Vacunas: retoman la negociación con Pfizer. Richmond, proveedor del Fondo ruso que entrega la Sputnik V
La asesora presidencial Cecilia Nicolini confirmó ayer martes que el gobierno nacional retomó las negociaciones con Pfizer para «avanzar en un posible contrato». También mencionó tratativas con los laboratorios Johnson & Johnson (de EE.UU.) y CanSino (de China).
Agregó que Alberto Fernández está en contacto con el presidente cubano, Díaz-Canel. «Sus vacunas avanzaron bastante en la fase 3». Pero dejó claro que las expectativas inmediatas del gobierno nacional son comenzar a recibir en mayo las dosis de Oxford-AstraZeneca. Si bien el gobierno se considera atado por los convenios de confidencialidad que plantean todos los laboratorios, y las cláusulas que se difundieron del contrato de Pfizer con el gobierno brasileño pueden no ser las mismas, los medios internacionales -por ejemplo aquí el New York Times– marcan las excesivas salvaguardias que los laboratorios exigen de cada país con el que negocian.«El convenio con Pfizer deberá tener una propuesta de entrega en tiempo y forma”
«El laboratorio Richmond forma parte de los productores que el Fondo tiene a nivel internacional»

Observación de AgendAR:
De las declaraciones de la licenciada Nicolini se desprende que el acuerdo del Estado argentino es con el Fondo Ruso de Inversión Directa, el RDIF. Richmond sería entonces uno de los proveedores internacionales que contrata el fondo ruso. Como tiene en India, y ha anunciado en estos días que producirá la vacuna también en Turquía y en México. Bastante lógico, por otra parte, con un criterio comercial. La Sputnik V, ninguneada hace pocos meses, se ha convertido en una de la vacunas «estrella» en el panorama internacional.La pandemia del coronavirus desafía y estimula el desarrollo de software
Un ejecutivo de GlobalLogic, una de las grandes firmas transnacionales proveedoras de software y servicios, plantea los desafíos de este 2021: Arquitecturas en la nube, Inteligencia Artificial, Machine Learning, Ciberseguridad y una mayor integración a través de APIs.
«Entre los múltiples cambios generados a nivel global por la crisis sanitaria del COVID-19, uno de los más tangibles ha sido la aceleración digital. Las políticas de confinamiento implementadas por la mayoría de los países del mundo impulsaron el uso masivo de la tecnología e incentivaron el desarrollo de notables avances en distintos campos. Uno de los segmentos que más ha sabido capitalizar la situación es el desarrollo de software. Más allá de las tendencias identificadas, que se irán profundizando a lo largo del año, lo más importante es que se avance en términos de madurez y que finalmente comience a prevalecer la idea de que desarrollar un producto es mucho más que programar un software: es crear un activo que permita hacer crecer un negocio. Sobre las arquitecturas basadas en cloud, cabe señalar que un informe de Forrester estima que el mercado de infraestructura de nube pública podría crecer hasta un 35% este año. Aquí se ponen en el centro del escenario arquitecturas como serverless, que permite a un desarrollador escribir el código y desentenderse de los servidores subyacentes, gestionados por un proveedor de nube. Es el caso de AWS con su solución Lambda, un software de Amazon. Respecto a la segunda tendencia identificada, tendrá gran importancia la utilización de elementos de inteligencia artificial (IA) y machine learning en la ampliación del concepto de experiencia de usuario (UX), que dejará de ser trabajado únicamente desde el diseño. Según la consultora IDC, el machine learning creció nada menos que un 12% en 2020, lo que deja a las claras la importancia que tendrá este año. Es precisamente este segmento, el de la automatización guiada por aprendizaje automático, el que permitirá salir de los procesos meramente repetitivos para abarcar algunos complejos y que requieran algún grado de decisión, de forma de avanzar con mayor firmeza hacia la hiperautomatización. Otra de las tendencias que seguirá desarrollándose con fuerza en este 2021 es la profundización de mecanismos de ciberseguridad que, junto con el aseguramiento de aplicaciones, alcanzarán su máximo protagonismo. Su amplio desarrollo reciente es resultado evidente de la aceleración digital, que provocó que el cuidado y la privacidad de los datos estén hoy en el eje central de la estrategia de cualquier empresa. Finalmente, la última tendencia identificada es el crecimiento que seguirán experimentando los sistemas distribuidos en la nube gracias a las API (siglas en inglés por Application Programming Interface, interfaz de programación de aplicaciones). No hay dudas de que esta será unas de las tendencias más fuertes del año y que diferentes sistemas utilizarán esta vía para integrarse. Las API permiten exponer los productos y servicios de un sistema para que se comuniquen y estén disponibles para su uso en otros.»Juan Bello: usiness Head & Country Manager de GlobalLogic
Observación de AgendAR:
Nuestro comentario será breve y puntual, porque la experiencia nos dice que ninguno de los campos de la actividad humana ha brindado tantos cambios imprevistos como la informática. Ni siquiera la política. Así que simplemente vamos a reiterar algo que ya dijimos: En el ámbito local, no se ven tantos productos informáticos terminados como la venta de horas/persona en escritura de “líneas de código”, la materia prima de los programas que la jerga informática porteña llama ácidamente “sojware”. La industria informática argentina ha producido «unicornios», empresas que se han desarrollado en forma espectacular. Pero en conjunto, sostenemos que todavía le falta madurar como lo que es, una de las industrias claves de la economía del conocimiento.Denuncia de la U.A.S.: medicamentos que se usan en terapia intensiva aumentaron 1.200%
El midazolam, un medicamento para sedación de pacientes, costaba $ 38,70 antes de la pandemia. Tras el último acuerdo oficial con laboratorios, se le puso un precio de referencia de $ 514. Es decir que en este momento de récord de contagios y atención de pacientes con Covid-19 en terapia intensiva, ese medicamento aumentó 1.229%.
