Una semana después de sus polémicas declaraciones -Brasil debe dejar de ser «un país de maricas», al mismo tiempo que desafiaba a Biden por sus advertencias por la deforestación de la Amazonia- el presidente Jair Bolsonaro compartió con orgullo en Twitter un video de Vladimir Putin elogiando sus «cualidades masculinas», lo que provocó una catarata de memes.
El video que publicó Bolsonaro este martes en la red social del pajarito es un fragmento del discurso de Putin durante la cumbre virtual de los BRICS, bloque del que participan además India, China y Sudáfrica.
– Palavras do Presidente da Rússia, Vladimir Putin, ao término do encontro do BRICS.
«Usted mismo ha sufrido esta infección personalmente y ha pasado esta prueba con gran valentía», sostuvo Putin, según el subtitulado del ruso al portugués traducido por el equipo del presidente de Brasil.
«Ha buscado la solución de varios asuntos, sobre todo aquellos basados en el interés de su gente, de su país, dejando para después los temas relacionados con su estado de salud. Esto es un ejemplo para todos nosotros», enfatizó Putin.
«Ha demostrado las mejores cualidades masculinas, como el coraje y la voluntad, para afrontar todos los desafíos con el mayor respeto a la voluntad de su pueblo y a los intereses de su país», agregó, según la versión de la agencia AFP.
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada, luego de un largo debate, el proyecto del Frente de Todos «Aporte solidario de las grandes fortunas», con 133 votos positivos, 115 negativos y 2 abstenciones.
Los votos a favor fueron, además del bloque oficialista, de un sector del interbloque Federal y del interbloque Unidad para el Desarrollo Federal. Más dos diputados del radicalismo jujeño, Gabriela Burgos y Jorge Rizzotti, que responden al gobernador Gerardo Morales -quien había apoyado el proyecto-, votaron también a favor.
Ahora debe pasar al Senado, donde el oficialismo cuenta con los votos necesarios. Se espera recaudar aproximadamente $ 300 mil millones.
AgendAR continúa con la segunda parte de la exposición del Ing. Golán, quien trabajó en Atucha I, fue jefe del Proyecto Atucha II hasta 1987 y participo en la terminación y extensión de vida de las centrales CANDU de), Cernavoda (Rumania), y Bruce y Pickering (Canadá). La primera parte está aquí.
Tipo de reactor
No cabe ninguna duda que el CANDU 6 es un reactor con factores de disponibilidad excelentes. He trabajado en ellos gran parte de mi vida profesional en Canadá y Rumania.
Sin embargo, debese reconocerse que un CANDU 6 sale penalizado al compararlo con un reactor de uranio enriquecido de última generación. Este último tiene 60 años de vida útil por diseño, mientras que el CANDU, también por diseño, necesita de un re-tubado alrededor de los 30 treinta años de operación.
Esto significa de 2 a 3 años de indisponibilidad a lo largo de su vida útil total, aunque ésta luego llegue a los 60 años. En la comparación también lo penaliza el costo del agua pesada, que debe adicionarse al valor del contrato.
Efectuado el cálculo del costo del kilovatio hora nivelado, herramienta que la ingeniería tiene a su disposición, éste permite una comparación más precisa entre ambos reactores y muestra bien la incidencia de los mayores costos: el del uranio enriquecido en un caso, y el del agua pesada más el del el re-tubado, en el otro. De carecerse de este cálculo, se puede recurrir a comparar las cifras del kilovatio instalado. Éstas dan una diferencia de U$ 3.060 en favor del uranio enriquecido.
En el caso del CANDU local es relevante conocer de costos. La extrapolación mecánica de los valores chinos a nuestro mercado no es necesariamente válida. Un CANDU local puede costar bastante menos que los U$ 8.000 M que saldría un CANDU chino. Pero también bastante más.
En términos del kilovatio hora nivelado coincido con el Dr. Alfredo Caro, que explicó en este mismo portal (artículo, aquí) que hasta que no se penalice económicamente la emisión de CO2, el costo del Kwh nuclear será bastante mayor que el de las centrales convencionales.
La necesidad del retubado no es una cuestión baladí. Los reactores que pasaron por extensiones de vida lo hicieron porque las respectivas administraciones aceptaron trasladar mayores tarifas al consumidor. Así las cosas, cuando desapareció el incentivo para reactores nuevos en la provincia de Ontario, Canadá, se cancelaron los 4 reactores previstos para la central nuclear Bruce C y los 2 reactores adicionales para la central de Darlington, cuando la licitación del año 2009.
Para aquella licitación fueron invitados a cotizar AECL Westinghouse y Areva. Sin embargo, finalmente fue declarada desierta por el alto precio de las ofertas recibidas.
Ontario Power Generation (OPG), propietario y operador, invitó a Areva y Westinghouse para la ampliación de Darlington y mostró así que respeta su compromiso con el usuario: proveerle un kilovatio hora lo más económico posible, independientemente del tipo de reactor. CANDU, como marca, ya era sólo una tecnología, no un símbolo del país.
Esto, sucedido en 2009, fue un “first timer”: la generación nucleoeléctrica, en Canadá, había sido dominio de la empresa nacional, AECL y de la provincial Ontario Hydro, y por ende del diseño CANDU y el uranio natural. Luego de esto, en el 2013, el AP 1000 de Westinghouse, obviamente de uranio enriquecido, pasó con éxito la fase 2 del proceso de revisión de pre-proyecto de la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear. Esto le asegura una más rápida obtención de la licencia de construcción en caso de ganar alguna futura licitación.
Los reactores CANDU que habrán salido de servicio en Canadá en 2024 son 6: hay 2 en Pickering A y otros 4 en Pickering B. Como bien señala el doctor Caro, el mercado CANDU –en el que he trabajado desde 1974- tiende a desaparecer, salvo en nichos, aunque estos pueden ser significativos.
El caso muy particular de la India, con importantes reservas de torio.
El de China, interesada en la utilización de elementos combustibles mixtos, para en el futuro quemar el plutonio producido en su flota de reactores y que cuenta con un acuerdo con CANDU Energy al respecto.
El de Inglaterra, interesada en el quemado de su inventario de plutonio, para el cual, en el 2012, CANDU Energy presento su proyecto de dos reactores avanzados con agua pesada como moderador y agua liviana como refrigerante.
Salvedades necesarias en estos nichos: CNNC, el fabricante del Hualong-1, dice en sus presentaciones que este reactor permite quemar plutonio reciclado por diseño, aunque debera verse en la práctica (el primer Hualong-1 concluido todavía no se conectó a la línea). CANDU, en cambio, pasó con éxito por la prueba práctica de quemar combustibles de óxidos mixtos con plutonio reprocesado.
