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Agradecimiento a Ricardo Ariel Rotsztein @Musgrave ¿Queremos tecnología china o canadiense para Atucha 3?
Respuesta rápida de AgendAR: ni china ni canadiense, argentina. La tecnología la tenemos, pero no la plata. Y aquí dos expertos fundacionales de la CNEA proponen un modo de conseguir esta última.
Con su primer reactor de investigación (el RA-1, 1958), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) I definió los principales objetivos de la política para reactores nucleares:
- tener la mayor participación nacional posible en el diseño, construcción, instalación y operación de los reactores,
- y asegurar el suministro nacional del combustible mediante el desarrollo de la capacidad científica, tecnológica e industrial requerida.
Estos paradigmas motivaron la elección de centrales con uranio natural y agua pesada: la Central Nuclear Embalse con tecnología canadiense CANDU y las de Atucha 1 y 2 de tecnología alemana, hoy operadas por NA-SA, Nucleoeléctrica Argentina SA.
De acuerdo a esta política, ¿cómo se justifican los 1200 MW de una central china con uranio enriquecido que no se produce en el país? ¿Cómo se justifica, además, la escasa participación nacional en su construcción, por tratarse de una obra llave en mano?
En las presentes circunstancias, la inactividad originada por falta de un proyecto nuclear de envergadura causaría daños irreparables debido a la pérdida de recursos humanos altamente especializados. También dañaría los recursos humanos y económicos de la industria nacional calificada de componentes nucleares y otros insumos.
Estos 1200 MW formarían parte de la producción nuclear (no contaminante) prevista para nuestro parque energético. Cumple con compromisos internacionales del país para mitigar el cambio climático.

Es en este escenario que la única posibilidad hasta ahora fue la propuesta China, por su ofrecimiento de financiación altamente adecuado.
Este año, la funcionaria del Departamento de Estado de los EEUU, Anne Ganzer, remarcando una posición muy dura de EEUU, nos comunicó el desagrado con el proyecto de una cuarta central nuclear china por tratarse de un área estratégica, aún conociendo que la empresa responsable NA-SA ya firmó el contrato con la contraparte, la CNNC, o China National Nuclear Corporation.
En vista del “impasse” generado y en el caso que se decida anular la compra en China, se propone que los 1200 MW de origen chino se cambien por los de una central CANDU como nuestra Central Nuclear Embalse, con financiación similar al caso chino obtenida mediante el apoyo de EEUU.
Su construcción por NASA ya fué aprobada por el gobierno argentino dentro del plan de actividades de la empresa y se encuentra a la espera de financiación. También está definida su ubicación en el predio de las Atucha 1 y 2.

Es importante que EEUU nos brinde apoyo para conseguir esta financiación, de monto inferior al caso chino, y así continuar ampliando nuestra red eléctrica con una participación nuclear confiable y segura.
De esta manera no se genera un vacío frente a nuestras necesidades, sino una solución a la situación planteada.
Opinión de AgendAR:
Este llamado de dos expertos históricos argentinos a que los EEUU financien al menos una central nuclear CANDU fue entregado la semana pasada y en persona por el Dr. Aráoz a la Nro. 2 de la Embajada de los EEUU.
De seguirse canales diplomáticos normales, hoy debería ser leída en el edificio Harry Truman, donde funciona el Departamento de Estado de los EEUU.
Como es ya público (demasiado público), el Departamento de Estado quiere evitar a todo trance que aquí se construya una Hualong-1 china. La propuesta de que por el contrario EEUU nos financie una CANDU (construida por Argentina, nadie habló de canadienses) tiene antecedentes históricos, algunos recientes y otros no tanto.
Empezando por los últimos, las centrales CANDU de la AECL, como nuestra planta cordobesa de Embalse, se vendieron bien en 7 países y fueron copiadas exitosamente por ingeniería inversa en la India. Representan el 11% de la capacidad de generación nuclear del mundo, y siguen en construcción en La India… e inesperadamente, en Rumania.