No es el único caso con un incremento de precios que supera las tres cifras. Según informó la Unión Argentina de Salud, que nuclea al 70% de las empresas dueñas de prepagas, con 30 millones de afiliados, «este grupo de medicamentos esenciales para la vida de los pacientes graves ha tenido incrementos desmedidos en el último año y de algún modo la firma de del acuerdo entre la Secretaría de Comercio Interior, el Ministerio de Salud de la Nación y representantes de la industria farmacéutica los convalida». Algunos otros ejemplos de fuertes alzas en los precios que brindó la UAS son el del relajante muscular atracurium besilato que tenía un costo de $ 138,58 y llegó a los $ 732 (un aumento anual de 428%) y el bromuro de pancuronio, que costaba $ 53,65 y tras un aumento de 362%, se paga $205. Las ampollas de propofol 200 mg x20 ml, dependiendo de la marca tenían un precio aproximado de $ 137 y aumentaron 524%, con un precio de $ 710 ($859 con IVA).
La entidad que reúne a las prepagas dijo además a través de un comunicado que «la industria farmacéutica ha fijado precios en forma unilateral, sin ningún control regulatorio hasta ahora, basándose en especulaciones, escudados en la devaluación del peso argentino, las dificultades para la importación y la escasez de materia prima a nivel mundial».
Y agregó que si bien el Ministerio de Salud de la Nación definió por los próximos seis meses fijar precios máximos y únicos en todo el país, «este acuerdo llega tarde, y sólo después de que la industria ha asegurado aumentos discrecionales en insumos escasos y críticos. Pero aun así, incluso con estos aumentos ilógicos, los prestadores y financiadores continuamos teniendo problemas de aprovisionamiento. De continuar estos faltantes de productos, deberá recurrirse a medicaciones alternativas, situación que no es la ideal para la salud de nuestros pacientes».
El escenario que plantean las empresas de salud privada no es nuevo. Todo el sistema global se encuentra atravesando un momento crítico por la pandemia, que generó un inusual aumento en la demanda de productos analgésicos, sedantes y relajantes musculares indispensables para el tratamiento de pacientes en terapia intensiva a nivel mundial.
Los dos grandes proveedores principales son China e India, y las dificultades de movilidad por los aislamientos «generaron dificultades de provisión y escasez en muchos países, así como distorsiones en los precios y el surgimiento de un mercado negro», advierte la UAS.
Pero también señala que en la Argentina esta situación se viene tornando crítica en el marco del aumento de casos por la segunda ola pandémica. Así, el jueves 22 de abril se firmó un acuerdo entre el Ministerio de Salud de la Nación, laboratorios y distribuidores de fármacos indispensables para pacientes internados en terapia intensiva para establecer un precio máximo de referencia por un lapso de 6 meses. Son los precios que las empresas prestadoras consideran desmedidos.
Los laboratorios representados en la Cámara Argentina de Productores de Medicamentos Genéricos y de uso Hospitalario (CAPGEN) y la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM) se comprometieron a la provisión de los medicamentos a precios uniformes a todos los integrantes del sistema de salud. La medida complementa al Decreto 243/2021, a través de la cual se incluyen a estos medicamentos al listado de insumos críticos que requieren permiso de exportación para la comercialización fuera de la Argentina.
Ante esta situación, es necesario observar también que una familia necesita destinar un salario mínimo a pagar por mes una cobertura promedio de medicina privada. Con los nuevos aumentos aprobados para abril y mayo, el plan medio de una prepaga tiene un costo mensual que ronda los $ 22.000, lo mismo que el salario mínimo vital y móvil. Pese a la pandemia, durante el 2020 el gasto mundial en armas aumentó un 2,6 %
Los gastos militares siguieron incrementándose hasta alcanzar casi dos billones de dólares en 2020 en el mundo, con Estados Unidos y China a la cabeza, pese a la pandemia de coronavirus, según un informe publicado este domingo por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri).
