Las empresas de Internet, cable y telefonía anuncian aumentos del 20% a partir de enero

0
Las firmas proveedoras de Internet, televisión por cable y telefonía fija y móvil han comenzado a comunicar a los usuarios que a partir del próximo mes -enero de 2021- recibirán aumentos de hasta un 20%.
.
“Con el fin de de poder mantener la calidad de los servicios y en virtud de que la última actualización de precios fue realizada en el mes de marzo del corriente, informamos que el 1 de enero de 2021 modificaremos los mismos hasta un 20%”, informó en la factura de diciembre la empresa Cablevisión Fibertel a sus clientes.
.
TeleCentro también informó en las facturas con vencimiento a noviembre que los precios se actualizarán hasta un 20% a partir de enero de 2021.
.
En mayo, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) había informado que habían llegado a un acuerdo con las empresas para que no hubiera aumentos hasta el 31 de agosto. Pero cuando las compañías habían anunciado ya ajustes del 11% para septiembre, el presidente Alberto Fernández tuiteó que congelaba hasta el 31 de diciembre las tarifas de telefonía celular y fija, los servicios de acceso a Internet y la TV paga, además de declararlos servicios públicos esenciales.
.
“De esta manera estamos recuperando herramientas regulatorias que el gobierno anterior quitó al Estado. El derecho de los usuarios y consumidores es un derecho constitucionalmente reconocido. En lo sucesivo, no podrá haber ningún aumento sin la previa aprobación del Estado”, añadió el mandatario.
.
Fernández, entonces, firmó el decreto 690/2020 que declaró los servicios de telefonía, Internet y cable como “públicos, esenciales y estratégicos en competencia”. Las compañías cumplen con su obligación de informar un mes antes a los clientes sobre nuevos aumentos. El Gobierno ya aprobó el aumento y sería anunciado en lo que resta de la semana.

Un salón, un bar y una clase: cómo se contagia el coronavirus

0
Previendo las reuniones que habrá en nuestro país en este mes de diciembre, reproducimos estas advertencias de la publicación española El País, con alguna corrección conceptual sobre el tema aerosoles. Hipersociales y de hablar fuerte, a los españoles les sobra experiencia en generación de aerosoles… y sus consecuencias.

Los interiores son más peligrosos, pero es posible minimizar los riesgos si se ponen en juego todas las medidas disponibles para combatir el contagio por el aire. Estas son las probabilidades de infección en estos tres escenarios cotidianos dependiendo de la ventilación, las mascarillas y la duración del encuentro

En una casa se reúnen seis personas, una de ellas contagiada. El 31% de los brotes conocidos en España se dan en este tipo de reuniones sociales, sobre todo en encuentros con familiares y amigos. Independientemente de la distancia, si pasaran cuatro horas sin mascarillas ni ventilación y hablando en voz alta, se contagiarían las otras cinco personas (según el modelo científico explicado en la metodología). En caso de usar mascarillas, ese riesgo se reduciría a cuatro contagios. Las mascarillas por si solas no evitan los contagios si la exposición es muy prolongada. El peligro de infección se reduce por debajo de una persona contagiada cuando el grupo usa las mascarillas, acorta la duración del encuentro a la mitad y además ventila.

La covid se contagia por el aire, sobre todo en interiores. No es tan infecciosa como el sarampión, pero los científicos reconocen ya abiertamente el papel que desempeña en la pandemia el contagio por aerosoles, suspensiones de minúsculas partículas contagiosas que exhala un enfermo y quedan suspendidas en el aire en ambientes cerrados. ¿Cómo funciona este modo de contagio? Y sobre todo, ¿cómo podemos atajarlo?

«Aerosoles»

Son nieblas invisibles formadas por decenas de miles de partículas inferiores a 100 micras de diámetro. La gravedad no las afecta tanto como los vórtices y corrientes de aire generadas por los desplazamientos de personas y cosas, por lo que en interiores, pueden seguir aerotransportadas durante muchas horas. En un ambiente totalmente cerrado y sin movimiento alguno de aire terminan depositándose sobre la primera superficie horizontal, pero esa precipitación es lentísima.

En cambio, las partículas superiores a 300 micras, llamadas también «de Flügel», logran vencer la resistencia al aire y caen al suelo en segundos, debido a su peso. En caso de un estornudo, llegan en promedio a 2 metros de distancia, pero en algunos casos logran llegar a 6 o 7 metros en horizontal. Sin embargo, al precipitar rápido, pese a su carga viral, no son grandes factores de infección en el caso del covid. Los 2 metros de distancia que se establecen como «de seguridad» tienen que ver, fundamentalmente, con el alcance promedio de las partículas de Flügel, que sí son la vía de contagio mayor de otras infecciones respiratorias, como las gripes.

Por cada partícula de Flügel que expelemos liberamos alrededor de 1.200 gotículas que forman aerosoles invisibles y quedan en suspensión.

En estos momentos, las autoridades sanitarias reconocen tres modos de contagio de la covid. Las gotas de Flügel que expulsan los contagiados al hablar o toser, que acaban en los ojos, boca o nariz del infectado. Las superficies contaminadas por la precipitación de gotas de Flügel y de aersoles son otra vía de contagio, aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC) indican que esta vía de transmisión es rara, por no decir más bien teórica, y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades advierte de que no se ha descrito ni un solo contagio por esa vía.

Y por último pero en primerísimo lugar, la infección por aerosoles. Cuando uno respira los aerosoles que exhala una persona enferma, estos se comportan como humo invisible y sin olor al salir de su boca. Sin ventilación, quedan en suspensión y se condensan en la sala a medida que pasa el tiempo. Ésta, por excelencia, es la vía de transmisión del Covid-19 y la razón de su impresionante contagiosidad.

Sin ventilación, los aerosoles quedan en suspensión y se condensan en la sala a medida que pasa el tiempo.
.

Respirar, hablar y gritar contagian

Al comienzo de la pandemia, se tuvo la impresión de que el principal vehículo de contagio eran las gotas de Flügel, algo que es verdad en el caso de las gripes. Pero el SARS CoV2 es un virus muy distinto del gripal. Ahora sabemos que gritar o cantar en un espacio cerrado, mal ventilado y por mucho tiempo genera un riesgo de contagio mucho mayor.

Esto sucede porque al hablar a pleno pulmón se lanzan 50 veces más partículas cargadas de virus que cuando estamos en silencio. Estos aerosoles, si no se diluyen con ventilación, se concentran con el paso del tiempo, aumentando el riesgo de contagio. Los científicos han demostrado que estas partículas, que también liberamos al respirar o con mascarillas mal ajustadas, pueden ser contagiosas a cinco metros de un enfermo y durante muchos minutos, dependiendo de las condiciones. Esas son las condiciones que reproducimos en estos ejemplos y que conviene evitar a toda costa.

Cada punto naranja representa un inóculo, es decir una dosis de partículas con una carga viral capaz de infectar al ser inhalada.

En el peor de los escenarios (gritar o cantar en un espacio cerrado) una persona con covid libera 1.500 dosis infecciosas por hora.

En primavera, las autoridades sanitarias obviaron esta vía de contagio, pero desde mayo las publicaciones científicas forzaron a la Organización Mundial de la Salud o los CDC a reconocer este riesgo, porque sus conclusiones son bastante siniestras, y la base científica de todas las normas de distanciamiento extremo, y de las cuarentenas severas, y de los cierres de las economías.

En esta pandemia, el agente transmisor no es un mosquito, ni la comida, ni el agua sino el prójimo, y para el caso, el que más contagia es el asintomático y aparentemente en salud. Cuando empieza con síntomas y se queda forzosamente quieto debido a la fiebre, el cansancio o la disnea, sigue siendo infectivo pero socialmente se ha vuelto menos peligroso.

Un artículo en Science habla de evidencias “abrumadoras” y los CDC señalan que “bajo ciertas condiciones, personas con covid-19 podrían haber infectado a otras que se encontraban a mucho más de dos metros de distancia. Estas transmisiones ocurrieron dentro de espacios cerrados con ventilación inadecuada. En ocasiones, la persona infectada respiraba con intensidad, por ejemplo al cantar o ejercitarse”.

Un bar o restaurante

Los brotes en eventos, locales y establecimientos como bares y restaurantes suponen una parte importante de los contagios del ámbito social. Sobre todo, son los más explosivos: cada brote en una discoteca supone una media de 27 personas infectadas, frente a solo 6 contagios en las reuniones familiares, como la que se mostraba al principio. Como ejemplo de lo que puede ser uno de estos supercontagios, tenemos lo sucedido en una discoteca cordobesa, con 73 infectados tras una noche de fiesta. O el contagio de 12 clientes en un bar de Vietnam, recién analizado por los científicos.

En este bar se ha reducido el aforo a la mitad, con 15 personas consumiendo y tres empleados. Las puertas están cerradas y no hay ventilación mecánica. En el peor de los casos, sin tomar ninguna medida, pasadas cuatro horas se infectan 14 clientes. Si usaran permanentemente las mascarillas, esa probabilidad cae hasta los 8 contagios. Al ventilar el local, que se puede realizar con buenos equipos de acondicionamiento del aire, y si se acorta el rato que pasan en el bar, la probabilidad de contagio se desploma hasta apenas una única persona.

El colegio

Los centros educativos solo suponen el 6% de los brotes recogidos por Sanidad. Las dinámicas de contagio por aerosoles en el aula son muy distintas si el paciente cero es alumno o docente. El profesorado habla mucho más tiempo, elevando la voz para ser escuchado, lo que multiplica la expulsión de partículas potencialmente contagiosas. En comparación, un posible escolar enfermo habla muy esporádicamente. El Gobierno español ya ha recomendado, con una guía del CSIC, que se aireen las aulas aunque suponga molestias de frío o que se usen equipos de ventilación.

La situación más peligrosa se daría en un aula sin ventilación en la que la persona infectada fuera el profesor (paciente 0). Si pasaran dos horas de clase con un docente enfermo, sin tomar ninguna medida contra los aerosoles, la probabilidad de contagio alcanzaría hasta a 12 alumnos. Si todos llevaran mascarillas, solo 5 se podrían contagiar. En brotes reales se ha observado que la distribución de los contagios es aleatoria, ya que los aerosoles se acumulan y distribuyen por toda la sala sin ventilar. Si además se ventila durante la lección (de forma natural o mecánica) y se para después de una hora para renovar completamente el aire, el riesgo se desploma.

Los cálculos que se muestran en los tres escenarios se basan en estudios sobre cómo se producen los contagios por aerosoles, con brotes reales que han podido analizarse en detalle. Un caso de gran utilidad para entender la dinámica de contagio en interiores se vivió durante el ensayo de un coro en el Estado de Washington (EE UU) en marzo. Al ensayo solo acudieron 61 de los 120 miembros del coro, que trataron de mantener las distancias y la higiene. Sin saberlo, provocaron un escenario de máximo riesgo: sin mascarillas, sin ventilación, cantando y compartiendo espacio por mucho tiempo. Un solo contagiado de covid, el paciente cero, contagió a 53 personas en dos horas y media. Algunos de los infectados estaban a 14 metros a sus espaldas, por lo que solo los aerosoles pueden explicar el contagio. Dos de los enfermos murieron.

Positivos de covid

a los 13-15 días del ensayo

Sospechosos

Entrada

9 metros

Conductor

del coro

Piano

18 metros

Un solo contagiado sentado en las primeras filas contagió a todos los demás.

Tras estudiar minuciosamente este brote, los científicos han podido calcular hasta qué punto se hubiera reducido el riesgo si hubieran tomado medidas contra el contagio aéreo. En las condiciones reales, el contagio afectó al 87% de los presentes. Con mascarillas durante el ensayo, el riesgo se habría recortado a la mitad. En un ensayo más corto y ventilado, solo se hubieran contagiado dos cantantes. Estos escenarios supercontagiadores cada vez parecen más decisivos en el desarrollo y propagación de la pandemia, por lo que contar con herramientas para evitar las infecciones masivas en eventos de este tipo es vital para controlarla.

Si valoras informaciones como ésta que acabas de leer, apoya nuestro periodismo suscribiéndote a EL PAÍS. Hazlo aquí

Metodología: Calculamos el riesgo de infección por covid-19 a partir de una herramienta desarrollada por José Luis Jiménez, experto en química y dinámica de partículas en el aire de la Universidad de Colorado. Otros colegas de todo el mundo han revisado este simulador, que se basa en datos y métodos publicados para estimar la importancia de distintos factores medibles que intervienen en un escenario de contagio. Aun así, el modelo tiene una precisión limitada porque se basa en números que aún son inciertos como cuántos virus infecciosos emite una persona infectada o su infectividad. El modelo asume que las personas practican el distanciamiento físico de dos metros y que no hay personas inmunes. En nuestro cálculo asignamos a las mascarillas el valor por defecto para el general de la población, que incluye toda la variedad de mascarillas (quirúrgicas y de tela), y un tono de voz alto, lo que aumenta la cantidad de aerosoles expulsados.

Un avance inesperado para la medicina, la biología y la industria química

0

Un laboratorio londinense que trabaja en Inteligencia Artificial anuncia un avance que podría acelerar el desarrollo de nuevos medicamentos. Los investigadores de DeepMind dicen que han resuelto «el problema del plegamiento de proteínas», una tarea que ha atormentado a los científicos durante más de 50 años.