En Inglaterra, para el quemado de las 139 toneladas de plutonio generadas desde inicios por las flotas anteriores de centrales, de las que las de 2da generación tienen cierre inminente, el cliente indicó su preferencia por el muy innovador PRISM de GE-HITACHI refrigerado a sodio líquido sobre el CANDU, aunque este reactor todavía no tenga siquiera un prototipo. Como sea, las negociaciones todavía no han llegado a término.
Conclusión:
En el escenario de los reactores de potencia la utilización de reactores de tubo de presión, moderados y refrigerados con D2O, con excepción de nichos geográficos y técnicos del mercado, tiende a ser cada vez más reducida. Incluso dentro del reducto de “quemador de plutonio”, este tipo de máquina empieza a sufrir el asedio de nuevas tecnologías. Las posibilidades argentinas de participar en esos mercados –sumamente reservados- son escasas, salvedad hecha de los componentes específicos, que están sujetos a compulsa de precios. De ambos reactores en discusión debería seleccionarse el que ofrece el menor impacto en la tarifa al usuario. En ausencia de un valor del Kwh nivelado debería adjudicarse al que ofrece el menor costo por Kw instalado.
Agua Pesada (y elementos combustibles)
La PIAP, la Fábrica Industrial de Agua Pesada en Neuquén.
Canadá dejó de producir agua pesada hace muchos años y desmanteló su planta. Lo hizo cuando la realidad del mercado para los reactores CANDU demostró que no se ajustaba a la planificación original. Se vio entonces la conveniencia de destinar la enorme cantidad de energía que consumía la fabricación de agua pesada al consumo público. Posteriormente OPG concesionó los ocho reactores de Bruce A y B, todos los cuales abastecían mayormente la planta de agua pesada, por 99 años.
En términos de la posibilidad de utilización de agua pesada de fabricación local en el reactor de fusión ITER, ya quedo sentado con su fundamentos técnicos y económicos porque esta cuestión (deuterio/ tritio) no se corresponde con la realidad, como indicó el Dr. Caro.
Cabe agregar que el consumo para un reactor Tokamak de 1000 Mw está estimado en 250 kg de combustible por año, mitad deuterio, mitad tritio. Así lo indica el sitio ITER.org. El deuterio gaseoso necesario se extrae del agua del mar, y el tritio se genera en el propio ITER: esto está dentro de los objetivos iniciales de este Tokamak multinacional.
Obtener el tritio de un reactor comercial en operación requiere una planta especial de de-tritiado con un costo estimado del orden de los 250 / 300 millones de dólares (2013), como se le exige a la central nuclear de Cernavoda por disposición de las autoridades nucleares rumanas.
Como elemento de comparación, hay estudios que sugieren que 2 reactores CANDU 6 podrían producir 6,2 Kg de tritio por año a lo largo de 20 años. El ITER consumirá 125 Kg por año. Claramente no alcanzaría con la flota mundial de CANDU y similares para abastecerlo, máxime cuando son pocos los que tienen planta de de-tritiado.
Rumania dejó de producir agua pesada para sus reactores hace también varios años. En 2013 dejó un inventario de alrededor de 1100 toneladas para las futuras unidades 3 y 4 de Cernavoda, cuyo completamiento fue licitado el 2012.
Hace apenas unos días el consorcio chino de inversores que querían completar Cernavoda 3 y 4, después de más de 6 años de negociaciones, se retiró del proyecto. Por ello, el gobierno rumano procedió a anular el MOU (Memorando de Entendimiento) con los chinos y llamó a un nuevo estudio de factibilidad.
Rumania contó con, entre otros, el asesoramiento de la Argentina para el establecimiento de su fábrica de elementos combustibles. Los fabricó hasta 2017, cuando el operador de Cernavoda 1 y 2 llamó a licitación y ganó una firma canadiense, por costos.
Fue la necesidad de competir con las energías renovables, sumamente subsidiadas, la que llevó al operador de Cernavoda a esta decisión bastante lamentada en Rumania.
Por el lado positivo los ahorros permitieron generar nuevos puestos de trabajo en el reactor ALFRED (Advanced Lead Fast Reactor European Demostrator) para el cual se firmó un acuerdo de construcción de un prototipo.
Esto permite ver que la tecnología no se detiene. El agua pesada y los elementos combustibles asociados de uranio natural van siendo sustituidos en las nuevas generaciones de reactores. Así, si se tomara una decisión en favor del reactor chino de uranio enriquecido, CONUAR deberá producir (y puede hacerlo) los elementos combustibles para ese tipo de reactores y encarar los necesarios ajustes.
Sin acceso al (los) contrato(s), cabe notar que la información disponible en el sitio de la WNA habla de la predisposición del fabricante a la transferencia de tecnología para componentes y elementos combustibles.
La pregunta es: ¿contra costo? En una licitación pública, como dijo el Dr. Carlos Aráoz en este portal (ver el artículo aquí), la transferencia sin costo estaría asegurada desde pliegos.
Conclusión:
En consonancia con la reducción del mercado mundial para los reactores de tubos de presión, el del agua pesada y los combustibles CANDU tiende a hacerse cada vez más reducido.
En el contexto actual no se visualiza un mercado para el agua pesada argentina en el exterior, salvo alguna venta esporádica. La venta de componentes para centrales CANDU en nichos del mercado mundial resultará de compulsas de precios.
Cronograma y dinamización de la industria nacional
En su artículo sobre el futuro de nuestro programa nuclear, mis colegas AKB indican la conveniencia del CANDU por sobre otros reactores en un cronograma de construcción “normal”. Pero donde se han construido CANDU últimamente, la India y China, los límites de la normalidad son muy distintos, y no parecen inherentes al tipo de planta sino a usos, costumbres y posibilidades de cada país.
En el caso de los centrales indias mencionados por AKB, el sitio del reactor Gujarat Kakrapar 3, o KAPP3, quedó a disposición del constructor en el año 2010. Pero el reactor entró en servicio días atrás: su construcción demandó en el orden de 10 años.
En comparación, Qhinshan III unidades 1 y 2 con sus dos reactores CANDU 6 fue construida en un tiempo récord de 5 años y meses. Contrato llave en mano, un gerenciamiento de primera línea y, por último y de suma importancia para la construcción, algo que nunca debe dejar de enfatizarse: una legislación laboral que permitía a los contratistas ajustarse a los requerimientos del proyecto. Esos fueron los factores del éxito.
Para el CANDU 6 estos tiempos de construcción hoy día son imposibles de alcanzar, y no sólo porque las leyes laborales chinas aquí son diferentes. Se mencionó que el camino crítico para los reactores de tubos de presión pasa por un componente de gran tamaño: la calandria.
El plazo de fabricación de una calandria en los tiempos de Quinshan III era de aproximadamente 24 meses, hoy es del orden de los 40 o más. En el caso de un CANDU local con seguridad excederá esos valores. Solo la calificación del proveedor demandara más de un año.
