Chile ante un escenario peruano: José Antonio Kast y Gabriel Boric a segunda vuelta
NASA tratará de desviar un asteroide. Experimentando ante una posible amenaza
La agencia espacial estadounidense NASA estrellará una nave espacial multimillonaria contra un asteroide para probar si es posible cambiar la trayectoria de una roca espacial.
Esto es solo una prueba: el asteroide, Dimorphos, no es una amenaza para la Tierra, por lo menos no en un futuro cercano. Y Dimorphos es parte de un sistema binario: orbita en torno a otro asteroide, Didymos. Pertenecen al grupo Amor de asteroides, cuyas órbitas en algún momento se acercan a la de la Tierra.La masa de Didymos es de 52,7 miles de millones de kilogramosSi la misión se lanza con éxito la semana que viene, la nave espacial de prueba de redirección de doble asteroide (DART, Double Asteroid Redirection Test) llegará a Dimorphos a 6,6 kilómetros por segundo a finales del próximo año. El impacto debería reducir la órbita de Dimorphos para que orbite a su asteroide compañero al menos 73 segundos más rápido que antes, un cambio que será detectable desde la Tierra. Una pequeña sonda financiada por la Agencia Espacial Italiana será lanzada desde DART y pasará volando para fotografiar las secuelas.
«Energía limpia. El discreto encanto de las centrales nucleares»
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«En las negociaciones que condujeron a la cumbre de la tierra en Río en 1992, Arabia Saudita dedicó una gran cantidad de tiempo intentando insertar el término “ambientalmente sano y seguro” delante de las referencias a “fuentes energéticas” y “provisiones energéticas”.Dado que el petróleo que exporta Arabia Saudita en cantidades mayores que cualquier otro país ahora se considera que es cualquier cosa menos que “seguro ambientalmente”, esto parece bizarro. Sin embargo en aquel momento el objetivo era obvio para todos los involucrados: la frase era una manera de mantener la energía nuclear fuera de la agenda en Río.
Los shocks petroleros de la década de 1970 habían llevado a muchos países a incrementar sus esfuerzos nucleares. En los diez años previos 1992 la cantidad de energía nuclear consumida en todo el mundo se había incrementado 130%. Lo que es más, algunos hablaban de usar las plantas nucleares para producir no sólo electricidad sino también hidrógeno, lo que entonces formaría la base de combustibles sintéticos.
Los sauditas pueden o no haber estado preocupados realmente por el medio ambiente. Pero sabían reconocer un competidor cuando lo veían.
Sus manejos se demostraron innecesarios. En contraste con los shocks petroleros, la amenaza del calentamiento global no ha adelantado la causa nuclear. Luego de llegar a un pico en 2006, la cantidad de energía nuclear consumida en 2019 fue tan sólo 18% más que en 1992. Como porcentaje de la energía primaria global había caído del 6,1% al 4,3 por ciento.
Debido a que la energía nuclear es costosa de maneras que inciden en las ganancias, mientras que el daño al clima no se incorpora al precio de quemar combustibles fósiles, esto no sería sorprendente aún si fuera popular entre los ambientalistas, cosa que en general no lo es.
Pero sigue siendo una lástima. La caída en el costo de la electricidad renovable en la última década que ha cambiado el paradigma actual es central al camino de descarbonización que el mundo sigue irregularmente.
Un sistema de energía limpia requiere redundancia y confiabilidad en sus redes eléctricas que son difíciles de lograr sólo con energías renovables. Probablemente también requerirá mucho hidrógeno para impulsar aeronaves y producir acero y químicos, cosa que podrían proveer los reactores.
La energía nuclear tiene sus problemas como los tienen todas las fuentes energéticas. Pero bien regulada es confiable y pese a su reputación, extremadamente segura. Por eso es tonto cerrar centrales de energía nuclear en perfecto estado como la de Diablo Canyon, en California, por poco más que un prejuicio.
Es por ello que algunos países, con China a la cabeza, están construyendo sus flotas nucleares. Ayuda a explicar por qué otros –incluso Arabia Saudita– están entrando por primera vez en el juego. Y es la razón por la que enfoques para la reducción de la penalidad del costo de la energía nuclear por fin están alcanzando su madurez.
Francia, que encuentra que es imposible construir dentro de los plazos y los presupuestos previstos su más nueva generación de reactores inmensos, y por tanto también difícil de exportar, tiene nuevos planes para reactores modulares pequeños (se los conoce con la sigla SMR) que podrían dar mejores resultados en ambos sentidos.
Rolls-Royce, una compañía de ingeniería británica, tiene una postura similar. El 4 de noviembre la empresa estadounidense NuScale firmó un acuerdo para vender seis de estos reactores a Rumanía en la cumbre de Glasgow. Rusia, por su parte, ya cuenta con una central de energía SMR flotante.
En principio estos diseños pueden producirse en fábricas y enviarse a donde se lo requiera, lo que reduce sus costos.
Estas ventajas han sido proclamadas durante décadas sin que se concretaran, por lo que se impone la cautela. Pero los esfuerzos actuales tienen una base más amplia. Necesitan de enfoques regulatorios que, aunque no sean laxos, permitan a sus fabricantes aprender mientras los construyen.
Eso permitirá que diseños en competencia se prueben unos contra otros, haciendo que la energía nuclear, una vez más, sea una fuente de innovación, sumándose a la capacidad del mundo de deshacerse de la insegura y nada saludable energía fósil.»