El año pasado el gasto militar ascendió a 1,981 billones de dólares en todo el mundo, lo que implicó un aumento de 2,6% interanual, mientras el PBI mundial cayó 4,4%. Uno de los autores de informe, Diego Lopes da Silva, explicó que no se esperaba esta evolución ya que muchos países respondieron con medidas de austeridad a la crisis económica de 2008-09, pero que «se puede concluir con cierta certeza que la Covid-19 no tuvo un impacto significativo en el gasto militar global, al menos en 2020». Sin embargo, Lopes da Silva advirtió que aún es pronto para sacar conclusiones a largo plazo porque los países podrían necesitar tiempo para «adaptarse al impacto», según la agencia de noticias AFP. El hecho de que el gasto militar siguiera en aumento en un año marcado por la recesión económica significa que la proporción del gasto militar en el PBI total también aumentó, de 2,2% a 2,4%, el mayor salto interanual desde 2009. El año pasado, 12 países de la OTAN dedicaron al menos el 2% de su PBI a sus fuerzas armadas, el objetivo establecido por la organización, en comparación con solo nueve en 2019. Chile y Corea del Sur reorientaron parte de este gasto planificado para responder a la crisis sanitaria, «otros países, como Brasil y Rusia han gastado considerablemente menos que su presupuesto original para 2020» y Hungría aumentó el gasto militar «como parte de un plan de estímulo en respuesta a la pandemia», agregó Lopes da Silva. En tanto, los dos países que más gastaron fueron Estados Unidos y China (el primero representa el 39% del gasto militar mundial y el segundo el 13%). Según el informe, en 2020 el gasto militar de Estados Unidos llegó a los 778 mil millones de dólares estimados, que representan un incremento del 4,4 % respecto a 2019. «Como país con el mayor gasto militar del mundo, EE. UU. contabilizó el 39 % del total de 2020. Este fue el tercer año de crecimiento consecutivo del gasto militar estadounidense, después de siete años de reducciones continuadas». En cuanto a China, el texto señala: «El gasto militar de China, el segundo mayor del mundo, se estima que llegó a los 252 mil millones de dólares en 2020. Esto representa un incremento del 1,9 % respecto a 2019 y un 76 % respecto a la década 2011-20. El gasto de China ha crecido durante 26 años consecutivos, la serie más larga de incrementos ininterrumpidos de un país recogidos por la Base de datos del SIPRI sobre gasto militar». Respecto de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), SIPRI constató que en 2020, casi todos los miembros de la OTAN vieron cómo crecía su carga militar. «Así, 12 miembros de la OTAN gastaron un 2 % o más de su PIB en sus fuerzas armadas —el objetivo de gasto según la directriz de la Alianza—, en comparación con los 9 miembros que lo hicieron en 2019. Francia, por ejemplo, el 8.º país con más gasto militar del mundo, pasó el umbral del 2 % por primera vez desde 2009». El gasto militar en América del Sur, en tanto, cayó un 2,1 % en 2020, hasta los 43.500 millones de dólares. El descenso se debió principalmente a la caída del 3,1 % del gasto de Brasil, el país con más gasto militar de la región.Covid en Argentina, 27-4-21. El gráfico de Martín Barrionuevo
Contagios: Estamos en rojo, bordó y bordó oscuro
Hemos logrado un quiebre en la tendencia, la semana pasada dejamos de crecer y esta semana podríamos bajar levemente
Las medidas dan resultado, vale el esfuerzo, bajemos fuerte los contagios!
6:26 p. m. · 27 abr. 2021· A pesar de todo, el balance argentino da bien
#CoyunturaBCR #Comercio ? | En los dos primeros meses de 2021, las exportaciones netas de los principales productos del complejo soja alcanzaron el valor de US$ 3.098 M, US$ 1.650 M superior (+114%) al registrado en mismo período del año anterior
— BCR Mercados (@BCRmercados) April 22, 2021
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Cómo nos contagiamos el coronavirus. Y por qué la Organización Mundial de la Salud demora en aceptarlo
“El contagio del covid es 20 veces más frecuente en interiores que en el exterior. Y la mitad de las veces proviene de gente que todavía no tiene síntomas, no tose ni estornuda»
Uno de los mayores errores cometidos en esta pandemia fue el de creer que el nuevo coronavirus se transmitía solo a través de gotitas que expulsábamos al toser o estornudar y que se llamaron “balísticas”. Esto llevó a la falsa idea de que bastaba con estar a por lo menos un metro y medio de distancia para reducir el riesgo. Hoy se sabe que, por el contrario, el microorganismo puede permanecer flotando en el aire en finos aerosoles que contagian con solo respirarlos. José Luis Jiménez, doctor en ingeniería por el MIT y profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Colorado, EE.UU., fue uno de los que libraron una ardua batalla de varios meses para lograr que esta noción fuera aceptada por la comunidad médica. Junto con colegas de un grupo internacional, acaba de publicar en The Lancet un artículo que reúne las razones que fundamentan esta afirmación, que habíamos publicado la semana pasada aquí en AgendAR. “Lo que demostramos es no sólo que se puede transmitir por el aire, sino que esa es la forma dominante en que ocurren los contagios, que la transmisión por superficies es difícil y que por estas gotas que planteaba la OMS solo se da si alguien tose o te estornuda en la cara –destaca en este reportaje que le hace Nora Bär–. Tenemos que enfocar el esfuerzo en la forma de transmisión prioritaria”. –¿Cuáles son las evidencias que no dejan lugar a dudas de que el virus se transmite por aerosoles? –Son tantas, que es difícil mencionarlas suscintamente. Primero, se estudiaron miles de ejemplos de “superpropagación” [como el del coro de Skagit, que se juntó sin saber que uno de ellos estaba enfermo y en el que luego de dos horas cantando, 52 de los 60 integrantes se había infectado]. Son todos lo mismo: personas que se contagian por compartir el aire de una habitación. Esos casos no pueden explicarse por gotas “balísticas” o por tocar superficies contaminadas. Hay casos de transmisión a larga distancia, como el de una iglesia en Australia, donde gente a 15 metros de distancia por detrás de una persona infectada se contagió, donde se pudo probar mediante videos grabados que no tuvieron ningún contacto y el genoma del virus es exactamente el mismo. Después, el hecho de que la mitad de los contagios se dan a partir de gente que todavía no tiene síntomas. Estos individuos no tosen ni estornudan, esto implica que tiene que ser por el aire. Luego, está el hecho de que el contagio es veinte veces más fácil en interiores que en exteriores, y la ventilación de interiores lo disminuye. Esto solo se explica si va por un humo. Si es un “proyectil”, el riesgo sería el mismo adentro que afuera. También se infectaron trabajadores de la salud que llevaban mascarillas que los protegían de las gotas. Se ha encontrado virus en el aire que luego se han puesto en células y han conseguido infectarlas. Se lo ha descubierto en tubos de edificios adonde solo puede llegar si está en el aire. Se han infectado a través del aire modelos animales como hurones y hamsters. No hay ningún estudio que demuestre u ofrezca algún argumento importante de que no vaya por el aire. Y lo último, y casi lo más importante, es que no hay evidencia de que vaya por superficies o por estas gotas pesadas.