Un muy buen tiempo de ejecución para el CANDU chino en Argentina sería 7 años, y uno tal vez más realista el de 8 años como lo indico la Sra. Presidente de la Nación el 19 de julio de 2014[1], en el marco de la declaración conjunta firmada con la República popular China sobre asociación estratégica integral con Argentina.
La dinamización de la industria nacional debe verse en consonancia con el cronograma de la central. En el caso de un CANDU local o con participación China, previa la calificación del proveedor, las primeras órdenes de compras serían para los fabricantes de los componentes en el camino crítico, tales como IMPSA, INVAP y CONUAR.
Las PyMEs locales recién empezarían a recibir órdenes de compra entre los 24 y los 30 meses de firmado un contrato, aprobada la financiación y teniendo en la mano la licencia de construcción de la ARN, la Autoridad Regulatoria Nuclear Argentina.
Es importante enfatizar la necesidad de contar con el cronograma respectivo para el CANDU local, para compararlo con estas presunciones.
Conclusión:
De firmarse un contrato ya, la dinamización de las PyMEs más pequeñas se logrará, tanto en la versión CANDU china como la CANDU local, como fecha más temprana, hacia mediados/fines del 2023. Naturalmente, la obra civil sería la primera dinamizadora en el ámbito de la construcción; su comienzo ocurriría a partir de los 12 y 18 meses de obtenida la licencia de construcción de la ARN, que añade sus propios e inevitables tiempos.
CAREM
DCIM100MEDIADJI_0016.JPGEl prototipo del CAREM de 27 MWe, proyecto “de bandera” que la CNEA recibió en 2006, cuyos cimientos empezó a cavar recién en 2011, que se fue frenando desde 2016, se paró totalmente en 2019.
Diseño argentino de un reactor de potencia, calificado dentro de los reactores modulares de pequeñas y medianas potencias (SMR) cuya historia se remonta a 1984. Un proyecto pionero en el mundo. Se menciona el 2006 como el año del completamiento de la ingeniería. El prototipo se comenzó oficialmente el 8 de febrero del 2014, aunque la excavación de los cimientos es de 2011. Una foto del 19 de agosto 2020 muestra el edificio del reactor con la base para el recipiente de presión, en proceso de fabricación en las instalaciones de IMPSA.
Artículos periodísticos recientes indicaban qué podría quedar listo en el 2021. En realidad, mediados del 2023 parecería una fecha más probable. Financiación mediante, se piensa en la exportación del reactor comercial.
El historial (2006 a 2014 – 2020) pareciera indicar o bien falta crónica de presupuesto y/o financiación, pero también que el involucramiento de la CNEA en el gerenciamiento del proyecto no resultó acorde con lo esperado. Y es inentendible que la obra haya quedado a cargo de la CNEA, cuando INVAP antes de 2006 era el diseñador, y en otras obras, especialmente en el exterior, había probado sus quilates como arquitecto ingeniero, con remarcable éxito.
En el ínterin la lista de potenciales proveedores de reactores de potencias pequeñas y medianas continúa engrosándose casi exponencialmente. Un ejemplo el reactor ALFRED mencionado. Otros ejemplos: siguiendo con Canadá, a la fecha diez proyectos acordados y dos en desarrollo estan en la lista de evaluación de pre-proyectos de la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear.
Y la lista no se detiene. En Estados Unidos la Comisión Regulatoria Nuclear (RNC) acaba de aprobar la revisión del diseño del reactor NuScale. En consonancia dias atrás se anunció una decisión de suma importancia geopolítica: los Estados Unidos derogaron la prohibición de financiar proyectos nucleares en el exterior.
Recientes noticias indican que el Department of Energy (DOE) de los EEUU acordó con Nuclerelectrica de Rumania un paquete de U$ 8000 M para completar las unidades 3 y 4 de la central de Cernavoda, así como el re-tubado de la unidad 1, que está a 5 años del término de su primera vida útil. El Eximbank firmó un crédito adicional por U$ 7000 M para ello con el Ministerio de Economía de Rumania.
EEUU hoy se propone no como tanto como arquitecto ingeniero sino como financista, y hace alianzas con otros oferentes como Areva y CANDU Energy. Su evidente propósito es disputarle terreno a CNNC y Rosatom. Al hacer esto, determinó una sobreoferta de grandes oferentes en el mercado nucleoeléctrico, que sigue siendo chico para empresas tan grandes. Una razón más para tener en cuenta la necesidad de licitar las próximas grandes centrales argentinas.
Demoras y hechos como los mencionados hacen sumamente necesaria una auditoría independiente del proyecto CAREM a fines de determinar la viabilidad de su inserción en el mercado internacional. Hacen falta los costos reales y el cronograma del proyecto, y eso para poder estimar un valor del Kw instalado y de allí el del Kwh. Sin estos, hablar del potencial de venta y financiación del CAREM en el exterior carece de sentido.
Una auditoria como la que se propone tiene sus antecedentes en Embalse. Fue a consecuencia de una auditoría que el final de obra se acortó casi el 10 %, lo que permitió ajustar las necesidades de financiación de la obra y el plazo de entrega.
Conclusión:
El CAREM tiene por delante un potencial mercado internacional interesante, pero se han desperdiciados años en su concreción. Terminar la construcción en el más corto tiempo posible, validar los criterios de diseño con la realidad y escalarlo a nivel comercial, hoy es lo vital para el proyecto.
La oportunidad del CAREM es ya. Dos años más sin terminarlo por falta de recursos, de interés o de visión, o por el causal que fuere, y el CAREM pasará a engrosar la lista, ya bastante larga, de las frustraciones de la CNEA, entre ellas:
la planta piloto de agua pesada,
la planta de reprocesamiento de plutonio,
la empresa ENACE y su reactor ARGOS etc.
Es impensable conseguir financiación del exterior para el CAREM en sus condiciones actuales del progreso de la obra.
Termino aquí mi propuesta para asegurar el desarrollo de las futuras centrales de potencia en la Argentina:
Cada uno de los 8 ítems que examiné (soberanía energética, tipo de contratación, financiación, participación nacional, tipo de reactor, agua pesada, elementos combustibles, nuestra posibilidad de abastecer el proyecto ITER, nuestra gestión del proyecto nacional CAREM) se cierra con una conclusión.
Con esas 8 conclusiones parciales “in mente” y en el contexto actual (deuda externa e interna, cuarentena por pandemia y la escasa disponibilidad de recursos), insisto en estas dos ideas:
En lo inmediato: seguir la propuesta del Ing. Bernal Castro relativa al CAREM, con la que coincide también el Ing. Gustavo Barbarán, publicado en este mismo portal aquí. Y es dedicar los pocos recursos disponibles a la prosecución de los trabajos en el prototipo y su posicionamiento internacional.
En lo mediato: dejar para un futuro cercano (tres, cuatro años) un llamado a licitación para el (los) módulo(s) de Atucha III, naturalmente de acuerdo a las necesidades del sistema de generación.