La escasez de microchips impacta severamente a la industria automotriz
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| «La escasez global de microchips impacta severamente al mercado automotriz y no hay una solución rápida a la vista. Esta disrupción de la cadena de suministro llama la atención de líderes y expertos en la industria de todo el mundo y, aun así, el problema persiste. Resumiendo, no hay suficientes chips para satisfacer la demanda. Si bien algunas tácticas a corto plazo pueden ayudar a disminuir las pérdidas, se sabe que se requieren cambios a largo plazo en estrategia y planeamiento en la cadena de suministro. . Los autos se han vuelto literalmente smartphones sobre ruedas y los semiconductores se han vuelto cada vez más críticos para una cantidad de aplicaciones, desde sensores de presión de combustible, velocímetros digitales, herramientas con inteligencia artificial que ayudan en el estacionamiento, buscar la estación de servicio más cercana o para alertar que hace falta un cambio de aceite. Sin estos dispositivos diminutos, la recuperación de la industria automotriz post pandemia está demorada y las empresas se ven imposibilitadas a cumplir con los pedidos. Según algunas estimaciones, el impacto en los volúmenes globales de producción será de aproximadamente 7 a 8 millones de unidades y McKinsey informa que los principales productores de vehículos han anunciado considerables bajas en su producción debido a la escasez de chips, bajando la facturación esperada en varios miles de millones de dólares. ¿Qué pasó con todos los chips? El problema comenzó en los primeros meses de la pandemia de COVID-19, cuando las ventas de autos cayeron casi un 80% en Europa, 70% en China y casi un 50% en los Estados Unidos. Esto también se reflejó en América Latina. La falta de demanda de autos nuevos causó que las fábricas cierren, que los trabajadores se fueron a sus casas y los pedidos de repuestos y componentes, como los semiconductores, se cancelaron. Esto fue resultado de no mirar a largo plazo. Tech Republic reporta que cuando esto sucede, los proveedores de chips quedan con capacidad en exceso en el inventario. Al mismo tiempo, algunos sectores necesitaron más semiconductores para cumplir con las demandas de consumo en las casas y de trabajadores remotos. Las ventas crecientes en PCs, tablets y electrónica para estudiantes y trabajadores que instalaban estaciones de trabajo en sus casas, consumieron mayor cantidad de streaming. Esto ayuda a usar el stock existente de chips y sigue vigente hasta el día de hoy. ¿A quién afecta la escasez de chips? El impacto es amplio, va mucho más allá que a los compradores frustrados de automóviles. Cuando las fábricas cierran, se pierden puestos de trabajo, dañando a la economía. Industry Week reporta las ramificaciones políticas: “La escasez de chips que afecta a la manufactura, tiene un impacto masivo en la economía de los EEUU, disminuyendo la producción de automóviles y aumentando los precios”. La Casa Blanca se ha reunido con ejecutivos del sector de semiconductores y los líderes en Europa intentan resolver el tema actual de los chips y buscar soluciones más a largo plazo. Sin embargo, ya se están realizando cambios: Fleetnews del Reino Unido informa que “el sector está claramente navegando una disrupción. Los productores de autos debido a la escasez de chips están obligados a aprender de la situación actual para adaptarse y prepararse para el futuro en una forma más eficiente”. Algunos fabricantes están haciendo cosas por su cuenta, intentando desarrollar sus propios microprocesadores y hasta su propio software. Esto puede significar un mayor control, muchos expertos lo consideran económicamente no práctico, ya que los chips automotrices son de bajo valor, son ítems de commodities. Invertir en desarrollarlos es una actividad de alto costo que tomaría años en ser rentable. Una excepción es Tesla, dice Industry Week. Ha diseñado un microchip para su sistema “Full Self-Drive” produciendo todo, hasta el propio chip. En el segundo trimestre, el productor de autos tuvo un número récord de vehículos llegando a los USD 1 mil millones de ganancia neta por primera vez. Por otro lado, recientemente se anunció que la Unión Europea piensa ocuparse de este tema por medio de la legislación, esperando crear una “soberanía tecnológica” en caso exista escasez en el futuro. La UE quiere ser la fuente del 20% de la producción de semiconductores del mundo a finales de la década, conforme al roadmap presentado en marzo por la Comisión Europea.» |
Hoy, elecciones en Chile y en Venezuela
Los venezolanos eligen cargos regionales y los chilenos a su próximo presidente.
Los comicios en Venezuela volverán a tener observadores de la Unión Europea tras 15 años de ausencia de misiones internacionales. Más importante, verán con el retorno de la oposición, que no participaba desde 2018. Según el nuevo Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) -que ha incorporado a dos miembros vinculados a la oposición-, este 21 de noviembre se eligen gobernadores de los 23 estados, 335 alcaldes, 253 legisladores de los Consejos Legislativos y 2.471 concejales municipales. En total, hay 3.082 cargos en juego. Compiten entonces 70.244 candidatos de 37 partidos nacionales: 329 para los 23 cargos de gobernador, 4.462 candidatos para las 335 alcaldías y 65.453 para las asambleas legislativas y concejos municipales. Pero la atención mayor, al menos en Argentina y el resto del Cono Sur, estará volcada en las elecciones en Chile. Porque las falibles encuestas indican que los candidatos vinculados a las formaciones de centro derecha y centro izquierda que gobernaron alternadamente desde el final de la dictadura de Pinochet están desprestigiados. Y los candidatos que aparecen con la mayor intención de voto, y serían por lo tanto los protagonistas de un previsible balotaje, son dos «caras nuevas» y muy distantes entre sí. Gabriel Boric expresa a una izquierda joven que se ha alimentado de las revueltas callejeras de 2019. Anuncia una política que atienda a las demandas de los sectores más pobres, y los más insatisfechos, como los estudiantes, sin cuestionar el modelo económico chileno. José Antonio Kast expresa a una derecha económica y cultural, que se apoya en el rechazo -y el miedo- que esas manifestaciones despertaron no sólo entre las clases acomodadas sino en parte de las clases medias y bajas. Sus temas son previsibles: la inseguridad, la inmigración (sobre todo venezolana y peruana). Y agrega el rechazo al aborto y a las políticas de género. Es natural entonces que en Argentina seguiremos con mucha atención la marcha del escrutinio, también por señales sobre lo que puede pasar en nuestra sociedad. Pero el punto más concreto es el peligro que se dé una situación similar a la que atravesó Perú recientemente y que acentúa su inestabilidad: un balotaje entre dos candidatos, en el que la mayoría de los votos que consigan serán contra el otro.A. B. F.
El CONICET firma acuerdo con Amazon y convoca a investigadores
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y Amazon Web Services (AWS) firmaron un acuerdo de cooperación para acelerar proyectos de investigación que contribuyan al desarrollo científico y tecnológico a través de la infraestructura y los servicios que el gigante de Internet brinda en la nube.
Los proyectos deberán abarcar las áreas de Ciencias Agrarias, de la Ingeniería y de los Materiales; Ciencias Biológicas y de la Salud; Ciencias Exactas y Naturales; o Ciencias Sociales y Humanidades. El acuerdo, realizado en el marco del programa «Innova Conicet: Investigación impulsada con la nube» constituye la primera experiencia de este tipo en Argentina. Los premios constarán de créditos de la nube de AWS por un total de US$ 150.000 a distribuir entre los proyectos seleccionados y serán otorgados por la empresa directamente a los investigadores. Cada proyecto podrá recibir esa suma, dependiendo de las necesidades técnicas de los mismos, y deberán ser utilizados en el plazo de un año, mientras que entre los premios también se contempla el apoyo técnico para todo lo que implique el óptimo uso de los créditos. La evaluación de los proyectos tendrá en cuenta diversos factores como su carácter multidisciplinario, la diversidad de localidades geográficas de los investigadores/as y la paridad de género en la integración de los grupos.