Las CANDU son un diseño de la Atomic Energy Commission of Canada Ltd., o AECL. Como funcionan a uranio natural (sin enriquecimiento), ponen al comprador a salvo de boicots diplomáticos sobre el uranio enriquecido, cuyos grandes proveedores en el mundo siguen siendo cuatro: EEUU, Rusia, China y la UE, un monopolio imperfecto, pero monopolio al fin. Y como las CANDU carecen de recipiente de presión, esa inmensa pieza de forja, están al alcance de la industria metalúrgica de cualquier país con un desarrollo medio.
En suma, estas centrales canadienses rompían el monopolio de los combustibles nucleares y habilitaban a demasiados nuevos jugadores semi-industrializados. Por ambas causas, los EEUU durante medio siglo hicieron lo imposible por espantarle los clientes a AECL con chantanjes diplomáticos sobre Canadá y sobre los clientes, especialmente brutales desde 1974. Por supuesto, no salían en los diarios. Fue una batalla larga, porque las CANDU son plantas muy sensatas, baratas y seguras. Generan cierto fanatismo, como el viejo Ford Falcon. Pero en 2011 los EEUU lograron su cometido: la firma canadiense quebró por falta de ventas.
La tecnología, sin embargo, sigue viva y coleando: ningún dueño de CANDU cierra su planta cuando llega a término de su primer vida útil. Por el contrario, le hace una recorrida general de sistemas llamada “retubado” que la repotencia, la renueva, la actualiza y la licencia a 30 años más de servicio. Y eso, según el estado de la máquina, por alrededor de una tercera o una cuarta parte del costo de una unidad nueva. Negoción, si los hay.
CANDU nuevas, desde 2003 sólo en la India, en versión libre local con el nombre de IPHWR, y ya van por 22 y salieron buenas. Pero sorpresivamente, en 2020, el Departamento de Estado anunció el otorgamiento de dos grandes préstamos para financiar la terminación y retubamiento de Cernavoda. Éste es un complejo de 4 unidades CANDU en Rumania. Cernavoda tiene las unidades 1 y 2 activas desde épocas del dictador Nicole Ceaucescu, y otras dos que quedaron en la obra civil inicial, sin terminarse, desde la revolución que lo volteó en enero de 1990.
El precio que puso EEUU para completar las unidades 3 y 4 de esa instalación es de U$ 5000 millones para cada una. La masa adicional de créditos suministrada por el Eximbank y el tesoro yanqui alcanza también para el retubado de Cernavoda 1.
Que tras medio siglo de soterrada militancia anti-CANDU los EEUU de pronto pinten como financistas de la terminación y renovación del complejo de Cernavoda va a contrapelo de toda su historia anterior. Es como el Gran Dragón del Ku Klux Klan sacándose selfies en el monumento a Nelson Mandela.
La explicación del asunto es geopolítica sencilla: el Departamento de Estado aprovecha el realineamiento reciente de Rumania con la OTAN y desbarata los planes de construcción de centrales chinas de la CGN. Ésta es otra compañía nuclear estatal china, con diseños algo parecidos a los de la Hualong-1 ofrecida aquí por CNNC.
Aceptar este financista caído del cielo a los rumanos les permite mantenerse dentro de la línea del uranio natural y con una tecnología que su país conoce bien, y que aprecia. A los EEUU, en cambio, les permite frenar (un poco, un rato) la expansión diplomática y comercial china en Europa Oriental.
La carta de Aráoz y Pahissa apunta exactamente a eso: ¿EEUU querrían persuadirnos de comprar tecnología china con algo que suene mejor que mandarnos gauleiters y vomitar amenazas? Ambos veteranos expertos, con experiencia de negociaciones internacionales y con toda una vida dentro de la CNEA, creen que con un ofrecimiento de crédito blando norteamericano por una CANDU nos tiraríamos sobre el mismo “de palomita”.
Después de todo, la Hualong-1 la estamos comprando por el crédito, no por la tecnología. Embalse es la mejor central nuclear que tenemos, tecnología de la que tenemos derechos bajo licencia desde 1974, Es más, con el reciente retubado de esa máquina cordobesa, hemos demostrado urbi et orbi, y por segunda vez, que dominamos esa ingeniería «de taquito». La primera vez que lo demostramos fue entre 1974 y 1984, cuando terminamos Embalse sin los canadienses, porque EEUU los obligaron a irse con un portazo… en medio de la construcción.