Algunos científicos se pasan la vida tratando de determinar la forma de pequeñas proteínas en el cuerpo humano. Las proteínas son los mecanismos microscópicos que regulan el comportamiento de virus, bacterias, el cuerpo humano y todos los seres vivos. Comienzan como cadenas de compuestos químicos, antes de retorcerse y doblarse en formas tridimensionales que definen lo que pueden hacer y lo que no pueden. Para los biólogos, identificar la forma precisa de una proteína a menudo requiere meses, años o incluso décadas de experimentación. Requiere habilidad, inteligencia y más que un poco de esfuerzo. A veces nunca lo consiguen. Ahora, un laboratorio de inteligencia artificial en Londres ha construido un sistema informático que puede hacer el trabajo en unas pocas horas, tal vez incluso en unos minutos. DeepMind, un laboratorio propiedad de la misma empresa matriz que Google, dijo el lunes que su sistema, llamado AlphaFold, había resuelto lo que se conoce como «el problema del plegamiento de proteínas». Dada la cadena de aminoácidos que componen una proteína, el sistema puede predecir de manera rápida y confiable su forma tridimensional. Este avance tan buscado podría acelerar la capacidad de comprender enfermedades, desarrollar nuevos medicamentos y desvelar los misterios del cuerpo humano. Los informáticos han luchado por construir un sistema de este tipo durante más de 50 años. Durante los últimos 25, han medido y comparado sus esfuerzos a través de una competencia global llamada Critical Assessment of Structure Prediction (Evaluación crítica de la predicción de estructuras), o C.A.S.P. Hasta ahora, ningún concursante se había acercado siquiera a resolver el problema. DeepMind resolvió el problema con una amplia gama de proteínas, alcanzando un nivel de precisión que rivalizaba con los experimentos físicos. Muchos científicos habían asumido que ese momento aún estaba a años, si no décadas, de distancia. «Siempre esperé vivir para ver este día», dijo John Moult, profesor de la Universidad de Maryland que ayudó a crear C.A.S.P. en 1994 y continúa supervisando el concurso bienal. «Pero no siempre fue obvio que iba a lograrlo». Como parte del C.A.S.P. de este año, el Dr. Moult y otros investigadores que supervisan el concurso revisaron la tecnología de DeepMind. Si los métodos de DeepMind pueden perfeccionarse, dijeron él y otros investigadores, podrían acelerar el desarrollo de nuevos medicamentos, así como los esfuerzos para aplicar los medicamentos existentes a nuevos virus y enfermedades. El avance llega demasiado tarde para tener un impacto significativo en el coronavirus. Pero los investigadores creen que los métodos de DeepMind podrían acelerar la respuesta a futuras pandemias. Algunos creen que también podría ayudar a los científicos a comprender mejor las enfermedades genéticas como el Alzheimer o la fibrosis quística. Aún así, los expertos advirtieron que esta tecnología afectaría solo una pequeña parte del largo proceso mediante el cual los científicos identifican nuevos medicamentos y analizan enfermedades. Tampoco estaba claro cuándo o cómo DeepMind compartiría su tecnología con otros investigadores. DeepMind es uno de los actores clave en un cambio radical que se ha extendido por la academia, la industria tecnológica y la comunidad médica durante los últimos 10 años. Gracias a una tecnología de inteligencia artificial llamada red neuronal, las máquinas ahora pueden aprender a realizar muchas tareas que alguna vez estuvieron fuera de su alcance y, a veces, fuera del alcance de los humanos. Una red neuronal es un sistema matemático modelado libremente en la red de neuronas del cerebro humano. Aprende habilidades analizando grandes cantidades de datos. Al identificar patrones en miles de fotos de gatos, por ejemplo, puede aprender a reconocer a un gato. Esta es la tecnología que reconoce caras en las fotos que publicas en Facebook, identifica los comandos que gruñís en tu smartphone y traduce un idioma a otro en Skype y otros servicios. DeepMind está utilizando esta tecnología para predecir la forma de las proteínas. Si los científicos pueden predecir la forma de una proteína en el cuerpo humano, pueden determinar cómo otras moléculas se unirán o se unirán físicamente a ella. Ésta es una de las formas en que se desarrollan los fármacos: un fármaco se une a determinadas proteínas de su cuerpo y altera su comportamiento. John Jumper, científico principal del equipo DeepMind.Credit … DeepMind Al analizar miles de proteínas conocidas y sus formas físicas, una red neuronal puede aprender a predecir las formas de otras. En 2018, utilizando este método, DeepMind ingresó a la competencia C.A.S.P. por primera vez y su sistema superó a todos los demás competidores, lo que indica un cambio significativo. Pero su equipo de biólogos, físicos e informáticos, dirigido por un investigador llamado John Jumper, no estaba ni cerca de resolver el problema final.
John Jumper, el científico que encabeza el equipo de Deep Mind
En los dos años transcurridos desde entonces, el Dr. Jumper y su equipo diseñaron un tipo completamente nuevo de red neuronal específicamente para el plegamiento de proteínas, y esto generó un enorme salto en la precisión. Su última versión proporciona una solución poderosa, aunque imperfecta, al problema del plegamiento de proteínas, dijo la científica investigadora de DeepMind Kathryn Tunyasuvunakool. El sistema puede predecir con precisión la forma de una proteína aproximadamente dos tercios del tiempo, según los resultados del concurso C.A.S.P. Y sus errores con estas proteínas son más pequeños que el ancho de un átomo, una tasa de error que rivaliza con los experimentos físicos. «La mayoría de los átomos en el modelo están dentro de un diámetro de átomo de donde se encuentran en la estructura experimental», dijo el Dr. Moult, el organizador del concurso. «Y con los que no lo son, hay otras posibles explicaciones de las diferencias». Andrei Lupas, director del departamento de evolución de proteínas del Instituto Max Planck de Biología del Desarrollo en Alemania, se encuentra entre los que trabajaron con AlphaFold. Él es parte de un equipo que pasó una década tratando de determinar la forma física de una proteína en particular en un organismo diminuto parecido a una bacteria llamado arqueón. Esta proteína se extiende a ambos lados de la membrana de las células individuales (una parte está dentro de la célula, otra fuera) y eso dificulta que científicos como el Dr. Lupas puedan determinar la forma de la proteína en el laboratorio. Incluso después de una década, no pudo precisar la forma. Con AlphaFold, resolvió el problema en media hora. Si estos métodos continúan mejorando, dijo, podrían ser una forma particularmente útil de determinar si un nuevo virus podría tratarse con un cóctel de medicamentos existentes. «Podríamos comenzar a analizar todos los compuestos autorizados para su uso en humanos», dijo el Dr. Lupas. “Podríamos enfrentar la próxima pandemia con los medicamentos que ya tenemos”. Durante la pandemia actual, una forma más simple de inteligencia artificial resultó útil en algunos casos. Un sistema construido por otra empresa de Londres, BenevolentAI, ayudó a identificar un medicamento existente, baricitinib, que podría usarse para tratar a pacientes con Covid-19 gravemente enfermos. Los investigadores ahora han completado un ensayo clínico, aunque los resultados aún no se han publicado. A medida que los investigadores continúan mejorando la tecnología, AlphaFold podría acelerar aún más este tipo de reutilización de medicamentos, así como el desarrollo de vacunas completamente nuevas, especialmente si encontramos un virus que es incluso menos conocido que el Covid-19. David Baker, director del Instituto de Diseño de Proteínas de la Universidad de Washington, que ha estado utilizando tecnología informática similar para diseñar medicamentos contra el coronavirus, dijo que los métodos de DeepMind podrían acelerar ese trabajo. “Pudimos diseñar proteínas neutralizadoras de coronavirus en varios meses”, dijo. «Pero nuestro objetivo es hacer este tipo de cosas en un par de semanas». Aún así, la velocidad del desarrollo debe lidiar con otros problemas, como los ensayos clínicos masivos, dijo el Dr. Vincent Marconi, investigador de la Universidad Emory en Atlanta que ayudó a dirigir el ensayo de baricitinib. «Eso lleva tiempo», dijo. Pero los métodos de DeepMind podrían ser una forma de determinar si un ensayo clínico fracasará debido a reacciones tóxicas u otros problemas, al menos en algunos casos. Demis Hassabis, director ejecutivo y cofundador de DeepMind, dijo que la compañía planeaba publicar detalles que describieran su trabajo, pero es poco probable que eso suceda hasta el próximo año. También dijo que la compañía estaba explorando formas de compartir la tecnología con otros científicos. DeepMind es un laboratorio de investigación. No vende productos directamente a otros laboratorios o empresas. Pero podría trabajar con otras empresas para compartir el acceso a su tecnología a través de Internet. Los mayores avances del laboratorio en el pasado han involucrado juegos. Construyó sistemas que superaron el rendimiento humano en el antiguo juego de estrategia Go y el popular videojuego StarCraft: logros enormemente técnicos sin aplicación práctica. Ahora, el equipo de DeepMind está ansioso por llevar su tecnología de inteligencia artificial al mundo real. «No queremos ser una empresa líder», dijo el Dr. Jumper. «Queremos una verdadera relevancia biológica».

Los «freezers» argentinos para la campaña de vacunación masiva

0

Cada día aparece una noticia acercando más la aprobación de una vacuna para el COVID-19. Pero el dato clave no es cuál de los desarrollos sea aprobado antes -en la Unión Europea, la de la vacuna de Pfizer está prevista para el 29 de diciembre y la de Moderna para el 12 de enero- sino la logística compleja de una campaña de vacunación masiva.

Un elemento definitorio entre las vacunas de Pfizer, Moderna, AstraZeneca o Sputnik V es la temperatura a la que deben conservarse. Como volvimos a advertir en AgendAR hace pocos días en una nota extensa sobre las vacunas para la Argentina, la de Pfizer debe permanecer a –80º C (ochenta grados Celsius bajo cero) hasta el momento de la inyección. Si se piensa en vacunar a millones de personas, a través de territorios nacionales, más que una vacuna para ricos es una vacuna para países ricos, con una buena red de trasportes y no muy extensos. De todos modos, con el recuerdo aún fresco de problemas varios de insumos que se vivieron durante la pandemia, los organismos oficiales del Gobierno nacional ya están en comunicación con una de las empresas nacionales que producen «ultrafreezers» en Argentina. Y Córdoba y Mendoza ya han preguntado sobre la disponibilidad. Pero es necesario tener claro que la producción nacional de estas supercongeladoras tiene límites muy precisos. Varios medios locales ya han consultado a una de las dos empresas en nuestro país que fabrica estos super congeladores. Se trata de Righi Ultrafreezers que a través de su gerente comercial Nicolás Novello explicó los plazos y posibilidades de cumplir con las necesidades de tamaña logística. ¿Qué son los ultrafreezers y para qué se usan? Un ultrafreezer es un refrigerador de ultra baja temperatura, generalmente de 80 grados bajo cero. Se usa principalmente para investigación, almacenamiento, congelamiento de sangre o plasma. También lo usan las empresas farmacológicas o del agro. Explicaba Novello que no se trata de heladeras domésticas, sino de herramientas de estricto uso industrial. El gobierno nacional se comunicó con Righi ultrafreezers según confirmó el gerente comercial. Fue de manera gradual donde en un primer momento se preguntó por la capacidad productiva y cuáles serían los requerimientos económicos para aumentarla. Luego hubo un espacio de asesoramiento ya que según la vacuna que finalmente se disponga «es el tipo de almacenamiento que corresponde. No es lo mismo que se necesite una temperatura de menos 20 grados que puede usarse un freezer común aunque no doméstico o que requiera llegar a menos 80 grados que sería ya un ultrafreezer». Hay distintas provincias que consultaron o incluso ya encargaron refrigeradores de ultra baja temperatura. Novello asegura que Córdoba encargó unos 100. Desde Righi ultrafreezers cuentan que desde Mendoza se ha consultado por unos 10 o 20 de estos refrigeradores, «aunque aún no hay nada cerrado». ¿Llegan los ultrafreezers a tiempo para empezar a vacunar en enero? En tiempos normales, como se está trabajando actualmente en Righi, «se están ofreciendo los productos a 70 días de que se define una compra. Para lo que es la línea de freezers se pueden producir 25 por mes y de los ultrafreezers 5 o 6 por mes». Por lo que si cada uno de estos dispositivos puede almacenar 35.000 dosis si se tratara de la vacuna de Pfizer, no se llegaría ni siquiera en años a producir los suficientes para una campaña de vacunación nacional. Además la empresa cuenta con otros clientes privados, por lo que se van ejecutando los pedidos a medida que se van confirmando. Por este motivo, Novello asegura que es muy importante que se tomen decisiones cuanto antes.   Desde la empresa reconocen como un privilegio el poder participar en esta batalla. Sin embargo, lo cierto es que el gobierno nacional no ha dado ninguna indicación de centralizar la compra de este tipo de herramientas por lo que se ha librado una carrera entre las provincias para tener acceso a los indispensables refrigeradores de ultrabaja temperatura. Y es sólo uno de los elementos necesarios en la distribución de la vacuna. «Córdoba realizó una licitación por la que se adjudicaron 25 freezers de menos 20 grados que serían útiles por ejemplo para vacunas como la Sputnik V». Así lo indicaron desde la empresa que esa provincia avanzó sobre un pedido original de 100 que ya ha realizado. El gerente de ventas de Righi dijo que la producción de ultrafreezers se incrementó casi en un 30% entre enero y octubre de este año, número que seguro se va a multiplicar. «Desde la provincia de Córdoba ya nos encargaron 100 unidades, de la provincia de Buenos Aires y de Mendoza 20, de Neuquén 10, de La Pampa 5, y nos han pedido presupuesto los gobiernos de San Juan y Santiago del Estero». Con el fin de despejar cualquier tinte negativo, desde Righi concluyen con un mensaje: «Nuestra intención y compromiso es cumplir con la totalidad de los pedidos que hayan y haremos lo imposible por proveer de las unidades que cada cliente (privado o público) necesite. No queremos desatender ningún sector así que, en la medida que los plazos que ofrezcamos sean acordes a los plazos que necesiten, haremos hasta el último esfuerzo por proveerlos. Es una gran oportunidad para la industria nacional». Resumiendo: más allá de los discursos -los políticos y los de venta- en AgendAR nos sigue pareciendo inevitable que, para empezar a vacunar masivamente este verano en forma masiva, la vacuna Sputnik V -que debe ser refrigerada, pero a temperaturas mucho más accesibles que la Pfizer- es la que probablemente esté disponible. La de AstraZeneca o «de Oxford», que se produce en Argentina, estaría aprobada recién en marzo.