CONAE celebra el Día de la Soberanía Nacional
Celebramos el Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado de 1845, esta imagen del satélite SAOCOM1A muestra el lugar del combate, con las cadenas que cruzaron el río para impedir el avance de la flota anglosajona. #DíaDeLaSoberaníaNacional pic.twitter.com/moQxt8Flpl
— CONAE (@CONAE_Oficial) November 20, 2021
Covid: más del 60% de los contagios en Argentina son de la variante Delta. Y están aumentando
Las muertes, y la hospitalización por el covid, han disminuido mucho en nuestro país, gracias a la campaña de vacunación, que ya alcanzó a un porcentaje alto de la población, en particular de los grupos de riesgo. Pero eso no evita los contagios, que están creciendo en los últimos días. Lo que está ocurriendo en Europa aconseja estar alertas.
La variante Delta del coronavirus aumentó su presencia en la Argentina. Según un reporte de noviembre del Instituto ANLIS/Malbrán, que depende del Ministerio de Salud de la Nación, esa variante del virus pasó de ser detectada en el 26% de las muestras en la última semana de septiembre, al 63% de las muestras a mitad de octubre. Resumimos el informe técnico del Malbrán y, a continuación, las medidas del Ministerio de Salud de la Nación. «En cuanto al comportamiento a lo largo del tiempo puede observarse que, en las últimas semanas del periodo analizado, la variante de preocupación Delta (B.617.2), entre las semanas epidemiológicas 39 y 41 registra un ascenso que pasa de un 26% a alrededor de 63%», escribieron los investigadores del Malbrán en el reporte. Mientras Delta creció, se registró un descenso de las otras variante de preocupación que han estado circulando también en el país. En el caso de Gamma (P.1), que predominó desde marzo pasado en Argentina, pasó del 58.5% al 27.6%. La variante Alpha (B.1.1.7) también continua en descenso representando menos del 1% de los casos. Respecto a la variante Lambda (C.37), también experimentó un descenso de la proporción de casos que va de un 15% a un 9%. Desde el mes de enero del 2021 hasta el 25 de octubre, los investigadores habían analizado 7.852 muestras para la identificación de variantes del coronavirus, de las cuales 6.795 fueron estudiadas por secuenciación genómica y 1.057 detectadas por la tecnología PCR especifica. Las muestras estudiadas incluyen casos confirmados de SARS COV 2 seleccionados para vigilancia regular de variantes circulantes, o por tratarse de cuadros graves inusitados, personas vacunadas, casos sospechosos de reinfección y viajeros. «A la fecha de redacción de este informe, en la búsqueda activa de casos de variante Delta (linaje B.1.617.2), se detectaron 716 casos no relacionados con la importación o en investigación en las siguientes jurisdicciones: Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Neuquén, Rio Negro, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán», afirmaron los investigadores. La distribución de variantes prioritarias y no prioritarias difiere según la región del país. Aclararon que «en la región Centro y Sur puede observarse que la proporción de variantes prioritarias entre los casos acumulados analizados por secuenciación genómica y rt-PCR, representa más del 70%, siendo superior al resto de las regiones hasta el momento. En las regiones Cuyo, NOA y NEA la proporción de variantes prioritarias entre las muestras estudiadas y registradas al SNVS.2.0. en el periodo analizado es del 70%, 68% y 64%, respectivamente». Con respecto a la circulación de Delta, hay diferencias entre las jurisdicciones. En el informe, los científicos señalaron que el monitoreo de la variante Delta mediante técnica molecular de rt-PCR permite detectar algunas de sus mutaciones específicas, según la información aportada por 5 Jurisdicciones del país. A través de ese tipo de estudio, estimaron que la proporción de casos probables de Delta entre las muestras analizadas en no viajeros se incrementa desde un 33.7% en la semana del 26 de septiembre a un 76.8% en la semana del 42%.Las indicaciones y medidas del gobierno:
La Ministra de Salud de la Nación, Cara Vizzotti, luego de reunirse con el jefe de Gabinete Juan Manzur en la Casa de Gobierno, dijo con respecto a la situación actual de la pandemia en Argentina: «Tuvimos veinte semanas consecutivas de descenso del número de casos y ya estamos en la cuarta semana de una estabilidad baja, en un contexto de aumento de la circulación de la variante Delta y de una movilidad de la población altísima. Es muy importante, en el contexto del aumento de la circulación de Delta y del número de casos, la vacunación completa para disminuir las hospitalizaciones y las muertes«. El Ministerio de Salud ya hizo un cambio en las pautas para que los equipos de salud diagnostiquen a tiempo a las personas con COVID-19 en el contexto del crecimiento de la variante Delta. Ahora se debe hacer el hisopado a todos los casos sospechosos de COVID-19 para confirmar o descartar la presencia del coronavirus. Antes de este cambio, se consideraban también como casos confirmados a personas que se diagnosticaban por nexo epidemiológico y sin testeo. Además, los contactos estrechos, incluso si no tienen síntomas, también deberán acceder a test de antígenos o moleculares, al séptimo día del último contacto con el caso confirmado y deben cumplir con el aislamiento para no transmitir el virus. Además, se sumaron como casos sospechosos a las personas con el esquema completo de vacunación, que tienen síntomas como fiebre de 37.5 grados o más, tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria, o congestión nasal.«Ciencia ciudadana»: miden la contaminación ambiental en Argentina usando bicicletas
Un proyecto colaborativo está haciendo un mapeo de la contaminación en ciudades argentinas mediante el uso de un medidor de la calidad del aire de bajo costo, que puede ser montado en bicicletas.
La iniciativa forma parte de un relevamiento de 30 programas de ciencia ciudadana locales con foco en ambiente que se presentó en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCyT). En la Argentina ya existen más de veinte sensores de calidad de aire de bajo costo que han recorrido Buenos Aires, Mendoza y Tucumán a bordo de bicicletas, como parte de una iniciativa colaborativa que está haciendo un mapeo de la contaminación de distintas ciudades argentinas y de otras partes del mundo.
El proyecto open-seneca comenzó en la Universidad de Cambridge, en Gran Bretaña, en el año 2018, para complementar las mediciones de contaminación del aire que se hacen en esa ciudad que, al igual que en Buenos Aires, suelen tomarse en puntos fijos permanentes. Uno de sus aportes es la flexibilidad que ofrece la posibilidad de recoger información durante los recorridos diarios de ciclistas.