Cuando tengamos ganas de pasarnos a uranio enriquecido, para ello está nuestro propio proyecto, que por ser de propiedad de la CNEA es exportable (el reactor CAREM).
Además, preferimos generar trabajo local a que nos construyan máquinas «llave en mano» como si fuéramos primerizos. Por el contrario, tenemos 73 años de historia nuclear e inauguramos nuestra primera central nuclear 11 años antes de que China lo hiciera con la suya.
Queremos conservar en estado de entrenamiento al centenar de empresas argentinas privadas de construcción, de montaje, metalúrgicas, electromecánicas e informáticas con calificación nuclear. Son las que participaron del retubado de Embalse, entre 2014 y 2018, y antes de eso, las que, bajo dirección de NA-SA, entre 2006 y 2014 terminaron el laberíntico rompecabezas que era Atucha II, y nos dejaron no sólo 745 MWe «de base» que nos faltaron durante 27 años, sino 400 ingenieros nucleares nuevos. Son recursos humanos industriales no reemplazables.
AgendAR tiene una única objeción de fondo al planteo de Aráoz y Pahissa: para subsanar la ausencia de los 1120 MWe de una Hualong-1 en el Sistema Argentino de Interconexión necesitaríamos dos CANDU, no una sola, ya que la potencia máxima del modelo 6 actualizado, el que sabemos construir con los ojos cerrados, es de 700 MWe.
Cuando nos preguntan si somos progres o conservas, antiyanquis o antichinos, la respuesta es obvia: nada de todo eso. Argentinos, sí. Estamos visceralmente a favor del CAREM, ergo no somos contrarios al uranio enriquecido, pero sólo en centrales de tecnología totalmente propia y por ende, exportables. En eso somos un poco rupturistas con nuestro pasado. Pero aunque todo el mundo asegura que el futuro es de los SMR, o reactores modulares pequeños, como el CAREM, de las alrededor de 440 plantas nucleoeléctricas en línea en el mundo hoy, salvo una, la central flotante Akademik Lomonosov rusa, derivada de un motor de submarino nuclear y nada revolucionaria, todas las demás son unidades «legacy», de 2da o 3ra generación, de módulo mediano o grande. Apa. Lo que explica por qué en el terreno «legacy» somos unos aburridísimos conservadores: nos atenemos al único combustible 100% nacional posible por ahora (uranio natural), a las licencias de fabricación y la infraestructura que ya tenemos compradas y pagadas desde los ’60 y ’70 (eso da agua pesada como refrigerante y moderador), y a lo que podemos fabricar enteramente en el país, sin exportar un centavo (eso da CANDU). Cuando algún progre nos dice que construir CANDU es como fabricar biplanos, y que nos quita futuro como exportadores, le contestamos que no tenemos obligación de vender centrales nucleares enteras. Eso lo haremos cuando podamos mostrar el CAREM, pero no un prototipo de 32 MWe en construcción como el actual. Lo haremos cuando hayamos llegado a una central de tamaño y características más industriales, cuyo diseño básico todavía no está siquiera cerrado. Entre tanto, nos puede ir muy bien exportando insumos para centrales CANDU: tenemos la mayor fábrica de agua pesada del mundo, la PIAP de Neuquén (hay que reabrirla). Pero además, podemos exportar componentes y además servicios de retubado. Con 49 centrales CANDU «oficiales» en el mundo y 22 muy parecidas en la India, (¡y hasta resucitaron en Rumania!), hay mercado futuro para entretenerse.No sólo conocemos bien este tipo de máquinas sino que tenemos cantidad de industrias privadas esperando ponerse a hacer una CANDU Nac & Pop desde 2015, y a NA-SA haciendo innovaciones conceptuales para este diseño desde 2020, y así lograr una CANDU muy criolla. Podríamos garantizarle al Departamento de Estado que cada centavo del crédito quedará en la Argentina, en lugar de pagar trabajo calificado en China, o en Canadá.
Ignoro si la propuesta de Aráoz y Pahissa Campa hará especialmente felices a los autodenominados americanos. Sería raro. Lo que han querido siempre es que desapareciéramos del mapa como oferente nuclear, y varias veces estuvieron a punto de lograrlo, pero aquí seguimos. Y la posibilidad bastante inminente de una Hualong-1 en Atucha los está poniendo MUY nerviosos y matones.