–Si hay tantas pruebas del contagio por aerosoles, ¿a qué se debe que haya sido tan difícil que se aceptara esta idea?
–Por dos razones. La más importante es que había un error histórico en la ciencia y en la epidemiología de las enfermedades infecciosas. En 1910, hubo un investigador destacado en los Estados Unidos que propuso que si alguien se contagiaba en proximidad esto se debía a estas gotas “balísticas”. En realidad, él malinterpretó unos datos que se habían registrado en Alemania. Pero tuvo mucho éxito y esa visión se convirtió en un dogma que hizo que durante todo el siglo XX se considerara imposible que las enfermedades se transmitieran por el aire. Con gran esfuerzo, se consiguió demostrar este hecho para unas pocas: el sarampión, la tuberculosis y la varicela. Pero para las demás, como la gripe o el SARS, hubo mucha resistencia. Entonces, cuando aparece este virus, pues dicen lo mismo: que es una enfermedad que se transmite en gotas “proyectiles” sin ninguna prueba. Era una tradición, un dogma.
La segunda razón es práctica: siempre ha habido mucho miedo de decir que algo va por el aire porque a las autoridades les parece que entonces es como un fantasma y la gente no se sabe defender. Pero es precisamente al revés. Se entiende si explicamos que esto es algo que va por el aire como el humo del tabaco. ¿Cuándo respiras mucho humo de tabaco, que es otro aerosol? Cuando estás justo hablando delante de otra persona o cuando estás compartiendo el aire de una habitación. Si estás al aire libre, no. No solo es fácil de entender, sino que además no es muy difícil defenderse, ni es muy caro. Pero en lugar de eso, hemos estado desinfectando superficies, que no sirve para nada.
–¿Ahora, esto ya es algo definitivamente aceptado?
–La mayoría de los científicos está de acuerdo con nosotros, pero los referentes de epidemiología y enfermedades infecciosas, que tienen la sartén por el mango en la OMS y en los ministerios de Salud son dogmáticos. Durante 100 años han estado pensando que esto de que va por el aire es casi imposible. Algo que es casi imposible no lo estudias, ¿para qué lo vas a estudiar? El comité de la OMS, que es el que decide cómo se transmiten las enfermedades, tiene seis expertos en cómo lavarse las manos y cero expertos de transmisión por el aire. Entonces cuando llegó esta enfermedad, ¿qué dijeron? Que hay que lavarse las manos, que lo del aire era casi imposible. Y hacen unos errores en cuanto abren la boca y escriben artículos que es vergonzoso. Hay varios artículos de estos expertos del comité de la OMS en los que no hay nada correcto. Es todo incorrecto. Es vergonzoso.
–¿De acuerdo con los estudios que ustedes hicieron, cuánto tiempo se mantiene el virus en el aire?
–Como una o dos horas. En ese tiempo, o sale afuera por la infiltración de aire o pierde infectividad. Lo que es peligroso es que haya mucha gente a la vez en una habitación, así se ven muchos casos: cuando respiran el mismo aire durante mucho tiempo, o están hablando muy cerca de alguien. Si llegas a un sitio donde ha habido alguien infectado dos horas antes es muy improbable que te contagies.
–¿Sirve cualquier barbijo? ¿Es suficiente como se dijo al principio, que aunque nos pongamos una bufanda alrededor de la boca estamos protegidos?
–Cualquier barbijo ayuda. Pero una bufanda te protege el 10% y no es tan difícil llegar al 50, 60 o 70%. Es la cosa más fácil. Al principio, cuando nos decían que esto iba por gotas, el barbijo era un parapeto, como una barrera que las tapaba. Pero si llega por aerosoles, como el humo del cigarrillo, se mete por todos los huecos. Hay unos compañeros en Alemania que demostraron que si tuvieses un barbijo con un agujero muy pequeño, del 1% del área, por ahí pasa la mitad del aire. Va por donde menos trabajo le cuesta, y sale o entra por el agujero en lugar de ir por el filtro. Entonces, hay que ponerse las pilas y llevar barbijos de buena calidad, que no nos dejen huecos. Un buen barbijo te deja una marca en la cara; esa es la señal de que sella el ingreso y salida de aire.
–¿Qué se sabe sobre el aire en el interior del transporte público?
–Hay algunos subterráneos que estudiamos que tienen buena ventilación. Cambian el aire muy rápido, entonces a lo mejor no hace falta mantener las ventanillas abiertas. Pero en los autobuses se ve mucha más variedad, dependiendo del modelo, del fabricante, de la antigüedad. Muchos no están bien ventilados y la única manera de asegurarse es abrir bien las puertas o tener menos gente, o ambas cosas. También hay que preocuparse de que la gente lleve barbijos bien ajustados y que no hablen. Al hablar salen 10 veces más virus al aire y al cantar o hablar fuerte, 50 veces más. No hablar o bajar el volumen disminuye el riesgo para todos.
–¿Cómo actuar en lugares cerrados donde se junta mucha gente, como las oficinas?
