costo de los alimentos, y reducir los salarios reales de los trabajadores.
Acabamos de hablar en una conferencia sobre la importancia de la desigualdad, y esa fue una medida que aumentaba la desigualdad porque reduce los impuestos a algunos de los argentinos más ricos y el precio lo pagan algunos de los más pobres.
No he seguido todo lo que ha hecho, pero por lo que he visto, ahora subió impuestos a exportaciones como parte de un paquete nuevo. Si lo hubiera hecho originalmente, no estaría en la situación extrema que está ahora. Así que ese es un movimiento en la dirección correcta.
Nuestra opinión también era que una parte crítica del error fue el enfoque excesivo en las metas de inflación…
Y que se estaba atrayendo más capital especulativo…
Exacto. Los tipos de interés excesivamente altos atraen capital que viene por algún tiempo y luego se va.
Lo que me preocupa es que una vez que se crea una crisis, como parecen haberlo hecho estas políticas de mala gestión de una forma previsible, el margen de maniobra está muy limitado.
Las medidas de austeridad que parece estar imponiendo obviamente ralentizarán la economía e impondrán nuevamente un alto costo en la gente común.
Otro instrumento es la reestructuración de la deuda.
¿Usted recomienda eso como una opción?
Sí, creo que debes incluir la reestructuración de la deuda. De lo contrario, los costos que probablemente se impongan a través de la austeridad serían demasiado grandes. Hay mucho optimismo irracional, tanto de parte de los prestatarios como de los prestamistas.
¿ Sugiere a lgún tipo específico de reestructuración de deuda?
Espero al menos una necesidad, probablemente, de un nuevo reperfilamiento, lo que significa aplazar los pagos inmediatos. Pero sospecho, dada la magnitud de los errores económicos que se han cometido en los últimos años, que tendría que haber una quita en la deuda.
¿De nuevo?
De nuevo. Después de la crisis de 2001, hubo una filosofía de que Argentina debería evitar endeudarse mucho en el exterior. Y fue, no quiero decir una bendición, pero no una mala cosa que Argentina haya sido excluida de los mercados internacionales. Fue una especie de disciplina que hizo que Argentina enfrentara las realidades de las restricciones presupuestarias, no necesariamente hechas de la mejor manera, pero al menos evitó una post-crisis.
Los términos que Macri acordó con los «buitres», el enorme obsequio después de que Argentina sacrificó tanto, creo que fue desmesurado y le planteó a Argentina un problema a futuro. Y luego los términos en los que pides prestado también son inquietantes.
Cualquiera del lado del prestamista debería haber hecho el tipo de análisis que yo y otros hicimos, darse cuenta de que tal vez no era algo bueno. Obtuvieron tasas de interés más altas, una prima de riesgo, y cuando te pagan más por la prima de riesgo tienes que enfrentar el riesgo. Ahora es el momento. Si eso (la reestructuración de la deuda) excluye a Argentina de los mercados internacionales, que probablemente no lo hará, puede que no sea tan malo.
¿Algún consejo a Argentina sobre su negociación con el FMI y qué errores evitar del pasado?
Los errores del pasado fueron una austeridad excesiva, la pérdida de autonomía económica nacional… Hay una enorme lista de condiciones que eran inapropiadas para un país en particular. La buena noticia es que en algunas negociaciones recientes han sido más flexibles. En el caso de Grecia, han sido los defensores más firmes de la necesidad de reestructuración.
Entonces uno tendrá que ver cuáles son las demandas particulares que impone el FMI.
¿Hay posibilidades de un efecto contagio para el resto de la región, en América Latina? ¿O este es un problema particular de Argentina?
Este es un problema particular para Argentina, pero una gran crisis para Argentina podría claramente afectar a los otros países a través de varios canales. Y particularmente en este momento concreto porque los países de todo el mundo con grandes déficits de cuenta corriente, como Turquía, o grandes déficits presupuestarios enfrentan problemas.
Hay varios países, no voy a mencionar sus nombres, que creo que pueden estar maduros para una crisis. Si hay un par de ellas en un periodo corto, es un efecto multiplicador y podría crear una crisis en los mercados emergentes. Por otro lado, los problemas podrían permanecer localizados. En términos más generales, creo que hay preocupaciones.
