—¿Cómo van a cerrar el año en facturación?
—En el 2023 vamos a facturar unos $16 mil millones. El 85% de los trabajos son para la Fuerza Aérea Argentina, pero seguimos trabajando para ampliar el horizonte de clientes. Hay intención de colocar el prototipo IA100 en Uruguay y Paraguay. El problema que tenemos es que no podemos ingresar al mercado libre de cambios para pagar a los proveedores. Uno entiende las circunstancias, pero no tenemos acceso al dólar y se nos van a empezar a parar los proyectos. Nosotros tenemos que entregar en tiempo y forma y no podemos importar. Entonces ya Embraer nos metió un ultimátum.
—¿Ese problema de la importación no comienza a liberarse ahora?
—Me da gracia. Bueno, como propagando está muy bien decir que no tenemos más SIRA, pero ahora hay que pedir permiso a Economía y es peor. Y nosotros tenemos un montón de SIRA que no nos aprobaron y es deuda anterior al 12 de diciembre. Ahora nuestro proveedor tiene que comprar un bono al 2027. Nos saca corriendo.
Entonces, el año que viene no va a haber un Pucará porque IAI, la empresa estatal de defensa de Israel, no pone a producir nada sino le pagas todo. Ya nos dijeron. Nos tienen que mandar piezas para la motorización del Pucará, para el ala, etc. Si no les mandamos la plata no se ponen a producir. Y ahora estamos con esto y es tan arcaico hablar de empresas sujetas a privatización, es una cuestión tan poca seria, tan de los ´90. Nosotros somos una sociedad anónima con un socio que es el Estado nacional. Lo que el Estado tiene que hacer es pedir permiso para vender el 20% o 30% a fulano de tal. Eso es todo. Menos propaganda y más hechos. Eso hay que hacer, salvo que quieras destruir la empresa, usar los campos que hay y hacer emprendimientos inmobiliarios. Todo puede ser. Si vos queres hacer actividad aeronáutica tenes que conocer, nosotros estamos haciendo proyectos en conjuntos con compañías de otros países. Si la gente de Emiratos quiere comprar acciones no lo veo mal, pero en el mundo hay Estados que participan para controlar empresas de defensa, como en Airbus.
—¿Entonces, es un error que el Estado decida retirarse de Fadea?
—Claro. Pero yo escucho cosas más duras, como que si no es sustentable y rentable hay que cerrarla. ¿A quién se le puede ocurrir que vas a cerrar FadeA?
—A la gestión actual, por ejemplo.
—Sí, pero no lo van a poder hacer. La única forma de hacerlo es destruirla. Miremos el caso de YPF, quieren vender la parte del Estado nacional cuando con los proyectos que tiene en los próximos años nos va a dar altos dividendos y desarrollar la industria.
—Pareciera que “el rayo privatizador” en principio está pensado para que caiga sobre empresas como Aerolíneas que dan pérdida o sobre YPF que puede tener mucho potencial. No parece haber distinción, pero al margen de esto, ¿cómo está FadeA con sus números? ¿Cuánto le aporta el Estado?
—Bueno, veamos la evolución de esos números. A precios constantes de hoy, en el 2016 Fadea recibía $11 mil millones de transferencias del Estado, en el 2017 $12 mil millones, en 2019 bajó a $6.000 millones, cuando empezamos bajó a $4.000 millones y a agosto de 2023 estamos en $1.600 millones. Bajar esos aportes fue uno de los objetivos que nos planteamos y mejorar la productividad. También hay que decir que el mecanismo no está bien, porque el accionista no aporta para capitalizar la empresa si hay que hacer una inversión y en los balances aparecen como aportes al estilo subsidios. Este último trimestre ha bajado la productividad porque nos quedamos sin material para trabajar.
—Muchas cosas se van a congelar, ¿que saben de los contratos y las próximas partidas?
—Que hagan lo que quieran, ¿pero quien va a mantener los Hércules para ir a la Antártida? Que me expliquen eso. ¿Quién va a mantener los Pampa para la Fuerza Aérea? O van a tener que sacar el avión para hacerle mantenimiento a Canadá. Van a gastar menos dólares si lo hacen en FAdeA, si el problema son los dólares. Todavía no sabemos nada, porque nosotros no tenemos Presupuesto, dependemos de un Fondo que maneja el ministerio de Defensa. Que van a hacer para adelante no sabemos, lo único que sé es que hay brigadas con Pampa, y si vos queres que la Fuerza Aérea vuele tenes que mantener y arreglar los Pampa. Si no manda a la Fuerza Aérea a su casa.