–Lo más fácil y barato es hacer las cosas al aire libre los días que haga buen tiempo y las actividades que se pueda. Eso es gratis. Lo siguiente es abrir las ventanas, aunque durante el invierno tiene un costo de calefacción. Lo que tenemos que evitar a toda costa es usar química. Fíjate que yo soy químico, pero digo que hay que evitar la química. Sistemas con iones, con plasmas, con fotocatálisis, con hidroxilos, o poner desinfectantes en el aire, como ozono, agua oxigenada, ácido hipocloroso o dióxido de cloro, todo esto es una barbaridad. Y en mi opinión debería estar prohibido. Es peligroso.
–¿Qué consejo les daría a las familias? ¿Es prudente reunirse con las ventanas abiertas?
–Lo que yo le digo a mi familia es que lo mejor es que se reúnan al aire libre, con un poco de distancia y un buen barbijo estás muy seguro. Si te vas a reunir en interiores, siempre estás aceptando un poco más de riesgo. Entonces, sí, abrir varias ventanas contínuamente cuando está la gente. A veces se piensa que ventilar es abrir antes de que venga la gente. No, durante el tiempo que está la gente, constantemente, de manera que si están saliendo virus al aire se vayan yendo. Y yo aconsejaría también reunirse con barbijo en lo posible. Sobre todo, si hay personas de riesgo o adultos mayores.
El Banco Central suspende a Vicentin para operar como exportadora y le reclama una deuda de u$s 140 millones
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) suspendió a la firma Vicentin para operar en el mercado de cambios y realizar pagos al exterior. También, el BCRA instruyó a la Dirección General de Aduanas a no cursar nuevos embarques de mercaderías con destino de exportación «hasta que la empresa dé cumplimiento con las obligaciones pendientes». La medida responde a una liquidación pendiente por 140 millones de dólares.
Fuentes del Central ampliaron: “En octubre de 2020 se inició una inspección sobre 415 operaciones de exportación por cerca de US$ 500 millones. “En marzo pasado terminó el proceso de verificación sobre esas exportaciones y se determinó que mantenían pendiente de liquidación cerca de US$ 140 millones en operaciones vencidas desde octubre de 2019. Vicentin debía liquidaciones por 450 millones (de dólares) y fue liquidando. Le queda todavía cerca de 140 millones”. La sanción se activó cuando la firma dejó de liquidar. Se trata de operaciones realizadas antes del actual concurso en el que está la empresa porque después no exportó más como tal. Así, la cerealera “sólo podrá acceder para liquidar las exportaciones pendientes para regularizar su situación”. Desde el BCRA apuntaron que se notificará al juez concursal, Fabián Lorenzini, “la totalidad de las operaciones de exportación sin liquidar a fin de que se verifique si fueron efectivamente percibidas por la firma”. “Pedimos al juez que chequee si esas operaciones que no se liquidaron qué pasó. Pueden haberlo ingresado en forma ilegal (el Central busca que se verifique si esas operaciones las cursaron por CCL, ya que en ese caso serían ilegales porque deben ingresarse por el Mercado Único Libre de Cambios) o pueden haber desviado los fondos a otra empresa”, Vicentin está en concurso de acreedores. Tiene una deuda concursal por $ 122.375,4 millones. En su último balance, cerrado al 31 de octubre de 2020, redujo su fuerte pérdida de 2019, pero igual sigue en terreno negativo. Según el último balance, la pérdida de la compañía en 2020 fue de $15.194.153.602, por debajo de los $ 72.100.201.211 del ejercicio anterior, ajustados con la inflación. La firma tiene alquiladas sus plantas a otros operadores que trabajan allí, por lo cual no opera directamente en la exportación. Por ello, el reclamo es anterior al concurso. El año pasado, el BCRA ya había suspendido a Díaz & Forti, una cerealera que operaba con Vicentin, reclamando más de US$ 450 millones por liquidaciones no realizadas.La investigadora argentina Andrea Gamarnik fue incorporada a la Academia de Ciencias de los EE.UU.
Esta científica, que sigue trabajando en nuestro país, ha realizado importantes avances sobre la biología molecular de los virus de dengue y Zika, además de sus aportes en la lucha contra el nuevo coronavirus.