¿Se refiere a países de América Latina o a mercados emergentes en general?
Seth Stephen Davidowitz es filósofo y doctor en economía. Y además de haber trabajado como científico de datos en Google, escribió el best sellerTodo el mundo miente, acerca de lo que Internet y los datos masivos (el muy mencionado Big Data) pueden decirnos sobre nosotros mismos.
Durante su visita al país para participar como invitado de la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun) en el XIII Congreso Internacional de Economía y Gestión ECON 2019, de la Facultad de Ciencias Económicas, este profesional de 37 años dialogó con la periodista Débora Slotnisky acerca de cómo usamos las redes sociales, lo que Google revela de nuestros verdaderos intereses y las debilidades de las encuestas.
-Usted predijo el triunfo de Donald Trump tras analizar las búsquedas en Google de términos racistas y otras palabras xenófobas. La clave de su estudio fue entender que en privado las personas revelan gran parte de sus verdaderos intereses y motivaciones, mientras que difícilmente lo hacen en público.
-Es un tema universal. Plataformas como PornHub evidencian que todos miramos pornografía, aunque nadie lo admite en público.
-¿Eso significa que las encuestas tradicionales están quedando obsoletas?
-Las encuestas arrojan resultados erróneos por varios motivos. Entre ellos, que muy pocas personas están respondiéndolas, y encima, mienten. Por caso, en el sondeo expresan que van a votar a un candidato, pero luego emiten su voto a favor de otro. Otra contradicción: si se les pregunta qué les importa, lo habitual es escuchar la economía, el calentamiento global y el trabajo, pero en Google una de las búsquedas más populares es «el hijo de Alberto Fernández es drag queen». O sea que eso es lo que le interesa a una mayoría de la gente.
-O quizás les da curiosidad el hijo de Fernández. Curiosidad e interés genuino no son sinónimos.
-Es cierto. Puede ser que la búsqueda acerca del hijo de Alberto Fernández esté relacionada a una curiosidad momentánea, pero también es posible que se trate de algo más profundo que eso.
-¿Tuvo la oportunidad de analizar el comportamiento de los argentinos en las redes sociales?
-Sí, en este país muchas personas hablan abiertamente de temas que son de índole privado, pero también pueden ser que estén mintiendo al expresarse.
-Si su hipótesis principal, la de que todos mentimos, es cierta, las compañías que trabajan en base a esos datos para hacer marketing personalizado no van a llegar a resultados exitosos.
-Si, ese es un gran problema para las empresas, porque como las redes sociales son aspiracionales, los consumidores fingen que creen en sus productos, pero en realidad no. Mi recomendación para las marcas es que analicen qué sucede en las redes sociales, pero que también lo hagan en los buscadores, que son una suerte de confesionario virtual. Por ejemplo, todos sabemos que el sexo mueve el mundo, pero al momento de navegar por sitios de pornografía cada cual tiene sus preferencias. Es por eso que las marcas se equivocan al elegir siempre los mismos estereotipos físicos, porque esto no atrae a todas las personas.
-Siguiendo su pensamiento realicé un ejercicio muy impactante. Leí en mis redes sociales cómo mis amigas hablan de sus maridos. En todos los casos son «Mi esposo es el mejor del mundo», «es el amor de mi vida», y así. Luego puse en Google «Mi marido es…» y las cinco principales maneras de completar esa frase son: «un idiota», «el mejor del mundo», «un vago», «aburrido» y «un inútil». En base a esto, ¿qué consejo le puede dar a los lectores que leen las redes sociales?
-El peligro es cuando los usuarios leen las redes sociales y esto los lleva a sentirse mal respecto a sus propias vidas. Porque, claramente, todas las parejas discuten. En resumen, mi consejo es recordar que todos mienten en las redes, y que nadie tiene una vida tan maravillosa. De hecho, todos tenemos problemas similares.
-Usted afirma que los algoritmos nos conocen mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos. ¿Cómo deberíamos actuar teniendo en cuenta esto?