—¿El objetivo es que se cierre y se privatice todo?
—No lo sé, veo que es más una postura ideológica. La ideología liberal no ha funcionado, no veo racionalidad. Yo puedo entender que quieran vender a una empresa, pero que sea como parte un plan racional.
—¿Cuánta gente tiene en FAdeA hoy?
—950 trabajadores
—Con tres gremios, ¿no?, ¿qué dicen los gremios?
—Qué sé yo, lo único que hacen es asustar a la gente. La gente no va a quedar en la calle porque hay trabajo. El problema no es que alguien venga y compre acciones, el problema es que la quieras tirar abajo porque no te interese, y si te interesa déjame acceder al mercado libre de cambios, porque sino la ahogas a la empresa. El problema no es si es estatal o no, en EEUU la Lockheed Martines privada, pero el Estado va y la contrata porque no cualquiera puede tener una empresa así. Es así esto. En el mundo hay poquísimas fábricas de aviones, lo del libre mercado en la aeronáutica no va. ¿Estas dispuesto a sostener los aviones de las Fuerzas Armadas? Volar cuesta caro. Que el Estado venda FAdeA o acciones puede ser más caro. Lo importante es que haya proyectos a largo plazo. Y FAdeA lo tiene. Pero si no querés mantener los aviones no lo hagas, o no tengas Fuerzas Armadas, eso también puede ser. O sostenes a las Fuerzas Armadas y FAdeA cumple su función o no. El problema es el Estado nacional, no FAdeA. A la empresa la vamos a entregar en marcha, con proyectos y con una buena caja. Si van a bajar contratos no lo sé, pero si vos queres arruinar la empresa para después privatizarla me parece la cosa más poco inteligente. Es una dinámica de los´90. Hay momentos que digo pobre FAdeA. «Es muy poco inteligente querer arruinar FADEA para después privatizarla»
—¿Cómo van a cerrar el año en facturación?
—En el 2023 vamos a facturar unos $16 mil millones. El 85% de los trabajos son para la Fuerza Aérea Argentina, pero seguimos trabajando para ampliar el horizonte de clientes. Hay intención de colocar el prototipo IA100 en Uruguay y Paraguay. El problema que tenemos es que no podemos ingresar al mercado libre de cambios para pagar a los proveedores. Uno entiende las circunstancias, pero no tenemos acceso al dólar y se nos van a empezar a parar los proyectos. Nosotros tenemos que entregar en tiempo y forma y no podemos importar. Entonces ya Embraer nos metió un ultimátum.
—¿Ese problema de la importación no comienza a liberarse ahora?
—Me da gracia. Bueno, como propagando está muy bien decir que no tenemos más SIRA, pero ahora hay que pedir permiso a Economía y es peor. Y nosotros tenemos un montón de SIRA que no nos aprobaron y es deuda anterior al 12 de diciembre. Ahora nuestro proveedor tiene que comprar un bono al 2027. Nos saca corriendo.
Entonces, el año que viene no va a haber un Pucará porque IAI, la empresa estatal de defensa de Israel, no pone a producir nada sino le pagas todo. Ya nos dijeron. Nos tienen que mandar piezas para la motorización del Pucará, para el ala, etc. Si no les mandamos la plata no se ponen a producir. Y ahora estamos con esto y es tan arcaico hablar de empresas sujetas a privatización, es una cuestión tan poca seria, tan de los ´90. Nosotros somos una sociedad anónima con un socio que es el Estado nacional. Lo que el Estado tiene que hacer es pedir permiso para vender el 20% o 30% a fulano de tal. Eso es todo. Menos propaganda y más hechos. Eso hay que hacer, salvo que quieras destruir la empresa, usar los campos que hay y hacer emprendimientos inmobiliarios. Todo puede ser. Si vos queres hacer actividad aeronáutica tenes que conocer, nosotros estamos haciendo proyectos en conjuntos con compañías de otros países. Si la gente de Emiratos quiere comprar acciones no lo veo mal, pero en el mundo hay Estados que participan para controlar empresas de defensa, como en Airbus.
—¿Entonces, es un error que el Estado decida retirarse de Fadea?