El proyecto incluyó el diseño de un sensor mediante el uso de software libre y hardware abierto que puede ser construido por cualquier persona con conocimientos mínimos de electrónica. Con este dispositivo se obtienen datos que permiten monitorear lugares y momentos puntuales en los que se producen grandes concentraciones de contaminación ambiental.
Historia
A mediados del año 2019, en la UNSAM se dictó un taller en el que se explicó como ensamblar los sensores y calibrarlos, y se construyeron unos 20 que recorren las ciudades argentinas. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la información que aportan complementa la obtenida por las tres Estaciones de Monitoreo Atmosférico (EPA). La diferencia de costo entre ambas opciones de medición es relevante: el sensor portátil tiene un costo aproximado de 140 dólares, mientras que las estaciones fijas requieren una inversión de alrededor de 150.000 dólares. El sensor es capaz de medir el material particulado de 2,5 micrones. Se trata de partículas que expiden los motores de combustión, en mayor medida los diesel, que son capaces de entrar en los pulmones y luego pasar a la sangre y producir numerosas enfermedades. También cuenta con mediciones de temperatura y humedad para poder calibrar los datos, y GPS para georreferenciarlos. Estos dispositivos también pueden comprarse ya armados y, en el futuro, también planean diseñar un sensor que pueda medir dióxido de carbono y óxidos de nitrógeno. Lorena Gordillo Dagallier, una de las fundadoras del proyecto en Cambridge, “Es interesante porque se puede medir la contaminación calle por calle con un nivel alto de resolución. Es necesario tener conocimiento local de la ciudad para poder interpretar los datos. Hemos visto que las estaciones de tren suelen ser puntos de mucha polución y también suelen serlo las grandes interesecciones de calles, donde hay semáforos y estaciones de servicio. Otro lugar típico es alrededor de colegios, cuando los padres van a recoger a sus hijos y esperan con los autos encendidos”. El proyecto cuenta con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Ministerio de Ambiente de la Nación, y de la Secretaría General y de Relaciones Internacionales de la Ciudad de Buenos Aires. “Hay mediciones en muchas ciudades de América, Europa y África. En donde más hay es en Lisboa y Estocolmo, donde tenemos 50 sensores activos con ciclistas. Pero en la Argentina hemos alcanzado el impacto más grande porque los mismos 20 sensores se han ido moviendo de ciudad en ciudad involucrando a gente de distintos lugares”, dijo Gordillo. El proyecto forma parte del mapeo de una de las 30 iniciativas locales de ciencia ciudadana con foco en ambiente que se presentó el 12 de noviembre pasado en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCYT), con apoyo del PNUD. El catálogo reúne las fichas de cada proyecto que permiten caracterizar a la ciencia ciudadana ambiental en la Argentina.Matías Alonso
El buque oceanográfico ARA “Austral” a punto de volver a navegar
El barco está en pleno proceso de puesta a punto y se prevé que volverá a estar operativo para nuevas campañas científicas en el primer trimestre de 2022.
La presidenta del CONICET Ana Franchi recorrió las instalaciones del Buque Oceanográfico ARA Austral, perteneciente al CONICET y operado por el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), que está en pleno proceso de puesta a punto de cara a las campañas científicas que se prevén realizar en 2022. El plan de recuperación de este buque, que le permitirá navegar con todas las capacidades operativas y científicas, comenzó en el año 2020 y fue posible gracias a una inversión de unos 350 millones de pesos. Franchi fue acompañada por el gerente de Administración del CONICET Jorge Fígari. Fueron guiados por las instalaciones del buque por el Capitán de Fragata, Juan Squillacci, quien les explicó en detalle las reparaciones realizadas en las distintas divisiones del navío. En la recorrida Squillacci ahondó, además, en el funcionamiento del buque, la rutina de la tripulación, la maquinaria utilizada para la investigación científica y las diferentes áreas que componen el barco. “Hoy hemos visto cómo ha sido el proceso para reparar este barco, con muchísimo esfuerzo, lo que nos permitirá después de tantos años volver a tener campañas científicas. La inversión que se hizo fue muy importante y es un orgullo ver de cerca las posibilidades que tienen nuestros científicos y científicas trabajando acá”, expresó Franchi después de la recorrida. Además, la presidenta del CONICET hizo hincapié en que “un barco es soberanía, y a través de este buque nosotros tenemos la posibilidad de estudiar nuestras costas, nuestros mares, con un recurso que es nuestro, de Argentina, y que permite obtener datos que pueden servir a la sociedad. Hacer ciencia en el mar nos permite aprovechar esta posibilidad, que es maravillosa, porque puede servir para tener investigación propia sobre muchísimos temas, desde la explotación petrolera, los alimentos, y muchas otras cuestiones de suma importancia”. Por su parte, el director del SHN, Valentín Sanz Rodríguez, señaló que “para el Servicio de Hidrografía Naval, como operadores de este buque del personal del CONICET, es un orgullo y un honor tener esta responsabilidad. Los trabajos científicos que se hacen con este buque nos permiten obtener información valiosísima del mar. Además, tripular el Austral nos da una gran oportunidad para mantenernos operativos con tecnologías de punta. Gracias a este período de reparaciones generales que tuvo el buque, de equipamiento científico y equipos para la seguridad y funcionamiento del buque, vamos a poder volver a estar operativos en los próximos meses para que los y las científicas puedan desarrollar sus campañas en el mar”.Un equipo de investigadoras está usando hongos para hacer más productivo el cultivo de arándanos
El mundo post Glasgow: Argentina deberá certificar los alimentos que exporta a Europa «Libres de deforestación»
En AgendAR creemos que esta medida se aceleró por el rechazo a Bolsonaro y a algunas de sus políticas en buena parte de la opinión pública europea. Pero no importa: estas exigencias servirán como restricciones a nuestras exportaciones, si no somos cuidadosos.