-Deberíamos regular a las compañías como Facebook y Google porque nos pueden engañar. Además, a medida que la inteligencia artificial (IA) se vuelva más poderosa, las empresas podrán obtener más ventajas de nosotros. Y estas tecnologías, como la IA, también deberías ser reguladas. Hay que hacer con ellas lo mismo que se hizo con los fabricantes de cigarrillos. En este sentido, ya está estipulado la cantidad de nicotina que puede contener cada cigarrillo y dónde pueden difundir su publicidad. Hoy, como no hay regulación, todos nosotros somos ratas de laboratorios, y eso se pone de manifiesto en las pruebas de A/B, que son test que consisten en difundir dos versiones de un mismo contenido para medir cuál funciona mejor.
-¿Deberíamos dejar de usar redes sociales?
-Puede usárselas, pero con cautela, sabiendo que todos las aprovechan para presumir.
La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) reclamó por nota al presidente actual, Mauricio Macri, que continúe “sin cambios el sistema de control de semillas acordado hace cuatro años que ha sido muy exitoso en soja y tiene participación activa público-privada, evitando cambios como los que se están impulsando desde el INASE (Instituto Nacional de Semillas)”.
El texto recuerda los dichos del Presidente referidos a que “si funciona no lo desarmen”, y en tal sentido indica que “adherimos a esta idea y es por eso que le solicitamos que el Ministerio de Agricultura no introduzca cambios a los sistemas de control vigentes en semillas”.
En tal sentido, fuentes del sector señalaron su sorpresa por “la iniciativa unilateral, sin base jurídica”, del ministro del área saliente, Luis Etchevehere, quien estaría dispuesto a acompañar una resolución, contraria al criterio legislativo ya consensuado, que terminaría con los actuales controles a la venta de grano, provocando una alteración que afectaría al negocio de los semilleros.
En la carta enviada a Macri, la entidad resalta que “aún resta mucho por hacer para lograr reducir la informalidad en el comercio de semillas, mejorar la calidad y garantizar la trazabilidad de todas las producciones que permita promover nuevas tecnologías en el principal cultivo del país”.
ASA es una institución, sin fines de lucro integrada por unas 80 empresas nacionales e internacionales que proveen el 90 % de la semilla sembrada de maíz, soja, girasol y trigo, además de instituciones oficiales con representatividad local e internacional.
La nota que fue girada en copia a Luis Etchevehere señala que en estos 4 años “uno de los temas prioritarios ha sido la modificación de la Ley de Semillas 20.247/73, que ha involucrado tanto el sector privado como las autoridades en muchas de las mesas de competitividad, aunque el año legislativo esté finalizando y la reforma haya quedado pendiente”.
Esta noticia, que reproducimos de Ámbito, también fue tomada por Clarín Rural y El Cronista, todos medios sensibles a las preocupaciones de los tenedores de patentes sobre las semillas genéticamente mejoradas (Bayer-Monsanto, en primer lugar).
AgendAR ha tomado posición en el pasado en esta discusión, pero mantenemos una mente abierta. Nuestro énfasis es que cualquier modificación, como señalamos hace 2 meses y medio, es que cualquier modificación se haga con la participación de los productores argentinos.
(La mayoría de los argentinos -salvo los de convicción vegana- encuentran el tema ligeramente absurdo. Y, no nos engañemos, en términos económicos, de producción masiva, lo es. Pero por algo hay una buena cantidad de empresas en el mundo que están explorando esta tecnología).
En el país del bife resulta inimaginable que pueda fabricarse carne animal en un laboratorio, pero una empresa argentina ya lo logró. En pleno corazón de Caballito, el laboratorio Craveri desarrolló una carne cultivada que no es sintética ni vegetal. Es carne vacuna, solo que la empresa no necesitó criar ni sacrificar a ninguna vaca.
La primera vez que este tipo de desarrollo se presentó al mundo fue hace seis años, cuando la firma holandesa Mosa Meat creó la primera hamburguesa de carne cultivada que valía 250.000 euros.
La carne cultivada del laboratorio Craveri tiene el aspecto de pequeños anillos del tamaño de una perla y, según informaron, para fabricar una hamburguesa de 100 gramos, se necesitan entre cuatro y cinco semanas de cultivo. Sin embargo, aún no están en esa etapa de desarrollo.