—Claro. Pero yo escucho cosas más duras, como que si no es sustentable y rentable hay que cerrarla. ¿A quién se le puede ocurrir que vas a cerrar FadeA?
—A la gestión actual, por ejemplo.
—Sí, pero no lo van a poder hacer. La única forma de hacerlo es destruirla. Miremos el caso de YPF, quieren vender la parte del Estado nacional cuando con los proyectos que tiene en los próximos años nos va a dar altos dividendos y desarrollar la industria.
—Pareciera que “el rayo privatizador” en principio está pensado para que caiga sobre empresas como Aerolíneas que dan pérdida o sobre YPF que puede tener mucho potencial. No parece haber distinción, pero al margen de esto, ¿cómo está FadeA con sus números? ¿Cuánto le aporta el Estado?
—Bueno, veamos la evolución de esos números. A precios constantes de hoy, en el 2016 Fadea recibía $11 mil millones de transferencias del Estado, en el 2017 $12 mil millones, en 2019 bajó a $6.000 millones, cuando empezamos bajó a $4.000 millones y a agosto de 2023 estamos en $1.600 millones. Bajar esos aportes fue uno de los objetivos que nos planteamos y mejorar la productividad. También hay que decir que el mecanismo no está bien, porque el accionista no aporta para capitalizar la empresa si hay que hacer una inversión y en los balances aparecen como aportes al estilo subsidios. Este último trimestre ha bajado la productividad porque nos quedamos sin material para trabajar.
—Muchas cosas se van a congelar, ¿que saben de los contratos y las próximas partidas?
—Que hagan lo que quieran, ¿pero quien va a mantener los Hércules para ir a la Antártida? Que me expliquen eso. ¿Quién va a mantener los Pampa para la Fuerza Aérea? O van a tener que sacar el avión para hacerle mantenimiento a Canadá. Van a gastar menos dólares si lo hacen en FAdeA, si el problema son los dólares. Todavía no sabemos nada, porque nosotros no tenemos Presupuesto, dependemos de un Fondo que maneja el ministerio de Defensa. Que van a hacer para adelante no sabemos, lo único que sé es que hay brigadas con Pampa, y si vos queres que la Fuerza Aérea vuele tenes que mantener y arreglar los Pampa. Si no manda a la Fuerza Aérea a su casa.
—¿El objetivo es que se cierre y se privatice todo?
—No lo sé, veo que es más una postura ideológica. La ideología liberal no ha funcionado, no veo racionalidad. Yo puedo entender que quieran vender a una empresa, pero que sea como parte un plan racional.
—¿Cuánta gente tiene en FAdeA hoy?
—950 trabajadores
—Con tres gremios, ¿no?, ¿qué dicen los gremios?
—Qué sé yo, lo único que hacen es asustar a la gente. La gente no va a quedar en la calle porque hay trabajo. El problema no es que alguien venga y compre acciones, el problema es que la quieras tirar abajo porque no te interese, y si te interesa déjame acceder al mercado libre de cambios, porque sino la ahogas a la empresa. El problema no es si es estatal o no, en EEUU la Lockheed Martines privada, pero el Estado va y la contrata porque no cualquiera puede tener una empresa así. Es así esto. En el mundo hay poquísimas fábricas de aviones, lo del libre mercado en la aeronáutica no va. ¿Estas dispuesto a sostener los aviones de las Fuerzas Armadas? Volar cuesta caro. Que el Estado venda FAdeA o acciones puede ser más caro. Lo importante es que haya proyectos a largo plazo. Y FAdeA lo tiene. Pero si no querés mantener los aviones no lo hagas, o no tengas Fuerzas Armadas, eso también puede ser. O sostenes a las Fuerzas Armadas y FAdeA cumple su función o no. El problema es el Estado nacional, no FAdeA. A la empresa la vamos a entregar en marcha, con proyectos y con una buena caja. Si van a bajar contratos no lo sé, pero si vos queres arruinar la empresa para después privatizarla me parece la cosa más poco inteligente. Es una dinámica de los´90. Hay momentos que digo pobre FAdeA. El Gobierno impulsa una auditoría del sistema de defensa
Definidos ya por el Presidente los nuevos jefes de las Fuerzas Armadas, el ministro de Defensa, Luis Petri, tiene una misión de trabajo de Javier Milei. En el proyecto de ley ómnibus enviado al Congreso se dispone la formación de una comisión especial para “auditar la totalidad del sistema de Defensa Nacional, con el fin de determinar su estado de alistamiento y su capacidad para cumplir la misión encomendada”.