En protesta, ayer renunciaron todos los jefes de área del sistema público de salud de Bariloche

0
En total son 32 las renuncias que se elevaron ayer a la tarde a la gobernadora Arabela Carreras. La medida fue tomada por quienes están a cargo de todas las aéreas del Hospital Zonal «Dr. Ramón Carrillo» y de los centros de salud de la ciudad. “Lo que buscamos es llamar la atención sin generar un deterioro de la atención de la población. El gobierno tiene 30 días para valorar esto y decidir qué van a hacer. Hubo dos llamados de reunión. A una no fueron y en la otra solo informaron, no dialogaron”, sostuvieron los voceros de los hospitalarios al momento de explicar la medida “en solidaridad con todos los compañeros que arriesgan su vida todos los días y no pueden ni pagar el alquiler”. La nota con las dimisiones, que fue exhibida públicamente en el hall del hospital local a las 15 horas, luego de convocar a los medios de prensa, deja en claro el malestar de los profesionales que argumentaron su decisión de renunciar por “la falta de respuesta de la señora gobernadora y de otras autoridades a los reclamos salariales que venimos sosteniendo”. “Tenemos 32 renuncias de jefes de servicio que esperamos que hagan llamar la atención y reflexionar al gobierno sobre la situación que estamos viviendo en materia de salud en toda la provincia” expresó a los medios el médico Pedro Zanardo, quien además informó que también hubo renuncias anteriores y simultáneas en otros hospitales, como el de General Roca, Viedma y Cipolletti. En la misma línea Zanardo expresó: “Compraron 10 camas más para el hospital. Bien, quién las va a atender. Tenemos muchos médicos jóvenes que deciden irse a trabajar a otros lugares por lo bajo que los sueldos. Nadie va a venir desde Buenos Aires a trabajar todo el día por 60 mil pesos” y agregó que “tenemos compañeros que vienen todo los días a arriesgar sus vidas y no pueden pagar el alquiler, eso es inaceptable”. San Carlos de Bariloche, junto a Puerto Deseado, son las dos localidades argentinas que permanecen bajo el régimen de Aislamiento Obligatorio, por la gravedad de la pandemia.

Volviendo a la Pampa Azul

0
En un Especial de AgendAR: «ARGENTINA EN EL MAR», dijimos que la Argentina estuvo destinada desde que surge como una nación independiente, por su geografía y su comercio, a ser un país marítimo. Pero, salvo en pocos momentos de nuestra historia, habíamos renunciado a desarrollar las capacidades necesarias. También nos referimos este año a que el gobierno estaba pensando -justo antes que llegara la pandemia- en retomar uno de los esfuerzos más interesantes en esa dirección: el proyecto Pampa Azul. 2Ahora, la valiosa agencia TSS, de la Universidad Nacional de San Martín publica un reportaje al responsable de avanzar, pese a todo, con ese proyecto, vinculándolo al sector productivo y convocando a jóvenes estudiantes. Lo reproducimos aquí.

ooooo

«La idea de poner en valor a la “pampa azul” argentina tuvo su germen en la provincia de Chubut. El 2 de abril de 2013, la entonces presidenta (y actual vice), Cristina Fernández, viajó a Puerto Madryn para conmemorar el Día del Veterano de Malvinas. Antes de comenzar el acto, que tuvo como telón de fondo al Mar Argentino, el gobernador Martín Buzzi le comentó que estaban trabajando en una iniciativa para capitalizar mejor la investigación científica marítima que se realizaba en esa y otras ciudades costeras. Lo llamaban “el proyecto azul”. A la mandataria le pareció tan interesante que decidió ampliar la apuesta y el 21 de abril de 2014 anunció su lanzamiento para todo el territorio nacional. “Ahí se condensó la iniciativa chubutense con la capacidad de Cristina de ver el impacto que podía tener para el país”, dice el biólogo Juan Emilio Sala, investigador del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) y coordinador del Consejo Asesor Científico del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCYT) en el marco de la iniciativa Pampa Azul que, tras un período de paralización, se relanzó este año. La iniciativa articula la participación de siete ministerios: MINCYT; Agricultura, Ganadería, y Pesca; Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; Turismo y Deportes; Defensa; Seguridad; y Ambiente y Desarrollo Sostenible. En julio de 2015, se sancionó la Ley PROMAR (N° 27.167), que estableció un financiamiento inicial de 250 millones de pesos para Pampa Azul. Sin embargo, la ley se reglamentó en 2016 y los fondos no llegaron. En 2018, por ejemplo, solo se ejecutaron 7 millones de pesos para la iniciativa. De las 18 campañas oceanográficas pautadas, solo se hicieron 3. Los investigadores que trabajaban en la iniciativa tuvieron que suspender sus proyectos o tratar de sumarse a campañas realizadas por barcos de otras instituciones. Mientras tanto, los buques que se usaban para esas expediciones, como el “Puerto Deseado” y el “Austral”, no recibieron mantenimiento. “Estamos reconstruyendo desde las cenizas porque los buques, así como están, no pueden salir al mar”, afirma Sala. “La primera vez que se va a cumplir con la aplicación de la ley será en el presupuesto del año que viene, ya que el MINCYT solicitó 285 millones de pesos para esta iniciativa. Eso se va a completar con los fondos que provea cada ministerio y los subsidios internacionales que vayamos consiguiendo”.
Buque Oceanográfico Puerto Deseado. Foto: Pampa Azul.
En la Argentina, hay una tradición importante en investigación marítima, aunque es menor en comparación con otros sectores que siempre fueron considerados estratégicos, como el agro. Una de las razones es el costo. “Investigar en el mar es mucho más caro que investigar en tierra por la infraestructura que requiere. De todos modos, son varios los institutos que sostuvieron la investigación a través de los cambios de gobierno. El Pampa Azul, además de inyectar fondos, vino a articularlos y fijar un rumbo”, indica Sala. Algunos de esos centros son el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO-CONICET/UNS), el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) y el CENPAT. Cambio cultural Los cimientos sobre los que se construyó la iniciativa fueron tres: generar conocimiento científico interdisciplinario sobre el mar argentino que aporte a su preservación y manejo sustentable; impulsar desarrollos tecnológicos para fortalecer las industrias vinculadas al mar; y promover en la sociedad argentina una mayor conciencia sobre el patrimonio marítimo. A través de esos ejes, se busca incrementar el porcentaje del PBI proveniente del mar, que actualmente es del 1,5%, para llevarlo a un 10% en 2035. “El cambio cultural también implica consumir más lo que pescamos y darle un valor agregado porque hoy el 90% se exporta sin procesar”, sostiene Sala. Para esta nueva etapa del Pampa Azul, los integrantes del Consejo Asesor Científico consultaron a los ministerios qué necesitaban y armaron un plan de fortalecimiento para empezar a organizar las próximas campañas. Al respecto, Sala enfatiza: “No queremos que la iniciativa se limite a buques que investigan el mar. También apuntamos a otros sectores que antes no estaban contemplados, como el de los pescadores artesanales, que forman parte de la vinculación con el sector productivo. Así que mientras reconstruimos lo material, también modificamos lo simbólico. Es un Pampa Azul 2.0”. Por eso, sobre los tres ejes iniciales, trazaron los objetivos para el periodo 2020-2023. Entre ellos, se destaca la puesta a punto de los barcos, la expansión de la flota y la implementación de la Red ROMA (Observación y Monitoreo del Mar Argentino), que tendrá el objetivo de medir parámetros como temperatura, salinidad y pH a lo largo de toda la costa, para obtener datos que aporten información sobre procesos como el cambio climático.
Análisis de muestras marinas a bordo del buque Puerto Deseado. Foto: Alberto Piola.
Uno de los desafíos es lograr que las acciones propuestas impacten en las políticas públicas teniendo en cuenta diversas perspectivas, entre ellas, federal, ambiental, productiva, de género e inclusión social. Como son varias cuestiones a tener en cuenta y a veces los intereses pueden cruzarse, el espacio donde se debaten y resuelven es en el Comité Interministerial, integrado por representantes de las siete carteras involucradas. Además, en las reuniones surgió la idea de invitar a un octavo ministerio, el de Educación. “La formación de recursos humanos es clave y nos faltan oceanógrafos, ingenieros pesqueros y abogados en derecho marítimo. Por eso, vamos a lanzar un sistema de becas de grado para estudiantes de carreras estratégicas para el Pampa Azul, con el objetivo de formarlos específicamente para que trabajen en la iniciativa”, explicó Sala. Mientras comienzan a organizar los arreglos en los buques para volver a salir al mar, ya se definió cuál será el destino inicial. “La primera campaña que se estableció por interés de todos los ministerios va a ser al Agujero Azul, en el límite del Talud Continental. La Argentina tiene un fuerte interés en trabajar ahí porque es donde hoy está el candelero de la pesca ilegal del calamar. Estaba planificado para 2018 pero no se hizo. Así que estamos reflotando eso mientras trabajamos en las articulaciones necesarias para lograr un rápido impacto en el desarrollo productivo del país.»

Mendoza toma el control de la mina de potasio que estaba en manos de la minera brasileña VALE

ENDOZA.- El gobierno de Mendoza tomó finalmente el control de la mina de potasio que estaba en manos de la compañía brasileña Vale. Ahora, la provincia enfrenta un desafío: conseguir inversores para poder explotar el yacimiento y desarrollar la zona, que incluye al sector petrolero, por su cercanía con Vaca Muerta. Está ubicado prácticamente en el límite con la provincia del Neuquén, en el departamento Malargüe, a unos 300 km al sur de la capital provincial.

Las expectativas, en el corto plazo, están puestas en un proyecto de menor alcance, principalmente por el bajo precio del mineral en todo el mundo. Luego, quedará abierta al juego y al interés del mercado internacional para potenciar la iniciativa.

Por ahora la apuesta inicial, que ya se dialoga con potenciales inversores, es un plan de producción de 200.000 toneladas por año, con un compromiso de 200 millones de dólares, apostando a diversificar el mercado, más allá de los fertilizantes. La iniciativa de hace un año contemplaba una inversión de 1.500 millones de dólares para una producción de 1,5 millones de toneladas anuales. Pero el negocio de Vale se cayó, ya que el valor del potasio se desplomó abruptamente: pasó de casi 900 dólares la tonelada a los 200 dólares actuales.
El gobernador Rodolfo Suarez durante la firma del convenio de trasferencia de todos los activos de la firma brasileña, que se desligó del negocio del potasio en Mendoza.
El gobernador Rodolfo Suarez durante la firma del convenio de trasferencia de todos los activos de la firma brasileña, que se desligó del negocio del potasio en Mendoza.
En este escenario, la provincia apuesta a desarrollar el mercado. El gobernador Rodolfo Suárez firmó el acuerdo definitivo por el cual el Gobierno local se hizo cargo de la mina de sales de potasio ubicada en Malargüe. Suárez utilizó las redes sociales para dar a conocer la rúbrica del convenio con las autoridades de la compañía, que le abonará 30 millones de dólares al Estado mendocino para poder mantener los bienes de la misma hasta que se encuentre un nuevo interesado. «Ya hay posibles inversores de diferentes lugares del mundo que se han mostrado interesados en el proyecto», dijo Suárez, en referencia a compañías interesadas de China y Suecia. «Finalmente firmamos el traspaso de Potasio Río Colorado S.A., ex Vale, a Mendoza. De esta manera se cierra un proceso histórico del proyecto que estaba parado desde el 2013, y se abre una posibilidad importante de generación de empleo e inversiones para la Provincia», indicó el gobernador. Asimismo, el mandatario aseguró que se abren «muchísimas posibilidades para llevar adelante la explotación de potasio». En este sentido, expresó: «Vamos a salir a buscar socios en el mundo. Esto va a generar mucho empleo, pero sobre todo mucha riqueza para la provincia de Mendoza». Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza se refirió las posibilidades y a los desafíos que tiene la provincia por delante. «Buscamos desarrollar íntegramente la economía del sur provincial. Vale nunca buscó sinergia con el resto de la economía de la provincia cuando aparecieron los problemas. Ahora, con nuestra estrategia, logramos salvaguardar todos los activos, con la idea de desarrollar no sólo un proyecto más chico, es cierto, por las realidades del mercado internacional, sino reciclar todos esos activos que se construyeron que nunca se llegaron a utilizar», en referencia a la puesta en marcha de un «centro logístico» para el desarrollo petrolero hasta que el polo de servicios de Pata Mora se encuentre construido. La mina, en la que Vale invirtió más de 2.000 millones de dólares hace casi una década, está paralizada desde hace más de seis años por falta de capacidad financiera de la compañía para ponerla en marcha. Además, Vale anunció que se retira de manera definitiva del negocio de los fertilizantes.

La 1° central nuclear de China que utiliza la tecnología Hualong-1 ya está conectada a la red

FUZHOU, (Xinhua) — La primera unidad de energía nuclear de China que utiliza tecnología Hualong Uno, un diseño de reactor de tercera generación desarrollado por el país asiático, fue conectada a la red de distribución de electricidad. «La unidad de energía nuclear número 5 en la ciudad de Fuqing, provincia de Fujian, en el este de China, fue conectada a la red eléctrica a las 0:41 horas del viernes y comenzó a generar electricidad», según informó la Corporación Nuclear Nacional de China. La central Hualong-1 es un desarrollo chino y la República Popular está muy interesada en cerrar un contrato con Argentina, un país con una historia importante en energía nuclear y que podría servir como puerta de entrada a Latinoamérica (Fuera de China, hay sólo otras dos centrales Hualong-1, en construcción en Pakistán). Seguramente el tema forma parte de las conversaciones para el próximo viaje del presidente Fernández a Beijing.

El Servicio Meteorológico pone en marcha el Sistema de Alerta Temprana para todo el país

Nivel rojo: Seguí instrucciones oficiales

Se esperan fenómenos meteorológicos excepcionales con potencial de provocar emergencias o desastres.

Nivel naranja: Preparate

Se esperan fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente.

Nivel amarillo: Informate

Posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.

Nivel verde: Tranquilidad

No se esperan fenómenos meteorológicos que impliquen riesgos.