Bajo la premisa de «Comé carne, no animales», la empresa utiliza técnicas de cultivo para desarrollar un sustituto de la producción de carne tradicional.
Cuando en 2016 Juan Craveri, titular de la empresa, decidió incursionar en la carne cultivada, su laboratorio ya llevaba 20 años investigando la tecnología de cultivo para la multiplicación de células.
La inversión principal ya había sido desembolsada y ascendía a más de un millón de dólares. La planta ya estaba montada, por lo que para desarrollar la carne invirtió alrededor US$200.000. Así nació Bife, cuyas siglas significan Bioingeniería en la Fabricación de Elaborados. De las 320 personas que trabajan en el laboratorio, ocho se dedican al proyecto Bife.
Cómo se elabora la carne cultivada Para comenzar el proceso de elaboración, se extraen muestras de animales de un campo en Atalaya. «Para el cultivo elegimos animales jóvenes, porque el potencial para dividirse y crecer de sus células es mayor», explicó Diego Dominici, bioquímico miembro de Bife. La biopsia es extraída del músculo sóleo del animal y tiene el tamaño de una pastilla de Tic tac, es decir, alrededor de cinco milímetros.
Desde el laboratorio informaron que se trata de un procedimiento rápido, inofensivo y bajo anestesia. La muestra se traslada al laboratorio en un kit de transporte en un medio de cultivo. Una vez que llega, el primer paso es la disgregación mecánica en una cabina de bioseguridad, es decir, se aísla a las células satélites, que luego son transferidas a un medio que contiene nutrientes y factores de crecimiento que permiten proliferar a las células como lo harían en el interior de un animal.
La solución donde se reproducen es cambiada cada 48 horas. «Liberamos las células y las pasamos a ambientes controlados con estufas de cultivo para que aumenten en número. Simulamos un ambiente similar al cuerpo para que la célula piense que está en el cuerpo y se reproduzcan. Las células las combinamos con un gel de kitosano», explicó Dominici.
Las células proliferan hasta obtenerse trillones de ellas. Estas células cultivadas se fusionan naturalmente hasta conformar estructuras que se llaman miotúbulos de 0,3 mm. Luego, esos miotúbulos se colocan en un soporte adecuado y, debido a su tendencia innata a contraerse, forman anillos. «Este anillo es carne», expresó Dominici.
Por el momento, desde el laboratorio están en una etapa de desarrollo, por lo que ninguno de los involucrados probó todavía la carne cultivada. Sin embargo, aseguraron que en el mundo solo 50 personas degustaron este tipo de producto.
«La carne cultivada no es ciencia ficción y se está creando una nueva era que es la agricultura celular», dijo el titular de la empresa, quien señaló que tanto la población mundial como el consumo cárnico aumentan y que no hay suficiente espacio para la actividad ganadera.
«La población crece a gran velocidad, pero la capacidad del planeta para producir es limitada», añadió. Craveri aseguró que la carne cultivada en laboratorio permite un ahorro del 45% en energía, requiere un 99% menos de terreno y, según dijo, reduce un 96% la emisión de gases de efecto invernadero. Además, utiliza un 96% menos de agua.
No obstante, Craveri contó que faltan entre cinco y diez años para que la carne cultivada sea comercializada. «Estamos tratando de desarrollar la monetización. Nadie invierte sólo por filantropía desde una empresa privada sino no es sustentable», dijo.
Laura Correa, la coordinadora de la División Bioingeniería del laboratorio, explicó que para poder comercializar primero necesitan alcanzar una escala industrial que baje los costos y que exista una regulación estatal que permita su consumo. Además, afirmó que una segunda etapa implica el trabajo con un chef para innovar en texturas y sabores.
Desde la empresa indicaron que a nivel nutricional es como la carne tradicional, pero tiene como ventaja que desde el laboratorio se pueden alterar la nutrición, la grasa e incluso agregar vitaminas y minerales.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) decidió reemplazar al italiano Roberto Cardarelli por el venezolano Luis Cubeddu como jefe de la misión de ese organismo para la Argentina. Cubeddu, de 53 años, vivió en Buenos Aires entre 2002 y 2004 cuando trabajó como representante del Fondo en los años posteriores a la crisis que padeció la Argentina, durante el gobierno de Eduardo Duhalde y la primera parte del mandato de Néstor Kirchner.