De modo que bien les convendría soltar unos morlacos. Aún endeudados como estamos, somos viejos en el ajedrez diplomático nuclear. Y nuestra paciencia no es eterna.
Daniel E. Arias
Alemania: “Lo peor que han podido hacer las organizaciones ecologistas es oponerse a la energía nuclear”
Hace unos días, a la británica Zion Lights (Birmingham, 1984) se la veía optimista en Berlín. La causa por la que vive estos días al frente del su organización ‘Emergency Reactor’ o “Reactor de Emergencia”, la defensa de la energía nuclear, parecía vivir un paradójico renacer en la capital alemana.
Allí, el pasado sábado 15 de abril, Greenpeace celebraba el apagón nuclear alemán. Otros, como Lights, defendían ese día en la capital alemana la energía nuclear como apuesta de futuro contra el cambio climático. “La energía nuclear no emite dióxido de carbono”, es uno de los lemas que le gusta defender a Lights. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero al que se atribuye el calentamiento global.
Lights, sin embargo, no siempre fue una aliada de los defensores de la energía nuclear. Como personaje mediático, de hecho, Lights se fogueó como portavoz de Extintion Rebellion, organización con orígenes en el Reino Unido caracteriza por su oposición a la energía nuclear.
“Extinction Rebellion dice ser neutral. Pero en el grupo, en la organización, yo sé que se habrían enfadado mucho si hablo a favor de energía nuclear en la televisión como portavoz de Extinction Rebellion. Y nunca lo hice”, dice esta experta en comunicación especializada en divulgación científica. “Pero eso es un problema, porque eso mismo es ir en contra de lo que dice la ciencia, según la cual necesitamos renovables y energía nuclear para descarbonizar”, agrega.
Lights es pionera en la defensa de la energía atómica contra el cambio climático. Su mensaje se está popularizando en todo el mundo. Pero, según ella, cuesta más que cale la defensa de la energía atómica en un país cuando hay tradición en él de viejo ecologismo. “Los países que están moviéndose más lentos o en la dirección equivocada son aquellos con tradición de ecologistas contrarios a la energía nuclear”, comenta la responsable de ‘Emergency Reactor’.
A su entender, Alemania, con su reciente decisión de apagar los tres reactores que seguían funcionando, se ha equivocado. Para ella, aciertan Polonia, Reino Unido, Francia, la India, China o Corea del Sur, países que están apostando por la energía nuclear para descarbonizar sus economías.
P: Usted fue portavoz de la organización ecologista internacional Extinction Rebellion, surgida inicialmente en el Reino Unido. Ahora esta organización tiene ramas en muchos países, incluido España. ¿Cómo definiría usted a esa organización?
Es una organización de activistas que trata de hacer que los gobiernos actúen contra el cambio climático, usando tácticas de desobediencia civil, acciones directas o causando actos públicos disruptivos para obtener la atención de los medios de comunicación y de los gobiernos. Se fundó en el Reino Unido, despegó desde aquí y luego se formaron grupos en todas partes. Pero fue, sobre todo, popular entre 2018 y 2020.
P: ¿Cómo se encontró usted en la posición de ser portavoz de dicha organización?
Me plantearon hacer cosas con ellos porque habían visto que yo tenía un TED Talk sobre astronomía. Les gustó mi trabajo y además sabían que ya había trabajado con otros grupos ecologistas en el pasado.
P: ¿Cómo y por qué dejó la organización?
Extinction Rebellion hizo un buen trabajo para que la gente, en general, se diera cuenta del fenómeno que es el cambio climático. Creo que las acciones del grupo acabaron desatando un amplio cambio a nivel global. Pero, para mí, después de que tuviera lugar ese cambio, y después de que la gente mostrara preocupación sobre el tema, entonces, ya habíamos ganado. Lo que había que hacer, a partir de ese momento, es dar un segundo paso. A saber, hablar en términos prácticos de lo que hay que hacer para luchar contra el cambio climático.