Actualizarse aquí

Vacunas anti COVID en Argentina. Un escenario complicado – Conclusión

0
(La primera parte de este artículo está aquí) Por qué y cómo los médicos rusos son médicos rusos Rusia abarca 11 zonas horarias: incluso tras la secesión de 14 estados, sigue siendo el país más extenso de la Tierra, aunque sólo tiene 147 millones de habitantes. La Unión Soviética, hasta su implosión en 1989, tuvo un sistema social de salud teóricamente universal según la ley de 1921: cobertura completa de sus ciudadanos desde el nacimiento hasta la muerte. En la práctica, con hospitales mal mantenidos, mal abastecidos y equipados, la medicina de “las masas grises” era inferior a la de las jerarquías dirigentes civiles y militares: realmente había dos sistemas de salud bien separados, asunto del que no era conveniente hablar ni siquiera a favor. Al ser del estado ambos sistemas, no había necesidad de vendérselos a nadie de fronteras para adentro. O de reconocer que eran dos. En su conjunto, el aparato de salud soviético siempre fue rico en recursos humanos y pobre en dinero, incluso dentro del sistema de excelencia de los mandones. La fuerza motriz de esta gigantesca obra social nunca fue el patentamiento farmacológico, como sucede en Occidente, sino la innovación y la escala. El estado dejaba que los médicos y académicos ensayaran enfoques nuevos y adoptaba lo que mostrara ser suficientemente bueno, pero además barato y desplegable a escala masiva. Las Fuerzas Armadas soviéticas fueron cuna de algunos de estos desarrollos científicos, tecnológicos y terapéuticos, y a veces también sus principales usuarias. Y aunque al menos dos son excelentes y conocidos, Occidente en general los ha ignorado. Cámara hiperbárica con pacientes de ACVs y otros eventos circulatorios en recuperación. La medicina hiperbárica no es un invento soviético, pero ningún país lo desarrolló tanto como la URSS. En los ’70 en la URSS se masificó el uso de cámaras hiperbáricas postquirúrgicas. Eran recintos a veces gigantes construidos de acero en astilleros, con decenas de camas y esclusas estancas para que entrara y saliera personal o pacientes sin alterar la presión interna. Estas terapias intensivas “de fierro” estaban presurizadas generalmente a 2 atmósferas, y dentro de ellas los convalecientes respiraban con mascarillas y durante algunas horas diarias oxígeno puro también a 2 atmósferas. La reperfusión de oxígeno en ciertos tejidos nobles, como el cerebro, aumenta hasta 6 veces con este método. Que hay que usar con precauciones de manual y caso por caso, porque el oxígeno tiene también su toxicidad. Aunque la construcción y operación de estos sistemas masivos eran caros, el tiempo de cicatrización de heridas, quemaduras y accidentes circulatorios disminuía a la mitad, y la tasa de complicaciones infecciosas también, tomando como referencia los números promedio en buenos hospitales del Oeste europeo. La URSS con esto economizaba en antibióticos avanzados, que en general casi no fabricaba y debía importar pagando en dólares. Otro enfoque que se perdió con la caída de la URSS fue el uso terapéutico de la forma de vida más abundante en la Tierra: los virus bacteriófagos, que se alimentan exclusivamente de la segunda forma de vida más abundante: las bacterias. El aislamiento selectivo y uso de bacteriófagos en infecciones enterales y heridas sucias nació de la medicina colonial inglesa en la India y pasó a Francia, pero gracias al viaje de un descendiente de la nobleza francesa catedrático en Yale, EEUU, Félix d’Herelle, llegó a la URSS en plena guerra civil en 1923, donde fue adoptado como terapia principal del instituto dirigido por el microbiólogo Georgi Eliava, en Tbilisi, Georgia. En 1933 los bacteriófagos cultivados y envasados por este instituto sustituyeron a las sulfamidas, la penicilina y luego a casi todos los antibióticos posteriores a 1945 en todo este país, que, devastado por calamidades económicas y sucesivas guerras, raramente tenía fondos para desarrollar una industria farmacológica de síntesis química. Como premio por las vidas de centenares de miles de soldados y civiles soviéticos salvados de heridas sucias de guerra, quemaduras y disenterías bacterianas, Georgi Eliava fue fusilado. Por motivos desconocidos, le caía antipático a Laurenti Beria, jefe de la organización llamada posteriormente llamada KGB. Felix d’Herelle se volvió rápido a su cátedra en Yale, pero el instituto de Tbilisi siguió -y sigue- funcionando. Los bacteriófagos se pueden suministrar en gotas, como parches, como pastillas, incluso como biofilms o aerosoles, y tienen una ventaja sobre los fármacos: son biológicos, sistemas casi vivientes, como cualquier virus. Cuando una bacteria X evoluciona y se vuelve resistente a un bacteriófago, éste evoluciona y su descendencia logra identificar y parasitar su bacteria, de la que es sumamente específico: no hay escape. Cuando un bacteriófago estrella dejaba de servir, en el Eliava buscaban cepas mutantes espontáneas capaces de vencer la nueva resistencia bacteriana, las aislaban y luego los cultivaban masivamente. A comparar con el desarrollo hasta el licenciamiento de un antibiótico nuevo B cuando las bacterias se han hecho inmunes al A: normalmente, de U$ 1000 a 4000 millones de costo, en parte porque más del 90% de las propuestas iniciales fracasan antes o durante los estudios clínicos de fase. ¿Qué es más rápido y más barato? Microscopia electrónica 3D de un bacteriógago T4, con su estructura de jeringa, aterrizado sobre una célula bacteriana para inyectarle su genoma. En la guerra armamentista evolutiva de las bacterias patógenas contra la farmacología hoy vienen ganando por goleada las bacterias: hace 3500 millones de años que desarrollan su experticia en recombinar sus genes, cosa que nosotros aprendimos recién a fines de los años ‘70. Pero los bacteriófagos no pierden la carrera armamentista: viven empatándola y ganándola a cada rato. En realidad, viven para y por ello. De nuevo: son virus, la forma de vida probablemente más antigua y abundante de la Tierra, una fuerza planetaria más simple aún que las bacterias. ¿Por qué no reclutarla a nuestro favor? Uno podría preguntarse por qué Occidente se priva de estos abordajes absolutamente probados. Una causa es evidente: el oxígeno, incluso presurizado, no es patentable, no paga congresos internacionales con todos los gastos cubiertos, ni financia carreras. Por lo tanto, casi no se enseña en las Facultades de Medicina. En el caso de los bacteriófagos, la explicación de su empleo casi marginal son las agencias regulatorias occidentales: les encanta licenciar sustancias químicas inertes, pero… ¿formas de vida capaces de evolucionar? ¿Y si un bacteriófago terapéutico, en su incesante recombinación genética, ya que es un virus vivo, se vuelve patógeno y letal? ¿A quién le caen entonces los juicios? Esa forma de vida llamada burocracia es experta en cuidar su trabajo. Living la vida heroica La doctora Lutskova y la paramédica escolar Kolesnikova distribuyen la vacuna Sabin formulada en pastillas en Moscú, 1960. El heroísmo paga en Rusia. El modo de imponer una novedad en la medicina rusa siempre ha sido tomar riesgos a lo grande. A sus 50 años, la zarina Catalina II obligó a sus cortesanos a “escarificarse” contra la viruela con el líquido de las pústulas de enfermos. El procedimiento tenía una mortalidad del 2%, pero una viruela contraída involuntariamente por las vías de contagio comunes llegaba al 40%. Con la escarificación, un inóculo deliberadamente pequeño, el riesgo de muerte bajaba 20 veces. Catalina, cuyo esposo Pedro III estuvo a punto de morir y quedó casi ciego y desfigurado por la viruela, hizo traer de Escocia a un experto en escarificación, el Dr. Thomas Dinsdale, se escarificó. Luego se ocultó, enferma, una semana en su palacio de vacaciones Tsarkoye Bielo… y se curó. Esto reforzó la precaria autoridad política de la zarina, odiada por extranjera, y la escarificación se volvió moda en toda la nobleza rusa. Obligada, casi. En 1800, según censo, 2 millones de súbditos rusos estaban inoculados contra la viruela. En 1956, con la vacuna de Jonas Salk a virus inactivado, EEUU por fin le estaba dando la paliza a la poliomielitis, que sólo en 1955 había dejado paralizados a 65.000 chicos. Pero la Salk requería inyección y dosis de refuerzo. El hijo de rusos Albert Sabin, un microbiólogo competidor de Salk, tenía una vacuna de absorción oral-intestinal, tres cepas del virus de la polio vivo aunque atenuado. Era más efectiva que la Salk y de despliegue más simple (un terrón de azúcar embebido en líquido, y efecto vitalicio). Pero Sabin, aunque su vacuna estaba siendo testeada con éxito por la OMS en el Congo Belga, no lograba que la FDA licenciara su formula. ¿Para qué iba a tomar semejante riesgo, esa agencia, teniendo ya licenciada una vacuna mucho más segura, como la Salk, y que desde 1955 le venía ganando prestigio mundial y gratitud eterna a los EEUU? Los congresos internacionales y el correo con estampilla por vía aérea eran la Internet científica de entonces. Gracias a ella, en 1959 Sabin rezongó por la situación a su colega soviético Mikhail Chumakov y su esposa Marina Voroshilova. Con Nikita Khrushov como nuevo Primer Ministro, al menos en Moscú se respiraban ciertos aires de libertad… y de pronto se presentaba esta oportunidad de ganarle a los EEUU en su propio juego… El matrimonio soviético entendió perfectamente qué hacer. Para dar ejemplo, como en su momento Catalina II, Chumakov y Voroshilova ingirieron la vacuna, se la dieron también a sus 3 hijos, todos ellos virólogos, y además a sus nueras, y probó ser segura: nadie se agarró la parálisis fláccida (aunque era una posibilidad). Por la presencia del virus atenuado en la materia fecal de toda la familia, era evidente que esta vacuna -a diferencia de una Salk, a virus muerto- había infectado a todos de forma benigna. Chumakov y Voroshilova decidieron escalar su apuesta a 100.000 dosis. Como ningún burócrata se animó a gestionar el permiso de fabricación o suministro, Chumakov –hasta aquel momento, no demasiado conocido- se coló en el Kremlin, descolgó un teléfono descuidado, pidió a la operadora por Anastás Mikoyan, el Ministro de Salud, le contó su historia y le pidió el permiso para vacunar a 100.000 ciudadanos. El relato que sigue es de Pedro, uno de los hijos de Chumakov.             Mikoyan: ¿Mikhail, esta vacuna es buena?             Chumakov: Sí, camarada ministro.             Larga pausa. Carraspeo. Chumakov preocupado.             Mikoyan: Hacelo. Chumakov hizo llegar no 100.000 sino 300,000 dosis de la vacuna a los estados bálticos: Estonia, Lituana, Letonia, donde una metida de pata podía pasar sin ser tapa en Pravda, mientras Mikoyan fingía estar distraído en otras cosas. En un año y medio, la epidemia de polio en la URSS desapareció. En 1960, 77,5 millones de ciudadanos soviéticos estaban vacunados. Voroshilnova, Chumakov y Mikoyan eran estrellas de rock, y el virus estaba muerto en la URSS, oficial y también (casi) biológicamente. La fórmula Sabin era tanto más efectiva y barata que la todavía novedosa Salk que el resto del mundo no tardó en adoptarla. La FDA se tuvo que tragar la humillación y licenciarla. Desde entonces, la Salk sirve para terminar de barrer al virus. Increíblemente, ni Salk ni Sabin recibieron el premio Nobel. Si existe la vida después de la muerte y el cielo es la recompensa, los van a encontrar a ambos paisanos discutiendo agriamente, como en vida, cuál vacuna es la mejor. Respuesta: ambas. La Sabin puede barrer de brotes epidémicos un continente entero, pero el poliovirus atenuado sobrevive en las heces intestinales de los vacunados, tiene una resistencia fenomenal a la intemperie, y de tanto en tanto hace mutaciones que lo vuelven de nuevo paralizante e incluso letal. Lo dicho: está vivo, no mucho, pero vivo. Para las operaciones de limpieza, la eliminación final de los últimos casos, es necesaria la Salk. Finalizada esta digresión: ¿se entiende por qué Vladimir Putin le impuso la Sputnik V anti-Covid a todo su país tras un estudio observacional de 100 casos, un “trial” que en Occidente habría dado a lo sumo para una fase I? Dato importante: Putin le suministró la Sputnik a una de sus dos hijas, o al menos eso dijo. En Rusia, ese es un gesto con ecos históricos muy potentes. Sin embargo, el modo de imponer una novedad experimental en la URSS no es tan distinto del de Occidente: convencer a los jefes, un tenaz trabajo de pasillo, y luego de un “trial” sobre voluntarios, la publicación en revistas académicas. Lo que es distinto es el tamaño del “trial” y el apuro por hacer un gol en los 10 primeros minutos del primer tiempo. En la URSS la experimentación de fase fue siempre muy abreviada: poca experimentación preclínica, y licenciamiento por el estado tras estudios que en Occidente serían de fase I o a lo sumo II. La luz verde para una fase III masiva, ya más despliegue que experimento y sin doble ciego, en el caso de Chumakov, se limitó a una conversación por teléfono con Mikoyan. Y en este caso de la Sputnik V, la Federación Rusa procedió a la inversa: licenciar el despliegue por ukase del Presidente y se prosigue con la vacunación de decenas de miles de voluntarios “ma non troppo”, como los soldados. Luego se pueden distribuir suficientes placebos como para armar formalmente un doble ciego, poder considerar todo como una fase III ante el mundo y sacarle una sonrisa de aprobación a los malditos occidentales. Sobre todo, si no están para elegir y al decir uruguayo, «vienen pidiendo agua por señas». Lo dicho: los médicos rusos arriesgan todo, ya lo hacían antes de la Revolución de Octubre. Si pierden les puede ir mal. Al doctor Tom Dinsdale, el médico escocés que escarificó a Catalina II, la zarina le había garantizado caballos, una galera y guardaespaldas cosacos con sables y trabucos para que se pudiera fugar y evitar su linchamiento, en el caso de que su experimento personal terminara como viruela mortal. Y obviamente, está el problema de la publicación. Una práctica exitosa, como la de los macrófagos, raramente aparece en las revistas importantes de Occidente como Science, Nature, Plos, Proceedings, JAMA o The Lancet; salvo como curiosidad, y a veces como deseo reprimido, traducible como: “Ojalá pudiéramos desarrollar esto a fondo, pero nuestras agencias de regulación están llenas de burócratas horribles”. Para ello, ver Science, 25 de Octubre de 2002, vol. 298, artículo de Richard Stone sobre bacteriófagos. Conmovedor e ilusionado, el buen Dr. Stone termina ese artículo diciendo que los bacteriófagos, debido a la creciente resistencia de los patógenos ante los antibióticos, finalmente están a punto de encontrar su nicho en la medicina occidental. Lo contrario sería volver a las cifras de mortalidad por complicaciones bacterianas de la preguerra. Pero pasaron 18 años, los hospitales -incluso buenos- se han vuelto peligrosos por la flora bacteriana multirresistente, y los burócratas siguen ganando. El sistema de publicación soviético implicaba, si el asunto era de ruido, traducción a las varias lenguas del bloque de aliados de la URSS: el polaco, el estonio, el magyar, etc. Pero en la posguerra la gran publicación médica internacional estaba dominada ya por el idioma inglés, con el francés y el alemán en 2do y 3er puesto lejanísimos; asunto que a los rusos les caía (y cae) fatal. Por su parte, los soviéticos campeaban sobre una fracción tan grande de planeta y de humanidad que la mayor o menor atención de Occidente les importaba un rábano. Tenían público y pacientes cautivos de sobra. Agravaba el asunto la índole desconfiada y xenófoba de las agencias soviéticas de seguridad: salir en Nature sin una venia de la cúpula del estado era buscarse problemas. Tampoco sobraba vocación por generar productos o procedimientos apropiables y vendibles, lo que muestra una bruta bobera de cúpulas en Moscú, patología que, por cierto, La Habana no tiene, que para avivar el seso bien sirve la pobreza. Con la medicina hiperbárica, los bacteriófagos y un poco de márketing, la URSS podría haberse transformado en un destino de turismo médico chic, como hoy lo es Cuba en oftalmología o en enfermedades metabólicas, y ganado divisas a costa de la burguesía explotadora. Un desarrollo soviético del que Occidente se apropió gratis fue la medicina refractiva. Son las incisiones planificadas de la córnea ocular para darle una forma que permita disminuir las dioptrías en caso de miopías severas o complicadas con astigmatismo, e incluso prescindir totalmente de los anteojos. En la URSS, donde del experimento inicial al despliegue masivo se llegaba de un salto, en los ’70 ya había grandes hospitales en los que los pacientes pasaban en cinta transportadora de estación en estación, y en cada una de ellas un cirujano, con una punta de diamante, efectuaba algunos de los cortes planificados, y la cinta se llevaba al paciente hacia la estación siguiente. Este organización fordista permitía miles de tratamientos ambulatorios diarios, sin que se pueda afirmar con cifras que el margen de mala praxis superara el que hoy admiten los oftalmólogos occidentales, aunque la soviética era una sociedad con poco derecho a pataleo. Los occidentales transformaron el procedimiento de masivo a individual, desarrollaron software experto para planificar los cortes, sustituyeron la punta de diamante por láser tipo excimer, y añadieron la facturación, ese significativo detalle. Por último, el desprecio de los médicos rusos actuales por la publicación en Occidente es una herencia que no se sacuden. Como uno de los pueblos con mejor educación pública, los rusos son relativamente políglotas, pero soportan mejor el alemán que el inglés. Y esto no sólo porque les es más tolerable el idioma del enemigo que sí pudieron vencer, sino porque el inglés es un idioma sintácticamente proposicional, mientras que el ruso y el alemán tienen un armazón declinativo, como el latín o el griego. Son modos estructuralmente distintos de armar oraciones. En 35 años de periodismo científico no he conocido un solo investigador occidental que lea revistas médicas rusas, salvo emigrados recientes, aunque sí me crucé al menos con dos que se atrevían con publicaciones polacas. Aunque el polaco es declinativo, tiene la virtud de usar la grafía románica y no de la cirílica, herencia de aquellos sacerdotes ortodoxos griegos mandados a cristianizar las estepas rusas por los emperadores bizantinos. Eso sí, quizás para espantar por igual a occidentales y orientales, las revistas médicas polacas suelen tener títulos en latín. Finalmente, está la cuestión del prestigio: a la URSS se la juzga por el estado de sus hospitales en los ’80, cuando el estado soviético ya se caía a pedazos, obligado a patinarse en una carrera suicida de armas nucleares los pocos dólares que ganaba exportando. Y no tecnología fina (que la tenía), sino petróleo crudo. Enormes hospitales que en los ’50 habían sido modélicos, tapa de Pravda, en los ‘80 estaban desfinanciados, desmantelados, invadidos de ratas y gatos, y un jefe de neurología en ellos quizás ganaba 150 rublos y debía ganarse la vida en otras cosas. El 57% de los hospitales carecía de agua caliente. Cuando se derrumbó por fin el estado soviético, la pérdida de esperanza de vida fue drástica: en los hombres, pasó de 71 a 50 años. Los padres de familia perdieron simultáneamente el trabajo, la salud pública y de paso, a sus esposas. En este nuevo marco, la centenaria adicción nacional al alcohol se incendió y se hizo letal. Si en tiempos de la URSS no era lo mismo ser un langa de Moscú que un pajuerano de alguna de las 15 nacionalidades periféricas, todavía hoy en las regiones rurales de Karakalpakia, Sakha, Chechenia, Kalmykia e Ingushetia la mortalidad infantil anda en 100 de cada 1000 nacimientos. Son cifras semejantes a las de Angola, Chad y Bangladesh. Los grandes asesinos de pibes en la Rusia de hoy son la gripe y la tuberculosis, mientras que a los jóvenes los mata el escorbuto por falta de vitamina D, enfermedad metabólica casi desaparecida en el planeta. Casi el 70% del territorio ruso remanente es polar, se vive mucho bajo techo y la falta de sol no ayuda. A 31 años de desaparecida la URSS, los hombres rusos han recuperado algunos años de expectativa de vida: hoy se mueren, en promedio, a los 58 años y 11 meses. Las mujeres llegan a los 72. El país estaba seriamente a espera de nuevos héroes. La vacuna Sputnik Dr. Alexandr Ginzburg, jefe del Instituto Gamaleya, autor de la Sputnik V En abril de este año, con la pandemia haciendo estragos en Rusia, el profesor Alexander Ginzburg, de 68 años, y 100 de sus colegas del Instituto Gamaleya se inyectaron con una vacuna que les parecía promisoria, probada únicamente en monos. La vacuna habría sido muy “high tech” hace una década. Hoy es otra plataforma experimental de tantas basada en adenovirus del resfrío modificados genéticamente para que las células humanas expresen un antígeno clave del virus SARS CoV2: la proteína Spike, que tapiza su cápsula de estructuras como clavos. Ginzburg, a diferencia de otros fabricantes de vacunas conceptualmente parecidas (AstraZeneca o Janssen, y siguen las firmas) usó dos adenovirus, por si el sistema inmune del inyectado bloquea a uno de ellos. Hasta ahí, varias ideas muy rusas: arriesgar el propio cuerpo, y pegar con dos armas, por si una no alcanza. Algún genio de la publicidad llamó Sputnik 5 a esta fórmula, cosa de recordarle al mundo que el primer satélite artificial de la Tierra, en 1957, fue soviético y no estadounidense. Vladimir Putin, viendo que ningún profesional del Gamaleya se había muerto o enfermado de Covid, sino que además esos científicos parecían rebosar de anticuerpos contra el antígeno Spike, decidió que la vacuna era suficientemente buena y barata como para sus médicos, sus fuerzas armadas y de seguridad, y el cuerpo docente. Y para ello, la hizo licenciar por la agencia regulatoria nacional de medicamentos, sabiendo -como viejo jefe de la KGB- que no sería desobedecido. Y además, claro, hizo vacunar a una de sus hijas. O, como ya se dijo, eso dijo. ¿Y esto adónde nos deja a los argentinos? La vacuna Sputnik V viene de un país que, pese a que no es socialista desde 1989, carece de práctica de armar protocolos de fase I, II y III. Y la desarrolló un instituto académico sin experiencia de fabricación masiva de fármacos. Como tampoco la tiene el país en general: no hay fármacos rusos famosos. En 31 años, un país con recursos y logros científicos formidables y un estado que suele apoyarlos, no logró generar ninguna marca. De modo que, aunque conseguir pruebas de que la Sputnik es segura y eficaz es un desafío, el de fabricar miles de millones de dosis es aún mayor. Y esta tarea Rusia la delegará mayormente en laboratorios de genéricos de la India y Corea del Sur; porque los rusos siempre fabricaron para un mercado interno hoy de 147 millones. No tienen instalaciones ni recursos humanos como para un «scale up» de producción farmacológica en territorio propio. Y por más que estos laboratorios, las de India y Corea, sean empresas regidas por buenas prácticas, por mucho que se trate de proveedoras habituales (y secretas) de genéricos para grandes marcas occidentales, al ANMAT, nuestra agencia, no le sobran recursos humanos como para poner inspectores en cada una de tales fábricas. Sin embargo, es su deber ante la ley argentina, escrita cuando esta situación solamente existía en las malas películas de ciencia-ficción. También es evidente que el gobierno descuenta que el ANMAT acatará órdenes de aprobar la documentación de fase III proveniente de Rusia sin enredarse en detalles. Por una vez, me declaro partidario del verticalismo. En todo sentido, la Sputnik V será un acto de fe. Y habida cuenta del supercontagio que se viene en las ciudades turísticas argentinas este verano, y del relajo comprensible pero estúpido de una población harta de barbijos, distanciamiento y precauciones, si uno está sobrepasando los 60 paga más darse la Sputnik rápido que sentarse a esperar que pinte otra vacuna con mejores pergaminos. 1,25 millones de afortunados tal vez consigan alguna de las 2,5 millones de dosis de la de Pfizer, que también llegará rápido y cuya logística será endiablada por su temperatura de estoqueo y distribución (80 C bajo cero), salvo que venga acompañada de una considerable donación de ultra-freezers para estoquear y supertermos para milla final. Los mejores números con la peor logística. Vacuna para ricos, si la hay. Aunque es de base tecnológica parecida a la rusa (ambas son de adenovirus del resfrío atenuados que expresan genes del antígeno virual Spike), la de AstraZeneca no necesita de 20 grados Celsius bajo cero, 2 menos que el freezer de una heladera común. La de AstraZeneca no sólo nos cuesta entre 6 y 7 veces menos por dosis, sino que resiste una distribución a entre 2 y 8 grados sobre cero. En suma, es probable que la vacuna a la que aspiraba la Argentina, y cuantimás de producción local  para asegurarle al país el primer lugar en la fila de distribución, la Oxford, aquí termine llegando cuando el supercontagio vacacional se haya producido y esté empezando el contagio de la reactivación con frío invernal. Lo cual es un contrasentido, una buena apuesta que la semana pasada se jodió por una pésima decisión de AstraZeneca sobre el diseño de su fase III, asunto que hoy se interpreta como «cherry picking», que es descartar pacientes viejos para mejorar las cifras de eficacia de un estudio. Es lo que se hizo con aquel grupo que recibió -por error, aduce la empresa- una dosis y media, en lugar de dos, cohorte de sólo 3000 voluntarios y en la que significativamente, no había mayores de 55 años. De esto, sucedido en Inglaterra y más bien a escondidas del mundo, difícilmente pueda culparse a ningún argentino. AstraZeneca tenía una imagen impecable, precios imbatibles y una fórmula cuya logística era de las más simples. Nos asociamos mal. Dicho por uno que votó a este gobierno. Aunque todavía alguien deba explicar por qué el Ministerio de Salud, a diferencia del Ministerio de Ciencia y Técnica, no le puso un mango a las dos vacunas aparentemente sencillas y sin complicaciones que desarrollaron las universidades Nacional del Litoral, y Nacional de San Martín. Ambas tienen buenos estudios preclínicos.