De aprobarse la norma, la medida implicará una auditoría sobre las Fuerzas Armadas. Petri, de acuerdo a lo establecido en el artículo 345 del proyecto, deberá presentar en tres meses un informe preliminar ante las comisiones de Defensa del la Cámara de Diputados y del Senado, y tendrá que tener en un plazo de seis meses el informe definitivo.
El proyecto de ley de “bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos” no detalla cómo deberá integrarse esa comisión especial, pero allí se determina que quedará disuelta al terminar ese plazo de seis meses.
La decisión de avanzar con una auditoría sorprendió al entorno del ministro y todavía no se tiene en claro la forma en que se instrumentará ni sus alcances. La iniciativa partió de la Casa Rosada. Petri deberá ejecutarla con la flamante conducción militar, que encabezará el brigadier general Xavier Julián Isaac, desginado al frente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, en reemplazo del teniente general Juan Martín Paleo, que condujo el organismo durante el mandato de Alberto Fernández. La cúpula militar se completa con los nuevos jefes del Ejército, general de brigada Carlos Alberto Presti; de la Armada, contralmirante Carlos María Allievi, y de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Fernando Luis Mengo.
El ministro Petri ya tiene militares retirados en su equipo. Entre ellos se destacan el teniente general Claudio Pasqualini, que fue jefe del Estado Mayor General del Ejército entre febrero de 2018 y febrero de 2020, quien ya ocupa la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares, y el teniente coronel Carlos Federico Becker Fioretti, con experiencia en el área de logística internacional y procesos de compra en el Ejército, quien actuará como jefe del gabinete de asesores del ministro.
Sectores castrenses perciben una influencia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en la conformación del gabinete de Petri y estiman muy distante la eventual gravitación de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Atribuyen, en cambio, influencia en la definición de la cúpula militar a otra mujer: Karina Milei, la hermana del Presidente y secretaria general del Gobierno. Según trascendió, Petri tuvo la idea de realizar el brindis de año nuevo con la guardia del Regimiento de Infantería 1 Patricios, que es su escolta, decisión que habría tomado luego de consultar con ambas funcionarias.
En tanto, la vicepresidenta Villarruel recibió el viernes último en el Senado a los “enlaces de las Fuerzas Armadas” con el cuerpo legislativo: el capitán de navío Carlos Julián Miganne (Armada), el comodoro Edgardo Singler (Fuerza Aérea) y el coronel Francisco José Cajal (Ejército). También estuvo la diputada nacional María Fernanda Araujo (La Libertad Avanza-Capital). Informó de la audiencia en las redes sociales.
La “ley ómnibus” también plantea cambios en el otorgamiento de los permisos de pesca, un tema sensible en el Atlántico Sur, a raíz de las persistentes infracciones de pesqueros ilegales en la Zona Económica Exclusiva. El artículo 245 del proyecto establece que los permisos de pesca no podrán tener un tratamiento diferencial por el origen de los buques, su antigüedad o la mano de obra que empleen; ni por las características de las empresas titulares de los buques”, lo que puede generar repercusiones en los organismos encargados de custodiar el espacio marítimo.
El Comando Conjunto Marítimo registró en ese momento una concentración de 431 buques extranjeros en la milla 201, a la altura de Comodoro Rivadavia, un paso más allá de la Zona Económica Exclusiva, en la que la Argentina ejerce derechos soberanos. La medida incluida en la ley remitida al Congreso podría modificar las condiciones y el acance del patrullaje sobre los espacios marítimos.
El primer mensaje
Por su parte, en un acto realizado en el Apostadero Naval, Petri transmitió el jueves la orden de zarpada del rompehielos Almirante Irízar, que partió rumbo a la campaña antártica de verano, para abastecer a las trece bases argentinas que operan en el continente blanco (siete permanentes y seis temporarias).
“Todos estos esfuerzos ponen a bordo del Irízar un mensaje claro y contundente: No están solos. Sabemos que llevan años sufriendo el destrato, la desinversión, el agravio y perjuicio ideológico que los ha golpeado tanto a nivel material como emocional, afectando el aspecto moral de quienes dan la vida por los argentinos”, dijo el ministro a los militares, en un mensaje destinado a marcar diferencias con las gestiones anteriores del kirchnerismo en el área de Defensa.