Héctor Golán
Nota: Por la naturaleza del articulo no se mencionan aquí las prioridades relativas a las centrales en operación.
De Daniel Feierstein, sociólogo y doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNTREF, ya hemos publicado sus reflexiones sobre la pandemia, y nuestras conductas frente a ella, en AgendAR. Aquí, aquí y aquí. En la 1°, sentimos la necesidad de añadir algunas observaciones; en la más reciente, nuestro Daniel Arias cuestionó sus propuestas.Pero en esta ocasión no vamos a agregar nada (por ahora). Sólo decirles que hay que tomar muy en serio la advertencia que volcó en las redes sociales.
ooooo
1) La sensación «el coronavirus ya fue» y la relajación que se sigue de ello es lo único que nos falta para seguir acumulando muertes y escalando lugares a nivel internacional. El riesgo de comernos esa curva
2) Después de una subida eterna de casos e irradiación de los mismos en todo el país durante siete meses (con su consecuencia de decenas de miles de muertes) por primera vez se observa una reducción bastante general, aunque la misma no responde a ninguna política exitosa
3) Hay distintas interpretaciones sobre por qué han comenzado a bajar los casos pero la más convincente me parece la de Roberto Etchenique (sí, el químico argentino creador del concepto «inmunidad de cagazo», que viene pegando bastante en esta pandemia ya desde los primeros días)
4) Etchenique estima los números de contagios por grupos de edad a partir de una tasa derivada del único número más o menos confiable (el número de muertos). Pueden leer un ejemplo aquí del análisis que publicó junto a Rodrigo Quiroga en medRxyv, el server de la Universidad de Yale.
5) Dichos cálculos le permitieron pronosticar que si los que circulan sin cuidados son siempre los mismos, llega un punto en que efectivamente se genera un «efecto rebaño» entre los susceptibles, lo que permite llevar el famoso R0 a menos de 1, lo q baja el número de casos
6) Lo mismo observan los modelos de simulación computacional de @RodrigoD_Castro, Ernesto Kofman y @rquiroga777 que han seguido las evoluciones mejor que los «pronosticadores meteorológicos de picos» que los anuncian desde abril y pifian tanto como los economistas con el dólar
7) Esta baja de casos solo se sostendría en el tiempo sobre la base de dos supuestos: que la inmunidad que deja el virus sea permanente y que los que se venían cuidando se sigan cuidando. Los dos supuestos podrían ser errados, pero el segundo depende enteramente de nosotros
8) La segunda ola europea parece demostrar que la inmunidad que deja el virus NO se sostiene mucho en el tiempo. Pueden consultar un artículo de divulgación en español aquí
9) O un paper sobre el tema en inglés aquí, entre mucha otra información googleable
10) El segundo supuesto justamente es el mayor peligro que afrontamos en este contexto. Los números comenzaron a bajar porque los que salían ya se contagiaron hace relativamente poco (meses o semanas) y el resto se venía cuidando, en especial las personas mayores y los niños
11) Los que decidieron ignorar esta pandemia son los responsables del nivel de muertes que tenemos y los que nos hemos cuidado logramos que el número fuera menor al que podría haber sido («el responsable cuida al irresponsable y el irresponsable nos jode a todos», dije en Tiempo Argentino)
12) La gravedad de «el coronavirus ya fue» es que los que se venían cuidando sientan que dichos cuidados ya no son necesarios (porque los números «bajan») y, con muchísimos casos aun activos, comiencen a descuidarse, arrojando los susceptibles que faltan a la maquinaria de contagios
13) Ello dejaría una tasa de letalidad más alta todavía (los que se venían cuidando son quienes tienen mayor riesgo de muerte), pero además continuaríamos con un número de casos activos muy altos que facilitaría la segunda ola de contagios en marzo
14) Si llegamos a marzo con un número de casos activos alto, se sumarían a ellos todos los que ya se contagiaron al principio de la pandemia, cuya inmunidad estaría decayendo. Así, la segunda ola dejaría un saldo similar o superior de contagios y muertes, tal como vemos en Europa
15) Ello requiere entender que la vacuna no resuelve todo (no sabemos cuando estará disponible ni su efectividad ni cuanta gente aceptará vacunarse) y, en lugar de eso, hacer lo q NO estamos haciendo: campañas masivas de reducción de daños y políticas de rastreo y aislamiento
16) Campañas de reducción de daños: necesitamos aprender cómo vivir en este contexto: evitar los espacios cerrados, reducir los encuentros sociales o el número de personas, autoaislarnos previamente si vamos a ver a una persona con riesgo, utilizar correctamente el barbijo
17) Políticas de rastreo y aislamiento: comprender las cadenas de contagios y desarmarlas, aislar a los contactos estrechos y, sobre todo, entender de una buena vez QUE EL CONTAGIO OCURRE POR LOS ASINTOMÁTICOS, que no se dan cuenta jamás que están contagiando
18) Las representaciones son las que guían nuestros comportamientos: si triunfa la percepción «el coronavirus ya fue», nuestros comportamientos no harán más que acelerar y agravar la segunda ola y no permitirnos siquiera el respiro del verano, revirtiendo la baja de estas semanas
19) Esto es un problema eminentemente sociológico: para cambiar los comportamientos necesitamos dar la disputa por las representaciones, enfrentando tanto las formas de negación, las teorías conspirativas o la errónea tranquilidad que desarman las políticas de cuidados
20) No nos comamos la curva de una representación errada. El coronavirus NO FUE. Seguite cuidando. Seguinos cuidando. No salgas al pedo y tratá de aplicar las medidas de cuidado. No es tan difícil y lo que cada uno hace suma, para bien o para mal.
Hoy miércoles se publica una resolución del gobernador Axel Kicillof que establece los procedimientos para que 697 barrios cerrados regularizacen su situación legal e impositiva en la Provincia de Buenos Aires.
Son los emprendimientos que la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) registra con la denominación de “macizos”. Hasta ahora, el organismo les cobra el impuesto a los desarrolladores de esos barrios, y estos a su vez prorratean el monto del tributo entre los propietarios condóminos, a manera de expensas.
Es una situación irregular porque al no haber escritura, sólo el boleto de compra – venta, el fisco deja de percibir ingresos. También el propietario fuera de norma reduce en 25%, aproximadamente, su valor patrimonial, además de enfrentar posibles problemas cuando quiera venderlo.
Se calcula que por estas irregularidades, el Estado provincial pierde de recaudar $ 1.500 millones al año. Más complejo aún es el caso del Impuesto Complementario, que corresponde a quienes tienen más de una propiedad en Buenos Aires. Como en los barrios cerrados los vecinos no pueden escriturar, ARBA acciona sobre los desarrolladores. Allí se traba el trámite. Resultado: cuando el emprendimiento está finalmente regularizado, “salta” la deuda y los terrenos no puedan escriturarse. Termina en un largo litigio judicial.