Otros argentinos
Gamarnik fue incluida este año en una lista de 252 nuevos miembros de la AAAS entre los que también figuran dos compatriotas radicados en Estados Unidos: el doctor en Microbiología Luciano Marraffini, graduado como biotecnólogo en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y director de un laboratorio en la Universidad Rockefeller, en Nueva York, Estados Unidos, donde investiga una técnica de edición genética CRISPR-CAS que permite que las bacterias adquieran inmunidad ante los virus; y la doctora en Química Valeria Molinero, del Departamento de Química de la Universidad de Utah, quien usa simulaciones por computadora y métodos de mecánica estadística para investigar la interacción entre la estructura microscópica, la dinámica y las transformaciones de fase en materiales desordenados. La distinción de la AAAS apunta a reconocer a “personas extraordinarias que ayudan a resolver los desafíos más urgentes del mundo, crean significado a través del arte y contribuyen al bien común desde todos los campos, disciplinas y profesiones”. En el pasado, esta organización fundada en 1780 incorporó a Charles Darwin (1874); Albert Einstein (1924), Margaret Mead (1948), Martin Luther King, Jr. (1966) y otras destacadas figuras. Entre los argentinos, el listado de quienes han sido nombrados miembros incluye a los políticos Manuel Moreno (1825), Alfredo Palacios (1945) y Rodolfo Terragno (2012); a los Premios Nobel Bernardo Houssay (1941) y Luis Federico Leloir (1961); a los escritores Jorge Luis Borges (1968) y Luisa Valenzuela (2011); al historiador Tulio Halperín Donghi; y al compositor Alberto Ginastera (1965).Hallazgos fundamentales
Gamarnik se formó en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA y luego de realizar un postdoctorado en la Universidad de California, San Francisco, en Estados Unidos, regresó a Argentina gracias a un programa de repatriación lanzado por FIL hace aproximadamente 20 años. Centró sus estudios en el virus del dengue, “un problema de salud pública de gran relevancia para nuestra región. Para poder controlarlo, es necesario saber cómo funciona, cómo infecta a la célula y cómo causa enfermedad. En nuestro laboratorio estudiamos al virus a nivel molecular con el fin de conocer el sistema y poder así identificar los puntos débiles que permitan el desarrollo de antivirales y vacunas efectivas”, explicó Gamarnik. Por su trayectoria y descubrimientos sobre los mecanismos que regulan la replicación del virus del dengue, Gamarnik recibió en 2016 el Premio internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en representación de América Latina.EL 55% DE LOS MIEMBROS ELEGIDOS EN 2021 POR LA AAAS SON MUJERESCon la pandemia, Gamarnik lideró un grupo de trabajo multidisciplinario que, con financiamiento público en el marco de una iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), produjo los kits de análisis serológico para COVID-19 “COVIDAR”. Más de un millón de estos test fueron donados a hospitales públicos y privados hasta el mes de diciembre de 2020.
Camioneros levantó el bloqueo en Paso de los Libres, después que se unificó el criterio para los testeos
Tras una semana en que cerró la frontera a los camioneros brasileños por razones sanitarias, la Federación Nacional de Choferes de Camiones liberó ayer lunes el cruce fronterizo de Paso de los Libres, Corrientes, luego de se accediera a unificar los reclamos del gremio con respecto al testeo de choferes provenientes de otros países.
Otro «rebrote» causa inquietud: el del dólar «blue»
El precio del dólar billete en el mercado negro pasó de $ 139 a principios de este mes a los $ 158 del cierre de ayer lunes. Y una parte de la población empieza a preocuparse.
El dólar «blue» arrancó esta semana con una nueva fuerte suba –trepó otros $ 6- que se suma al avance de $ 17 acumulado desde principios de abril. Atrás quedó esa calma cambiaria de los meses previos, que lo había mantenido por varias semanas como el más barato del mercado. Recordemos que, luego de cerrar el año pasado en los $166, el blue exhibió mermas en casi todas las semanas de 2021, hasta mediados de este mes. Es decir, poco tiempo pasó entre que tocó mínimos de $ 139 aquel 7 de abril hasta llegar este lunes a los $ 158. En la mayoría de las oficinas (hoy virtuales) de la City se mencionó el “factor Templeton”. De esta administradora de fondos estadounidense, de gran actuación con el Gobierno de Macri, se afirma que sigue saliendo de depósitos y valores nominados en pesos. Según estimaciones de la consultora 1816, Franklin Templeton vendió más de u$s 600 millones de bonos en pesos en el trimestre (25% de todos sus pesos), comprando CCL a razón de u$s 10 millones por rueda. Esto va en línea con las ventas de divisas del BCRA en el mercado paralelo. “No hay que olvidarse que, advierte un legendario gestor local, entre Templeton y PIMCO hay cerca del 90% de los pesos en manos offshore”. El economista Sergio Chouza planteó que el dólar blue está teniendo una dinámica asociada al “ruido” generado en el mercado bursátil por la “insuficiente renovación de la primera licitación de abril realizada por el Banco Central; quedaron en la plaza entre u$s 100 y u$s 150 millones, que fueron saliendo del país vía mercado de bonos. Eso presionó a las cotizaciones financieras y eso replicó en el canal informal”. «Después de seis meses de estabilidad en este segmento, con una inflación acumulada superior al 20%, era lógico que surja cierto movimiento alcista. Considero que no es para inquietarse ya que la salida por goteo de capitales podría durar no más de un mes. Es un fenómeno pasajero de presión”. “A lo largo de estos meses, el Banco Central compró dólares para poder ganar poder de fuego, disminuyó su posición vendida en futuros y eso le da un arma más para señalizar un sendero consistente de tipo de cambio. Insisto no veo un escenario catastrófico”. Hasta el día 19, último dato oficial, el BCRA lleva comprados u$s 1.029 millones (en lo que va del año u$s 3.295 millones). Desde un planteo opuesto, Ramiro Castiñeira, director de Econométrica, consideró que “el Gobierno pisará todos los precios de la economía hasta las elecciones para intentar contener la inflación que galopa al ritmo de la emisión (monetaria)”. “El dólar oficial estará pisado y la brecha empezará a reaccionar anticipando lo que viene. Lo que hay después de las elecciones es una caja de pandora que dependerá del resultado electoral y de cuántas reservas quedaron en el BCRA. Porque pisar el dólar no es gratis, cuesta reservas que casi no hay”.Los contratos por vacunas que firmó el Estado argentino
El gobierno nacional firmó cinco contratos por un total de casi 59 millones de unidades de las vacunas contra el covid Sputnik, AstraZeneca, Sinopharm y Covishield (AstraZeneca producida en India), por sumas que en conjunto suman no menos de US$ 478 millones. Hasta ahora sólo llegó el 15% de las dosis comprometidas.