Desde el Fondo aseguran -en forma extraoficial- que el cambio obedece a «la rotación de rutina del personal superior del Fondo, y aprovechando la transición actual en Argentina y el hueco en las negociaciones».
Cubeddu desarrolla funciones dentro del Fondo desde hace 23 años y durante esta trayectoria fue encargado de los programas del organismo con Argentina, Grecia, Indonesia, México y Ucrania.
Estudió economía y matemáticas en la Universidad de Carolina del Norte, y completó su doctorado en la Universidad de Pensilvania. En la década del 90, dio clases en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) de Venezuela y en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Su esposa es argentina.
El embajador Marcos Caramuru de Paiva, que estuvo al frente de la embajada brasileña en Beijing hasta junio del año pasado, y que es miembro del Consejo Empresario Brasil-China, dice en este reportaje que le hizo Guido Nejamkis “Para Brasil, China hoy es más importante que Estados Unidos».
No es una frase trivial, para alguien que forma parte de la clase dirigente de nuestro vecino del norte. Nos parece importante reproducirlo (y señalar, de paso, el espacio y el énfasis que le dió ayer Clarín).
Al final, agregamos algunas reflexiones de AgendAR.
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«Ex embajador de Brasil en China, Marcos Caramuru, socio de la consultora KEMU, con base en Shanghái, es hoy la principal referencia para las compañías brasileñas con negocios en el gigantesco mercado asiático y también para grandes empresas chinas que operan en la mayor economía de Latinoamérica. Caramuru atiende en China los intereses de los brasileños que buscan internacionalizar sus empresas y aprovechar el crecimiento del comercio entre Brasilia y Beijing, que en los primeros 10 meses de 2019 superó los 80 mil millones de dólares.
El volumen de negocios bilateral pasó de 1.000 millones de dólares en el 2001 a asombrosos 1.000 millones de dólares cada 80 horas en la actualidad, y Brasil ya es el cuarto mayor destino global para la inversión china.
Diplomático retirado, Caramuru estuvo en Brasil acompañando la cumbre del grupo de naciones BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que contó con la participación de una amplísima delegación china encabezada por el presidente Xi Jinping. Pocos días después de ese encuentro, el presidente Jair Bolsonaro, que protagonizó un giro radical desde la posición refractaria que mostraba hacia China, recibió al CEO de Huawei en Brasil, Yao Wei, y anunció que la empresa a la que Donald Trump quiere excluir de las licitaciones globales para la futura generación de telecomunicaciones móviles busca operar la tecnología 5G en el mercado brasileño.
El ex embajador Marcos Caramuru destaca la relación entre Brasilia y Beijing
-Considerando el contexto geopolítico, ¿cuál es su evaluación sobre el encuentro entre el presidente Bolsonaro y el CEO de Huawei en Brasil?
-El presidente Bolsonaro escuchó a Yao Wei, quien hizo su trabajo: acercarse a las autoridades y saber cómo es y cómo va a ser la conducción y la legislación sobre el 5G. Creo lo siguiente: Brasil no tiene razones políticas para excluir un país o una empresa de una licitación por su origen. Al contrario, tenemos una relación muy estrecha con China y no hay razones de seguridad o de otra naturaleza estructural que nos lleve a una decisión deliberada de excluir una empresa o un país. Y en la licitación, si Huawei es incluida, disputará con las demás en condiciones de competitividad, precio y calidad. La empresa tiene una tradición de presencia en Brasil, pasó de la telefonía celular a las antenas de transmisión… Todo dependerá de los términos de la licitación (que se hará en el 2020). Mi evaluación es que el encuentro fue bueno. Es muy bueno que el presidente Bolsonaro escuche a los lados involucrados y considere lo que ellos tienen para decir.
-¿Ve un cambio del presidente Bolsonaro en relación a la importancia estratégica del vínculo con China?