Queda otro detalle importante: muchos desarrollos urbanos de este tipo fueron instalados en zonas de escurrimiento natural de agua. Para ello levantaron alteos, ante la «vista gorda» de algunas intendencias. Eso crea el peligro de inundación de localidades vecinas. Es otro ejemplo de irregularidades en la factibilidad que debería haber agotado el proyecto. Los organismos de control ambiental bonaerense no dieron aprobación.
Por las leyes nacionales y provinciales, los emprendedores deberían subsanar el riesgo ambiental. Es otra posible carga que puede caer sobre esos barrios en situación irregular.
El último obstáculo a detectar es el cumplimiento de la Ley N° 14.449 de Justo Habitat. La norma impone a cada desarrollador que ceda al municipio correspondiente el equivalente de 10 % de “Tierra Ganada”. O su estimación razonable en dinero. El concepto de la norma es que el inversor compró una tierra rural, que después del permiso (municipal y provincial) se valorizó metro por metro para el uso urbano. Por lo tanto, deberá compartir ese incremento patrimonial que se generó después del permiso.
Para la revisión de todos y cada uno de esos aspectos, el ministerio de Gobierno, a cargo de Teresa García, publicará en el Boletín Oficial la resolución con los requerimientos para la normalización.
Según la funcionaria, hay 343 barrios cerrados terminados y en regla. También 97 que esperan la nueva resolución para poder ingresar. Y quedan 600, aproximadamente, de los mencionados como “macizos” por ARBA.
De acuerdo con Cristian Girard, director de ARBA, hay 200 millones de metros cuadrados no declarados. El Estado deja de recaudar alrededor de $ 1.500 millones por este bache del sistema. Anualmente, los countries tributan en conjunto $ 6.000 millones.
«En ese sentido, ya estamos aplicando de oficio la valuación de ‘country’ a 73 desarrollos inmobiliarios y seguimos fiscalizando y notificando, para pasar de ‘tierra rural’ a ‘country en desarrollo’ al 100% de los barrios cerrados que se encuentran en situación impositiva irregular», amplía Girard.
Este tipo de irregularidades lleva muchos años. La secuencia se inicia cuando los municipios autorizan a los desarrolladores a vender tierras para construir esos barrios, previa rezonificación de lugares considerados específicos, rurales o semirurales. En casi todos los casos, sin los estudios de factibilidad que es competencia final de los organismos de la Provincia.
Las comunas conceden la obra porque perciben tasas y además generan trabajo local. Ahí aparece la primera problemática. Es entre la Provincia que revisa la cuestión ambiental, hidráulica, los servicios (agua, luz, gas), mensuras, entre otras cuestiones, y los emprendedores que señalan “la burocracia” excesiva de la administración provincial. Si agotan cada una de las instancias, en los tiempos que maneja el Estado, los proyectos demorarían hasta la imposibilidad de realización. Eso que dicen los empresarios sería verificable. Tanto como que se levantaron barrios cerrados en bañados o lugares anegables, por ejemplo.
Hace algunos días, la ministra García participó con Axel Kicillof, de una reunión virtual con representantes de la Cámara de Desarrolladoras Urbanos (CEDU) y de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV).
En esa oportunidad, el gobernador explicó que su gestión promueve “una política que genere beneficios para todos: la Provincia, los municipios, los empresarios y los propietarios de las viviendas”. El objetivo, insistió, es regularizar todo antes de julio 2021.
Kicillof acaba de poner en funcionamiento la nueva Unidad de Tierra y Vivienda. Concentra en el ministerio de Gobierno, a través de la UTV, 7 áreas diferentes de control y habilitación que estaban dispersas en otras carteras.
El «impuesto al viento”, es el nombre que los medios dieron a la tasa municipal que aprobó el Concejo Deliberante de la ciudad de Puerto Madryn, un tributo que deberán abonar aquellas empresas que producen energía eólica en la localidad. Este gravamen se aprobó en enero de 2020, pero recién se agregó en noviembre al presupuesto y que se aprobó por unanimidad.
Como los parques eólicos estaban emplazados fuera del ejido municipal, los concejales decidieron extender el gravamen, para abarcar también zonas rurales para que las plantas allí instaladas tributen.
En principio, equivaldría al 4,5% de la facturación de las empresas que producen este tipo de energía, pero las críticas de los empresarios provocaron un cambio, y ahora se definirá por la superficie y no por la facturación de las firmas en general.
Los medios porteños se apresuraron a ponerla como un ejemplo de la «voracidad fiscal», pero es cierto que existe una fuerte controversia con respecto a esta tasa. Las empresas de energía eólica aducen que en realidad es un impuesto, ya que no presta ningún servicio, y lo que perciben los municipios debe tener una contraprestación. Las firmas más afectadas son los predios que tienen Aluar y Genneia, la firma cuya conducción ejerce Jorge Brito hijo.
Gustavo Sastre, el intendente de Madryn dijo que «lo que se les cobra es la misma tasa que pagan los vecinos que tienen comercios. No se trata de ningún impuesto al viento, sino de la tasa de Habilitación, Inspección, Seguridad e Higiene y Control Ambiental que utiliza como base imponible la potencia unitaria que posee cada aerogenerador. Es importante dejar en claro que no es sobre la producción de energía».
El tema terminará en los tribunales -como muchos otros- pero en la redacción de AgendAR se afirmó: «Habida cuenta de los subsidios nacionales directos e indirectos que reciben los eólicos, que paguen. Y no les estamos empezando a cobrar el gas que le hacen gastar al país en ´respaldo caliente´. Que fabriquen aquí el 100% de las turbinas, como deben hacer en Brasil, y nos sentamos a conversar».
La Duma -el parlamento de la Federación Rusa- ratificó en el día de ayer, 17/11. el Protocolo entre el Gobierno de la Federación de Rusia y el Gobierno de la República Argentina sobre Cooperación en el Campo de la Exploración Espacial y la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos.
Los legisladores rusos terminaron por dar sanción a un proyecto que comienza a discutirse durante el año 2019 y que involucra tanto a la CONAE como a la agencia rusa espacial ROSCOSMOS.
En octubre del 2019, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y su contraparte rusa ROSCOSMOS, acordaron un protocolo conjunto en materia de cooperación espacial.
La intención del protocolo es explorar campos comunes en donde ambas agencias puedan trabajar de manera conjunta, tanto navegación por satélite, tecnología de lanzadores y observación de la Tierra. El documento abre la posibilidad de potenciar la exploración del espacio y fomentar el desarrollo en la tecnología satelital y de vectores que tiene la Argentina.