Y en es en el interés de todos que lo seamos, especialmente con los bosques. Compartimos el informado análisis de Matías Longoni:
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Entre 1990 y 2020 el mundo ha perdido 420 millones de hectáreas de bosques
«El mundo está entrando en una era en la que seguirá creciendo el Estado»
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«Nuestra portada de esta semana analiza el crecimiento incesante en el tamaño del estado. Los gobiernos han gastado u$s 17 billones (millones de millones) en la pandemia, incluidos préstamos y garantías, para un total combinado del 16% del PIB mundial. Según las previsiones actuales, el gasto público será mayor como porcentaje del PIB en 2026 que en 2006 en todas las principales economías avanzadas. Los enemigos del gobierno gastador, como Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña fueron, parece, solo un episodio en una tendencia ascendente de larga duración. Hay malas razones para esto, incluido el reparto de contratos y prebendas como estrategia política, y la construcción de imperios burocráticos. Pero parte de la explicación es el hecho ineludible de que los precios de los servicios que brindan los estados de bienestar, como la atención médica y la educación, crecen más rápido que la economía. Y, lo que es más importante, el gobierno se está haciendo más grande porque los votantes quieren más: mejor educación y atención médica; gasto en ancianos que crece con el envejecimiento de la población; y acción sobre el cambio climático. Es vital reconocer lo que el estado puede y lo que no puede hacer bien, y evitar que Leviatán ejerza su poder en beneficio de los de adentro y los compinches. El premio por administrar bien el estado no es solo la transición a cero emisiones de carbono y una red de seguridad para los ancianos, sino también sociedades más justas y prósperas.»YPF planea convertirse en exportadora de petróleo durante el 2023, con inversiones en Vaca Muerta
El CEO dela petrolera estatal, Sergio Affonti, declaró en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno de Neuquén. que el objetivo de la compañía es seguir incrementando la producción para convertirse en exportadora de crudo desde mediados de 2023.
Para ello, adelantó que YPF aumentará las inversiones Vaca Muerta, las cuales durante 2022 ascenderán a 1.650 millones de dólares, un 37% más que los u$s 1.200 millones que ejecutará este año. “Estos son números preliminares porque todavía no hemos aprobado el presupuesto para el año próximo”. El CEO de la petrolera indicó que el incremento de inversiones se traducirá en un crecimiento de producción de hidrocarburos no convencionales del 30% el año próximo con respecto a 2021. “Hoy compramos a terceros el 20% del petróleo que refinamos. Nuestro objetivo es convertirnos en una compañía exportadora de petróleo a mediados de 2023″, dijo Affronti. «Queremos ser autosuficientes y comenzar a exportar”, agregó. El directivo ratificó que en el último trimestre de este año la compañía acelerará las inversiones -que ascenderán a US$ 900 millones– para completar el plan global de u$s 2.700 millones trazado para 2021. El año próximo, la petrolera bajo control estatal incrementará su Capex a 3.500 millones. “Vamos a estar trabajando sobre todo en petróleo, más que en gas, luego de lograr un aumento en la producción muy importante: en tres meses pudimos incrementar la producción del gas no convencional en 10 millones de m3 por día, un 35%, que es algo muy novedoso. En este trimestre vamos a trabajar para producir más petróleo. En Vaca Muerta tenemos tres set de fractura y entre 12 y 13 equipos de perforación trabajando”.Pablo Ceriani, de Aerolíneas: «Todavía falta mucho para volver a los niveles de tráfico pre-pandemia»
La OPS analizó la vacunación contra el covid en América Latina. Y advirtió sobre cepas resistentes a antibióticos
La Organización Panamericana de la Salud anunció que la mitad de las personas en América Latina y el Caribe ya han recibido la pauta completa de vacunas contra el COVID-19 y que el número de muertos por la enfermedad disminuyó un 17% durante la última semana. Pero algunos países están muy por debajo de estos porcentajes.
El subdirector de la agencia regional de salud de la ONU, el Dr. Jarbas Barbosa, confirmó esta noticia en rueda de prensa y explicó que ya se han administrado en la región unos 750 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus, aunque recordó que todavía hay una desigualdad muy importante entre países. “Afortunadamente, ya tenemos 20 países en las Américas con más del 40% de su población protegida, pero todavía tenemos cinco países que no alcanzaron el 20% que corresponde a los grupos más vulnerables: los profesionales de la salud, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas”, detalló. La directora de la Organización, la Dra. Carissa Etienne, aclaró previamente que el quinteto de países a los que se refirió el doctor Barbosa es: Guatemala, Jamaica, San Vicente y las Granadinas, con menos del 20% de la población inmunizada, y Nicaragua y Haití con registros de un solo dígito. Respecto a la posibilidad de alcanzar el objetivo marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de tener vacunada al 40% de la población, Barbosa indicó que cree “que casi todos los países” de la región pueden lograr esta meta. Sin embargo, con relación al propósito adicional de llegar al 70% de la población inmunizada para el final del primer semestre de 2022, declaró “que se necesita tener más acceso a las vacunas”, pero matizó que alcanzar ese registro no garantiza el fin de la transmisión de la enfermedad. “Es muy importante ampliar la vacunación lo máximo posible para alcanzar no solo el 70%, pero quizás el 80, 85 o el 90% para proteger a todos, pero también es muy importante mantener las medidas de salud pública hasta que la transmisión esté controlada. La cobertura de vacunas no es el único indicador para decir que la transmisión terminó. Se tienen que monitorear todos los datos epidemiológicos y las medidas de salud pública”, alertó.El peligro que viene: «superbacterias»
Pese a los avances en materia de vacunación, Etienne también alertó sobre el aumento del uso de antibióticos durante la pandemia a unos “niveles sin precedentes”, “con consecuencias potencialmente graves para los próximos años”. Según la OMS, la resistencia a los antibióticos aparece cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian a lo largo del tiempo y dejan de responder a los medicamentos, dificultando el tratamiento de las infecciones e incrementando el riesgo de propagación de enfermedades, de aparición de formas graves de afecciones e incluso de muerte. Etienne señaló que con el uso “excesivo y erróneo de los antibióticos y otros antimicrobianos” se corre el riesgo de perder los medicamentos de los que dependemos para tratar infecciones comunes. “En toda nuestra región, varios países, como Argentina, Uruguay, Ecuador, Guatemala y Paraguay, están informando de un aumento en la detección de infecciones resistentes a los medicamentos que probablemente han contribuido al aumento de la mortalidad que hemos observado durante la pandemia en los pacientes hospitalizados”. La directora de la OPS también destacó que los antimicrobianos se usaron indebidamente fuera del ámbito hospitalario y que medicamentos como la ivermectina, la azitromicina y la cloroquina se utilizaron de forma generalizada como tratamientos no probados, incluso cuando se dispuso de evidencias de que no tenían ningún beneficio para los pacientes de COVID.Ayer jueves la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, en un encuentro de expertos en resistencia antimicrobiana, señaló que el uso excesivo de antibióticos se había convertido en un grave problema en nuestro país
Bill Gates y el gobierno de EE.UU. financian una central nuclear de nueva tecnología. Nosotros, todo lo contrario
El proyecto Natrium (nombre latino del sodio, un metaloide liviano), viene impulsado por Bill Gates. Reemplazará una central eléctrica de carbón, y tiene la ayuda de una financiación del gobierno estadounidense de 1.900 millones de dólares.