Tenemos que llevar a cabo acciones basadas en avances científicos para reducir las emisiones de dióxido de carbonoPero en Extinction Rebellion querían seguir dedicándose a atraer la atención sobre el tema. Por eso yo decidí separarme y fundar mi propia organización ‘Emergency Reactor’, que se dedica al activismo y que trata de orientar la discusión hacia las soluciones al cambio climático. Esto hace falta porque, si preocupas a la gente demasiado con un tema entonces puede llegar a dejar de interesarse por el tema: desconectan.
P: Otras organizaciones como ‘Letzte Generation’ o “última generación”, han empezado a causar hartazgo. Al menos en Alemania, donde son particularmente activos. El 82% de la población alemana dice en las encuestas que van demasiado lejos con sus acciones. ¿Vio usted venir esa antipatía?
No, lo que pasó conmigo fue una bofetada. Fui al programa de Andrew Neil, un programa político de Channel 4 que ven millones de personas. Extinction Rebellion me pidió ir. Y fui. El periodista me preguntó cosas prácticas. Por ejemplo: ¿Cómo vamos a reemplazar el gas?. Él quería dejarme en una mala posición porque no le gustaba mi organización. Pero es cierto que tenía razón en algunas cosas. Básicamente, él estaba preguntando lo que la gente se estaba preguntando.
Tenemos que apostar más por la energía nuclear en lugar de pedirle a la gente que reduzca su huella de carbono.Porque la gente no sabe muy bien qué hacer contra el cambio climático, más allá de conducir menos, reciclar, esas cosas. Y mi argumento es que tenemos que apostar más por la energía nuclear. Tenemos que llevar a cabo acciones basadas en avances científicos para reducir las emisiones de dióxido de carbono. Tenemos que hacer eso en lugar de pedirle a la gente que reduzca su huella de carbono.
P: ¿Por qué?
Porque la gente va a seguir utilizando energía. Y, a medida que el planeta se calienta, vamos a necesitar más aires acondicionados, y esto nos va a hacer utilizar más energía. Por eso, para mí, la solución es tener más energía limpia. En el programa de Andrew Neil, yo hubiera querido decir esto en mi intervención. Pero fui allí como portavoz de Extinction Rebellion y no me dejaban decir eso. Fue ahí que decidí dejarlo. Porque el tiempo se está acabando y hay que hacer cambios. Construir centrales nucleares es un trabajo de años. Hay que empezar a hacerlo ahora.
P: ¿ Cuál es la posición de Extinction Rebellion sobre la energía nuclear ?
En su página web, la organización dice ser neutral. Pero en el grupo, en la organización, yo sé que se habrían enfadado mucho si yo hablo de energía nuclear en la televisión como portavoz de Extinction Rebellion. Nunca lo hice. Pero eso es un problema, porque eso mismo es ir en contra de lo que dice la ciencia, según la cual necesitamos renovables y energía nuclear para descarbonizar.
Los países que tienen pocas energías fósiles en su mix energético han logrado ese escaso porcentaje lo han logrado con esa combinación. Esa es la única combinación. Por ejemplo, Suecia, que usa mucha energía hidráulica y por eso no tienen tanta energía nuclear. Pero es que, aún así, tienen energía nuclear. Francia ha logrado ese mix energético con energía nuclear básicamente. Esta realidad me hizo cambiar de opinión, porque yo también estaba en contra de la energía nuclear. Algo de lo que me di cuenta en este proceso es que los grupos ecologistas se esfuerzan en no considerar la energía nuclear.
P: ¿A Qué se refiere?
En Greenpeace, por ejemplo, han hecho lobby contra la energía nuclear. Por ahora es lo que están haciendo. Y tienen mucho dinero. Ellos dicen que basta con las renovables. Pero las renovables necesitan de energías fósiles para cuando no hay viento o sol. Cuando no hay estos dos factores, hay que elegir. Y, por ejemplo, en el caso de Alemania, allí han elegido las energías fósiles, en concreto carbón. En organizaciones ecologistas se está excluyendo la energía nuclear y eso no puede ser. Por eso también me fui de Extinction Rebellion.