Héctor Golán trabajó desde 1970 en Atucha I, en Atucha II hasta 1987 y participó en la alta gerencia de la terminación y extensión de vida de las centrales CANDU de Cernavoda (Rumania), y Bruce y Pickering (Canadá). Nos ha hecho llegar un artículo donde analiza a fondo la realidad de la energía nuclear en Argentina.Sus conclusiones pueden leerlas a continuación, pero nos pareció útil resumirlas en el título y en el siguiente párrafo: La compra sin licitación a China a los montos trascendidos implicaría pagar U$S 9.330 por kilovatio instalado para el CANDU y U$S 6.870 para el Hualong One. Estos valores imponen preguntarse si se esta comprando bien cuando en el 2013 se estimaba un valor de U$ 5.500 por kilovatio instalado para el CANDU.Las afirmaciones de Golán son debatibles, por supuesto. Discrepa con, por ejemplo, otros amigos que también han publicado aquí. Pero nos parece importante que estas ideas se discutan antes del viaje del presidente Fernández.
A pedido del Ing. Golán, dejamos claro que el título de este artículo, y el contenido de esta introducción, son una interpretación del portal. Las opiniones del autor están en el artículo.
El viaje del presidente Alberto Fernández a China probablemente tendrá consecuencias sobre qué hará la Argentina con su programa de centrales nucleoeléctricas. Habida cuenta del panorama actual de deuda externa e interna, cuarentena por pandemia y escasa disponibilidad de recursos legítimos propongo:
Dedicar los fondos disponibles a terminar el prototipo y empezar el posicionamiento internacional del proyecto nucleoeléctrico propio: el CAREM.
Que para Atucha III y futuras centrales, independientemente del tipo de reactor o de unidades por planta, se llame a licitación.
Así como la Argentina hoy está muy recesiva y deudora como para firmar grandes créditos a precios sin adecuada comparación, el Programa Nuclear Argentino no puede permitirse fracturas internas. Llamar a licitación es el modo de zanjarlas y enfrentar mejor las necesidades futuras del sistema de generación.
Inevitablemente, debo construir mi argumentación sobre la base que propusieron en este portal en el mes de Agosto los colegas José Luis Antúnez, Andrés Kreiner y Gabriel Barceló. Se lo puede consultar aquí. Coincido con ellos en el título mismo, “No hay futuro en abandonar nuestra historia nuclear”, frase que tuvo tantos ecos no solo en Internet. Pero difiero en cómo encarar ese futuro en los próximos años.
Antúnez, Kreiner y Barceló (en adelante, AKB, por brevedad) mencionan temas como soberanía energética, tipo de contratación, financiación, participación nacional, tipo de reactor, agua pesada, elementos combustibles, ITER, CAREM etc. De agosto a esta fecha hubo acontecimientos nucleares en el ámbito externo e interno que a mi entender refuerzan mis conclusiones. En un análisis punto por punto, tenemos:
Soberanía energética
ABK hacen eje en este tema, y se preguntan qué ocurriría de producirse un bloqueo de uranio enriquecido como el que ocurrió en 1981, en un contexto internacional distinto.
Si bien es imposible anticipar eventos con una certeza del 100%, creo que es muy baja la probabilidad de que el país se quede sin acceso al uranio enriquecido. O por caso, también al uranio natural, ya que este también se importa, y desde el año 1997. [1]
El boicot de enriquecido ha sido obsesión de muchos países, además del nuestro. Y llevó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a desarrollar un banco de almacenamiento de uranio grado central en Kazajstán, como menciona Kreiner en otro de sus artículos. Y esto se hizo para garantizar el suministro a los países miembros; Argentina lo es desde sus inicios.
El 12-12-2019 el Director General de la IAEA Rafael Grossi, exembajador argentino en Austria, anunció el completamiento de esta iniciativa con el arribo de un segundo embarque para almacenaje. Así las cosas, NAC Kazatom hoy tiene el equivalente de un núcleo entero de una central grande como garantía de provisión.
En 1981 Argentina había firmado el Tratado de Tlatelolco pero no lo había ratificado por ley y no aceptaba firmar el Tratado de no Proliferación Nuclear (TNP). Las salvaguardias nucleares se firmaban país a país, con cada compra de materiales o equipos relacionados con asuntos nucleares por parte de Argentina.
A partir de 1990 Argentina firmó nueve compromisos nucleares internacionales ratificados por sus correspondientes leyes, aparte de ratificar los tratados de Tlatelolco y el TNP.[2]
En términos de aseguramiento de suministro, de haberse seguido la idea de 2015 de contratar dos módulos (un primero de uranio natural y un segundo de enriquecido), hoy nos encontraríamos en la misma situación de dependencia teórica… sólo que con un par de años de diferencia.
Hoy venden uranio enriquecido los EEUU, la UE, Rusia, China, Brasil, … Se hace muy difícil pensar en un frente común de todos estos países contra los intereses de Argentina.
Conclusión:
Con los tratados mencionados y el respaldo del OIEA con su banco en Kazajstán, aunados a una adecuada estrategia de aprovisionamiento, la elección de un reactor de uranio enriquecido se considera tan valedera como la del de uranio natural. El cual, dicho de nuevo, en la actualidad también se importa.
Stocks de uranio enriquecido “grado central” en las bóvedas del banco construido por el OIEA en Kazajstán para resguardar a los países con centrales de boicots de combustible.
Tipo de contratación.
El tipo de contratación llave en mano se celebra para eliminar o reducir riesgos para el comprador y con ello el costo final del proyecto. Estos contratos además establecen fórmulas para ajustar las posibles variaciones de precios a lo largo de procesos de la contratación y obra inevitablemente largos. Encaran el riesgo central, que es el incumplimiento del cronograma pactado, por eso se han popularizado como “contratos de ingeniería, compra y construcción” (EPC por sus siglas en inglés).
El grado de participación nacional del comprador en un EPC no es forzosamente baja, ni tampoco inherente a la modalidad “llave en mano”. Sí pueden serlo al poder y capacidad de negociación del comprador, o sus debilidades y fortalezas ante el proveedor.
Prueba de ello es, como se menciona a menudo, el contrato llave en mano por Atucha I que consiguió un porcentaje de participación nacional satisfactorio y acorde a las posibilidades de la industria nacional en aquel momento.
Desde mi perspectiva, en el año 2014 se llegó a la negociación con China en términos de fortaleza con dos elementos muy importantes:
El fuerte respaldo gubernamental a esa gestión (pese a lo indicado en la nota 3)
En términos de debilidades computo:
La desaparición, por diversas razones no explicitadas, de potenciales competidores de los reactores chinos (ver artículo respectivo de la World Nuclear Association)
Haber llegado a las discusiones contractuales sin el respaldo de una licitación internacional[4].
La falta de acceso al crédito internacional, por encontrarse el país en situación de default, lo que hacía un acuerdo con China muy atractivo.
En el caso que nos ocupa se llegó a la discusión con la CNNC de China en forma directa. Esto dejó poco margen de negociación y puso en evidencia la importancia de la financiación ofrecida. Si esto no fuera así, no es entendible cómo no hubo una negociación directa con CANDU Energy, sucesor de AECL, diseñador del CANDU 6 y proveedor original de Embalse.