Murió Carlos Frasch un valioso científico argentino
NORA BÄR
Argentina tendrá la primera planta de fabricación de vehiculos no tripulados de Latinoamérica
American Robotics
“American Robotics”, radicada en Gualeguaychú, realizó, entre sus últimos diseños, un prototipo de vehículo no tripulado con el objetivo de brindar apoyo y seguridad a los expertos en la Antártida. Bautizado “Skúa” como el ave antártica, está equipado con sensores que le permiten detectar grietas cubiertas por la nieve y trazar caminos seguros. Así serán los desarrollos que planean para la nueva planta. La empresa tecnológica se encuentra desplegando en bases antárticas de Argentina el nuevo prototipo de un vehículo no tripulado, concebido para ayudar a los investigadores a moverse con seguridad en el continente blanco y colaborar con sus tareas logísticas y científicas, se informó. Skua está equipado con sensores que le permiten detectar grietas cubiertas por la nieve y trazar caminos seguros, sus sensores meteorológicos colaboran con el registro de datos científicos de diversas investigaciones y además se lo dotó de una inteligencia artificial que le permitiría llevar adelante de forma autónoma tareas como el relevamiento de las poblaciones de pingüinos.De Entre Ríos al mundo
“American Robotics” está integrada por 18 tecnólogos y desarrolladores que durante el verano pasado pusieron a prueba en las bases Marambio y Esperanza al primer prototipo del “Skúa”, que mide cerca de 1,40 metros de largo, 0,70 de ancho y 1,40 de alto, y pesa cerca de 300 kilos. Los aprendizajes de esos ensayos llevaron al desarrollo del “Skúa II” que tendrá su debut en el continente blanco durante el próximo verano y será bastante más grande que su antecesor con cerca de 2,10 metros de largo, 1 de ancho y 1,70 de alto, con un peso cercano a los 600 kilos. “El ‘Skúa’ fue diseñado para liderar las caravanas mientras monitorea la superficie con sus sensores para identificar grietas ocultas, y en caso que encuentre este tipo de peligros trazar una ruta alternativa que sea segura” Este nuevo modelo aumentará su autonomía agregando un generador a combustible que extienda su autonomía eléctrica de 8 horas, dispondrá de plataformas que faciliten colocarle cargas y también incluye ganchos para que pueda ser transportado de una base a otra colgándolo debajo de los helicópteros. American Robotics trabaja desde hace unos tres años en el desarrollo de vehículos no tripulados para tareas de seguridad corporativa como vigilancia de complejos industriales, barrios cerrados, o campos. “Vimos que se habría un campo de necesidades en las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas y comenzamos el desarrollo de una plataforma híbrida que pueda atender ambos grupos de necesidades”, dijo Sebastián Mirich.
En la mira del sector de Defensa
El desarrollador sostuvo que “el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) tomó contacto con nosotros hace unos dos años con la necesidad de un vehículo no tripulado, que pueda acompañar las expediciones en la Antártida para ir detectando grietas que pueden tener más de cien metros de profundidad y que pueden ser cubiertas por una nevada, lo que expone al personal a caer en cualquiera de ellas con sus vehículos y todo como lamentablemente sucedió en alguna oportunidad”. “El ‘Skúa’ fue diseñado para liderar las caravanas mientras monitorea la superficie con sus sensores para identificar grietas ocultas, y en caso que encuentre este tipo de peligros trazar una ruta alternativa que sea segura”, añadió. Mirich destacó que “los múltiples sensores de temperatura, partículas de carbono en el aire y otros parámetros ambientales integrados en este vehículo también suman esos registros a las investigaciones científicas, mientras que en estos momentos estamos alimentando a la inteligencia artificial con numerosas imágenes de pingüinos para que este robot pueda facilitar el monitoreo de las poblaciones de estas aves que en la actualidad es llevado adelante por observadores humanos con cuentaganado”. “Haber llevado la primera versión del ‘Skúa’ a la Antártida durante el verano pasado nos permitió corregir varios aspectos del diseño como hacerlo un 50 por ciento más grande, ensanchar sus orugas, aumentar su ángulo de despeje, mejorar el sistema de calefacción interno, y hacerlo aerotransportable entre otras mejoras, todo esto es posible porque es una plataforma totalmente autóctona desde el diseño hasta la matricería y el software; el motor y los sensores son importados por una cuestión de escala pero el proyecto es completamente nacional”, destacó.Nuevos desarrollos de American Robotics