(Los detalles de los acuerdos surgen de una solicitud de acceso a la información pública realizada por elDiarioAR y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia.)Argentina firmó contratos para acceder a 58.924.000 dosis de vacunas contra el Covid-19 y se comprometió a pagar a las farmacéuticas un total de al menos US$ 478.254.000, según informó el Ministerio de Salud de la Nación. Estas dosis no fueron entregadas ni pagadas en su totalidad, según aclaró la cartera a cargo de Carla Vizzotti.
Según la respuesta oficial, se trata de cantidades comprometidas a entregar por los laboratorios contratados. Estos precios equivaldrían a un promedio de US$ 8,12 cada dosis, o US$ 10,62 por habitante. El monto total es sólo por las vacunas, ya que no se obtuvieron datos sobre posibles costos extra, como garantías y logística.
Ante la solicitud de acceso a la información, el ministerio de Salud ha informado sólo aquellos datos de la adquisición de vacunas que no están alcanzados por las cláusulas de confidencialidad en los contratos con las farmacéuticas: informó el listado de proveedores de vacunas con los que el Estado Nacional ha firmado acuerdos e indicó cantidades contratadas y su precio unitario en dólares.De las más de 58,9 millones de dosis que los laboratorios se comprometieron a entregar a Argentina, el país recibió, al 19 de abril, casi 9 millones de dosis, según informó la agencia oficial Télam, un 15% de las dosis contratadas. Ayer domingo llegaron 384.000 dosis de Sinopharm, y se espera que entre hoy el miércoles el total de estas vacunas -destinadas a aplicar la segunda dosis a ciudadanos ya vacunados- llegue a un millón. El total de dosis aplicadas y disponibles sumaría entonces alrededor de 10 millones.
“Argentina está trabajando intensamente en conseguir la mayor cantidad de vacunas lo antes posible y en concretar los contratos que tiene firmados con los proveedores”, dijo entonces la ministra Vizzotti en una conferencia de prensa, el 14 de abril último, ante los cuestionamientos por las demoras en las entregas y el ralentizado ritmo de la vacunación. Ese día, la funcionaria anunció que el sistema de salud estaba en estado “crítico” ante la escasez de camas de terapia intensiva por la segunda ola de contagios que atraviesa el país.
En marzo, la falta de entrega de las vacunas por parte de los laboratorios forzó al Estado a posponer la aplicación de la segunda dosis en la población ya vacunada para poder alcanzar un mayor número de inmunizados.
Detalles de los contratos
El Estado Nacional firmó entre octubre de 2020 y marzo de 2021 cinco acuerdos con los proveedores para obtener un total de 58.924.000 dosis de cuatro tipos distintos de vacunas contra el Covid-19: AstraZeneca (Gran Bretaña), Sputnik V (Rusia), Sinopharm (China) y Covishield (India), según surge de la respuesta oficial.
De los cinco proveedores, dos distribuyen la vacuna AstraZeneca. Los contratados son Limited Liability Company Human Vaccine LLC (Sputnik V), AstraZeneca, Fundación GAVI (GAVI Alliance, que distribuyó marca AstraZeneca), Serum Institute of India (Covishield) y Sinopharm International Hong Kong LTD. Los tres contratos más cuantiosos en términos de costos son los de las vacunas Sputnik V (por precio y cantidad), AstraZeneca (por cantidad, aunque aún no entregó ninguna dosis de su contrato directo) y Sinopharm (la vacuna más cara contratada).
Luego le sigue el contrato con Fundación GAVI (que intercedió para que Argentina recibiera vacunas AstraZeneca, aunque el país pagó por adelantado y hasta el momento sólo recibió el 11,2% de lo que acordó). En quinto lugar, está el acuerdo comercial con Serum Institute de India (el que menos dosis vendió pero el único que entregó el 100% del contrato).
Sputnik V
El proveedor que se comprometió a entregar la mayor cantidad de dosis es Limited Liability Company Human Vaccine LLC, responsable de la entrega de la vacuna Sputnik V, desarrollada por el Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología de Rusia. El 9 de diciembre de 2020, Argentina firmó un contrato para acceder a 30 millones de dosis, a un precio de US$ 9,95 cada una (se requieren dos dosis por persona). Total comprometido: US$ 298.500.000.
Hasta el momento, el proveedor entregó entre el 24 de diciembre y el 19 de abril 5.267.745 dosis, poco más del 17,5% de lo comprometido en el total del contrato. El titular del Fondo de Inversión Directa de Rusia, Kirill Dmitriev, dijo a fines de enero en una entrevista de CNBC que las demoras para completar algunas entregas se deben a la alta demanda mundial.
El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) anunció la semana pasada que Laboratorios Richmond Sacif produjo el primer lote de la vacuna Sputnik V en la Argentina, que ya fue enviado al Centro Gamaleya, en Moscú, para que se realice el control de calidad y la empresa pueda comenzar a fabricar las dosis en su planta local. La producción en el país está prevista para junio, según el anuncio del organismo ruso. «La Argentina se ha convertido en el primer país de América Latina en comenzar la producción de la vacuna Sputnik V. RDIF y sus socios han realizado una transferencia de tecnología a los Laboratorios Richmond», señaló el comunicado de la entidad.