Reforzando lo dicho, la ley 26.566 del año 2009 en su artículo 1 menciona “una cuarta central de uno o dos módulos”.
Esto sugiere que, en ese momento, se tenía en mente, en la línea de agua pesada, una central CANDU con uno o dos máquinas, siguiendo la construcción exitosa en tiempo y forma de la central china de Quinshan III, formada por dos módulos CANDU 6. Esto habría asegurado mayor participación local que la variante que se siguió, una CANDU única seguida luego del reactor chino. En este caso, la realidad con la que se enfrentó Argentina al iniciar sus primeras discusiones con China frustró esa posibilidad.
Conclusión:
En términos de la ley 26.566, si se contratan dos centrales en lugar de una única, pero de uno o dos módulos, se estaría excediendo la letra estricta de dicha ley. Si por cualquier razón no se llegara a la firma con CNNC de China pero se quisiera insistir en la compra de un reactor de potencia, esto debería hacerse por llamado a licitación: los antecedentes y el monto lo demandan. Y esta licitación debería llamarse por el o los tipos de reactor que se prefiera, pero requiriendo además que cada oferta sea acompañada de una propuesta de financiación. Fue el caso de Atucha II en su momento.
Financiación (atada)
No es claro el término «financiación atada» del artículo de mis colegas AKB. En el sitio de la World Nuclear Association mencionado se indica que «China contribuirá» a la financiación. Esto no necesariamente debe traducirse como un contrato, que ignoro si se firmó o no.
Por mi experiencia en el tema, cuando se firma un “Memorandum of Understanding” (MOU) es porque todavía no hay suficiente “understanding” entre las partes como para firmar un contrato. Cuando la hay, se rubrica un contrato firme, con la financiación explícita, y luego sigue el proyecto.
Sin conocer los detalles y basado sólo en la información pública, el crédito ofrecido por China no difiere sustancialmente del que se consiguió para Atucha II, claro está con tasas de interés diferentes, acorde a los diferentes años de comparación.
Cabe aquí una advertencia: comparar las tasas de interés de este tipo de créditos preferenciales con las tasas del mercado financiero induce a error. La comparación debe hacerse con las tasas similares de agencias de crédito a la exportación.
Con un contrato firmado, supeditado a la obtención de financiación como condición previa y teniendo acceso al mercado financiero internacional, este tipo de crédito se obtiene de las agencias de desarrollo para la exportación de diferentes países (EDC en el caso de Canada), y con condiciones como las siguientes:
85 % de financiación para los componentes importados,
período de gracia acorde al tiempo de construcción (¿8 años?),
más 16 a 20 años posteriores de repago de capital e intereses,
amén de un monto determinado de libre disponibilidad para la compra de componentes nacionales,
Similar tipo de financiación, por ejemplo, se consiguió para las dos unidades CANDU 6 de la central nuclear de Cernavoda, en Rumanía. Si el país comprador no tiene acceso al mercado financiero internacional, aquel que le conceda un crédito tiene una obvia ventaja. Esto evidencia que en nuestro caso, al haberse llegado a discusiones contractuales sin el respaldo previo de una licitación, se estaba comprando por financiación y no por precio.
Asumiendo como correctos los valores que se mencionan para los dos módulos resultan los valores aproximados de U$ 9.330 por Kw instalado para el reactor CANDU chino y U$ 6780 para el Hualong-1. Marcada diferencia en favor del Hualong-1.
Pero hay otra diferencia importante, ahora, entre los valores del propio CANDU 6. En el año 2013 el CEO de CANDU Energy mencionaba como costo probable de este reactor el de U$ 5.500 Kw instalado. Pese a la diferencia en años hay una marcada discrepancia, de más de U$ 4.400, con los valores estimados para el CANDU chino. Surge la pregunta: de contratarse un reactor de este tipo: ¿estamos comprando bien?
Acerca del valor mencionado para el Hualong-1 cabe formularse la misma pregunta. En ausencia de una licitación pública internacional es difícil dar una respuesta con certeza.
Cuando se analiza la posibilidad de un CANDU local deben considerarse los riesgos asociados y tener en cuenta que, independientemente de que la moneda de pago sea la local, igualmente es deuda. Y que se requerirán divisas para la compra de partes importadas de los componentes.
Conclusión:
A raíz de que la banca China era de las pocas o tal vez la única que ofrecía créditos de largo plazo a la Argentina, la compra de uno o dos módulos chinos se vio supeditada a la obtención de ese crédito.
Las condiciones chinas, aparentemente muy buenas, podrían haber sido comparadas -en caso de una licitación- con las de otros potenciales oferentes. Pongo por caso a CANDU Energy en el caso de uranio natural y agua pesada, y en uranio enriquecido y agua liviana a Westinghouse-HITACHI,Korea Electric Power Corp, Areva y Rosatom entre otros. En tal caso, ¿habrían sido tan buenas las condiciones chinas?
Si se va por un CANDU local es relevante conocer el costo y cronograma estimado con un estudio de factibilidad. A los valores del KW instalado que se mencionan en diferentes artículos, es muy dudoso que alguno de los dos tipos de reactor, sea de uranio natural o de enriquecido, se soporte económicamente frente a una central térmica convencional.
Participación nacional
Generadores de vapor de Embalse a punto de salir de la fábrica de IMPSA en Mendoza hacia la central nuclear cordobesa.
Se mencionan porcentajes de participación sin proveer referencias que permitan su evaluación. No teniendo acceso al contrato es muy difícil juzgar si la participación argentina, discutida entre NA-SA y la CNNC por las diferentes administraciones, contempla las posibilidades reales de la industria local.
El contrato original de Atucha II, además de contener listados detallados de los componentes nacionales e importados, contemplaba la posibilidad del cambio de origen de los componentes que así decidiera el cliente; naturalmente esto tenía un costo asociado para el proyecto. Al efecto, la entonces llamada ENACE (Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas, disuelta en 1994) tenía una Dirección de Promoción Industrial dedicada únicamente a generar contratos con la industria nacional.
En una entrevista reciente, publicada aquí en este portal, el Ing. Bernal Castro presidente de la Comisión Nuclear Metalúrgica de ADIMRA expresó: «Si no hay un reactor CANDU sería preferible no avanzar con China». Fue clarísimo.
Bernal Castro propone además una hoja de ruta muy interesante, a la cual adhiero: dar primera prioridad al CAREM, porque es “de costos menores y desarrollado íntegramente en Argentina, como todos los componentes principales de la isla nuclear, fabricados en el país”’.
Los recursos son siempre limitados, hay que asignar bien las prioridades. Es aquí donde la propuesta CANDU local confronta con el CAREM.