Ecologistas que está en los 50 o los 60 años de edad son gente que lleva mucho tiempo haciendo campaña contra las armas nucleares. Confunden energía nuclear y armas nucleares.Mi defensa de la energía nuclear me ha causado problemas en estos grupos, sobre todo, con la generación de gente más mayor. No con los jóvenes. Pero la gente en estas organizaciones que está en los 50 o los 60 años de edad son gente que llevan mucho tiempo haciendo campaña contra las armas nucleares. Confunden energía nuclear y armas nucleares. Este tipo de gente se enfadó mucho conmigo y trataron de callarme. Hasta que me fui. Muchos me han preguntado si me paga la industria. Nunca he tomado ni un penique de la industria. Es curioso, nadie me preguntó lo mismo cuando estaba en Extinction Rebellion, donde a mí se me pagaba y donde recibíamos donaciones de grandes corporaciones y fundaciones.
P: Un dato curioso es que Extinction Rebellion en Polonia está a favor de la energía nuclear. ¿Está al corriente?
Sí, los conozco. Son gente estupenda. Esto es así porque el grupo más importante de Extinction Rebellion es de Reino Unido. Ellos le dicen al resto de grupos, básicamente, qué pensar. Pero hay diferencias con los grupos más pequeños. Aunque bueno, los recursos de las donaciones son mucho mayores en ese grupo británico.
P: Pero ahora mismo, en el Reino Unido, hay hasta un grupo de miembros del Partido Verde, ecologista, favorable a la energía nuclear.
Sí, en el Partido Verde del Reino Unido, una encuesta decía que hay una mayoría de miembros que está a favor de la energía nuclear. Pero la política oficial del partido es en contra. Es una vieja política, aprobada por gente de otra generación que creció atemorizada por las bombas nucleares. No es el caso de mi generación. Nosotros tenemos miedos al cambio climático. En realidad, en la sociedad británica, salvo una minoría en el Partido Verde, quiere energía nuclear.
El problema de esa minoría es que ha sido muy ruidosa durante mucho tiempo. Pero ahora hay países construyendo centrales nucleares. Especialmente aquellos que no han tenido partidos ecologistas fuertes. Como Polonia. Pero también está pasando en la India, China o Emiratos Árabes Unidos. Los países que están moviéndose más lentos o en la dirección equivocada son aquellos con tradición de ecologistas contrarios a la energía nuclear.
Alemania, después de apagar sus centrales el 15 de abril, ha visto disparadas las emisiones de dióxido de carbono.P: Esa tradición, sin embargo, la han representando partidos más bien pequeños. ¿No es exagerado atribuirles tanta influencia?
La ideología, como la religión, es poderosa. Y bueno, no es tanto que los partidos tengan un papel. Es más bien las organizaciones como Greenpeance las que tienen un papel aquí. Esta organización con una facturación de más de 300 millones de libras. Es como una gran corporación. Si una gran corporación estuviera haciendo lobby contra una fuente de energía, pensaríamos que eso es algo equivocado.
Ahora mismo, Greenpeace ha llevado a los tribunales a la UE por incluir la energía nuclear y el gas en su taxonomía. Entiendo que lo hagan por el gas, pero no por la energía nuclear. Hace falta la energía nuclear, como complemento a las renovables. Sino, mire lo que pasa en Alemania, después de apagar sus centrales el 15 de abril, las emisiones de dióxido de carbono se han disparado.
P: Entonces, usted ve en esta oposición a la energía nuclear, básicamente, una ideología.
Lo peor que han podido hacer las organizaciones ecologistas es oponerse a la energía nuclear. Porque el «salvar las ballenas” de Greenpeace está bien. Pero ni esa ni otras causas es comparable a lo que significa el cambio climático. Ya sólo el uso de combustibles fósiles va a costar, por la contaminación, la vida a millones de personas. ¿Por qué no hacen campañas por la energía limpia en lugar de hacer campañas contra una energía limpia como la energía nuclear?
Por otro lado, le diré algo: entiendo a estos grupos ecologistas. En estos grupos uno está en contra de todo, de los organismo genéticamente modificados, contra la energía nuclear, contra las vacunas, a favor de la homeopatía, estas cosas, por supuesto, no tienen mucho que ver las unas con las otras, pero se da en estos grupos ecologistas también. Y la verdad es que cuando alguien tiene una creencia muy fuerte, es muy difícil hacerles cambiar de opinión.