Daniel E. Arias

ARAMCO, la petrolera de Arabia Saudita, anunció que considera emitir bonos en yuanes

0

DUBAI – ARAMCO, la compañía petrolera saudita controlada por el estado, ha planteado la posibilidad de emitir bonos denominados en yuanes, una medida que marcaría un cambio significativo en una industria tradicionalmente dominada por el dólar.

Un prospecto emitido este mes por la compañía petrolera más grande del mundo declaró que los pagarés en renminbi «podrían emitirse» en virtud de su programa de bonos, aunque Aramco no proporcionó detalles sobre el momento o la escala de dicha oferta. El documento establece los riesgos involucrados en la flotación de bonos en yuanes, incluidas la posible menor liquidez y la disponibilidad limitada de la moneda fuera de China. La disposición subraya la creciente importancia de Asia para Aramco desde una perspectiva comercial, como un mercado de alta demanda, y también la profundización de las relaciones financieras de los países productores de petróleo con Beijing. Debido a que las transacciones petroleras generalmente se liquidan en dólares, muchas naciones productoras de petróleo han vinculado sus propias monedas al dólar. China, que busca promover el uso internacional del yuan, ha hecho del cultivo del «petroyuan» una parte central de su estrategia monetaria, estableciendo un mercado para futuros de petróleo crudo denominados en yuanes en Shanghai. Una emisión de bonos en yuanes por parte de Aramco daría un impulso sustancial a la internacionalización de la moneda china, además de diversificar las fuentes de financiación para Aramco y para el gobierno saudí, que posee la gran mayoría de las acciones de la empresa. Aramco recaudó el martes pasado 8.000 millones de dólares en su primera emisión de bonos en moneda extranjera desde 2019, aparentemente denominados enteramente en dólares.

Etiquetado de alimentos: el derecho a saber

El proyecto de ley sobre etiquetado de alimentos ya tuvo media sanción en el Senado y ahora se discute en comisiones de la Cámara de Diputados. En qué consiste la iniciativa, y la experiencia de otros países.