El investigador adelantó que “además del ‘Skúa II’, este verano vamos a desplegar en la Antártida a la ‘Mula’, un UGV desarrollado para transportar cargas y que estamos interesados en ver cómo se comporta en el ambiente antártico, y vamos a tratar de volver a llevar a las pruebas el ‘Skúa I’ porque podríamos aumentar los datos sobre la operación del software que es el mismo”. Está previsto que los robots sean desplegados en la Antártida durante el próximo mes de febrero y que las pruebas se lleven adelante en proximidades de las bases Marambio, Esperanza y Orcadas.La absurda propuesta de privatizar el Mar Argentino
Dr. César Augusto Lerena Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL) Presidente de la Fundación Agustina Lerena 30 de diciembre de 2023 Web: cesarlerena.com.ar
«Argentina, al no unirse a los BRICS refleja su incierta política exterior y hace más ardua su recuperación económica»
La remotorización del Pucará Fénix alcanza la certificación
La Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Argentina (DIGAMC) entregó a FAdeA el certificado de remotorización del IA-58H Pucará Fénix. Este es un gran hito en la recuperación de las capacidades del Pucará ya que permitirá iniciar la aplicación de la remotorización en las aeronaves de serie, dando continuidad al sistema de armas al reemplazar la planta de poder obsoleta.
Este proyecto que se inició para dar respuesta al requerimiento operativo de Fuerza Aérea Argentina, demando un proceso de certificación que fue pionero dentro de las nuevas regulaciones de aeronavegabilidad, fue fundamental la participación y apoyo a lo largo de las distintas etapas de desarrollo hasta su certificación tanto de FAA como de DIGAMC.
Esta certificación es la culminación de un trabajo de FAdeA en conjunto con empresas internacionales como P&WC, Hartzell e IAI, permitiendo adquirir know how y elevar los estándares de trabajo en todas las áreas involucradas. Para alcanzar este hito se realizaron más de 150 horas de ensayos y 109 vuelos.
Cada aeronave ahora se equipa con dos motores turbohélice Pratt & Whitney PT6A-62 y hélices cuatripala Hartzell de control de paso variable y velocidad constante, incorporando un governor de paso reversible para ser utilizado al momento del frenado, el cual fue desarrollado específicamente para el Pucará. Asimismo, este desarrollo permite potenciar el área de telemetría en vuelo y análisis de datos, con el desarrollo de software a medida y la creación de una sala de telemetría con equipos de última generación para el registro de parámetros en vuelo en tiempo real.
Próximamente esta aeronave será entregada oficialmente a la Fuerza Aérea Argentina.
«Abandonar o vender:». Los cientos de viñedos mendocinos que deben cerrar
“Todo eso era viña”…Una frase bien mendocina, que incluso se convirtió en un hit musical, para graficar el avance, a través de las décadas, del negocio inmobiliario sobre el campo cultivado en la tierra “del sol y del buen vino”. Nostalgia, pero también alerta. Así, esa tendencia no dejó de crecer y consolidarse: son cada vez más las tierras con plantaciones vitivinícolas que quedaron en el olvido, desaparecieron o pasaron a otras manos.
Por eso, el abandono y la erradicación de viñedos no dejan de preocupar a los diferentes actores del sector, sobre todos los más chicos de la cadena industrial. Es que la crisis económica de la actividad, tanto en el mercado interno como en las exportaciones, ha mantenido activos los intereses de las desarrolladoras en construir, principalmente, barrios privados, aunque también ha sido una oportunidad de expansión y reimplantación de nuevas vides para bodegueros con más espalda, lo que ha generado una mayor concentración de la vitivinicultura.
“De un día para el otro, el paisaje se nubló: aparecieron máquinas arrasando con las hileras de malbec. Realmente, da mucha pena e impotencia ver que la tierra con un producción tan cuidada por tantos años se convierte en un negocio inmobiliario. Un golpe para la vitivinicultura, por la falta de rentabilidad, y también contaminación visual para nosotros, ya que construirán viviendas que nos taparán la vista a la montaña”, contó a este diario Soledad, vecina de los distritos de Vistalba y Las Compuertas, en Luján de Cuyo, donde hay una importante cantidad de viñedos y bodegas top, pero también donde proliferan countries y viviendas de fin de semana.