El problema es que hay gente así en posiciones de poder en los grupos ecologistas. Además, tienen muchos medios y grandes equipos de marketing. Basta mirar, de nuevo, a Greenpeace. Esta organización ha hecho cosas buenas, pero también han protestado mucho contra la energía nuclear, especialmente en la UE. Y ahí es donde tienen poder. Porque Greenpeace se sienta en la mesa de negociación sobre estas cosas, con los políticos. Y los políticos, a menudo, no tienen una formación científica. Y lo mismo se puede decir de los periodistas, que se creen lo que los activistas les dicen.
P: Pero Angela Merkel, ella era física…
Sí, pero ella tomó esa decisión por ideología. Ella decidió aliarse a Putin, lo que ya era una mala idea antes de la invasión contra Ucrania. Yo siempre dije que era una mala decisión depender de Putin. Y ahora, a Olaf Scholz le toca seguir con la política de Merkel. Es muy difícil cambiar de opinión en estas cosas, aunque el canciller Scholz puso fecha al apagón nuclear alemán más tarde de lo esperado. Es difícil hacer que la gente se convenza de que está equivocada. Pero a veces pasa, como ha pasado, por ejemplo, con el Partido Verde finlandés, que llegó a emitir un comunicado diciendo que se habían equivocado en su política anti-energía nuclear.
El problema es que, durante demasiado tiempo, sólo ha habido un grupo, los anti-energía nuclear dominando el relato de esa fuente de energía. La gente se ha quedado sólo con una parte de la historia. Pero las decisiones de dejar la energía nuclear tiene repercusiones, para la industria, la política, a todos los niveles.
P: ¿Se dejó en manos de gente anti-energía nuclear la explicación del uso que se puede hacer de la energía atómica?
Ha pasado con muchos temas. Ocurre que no se comunica lo suficiente sobre los avances de la ciencia y luego, mire, por ejemplo, lo que pasa con las vacunas. Las de la COVID-19, que fueron muy rápidas en hacerse y salvaron muchas vidas, generaron mucha resistencia. Eso es porque la desinformación llega antes que la información científica. Con la energía nuclear, yo lo que trato de hacer es contar historias. Porque eso es lo que han hecho los anti-nucleares, contar un relato que interpela la gente.
Sin energía nuclear, hay que utilizar energías fósiles para complementar las renovables. Y usar las energías fósiles, como el carbón, es un problema.Sin energía nuclear, hay que utilizar energías fósiles para complementar las renovables. Y usar las energías fósiles, como el carbón, es un problema. Mi familia es originaria del Punjab, en la India. Es una región pobre. No hay electricidad. Y la gente usa para salir adelante carbón. Las mujeres que cocinan están todas tosiendo constantemente. El medioambiente está contaminado por ese carbón. Los seres humanos vivimos así mucho tiempo. En algunas partes del mundo salimos de la pobreza usando combustibles fósiles, sin saber que contaminaríamos la atmósfera. Ahora lo sabemos, y por eso tenemos que cambiar hacia energía limpia, como la energía nuclear.
P: ¿Estamos ahora más cerca de que en Alemania haya un relanzamiento de esa energía nuclear en un futuro próximo?
En Alemania, los activistas favorables a la energía nuclear creen que se podrían poner en marcha los reactores de nuevo. Pero tendría que ocurrir en un periodo de tiempo de dos años, antes de que queden completamente inservibles. Yo no creo que se vayan a recuperar. Porque si dejas en la calle a los trabajadores, que es lo que han hecho en Alemania, pierdes a los empleados cualificados para hacer ese trabajo.
E incluso en países donde se están construyendo más reactores, como Francia o Reino Unido, hacen falta más trabajadores. Creo que llevará tiempo volver a producir energía nuclear en Alemania. El problema para Europa, respecto a China o a Corea del Sur, por ejemplo, países que están apostando también por la energía, es que tienen la mano de obra. Y aquí en Europa hay carestía de mano de obra para usar y desarrollar esta energía.