En la Argentina, siete de cada diez personas adultas y cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes tiene exceso de peso. De ese grupo, alrededor de la mitad tiene obesidad y la otra mitad sobrepeso.
.
Los datos son de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y se trata de una de las cifras más altas de la región que, además, viene aumentando en los últimos años. Esta tendencia preocupa porque la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
.
Una de las principales recomendaciones de política pública basada en evidencia que impulsan desde hace años entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) es implementar un sistema de etiquetado frontal en alimentos envasados y bebidas sin alcohol donde se consigne información nutricional de forma simple y visible. Esta discusión llegó finalmente al Congreso Nacional y el 29 de octubre el proyecto de Ley sobre Etiquetado de Alimentos obtuvo media sanción en el Senado por amplia mayoría (64 votos a favor y 3 en contra). Ahora, se está discutiendo en cuatro comisiones de la Cámara de Diputados (Legislación General, Salud, Industria y Defensa del Consumidor) pero todavía no hay fecha estipulada para su tratamiento en el recinto.
.
“Hoy en día los envases de alimentos presentan información confusa y engañosa. La regulación actual del rotulado de alimentos, que es el Código Alimentario Argentino, no tiene un enfoque de prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles y se producen vacíos legales. Por ejemplo, las empresas no están obligadas a declarar el contenido de azúcares que presentan los productos. Es por eso que se necesita contar con una ley de etiquetado que funcione como puerta de entrada para un paquete de políticas que en conjunto permitirán mejorar los entornos alimentarios y prevenir esas enfermedades”, afirma la nutricionista Leila Guarnieri, investigadora del equipo de alimentación saludable de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) Argentina.
.
La iniciativa que se discute en el Congreso busca garantizar el derecho a la salud y a la información, y es el resultado de varios proyectos de ley presentados por legisladores de distintos partidos.
.
El objetivo es implementar sellos negros octogonales con letras blancas mayúsculas que adviertan si el alimento contiene exceso de sodio, azúcares, grasas y/o calorías. Según el proyecto, el tamaño de cada sello no puede ser inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase. Además, si el producto contiene edulcorantes o cafeína, el envase debe exhibir también una leyenda que advierta que no es recomendable en niños.
.
En el caso de Chile, donde la norma se implementa desde 2016, según los estudios realizados, la población redujo la compra de alimentos y bebidas con nutrientes críticos en exceso.
.
La FIC Argentina y la Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad en Niños, Niñas y Adolescentes, una red que nuclea a más de 50 organizaciones de la sociedad civil de todo el país y cuenta con el apoyo de UNICEF, son dos entidades que vienen impulsando el proyecto de ley de etiquetado y aportando evidencia científica para respaldar el reclamo. En octubre, publicaron un informe sobre “Mitos y realidades del etiquetado frontal de advertencia”, en el que explican las razones por las que la Argentina debería implementar un etiquetado de octógonos negros basado en el Modelo de Nutrientes de la OPS y tratan de desmitificar los argumentos que esgrimen ciertos sectores de la industria para oponerse a esta política de salud.
.
“Uno de los mitos más escuchados a lo largo de la discusión es que existen trabas legales para avanzar con un sistema de etiquetado frontal de advertencia y que la Argentina debe promover un sistema que se encuentre armonizado con el Mercosur. Sin embargo, los países son soberanos para poder avanzar en aquellas medidas que brinden protección a la salud de su población y que garanticen la seguridad alimentaria. De todas maneras, es importante destacar que los argumentos que suelen manifestar los representantes de la industria para oponerse al avance de esta política ya han sido refutados con evidencia científica en distintas publicaciones que venimos realizado”, explicó Guarnieri.
Argentina viene rezagada en la implementación de una política de etiquetado de alimentos
Según lo que pudo verse durante el tratamiento del proyecto de ley, tanto en el Senado como ahora en la Cámara de Diputados, algunas entidades que manifestaron su oposición –en general o en particular– fueron la Coordinadora de Empresas Alimenticias (COPAL), el Centro Azucarero Argentino (CAA), la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas Sin Alcohol (CADIBSA) y el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación, (CEPEA).

La situación regional

A nivel regional, la Argentina viene rezagada en la implementación de una política de etiquetado de alimentos, a diferencia de países como Chile, México, Perú, Ecuador y Uruguay, que ya tienen legislación al respecto. A partir de la evidencia generada en estos años y de la experiencia de esos países, la OPS presentó esta semana el informe “El etiquetado frontal como instrumento de política para prevenir enfermedades no transmisibles en la Región de las Américas”, en el que compilan los resultados obtenidos con los sistemas de etiquetado implementados y exponen diversas consideraciones legales y económicas relacionadas con la medida.
.
Según la OPS, el uso del sistema de semáforo que utiliza la combinación de colores y palabras (rojo para alto, amarillo para medio y verde para bajo) “ha resultado menos eficaz para informar a los consumidores cuándo los productos contienen cantidades excesivas de azúcares, grasas o sodio, en comparación con el sistema de advertencias nutricionales adoptado en Chile, México, Perú y Uruguay”, que es el de los octógonos negros. Además, el sistema de colores demostró ser menos eficaz para influir en la intención y decisión de compra de los consumidores porque genera confusión y demanda más tiempo para determinar si el producto tiene exceso o no de determinado nutriente.
.
Según Guarnieri, “las evaluaciones de países que ya han utilizan un sistema de etiquetado indican que la política permite disminuir el consumo de productos con exceso de nutrientes críticos, dando cuenta de la efectividad de esta política como herramienta de salud pública”.
.
La investigadora ejemplifica con el caso de Chile, donde la norma se implementa desde 2016. Según los estudios realizados, la población redujo la compra de alimentos y bebidas con nutrientes críticos en exceso, tales como bebidas azucaradas (las compras se redujeron en un 25%), cereales azucarados (en un 14%) y postres envasados (en un 17%). Adicionalmente, la experiencia chilena indica que el 68% de las personas modificaron sus hábitos alimentarios a partir de la implementación de la ley.
.
Pese a que la evidencia sobre los beneficios del etiquetado es contundente, la presión ejercida por el lobby industrial es un obstáculo importante para que la Argentina también pueda tener su ley. Por eso, en un principio el proyecto fue girado a seis comisiones, con la intención de demorar su salida. El reclamo de las organizaciones logró que se redujeran a cuatro y actualmente se están realizando reuniones informativas, pero no se sabe si llegará a tratarse en el recinto antes de que finalicen las sesiones ordinarias. “Esperamos que las y los diputados, al igual que las y los senadores, no cedan a la presión de la industria y prioricen el derecho a la salud por sobre cualquier tipo de interés privado”, finalizó Guarnieri.

Y-TEC: «Buscamos empezar a producir aquí celdas y baterías de litio»

0

El presidente de Y-TEC, la empresa de base tecnológica perteneciente a YPF y al CONICET, Eduardo Dvorkin, habló del proyecto de la compañía para crear una planta de escalado real de baterías y celdas de litio, en la que avanza en articulación con la Universidad Nacional de La Plata.

Eduardo Dvorkin es uno de los tecnólogos actuales con mayor prestigio de la Argentina y con alto reconocimiento a nivel internacional, y entre sus últimas producciones está el desarrollo de un grupo de investigación y desarrollo PyME que trabajó junto a INVAP en sus proyectos satelitales. De base, su formación es ingeniero electromecánico por la Universidad de Buenos Aires, pero luego se doctoró como PhD in Mechanical Engineering, en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT). Además fue miembro de la Scientific Committee de la European Scientific Association for Material Forming (ESAFORM), en el año 2007. El presidente de Y-TEC, se refirió, además, al aumento de participación del Estado en empresas de base tecnológicas, fijado por decreto por el Poder Ejecutivo que autoriza mayor injerencia del CONICET en las futuras EBTs. «Esto le va a permitir al Estado a ir más decididamente a la formación de empresas de base tecnológica lo que es muy bueno, porque son necesarias para aumentar el valor de la producción argentina, y porque el Estado es el gran impulsor posible en todo el mundo y en nuestro país que es de capitalismo tardío», consideró Dvorkin. Dvorkin citó a la estatal rionegrina de alta tecnología, INVAP, como modelo de desarrollo: «INVAP es un ejemplo muy alto. A futuro no se si serán diez o dos empresas de base tecnológicas, pero es absolutamente necesario que tengamos más empresas como esa». «Las Empresas de Base Tecnológicas existentes tuvieron un gran impacto, por ejemplo en la industria satelital, que no es pensable sin INVAP», dijo Dvorkin, y destacó que «lo interesante es que INVAP actuó como un articulador de una importantísima red de PyMEs y de laboratorios de investigación«. «INVAP tiene una enorme función al movilizar una amplia red de recursos tecnológicos», consideró Dvorkin. Dvorkin también valoró el rol de Y-TEC por su peso en el tema de las energías, como petróleo y gas, en el rol de desarrolladora de tecnologías para aumentar la participación argentina en la producción de gas, y en particular en el no convencional en Vaca Muerta. Además, destacó que la empresa trabaja en la tecnología de nuevos tipos de energías como con el desarrollo de las baterías de litio, hidrógeno, y también desarrollando productos para la producción agraria como inoculadores para que las plantas absorban mas nitrógeno. «Y-TEC tuvo un rol importante apoyando, no desarrollando, con ingeniería industrial el desarrollo del NEOKIT«, explicó Dvorkin, y aseguró que «nuestro propósito es establecer una planta de escalado real de baterías y celdas de litio que sirva para electrificar una decena de colectivos anualmente», y en este sentido, dijo que «estamos tratando de demostrar que el camino de la tecnología de avanzada es posible y lo vamos a hacer».
Eduardo Dvorkin, presidente de Y-TEC

El INDEC arranca con el Censo Económico

0

Este lunes 30/11 el Indec da comienzo a un censo económico, el primero en 15 años. Los censos en la Argentina son obligatorios, y  éste será digital. Por lo tanto las empresas tendrán que ir a la página web del organismo para inscribirse. Pero tendrán que hacerlo en distintas etapas, según su naturaleza.

El censo irá abarcando a las personas jurídicas y luego a aquellos que trabajen en forma autónoma o monotributista. De ese modo el organismo busca relevar todas las unidades empresarias de la economía sean personas físicas o jurídicas (grandes empresas, fundaciones u ONG). La primera etapa, hasta marzo, será obligatoria para las personas jurídicas. Después vendrán los autónomos y finalmente los monotributistas. Estos finalizarán en junio. Será un censo corto con una lista de entre 14 y 17 preguntas a responder. “Un censo económico no sólo es de utilidad para el sector público sino también es clave para el sector privado porque permite saber cuáles son los sectores más dinámicos y las regiones donde tal vez estén sus proveedores para hacer inversiones”, explica Marco Lavagna, jefe del Indec. “Permite además planificar cuáles son los sectores que más crecen, los que menos, quienes demandan más empleo y qué tipo de empleo. Es información estratégica que una empresa puede aprovecharla bien”. La última vez que en Argentina se hizo un censo económico fue en 2004. “Demoró cinco años en procesarse y se necesitaron 15.000 personas en la calle”, recordó Lavagna. El censo actual tendrá dos pasos. El empadronamiento, donde una persona que desarrolla una actividad se anotará. Luego deberá contestar entre 14 y 17 preguntas básicas donde el objetivo es caracterizar la unidad económica en la que se desempeña. Todo será digital y es la primera gran diferencia respecto de 2005. La segunda diferencia con el ejercicio de 2005 es que en este caso el Indec no relevará sólo negocios o empresas en particular. “Acá estamos yendo también a autónomos o monotributistas con lo cual el universo es más grande”. Se calcula que el Indec relevará unos 6,5 millones de CUIT para empadronar. “Esto nos permite velocidad, procesar más rápido y reducción de costos”. El censo es obligatorio. Las empresas o personas que no lo hagan no podrán completar trámites claves hacia adelante. ”Se enviarán 300.000 mails por semana invitando que respondan el censo”, explica Lavagna. “No queremos que se llegue al punto de que se les diga a las empresas de que porque no hicieron el censo no podrán completar tal o cual trámite. Queremos concientizar la utilidad de hacer un buen censo no sólo para el servicio del sector público sino también porque es clave para el sector privado saber los sectores más dinámicos y las regiones donde están sus proveedores para hacer inversiones”.