En otros oasis de la provincia, el drama se repite, con otras características. “Estamos cada vez más ajustados con los costos, es la triste realidad, por lo que a muchos no les queda otra opción que dejar de producir, abandonar o vender las tierras. Es una situación muy acuciante. Además, la falta de agua es un problema grave para nosotros”, contó a este diario Eduardo, pequeño productor del este provincial, una de las zonas donde más se achicó la superficie cultivada de vid a lo largo de los años, lo que implica la lenta desaparición de los pequeños jugadores del mercado, quienes cada vez necesitan viñedos con más hectáreas para que la actividad sea rentable.
De acuerdo con datos oficiales, en base a un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), con información del 2021, la superficie de vid de la República Argentina alcanza las 211.099 hectáreas distribuidas en 23.278 viñedos, evidenciando una baja constante a lo largo de los años. Así, al comparar con el 2010, se observa que la superficie actual es un 3,1% menor, ya que se registró una reducción de 6651 hectáreas y 1502 viñedos menos.
En tanto, al cotejar las cifras con el año 2020, existe una disminución de 3699 hectáreas (-1,7%) y 421 viñedos menos (-1,8%). Si la comparación es con el añ0 2014, los diferencias son aún mayores: 226.388 hectáreas (-6,7%) y 25.482 viñedos (-8,6%).
Radiografía
Por su parte, el INV pondera que las propiedades son cada vez más grandes. El tamaño medio del viñedo en el año 1990 era de 5,8 hectáreas, en el año 2000 de 8 hectáreas, en 2010 de 8,8 hectáreas y en el año 2020 de 9,1 hectáreas.
Actualmente, se registra superficie de vid en 18 provincias argentinas. El 70,6% del total se encuentra en Mendoza, 20,7% en San Juan, 3,6% en La Rioja, 1,7% en Salta, 1,3% en Catamarca, 0,8% Neuquén y 0,7% Río Negro.
Estas 7 provincias concentran el 99,4% de la superficie total. El restante 0,6% se distribuye en 11 provincias: La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, San Luis, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, Misiones, Santiago del Estero y Santa Fe. El tamaño medio de viñedo del país es de 9,1 hectáreas. Respecto al año 2010, año en el que se realizó el último censo de viñedos, ha disminuido la superficie en 3 de las 7 provincias más cultivadas: Mendoza, San Juan y Río Negro.
La superficie de vid de Mendoza registrada al 31 de diciembre de 2021 alcanzaba las 148.996 hectáreas distribuidas en 15.171 viñedos. Hay 2237 hectáreas menos respecto al año anterior y 5219 hectáreas menos que en 2010. Los viñedos disminuyeron en 148 respecto al año anterior y en 1190 respecto a 2010. Los departamentos que registran mayor disminución de superficie desde el año 2010 son: San Martín (-3.127 ha), Maipú (-2.454 ha), San Rafael (-1.731 ha) y Rivadavia (-1.344 ha).
Diversos referentes de la industria dieron su visión del fenómeno que, justamente, no logra cortarse de raíz. “Esto es realmente preocupante. Hay erradicación pero más abandono, que es muchísimo en la zona este, principalmente por la rentabilidad. Los costos de producción y rendimiento por quintales más el valor del pago de la uva es una ecuación que no está dando, y cada vez se invierte menos, y por ende hay menos producción y más abandono. Al analizar los números no se observa una caída tan pronunciada pero es porque los grupos concentrados y las multinacionales están invirtiendo, por ejemplo, en el Valle de Uco, o en otras provincias”, contó a este diario Matías Manzanares, secretario de la Asociación de Viñateros de Mendoza (AVM), quien sumó otro factor determinante: la escasez de agua.
“A un productor que tiene más de 10 hectáreas se le complica regar, ya que en años normales, regando cada 30 días, si no te alcanza el agua, tenés que regar la mitad en dos vueltas, por lo que a esa finca le agregás agua cada 60 días, por lo que se seca y dejás de producir; entonces, abandonás un par de hectáreas, para tirarle más agua a las otras hectáreas”, apuntó el productor.