-Yo creo que hubo un cambio, claro. Quedé muy impresionado cuando en la declaración a la prensa que dio con el presidente Xi Jinping, el presidente Bolsonaro dijo que China forma parte de nuestro futuro. La visita reciente de Bolsonaro a China fue muy positiva y generó un capital de buena voluntad en relación a Brasil. El resultado fue visible, la participación de empresas chinas en la reciente subasta petrolera de Brasil, y el interés brasileño por China. El movimiento económico presta atención a lo que los gobiernos hacen. Los gobiernos dan el tono, las inversiones vienen después. Cuando el tono es negativo las inversiones no vienen, cuando el tono es positivo los inversores se sienten más cómodos.
-En Brasil es cada vez más importante la presencia de empresas chinas en áreas como gas y petróleo, electricidad e infraestructura en general. ¿En qué otros sectores veremos cada vez más presencia china?
-Sin dudas en tecnología. La propia situación de Huawei en 5G indica que lo que se asoma es un esfuerzo mayor de empresas que van a buscar dominar en ese sector. China está cada vez más sofisticada en esa área de digitalización, y creo que las cosas aún no empezaron, va a llegar mucho más. Y eso no disminuirá el interés por el área de infraestructura, ni en determinados segmentos industriales, pese a que no sean esenciales. Hay áreas en las que la inversión en Brasil se mantendrá, como gas y petróleo, y otras en las que aumentará, como infraestructura. Pero donde veremos mucho y nuevo es en tecnología.
-¿Habrá nuevas oportunidades para los latinoamericanos en el mercado chino?
-La primera gran oportunidad es continuar exportando commodities y aumentar esas ventas. Proteínas, celulosa, cereales, soja, maíz… En Brasil existe un número creciente de empresas que miran oportunidades en el área industrial. Llegamos tarde. Años atrás si hubiésemos invertido en el área industrial china, bienes de consumo, habríamos competido con los europeos. Ahora no, la competencia china es fuerte. Las empresas chinas se hicieron más sofisticadas, mejoraron su calidad, diseño y diversidad. Pero aún hay segmentos, calzados, cosméticos y moda, en los que hay espacio para todos, porque es un mercado muy grande. No pesarán en la balanza comercial, pero aumentarán la calidad de nuestras exportaciones y la interacción de nuestras empresas con el mercado chino.
-Considerando la importancia de Brasil como proveedor de materias primas, y de China como inversor en energía e infraestructura, ¿puede decirse que la relación entre los dos países es más densa que la que existe entre Brasil y Estados Unidos?
-La relación Brasil-China es muy estable y hay una dependencia real. China de hecho depende de las exportaciones de soja, de mineral de hierro y de petróleo de Brasil. Al mismo tiempo necesitamos de las inversiones chinas en infraestructura y de la gran presencia de empresas chinas en sectores sensibles, como la energía. Es una relación de dependencia mutua, diferente a la relación con EE.UU. La verdad, nosotros no necesitamos de Estados Unidos, como ocurría mucho tiempo atrás. Había una necesidad estructural en el área de los mercados financieros, de atracción de inversiones de portafolio, de capital, hoy es menos eso. La relación de Brasil con China es muy intensa, estratégicamente intensa para los dos lados. Es un casamiento sin divorcio».
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Muchos argentinos politizados, de los dos lados de la «grieta», miran el escenario global, la competencia entre la Potencia hasta ahora hegemónica, EE.UU., y la Potencia en ascenso, China; leen que los medios y buena parte de la dirigencia norteamericana se preocupan por la «entente» chino-rusa, y lo piensan con las categorías de la Guerra Fría, derretida 30 años atrás. Nada que ver.
El elemento que hoy no forma parte de la puja entre potencias es el uso de las ideologías como herramientas de alineamiento y poder. El «comunismo internacional» ya no existe, como tampoco la Unión Soviética, y Mao descansa en su mausoleo. Ni China ni Rusia están interesadas en que otras naciones adopten sus sistemas de gobierno. En Estados Unidos… todavía existe una tradición «wilsoniana» de extender a otros pueblos el liberalismo, en particular el económico. Pero no permiten que ese prejuicio interfiera con sus intereses concretos. En particular, Trump ni se molesta en disimular.
En algunos de nuestros compatriotas hay una nostalgia por esa lucha ideológica que permitía imágenes claras del mundo, dividido entre Buenos y Malos, los que pensaban como «nuestro lado» y los que no. En muchos otros, es la esperanza de recibir apoyo en nuestros enfrentamientos internos.