Vacunas anti COVID en Argentina. Un escenario complicado – 1° parte

0
Se complica el escenario de la vacunación en Argentina contra el Covid-19. Hasta ahora, se comprarían 25 millones de dosis (suficiente para 12,5 millones de inoculaciones) de la vacuna rusa Sputnik V. Servirían como comienzo de la anunciada campaña vacunatoria de 13,2 millones de habitantes (sumando personal de salud, FFAA y de Seguridad y población mayor de 60). En esa primera volea, habrá no muchas vacunas de Pfizer. A diferencia de la rusa, que más que floja de papeles carece lisa y llanamente de ellos, la fórmula Pfizer-Biontech viene antecedida por un estudio impecable de fase III. Pero trae, como pecado de origen, una distribución endiablada: debe permanecer a – 80º C (ochenta grados Celsius bajo cero) hasta el momento de la inyección, lo que la vuelve una fórmula para ricos, si la hay. De ésta se compran 3 millones de dosis, lo que a doble vacunación da para 1,5 millones de argentinos favorecidos por una estadística de efectividad del 90%, por ahora creíble. Y lo que viene fallando es la apuesta local: es imposible saber cuándo podría licenciarse en Argentina la vacuna de AstraZeneca, “la Oxford”, o la ChAdOx, como se la llama también. Aquí la está fabricando mAbxcience, una biotecnológica del grupo Elea, en su planta de Garín, provincia de Buenos Aires, para toda la región, y a su riesgo. Muy a su riesgo. De la Oxford ya hay un stock importante a granel, lo que no facilita la distribución en Argentina: se envasaría en México, a preguntarle a AstraZeneca el por qué: las multinacionales aman las cadenas de valor, odian las fronteras y jamás hacen todo en un mismo país. Se esperaba que la Oxford pudiera repartirse en el nuestro a fines de febrero o en marzo, pero no parece que la Food and Drug Administration (FDA), autoridad regulatoria yanqui, le vaya a dar una luz verde rápida: la fase III que presentó la empresa ha incurrido en raras desprolijidades. Y eso puede bloquear su inscripción por la ANMAT, la agencia regulatoria argentina. ¿Qué desprolijidades? En Gran Bretaña, 3000 voluntarios recibieron por error de formulación un primer pinchazo que tenía aproximadamente la mitad de la dosis correcta del principio activo. Un mes más tarde, cuando todavía esto de la mala dosificación se ignoraba, esos 3000 voluntarios recibieron la 2da dosis de refuerzo, ésta vez completa. Esta cohorte intempestiva que totalizó una dosis y media tuvo, sorprendentemente, el mejor desempeño: eficacia del 90% en prevenir la infección. En la práctica, esto significa que cuando se rompió –en forma preliminar- el anonimato del doble ciego de los infectados luego de la vacunación en Gran Bretaña, y “Goodness Gracious!”: el 90% de ellos estaban en la rama placebo del experimento, la cohorte de los voluntarios que recibieron sólo agua salada. Pero 9000 voluntarios británicos más recibieron ambas dosis completas de la Oxford, a reglamento estricto del diseño del experimento, y en ellos la eficacia resultó inferior: el 62%. WTF! Esto dejó a los analistas rascándose la cabeza, y continúan. AstraZeneca, obligada a dar resultados preliminares porque ya lo habían hecho sus rivales para ganar plata en la timba bursátil, arregló este furcio atribuyéndole a su vacuna una eficacia promedio del 70%. Aún dando el método de llegada al número por bueno (y no lo es), éste en sí resulta notablemente inferior a la manifestada por los informes (también preliminares) de Moderna (95%) y de Pfizer-Biontech (90%). Estas no son cifras definitivas, sino el equivalente de resultados “en boca de urna” cuando hay elecciones: marcan tendencias que en el caso de Moderna y Pfizer probablemente se mantengan firmes sin grandes cambios hasta que los comités de ética de ambos experimentos de fase III los den por terminados. Cuando eso suceda, los experimentos se publicarán en revistas científicas con comité de referato, es decir tras ser aprobadas por expertos internacionales independientes, obligados a mirar todo con mala leche, porque con la firma se juegan el prestigio. Recién entonces se tendrá números más duros, que probablemente luego resistirán mejor los embates de «la rugosa realidad», como la llamó Rimbaud, en la fase IV siguiente. Esta es la del licenciamiento por agencias nacionales o regionales como la FDA de EEUU o la EMEA de la Unión Europea, y luego el despliegue a escala mundial bajo “fármacovigilancia”. Aquí se espera que las cifras altas de eficacia y seguridad decaigan, por todo lo que esta etapa conlleva de errores de procedimiento en la fabricación a gran escala, o por la inactivación de miles de dosis por inevitables quiebres logísticos en las cadenas de frío. Pero en esta fase IV también se descuenta la aparición de efectos tóxicos que permanecen ocultos en un doble ciego de 30 o 40.000 casos, y que sólo se revelan cuando los vacunados son millones. La fase IV es la de las sorpresas, para mal o para bien (aunque lo último es raro). Como dijo el general prusiano Helmuth von Moltke, allá por 1882 y tras haberle dado una insólita y rápida paliza al hasta entonces más temido ejército del mundo, el francés: “La primera víctima de la batalla es el plan”. Eso mismo lo puede decir la “Big Pharma” francesa Sanofi, cuya vacuna contra el dengue, al desplegarse en 2017 en Filipinas a escala de las escuelas, mató a 600 chicos de fiebre hemorrágica, idéntica a la causada por la reinfección cruzada con distintas cepas del virus salvaje del dengue. Eso era justamente lo que la vacuna pretendía evitar, y nada parecido se había insinuado en la fase III. Ese incidente terrible sigue en debate, porque la Dengvaxia, nombre comercial de la fórmula, fue licenciada por la FDA y le EMEA. Cuando el fin de una fase III revela quién recibió qué cosa, los participantes de la rama placebo son inyectados sin costos con una doble dosis de vacuna “en serio”, si ésta probó ser suficientemente eficaz y segura. Es uno de los beneficios de ser voluntario. El problema de AstraZeneca, entonces, es triple: las sorpresas e incongruencias en fase III son raras, en primer lugar, y la eficacia promedio del 70% de la Oxford no es sólo muy inferior a la que se atribuyen provisoriamente Moderna y Pfizer, sino un total invento. Eso en segundo y tercer lugar. Ninguna autoridad regulatoria acepta que se promedien peras y manzanas, como hizo AstraZeneca, y la reacción de la prensa científica fue feroz: se acusó a la firma de “cocinar” sus estadísticas, probablemente borrando resultados desfavorables, práctica que en el gremio se llama «cherry picking» (elegir una a una las cerezas). A esto ayudó que en aquella cohorte de 3000 voluntarios, «la de la dosis y media empezando por la media», no hubiera siquiera un único mayor de 55 años. En verdad, no se puede demostrar dolo, pero la mujer del César no sólo debe ser honrada sino parecerlo, como dicen que decía Julio César (no es así). Algún CEO de AstraZeneca que autorizó esto debe estar haciendo «sepukku» corporativo, probablemente con ayuda. Esto probablemente paralizará de terror un tiempo a las dos mayores agencias occidentales de licenciamiento, las mentadas FDA y EMEA, obligadas al menos a parecer la mujer del César. Y para los argentinos, es una macana, porque las reguladoras de los países intermedios y/o pobres a estas dos les imitan hasta el modo de escupir, dicho a lo Jorge Luis Borges. El mercado bursátil ya descuenta esto, y se ve en que las acciones de AstraZeneca se plancharon, la semana pasada, mientras que las de Moderna y Biontech (socio alemán de Pfizer en la vacuna antiCovid) se dispararon un 30%. En realidad, este episodio bien se podría mirar a la inversa. Por un error afortunado, quizás, poniéndole onda y con mirada benigna, AstraZeneca haya descubierto que su vacuna funciona mejor con una dosis y media, empezando por la media, que con una doble completa. Y esto debería ser una noticia excelente en un país que, como la Argentina, es fabricante autorizado para toda la región, y que debido a ese privilegio estará pagando entre U$ 3 y U$ 4 la dosis (Moderna, arriba de U$ 40 la dosis, Pfizer arriba de U$ 20, y la Sputnik V, U$ 19,90).
La planta en Garín donde se fabricará la vacuna de Oxford
En Argentina se fabrican 150 millones de dosis de la vacuna Oxford de AstraZeneca en la planta de mAbxcience, del grupo Elea, en la ciudad bonaerense de Garín, para distribuir en toda la región. Es más: dado que la Oxford es una de las muchas decenas de vacunas hechas con adenovirus de resfrío “recombinados” para hacer de carrier del antígeno viral, no es imposible que este dato de “primero media dosis, y al mes, dosis entera” sirva para mejorar los números de empresas rivales en fase III o cuando entren a ella. Y eso, por puro empirismo científico, porque hay más de una hipótesis pero nadie tiene la menor certeza acerca de las causas del fenómeno. Por ahora, dato curioso, la única vacuna con este tipo de plataforma adenoviral y en fase III que parece funcionar bien con dosis única parece ser la de Janssen, firma comprada por Johnson y Johnson. Aquí, bajo dirección de la Fundación Stamboulián, están haciendo un «trial» de 10.000 voluntarios, como parte de uno mundial de 60.000, el mayor que conoce hasta ahora quien firma. No es imposible que esta vacuna nos llegue, con algunas otras primeras finalistas, dentro del paquete que arma para los países pobres el consorcio mundial Covax. Pero volviendo a AstraZeneca, el profesor David Salisbury, vacunólogo experto del “think tank” británico Chatham House, le marcó con fría imparcialidad a la compañía: “Uds. tomaron dos estudios hechos con diferentes dosis y armaron una mezcla que no representa a ninguna de ambas. Creo que eso va a generarle problemas a mucha gente”. Y entre esa gente va a estar la de nuestro ANMAT, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, la reguladora criolla. Todavía es posible que la vacuna Oxford sea excelente, y que su eficacia –cuando se la pueda medir bien- supere el 70%. Es una vacuna a la que Argentina apostó con alma y vida: como fabricantes bajo licencia no sólo nos saldrá barata, sino que –gran diferencia con otras fórmulas a adenovirus recombinados- ésta se puede distribuir a temperaturas de entre 2 y 8º Celsius SOBRE cero. La logística –una heladerita de telgopor y hielo, no necesariamente seco- podría resultar tan sencilla como la de un delivery de heladería. Perder semejante apuesta o cobrarla tarde, para nuestro país, sería -o más bien, será- un tremendo clavo. Y es que, como observa el investigador principal del Conicet Roberto Rovasio, biólogo molecular, la clase media argentina, harta ya de distanciamiento, tiró la chancleta el 20 de Junio, el Día del Amigo. Que habría que rebautizar como el Día del Cabeza de Termo. Desde entonces sobrevino un incendio de casos que nos llevó de ser parte de las cuatro joyas epidemiológicas regionales, junto con Uruguay, Paraguay y Cuba, a tener más muertos por millón de habitantes que México (814,20) y Brasil (812,21), cifras del Johns Hopkins Hospital del 24 de noviembre. Lo de Brasil probablemente es un invento del gobierno federal, y en realidad nuestro vecino tiene al menos 7 veces más casos que los que admite. Eso lo denunció desde mayo la Universidad Nacional de Pelotas: soberbio nombre, la de esa casa de estudios, para refutar a un presidente, y máxime a Jair Bolsonaro. Pero hablando en serio, ésa es la 3ra unidad académica del país en tamaño y prestigio. Lo que dice, se pega. Más allá de tener los argentos peores números que los oficiales de Brasil, el 24 de noviembre estábamos al nivel de Gran Bretaña, que puede argumentar en su defensa que el menos está en el Hemisferio Norte, en latitudes frías y altas y cursando su segunda ola, la reinfección en invierno. En el pre-verano austral Perú todavía nos supera largamente, con sus 1114,20 muertos por millón de habitantes, pero ése –como Chile- no es un país que haya desmontado su sistema de salud público, como hizo la Argentina en los ’90, porque ni en tiempos de Haya de la Torre, el Perón peruano, intentó construir uno. Peruanos, agárrense: allá vamos. Ante estas cifras y con el supercontagio que cualquiera descuenta se desatará por la inconducta de millones de compatriotas sin barbijo ni metro y medio de distancia en las inminentes vacaciones veraniegas, el futuro inmediato aquí pinta sombrío. Si se suma el re-contagio que sobrevendrá promediando otoño, con el regreso del frío, del transporte público y el encierro en lugares de trabajo y estudio invernales, compatriotas, díganme qué vacuna ofrece un razonable 50% de eficacia y me tiro de palomita sobre ella. Pero el asunto es que mientras AstraZeneca no presente una fase III como la gente, la FDA probablemente no le acepte ni siquiera un 62% de eficacia y le eche flit hasta que ordene sus papeles y sus cifras. Y esto es pésimo para la Argentina, porque la ANMAT la creó el presidente Carlos Menem para evitarse escándalos y caerle bien a la Big Pharma de EEUU: licencia automáticamente por ley fundacional lo que apruebe la FDA, y se atrasa –también casi automáticamente- en aprobar lo que carezca de esa venia. Todo esto explica que el Ministerio de Salud ahora se haya agarrado de la Sputnik como de un clavo al rojo. Es la vacuna que primero recibirán los médicos, los uniformados y los jubilados (ahí entro en la foto). No se la puede llamar floja de papeles porque todavía no tiene, situación rara en aquellas que ya están en distribución masiva. No hay modo de echar agua bendita sobre la fase III internacional, con 40.000 voluntarios y 10.000 trabajadores de la salud que la Rusia encaró para hacer de la Sputnik un producto exportable. Las autoridades rusas la iniciaron hace demasiado poco, cuando ya estaban suministrándola a su propio personal médico, paramédico, militar, policial y a su cuerpo docente. El licenciamiento de esta vacuna en origen fue una decisión totalmente política, es decir extra-médica, de Vladimir Putin. Tal vez sea la mejor fórmula del mundo y lo deseo de corazón, porque es la que parece nos espera. Pero tarde se aboca a demostrarlo el país que la desarrolló: no está en sus tradiciones demostrar. La pregunta inevitable en este otro rincón del mundo es cómo Putin decide vacunar a 147 millones de sus paisanos tras un testeo de la Sputnik sobre sólo 101 voluntarios y sin doble ciego, y se sale con la suya. La otra gran pregunta es cómo y por qué el Instituto Gamaleya pretende credibilidad universal cuando le atribuye a su vacuna un 92% de eficacia tras “destapar” casos de infección con Covid en plena fase III, y comprobar con satisfacción que están mayormente en la rama que recibió placebos. ¡Pero esto lo hizo con apenas 20 infectados, en la misma semana en que Moderna y Pfizer dieron resultados anticipados con más de 94! ¿Entonces 18,4 infectados del estudio de Sputnik recibieron agua salada? Bienvenidos a la era del voluntario decimal. Para entender la naturalidad de semejante bolazo, hay que repasar un poco la cultura médica rusa durante siglos, es decir incluso la pre-imperial y pre-soviética.

(Concluirá mañana)

Daniel E. Arias

(La 2° y última parte de este artículo está aquí)

Municipios contra feedlots. Alberti los prohibe a menos de 5 kilómetros de la ciudad

0
Ayer el suplemento «Campo» del diario La Nación publicó esta nota donde refleja -como era previsible- la indignación de los propietarios rurales contra las reglamentaciones que impiden determinadas actividades en la cercanía de sitios poblados o de cursos de agua. En AgendAR entendemos la lógica del actual modelo de producción agropecuaria. Pero les tenemos una mala noticia: la tendencia en la sociedad moderna a la protección ambiental, a una alimentación «más natural» y al cuidado de la salud humana es cada vez más fuerte. No sólo en el ámbito local, o deberíamos decir, no tanto en el ámbito local. En todos los países desarrollados se cuestiona, cada vez con más fuerza, la agricultura que depende del uso intensivo de agroquímicos y el engorde forzoso de animales. Los productores argentinos, tanto como los brasileños, deben prestar atención a la reacción de los gobiernos y también de los mercados.

ooooo

«Antes contra los agricultores, ahora el atropello es para con los ganaderos». Los productores del partido bonaerense de Alberti dicen que no pueden salir de su asombro. El martes pasado, el Consejo Deliberante de esa ciudad modificó una ordenanza municipal en donde se prohíbe la crianza intensiva de animales dentro de los 1500 metros de los cursos de agua, escuelas o viviendas rurales del partido, y de 5000 metros de los centros urbanos. La medida afecta a más de 100 productores y 30.000 hectáreas. El municipio, ante la reacción de los productores habla de una mala interpretación de la norma. Asegura que en una reglamentación se referirá a los feedlots, establecimientos de engorde a corral. En respuesta a la ordenanza, mañana lunes 30 por la mañana los productores de Alberti se movilizarán hacia la Municipalidad y pedirán una audiencia al intendente Germán Lago. Asimismo presentarán recursos de amparo. En tanto, entidades rurales del norte bonaerense expresaron su apoyo a los productores y señalaron que marcharán hasta el lugar en respaldo «ante otro avance demencial de los municipios, en este caso de Alberti, sobre los derechos civiles consagrados en nuestra Constitución donde no ya solo el gobierno nacional agravia al campo sino también las administraciones municipales». Juan Manuel Zunino, ex presidente de la Sociedad Rural local y actual secretario de la entidad, explicó que el partido tiene 110.000 hectáreas y es cortado de manera transversal por el rio Salado y, que además, está el rio Saladillo y una gran cantidad de cañadas. «El curso del rio Salado es de 75 kilómetros en el partido y el Saladillo tiene unos 25 kilómetros, cuando se suman las cañadas son otros 25 kilómetros. Por esta medida, quedan afectadas unas 30.000 hectáreas y más de 100 productores». Según contó el productor, la modificación enviada por el intendente Germán Lago aduce razones de salud pública y protección del medio ambiente, donde ya «la anterior legislación describía a la cría intensiva a más de un bovino por hectárea, más de cinco ovejas/cabras por hectárea». «Lo que más preocupa a los productores que antes hacían agricultura y se volcaron a la ganadería por el tema de las restricciones a la aplicación de fitosanitarios es que quedan totalmente improductivos. Ahora los corren para no poder tener hacienda tampoco», señaló. La concejal y presidente de bloque de Juntos por el Cambio, Sivina Vacarezza, contó que todo su espacio votó en contra de la normativa pero que no alcanzó. «Esa modificación de pasar 300 a 5000 metros la distancia de los centros poblados para la cría intensiva y 300 a 1500 metros para los cursos de agua es inaplicable y arbitrario». «Nosotros pedimos que se llame y se consulte a gente especializada y los productores involucrados porque esto implica achicar la producción», indicó y agregó: «Esto es un atropello al productor que trabaja. Estoy a favor de cuidar el medio ambiente, pero existen un montón de medidas mejores para aplicar como trabajar en las Buenas Prácticas Agropecuarias». Asimismo, la concejal relató que otro de los contratiempos que trae la nueva norma es que existe en el partido una escuela agrotécnica que tiene un tambo en el lugar y está ubicada a 4700 metros del egido urbano y que, por lo tanto, deberán dejar de producir. En este sentido, Daniel Palazzo, secretario legal del municipio, dijo que existe una interpretación errónea del espíritu de la ordenanza. «Lo que se busca es enmarcar a la producción de los feedlots o sea el engorde a corral. Eso es lo que va a surgir de la reglamentación en la que ya se está trabajando». La ordenanza nueva no menciona a los feedlots como tal, sino «cría intensiva de ganado», algo que los productores pueden hacer no necesariamente con ese esquema de engorde a corral. Por último, Zunino contó que ya se empezó a intimar a pequeños productores de la zona de quintas en donde le informaban que le daban un plazo de seis meses para sacar sus animales. «Hoy en el partido hay 44.000 cabezas. Van a quedar muchos campos improductivos. Es un ataque sistemático con la producción agropecuaria. Siempre es mas fácil prohibir que ponerse a estudiar».