TerraPower, una empresa de energía nuclear avanzada fundada por el multimillonario estadounidense Bill Gates, anunció el martes que construirá en el estado de Wyoming una planta de demostración que costará unos 4.000 millones de dólares y obtendrá la mitad de su financiación del Gobierno del país norteamericano. Las instalaciones se ubicarán en la remota localidad de Kemmerer, donde la central termoeléctrica a carbón de Naughton deberá cerrar en el 2025. Gates apuesta a cuádruplemente seguro: la masa de dinero invertida por EEUU en carbón, todavía inmensa hace 10 años, hoy es considerada «a stranded investment«, inversión náufraga en la parla financiera: los fondos de pensión evitan la mala imagen de este combustible, el más contaminante y menos eficiente de la lista de los fósiles. Ese capital busca radicarse en tecnología energética nueva, libre de emisiones de carbono, con la que pueda «primerear» para después vendérsela al planeta entero. En ese sentido el proyecto Natrium es una garantía: la central es técnicamente muy disruptiva respecto de las nucleoeléctricas PWR y BWR hoy dominantes, las de uranio enriquecido, moderadas y refrigeradas a agua. Pero además, por diseño, el Natrium es «proliferation resistant«. Las centrales convencionales son económica y políticamente ruinosas para «cocinar» plutonio militar grado bomba, asunto que los militares de los países con armas nucleares hacen en sus propios y primitivos reactorcitos llamados «production facilities», en la parla diplomática. Con un reactor de sales de sodio, recuperar plutonio 239 se vuelve no sólo incoveniente sino además físicamente imposible. Esto probablemente facilitará la exportación de la tecnología a países no necesariamente alineados con EEUU. Y todo ello vuelve al Natrium doblemente seguro como inversión. Lo que lo hace triplemente seguro al Natrium es que Gates eligió poner el prototipo en el estado de Wyoming, origen del 40% del carbón usado aún en los EEUU, y donde la estampida de desinversión está dejando un tendal de desocupados en las minas y en las termoeléctricas. El cercano pueblo de Kemmerer (2000 habitantes) apenas 210 km. al Norte de las áridas salinas de Salt Lake City, queda literalmente en medio de la nada, vive enteramente de una triste y vetusta central a carbón, y cierra sí o sí en 2025. Sin el proyecto de Gates, Kemmerer se vuelve un pueblo fantasma. Wyoming hace una década que está en ese camino, pero a escala estatal, y debido al abandono masivo del carbón por Wall Street, que ni siquiera Donald Trump logró detener. Árido, mediterráneo, frío, seco y sin industrias, vive del turismo en el Parque Nacional Yellowstone y logra mantener apenas 576.000 habitantes. Por ello, no parece que vaya a haber manifestaciones de Greenpeace contra Gates en esta polvorienta aldea, ni en el resto de Wyoming. Porque el prototipo del Natrium promete, vaya coincidencia, 2000 empleos durante la construcción de la central Natrium, y 250 puestos fijos y más calificados durante su vida operativa. Que no es imposible que exceda los 80 años o el siglo. Hoy las centrales nucleares se construyen y licencian como las represas hidroeléctricas: para durar generaciones. Y dan electricidad de base, que es el requisito para instalar industrias electrointensivas como acero, vidrio, cemento, química, e incluso algo tan indispensable, en la fría aridez de las «badlands» del Noroeste yanqui, como la desalinización de agua subterránea. Lo que apalanca de modo cuádruple el Natrium es la física: el sodio, un metaloide liviano, sustituye al agua como refrigerante con una ventaja enorme en conductividad térmica, y eso en reactores de tipo bastante diverso. Esto le permite al Natrium funcionar a temperaturas el doble de altas que una PWR, lo que se refleja en mucho vapor y muy caliente en las turbinas del grupo generador, lo que equivale a más electricidad con menos combustible. Pero además, el sodio garantiza que el reactor se enfríe pasivamente por circulación de aire en «parada caliente», pero también en caso de accidente. Para perfeccionar el combo, el largo circuito de circulación de sodio del Natrium incluye un remanso: un enorme tanque térmicamente bien aislado donde este metal líquido se estoquea como reserva de calor. Si la red eléctrica pide energía de respaldo con urgencia, porque el viento se planchó en los parques eólicos de la región, se pone a circular esta reserva y la potencia nominal de la central sube de 345 MW eléctricos a 500 MW, cifra que puede sostener durante 5 horas y media diarias. Esta flexibilidad es ajena a los PWR y BWR, diseñados para funcionar 24×7 al 100% de su potencia nominal. ¿Qué ventaja comercial le daría esto al Natrium? «Seguimiento de carga», como dicen los ingenieros eléctricos. En castellano, eso es funcionar de modo flexible en una red eléctrica muy dominada por fuentes renovables intermitentes e incluso impredecibles en el corto plazo, como la fotovoltaica y la eólica. Y de aquí a 20 años, fogoneada su transformación de térmica a renovable por las consecuencias espantosas del cambio climático, todas las grandes redes eléctricas del mundo serán así: cada vez más libres de carbono fósil. Pero sin energía nuclear flexible capaz de garantizar un suministro de base 24×7, la penetración de intermitentes está limitada a un 20%. Una red eléctrica que no esté fondeada en producción «de base», como sólo la dan los combustibles fósiles, las centrales hidroeléctricas y las nucleares, es inestable e incontrolable, un verdadero barrilete sin cola. Los alemanes hicieron el experimento de cerrar sus centrales nucleares e intentar mover sus ciudades e industria a eólica y solar… y como resultado tuvieron que reabrir sus minas de carbón, importar electricidad de Europa Oriental (salida del carbón) y se han vuelto el peor contaminante por cabeza de habitante de la UE. Si algo disuade a la industria de instalarse, si algo molesta a los usuarios son las fluctuaciones de potencia que queman motores eléctricos y heladeras. Y ni te cuento de los apagones a repetición. El Natrium está pensado para el ecosistema eléctrico del futuro, descarbonizado y con grandes factores de penetración de intermitentes. Lo que le pone demasiada adrenalina, sin