Y algo de eso hay: los sectores que apuestan a la globalización, por rechazo a lo propio o por sus intereses, pueden contar con apoyos en algunas reparticiones oficiales o semioficiales cercanas a Washington D.C. o en sus embajadas; lo hemos visto hace pocos días en Bolivia, por ejemplo.
Pero eso es coyuntural; no pesa demasiado frente a intereses concretos. Los EE.UU. no olvidan, ni debemos hacerlo quienes nos interesamos en la política argentina, que en plena Guerra Fría, en 1980, cuando EE.UU. decidió un embargo limitado a las exportaciones a la URSS. por su invasión de Afganistán, una dictadura ferozmente anticomunista decidió seguirle vendiendo trigo.
El hecho es que las exportaciones argentinas son competitivas con las de los EE.UU., mucho más que las brasileñas, por lo menos hasta que nuestros vecinos también empezaran a exportar soja en gran escala. Este factor ha condicionado la política exterior argentina con cualquier gobierno, sobre todo a partir de 1930.
En concreto: Argentina debe esforzarse en mantener buenas relaciones con los EE.UU.; defender nuestros intereses, sin antiimperialismo verbal, «para la tribuna». Es el grandote del barrio, y también de la «gobernanza» internacional. Sin dejar de defender nuestros intereses, con mucha más firmeza que lo hicieron Menem y Macri.
Y también necesita mantener buenas relaciones con nuestro principal cliente, y significativo inversor, China. Sin permitir que se desarrolle una situación tan inclinada como la que mantuvimos con quien fue durante 100 años nuestro principal cliente, y significativo inversor, Inglaterra. En particular, no comprarle centrales nucleares ni tecnología de punta «llave en mano».
Si ¡Bolsonaro! entiende la necesidad de mantener buenas relaciones con EE.UU. y con China ¿es mucho esperar que lo entendamos los argentinos?
A pocas semanas de su probable disolución, la Secretaría de Modernización acaba de habilitar el satélite extranjero de telecomunicaciones número 26 de la gestión macrista. Es la misma presidencia que en 2016 canceló la construcción de los ARSAT 3, 4, 5, 6, 7 y 8, decidida por ley 27.208/15.
Con esa resolución, cuyo texto se adjunta aquí, Argentina volvió a ceder a cambio de nada su mercado propio de telecomunicaciones satelitales. Desde 2016, las beneficiadas en perjuicio del estado argentino, representado por ARSAT SA, son las siguientes multinacionales: Eutelsat, Hispasat, SES, Intelsat y Telesat o de sus subsidiarias en la región (Hispamar, Eutelsat Américas).
La introducción justificatoria de la resolución que acaba de habilitar el HISPASAT 74W-1 está escrita en el “leguleyés” impenetrable de práctica en estos casos. No obstante, se discierne que llama “brasileña” a Hispamar. Lectoras, lectores: esta no es una gauchada a Brasil, nuestro socio continental. Hispamar es tan brasileña como el toreo, las castañuelas y el cantejondo. El retintín ibérico del nombre se debe a que es una sucursal de Hispasat, empresa española cuyos funcionarios/socios integraron nutridamente el extinto Ministerio de Telecomunicaciones que dirigió Oscar Aguad. Desde Modernización, muestran ser buenos soldados del “rey querido”: siguen operando hasta el final.
Con este tipo de recursos administrativos de bajas calorías legales, Macri no sólo incumple 26 veces en 4 años una ley nacional. Logra irse dejando acorralada en una parte ínfima del mercado satelital argentino a la empresa nacional ARSAT SA. La cancelación de sus 6 satélites todavía en diseño dejó a firma nuclear y aeroespacial barilochense INVAP a punto de quebrar. Probablemente era el objetivo de máxima de esta movida: dos pájaros de un tiro. Un pájaro sobrevivió gracias a un reactor nuclear que compró Holanda en 2018. ARSAT, en cambio, quedó bajo administración de Modernización, que la sostiene como la cuerda al ahorcado.