Conclusión:
Prioridades son prioridades: la capacidad técnica y el talento se poseen. Cualquier estudio de los costos y beneficios de una decisión deben ser cuidadosamente evaluados, pero con algo evidente a la vista: el CAREM, de resultar exitoso, augura una participación local futura promisoria.
Continúa mañana
Héctor Golan
NOTAS:[1] (Ver también acuerdo comercial ENTRE Dioxitek y NAC Kazatom 20/05/2020, para la provisión de uranio natural para sus elementos combustibles futuros)
[2] Al respecto, ver sitio de la Autoridad Regulatoria Nuclear Argentina.
[3] Aun cuando con más de tres años fuera de cronograma y un costo muy por encima del presupuestado para su terminación, con sus consecuencias en el sistema de generación eléctrica, por ejemplo la demora en la iniciación de la detención para la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse programada para el 2011 y recién puesta fuera de servicio en el 2016 )
[4] Atucha I, Embalse y Atucha II en su momento fueron fruto de procesos licitatorios donde, como indica el artículo del Dr. Araoz (ver referencia) CNEA dejaba sentada sus condiciones. Y en este último caso era condición de la oferta el suministro de una planta de agua pesada. El comprador imponía sus condiciones. AECL (por decisión del gobierno de Canada) no cumplió con este requerimiento, en consecuencia se evaluó su oferta, lo que permitió homologar los precios y establecer el costo adicional de la central (cuánto más se incrementó el valor del Kw instalado y su impacto en el Kwh) para contar con la planta de agua pesada.
La cuestión del titulo apunta a un tema mucho más amplio, por supuesto, que la reciente elección presidencial en EE.UU. Con las opiniones de Ernesto Resnik, un biólogo molecular que trabaja desde hace años en Minnesota, Estados Unidos, sólo pretendemos abrir el debate en el portal. (En otros sitios ya esta ardiendo desde la misma noche de la elección).El Dr. Resnik subió sus reflexiones a las redes sociales, y aquí las reproducimos.
«A veces escucho el análisis de las elecciones norteamericanas desde Argentina y creo que ese análisis muchas veces adolece del error de paralaje, de ser vistas como si fueran elecciones argentinas.
El dato de las elecciones en EEUU no es tanto el «repudio» o «apoyo» a políticas de Trump como el contexto de una grieta urbana/rural que parece cada vez más insalvable. La polarización en esa grieta fue total.
Por ejemplo, Georgia, donde las ciudades (sobre todo Atlanta) le dan la victoria a Biden a pesar de las zonas rurales, y Iowa, donde las comunidades rurales dan la victoria a Trump a pesar de las ciudades.
La gran elección de Trump en zonas rurales (donde recibe entre el 70-85% de los votos, es muchísimo más una expresión de los miedos, angustias y resentimientos, sociales y económicos, que atraviesan esas comunidades. Trump alimentó y explotó todos ellos.
El descreimiento -casi odio y desprecio- en las comunidades rurales por las élites es en parte el resentimiento por el olvido, por la fuga de jóvenes, por el no acceso a trabajos bien pagos que requieren de entrenamiento profesional en las grandes ciudades.
El miedo es el miedo al cambio, el miedo a lo nuevo y al distinto, al inmigrante latino al que esas comunidades rurales tuvieron que recurrir para sembrar y cosechar su soja y maíz porque sus hijos se fueron a la ciudad. Y el latino cambió sus pueblos y habla otro idioma.
Las comunidades rurales agropecuarias son conservadoras por origen, trayectoria y por necesidad. Fueron el origen económico de EEUU y su motor inicial de innovación y poder, pero lentamente su rol económico se desvaneció.
Cambios en el empleo en EE.UU. en 150 años
Trump le habló a esos miedos y resentimientos. Las derechas siempre le hablan a los miedos y resentimientos.
Trump empoderó también a nazis, neonazis y fascistas de todo calibre, pero eso es un grupo ultra-minoritario, insignificante en el sentido electoral y político. Las comunidades rurales norteamericanas no son fascistas ni nazis.
Esta elección fue única y masiva, aun en medio de la pandemia. Tanto demócratas como republicanos elevaron significativamente su voto pero EXCLUSIVAMENTE en sus bastiones tradicionales, zonas rurales uno, ciudades otros.
¿Porqué se elevó tanto el voto demócrata en las ciudades? Covid arrasó con las ciudades y Trump fue un negacionista. Black Lives Matter, las marchas por los derechos fue determinante en el voto negro en Atlanta, Filadelfia y Detroit que dieron la victoria en Georgia, Pennsylvania y Michigan.
¿Porqué se elevó tanto el voto republicano en las zonas rurales? El miedo a Black Lives Matter y a las protestas tuvo que ver, el resentimiento económico por las restricciones por un virus que NO AFECTÓ a sus comunidades tuvo que ver, y el culto a la persona que alimentó sus miedos y resentimientos. Por lo menos así lo veo yo.
Y desde ya dejo sentado que las grietas son expresión de un realidad y una necesidad política muchas veces necesaria.»
Se lanza la primera empresa argentina que planea producir kits de conversión que pueden transformar vehículos de gran porte con motores de combustión interna a eléctricos.
Lucky Lion está encarando el proyecto para incursionar en un mercado que espera se expandirá en los próximos años. Empezó con motos eléctricas y ahora desembarca en el sector de buses y camiones.
La empresa se inició en el rubro de la electromovilidad en Argentina en el año 2007, promocionando distintos tipos de vehículos eléctricos. Ahora se embarca en nuevos proyectos que involucra el transporte público y pesado.
Omar García, Vicepresidente de Lucky Lion, comenta: «Acompañamos y apoyamos la iniciativa del gobierno Nacional para fomentar el desarrollo local de buses eléctricos porque nuestro país tiene todo el potencial y capacidad productiva, de diseño e ingeniería sumado al recurso natural del litio».
«Convocamos a especialistas en la materia, formamos un equipo de trabajo y tomamos la decisión de desarrollar una unidad de negocio de buses; con la importación y línea de desarrollo de los kits para fabricarlos y/o convertir buses de combustión a eléctricos», dijo.
Ampliando sobre el proyecto el ejecutivo explica que «nuestro interés es que se reabran las fábricas carroceras nacionales, que puedan crearse nuevas fábricas de buses, nuevos talleres de conversión a eléctricos para reactivar este sector; generar mano de obra calificada, sustituir importaciones y abastecer el mercado interno».
El kit de 250 Kw max de potencia y 3000 N.m es versátil y permite convertir cualquier bus de transporte urbano a partir de 17 toneladas corta, media y larga distancia a eléctrico, como camiones de carga.
Su pack de baterías de litio y cargador permite una autonomía mínima de 200 km.
«Uno de nuestros objetivos es brindar solución inmediata de equipamiento, know how, transferencia real de tecnología, capacitación constante y asistencia técnica para los nuevos fabricantes de buses eléctricos nacionales», concluyó García.