Preguntas de hoy: ¿A quiénes se vacuna primero? ¿Qué pasa si nos vamos de vacaciones?

0
“¿O sea que vamos a tener que volver desde la Costa para darnos la vacuna?” La inquietud vino de un hombre de 75 años, casado hace 50, hipertenso y que está entre los que planean salir de vacaciones por más de una semana.
.
El Ministerio de Salud había anticipado que el esquema de vacunación contra el coronavirus sería “parecido al electoral”, es decir, a cada individuo, una sede de vacunación según su domicilio. Pero la respuesta -de una alta fuente nacional- sorprendió: “No, no debería haber problema. Se está evaluando, porque es lo lógico: que te puedas vacunar donde pasás las vacaciones, siempre y cuando te quedes lo suficiente como para recibir las dos dosis en el mismo lugar”.
.
Si el “permiso” para vacunarse “donde sea” en el país se confirma, las provincias deberán, ante todo, poner buena onda, es decir, dejar de lado cualquier celo pueril y aceptar que su infraestructura e insumos estarán al servicio, también, de algunos no residentes “de riesgo”.
.
En particular, aquellas provincias que condensan los principales destinos turísticos del país. En cifras, el Ministerio de Turismo y Deportes estima que el verano será tranquilo, con entre 9 y 10 millones de turistas yendo y viniendo por el territorio nacional (60% o 65% de lo normal).
.
Por otro lado, no debería ser un operativo de vacunación inabordable, al menos en una primera instancia. Nadie espera para enero y febrero una estrategia que abarque las 12 millones de personas consideradas “de riesgo”, sino que se hará una vacunación escalonada, por subgrupos.
.
«Si bien todo esto se está definiendo, lo que es seguro es que si la persona se quiere vacunar en otra jurisdicción donde está de vacaciones, se va a tener que quedar las semanas que hagan falta (21 o 28 días, según el fármaco) hasta darse la segunda dosis. Se le va a dar un carnet (probablemente digital) que va a acreditar dónde recibió la primera inyección, para que también se aplique, ahí, la segunda”.
.
Al cierre de esta nota, los ministerios de Salud de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires no estaban al tanto de que se barajara una modalidad con tal grado de «plasticidad».
.
De todos modos, hay que insistir en que las personas de riesgo, en lo posible, no se movilicen
.
“Por sentido común, si alguien de riesgo se quiere ir de vacaciones, el Estado no le puede prohibir hacerlo. De todos modos, hay que insistir en que las personas de riesgo, en lo posible, no se movilicen. Y que si se movilizan, se queden para hacer la vacunación completa”, subrayó la fuente, tal vez pensando en la casi visible segunda ola de contagios.
.
Modelo a la vasca
Rafael Bengoa, médico español, de Bilbao (País Vasco), ex asesor de la OMS, días hizo declaraciones después de una reunión que había mantenido con el ministro de Salud Ginés González García. Y no llama la atención que se esté mirando el modelo de ocho subgrupos en los que el País Vasco segmentó a su población, de cara a la estrategia de vacunación contra el Covid-19.
.
“Es un tema que nos urge definir porque son 12 millones de personas con prioridad, pero, ¿a quiénes se va a vacunar primero si llega una primera tanda de, por ejemplo, un millón de dosis?”, expresó con preocupación.
.
Por lo pronto, los «escalones» (de mayor a menor riesgo) que definieron las autoridades de Salud vascas, y que ahora mira la Argentina, son estos:
.
1. Personal sanitario en contacto con pacientes, incluidos los que trabajan en hogares de ancianos y personal de primeros auxilios.
.
2. Personas de 80 años o más, y ancianos en instituciones geriátricas.
.
3. Personas adultas de 65 a 79 años.
.
4. Personas con comorbilidades: diabetes tipo 2, cardiopatías coronarias, EPOC, enfermedad renal crónica, obesidad y personas con cáncer (que reciben quimioterapia) u otros pacientes inmunosuprimidos.
.
5. Personas institucionalizadas y en riesgo de exclusión social.
.
6. Personal esencial de las áreas Transporte, Educación y Alimentación.
.
7. Mayores de 55 años.
.
8. Resto de la población.
.

Declaración de las Pymes de la provincia de Buenos Aires

0
«La pandemia redujo a una mínima expresión las actividades productivas. Basta con recorrer las últimas estadísticas o ver las desgarradoras postales de establecimientos con carteles para alquilar o vender, cuya cantidad se triplicó en los últimos meses. Y muchos de esos locales no volvieron a abrir. Ante este crudo panorama, los empresarios pymes no nos resignamos y hacemos los deberes para cuando el sol vuelva a asomar con fuerza. Como decía el poeta Almafuerte: “si te caes diez veces, te levantas, otras diez, otras cien, otras quinientas, no han de ser tus caídas tan violentas, ni tampoco por ley han de ser tantas”. Acostumbrados a enfrentar decenas de obstáculos en la batalla cotidiana, tomamos a este proceso de recuperación como una suerte de posgrado en resiliencia, que la psicología explica como la capacidad para adaptarse con resultados positivos frente a situaciones adversas. Por eso, en este bendito país que ha sorteado hiperinflaciones, devaluaciones y recesiones, renace la apuesta a un futuro de crecimiento sostenido, de abundancia y de riqueza. Para eso se necesitan decisiones acertadas y coraje para ejecutarlas. Y para transitar este camino, desde la Confederación Económica de la Provincia (CEPBA), junto a otras entidades colegas como UIPBA, FEBA y ADIBA, generamos una agenda de propuestas de reformas impositivas, de apoyo financiero y crediticio, además del combate a la informalidad y la competencia desleal. Estas son cuestiones sobre las cuales deben abundar más los ejemplos que las simples declaraciones. En este boleto de ida hacia un aparato productivo aceitado y sustentable, redoblaremos nuestro optimismo y esfuerzo, dos bienes intangibles que cotizan siempre en alza. Destacando hasta el momento la buena predisposición del Gobierno Nacional y Provincial que siempre nos ha escuchado, y demostraron su filosofía de apoyo a la producción y a las pymes. No obstante, en esta coyuntura hay problemas que no podemos tapar. Uno de ellos tiene que ver con el acceso a la materia prima para producir. El tema es que se está retaceando la entrega, por una estrategia especulativa de las cabezas de cadena de valor, y por otra la escasez de divisas que fueron utilizadas por los bancos para supuestamente anticipar pagos de créditos que habían tomado. A esto se suma el aumento del precio de los insumos y los costos fijos, dado que los impuestos son iguales, los alquileres son iguales, las cargas sociales son iguales, todo es igual, pero con menos facturación. También hay que trabajar sobre el equilibrio de costos, sobre todo para rubros de actividades que deberán adecuar su capacidad instalada con menos operarios o menor cantidad de clientes. Por eso propondremos nuevos modelos de negocios o actividades complementarias. Cuando una Pyme cierra, no solamente hay trabajadores que se quedan sin trabajo, sino que su familia también se queda sin proyecto y sin sus sueños. Los empresarios Pymes creamos trabajo, no somos titulares de acciones, ni ponemos un CEO para que administre nuestra empresa. El cartel o leyenda de “atendido por sus dueños” es más que acertado en este caso. No sólo seremos un eslabón importante en esta cadena. Queremos ser los protagonistas de un momento histórico, y los principales partícipes de aportes más que esenciales para dar vuelta a la página de un presente que hay que archivar para futuros libros de historia

Guillermo Siro

Presidente de la Confederación Económica de la provincia de Buenos Aires (CEPBA)

El homenaje de los All Blacks a Maradona

0
Diego Armando Maradona era fan de los Pumas, de la Selección Argentina de Rugby. Aquí los alentaba en su vestuario, en 2015, antes de su partido con Tsonga

Gambito de ajedrez: desde hace 7 años un joven noruego es campeón mundial

0
(El lunes pasado publicamos una nota sobre Claudia Amura, Gran Maestra del ajedrez argentino. Y tuvo muchas visitas. Queremos saber si fue por Claudia, por el ajedrez o por ambos) El 22 de noviembre de 2013 -este mes se cumplieron siete años- un joven noruego llamado Sven Magnus Øen Carlsen, de apenas 22 años, 11 meses y 13 días (esta precisión no es ociosa, ya verán porqué) se coronó como campeón mundial de ajedrez al vencer al anterior titular, el indio Viswanathan Anand por 6 ½ puntos a 3 ½ en un match disputado en Chennal, India, durante el cual obtuviera tres victoria resultando tablas las otras siete partidas. Desde entonces defendió en tres oportunidades la corona. La primera de ellas ante el propio Anand, imponiéndose en 2014 por 6 ½ a 4 ½ (tres ganadas, siete tablas y una perdida); en 2016 ante el ruso Serguéi Kariakin, donde debió jugar un desempate rápido por haber igualado el match inicial 6 a 6 para ganar luego 3 a 1; y en 2018 frente al italiano Fabiano Caruana, oportunidad en la que también tuvo que ir a un desempate ya que originalmente el match había terminado 6 a 6, con 12 tablas, para luego imponerse en el juego rápido por 3 a 0.

Carlsen en 2009

Carlsen, consagrado como gran maestro internacional cuando sólo contaba con trece años, fue el segundo campeón más joven de la historia de este deporte solo superado por el entonces soviético Garry Kaspárov quién se coronó a los 22 años, 6 meses y 27 días, es decir cuando tenía algo menos de seis meses que el actual campeón nórdico. Desde el inicio del Campeonato Mundial se han sucedido como campeones el francés André Philidor; el francés Alexandre Deschapelles; el francés Louis de Labourdonnais; el británico Howard Staunton; el alemán Adolf Anderssen; el estadounidense Paul Morphy; el austro-húngaro estadounidense Wilhelm Steinitz; el alemán Emanuel Lasker; el cubano José Raúl Capablanca; el ruso-francés Alexandre Alekhine; el neerlandés Max Euwe; otra vez Alekhine; el ruso-soviético Mikhail Botvinnik; el ruso-soviético Vasili Smyslov; otra vez Botvinnik; el letón-soviético Mikhail Tahl; otra vez Botvinnik; el armenio-soviético Tigram Petrosián; el ruso-soviético francés Borislav Spasski; el estadounidense Robert “Bobby” Fischer; el ruso-soviético Anatoli Karpov; el referido ruso-soviético Kaspárov; el ruso-soviético Vladimir Krámnik; el indio Anand; y Carlsen. Como la lista oficial de la Federación Internacional de la FIDE se cuenta a partir de Steinitz, Carlsen es oficialmente el decimosexto bajo el control de ese organismo. Magnus Carlsen nació en Tonsberg, Noruega, el 30 de noviembre de 1990. En 2010 alcanzó el primer lugar en la clasificación de la FIDE. Es el más joven en haber superado los 2800 puntos Elo (el ranking de los ajedrecistas), y en 2014 alcanzó los 2882, la cifra más alta de todos los tiempos al superar los 2851 que había logrado Kaspárov en 1999. En la actualidad su Elo es de 2862 puntos. A los ocho años disputó por primera vez un torneo bajo la dirección del gran maestro noruego Simen Agdestein. En 2012 fue subcampeón mundial en la categoría de los menores de 12 años. A lo largo esa etapa juvenil alcanzó importantes victorias ante notables figuras mundiales como la obtenida ante el hoy ex campeón mundial Kárpov y tablas con Kaspárov. También fue entrenado por el gran maestro danés Peter Heine Nielsen y contó con respaldo económico del mundo de las empresas informáticas como Microsoft y la noruega Artic Securities. Fue en Varsovia, en enero de 2004, cuando por primera vez alcanzó algún grado de conocimiento internacional en como consecuencia de haberse impuesto en el Grupo C del Torneo Corus tras lograr 10,5 puntos sobre 13 posibles.
Ese año también participó en las eliminatorias de las que surgiera el desafiante del campeón mundial; fue el más joven entre 128 contendientes y fue eliminado en la primera ronda. En el Campeonato de Noruega de 2006 compartió el primer lugar con Simen Agdestein, el mismo que fuese su mentor. En 2009 y 2010 se estuvo entrenando con Kaspárov.
.
De niño y adolescente desarrolló un juego de ataque con continuos sacrificios y más tarde sus planteos lo llevaron a concentrarse en el medio juego. Según Kaspárov con el tiempo desarrolló un estilo posicional que resulta similar al de grandes campeones del pasado como Capablanca, Kárpov y Smyslov, pero en los últimos años retomó una forma más ofensiva cuando a partir de 2018 centrara sus estudios en el sistema AlphaZero de inteligencia artificial.
.
Fernando Del Corro