En 2014 y 2015, con sus satélites 1 y 2, ARSAT hizo de Argentina uno de los dos países americanos capaces de diseñar y operar estos aparatos monstruosos. No son satélites comunes de órbita baja. Son GEOs, más espacionaves que satélites. Tras “apearse” del cohete lanzador, que los deja a unos 2000 km. de altura, deben llegar autopropulsados a su posición fija sobre la vertical de un punto ecuatorial, a 35.876 km. de altura sobre la Tierra.
Allí “se anclan” con sus sistemas de “stationkeeping”, inmóviles como torres retransmisoras invisibles, en la zona más hostil y peligrosa de nuestro espacio orbital: el cinturón geoestacionario. Allí, resistiendo la agresión del “viento solar” y la de los complejos tirones gravitatorios del Sol y la Luna, deben durar 15 años. Y dando servicios las 24 horas.
El otro país del continente capaz de esta ingeniería es EEUU.
«Todo vuelve», dice un refrán argentino. Por ejemplo, las crisis económicas periódicas. Y, con ellas, también vuelven los negocios acoplados. Es el caso de las cuponeras y programas como los de «Tickets» para almuerzos y compras que proliferaron alrededor de la crisis del 2001. Ahora, de la mano de un largo bajón económico, vuelven a crecer los negocios que proponen empresas como CuponstarHR, ahora bautizados como «programas de beneficios corporativos».
«Nuestra empresa, dedicada a ofrecer cupones con descuentos para usuarios finales, nació en 2010, pero con un modelo de negocios que en Argentina no logró despegar. Asique tuvimos que reinventarnos y fuimos poniendo a punto esta opción similar, pero enfocada a las empresas que quieran darle beneficios extras a su personal», le resumió a F5 Agustín Perelman, cofundador de la compañía.
Según explicó Brian Klahr, Business Developer, «lo que hacemos, básicamente, es ofrecerle a los directivos de recursos humanos de las organizaciones una plataforma con beneficios, ya lista para que cualquier compañía pueda brindárselo a sus empleados: desde el cadete hasta el gerente».
Y para atraer el interés de los departamentos de RRHH, el producto que ofrecen viene con formato «llave en mano». «O sea, negociamos los beneficios, damos el soporte administrativo y hasta diseñamos el look and feel que cada cliente quiere darle. En definitiva, el responsable de RRHH de la compañía tiene todo resuelto: lo único que debe hacer es difundir la existencia de este programa para que el personal lo aproveche», agregó Perelman.
¿Quiénes lo usan? «Todo tipo de clientes, porque es algo que comienza a rendir beneficios palpables en cualquier organización de más de 50 personas, aunque también tenemos clientes con miles de empleados», dijo Klahr. Y les rinde a las compañía porque CuponstarHR cobra un fee «por cápita». Pero el equivalente en dinero que reciben los empleados de la empresa que aprovechan a fondo los beneficios supera en mucho lo que invierte mensualmente la compañía en el programa. «En definitiva, nuestro «club» les facilita aumentar el poder adquisitivo de los sueldos de los empleados de la empresa, pero sin elevar el monto total de la masa salarial», explicó Klahr.
Además, la extensión de estos planes de beneficios se ha convertido en un argumento para atraer, y conservar, talentos. «En las entrevistas de personal se mencionan, junto al sueldo, los beneficios disponibles. Y ahí entramos nosotros que ofrecemos alrededor de 1000 beneficios diferentes -desde supermercados hasta entretenimiento, pasando por descuentos en negocios de ropa, deportes, o cadenas de comida y otra decena de rubros, con prestadores en todo el país», ennumeró Perelman. Incluso son ítems que se analizan en los concursos sobre «Great Place to Work»
Mal no les va: como las empresas no logran aumentar los sueldos de sus empleados al ritmo de la inflación, mucha están optando por sumar esta panoplia de opciones. «Desde el año pasado la cantidad de compañías que contrató CuponstarHR se duplicó», se entusiasmó Klahr. «Crecimos casi 100% y terminaremos 2019 con 240 clientes y unas 500 mil personas usando nuestra plataforma de cupones. Y nuestro pronóstico para 2020 es crecer otro 100% y terminar con 500 clientes ofreciendo los beneficios de nuestros programas a sus empledos».