Argentina y Vietnam celebraron acuerdos de cooperación en ciencia y tecnología
Por Vietnam, participaron el vicepresidente del VAST, Tran Tuan Anh; el vicedirector de Cooperación Internacional, Nguyen Hoang Duong; el asesor del ministro Nguyen Hoang Giang; el director Alta tecnología, Dam Bach Duong; el director del Departamento Financiero; Nguyen Nam Hai; y Nguyen Thanh Tuan por el Departamento de Cooperación Internacional.🇦🇷 🇻🇳 | Colaboración con #Vietnam para la exploración y utilización del #espacio ultraterrestre para usos pacíficos
— Daniel Filmus (@FilmusDaniel) April 25, 2023
Acordamos con Tran Tuan Anh, vicepresidente de la Academia de CyT, el desarrollo de satélites 🛰️ en conjunto con @CONAE_Oficial y el uso compartido de imágenes. pic.twitter.com/FsXJKqg4Yb
Avances en la identificación biometrica a distancia, en Argentina
Nuevas autoridades en ARSAT
En la asamblea realizada el jueves 27 de Abril, se renovó en el cargo de presidente al Dr. Facundo Leal y a Guillermo Rus como vicepresidente de la compañía. El resto del directorio quedó conformado por Soledad Gonnet, Tomás Barbieri y Carlos Andrenacci.
Los 52 capitulos de «La saga de la Argentina nuclear»
La saga de la Argentina nuclear – XXI y XXII
La saga de la Argentina nuclear – XXIII y XXIV
La saga de la Argentina nuclear – XXV La saga de la Argentina nuclear – XXVI La saga de la Argentina nuclear – XXVII La saga de la Argentina nuclear – XXIX La saga de la Argentina nuclear – XXXLa saga de la Argentina nuclear – XXXI
La saga de la Argentina nuclear – XXXII
La saga de la Argentina nuclear – XXXIII La saga de la Argentina nuclear – XXXIV La saga de la Argentina nuclear – XXXV La saga de la Argentina nuclear – XXXVI La saga de la Argentina nuclear – XXXVII La saga de la Argentina nuclear – XXXVIII La saga de la Argentina nuclear – XXXIX La saga de la Argentina nuclear – XL La saga de la Argentina nuclear – XLI La saga de la Argentina nuclear – XLII La saga de la Argentina nuclear – XLIII La saga de la Argentina nuclear – XLIVLa saga de la Argentina nuclear – XLV
La saga de la Argentina nuclear – XLVI La saga de la Argentina nuclear – XLVII La saga de la Argentina nuclear – XLVIII La saga de la Argentina nuclear – XLIX La saga de la Argentina nuclear – L La saga de la Argentina nuclear – LI La saga de la Argentina nuclear – LIIAnalizando el interes de EE.UU en los proyectos nucleares Argentinos
“Es un gusto dar la bienvenida al presidente de la Comisión Reguladora Nuclear de EEUU, Christopher Hanson. Estados Unidos y Argentina comparten una larga historia de cooperación nuclear y son socios en el uso pacífico de la energía nuclear”, afirmó Stanley en su cuenta de Twiter.
Es interesante recalcar que esta visita no es aislada, ni EEUU está enfocado solamente en la energía nuclear sino que es parte de una avanzada sobre “su patio trasero” y los recursos que existen en él.
En el twitter del embajador puede verse en estos últimos 10 días una catarata de visitas de altos funcionarios yanquis a la Argentina. Al día siguiente hizo su aparición Wendy Sherman (vicesecretaria de Estado de Estados Unidos), y a los pocos días volvió a visitar el país y reunirse con altos funcionarios locales Laura Richardson (jefa militar del comando sur de EEUU), quien saltó a la palestra pública con declaraciones sobre “nuestros recursos” y lo que implicaban los mismos para la defensa nacional estadounidense.
Pero volviendo al tema de esta nota ¿a qué vino Christopher Hanson? En una nota muy explicativa Daniel Arias, del concejo editorial de AgendAR y especialista en temas vinculados a la energía nuclear de factoría nacional, da cuenta del interés estadounidense por el desarrollo del proyecto de la pequeña central modular argentina CAREM. Un proyecto que lleva más de 50 años (y en el cual Argentina es pionera en el mundo) pero que siempre ha sido trabado por intereses extranjeros impidiendo su concreción.
Hoy el prototipo CAREM se encuentra en un avance del 62 % . Se comenzó a construir en 2014 y luego fue paralizado durante el macrismo. La obra compite con un desarrollo similar de Estados Unidos. Argentina es uno de los únicos tres países del mundo con el modelo en etapa de obra, con Corea y China.