embargo, a la apuesta de Gates es no la física sino la química: el sodio es infernalmente corrosivo y literalmente disuelve los aceros de cañerías. Peor aún, se incendia y explota al contacto con el agua o con la humedad atmosférica. Para dominar bien la refrigeración con sodio se requirió de décadas de desarrollo en ciencia de materiales por parte del estado soviético, cuando éste existía. Como Gates no pudo reclutar a la URSS por motivos cronológicos y ontológicos, y como su gobierno no lo deja hacer emprendimientos nucleares con la Rusia de Vladimir Putin por motivos políticos, el multimillonario echó mano de socios más cercanos. La ciencia pura y aplicada la proveen los 5 grandes National Laboratories: el de Los Álamos, Oak Ridge. Argonne, Idaho y Pacific Northwest. Contribuyen también las universidades estatales de Oregon, Wisconsin y North Carolina. El conocimiento tecnológico y parte de la plata la ponen firmas nucleares enormes como Bechtel, GE-Hitachi, Global Nuclear Fuels, American Centrifuge y Orano, y la experticia en mercados eléctricos Pacificorp, Energy Northwest, Duke Energy y otras «utilities». La ventaja de apellidarse Gates y haber fundado Microsoft es que uno pega el chiflido y los muchachos vienen. Pero vienen sobre todo porque detrás de Gates, y con mayor billetera y mayor expectativa de vida, está el Department of Energy, el famoso DOE. El DOE está indignado porque hace 40 años que no logra que se venda una central PWR estadounidense ni siquiera en territorio propio. Y es que bajo su administración, ya en los ’80 se habían vuelto demasiado complejas, caras, difíciles de licenciar y -seamos francos- atrasadas. En suma, que el gobierno federal se ha convertido de nuevo a átomos, y pone prácticamente el 50% de la inversión. Y tiene otras apuestas nucleares parecidas, toda una canasta de ellas, como la central NuScale a construirse en Idaho, una copia amplificada y bastante tuneada de nuestra centralita CAREM. Para los que se impresionan fácilmente con tanto nombre y tanta chequera, EEUU simplemente se defiende. Trata de que China, que se propone construir 150 centrales atómicas nuevas, no le pase por encima como una topadora. Rusia, un estado mucho más pobre, vive pasándole por encima hace 20 años: hoy es el mayor exportador de centrales PWR del mundo. Y sucede que además de prestigio tecnológico, hay mucha plata en el futuro mercado nuclear como para que los EEUU se lo regalen a China y a Rusia. Según pintan los vientos que volvieron a soplar en el COP 26 de Glasgow, donde el átomo fue recibido de regreso como una especie de hijo pródigo inevitable ante la catástrofe climática, ese mercado volverá a ser nuevamente enorme. Y no reducido a 30 países. Será planetario. Lo que falta saber es si con tanta chequera y nombre se le puede poner coto a la tremenda reactividad química del sodio como refrigerante. La vieja URSS al parecer lo logró no mucho antes de desaparecer como estado, con el reactor reproductor a neutrones rápidos BN-600 en Bieloyarsk, Zarechny, provincia de Sverdlovsk. El BN-600 no sólo fue un éxito técnico sino comercial, algo inesperado en una unidad de demostración. Machacando sobre caliente y en el mismo enclave geográfico, el estado ruso hizo un 2do reactor enfriando a sodio líquido aunque de base técnica distinta, el BN-800, y por ahora al parecer anda joya. Tampoco es de extrañar. Si uno escarba en la historia estadouidense reciente, resulta que los planes de Gates y asociados no son tan disruptivos: el Oak Ridge National Lab tenía bastante dominada la tecnología de reactores a sal fundida, al menos a escala de prototipos. Podría haber avanzado a escala comercial. Pero Richard Nixon, presidente más astuto que inteligente, le cortó los fondos. Esto que hoy intenta lograr Gates lo podrían haber hecho tranquilamente la Westinghouse, la General Electric o Bechtel hace décadas, y con tecnología del gobierno. «Nuestra innovadora tecnología ayudará a garantizar la producción continua de electricidad fiable, a la vez que se realiza la transición de nuestro sistema energético y se crean nuevos puestos de trabajo bien remunerados en Wyoming», declaró Chris Levesque, presidente y director ejecutivo de TerraPower, con su relamido lenguaje corporativo. Lo raro es que parece estar diciendo la verdad.«Una subvención gubernamental muy importante»
El proyecto recibirá unos 1.900 millones de dólares del Gobierno federal, de los cuales 1.500 millones corresponden a la Ley de Infraestructuras que Joe Biden firmó esta semana y que incluye 2.500 millones de dólares para reactores nucleares avanzados. «Es una subvención gubernamental muy seria», señaló Levesque. «Esto era necesario porque el Gobierno y la industria nuclear de Estados Unidos se estaban quedando atrás», agregó. También es muy poca plata, medida por el costo del megavatio instalado. Demasiado poca. Por su parte, la secretaria de Energía, Jennifer Granholm, apuntó que la nueva instalación daría esperanza a una ciudad donde se cerrará una planta de carbón. «Las comunidades energéticas que nos han abastecido durante generaciones tienen oportunidades reales de impulsar nuestro futuro de energía limpia a través de proyectos como este».La empresa canadiense apoyada por Bill Gates planea instalar plantas que pueden capturar un millón de toneladas de dióxido de carbono al año.Está previsto que la planta Natrium se inaugure en el año 2028, dentro del plazo establecido por el Congreso estadounidense. Tratándose de un prototipo, es un cálculo optimista, y ni hablar del costo final de U$ 4000 millones. Y francamente, no importa, porque los costos en vidas y plata del descalabro climático son inmediblemente mayores y hay que cambiar la matriz energética mundial. Como dicen los náufragos, al menos los que sobreviven: no hay salvavidas caros. Inicialmente, Gates planeaba construir una planta nuclear experimental cerca de Beijing, con la empresa estatal China National Nuclear Corp, la misma CNNC que hoy le vende a la Argentina una central Hualong-1 de 1080 MWe. Por ello, TerraPower se vio obligada a buscar nuevos socios después de que la Administración del entonces mandatario Donald Trump restringiera los acuerdos.
Y por casa, ¿cómo andamos?