Por su parte, Fabián Ruggeri, titular de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), se mostró preocupado por la compleja situación que vive el sector. “La erradicación de viñedos es porque realmente no están dando, por la variedad o los kilos, una rentabilidad para sostenerlos. Hay muchos productores que han ido erradicando y cambiando de variedades o cambiando de actividad. También se venden algunas fincas que estaban en mal estado y se convierten en chacras, frutales o frutos secos. Eso sí, la superficie de viñedos ha tenido una baja en cuanto a hectáreas cultivadas, pero la producción no ha caído, lo que indica también que hay viñedos que mejoraron su rendimiento, con una tendencia lenta en Argentina a la concentración: propiedades con más superficies y más productivas”, indicó el dirigente, y agregó: “Sin dudas que esto nos preocupa, y defendemos al pequeño productor, por eso tratamos por todos los medios, como sistema cooperativo, que no desaparezca”.
En tanto, un empresario del sector que prefirió mantener su nombre en reserva aportó su perspectiva en un punto central. “La venta de tierras por el negocio inmobiliario es por la falta de ordenamiento territorial. Tenés zonas irrigadas, con caminos y con calidad para viñedos donde se están haciendo más barrios privados. Por eso, es importante tomar medidas y que sea para producción”, señaló.
A todo este escenario, se suma otro condimento extra, que reporta efectos colaterales. Así, los especialistas de la industria aseguran que el abandono es más peligroso que la erradicación. “Cuando erradicás, arrancaste lo que abandonaste. Pero el abandono, sin erradicar, genera que se siga produciendo uva, que no se cosecha, lo que complica el control de plagas, como la Lobesia botrana, conocida como polilla de la vid”, aportó Manzanares, quien hace un llamado al Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) para que active la lucha y la vigilancia en estas zonas.
Comentario de AgendAR:
La nota no menciona la desaparición cada vez más rápida de los hielos permanentes en los Andes Áridos. La isoterma que forma el límite vertical del borde inferior de los hielos se va corriendo y empequeñeciendo alrededor de las cumbres, hasta que éstas quedan peladas y no producen más agua infiltrante de deshielo. Son los hielos, que desaguan en napas en los valles, y no las lluvias lo que alimenta la vitivinicultura en los tres oasis mendocinos. Hay cada vez menos agua subterránea para repartir. Y los regadíos de acequia abierta típicos de Mendoza estaban bien para fines del siglo XIX, pero hoy, con más calor todo el año, es regalar agua a la evaporación. Los sanjuaninos tienen una provincia más seca aún que Mendoza y se hicieron viñateros hace poquísimo, pero empezaron con mejor tecnología hídrica: riego por goteo y control automatizado. Ese es el trasfondo último del avance de los countries sobre los viñedos en Mendoza, además de la contaminación aérea de la capital, especialmente en invierno y durante las mañanas, cosa que impele a los ricos a rajarse del área metropolitana. Y no hay mucho lugar adonde ir: ya en los ’90 sólo el 4% de la superficie mendocina era habitable o explotable, y está en los tres oasis provinciales. El 94% restante hacia el Este es desierto estricto por sombra hídrica de los Andes. Los libros de física y geografía no muerden.Daniel E. Arias
Especiales de AgendAR: «La saga de la Argentina nuclear»
La saga de la Argentina nuclear – XXI y XXII
La saga de la Argentina nuclear – XXIII y XXIV
La saga de la Argentina nuclear – XXV La saga de la Argentina nuclear – XXVI La saga de la Argentina nuclear – XXVII La saga de la Argentina nuclear – XXIX La saga de la Argentina nuclear – XXXLa saga de la Argentina nuclear – XXXI
La saga de la Argentina nuclear – XXXII
La saga de la Argentina nuclear – XXXIII La saga de la Argentina nuclear – XXXIV La saga de la Argentina nuclear – XXXV La saga de la Argentina nuclear – XXXVI La saga de la Argentina nuclear – XXXVII La saga de la Argentina nuclear – XXXVIII La saga de la Argentina nuclear – XXXIX La saga de la Argentina nuclear – XL La saga de la Argentina nuclear – XLI La saga de la Argentina nuclear – XLII La saga de la Argentina nuclear – XLIII La saga de la Argentina nuclear – XLIVLa saga de la Argentina nuclear – XLV
La saga de la Argentina nuclear – XLVI La saga de la Argentina nuclear – XLVII La saga de la Argentina nuclear – XLVIII La saga de la Argentina nuclear – XLIX