India, China y Covax
La empresa Serum Institute of India PVT LTD se comprometió el 9 de febrero de 2021 a enviar 580.000 dosis de Covishield, la vacuna fabricada en India en alianza con AstraZeneca y la Universidad de Oxford. Argentina pactó el precio de la unidad en US$ 4.10 la dosis (se requieren dos dosis por persona). Total del contrato: US$ 2.378.000. La compañía entregó el 17 de febrero el 100% de las dosis pactadas, de acuerdo con un comunicado oficial.
La vacuna más costosa es proveída por la compañía Sinopharm International Hong Kong LTD. El 18 de febrero y el 10 de marzo de 2021, se contrató un total de 4 millones de dosis a US$20 la unidad, informó Salud. Total: US$80 millones. Esta vacuna también requiere la aplicación de dos dosis.
Entre febrero y marzo, el fabricante entregó dos millones de dosis al país (el 50% de lo pactado). Como se señala más arriba, se espera un nuevo cargamento con otro millón de vacunas para la aplicación de la segunda dosis de personas ya vacunadas.
En septiembre de 2020, Argentina firmó acuerdo con GAVI Alliance, que gestiona el mecanismo Covax (Fondo Global de Acceso a las Vacunas contra la Covid-19, que trabaja junto a la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, entre otros organismos internacionales). Así lo reveló France 24, tras acceder a copia del convenio.
En la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el subsecretario de Gestión Administrativa del Ministerio de Salud, Mauricio Monsalvo, informó el 3 de febrero que para acceder a esta alianza Covax y obtener 9.070.000 millones de vacunas (de distintas marcas), Argentina debió pagar por adelantado unos US$ 32,1 millones (entre costos y la garantía). Fue “el costo para entrar” al programa internacional, dijo el funcionario.
De aquel convenio general por 9.700.000 vacunas, hasta el momento, Fundación GAVI sólo pudo proveer el 11,2% de ese acuerdo con Argentina (que ya está pago). En ese marco, explicó el Ministerio, el 17 de octubre de 2020 firmó un acuerdo puntual para la provisión de 1.944.000 dosis a US$ 4 cada una. Un total de US$ 7.776.000 (que deberían descontarse de los US$ 32,1 millones ya entregados por el país).
Al 18 de abril, Argentina había recibido, el 52,3% de este primer contrato firmado el 17 de octubre con el mecanismo Covax: 1.017.000 dosis de la marca AstraZeneca, que se entregaron a través de este programa, por fuera del contrato directo de la farmacéutica con el Gobierno. Aún resta que el país acceda a otras 927.000 dosis de este contrato puntual para completar las 1.944.000 vacunas pactadas. Además, quedan otras 7.126.000 vacunas pendientes de entrega por el convenio marco con GAVI Alliance, que ya se pagó.
El convenio Covax es un “compromiso de adquisición” y se realiza con la Fundación GAVI, que dirige el programa internacional. Esta adquiere vacunas a los proveedores internacionales y luego hace acuerdos para distribuirlas en los países de “manera equitativa”, según Covax. El contrato comercial se rubrica luego entre el país y el productor de la vacuna, según explicó Salud en su respuesta.
El affair AstraZeneca
La farmacéutica AstraZeneca, que desarrolló su vacuna junto a la Universidad de Oxford, obtuvo el segundo contrato más importante con Argentina, firmado el 6 de noviembre de 2020: se pactó la provisión de 22,4 millones de dosis por un total de US$ 89,6 millones (cada dosis cuesta US$4 y se requieren dos por persona). La compañía no entregó ningún cargamento por este contrato, a pesar de que Argentina le pagó por adelantado el 60% del contrato, como reconoció la ministra Vizzotti en una entrevista con el programa Brotes Verdes, el 20 de abril último.
El fiscal Guillermo Marijuan abrió una investigación orientada a determinar si el Estado Nacional fue perjudicado ante el incumplimiento del contrato con la farmacéutica, informó una fuente con acceso directo a la investigación. Este viernes, el juez del caso, Julián Ercolini, ordenó a AstraZeneca SA (representación local del laboratorio) y al Ministerio de Salud que entreguen copia del contrato comercial y de los recibos de pagos realizados, confirmaron tres fuentes de la investigación. La empresa hasta ahora no ha hecho comentarios.
El contrato formal es con la compañía AstraZeneca UK, Ltd, con sede central en Londres. El 5 de marzo se firmó también un contrato con AstraZeneca AB, con sede central en Suecia. El ministerio de Salud no aclaró las diferencias entre estas dos compañías, que pertenecen a la misma farmacéutica, y si ambos contratos son parte del mismo acuerdo con AstraZeneca.
Vizzotti explicó en dicha entrevista que la farmacéutica está a tiempo de cumplir con su contrato porque el acuerdo era entregar las vacunas durante el primer semestre de 2021 y que espera que lleguen pronto, incluso antes de que estén disponibles las dosis de la Sputnik V envasadas en Argentina. La vacuna de AstraZeneca contratada por Argentina contiene un principio activo (materia prima) fabricado en el país por mAbxience, del empresario Hugo Sigman, pero se envasa en México.
“mAbxience ha cumplido y fabricado el principio activo al que nos habíamos comprometido, tanto en tiempo como en cantidad”, escribió Sigman en su cuenta de Twitter. “Una vez envasado en México (y ahora, de manera provisoria, también en Estados Unidos), este principio activo volverá en forma de vacuna exclusivamente a los países de América Latina”, agregó el empresario.
No hay comentarios oficiales, por lo menos desde Presidencia o a nivel ministerial, sobre el reclamo de retener parte de la producción local de mAbxience para AstraZeneca, y envasarla en Argentina para su aplicación aquí.