AgendAR arrima una reflexión: la Secretaría de Energía de la Argentina acaba de salir con un plan a una década que atrasa algo más de una década. Se apoya en completar obras hidroeléctricas atrasadas por el macrismo (las centrales sobre el río Santa Cruz y Chihuidos) y en instalar todos los parques eólicos y solares que quedaron sin hacerse en el gobierno anterior por el derrumbe cambiario. La Secretaría dice claramente que de aquí a 2030 la única obra nuclear que entrará en línea es el CAREM, un prototipo de 32 MW eléctricos de potencia. En suma, y para sorpresa de casi nadie, una repartición federal dominada por el pensamiento petrolero presenta el mismo plan energético que el macrismo. Con agravantes: no parece siquiera preocupada por acelerar la entrada en línea de la central Hualong-1, comprada a China llave en mano, aunque es fama que el fabricante (CNNC) termina sus obras en 6 años justos contra-reloj, y de yapa en este caso pone el 75% de la financiación. Esta timidez ante el uranio, inherente a la Secretaría, puede explicarse como pura conveniencia petrolera: 1000 MW eléctricos nuevos serían 1600 millones de m3 anuales de gas que no haría falta sacar por «fracking», con los costos ambientales consiguientes. ¿Alguien podría darle una noticia tan mala a la Shell, que hasta 2019 dirigía la Secretaría, y ahora se asoció a YPF en lo mejorcito de Vaca Muerta? Pero la falta de compromiso de la Secretaría de Energía con el desarrollo tecnológico e industrial del país es imposible de medir, porque ese compromiso no existió jamás, razón por la cual el Programa Nuclear Argentino debe volver a su lugar de origen en el tótem del estado, o desaparecer: depender directamente del Poder Ejecutivo. Sin garantías de que éste entienda con qué se come el átomo. Pero esto deberá suceder y es cuestión de tiempo. Hasta 2015, la Argentina iba a construir TRES centrales nucleares: primero una CANDÚ de 700 MW parecida a Embalse, pero con mucho rediseño propio, un 80% de componentes nacionales, que debió empezarse en 2016 (estaríamos inaugurándola el año que viene). Llamada «Proyecto Nacional», esta máquina tenía financiación china. Dos años más tarde, en 2018, debía entrar en obra la Hualong-1, dentro del mismo paquete financiero, y con un grado de participación comprensiblemente menor de la industria argentina. Era aceptable hasta cierto punto, porque la CNNC prácticamente nos estaba regalando la «Proyecto Nacional» y dejándonos total libertad tecnológica e industrial en su construcción. Esa largueza da una medida de la urgencia propagandística de China en venderle una de sus centrales a la Argentina, único país nuclear exitoso, autónomo y exportador de su tecnología al Sur del Río Grande. Las cosas sucedieron muy de otro modo. El ingeniero Juan Carlos Aranguren, el Ministro de Energía de la Shell, paró todo «para reexaminarlo». Todo incluía las dos represas sobre el río Santa Cruz, hasta que los chinos -a cargo de la obra- le recordaron al presidente Macri que por cláusulas de inversión cruzadas y ya firmadas, si no se hacían esos diques China no ponía un mango más en el Belgrano Cargas, el ramal ferroviario que le permite a la soja salir de lo profundo de la llanura chaqueña occidental y llegar al Paraná. En 2018, y dado que la «Macrinomics» había provocado simultáneamente una recesión por tarifazos y despidos mientras fundía al país por fuga y endeudamiento, Aranguren «no tuvo más remedio» que matar el Proyecto Nacional, y dejar sin empezar la Hualong-1. La tercera central a inaugurar era el prototipo del CAREM, que también se paró. No por merecer examen por parte de Aranguren (32 MW eléctricos no asustan a un petrolero), sino porque los fondos para la CNEA en dólares bajaron en un 52%. El cacique de la Shell además apartó a la Gerencia CAREM de la obra civil y se la entregó a Techint, que procedió a pararla y a despedir obreros toda vez que la CNEA se quedaba sin plata. Algo inevitable y repetitivo, dado el recorte de fondos. Lo interesante del plan energético actual es que copia al de Macri, pero lo supera. La central Proyecto Nacional no resucitó, aunque se obstina en permanecer como prioridad en el programa de la novísima dirección de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA). La Secretaría de Energía sencillamente no habla del tema. Aunque un CANDÚ argento representa al menos 5000 empleos directos durante la construcción, y la participación de entre 80 y 130 proveedores nacionales de fierros e ingenierías, que van desde empresas gigantes como IMPSA y CONUAR, del grupo Pérez Companc, a medianas como Termipol o Cruma. En esa cadena de proveedores hay muchos miles más de puestos de trabajo calificados. Sólo con terminar Atucha II, entre 2006 y 2016, NA-SA logró que 400 ingenieros en esas empresas pudieran añadir a sus títulos el adjetivo «nucleares». Significativamente, terminar Atucha II costó unos U$ 3200 millones, PERO SE PAGARON EN PESOS, PORQUE EL 95% DE LOS CONTRATOS SE HIZO CON PROVEEDORES NACIONALES. Lo mismo podría suceder con la CANDÚ Proyecto Nacional, pero andá a explicarle a la Secretaría de Energía que la industria nuclear es industrializante, como decía Jorge Sabato. Pero lo más revelador son los planes para el CAREM, una PWR rediseñada y compactada con una sencillez conceptual admirable en 1984. Dada la pertinaz negativa de los decisores argentinos a construirlo este reactor, fue copiado e imitado por Corea y EEUU. Lo que dice la Secretaría de Energía en sus planes a futuro sin futuro es que va a dejar que el CAREM se inaugure… pero es un prototipo, con un único módulo de 32 MW. El reactor comercial subsiguiente, pensado para ser exportado al menos a 30 países, consta de 4 módulos de 125 MW cada uno. De cómo pasar del prototipo inaugurado al CAREM comercial, la Secretaría de Energía no dice una palabra, porque no tiene maldita la intención de que suceda. Lectores, el CAREM es, a su modo, el equivalente del reactor que ahora se propone construir Bill Gates en Idaho: una tentativa de rescatar la industria nuclear de su país del completo desastre, y una idea que en realidad ya había sido bastante desarrollada en los ’60 y ’70 hasta que la mató en el huevo don Richard Milhous Nixon. Que era, como se dijo, más astuto que inteligente. Y tiene muchos imitadores locales.Daniel E. Arias
Patricia Miranda y el primer proyecto argentino para utilizar plantas como fábricas farmacéuticas

- La producción en gran escala de moléculas en plantas es más económica que en microorganismos porque se utiliza energía solar en la mayor parte del proceso (en la planta) y no se necesitan instalaciones ni personal especializado para su manejo (como los fermentadores donde se cultivan los microorganismos).
- Es más amigable con el ambiente y conlleva una menor huella de carbono ya que no se usa energía eléctrica en los primeros pasos de producción y las plantas consumen dióxido de carbono en lugar de producirlo, como los animales.
- Se puede incrementar la escala de producción de manera rápida y simple (aumentando la superficie sembrada de cártamo, en este caso).
- Hay menor posibilidad de contaminaciones durante la producción, ya que no hay cruce de patógenos entre plantas y animales. Explicación: a los estómagos de vaca hay que sacarles la quimosina con temperaturas y pH muy controlados y alejados de extremos, para que el producto no se desnaturalice. Y estos rangos medios de calor y acidez son ideales para que un virus de vaca llegue intacto al producto.

